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Buah, tengo al jefe rondando por aquí otra vez.
No tendrá críticas que contestar.
Se aburre y suelta la chapa a todo quisqui.
Hola.
- La "investigator". - Ey.
¿Qué, qué te cuentas? ¿Qué tal el proyecto?
¿Ya podemos procrear sin mujeres?
¿Tú crees que las máquinas
llegarán a rebelarse contra los humanos?
Lo que no se puede es procrear sin hombres, ¿no?
Llevo tiempo dándole vueltas al tema.
Antes vendía electrodomésticos y he visto cosas raras.
- Tengo... - ¿Sabes que no sé si quiero hijos?
Yo doné semen aquí en la clínica hace muchos años.
Me lo pidió mi padre.
Y el otro día estaba echado en el sofá de casa
y la Roomba estaba por ahí limpiando el comedor.
Coge y se va a la cocina, que yo ya la había limpiado.
Y digo: "¿Adónde va?".
Vine, me masturbé y dejé un botecito allí.
Voy a la cocina, miro, y estaba al lado del lavavajillas...
Y digo: "Eh, eh, ¿qué pasa aquí?" Y dice: "Uy, uy".
Y a veces me pregunto:
"¿Habrá mini-Andreus repartidos así, por el mundo?".
- ¿Tú qué crees? - No lo sé, no...
Yo creo que sí. Y, si los viera, también digo
que creo que los reconocería. O tal vez no,
porque yo no me parecía a mi padre. ¿Tú te pareces al tuyo?
Esas dos se estaban confabulando para explotar y vengarse de mí
por lo que las he hecho trabajar, ¿sabes?
Pues cojo la Roomba, salgo a la calle,
la tiro al container y a tomar por culo la Roomba.
A mí no me matan las máquinas. A mí no.
- Voy a... Que tengo que... - Sí, sí, sí, sí, sí. Adéu.
Adéu!
- ¿Los ves? - Los que se mueven en círculo, ¿no?
Y hay que ni se mueven.
Porque tienen alguna lesión.
No, están perfectos.
Los llamamos lentos porque nunca llegan al óvulo.
Podrían, pero parece que no quieran.
Y se mueven sin dirección, como los guiris en plaza Catalunya.
O se quedan quietos, como si estuvieran desanimados
o deprimidos.
Y no son los únicos que están así aquí.
Blanca.
Blanca,
¿te desconectamos o quieres hablar con un familiar?
- ¿Qué? - Nada.
Tus espermatozoides son lentos.
¿Lentos?
Sí. El 98% tienen una movilidad reducida.
Y, bueno, ¿no hay alguna forma de tratarlo?
Puede intentarse, pero este semen siempre será malo.
Ay, amor...
Perdón, es que no me lo esperaba.
He querido un hijo desde siempre, ¿sabes?
Y si entonces no te hubiera dicho que no, ahora...
Me quedé embarazada hace diez años,
pero creímos que no era el momento.
- Han llegado ya? - No, aún no.
Cuando lleguen, que pase primero Eva.
Le dices que es una eco rutinaria.
Y discretamente introduzco el catéter.
Ninguna de las dos es médica, ¿no?
No. Lo he mirado y no.
Laura,
a mí tampoco me gusta tener que hacer esto.
Pero ¿qué otra opción hay?
- No hacerlo... - ¿Qué otra opción hay?
Hèctor,
¿no quedamos en que a los pacientes los recibe siempre Blanca?
- Y Blanca los recibe. - ¿Qué?
¿A la pareja de antes también? ¿Lo has hecho tú, eh?
- Ah, sí. - Coño.
Entonces, ¿por qué han puesto una queja
porque los habíamos tratado con frialdad y sin empatía
- y no sé qué? - No sé, tal vez querían un abrazo.
Que eran imbéciles. De hecho, también han comentado
algo sobre tu calvicie y tu halitosis.
Yo no soy calvo. Tengo el pelo fino.
Mira, Blanca, fui yo el que se equivocó.
¿Tú crees que no me siento como una puta mierda
cuando lo pienso? Pero ya está hecho,
así que me aguanto y sigo adelante. Y te pido que hagas lo mismo.
Has asustado a dos pacientes y Andreu al final sospechará,
porque es tonto, mucho, pero no tanto.
Si tanto te preocupa, pues ocúpate tú de las pacientes.
Yo no sirvo para eso.
De no haber sido por mi insistencia, no te habrías equivocado.
Debí limitarme a hacer lo que toca.
Pero no, quería salvar a todos.
¿Y cómo voy a salvar a alguien, yo?
Si no he logrado ni un solo éxito en diez años de investigación.
Blanca...
¿Qué? Con 37 años no tengo hijos,
ni pareja, ni tan siquiera sé hacer bien mi trabajo.
Así que me limito a hacer lo que toca,
que es meter óvulos y espermatozoides en botes.
Hostia santa.
- Buenos días. - Buenos días, Eva. ¿Qué tal?
Bien. Tengo cita con la doctora Veiga.
Sí... Ya te esperaban. Ahora aviso.
Mira, creía que nunca se lo enseñaría a nadie,
pero son cartas de gratitud de familiares y dibujos y...
"Biel cumple 3 años". Y...
No sé, que los he ido acumulando y me da pena tirarlos.
Muy bien, ¿y?
¿Cómo que "y"? Cumple 3 años ya.
Si no fuera porque nos dedicamos a meter óvulos y esperma en botes,
ninguno de ellos existiría.
Y dentro de nueve meses nos enviarán dos fotos nuevas,
las del hijo de Eva y el de Valérie. Agradeciéndotelo, Blanca.
Ya, pero no serán suyos.
Hostia santa, Blanca.
De verdad, si te sientes tan culpable,
¿qué estás haciendo aquí?
Si crees que este no es tu sitio, no sé, vete, dimite.
Pero, si te quedas, debes pasar página ya.
¿Quieres quedarte?
No lo sé.
¿Tú quieres que me quede?
¡Perdón!
- Hola. Hola, Hèctor. - Hola.
Eva, ¿qué haces aquí?
Me han citado para hacer una eco de control.
- ¿Una eco? - La primera.
- ¿Tú crees que voy a oír el latido? - ¿Y Valérie?
¿Valérie? ¿Quién es Valérie?
- ¿Hay algún problema? - No, no, no, no, todo va bien.
Eva.
Cuando quieras, podemos...
- ¿Ir para allá? - Sí.
- Vale. - Vale.
- Adiós, adiós. - Adiós.
- Hola. - Buenos días, Eva. ¿Cómo estás?
- Muy bien. Un poco nerviosa. - ¡Nerviosa no! ¿Por qué?
- Por si todo está bien, no sé. - Bueno, ahora lo vemos.
- ¿Te cambias, por favor? - Vale. Sí.
Sí, mira, pasa por aquí y te quitas la parte de arriba.
Vale.
No es normal, ¿no?
¿Hacerse una ecografía antes de la sexta semana?
No mucho. Se hace si la paciente tiene alguna pérdida o algún dolor.
No es el caso, al menos el de Eva. Si pasara algo, me lo habría dicho.
Va todo bien. Vamos a aprovechar para hacerte un cultivo.
Vale.
¿Y si hubiera un problema que solo Ángela ha detectado?
¿Cuál? Los embriones se agarraron.
Y si hubiera alguna anomalía, nos lo habría dicho. ¿No?
A no ser...
- Sí. ¿Qué? - Que Ángela supiera
lo que nos pasó y quisiera eliminar el error.
¿Cómo?
¿Hacerlas abortar?
Pero da igual, porque Ángela no lo sabe.
Ella no lo sabe, ¿no?
Hostia.
- ¿Nos disculpas un segundo, Eva? - Sí.
- ¿Todo bien? - Sí, todo bien. Perfecto. Laura.
No me jodas, Blanca.
¿Por qué se lo has dicho?
¿Quedamos en no decir nada?
¡Mierda! Para una puta vez que decido confiar en alguien.
¡Lo siento!
¿Crees que Ángela es capaz de hacer algo así?
- No puedo hacerlo, Laura. - Normal. Es que no debe hacerlo.
Hice el juramento hipocrático.
Sabía que lo vería y no sabe cuánto me alegro, porque no...
Pero, ¿y si alguien se va de la lengua? ¿Eh?
O ellas descubren el error.
No, ya, eso sería...
Eso sería desastroso para la clínica,
que tendría que cerrar, pero también para mí.
- Es que no sería justo. - Por un error que no es mío.
Si yo la entiendo muy bien.
¿Y qué hago?
- ¿Qué hacemos? - No lo sé, Blanca. ¿Tú qué quieres?
¿Qué hago?
Es que no sé qué debe hacer.
¿Va todo bien?
Seguimos.
Ángela.
- ¿Qué pasa? ¿Qué hacéis? - No lo hagas, por favor.
Ya lo sé. No lo haré. Vete.
- ¿Qué pasa? - No lo sé.
- Te arrepentirás toda la vida. - Que ya lo sé.
- ¿Va todo bien? - No hace falta
que le digas la verdad, pero no lo hagas.
¿Estáis sordos? No lo haré.
- No lo haré. - Blanca.
¿Me contáis que está pasando?
La he cagado, Eva.
¿Qué?
¿Que qué?
Pero ¿cómo puede haber pasado?
¿No me dijisteis que hacíais dobles comprobaciones
- y no sé qué? - Claro que las hago,
y en 15 años que llevo aquí no me había pasado,
- porque lo tengo todo sistematizado. - No tan sistematizado, por lo visto.
Mira, Andreu, hace meses que te pido
el sistema de etiquetado electrónico,
y también que arregles el pulsador de la sala de nitrógeno.
- Sí. - O como te pido que...
Si al final será todo culpa mía. ¿Es culpa mía todo?
Hombre, pues parte de responsabilidad tienes, porque...
¿Perdona?
Es culpa mía.
Eva solo tenía esta oportunidad para ser madre
y convencí a Hèctor para hacer un cribaje.
¿Un cri qué?
Y estábamos muy cansados, no habíamos podido dormir y...
Bueno, un momento, un momento.
Calma, calma. ¿Me estáis diciendo, hostia santa, me estáis diciendo
que, después de un año luchando por la imagen de esta clínica,
se va a hacer famosa por un puto escándalo?
Esto no tiene por qué llegar a los medios, Andreu.
¡Hombre, no! Te lo aseguro.
Vamos a guardar el secreto. Todos.
¡También la paciente a la que se lo acabas de contar!
Porque, ya que estamos, Blanca,
¿por qué cojones se lo cuentas a la paciente?
No, te lo pregunto porque tal vez haya
una estrategia brillante de marketing detrás
que yo no termino de pillar porque soy imbécil, ¿no?
¿Soy imbécil?
No, yo no quería decírselo.
O sea, quería, pero me había resignado
a no decir nada.
Pero...
¿"Pero"?
Pero Ángela se enteró
y quería sacarle el embrión.
¿Que querías sacarle el embrión?
No quería, sino que se me pasó por la cabeza.
Pero ¿por qué querías hacer esa brutalidad, Ángela?
Pensé que era lo mejor para la clínica.
Pensé que era la manera de asegurarnos
de que no habría un escándalo, pero...
No, claro, ¿por qué cometer un solo delito
si podíais cometer dos, no? ¿Por qué?
- ¿La paciente lo sabe? - No, no, qué va.
Vale, silencio, silencio. A ver, recapitulemos.
Tenemos un intercambio de embriones, ¿no?
Y tenemos un intento...
¿Qué sería eso?
- ¿Violencia obstétrica? - Violencia tétrica.
¿Puedo?
Porque lo de los embriones, Blanca.
- ¿Sí? - Dime que solo lo sabe
la chica esta, Eva, por favor.
Bueno...
Eva ha decidido contárselo a Valérie.
- ¡Olé! - Es que, al final,
lleva su embrión dentro y ha querido ser solidaria.
¡Olé, olé, qué bonito!
Nos denunciarán solidariamente.
Andreu, yo soy la primera responsable
de esta situación y creo que si lo hablo yo con ellas
- y les... - Y una polla.
Y una polla.
Tú no vas a hablar con ellas.
Ni tú ni nadie.
No quiero más líos.
Lo haré yo.
¡Yo!
¿Podéis salir de mi despacho, por favor?
Sí.
Ciertamente es lamentable lo que ha pasado
y yo, personalmente, estoy muy dolido,
porque en 30 años que llevamos abiertos,
no habíamos cometido ni un solo error.
No que sepáis.
Si os habéis equivocado una vez,
¿cómo sabes que no ha pasado más veces?
Es que no ha pasado. No ha pasado.
Esto ha sido un error humano, está claro,
y he decidido que se os devuelva
la totalidad del coste del tratamiento.
¿Y ya está?
Vamos a ver, si queréis, hablamos de una compensación económica
por daños y perjuicios, pero yo creo que entre nosotros
- podemos arreglarlo también. - Es que...
Es que nosotros no hablamos de dinero.
Y yo tampoco, yo tampoco.
O sea, después de seis años de tratamiento,
seis, que se dice pronto, tras todo ese tiempo,
mi mujer lleva dentro un embrión que no es el nuestro.
- Ya. - ¿Y ahora qué?
¿Qué hacemos, eh?
Con razón estáis indignados,
pero es que también está la cosa esa de...
¿No creéis
que lo de querer que los hijos se parezcan a nosotros,
está un poco sobrevalorado y que es un poco narcisista el tema?
¿Narcicista?
Sí, a ver, los hijos deben ser ellos
y no como los padres.
Es que la discusión siempre de:
"Mira, mira, es igualito a la madre".
"No, ¿qué dices? Es clavado al padre, tiene su nariz".
Como en una competición, joder, ¿no?
Pero ¿tú te oyes? ¿Qué dices?
Pero si lo que más os preocupa es la genética,
a ver, cuando hayan nacido las criaturas
se podrían intercambiar.
- ¿Qué? - ¿Qué?
¿Intercambiarnos los bebés?
¿Como si fueran cromos?
¿Cromos? No, yo no he dicho nada de cromos.
Los vamos a llevar dentro durante nueve meses.
Lo sentiré dentro de mí.
Crecerá en mi vientre.
¿Y qué me estáis pidiendo?
Me pedís que se lo dé a otra.
- Es una absoluta locura. - Sí, sí, sí. Lo entiendo.
No, no, no, no, no. Hemos puesto en tus manos
nuestro material genético. Es lo más preciado que tenemos.
¿Y qué habéis hecho? Joder, ¿y ahora qué representa, eh?
¿Que tenemos que dejar que una mujer desconocida,
que a lo mejor fuma, o bebe, o vete tú a saber,
geste a nuestro hijo a su edad?
Perdona, pero ni fumo ni bebo.
Y te recuerdo que tu mujer también lleva mi embrión,
a mi hijo, dentro.
Es que no queremos para nada a tu hijo.
- ¡Queremos al nuestro! - ¡Calma!
Caray, que no hay por qué gritar.
Seguro que encontramos una solución.
Es que esto no tiene solución.
Mira, hay algo que sí puedo hacer,
puedo evitar que la volváis a cagar. Eso puedo hacerlo.
Dos pacientes de una clínica de fertilidad
de Barcelona habrían recibido embriones intercambiados
durante un tratamiento de reproducción asistida.
Se trata de un posible error médico grave
que afecta al proceso de fecundación in vitro
y que, según ha podido saber TV3,
- se habría descubierto en el centro. - Sube el volumen, súbelo.
De momento no hay comunicado oficial
por parte de la clínica Ginestia,
pero una de las pacientes acaba de hacer pública su situación.
El caso ha generado un fuerte impacto emocional
y podría tener consecuencias legales.
Puede parecer el argumento de una serie de ficción,
pero lo que le ha pasado a Valérie Lupin es real.
Minutos antes de hacerle la primera ecografía,
los trabajadores de la clínica le han comunicado
que han cometido un error insalvable:
le han implantado el embrión que no era.
A la paciente francesa le habrían transferido el embrión
de una paciente catalana y viceversa,
por una confusión en el momento de cargar los catéteres.
Mejor cambiar de clínica, ¿no?
Valérie Lupin, una de las gestantes del embrión equivocado,
afirma que está viviendo una pesadilla.
Llevo años soñando con ser madre
y ahora ya estoy embarazada, pero de un bebé que no es mío.
¿Quiénes son los padres legales de los embriones?
¿Se intercambiarán las criaturas al nacer?
¿Cómo es deshacerse de un bebé al que has llevado dentro?
¿Y qué pasa cuando nuestro material genético
está en manos de clínicas privadas?
Las clínicas tenemos todas
un sistema de doble verificación electrónica.
Ginestia yo no sé qué sistema tienen,
pero tengo muy claro que no pasaría inspección alguna.
Y, en este caso,
hay una negligencia evidente por parte del embriólogo,
porque si no tienes ese sistema,
debes llevar a cabo igualmente dobles comprobaciones.
Y es evidente que no se ha hecho.
Valerie Lupin ha comunicado su intención de llevar
a la clínica Ginestia a los tribunales
contra los responsables que, de momento,
no han hecho declaraciones.
Clínica Ginestia, ¿diga?
Sí, saldrá un comunicado en el transcurso del día.
Clínica Ginestia, ¿diga?
Clínica Ginestia, ¿diga?
Lo siento. De momento no damos declaraciones.
Hola, me llamo Eduard Canals.
- Vengo a... - Si es periodista,
- debe esperar fuera, como los demás. - No, no, vengo por Andreu Padrés.
Soy consultor de comunicación corporativa.
"Madres del hijo equivocado".
"Pesadilla intrauterina", esa es buena.
"Ginestia hunde el sector de la fertilidad
en Cataluña".
La hostia, estamos muertos.
Nos van a pedir una indemnización millonaria.
El seguro no lo cubrirá.
Eso si no acabo en prisión; voy a ir a la puta cárcel.
- ¿Le importa si lloro un poco? - No, no, no.
Mis clientes lloran a menudo. Toma.
- Gracias. - Vamos a ver, Andreu.
Yo diría que en estos momentos tenéis dos vías.
Una sería la transparencia.
Es decir, que lo contáis todo tal cual ha pasado.
Mostráis arrepentimiento, explicáis las medidas correctivas,
sobre todo lo del etiquetado electrónico,
- porque con eso te has lucido, rey. - ¿Y la otra vía?
La otra sería señalar a una única persona
como único culpable
y poner en duda su credibilidad.
¿Quién ha cometido el error?
Técnicamente Hèctor,
pero todo su historial es irreprochable.
Pero no hay que ser estrictamente fieles a la realidad.
De lo que se trata es de desviar la atención de la clínica, ¿no?
Tu padre no habría dudado ni un segundo.
Hola.
A ver... He hablado con el señor Eduard Canals,
que es experto en comunicación corporativa.
Y, Hèctor, ¿me acompañas a mi despacho?
- Solo será un momento. - Me ha tocado, ¿no?
Quieres un chivo expiatorio y me ha tocado a mí.
Vamos a ver, el señor Canals me recomienda
centrar la responsabilidad en un solo individuo, y por...
No, la responsabilidad es compartida, Andreu,
- porque, de no ser por mí... - Es error mío, Blanca.
No me parece justo.
No me importa dar la cara y dimitir, Andreu.
De hecho, lo prefiero así.
Perfecto.
Vamos, que lo siento, Hèctor, de verdad.
Pero ¿ves? Es muy noble por tu parte asumir que la res...
- Tenemos que hacerlo los dos. - ¡Que no!
No nos conviene perderte, Blanca.
Desde que está en la clínica hemos aumentado
un 15% los tratamientos.
Y eres una mujer.
¿Y eso qué significa?
Que a ojos del público, las mujeres...
¿Qué?
¿Las mujeres qué?
Bueno, quiere hacerlo él, ¿no? Pues ya está.
A ver, iba a decirte, tendríamos...
Tendrías que hablar en rueda de prensa
- y contarlo. - Contarlo. Sí.
Y lamentarlo todo, también.
Y si pudieras llorar un poquito ya sería...
Que si no puedes, no.
No lo fuerces, está claro,
porque, si no, luego nadie se lo cree.
Y lo importante es aclarar
que el error no tiene nada que ver con nuestros protocolos. ¿Sí?
Muy bien. Y también habría que vestir
un poquito más la confesión.
Podrías decir, por ejemplo...
Mira, si no, oye, ya lo diré yo, ¿vale?
Diré que a raíz del error cometiste, investigando, investigando,
hemos descubierto otras conductas
inadecuadas, problemáticas...
- ¿Cuáles? - ¿De qué hablas?
No sé. El tema de tus adicciones, por ejemplo.
- ¿Qué adicciones? - Hombre, Hèctor,
tú me dijiste que fumabas muchos porros, ¿no?
- Con 20 años. - Pero quizá haya quedado algo.
Pues si pudieses hablar un poco de eso
y cambiar porros por opiáceos.
Si no quieres decir heroína, no lo digas,
- pero lo del fentanilo... - Y una polla.
Muy bien,
pero no me hables así, que no me mola.
Deja más espacio para las piernas, que esto no es un avión.
Y una mierda. Yo voy también a la rueda de prensa, Hèctor.
- Y pienso contarlo todo. - Blanca.
Todo. Mi parte de culpa, sí, pero también la negligencia
de no invertir en un sistema de etiquetado
y el intento de Ángela de quitar el embrión.
- Blanca, no. - ¿Por qué no?
Me quieren porque soy mujer.
Y yo no soy un puto reclamo de marketing.
No pienso dejarte caer solo.
Caeremos todos.
Eh, hola, compis.
He venido para despedirme.
- ¿Te vas? - Bueno, ya sabes
cómo va el tema de la investigación. No puedo arriesgarme.
Con lo que cuesta encontrar financiación,
- si me veo metida en este embrollo. - Muy bien.
Cuando se calme la cosa, vendremos a buscar los trastos.
Perfecto.
Me sabe mal, de verdad.
No, si te entiendo.
Adiós.
Blanca, vete a casa.
No, me quedo contigo.
¿Tomamos algo?
Yo necesito un café.
Es Cris y tengo que contestar.
Cris.
Blanca, ¿cómo estás? ¿Qué ha pasado?
Que no me coges el teléfono.
Oye, perdona.
¿Trabajas en la clínica?
¿Podrías contestar unas preguntas?
- ¿De quién ha sido el error? - Mío.
Y de Hèctor también, y de Andreu, pero él no quiere dar la cara.
Quiere que lo pague todo Hèctor y no es justo.
Y quiero estar en la rueda de prensa y contarlo todo,
pero si lo hago, la clínica se irá a la mierda.
- Ya. - Y mi trabajo también,
y no podré volver a ejercer.
Después de esto seguramente no podré ayudarte, Cris.
Tranquila.
Si vamos a seguir intentándolo de forma natural.
No hay que perder la esperanza, ¿no?
Además, a veces surgen soluciones inesperadas.
- No lo sé. - Hombre, sí.
Si tú siempre las encuentras.
Incluso al nacer, que mamá siempre lo cuenta,
que no podías salir de su vientre porque tenías
el cordón umbilical enrollado al cuello.
- Ya. - Que creía que no lo conseguirías,
y mira, aquí estás.
Saliste al final.
Sí, pero no creo que haya salida posible de todo esto.
No lo sé.
Has conseguido que esas chicas se queden embarazadas, ¿no?
Sin ti no habrían podido.
No. Y Valérie menos, que llevaba años
porque con la endometriosis le costaba
que se implantaran
los embriones.
¿Qué de los embriones? Que no te he oído.
¿Blanca?
Blanca.
Escu, ¿puedes volver?
Para hacer un ensayo de adhesión con Útero en chip.
- Hostia, ¿ahora? - ¿Tenemos el modelo de Valérie?
Sí, los chips endometriales personalizados.
Y tenemos esferoides JAR para el ensayo.
¿Qué quieres hacer?
¿Y los chips de receptividad ya están condicionados?
Sí, a E2P4.
Solo habría que descongelar los esferoides
y leer adhesión a 30 minutos.
¿Para qué lo necesitas?
¿Dónde están?
En el depósito dos, canasta cinco. Pero ¿para qué es?
Blanca.
Hostia.
RIESGO DE ASFIXIA
Mierda.
No.
¿Y Blanca?
¿A mí me preguntas? Y yo qué sé.
¿Empezamos ya?
¿DÓNDE ESTÁS?
¡Ayudadme!
¡Abrid!
¡Abrid!
¡No! ¡Abrid!
¡Ayuda!
¡Abrid!
¡Hèctor!
¡No!
¡Ayuda!
Buenas tardes.
En primer lugar, daros las gracias a todos
por haber venido con tan poco margen de tiempo.
¿Podéis decir nombre y cargo, por favor?
- ¿Que diga...? - Quién eres.
Soy Andreu Padrés, director de la clínica Ginestia.
Hèctor Vidal, embriólogo.
Dicho esto,
voy a leer un comunicado que dice así:
"Durante 30 años, en la clínica Ginestia..."
Más alto, por favor.
Sí, perdón.
"Durante 30 años, en la clínica Ginestia,
desde que la fundó mi padre, Manel Padrés,
no habíamos cometido un solo error.
Ni uno".
"A raíz de esto, hemos hecho una auditoría interna
para depurar responsabilidades, pero...
Y, finalmente, sabemos que se trata de un error humano
provocado por una sola persona, el embriólogo jefe de la clínica,
el señor Hèctor Vidal".
Sí.
"Cierto es...
Cierto es que yo le confié una responsabilidad enorme a Hèctor,
señor Vidal,
e inexplicablemente me ha fallado.
Y no solo a mí y a las pacientes,
sino también a la clínica y a mi padre,
que confió en él hace 15 años".
Ya está.
Sí.
Yo soy el único responsable de lo ocurrido.
En 15 años nunca me había pasado,
y ojalá tuviera alguna excusa, pero la he cagado.
Perdón. Perdón, un momento.
Aquí todos tenemos nuestra parte de responsabilidad.
Es muy grave el error que se ha cometido.
- No, no lo justifico. Pero... - Perdona,
pero ¿podéis hablar más alto?
Ay, sí, perdón.
Un momento.
Gracias al Útero en chip, un proyecto de investigación
que la clínica Ginestia tuvo la amabilidad de acoger,
y liderado por Carla Escudero,
pues gracias al proyecto hemos sabido
que en un modelo endometrial de Valérie
con sobreexpresión de COX-2 y LIF bajo,
los esferoides de trofectodermo JAR no mostraban adhesión.
¿Y el modelo comparativo receptivo?
La ITGB3 alta, la HOXA10 reestablecida
y mucodisminuida con índice de adhesión del 72%.
¿Con control heterólogo receptivo validado?
Sí, sí, sí. En triplicados.
¿Podéis explicarlo para que lo entendamos?
Sí, sí, y con el mismo volumen, por favor.
Sí, perdón.
Básicamente, gracias a Útero en chip,
sabemos que el embrión que habíamos seleccionado
para Valérie no encajaba con su útero,
es decir, no habría agarrado y, por lo tanto,
no se habría quedado embarazada.
En cambio, con el de Eva hemos visto que sí.
Y, por otro lado, este embrión de la pareja francesa
podrá desarrollarse gracias al vientre de Eva.
Y, si en un futuro confirmamos estos resultados,
Útero en chip podrá evitar transferencias inútiles,
abortos precoces
e incluso hacer que los tratamientos sean mucho más cortos.
A veces, esto pasa en la ciencia.
Un error puede llevarte a encontrar una solución inesperada,
a hacer un descubrimiento que, de otro modo,
nunca se habría hecho o se tardaría años.
Gracias, Blanca.
Y ahora, como director de la clínica,
me gustaría intervenir para afirmar que, con este hallazgo,
la clínica Ginestia se convierte en pionera en innovación.
Y ese ha sido siempre nuestro lema.
Investigación al servicio de las pacientes.
¿Está exculpándose de la responsabilidad del error?
- No, yo... - ¿Qué va a pasar con las víctimas?
¿Se intercambiarán las criaturas al nacer?
Entonces, confirman que no utilizan
un sistema de etiquetado electrónico, ¿no?
¿Habrá inspección del departamento de Sanidad?
O sea, se excusan en un hallazgo para no depurar responsabilidades.
Y ¿hay riesgo para la madre y el niño en este caso?
- ¿Qué medidas van a tomar? - Una pregunta.
Encontraremos la manera.
¿Adónde vas? ¿Puedes llevarme a casa? Gracias.
Sinceramente, chicos, yo, al final,
no sé si esto lo hemos hecho bien o mal.
Por mi parte, no sé, puedo prometer que arreglaremos
el etiquetado electrónico
y el sistema de la sala de nitrógeno.
A ver, hemos hecho un avance importante.
Totalmente.
Las primeras series apuntan a una mejora
en la tasa de implantación.
No, si a mí, todo eso me ha quedado muy claro.
Yo lo decía por los periodistas,
que no sé si se han ido un poco confundidos.
Pues mira, yo igual, porque no sé si debo dimitir
o si ya se me echa
o si vuelvo mañana como si nada.
Vuelves, vuelves.
Y Blanca no se va, ¿no? Vamos, te quedas, ¿no?
No, no, por mí, si queréis...
Ángela, muy gordo lo que ibas a hacer.
Que no lo habría hecho,
pero igualmente me voy.
- ¿Qué? - ¿Qué?
Porque no lo habría hecho,
- pero casi lo hago. - Volverá, ¿no?
- Quiero decir que... - No lo sé, no lo sé, Laura.
Hace tiempo que tenía que haberme cogido una baja
y hoy me ha quedado claro que he llegado a mi límite.
Yo lo que también digo es que van a venir unos meses de calma,
de tranquilidad y, mira, podemos aprovechar
- para hacer las mejoras que toquen. - Sí.
- Poco a poco ir saliendo del bache. - Quiero que te quedes.
- Y mejor que no corramos, - Desde luego que quiero.
porque aún la liaríamos, pero...
A mí, un poco más y me da un patatús con todo lo que ha pasado hoy.
1 AÑITO, GRACIAS POR TODO, GINESTIA
- ¿Y qué es eso? - A mí me han dicho que se juega así.
Yo quiero tener un perrito.
Mi mamá dice que hay que comer verdura.
Luego, en el patio, pedimos la pelota.
Los fantasmas no existen.
Mis padres me han comprado unas zapas nuevas.
Sí, claro, me encantan los pasteles.
- Cuando sea mayor, seré superhéroe. - ¿No te gustan las manzanas?
CADA AÑO NACEN EN EL MUNDO CASI UN MILLÓN DE BEBÉS
GRACIAS A LA REPRODUCCIÓN ASISTIDA
Uy. Perdonad. La rueda de prensa ha terminado.
Sí, sí, ya lo sé. Estoy buscando a Andreu Padrés.
Ah, sí, por aquí. Recto.
Guau.
Hola.
Perdona, es que no es fácil, ¿sabes?
Hace 20 años donaste esperma en esta clínica, ¿no?
Sí.
Ya sé que te garantizaron el anonimato,
pero el sistema informático que tiene la clínica
no es tan seguro como creéis.
Y te he encontrado.
- ¿Qué? - Bueno, te hemos encontrado.
A ver, hace unos años donaste esperma
unas cuantas veces.
Sí, las que me pidió mi padre. Cinco, creo.
¿Puedo abrazarte?
Sí...
Bua, tío, nos quedaremos calvos.
Papá.
¿Cómo os llamáis?
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