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EN MEMORIA DE FRANK HAWK Y FAUSTO VITELLO
¡Sí! Cuidado.
¡Tío!
Uno de mis mejores amigos de la guardería y yo
nos metimos en un montón de líos.
Como yo me metía en tantos líos y me mandaban al reformatorio,
recuerdo decirle al agente de libertad:
"He encontrado algo que me interesa.
Y voy a centrarme en ello".
Era un niño escuálido y pequeño
con un 39 de pie.
Quería saltar del trampolín
y ser un buen jugador de baloncesto pero no tenía la altura para ello.
Hacer skate me dio una sensación de identidad,
me dio seguridad en mí mismo. Me dio un propósito.
Cuando estaba creciendo,
se me daba mal todo lo que hacía.
Una vez hice un caballito en bici,
se salió la rueda y me caí.
El skate
fue lo primero que se me dio bien.
No era pésimo, así que se me daba bien.
Había competido antes en deportes de equipo
cuando era niño. Y creo que jugaba
por los sueños del entrenador.
Lo importante no eran los chavales
sino que ellos revivieran su niñez. Creo que eso
me alejó de los deportes de equipo.
El skate podía hacerlo yo solo,
no le lanzaba la pelota a nadie.
Las sectas y facciones del colegio
se metían conmigo.
Todos. Los guays,
los porretas, los deportistas. Que les dieran.
"¡Que os jodan!"
Era lo único en lo que podía encontrar
un santuario, una sensación de paz.
No sé qué me pasaba
pero me catalogaban de niño problemático.
"¿Es autista? No sé".
¡No hablaba! Pasé por momentos importantes sin hablar.
Hablaba susurrando. Era raro.
Casi todos en casa lo hacían.
El skate representaba la capacidad de crear,
de expresarme. Se convirtió en mi voz.
ESTA PELÍCULA DISCURRE EN LOS AÑOS 80
Como pueden ver aquí,
tenemos a doce skaters que van a competir.
Se han clasificado hoy,
quedarán entre los puestos uno y 12.
Tony Hawk.
Un chico de aquí, el favorito.
De hecho, ganó la última competición aquí.
Bueno, en realidad las tres últimas.
Allá vamos, Tony Hawk.
Un aplauso para Tony Hawk, Powell-Peralta.
No puedo esperar
hasta septiembre.
No puedo esperar hasta septiembre.
Era diferente de todo lo que había antes.
Era una especie de construcción
formada por los mejores tíos de cada disciplina.
No puedo esperar
hasta septiembre.
No puedo esperar hasta septiembre.
El Bones Brigade fue el mejor equipo de la década.
No eran sólo tíos que dominaban la competición.
También eran skaters que inventaron
algunas maniobras muy revolucionarias de la década.
Al meterte en esto,
no te volvías rico ni famoso
aunque se te diera muy bien. Nadie. Por bueno que fueras.
suena fatal, y no quiero decirlo así,
pero nosotros fuimos los primeros
que ganamos dinero con esto.
No puedo esperar...
Estoy aquí en representación de miles de chavales
que les adoraban y cuyas vidas cambiaron.
Fue una de las cosas más geniales de mi vida y de repente
se había acabado.
Estaba desolado.
Fue muy deprimente.
Sabía que terminaría algún día,
pero nadie mantuvo unido a un equipo
tanto tiempo como Stacy.
Ni siquiera
la mitad de ese tiempo. Era el pegamento que nos unía.
Aquí está, amigos. Pasa y di hola.
Me alegra tenerte aquí. ¿Cuántos años tienes?
Veinte.
Eres muy joven para ser campeón mundial.
No estoy seguro.
Había leído sobre él y visto fotos.
Las tenía en mi pared.
Y había visto a Stacy en una película.
Fue el primer tío que dijo: "¿sabéis? Esto puede ser
una profesión. Puedo enseñar al mundo a hacer skate".
Pongo tanta energía porque me aviva.
Estoy ansioso, es en plan:
"Eso es". Es como si
me alimentara de ello.
Veía a Stacy como uno de los mejores skaters de los 70.
Y cuando me dijo:
"Quiero formar un equipo fantástico",
le dije: "Vaya, ¿quieres hacer un equipo?"
Había creado una pequeña empresa llamada "Powell Skateboards",
pero su empresa no era conocida en el mundo del skate.
Soy diseñador de producto
y me centraba en eso,
en construir una empresa de buen equipamiento para el skate.
Cuando George y yo hablamos, me cayó bien y confié en él.
Él no lo hacía para ganar un millón y retirarse
y yo tampoco.
EQUIPO DE SKATE ZEPHYR 1975
De niño, soñaba con entrar en el Zephyr.
Era lo mejor que podía pasarle a un niño de aquella zona.
Entré en el equipo.
El equipo Zephyr era
muy agresivo, muy orientado al surf.
Era un grupo de tíos
que impactaron en el skate.
Y Stacy era uno de esos tíos.
En el preciso momento en el que el equipo probó el éxito,
estalló.
Los niños lo buscaban en revistas, pero ya se había acabado.
Fueron una derrota y un golpe aplastantes.
Cuando era skater profesional, soñaba con tener un equipo.
Quería crear esa magia.
Y quería que durara, no quería que se acabara.
Quería hacer algo que durara.
CLASE DEL 79
Todo el que quiso formar un equipo, intentaba robar
skaters de renombre.
Había hombres con productos nuevos
que te decían: "Te doy 100 pavos si le das publicidad".
Todos hacían publicidad.
No quería a ningún skater conocido en mi equipo.
Quería que fueran desconocidos a los que nadie hubiera visto.
Empecé a escoger a aficionados jóvenes
a los que podría desarrollar.
No sólo eran desconocidos sino que los escogió muy jóvenes.
Algunos incluso estaban acabando el colegio.
Yo tenía 10 años
y era así de alto. Y aquellos tíos medían
sesenta centímetros más que yo.
Yo tenía unos 14 años,
y Stacy me llamó y me dijo:
"¿Quieres unirte a Bones Brigade?" Y yo le dije: "Por supuesto".
Recuerdo que la primera vez que me vio competir
quedé en quinto puesto.
Pensé: "¿Por qué me quiere? Soy el quinto".
Lo que yo estaba buscando era a un chaval con fuego dentro.
Metí a Tony Hawk en el equipo
porque le vi salir de una piscina un día
arrastrando su tabla.
Tenía cara de estar completamente decepcionado.
Decepcionado consigo mismo. Y pensé: "Quiero a ese chico".
Probablemente, uno de los puntos de giro de mi trayectoria
fue una vez que subí a lo alto de la piscina.
Iba sobre una tabla gigante
y me colgué y me caí.
Me caí. Me salté los dientes.
Creo que tenía 11 o 12 años.
Fue muy fuerte. Fue...
Vino una ambulancia, no recuerdo nada.
Y entonces supe que no iba a dejar de hacer esto.
Estoy obsesionado con esto, me encanta
tanto que, aunque ponga en riesgo mi salud,
seguiré haciéndolo.
Cuando tenía entre 11 y 15 años,
fui tantas veces al hospital
que un médico me preguntó si mis padres me pegaban.
La niñez fue muy dura para mí.
No sé por qué, pero debí de olvidar muchas cosas.
Mi padre se fue cuando yo tenía 11 años.
Estábamos solo mi madre y yo.
Cuando empecé a hacer skate,
mi madre me decía: "Cuidado, mijo".
"Cuidado, mijo. Ten cuidado".
Lo he tenido siempre grabado, en plan:
"Ten cuidado, vas a hacerte daño".
Fui en contra de eso.
Caballero era el skater más pequeño que había visto.
Y hacía cosas que parecía imposible que pudiera hacer.
Cuando le vi hacer skate, me dio un vuelco el corazón:
"¡Dios mío, ese chaval es increíble!"
Me pidieron entrar en el equipo de Caballero
y no lo dudé ni un solo momento. Quería entrar.
No podía creer que me vieran bajo la misma luz que a Caballero.
Entrar en Bones Brigade me hizo plantearme
que tenía que ser mucho mejor de lo que era por aquel entonces
porque mi entrenador fue uno de los mejores de su tiempo
y sólo escoge a los mejores.
Creo que yo era
un capullo para todos los que me rodeaban.
Nos veían como a los Addams.
Pensaban que éramos la familia rara de la colina.
Estuve en una banda de gaitas entre
los ocho
y los 10. O más.
Me iba a casa cuando encendían las farolas.
No podía ver la tele. Veíamos la noticias
y a Laurence Welk.
Sólo podíamos ver eso de niños.
El resto eran el Demonio.
Era todo muy triste hasta que apareció el skate.
Estoy loco por ti.
Aquí estoy.
No era muy progresivo.
Cuando entré en el equipo,
sé que los otros pensaron:
"Stacy.
¿Vas en serio con lo de meter a este tío?
¿Este bromista? ¿El que queda siempre el último?
¿Vas a meterle en esto?"
Tony es un prodigio.
Caballero es un prodigio. Rodney es un prodigio.
Ahí fue cuando empecé.
- ¿Cuantós años tenía, 12 o 13? - Tenías 13.
Por entonces, ya había ganado torneos de aficionados.
Era un pez grande en un estanque enano.
En verano, mi padre estaba cabreado.
No quería que hiciera skate.
Me dijo: "Acabarás siendo un vagabundo.
Mira qué cultura.
Lo tienes todo. Has heredado buenos genes, eres listo.
No lo malgastes".
Me dijo: "Madura cuando acabe el verano.
Deja el skate cuando empiecen las clases".
Me dijo: "Ya basta. Madura".
"Sí, señor".
Hacía skate cinco horas al día.
Lo aproveché al máximo.
Patrocinaba a Tim scroggs, un skater de Florida, que me dijo:
"Debes ver a Rodney Mullen, un chaval de 13 años de Florida".
Y me animó a que llevara a Rodney al torneo.
Fuimos al torneo.
Recuerdo ver a un montón de tíos
a los que veía en revistas.
Y yo parecía un niño retrasado con rodilleras.
Yo soy un chico tímido, tú eres un chico evasivo.
Pero también somos homo sapiens.
Yo soy un pasajero, tú eres un perdedor.
Para nosotros consistía
en hacer caballitos o variaciones manuales.
Hacer el pino.
Eran los freestyles del momento.
Recuerdo que hice mi número y miré a los jueces,
pero estaban mirando mi tabla, no a mí.
El mundo es un lugar viejo,
un escenario donde interpretamos nuestras vidas
Aquello estaba a otro nivel.
Al verle hacerlo, no podía creerlo.
La mayoría se sube a la tabla y se queda en la superficie.
Rodney vio la tabla y dijo: "Puedo subirme donde quiera".
Puedo subirme en la parte delantera, trasera,
dada la vuelta o en el borde.
Hice mi número. Mis puntuaciones fueron...
¡Vaya! Acabé en el primer puesto.
Y recuerdo que volvía
con aquel trofeo y pensé:
"Creo que no me merezco esto, pero..."
Hice lo que hice.
Hice lo que quería hacer.
Y en mi corazón, acepté
que se acababa.
Y estaba diciendo
adiós
y me fui.
Y no volví a hacer skate.
- ¿Lo dejaste? - Sí.
Sí. Tenía que hacerle caso.
Me llamaron
de Skate News, ni siquiera era una revista.
Llamaron
de California. Y recuerdo: "Rodney, ¡entra!
¡Una llamada de California!
¡Quieren entrevistarte!"
Era como: "Vaya".
Y...
Entonces se dio cuenta.
Me dijo: "Bueno,
Quizá no deberías dejarlo".
Como todos los chicos vivían en ciudades y estados diferentes,
cada vez que había un torneo, les hacía volar a Los Ángeles.
Cruzábamos el estado de California para ir a torneos.
Soy el bandolero dandi al que temes mencionar.
Me gasté el dinero en brillar para llamar tu atención.
El Demonio se ha llevado tu estéreo y tus discos.
A este paso te pagarán la pensión en año que viene.
Iba desde Florida, veía a los chicos.
Veía lo que hacían, les veía hacer skate.
Estar allí me hacía sentir privilegiado,
de viaje en el Volvo.
Había encontrado un hogar de inadaptados.
Alto ahí.
La bolsa o la vida.
Intenta levantar un retrovisor,
ni una bala ni una navaja.
Al pasar tiempo en la carretera, a veces había enfrentamientos.
Lance y yo nos dábamos cabezazos.
Sabía que a Mike le fastidiaba mi presencia.
Así que me metía con él.
solíamos discutir entre nosotros.
Me gustaba formar parte del equipo,
ser un grupo de tíos que competían entre ellos,
pero irnos de la competición siendo amigos, un equipo.
Aunque intentes engañarte,
tu conciencia será mía.
Sólo mía.
Me encargaba de ellos. Yo era...
Era el supervisor.
En los torneos, trabajaba con ellos.
Les ayudaba a diseñar sus números.
Lo importante era la competición. Y punto.
Tenía que prepararme para competir.
Tenía que lograr hacer
mis trucos en cualquier momento.
Era un estilo de skate más conservador.
Al día siguiente del torneo, iba a la pista
a aprender trucos nuevos.
Yo sentía que no estaba a su nivel en absoluto.
No me gusta dominar trucos.
No me gusta practicarlos y aprenderlos.
En cuanto los aprendo, ya no me gustan.
Me parecen viejos. Pierden su valor.
Y hace falta esforzarse mucho para ganar.
A veces era duro. Recuerdo que,
en un torneo en Texas, vomité tras la rampa.
Me levanté: "Estoy bien".
Algunos chavales vieron lo que pasó
- ¿Por qué vomitaste? - Sabía que, si no lo hacía bien,
me iría a pique,
a esa jungla que era Florida en la que aprendí a hacer skate.
Eso no podía ser.
Iba a perseguir mi sueño.
Tengo...
Tengo, o tenía, 36 trofeos.
Ya no los tengo
porque los tiré o los di.
Porque los odio.
Era una droga.
Quiero seguir ganando. ¿Cómo lo hago?
Es estupendo que me diera esas ganas de tener éxito.
Cuando entraba en un torneo, siempre pensaba que iba a ganar.
siempre. Debía hacerlo.
Si no, ¿qué puto sentido tiene?
Creo que yo siempre buscaba
la aprobación de lo mejor de la industria.
Y los mejores de todos salían en fotos en las revistas.
Eran aficionados pero todos decían que parecían profesionales.
Había skaters con un talento innegable.
Por eso les fotografiaba, fueran aficionados o no.
No voy a fotografiar a un gilipollas
que gane dinero y no tenga ni idea.
Salíamos en las revistas
por nada más que nuestro mero talento.
Los chavales de mi equipo,
esos desconocidos,
hicieron una entrada triunfal en el skate.
Nadie les había visto antes.
Y nadie había visto sus movimientos.
Alan Gelfand inventó el "Ollie" cuando era aficionado.
Inventó el truco del siglo cuando era aficionado.
No lo entendían. Creían que eran fotos falsas.
Cuando oímos hablar de ese chaval y su truco
que nadie conocía,
éramos escépticos
Y entonces vimos a Alan Gelfand,
un chaval judío de Hollywood, Florida.
El "Ollie" era una locura.
Yo estaba: "Mira a ese.
Está volando por los aires sin tocar la tabla".
A la mierda la pobreza.
Ya llegará el cheque,
llegará con el correo.
En cuanto lo vi, quise aprenderlo.
Y después, ¿qué?
Había llegado al punto
de mi trayectoria en que conocía todos los trucos
inventados. Empecé a pensar: "¿Qué hago ahora?"
Con 16 años, Caballero inventó el "Caballerial".
Coge el "Ollie" creado por Alan Gelfand
y hace un "Ollie" de 360 grados en el aire.
Cuando él hacía el "Caballerial"... Aún hoy me sorprendo
porque sigo sin poder hacerlo.
El "Caballerial" cambió las normas,
nos dimos cuenta de que podíamos hacer
complicadas maniobras técnicas o giros sin sujetar la tabla.
En mis brazos empezaremos de cero.
No somos los mejores, pero es gratis.
En esta tierra, ahora mismo.
Era increíble ver evolucionar a Tony.
Hacía un montón de giros y saltos progresivos.
Es como si fuera
otro tipo de skater, más técnico.
La gente se reía mucho de él
por los trucos que hacía.
Hacía cosas que, en aquel momento, la gente no entendía.
Catalogaban lo que hacía
de acrobacias.
No me gustaba.
No me gustaba su estilo, no me...
Era un puto crío molesto
con un montón de rodilleras.
Y no es que fuera un tío reconocido
que tuviera detractores.
Sólo estaba ascendiendo
y sus compañeros ya le machacaban.
Me decepcionaba que los tíos a los que admiraba
dijeran: "Es de coña".
Había mucha gente en su contra. No les gustaba:
su padre era Frank Hawk.
Estoy con Frank Hawk,
de la Asociación Nacional de skate.
¿Qué novedades hay este año?
su padre organizaba los torneos y su madre cronometraba.
La gente hablaba a mis espaldas sobre que tenía más práctica,
que las pistas que yo conocía
eran las que albergaban las competiciones,
que él elegía a los jueces...
Era difícil lidiar con ello, pero a la vez
no me desanimó como para dejarlo.
En todo caso, me animó a...
Debía demostrar que se equivocaban.
Ese era mi objetivo en aquel momento:
"seguiré haciéndolo hasta que lo apreciéis".
Y ahí está Tony Hawk.
Nunca me planteé
que fuera a ser una amenaza en absoluto
hasta que gané dos Whittiers
y necesité dinero.
Y me di cuenta de que no volvería a ganar,
no practicaba, pero podría acabar de los primeros.
Y fue entonces cuando me di cuenta de que Hawk
estaba haciendo unas cosas
que eran una locura.
Era más fuerte porque patinaba constantemente,
y porque pasaba por la pubertad.
Estaba creciendo.
Ya no me intimidaban las pistas de tres metros
porque de repente yo ya medía la mitad.
Y de repente me di cuenta: "Puedo hacerlo".
Cuando empezaron a hacerse un nombre,
debía buscar una forma de darles publicidad,
algo único.
Entonces apareció Craig Stecyk.
Stecyk es escritor, fotógrafo y artista conceptual.
Pero lo más raro de Craig
que era un pirotécnico político.
Llevo ropa interior femenina.
No sé porque la llevo, pero no la llevo.
Pero quería decíroslo. Pensaba que sí la llevaba.
Decían: "¿Quién es ese rarito?"
Cuando conoces a Craig, el tío aparece,
suelta chorradas sin sentido sobre galletas de la suerte
y se va.
sus frases estaban fragmentadas. Todo lo que decía, sus párrafos,
significaba 60 cosas distintas. Y tú tenías que descifrar
de qué coño estaba hablando.
se parecen más que dos personas cualquiera muy diferentes
que no se parezcan a nadie en la Tierra.
Pero son distintos.
No puedo imaginar que la gente que vea esta película
y vea a salir a Craig un momento,
no note que se necesitan 10 horas de entrevista
antes de que conteste.
Bueno... No... Esto... No sé. Tuve...
Bueno, es que...
Bueno, ya sabes... Es que... Esto... Bueno...
Ya sabes, no hay nada particularmente intere...
Me levanto y pinto
y escribo canciones estúpidas
y tartamudeo y farfullo, y así me paso la vida.
Stacy dijo: "Voy a traer a un tío, a Craig Stecyk".
será el director artístico.
Yo no sabía que significaba eso,
pero la idea de Craig para una sesión de fotos
era coger una botella de mezcal con un gusano dentro
y bebérsela entera.
Durante la sesión.
Craig estaba atrás haciendo comentarios místicos
Yo pensaba: "¿Es necesario? ¿Nos está aportando algo?"
Stecyk y yo soltábamos ideas un día.
Y allí sentados, le dije:
"No quiero llamar a esto 'equipo'
ni tampoco quiero la palabra 'skate' en el nombre".
Y Craig me dijo: "Bones Brigade".
ÚNETE A LA BRIGADA
Primero pensé que estabais locos.
Recuerdo que fui a casa de Stecyk a grabar un anuncio,
en plan: "¿Qué hacemos?"
"Guay, nos harán una foto chula con la tabla".
Dijeron: "Poneos aquí,
junto a esta trasera de un Cadillac".
Y quedaos ahí.
Y pensé: "¿Eso es el anuncio?"
Craig quería quemar un coche.
Los padres de George vivían en una zona lujosa,
y no sé por qué acabamos haciéndolo delante de casa de sus padres.
Cortamos un Cadillac en dos y le prendimos fuego al coche.
Lo recuerdo, vino la policía.
Señalé a la dueña de la casa
y le dije: "Es suyo, estamos apagándolo".
Los padres le miraban como: "¿En qué estás metido?
¿Qué haces? ¿Por qué haces esto delante de casa?"
¿Qué?
¿Qué?
¿Es un anuncio?
Yo decía: "No entiendo nada de esto".
Los anuncios de tablas eran imágenes
genéricas y aburridas.
Quería algo que no fuera hacer skate.
Y Craig estaba totalmente en contra
de anuncios con alguien haciendo skate.
Su filosofía era
"que las revistas enseñen skate,
nosotros, ideas e imágenes".
Si miras los primeros anuncios,
no sólo no tienen relación con el skate...
No tenían sentido.
Te quedabas mirándolos en plan: "¿Qué coño es esto?"
Cuando hablé con Tony y Cab, estaban en plan:
"¿Por qué no hacen fotos normales?"
No lo entendían.
Ahí, yo tuve ventaja.
Fuimos a una sesión de fotos publicitarias
en casa de Craig y dijeron:
"Cab, ¿puedes sujetar este perro muerto
para un anuncio?" Él no quiso y lo hice yo.
Y entonces...
Yo me quedaba con lo guay que a ellos les parecía cutre.
ESCOGE TU CENA
EL SEXO VENDE
Stacy dijo: "Vamos a pintarte la cara
para que parezcas un diseño".
Y yo dije: "No sé cómo va a quedar".
Ninguno de los anuncios era así:
"Rodney Mullen, dos primeros premios".
Tenían anuncios de coches ardiendo
y la cita de un conductor que decía por qué no quería participar.
IMPOSTOR
ENERGÍA EN UN MUNDO DE TANQUES VACÍOS
Chavales nuevos,
producto nuevo, nueva publicidad.
La gente sabía quiénes eran
por salir en anuncios a página completa, estabas ahí.
Empezábamos a hacer mella, subíamos como la espuma.
En dos años y medio,
crecimos probablemente un 50%.
Pero entonces,
fue cuando el skate empezó a pegar un bajón.
Fue muy repentino.
No es que sólo se viniera abajo económicamente,
sino que la popularidad, a nivel general,
se nos arrebató de las manos.
Cerraban las pistas, cerraban las tiendas.
Y en 1992, la revista SkateBoarder,
la biblia de nuestra industria, cerró.
Y cuando el skate se vino abajo,
todos los tíos que adorábamos desaparecieron.
Los profesionales de los 70 ya no ganaban dinero,
así que lo estaban dejando.
Un día eras campeón del mundo, y de repente,
ya no sabes qué hacer.
Volví a estudiar, no sabía de qué iba a vivir.
Muchos tíos no pudieron superarlo.
Y empezaron
a meterse droga
y a venderla.
Mendigaba, vivía en un coche.
Una vez tuve que robar joyas
para poder conseguir un sitio donde vivir.
Estaba pasando por una mala racha.
En teoría era un gran skater
pero no sabía de dónde iba a sacar mi próxima comida.
Le estaba afectando a todo el mundo,
era obvio que el skate estaba muerto.
Pero la pregunta era:
¿Por qué se hundió?
PISTAS DE SKATE DE CALIFORNIA
El 99% de las pistas de skate
se habían diseñado mal porque aún nadie sabía cómo hacerlos.
La física estaba mal.
Las curvas estaban mal. Las distancias estaban mal.
¿Se diseñó alguna pista tan bien
como una alcantarilla? No.
Estas pistas no valían
y se cerraron en todas partes.
Y los skaters tuvieron que dejarlo por eso.
Lo llamamos la época oscura,
el skate casi desapareció.
Yo era muy joven,
sólo veía que mis amigos lo dejaban,
y que las pistas cerraban.
Pero no iba a dejarlo. seguía teniendo una tabla.
¿Qué más necesitaba?
Con la pérdida de las pistas y de un terreno que dictaba
lo que tenías que hacer,
sin ellos, el skate comenzó una nueva era.
Le supliqué a un amigo, dueño de una fábrica,
que construyera una rampa.
Acabo diciéndome: "Claro, Mike".
La gente construía half-pipes por necesidad.
Pero muy pocas aguantaron.
Cuando aparecía alguna,
aprovechabas hasta que algún vecino la tiraba.
Era estupendo. Las buscábamos.
Conducíamos tres horas para ir a una rampa de mierda en un patio.
En mitad de la noche.
Con los Cuatro Jinetes.
O elige un lugar donde morir.
Las rampas y montajes en patios se convirtieron,
en cierto modo, en misiones.
Estaban por todo el país, por todo el estado.
Y los tíos se reunían como si fuera una religión.
En la misa vertical.
Mientras pasaba esto,
Craig, Vitello y yo pensábamos ideas.
Vitello tenía Independent Trucks.
Decidimos:
"Organicemos torneos, torneos profesionales.
de skate para críos".
Era como: "¿Adónde coño vamos?"
Aún hoy sigo sin saber decirte adónde fuimos al torneo.
Y de repente había una rampa
en una zona desértica, un aparcamiento.
Siempre mirando
por encima del hombro.
Te asusta
cualquier pisada.
Organizábamos estos torneos por todo el país.
Había un chaval de Nebraska, Rich Flowerday,
sus padres dijeron: "Trae a los de California.
Organiza algo". No estoy seguro
de lo que se esperaban.
Todos tus amigos están metidos en algo bueno.
Y tú deberías.
Pero ya es demasiado tarde.
Todos eran de fuera. Eran guays.
Era algo así como ir a un gran concierto de punk rock.
sin autoridad, un caos total
de jóvenes haciendo lo que querían como querían.
Bebíamos cerveza y pasábamos el rato.
Y estaban todos sobre el tejado.
Cuidado con el canalón, Bob.
Ten cuidado.
Recuerdo que buscaba a quien estaba al cargo.
"¿Yo primero? ¿O va él primero? ¿Qué está pasando?"
Y sólo había un tío con un papel.
Kevin Thatcher. Decía:
"Sí, haremos algo pronto".
Antes de eso, la organización de torneos estaba muy controlada.
Todo estaba medido.
Entonces se trasladó a patios
que pensábamos que eran nuestros.
"Esto es lo que somos. Nadie nos dirá qué hacer aquí".
La gente hacía skate por hacerlo.
No había futuro como skater profesional.
Nuestras empresas ganaban muy poco.
A Tony Hawk le dimos un cheque por derechos
por valor de 85 centavos.
En un torneo profesional, el primer premio eran 150 dólares.
Pero yo tenía 14 años. ¿Ciento cincuenta?
¿Dónde firmo?
Voy a sacar pasta para un ciclomotor.
Todos tus amigos están metidos en algo bueno.
Era un lugar tan intoxicante
que estos eventos en los patios
fomentaron de nuevo este deporte.
Estás en un aprieto.
Tengo la sensación
de que el skate no tiene que ver con competiciones ni deportes.
si no tiene que ver con el deporte, ¿con qué?
Tiene que ver
ser tan inmaduro como puedas toda tu vida.
Básicamente.
Sé que suena un poco cutre decirlo,
pero es así.
- Eso creo yo. - ¿Te refieres a irresponsable?
No. Irresponsable, no. Yo era el más responsable.
Yo tenía más responsabilidades.
Por eso probablemente estaba para que me encerraran.
Lance era el típico
gracioso.
Es el típico gracioso con un lado oscuro.
Hubo un torneo
en Alabama en el que, en pleno número,
Lance se alteró tanto que lanzó su tabla a la multitud.
Y no lo hizo para dar a nadie,
no sé por qué lo hizo.
Pero acabó rozando a alguien.
Y al final del torneo, se le acercó un tío
y le dio un puñetazo.
No creo que fuera para tanto.
Fue un arranque pequeño.
Fue muy pequeño.
Tuve muchos arranques de esos. Recuerdo
que me cabreé tanto en Del Mar que me tiré a la piscina.
Es que...
Estaba muy enfadado.
Y era un niño.
Soy una persona vengativa.
Soy
una persona egoísta. Soy
un completo memo.
Toda mi motivación viene del miedo.
Esas son todas mis virtudes.
Bueno, esos son mis atributos malos.
pero son lo que me mueve,
es en plan: "Voy a pasarlo bien y a hacer lo que quiero
aunque sea desgraciado al hacerlo".
No me gusta en absoluto,
pero no conozco otra forma.
Y eso viene
porque de niño no se me daba bien nada.
Nadie me dijo nunca: "Creo en ti.
Creo que eres bueno".
Stacy tenía a estos chicos
y yo veía cómo les trataba.
Esperaba cosas de esos chicos.
Yo sentía que no las esperaba de mí.
Originalmente metí a Lance en el equipo con la idea
de que llegara a ser mi ayudante.
Como el ayudante del encargado.
Era un buen skater
pero no esperaba que fuera en un gran skater.
Surgió la idea de prepararme para hacer lo que hacía él.
Mi madre le preguntó a Stacy:
"¿Cómo podría Lance seguir en contacto con el skate?
Quiere lo mismo que tú".
Creo que era evidente. Siempre lo supe.
Pero al mismo tiempo, estaba sometido a mucha presión,
intentaba ganar dinero y sacar adelante a mi familia.
De repente, es padre.
Está casado.
Tiene que mantenerles y tener un sitio para vivir.
Pero es un crío.
Tenía trabajos.
Tenía un contrato, serigrafiaba tablas.
Lo hacía para ser profesional.
Y estaba celoso. Ellos hacían skate.
son skaters. Eran los números uno.
Y yo tenía que trabajar para ser skater.
Y me tenían por un skater de segunda clase
y un payaso y...
Era una especie de lucha,
¿cómo me uno a este mundo de triunfos
y de ser el mejor y de ser progresivo?
Cuando me disteis la oportunidad de salir en el primer vídeo,
funcionó.
BUENOS DÍAS, SR. MOUNTAIN
EL ESPECTÁCULO VISUAL DE BONES BRIGADE
Haz skate y destruye.
Haz skate y...
Fantaseábamos con hacer un vídeo de skate.
Una película casera de una hora sobre Bones Brigade.
Así que le dije a Craig: "¿Quieres hacerlo tú?"
Podía hacer películas sin parar por apenas nada de dinero.
Me parecía algo muy lógico.
Haz skate y destruye.
Haz skate y destruye.
Va a ir por arriba y luego saltará
- hasta abajo. - Vale.
Estoy grabando. ¡Quita de en medio, Stacy!
¡No puedo! Tengo que recoger su tabla.
La gente se estaba comprando las primeras videograbadoras.
Hasta entonces, la única voz de los skaters eran las revistas.
No lo veías en acción.
Al hacer el primer vídeo, pensamos
que venderíamos 300. Vendimos 30.000.
Fue increíble. Se convirtieron en manifiestos.
Si sólo hubieran salido Mullen, Caballero y Hawk en el vídeo,
yo habría pensado: "Joder, qué duro es el skate. Qué difícil.
Nunca seré así de bueno".
Pero Lance Mountain lo presentaba como algo accesible.
Parecía divertido como lo hacía
y yo me veía a mí mismo haciendo las cosas que hacía él.
Como el propio Lance diría,
está bien ser un mal skater. Y no es que él lo fuero.
Vale con amar el skate.
Era en plan: "Espera. ¿Vives junto a Stacy?"
"Vivimos a 5.000 kilómetros". "¿Y por qué vas a su casa?"
Él es la estrella de Bones Brigade.
Me resultó difícil darme cuenta de ello.
Los skaters me decían: "A ti te sacan el doble que a mí".
Y yo pensaba: "Pero no me sacan porque sea bueno,
sino porque estaba haciendo el tonto".
A mí me lo parecía. Era una dinámica rara.
Pero gracias a eso, todo cambió para mí.
Tendría una tabla.
Entonces Lance se convirtió en una estrella.
Por decir: "Voy a hacerlo".
Comprendí que podía ofrecer otra cosa.
El skate también va
de divertirse,
no sólo de ser bueno.
Mi madre
fue concertista de piano de niña.
Yo crecí rodeado de música clásica.
Crecí escuchándola y leyendo sobre esos tipos,
esos grandes compositores. Beethoven siempre me llegó.
Siempre.
Tenía fuego interior.
Recuerdo que leí la historia de cuando se quedó sordo
y se aisló por completo.
Se convirtió en lo que fue.
Para mí, eso fue...
"¡Vaya!
No dejes que nada envenene
tu individualidad.
Aléjate, escápate. Mira hacia dentro, no hacia fuera".
Lo que nos mueve a lo que hacemos
es una inspiración de muy dentro,
una desesperación controlada.
Si no puedes acceder a ella,
se extingue.
Y no puedes hacerlo aquí, está mucho más dentro.
Por el bien de su padre,
le construiría a Rodney un espacio si llevaba rodilleras.
Era una pequeña plataforma de cemento
con un pequeño techo transparente.
Y con luces.
Rodney solía salir e ir a hacer skate
de madrugada.
Era su hora de hacer skate. Era genial.
Hacía mucho calor.
Hacía tanto calor y había tanta humedad en Florida
que les construyeron a sus perros
una caseta con aire acondicionado.
Lo que más me gustaba era estar aislado.
Lo que más.
Si hubiera estado en otro lugar,
habría sido como ellos.
Todo el mundo habla de un hombre trabajador.
CONCURSO DE FREESTYLES ALREDEDOR DE 1980
Papi sobre ruedas, aquí está tu hombre sobre ruedas.
Por entonces, o hacías freestyles,
lo que te hacía un rarito,
o hacías skate en piscinas. Ya está. No había término medio.
El freestyle eran tablas pequeñas y pantalones ajustados.
Un atuendo completamente ridículo.
Odiábamos el freestyle.
Pero si llegaba Rodney, parábamos.
Todos los que estaban en la pista paraban.
- Todos los skaters. - Todos
iban a mirar a Rodney. Daba igual.
Te esperaba un espectáculo.
Era muchísimo más avanzado
que todos nosotros.
Siempre que nos veíamos en California,
tenía trucos nuevos,
a un nivel que nadie podía igualar.
Solía grabar muchos torneos y los analizaba en casa.
Lo poníamos a cámara lenta: "¿Cómo lo hace?"
Todo el mundo empezó a intentar los trucos de Rodney.
Pensaba: "Debo aprender a dar la vuelta así".
Si algo se ha hecho ya, es más fácil aprenderlo
que si no se ha hecho. Si lo ha hecho alguien,
crees que es posible hacerlo.
Lo importante es creer en lo que haces.
sólo necesito un reconocimiento algo que me haga verlo.
Es en plan: "Yo también puedo hacerlo".
Debes convencerte.
Cualquier truco que no hubiera hecho antes
era una forma de decirme: "Puedes hacerlo.
Es posible. Hazlo".
Tony y Rodney fueron siempre intrusos.
Al principio, lo que hacían se consideraba raro.
Lo hacían y decías a tus amigos:
"Venid a ver lo que hace Tony".
O: "Mirad lo que está haciendo Rodney".
Y ellos decían: "Mirad eso. Parece un circo".
También hacía trucos sencillos que sacaba de por ahí.
Pero intentaba
absorberlos
para poder construir algo a partir de ellos.
Porque lo bueno no es crear algo.
Lo bueno es
lo que te sale de dentro. Es lo que me mueve.
El que Rodney Mullen inventara
el "Ollie Flatland" lo cambiaría todo.
Debo reconocer que Rodney Mullen
supo adaptarlo a la calle, a una modalidad artística
en la que lo necesitas.
A pesar de que hiciera el truco,
poca gente lo hizo en mucho tiempo.
Cuando sucedió, no pensamos: "Eso será un truco
que sentará precedentes del skate para futuras generaciones".
Empezó a cambiar del todo
el entorno del skate: pasó de estar
basado en lo vertical
a llevarlo a la calle, poniéndolo en manos de chavales.
Salvaje.
Salvaje.
Salvaje.
Salvaje.
"FUTURE PRIMITIVE" SEGUNDO VÍDEO DE BONES BRIGADE
Vi la parte de Tommy en "Future Primitive"
y hacía "Ollies" sobre los arbustos.
Eso era todo.
"Haces 'Ollies' sobre obstáculos. No necesitas rampas".
Guerrero fue nuestro primer skater urbano.
Ser skater profesional era
completamente nuevo. 1985.
El skate se convirtió entonces en skate.
Ya no era algo
derivado del surf. Se dejó claro.
Esto es skate.
Salvaje en las calles. Corre, corre.
Salvaje en las calles. Corre, corre.
El skate se debe practicar es las pistas.
- No en la calle. - Ya.
En un lugar seguro.
Salvaje en las calles. Corre, corre.
Salvaje en las calles. Corre, corre.
Salvaje.
Salvaje.
- ¿Estás grabando? - Sí.
Vivíamos en una ciudad sin salida.
Cuando apareció el skate, especialmente el urbano,
la hizo soportable.
La hizo habitable
porque amplió su espectro.
Había infinitas posibilidades
en una ciudad en la que no teníamos donde ir.
De repente pensaba: "Esto no está tan mal.
Hay un bordillo, y un banco, y unas escaleras y una pared".
Todo se había redefinido.
Estas cosas no nos limitaban ni nos definían. Nosotros
las definíamos.
Me sentía totalmente asfixiado
por una sociedad tan conservadora.
Pero el skate era una forma
de librarse de lo que yo consideraba
una manera muy homogénea de hacer las cosas.
Y cuando "Future Primitive" decía:
"Vosotros estáis ahí y nosotros, aquí",
fue como: "sé en qué equipo estoy".
ZONA PELIGROSA
"FUTURE PRIMITIVE" SEGUNDO VÍDEO DE BONES BRIGADE
Chicos, rock and roll.
Dadle caña
a mi alma.
Chico, dale al boogie.
¿Lo has hecho ya?
Sentíamos que estábamos metidos de lleno
en algo que significaba mucho
y que nadie más entendía.
Trajo una sensación de comunidad
a algo que es increíblemente individualista.
¿Y adónde vamos ahora?
¿Qué camino está libre?
Buscando a...
...esa reina de pantalones vaqueros.
La chica más guapa que he visto nunca.
He visto sus movimientos en la pantalla.
Jimmy Dean.
James Dean.
Me encantó el primer vídeo. Salían chicas en la rampa de Lance
mirando y haciendo: "¡Vaya!"
Y en el segundo, ellos se vistieron de chicas.
Parecía lógico. Era muchísimo mejor.
Añadían un elemento humano.
No éramos una élite intocable de skaters.
Mostraban que hacíamos el tonto y nos caíamos.
Buscando a esa reina de pantalones vaqueros.
La chica más guapa que he visto nunca.
He visto sus movimientos en la pantalla.
Jimmy Dean.
Jimmy Dean.
¡Eso es! ¡Un médico!
¡Un médico!
¡Un médico!
En todos esos vídeos
había siempre unos 12 o 13 tíos en determinado momento.
Unos seis de nosotros siempre éramos
a los que más se nos veía.
Y al mismo tiempo,
los que no eran principales intentaban quitarnos el puesto.
Había un montón de aficionados detrás.
Y esos tíos querían ser los números uno.
sólo por estar en Bones Brigade no... Éramos...
¿Cuántos miembros éramos en Bones Brigade?
¿Treinta, cincuenta?
Esos cinco o seis tíos de la elite...
Cada uno de ellos tuvo que ascender
para llegar ahí arriba.
Vi a mis héroes, como Alan Gelfand,
inventar el "Ollie".
Era en plan: "Vaya". Será su legado.
Y luego Caballero hizo el "Caballerial".
"¡Vaya! Es una pasada. ¿Qué voy a hacer yo?"
se sabía que Mike inventó un truco
Fue muy grande, se habló de ello.
Si no lo veías, no lo pillabas.
"¿Cómo? ¿De qué hablas? "McTwist". Salta y... Pero ¿qué dices?"
Recuerdo mirarme los brazos,
tenía carne de gallina. Eso haría historia.
Aquello...
Bueno... sin palabras.
Recuerdo que pensé:
"Eso de ahí...
Eso es para partirse el cuello".
CAMPAMENTO DE VERANO EUROCANA
Rodney, McGill y Mountain estaban dando clases
en un campamento de skate en Suecia.
Allí aprendió Mike el truco.
Pensé
en hacer un 540
durante casi seis o siete meses
porque vi hacerlo a un patinador.
Muchos intentamos hacerlos. Los hacía a medio camino la rampa.
Gater, Dale smith y otros lo intentaban a medio camino.
No se podía debajo de la rampa.
Te pondrías en una posición muy peligrosa.
Me armé de coraje
porque yo no solía hacer ese tipo de cosas.
Lo hacía lo mejor que podía
pero no corría ese tipo de riesgos.
Quería hacerlo. Pensé: "¿sabes qué?
Voy a hacerlo".
Yo me quedaba mirándole.
Y él seguía y seguía y seguía.
Yo pensaba: "Dios mío, va...
Va a conseguirlo".
Vino a mí y me dijo: "¿sabes lo que he hecho?"
Yo le dije: "Lo has hecho. Guay.
Guay". Deslizándose
y arrastrándose. Pensé: "Habrá sido terrible".
"Ven a verlo".
Fui a verlo. Se lanzó a dos metros
e hizo un 540 sobre mi cabeza.
Y yo:
"¿Qué demonios ha pasado?"
Pensé: "Dios.
Esto va a suponer un cambio en lo que hacen. Una división".
De inmediato, mi primer...
Estuvo mal pero fui sincero y egoísta:
"Menos mal que yo no hago eso".
seré sincero. Cuando lo hizo,
me quedé: "soy un capullo. Ese tío lo respeta.
Y yo he estado metiéndome con él".
Pero pensé: "No.
No estoy en ese nivel. Yo no soy así".
Se lo hice a Lance y él cogió la tabla
e intentó el truco de inmediato.
No podía creer que lo intentara tan en serio.
Lo intentaba. Y el pobre Lance
sólo hacía trompos. Y su cuerpo
se golpeó contra el borde. Ahí se acabó todo.
Recuerdo que lloré aquella noche pensando:
"Genial. Tendré que volver a la fábrica. Qué mierda.
No me ha salido bien. Tendré que dejar el skate. Es horrible.
Qué mal".
Recuerdo haber pensado eso.
Volví a casa y lo intenté durante un mes.
Y lo conseguí.
Y...
Me acerqué a una pared y partí la tabla en pedazos.
No me alegré por conseguirlo, me cabreé por tardar tanto.
Me cabreó que hubiera sido tan duro conseguirlo.
Ni siquiera estaba en plan: "Yuju".
Poca gente no lo había intentado ya.
Empecé intentando lanzarme así
de la piscina. Una locura.
No sabía cómo se hacía. No podía girar tan rápido.
Y me daba mucho miedo saltar tan alto a ciegas.
Obviamente, eso supuso un choque
en mi carrera, cuando salió ese truco.
Recuerdo cuando lo aprendieron. Yo tuve que inventar
otros trucos para poder competir.
Eso me gustaba de formar parte de Bones Brigade, un colectivo
de skaters que ayudaban a sus compañeros a mejorar.
Nos apoyábamos.
si alguno lo hacía bien, el resto nos alegrábamos.
En un torneo, llevamos las camisetas cambiadas.
Para apoyarnos.
Pero una parte de ello,
en la que la mayoría estará de acuerdo,
era que queríamos hacer feliz a Stacy.
Para mí, lo divertido era oírle reírse.
Si se reía, era porque estabas haciendo algo muy bueno
o eras muy gracioso ante la cámara.
Él nunca te abrazaba y te decía:
"¡Ha sido una pasada! ¡Eres el mejor!"
Se reía. Era la única forma de saber si estaba
impresionado con un truco. Escuchabas a Stacy riéndose.
Cualquiera que haya tenido un poco de fama es muy sensible
a que te estén elogiando.
Y demasiado puede ser un gran peso que soportar.
Stacy nunca lo hizo. Fue...
El fuego arde
no por la gasolina sino por los vapores.
Su risa era esos vapores.
Si haces algo más allá de la posibilidad
de trabajar,
alguien debe confiar en ti o fingir que lo hace.
Ningún otro equipo o empresa le tenía a él.
Me encantaba verles triunfar.
Tenían mucho talento.
Los anteponía a mi carrera.
Joder.
Para empezar,
hablamos de chavales que tenían 15 o 16 años
y ya eran deportistas de primera categoría.
Las cosas que hacían, muchos de los trucos,
les pertenecían. Las inventaron ellos.
Odio decirlo así, pero tenía afinidad por entrenarles.
Por estar ahí.
A los niños no se les enseña a competir ni a ser profesionales.
Aprendí pronto, en mi propia generación,
que lo peor que puedes hacerle a un adolescente
es darle demasiada atención y dinero.
Destruye la percepción de sí mismos.
No sabría decirte cuántas víctimas hubo en mi generación.
Chicos
que podrían haber sido aspirantes.
Vivirán con esa carrera fracasada,
con ese sueño roto, toda su vida.
Recordando y pensando: "Podría haberlo hecho".
Stacy fue duro conmigo por caerme en las clasificatorias.
En la gran batalla de Palmdale.
- ¡Vamos, Steve! - Qué pena. Era un número biónico.
Creo que Stacy pensó que no estaba metido de lleno
porque estaba metido en un grupo, "The Faction",
y tocaba música punk rock y me preocupaba por el físico.
Recuerdo que, por primera vez, me habló como un padre,
como una figura paterna. Fue la primera vez que alguien
me habló tan en serio.
Me dijo: "¿Qué te pasa?
¿No te preocupa el skate?"
Nunca me había gritado
y me disgusté mucho.
Creo que casi lloré y todo.
Y pensé para mí: "Voy a demostrarle
que sí me importa".
Y recuerdo que gané aquel torneo.
Un salto excelente. En el aire.
Allá va.
Pensaban que iba a perder. Increíble.
La única vez que les presionaba
era cuando llegaban, no respetaban su talento
y eran frívolos.
No consistía en ganar sino en hacerlo lo mejor posible.
Unos gritos para este tío.
Rodney Mullen.
Rodney era todo un perfeccionista.
El competidor más fiero.
Sabía exactamente
lo que iba a hacer.
Qué iban a hacer sus pies y en qué orden.
Si se hubiera salido de la tabla,
estaría destrozado.
Rodney era un competidor a una escala olímpica
que nunca había visto.
Era impecable.
Perfecto. Siempre.
Quedar segundo ante él era como quedar primero.
Nadie merecía quitárselo.
Y surgieron rumores que decían que practicaba nueve horas diarias.
"Nueve horas, ¿cómo es posible?"
De gira, se despertaba de madrugada.
Llegábamos al hotel y se iba a hacer skate.
Era en plan: "Vale, tío".
Nos levantábamos para salir...
Y llegaba él.
Yo le decía: "¿Has encontrado un sitio?"
Y él: "sí, y he aprendido unos trucos".
Y de repente hacía 500 trucos nuevos.
Le decía: "No te conocía esos trucos.
Y llevamos de gira un mes".
Pareces invencible.
¿Qué hace falta para ganar un freestyle?
No lo sé. Mi mente.
Rodney es muy inteligente y sensible, pero estaba
intimidado.
Era casi como un perro apaleado,
y su mote era "Chucho".
Era muy callado. Tímido. Introvertido.
Rodney era un puto loco. Del todo.
En plan genio. En plan genio loco.
Loco como la gente super inteligente.
Podía contarte hechos históricos
pero literalmente, no... "¿Cómo abro esta puerta?"
Él...
se quedaba en una esquina y hacía lo suyo,
y, de vez en cuando, le daba
un ataque de... No sabíamos qué le pasaba.
Recuerdo viajar con él
en una de las giras en el medio de ninguna parte.
A una demostración. Tarde, como siempre.
Dije: "Creo que estoy malo".
Creo que voy a vomitar.
"¿Qué te pasa? ¿Te mareas? ¿Te ha sentado mal algo?"
"Todas. Voy a vomitar".
Estaba inclinado.
Pensábamos que se sujetaba el estómago.
Que iba a salir a devolver o algo.
Y se va.
Se va por la puta carretera y le perdemos de vista.
"¿Tenía que ir al baño o...?
¿Adónde ha ido?"
Nos quedamos esperando no sé cuánto.
Bastante tiempo.
Creo que se había quitado el sol.
Pero recuerdo ver la furgoneta.
Me estaban mirando todos,
nunca lo olvidaré.
Y se acercó: "Hola, chicos".
En plan Rodney: "Hola, chicos".
Y nosotros: "Rodney, ¿estás mejor?"
"Sí". "Vale.
Hay que irse".
Cerramos la puerta y nos fuimos.
Nadie dijo nada.
Para mí, Rodney era un tipo con el que
no me identificaba.
Tony sí, porque es muy progresivo.
Mis mejores recuerdos eran ir a casa de Tony y estar juntos.
Ver lo que hacía. Ese
extraterrestre rarito. Es lo que era.
Un X-Men. Mira a ese raro... Somos todos mutantes.
Y mira sus superpoderes.
Y yo le miraba fascinado.
Esto habla de un superhéroe, Tony.
Se llama "El tema de Tony".
Cuando Tony empezó a ganar algo de dinero, lo cogió
se compró una casa y se construyó una pista de skate en su casa.
Cuando grababa los vídeos,
Tony tenía tantos trucos nuevos por vídeo
que me costaba meterlos todos.
Estaba totalmente poseído por ello.
No podía parar quieto. "¿Qué toca ahora?
¿Cómo mejoramos el truco? ¿Cómo combinamos dos
para hacer algo aún más... aún más impresionante?"
Quería ser más impresionante.
Tony cogió el "McTwist"
y de repente lo hacía con un pie.
Después los combinó con "varials".
Y por último, lo impensable:
el "Ollie McTwist".
Hacía "McTwists" sin agarrar la tabla.
No creo que Tony lo hiciera por la fama,
para ser famoso ni un gran...
No era una estrella
de esas con la pose Alva. Esos eran animales.
Llevaban rastas, chupas de cuero,
cerveza en la mano, fumaban porros en el aparcamiento...
Los míos eran las estrellas.
Y por eso los míos eran tan
hostiles con Tony Hawk.
Maldecían cuando le venían hacer un número.
Tony Hawk no tenía un estilo bonito.
Era desgarbado.
No era bonito.
Lo hacía fenomenal.
Pero su estilo de skate no era bonito.
No tiene un estilo bonito.
Uno de sus principales rivales
era Christian Hosoi.
Y Christian Hosoi tenía
uno de los estilos de skate más bonitos.
Y era potente.
Y era exótico.
Y como Alva, era una estrella.
- ¡Por Christian Hosoi! - ¡Hagamos ruido!
¡Allá vamos!
Y todos, los punks, los hardcore, adoraban a Christian.
Y si adoraban a Christian, odiaban a Tony.
¡Un fuerte aplauso para Christian Hosoi!
Los fans estaban locos.
La rivalidad que habían creado
nos llevó a ser aún más competitivos.
Luchaban siempre.
Solían tener unas luchas épicas.
Eran una locura.
Dos estilos completamente distintos
y, aun así,
igual de buenos.
Christian tenía más amplitud, estilo, gracia y potencia.
Tony era como si
se subiera el volumen y se introdujera la robótica
y el tecnicismo en ello.
Decían: "No tienes estilo, sólo trucos".
Es lo que quería. Quería trucos nuevos.
Yo tenía que superarme en la próxima ocasión,
él tendría tres trucos nuevos.
¡Vamos! Última oportunidad para ambos.
¿Cuántas veces han quedado sólo Christian y Tony?
¡"McTwist"!
¡Sí!
- Mucha presión. - Tony debe hacerlo.
Luchamos por nuestro derecho. ¿Quién se quedará?
Christian va a la yugular.
¡Setecientos veinte!
Damas y caballeros, les presento al ganador.
- ¡Tony Hawk! - ¡Sí!
Ganaba casi todos los torneos.
Ganaba todos los títulos mundiales.
Llegó a un punto en que la gente
contra la que competía me decía: "Ojalá quede segundo".
Y no me gustó lo que me estaba haciendo.
Estaba machacándome
mentalmente
porque ya no lo disfrutaba. Era en plan: "sí, he ganado".
Es lo que se espera de mí.
Lo conseguí, ya está.
Pero por otra parte, si no ganaba,
si quedaba segundo, decían: "Qué malo, no has ganado".
Había...
Era mucho para mí
y me estaba pasando factura.
Ya no disfrutaba tanto del skate precisamente por eso.
Tendrías que ser un robot para que no te afectara
lo negativo que se decía.
Por entonces, despreciaban a Tony.
Los chavales punks le despreciaban.
Le odiaban.
Lo ganaba todo, o casi todo.
Esto creó mucha más presión
porque ganar no produce satisfacción, sólo
es aferrarse a algo para no perderlo.
Se tambalea.
Usurpa el placer de conseguirlo.
Es como un cuento corto de Kafka.
Construyes algo pero no vives en ello,
te quedas fuera vigilándolo
Creo que Tony tenía 16 o 17 años.
Y me llamó su hermano mayor, Steve.
Me dijo: "Tengo que hablar contigo y con Tony.
Algo no va bien".
Tony no es un chaval afectivo,
no demuestra sus emociones,
y esa fue la primera vez que le vi afectivo.
El chaval se había derrumbado.
Steve habló por él y me contó
que Tony estaba inquieto y disgustado
y que creía que no podría volver a competir, no quería.
Primero me dijo: "Bueno,
lo entiendo, entiendo perfectamente cómo te sientes.
Pero ¿qué puedes hacer? Esto va de competir".
Y era verdad, importaba si competías.
Si no competías,
no saldrás en las revistas ni saldrás en vídeos,
tenías que demostrar
que tus clasificaciones eran las mejores.
Y también me dijo: "Rodney Mullen
me dijo esto mismo el año pasado".
Recuerdo que, en el torneo de Del Mar,
tuve que cruzar la pista hasta otra zona y sentarme con él.
Me di cuenta de que necesitaba a alguien.
Lo sentía.
No podía separarme de él ese día.
A ese chico le pasa algo.
No me cuenta lo que es pero me lo está demostrando.
Así que intenté ser lo más delicado y sensible que pude con él.
Yo era joven, intentaba saber qué le pasaba.
Yo no tenía muchas habilidades.
Pero pude ver que no estaba bien.
Había un torneo en Del Mar.
Y estaba diciéndole lo bien que había hecho su número.
Y me dijo: "Va a ser mi último torneo.
Lo dejo. Esto se acabó".
Le dije: "Dame un autógrafo antes de irte".
Usó una tarjeta: "Adiós. Rodney Mullen".
Y yo pensaba: "¿Cómo puede ser
este tío
campeón del mundo,
porque estaba ganando todos los torneos,
y marcharse sin mirar atrás?"
Mi padre, quizá
una o dos semanas antes del torneo, antes de irme,
me dijo:
"Que sepas que será el último".
Lo decía siempre, pero esta vez fue de verdad.
Y las cosas se habían puesto mal en casa.
Muy mal. Muy mal.
Así que...
Mi hermana se había vuelto anoréxica
y yo había empezado a pasar por un bache.
Estaba muy enfadado. Así que...
Dijo: "se acabó".
Dijo: "No te llevará a nada, lo hago para salvarte.
Basta. Creo que el skate te está volviendo loco".
Así que...
no pude centrarme.
Fue el único torneo que perdí.
Estaba ido.
Cuando volví tras perder, me dijo: "¿sabes?
Quiero ver cómo superas esto.
Tu forma de lidiar con esto
te definirá".
Recuerdo que estaba muy delgado.
Y no me iba bien en clase porque ya me daba igual.
Y recuerdo que él no podía hacer nada para solucionarlo.
No estaba actuando.
En casa no se hace eso. No se hace.
Pero me estaba marchitando
de una forma que no podía controlar.
Estaba cayendo.
Recuerdo a los profesores y la terapia:
"No sabemos qué pasa. Algo va mal en casa. ¡Come!"
Mi padre no es un hombre malo,
lo hacía lo mejor que podía.
Por lo que tenía, por lo que tenía conmigo.
Pero esos son los años formativos.
La adolescencia, cuando las cosas empiezan a doler de forma distinta.
Cuando encontré el skate, fue lo primero que amé.
Lo amaba.
Y que me quitaran eso
curtió algo dentro de mí.
Ya nada importaba.
Vino a buscarme, yo estaba en el garaje,
y me dijo: "Creo
que esto ha sido duro para ti".
Esto fue meses después.
Me dijo: "Puedes hacer skate
porque creo que lo necesitas.
Pero creo que,
en cierto modo, lo que te pasa
es por la presión de los torneos.
Así que no competirás".
- ¿Sí? ¿Tu padre te dijo eso? - Sí.
Los torneos me daban
la capacidad
de seguir haciendo
lo que me definía.
Pero lo que llegaron a representar fue:
"No fracases".
Durante mi breve pausa en las competiciones,
cuando estaba intentado averiguar qué quería hacer,
lo extrañé mucho.
Y llegué a mantener algunas
conversaciones muy duras con Rodney.
Él ya había vuelto y yo le dije:
"¿Cómo lo haces?" Y me dijo: "Desde otro enfoque:
ya no me importan los resultados.
Lo disfruto. Disfruto del skate.
Si no gano, no gano".
Dejé de preocuparme por la necesidad
de unos resultados perfectos
para prosperar. Y empecé a quedar
primero a veces. Otras, quedaba quinto.
Pero era divertido. De hecho, empezó a ser más divertido.
Todo lo que soy hoy en día, probablemente
lo haya originado mi necesidad de aceptación.
Con mi padre, no era esa aceptación
que esperan los hijos.
Eso de: "Está bien que hayas hecho eso, pero ¿qué sentido tiene?
Dominas algo que no importa.
Aplícate a algo valioso".
Pero gracias a Tony
y a Caballero y a los demás,
me sentía aceptado, que pertenecía a algo.
Era recíproco, volvía a mí
y rotaba de forma sinérgica.
Y eso creó Bones Brigade.
EN BUSCA DE ANIMAL CHIN
Desde mi punto de vista, yo tenía
13, 14 ó 15 años cuando salió el primer vídeo de Bones Brigade,
"Future Primitive" y "Animal Chin".
Nos encantaban. Imitábamos lo que decían.
Pasaron a formar parte de nuestro idioma.
Sobre todo "Animal Chin".
¿LE HA VISTO?
EL VÍDEO PRÓXIMAMENTE
Vimos el anuncio, decía: "Próximamente".
Todos lo sabían.
Todos los skaters conocían el vídeo.
Había rumores. Había imágenes...
Había imágenes, una rampa.
Y decías: "¿Qué coño es esto? Va a ser una locura".
Y lo fue.
Treinta años después,
coincidí con chicos de la siguiente generación.
Habían visto "Los amos de Dogtown"
y hablaban de "Animal Chin". Y yo:
"¿Qué coño decís? ¿'Animal Chin'?"
Y decían: "¿Qué dices? Es el mejor vídeo". Y yo:
"Pero si es homoerótico".
Vale, amigos. Habitación número siete.
Tengo Cadillacs.
¿Qué hacéis?
Adiós, chicos.
Es lo que pienso.
"Animal Chin" me daba vergüenza ajena
como skater.
Recuerdo que mi instinto inicial fue:
"¿Por qué cuenta Stacy la historia de esos?
Es jodidamente cursi.
¿Por qué hace que los skaters parezcan
mucho más blandos de lo que son?"
"Method air"
y "One-foot air"
y "Judo air"
y péinate.
Expulsad el aire, chicos.
Exhalad.
Otra vez. Me encanta lo de peinarse.
Hacedlo otra vez. Es buenísimo. Decidlo todos.
Me avergüenzan mucho mis cualidades de cineasta. Son horribles.
Es todo lo que odio de las películas.
Es de película B, cursi y con muchos clichés.
- Mirad. - Ni de coña.
Como si hubiera venido un dios del skate.
Mirad eso.
Caracteres chinos.
Cuando la gente me dice que le gusta, me avergüenzo.
Para empezar, el vídeo tenía una presentación.
Me gustaba
que hubiera...
que no fuera un vídeo de skate sin más.
Contaba una historia.
La historia de la noche. El legendario skater
Won Ton Animal Chin ha desaparecido
según sus familiares.
Estamos buscando a Chin. ¿Le has visto?
¿Chin, agente inmobiliario o Chin, manicurista?
¿LE HA VISTO?
Por alguna razón, acabé disfrazado de caballero asiático de 130 años.
Es una pena que un hombre de mi edad
nunca haya tenido trabajo
pero espero cambiar eso, así que, si me están viendo,
denme un trabajillo y volveré a empezar.
- ¿Buscáis a Animal Chin? - Sí.
Si tiene un mensaje, debe ser cursi.
Porque si no, se pondrá sentimental
o muy pomposo.
Querían que fuera raro.
Como cuando Lance se caía. Esa chorrada en la que se cae
y su cabeza está en el suelo. Es malísima y cursi.
- ¿Lance, estás bien? - Sí.
No ha sido nada, tranquilo.
Representaba el skate,
tenía mensaje. La actuación era pésima.
Chicos, ¿creeéis que Chin estuvo aquí?
Canciones pésimas.
Una pasada de skate.
Porque lo que queremos es un motín en el barco.
Voy a abordar tu barco y a hacerlo pedazos.
Ni un sólo memo con un loro sobre el hombre.
Porque soy malo y descarado. Y cada vez más frío.
Alí Babá y los 40 ladrones.
Alí Babá y los 40 ladrones.
Alí Babá y los 40 ladrones.
Alí Babá y los 40 ladrones.
Es Chin. Steve, mira.
Es Chin.
No puede ser.
Es inútil.
- ¿Bien? - Prueba otra vez.
No habíamos firmado en contra
pero no esperamos hacer de actores
por hacer skate.
Mira para allá.
Reacciona ante alguien.
Sí.
Una reacción fuerte.
- Muy fuerte. - Sí.
- Más grande, Mike. - ¡Sí!
¡Venga, Mike! ¡Venga, Mike! ¡Eso es!
Allá vamos, chico. Venga, hazlo.
¡Venga! ¡sí!
Bien.
Había muchas personalidades en el equipo.
Cuando tenías a cinco tíos así
y les metías en una habitación durante horas
o les mandabas hacer gilipolleces:
"Otra vez, otra vez",
de ahí sólo puedes sacar ira o risa.
La mayoría, era risa.
"Tienes que reírte de la situación".
Me da igual, haz lo que te digo.
¿Te ha hecho gracia?
Era genial verles como a un grupo,
pero también saber que tenían personalidades individuales
con su propia idiosincrasia.
No conocías a los personajes de los equipos.
Sus empresas no les dejaban brillar.
Se empezaba a elegir
tus favoritos de Bones Brigade.
Yo hacía de Cab. Otro hacía de Tony.
Otro hacía de Lan: "Lan soy yo". Fingíamos ser ellos.
Nuestros niveles nunca bajarán.
La competición empieza a ceder.
Vimos el efecto que teníamos sobre la gente.
Algunos tíos llevaban tirantes, como Stevie.
Los cortes de pelo, el de Tony Hawk.
Con el flequillo. Todos los chavales lo llevaban.
Es entre la adolescencia y la madurez
cuando te buscas a ti mismo, y necesitas una voz.
Nos identificábamos así.
"Animal Chin" subió nuestro caché más de lo que nunca imaginamos.
Pero al mismo tiempo,
volvía y me topaba con la realidad.
Estás en el instituto.
Yo era un empollón.
Convivía con esa extraña paradoja.
Cuando acabé el instituto,
pasé del instituto al decorado de "Al filo del abismo".
"AL FILO DEL ABISMO"
STACY DIRIGIENDO A LOS SKATERS
Hubo un momento en que saltábamos de un proyecto a otro de Hollywood.
No estoy seguro de cómo pasó, fue rarísimo.
Recuerdo que Stacy nos decía: "Chicos,
la gente os va a parar para pediros autógrafos".
Y le decíamos:
"Sí, claro, Stacy".
Hay un baile nuevo
pero no sé su nombre.
Fui por todo Estados Unidos, Europa,
Canadá, Australia, Japón, Nueva Zelanda...
Éramos estrellas. Nos seguían miles de chavales.
Parecía la "skatemanía".
Moda. Gira a la izquierda.
Moda. Gira a la derecha.
Huimos asustados unas cuantas veces.
Una vez temimos que volcaran la furgoneta.
"Tenemos que salir.
Estos chavales nos matarán. Os queremos".
Era como: "Espera, tío.
Déjanos salir de la furgoneta antes de volcarla y quemarla".
En una demostración en Londres, un chaval dijo:
"¿Queréis venir a cenar?"
Y un tío nos dijo: "Es el hijo de George Harrison.
No le digáis que no".
Un conductor nos recogió y nos llevó al castillo.
En serio, un castillo.
¿Qué hacíamos allí? Éramos unos skaters cualquiera.
George... Estábamos en casa de un Beatle.
Fue lo mejor que me había sucedido en la vida hasta entonces.
Era una pasada.
Los chavales de clase fliparon cuando se lo conté
y no me creyeron.
Hawk era más grande
cada vez que yo salía de la cárcel.
Era en plan: "Vaya".
Yo empujaba un carro de la compra y Hawk salía en una copa de batido.
Eso es a lo más alto que puedes llegar.
Las cosas que hacíamos eran insólitas.
No nos importaba que se nos conociera por ello.
Cuando se nos conoció por ello fue como: "¿En serio?"
¿Os gustamos porque hacemos esto?
Porque solíais reíros porque lo hiciéramos.
A principios de los 80, no se veía
como una carrera o un trabajo.
Cuando llegó dinero, la gente cambió de opinión.
A estos skaters
se les pagaba por tablas vendidas.
Nos pagaban por tabla, un dólar por tabla.
Recuerdo mi primer cheque, fue en 1980.
Me dieron 300 dólares.
Pasé de ganar 85 centavos a 20.000 dólares al mes.
MOUNTAIN MINI-MODEL (CÓMPRALE UNA A PAPÁ)
El negocio crecía rapidísimo.
Pasamos de ocho empleados a principios de los 80
a 150 empleados casi a finales de la década.
Ha pasado de ser una pequeña tienda...
A un fabricante conocido por todos en el mundo del skate.
Hace 25 años, comenzó en California como una moda pasajera más.
Hoy, es el regalo soñado en la Navidad del 87.
En Santa Barbara, Powell-Peralta fabrica
2.000 tablas diarias para cubrir la demanda,
pero podría vender el doble.
El skate ha subido en los estos seis meses,
mucho más rápido de lo esperado.
Como resultado, la demanda es mucho mayor que la producción.
¿SABEN LOS CHAVALES ALGO QUE USTED NO?
Ganaban más que Stacy y yo.
No me importaba pagarles, teníamos mucho éxito.
Pero era difícil vendérselo al equipo.
A mi equipo, el de la empresa.
Tuve que decir a mis profesionales de 40 años
que un chaval de 16 años necesita ganar
cinco veces lo que ellos.
Allí estaba, recién salido del instituto.
Mis amigos decidían qué iban a estudiar, qué iban a ser.
Y yo estaba ganando
un dinero merecido por trabajos de alta categoría.
Era muchísimo dinero para nosotros.
Yo no lo gastaba, vivía en casa.
Ganaba dinero, tenía una cuenta corriente.
No me compraba nada, no tenía coche. Nada.
Cada vez ganaba más y más, y lo metía todo en el banco.
No encontrarías unos putos Boy scouts mejores
que los Bones Brigade.
No me gustaba cómo vestían.
Ni sus cortes de pelo.
Quería tirarles suciedad encima, ensuciarles un poco.
Eran demasiado perfectos.
Nunca se enfadaban ni nada. Eran como Boy scouts.
Ni de coña éramos Boy scouts.
Pero...
No sé, no nos gustaban el alcohol ni las drogas ni nada.
El skate era nuestra forma
de desahogarnos.
Al viajar con ellos, el resto de profesionales
bebían y salían de fiesta con la gente.
Los Bones Brigade se echaban a dormir con las tablas.
Beber, salir de fiesta,
las chicas, todo eso
te hace darte cuenta de que algo no te satisface.
"No me satisface, no es guay ni lo suficientemente bueno".
Por eso se hacen esas cosas. Nos decían:
"Erais muy serios, unos tristes.
Nosotros salimos, lo pasamos bien".
No. Salís por ahí a divertiros
porque no podéis competir contra Caballero.
Madura. Madura y gánanos.
No a mí. A mí siempre me ganaban.
Pero gana a mis chicos.
Era prácticamente increíble porque eran unos chavales blandos,
pero ponían su integridad en el skate.
Empecé a patrocinar a la mayoría de ellos
cuando tenían 13 años, y en 1990,
tenían 26 años, estaban en la veintena.
Habían pasado
de ser unos simples aficionados
a ser skaters profesionales de primera clase.
POWELL-PERALTA PRESIDENTE DEL SKATE
Ganábamos casi 30 millones de dólares anuales.
Al mismo tiempo,
se estaban abriendo fisuras entre George y yo.
Ahora que teníamos éxito, ya no veíamos
las cosas de la misma manera.
El equipo de Stacy era su vida, era su sueño.
Era su mentor, su hermano. Su padre.
Creo que fue entonces cuando empezó a gestarse
el problema principal entre nosotros.
Hubo cambios en la industria del skate.
Pasó de ser una industria de grandes empresas
a una de pequeñas empresas.
Y yo quería
que fundáramos empresas
para los chicos del equipo: Tony, Lance, Tommy y Mike.
La empresa de Tony Hawk, la de Lance Mountain...
Quería fabricar, organizarlo y lanzarles al mercado.
Nos quedaríamos con parte, pero sería suyo.
Eso sería un vínculo para evolucionar con ellos.
Lo harían de todas formas.
Acabarían marchándose y abriendo su negocio.
Me vieron hacerlo, claro que lo harían.
Las cosas estaban evolucionando y nosotros también.
Yo me estaba planteando cambiar y hacer otra cosa.
Pero no quería decepcionar a Stacy.
Yo pensaba: "Stacy intenta sacar adelante a su equipo
y yo, la empresa.
Ser socios de Powell-Peralta no consiste en eso. ¿Qué haces?"
Creo que eso fue haciendo mella.
Cada uno quería ir hacia un lado.
Creó mucha animosidad entre nosotros.
Se estaba terminando.
No iba a durar.
No volvería a ser lo que fue.
Fue el fin de lo que hicimos juntos.
En cierto modo, nos destrozó porque teníamos
nuestros corazones, esperanzas y sueños en esto para siempre.
Y se acabó.
Fue muy duro.
Toda mi vida vi a gente querida llegar y marcharse.
Llegar y marcharse.
Nunca debí
ni siquiera
formar parte, y mucho menos perderlo.
Me disteis
esa oportunidad. Fue genial.
Todos me disteis esa oportunidad.
Ni siquiera debí formar parte.
En mi opinión.
Ahora miro atrás
y estoy muy agradecido
de haber formado parte de todo eso.
La gente a la que llegamos.
sólo porque compartimos esa pasión.
Pasé mucho tiempo entre libros en bibliotecas
mirando pilas de libros, obras maestras ilegibles
a cuyos autores dedicaron sus vidas basándose en otros genios.
Bertrand Russel, "Principia mathematica" y todo eso.
¿Quién los leerá? ¿Cómo cambiarán la sociedad?
¿Cómo influyen en las cosas?
¿Y yo?
He contribuido con muchos trucos.
Esos trucos ahora tienen nombre.
Y esos trucos influyen en lo que hacen todos los demás
de forma significativa.
He ayudado a crear un vocabulario
para que esta comunidad se comunique.
Oigo a la gente hablar, escucho cómo hablan los skaters.
Nosotros creamos todas esas expresiones.
Son nuestro idioma.
Pero también es algo físico.
Nos definió como individuos, qué éramos en ese contexto.
Y ayudó a definir a la propia comunidad.
Cuando pienso en las contribuciones de todos esos genios,
en el olor y el papel amarillento
de libros polvorientos que nadie leerá,
me considero muy rico.
Lo que he hecho tiene significado.
¿Cuál era la pregunta?
¿Por dónde íbamos?
POSEE Y DIRIGE UNA TIENDA DE SKATE EN ENCINITAS, CALIFORNIA
DESDE HACE 26 AÑOS Y COMERCIALIZA LA LÍNEA DE TABLAS "MCTWIST".
ESTÁ CASADO CON TRES HIJOS.
FUNDÓ "REAL SKATEBOARDS" Y "DELUXE DISTRIBUTION"
CON JIM THIEBAUD, OTRO BONES BRIGADE.
TAMBIÉN ES UN ARTISTA INTERNACIONAL CON OCHO ÁLBUMES.
TIENE UN HIJO.
FORMÓ Y DIRIGIÓ JUNTO A SU MUJER LA EMPRESA DE SKATE "THE FIRM"
DURANTE 15 AÑOS. SIGUEN CASADOS.
DISEÑA PISTAS Y SIGUE HACIENDO SKATE PROFESIONALMENTE.
TIENE UN HIJO CASADO.
SIGUE HACIENDO SKATE PARA GEORGE POWELL 33 AÑOS DESPUÉS.
CON 47 AÑOS, ES SKATER PROFESIONAL Y SIGUE GIRANDO Y COMPITIENDO.
HA CELEBRADO UN PATROCINIO DE 20 AÑOS CON "VANS".
TIENE SU MODELO, EL "HALF-CAB". ESTÁ CASADO CON TRES HIJOS.
FORMÓ LA EMPRESA "BIRDHOUSE" CON OTRO BONES BRIGADE, WELINDER.
GANÓ 10 X-GAMES, SALIÓ EN EL VIDEOJUEGO "PRO-SKATER"
Y CREÓ LA FUNDACIÓN "TONY HAWK", QUE CONSTRUYE PISTAS
EN ZONAS DESFAVORECIDAS.
ENTRÓ EN EL SALÓN DE LA FAMA DEL SKATE EN 2009.
VIVE EN SAN DIEGO CON CUATRO HIJOS. SIGUE HACIENDO EXHIBICIONES.
ES EL SKATER MÁS RECONOCIDO DEL MUNDO EN LA ACTUALIDAD.
FUNDÓ "WORLD INDUSTRIEs",
LA EMPRESA DE SKATE MÁS IMPORTANTE DE LOS 90.
EN 1998, SU SOCIO Y ÉL LA VENDIERON POR 20 MILLONES DE DÓLARES.
EL TRUCO QUE CREÓ EN LOS 80
FORMA PARTE DEL VOCABULARIO SKATE ACTUAL.
ESTÁ CASADO Y VIVE EN CALIFORNIA.
TIENE UNA EXPOSICIÓN PERMANENTE EN EL SMITHSONIAN.
SE PREMIÓ SU CARRERA EN 2010.
AÚN QUEMA COCHES Y HACE ARTE CONCEPTUAL.
EN 1993, CREÓ "POWELL SKATEBOARDS"
Y SIGUIÓ DISEÑANDO Y FABRICANDO TABLAS.
ESTÁ CASADO CON CUATRO HIJOS.
ENTRÓ EN EL SALÓN DE LA FAMA DEL SKATE EN 2010.
HACE SKATE, SURF Y PELÍCULAS DOCUMENTALES.
ESTÁ CASADO Y SU HIJO, DE 21 AÑOS, ES MÚSICO.
EN 2006, A PETICIÓN DE LANCE MOUNTAIN Y OTROS,
GEORGE Y STACY SE REUNIERON E HICIERON LAS PACES.
ESTÁN COLABORANDO POR PRIMERA VEZ EN MÁS DE 20 AÑOS.
¿LE HA VISTO?
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