All language subtitles for Negocios del corazon.1959.span

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Original subtitles

Buenos d�as.

- Eso lo ser� para ti. - Una carta para usted.

Esto va a ser una bomba para las chicas del barrio.

- Eh, Luigi. - �Qu� noticias traes, viejo?

�Felicidades!

�Reclutamiento!

- Buenos d�as. �Est� Jerry? - Lo llamar�.

�Jerry! �Sr. Jerry!

- Hola, �hay algo para m�? - Desde luego, y muy importante.

- Una invitaci�n. - Gracias.

�Menuda invitaci�n!

NEGOCIOS DEL CORAZ�N

Vamos muchachos, deprisa. Barrac�n 2 para vosotros.

Esto parece un sue�o.

�Vaquero, qu� llevas en la cabeza? T� no eres de por aqu�.

Vivo a dos mil kil�metros.

�Este u oeste?

Al Norte.

Elegid cama.

- Ten�is diez minutos para estar listos. - �Te imaginabas esto?

- �Crees que te gustar� la vida militar? - Te voy a decir la verdad,

- si me dan a elegir, no vengo. - Me quedo con esta.

- �Quieres la de abajo? - No, soy joven y fuerte.

Me gusta la terraza.

�Vaya cuarto, eh, vaquero?

No es nada extraordinario, pero no debe de ser muy caro.

Al lado de donde yo vivo, esto es un palacio.

�Muchos hermanos?

Tantos que no puedo recordar sus nombres.

Al pr�ximo tendr�n que darle un n�mero.

Esto es estupendo. Armarios amplios.

�Vaya colecci�n!

- Y ahora, esta. - �No tienes m�s?

- �No os molesta, �verdad? - �Las compraste en un saldo?

No, son amigas de la infancia.

- �Es tu familia? - S�.

- �Vaya hermana! - No es mi hermana, es una vecina.

Menuda suerte. �Vaya bomb�n!

�Alguno de vosotros quiere imitar a Barba Azul?

Yo por lo menos no.

�Entonces qu� es eso?

Como en casa somos tantos hermanos

y mi padre se confunde con los nombres,

dice: "Eh t�, el de la barba." Es m�s f�cil.

- �Vives en Oreg�n? - S�.

�C�mo te han destinado aqu�?

Como sab�a que ten�a que venir, me present� voluntario.

- �Qu� hac�as en Oreg�n? - Criaba ganado.

Sabes una cosa, nunca vi una vaca viva.

No has perdido nada. �Y t� de d�nde eres?

De Long Island.

Yo nunca sal� de mi barrio.

Puede ser que ahora vea algo del mundo.

- Ya estuviste en Nueva Jersey. - S�, pero eso no me interesaba.

Bien, chicos, �c�mo estoy?

�Qu� b�rbaro! �Magn�fico!

Vamos muchachos, todos en pie. �A formar!

�Descanso!

Que no es igual que sentarse.

Soy el sargento Tebbley.

Mandar� este pelot�n todo el tiempo que dure la instrucci�n.

Mi labor es conseguir que todos se�is unos buenos soldados.

Habr�is o�do hablar del "nuevo ej�rcito",

pero si hab�is cre�do que eso significa que ser� una verbena,

os vais a llevar una gran sorpresa.

Quiz� los padres de algunos pasaron por aqu�,

las armas son distintas, pero el reglamento sigue siendo el mismo.

Obedeced las �rdenes, haced lo que os manden y todo ir� bien.

Soy muy razonable.

Lo que pretendo es que este sea el mejor pelot�n de todos.

Lo primero que ten�is que hacer es demostrar que sois soldados.

�Por lo tanto a vestirse!

Creo que tu padre tendr� que aprenderse tu nombre.

�Media vuelta, ar!

�Media vuelta, ar!

�Derecha, ar!

�Izquierda, ar!

�Media vuelta, ar!

Un, dos, tres, cuatro.

Un, dos, tres, cuatro.

Un, dos, tres, cuatro.

Un, dos, tres...

Ahora ya s� cu�l es el arma secreta. Arrimar el hombro.

Y pensar que esto va a durar dos a�os.

Jam�s anduve tanto en menos tiempo.

Con eso de media vuelta, de frente, derecha, arriba, abajo,

al suelo, de pie, vaya caminatas.

Os digo que van a ser 730 d�as inolvidables, muchachos.

No s� si tengo pies.

- �Por qu� no me ech�is una mano? - Eres fuerte y joven.

- �Sube! - Yo te ayudo, vamos.

A ver, muchachos, �todos en pie!

�A formar!

�Descanso!

Que no es igual que sentarse.

Yo no...

Soy el sargento Tebbley.

Mandar� este pelot�n todo el tiempo que dure la instrucci�n.

Mi labor es conseguir que todos se�is unos buenos soldados.

�Qu� dec�s, muchachos?

Siempre tiene que haber un gracioso.

�C�mo has conseguido ese cacharro?

Trabajo en un taller y el jefe me lo dio barato.

�Es bueno, eh?

�Qu� gracia!

Un gran truco.

Ahora mismo, estoy descansado

en un ba�o turco en el hotel.

Un buen masaje,

una botellita de cerveza muy fresca,

y me visto para salir con una chica preciosa.

Bailaremos en la terraza del Waldorf bajo las estrellas,

y daremos una vuelta por el parque.

Cuidado con el parque, te robar�n.

- Entonces nada de parque. - �Qui�n sabe?

Tal vez me lleve a su apartamento.

Luz tenue,

buenas butacas y la ciudad a trav�s el gran ventanal.

S�, y en eso os sorprenden los padres.

A ver, muchachos, todos en pie. �A formar!

- �Quita eso! - S�, qu�talo, por favor.

S�, eso nos lo sabemos ya de memoria.

Soy el sargento Tebbley.

Mandar� este pelot�n todo el tiempo que dure la instrucci�n.

Soy un hombre muy razonable.

Lo que pretendo es que este sea el mejor pelot�n.

S�, se�or. Habr�is o�do hablar del "nuevo ej�rcito",

pero si hab�is cre�do que eso significa que va a ser una verbena,

os vais a llevar una gran sorpresa.

�El sargento!

Rep�telo otra vez, soldado,

quiz� tus compa�eros te ayuden.

Sois unos bocazas.

Tomad, muchachos.

- Los bombones tambi�n escriben. - Que os aproveche.

- Cuentas. - Oh no.

�Malas noticias?

S�, Marie viene el s�bado por la noche.

- �Qui�n es Marie? - Una vecinita m�a, preciosa.

Su padre tiene un restaurante franc�s cerca de la base.

�Y sab�is lo que sirven?

Caracoles.

- Caracoles para comer. - �Y si su padre hace caracoles,

a qui�n ha salido tan guapa?

�Sab�is a lo que ella llama pasarlo bien?

A leer un libro.

Y cuando de verdad quiere disfrutar va al concierto.

�Y c�mo a ese encanto se le ha ocurrido fijarse en ti?

No lo s�.

Probablemente la env�e mi madre para comprobar

si como lo suficiente.

Una proposici�n. Te la traspaso.

No puedo, Louise tambi�n viene.

�Y a ti te interesa?

Yo tengo una bailarina del Copacabana que viene a distraerme un rato.

�Por qu� no sal�s con nosotros?

Gracias, �Louise no se opondr�?

No te preocupes.

Entonces estupendo.

Alg�n d�a te devolver� el favor.

Celebrar� que lo pas�is bien ma�ana, las dos parejitas.

Yo seguir� aqu� pelando patatas.

�Y os dec�s compa�eros?

Voy al almac�n a comprar algo para que Marie se lo lleve a mi madre.

�No me dejar�s plantado, verdad?

- Te esperar�. - Nos vemos en el club.

Esa Marie debe ser una sosaina.

Oye, este uniforme es demasiado modesto.

Voy a pedirle al sargento que me preste sus galones.

�Y c�mo vas a justificarlos si no has jurado bandera?

Es igual, esa damita se lo cree todo. Me tiene por un h�roe.

Oye, vaquero, te llaman por tel�fono.

- Var�n o hembra? - No lo ha dicho.

Ya oir�is lo que he grabado en la cinta.

Gracias. La �ltima que escuch� me cost� un gran disgusto.

- Pero esta es diferente. - Luego, luego.

Date prisa, pipiolo, estoy esperando por el tel�fono.

Calma, sargento, calma.

�Diga?

�Laberne? Date prisa, nena, ya...

�Qu� quieres decir?.

�Pero no te dijeron que te dejar�an libre hoy?

�Y qu� voy a hacer yo esta tarde?

Ya era hora.

Disculpe usted.

Me he perdido, �puede decirme d�nde est� el club?

Voy para all�, le acompa�ar�.

Gracias.

El centinela de la puerta me lo dijo,

pero sin duda deb� equivocarme.

No se preocupe, llevo una semana aqu� y a�n no lo conozco.

Debi� llegar al mismo tiempo que el muchacho que estoy buscando.

Luigi Maresi.

�No me diga que es usted Marie?

�Le conoce, verdad?

S�, naturalmente.

�C�mo est�?

�Qu� tal le sienta esto?

�Qui�n? S�, muy bien, desde que se afeit� la barba...

�Se ha afeitado la barba?

�Y c�mo le convencieron?

No le convencieron, se la afeitaron.

Hola, Mike. Yo se lo llevar�.

Gracias.

Oye, recluta, �quieres cambiarme esto?

�Vas a tardar mucho con el tel�fono? Tengo un asunto urgente.

Tan pronto como pague a la m�quina lo que le debo porque habl� de m�s.

En ese caso te lo cambiar�.

Eres un sol.

Pagado, central.

Todo tuyo, soldado. Buena suerte.

- Deje. - Gracias.

Yo la conozco. Usted es Louise.

- �C�mo lo sabe? - La reconoc� por la fotograf�a.

�Qu� fotograf�a?

Soy muy amigo de Jerry.

�l tiene una foto en la que est� con sus viej...

bueno, con sus padres.

- Me llamo Luigi Maresi. - Encantada.

Me dijo que me esperaba en el club.

Yo le acompa�ar�, venga.

- Por aqu� adelantaremos m�s. - Gracias.

- Vamos muchacho, no seas pelmazo. - No es tu tel�fono particular.

- �Necesita alguien una agenda? - �Te ha servido a ti para algo?

�Qu� gracioso!

�Date prisa, Johnny!

Ah� est�.

Creo que he llegado algo tarde.

Esa es Marie. Vamos.

- Hace calor. - S�.

- Ah� llega Luigi. - �Qui�n es la chica guapa?

Esa es Louise.

- Mira a quien me encontr�. - Hola, Louise.

- Louise, esta es Marie. - Encantada.

Tu madre te env�a esto.

- Y esto es para ti. - �Para m�?

- Mirad lo que me trajeron a m�. - Por el olor adivino lo que es.

Bueno, as� no pasar�s hambre.

- Vamos a por algo para tomar. - Claro, vamos.

- Esperad un momento. - S�.

- �Viniste en coche desde Nueva York? - No, vine en el autob�s.

Yo vine en mi coche, �por qu� no volvemos juntas?

Bien.

- �Hace tiempo que conoces a Luigi? - S�, bastante.

Vivimos en la misma casa.

�Qu� hay entre Jerry y t�?

Somos vecinos, nos conocemos desde peque�os.

�Sabes que Louise es estupenda?

Como Marie.

Es m�s bonita que en la foto.

Nunca vi un retrato suyo, pero debe ser cierto cuando t� lo dices.

�Qu� est�s diciendo? Tienes una en el armario.

- �De Marie? - No, de Louise.

- Louise, tu novia. - No es mi novia.

- �Qu� dices? Yo cre� que... - Somos buenos amigos.

- �Y ella lo sabe? - Claro que lo sabe.

Bueno, hombre, vamos, vamos.

�Qu� te parece si bailamos

antes de probar las vitaminas?

Acabo de hablar con Luigi. Cre�a que Louise era mi novia.

- Yo tambi�n. - Lo he convencido de lo contrario.

Ya lo veo.

�Te gusta el ej�rcito?

Cada minuto que pasa, m�s y m�s.

�Hay demasiado ruido aqu�, verdad?

- S�. - Y demasiado calor.

�Quieres que salgamos a tomar el aire?

Encantada.

No s� c�mo Luigi y t� os hicisteis tan buenos amigos,

- pero me alegro. - Y yo tambi�n.

Si no, no nos hubi�ramos conocido.

No lo dec�a en ese sentido.

- Digo que es bueno para Luigi. - Est� bien.

T� dijiste lo que quer�as decir y yo tambi�n.

- �Est� bastante confuso? - Suficiente.

�C�mo van las cosas en el Copacabana?

�Qu� te pasa? �Tambi�n te dieron calabazas esta noche?

�Qu� te hace pensar eso?

Que el l�o del tel�fono pod�a tener cierta relaci�n.

S�lo fue un malentendido. Ella crey� que yo hablaba del pr�ximo s�bado.

Claro.

�Y t� qu� hacer aqu� sola?

El mismo malentendido.

- Bienvenida al club. Mike Conroy. - Katie Mulligan.

Por la fuerza cre� que eras irlandesa.

Hice un cursillo interesante el mes pasado.

- �De qu�? - Judo.

Puedo romper el brazo de un hombre de tres maneras distintas.

Y con esto termina nuestro programa de esta noche.

No olviden que dentro de 15 d�as presentaremos a los ganadores,

de este concurso para el ej�rcito.

Preparaos bien y seguid viendo nuestros programas.

Pronto volver� e ir� a buscaros a vuestros campamentos.

�Buenas noches, amigos!

�Buenas noches!

Muy buenas noches para ti.

�Por qu� apagas eso ahora?

No vamos a quedarnos aqu�, vamos a vivir nuestra vida ah� fuera.

Muy buena idea, chico.

�C�mo se te ocurri� enrolarte en el ej�rcito?

No me favorec�a la moda saco.

Bueno,

ser� mi primer baile con un sargento.

�Qu� hac�a antes de venir al servicio?

Nunca tuve oportunidad de hacer nada.

Me mantuvieron hasta que acab� la carrera, y luego a busc�rselas.

�Y t� qu� haces adem�s de traer pasteles a los soldados?

Trabajo en una agencia de publicidad.

- �De modelo? - No, pero gracias.

No sirvo para eso. Traduzco para una casa de Par�s.

- Independiente. - Lo ser� hasta que me case.

�Quieres decir que est�s prometida?

Quise decir que me gustar�a casarme alg�n d�a.

Como a todas.

Y cuando eso ocurra, no tendr� tiempo de trabajar.

Ser� una esposa con muchos hijos.

Es una ambici�n razonable.

- Aprovecha ese banco libre. - Gracias.

Tal vez deber�amos volver.

�Vamos a desaprovechar ese banco?

Bueno, no quisiera que pensaras que porque hemos venido a dar una vuelta...

- �Pensar qu�? - Ya sabes lo que digo.

Y si me has tra�do aqu� para eso...

No seas maliciosa. No lo he preparado.

Este es el parque de los novios.

Recluta, est� fuera de l�mites.

Podr�an haber puesto un cartelito.

Soldado.

�C�mo va esto?

Este es el �ltimo n�mero.

�Y sabe si le gusta algo?

Con esa cara no hay manera de saberlo.

Se�or.

Muchachos, basta. Muchas gracias, estuvieron estupendos.

- �Hay m�s? - No, este ha sido el �ltimo.

Gracias, general, pero no quisiera trastocar sus planes.

Nada de eso, encantado por su visita.

�Encontr� algo digno de aparecer en su programa?

Francamente nada sobresaliente.

Pues, es una pena.

Hubiera animado mucho a los chicos que saliera un ganador.

Tal vez el a�o que viene.

�Quiere almorzar con nosotros?

Gracias, pero tengo que regresar a Nueva York.

- Seguir� viendo su programa. - Bien.

Y gracias por su ayuda, sargento.

Siempre a su disposici�n, se�or.

- Hasta la vista. - Adi�s.

Tengo otro trabajo para usted, sargento Mulligan.

Hay anunciada una inspecci�n general para ma�ana.

El subsecretario del ej�rcito en persona.

Mande preparar una habitaci�n en el departamento de se�oras.

- �Viene con su esposa? - No, es una mujer.

La Sra. Elizabeth T. Chapman.

La primera subsecretaria del ej�rcito en la historia.

- �A eso hemos llegado, se�or? - Usted lo ha dicho.

Y enc�rguese de que todo est� limpio y en orden porque habr� inspecci�n.

Dar� �rdenes de avisar a los oficiales

para que no dejen medias en las duchas.

- Y... - Nada m�s, sargento.

S�, se�or.

�Medias en las cabinas de las duchas?

- Hola, soldado. - �Es usted Jim Gordon?

Eso es, �de qui�n es esa grabaci�n?

- �Quiere decir qui�n lo canta? - S�.

Unos chicos del pelot�n. Lo grab� mientras trabajaban.

- �Me da sus nombres? - Claro.

Jerry Morgan...

�A tierra!

Dispara ya a los cohetes.

�No ten�is una baraja?

Mira que si me rindiera.

�Alto al fuego!

Reclutas Morgan, Conroy y Maresi,

pres�ntense al general Hargrave inmediatamente.

�C�mo han podido o�rnos?

Ha sido con la radio.

�S�, se�or?.

- �Han llegado? Que pasen. - S�, se�or.

Los reclutas Morgan, Conroy y Maresi a sus �rdenes, se�or.

Descansen.

�Es cierto que el otro d�a estaban cantando una canci�n facciosa

contra el ej�rcito mientras trabajaban?

No quer�amos ofender, se�or.

Est�bamos alegres, se�or.

No dejamos de pelar patatas durante la canci�n, se�or.

Creo que son sus hombres.

Es el se�or Jim Gordon.

- Lo habr�n visto en la televisi�n. - Por supuesto.

�Quisieran representar a su campamento en mi pr�ximo programa?

�Nosotros?

Cre�mos que nos iban a fusilar.

Si no triunfan, s�.

Pero se�or, no comprendo c�mo...

Uno de sus compa�eros la grab� mientras cantaban.

Yo la o� por casualidad.

- �Les parece bien mi proposici�n? - S�, se�or.

Eso s�, los necesito esta semana en Nueva York para los ensayos.

- �Evans? - S�, se�or.

D� orden que estos reclutas causen baja en el servicio esta semana.

S�, se�or.

No solemos interrumpir el periodo de instrucci�n,

pero har� una excepci�n en este caso.

Pero cuando regresen tendr�n que recuperar el tiempo perdido.

- S�, se�or. - Nada m�s.

Hasta ma�ana, muchachos.

Bien, general, su campamento puede ganar.

Me hubiera gustado que lo hicieran con una buena y antigua marcha militar.

Ahora tengo que irme. Gracias, general.

- �Llamaba, se�or? - Estaba haciendo g�rgaras.

�Diga?

�Jerry!

S�, puedo hablar.

�No? �Qu� maravilloso!

�Ma�ana? S�, creo que tendr� libre.

Recu�rdale que llame a Louise.

Luigi dice que llames a Louise.

Os llamaremos cuando...

�Qu� dec�as?

- He estornudado. - Oh, Jes�s.

Bueno, tengo que irme. Hasta ma�ana.

Adi�s.

Puede que ella le produzca alergia.

Vaquero, vamos, despierta.

- Camarero, la cuenta, por favor. - No, esta vez paga el gobierno.

Me ha despertado en lo mejor del sue�o.

�Cre�is que Nueva York llegar� a gustarme?

Tal vez podamos quedarnos a cenar.

�Avisar�s a alguna de esas chicas del Copacabana?

Tengo muy buenas amistades en el Copacabana.

�A qu� hora tenemos que salir?

�Qu� te pasa?

�Por qu� no hablas?

No puedes quedarte mudo ahora.

No puedes hacernos esta faena.

Tiene una rana en la garganta, �verdad, doctor?

No, es laringitis.

�Laringitis!

Tenemos que ensayar hoy para un programa de televisi�n.

Es imposible.

�Y no puede hacer algo?

Todo lo que puedo hacer es tratarle de laringitis.

Cama, descanso y antihistam�nicos. T�mese dos ahora.

Pres�ntese en la enfermer�a y le dar�n cama.

�Y cu�nto durar� esto?

Tal vez un d�a, tal vez m�s. No se sabe.

"Tal vez un d�a, tal vez m�s". Estamos listos.

Un d�a podemos retrasar los ensayos, pero m�s no.

Toma m�s p�ldoras de estas.

A ver si curas antes.

Vamos, t�malas. Es una emergencia.

- Venga, v�monos. - Tienes que recuperar la voz.

- �Qu� hay, Mulligan? - Ando loca busc�ndoos.

No hay tiempo de hablar, tenemos que ir a Nueva York.

Lo s�, voy con vosotros.

El general tuvo miedo de dejaros solos en Nueva York,

y quiso enviar a alguien para que os controlara.

Caramba qu� atento.

- �Y el tercer hombre? - Retenido en el hospital.

- Ir� ma�ana. - Qu� pena.

- Est� bien, vamos. Ya es tarde. - S�, la funci�n ante todo.

Gracias.

Podemos pasar primero revista a las tropas,

y despu�s iremos a comer con los oficiales.

General, no vine desde Washington para ver un desfile,

ni para comer con los oficiales.

He venido a visitar el hospital y a comer con los soldados.

S�, se�ora subsecretaria.

Laringitis. Dos pastillas antihistam�nicas cada cuatro horas.

P�ngase el pijama del hospital. Primera puerta a la derecha.

Cuelgue sus ropas en el armario y vuelva aqu�.

- Buenos d�as. - Buenos d�as, se�or.

�Est� el coronel Trumbold?

Lo siento, se�or, pero el coronel no est� de servicio.

�Desea hablar con alguno de los doctores?

No es necesario molestar a los doctores. Ya tiene bastante trabajo.

- Har� una visita informal. - C�mo usted guste.

Las salas est�n por aqu�.

Descansa.

Descansar� ma�ana cuando me den la licencia.

Hasta entonces ser� el soldado m�s soldado que has visto.

- Hola. - Hola.

Me llamo Elizabeth Chapman, �y usted?

Soldado Harvey Fox, se�ora.

- �Qu� tiene? - Tengo gripe.

- �Est� bien atendido? - S�, se�ora.

Bien.

Esta epidemia de gripe nos ha ocupado todas las camas.

Van a ponerle una en el vestuario hasta que haya alguna libre.

Se olvida las p�ldoras.

Vamos, deprisa, sube a bordo.

Volver� cuando hayan hecho sitio para ti.

No te preocupes, nena. No ser� nada, ya ver�s.

- �Qu� tal Sr. Leyden? - �Sra. Chapman!

Qu� placer verla de nuevo.

No nos ve�amos desde el Comit� de las Naciones Unidas para la rehabilitaci�n.

Me enter� de su nombramiento. La felicito.

Gracias. Le presento al general Hargrave.

- El juez Leyden, del consulado holand�s. - Encantado.

- �Es su hija? - No.

La he tra�do para que vea a su padre.

Es un compatriota amigo m�o, de �msterdam.

�C�mo te llamas?

Dice que tiene seis a�os.

S�lo habla holand�s. Se llama Magdalena.

Qu� ni�a tan bonita. �Qu� le pasa al padre?

Tuvieron un accidente de autom�vil cerca del campamento.

- Su mujer muri�. - Qu� horror.

�Y �l, c�mo est�?

No creen que pase de esta noche.

Pobre ni�a. �Qu� va a ser de ella?

Su padre tiene amistades que la adoptar�an,

pero temo que tenga que regresar a Holanda.

�Por qu�? Aqu� tenemos leyes que prev�n estos casos.

Ya lo s�.

Los que se quedan hu�rfanos en esta naci�n pueden permanecer en ella,

siempre que el familiar m�s allegado renuncie a ellos.

�Y ella tiene parientes en Holanda que la reclaman?

Lejanos, pero tendr�a que regresar hasta que se arreglara todo.

Y eso es muy dif�cil por carta.

�Quiere decir que esta pobre ni�a ha de ir de un lado para otro...?

No queda otro remedio.

Bueno, quiz� yo le pueda ayudar a encontrar uno.

General, quiero hablar con Washington.

Utilizaremos el despacho del coronel Trumbold.

Vamos, la acci�n directa es la mejor. Ven, nena.

S�, lo s�.

S�, entiendo, es para proteger los intereses de la ni�a, pero...

S�. Muy bien. Adi�s.

Leyes, f�rmulas, disposiciones...

tiene que haber alguna manera de solucionar esto.

Es muy amable tom�ndose tanto inter�s, pero temo que sea en vano.

Supongamos que su padre volviera a casarse antes de morir,

entonces su esposa ser�a su pariente m�s cercano,

y podr�a firmar la renuncia aqu� mismo.

�Pero qu� mujer se arriesgar�a a casarse con un moribundo?

Cualquier mujer lo har�a en estas circunstancias.

Despu�s de todo, es pura formalidad.

Si con eso puedo ayudar a la ni�a, yo lo har�a.

�No lo dir� en serio?

�Por qu� no?

Pero Sra. subsecretaria, una mujer de su posici�n...

- �Qu� dir�a la opini�n p�blica? - No me importa lo que digan.

Adem�s no hay raz�n para que el p�blico tenga que enterarse.

�No es as�?

Pues...

En conciencia debo aconsejarle que lo piense detenidamente.

Sr. Leyden, soy viuda, no tuve hijos en mi matrimonio,

y si puedo evitar sufrimientos innecesarios a una criatura,

estoy dispuesta a casarme con una docena de hombres.

Es usted una mujer excepcional, Sra. Chapman.

No excepcional, s�lo mujer.

- �Estar� conforme su padre? - La bendecir� por ello.

Entonces de acuerdo.

�Usted como juez tendr�a inconveniente?

- Al contrario. - Pero necesita una licencia,

y hay que esperar al menos tres d�as.

Como miembro del consulado creo que tengo autoridad

para celebrar el matrimonio de un s�bdito,

- de acuerdo a nuestras leyes. - Bien.

�C�mo se llama con qui�n voy a casarme?

Reynold Van Horst.

Ordene que le trasladen a una habitaci�n particular.

S�, Sra. subsecretaria.

Sala uno, por favor.

Sargento Pickerell.

S�, se�or.

S�, se�or, enseguida.

Voy al despacho del coronel Trumbold.

No te duermas.

No deb�a operarle estando tan d�bil,

pero es la �nica oportunidad. Ll�vele al quir�fano.

�D�nde est� el sargento Pickerell?

En el despacho del coronel Trumbold, se�or.

Hay que trasladar al enfermo de la cama 7 al quir�fano.

S�, se�or.

Acaban de llevarse a uno de la sala primera.

�Trasladamos al que est� en el vestuario?

S�.

Sargento, preparamos una ceremonia con el enfermo de la cama n�mero 7.

Hay que trasladarlo a una habitaci�n particular.

No hay ninguna, se�or.

Pues busque una, necesitamos privacidad.

- La de rayos X est� libre. - Bien.

- Oc�pese de su traslado. - S�, se�or.

Y env�e una enfermera que se encargue de la ni�a.

S�, se�or.

Sra. Chapman,

�est� segura de saber lo que va a hacer?

General, no fui nombrada subsecretaria del ej�rcito por mi cara bonita.

Otro cliente.

- Hay m�s movimiento que en un hotel. - S�, pero menos divertido.

- �Qu� le dieron a este tipo? - Un sedante antihistam�nico.

Hay personas m�s sensibles que otras.

Ya lo sab�is. Cama 7.

- �Est� todo listo? - S�.

- �Os lo llev�is? - S�.

Vamos a ponerlo aqu� d�nde no estorbe.

Dentro de poco habr� que ponerlos por los pasillos.

No, no, no se le puede molestar.

�C�mo puede celebrarse la ceremonia si no se ve?

No perdamos tiempo. Adelante.

Ha dicho que s�.

Sargento, �qu� ocurre en la sala de rayos?

El general dijo que iban a celebrar una ceremonia.

- Le ir�n a dar una medalla. - El parte dec�a laringitis.

S�.

�Desde cu�ndo dan medallas por eso?

�Pero a�n no os hab�is enterado?

�Este es el nuevo ej�rcito!

Desde este momento, os declaro marido y mujer.

Nos veremos en mi despacho dentro de un momento.

- Sargento. - S�.

Venga.

Le necesito para cumplir una misi�n delicada.

- Se�or, me licencian ma�ana. - Eso no es obst�culo.

Entregue esto al enfermo de la sala de rayos,

en cuanto recobre el reconocimiento.

Que firme d�nde est� la cruz.

Luego lo pone en este sobre,

y escribe: "M�ximo secreto".

- Lo cierra y lo deja en mi despacho. - S�, se�or.

�Y si no recobrara el reconocimiento?

- Lo har�, es una orden. - S�, se�or.

Eh, soldado.

�Despierta! Despierta y sonr�e.

El general quiere que firmes esto.

Ah� mismo.

No, aqu�. Tu nombre, clase y n�mero.

As�.

�Oye, qu� es esto? Acabas de casarte.

�Enhorabuena!

Elizabeth T. Chapman.

Vaya partido. Casado con la subsecretaria del ej�rcito.

Un momento, soy el responsable de esto.

No te muevas.

Necesitas descansar para la luna de miel.

�Buena suerte!

Pronto ser�s general.

Esta ha sido de las inspecciones m�s provechosas que he conocido.

�Adelante!

- Misi�n cumplida, se�or. - Gracias, sargento.

Bien, aqu� tiene.

General Hargrave.

S�, est� aqu�, en mi despacho.

Se lo dir�.

Su amigo acaba de fallecer.

- Oye, Witty. - �Qu�?

Hay que hacer un cambio en el estado civil del recluta Jerry Morgan,

US 5127590.

- Esa es la copia del acta matrimonial. - �Casado, eh?

As� parece.

Despierte. Es la hora. Desayuno. Despierte y sonr�a, soldado.

- Ya ha dormido, �c�mo est�? - Bien, gracias.

Oiga, he recuperado la voz.

Lo celebro.

Tengo que irme. Debo ensayar para la funci�n.

Le tomar� la temperatura y veremos qu� dice el doctor.

�Quiere el peri�dico del campamento? Habla de usted.

- Esto es espantoso. - No se lo quite hasta que se lo diga.

- No puedo seguir aqu�. - El doctor lo decidir�.

�Qu� significa esto? �Esta es mi mujer?

�La subsecretaria del ej�rcito?

Eso es lo que dice el certificado. Elizabeth T. Chapman.

- Tranquil�cese, estese quieto. - No puedo, estoy casado.

- Tengo que salir de aqu�. - �Carter!

- �D�jenme salir! - Avisar� al doctor.

No quiero el doctor, quiero el divorcio.

Le digo que no estoy loco y no estoy simulando nada.

Lo he le�do muy claro en el certificado. Elizabeth T. Chapman.

Pregunte al sargento.

Un momento.

Mayor Hanley.

Entendido.

Gracias.

El sargento Pickerell se ha licenciado y se ha ido del campamento.

Sin embargo puede asegurarle que en el fichero del hospital

no consta que se haya celebrado ning�n matrimonio ayer,

y mucho menos con la subsecretaria del ej�rcito.

As� que s�lo hay dos explicaciones a su extra�a conducta.

O finge para que le den de baja por trastornos mentales,

o es que lo ha so�ado.

Como no hay nada en su historial que lo justifique,

no le creo capaz de fingir,

y como se le ha suministrado una fuerte dosis de medicamentos

para aminorar una fiebre de 39�,

la soluci�n es obvia. Todo ha sido un sue�o.

�Pero si fue un sue�o,

por qu� eleg� para casarme a la subsecretaria del ej�rcito?

Si�ntese, por favor.

Esto abre caminos interesantes a la especulaci�n psicol�gica.

Puede revelar un subconsciente deseo de mejorar su situaci�n militar,

o posiblemente el complejo de Edipo,

con la subsecretaria representando la imagen de su madre.

Sin embargo no es necesario profundizar tanto.

Lo que puedo decirle es que ha tenido un sue�o muy original.

Le aseguro que pareci� verdad.

No es raro considerando la medicaci�n y la fiebre.

�Puedo irme ya? Tengo que ensayar y cantar.

Eso es cosa del capit�n Hickman. Por lo que a m� respeta,

no hay raz�n que lo impida.

Gracias, se�or. Lamento haberle molestado tanto.

Nada de eso, hijo. Ha sido muy interesante.

Bien, muchachos, van ahora.

Un momento, �d�nde est� el otro?

No ha llegado.

Habl� con el campamento, est� de camino.

Llegar� de un momento a otro.

Que no se retrase, ya han perdido un ensayo.

- Listos para el siguiente n�mero. - S�ltelo.

- Av�seme en cuanto llegue. - S�, se�or.

Hay que organizarse mejor.

L�stima que t� no seas bar�tono.

Aunque lo fuera, no te gustar�a.

Claro que s�, encanto,

- pero de otro modo. - Aqu� llega.

- Hola, Jerry, �c�mo est�s? - Bien.

�Qu� tal las enfermeras?

- A ti qu� te importa. - Puedo ponerme malo.

Hubiera llegado antes, pero el psiquiatra me detuvo.

�Por qu� fuiste a verle por un dolor de garganta?

No fue por eso.

So�� que me casaba con el subsecretario del ej�rcito.

- �C�mo? - Qu� pesadilla, chicos.

Cuando despert� cre� que era verdad,

entonces fue cuando me llevaron al psiquiatra.

�Con qui�n dices que so�aste que te casabas?

Con el subsecretario del ej�rcito.

En buen l�o te has metido.

Ahora s� que est�s enfermo, realmente enfermo.

�Pero no os dije que s�lo fue un sue�o?

Pues procura no dormirte o te casar�s con el presidente.

Paramos para almorzar. Todos aqu� a las 3 en punto.

Esta es la hora en la que me gusta almorzar.

- Llamemos a las chicas. - De acuerdo, vamos.

Ven conmigo.

Ser� mejor que te busques una enfermera.

- Oye, encanto, yo no... - Sargento encanto, para ti.

- As� da gusto vivir. - Debemos darnos prisa.

�Qu� estar�n haciendo en el campamento?

�Campamento, qu� es eso?

Si sigue as�, tal vez me reenganche.

Hace unas semanas era un pobre y miserable ciudadano.

�No olvid�is que debemos estar all� a las 3!

Y a m� se me hab�a olvidado que eres sargento.

- �A d�nde vas? - Quiero hablar contigo a solas.

- No me gusta la sombra. - Vamos, Louise, ven.

- Venga, vamos. - No, gracias.

No, aqu� se est� bien.

Lo que es la vida.

Si no hubieras venido a traer aquel pastel,

no nos hubi�ramos conocido.

Nos hubi�ramos conocido lo mismo.

Es el destino.

�Crees que era inevitable?

Si lo deseas de verdad y est�s dispuesto a esperar, siempre llega.

Aqu� veo un largo y feliz matrimonio.

Con un mont�n de ni�os.

No, te equivocas. Esta es una cicatriz que me hice de peque�o.

�Por qu� no vienes a mi casa con Mike y Jerry a pasar el fin de semana?

Katie y Marie podr�an quedarse all�.

�S�, pero qu� dir�an tus padres si te vieran salir con un chico como yo?

Qu� tonto eres.

�Recuerdas aquella noche en el parque cuando lleg� la patrulla?

S�, me acuerdo.

Pues ahora no la veo por aqu�.

Es verdad, yo tampoco.

Es la segunda vez que nos vemos.

No debo besar a un chico al que s�lo he visto dos veces.

Tienes much�sima raz�n.

Vamos, muchachos, es hora. Se hace tarde.

Todo el mundo al mar. Vamos, vamos.

- Otro chapuz�n antes de irnos. - No hay tiempo.

Vamos, no seas patosa.

O cambio de novia o tendr� que aprender judo.

Est� bien, Tarz�n, v�monos.

- �Esa mano es de amiga? - �No conf�as en m�?

Pues prep�rate.

�Todos al agua!

�Todos al mar!

- �Busco al soldado Morgan? - Soy yo.

La llamaron del campamento cuando no estaba. Cog� el recado.

Es del jefe de personal. "En vista de su reciente matrimonio..."

Oh no.

- �Pero qu� pasa? - Trae aqu�.

"En vista de su reciente matrimonio,

es requerido por este departamento de personal,

para cubrir los impresos reglamentarios,

hacer efectivo el pago del seguro y fijar la pensi�n de su esposa".

- Bien. - Espera, puedo explicarlo todo.

No, no puedo. No lo entiendo ni yo.

Yo me lo explico perfectamente.

�Est�s casado!

�No dijiste que todo fue un sue�o?

�Por qu� iba a casarse la subsecretaria del ej�rcito con un simple soldado?

- �Con qui�n dices que se ha casado? - Yo no me cas�, ella se cas� conmigo.

�Ella?

�El subsecretario del ej�rcito es una mujer?

Pues claro que es una mujer.

- Menos mal, por un momento cre�... - �Por qu� "menos mal"?

Os aseguro que no s� c�mo ocurri�. Yo estaba dormido.

S�, te vio dormido y se enamor� de ti.

- Y la verdad no s� de qu�... - Esto no es broma.

Tengo que aclararlo enseguida.

- Has picado bien alto, �eh? - Yo no, fue ella la que pic�.

Yo no dije ni palabra.

�Est�s seguro de no haberla comprometido?

Claro que no. Ni siquiera la conozco.

Adem�s, tiene a�os para ser mi madre.

Me parece terrible que una mujer de esa edad se comporte as�.

Estos matrimonios de primavera con invierno no suelen salir bien.

- Cuando �l tenga 35, ella tendr� 70... - C�llate, �quieres?

�Y por qu� iba a hacer una cosa as� si ni siquiera te conoc�a?

Tal vez iba buscando tu pensi�n.

�Y para qu� quiere ella mi m�sera pensi�n?

Puede ser un negocio como otro cualquiera.

�Y si tuviera un marido en cada campamento que visita?

- Eso es rid�culo. - �Por qu�?

No olvidemos que se trata de la subsecretaria del ej�rcito.

Apuesto a que gana una fortuna con las pensiones.

Lo mejor ser� hablar con ella. Tengo que verla.

Tal vez pueda ayudarte. Le he preparado el viaje.

Yo no me meter�a con ella hasta tener la licencia.

Corres el riesgo de que te fusilen.

�Crees que voy a estar en esta situaci�n dos a�os?

Ella regresa a Washington esta tarde.

Sale del aeropuerto de La Guardia a la 4.30.

- Tengo tiempo. - S�, pero ten cuidado.

No s�lo es tu esposa, sino tu oficial superior.

Le dices que la quieres, que la respetas,

- pero que no ser�ais felices. - S� que eres una gran ayuda.

Creo que si tiene dignidad, no puede insistir en retenerte.

Vamos.

Si logra librarse de ese l�o, �qu� hombre!

D�mosle una oportunidad para que pruebe, �eh?

Escucha, no hagas caso de sus bromas.

Lo �nico que importa de verdad es que soy inocente de todo esto.

- S�, pero... - �Recuerdas lo que dijiste del destino?

Esa es la �nica verdad.

Ya no podr�a mirar a ninguna despu�s de conocerte.

Quisiera creerte.

�Pero y si est�n equivocados y no fuera tan vieja como dicen?

Que te sirva de lecci�n. No tengas laringitis.

Vamos, chicos.

�D�nde est� el otro?

- Ha salido huyendo. - Es asunto de vida o muerte.

No me gusta ser exigente,

�pero creen que lo veremos en un ensayo?

Lo siento, Sr. Gordon, pero le prometo que volver�.

�Aficionados!

Gracias, caballeros por haberme acompa�ado.

Encantado Sra. Subsecretario. Le deseamos un buen viaje.

Gracias, ha sido una visita muy fruct�fera.

- Billete, por favor. - No voy a ninguna parte.

Quiero hablar con una persona.

- No puede pasar sin billete. - Pero tengo que verla.

Lo siento, soldado.

- Es muy importante. - Lo siento.

�Qu� te ocurre, muchacho?

Quiero hablar con la se�ora que est� con los dos generales.

- �Sabes qui�n es? - Claro que lo s�, es mi esposa.

- �En serio? - Vamos Sr. subsecretario.

�Esperen!

Evidentemente es m�s serio de lo que parec�a.

- Ser� mejor que se eche. - No estoy cansado.

- Es una orden. - S�, se�or.

Vamos a ver si desentra�amos de una vez esa obsesi�n suya.

No es obsesi�n, es cierto.

- Mire mi ficha. - �T�mbese!

- S�, se�or. - Situada la causa de esta aberraci�n,

no tema inspeccionarla desde todos los �ngulos.

Inspeccione mi ficha.

- Pone que estoy casado con... - �C�llese!

Quiero ayudarle, Morgan, pero tiene que cooperar conmigo.

D�game,

�tiene alg�n motivo para estar disgustado con su padre?

No, se�or, nos llevamos muy bien.

Antagonismo subconsciente basado en un sentido de rivalidad

entre el padre y la madre por sus atenciones, es corriente.

Deje que su mente retroceda. Piense en el pasado.

�Pens� alguna vez que su madre no se ocupaba de usted?

No, se�or.

�Qu� concentraba toda su afecto en su padre, tal vez?

No creo que tenga que ver con estar casado con la subsecretaria.

Intentando demostrarle que el motivo de su alucinaci�n,

es un deseo subconsciente de reemplazar a su padre en el afecto de su madre,

con el s�mbolo de la subsecretaria en la imagen de su madre.

No es ning�n s�mbolo. Es mi mujer.

- S�lo tiene que llamar a personal. - Muy bien, Morgan.

Llamar� a personal y usted mismo va a o�r

que no est� casado con la subsecretaria del ej�rcito.

Personal, por favor.

Oiga, soy el mayor Hanley,

quisiera comprobar la ficha del soldado Jerry Morgan.

- Tiene el n�mero... - US 5127590.

US 5127590.

D�game si tiene ah� alguna informaci�n sobre su esposa.

S�, espero.

Escribir� sobre este caso en la revista m�dica.

�S�?

Exactamente, Elizabeth T. Chapman.

�C�mo ha dicho?

�Est� seguro?

�Absolutamente seguro?

�Puedo irme ya, se�or?

�Qu�?

�Quiere sentarse?

- �Un cigarrillo? - No, gracias, se�or.

- �No le molesta el humo? - No, se�or.

Le debo una disculpa, Morgan.

Cumpl�a con mi obligaci�n, �comprende?

Claro que s�, a m� tambi�n me parec�a absurdo al principio.

- �No me guarda rencor?. - No, se�or.

Bueno, celebro que sea tan comprehensivo.

Espero que usted y la Sra. Morgan sean muy felices.

Por favor, pres�ntele mis respetos.

�Pero no lo comprende? Todo fue un error.

No me parece bien que hable as� al d�a siguiente de...

No es un verdadero matrimonio. Ni siquiera la conozco.

Se cas� sin pensarlo. Debi� reflexionarlo antes.

No me dieron tiempo.

Vine a curarme de una laringitis y cuando me di cuenta estaba casado.

Tiene que ayudarme.

�C�mo?

Cada vez que intento hablar con ella para aclarar todo esto,

acabo en esta sala de locos.

No diga de locos, diga psiquiatr�a, por favor.

S�, se�or.

Ver�, creo que si usted hablara con ella...

Vine al ej�rcito directamente de la facultad de medicina.

Me gusta y esto es mi casa.

Espero llegar a coronel antes de retirarme.

Si cree que voy a acusar de man�aca amorosa a la subsecretaria,

entonces merece quedarse en la sala de locos.

En psiquiatr�a, quiero decir.

Lo que necesita es un abogado. El mejor que encuentre.

S�, se�or.

Y no olvide que yo no hice nada por deshacer su matrimonio.

S�, se�or.

Eso es. No lo entiendo.

Una mujer como ella hubiera podido casarse con un general.

Creo que debe haber en el ej�rcito alg�n reglamento sobre esto.

No habl�is como si lo hubiera hecho a prop�sito.

Ha tenido que ser una equivocaci�n.

Claro, la subsecretaria est� loca de remate.

Voy a aclararlo de una vez por todas.

- Voy a ver al general. - Espera un momento.

Si el arregla cabezas no ha querido ayudarte,

�qu� te hace pensar que lo har� el general?

No me importa lo que haga. Conozco mis derechos.

- Oye, �y nosotros? - �Qu� ten�is que ver en esto?

La �ltima vez que quisiste hacerlo, acabaste en la sala de locos.

�Por qu� arriesgarte el d�a antes de la gran noche?

Espera un par de d�as hasta que pase lo del programa.

S�lo un par de d�as.

Me refiero a que no es como una luna de miel.

Y cuando el espect�culo termine a por todas, directamente al Presidente.

- Vamos, s� buen chico. - S�, s� que no nos decepcionar�s.

Hola, Romeo.

- �Qu� tal con la chica? - Genial, sargento.

Lo peor que he conocido despu�s de usted.

�Pero qu� le pasa?

Cre� que iba al aeropuerto a explic�rselo todo.

Quiz� no quiso apenar su coraz�n hasta despu�s de la funci�n.

Buenos d�as, mayor.

- Buenos d�as, general. - �Quiere acompa�arme?

- Gracias, se�or. - �C�mo va ese manicomio?

Mucho trabajo, gracias.

- S�lo caf�, por favor. - Desayune fuerte.

No se puede vivir s�lo de caf�.

No he dormido bien anoche. Estuve pensando en un caso.

Eso es lo malo de ustedes. Se llevan trabajo a su casa.

Este fue un caso muy especial.

Casi puedo decir que sin precedentes.

- Extraordinaria mujer. - �Qui�n, se�or?

La Sra. Chapman.

- Estuvo aqu�, �lo sabe? - S�, lo s�.

Debo decirle que ten�a mis reservas antes de conocerla,

- pero su visita me ha sorprendido. - A m� tambi�n.

Siempre me resist� a tener mujeres en el Pent�gono,

pero si ten�a que haber una, esta est� muy bien elegida.

�No cree que es algo inestable para ese cargo?

Nada de eso.

- Sabe lo que quiere y lo consigue. - S�, desde luego.

Adem�s, muy humana.

- �l no opina as�. - �Qui�n es �l?

El que se cas� con ella.

�Qu� sabe de eso?

Eso es lo que me ha desvelado.

No poder hacer nada para salvarle.

Se hizo lo que se pudo. No se consigui� nada.

Pero todo esto era del m�ximo secreto,

�c�mo se ha enterado?

Lo vi ayer, y no era feliz.

Claro, estaba muerto.

�Qu�?

Muri� anteayer en la mesa de operaciones.

No puede ser. Estuvo en mi despacho ayer.

Habl� con �l m�s de media hora.

�Y le contest�?

Claro que contest�. Estaba sentado a mi lado.

- Morgan me cont� toda esa historia. - �Qui�n es Morgan?

�C�mo lo ha sabido?

�Pero qu� clase de seguridad tenemos aqu�?

El hombre con el que ella se cas�. Soldado Jerry Morgan.

�Quiere decir que ese soldado anda propagando que es su esposo?

No propaga nada, protesta solamente.

Lo mandar� fusilar.

Es la mentira m�s ultrajante que he o�do.

No es mentira, lo he comprobado en su ficha.

Es imposible. Se cas� con un hombre llamado Van Horst.

No s� con qui�n m�s se casar�a,

pero desde luego lo hizo con el soldado Jerry Morgan.

Y a �l no le agrada nada.

Si lo que dice es cierto, alguna cabeza rodar� por el suelo.

Probablemente la m�a.

Pero eso no es posible.

- En mi vida o� semejante ultraje. - Ya lo s�,

pero deber�a revisar el documento antes de seguir adelante.

Espere.

�Oiga?

�Oiga?

Esto es incre�ble.

No comprendo c�mo ha podido pasar.

�Qu� sabe de ese tal Morgan?

Pues que intenta armar jaleo, indudablemente.

Puedo trasladarle.

Env�emelo a mi despacho, pero custodiado.

Que no hable con nadie y que los peri�dicos no se enteren.

- Alice, llame a mi abogado enseguida. - S�, se�ora.

Evans, quiero ver al soldado Morgan inmediatamente.

Est� en Nueva York, se�or. Ensayando para la televisi�n.

�Qu� es esto, un campamento o una sala de fiestas?

- Tiene su permiso, se�or. - Pues que vuelva.

Llame a Nueva York y que lo detengan enseguida.

Quiero que le lleven custodiado

- a la subsecretaria, en Washington. - S�, se�or.

�Cu�l es el motivo, mi general?

�Ninguno! No pregunte, oc�pese de ello.

- S�, se�or, enseguida. - Y prevenga al oficial Marshall,

- por si no lo localizan en Nueva York. - S�, se�or.

�Todo por la paz y el silencio del combate!

Morgan, Conroy y Maresi.

- Pres�ntense. - Hola, chicos.

�Oh, eres t�? Por fin te has decidido a venir.

- Le debo una explicaci�n... - Est� bien, otro d�a.

�Hab�is tra�do cadenas para sujetarle?

No volver� a marcharse.

Parece simp�tico. Extra�o, pero simp�tico.

- M�s te vale cantar bien. - D�jame en paz.

- �A d�nde vas? - A llamar a Marie.

Tranquilo, hay tiempo.

Faltan 10 minutos, �quieres dar una vuelta por un sitio tranquilo?

- �Con qui�n, contigo? - S�, claro.

�Diga? �Jerry, d�nde est�s?

- �Conseguiste la anulaci�n? - Bueno, no del todo.

�Qu� quiere decir "no del todo"?

�O la conseguiste o no?

Espera, deja que te explique.

Pensaron que era mejor no armar jaleo antes de la funci�n.

�Lo comprendes, no?

Supongo que s�.

- �Cenamos juntos? - No debemos hacerlo.

Por favor.

Bueno, �por qu� no vienes al restaurante?

Mi padre quiere conocerte.

- Cuelga, est�s detenido. - �Pero por qu�?

No me parece esa una actitud correcta.

- No hablaba contigo. - Vamos, acomp��anos.

�Con qui�n hablas?

- �Jerry? - Oye, volver� a llamarte.

- �De qu� se me acusa? - Puede ser cualquier cosa.

Robo, estafa, inmoralidad, alta traici�n...

�Pero Jerry, qu� haces aqu�?

- �Qu� te ocurre ahora? - A m� nada.

- �Su nombre es Jerry Morgan? - S�.

Tenemos orden de detenerle.

Si viene por las buenas, no emplearemos la fuerza.

�No pueden esperar a que acabe el ensayo?

Las �rdenes son terminantes. Vamos.

Dile a Marie que no me espere para cenar.

�Qu� os parece? Debi� pasarle la pensi�n.

Muy bien, chicos, sois los siguientes.

No s� c�mo dec�rselo, Sr. Gordon,

- pero el soldado Jerry Morgan... - No, otra vez, no.

Diga que no es cierto. Pero lo es.

�C�mo se me ocurrir�a hacer una funci�n con el ej�rcito?

�Qu� desastre!

�Est� seguro de no haber robado ning�n secreto militar?.

No he robado nada. Lo �nico que hice fue casarme.

- �Cu�ntos veces? - Una y es suficiente.

Si se enterasen ser�a el hazme re�r de todo Washington.

Nos hace retroceder cincuenta a�os.

De una cosa puede estar segura en esta ciudad:

Ma�ana alguien estar� m�s en rid�culo todav�a

- y usted ser� la noticia de ayer. - Es un gran consuelo.

�S�?

Dos polic�as militares traen al soldado Morgan.

H�galos pasar.

- Gracias, me ocupar� del detenido. - S�, se�ora.

- �Es usted el soldado Morgan? - S�, se�ora.

El Sr. Walker, mi abogado.

- Mucho gusto, se�or. - Encantado, Morgan.

Le he tra�do para arreglar este desafortunado error administrativo

en el que estamos envueltos, antes de que sea tarde.

Yo lo he intentado tambi�n, pero siempre me arrestaban.

Supongo que no habr� hablado de ello con muchas personas.

Con mis compa�eros, mi novia y el psiquiatra.

- �Fue a un psiquiatra? - Me llevaban.

Cada vez que trataba de decir que est�bamos casados,

terminaba d�ndome con el martillito en la rodilla.

S�, bueno...

Comprendemos que al afirmar tal cosa causara la confusi�n

pero no entendemos, ni la Sra. Chapman, ni yo, c�mo pudo ocurrir aquello.

Sin embargo, todo est� arreglado desde ahora.

- Para eso le hice venir, para dec�rselo. - �Quiere decir que se anul�?

No hab�a que anular nada.

- No lo entiendo. - Ver�, en primer lugar,

de acuerdo con los informes que hemos conseguido,

usted estaba bajo los efectos de fuertes dosis de medicamentos,

por lo tanto, el as� llamado matrimonio es nulo.

En segundo lugar, ninguna de las dos partes

vio a la otra durante la ceremonia,

as� que no pudo haber identificaci�n.

Por lo tanto el matrimonio es nulo.

Y en tercer lugar, tampoco ninguna de las dos partes

ten�a la intenci�n de casarse con la otra.

Por lo que el matrimonio es nulo.

Hay otras muchas razones, pero creo que con estas es suficiente.

En una palabra, ese matrimonio nunca ha existido.

�Y el documento que yo firm�, y mi hoja de servicios?

�Es este el documento?

S�, se�ora.

�Tiene mechero?

�Quiere hacer los honores?

Adem�s, har� que rectifiquen su documentaci�n y hoja de servicios.

- �Satisfecho? - Encantado, se�ora.

Mi secretaria se ocupar� de su traslado al campamento.

Supongo que entender� que cuanto menos se hable mejor ser�.

- Ya lo he olvidado todo. - Bien.

Adi�s, soldado Morgan. Lamento haberle molestado.

Y sepa que ha sido un placer ser su esposa.

Y diga a su novia que tiene excelente madera de marido.

Necesito recomendaciones despu�s de lo de estos �ltimos dos d�as.

- Adi�s, se�or. - Adi�s, Sr. Morgan.

Se�ora.

Esto arreglado, �pero y la ni�a?

�C�mo va a quedarse en los Estados Unidos?

Ya se me ocurrir� algo.

Aunque tenga que casarme con todo el gobierno.

Le he buscado por todas partes, hasta en el guarda ropa.

Y no aparece.

Estar� en la celda de castigo.

Mira que le dijimos que deb�a estar callado.

Convendr�a prevenir al padre.

Si le hubiera interesado, se lo habr�a dicho �l.

No s� d�nde le habr�n metido,

pero espero que aparezca antes de la funci�n o morimos todos.

Relevo a Conor, �siguen buscando al recluta Morgan?

S�.

- Soldado Jerry Morgan, aqu� lo tienes. - Est� arrestado.

�Arrestado? Acaban de soltarme.

- Suj�tale. - Deben de estar equivocados.

Tenemos �rdenes, sube.

- �D�nde me llevan? - Ya lo ver�s. Vamos.

�Has estado en Washington alguna vez?

Ahora voy con mucha frecuencia.

No s� lo que habr�s hecho, pero debe ser algo gordo.

�Qui�n ser� ahora?

Oh no, no, no, �usted otra vez?

Tenemos orden de entregar al soldado Morgan al subsecretario del ej�rcito.

Yo soy ya subsecretaria y me hago cargo del prisionero, como siempre.

S�, se�ora.

Pase antes de que se ahogue.

�Quiere explicarme lo que ha pasado?

- �A m� me lo pregunta? Usted lo orden�. - Yo no hice tal cosa.

Todo lo que s� es que al llegar me arrestaron, y aqu� estoy.

Ya veo.

- �Lo sabe? - No, pero lo sabr�.

�Operadora? Con el general Hargrave, campamento de Nueva jersey, gracias.

Parece un gato escaldado.

Venga a la cocina, le preparar� caf�.

�El gobierno ya no les da impermeable?

No me dieron tiempo de hacer las maletas.

Tiene que haber una manera mejor de utilizar sus servicios en el ej�rcito,

que andar tray�ndole y llev�ndole a Washington.

Ojal� lo reconozcan.

Ya he perdido los ensayos del programa de Jim Gordon.

�Iba a trabajar con �l?

Si la polic�a militar deja de arrestarme.

Cuando hierva, s�rvase el caf�.

�Pero qui�n demonios...?

Oh, buenas noches.

- No, nada de eso. - �Qui�n es?

�Qui�n? �El soldado Morgan?

Es la segunda vez en 24 horas que le arrestan y le traen a Washington.

- Jes�s. - Gracias.

No es a usted.

�Puedo sugerir, que ya que est� todo arreglado,

d� instrucciones a su polic�a militar

para que dejen de traerme al soldado Morgan a mi casa?

No comprendo lo que...

- �Qu� quer�a? - Que fuera a tomar el t�.

No, a esta hora, no.

Pobre muchacho, �cu�nto hace que no come algo?

�Qu� le pasa?

�No puede hablar?

Pero la funci�n de Gordon es ma�ana. No, esta noche.

Oiga, con el inspector general. Centro m�dico militar.

- �Diga? - Hola, general.

Le habla Elizabeth Chapman, siento molestarle a esta hora,

pero es una urgencia.

El soldado Morgan se ha quedado sin voz.

�Y me llama por un soldado?

Pero es un soldado muy importante. S�, est� aqu�, en mi casa.

Env�eme enseguida al mejor especialista en garganta.

S�, Sra. subsecretaria.

- �Qu� quiere a estas horas? - No me creer�as si te lo dijera.

Muchas gracias damas y caballeros y bienvenidos a esta emisi�n.

Hay algo sensacional.

�La hora del ej�rcito!

Los m�s destacados talentos de todos los campamentos.

Mi equipo y yo hemos recorrido todos los campamentos,

desde California hasta Kalamazoo.

Dejadme que os diga, padres y madres, que son estupendos.

- �De qu� cuerpo son estos? - No conozco el uniforme.

Mi pena es que no pueda haber un ganador en cada campamento.

Y ahora sin m�s pre�mbulos,

atenci�n, se�ores, �Empieza la revista!

Me llamo Conroy, tanto gusto.

Ir� mejor con la orquesta.

�Se conocen ustedes?

T� ensaya tu n�mero, este es el m�o.

Hola, �qu� haces aqu�?

Alternando con estos buenos amigos.

Ver�s, hay un acompa�amiento que no cojo.

Escucha a ver qu� te parece.

Bueno, perd�neme.

- �Sabes algo de Jerry? - Katie llam� al campamento.

Esto lo que me gusta del ej�rcito.

Conoces a gente importante.

Vamos, chicos. Preparados.

- Vosotros no, estos. - C�mo te entienden.

Mejor que t� y no eres chimpanc�.

Basta, no sigas. Hasta luego, peque�os.

Ya nos veremos. Adi�s.

No me gusta ser pesado, �pero saben algo del soldado Morgan?

�Por ejemplo que est� aqu� y dispuesto a actuar?

- No, se�or, todav�a no. - Sab�a que era esperar demasiado.

Est� implicado en un asunto muy importante.

- S�, ya lo s�. - No fue culpa suya...

Ya me lo contar� otro d�a,

ahora no me interesa, tengo una representaci�n.

Tal vez para usted no tenga importancia, pero para m�...

Joe, que el soldado Johnson haga su representaci�n con los chimpanc�s.

- No s� si podr� ser. - �Qu� pasa, no saben su n�mero?

Qu� bromista, ahora que est� todo arreglado.

�Por qu� no pueden actuar los chimpanc�s?

- Porque falta uno. - Oh no.

�C�mo puedes perder un chimpanc�?

Ven aqu�. �Un platanito?

- Sr. Gordon, tiempo de anuncios. - �Anuncios? �Qu� anuncios?

�Oh los anuncios!

- �Qu� hacemos ahora? - �Se te ocurre algo?

S�, el suicidio.

Gracias, chicos.

Y ahora, se�oras y caballeros, el �ltimo n�mero de "la hora del ej�rcito",

los soldados Mike Conroy y Luigi Maresi,

y el soldado Jerry Morgan que llega rezagado.

Vamos muchachos.

- �Llego a tiempo? - Sube all� con Mike y Luigi.

- �Y qu� hago? - Haz lo que hagan ellos.

- �De d�nde vienes? - De pasar un buen rato.

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