Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
English
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Greek
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
www.TUSUBTITULO.com -DIFUNDE LA CULTURA-
Cac� esa en lo m�s rec�ndito de �frica.
Una hermosa bestia. Apostar�a que feroz.
��frica? Pens� que los tigres eran nativos de la India.
A lo mejor tiene raz�n, querida. �frica, India,
es terriblemente dif�cil distinguirlas.
Ahora bien, este tiene una historia totalmente diferente.
Estaba a 180 metros de distancia, pero como si fueran unos cent�metros.
Recu�rdame otra vez por qu� estamos aqu�.
- El orador invitado. - �Quien es?
Esa es la parte emocionante. Es una sorpresa.
Gracias.
Aprecio esto, Clarence.
- �Apreciar qu�? - Su patrocinio.
No es molestia.
Este club podr�a utilizar algunos hombres de su franqueza.
Todos nos estamos haciendo un poco pesados en nuestra vejez.
Bueno, quiero que sepa
que ambos estamos encantados.
�Cu�ndo sabr� Thomas si ha sido aceptado?
Si mi marido lo patrocin�,
la aceptaci�n es una mera formalidad.
Bueno, Clarence,
�tienes la intenci�n de sacar el gato de la bolsa?
�Qu� quieres decir, Dick?
�Cu�ndo dir�s qu� nos est�s regalando esta noche?
Lo sabr�n muy pronto.
El joven Benson lo va a buscar ahora.
Mira a Margaret. Luce como el gato
- que se comi� al canario. - No se le pide a todo el mundo
ser miembro del Club Imperio.
�Por qu� el Inspector desea asociarse con ellos?
�Quiz�s es para mantener
a la que se come el canario feliz?
Estimados miembros y hu�spedes distinguidos.
Tengo el placer de anunciar que nuestro orador estar� aqu�
en cuesti�n de momentos. Por lo tanto,
si pudieran todos tomar sus lugares.
Suficiente locura, Clarence. Insisto
- que nos digas a quien vamos a escuchar aqu�. - Bien. Bien.
Perm�tanme decir que he tra�do,
a un gran costo personal,
a un orador de lo m�s maravilloso para comenzar el ciclo.
Es un humorista aclamado
y reconocido cronista mundial de viajes.
Nada menos que
Mark Twain.
- �Mark Twain! - �Mark Twain?
- �Te has vuelto loco? - �Esto es indignante!
Mark Twain. �En nuestro club? Sobre mi cadaver.
Maldita sea. Me voy.
Intercepta a ese sinverg�enza.
- Aseg�rate que no ponga un pie aqu�. - Si se�or.
Supongo que esto no es la sorpresa que esperaban.
- Thomas. �Qu� est� pasando? - No lo s�.
- Esto es horrible. �l era tu patrocinador. - Murdoch,
- �Qu� es todo esto? - Yo...
Damas y caballeros,
Mark Twain.
Regresa a Am�rica, Twain.
No perteneces aqu�.
- Gracias. - �Por el rey y el pa�s!
�T� no perteneces aqu�!
Se�oras y se�ores, que placer
es ser un invitado
en su estimada ciudad.
�Hay alguien herido?
- �Thomas! - Margaret, qu�date cerca.
Sr. Twain. �Est�s bien?
Creo que voy a necesitar otra bebida.
- Espl�ndida idea. - Thomas.
Calibre 44.
Por favor, agradece a la doctora Ogden por escoltar a Margaret a casa.
Si por supuesto. Se�or, �oy� algo relevante?
Nadie parece haber visto nada.
- �Y usted les cree? - No hay raz�n para no hacerlo. Nosotros no vimos nada.
- Correcto. - �Me permite acompa�ar el Sr. Twain
- de vuelta a su hotel? - Wursley, por favor escolta
a los dos caballeros de vuelta a su hotel.
Sr. Twain, bienvenido a Canad�.
Bueno, fue vigoroso.
S�. Necesitar� hacerle m�s preguntas en la ma�ana.
- S�. Claro. - �Te has vuelto loco?
Es el autor de Tom Sawyer y Huckleberry Finn,
- No esperaba... - El se�orTwain es tambi�n el vicepresidente
de la Liga Antiimperialista y un cr�tico de Su Majestad.
�Por qu� en nombre de Dios le has contratado?
Puede que no le haya investigado a fondo.
Usted se�or,
es el maestro de eufemismo.
- Sr. Wilson. - S�.
Detective William Murdoch,
Polic�a de Toronto.
Me gustar�a una lista de los miembros que estaban presentes esta noche.
Usted seguramente no piensa que uno de nosotros...
Por el momento, nadie est� por encima de toda sospecha.
Conf�o en que sean discretos sobre esto.
Por supuesto que lo seremos, se�or.
Le voy a procurar la lista.
�nimo, Thomas.
No creo que esto vaya a cambiar algo.
Sr. Fanshaw, �por qu� se opone a la presencia del Sr. Twain?
El hombre es un sinverg�enza. Puro y simple.
- �Puede explicar mejor? - �Sabe lo que dice acerca de nuestra forma de vida?
Lo llama la estafa m�s grotesca
jam�s perpetrado por el hombre.
�l casi proclama a nuestro amado Rey un Diablo.
�As� que merece que le disparen?
He o�do que usted fue un ex-militar, como yo.
�Qu� piensa?
- Bueno... - Sr. Fanshaw. Los miembros del club
- han declarado que usted carga un arma. - Si. �qu� pasa con ella?
�Podemos verla?
Est� en mi casillero en el club.
Es m�s que bienvenido a examinarla.
Pero yo no le dispar� al hombre. De hecho,
ni siquiera estaba en la habitaci�n cuando le dispararon. Estaba en el bar,
tratando de recobrar mi compostura.
Norman responder� por m�. Se�ores.
Supongo que olvid� la cita.
- �De qu� est�s hablando, Henry? - Mary Lawrence.
Me iba a acompa�ar al musical anoche.
�Qu� tienes ah�?
Las mand� a hacer despu�s de mi promoci�n.
- Cuando estabas en la c�rcel. - Bien. Sutil.
De todos modos,
la fui a recoger anoche, y su compa�era de piso dijo que se hab�a ido anoche.
- Mary Lawrence, �no es la que tiene la madre enferma? - �Siempre est� enferma!
Cada vez que la llamo, su madre est� en el lecho de muerte.
Le suger� que tal vez deber�a retirarse
al campo. Tal vez el aire limpio lo solucionar�a...
Mark Twain.
- �Disc�lpame? - Thomas Jefferson Snodgrass.
W. Epaminondas Adrasto Blab. Sargento Fathom.
Samuel Langhorne Clemens.
�Mark Twain!
Sr. Twain. Es un honor conocerle.
El honor es tanto suyo como m�o.
No hay necesidad de decir eso. George Crabtree,
Agente de tercera clase. Sol�a ser de primera clase,
agente de primera clase, pero hice una desafortunada elecci�n
que me llev� a una serie de errores de los que... estoy parloteando.
Est� aqu� para ver algunos de los inventos del detective,
- me imagino. - No, no, no.
Alguien me dispar� ayer.
Bueno, debo decir que fue bueno que fallaran.
Sr. Twain.
gracias por venir. George,
Henry, necesito que vayan al Club Imperio
y busquen en el casillero de Richard Fanshaw.
- Se�or. - �Qu� estamos buscando, se�or?
Un arma.
Preferiblemente una que ha sido recientemente disparada.
- Por aqu�. - Buenos d�as, se�or Twain.
- Encantado de conocerte, hijo. - Henry,
has conocido a uno de los m�s grandes escritores que el mundo haya visto.
George, �crees que podr�a ser posible
que la se�orita Lawrence me est� evitando a prop�sito?
Sr. Twain,
dadas sus inclinaciones pol�ticas,
�no consider� que su discurso
en el Club Imperio podr�a ser visto
como un acto de provocaci�n?
�Dice que el que me dispar� ten�a derecho a hacerlo?
- Por supuesto que no. - Debo decir
- que me sorprendi� que la organizaci�n me contratara. - Como a mi.
Al ver que describi� a la monarqu�a como esclavistas
que alcanzaron la riqueza rob�ndola.
Cerca,
pero lo que en realidad dije fue:
"Creo
que realmente deber�a ver el final de lo que sin duda es
la m�s grotesca de todas las estafas
jam�s inventadas por el hombre,
la monarqu�a".
�No est� de acuerdo?
Estamos gobernados por Gran Breta�a.
Sus comentarios puedieron ser vistos
- por algunos como ofensivos. - Bien,
si le hace sentir mejor,
no creo que mi propio gobierno sea diferente.
Soy un anti-imperialista, y como tal,
me opongo a que el �guila ponga sus garras
en cualquier otra tierra.
As� que es impopular tanto en casa como en el extranjero.
�Cree que es posible que alguien le haya seguido hasta aqu�, a Toronto?
Es posible.
Teniendo en cuenta mis puntos de vista,
es algo sorpresivo
que alguien no me haya disparado antes.
�Y a qu� debo el placer?
- He estado revisando su solicitud de ingreso. - �Y?
- Usted es un candidato fuerte. - Gracias.
He cancelado el compromiso del se�or Twain en nuestro club.
Teniendo en cuenta las circunstancias, eso es un acierto.
Me encantar�a
ver al hombre salir de la ciudad en un tren.
Estos campeones autoproclamados del pueblo
- no son m�s que una amenaza. - Bueno, no tengo exactamente la autoridad.
Usted es un inspector de polic�a, se�or.
�Qu� m�s autoridad se puede pedir? �Una orden real?
El comit� de revisi�n de miembros
se re�ne en unos pocos d�as.
Buen d�a.
Sabes, se podr�a pensar que la se�orita Lawrence estar�a interesada,
siendo yo un polic�a de primera clase.
Uno lo pensar�a.
Admito que es bueno tener un par de d�lares extra en el paquete de pago.
�Trumpers y Truefitt, George!
- �Enjuague bucal de rosa! La Familia Real utiliza esto. - �Henry!
Nada.
�Perd�n, George?
Olv�dalo. Vamos a echa un vistazo detr�s del club, Henry.
Y regresa eso.
Margaret, �qu� est�s haciendo aqu�?
Estoy tan emocionada, Thomas. �A�n no has tenido alguna noticia?
- No. - Pero acabo de ver al se�or Wilson irse.
�Me has estado espiando, mujer?
Iba pasando cuando lo vi salir al llegar.
No quiero entrometerme, Thomas,
Solo estoy nerviosa por la posibilidad.
Margaret Brackenreid, casada con un miembro del Club Imperio.
Eso ciertamente callar�a a Verna.
�Por qu� est�s tan preocupada por la maldita Verna?
Es solo ella y su glorieta.
Si oigo una palabra m�s...
No s� por qu� insistes en tratar de seguirle la corriente
a la Verna maldita Jones. Ahora vamos.
Thomas.
Est� pestilente aqu� atr�s.
No lo not�, Henry, todo lo que puedo oler es a ti.
Tal vez puedas seguir aqu�, y revisar� los casilleros de nuevo.
Sigue adelante y haz eso, Henry.
Continuar� y llevar� la evidencia.
Tomar� eso.
Fui capit�n de un barco de r�o durante dos a�os,
hasta que la Guerra de los Estados estall�.
- Fue entonces cuando tom� mi seud�nimo. - D�galo por favor.
Mark Twain.
Significa doce pies de agua, seguro para navegar.
Parec�a un apodo apropiado
para iniciar mi aventura literaria.
S�.
Despu�s de eso fue Virginia City
- Y la fiebre de plata. - William fue al Klondike.
La fiebre del oro.
- Ciertamente. - �Hizo algo de dinero?
No puedo decir que lo hice.
Yo tampoco
Por desgracia, es la historia de mi vida �ltimamente.
Ese Agente Crabtree dice que eres una especie de reparador.
Es m�s que eso.
William es inventor. Dir�a que si alguna vez deja la fuerza policial,
competir�a con el Sr. Tesla.
Julia, no creo que...
Invenciones...
Puse todo mi dinero
en una nueva marca de imprenta,
el Compositor Paige.
Me dej� en la miseria.
De ah� que estoy actualmente en las exposiciones canina y de potros.
Tengo cientos de acreedores en mi espalda.
�Alguno de esos acreedores son de Toronto?
Bueno, es posible...
No cree que...
Dos motivos principales para el asesinato, se�or Twain:
amor y dinero.
�Algo de inter�s?
Henry encontr� el arma. Ha sido recientemente disparada
y coincide con el calibre de las balas recuperadas.
- �Es la de Fanshaw? - Lo es.
Pero su coartada todav�a se sostiene.
As� que cualquiera podr�a haberla utilizado.
�Sabes si el se�or Twain est� pensando en dejar la ciudad pronto?
No lo creo.
Ser�a de su mejor inter�s si lo hiciera.
Tal vez podr�as persuadirlo.
�Puedo preguntar por qu�?
El Club Imperio quiere que se vaya.
Lo han dejado bastante claro para m�.
Y desea asegurar su ingreso.
Esc�chame, Murdoch. Solo esc�chame.
Doy a mi esposa m�s pena que bien.
A ella le encantar�a una probada de la alta sociedad y me gustar�a d�rsela.
Le dir� al Sr. Twain
que nuestra investigaci�n puede proceder
- sin el. - Gracias, Murdoch.
Ustedes dos son afortunados.
- �Qu� le hace decir eso? - Ustedes parece estar en una relaci�n de iguales.
Mi esposa Livy ha estado a mi lado toda la vida.
- Una verdadera compa�era. - S� de ella por su reputaci�n.
Se est� muriendo ahora. He estado muri�ndose desde que mi hija falleci�.
- Sr. Twain, lo siento mucho. - Y estamos en quiebra.
Debido en gran parte a decisiones imprudentes.
Ese trabajo del Imperio habr�a pagado bien.
Debe haber personas que quieran o�rle.
Bueno, asegur� un compromiso en Albany, pero el trabajo no paga nada.
Sr. Twain, le tengo una propuesta.
Me gustar�a pagarle por una serie de conferencias
para la Asociaci�n de Emancipaci�n de la Mujer del Dominio.
He o�do que es un seguidor.
S�, lo soy.
Julia, la �ltima vez que el se�or Twain trat� de tomar el podio, le dispararon.
- No es sabio. - �As� que prefieres que corra y se esconda
que ejercer su derecho a la libertad de expresi�n?
Por supuesto que no. Simplemente estoy sugiriendo
que Toronto puede no ser el lugar m�s acogedor para sus puntos de vista.
Entonces, �qu� mejor lugar para expresarlos?
Dudo que haya un esfuerzo m�s in�til que predicar a los ya convertidos.
�Tu esposa?
Ella le ha contratado para una serie de charlas.
El hombre est� desesperado por dinero.
�As� que se queda entonces?
En el futuro previsible, s�.
Rayos.
�Y esos son todo ellos?
Todos los que puedo recordar.
Estas personas que invirtieron en su proyecto
�Lo hicieron por su propia voluntad?
Tengo sorprendentes poderes de persuasi�n.
Sr. Twain,
�realmente necesita hablar en este compromiso?
Mi esposa se est� muriendo.
He malgastado su fortuna y la m�a.
Necesito ofrecerle un poco de consuelo
despu�s de todo lo que ha hecho por m�.
Entonces, s�,
tengo que hablar en este compromiso.
Le echar� un vistazo a esto.
Vuelvo enseguida.
Se�ores. Me gustar�a que averiguaran el paradero de estos hombres
- la noche que el se�or Twain ten�a la intenci�n de hablar. - Se�or.
- Gracias. - Me quedo con el se�or Bertrand,
el se�or Potts, y el se�or Hendrickson.
D�jame echar un vistazo a eso, George. Soy el agente de primera clase ahora.
Tienes raz�n, Henry. Me disculpo.
Me quedar� con
los dem�s.
Puedes tener a Hendrickson.
- Vive a casi 15 kil�metros de la ciudad. - Estoy al tanto.
- �Entonces por qu� quieres ser voluntario? - Porque vive justo al lado
de la Escuela para Se�oritas de la se�ora Hampshire.
Mary Lawrence fue all�.
- �Si? - Durante un tiempo.
- La dej�, dijo que las mujeres all� eran ligeras de cascos. - Ciertamente,
y si no recuerdo mal, hoy es d�a de lavander�a.
Recuerdo que una vez, Jackson y yo tuvimos que reprender a
un par de ellas por pasearse en sus "innombrables".
- �Verdad? - S�.
Y eran de Francia.
Las "innombrables". Ropa interior parisina.
Bueno, perm�teme que te ahorre el viaje.
Me vendr�a bien un paseo a paso ligero en bicicleta.
Es una l�stima
que no tenga una valla que necesite pintura.
- Eso fue el verano pasado, se�or. - Sr. Twain.
�Podr�a hablarle un momento?
�As� que es aqu� donde hace cumplir las �rdenes del rey?
Yo simplemente hago cumplir el C�digo Penal.
Me disculpo.
Estaba tratando de ser gracioso. Fracaso tanto como lo logro.
Usted ha alborotado algunas plumas.
- �C�mo dice? - Dije, ha alborotado algunas plumas.
- Supongo que si. - Y ha puesto su vida en peligro.
Tal vez ser�a mejor que saliera de la ciudad.
Hablo contra de la injusticia.
No importa de qu� lado de la frontera.
El imperialismo, brit�nico o estadounidense,
es un flagelo sobre esta tierra.
Es nuestro deber civilizar a estas personas.
Su "carga del hombre blanco" es un insulto, se�or.
�Qu� derecho tenemos a imponer nuestro estilo de vida a otras personas?
Am�rica minti� al pueblo filipino.
Les prometi� liberaci�n, entreg�ndole tiran�a.
Suena como un traidor, se�or.
No. Simplemente protesto
cuando los "poderes f�cticos" hacer algo malo.
Dudo que haya algo traicionero en eso.
- Y usted siente que tiene el derecho. - Por supuesto que tengo el derecho.
Usted tiene el derecho, yo tengo el derecho. Somos hombres libres, se�or.
Usted vive en un pa�s nuevo.
Uno que podr�a trazar su propio curso.
�Por qu� har�a voluntariamente el trabajo
bajo el yugo de los canallas?
�Mi Rey es un sinverg�enza?
Todos los reyes son sinverg�enzas.
Sr. Brackenreid, parece un buen hombre.
Usted no merece tener un amo.
- �Por qu� estoy aqu�? - Sr. Hendrickson,
el agente que habl� con usted
dijo que empez� a inquietarse ante la menci�n
de Mark Twain. Por eso, me gustar�a tener un par de palabras.
Si quiere saber mis sentimientos personales
hacia el se�or Twain,
puedo ser m�s claro. Detesto al hombre.
�Lo suficiente para matarlo?
Si pudiera hacerlo sin consecuencias, sin duda.
El hombre me minti�, tom� cada centavo que ten�a.
Puedo haber sido un tonto, pero �l fue un ladr�n.
S�. El Sr. Twain le convenci� de invertir
en el Compositor Paige.
Iba a cambiar el mundo.
Revolucionar�a el proceso de impresi�n.
Era una cosa segura, dijo.
Lo �nico seguro de ello fue la penuria.
Tengo que preguntar.
�Sabe que es esto?
Esa es una Webley y Scott. Emisi�n Militar.
Pero ciertamente no es la m�a.
Parece que es la de Fanshaw.
�Usted sab�a que la guardaba en el club, �verdad?
Por lo general la saca cuando nos regala
con historias de la Batalla del Ventisquero de Rorke.
Zul�es a nuestra izquierda, zul�es a nuestra derecha.
Esa clase de cosas.
Pero yo no estaba ni cerca del Club esa noche.
�El club?
Ah� es donde fue el tiroteo.
�Como sabe eso?
Los peri�dicos.
El tiroteo no se inform� a la prensa.
Y desde luego, no se hizo p�blico.
El presidente del Club, Wendel Wilson, se asegur� de ello.
Entonces debo haberlo escuchado de uno de los miembros.
Me temo que voy a tener que pedirle que se quede aqu�, se�or Hendrickson.
- �Mark Twain? - Ha apoyado el sufragio durante a�os.
- As� que es un hombre inteligente. - S�.
�Todav�a estar�s aqu� para verlo?
- Me queda una semana todav�a. - Te envidio.
Londres va a ser una aventura.
�Verdad?
Me pregunto, a veces,
por qu� solo me aferro a la pr�xima cosa nueva.
- �No deber�a tener un plan? - Eres joven.
Los planes son para los viejos.
Es por eso que nunca he hecho ninguno.
Entonces, Sr. Wilson, �alguna vez has visto a este hombre?
Claro. Ese es Randolf Hendrickson. Un miembro.
Seriamente en mora.
Ya veo. �Estaba en el club la noche del tiroteo?
No estoy seguro. Pero estaba all� al principio del d�a.
Limpiando su casillero, creo.
Gracias.
Necesito que firme una declaraci�n
- confirmando lo que me ha dicho. - Claro.
- Murdoch, tenemos un problema. - �Qu� pasa, se�or?
Ha habido un tiroteo en la habitaci�n de hotel del se�or Twain.
Abr� la puerta. El hombre comenz� a disparar.
�Puede describirlo?
No ten�a mis lentes, todo sucedi� tan r�pido.
Iba a darle caza, pero vi al joven Benson en el suelo.
�Viste algo?
Todo lo que vi fue el arma.
�Est�s bien?
Tropec� cuando trataba de apartarme.
Tanto el Sr. Hendrickson como el Sr. Wilson estaban conmigo
en el momento de los disparos.
A pesar de lo dicho por Wilson, alguien podr�a haber actuado en su nombre.
Compa�erito, tienes un punto.
Y adem�s, Hendrickson minti� acerca de estar en el club.
- �Qu� pasa con Fanshaw? - He comprobado su coartada.
Todav�a se sostiene.
George, �has interrogado al Sr. Potts?
- No se�or. - Por favor hazlo.
Y tambi�n interroga a cualquiera de los restantes que pudieran haber
invertido en proyectos a instancias del se�or Twain.
Se�or, �no deber�a estar buscando a�n en el Club?
Quiero decir, parece el lugar m�s probable.
Eso pretendo. Henry, me gustar�a que solicitaras la membres�a
en el Club Imperio. - �Se�or! - George,
Henry ha trabajado duro en este caso.
Trajo al Sr. Hendrickson. Encontr� el arma.
Adem�s, �lo has olido �ltimamente?
Huele como un maldito ricach�n.
Henry James de James, James, Jarvis y James.
�Y su t�o
es miembro de la Real Orden Victoriana?
Ciertamente. T�o Clive sirvi� a Su Majestad hasta su muerte.
- �Y usted emigr� recientemente? - Hace escasos meses, s�.
- �Nost�lgico? - Adapt�ndome,
pero a veces pienso que el �nico suelo
en que vale la pena estar de pie es el suelo brit�nico.
Estoy de acuerdo.
Pero pronto ver� este lugar como suelo brit�nico.
Parece un ambiente m�s elegante.
Eche un vistazo alrededor, haga algunas preguntas.
Creo que algunos de nuestros miembros m�s j�venes puede estar por all� hoy.
Gracias se�or.
Es un gran pa�s, de verdad. Una vez que te acostumbras a los malditos inviernos.
- Y a los colonos. - Eso necesita algo de trabajo.
He o�do que tuvieron uno bastante infame aqu� recientemente.
Un tal se�or Twain.
Eso fue obra del Clarence Eldridge.
Chifladuras del anciano.
Ni siquiera sab�a qui�n era.
Pero el se�or Wilson sac� a ese sinverg�enza
- con apenas una despedida. - Y por suerte para �l.
Me hubiera encantado presentarle un adecuado par de pu�os.
S�. He o�do de fuentes oficiosas
que hubo disparos.
Nadie fue lastimado.
A�n as�, me imagino que fue una noche desenfrenada.
Ha o�do que el se�or Twain tiene un charla esta tarde.
- �Aqu�? - �Aqu�?
�Un discurso acerca de permitir el derecho al voto a las mujeres?
El Sr. Wilson dice que el discurso se dar�
sobre su cad�ver.
Del suyo o el del Sr. Twain.
Realmente, no parecen nada m�s que un mont�n de fanfarrones
con un apetito por el oporto, se�or.
Aunque he o�do que algunos miembros del Club Imperio
planifican interrumpir el discurso del Sr. Twain.
As� que, se�or, pens� que tal vez deber�a volver,
a investigar m�s a fondo, por as� decirlo.
Vuelve en uniforme, Henry.
Se�or.
Me podr�a acostumbrar a esto.
Bien por ti, Henry.
La se�orita Lawrence est� muy entusiasmado con la noticia
- que pronto ser� miembro del Club Imperio. - �Es cierto?
Supongo que la salud de su madre ha mejorado.
En efecto.
�Interrogaste al resto de los inversores
- como el detective te pidi�? - S�, lo hice.
De hecho, aqu� est�n mis notas.
�Por qu� no tomas el cr�dito por esas tambi�n?
�Que quieres decir, George?
Preferir�a que esto no se diera.
William, suenas como un fon�grafo atascado.
Julia,
no te quiero en el escenario con �l.
- William, voy a estar en el escenario. - Doctora Ogden,
estoy de acuerdo con el detective. Tenga en cuenta que
quien le dispar� al se�or Twain no parece tener muy buena punter�a.
Muchas gracias, George.
Te das cuenta que el Club Imperio tiene a la mitad de la ciudad en pie de guerra
Que sorpresa.
�Cada vez que alguien en Toronto sugiere algo progresista,
la mitad de la ciudad se levanta en armas!
No estoy segura que sea necesario
que un hombre abogue por nuestra causa.
- Eres una amargada. - No lo soy.
Solo creo que las mujeres somos capaces de exponer nuestro propio caso.
Podemos exponer todo lo que queramos, pero da igual si nadie escucha.
- Supongo que s�... �Acabas de estar de acuerdo conmigo?
- Supongo que si. - Estamos haciendo progresos.
�Qu� est� pasando aqu�? Disc�lpeme.
D�jenos pasar.
- Vayan a casa. - No,
- no. Ahora d�jenos pasar. - Me temo que no habr� conferencia esta noche.
Qu�tese de nuestro camino, se�or. O me ver� obligada a...
�A golpearme con su bolso?
- Deme su mejor golpe. - H�gase a un lado, Sr. Wilson.
Mire esta gentuza.
Env�elas a casa.
�No me escucharon?
Env�elas a casa y cancele esta conferencia.
Qu�tese de nuestro camino.
- �Cu�dado! - �Tengo que recordarle lo que est� en juego aqu�?
No. Ahora, por favor qu�tese del camino, Sr. Wilson.
Si usted y sus amigos quieren asistir al evento,
compren una entrada como el resto de ellos.
- Si no, dejen de ser una molestia. - �No va a cancelar esta conferencia?
�Tiene cera en los o�dos? Mu�vanse,
- de lo contrario tendr�n que pasar una noche en mis celdas. - Usted se�or,
simplemente se ha hecho de un enemigo muy peligroso.
Los he hecho peor.
Espero que se de cuenta
que estoy rescindiendo formalmente mi patrocinio.
A moverse Eldridge, �viejo entrometido!
Se�oras...
- Inspector. - Gracias.
Sr. Twain,
tal vez esto no sea una buena idea.
Tal vez deber�a decirles que se ha enfermado.
No puedo hacer eso.
Mire esa multitud.
William me ha acusado a menudo de ser impulsiva.
Tal vez tiene raz�n.
�Est� usted listo, se�or Twain?
Ciertamente lo estoy.
Mant�n tus ojos abiertos, George.
Se�oras y se�ores, es mi gran honor
presentarles a uno de los mejores hombres de letras de Estados Unidos.
El autor de Las aventuras de Tom Sawyer,
Las aventuras de Huckleberry Finn,
y un sinn�mero de ensayos, tanto literarios como acad�micos.
Por favor rec�ban al
Sr. Mark Twain.
Gracias damas. Y caballeros.
Su recibimiento
es mucho m�s c�lido que el que recib� antes.
Y mucho menos peligroso.
Saben, cuando se ha vivido tanto como yo,
uno tiene el derecho de cambiar de opini�n.
Y eso es lo que voy a hacer aqu� esta noche.
Voy a cambiar la forma de pensar de aquellos de ustedes
que creen que las mujeres no deber�an tener el derecho a votar.
Perm�tanme leerles algo.
"No quiero volver a ver
las mujeres votar y parlotear
sobre pol�tica y campa�as electorales.
Hay algo repugnante
en ese pensamiento.
Dejen que sus jefes naturales
voten".
Esas fueron mis palabras.
Eso es lo que yo cre�a,
hasta que conoc� a mi esposa, Olivia Langdon.
Despu�s de ese encuentro,
llegu� a creer que la mujer
siempre tiene la raz�n.
�Y me convert� en un hombre pro derechos de la mujer!
Saben, si las mujeres tuvieran derecho al voto,
el mundo no estar�a en el estado en que se encuentra.
Estoy dispuesto a hablar
hasta que haya convencido a todos y cada uno de ustedes.
Sr. Benson, �podr�a? Mi madre...
George. �Escaleras arriba!
Maldito infierno.
Voy a llevarlo a la morgue, Julia.
D�gale al detective que
- mi informe estar� en su escritorio. - Gracias, Emily.
�Est� usted bien, se�or Twain?
- La culpa es toda m�a. - No, la culpa puede ser compartida
por igual. Nunca deb� haber sugerido esto.
Si no lo hubieran intentado aqu�, lo habr�an intentado en otro lugar.
Sabremos qui�n hizo esto, Sr. Twain.
Algunos de los miembros del Club Imperio estaban fuera del edificio.
Uno de esos sinverguenzas ser� el responsable de esto.
Se�or.
�He de escoltar al Sr. Twain de regreso a su hotel?
S�, por favor, George. Y monta guardia durante la noche. Est� atento.
- Se�or. - Sr. Twain.
- El disparo fatal vino de aqu�. - Era un tiro f�cil.
Hubiera sido como pescar en un barril.
Debi� tener �xito esta vez.
S�. Debi�.
Estoy preparado
para convencer a todos y cada uno de ustedes.
No debi� haber fallado.
Se�or.
�Qu� pasa si el se�or Twain nunca fue el objetivo previsto?
El muchacho. Benson.
Parece ser lo suficientemente desafortunado
para haber sido herido por una bala.
Sr. Twain, �por qu� era su empleado el Sr. Benson?
�A qu� se refiere?
Bueno, �l era empleado del Club Imperio.
Dej� ese puesto para trabajar conmigo.
Perd�neme por preguntar, pero mencion� que estaba en quiebra.
�C�mo ha podido permitirse el lujo de pagarle?
Estuvo de acuerdo en trabajar por comisi�n.
�l me encontrar�a contratos para charlas
- y tomar�a un porcentaje. - �Por qu� iba a dejar un trabajo
en uno de los mejores clubes de la ciudad y renunciar a un sueldo regular?
�l habr�a hecho m�s conmigo.
Ya me hab�a encontrado varios compromisos.
Ten�amos que ir a San Luis
despu�s de la noche de la conferencia.
Ese muchacho era un tipo h�bil.
Usted tuvo conversaciones con �l.
�Ten�a enemigos?
La �nica cosa que me dijo fue que su tiempo
con el Club Imperio fue corto.
- Que era hora de seguir adelante. - �Por qu�?
No lo s�.
Lo siento.
Tal vez otra visita al Club Imperio est� en orden.
Entonces tal vez deber�amos enviar en nuestro propio tipo h�bil.
Tendr� que averiguar todo lo que pueda
- sobre el se�or Benson. - Si se�or.
�Qu� le gustar�a saber exactamente?
�Qu� tal si alguien all� habr�a estado inclinado a asesinarlo.
Por supuesto se�or.
�Me pregunto si no deber�a llevar una compa�era?
- Podr�a proporcionar una excelente cobertura... - �Es un club de hombres!
Muy cierto.
- Una maldita verg�enza. - Eso es.
Pero la vida continua.
Para algunos de nosotros por lo menos.
Cantinero.
S�. �Qu� puedo traerles?
- �Y usted es? - Samuel. Samuel Langhorne.
- Soy el tipo nuevo. - Encantado de conocerte, Samuel.
�Podr�as prepararme una barrena?
Una barrena. Si por supuesto.
Vamos a ver si se prepara una como Bens.
- Una barrena... Bueno, obviamente no puede.
�Prefiere limas frescas, se�or, o un cordial?
Frescas, por supuesto.
Muy bueno. Nos ha favorecido.
Por Benson.
Era bueno.
�Hablan del hombre que estoy reemplazando, supongo?
De hecho, lo hacemos.
Pero nadie va a sustituir a Benson.
Se�ores, les aseguro,
he atendido bares en algunos de los
mejores establecimientos en todo el pa�s.
Estoy seguro de que usted prepara buenos tragos,
pero Benson podr�a hacer mucho m�s.
- Siempre se pod�a contar con �l. - Para un favor.
- Una coartada. - Un poco de consuelo por una mujer.
Cuando �l mismo no estaba consol�ndolas.
- Muy bueno. - A veces me sorprende
que durara tanto tiempo aqu� teniendo en cuenta algunas de sus aventuras.
- �Aventuras? - Hola, compa�eros.
James. Venga aqu�.
Vamos a tener un peque�o velorio por nuestro querido difunto.
Se�or, perm�tame por favor...
Gracias.
- �Hay algo que pueda hacer por usted, se�or? - Scotch y agua.
- �Cual marca prefiere? - Escoc�s.
Estas aventuras de las que estaban hablando...
Bueno, nada m�s lejos de m� que el chisme, pero...
- Buen trabajo, George. - Gracias Se�or.
Incluso si no estabas autorizado a hacerlo.
Sr., sent� que ten�a que recordarle que soy capaz de enfrentar cualquier cosa
que se me atraviese. A pesar de mi rango.
George, eres agente de tercera clase solo de nombre.
Todos sabemos eso.
�Por qu� contrat� al Sr. Twain?
Es un humorista reconocido. Un viajero del mundo.
- Y un enemigo del Imperio Brit�nico. - No lo sab�a.
Sr. Eldridge,
usted puede disfrutar hacerse el tonto, pero no se haga conmigo.
Sab�a todo sobre la reputaci�n del Sr. Twain,
- y sab�a que causar�a un gran revuelo. - Thomas,
me doy cuenta de que debe estar molesto, pero no ten�a otra opci�n
que retirar mi oferta de patrocinio.
No doy dos monos por su patrocinio.
Creo que sab�a
que la visita del Sr. Twain causar�a una gran conmoci�n.
Y en una conmoci�n, muchas cosas pueden suceder.
Y de hecho lo hicieron. Pero nunca habr�a sospechado
- que un miembro de nuestro club podr�a... - Recuerdo que me dijo
- que dispar� el arma. - Lo hice.
180 metros si fuera pocos cent�metros.
Ciertamente.
Pero una pistola de una propuesta totalmente diferente, �no es as�?
Me imagino.
Creo que lo sabe con seguridad.
�Por qu� asign� al Sr. Benson como escolta del se�or Twain?
Era un tipo joven y capaz.
Una excelente conserje en el club,
as� como un muy buen barman.
Sab�a que ser�a capaz de hacer c�moda la estancia del se�or Twain.
Era conocido por hacer sentir c�moda a un mont�n de gente,
- �No es eso cierto? - S�. Fue una pena perderle.
�Lo fue?
�C�mo lo est� tomando Clarissa?
�Disc�lpeme?
Su esposa, Clarissa.
Casi treinta a�os menor que usted.
�C�mo se siente por la muerte del se�or Benson?
�Por qu� est�s metiendo a mi esposa en esto?
Porque est� involucrada, �verdad?
No lo est�.
Su esposa se hab�a estado viendo con el joven Benson durante alg�n tiempo.
Me imagino que podr�a haber sido capaz de manejarlo,
pero cuando el resto del club se enter�, se vi� usted como un hazmerre�r.
La esposa de un miembro del Club Imperio durmiendo con un humilde b�rman
y sin importarle qui�n lo supiera.
- Usted no sabe eso. - Los hombres hablan a sus cantineros.
Incluso m�s de lo que lo hacen con sus sacerdotes.
Sabemos exactamente lo que su esposa estaba haciendo con el Sr. Benson.
Y usted lo sab�as tambi�n, �no?
- Le dije que se detuviera. - Pero ella no lo har�a,
�Mataste a Benson en su lugar!
El Sr. Twain no fue m�s que una distracci�n.
Mire el lado bueno, Clarence.
Ella no se acostar� con �l nunca m�s.
�De verdad le dijiste eso al se�or Wilson?
- De hecho lo hice. - Thomas...
Entonces Margaret, s� que probablemente est�s molesta...
Has hecho lo correcto.
Tu honor es mucho m�s importante
que asociarse con un mont�n de charlatanes.
As� que �est�s satisfecha con este polic�a extra�o?
M�s que satisfecha.
Adem�s, probablemente habr�as sido expulsado de all� a las dos semanas.
�Qu� pasa con la glorieta de Verna Jones?
�No has o�do?
Se quem� en un incendio misterioso.
Le dar� a Nikola su saludo la pr�xima vez que lo vea.
- Por favor h�galo. - Y doctora Ogden,
espero que tengan �xito. Lo lograr�mos
- un d�a. - Y a usted, inspector,
le debo una disculpa.
Un aut�grafo ser� suficiente, se�or Twain.
Me rechazaron.
- �El Club Imperio? - Al parecer se supo de mi robo.
- T� no dijiste nada, �verdad, George? - Por supuesto que no.
Y Henry, todo lo que hubieran tenido que hacer era olerte.
Agente Crabtree,
me parece un hombre con una mente �gil.
- Gracias Se�or. - Y este trabajo tuyo
muestra cierta promesa.
- �Lo ley�? - Lo empec�.
�Tiene m�s con usted?
No lo s�. No me ha provocado escribir mucho �ltimamente.
Pas� alg�n tiempo en la penitenciar�a.
Perdi� una prometida.
- Ciertamente. - Te lo digo yo, hijo.
La realidad puede ser derrotada
con suficiente imaginaci�n.
Ve por ella.
Gracias, se�or Twain.
En el siguiente Murdoch.
Fue atacada deliberadamente.
El asesinato ataca cerca de casa.
�Por qu� iba a mentirme?
Pero, �pueden encontrar al asesino...
El verdadero asesino a�n podr�a estar viviendo
bajo un nombre falso.
�antes de que la muerte venga a tocar?
Murdoch Mysteries, vuelve el Lunes, 26 de octubre en CBC.
www.TUSUBTITULO.com -DIFUNDE LA CULTURA-
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.