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¿Philipe?
Creemos que el accidente creó un agujero negro
que engulló masa tectónica.
Lo único que sabemos ahora mismo es que la Tierra tiene
un 99% de superficie líquida, así que, aún existe tierra.
Si encontráramos esa caja negra,
podríamos saber si América sigue ahí.
Queda una isla en pie. ¡Están utilizando una isla!"
Tenéis dos horas para conseguir la caja negra.
Si no cumplís la misión, perderéis el enlace y os tendréis
que quedar en el barco."
Ricardo, no están.
No pueden haberse ido. Sin agua y sin víveres es un suicidio.
Nadie debe llegar a tierra antes que ellos.
Querían la caja y se fueron sin ella, así que volverán.
Ayer te besé, ahora dudo de mí. Estoy enamorado de Vilma.
¿Se puede querer a dos personas a la vez?
Necesito que vuelvas a ser cura.
He pensado que podíamos hacernos aquí tú y yo un pisito.
Aquí, con su puerta, estaría el cuarto de los niños.
-Vamos a ser papás. -Pues sí.
Usted le habla a Salomé de pisitos imaginarios y de traer niños
a este mundo sin tener el valor de decirle que está enfermo.
El cáncer avanza más rápido de lo que pensaba,
podría estar entrando en una nueva fase.
Las coordenadas que marcó la científica nos situaron justo
arriba de la sima de Santa Teresa, es lo que nos salvó la vida.
Esta carta de navegación es muy vieja, hay siete simas marcadas.
No puede ser.
Empezamos a recibir seis emisiones vía satélite.
Yo he visto estos puntos antes.
Si había cinco señales más, podría haber otros cinco barcos.
Es un antiguo barco como el nuestro,
seguramente encargado por el mismo armador.
Nadie debe saber que hay otras seis naves en el Proyecto Alejandría.
Ese barco tiene nombre de estrella, como el nuestro.
Estos dibujos cuentan la historia de este barco.
¿Quién está ahí fuera, Julia? ¿Qué quieren?
Y, sobre todo, ¿en qué consiste el Proyecto Alejandría?
Capitán, no me siga preguntando, por favor.
Oiga, deténgase. ¿De dónde has sacado esas gafas?
Me las ha dado Julia.
Son las gafas verdes que estaban en el barco fantasma.
Nos iremos al amanecer.
Alguien nos recogerá y si no, pues viviremos de lo que pesquemos.
Ya sé dónde encajo: aquí, contigo.
Usted tiene las respuestas que este barco necesita.
Hola.
Hola.
¿Una guardia?
Buenas noches.
Apagamos luces.
"Cuando yo era pequeña y mi madre me llevaba a la playa,
me daba miedo meterme en el agua porque dentro no me veía los pies.
Entonces mi madre me decía que todo el mundo tiene miedo
a las cosas que no ve, que es normal."
Hola. Uy, esta noche me pillas derrengado.
¿Qué te parece si lo dejamos para mañana?
Estás cansado.
(ASIENTE)
Cansado de ir a buscar al bebito todas las noches.
Te estás quedando hasta flacucho, te han salido ojeras.
¿Flacucho yo?
Flacucho tú.
Si estoy hecho un torete, mujer.
Ese niño viene, si no, lo traigo yo a porrazos.
Escúchame.
¿Qué?
Que igual ya no hace falta.
Tengo una falta de nueve días.
"Y también me decía que si un día ella faltaba
y ya no podíamos verla, que no teníamos que tener miedo.
Y que si eso pasaba, Ainhoa y yo debíamos cuidar de papá.
Lo que pasa es que ahora Ainhoa tampoco está, se ha ido de viaje,
así que nos hemos quedado solitos papá y yo.
Y ya no sé quién va a cuidar de quién,
porque yo sé que papá a veces también tiene miedo.
Le oí un día decírselo al tío Julián.
"Tengo miedo de perderte, Julián", le dijo.
Así que he pensado que sería mejor que el tío Julián nos cuide
a mí y a mi padre.
Porque mi tío Julián siempre dice que él no tiene miedo a nada."
Pero Julián, ¿se puede saber qué cojones haces dando golpes
a estas horas?
El pisito, Ricardo, el pisito con vistas.
Yo se lo prometí a Salomé, que cuando viniera un chaval,
íbamos a vivir en un piso, como las familias de la tele.
Y ya viene. ¿Qué?
Pues que tiene una falta la rubia.
No...
Sí.
¡Felicidades, Julián!
¿Qué te pasa?
No es nada.
¿Estás bien? Venga, tranquilo.
Está bien, Ricardo, coño.
En tu estado no te puedes poner ahora a meterte en obras,
que el pisito te lo montamos entre todos.
¡Que no, coño!
¿Qué es lo que me queda? ¿Una semana, 10 días?
Lo más seguro es que no llegue a ver al chaval,
así que el pisito se lo hago yo.
Me dejarás, al menos, que te eche una mano, ¿no? ¿O eso tampoco?
Por su puesto.
Me voy a cambiar de ropa y enseguida vengo.
Me cago en la leche, Julián.
Venga, va, va.
¿Julián?
Buenos días.
¿Qué haces?
Soy Jack, el despertador.
He venido a despertarte.
¿Sí?
Sí.
Tengo despertadores de campanas,
de timbres.
¿También?
Sí. De zumbido también tengo.
¿De verdad?
Pero hoy he elegido el despertador de besos.
Y el traqueteo.
Qué. -Perdona.
-¿Qué pasa? -Nada. Es que no...
No sé. No sé, tío, que me ha dado como un... el vacío.
Es una cosa rara, no sé. -Pero ¿estás bien?
-Sí, supongo que será del embarazo. Lo siento, mi amor.
-No pasa nada.
¿Qué hace usted aquí? Vamos.
Suéltame. Acompáñame.
¡Me hace daño! Vamos.
Vamos.
Se acabó, he intentado entenderla y he respetado sus secretos
y aguantado siempre sus mentiras, pero eso ahora se acabó.
¡Siéntese ahora mismo! Desde que entró en este barco
nos ha estado engañando. ¡Desde el primer día!
Ocultaba cajas y protocolos mientras iba ganando la confianza
de mi hija y también la mía.
Y todavía no tengo ni puñetera idea de quién es usted, Julia.
Esta noche alguien entró en el barco y se han llevado a Julián.
Dígame quién ha sido y por qué. Dígamelo, ¿quién ha sido?
No lo sé.
¡Dígamelo! Se lo juro que no lo sé.
¿Qué es el proyecto Alejandría? ¿Qué hay dentro de esas cajas?
¿Para qué el transpondedor? ¿Quién nos está siguiendo?
¿Tiene algo que ver con el barco ruso? Dígamelo, Julia.
¿Tiene algo que ver con el barco ruso? ¿Por qué coño fue allí?
Sé que fue, Julia, pero ¿para qué? ¿Para qué coño fue allí?
¿Para qué coño fue?
¿Quiere que se lo diga yo?
Se fue para protegernos de algo;
porque nos quiere, Julia,
o no se hubiera arriesgado a coger las gafas para mi hija.
Por favor, Julia, dígamelo. ¿Dónde está Julián?
¡Tú! Tú sabes quién entró, ¿verdad? Dímelo. ¿Quién ha entrado?
¿Los mismos con los que estuviste una semana fuera del Estrella?
Capitán, tranquilícese. ¿Quién?
¡Fue mi culpa! Fue mi cambio de turno.
Me atacaron por detrás, pero no pude hacer nada.
Y se han llevado a Julián.
Capitán, ¿sabe si falta alguien más?
No.
Hablaré con la tripulación y haré un recuento.
Hay que bombear el barco y esperar.
Si alguien se llevó a su primer oficial,
no tardarán en comunicarse para pedir algo a cambio;
es lo que suele pasar con los secuestros.
Bien, haga el recuento, pero no hable con nadie.
Hasta que no recibamos la comunicación,
no quiero que nadie se entere, y menos Salomé.
Salomé no se tiene que enterar. Sol.
Si llega el momento...
ya hablaré yo con ella.
Lunes, martes, miércoles... mirando hacia el mar.
Es un buen lugar para irse a olvidar.
Coches, policías... detrás la ciudad.
Ojalá aquella rubia me mire al pasar.
Tú, chica, puedes vivir una vida de hogar.
Búscate un marido con miedo a volar.
No hables de futuro; es una ilusión
cuando el rock and roll conquistó mi corazón.
No hables de futuro; es una ilusión
cuando el rock and roll conquistó mi corazón.
Jueves, viernes, sábado... sentado junto al mar.
Es un buen lugar para irse a olvidar.
Dejé a mi familia junto al televisor.
En el rompeolas aún se huele el sol.
Oh, oh, oh.
Tú, chica, puedes vivir una vida de hogar.
Búscate un marido con miedo a volar.
No hables de futuro; es una ilusión
cuando el rock and roll conquistó mi corazón.
No hables de futuro; es una ilusión
cuando el rock and roll conquistó mi corazón."
¿Qué demonios creen que es esto, una despedida de soltero?
Estamos en un barco a la deriva en el fin del mundo,
así que se acabó el recreo.
No quiero ver a nadie en cubierta.
Y nada de salir por las noches por los camarotes, ¿entendido?
Al que pille haciendo el tonto o fuera de sus obligaciones,
lo cuelgo, ¿está claro?
Salomé, tengo que hablar contigo.
Te espero en derrota. Por favor.
Ok.
¿Dónde coño estamos?
¿No me oyes?
Te estoy hablando, fantoche.
¿Qué es esto? ¿Dónde estoy?
No.
No.
Julia. ¿Sí?
Si hubieran querido llevarse a un rehén cualquiera,
me habrían llevado a mí. ¿Por qué De la Cuadra en concreto?
De la cuadra es el mejor amigo del capitán.
A lo mejor, querían asegurarse el rescate.
Doctora.
Hay cola para el médico hoy, ¿eh?
Lo mío es una consulta rápida.
Es Vilma, que dice que no puede hacer el amor por lo del embarazo.
¿Eso es normal?
Digo que bombear en vacío es una cosa, pero ahora que hay
una persona dentro... Igual le doy cogotazos en la frente.
Julia, por favor. 17 centímetros, tirando por lo alto.
¿Es peligroso para el bebé?
Dígamelo, por favor.
Vale.
Ahora vengo. Julia, necesito saberlo.
Julia, es importante.
Piti, si Vilma no quiere hacer el amor contigo,
no creo que sea una cuestión de centímetros
ni de cogotazos en la frente.
Estrella Polar llamando a barco ruso.
¿Me recibís? Cambio.
Estrella Polar a barco ruso. ¿Me recibís? Cambio.
Aquí el capitán Montero.
Ainhoa, hija mía, ¿me recibes?
¿Se puede?
Adelante.
Ricardo, sé que no es una situación fácil para ti.
Ainhoa se acaba de marchar, la enfermedad...
Pero los chicos no tienen la culpa. Ya lo sé, Salomé.
Siento mucho lo de la bronca, pero ese no es el problema ahora.
El problema es que cada día tenemos un problema.
Es la primera vez que veo a todos los chicos juntos haciendo algo.
Escúchame. Riendo, siendo felices.
Déjales que canten y bailen.
Igual en breve tenemos algo bueno que celebrar.
Un marinerito más.
Eduardo. -Gracias.
¿Dónde está De la Cuadra? Tú lo sabes.
Yo no soy el portero. Nadie me pide permiso para entrar o salir.
¿No te avisaron? ¿Tú no lo sabías?
Gamboa, habla con ellos. Debes decirles que no le hagan nada.
Claro, les escribo un burofax y lo dejo en el buzón de sugerencias.
Sé que llevas todo este tiempo hablando con ellos.
No soy estúpida. Pues ya no.
Escucha, Salomé.
"Preparados para la maniobra de fondeo, capitán."
¿Qué hace el segundo haciendo la maniobra de fondeo? ¿Y Julián?
No está. ¿No está?
Salomé... ¿Dónde está?
Julián no está en el barco.
¿Cómo que no está en el barco? Salomé, no te alteres.
¿Dónde está Julián, Ricardo? Conozco esa cara, esa mirada.
¿Dónde está Julián, por favor?
Sabes lo cabezota que es. Como está con lo del crío,
se empeñó en que tenía que terminarte el pisito.
Esta mañana, cogió la zódiac y se fue a buscar maderos.
Los encontramos ayer. Los avistamos a seis millas.
Y por eso vamos a fondear, para esperar que venga.
Va a ser un padrazo.
¿A que sí? Sí.
Eso es lo que vamos a celebrar hoy. Tienes razón,
al fin hay algo que celebrar. Prepara un buen numerito.
¿Un numerito? Sí.
¿De qué? De música.
La gente se tiene que empezar a reír.
Dicen que... Quien canta, su mal espanta.
Quien canta, su mal espanta. Tú eres la encargada
de que esta noche se cante y se baile como si fuera una discoteca.
¿Me harás el favor? Por supuesto que sí.
¿Por qué le quieren a él? ¿Qué tiene de especial De la Cuadra?
Nada, De la Cuadra no tiene nada especial.
Ni yo tengo nada. Ni tú, desde que les plantaste cara por Ainhoa.
Ninguno de nosotros vale ya nada para ellos.
Julia. Valeria.
¿Has visto a Burbuja? No.
Es que íbamos a bañarnos hoy, pero no le encuentro.
No está en el barco.
Burbuja.
¡Burbuja! ¡Burbuja!
Sí que se alegra de verme. -No te haces idea, hijo.
¿Estás bien? ¿Te han hecho daño?
No, daño no. Si son buena gente.
Hemos estado jugando y me han regalado manzanas,
manzanas frescas.
¿Quiénes son?
Burbuja.
Fisiología, biología...
¿Les has visto?
Sí.
Uno era chino y otro sudamericano.
Me llamaban Roberto.
Y también hablaban francés
con alguien que no estaba en la habitación.
¿Qué más?
Luego, les ayudé a hacer un problema.
¿Un problema? -Sí.
-¿Un problema de qué? -De termodinámica.
Aquí hay muchos libros.
Creo que esta gente quiere que nos quedemos mucho tiempo aquí.
Ya llevamos nueve o diez horas.
¿Diez horas?
¡Dejadnos salir! ¡Dejadnos salir!
¡Dejadnos salir!
Oficial. Oficial.
Déjame, Burbuja. Déjame.
¿Qué le pasa?
¿Qué haces?
No quiero ser yo.
No quiero ser la tonta a la que todo el mundo engaña.
¿Qué ha pasado? ¿Quién te ha engañado?
Ainhoa, me hizo creer que yo le gustaba a Ulises.
Y Ulises...
Me hizo creer que entre los dos había algo. Me acabo de enterar
que los dos han escapado juntos sin una nota, sin una disculpa;
sin nada de nada.
-Eh, venga.
¿Quieres que te diga algo?
Que en este barco todo el mundo engaña, hasta yo.
Todos menos tú, Estela, tú siempre vas de frente.
Eres completamente transparente, sin dobleces.
Y si eso cambiara, si dejaras de ser tú,
el mundo entero ya sería completamente una mierda.
Ya, pero...
A mí nadie me toma en serio, Palomares.
¿O es que tú estarías con una chica como yo?
Pues claro que sí, claro.
Venga.
Anda.
Venga, deja el maquillaje aquí encima.
No tenemos todo el día. Las bolas, los sombreros,
debajo de las perchas. Eso, debajo en el banco.
El espejo, al fondo.
Y ese tul me lo dejas al lado de las taquillas.
-¿Qué pasa? ¿Qué es esto? -Pues esto es que vamos a convertir
este vestuario en un camerino. El capitán me ha pedido
que organice un musical, así que esta noche preparaos todos,
porque aquí se canta y se baila como si esto fuera un cabaret.
-Pero ¿tú estás segura? ¿Nos has visto bien?
El cojo, el cegato
y el tonto del chicle. Esto más que un cabaret va a parecer
"Fuga de cerebros", Salomé. -De eso nada. Va a ser un musical.
Ramiro, la letra, cariño. No soples. Letra para ti.
Letra para ti. Y además, va a ser un musical de amor.
Y como protagonistas he pensado yo, y creo que no me voy a equivocar,
que vamos a tener a Vilma y a Piti, porque tenéis mucho salero los dos.
¿Estamos? ¿A quien le faltan letras?
Vayan cogiendo las letras a quien las tenga.
Importante que se sepan la canción aunque no les haya tocado
ser las protas, porque tenemos que decir, aquí, cariño,
el estribillo tal como es.
Capitán, capitán... Ahora no, Piti.
Es una cosita, capitán...
Es importante, por favor.
Dime rápido.
Ha estado embarazado dos veces. Y yo no sé a quién contárselo.
Dime.
Su señora, cuando estaba en estado,
¿seguían teniendo una vida marital activa?
¿Cómo?
Pues que si le daba lustre al... al telescopio, ¿eh?
Con el inquilino y todo, o sea, con el feto quiero decir.
Que eso llega un momento en que hace tope,
hace tope con el feto, vamos, digo yo, ¿no?
Piti, ¿no puedes estar un puñetero día sin hacer el imbécil?
¿No sabes la que tengo yo encima para que me vengas preguntándome
mamonadas ahora, idiota? ¡Que eres un idiota!
Sí, señor, soy un idiota.
Un idiota con el que su novia lleva sin querer hacer el amor
desde que Palomares dejó de ser cura.
Y llevo todo el día buscando a alguien que me diga que es normal,
que el embarazo hace tope,
pero lo único que consigo es que todos me digan que soy un idiota.
Eh, Piti, Piti, Piti... Perdona, chaval, perdona.
Escucha, tú no eres idiota,
lo que pasa es que estás muerto de miedo porque te has enamorado.
Perdóname, Piti.
Capitán, ¿qué le pasa?
Nada. ¿Es por mí? ¿He dicho algo...?
No.
Estoy bien, Piti, es que...
Eh, capitán. Venga, suéltelo.
Cuéntamelo, estoy aquí para escucharle.
Esta noche ha entrado alguien en el barco.
Han secuestrado a Julián y a Burbuja.
¿Qué?
Pero... pero ¿cómo? O sea, ¿qué me quiere decir?
¿Entran por la noche y secuestran a la gente?
Como en Auschtwitz.
Piti, escucha, chaval.
Piti, prométemelo, esto no puede saberlo nadie,
¿me entiendes? Y menos Salomé. Así que vais a hacer el musical.
¿Cómo vamos a hacer el musical? Vais tener entretenida a Salomé.
Por favor, Piti.
Piti, por favor.
Ni una palabra a nadie y menos a Salomé, por favor.
Vale. ¿Esta claro?
Vale. Gracias, Piti.
Y perdona.
Tranquilo, está usted débil.
¿Está malo?
No, Burbuja, es... es un catarro
que me pillé en el barco, ya estaba debilucho ayer.
Escucha, tenemos que salir de aquí.
-No... no creo que nos dejen.
Ya.
¡Es de fresa!
Estamos encerrados,
pero a mí no me importa porque la habitación es muy bonita.
Y no se mueve como el barco, todo el día arriba y abajo.
Sí, es de fresa.
A lo mejor...
Cemento.
¿Pero dónde coño estamos?
-¿Hormigón?
Gentes...
¿Pero qué coño es esto?
Cabrones, qué coño.
¡Salid si tenéis huevos, joder! ¡Qué mierda, qué mierda!
-Tranquilo. Cuando llegue el momento ya nos soltarán.
Son majos, solo tenemos que esperar.
-¿Esperar a qué, Burbuja? Yo no tengo tiempo, ¿me oyes?
No tengo tiempo. -¿Pero por qué?
Que voy a hacer papá, Burbuja.
Eso es bueno.
¿Verdad?
Eso es bueno. -Pues por eso, imagínate.
Ahora tenemos que estar con Salomé. Tengo que estar con Salomé.
Porque a lo mejor ella tiene un antojo en mitad de la noche,
¿y quién se lo va a llevar?
Eso es. Eso es, Roberto.
Por eso tenemos que salir de esta cueva de hormigón.
Así que piensa, piensa.
Oficial, tengo una idea.
Dime.
Las ondas son olas longitudinales.
Se expanden mejor por superficies sólidas.
Solo tenemos que escuchar lo que pasa ahí fuera
y sabremos dónde estamos.
Es una idea.
Quiero estar a cada momento junto a ti
y en tus caricias encontrar un poco más..."
No, no, no. No funciona, no.
Para la música, Ramiro. Para la música.
Por favor, concentración.
No puedo estar toda la tarde repitiendo lo mismo.
Concentración, ritmo, sincronización. Venga.
Ramiro, música desde el estribillo.
Tres, dos, uno... ¡Dale!
"Porque yo te sigo queriendo y quiero estar
a cada momento junto a ti y en tus caricias encontrar
un poco más de vida. Y yo te sigo queriendo
a pesar de que estoy muriendo. Dame más que tu recuerdo
para no sentir que te voy..." ¡Corta! Ramiro, corta la música.
Piti, todos abajo y tú arriba. Que vas tarde.
Estás entrando tarde. -Lo siento, vale.
Ha sido el foco. No va con la música y me distrae.
Sí, claro. La culpa es del cojo, ¿no?
¿Qué quieres, Travolta? Tardo diez minutos en ir de un sitio a otro.
Pues date prisa. -¡Eh! Haya paz.
Igual tiene razón. No sé, que te ayude Burbuja.
¿Dónde está?
¿Alguien ha visto a Burbuja?
Yo no le he visto desde anoche.
Se habrá ido con Julián a por maderos.
Eso, se ha ido a por maderos. Me lo ha dicho el capitán.
Estoy preguntando dónde está. ¿Estás tonto?
Te lo he dicho cuando me he acordado.
Me acabo de acordar. Mira, y me estoy agobiando con los pasos.
No sé bailar, Salomé.
Nunca he sabido y no voy a aprender ahora.
No pasa nada, vamos a continuar. Palomares.
Palomares, cariño, con Vilma. Te cambio de pareja.
Vilma, cariño... Chaqueta.
Te lo llevas dentro y le enseñas los pasos.
A ensayar, que no hay tiempo. Todos los pasos.
Salomé, Andrés está conmigo.
Ahora debe estar con Vilma, que se acaba de ir Piti.
¡Vamos, al ensayo!
¡Ay!
Ramiro. Tres, dos, uno... ¡Pon la música!
"Y ahora escucho lejos tu corazón.
Porque yo te sigo queriendo y quiero estar..."
Valeria, cariño, escucha.
Burbuja y el tío Julián no han desaparecido.
Sí. No, no han desaparecido.
No es verdad. Se los han llevado los monstruos rana,
igual que a los del barco ruso.
¿Qué monstruos rana, cariño?
¿Qué es eso? Unos monstruos.
Salen en los dibujos que me trajo Burbuja del barco ruso.
Mi amor, los monstruos no existen.
Esto solo son dibujos que ha hecho un niño como tú.
Y nadie ha tirado al mar a Burbuja ni al tío Julián.
Entonces, ¿dónde están?
Están de viaje. ¿Como Ainhoa y Ulises?
Sí, cariño, como Ainhoa y Ulises.
Capitán.
Papá, yo tampoco quiero estar en el barco, ya estoy cansada.
¿Nos podemos ir ya?
Muy pronto, cariño.
Capitán.
Lo siento.
Capitán, quiero que sepa que al contarle lo que le voy a contar
estaré poniendo en peligro su vida y la de todo el pasaje.
El hilo es más sólido y denso que el aire,
por eso transmite todo el sonido.
Cuando vengan y se lleven la bandeja con el yogur de fresa,
el sonido pasará por el hilo hasta llegar al yogur de piña
que nosotros tendremos aquí.
Valeria y yo lo usamos para jugar a los espías.
¿No se encuentra bien?
No.
Burbuja, me tienes que ayudar a mear.
Cuidado.
Vamos, arriba.
Me duele.
No me sueltes. -No.
Pero no mires, hombre. ¿Estás de farero?
¿No le sale?
Es que es difícil mear con un tío agarrándote
por la espalda, Burbuja.
No sabía que fuera tan milindris, oficial.
¿Usted prefiere niño o niña?
Igual niña, ¿no?
Por tener la parejita.
Así Valeria tendrá una primita
para jugar a las muñecas.
Oficial. Espera.
Oficial.
Espera. Ya.
Hola.
Uno, dos,
tres, cuatro,
cinco, seis, siete,
ocho.
No. Suelta. -Vale.
Uno, dos, tres, cuatro,
cinco, seis, siete, ocho.
Uno, dos, tres, cuatro,
cinco, seis,
siete, ocho.
Cuatro, cinco, seis, siete
y ocho.
No puedo, Palomares.
No puede ser.
No puede ser que no podamos hacer esto.
Éramos amigos, ¿no?
Pues ya no.
Ya no puedo estar a solas contigo ni tocarte,
ni mirarte casi.
No quiero hacerle esto a Piti.
Él me ha elegido a mí, a la chica que nadie elegía,
a la que nadie llamaba al día siguiente,
a la que nadie esperaba en el portal.
Y no le quiero hacer lo mismo.
Vilma,
hay cosas que no se deciden.
Cosas que no se piensan, que se sienten.
Palomares...
No me lo puedo creer.
No me lo puedo creer, Palomares.
El Proyecto Alejandría es un proyecto de supervivencia,
un plan B en caso de que el acelerador de partículas
fracasara.
Solo había una posibilidad entre un millón de que fallara,
pero si esto ocurría, la especie humana desaparecería.
Así que se diseñó un proyecto científico
para salvar a unos pocos.
¿A cuántos?
Siete barcos.
Siete tripulaciones que se salvarían de la tormenta
aprovechando las simas con menos presión tectónica.
Una de ellas somos nosotros.
Siete tripulaciones que empezarían de cero.
¿Por qué nadie del pasaje sabíamos nada?
Por la misma razón por la que usted no le dice a Salomé que su novio
ha desaparecido.
Para no generar pánico.
Y, por supuesto, porque la información es poder.
Nadie del proyecto sabía toda la información.
¿Y el de los rusos era uno de los siete barcos?
Sí.
¿Dónde están ahora?
No lo sé.
En ese barco solo han podido ocurrir tres cosas.
Uno: que alguien provocara una revolución poniendo en peligro
la integridad física de la tripulación.
Dos: alguien tomó de manera ilícita el poder poniendo en peligro
la libertad del pasaje. O tres:
alguien descubrió algo del Proyecto Alejandría
y lo puso en peligro.
¿Y por eso los han matado?
Capitán, solo con que alguien se enterara de algo
de lo que le estoy contando,
estaríamos muertos.
Me está hablando de un proyecto lleno de asesinatos,
de mentiras y de secuestros.
¿Qué supervivencia es esa? ¿La que eligen sus jefes...?
cuando alguien se porta mal?
Baje la voz, por favor. ¿Quiénes son sus jefes?
¿Quién diseñó ese puñetero Proyecto Alejandría?
¿Quién, quién? No lo sé.
Julia...
Hubo un hombre, dicen que era un genio, un científico
que diseñó el primer protocolo de supervivencia.
Pero desapareció y nunca llegué a conocerle.
¿Y quién está ahí ahora? ¿Cómo contacta con ellos?
Tengo que hablar con ellos ya. No tengo contacto con ellos.
No tengo ni idea de cómo contactar con ellos.
Pues piense, Julia, piense, por Dios.
¿Por qué a De la Cuadra y Burbuja? ¿Por qué precisamente a ellos?
Siete metros. -Se oyen pasos.
-Ocho.
Una puerta batiente o algo así.
-Nueve metros.
Oigo algo.
A ver...
Oigo una turbina, una turbina.
Suena como el motor del Estrella. -Eso es.
Pero no nos movemos.
Y en un barco no hay hormigón.
Al habla el capitán Montero.
Dígame. ¿Capitán?
Soy Víctor, el lugarteniente de Leonor.
¿Se acuerda de mí? ¿Cómo se encuentra?
¿Qué quiere a cambio de mis hombres?
¿No se lo imagina? Lo mismo que fuimos a buscar a su barco,
la caja negra.
Se ha parado.
¿Qué pasa? -No sé, se oyen voces, pero no...
-Capitán, en estos momentos no tiene elección.
Si no nos da la caja negra, primero mataré
a su primer oficial.
Luego, a las diez horas, mataré a Roberto.
¿Qué dicen?
Dicen que hay pollo para cenar esta noche.
¿Qué es lo que tengo que hacer? Es muy sencillo.
Dentro de dos horas pondrá la caja en un bote a la deriva.
Si hace eso, cuando tenga la caja, le devolveré a sus hombres.
Vivos.
No les des una mierda. -¿A quién?
A los de la otra celda, Burbuja. Que dice que se han portado
mejor que nosotros y les van a dar los postres.
¿Ha entendido todo lo que le he dicho, capitán?
Perfectamente.
Montero, no tiene alternativa.
Si no obedece, volveré a su barco,
me llevaré a Julia.
Después, me llevaré a su hija.
Y así con toda la tripulación hasta hacerle cambiar de idea.
La verdad es que no tengo ningún motivo para perdonarles
la vida.
¿Qué le pasa? ¿Por qué está triste?
Los postres que les van a dar a los otros.
Uno era el nuestro.
Y es crema catalana y...
Jo. Y a nosotros yogur.
Encima que les he hecho el problema de termodinámica.
Qué morro.
Otro tiro.
¡Atrás! -Que les voy a decir
que la crema catalana es nuestra.
¿Dónde se lo llevan? ¿Dónde lo llevan? ¡Quietos!
¡Burbuja!
¡Oficial! ¡Oficial!
Tranquilo, capitán, en menos de una hora esto habrá terminado.
Les damos la caja y nos olvidamos de ellos para siempre. Y ya está.
Final feliz.
Hace un rato mi hija me ha dicho que ya no quería estar en el barco.
¿Adónde cree que la podré llevar
si esta gente llega antes al único trozo de tierra
que queda en este mundo?
Tengo la vida de mis amigos en una mano
y en la otra el futuro de mi hija y de toda la tripulación.
Me parece que los finales felices
no encajan en esta historia.
Julia,
¿por qué no me dijo que conocía a Leonor?
Pues
porque hasta esta mañana
no me he dado cuenta de que usted es la persona
más importante del mundo para mí.
¿Porque soy el capitán? No.
Ricardo, voy a ayudarte a engañar a esa gente.
Piti, cariño, ayúdame con la mesa.
Coge de ahí que la ponemos a la misma altura que la otra.
Falta media hora para que empiece el musical
y de la Cuadra y Burbuja sin aparecer.
¡Son tremendos! Para una vez que estamos de celebración
en el barco. -¿Y qué se celebra?
Pues casi seguro
que Julián y yo vamos a ser papás. (RÍE)
¿No te pones contento? -Claro...
Salomé. -Dime.
Que no bailo, ¿vale? Que dimito. -Pero...
¡Estela!
Estela, cariño.
¡Chicos, tenéis que escucharme!
¡Chicos! Escuchadme, por favor. -¿Qué pasa, Piti?
No podéis salir a bailar ahí fuera.
De la Cuadra y Burbuja
no han ido a por maderos.
Les han secuestrado. -¿Cómo?
-¿Qué?
Es verdad, fue en mi cambio de turno.
No podemos cantar y dar botes con este marrón.
Salomé no lo sabe, el capitán no se lo quiere decir.
A mí me da la sensación de que es como reírse de ella.
Si el capitán no se lo dice no creo que sea para reírse.
¡Palomares, está embarazada!
Bueno, hay cosas que no se cuentan solo para no hacer daño.
A ver,
hasta que no sepamos qué pasa no podemos hacer nada.
Así que no podemos venirnos abajo. El capitán ha decidido
que esta noche en el Estrella se cante y se baile.
Bueno, pues salgamos ahí fuera y dejémonos la piel.
Esto no es por nosotros,
es por Salomé.
Si lo que quieres es que esa gente no encuentre esa isla
solo podemos borrar la información de la caja antes de dársela.
Julia, borrarlo supone que nunca encontremos
la única isla que existe en la tierra.
Entonces tendremos que encontrarla navegando.
La información se almacena en memorias SSD
que se resetean en cada vuelo.
Si sometemos la memoria a una subida bruta
de tensión eléctrica borraremos la información.
¿Subida de tensión cómo?
Con el desfibrilador.
Apártate, Ricardito, que doy calambre.
360 julios.
Tres, dos... ¡Uno y!
Puede que no sea aún muy tarde para escribir esta canción.
No sé si podré.
Yo solo quería recordarte
que vivo en la misma calle en el número tres.
Pero es que la distancia entre los dos cambió.
Y ahora escucho lejos tu corazón.
Porque yo te sigo queriendo y quiero estar a cada momento
junto a ti y en tus caricias encontrar un poco más de vida.
Yo te sigo queriendo a pesar de que estoy muriendo.
Dame más de tu recuerdo para no sentir que te voy perdiendo.
Puede ser ya demasiado tarde
para volverte a regalar una sonrisa en la barra de aquel bar.
De decirte en voz bajita
lo que el viento y sus caprichos depararán.
Un día la distancia entre los dos cambió.
Ahora escucho lejos tu corazón.
Porque yo te sigo queriendo y quiero estar a cada momento
junto a ti y en tus caricias encontrar un poco más de vida.
Yo te sigo queriendo a pesar de que estoy muriendo.
Dame más de tu recuerdo para no sentir que te voy perdiendo.
Porque yo te sigo queriendo y quiero estar a cada momento
junto a ti..." Supongo que esa lancha
y el teléfono no eran para pedir una pizza, ¿no?
No, es el rescate que han pedido por de la Cuadra y Burbuja.
La caja negra.
"Para no sentir que te voy perdiendo."
¿Y por qué no me lo han dicho? En un secuestro
lo primero que se debe hacer antes de entregar cualquier cosa
es asegurarse de que los rehenes estén con vida.
¿Lo han hecho? ¿Han hablado con ellos?
"Para no sentir que te voy perdiendo."
¿Por qué no funciona?
"Yo quiero estar junto a ti."
Venga, chicos, no paréis que ahora viene la mejor parte:
el beso del final.
Ah, no, que ya os lo habéis dado antes en el aula, ¿no?
Venga, chicos, vamos a volverlo a hacer
y así nos pueden ver el capitán y Julia.
Venga.
No, os ha salido muy bien, Salomé, lo mejor es dejarlo.
¿No? Se lo merecen. Lo siento, pero es mejor que lo dejéis.
Llevamos todo el día, Ricardo. Se han esforzado mucho.
Por eso, deberíais descansar. ¿Y Julián?
Está durmiendo.
Gracias, chicos.
Rubia.
Rubia.
Vida.
Tienes que cuidar de la niña.
¿Dónde vas?
Tengo que hacer un viaje.
Te quiero, rubia.
¿Es posible que los hayan matado?
Han pasado muchas horas.
Le estoy preguntando su opinión, Julia.
¿Cree que van a volver?
No lo creo.
Chiqui.
Ramiro.
Julia.
¿Dónde está Julián?
No lo sé, Salomé.
Burbuja y él han desaparecido. No sabemos si van a volver.
Hola a todos.
Perdón.
¡Gracias!
¿Estás bien? ¿Sí?
¡Ricardo! ¡Julia! ¡No, Julián!
Julián, por favor. Estás bien, estás bien.
Tranquilo, cariño, estás bien. Ya está.
Burbuja, ¿qué demonios os han hecho?
Hemos decidido organizar una Navidad como las de la tele,
con su belén viviente... -¡Lo he terminado!
Y su cabalgata. ¿Quieres hacer de Baltasar?
-Hombre, la carta de los Reyes. -¿Y dónde la echo si no hay buzón?
¡No!
Si mañana no tiene esos regalos, habrá perdido la ilusión
y la magia de la Navidad. Hola, Ernesto.
Estoy hecha un lío y muerta de miedo.
-Los Reyes no van a venir. -¡Eso no es así!
Pienso quedarme aquí arriba hasta que me digas que no me quieres.
¿Y cuánto sabía que te ibas a morir?
Vuelvo a ser cura, eso es lo que soy.
Es Colombia, es mi casa.
Y este eres tú.
¿Qué tal?
¿Tú qué le has pedido a los Reyes Magos?
Adiós, hipopótamo.
Herma..."
Quiere un hermanito.
-¡Uh! -¿Uh qué?
Pareces un árbol de Navidad.
¿Me dice que no le excito?
Tienes que darme una señal, un algo a lo que agarrarme
para volver a creer en ti.
-¿Qué pasa? -Los Reyes Magos pasa.
¡Lo sabía, han venido los Reyes!
Si dices dos deseos, pues no se cumplen.
Aquí hay que vivir la Navidad y ya está.
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