All language subtitles for La Duquesa Diabólica 1964.Spanish

af Afrikaans
ak Akan
sq Albanian
am Amharic
ar Arabic
hy Armenian
az Azerbaijani
eu Basque
be Belarusian
bem Bemba
bn Bengali
bh Bihari
bs Bosnian
br Breton
bg Bulgarian
km Cambodian
ca Catalan
ceb Cebuano
chr Cherokee
ny Chichewa
zh-CN Chinese (Simplified)
zh-TW Chinese (Traditional)
co Corsican
hr Croatian
cs Czech
da Danish
nl Dutch
en English Download
eo Esperanto
et Estonian
ee Ewe
fo Faroese
tl Filipino
fi Finnish
fr French
fy Frisian
gaa Ga
gl Galician
ka Georgian
de German
el Greek
gn Guarani
gu Gujarati
ht Haitian Creole
ha Hausa
haw Hawaiian
iw Hebrew
hi Hindi
hmn Hmong
hu Hungarian
is Icelandic
ig Igbo
id Indonesian
ia Interlingua
ga Irish
it Italian
ja Japanese
jw Javanese
kn Kannada
kk Kazakh
rw Kinyarwanda
rn Kirundi
kg Kongo
ko Korean
kri Krio (Sierra Leone)
ku Kurdish
ckb Kurdish (Soranî)
ky Kyrgyz
lo Laothian
la Latin
lv Latvian
ln Lingala
lt Lithuanian
loz Lozi
lg Luganda
ach Luo
lb Luxembourgish
mk Macedonian
mg Malagasy
ms Malay
ml Malayalam
mt Maltese
mi Maori
mr Marathi
mfe Mauritian Creole
mo Moldavian
mn Mongolian
my Myanmar (Burmese)
sr-ME Montenegrin
ne Nepali
pcm Nigerian Pidgin
nso Northern Sotho
no Norwegian
nn Norwegian (Nynorsk)
oc Occitan
or Oriya
om Oromo
ps Pashto
fa Persian
pl Polish
pt-BR Portuguese (Brazil)
pt Portuguese (Portugal)
pa Punjabi
qu Quechua
ro Romanian
rm Romansh
nyn Runyakitara
ru Russian
sm Samoan
gd Scots Gaelic
sr Serbian
sh Serbo-Croatian
st Sesotho
tn Setswana
crs Seychellois Creole
sn Shona
sd Sindhi
si Sinhalese
sk Slovak
sl Slovenian
so Somali
es Spanish
es-419 Spanish (Latin American)
su Sundanese
sw Swahili
sv Swedish
tg Tajik
ta Tamil
tt Tatar
te Telugu
th Thai
ti Tigrinya
to Tonga
lua Tshiluba
tum Tumbuka
tr Turkish
tk Turkmen
tw Twi
ug Uighur
uk Ukrainian
ur Urdu
uz Uzbek
vi Vietnamese
cy Welsh
wo Wolof
xh Xhosa
yi Yiddish
yo Yoruba
zu Zulu

Original subtitles

[música]

[música]

[música]

[música]

[música]

[música]

[música]

pod

[música]

Gloria.

[música]

[música]

¿Está [música]

[música]

listo el Tribunal Mayor para dictar

sentencia?

Estamos listos.

¿Cuál es vuestro fallo?

Este tribunal os condena a morir en el

potro duquesa de Alfaro como culpable de

traición a su majestad el rey de España,

a quien Dios guarde muchos años.

[música]

[música]

[música]

Soy un hombre con suerte, Luisa. Su

excelencia nos invitó a visitarlo, pero

no imaginaba que estuvieras aquí. Creo

que el birrey trama algo. Lo veo muy

contento.

Él sabe que eres la hija del marqués de

Olivares y que tu madre fue su esposa.

Y que hay de malo en que a mi madre se

le reconozca el título de Marquesa de

Olivar.

Que tal vez eso no se pare. No olvides

que yo soy solamente un soldado.

Para mí lo eres todo, Carlos.

No te cambiaría ni por un duque.

La juventud es el tesoro más preciado

del mundo. Ahí tenéis un ejemplo.

Jóvenes y enamorados, ¿qué más le pueden

pedir a la vida, excelencia?

Yo lo único que quiero es la felicidad

de mi Luisa

y estoy segura que vuestro hijo podrá

dársela.

Carlos es un buen muchacho, pero yo creo

que son demasiado jóvenes los dos.

Mientras los jóvenes sueñan con el amor,

nosotros trataremos de asuntos más

importantes.

¿Acaso hay algo más importante que el

amor, excelencia?

Bueno, pero como rey de la Nueva España,

a mí me interesa mucho más el bienestar

del pueblo.

Veo que seguís preocupado con lo de la

conjura, excelencia.

Pero muerto el conde de Pineda y

condenada la duquesa de Alfaro, el

peligro ya no existe. Estáis en un

error, caballero. Ellos eran las cabezas

de la conjura, pero seguramente hay

muchos más.

Será cuestión de averiguar sus nombres y

acabar con todos.

Dadle gracias a Dios que tenéis a

vuestro servicio hombres como el

caballero de Araujo.

Si su excelencia me lo permite, asistiré

esta tarde a la ejecución de la duquesa

de Alfaro. Tal vez al verse el potro se

decida darnos el nombre de sus

cómplices.

No es mala idea, capitán. Siempre he

sido enemigo de los tormentos que aplica

la Santa Inquisición, pero en este caso

quizás no se evite más dolores de

cabeza.

¿Puedo

[música]

saber qué busca por aquí su señoría?

a celda donde se encuentra la duquesa de

Alfaro. Vengo a oírla en confesión.

Por aquí, padre. Sígano.

[música]

Cuando termine, me golpea fuerte en la

puerta para abrirle.

Está bien, hijo. Yo te llamaré.

[música]

Triste lugar para una persona

acostumbrada a todas las comodidades.

Odio la coniseración

y no pienso confesarme.

Retírese.

Nadie debe rechazar la ayuda de un

amigo. El viraino,

¿cómo pudiste llegar hasta aquí?

Supe la Vera Cruz que la conjura contra

el birrey había fracasado por culpa del

capitán Oordaz y he venido a tratar de

ayudarte.

Primero la traición de Hordaz,

luego la intromisión de un joven llamado

Carlos de Arago.

Ellos fueron los culpables.

Malditos.

Te advertí que tu plan era demasiado

ambicioso y no quisiste hacerme caso.

No vale la pena lamentarse.

Intenté apoderarme de la Nueva España

y fracasé.

¿Queda alguna esperanza de salvarme?

Ninguna. Todos tus servidores huyeron

por temor a la Santa Inquisición. Solo

José, tu mayordomo, sigue oculto en mi

casa.

¿Y cuándo será la ejecución?

Dentro de unos minutos. Yo suplanté al

fraile de que venía a confesarte. Tuve

que matarlo.

No tengo miedo a la muerte, Macrino.

Lo que me aterra es que me destroen mi

cuerpo.

Solo hay un camino, Elvira, y yo puedo

ayudarte.

No importa lo que sea, Macrino,

tú has sido mi único amigo.

Siempre quise ser algo más que amigo,

pero tú nunca me tomaste en cuenta.

¿Para qué recordarlo ahora?

Dame el veneno.

No sentirás ningún dolor

y no les daré el gusto de destrozarme el

cuerpo.

[música]

[música]

[música]

[música]

Padre nuestro

ave María

por las ánimas del purgatorio.

[campana]

[música]

Brindemos por su majestad el rey,

a quien Dios conserve por muchos años.

Por su majestad, su majestad

y por el caballero de Araujo que parte

en una misión especial.

Es una verdadera sorpresa, padre. ¿Y se

puede saber cuándo es el viaje?

En cuanto su excelencia lo disponga,

estoy esperando órdenes.

Mañana mismo sale para la Villa Rica de

la Veracruz. Ya tengo listas las cartas

para el gobernador.

Porque la ausencia del caballero sea

breve.

El clima de la Nueva España es

delicioso. Salgamos al jardín.

[música]

[música]

[música]

[música]

Os traigo malas noticias, excelencia.

¿Qué ha sucedido, capitán?

Cuando llegamos a la celda de la duquesa

de Alfaro

estaba muerta.

¿Estáis seguro? ¿Cómo es posible que eso

haya ocurrido?

Lo ignoro, excelencia. Tal vez un veneno

el que lo ocasionó la muerte.

Eso quiere decir que no sabemos quiénes

eran sus cómplices. La tarea que os

espere es doblemente difícil, caballero.

Nunca esperé que la duquesa de Alfaro

nos dijera nada. Excelencia.

Era una mujer peligrosa, padre,

y muy hermosa,

solo que tenía una belleza

diabólica.

El caballero de Arajo sale mañana hacia

la Veracruz.

¿Queréis que le acompañe?

No. El capitán de Hordaz despertaría

sospechas. Mejor que parta solo. Nadie

sabe que está a mi servicio. Mientras

dura la ausencia de tu padre, el capitán

de Hordaz será tu compañero, Carlos.

Será como lo ordene, su excelencia.

Me olvidé preguntaros qué hacemos con el

cuerpo de la duquesa. Los inquisidores

quieren exhibirlo en la Plaza Mayor y un

fraide caritativo piensa darle cristiana

sepultura.

No veo la razón para exhibir esa infeliz

mujer que ha muerta. Excelencia,

la señora está en lo justo.

No hay por qué exhibirla.

Muy bien, excelencia. Buenas noches,

[música]

Pobre duquesa, jamás pensó morir tan

joven. Cállate y déjame solo. Oh.

[música]

Así no eres capaz de rechazarme,

pero tampoco es posible que me quieras.

[música]

[música]

[música]

[música]

[música]

[música]

[música]

[música]

Tranquilízate, Elvira. Has muerto para

todos, pero estás viva.

Nos iremos a vivir lejos, donde nadie

sepa quiénes somos.

Estás loco, McN.

Si lograste burlar a los inquisidores,

no tengo por qué huir.

Es que tú ya no existes, Elvira, y todos

los bienes de la duquesa de Alfaro están

ahora en poder del virrey. Recuérdalo.

Pero yo puedo recobrarlos.

Con tu ayuda volveré a ser poderosa.

Entiéndeme. Todos tus hombres han huído

a excepción de José. Nada podemos hacer

solos.

Te equivocas, Macrino.

Conozco a los hombres.

Y sé cómo ganarme nuevamente la gracia

del virrey,

pero antes acabaré con mis enemigos.

Pensé que al revivirte olvidarías tus

sueños de grandeza.

Tú y yo juntos podemos llegar muy lejos,

Macrina.

O es que ya no me quieres.

Más que a mi propia vida. ¿Por qué

tienes que dudarlo?

Entonces, ayúdame.

Podemos ser felices cuando llegue a ser

alguien.

Mi voluntad es la tuya. Haré lo que tú

quieras.

Desde hoy seré Lucía de Alfaro,

hermana de la difunta duquesa de Alfaro.

En la celda me dijiste que mi mayordomo

estaba escondido aquí en tu casa. Quiero

verlo. Necesito darle algunas órdenes.

José, ven acá.

Acércate, José.

No tengas miedo.

Perdón, señora.

Esta tarde supe que habíais muerto y y

hace unos minutos

la duquesa ha revivido, pero este es un

secreto que debe quedar entre nosotros.

Soy como un alma en pena, ¿comprendes?

Y ahora escúchame bien. Necesito que

busques seis hombres dispuestos a hacer

lo que se les ordene. ¿Entendiste?

Sí, señora.

Vete y avísame cuando los tengas

y que no sepan quién los contrata.

¿Puedo

saber qué es lo que piensas hacer?

Vengarme de mis enemigos.

Carlos de Araujo y el capitán Oordaz

deben morir.

A vuestra salud, capitán, por el gusto

de habernos conocido.

Me salvaste la vida en una ocasión.

Nunca lo olvidaré. Salud. Salud.

¿Acaso

no fue tu padre quien os invitó a beber?

Qué bien se ve que no lo conocéis

todavía.

Hey, caballero,

ten calma, rapaz. Solo me estoy

despidiendo.

Os están aguardando, caballero.

Te juro que llevaré tu imagen grabada en

mi corazón.

Cuídate de engañarme con otro.

¿Qué esperanzas?

Soñaré contigo siempre hasta que vuelva.

Porque vuestras gestiones en la Veracruz

tengan éxito, caballero.

Gracias, capitán.

Sé que os une a mi hijo una amistad

inquebrantable y quisiera suplicaros un

favor.

Os ayudaré gustoso, caballero de Araujo.

Es la primera vez que nos separamos y no

sé cuánto tarde en volver. Puedes irte

tranquilo, padre. Recuerda que ya no soy

un niño.

Ah, para ciertas cosas sigue siéndolo.

Carlos

os ayudaré gustoso en lo que sea

necesario, caballero.

Bien. Durante mi ausencia me pidió el

virrey que Carlos permanezca a su

servicio.

Esa es una gran noticia, padre.

Mi enhorabuena, Carlos.

Ahí es donde empieza vuestra ayuda,

capitán. Alguien tiene que orientarlo en

su trabajo.

Os garantizo que el muchacho hará

carrera.

Yo me encargaré de guiarlo. Siempre

esperé que algún día entraré al servicio

del birrey.

Os prometo que cumpliré fielmente

desde esta noche quedas al servicio de

su excelencia el virrey de la Nueva

España y de su majestad el rey, a

quienes defenderás con tu propia vida si

es necesario.

Así lo haré, padre.

Nuestro buen amigo, el capitán Orda será

tu guía y consejero.

Lo juro.

Capitán,

salud. Salud.

[música]

¿Os

gusta con azúcar, excelencia?

Gracias, lo prefiero solo.

Tú, Luisa, igual que tú, mamá.

Agradezco mucho vuestra compañía,

señora. Quiero contaros algo muy

importante.

Noos habéis colmado de atenciones

inmerecidas, excelencia,

por nuestro amigo el caballero de Arajo.

Supe lo que os sucedió en Toledo hace

muchos años.

Todo eso ya está olvidado, señor.

No, conocer de una mala acción y no

tratar de corregirla es tanto como

participar en ella. Ayer envié una carta

a su majestad contándole vuestra

historia y suplicándole que se haga

justicia.

Para mí no deseo nada. Silencia,

pero ella es la única heredera del

marqués de Olivares y no tenéis derecho

a sacrificarla.

[música]

Buenas tardes, capitán.

Buenas tardes.

Creí que no vendríais.

Acompañamos a mi padre hasta Teothuacán.

Vamos a informar a Luis Rey. [música]

El caballero de Araujo viaja hacia la

Veracruz. Excelencia.

Muy buenas tardes, señora.

Bien, por hoy han terminado vuestras

obligaciones. Podéis retiraros a

descansar.

Si su excelencia da su permiso, le

serviré un poco de café.

Por mi parte, encantado, señora. Muchas

gracias. Acepto.

Yo serviré el de Carlos.

Eres genial, Macrino.

Nadie podrá reconocerme ahora. Y te ves

preciosa. Si tu ropa fue lo único que

pudimos rescatar.

Muy pronto seré rica de nuevo

y recompensaré todos tus sacrificios.

Solo te pido un poco de cariño.

Entiéndelo.

Paciencia.

Primero tengo que vengarme de ellos.

Parece que la visita al virrey os dejó

preocupado, Carlos. Así es, capitán. Su

excelencia cree que nada más tiene

enemigos en la Veracruz, pero algo me

dice que el peligro está aquí. Es mejor

que te olvides de eso [música] y pienses

solamente Luisa.

Bien, Carlos, te veré mañana a las 10.

Tienes razón. Trataré de soñar con ella.

Buenas noches.

Ahí viene. Vamos.

Las calles son para transitar,

caballeros,

no para estorbar el paso.

¿Por qué no intentas pasarnos? ¿Tienes

miedo?

Tanto que estoy temblando. ¿No me ves?

No queremos matarte. Es inútil que

oponga resistencia. Es mejor que

entregues tu espada.

¿Por qué no vienes por ella?

es de acero toledano y sabe responderle

a los cobardes.

[música]

[música]

[música]

[música]

¿Qué te hizo regresar en mi ayuda,

capitán? Las órdenes de su excelencia y

la promesa que le hice a tu padre de

velar por ti.

Bendito sean el virrey y mi padre. Me

salvaste la vida.

Me la pagarás con un vaso de vino en la

posada.

Nos tomaremos un barril entero.

Por favor, Lucía, cálmate.

Déjame castigarlo. No sirve para nada.

Él no tiene la culpa de haber fracasado.

Compréndelo.

¿Y quién ser responsable? Dímelo.

La culpa es solo tuya. Le ordenaste que

trajera vivo al caballero de Araujo.

Y entre los seis no pudieron traérmelo.

Son unos imbéciles.

Tengo entendido que Carlos de Araujo es

gran espadachín. Además, alguien le

ayudó anoche.

Eso no los justifica.

Seis contra dos y salieron derrotados.

No abuses de la violencia cuando puedes

usar la inteligencia, Lucía.

Tengo que ver a Carlos de Araujo

arrastrándose a mis pies, implorando

misericordia.

Yo puedo proporcionarte un medio más

seguro de vengar.

Tienes que hacerlo.

No descansaré hasta no ver cumplidos mis

deseos.

Siendo que todo lo habéis hecho por mí,

su excelencia, pero tengo miedo de

perder a Carl.

¿Quieres decir que si su majestad te

reconoce como la única heredera del

marqués de Olivares, Carlos no se casará

contigo?

Su excelencia conoce a los de Araujo

tanto o más que nosotras. ¿Por qué te

mortificas?

Porque conozco a Carlos y sé que se

alejará de mí.

Estoy en deuda con ese joven. Descubrió

la conspiración que había fraguado la

duquesa de Alfaro para darme muerte y

quiero pagarla en alguna forma.

Carlos es un muchacho inteligente y

heredó todas las cualidades de su padre.

El muchacho está ya al servicio de su

majestad y puede hacer una brillante

carrera.

Tal vez logre ganarse un título y eso lo

acercará más a ti.

Dios te oiga, madre.

[música]

Tienes que ser muy sincera.

Descuida.

Vas a verlos llorar.

Excelencia, si hemos solicitado esta

audiencia es con el objeto de pediros

justicia.

Es parte de mis obligaciones, caballero.

Es asombroso el parecido de esta dama

con alguien que conocí.

No os extrañe, excelencia. Doña Lucía es

hermana de la difunta duquesa de Alfaro.

Su parecido es sorprendente.

Increíble. Solo que ella era morena.

Creo que usted es más bonito. Teníamos

algo diferente,

por eso vivimos separadas.

Esta es la razón que nos trajo hasta su

excelencia.

¿En qué puedo serviros?

Sé que mi hermana conspiraba en contra

de su majestad y que fue condenada a

morir en las mazmorras de la Santa

Inquisición,

pero ella prefirió envenenarse.

Desgraciadamente así fue. Los

inquisidores la encontraron muerta.

Quizás involuntariamente

su excelencia cometió una injusticia.

Me gustaría saber cuál fue, caballero.

Sé que mi hermana era culpable,

pero yo no debo pagar por sus errores.

Como humano puedo equivocarme, pero no

sé en qué pude haberos perjudicado.

Todos los bienes de la duquesa de Alfaro

fueron incautados por órdenes de la

Santa Inquisición. La mitad de ellos,

por lo menos, pertenecen a esta infeliz

mujer, cuyo único delito es haber sido

su hermana. Estoy segura que su

excelencia sabrá comprenderos.

Desde luego, nunca supe siquiera que

existierais.

Su excelencia es incapaz de haceros

daño.

Ahí viene Carlos.

Son ellos

malditos.

Contrólate.

No se trata de ninguna aparición,

caballera. Esta dama es hermana de la

duquesa de Alfaro y viene a reclamar sus

bienes.

Es mucho el parecido entre las dos.

Yo diría que vuestra hermana tenía una

belleza diabólica.

La vuestra es angelical.

Agradezco la galantería.

Con permiso, excelencia.

¿Tenéis alguna buena nueva, capitán?

Ninguna excelencia. Tal parece que a

todos los conjurados se los ha tragado

la tierra.

Quizás el caballero de Araujo logre

averiguar algo en la Veracruz.

Ojalá. Estoy seguro que la conspiración

tenía muchos adeptos.

Quizás yo pueda haceros útil en algo.

Os quedaría eternamente agradecido.

En alguna ocasión oí a mi hermana

mencionar el lugar donde se reunían.

Me parece que era Teotihuacán.

Teotihuacán.

Ya tenéis por donde empezar, capitán.

Podéis iros tranquila. Yo me encargaré

de vuestra petición.

Siempre tuve confianza en la bondad de

su excelencia.

Gracias, monseñor. Yo sabía que haríais

justicia. Dentro de algunos días habrá

corregido el error, caballero.

Extraña criatura vive Dios.

En verdad que es hermosa.

¿Por qué revelaste lo de Totihuacán?

para ganarme la confianza del virrey. Ya

oíste,

será bueno avisarles.

¿Estás loco? Ahí solo se reúnen unos

cuantos,

pero los matarán.

¿Y eso qué importa?

Y el birrey considera que harás una

carrera a su servicio.

A mi padre siempre lo ha tratado como un

amigo y me gusta su forma de mandar.

Ah, estoy feliz. Con el tiempo podrás

llegar a tener un título.

¿Un título de qué?

¿De conde o de Marqués? Solo Dios dirá,

Carlos, esta misma noche iremos a

Teotihuacán.

Así que fue la hermana de la duquesa

quien les dijo del escondite.

Ajá.

Es una mujer encantadora, ¿no te parece?

Lo que me parece es que te has enamorado

como un tonto. [risas]

Entonces ya somos dos los tontos.

Es mejor que dejemos aquí los caballos.

A pias será más fácil seguir.

Alto. ¿Quién va?

Oro y guarda. Ja.

[música]

No veo para qué [ __ ] seguimos. Aquí

deberíamos largarnos cada quien por su

lado.

Ya te dije que tenemos que esperar

órdenes.

¿Pero de quién?

Eso no les importa. Se les paga para

servir, no para que hagan preguntas.

Hace varios días que no hay paga. Yo no

trabajo por nada.

Lo que se les ofreció se les pagará,

pero tienen que esperar.

Ese era el servidor de la duquesa de

Alfaro. Pero muerta a ella, ¿quién es

ahora el jefe?

Eso es lo que tenemos que averiguar.

¿Quién anda?

Oh.

[música]

[música]

¿Qué haces aquí? ¡Lárgate! Tu guardia

termina hasta la medianoche.

Dense presos en nombre del birrey de la

Nueva España.

Ese es Carlo de Araujo.

Pero él solo no puede apresarnos.

No es uno. Somos dos y están cubiertos.

Colóquense todos de cara a la pared.

Vamos.

[música]

[música]

[música]

[música]

No me mate, no me mate. Todos ustedes

conspiran contra el birrey. ¿Vas a

decirme quién es tu jefe?

No lo sé, lo juro.

Pero sí sabes de dónde vienes. Dínoslo.

Salimos de la Veracruz hace 8 días y en

Cholula nos ordenaron que esperáramos

aquí.

¿Quién les dio la orden en Cholula?

Contesta

el patrón de la posada.

¿Qué fue lo que les dijo?

Que siguiéramos hasta Teothuacán y que

aquí nos pagarían.

Vamos a Cholula. Camina.

[música]

[música]

[música]

Creí que habías terminado.

Ya es más de medianoche.

Preparar algo que produzca la locura

repentina no es una cosa fácil. ¿Te

fijaste cómo veía esa damita a Carlos de

Araujo?

Se lo comía con los ojos.

Yo solamente vi cómo te miraba el

capitán Hortas.

Voy a hacer que se maten ellos mismos.

Esa será mi venganza.

¿Por qué tratas de ocultar tus

sentimientos?

Amas a Carlos de Araujo y crees que lo

odias con toda tu alma.

Te he dicho que lo odio.

Carlos es un obstáculo para tus planes.

¿Por qué no lo eliminas? Con unas gotas

de esto puedo hacerlo.

Quiero ver a Carlos arrodillado a mis

pies y sin más voluntad que la mía.

¿Quién

llama?

Ábreme, Macrino.

Fue Carlos de Araujo

y el capitán de Hordaz

nos sorprendieron

en Teotibacar.

Los mataron a todos.

No,

uno se salvó

y les dijo lo hecho Lula.

¿Te das cuenta de lo que has causado por

informarles del lugar donde se reunían

tus hombres?

Nunca pensé que esto sucedería.

Creí que los matarían a todos.

Fue usted.

Usted.

¿Qué más saben las gentes del virrey?

¿Qué más saben?

En tres días

llegarán

otros

a Cholula.

[música]

José era uno de tus más fieles

servidores

y tú misma lo mandaste a la muerte.

Él sabía que yo era la duquesa de

Alfaro.

Tenía que morir.

[música]

En ese caso, yo también te estorbo.

Quizá quieras matarme.

José no hubiera podido guardar mi

secreto.

Tú sí,

porque me quieres.

Pero, ¿hasta dónde vamos a llegar?

Olvídate de esa conspiración y

confórmate con vivir como cualquier

mujer.

Yo no soy una mujer como las otras.

Seré la reina de la Nueva España.

Debo estar loco para seguir haciéndote

caso.

Ahora, ¿qué haremos?

Viajaremos hasta donde se encuentran

Carlos de Araujo y el capitán Hordaz.

[música]

Si me uní a ustedes es porque ya me

cansé de ser pobre. Con nosotros harás

fortuna. Yo te vi manejar la espada en

Veracruz.

Pero, ¿quién diablos es el que nos

contrata? Porque hasta ahora solo he

visto los 100 escudos que me diste de

adelanto.

Esta noche hablaremos con el jefe en

Cholula.

Así es mejor. Me gusta saber para quién

trabajo.

[música]

Dos días sin ver a la dama de tus

pensamientos te han de parecer una

eternidad, pero tendrás que

acostumbrarte.

Tienes razón. Extraño mucho a Luisa,

pero más extraño a mi padre. Ojalá que

el caballero de Araujo logre saber algo

a la Veracruz.

Mira quién llega.

Cuando menos tienes razón ya para estar

contento.

Bienvenidos a este humilde posado.

Queremos una buena cena y dos

habitaciones.

Qué pequeño es el mundo, caballeros.

Y qué afortunado el mortal que tiene la

dicha de contemplaros nuevamente.

Oh, siento interrumpir vuestra cena.

Será un placer hacerlo en vuestra

compañía.

Acércate, Macrino. Cenaremos con estos

caballeros.

Buenas noches, caballeros.

Buenas noches.

Un vaso de vino. Quitará el cansancio

del viaje.

Es un placer encontrar gente conocida.

Nos dirigimos a la Villa Rica de la

Veracruz en viaje de negocios.

Su excelencia prometió devolverme los

bienes que me corresponden y parte de

esas propiedades están en la Veracruz.

El birrey es una excelente persona, no

podría negarse a vuestra petición.

Brindemos por su excelencia el virrey de

la Nueva España

y porque pronto sepamos quiénes son los

jefes de la conspiración que hay en su

contra.

A ver si sirves esa cena, posadero. No

sabes atender a una dama.

No me dijiste que veríamos al jefe en

Cholula esta noche. ¿Qué pasó?

No te impacientes. A medianoche

estaremos con él.

Iremos todos,

¿no? Solo cuatro de nosotros.

Creo que para estar al servicio del

virrey es necesario tener mucho valor,

¿no es verdad, caballeros?

Bueno, hay muchos riesgos en nuestra

profesión,

pero también hay satisfacciones.

Es lógico. La vida tiene sus pros y sus

contras. Vuestra conversación es muy

interesante, pero no para una mujer.

Tiene razón, doña Lucía.

Olvidémonos de los conspiradores y

hablemos de algo que agrade

Así hablo un caballero.

Brindemos por el amor que es el

complemento de la vida.

Mi padre tiene un concepto muy especial

del amor. Considera que el hombre cuando

es joven no debe enamorarse.

Es que vuestro padre es un imbécil.

[música]

Somos muy amigos, Hordaz,

pero no voy a permitirte que hables así

de mi padre.

Tú y tu padre son unos canayas. Por su

culpa, el virrey me retuvo aquí.

Estás borracho. No sabes lo que dices.

Lo que yo digo, mi espada lo sostiene.

Levántate.

[música]

Es mejor que te vayas a dormir.

[música]

[música]

¿Qué diablos te ha pasado? Escúchame. Ya

me cansé de ser tu niñera.

Defiéndete.

[música]

Tú y yo somos amigos. No quiero matarte.

Pero yo sí, cobarde.

[música]

[música]

[música]

Ah.

[música]

Ya tenemos un enemigo menos.

Abero, busca un médico rápido.

¿Estás seguro que esta es la Iglesia del

Cristo? Sí, es el Cristo del Cerrito.

[música]

[música]

Perdone, padre.

Nos informaron que se encuentra aquí un

servidor del birrey que está muy mal

herido. Se llama Carlos de Arauco. No

está muerto, ¿verdad?

Aún no.

Seguid.

Ya es hora. Vamos.

[música]

[música]

[campana]

[música]

Puedes pasar, Macrino.

Ya llegaron. También di tus órdenes al

tuerto.

¿Estará todo listo?

Tal como lo pediste.

Di al posadero que entregue esto a

Carlos de Araujo dentro de media hora.

¿Estarás lista en ese tiempo?

Saldremos en 15 minutos. Espérame

afuera.

Ya estamos por llegar. Pónganse esto.

¿Por qué diablos tenemos que cubrirnos

la cara?

Eso no nos importa. Son órdenes del

jefe.

Estamos listos. Bueno, vamos.

Me satisface mucho haberte recuperado.

Antenoche creí que te morías.

Tuvo mucha suerte. En 8 días podrá

levantarse.

Gracias,

gracias, doctor. Si vuelve a tener

fiebre, lo llamaré.

¿Lo

oíste? En ocho días estarás bien.

Aún no puedo recordar cómo me hiieron.

¿Quieres decírmelo?

En verdad no recuerdas lo que sucedió.

Te juro por mi honor que no recuerdo

nada.

Me parece que

estábamos cenando con doña Lucía.

Pero después,

no sé,

no sé,

hay algo extraño en todo esto.

De repente actuaste como un loco.

Como un loco.

insultaste a mi padre y trataste de

matarme.

A ti.

Tuve que defenderme, ¿entiendes?

Debo haber perdido la razón.

Adelante.

Un desconocido me entregó esto para

usted, caballero.

Está bien.

Escucha esto. Sé que a usted le interesa

conocer al jefe de la conspiración

fraguada contra el virrey de la Nueva

España. Vaya a medianoche a la Iglesia

del Cristo y sus deseos serán

satisfechos.

¿Qué te parece?

Puede ser una celada. Tú sabes que ese

posadero es un traidor.

Tal vez sea una celada, pero tengo que

asistir a la cita.

Sería una locura. Tú solo no puedes

hacer nada.

Tengo que intentarlo. Deséame suerte.

Avisa su excelencia y espera que manden

soldados. Escúchame, Carlos. Carlos.

Carlos.

[música]

Aquí estoy, caballero.

Doña Lucía,

¿qué objeto tiene ese disfraz? Doña

Lucía no existe. Carlos,

¿ya te olvidaste de la duquesa de

Alfaro?

¿Acaso tenéis pacto con el [ __ ]

señora?

La duquesa de Alfaro está muerta.

Mírame bien.

Solo hay una duquesa de Alfaro

y está viva.

El capitán Ordas vio vuestro cadáver.

Yo pude volver del más allá para

vengarme.

¿De quién?

De ti y del capitán Hordaz.

Yo puse en su vino la bebida que le

ocasionó la locura.

¿Comprendes?

Tendré que llevarte ante el virrey.

Antes tendrás que matarme.

Me conformaré con desarmarte. No me

gusta luchar contra mujeres.

[música]

Como mujer eres hermosa, como espadachín

pésima.

Voy a matarte.

La primera parte está cumplida.

Los inquisidores se encargarán del

resto. Vamos.

Aún no estoy vencida, Carlos.

No sé quién pueda salvarte.

Alguien que quieres mucho y que yo tengo

en mi poder.

No te creo.

Juré que te vería de rodillas

y voy a cumplirlo.

Pareces muy segura.

¿Cómo vas a lograrlo?

Sígueme y te convencerás.

El de adelante es el jefe

por las tripas del [ __ ] Pero si es

una mujer, los escudos que nos pagan no

tienen sexo.

Ahí tienes la prueba,

Luisa.

Luisa, mi amor,

está muerta.

Yo también estuve muerta en las

mazmorras de la Inquisición,

pero este hombre me volvió a la vida.

¿Quieres decir que

puede revivirlas?

Están dormidas bajo mi poder. Podrían

ser enterradas como muertas sin que

nadie se diera cuenta de que aún viven.

Su vida está en tus manos. Tú puedes

salvarlas.

¿Qué tengo que hacer? Dímelo.

Yo necesito hombres como tú, cuya espada

es casi invencible. Quiero tenerte a mi

servicio y que me jures fidelidad hasta

la muerte.

Eso sería traicionar al virrey

y no puedo hacerlo.

Para él eres un simple soldado.

Conmigo puede ser muy poderoso.

Lo que me pides es imposible.

Yo no puedo traicionar a su excelencia.

Piénsalo.

De tu decisión depende la vida de esas

mujeres.

¿Y qué pensará después Luisa de un

traidor?

La perdería.

De todos modos la perderás.

Ella es la heredera del marqués de

Olivares y tú eres un simple soldado sin

fortuna,

un plebello.

En verdad eres diabólica.

Has pensado en todo.

Cuando se quiere algo, se lucha para

obtenerlo.

Y la nueva España es riquísima.

Debo aclarar al caballero que mis

poderes no son eternos.

El estado cataléptico tan parecido a la

muerte debe acabar en un término

prudencial

y el tiempo apremia.

Ya lo oíste,

tienes que decidir.

No es tan fácil.

Nunca ambicioné el poder y no me importa

el dinero.

Pero tú y yo podemos ser felices. No

habrá quien se interponga entre

nosotros. ¿Comprendes?

¿Quieres decir que

siempre creí odiarte,

pero estaba equivocada?

Te convertiré en el hombre más poderoso

de estas tierras y juntos disfrutaremos

de todo.

Y si me niego a tu proposición,

sería una lástima.

Esos cuatro hombres te darían tortura

hasta convencerte y mientras tanto ellas

morirían.

Entonces solo me quedan dos caminos.

Traicionar al virrey para gozar de tus

favores y así salvar a esas mujeres

o dejarlas morir con la seguridad de que

tus esbirros me torturarán hasta

matarme.

Así es, Carlos. Tú escoge el camino que

quieras.

Bien.

Prefiero el segundo. Moriré junto con

ellas.

Bravo, hijo. Somos dos en la pelea.

Mátenlos. Acaben con los dos.

Me engañaste, canal. Traidor.

[música]

Malditos. ¿Cómo estaba el padre entre

los nuestros?

[música]

[música]

[música]

[música]

Tienen pacto con el [ __ ] Hullamos.

[campana]

[música]

[música]

Huyeron, padre, por el túnel. Síguenos.

[música]

[música]

Busca los otros y que vengan pronto.

¿Para qué? Estamos perdidos.

Haz lo que te ordeno.

No, Elvira, ya me cansé de ser tu

lacayo.

¿Por qué dices eso?

Soy un hombre y solo has jugado conmigo.

No hablemos de nosotros.

Hay cosas más importantes.

Lo único importante para mí era tu

cariño.

¿Dónde están mis hombres?

Todavía podemos salvarnos. Olvida tus

sueños de grandeza.

Eres un viejo imbécil.

No sé cómo pudiste pensar que yo podría

quererte.

Tienes razón.

Soy un pobre viejo, pero no voy a

permitir que quieras a otro.

Detente, det

[música]

regresar conmigo.

[música]

Tienes que volverlas a la vida. Vamos.

No, no. Los inquisiciores me

destrozarían en pedazos,

pero ellas morirán.

Te importa, déjalas.

No, no, no. Ah.

[música]

Dios todopoderoso hecho el milagro.

Estaban como muertas.

¿Qué ha pasado? ¿Dónde está Carlos?

¿Qué hacéis aquí, caballero?

Cumplir las órdenes de su excelencia.

[música]

[música]

Quise vencerte,

pero fuiste más listo que yo.

Por eso me gustabas.

Tal vez te hubiera querido

en otras condiciones.

[música]

Gracias.

Eres un caballero.

[música]

[música]

[música]

¿Y Carlos, ¿dónde está?

Nos dijeron que estaba mal herido y

venimos a buscarlo.

Solo fue un engaño de la duquesa de

Alfaro. A Dios gracias. Mi hijo goza de

perfecta salud.

Entonces no está herido. Tranquilízate,

hija.

El caballero de Arauojo nunca miente.

Bueno, solo cuando es muy necesario. Ahí

lo tienen,

Carlos.

Dios oyó mis plegarias.

[música]

El birrey puede vivir tranquilo.

La duquesa de Alfaro y Macrino el

alquimista han muerto.

Creo que es tiempo de ir informar a su

excelencia.

[música]

[música]

[música]

[música]

[música]

Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.