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El sexo a través de la historia Historia del preservativo a través
del tiempo
¡Gracias!
¡Vete! ¡Vete! ¡Ahora no puedo explicártelo! ¡Vete!
¡Márchate enseguida! ¡Vete!
Sois la más bella entre todas las bellas.
Sois la más grande entre todas las grandes.
Oh, Nefertiti.
Sabía que me vendríais a visitar.
Los oráculos me lo habían dicho.
¿Queréis que os dé un remedio para no dar a luz?
¿Queréis evitar quedaros embarazadas?
de esto.
Y recordad muy bien lo que os diré.
Cuando vuestro amante esté en el punto álgido, cogeréis esta cinta
y la ataréis a la base de su miembro con todas vuestras
fuerzas.
Así cortaréis la eyaculación.
¡Más!
Y recordad, el lazo deberá permanecer bien atado hasta que termine el acto.
¡Vamos!
¿Te gusta mi faraón?
Sí, mucho, mucho.
Sigue así.
Ahora, venís.
Estoy impaciente por ver lo que me haces.
Cogeréis esta cinta y la ataréis a la base de su miembro con todas
vuestras fuerzas.
Más, recordad, el lazo deberá permanecer bien atado hasta que
termine el acto.
¡Suscríbete al canal!
Me lo vais a envolver.
Sí.
Y os masturbaré hasta que os corráis.
falta mucho para el momento supremo de la corrida me corro
porra
qué explosión
Así lo han querido los dioses.
Que los dioses le guíen por el largo laberinto que conduce a la luz.
Así es como llegamos y así es como tenemos patria.
Ruego a los dioses que le ayuden en este viaje.
Adiós, mi bien amado.
Nos reencontraremos en el reino de la luz.
Está claro que esta era la cámara funeraria.
Una vez más, los restos óseos están envueltos en vendas de lino.
¿Y qué pasa con los allegados de Nefertiti?
Ya te lo expliqué. Ella fue la que empezó a usar las vendas.
Lo que empezó como un método anticonceptivo se convirtió en un rito,
cuyo origen sus descendientes olvidaron por completo.
¿Te imaginas que hoy en día nos tuviésemos que envolver la cosa para
hacer el amor?
Espera un momento. Aquí está pasando algo.
¡Daos prisa! ¡El mayor vándalo de la historia ha regresado!
¡Vamos, corre!
Me parece que acaba de llegar. Cuidado. Vete, vete. Sí.
Quieta.
Espera. Quieta, Bagheera.
Acuéstate. Eso es. Muy bien.
Suave, suave, te he dicho.
Eso es. Así me gusta.
Buena, chica, sí.
Tranquila, tranquila, Bagheera.
Sé buena.
Eso es. No te muevas, no te muevas, Bagheera.
Eso es.
¡Qué hermosa eres!
¡Qué ganas tenía de verte!
Bueno, en pie, levanta, levántate, Bagheera. Vamos, en pie, en pie, te he
dicho. ¡Obedece, Bagheera!
Vamos, en pie, en pie, maldita perezosa.
Vamos, he dicho que te levantes. ¡Obedece, cabezota! En pie, Bagheera,
vamos, levanta. Ven aquí, ven aquí, ven aquí. Vamos, ven aquí.
¡Qué hermosa eres!
¡Qué ganas tenía de verte!
Mira lo que tengo para ti.
¡Es verde!
Sabes que adoro el verde.
¡Sí, cómetelo, cómetelo!
¡Cacho bestia!
¿Pero qué has hecho? ¡Te has puesto perdido!
Espero por tu bien, que te hayas portado bien en mi ausencia.
Mala pecora.
¿Me has engañado?
Seguro. Lo has hecho.
Tranquila, será la última vez.
¡Haced venir a la guardia!
Ha sido uno de vosotros.
Ha sido tú. No, yo no he sido.
¡Ha sido tú! ¡No he sido yo! ¡Lo sé!
¡Fuera! ¡Se lo ruego! ¡No, no he sido yo! ¡Lo pagarás, caro bastardo! ¡No, por
favor, no!
Definitivamente no tengo suerte con mis amantes.
Si quiere, puedo ser su amante.
¡Qué hombre tan apuesto!
¿Y no te da miedo ser mi amante?
No, porque sé que no podrá olerme.
Esto... Esto lo hacen... Las mujeres de mi pueblo lo utilizan para no quedarse
preñadas.
¿Quieres probarlo conmigo?
Eso es.
Sí.
¡Qué buena!
¡Qué maravilla! Es una polla de un verdadero bárbaro. Sí, señor.
Quiero que me penetres con esta polla.
¿Te gusta cómo lo hago?
Me encanta.
¿Quieres más? ¿Quieres que te lo chupe? Sí, sí, por favor.
¿Así? Sí.
¡Oh, sí!
¡Oh,
sí! ¡Oh,
sí! ¡Oh, sí!
¡Oh, qué hombre!
¡Oh, qué macho!
¡Oh, sí!
No huele a nada, ¿es verdad?
Ya te lo había dicho, es mágico.
Entonces... ¿me lo puedo guardar? Sí, te lo regalo.
Muchas gracias.
Entonces este fue el motivo de su caída.
Parece ser que sí. Su armada se vio diezmada drásticamente por una terrible
enfermedad que nadie sabía cómo se transmitía. ¿Crees que aquella
enfermedad se transmitía por el contacto sexual?
Eso he oído, eso cuentan, no sé.
Bobadas, eso es pura charla zanería.
No, no, no es ninguna tontería. Bar, café.
¿Afe? Afe, café, café Bagdad.
¿Bagdad, café?
Sí, café Bagdad.
Ah, me encantaría ir.
Señores, alfombras, alfombras voladoras. Quiero una. Para ir a Bagdad. ¡Eso,
vamos a avanzar!
Ado. Ado.
¿Qué pasa?
¿Qué pasa?
Gracias.
Qué joven tan hermoso. Sí.
¡Órala! ¿Os gusta?
Me encanta.
Me gustaría poseerte ahora mismo.
¿Puedo?
No puedo más.
Necesito... No puede ser.
El viciarte mataría.
Y sería... No, por favor.
Una pena.
Sí que lo es.
Tendré que llamar a mi genio.
No lo entiendo. Debe de haberse ido a vivir nuevas aventuras. No aparece
por... No aparece.
¿Dónde estás, genio? No te veo.
¿Me llamabais, mi señor?
Ah, genio. Estoy muy disgustado porque quiero poseer a Sherezade. Pero teme
represalias del gran visir.
Eso es muy sencillo.
¿Esto, mi señor?
Es la solución a vuestros problemas.
Con esto no hay ningún peligro de que se quede encinta. ¿Qué haría yo sin tu
ayuda, genio? Mil gracias.
¿Qué es eso?
Confía en mi genio.
Oh, sí.
Ahora va mucho mejor.
Me gusta.
Hola, Dino.
¡Qué bien!
Ahora está mejor.
Un segundo.
Así. Así.
¡Sí, me corro!
¿Sherezade no tuvo hijos? Sí, sí tuvo hijos, pero también muchísimos amantes,
algo así como mil uno, uno por cada una de las locas noches de amor.
¿Eso va en serio? Claro que sí, el genio la abasteció de un gran número de
artilugios de esos.
Sherezade era una mujer inteligente, pero no fue la única en utilizar este
invento. Desde entonces su uso se transmitió de generación en generación.
Las damas de la corte, tanto aquí como fuera de nuestras fronteras, utilizaban
con regularidad este artilugio convirtiéndolo casi en un asunto de
estado.
¡La guardia de la reina!
¡La guardia de la reina!
Guardia de la reina.
Guardia de la reina.
A vuestros pies, majestad.
Gracias, D'Artagnan. Le agradezco mucho todos sus esfuerzos.
No saben lo feliz que me han hecho, caballeros.
Les estoy enormemente agradecida. Gracias.
Su majestad.
Un momento, caballeros.
Me gustaría probar la eficacia del regalo del duque.
Me gustó.
Con la reina.
Así, majestad. Eso es.
Así.
Así.
Vamos.
Sí.
¡Oh! Está buenísimo.
Muy bueno.
Así.
¿Nota mi dedo? ¿Mi majestad, nota mi dedo?
Así. Así muy bien.
Y así... Mojemos el coño real.
Ha llegado la hora de que la reina cambie de posición, ¿eh? ¿No os parece?
Espera, espera. Muy bien. ¿Qué?
Probemos esto.
¿Qué es esto?
A ver... El regalo del duque.
De... ¿Puede que funcione?
Así.
Así.
Así. Así.
¡Oh, oh, oh!
Sí, majestad.
Dos pechos, ¿eh? Sí.
Vamos, zorra. Digo, majestad.
Hablo con lo que dices.
¡Eso es! ¡Soy la reina, muchacho!
Y va a quedar como una reina.
Así muy bien va a estar.
¡Oh, qué ímpetu!
Otra. Muy bien.
Me corro, majestad.
Sí, vuestra real boca.
¿Su permiso, majestad?
¡Oh, sí!
Años más tarde pasaron de usar esas bolsas hechas de los más rocambolescos
materiales para dar paso a los materiales orgánicos. El problema hasta
ese momento es que muchas de aquellas bolsas irritaban la piel con el rocino,
protegíanlo bastante.
¿Y entonces?
Pues apareció el remedio ideal, unas pequeñas bolsas que se hacían con las
vejigas de los cerdos.
¡Qué monas!
Imaginaos la peste. ¿Y entonces?
Entonces el ministro de Sanidad le propuso al emperador modernizar todos
los servicios sanitarios del ejército, permitiendo que todos sus hombres
llevasen siempre encima una de esas membranas hechas con vejiga de cerdo, a
pesar de todo.
Tome nota.
A partir del día de hoy, todos los soldados de todas las compañías llevarán
en su petate uno de estos artículos anticonceptivos.
O dos, si puede ser.
Napo, tengo una sorpresita para ti. Mamá, no me llames Napo. ¿Recuerdas a mi
amiga Yvette?
¿A la buena de Yvette?
Pues aquí te traigo a su hijita.
Sorpresa.
Oh, pequeña, pero si eres igualita a tu madre a la carga, vamos.
¡Estáis muy apetitosas! ¡Me encanta!
¡Quitaos todo esto, vamos!
¡Qué pechos más turgentes!
¡Son buenísimos!
¡Mi señor!
No me extraña que ganéis todas las batallas.
ser mío, ser mío.
Y chupadme
Chupad bien.
Chupad la polla que domina el mundo.
Fin del fin.
Bésame.
¿Cómo sois, cómo sois?
Muy traviesa, pero mira.
¿Qué es eso?
Esto es un seguro protector contra niños. De esta manera no tendréis
un pequeño Napoleón.
¡Qué invento!
Pero bueno, ¿qué está pasando aquí? ¿Cómo te atreves a divertirte sin mí?
No te enfades, querida. Ven con nosotros y juega. Vamos.
Ponte ahí.
Eso es.
Oye, tienes un gusto exquisito. Tiene buenas tetas, Napoleón. Menuda
desvergonzada.
¿Por qué crees que me casé con esta desvergonzada reina mía?
Vamos, vamos
Hicimos
otra campaña
Prosigue. Investiga.
Explora, Nena, vamos.
Eso es muy bien.
Qué buena estratega es.
Por eso Europa está rendida a mis pies.
Pero ahora...
Ahora... Ha llegado el momento.
El momento del amor.
tus tetas me recuerdan el atlas africano
Sí. Muy bien, sigue.
Chuparapoya. Sí, eso es.
¡Oh! ¡Oh!
Gracias.
¡Ah!
¡Qué bien que vi el baloncesto!
¿Qué pasa?
¿Qué pasa?
¡Oh!
¡Tú buenvistas!
¡Táctica agresiva!
¡Tú siempre tan belicoso!
¡Invadiendo!
¡Hasta el final!
Es un honor hacerlo con vosotros.
Me siento tan invadida.
Dios, mi nabo.
Con mi nabo.
Llegando a todos los extremos.
¡Oh!
ah ah
Con el siglo XIX y la revolución industrial, el maloliente pellejo del
cerdo fue sustituido por este tubo de vidrio flexible.
Reconozco que es monísimo. No pretenderás que nos creamos que me tiene
el sexo aquí dentro. Es un artilugio sumamente eficaz. Y además el vidrio
crea un cierto efecto lupa, haciendo que el sexo del hombre parezca más grande,
más fuerte, más potente.
Ya, pero uno no puede meter el pene ahí dentro.
Si no me creéis, hablad con el creador.
¿Algún enfermo? ¿Un enfermo? El doctor Parkinson.
Un enfermo.
Es justo lo que yo pensaba.
Voy a hablar con la sospechosa.
El señor Parkinson ha sido asesinado.
Tras ingerir el veneno que había disuelto en su té, su cuerpo ha sido
víctima de fuertes convulsiones y se ha golpeado la cabeza con la chimenea.
Acto seguido, ha muerto.
Señorita Châtel, según todo el mundo en esta región y tal como ha corroborado su
chofer, usted era su amante. ¿Era usted amante del doctor Parkinson?
No era mi amante.
Es sabido por todos que usted no solo mantenía relaciones con el doctor
Châtel, sino también con otros muchos.
Usted ya no quería seguir viendo al doctor y tras amenazarla con informar a
su esposo de sus continuas infidelidades, decidió envenenar su té y
deshacerse de él.
¿No está de acuerdo?
¿Me va a denunciar?
Olvida usted que yo soy todo un caballero, señora Châtel.
¿Y cuándo? ¿Cuánto me va a costar su caballerosidad?
Decida usted misma.
Ya sé cómo se lo voy a pagar.
Sí, muy bien.
Watson, me la va a chupar, para que lo sepas.
Si quieres, puedes estar mirando el tiempo que quieras.
Así muy bien.
Así.
Elemental querido.
Me la está chupando. Ven aquí.
Vamos, ven.
La chupa de maravilla.
Sí, Holmes.
Sí, muy bien, así.
Así, voy
a
quitarme.
Mucho mejor así.
Así.
Así.
Haz el cariño muy bien.
Sí. Chupa, chupa.
Así vamos.
Qué bien.
Sí. Así vamos. Muy bien.
¿Le gusta? Sí, vamos, vamos.
¡Ah, sí!
Escuchadme un momento.
Llevo una cosa que creo que os va a gustar.
¿Qué es eso?
Es un nuevo artilugio que no deja pruebas a la hora de hacer el amor. Es
muy bueno, de verdad.
¿Y se lo va a poner?
Pues claro.
Y voy a follarte. Además te va a gustar.
Así.
¡Sí! ¡Qué bien!
Yo me metí en la máquina del tiempo de Wells y fui al siglo XXI. Traje esto.
Pero... ¿Qué coño es esto? Se parece al mío, pero de color... Bueno... Es de
color rosa porque allí son muy... ¿Cómo diríamos?
Son poco hombres. Son maricones, ¿verdad?
¿En qué caso?
¡Sí! ¡Elemental!
¡El semental!
¡Oh!
¡Oh! ¡Oh!
Oh, oh, oh.
No.
Feliz cumpleaños.
Vaya cielo, te has acordado.
¿Qué será esto?
Un preservativo.
Me parece que esto va... ...con segundos.
¡Diela, queda una!
¡Oh, no!
No importa cómo se llame, globo, condón... O preservativo. Este método se
utilizó en los años 70 única y exclusivamente como método
anticonceptivo. El preservativo es hoy en día el mejor aliado de vuestra salud.
Os permite protegeros contra las enfermedades de transmisión sexual.
Sobre todo no olvidéis ponéroslo, ¿eh?
El Ministerio de Sanidad recomienda el uso del preservativo.
El preservativo es un aliado de vuestra salud y contribuye a la lucha contra las
enfermedades de transmisión sexual.
Gracias.
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