All language subtitles for Tu Coño 2021-2

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Original subtitles

Sexo, sexo, sexo y sexo

Sexo, sexo, sexo y sexo

Sexo, sexo, sexo y sexo

Sexo, sexo, sexo y sexo.

Sexo, sexo, siempre eso.

Sexo, sexo, sin receso.

Sexo, sexo, sexo, sexo. Sexo, sexo,

sexo, sexo. Querer más no es un exceso.

Vale. Ahí empezamos enseguida.

¿Estamos?

¿Bien?

¿Estamos o no?

Concentrados, muy bien.

Concentrados.

Mirando más para abajo. Mirando más para abajo.

Exactamente.

No te eches la cara.

Acción.

Hay sonidos que nos tocan, suenan dos cuerpos que chocan y

resuena el balanceo.

Está cerca el apogeo, creo hasta oír tus latidos.

Armonía de fluidos, crescendo de inspiración, un

redoble de colchón y al fin tu mayor gemido.

antes de que el sol brillara.

Tú ya tenías la piel morena y maduraba la cereza solamente

con mirarla y la luna te rogaba

que le dejaras por la noche.

Antes de que hubiera mar, tú ya sabías

alitre y tenía el vaivén de la marea en tu andar

y refrescaba la tarde con el

volante de tu falda al caminar.

Y es mi amor como el tiempo,

pura relatividad.

Te conozco hace un momento, te quiero hace

una eternidad.

¿Cuántas horas invertidas para hallar la prometida divinidad del orgasmo?

Cuánto roce hasta el espasmo, cuánta adrenalina en vena, qué titánica faena,

y todo por un chispazo, un crujir del espinazo que hace que valga la pena.

Indiscutiblemente, dos rayas pepianas, como un Pepe.

Como un Pepe.

Tremendo, Carlos, tremendo, tremendo.

Con qué naturalidad contonea esas caderas, tío.

¿Con qué naturalidad?

Esos hombros, date cuenta de los hombros que van a comprar el culo y eso es

complicado a la hora de caminar.

Es una maravilla.

¿Sabes qué?

Están gustando, ya lo sabes. Te encanta.

¡Viva el lujo, es que no trujo!

¡Viva!

¡Viva!

Cómo se pega el ojo, ¿eh?

Los ojos que no tengo como los bollos mojados.

De verdad, porque es precioso que lo tengan al oído. Si es que no se puede

aguantar. Esto es de un nivel muy grande. Pero es tremendo, tío. Qué

calidad, de verdad.

Esto de verdad es un delirio. La grandeza que tiene la máquina.

El contundente.

¿Sabes qué? Está gustando.

¿A quién le importa la vida más allá de estas paredes?

Me tienes entre tus redes y te tengo sin heridas. Lo confirmo en las corridas en

que ambos estallamos.

Si nos vamos, pues nos vamos. Sin franquear la frontera y nace la

primavera solo porque nos amamos. Me adentro en tu geografía sin mapa ni plan

trazado.

Descubriendo acantilados, ismos, cabos y bahías.

Yo voy buscando tu ría, tu estuario, tus canales, tus cimas, tus corales.

Quiero probar tu marea y acabar esta odisea hundido en tus humedales.

Compartimos este hogar, compartimos cama y mesa, compartimos la promesa

de compartirnos y amar, compartimos el azar, compartimos vida absorta,

compartimos lo que aporta.

No habernos dicho que no.

Aquí estamos, tú y yo.

Lo demás no nos importa.

Estos dos recién casados se han ido al campo a vivir, persiguiendo conseguir

quedarse solos y aislados.

Están muy enamorados y la pasión les rodea. Tienen muy clara su idea, tanto

ella como él, seguir de luna de miel. Son Adriano y Nerea.

Él es muy apasionado, ella está muy entregada.

Además está encantada por su amor tan bien plantado.

Él está siempre inspirado, plasma su fisionomía y le hace artesanía para

sentirse así pleno y la folla más o menos cuatro o seis veces al día.

Hola, papá.

¿Qué tal? ¿Cómo estás?

Pero tú ya sabes cómo es el primo. No se lo tengas en cuenta. Siempre ha sido un

poco bastante despistadillo.

Sí, Adriana está aquí conmigo. Que dice mi padre que sí estamos bien.

Sí, aquí estamos los dos de cuerpo de rey.

Lo que tienes que hacernos es una visita. Y te traen unos plantelones de

araños de esos que tú tienes en la terraza.

Que los vamos a sembrar aquí en la piscina.

Que dice mi padre que no lo cambia por Jazmín.

¿Trato hecho?

Bueno, todo, todo.

Papá, que llevamos un poco más de un mes. Desde que llegamos del viaje de

novios nos quedan un par de cosas.

Sí, sí, sí. El suelo va a quedar como estaba y el aire acondicionado funciona

perfectamente.

No, no está vereado.

Solo había que limpiarle los filtros. Pobre Adriano, no veas cómo se puso.

Encima de la pecha que me pegué, cachondeíto.

Pues ya verás lo fresco que vamos a echar en verano.

Que no, que el perro no entra en casa, que tiene su caseta afuera, ya lo sabes.

Entonces, ¿cuándo vas a venir? ¿Queremos hacer una barbacoa y llamamos al tío

Juan con los primos?

Sí. Nerea, dile que este fin de semana vienen mis padres, que si se quiere

venir él también.

Papá, dice Adriano que os vengáis el sábado con sus padres.

Dile que se venga con una caja, que están los naranjos y los limones

repletos.

¿Qué no sabemos qué hacer con tanta naranja y limones?

Ah, papá, antes de que se me olvide.

La piscina ya está llena. Si vais a venir, traedos el bañador por si acaso,

porque puede que haga buen tiempo.

Y otra cosa, ¿podrías traerte una caja que está en el altillo?

¿Sí? ¿Dónde guardo las fotos?

Es una caja verde con flores, si no me equivoco. Sí, sí, esa.

Es que quiero enseñarle a Adriano fotos de mis amigas de Barcelona para tenerlas

de recuerdo y también para ponerlas en todo el pasillo.

Y papá, traeros también una foto vuestra, que no tengo ninguna.

Vale.

Esa sí, que te la voy a poner en el salón, que me encanta, me súper encanta.

Muchas gracias.

Y la foto del abuelo Juan conmigo, que me tiene en brazos y es muy bonita y me

gusta mucho, por favor.

Gracias.

Te quiero porque promueves amaneceres en ciernes, desde que comienza el viernes

hasta que termina el jueves.

Porque lo bueno, si breve, no es mejor cuando es contigo.

Porque compartes conmigo prodigios y maravillas, porque todo lo que brilla

tiene que ver con tu ombligo.

Tu coño, escena 2, toma 1.

Madre mía, la mujer tan guapa que tengo.

Qué sonrisa. Yo iría allá a rodar. Qué ojos.

Quédate un poquito más.

Ahí. Así, así. Madre mía. No pongas esa carita que... Necesito comer tu coño

ya.

Yo te voy bajando poquito a poquito, Tani.

No, no, pero por el pecho.

Despacito, muy despacito.

Abierto o aún cerrado.

A la vista o escondido.

Bien marcado o intuido.

Con matojo o rasurado.

Derretido o incendiado.

alegórico o carnal, más allá del bien y el mal,

relajado o palpitante, lleno de mí y también

antes amo tu coño plural.

Llevaré la inquietud disuerta por la sangre hasta que borden mi vida con tus

manos blancas de novia en flor.

Nunca te voy a pedir vida interior.

Me conformaré con tus estos pegadizos y frases superficiales.

Y te pido la selva de tu desnudez más una vida poco civilizada para que no

acabemos considerando repugnantes las emociones primarias.

Y de manusear para cogerte distraída por entre las cortinas me pondré las manos

roncas.

Quiero asomarme al abismo de tu cuerpo para que habite dulcemente en mis ojos.

Niña, bájatelas en agua, descuérgate por los visillos y descuida tus matemáticas

por mí.

Que yo me voy a caligrafía para que mis caricias floten en tu cuerpo y entre tus

piernas mis dedos sean flores libertad.

¿Sabrás tú cuánto quiero tu coño regalado como una joya acuática?

llena de silencio.

Así que dame tus manos blancas que no tengo pierde.

Aliviame la inquietud que llevo disuerta en la sangre con tu belleza joven que

aún tiene el ácido de la fruta verde.

Y conmigo la de tres, coñichari.

Dame tu xochi, dame tu xochi, demente y cacahuete.

Que no sabe a tu ron, sabe a coquito y palitos de ron.

Dame que me beba el deshielo de tu pubi y salpícame como la playa tu sal en mis

labios.

Sigamos iluminando nuestras ámaras de semen y venme, venme siempre hembra.

Y si algo mayor me ve, pues no dé puntada sin hilo con mi polla, mas no

golosines con ella, que ya solo, aunque alegremente, podré eyacular sobre

nuestro plato de disco en la primera canción.

Descúbreme, niña, hambriento drogasmo entre la calor de tu sexo.

Aplícate al placer mío más que al propio en un altruismo del amor.

Invítame a meterme en ti donde apenas hay espacio, para que sin yo disponerlo,

deposite mi regalo blanco alfombrando tu pubis, sudando la gota gorda después de

esta tarde de cabalgata.

Tu sexo, amor, que no vino por equivocación a la tierra, lo quiero con

su vocación de flor y nata.

Y venme, niña, venme siempre, hembra, que hembra te quiero.

Nerea recién follada tiene luz de amanecer. Es más que nunca mujer.

Es marea sosegada.

La veo desmadejada con su eterna ligereza. Es la única

certeza que me deja sin aliento.

Irradia en ese momento la mayor de las bellezas.

Adriano. Mira mi cola cola y escucha su rumor.

Se escuchan todos los mares.

Pasea tus dedos por las dos orillas.

¿Así? ¿Así te gusta?

¿Qué te parece mi coño?

Pero, ¿qué pregunta es esa?

No me va a gustar.

Tú lo sabes bien. Si tuviera que escoger un lugar en el mundo, sería este.

No creo que exista un lugar más perfecto y una geometría más hermosa.

Ya ves, todas mis esculturas son un intento de reflejarlo.

Ya sé que te gusta, pero podría... Todo se puede perfeccionar o simplemente por

el hecho de cambiar.

¿Pero qué me quieres decir?

¿Cambiar cómo?

Pues estoy hablando de una labioplastia. ¿Qué?

Sí, mi amor, una labioplastia.

Es una operación de cirugía estética de la vulva que consiste en una reducción

de los labios del coñito. De forma que se recortan y quedan más pequeñitos.

¿Qué? Sí, una reducción de labios.

¿Qué dices?

Yo no creo que le sobre ni le falte nada.

No quitemos nada.

Mira, cariño, con la labioplastia quedarían los labios así.

¿Pero por qué crees que hay que retocarlo?

Porque quedará mucho más bonito así.

No hay labioplastia, o como se llame, que mejore tu coño.

Ese sabor de tus labios, el sabor de tu saliva, sabor

de tu lengua viva, sabor de tus besos sabios.

Por cada sabor, yo rabio, sabor de atajo en atajo,

entre tus sabores.

Viajo del sabor de tus facciones al sabor de tus pezones

y al de tus labios de abajo.

Oye, ¿has llamado a tu madre?

Precisamente estaba pensando en ella.

La tengo que llamar.

A ver si no se me olvida.

Tienes hoy la polla más dura que nunca, ¿eh?

Es mérito tuyo, mi amor.

Solo pensarte ya se me pone dura. No sabes las ganas que tenía de llegar a

casa y tenerte.

¿Te has traído esas semillas de los tomates de Eulalio? ¿Las que te iba a

dar? Sí, sí.

Maravillosos. ¿Cómo son, eh?

Estoy deseando que llegue el verano para comerlos. Pero este verano siembra más.

Que por la popularidad de los tomates, al final todo el mundo se los llevaba y

nos quedamos con pocos.

Los voy a poner todos de ese. Menos un par de matas de los de mi abuelo.

Que no quiero que se pierda esa simiente.

Simiente tienes tú aquí.

Le toca a los cojones.

Que te pasa no hay más de lo habitual.

Eso es.

Precisamente de los tomates y de toda la huerta que trabajo.

Que genera esperma y sangre para el buen empalme que me decías antes.

Ay, qué rica variedad me da a mí la huerta de Adriano.

Esta mañana te he cogido una cesta de limones, duros y tersos como tus pechos.

Si quieres preparo una limonada fresca. Ahora cuando terminemos, tú llamas a tu

madre y yo preparo la limonada.

Con mucha azúcar, mi amor. Me gustaría que le echaras mucha azúcar.

¿Sabes que una vez leí...

Que según lo que comas, se te pone el semen más dulce. No sé si será tomando

miel, con la fruta, con las verduras o con qué.

Dámela, dámela.

Dándole golpecitos en el culo.

¿Quieres limonada?

Sí, dame tu limonada.

Limonada fresca para mi boca.

Toma mi limonada. La limonada. La limonada de mi limón limonero.

Limonada del limón, limón mi limón.

Limoncito. Ay, lima limón, limón, limón. Dame lima de tus cojones limoneros.

¿Qué ocurre?

¡Ah!

Eres otra en la pantalla y también eres la misma.

Mi pupila se ensimisma cuando el píxel te detalla.

Te grabo y el ojo ensaya cómo te voy a mirar.

¿Con zoom o gran angular?

Yo prefiero el primer plano.

Con la cámara en la mano empiezo a fantasear.

Pongo el ojo en el visor.

Capturo este instante tuyo. Y tú posas con orgullo.

Pones tu gesto mejor.

Se abre el obturador.

Ya comienza la secuencia.

Intento rodar tu esencia. Y entonces el objetivo se me

vuelve subjetivo ante tu sola presencia.

Busco el ángulo imposible, doy al rec y hago otro intento.

Capturo tu movimiento, quiero grabar lo invisible.

Hay algo en ti imperceptible que no capto cuando enfoco,

ni cuando encuadro tampoco.

A ver cómo lo describo.

Ese impulso primitivo que siento cuando te toco.

No te cansas de mirarme, cariño.

No, nunca me cansaré de mirarte a ninguna de las partes de tu cuerpo.

Todas me gustan.

Mira tu culo.

Dime que no es maravilloso.

¿No te gustó la última vez que te tomé por el culo?

Cariño, fue muy íntimo, pero sabes que soy muy estrechita de cadera y me hizo

un poco de daño.

Mira, fíjate bien.

¿No te parece bonito eso?

Sí, pero ya sabes que siempre prefiero por el coñito.

Anda, ven. Enséñame ese culito guapo.

Míralo si tanto te gusta.

Me gusta verlo.

Me gusta tocarlo.

Mira, suavito, mi niña. Así, suavito.

Qué rico.

Derramados y fundidos.

Tú delante, yo detrás.

Vamos a pedirnos más y a multiplicar gemidos que el úbrico recorrido por tus

simas abisales.

Voy cruzando tus umbrales.

Esto nuestro es pura gloria. Lo recogerá la historia, sin dudarlo, en sus anales.

¿No te cansas de mirarme, cariño?

No.

Nunca me cansaré de mirarte a ninguna de las partes de tu cuerpo.

Todas me gustan.

Mira tu culo.

Dime que no es maravilloso.

¿No te gustó la última vez que te tomé por el culo?

Cariño, fue muy íntimo. Pero sabes que soy muy estrechita de cadera y me hizo

un poco de daño.

Mira, fíjate bien.

¿No te parece bonito eso?

Pero ya sabes que siempre prefiero por el coñito.

Anda, ven.

Enséñame ese culito guapo.

Míralo si tanto te gusta.

Me gusta verlo.

Me gusta tocarlo.

Mira, suavito, mi niña. Así, suavito.

Qué rico.

¿Cuándo te diste cuenta de que despertabas deseos?

Desde pequeña, desde que tenía cuatro años.

¿Tienes hijos?

No. ¿Y mascotas? Sí, un chihuahua.

¿Te gusta vivir sola?

Sí.

¿Crees que mi personaje está demasiado loco por ti?

En el guión, sí.

Fuera del guión, no.

¿Qué diferencia hay entre follarse a una mujer y a un hombre?

Que un hombre siempre lleva eso que cuelga y solo la tiene que introducir.

Mientras que la mujer se deja penetrar.

¿Te gustaría ser un hombre?

Por un día sí. Me gustaría saber lo que se siente tener algo que te cuelga ahí.

Si pudieras elegir, ¿qué serías?

¿Hombre o mujer?

Mujer, sin dudarlo.

¿Sabes imitar algún sonido?

Un orgasmo.

¿Te corres de verdad o lo finges?

Depende de la situación.

Muchas veces lo finjo, muchas veces es real.

Si pudieras... Ir un par de días, ¿dónde irías? ¿Al pasado o al futuro?

Al futuro.

¿Has follado alguna vez por compasión?

Sí.

¿Y obligada?

No.

¿Cuántos años tenía el hombre más mayor con el que te has acostado?

Sinceramente, ahora mismo no me acuerdo muy bien, pero...

Pues recordándome un poco de su físico y tal, yo aproximadamente le echaría unos

70 y largos casi 80, no creo que llegue.

¿Por qué? ¿En qué circunstancias?

Por mi trabajo.

Yo me dedico al cine adulto y a veces pues me toca con actores más mayores o

más jovencitos. En este caso me tocó un olgí que significa hombre mayor.

¿Cómo crees que soy yo en realidad?

Un chulo playa.

Quiero más argumentos. Pues un chico que no escucha, que se lo tiene bastante

creído, un poco vacilón, etc.

¿Cuáles son tus deseos, tus caprichos?

Buena pregunta.

Necesito unos segundos.

Bueno, piénsatelo.

Deseos, caprichos, deseos... Deseo como cualquier hombre, bueno, cualquier

persona.

Tener una vida estable, ¿no? Tener una economía bien, una vida, pues bueno, que

tengas futuro.

¿Cambias mucho de opinión?

Sí, muchísimo.

Y por tonterías.

¿Dónde está el límite de tu pudor?

En el sexo anal.

¿Se te da bien mentir?

Mucho. Y es una cosa que siempre me han dicho, ¿vale? Es para actriz. Igual que

si alguna vez me han dicho, es una mentirosa compulsiva y lo haces muy bien

también.

Amorcito corazón, yo tengo tentación de un beso

que se prende en el calor de nuestro gran amor. Mi amor,

yo quiero ser un solo ser y estar contigo.

Te quiero ver en el querer para soñar y en

la dulce tentación de un beso mordelón.

Quisiera, amorcito corazón, decirme tu pasión por mí.

Compañero, seré el bien y el mal que los años no podrán

restar. Amorcito corazón, será mi amor.

Amorcito corazón, será mi amor.

Mi amor.

gamor antes de que me destetes para siempre quiero contigo una noche de luna

llena y que la muy cursi nos caiga encima con todo su peso chochita

túmbate y deja que chemano afollarte una miaja

que de tu valla pulposa y jugosa pure yo su gusto y deja que te entregue mi

eyaculación acorralada de próstata y cálculos renales que santificado

salpicaré mi semen como hisopo que bendice tu cuerpo prometo en mí la

gratitud que nunca encontrarás en otro cuando además veo que en tus ojos aún

gotea el deseo de no quererte quitar la sed de ser mía yo pidole al señor que tú

me ofrezcas tu fruto ese fruto inconsciente de su grandeza tan

definitivo que en la vida no me satisfizo nada tanto si quiere rompeme

para volverme a rehacer ya corregido de mi realidad incorregible de

introspectivo capricho

dame tu naturaleza en caridad yo soy muy amable de sexo como ya sabes

conmigo no es necesario que envuelvas tu coño en el papel celofán de la fidelidad

pero no rompas el cupón de mi fortuna mi amor conmigo ya no

tendrás que abanicarte el coño de sofocone ni creo que tendrás quejas de

la abstinencia que lo someteré mas el pez de mi deseo no boquea en absoluto

así quiero tu coño en papel biblia no en flor de acero y baba del

desastre doña señora la blanda piedra de toque de mi vida es su sexo

yo extiendo la mano hacia él queriendo saber que aún

estoy en la vida

y cuántos polvos al día dicen que son convenientes quién calcula el

coeficiente del gemido en teoría qué estadística sombría cuenta

cuánto me la mamas cuántas horas en la cama pasamos según la

muestra mira esta pasión tan nuestra no cabe en ningún diagrama

Para encontrar tu epicentro te mido de lado a lado, el ángulo en tu costado, el

vértice del encuentro, y en línea recta me adentro buscando tu variable,

mientras me muestras amable las formas de la ambrosía, tu sagrada geometría de

valor incalculable.

Fijándome en tus aristas transfiguro la materia.

Esbozo tu periferia con mi trabajo de artista, modelando soy copista, procuro

ser muy certero, le doy forma a lo que quiero y ocurre con ese acto que

perpetúo tu tacto, a la arcilla lo transfiero.

Imitando a Dios moldeo con barro tus comisuras, dando vida a tu figura, la

plasmo como la veo, de repente el deseo no se queda con las ganas.

Y no hay superficie plana para aplacar mis instintos. Y si no moldeo, pinto tu

curva praxiteliana.

Muy bien, sí. Este te ha quedado perfecto. También...

Que a ver si te vas a querer quedar con este en vez de con el mío.

No, el tuyo siempre.

te quiero vivo en ti inmerso lo sabes pero lo grito

desde el cero al infinito desde el yo hasta el universo

por encontrar el reverso de la cruz de la moneda por el giro

de la rueda del reloj y de la suerte porque me basta con verte para encontrar

la vereda sí mi amor te quiero tanto que te quiero más que a nada

te quiero por tu mirada que me aleja del espanto te quiero no sabes

cuánto menos que hoy más que ayer te quiero porque quererte es lo único

que quiero te quiero uno y mil ceros como un hombre a una mujer

vaya tela otra vez me he quedado sin batería en el móvil mira que lo enchufé

anoche y parece que estaba cargando bien

Sí, qué desastre. Voy a tener que llevarlo al reparamóvil ese que está al

lado de la cafetería.

¿Dónde lo llevamos una vez que se rompió la pantalla?

¿Había muchas cosas que hacer?

No eran muchas cosas, pero algunas sí que eran importantes.

La alcachofa de la ducha va mal.

Está siempre goteando y salpicando agua por todos lados.

Sí, sí que es verdad. El otro día me di una ducha larga y al salir del suelo

estaba todo mojado que casi me caigo.

Y creo que la cisterna del inodoro también está soltando agua.

Hay que arreglar la valla del huerto, que entran las cabras de la vecina y se

comen las verduras.

Las partes de las zanahorias ya las tienen peladas.

Habrá que comprar alambre y malla.

Y ya que vamos a la ferretería, que no se olvide que tengo que comprar masillas

y pintura para el taller.

Pero si he visto un paquete de arcilla grande.

Esa arcilla es para otra cosa. La que necesito es de cuarzo.

¿Tú no me dijiste que querías una butaca?

Sí, sí, apúntala. Pero eso me encargo yo, que prefiero ir a la tienda y

probarla. No me fío mucho.

¿Dónde guardo la lista? ¿Aquí en el cajón vale?

Sí, si quieres sí, pero también podemos ir ahora al pueblo.

Vale.

O dentro de un rato, ¿no? Pues dentro de un rato.

Oh, señora de mis pasiones, que desatas en mí el fulgor.

Siento el frenesí en mi cuerpo, siento la ira de todos los titanes cuando te

miro.

Hija de Nereo, aliento divino,

¿cuál es el que hace que me empino y desato todo mi fulgor entre tu carne,

pollo semental?

que salgo entre las mareas de Poseidón, postigar tu cuerpo, tu carne,

todo mi frenesí en tu piel, desatando toda mi pasión,

holgura, fuerza, estremeciendo mis riñones en tu

cuerpo,

desatando todas las convulsiones que siento en mí, haciendo

de ti mía...

Todo tu cuerpo, tu coño, es mío.

En estos momentos, para sentir... la esencia de

por qué estamos aquí y a qué hemos venido.

Ózame.

Siente este fálico momento que recuerda que somos él

y ella.

Pues tú eres Freya, Nerea.

Tú eres la más bella doncella que aquí.

Desata las pasiones de todos los que estamos aquí presentes.

Sentimos como un semental.

Y envidiamos por pequeñas partes ser mortales

en la esencia de tu placer.

Venusiana mujer, pues tú eres el desencarnado.

Oh, ninfa.

Oh, sí.

Qué maravilla contemplar la fuerza de la naturaleza en estado puro.

Pues es oscuro el momento en el que mejor me siento.

Y adentro, muy adentro.

Es cuando yo la siento a ella y ella lo siente

todo de mí.

Son muchos los momentos en los que se ha escrito cómo una mujer

se transforma para seducir. Pues esta pasifae

Se ha convertido en una vaca para desatar la pasión de un toro de Creta.

Y como toda mujer engendra dos cosas.

La belleza de un pequeño mortal o un gigantesco monstruo llamado minotauro.

Que es lo que aquí se está gestando.

Tiene tu fisonomía el más carnal magnetismo que me atrae hacia

tu abismo hora a hora, día a día.

Cuando quiero poesía, sé que está en lo más profundo.

Entre tus piernas me hundo.

Entre tus piernas me injerto.

Entre tus piernas me vierto.

Y encuentro el centro del mundo.

nos arrancamos la ropa y mis manos te recorren y tus manos

me recorren nuestro ritmo se sincopa ardemos ya

como estopa en este palpable enredo los límites los

transgredo pues ya somos todo tacto encuentro el camino exacto

hundo en tus mieles mis dedos el primer roce es muy leve

repentino accidental pero nos abre un umbral

que quieres cruzar en breve el siguiente nos remueve un no sé

qué en los adentros que nos lleva hasta el reencuentro de tu piel con la piel

mía y a mí Me empuja, me guía a querer buscar tu

centro.

Te contemplo así, desnuda.

Te contemplo así, tendida. Te contemplo hasta vestida.

Te contemplo, aquí no hay duda.

Contemplo tu carne cruda.

contemplo tus redondeces te contemplo y resplandeces

contemplo tu cuerpo templo cuanto puedo te

contemplo que es como mirar dos veces

Para agarrar tu cintura se diseñaron mis dedos y agarré, quien dijo miedo, tus

caderas con ternura.

¿Qué más da que la locura colonice mi sentido?

Si tengo, cuando lo pido, en mi poder tu epicentro, si busco lo que en ti

encuentro, en todo lo que he vivido.

No hay función que represente

tu impecable curvatura. La matemática pura se sale por la tangente.

No hay un ábaco que cuente tus lunares en total, ni número irracional

que pueda con tu razón.

La equis de tu ecuación no te sienta nada mal.

Es veneración, deseo, es pasión y también calma.

Es carne, también es alma.

Es susurro y es jadeo, es ardor y es hormigueo, sonrisa y también temblor, es

confidencia y sudor, cotidianidad y asombro, lo que callo y lo que nombro,

eso y más es nuestro amor.

Amor, amor, amor.

Amor, amor, amor.

Me gusta de ti tu cara, concretamente tu boca.

Tu mirada me trastoca, tu piel me vuelve majara.

La lista aquí no se para.

hasta tus codos tus andares y tus modos me gustan tus pies tus piernas

me gustan tus frases tiernas y tu coño sobre todo

me gusta de ti tu pelo y me gusta tu sonrisa

me gustas de cualquier guisa me gustas hasta el desvelo

te pienso y ya entro en celo Me gustan todos tus

gestos. Me gusta tu polo opuesto.

Me gusta tu levedad.

Y me gusta la humedad de tu coño, por supuesto.

¿Va a venir tu hermana el fin de semana?

¿Qué va? Me ha dicho que está el niño malo. Y ella también algo regular.

Ya se ha puesto mal un par de veces este año.

A ver si va a ser alergia en vez de otra cosa.

El otro día me dijo el pirata...

Que este año las gramíneas están siendo más abundantes.

¿Quién es el pirata?

El que trabaja en la finca con mi hermano.

Que se parece a don Pedro, el practicante, pero con pelo.

Es que no caigo ahora.

Sí, que trabaja con Serafín.

¿Qué Serafín? ¿El de la venta? Sí.

A propósito, su hermana va a organizar una fiesta por la casa nueva y nos va a

invitar.

Que por cierto, hay que ir arreglado.

Otra vez de celebración. ¿Y tú? ¿Qué te vas a poner? ¿El traje gris?

Bueno, ese está bien.

Ese traje está viejo, cariño.

Bueno, ya veré.

Es que deberías comprarte un traje, porque además ese es de invierno y las

fiestas eran verano, ¿no? Sí, sí, pero que si hace calor me lo quito.

Ah, esa fiesta era tu hermana, ¿no?

Sí, sí, si no está el niño malo, claro.

¿Y quién más va? No sé quién invitará a Serafín, pero me ha dicho que va a ser

una fiesta gorda, que va a llevar un diyoque y un karaoke.

Me gustaría ver cantando a Serafín, ya me lo imagino.

Pues no canta mal.

¿Dónde has visto cantar a Serafín?

En la venta, lo he visto más de una vez.

Cuando se emborracha, ¿no?

Cuando se emborracha y cuando no.

¿Y qué canta?

Pues algún que otro fandango.

Ah, sí.

Su padre, desde luego, era muy aficionado.

El padre fue el que abrió la peña, pero las comidas de la madre eran tan buenas

que se buscaron otro sitio más grande y abrieron la venta.

La peña ya no está, ¿no?

La peña ya no. Ahora es la tienda de cosmética de Mariloli.

Ahí he estado yo comprando varias veces.

Yo con tal de que no coja el micrófono en cabeza, me conformo.

Porque el tío empieza a cantar y contar chistes y no hay quien lo pare.

Si es que es verdad, el pobre hombre todas las fiestas no deja cantar a

nadie.

Bueno, al chaval es que le gusta mucho subirse al escenario.

Oye, que bien está oliendo la comida. Vamos a comer ya.

Vamos.

¿Cuánto tu coño deseo?

Esa artesanía de carne, copiosa de flujos y trompas de falopio, más sálobre

que el agua del mar.

Yo te aseguro que si tu carne cae en mis manos, convertiré tu sangre en

guirnalda.

Más tú regálame el sabor de esa vulva española que no aguanto más el gusto a

nada en mi boca.

Así, niña, el otro día soñé.

El otro día soñé que rompía el lacre hilo de tu sexo, dejándolo huérfano de

bravitas.

Cuando entre las sábanas, entre ese rumor de amemaría, miróme este lleno de

bostezos embalsamando mi adolescencia para siempre.

Vi como entre tus dedos apareció ese hociquillo sanguíneo y rosa de tu

clítoris.

Asomado, viendo la lluvia tras la ventana, mientras tú gemías con voz de

esperma.

Mamá Luis, todo el arte y la novelería de la vida la concentras tú.

Pero a la verdad, vente conmigo ya.

Frena esas masturbaciones mañaneras y nutritivas de mírame y no me toques que

a tu coño aplica.

Y no nos haga más dolor.

Que tengo un vigor seminal a prueba de bomba, capaz de romper la esterilidad de

la menopausia más militante sin ningún dramatismo.

La misera mía.

Si este hidalgo te da ríos de leche, yo te daré mares.

Si en tu chita rosa él echa calderilla, yo echaré un capital.

Si él te hace serenata, yo te haré una cofradía.

Si mi amor me arrebata ese coño tan fresco y salutífero que tiene, que hasta

me da pena entrar en él por no ensuciarlo.

Yo ya es que no puedo.

No puedo por más tiempo estrangular mi polla como un pájaro que quiere nervioso

escapar para beber en el labio de tu sexo.

Venga, mujer, intenta romper la costra de tu maquillaje y compón una sonrisa

aureolada de deseo para mí.

Que mi polla ya está hinchada y ennoblecida.

Del temblor de mis labios puede nacer un hijo.

Pongamos nuestras sábanas crujientes de flujo y semen seco.

Yo sé que cada vez Que me ves tus pechos, perezosos que son en su justa

medida.

Sobornan a tu blusa para que dejes salir corriendo a darme un abrazo.

Así que vente conmigo sin preocuparte, que ya encontraremos la ideología

necesaria para justificar nuestras vidas.

Al fin y al cabo, cuando pasemos juntos, todas las calles darán al mar.

Y nuestra lujuria...

Joven y suicida nos permitirá a ambos seguir persiguiendo libidinosamente por

las callejas a esa muchachería disfrazada de fumar grifa.

María Muñito, mi semen y tu flujo van a formar en tu coño una flora bacteriana y

un lirismo excepcional.

El semen de otro compañera no será lacre que selle tu sexo para mí.

Me metería en él a sabiendas de que hubiera escondido un animal de picadura

mortal.

Y no me des puñaladas en los pies que aún así te seguiré.

No lo hagamos todo del revés.

No convirtamos tu coño en mi corona de espinas, te lo ruego.

Ay, dolorcita, que de ti tengo más hambre que un poeta.

Y aquí ya está todo dicho.

Alebréstate conmigo.

Y pongamos el sol en ola.

Y ya después que un golfo, viento de levante, nos ponga cada uno en nuestro

sitio.

¿Cómo crees que debería acabar esta película?

Con un final feliz.

¿Te gusta dominar o que te dominen?

Que me dominen, por supuesto.

Me gusta ser dominada al 100%. ¿Cuál es la mejor droga para el sexo?

La adrenalina.

¿Has sido feliz alguna vez?

No.

¿Hay algo que te dé vergüenza?

A día de hoy creo que no. Por lo como puedes ver, estoy ante todo el mundo

desnuda, hago lo que me pidan y no me cohibo.

Incluso las cámaras me encantan, que me miren, todo.

Me gusta.

¿Te gustas?

Obviamente sí.

¿Serías capaz de enamorarte de mí?

No.

¿Follarías conmigo si yo no fuera de la película?

No.

¿Te gusta que te hablen cuando follas? Me encanta, me encanta que me tengan

guarradas, incluso tonterías. Al fin y al cabo te ríes, es un trato íntimo,

pero que también te lo estás pasando bien.

¿Qué te gusta más, que te miren o que te toquen?

Que me miren.

¿Has tenido algún orgasmo en tus películas?

Sí, he tenido alguna vez alguno.

¿Crees que los tendrás en esta?

No.

¿Por qué?

Porque... vaya marrón.

Venga, tanto, tanto, tanto.

Porque el compañero que tengo de actor no se entrega al 100%.

Vale. ¿Lo vas a intentar?

Sí.

Eso, sin dudarlo.

Vale. Pues muy bien, Nerea.

Vengo de una familia un poco bastante desestructurada.

He pasado una infancia muy mala. De hecho, no he tenido infancia.

Relación con mi madre no tengo absolutamente nada.

Nunca se ha preocupado por mí.

Siempre me ha llamado interesadamente o para pedirme dinero o incluso robarme.

Antes de que hubiera mares, tú ya sabías

alitre y tenía el vaivén de la marea en tus andares

y refrescaba la tarde con el

volante de tu falda al caminar.

Sí, sí, así es.

Sigue, sigue, no pares como antes.

Sigue, sigue, no pares como antes.

Sigue, sigue, no pares.

No pares.

Así que no te lo escondas.

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