Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
English
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Greek
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
INSPIRADA EN EL JUEGO "HOMBRES LOBO DE CASTRONEGRO"
LOS HOMBRES LOBO
Se hace de noche.
La aldea duerme.
Antes de desaparecer,
el hombre con piel de lobo reparte los papeles.
¡Lárgate!
Todos los que lo rechazan se convierten en hombres lobo.
HOMBRE LOBO
Hay bestias entre los aldeanos de Castronegro.
Y, hasta que se revelen sus identidades, empiezan a buscar a su primera presa.
Los hombres lobo se abalanzan sobre su víctima inocente.
Y…
- ¿Qué dije de los móviles? - Perdón.
- ¿Jugáis o no? - Tengo un directo…
- Espero una llamada. - Tengo hambre.
¿Cuánto dura?
¿A qué jugamos exactamente?
A los Hombres lobo, papá.
¿Los Hombres lobo?
Como cuando era niño. "Amanece, se hace de noche…".
Usas poderes para cazar a hombres lobo.
¿Y nosotros tenemos poderes?
Sí, hay poderes. Yo soy la Vidente.
Tú eres el Cazador.
CAZADOR
Clara es la Niña pequeña. Théo es…
LADRÓN
- …el ladrón. - ¿Qué hacen los poderes?
Bueno, esperaba que papá se acordase.
No tengo ni idea. No conozco este juego.
¿Nunca ha jugado a los Hombres lobo con Nicole?
¿Nicole? ¿Quién es esa?
Sí. Mi mujer, por supuesto.
Que en paz descanse.
¿Por qué me miráis así?
¡Yo no os pedí que vinierais!
Estoy muy bien solo.
Además, traes a gente que no conozco. ¿Quién es esa chica?
Esta chica es Théo, papá.
El hijo que tenía Marie antes de conocernos.
Théo es mi hijo.
El pelo largo no lo hace una chica.
- No ha dicho eso. - ¡A mí me encanta!
- ¿Ya? - Sí.
Ahora que todos conocemos las reglas,
jugaremos una ronda rápida.
Haré sitio y repartiré las cartas otra vez.
¿Y no es una pena que nos quedemos aquí?
Hay una feria medieval en la aldea, como un carnaval.
- ¿Os apetece, niños? - ¿Adónde vas?
- Tengo un directo. - Va, ¿no puedes saltarte uno?
No, si no publico, pierdo seguidores y, si pierdo a mis seguidores, es como…
ser invisible.
Pero sabes que ser invisible no significa que seas inútil.
Quizá en tu época, Marie. Ya no.
Venga, ¿cuánto se gana vendiendo cosméticos a desconocidos?
Más que un profesorcillo.
Ya empezamos.
Este profesorcillo enseña clásicos a sus alumnos:
Sardou, Balavoine, Johnny, Delpech…
Dices que eres influencer, pero ¿a quién estás influenciando?
Está claro que no a mi padre.
Clase magistral de pedagogía.
Papá, no me fastidies.
Pasamos las vacaciones cuidándote, así que haz un esfuerzo.
- ¡Ojo a lo que dices, Stéphane! - Con mucho gusto. Pero soy Jérôme.
Tienes cara de Stéphane.
Me voy a la cama.
¿A mediodía?
Cada uno a lo suyo.
¡Gilbert!
Mamá, tengo hambre.
Ve a la cocina con tu hermano.
- ¡Cuyo corte de pelo me encanta! - No seas tan plasta.
¡Eso, no seas tan plasta!
Qué cansino.
Estupendo.
- ¿Es del trabajo? - Sí.
¿A quién defiendes?
Una mujer cuyo marido lleva 20 años pegándole.
- ¿Te enfada? - Mucho.
Por eso te quiero. Llámalos.
- ¿Seguro? - Seguro. Venga, llama.
Vale.
¿Guardo el juego o jugamos?
- ¡Guárdalo! - Vale.
A ver, el Hombre lobo va aquí.
El Cazador va aquí.
Esta es la Niña pequeña.
La Vidente…
El Ladrón y la Bruja.
¡Y listo!
- ¿Qué pasa? - ¡Yo qué sé!
¡Los chicos!
- ¡Papá! - ¿Estás bien, Gilbert?
¡Son los alemanes! ¡Todos al sótano!
¡Deprisa!
¡Rápido! ¡Vamos!
¡Papá!
¡Vamos, papá!
¡Cuidado!
¿Todos bien? ¿Louise? ¿Papá?
- Estoy bien. - Sí.
- ¡Théo, la luz! - ¡Algo bloquea las escaleras!
¿Clara? ¿Estás bien?
- ¡Por aquí! - Vamos.
¿Clara?
¿Estás bien? ¿Sí?
- ¿Clara? - Estoy bien.
¡Clara!
¿Dónde está el coche?
Porras, mi coche.
¿Qué pasa? Llamaré a la policía. ¿Tenéis cobertura?
Pues no.
Esta no es mi casa.
- Claro que sí, papá. - ¡Que no!
- ¿Siempre ha sido así? - Claro que no.
- No tengo tan mal gusto. - ¿Clara?
¡Clara!
Esto está muy raro.
¿Clara?
Es como Blancanieves y los siete enanitos.
- No está. - ¿Qué…?
¿Por qué todo es antiguo?
- ¡Oye! ¿Notas algo? - ¿Qué?
¡Porras!
Mantengamos la calma.
¿La calma? ¡Mi hija ha desaparecido!
Tiene que haber una explicación.
Quizá sea el carnaval de la aldea. Habrán hecho un decorado.
¿Todo esto en 30 segundos?
Vamos a la aldea. Quizá ella esté allí.
¡Venga, vámonos!
- Vamos, papá. Hay que encontrar a Clara. - ¿Y mi casa?
¡Clara!
Vamos.
Gilbert, ¿no puede ir más despacio?
Tu abuelo está en forma.
¡Clara!
- ¡Mamá, tengo hambre! - Sí, tesoro. Encontraremos algo.
¡Clara!
No creo que gritar sea de mucha ayuda.
Como no es tu hija…
- ¿Disculpa? - ¡Por aquí!
Bueno, no es solo tu casa.
¿Qué presupuesto tiene este carnaval?
¡Clara!
¡Lárgate! ¡Me asustas a los clientes!
Pero… ¡Oye, cuidado!
- ¿En serio? - Caramba.
No puede ser.
- Mamá, tengo hambre. - Sí, corazón. Espera.
Allí hay… ¡Mira, buñuelos!
Buenos días.
¡Son atrevidos!
Solo uno, por favor.
Claro, un buñuelo.
No tengo suelto. ¿Puedo pagar con el móvil?
- ¿Qué? - Pues con…
- Móvil. - ¡Oye! Sin monedas, no hay buñuelos.
Con esa actitud, la feria no ganará dinero.
"Vassier", como usted.
¿Es pariente?
BRUJO EJECUCIÓN ESTA SEMANA
No sé, pero no pueden usar nuestro apellido.
- Venga ya. - Disculpe. ¿Quién es el organizador?
- ¿El organizador? - Sí.
¿El Alguacil? Va a ejecutar en la plaza.
En la plaza…
¿Ejecución?
¿Clara?
Disculpe, ¿ha visto a una mujer joven, veinteañera, mestiza?
- ¿"Mestiza"? - Sí.
- No son de aquí, ¿no? - No, somos de París.
¡Madre mía! ¡Qué lejos!
A unas tres horas sin tráfico. ¿No la ha visto?
Pues no.
- No está aquí. Vamos. - Antes hablaré con el organizador.
¡Aldea de Castronegro!
Ahí está.
Capturé a una bestia diabólica.
¡Traedla!
Soy inocente.
¡Lo juro por Dios!
- Andabas por la calle de noche. - Perdí una oveja.
Hallamos sangre en tu ropa.
- Me corté arreglando… - ¡Silencio!
¡Son mentiras!
¡Mentiroso!
¿Qué decís? ¿Este hombre es una de las bestias?
¡Sí!
Sí…
¿Y cuál debería ser su castigo?
La muerte. ¡La muerte!
- ¡La muerte! - ¡Loulou!
Verdugo, haz tu trabajo.
- No te preocupes, todo irá bien. - ¿De verdad?
Esto es muy violento para ti.
Además, es hiperrealista.
¿Ha visto a…?
¡Gracias por lo de la ropa!
¡Nos largamos!
¡Larguémonos de aquí!
¡Papá, vamos!
¡Jérôme! ¿Qué pasa?
¡Es sangre, sangre de verdad!
Pero ¿qué dices?
- Ostras. - Sí.
- ¿Puedo probarla yo? - ¡No!
¿Qué pasa ahí? Mi hija desaparece, ejecuciones públicas…
Decoran mi casa en secreto…
Solo hay una explicación: es una aldea medieval
con ejecuciones y sangre real.
Viajamos en el tiempo.
- Tu hijo solo dice bobadas. - Calma.
No, tiene razón. El chaval se droga.
- Se le va la olla. - ¡Mira quién habla!
Un respeto por papá.
Puedo defenderme yo solito.
- ¿Mamá? ¿Jérôme? - Un segundo, tesoro.
Théo no se droga. Si tiene estrés…
No estoy estresado. Me siento genial.
- Centrémonos en Clara, ¿vale? - ¡Mamá! ¡Jérôme!
- ¿Qué? - ¿Qué?
Disculpe, señor.
¿Ha visto a una joven guapa, veinteañera y mestiza?
¿Sí? ¿No?
¿Habla francés?
- ¿En qué año estamos, señor? - ¡Théo!
Este es el año de nuestro Señor, 1497.
Qué atuendo estrafalario.
- ¿Se habrá mirado al espejo? - No ha hablado.
Entonces es un ventrílocuo.
- No. - ¡Tienes cobertura! Llama a Clara.
No. Es la alarma para la reunión…
¡Apaga la alarma! ¡Que se enfada!
- ¡Un segundo! - ¡Apágala!
- ¡No me funciona! - ¡Apágala! ¡Cuidado!
Vámonos.
- ¿Cómo tienes la muñeca? - Bien, gracias, Jérôme.
- Me has llamado Jérôme. - ¿Y cómo quieres que te llame?
Y…
¿cómo se llamaba mamá?
Desvarías, hijo. Se llamaba Nicole.
Nació el 3 de julio de 1946.
Calzaba un 37
y su número de la seguridad social
era el 2-46-07-350-132-148.
¿Por qué?
Por nada.
- Algo pasa. - Estoy de acuerdo.
¡Cuidado!
¡Niños, atrás!
- Mamá, ¿qué pasa? - Ni idea, corazón.
Pero ¿qué…?
SOY…
SOY YO.
¿Yo, quién?
SOY YO CLARA
¡Clara!
- Espera. - Ten cuidado.
¿Qué te pasa, hija?
¿Por qué no me oyen? ¿Son tontos o qué?
Ya está, ya podemos oírte.
- Pero yo no he hablado. - Sí.
¡Sí que has hablado! La oís, ¿no?
- No. - Para nada.
¡Papá! ¿Me estás leyendo la mente?
Ojalá no desvaríe como su padre. Es lo último que necesitamos.
No me había dado cuenta: se está quedando calvo.
Mantengamos la calma.
Os he visto en la ejecución.
No sois de aquí.
¿Qué hacéis aquí? ¿Sois parientes del brujo?
Me alegro de que lo haya mencionado. Me desagrada que hayan…
No somos de su familia. Estamos de paso.
Vimos la casa vacía y paramos a descansar. Punto.
¿Verdad? Eso es todo.
¡Sois brujos!
- ¡No lo toques! - ¡Cálmate!
No somos brujos.
Nosotros…
Somos artistas, ¿no?
- Eso. - Sí.
Somos juglares.
Soy Daniel el Juglar, eso es todo.
Y esta es mi compañía.
Los Juglaretes.
Interpretad algo.
Pero no…
No tenemos material. ¡Espere!
Ve a por mi guitarra, corazón.
- ¿Qué? - ¿Tu qué?
Mi laúd.
Ve a por mi laúd.
¿Tu qué?
Como una guitarra pequeña.
Tiene suerte, nunca viajo sin mi laúd.
Sí.
Vamos.
- Por favor. - Gracias.
¡Venga!
Sí. Venga. Uno…
Vamos, tres, cuatro.
Les dices que mi oficio
es incierto,
que nadie sabe qué seré
dentro de un año.
Si supieran que, para ti,
un día fui el mejor de los cantantes
y que, por esa razón,
quisiste tener un hijo mío,
que se ha hecho mayor.
¿Y ellos, qué?
¡Vamos! Tres, cuatro…
Los jueces y la ley
no me asustan.
Es mi hijo, mi batalla.
Ella no debería haberse ido.
Muy bien.
Acabaré con todo
si tocas
al fruto de mis entrañas…
A compás, por favor.
Ella no debería haberse ido.
Muy bien.
- ¿Estás bien? - Sí.
Meteos en casa.
Vienen las bestias.
¿También hay bestias?
¡La aldea duerme!
¡Vuelvan a casa! ¡Vienen las bestias!
¡Se hace de noche, la aldea duerme!
¡Váyanse a casa! ¡Vienen las bestias!
¡Vienen las bestias!
¡Tengo hambre!
Sí, mi vida, busco algo.
Probaremos con esto.
Genial, así ya no le hablaremos a una silla vacía.
Ya está, ¿ves?
"Bruja,
Ladrón, Cazador, Vidente,
Hombre lobo".
- No es hora de jugar, corazón. - No estoy jugando.
Está en esta caja.
- Estaba bajo un mueble. - Espera.
Déjame ver.
¿No es este tu juego?
Sí. ¿Y qué hace aquí?
¡No fastidies! No es un viaje en el tiempo, es el juego.
Pues es cierto: se droga.
Que no.
- Las cartas corresponden a poderes, ¿no? - Sí, ¿y qué?
Pues que tenemos esos poderes.
Gilbert es el Cazador, por eso es tan fuerte.
Bueno, no exageremos…
Muy en forma, digamos.
Clara es la Niña pequeña.
La Niña pequeña, no muy visible. ¡Invisible!
Nada que ver. La única niña por aquí es Louise.
Y tú siempre serás mi niña.
¡Ya estás otra vez! ¿Con quién hablas?
Oyes voces.
No es posible que él tenga un poder y yo no.
No, no he oído nada. Solo estoy pensando en voz alta.
Jugamos a los Hombres lobo.
Todo tiembla, es el medievo en casa de nuestro antepasado
y tenemos poderes.
- Estamos en el juego, es evidente. - No digas chorradas.
La caja puede haber vibrado justo antes del terremoto.
- ¿Qué? - ¿Ves? Estamos en el juego.
Piensa, papá, por favor. Es tu juego.
¿Cómo volvemos a casa?
¡Yo qué sé! No es mi juego.
Lo encontré en el ático y no tenía las reglas,
así que me las inventé y fueron evolucionando sobre la marcha.
¡Eso es todo!
Yo soy el Ladrón. ¿Cuál es mi poder?
Ni idea.
Pero recuerdo una regla.
Para ganar el juego,
debemos desenmascarar a todos los Hombres lobo
y matarlos a todos
antes de que nos maten ellos.
¿Y si yo soy un Hombre lobo?
No, mi vida, no te preocupes.
Nadie te va a matar. ¡Nadie!
¿Vale? Nadie.
Nadie te matará y tengo buenas noticias: hay algo para cenar.
Además, no tiene tan mala pinta. Puedo hacer un poco de sopa.
"Sciurus folliculus".
- Deben de ser garbanzos. - Son testículos de ardilla.
¿Bien, Loulou? Te damos las buenas noches.
Es hora de dormir.
Mañana nos iremos a casa. Lo prometo.
Sí.
¿Me contáis vuestra historia otra vez?
Érase una vez,
hace unos diez años,
tu madre acababa de separarse de un fracasado.
Yo estaba soltero y, además de ser profesor de música en el colegio,
daba clases particulares de guitarra.
En ese momento, yo buscaba distraerme un poco,
bien practicando un deporte o aprendiendo a tocar un instrumento.
Entonces busqué en Internet "profe de guitarra"
y fui a dar con tu padre.
Le enseñé a tocar con guitarra su canción favorita
y, obviamente, se enamoró perdidamente de mí.
Obviamente.
Dos años después, llegaste tú.
Como un regalo.
Vale. Fin. Buenas noches.
¡Pero me encanta la canción!
No, hora de dormir, tesoro.
Donde vivo, los bosques se mecen y los tejados arañan el cielo…
Estoy agotada.
Venga, buenas noches.
Te quiero.
Venga. Buenas noches.
¡Que era broma!
Buenas noches, mi vida.
¿Qué haces?
Nada.
Mantenerme ocupado.
Mira, no sé dónde estamos
ni en qué época,
pero sienta bien volver a pensar con claridad.
- Perdona, debo venir más a menudo. - No te disculpes.
Ver a la gente irse no es agradable.
Volveremos a casa.
Y yo estaré allí.
Hasta mañana, papá.
Buenas noches, Jérôme.
- ¿Quién está ahí? - ¿Qué pasa?
¿Qué…?
Creo que quiere decirnos algo. ¿No?
Espera. Relájate.
¡Los hombres lobo se dirigen a la aldea! ¡Casi me devoran!
¡Tenemos que irnos ya!
Hay hombres lobo, casi la devoran y debemos largarnos.
Siempre se le ha dado genial la mímica.
¿Dónde está Loulou? ¿Loulou?
¿Loulou?
- ¿Loulou? - ¿Loulou?
¡No está aquí!
- ¿Louise? - ¡Louise!
No os mováis.
¡Soy yo!
Entra, mi vida. Rápido.
¿Qué hacías?
- He ido a hacer pis fuera. - ¡Pues no!
¡No salgas sola! ¡Quizá seas un hombre lobo!
¡No soy un hombre lobo!
¡Os lo juro!
¡Y te creemos!
- Átala… - ¿Qué tal si le ponemos bozal?
Si dice que no es un hombre lobo, no lo es.
Esperad, yo me encargo.
En 50 años de póquer, nunca me han colado un farol.
Mírame.
¿Tú eres…
un hombre lobo?
¡No!
Estoy segurísimo. No es un hombre lobo.
¡Me he equivocado! ¡Hay que atarla!
- Cuidado. - Quietos.
- ¡Para! - ¡Cuidado!
¡La cuerda! ¡Pasadme la cuerda!
¡Théo! ¡La cuerda, rápido!
¡Las bestias han vuelto a matar!
Ay, Louise.
¿Jérôme?
¡Jérôme, despierta!
- ¿Dónde estamos? - En el año 1497.
Ah, sí. Jolín…
Louise vuelve a ser ella.
¡Loulou!
Mi amor.
¡Tengo hambre!
No, espera.
¿Qué haces?
Te vas a hacer daño.
¡Estás preciosa!
Gracias.
Tú tampoco estás mal.
Vale, ¿para qué es esto exactamente?
Es para cazar hombres lobo.
¡Vamos, Jérôme!
Solo son hombres lobo de noche, así que…
No puedes empezar a apuñalar a aldeanos al azar.
No, nadie va a cazar a nadie.
He estado pensándolo, ¿vale?
Es la casa de tu antepasado. Es su juego. Visitémoslo en la cárcel.
Preguntémosle cómo volver.
- ¿Vale? - También puede funcionar.
Eres abogada, pide una visita.
¿Una visita en 1497? Si no lo han torturado a muerte, es un milagro.
- ¿Rábanos? - ¿Flores, señora?
No, gracias.
Parece que funciona. A ver, niños.
Hablaremos con el antepasado mientras vais al mercado por comida.
- ¿Vale? - Pero ¿con qué dinero?
Bueno, he tenido una idea:
aprovechar que Clara es invisible.
No, mi hija no es una ladrona.
¿Sí? ¿Prefieres morir de hambre?
Soy el Ladrón del juego. Debería robar yo.
No, hemos visto ejecuciones sumarias y ataques de bestias.
Evitar ser detenidos sería estupendo, ¿vale?
Venga.
- Nos vemos en una hora, ¿vale? - Sí.
- No lo olvidéis: es la Edad Media. - ¿Eso significa…?
Significa que es como un país extranjero: tienes que adaptarte.
¿Te acuerdas de Roma, Marie? Pedí agua en el café y me lincharon.
En Dublín fue fatal cuando pedí cerveza sin alcohol.
- Bruselas… - No enumeres.
Bueno, pues eso, que, en el extranjero,
te comportas como tal y haces como los locales.
Es la Edad Media: sed discretos y adaptaos.
- Vale. - Aquí en una hora.
- Vale. - Vamos.
Hasta luego.
¿El laúd es discreto y para adaptarse?
No, es para pasar desapercibidos.
¡Mirad, el juglar!
Mi marido es soldado. Te oyó cantar y dice que tu voz es angelical.
Es un poco exagerado. Hago lo que puedo.
¡Toca para nosotras! "El buen Carlos VIII".
No me sé los acordes.
- "El mozo de cuadra". - "Estrangulé a un borgoñón".
- ¿Qué tal una original? - Mejor, ninguna.
Venga, vamos.
- ¡Adiós, gracias! - Espera.
Dime tu secreto. ¿Cómo me convierto en juglaresa?
Haz un doctorado y comete muchos errores. Vamos.
Soy el Ladrón. A lo mejor puedo robar lo que quiera.
¿Ves? No tengo que ser invisible.
Bonita pulsera.
Coge esto. Ahora vuelvo.
¿Qué? No te preocupes. Todo irá bien.
Perdón.
¡Vuelve aquí, sabandija!
¡Detened a ese ladrón!
¡Detenedlo!
Déjame hablar a mí.
Buenos días, señores. Daniel el Juglar.
Buenos días.
- ¿Está detenido aquí Childéric Vassier? - ¿Ese asqueroso brujo?
Exacto.
Bueno, pensé que algo de música podría calmar su alma.
¡Que arda en el infierno!
Vale, bueno…
Vale, no tenemos todo el día.
Queremos revisar los cargos que se le imputan.
- ¡Cierra la boca, ramera! - ¿Perdona? ¿Qué me has llamado?
- ¡Lo que me da la gana! - ¡Bueno! ¡Calma!
¡Controla a tu mujer!
Una buena paliza no le vendría mal.
¡Tócame otra vez y te reviento!
Cariño, piensa en los niños, por favor.
Sí, es la Edad Media.
Vamos. Los niños estarán esperando.
Es verdad.
- Buenos días, Daniel. - Hola.
Te he guardado esto.
Gracias.
¿Qué?
Nada.
Para coquetear, sí,
pero, para enfrentarse a dos zoquetes, ni rastro.
Antes pude intervenir, pero descubrirían nuestra tapadera.
Además, estamos en la Edad Media.
Ya, vaya coincidencia.
Estabas acojonado, pero no tiene nada de malo.
- Para nada. - Venga.
Para nada.
- ¿Y la paradoja temporal? - ¿Qué?
La paradoja espaciotemporal.
No. Ni idea.
Si viajas en el tiempo,
actuar en el pasado puede ser catastrófico en el presente.
Perdón, en el futuro. O sea, lo que viene luego.
No hacer nada, ya se sabe.
- No veo correlación. - Bueno.
Es sencillo.
De haber reventado a ese idiota,
el feminismo nacería 500 años antes de tiempo.
Imagina el efecto después.
Ya. Sin guerra ni contaminación, ¿una sociedad 200 veces superior?
Sí, imagino el efecto.
Es…
Fue un mal ejemplo, pero ya me entiendes. Es que…
Hay que tener mucho cuidado.
"Cuidado", dice.
Mi ex era egoísta, pero no se habría acobardado.
Tu ex…
¿Qué pasa?
¿No está Théo contigo?
- Espera. - ¿Qué pasa?
- ¡Lo he perdido! - Lo ha perdido.
¿Perdido? ¿A qué te refieres?
- ¿Perdido, dónde? - ¡Cálmate!
Claro, siendo mi hijo, tenemos que calmarnos.
¡Forasteros!
- ¿Sí? - ¿Sí?
Vuestro hijo me lo ha contado. Sois del futuro, ¿no?
No, para nada. Solo dice tonterías.
Creemos que se droga.
¿Dónde está mi hijo?
Tranquila, mamá.
Soy yo, Théo.
Théo.
Herrero.
Théo. Herrero.
- Théo… - ¡Basta!
¡Es mi poder! ¡Robo la apariencia, qué pasote!
De pasote, nada. En absoluto. ¡Para ya!
- ¿Por qué? - Porque… ¿Y si te quedas atascado?
Cuando hayas explorado tu identidad…
¿Vale? Entonces genial. Te apoyaré al cien por cien.
Pero estarías muy perdido, ¿entiendes?
Sí. Creo que tienes envidia.
Porque no tienes poder.
¡Espera, Théo!
Tu poder es increíble. Y lo más importante: es muy útil.
¿Ya has acabado de yantar?
Comer. Significa "comer".
¡Sí! No, esta loca me ha quitado el apetito.
Ha tenido otro berrinche. Dos horas en la celda le ayudarán.
- ¡Grita ahora, pelandusca! - ¡Para! Me encargaré de esta buscona.
¿"Buscona"? ¿En serio?
Lo siento, mamá. Me he dejado llevar.
¿Childéric Vassier?
¿Childéric Vassier?
¡Hay ratas! No pasa nada.
¿Hola?
No hay nadie…
¡Childéric! ¿Childéric Vassier?
¡No más torturas! ¡Lo suplico!
¡Por enésima vez, no soy brujo!
¡Silencio! No le haremos daño.
Acérquese.
Sí.
Somos sus descendientes. Venimos del año 2024.
Jugamos a su juego y hemos acabado aquí con poderes.
¿Cómo volvemos a nuestra época?
No…
No lo entiende.
Théo, enséñaselo.
Vale.
¡Guardas!
¡Silencio!
¡Ustedes son los brujos! ¡Soltaron a las bestias en Castronegro!
No hemos soltado nada. ¡Silencio!
El juego de los Hombres lobo…
Ladrón, Vidente, Brujo y todo eso… Lo inventó usted, ¿no?
¡No! ¡Un hombre con piel de lobo trajo el juego!
¿Quién es ese hombre con piel de lobo?
Lo acogí hace tres noches,
antes de que las bestias empezaran a atacar.
Vale… Él podría saber cómo enviarnos a casa. ¿Dónde está?
No sé. Desapareció al día siguiente.
Vale, ¿y qué aspecto tenía?
Era un hombre.
- Sí. - ¡Con piel de lobo!
¡Se lo suplico, no quiero que me quemen vivo! ¡Sáquenme!
¡No soy brujo! ¡Ni sé hacer sopa, menos aún pociones!
¿Quién me ha robado el casco?
Mamá, tenemos que irnos. ¡Por aquí!
¡Gracias, Childéric, suerte!
¡Espere! ¿"Suerte"? ¡Sáqueme de aquí!
No se preocupe, ahora soy su abogada.
De acuerdo.
Pero ¿qué es una abogada?
¿Con quién hablas?
Con las rejas.
Piden aceite.
Un hombre con piel de lobo le dio el juego,
pero desapareció.
Si queremos volver a casa, tenemos que jugar y ganar.
Para ganar, encontremos y matemos a los lobos.
¿Matarlos? No vamos a matar a Louise. Esperad.
Cuatro cartas son cuatro hombres lobo.
Si matamos a tres, quizá baste.
O matamos a dos, los guisamos con dos testículos de ardilla y listo.
- ¿Tienes algo mejor? - No.
Vamos a palmar todos en 1497. No pasa nada, nunca he tenido la lepra.
No me quedaré quieto esperando a ser devorado.
Matemos a los tres y a ver qué pasa.
Estaré al loro en la aldea…
¿Estarás al loro? ¿En serio?
Estaré al loro, sí. Voy a…
Investigar. Soy muy perspicaz últimamente.
Perspicaz… Cualquier cosa menos eso. Su hija dejó la uni y él no tiene ni idea.
¿Has dejado la uni?
¡Clara, ven ahora mismo!
¿Clara? ¿Adónde ha ido? ¡Clara!
- ¿Desde cuándo lo sabes? - ¿Cómo lo sabes tú?
Tienes un poder. Eres la Vidente. Lees la mente.
Solo soy perspicaz, eso es todo. No vamos a… ¡Eso es todo!
Si no lees la mente, no sabes que me encapriché
de un testigo de la boda de Cédric, el verano pasado.
Mientras tú bailabas, me lo llevé a la cocina.
Me besó en el cuello y me pasó la mano por debajo de la blusa.
- Me acarició… - ¿Quién es ese canalla? Lo mato.
Lo sabía. ¡Es una vergüenza de poder!
- ¿Sí? - Sí.
¿Y ponerme los cuernos?
No te he puesto los cuernos,
pero, si sigues así, quizá se me ocurran ideas.
Te lo advierto, Jérôme. Te prohíbo usar tu poder conmigo.
Al menos tengo un poder.
¡Sirvo de algo, querida!
Basta.
Hay que matar a tres hombres lobo, volver a 2024…
¿A 2024?
¿De verdad sois del futuro?
Preguntaremos nosotros.
¿Quién eres? ¿Qué haces?
Me llamo
Piero.
Soy el vecino de Childéric.
Soy artista.
Inventor, un po'.
He venido a llevarme objetos que hay tirados por ahí.
Childéric, poverino, è finito.
Acabará en la hoguera.
¿Por qué estabas fisgoneando?
A la gente no le gustan tipos como yo.
¿Eres hombre lobo?
¿Hombre lobo? ¡Ma no! No soy un hombre lobo.
Jérôme, adelante.
Utiliza tu poder.
Léele la mente.
Stai buono, ¿vale?
È tanto bello quando si concentra…
¿Sabéis italiano?
¿Qué significa "È tanto bello quando si concentra"?
"Está muy guapo cuando se concentra".
¡Ah, vale! "Los tipos como tú" no nos molestan.
- No. - ¿No?
Tenéis…
Tenéis suerte.
Así que en el futuro no será un problema, ¿no?
Pero, ahora mismo,
aquí, si la gente se entera de que me gustan…
los hombres también, me arrancarán la piel.
Me hervirán y me descuartizarán.
¿En serio?
Sí, estamos en la Edad Media.
¿Lo desatamos?
- Sí. - Venga.
Grazie. Es amable.
Grazie, tesoro. ¿Podéis darme algo de beber?
- Claro. - Un po' di vino.
¡Clara!
¡Tráele agua al señor!
Para volver al futuro, debemos encontrar hombres lobo.
¿Sabes quién podría ser uno?
Si lo supiera, os ayudaría, pero…
Es mi hija, invisible.
Sí, no es muy práctico.
Ma por tu hija, yo podría hacer algo.
Entonces, esto…
es una especie de arcilla
que los exploradores trajeron de las Américas.
¿Conocéis las Américas?
- Sí. - Pero la he perfeccionado.
¿Veis?
Mirad, es…
flexible.
¿Capito? Elástico, pero resistente.
Es caucho.
- ¿Caucho? - Sí.
¿Qué vas a hacer con eso?
Cuando tu hija salte ahí dentro,
este "caucho", como tú lo llamas, le dará otra piel.
Una segunda piel. ¿Capito?
Ma se la podrá quitar cuando quiera, tirando de ella así. Es práctico, ¿verdad?
No está nada mal.
Excepto por lo de que no es…
No es mi hija. Es demasiado pálida, del color del caucho.
Sí, non c'è problema. Sujeta. Puedo hacerla más oscura.
Guarda qua.
- Attenzione. - Sí.
¡Ecco!
¡No, más!
- ¿Más? - Sí, más.
- ¡Más! - Para.
- ¡No! - Un poco más.
- ¡No! ¿Ma cosa fai? - Sigue.
¡Ya está!
Ahora es Clara.
Así es mi hija.
¿Así es vuestra hija?
- No, es suya. - No, es mi hija.
Tuve a Clara con otra mujer.
- Otra… - Y Théo no es mi hijo.
No, Théo es de mi primer marido.
- Sí. - Olivier.
- Tú eres Olivier. - No, yo soy Jérôme.
Olivier fue su primer marido.
- Sí. - Aspetta, ¿el marido de Marie?
- Su ex. Clara es mi hija. - Clara…
Eso es.
Pero somos los padres de Louise.
¡Finalmente!
La familia, ¿no?
Es el futuro, es la libertad… La gente no para de mezclarse.
- ¿Lo removemos? - Sí.
- Removamos. - Removamos.
Hay que remover bien.
Allora, ya casi lo tenemos.
¡Y listo!
No, aún no. Le falta una. Justo ahí.
- ¿Seguro? - Sí.
- ¿Aquí? - Sí, seguro.
¡Ecco!
Esta de aquí
sí que es mi hija.
Y ahora, muy importante, los ojos, lo sguardo, la mirada.
¡Sacude la cabeza! ¡Muévela!
¡Ecco!
Eso está mucho mejor.
Ahora le daré el toque final.
Me gusta disfrazarme.
- Claro. - Sí, genial.
Pero bueno…
Elige la que te guste más.
¿Esta de aquí? Sí.
Esta es bonita. Vale…
¡Ecco!
- ¿Sí o no? - ¡Sí!
Sì, no, aspetta.
Esto es un pequeño invento mío, un regalo. Allora…
Aspetta… Ecco, prova ancora.
¡Esta peluca es horrible!
- ¿Me oís? - Sí, perfectamente.
Estás guapísima, muy bien, mira.
¡De caucho!
No.
¿Tendrías maquillaje?
¡Certo! Algunas cosillas…
No, estás genial al natural, te lo juro.
- Gracias, hay que cazar lobos. - ¡Gracias!
- ¡Prego! - ¡Gracias, Piero!
¡Sì! ¡Y buena suerte!
- Si intentan algo… - Papá…
¿De dónde viene esta?
Esta mi hija.
Esta también sabe hablar.
¿De dónde vengo?
"Vengo de una tierra
chamuscada
por el viento,
de páramos rocosos.
Alrededor de los lagos,
para los vivos,
es un lugar infernal".
De Connemara. ¿Le supone a alguien un problema?
- ¿Te supone un problema? - No.
Parece un sitio precioso. Sin duda.
¡El Alguacil ha capturado una bestia! ¡La va a ejecutar!
¡Aldea de Castronegro!
La última ejecución fue un lamentable malentendido.
Un pastor inocente.
Sí, bueno…
¡Pero esta vez está claro!
¡Esta mujer es una bestia!
¡Juro por Dios que no es cierto! ¡Soy inocente!
¡Mentira!
¡Todos saben de tu rareza!
¡Aún estás soltera!
¡Con 17 años!
Qué pandilla de locos. Ya, es la Edad Media.
¿Esta que veis es una bestia?
¡Sí!
¿Qué castigo merece?
¡La muerte!
Verdugo, trabaja.
No puede ser que la maten. Hay que hacer algo.
Si hacemos algo, nos liquidarán.
Podría ser un lobo, y eso nos ayudaría mucho.
Ay, no.
¡No!
¡Alguacil, se va a poner el sol!
¡Vamos! ¡Rápido!
¿Estás de broma?
De broma, estarás tú.
Las ejecuciones diarias acaban pasando factura.
- ¿Tienes otra hacha? - ¿Y tú, otra espada?
¡Por supuesto!
Me alegro por ti.
¿Sabes cuánto gana un verdugo? Aprovecho que estás…
¡Otro día! ¡Mata a la bestia y rápido!
Sí, pero ¿con qué? ¿Con el mango?
¡Alguacil! ¡Se ha puesto el sol!
¡Aparta!
¡Que se haga justicia!
Larguémonos.
¡Mi hijo!
¡Salven a mi hijo!
- Voy. - ¡No, papá!
Tranquilo, hijo. Tu padre es duro como una piedra.
¡Salven a mi hijo!
¡Por favor!
Al tener las herramientas adecuadas, es más fácil.
HOMBRE LOBO
Tengo su carta.
- Muy bien hecho. - ¡Genial!
- ¿Qué está pasando? - ¡No!
¡Encontradla!
¡Rápido! ¡Separaos!
¡Loulou! ¡Louise!
¡Louise!
¡Louise!
¡Deprisa, volved a vuestras casas!
¡Un bebé!
¿Un bebé? ¿Dónde?
Un bebé, no. Una bestia, pero bebé.
¡Ahí! ¡Sígueme!
¿Louise?
¿Louise?
¿Louise?
Está bien. Está con Gilbert.
- ¿Y Clara? - Ni idea.
- Porras. - Volved a casa. La buscaré yo.
No te mueras, ¿vale?
No pasará nada.
Marchaos.
Sí, creo que morirá.
¿Clara?
Quédate aquí, los distraeré.
¡No!
Papá, confía en mí.
Oye.
Que sea invisible no significa que sea inútil.
Vale.
Ten cuidado.
¡Tengo uno! ¡Es mío!
HOMBRE LOBO
Bueno, ya solo quedan dos.
- Eso espero. - Sé cómo encontrarlos.
Mirad, aún conserva los dientes.
Mismo pelo, mismas mejillas. Es Hombre lobo, pero sigue siendo Louise.
Lo mismo pasa con los otros. Los vi de cerca.
Mañana los buscamos,
los matamos y cogemos su carta.
He visto que lidera la manada una hembra.
Tiene las patas blancas. Será una anciana.
También hay un macho. Tiene la panza grande y cojea.
Ya lo tenemos todo para encontrarlos.
¿Qué, juglar?
¿Cortejando ancianitas?
- ¿La conoce? - ¿A la madre Warter?
Buena mujer.
Desconfíe de todos. Podría ser una de las bestias.
Imposible. Ha regresado de la ciudad esta mañana.
- Enséñale tus bollitos a Daniel. - ¿Perdón?
Ahí…
¡Ah, sí! Vale…
No, gracias.
Prudencia.
Es un poco raro, ¿no?
Sí, pero bueno, los artistas son así.
¿Es usted de aquí?
Vaya que si lo soy. Soy la más vieja de la aldea.
Tengo 52 años.
¡Qué pasada!
¡Lárgate de aquí, sí!
¡Fuera de aquí!
¡Es él! ¡Es un lobo!
Avisa de que sabemos de uno. Me encargaré de él.
¡No se mueva!
Se lo advierto.
¡Tengo poderes!
Así que ni se le ocurra transformarse.
¿Transformarme? ¿En qué?
En hombre lobo.
¡He visto sangre en su ropa!
¡Eso no es nada! ¡Mi marido me pega!
Entonces…
¿Cuál es?
¿El del medio?
Perfecto.
Buenos días, señor.
Letrada Poulain-Vassier, abogada de su mujer.
- ¿Su qué? - Su abogada.
- ¿Quién es? - Ni idea.
- Usa palabras raras. - Sí.
¿Reconoce haber pegado a su mujer?
Claro que sí, es mi mujer.
Pero no le pego sin motivo.
O la sopa está demasiado caliente o demasiado fría,
o recoge la leña a paso de tortuga…
A veces incluso me pide que me bañe.
- Sí, abuso un poco. - No.
No, yo creo que hay otras formas
de comunicarse que no impliquen pegarle.
¿No?
- ¿Como azotarla? - No.
- ¿Ahogarla? - ¡No!
- ¿Escaldarme? - ¡No!
Comunicándose. Hablando entre los dos.
Como iguales, ¿vale?
Una bofetada de vez en cuando está bien.
Mire…
Haga lo que quiera. Yo me habría divorciado ya tres veces.
¿Qué es eso que dices de "divorciarse"?
El matrimonio es indisoluble.
No hay divorcio. ¡Propones herejías!
No me refería a un "divorcio" como tal, ¿vale?
Mire, le facilito mi nombre, por si acaso, ¿de acuerdo?
Le cojo esto prestado.
ESCRIBANO
Ya está.
¿Sabes escribir, mujerzuela?
No, en absoluto.
- ¡Bruja! - ¡No, en absoluto!
- ¡Bruja! - ¡Calmémonos! Evitemos el burn-out.
- ¿Burn-out? - Sí, en inglés.
- ¡Ostras! ¡No! - ¡Lo admite!
¡Trabaja para los ingleses! ¡Apresadla!
¡Bruja!
¡No trabajo para los ingleses de ninguna manera! ¡Suéltenme!
Tu marido te quiere, bruja, él defiende tu causa.
¿Se anula la hoguera?
Calma, fulano, sigue en pie.
Te doy cinco minutos con Daniel.
¡Juglar!
- Cinco minutos. - Sí.
Ni un segundo más.
¡Jérôme!
¡Nada de tocarse!
Bueno…
¡Mi descendiente!
¡Mi viva imagen!
- ¿Tienes esta marca de nacimiento? - No.
- ¿Ciego del ojo derecho? - No.
- ¿Costras en las gónadas? - ¿Perdón?
- ¿Tienes costras en las gónadas? - No.
Pero…
- Quiero un poco de intimidad. - Sí, claro.
¿Estás bien? ¿Sí?
¿Los niños? ¿Cómo están?
No les apasiona que acabes en la hoguera.
Mira el lado bueno. Dicen que no duele.
O menos que el empalamiento.
¡Qué bien!
Pero más que el desmembramiento.
- No me extraña. El año pasado, un amigo… - ¡Venga ya!
- ¿Paramos ya? - Lo siento.
Jérôme…
La cabeza.
Presta atención.
Debes escapar.
Con tu padre y los niños.
¿Sin ti? No.
Piensa, Jérôme. Nos faltan dos cartas más y no podemos matar a Louise.
Nunca ganaremos el juego.
Pero vosotros podéis salir.
Así que debéis iros.
Lejos de aquí.
¿Y dejo que te quemen? No.
No hay opción.
No nos iremos sin ti.
"Iré adonde tú vayas".
Esta vez, no.
Hazlo por los niños.
¿Vale?
Ya basta.
Vuelve a casa, juglar, se hace de noche.
- ¡Por los niños! - ¡Fuera!
¡Por los niños!
¡Número dos! ¿Gracias a quién?
Gracias a Gilbert.
HOMBRE LOBO
Contened vuestra alegría.
¿Me he perdido algo?
Han detenido a mamá.
La quemarán mañana.
Quiere que nos marchemos de Castronegro, sin ella.
No la dejaremos.
Necesito tu ayuda.
Certo, entra.
¡Aldea de Castronegro!
Quemando a esta bruja y a este brujo…
No soy un brujo.
…purificaremos el alma de esta aldea con fuego.
Acabaremos con esta maldición.
Bruja.
¿Quieres decir algo?
¡Hermanas!
¡Hoy en día
os abofetean, os pegan
y os queman!
Pero algún día seréis iguales a los hombres.
¡Tendréis derecho sobre vuestros cuerpos,
para divorciaros, trabajar e incluso votar!
Sí.
Hoy nos llaman brujas,
pero el día de mañana seremos científicas, inventoras,
y pioneras.
¡Nunca bajéis los brazos!
Luchad por los derechos.
El futuro es tuyo.
Y estos dos idiotas…
- Ya está. - …no tienen pelotas.
¡Así es, es sencillo!
¿Y tú? ¿Unas últimas palabras?
Caramba… Pues…
Ella no podría haberlo dicho mejor. Bravo.
Espera. ¿Esto es cáñamo? Es que soy alérgico.
Es por usted. Si me hincho, tardo más en arder.
- No tengo prisa. - ¡No, espere!
¡No es verdad! ¡No soy un brujo!
¡A la hoguera!
¡Alto!
¡Pido un favor!
¡Cantarle por última vez a mi mujer!
Canta, juglar.
Se avecina una tormenta,
un regreso al estado salvaje.
Rompe las puertas y las barricadas.
Libera al lobo de su jaula.
Siente el vendaval que se desata.
La sangre palpita en nuestras venas.
Sube el volumen de las guitarras
y el rugido de las motos arrancando.
- ¿Qué es una moto? - Ni idea.
Solo hace falta una chispa…
- Muy bien. - ¡No!
…y un gesto.
Solo hace falta una chispa
y una palabra de amor
para prender el fuego,
prender el fuego
y hacer bailar a los demonios y a los dioses.
Dejemos atrás todas nuestras penas,
nuestras hachas de guerra, nuestros problemas
y liberémonos de nuestras cadenas.
Soltemos al león en la arena.
¡Sí!
Quiero rayos y relámpagos,
olor a pólvora, truenos…
Soy yo, Théo.
Quiero fiesta y risas…
¡Daos prisa!
Quiero que la gente se vuelva loca.
Solo hace falta una chispa,
no hace falta mucho, apenas un roce.
Solo hace falta una chispa,
un toque de…
¡Cante conmigo, Alguacil!
Prender el fuego,
prender el fuego
y hacer bailar a los demonios y a los dioses.
La música de tu época es horrible.
¡Cállate!
Prender el fuego,
prender el fuego.
Muévete, Théo.
Y ver crecer la llama en tus ojos…
¡Los brujos huyen!
¡Detenedlo!
¡Vuelve, Daniel!
¡Daniel!
¡Flechas a discreción!
¡Recargad!
¡Traedlos vivos o muertos!
- ¿Todos bien? - Más o menos.
- Sí. - Algo así.
¡Jolín! Ya voy.
¡Aguanta!
- ¡No le quites la flecha! - ¡Vale!
¡Bruja!
¿Sabes, Jérôme?
Si Marie no vuelve,
tendrías la oportunidad de ver las cosas de otra manera,
una nueva vida.
- Tener… - ¡Marie!
Genial, ha vuelto.
¡Debisteis marcharos!
La bronca luego.
Hay soldados en camino. ¿Todos bien?
- Sí, estamos bien. - Jolín.
Espera.
¡No le quites la flecha!
¡No me volváis a tocar!
Papá, ¿ahora qué?
El capitán estará buscándoos por todas partes,
pero os esconderéis en la iglesia.
Construí un túnel secreto allí,
ma para entrar, usaréis un código de tres dígitos.
Vale.
El primer dígito corresponde
al número de cabezas de Cerbero…
- ¡Vamos! - ¡El código!
- Es 316. - Vale, vamos.
¡Para encender la luz, levantad la palanca de la entrada!
¡Vamos!
¡Clara, ayúdame!
¡Hala!
Théo, lleva a Louise a un lugar seguro,
allí al fondo.
Y ponle los auriculares, ¿vale?
¿Dónde metemos el código?
- No lo sé. - Vamos a buscar.
Venga.
Toma.
No tienes miedo, ¿verdad? Vale.
¡Es aquí!
- ¿Dónde? - ¡Ahí! ¡Es la entrada secreta!
- Uno a cada esquina. - Sí.
¿En qué orden?
No tengo ni idea. Ha dicho 316.
Clara, tú mete el tres. Tú, el uno. Yo, el seis.
Vale.
- El tres. - El uno.
Y el seis.
¡Salid de aquí, chicos, escondeos!
¡Venga!
Escondeos vosotros.
¡Vamos, Théo!
¡Cuidado, Clara!
¡Vamos! Sí.
¡Mátalo!
¡No!
- ¡Théo! - ¡Cuidado!
¡Dispara! ¡Dispara ya!
Lo siento.
Es el poder de Cupido.
Si ella muere, muero yo.
Los vi de cerca.
La hembra tiene las patas blancas.
Vosotros o nosotros.
Nadie toca a mi hijo.
Ma no hace falta tocar.
No tengo batería.
¡Loulou, ponte los auriculares!
- Loulou, soy mamá. - Tranquila.
Soy mamá.
Donde vivo, los bosques se mecen
y los tejados arañan el cielo.
Los torrentes de agua son violentos
y las nieves son eternas.
Los lobos están a nuestras puertas
y todos los niños los entienden.
Oímos los gritos de Nueva York y los barcos del Sena.
Iré adonde tú vayas,
tú mi país serás.
Iré adonde tú vayas,
no importa cuál sea el lugar.
No importa a qué parte.
¿Qué narices hacen?
¡Louise!
- ¡Vamos! - ¡Sí!
¡Vamos, Louise!
- ¡Sí! - ¡Vamos!
¡Sí!
¡No!
¡Louise!
HOMBRE LOBO
La Bruja.
Soy papá.
¿Está bien?
¿Estás bien?
¡Mi pequeña!
¡Mi tesoro!
CUPIDO
Creo que hemos ganado.
Claro que tenía un poder. Esperaba el momento adecuado.
Pues si volvéis,
venid en junio para la fiesta de San Juan.
Bailamos y cantamos, quemamos pelirrojos y albinos…
- Diversión en familia. - Genial.
¡A los niños les encantaría!
- Vale. - ¡Buen viaje!
- Gracias. - ¡Adiós!
¡Jérôme!
Grazie, Jérôme.
De nada.
En serio, tú me has…
Me has inspirado.
Ahora volveré a Florencia
y podría empezar a pintar de nuevo.
- Grazie a te. - Nada.
Y voy a volver a usar mi nombre.
- ¿No es Piero? - No.
No, es Leonardo Piero.
Da Vinci.
Sì.
Tú compra todo lo que él pinte.
¿Me vacilas? Pinta de pena.
Te digo que lo compres todo. Todo.
Ciao.
Ciao.
¡Buen viaje!
Bonita familia la mía.
Muy bonita.
Sobre todo, Jérôme.
CAZADOR
¿Marie?
¿Qué?
¡No fastidies!
No ha funcionado.
Es J. P.
¿Sí? ¡Llego ahora, no te enfades!
¡No!
¿También curráis en la feria medieval?
Porque os han timado con esos trajes. Son terribles.
¿Todo bien?
Todo bien, señor, gracias.
- ¿Estás bien? - Pues…
No estoy seguro, yo…
Recuerdo algo sobre caballeros
y hombres lobo.
Me estoy volviendo loco.
No, papá, no te preocupes.
Vamos, entrad.
Vamos a casa.
Querido Jérôme,
me encantó volver a estar contigo unos días.
Pero tanto tú como yo sabemos que no durará.
Seguiré olvidándome de las cosas,
de los nombres, de las anécdotas…
Y algún día ya no me acordaré de nada.
Pero he aprovechado al recuperar un tiempo la memoria para así anotarlo todo.
Todo lo que recordaba. Todo lo que importaba.
Espero que me lo cuentes todo.
Te quiero. Papá.
DONADO POR LA FAMILIA VASSIER
¿Podemos irnos? Llevamos ya una hora.
Dos minutos más.
Le he explicado todos los cuadros al abuelo.
Genial.
Creo que prefería el original.
Estás celosa.
INSPIRADA EN EL JUEGO "HOMBRES LOBO DE CASTRONEGRO"
Subtítulos: Antía López Cando
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.