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¿Y?
¿Me encuentras razón o no?
No tendría que preocuparme de mis reacciones
si no te aparecieras a cada rato.
Bien. Me lo dice el señor enojón estacionado afuera de mi café.
¿Vas a seguir viendo a Gaspar?
¿Cómo dijiste tú? Lo que pase entre Gaspar y yo
no es tema tuyo.
Pero es mi amigo.
Ya… Lo sé. Pero tú me dejaste claro
que entre tú y yo no va a pasar nada.
Y Gaspar es simpático, está soltero…
Lo pasamos bien, nos divertimos, bailamos, no sé.
De todos los hombres de esta ciudad, ¿justo tenías que fijarte en él?
Pero tampoco nos vamos a casar, no exageres.
Me encantaría seguir conversando, pero tengo que trabajar.
Estás súper mal estacionado.
Por esta vez lo dejaré pasar.
Hola, ¿cómo les fue?
- ¿Los atendieron bien? - Súper bien.
- ¿Rico todo? - Sí, muy rico.
- ¡Vuelvan a probar los otros! - ¡Sí!
¡Nos vemos!
Caballero, ahí está su pedido.
- Muchísimas gracias. - ¡Don Gasparín!
¡Hola, guapa!
Ahora sí salió el sol.
Como corresponde.
- Qué tonto. - Hola, amiga
Me dieron muchas ganas de tomar un café,
y no sé por qué, se me ocurrió venir acá…
Mira, qué ingenioso.
-¿Muy hostigoso? - Más o menos.
¡No, es broma! Y si fuera así, créeme que te pararía en seco.
Por favor, ya no están los tiempos para estar hostigando. Nada que ver eso.
Así tal cual.
Tu amigo allá afuera me dijo que te apurara.
Esta vieja anda histérica, pero a otro nivel.
Sí, bueno, debe ser la edad, anda a saber…
- ¡Qué buena onda! - Perdón.
Algunos no nos ponemos tan histéricos.
Bueno, nos vemos.
Chao, diosa.
Chao, ridículo.
¿Por qué no le das una oportunidad a Gaspar?
Y te olvidas de ese otro viejo.
Ojalá fuera tan fácil.
No sé qué me atrae tanto de Luciano.
Se siente no más.
Tengo algo que contarte.
¿Qué?
¿Qué estamos mirando acá? ¿El currículum de Coca?
Why?
Pasa que anoche nos comimos una tremenda noticia.
Se va a vivir con el viejo, ¿sabes?
¡Qué descarada!
Bueno, lo veíamos venir. ¿Por eso la stalkeas ahora?
Intuición de hija.
Porque ella llegó aquí…
¿Hace unos dos años?
El viejo la trajo.
Y, en esa ocasión, pedí los antecedentes
laborales de su último trabajo.
- Donde hablaron maravillas de ella. - Sí.
Pero, antes de la pandemia…
Ella vivía en Viña, ¿sabes?
En Viña, amiga.
Salía a trotar en ropa deportiva, después de haber engullido ocho panes.
¿Te das cuenta?
Y mira…
…mira qué elegancia.
Todos los trabajos que tuvo en 15 años.
¿Quién tiene tantos trabajos?
Mucha gente, sobre todo si eres freelance.
Espera, ¿vas a escribir para preguntar cosas de Coca? ¿Ese es tu plan?
¿Quieres que lo haga?
Conozco mucha gente en Viña.
Puedo hacerlo discretamente, y así no te expones.
Sería un problema, ¿no? Olvídate de esto.
- ¡Gracias! - ¡Tengo una cosa que contar!
Ya, a ver, ¿qué? Dale.
Me acosté con Pablo.
Qué interesante.
Ya, a ver…
¿Cuándo, dónde, cómo?
A ver, ¿cuándo? Hoy en la mañana.
¿Dónde? En su casa.
¿Cómo?
Pablo, yo, hicimos...
- OK. - Así.
¿Misionario? ¿Misionero?
No recuerdo cómo se llama la posición.
- ¿Misionero? - Te sacaste las telarañas, me encanta.
Felicitaciones. ¿Estás contenta?
- Sí, pero me preocupé por Emi. - ¿Por qué?
- ¿Vas a quedar embarazada? - ¡No! No.
Me preocupé porque nunca conoció a mis novios.
A Pablo lo conoce hace años.
- Ay, ya. ¿Pero le cae bien? - Sí.
Pero lo conoce como el papá de su amiga.
No como al novio de mamá.
- Stop . - ¿Qué?
- ¿Te pidió ser novios? - No todavía.
Pero creo que podemos ser más que amigos con derechos. Lo siento acá.
No sé, fantástico. ¿Qué puedo decir?
De Emi no te preocupes, va a estar bien.
Si es que…
Trata todo esto con cuidado.
No te andes paseando desnuda con este tipo por la casa.
Pero obvio, claro.
Me pone nerviosa… Tiene a los dos papás saliendo con gente.
Imagino que Gaspar sigue viendo a Barbi.
¿Qué crees? ¿Crees que soltará esa presa?
- Nadie lo haría. - ¿Quién lo haría?
Claro que no. Y llegó a la comida con ella.
- ¿Ya? - Estaba bien contento.
No se tomaban de la mano ni nada.
Pero amiga, no la mira… la contempla.
Y con todo lo que me molesta el caradura, te juro…
No importa. Me encanta que esté con otra persona, así me deja tranquila.
- Oye… - ¿Qué?
Quiero detalles… de ese misionero.
¿Te muestro un video?
- ¡Ah! - No, es broma.
¡Te imaginas! No, estás loca. Nunca haría eso.
- Te creo capaz. - No.
- Pasa… - No, si te vas a…
- Hola, mi amor. - Hola.
¡Niños, vengan a saludar a papá!
¿Qué pasó? ¿No tenían hora al dentista?
No, la anulé.
Como tenemos problemas de plata.
No, ¿pero por qué hiciste eso?
Te expliqué, se me había olvidado, nada más.
El tema ya lo resolví.
- ¿En serio? - Sí, llama y pregunta.
- Hoy estás como con otra cara. - Sí.
- Sí, estás como mejor. - Sí.
Noté que me estaba estresando porque sí.
Que estaba, no sé, dándole mucha importancia al trabajo.
Y la vida es más que eso.
Pero tú me habías dicho que eran ellos los que te exigían más.
Sí, pero yo también tonto, les hago caso.
Tendría que priorizar y darle más tiempo a mi familia, y a ti en especial.
No sé, distraerme. Tener vida social.
- Me encanta oírte hablar así. - ¿Sí?
Te juro. Sí.
De hecho, estaba pensando que tal vez podríamos hacer una junta.
Invitar a los amigos, ¿ah?
- Pedir algo rico para comer… - Ya, bueno.
Eso, pedimos una cuota. Bien.
¿Cómo una cuota?
No, es broma. Nosotros invitamos, obvio.
Eres lindo, mi amor.
- ¿Sabes qué? - ¿Qué?
Yo tampoco te voy a exigir más.
Con lo de la cama.
No, porque tenemos que dejar que la cosa sea más relajada,
que fluya un poco más.
- Pedimos sushi, algo rico para tomar. - Eso, me encanta.
- Nos juntamos con amigos y somos felices. - Me encanta, mi amor.
Voy a correr con las chicas y les digo.
- Ya, nos vemos. - ¡Nos vemos!
- ¡Una junta! - Sí.
- ¡Qué entretenido! - ¡Sí! Es que Dante ha estado
muy estresado con el trabajo.
Está preocupado, y creo que esto le va a hacer bien.
Tiene ganas además.
- Creo que lo ayudará relajarse. - ¿Ayudar en qué?
Oye, ya, pues…
- Muere de vieja, no de chismosa. - Cuéntame.
- ¡Cuéntale! - ¡Cuéntame!
- ¡Ay, aburrida! - Cuéntame.
Ya, mira, lo que pasa es que…
Dante está con problemas…
…en el pajarito.
¿Verdad? ¿No es broma?
Amiga, ¿en serio?
- ¡Perdona! - ¡Pero no te rías!
- ¡Mala! - ¡No se rían!
- Ponle un palito. Amárraselo. - ¡Es mi marido! Más respeto.
¡Ya! Vamos a hacer una junta, un aperitivo… podemos jugar a algo.
- ¡Me gusta, sí. - Entretenido.
No puedo, tengo que juntarme con Pablo y las niñitas, vamos a ver una película.
- ¡Ah, no! - Me tengo que ir.
- ¿Pablo, el señor apoderado? - Sí, el mismo.
- La cosa avanza. - Sí, a pasos agigantados.
O sea, oficialmente todavía somos apoderados y amigos.
¿Y extraoficialmente?
Oye, a ver. ¿Cómo es la cosa aquí?
O sea, no me has contado nada, amiga.
Le cuentas a ella y a mí no. Yo te cuento todas mis cosas.
Pero no le digas a nadie.
- ¿Cómo va a contarlo? - Soy una tumba.
¡Le vio el pajarito!
¡Ah! ¡En serio!
¿En serio?
Ya pues, ¿y? ¿Cómo lo tiene?
- De tamaño digo, no para que lado. - ¡Ay, tonta!
Está muy bien.
- ¿Está muy bien? - Muy bien. 10 de 10.
- Muy bien. - 10 de 10.
- Mira, un cóndor. - No es un pajarito así.
- Cóndor. - Sí.
Qué suerte la tuya.
Yo estoy desesperada. Ya no puedo más.
- Ojalá se relaje este pajarito. - Ojalá que sí.
¿Tan relajado?
Sí, obvio. Ya, me tengo que ir.
Me tengo que arreglar, poner bonita, duchar y todo.
Estoy en las averiguaciones con Coca…
- Ay, gracias. - Ya, yo te aviso.
¿Te molesta si invito a Gaspar con su chica?
- ¿En serio? - Es que…
Sería bueno conocerla un poco más…
- Divertido. - Da igual.
Quiero que formalice para que me deje tranquila.
- Así que… - Genial.
Además ahí vemos si le gusta más jugar Roblox o hacer coreografías en TikTok.
Y nosotras nos ponemos a tono. ¡Ya!
- Chao, yo también me voy. - Oye, espera.
¿Qué?
- Te quiero pedir un favor. - Dime.
¿Puedes hablar con Luciano y preguntar si Dante
- le ha comentado algo del trabajo? - Ya.
Lo noto preocupado y creo que le está bajando el perfil.
- Ya, bueno, le pregunto y te cuento. - Gracias, amiga.
Nos vemos más rato.
Le aviso a Hernán que está todo bien, que no se preocupe.
Ya pues, genial. Mira, me escribió Paloma.
Está organizando una comida en la noche en su casa.
Anto parece que ya le confirmó.
Tenía ganas de hacer algo más tranquilo, no sé.
Pero no te vayas a enojar.
Tenía ganas de invitar a Barbarita al departamento.
Cocinarle algo rico, escuchar música…
Algo más íntimo, tú sabes.
- Sí, hombre… - ¿Te puedo confesar algo, viejo?
Rayos, se te cayó el teléfono. No pasó nada.
Todavía no pasa nada con esta flaca.
- En serio. - O sea, unos pocos besos,
y tocar por aquí y por allá, pero nada más.
No sé, creo que está esperando…
… un momento especial.
Y no sé, pensé que podría ser hoy.
Bueno, dile que no a Paloma y listo.
No sé…
Puedo hacer las dos cosas también. ¿Quién sabe?
Te pasa algo con Bárbara, ¿no?
¿Perdón?
O sea, te cae mal. Confiésalo.
Cada vez que hablo de ella pones una cara de culo impresionante.
¿De dónde sacas eso?
No sé, compadre.
¿Tienes problemas con ella? De verdad me importa que se lleven bien.
- Eres mi mejor amigo. - No hay problema, al revés. Me cae bien.
- ¿En serio? - Sí.
La chica es increíble, compadre. ¿Sabes?
Voy a escribirle, a ver cuáles son los planes esta noche.
- Perfecto. - Vamos.
Tal vez le aburra demasiado, una junta de puros matrimonios.
¡Mira! Me respondió de inmediato.
Le encantó la idea.
Increíble, ¿no?
Excelente, viejo.
Sorry , Juli, pero ahí te equivocaste.
No le puedes contar todo a tus viejos. Ahora me hicieron la cruz.
Sí, pero porque estaba enojada.
Todavía lo estoy. Lo que hiciste no se me olvidará.
Sí, a mí tampoco. No se me va a olvidar nunca.
No lo voy a volver a hacer, Juli.
Oye…
Si te pierdo, te juro que me muero.
Te quiero.
No le digas que estás conmigo… mejor evitar problemas.
Sí, pero baja la música.
Dale.
¿Aló, papá?
Hola, mi amor. ¿Qué tal? ¿Cómo estás?
Bien, aquí. Estoy estudiando donde Domi.
Ah, qué bueno.
Mira, nosotros vamos a ir donde Dante.
¿Como qué hora crees que volverás?
No sé todavía.
Creo que nos queda un rato, pero te aviso, ¿ya?
Ya. Oye, dame un segundo.
Te voy a pasar a mamá.
Hola, mi amor.
Hola, mamá.
Oye, ¿cómo te vas a venir?
La mamá de Domi me va a ir a dejar.
Ya, genial.
Prefiero eso antes que tomes un Uber, ¿ya?
Ya, besitos. Cualquier cosa avisa. ¡Chao!
Ya, chao.
Tomi… Vámonos.
Papá, no quiero ir.
Qué aburrido. Aparte, ¿qué voy a hacer allá?
Me voy a aburrir.
¿Puedo quedarme acá?
Ya pues.
Dale.
- Se aburre… - Pero que Laika no se suba a la cama.
Que no suba, va a dejar lleno de pelo.
Prometido.
- ¿Escuchaste a mamá? - Mi amor…
- Dime. - Oye…
¿Dante no te ha dicho si tiene problemas en el trabajo o algo así?
- No, ¿por qué? - No, nada.
Porque Paloma está preocupada, lo ve estresado, ¿sabes?
Pero… todo el mundo está estresado en este país.
- Es verdad. - Paloma además es tan exagerada.
- Y chismosa. - Chismosa también.
Es tan chismosa…
Quiere conocer más a Bárbara.
Entonces la invitó junto a Gaspar.
- No, si él me dijo. -¿Supiste?
Ya, qué bueno.
Muy cae muy bien.
Aprovecharé de preguntarle si tiene servicio de catering para oficina.
Para cuando tengamos algún cliente importante…
O qué sé yo. Chao, mi amor. Cualquier cosa estamos al frente, ¿ya?
- Pero, para… - O si tenemos una jornada más larga.
Pero eso es mucho gasto. ¿Para qué?
¡Uy, qué avaro!
Oye, si la plata la manejo yo.
No sabía que eras tan tacaño. Los años, ¿viste?
- ¡Pasen! - Bienvenidos, tan puntuales como siempre.
¿Les costó mucho cruzar la calle?
Ay, no, pero qué cosa más linda, amiga.
- Te pasaste. - O sea, toda la tarde lo estuve haciendo…
¿Hay algo más que hacer o estás lista?
- Terminar el pisco sour. - Eso es más interesante.
- Acompáñame. - Qué cosa más linda.
Está buena, ¿no?
Tiene que haber costado una fortuna.
- Estos vinos son carísimos. - Sí…
Bueno, Paloma compró todo esto sin avisarme.
Yo también quedé sorprendido.
Le dije que pusiéramos una cuota, pero puso una tremenda cara,
y tiene razón, si al final ustedes siempre invitan. Nos toca a nosotros.
Deberías hablar con Paloma.
Decirle que tiene que apretarse el cinturón.
Sí, estoy de acuerdo. Esto me pilló de sorpresa, de verdad.
Oye, me imagino que…
…no te tiene muy contento que venga Gaspar con la chica, ¿no?
Se me aparece hasta en la sopa.
Yo traté de que Paloma no la invitara, pero…
no se me ocurrió nada convincente.
Tranquilo. Voy a tener que estar con cara de póker
hasta que termine lo que sea que tienen.
Ay no, amiga. A mí Luciano no me miente.
Así que tú tranquila. Dante está bien, está todo bien.
- Ya… - ¡Qué pisco sour más bueno!
¡Llegó el pisco sour!
Los pisco sour de mi amorcito son los más ricos…
- ¡Imagínate! -…de la ciudad.
- Gracias. - Merecido lo tienen.
- ¡Ay, salud! - Hagamos un salud.
- Espera un momento. - Llegaron justo los que faltaban.
- ¡Hola! - Hola.
- Pasen. - Adelante.
- Justo a tiempo para el brindis. - ¡Ah, no!
- ¡Qué bien! Permiso. - Llegamos en el mejor momento.
¡El mejor pues!
- ¿Cómo están? - Hola, ¿cómo estás?
- ¡Bien! - Qué bueno.
- Hola. - ¡Hola!
Traje un regalito para que compartamos.
- ¿En serio? - Me soplaron que te gustaba el chocolate.
¡Sí! En este momento de mi vida me encanta el chocolate.
- ¡Qué bueno! - Oye, parece que es verdad
todo lo que hablan de ti…
Eres increíble, ¡maravillosa! Qué linda.
Gracias, qué vergüenza.
Bueno, ya pues. ¡Salud!
- Sí, tomen sus copas. - ¡Epa!
- ¡Brindemos! - Bárbara, por favor.
Oye, este es muy engañador…
- ¡Salud! - ¡Salud!
- ¡Bienvenidos! - ¡Salud!
¡Eso!
Qué ganas de darte un beso de verdad.
Qué difícil concentrarse en la película contigo al lado.
- Buena la película, ¿no? - Sí, muy buena.
¡Es chistosa!
Hay que inventar la manera de estar solos.
Me están llamando. Tengo que contestar.
¿Paro la película?
No. Sigan no más.
¿Aló? Rosario, ¿cómo estás?
Hola, Vivi. Me acabo de desocupar.
Cuéntame, ¿qué necesitas?
¿Todavía sigues trabajando en Guelfenbein?
¿Guelfenbein? Así se llamaba, ¿cierto? Guelfenbein Propiedades.
No… esa empresa ya no existe.
Era un negocio familiar, pero el dueño peleó con los hijos y quedó la embarrada.
¿Ya?
¿Cuando estabas ahí conociste a una corredora llamada Camila Núñez?
Coca.
Pero si ella tuvo la culpa de todo.
Se metió con el viejo, destruyó la familia y de pasadita a la empresa.
¡Este pastel está increíble!
O sea, ¿qué Coni Achurra? ¿Qué Virginia de María?
Que se vayan a tejer esas chefs.
¡Te dije! Yo entré a ese café y quedé loca.
¿Tú haces catering para empresas, para oficinas?
He hecho un par de veces.
- ¿Quieres hacer para nosotros? - Encantada.
Ya, dicho y hecho.
- Vamos a acordar. - ¡Eso, hay trabajo!
- Traje un juego. - ¡Ah, ya!
- ¡Sí! - "Verdad o Reto" se llama.
- Yo lo conozco. - No quiero jugar.
No seas aburrido.
Estamos conversando.
- ¡Ya! ¡Juguemos! - ¡No seas aguafiestas!
- ¡Es entretenido! - No seas aburrido. Démosle.
El juego está de moda. Son tonterías, pero es para reírse un rato, ¿no?
- ¡Sí! - ¡Ya, sí!
¡Eso! ¿Quién empieza?
- ¡Yo voy! - ¡Esa es mi amiga!
- ¿Verdad o reto? - Verdad.
- ¡Uy! - La honesta.
- ¡Con cuidado! - ¡Tiembla!
¿Qué crees que es lo que más y lo que menos
le gusta a tu pareja de ti en la cama?
Ya, pero es divertido. No te enojes.
Creo que lo que menos te gusta es que ya no soy tan audaz,
porque a esta edad hay cosas que ya no…
Pero lo que más te gusta es que te mime
después de hacer el amor.
Que te rasque la espaldita, mi amor.
- Ay, viejito lindo. - Qué amoroso. Pero otra cosa.
Son más las que me gustan que las que no.
- ¿Ah, sí? - Ay, ya.
- Un caballero. - ¡Di más cosas!
Amo los hoyitos que se te hacen.
Viejo, no seas aburrido. Las margaritas se las conozco desde el colegio.
- Tírate algo más sabroso. - Lo más sabroso es privado.
¡No! ¡Queremos detalles!
Si es privado debe ser muy interesante.
- Muy interesante. - Queremos saber.
- ¡Dale! - Me voy a poner colorada.
- Te salvó la campana. - ¡Me salvó la campana!
Ya, ¿quién sigue entonces?
Mamá, me voy a quedar a dormir en casa de Domi.
Nos falta mucho por estudiar.
OK, te mando un besito. Cuídate.
Mati… Ya pues, ven.
- Dale, voy a poner algo más suave. - Ven…
- Ven. - Ahora sí.
Ya, sigamos.
Ahora le toca a mi amorcito.
Ya. ¿Verdad o reto?
Verdad.
- Uy… - Qué jugado.
- A ver. - No, pero viste este juego…
- ¿Qué? - ¿Pero qué dice?
Mira la pregunta: "¿Cuándo fue tu último orgasmo?"
Qué aburrido el juego, es como puro sexo… no profundiza.
- Pero cómo tan aburrido. - Oye ya, dale…
Qué tanto. Además, todos sabemos que fue cuando…
¿Qué? ¿Cuando ganó Cecilia Bolocco?
No, ya sé. Cuando Chino Ríos era número uno.
Qué pesado. Ya, mi amor, estamos en confianza.
- Ya pues. - Digamos la verdad, son nuestros amigos.
Ya. El último orgasmo de Dante fue…
…anoche. Anoche gritamos ¡Viva Chile!
¡Viva Argentina! ¡Viva toda Sudamérica!
¡Ese es mi toro, mierda! ¡Vamos!
Gracias, mi amor.
- Ya, te toca. - ¿A mí?
Sí. ¿Verdad o reto?
- Así no más. - Ya.
Verdad.
- ¿También verdad? - ¡Sí, vamos con todo!
¿Cuál es el lugar más inusual en donde hayas tenido sexo?
¿Ya, y?
En el estacionamiento de mi edificio.
¡Ay, qué emoción!
Dentro de un auto.
Y la verdad…
…es que fue el mejor sexo de toda mi vida.
¡El mejor sexo de tu vida!
Bueno, tampoco tienes tantos años de vida. ¡Te falta, mi amor!
Pero qué tremenda confesión.
Pero yo tengo una duda.
¿Por qué se quedaron ahí?
Si ya estaban en el estacionamiento.
- ¡Eso! - ¿Por qué no subieron al departamento?
- ¿Eran muchas las ganas? - ¡No!
¡Golosa! No te pudiste aguantar.
-¡No, qué tontería contar eso! - ¡No, dale!
Cada vez me cae mejor esta chica.
Oye, pero era un novio, un pretendiente… ¿Quién era?
Era… lo había conocido ese día.
- ¡En serio! - ¡Esa onda!
- ¿En serio? - Sí.
- O sea, como… - No, no se hagan mala imagen mía.
Les juro que fue la única vez que yo he hecho eso.
Yo soy una dama.
- ¡Salud por eso! - Oye, pero, ¿lo volviste a ver después?
¿O fue un touch and go no más?
Ya, ¿qué onda el interrogatorio? La invitada está incómoda.
- ¡No! - ¡Ya!
Es que este juego es monotemático, como que habla de sexo...
- Ya, mi amor. - Infantil lo encuentro.
- No seas aguafiestas. - Te soltamos.
- Es entretenido. - Ya.
- Luciano. - El último.
- Vamos. - Ya, compadre, vamos.
- ¿Verdad o reto? - Verdad.
¡Reto! Elige reto. Somos hombres,
estamos acostumbrados a que nos reten.
- ¡Oye! - ¡Cancelado!
¿Qué es lo más ridículo que has hecho para impresionar a alguien?
- Yo creo que hice hartas ridiculeces… - Sí.
Bueno, yo creo que fueron varias, porque…
…cuando yo conocí a Antonia, era una mujer inalcanzable.
Así que… no sé,
hice hartas ridiculeces para que me tomara en cuenta.
Y no eras muy elocuente, confiésalo…
Como que la pubertad no se le pasó nunca.
Mi amor…
Me acuerdo que cuando la invité a comer por primera vez…
…le quise cocinar.
- ¿Te acuerdas? - ¿Cómo olvidarlo?
Estábamos en Valparaíso, y compré un pescado bonito. Lo quería hacer, no sé,
al horno, bien hecho. Yo no sabía mucho. Pedí unas recetas… me conseguí cosas…
Compré unas papas…
- ¡Muy fino! - Estaba tan nervioso…
…tan nervioso… que se me quemó entero.
- ¡Ya! - ¡No, ya!
- ¡Quemé la cocina! - ¡No!
- ¡Te pones idiota! - ¡Negra la cocina!
- ¡Pero cómo! - Casi llegaron los bomberos.
Apagando todo, abriendo ventanas…
Llamé a una vecina para que me ayudara a cocinar.
- ¡Que me ayudara! Qué fresco. - ¿Qué?
- ¿Cómo no? - ¡Pobre señora!
Hizo todo sola al final. Y el muy descarado me decía…
"¿Te gustó lo que comimos?" ¡Ni sabía lo que había en el plato!
¡Ay, farsante!
- Pero te reíste. - ¡Mucho!
Lo pasaste bien. Ahí yo le conocí esas margaritas preciosas que tiene.
Y me di cuenta que era la mujer de mi vida.
¡Ay, mi amor!
¡Qué lindo! Todavía le brillan los ojitos.
Lo más divertido… es que ahora cocina mucho mejor que yo.
Yo no cocino.
- ¡Mira! - Te creo.
Bueno, ¡salud por el amor!
- ¡Salud! - Salud.
¡Salud! Ay…
No tengo hielo, voy a buscar.
- Un segundo. - Eso.
- Te acompaño, voy a hacerme un refill . - No me acordaba de eso.
- ¡Ya! - Lo acuerdo.
Después encontré las papas quemadas en el basurero.
- ¡Negras! - Voy a contestar una llamada.
- ¡Sí, dale! - Oye, arreglemos las cartas…
- ¡Sí, eso! - Después voy a elegir.
¡Oye, se pasó esta chica! "¡El mejor sexo de mi vida!"
- Exagerada igual. - No te puedes quedar pegado con eso.
- Es un juego. - ¡Sí, es un juego!
Pero como idiota esperando concretar, ¿y sale con esto?
¿Lo seguirá viendo? ¿Viste que no quiso responder?
No te compliques la cabeza, compadre.
- Y está saliendo contigo. - Sí, tienes razón.
Tengo que entrar en acción. Eso debo hacer.
Pero, de haber sabido que le gustan los autos…
La invito a un mirador, no a esta mierda, amigo.
Tal vez sirve para prender la llama…
…y hoy día tengo suerte, compadre. Estaría bueno.
- Vamos, mejor. - Vamos.
Gracias, Rosario, por la información.
Ya, nos vemos. Chao.
- ¿Pasa algo? - No, a mí no, pero a Antonia sí.
- Ya… - Igual no puede solucionarlo ahora.
Mañana hablaré con ella.
¿Una copa de vino para relajarse?
No, estoy manejando.
Ya, pero eso tiene solución. Te quedas a alojar.
No, estás loco. ¿Qué te pasa?
- No. - ¿Qué tiene de malo?
Oye, no pienses mal. ¿Qué te pasa?
Las niñas duermen juntas, tú en la pieza de visitas…
Nos portamos bien.
Me encantaría, pero creo que no sé…
La estaría embarrando con Emi, ¿o no?
Creo que no es primera vez que Emi duerme en casa de una compañera.
Pero esto es distinto. Pijamada con la mamá, qué aburrido.
Pero no estamos haciendo nada malo…
Mientras más transparentes seamos, mejor.
¿Tú crees?
Y mañana las despierto con desayuno a la cama.
Ay, qué rico.
Si tienes pesadillas, te dejo la puerta abierta para que te metas en mi cama.
¿Pero cómo se van tan temprano? Yo estoy muy prendida.
- Sí, me di cuenta. - Me tomo otra copa…
¡…y juego a la botella acá!
Bueno, ¿cuál es el problema?
Oye, nos vamos y te quedas jugando con tu semental acá.
- No metan mucho ruido… - Oye, mañana hay partido.
Esto es concentración. Por si acaso.
Oye, pero mucho mejor. Así llegas más livianito mañana a jugar.
Y siempre es bueno gritar un "Viva Chile", ¿no?
Ni que jugaran en la Champions .
¿Los has ido a ver?
No, pero los conocí después de un partido.
Fue el tercer tiempo, el famoso tercer tiempo.
Tienes que ir. O sea, no te lo pierdas.
Todos tetones…
¡Y gordos!
- Sostenes usan… - ¡Copa C!
- ¡Qué pasa! - ¡Ya vámonos!
- Tu torta era exquisita, realmente. - ¡Ay, sí! Lo máximo.
Mira, lo mejor de la noche… la torta de Barbarita.
Y su historia horny del estacionamiento.
- ¡Estuvo buenísima! - Cuando quieran,
te doy la receta. Feliz.
¿La receta del polvo en el estacionamiento?
- ¡Ay, no! - ¡La que quieras!
- Ya, mándamela. - Dame tu número.
También la quiero, pero tienes que tener paciencia
porque, como ya conté, yo no cocino.
Lo que necesites. Además tengo una receta de una tarta…
…la especialidad de la casa.
Lo del estacionamiento no lo contaré más, porque dejé la embarrada.
- Ya, vámonos. - Pero una buena embarrada.
Oye, una última cosa… ¿nos prestarían su estacionamiento?
¡Esa onda! No te compliques, tranquila.
Vámonos. Vamos…
¡Eso, bebé!
¡Oye! Cuidado.
- Buenas noches. - Nos vemos
Por aquí.
Perfecto.
Me gusta tu estilo, Bárbara.
- Nunca tan abuelos para dormir ahora. - Pero si es muy temprano…
A esta hora voy recién saliendo. ¡Recién!
- Oye, para un poco. - ¿Qué?
La historia que contaste con el tipo… ¿fue aquí, en este spot?
Sí, acá.
¿Y no hay cámara?
- Si quedó grabado… - Ya, córtala. ¿Vamos?
En el departamento tengo pisco, whisky, tabaco, lo que quieras.
¿Sabes que eres la mujer perfecta?
- Oye... - ¿Qué?
¿Y si se me pasan las copas… me puedo quedar a dormir acá?
Obvio.
Pero…
Para evitar cualquier momento incómodo…
Esta noche no vas a "tener suerte".
Escuché cuando le dijiste a Luciano. Sin querer, de verdad.
- Fuck . - Pero… podemos conversar, bromear,
pasarlo bien. Hacernos compañía.
Escuchar vinilos también.
Yo no te gusto, ¿verdad?
Obvio que sí. Por algo te invité a venir.
Ya, pero te gusto como amigo.
Igual fui súper claro desde el principio que yo…
…no quiero estar en la friendzone .
Tampoco quiero ser como el amigo gay que se junta contigo a conversar…
… o a tomar helado y ver películas, ¿sabes?
No quiero ver series contigo y escuchar tus problemas.
O sea, quiero escucharte, quiero saber de ti,
quiero conocerte, apoyarte… Pero quiero más.
No estoy hablando de sexo.
Estoy diciendo que quiero estar contigo.
No solo hoy día.
Sí…
Si quieres también me puedes dar el teléfono
del afortunado, así de repente me da tips y veo cómo se hace.
¿Vas a fastidiarme toda la noche?
Basta del tema.
- ¿Te puedo hacer una última pregunta? - Sí.
Todavía tienes algo con ese tipo , ¿no?
De verdad hay algo que no me gusta… y es dar explicaciones.
Lo encuentro agotador, de verdad.
¿Vas a subir o no?
Mejor no.
Bueno.
Gaspar.
Avísame si no te abre el conserje, ¿ya?
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