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¿Adónde vas?
¡Te he hecho una pregunta!
Muchas gracias.
¿Puedes decirme cómo llegar a Los Portales?
¡Hola, Luis!
¿Dónde está el resto?
Están muertos.
Héctor no.
- Están todos muertos. - ¡Es un mentiroso!
¿Quién los mató?
Un ciego.
¡No podía ver, pero juro que él disparó!
Tenía un bebé.
¡Es cierto!
El ciego que mató a Héctor.
El que iba con un bebé.
¿Cómo es que no te mató también?
¿No te dije que vigilaras el camino?
Creo que te cansaste de esperar.
Yo también estoy cansado de esperar.
Roberto, llévate a Coyote y a Vato, id a San Pedro y buscad a Héctor.
Pienso que deberíamos esperar, padre. Pronto volverán.
El chico tiene razón. Tenemos muy enganchados esos malditos casacas azules.
Nadie se llevará la plata.
Tendrán que dárnosla.
Encuentra a tu hermano.
¡Agua, ayúdeme! ¡Agua!
Dale un poco de agua.
¿Qué, no viste que tiene sed?
Agua.
Parece que necesita un poco de whisky. ¿Tú qué piensas?
No, tal vez necesite comer.
¡No te quiero por aquí! ¡Largo!
¡Fuera!
¡Sal de aquíy no vuelvas! ¡Vamos!
- Buenos días. - Para algunos.
- ¿Conoce Los Portales? - Esto es San Pedro.
¿Cómo llegó aquí?
Por el camino.
Acaballo.
Pero si es ciego.
Sabe padre, no me gustaría dispararle a un cura.
Pero me obligará si no tira ese revólver.
Lentamente.
¿Cómo sabe que soy sacerdote?
Oí que rezaban por usted.
¡Sargento!
- ¡Sargento! - ¿Qué?
¿Cómo diablos pudo entrar cuando nosotros no podemos salir?
¿Cómo diablos cree que entró?
¿Quiénes estaban haciendo la guardia?
Stiggs y Beecham.
Pues por eso.
Maldición.
¿Qué es ese ruido?
¿Ruido?
Según los indios, es la danza de guerra de los dioses ¿Qué le parece?
Pues que ahora los dioses deben bailar con dinamita.
- ¿En qué puedo servirle? - Sólo traiga whisky.
Y un poco de leche...
para el bebé.
No hay leche.
Entonces, ¿quieres un whisky?
¿No lo dirá enserio?
- ¿Tiene tabaco? - No, lo siento.
¿Qué clase de pueblo es este?
Tienen curas armados.
Uno no puede beber ni fumar.
Tengo licor mexicano, de mi uso personal.
Está bien.
Busco un pueblo llamado Los Portales.
No puedo ayudarle.
Mierda.
- ¿Es el responsable de estos cuerpos? -Acaban de llegar con los caballos.
Muy gracioso.
¿Cómo se llama?
¿Es el sheriff?
Sí, soy lo más parecido en este pueblo.
¿Es de caballería?
Sargento Hastings del Ejército.
El mundo está lleno de ellos.
- ¿De qué? - De estúpidos.
¿Cómo llegó aquí? Tengo guardias rodeando el lugar.
Debería tener más cuidado.
Busco un pueblo llamado Los Portales.
¿Lo conoce?
No podría decirle.
Entonces le dejaré estos muchachos.
- Debo irme. - No irás a ninguna...
- ¡Wilcox! - ¡Ya basta!
¡Dije que ya basta!
¿Busca Los Portales?
Puedo llevarlo si nos ayuda.
¿Diablos, cómo sabe que no es uno de ellos?
¡Véalo usted mismo, sargento!
¿Tiene una idea quiénes son los hombres que mató?
No lo creo.
No puedo verlos bien, ¿sabe?
Son 40 centavos.
Los tres, claro.
Hace tres semanas, la banda de Alacrán atrapó a Hastings y sus hombres aquí.
El cañón sólo tiene una salida y la bloquearon.
No hay comida ni medicinas.
No hay whisky ni leche.
- ¿Qué quieren esos hombres? - La plata.
Parece que los soldados se dirigen a donde hacen las monedas.
- ¿Señor? - Canaan.
- ¿Le molesta si le pregunto algo? - Soy ciego desde la guerra.
Se adaptó bastante bien. Nos ha dejado impresionados.
Gracias, doctora.
No le gustan los doctores, ¿verdad?
Ya hay muchos de ellos en el mundo.
No soy doctora, señor Canaan. Me formaron como enfermera.
Me cansé de sanar heridas y curar hombres.
Este solía ser un pueblo tranquilo. Quisiera volver a trabajar en paz.
¿Entiende?
¿Es su bebé?
Es de una mujer que vive en Los Portales.
Prometí a un hombre que la llevaría allí.
Pero no está resultando nada fácil.
- Es un pueblo pequeño. - Debe de serlo.
¿Tiene familia allí?
Un hermano.
- ¿Cómo se llama? - No lo sé.
Sólo es un bebé.
El pobre, murió antes de poder decirme su nombre.
Es terrible.
Fue una pena tener que matarlo.
¡Tienen a Stiggs!
¡Asus puestos! ¡Cierren esa ventana!
- ¡Han matado a Stiggs! - ¡Hijos de puta!
- Maldición, tiene a Beecham. -Ya veo.
Si tienes la oportunidad de darle al de la escopeta, hazlo.
- ¿Qué diablos quieren? - Sabes bien lo que queremos.
Queremos entrar.
Olvídenlo.
Dile a Alacrán que esto es propiedad del Gobierno.
Y que tenemos a toda la caballería viniendo en nuestra ayuda.
- ¡Al menos 100 armas! - ¿Con que 100 armas, no?
Bien, ¿y quién los trae?
Veamos.
¿Es Moody?
¿Walker? No, él no creo.
Gent, O'Riley, Pierce. Es una larga lista, Sargento.
¿Quiere que se la lea? Bueno. Bennet, Calhoun...
¡Cállate la boca, chico!
¡Todos cuelgan de los árboles!
Alacrán los deja allí para alimentar a los cuervos y los coyotes.
Hay que parareste juego.
¿Esta gente no sufrió ya bastante por culpa de usted y su Gobierno?
¡Tienen hambre y nada qué comer!
Mierda.
Alacrán domina los caminos.
El camino a San Pedro es un infierno.
Prepárense. Sigan mis instrucciones.
¿Quién lo hizo? ¡Morirás como él!
¡Entréguenlo!
Comenzaremos a matarlos uno a uno.
Es tu última oportunidad.
¿Me has llamado?
Tíralas o lo mato.
¡Espera, no dispares! ¡Tiene a uno de mis hombres!
Tíralas.
Dios, ya no me acostaré con putas, dejaré el juego.
Dejaré de beber, lo juro.
Seré honesto, juro que lo seré...
¡Fuego!
¡Te maté, hijo de perra!
Mierda.
Llévalo adentro. ¡Vamos, muévete!
¡Vuelve a tu puesto!
Dije: ¡Atu puesto!
Ya está despierto.
¿Dónde diablos están mis anteojos?
- Los puse en... - ¡Ve a buscarlos!
¿Dónde está el bebé?
Lucille, está bien. Durmiendo como un lirón.
¿Cómo le has dicho?
Lucille. Debería tener un nombre. Todo niño lo merece.
Pues no me gusta. Es nombre de puta.
- ¿Qué sugiere? - Sugiero que se meta en lo...
¿Qué pasa? ¿Le preocupa encariñarse?
- No estoy preocupado por nada. - No, por supuesto que no.
Si quiero darle un nombre, lo haré. Pero no uno estúpido como Lucille.
Ella es mi...
¿Su qué?
Mi responsabilidad.
¡No es una responsabilidad sino un bebé!
Necesita amor.
¡No puede amar a alguien que no tiene siquiera un nombre!
Si no está preparado, déjemela y encontraré alguien que sí lo esté.
¿Alguna vez la abandonaron?
¿Cuándo nos vamos?
- ¿Adónde? - Para Los Portales.
- ¿Cuándo nos vamos? - Dijo que nos ayudaría.
Creo haberlo hecho.
Buenas tardes.
Johnson, vigila la ventana. Franklin, la puerta.
No me gusta esto.
¡Tú!
Dije a solas.
Estos son mis hombres.
¡Váyanse!
- Vigilen afuera. - Sí, señor.
¿Algún problema con mis muchachos?
Uno de ellos me disparó ayer, ése es el problema.
- lmposible. - Tenía a uno armado en el campanario.
- Todos tenían una posición designada. - Porfavor.
Siéntense.
¿Bebe?
¿De dónde diablos sacó eso?
Es de mi propia bodega.
¿Cómo es que ese andrajoso de Alacrán está sitiando a unos expertos militares?
Váyase al diablo.
¿Cuánta plata lleva en las alforjas?
1.000 kilos.
¿Cuánto compartirían sus soldados?
- ¿Qué? - Si voy y consigo la ayuda que necesita.
Sabía que no era de confiar.
Él tiene razón, sargento. Pensé que sería justo una recompensa.
Gracias.
Su recompensa, señora, será servir los intereses de su país.
- ¿Qué le ve de gracioso? - ¿Lo de mi país?
¡Su país, los Estados Unidos de América!
Hijo, mi país empieza y termina aquí mismo.
Tu país tendrá que cederel diez por ciento para pagar mis servicios.
Diez por ciento, 100 kg de plata, ¿entiendes?
lncluye un paquete de estos cigarros.
Robé éste a un hombre muerto y ya no me gusta.
Olvídelo. Tengo hombres que saldrán...
¡Tienes hombres muertos!
Tienes tu maldito regimiento allí afuera colgando de los árboles.
¡Tienes hombres muertos!
Ahora, puedes tomarlo...
o dejarlo.
Un hombre ciego.
¿ Y cómo supiste que era ciego?
¿Se guiaba con un bastón?
- ¿Una lata para la limosna? - No tenía ninguna lata.
¿Llevaba anteojos oscuros?
Ni que todos los que llevan anteojos oscuros fueran ciegos.
Eres aún más tonto que Luis.
Un tipo mata cinco de mis mejores hombres.
Mató a mi hijo.
Yo le enseñé a disparar. Yo le enseñé a montar.
Yo mismo lo vi matar 23 hombres.
¿ Yahora quieres que crea que fue asesinado por un ciego?
El mundo entero se vuelve una mierda.
lremos a San Pedro y tomaremos la plata por la fuerza.
La última vez perdimos seis compañeros. Creo que la iglesia está bien custodiada.
Así es, si solamente...
Un hombre no espera tener lo que quiere. Lo toma.
Escribe a Chonto, consigue los hombres de Mackie.
Juntos, podemos controlar San Pedro.
¡Sí, señor!
Ve a San Pedro ahora mismo.
Encuentra al ciego y mátalo.
¡Yo mataré al ciego!
Asegúrate de arrancarle los ojos y traérmelos.
Ya veremos quién es el ciego.
Está todo.
100 kg.
¿Olvidó algo?
Sí.
Dicen que están liados entre los muslos de las vírgenes cubanas.
- Les creo. -Yo lo dudo.
Diablos, uno debe soñar.
- Llévalo a mi cuarto... - Ese no es el trato.
Se quedará aquí hasta que traiga los refuerzos.
Está bien.
Pero no aquí.
¿Qué les diré cuando vean que falta?
Que se les cayó de la carreta cuando huían como unos cobardes.
Hijo de puta.
¡Ya es suficiente!
¿Cómo te atreves a profanar la casa de Dios?
¡Te dije que...!
Esto no es asunto suyo.
¿Qué sucede, padre?
¿No puede con la competencia?
¿Le molestaría apagarlo?
Es un regalo del gobierno de los Estados Unidos.
- Es un hábito repugnante. - Lo sé.
No quiero ofender estos valientes luchadores de azul.
¿Por quién peleaba usted?
Por Dios.
- ¿Duele? - Dios mío.
Quédese quieto.
Respire.
- Respire. - ¡Con cuidado!
Con cuidado.
Ya está grande para tomar el pecho.
Tal vez quieras traernos una vaca.
Sólo digo que la malcrías.
Tal vez su madre no quiere que la alimente una desconocida.
Lo pensaré.
Debe recostarse. Necesita descansar al menos un día antes de partir.
Me marcho esta noche.
No es recomendable.
¿Son órdenes médicas?
Sí, son órdenes médicas.
Te diré algo.
Lo pensaré.
¿Cómo te llamas?
Puedes llamarme Ernie, todos lo hacen.
¿Este lugarse ve tan mal como huele?
¡Diablos, no!
Está adornado con raso y borlas doradas.
- Como prostíbulo de San Francisco. - ¿ Ycon arañas de cristal?
¡Claro que sí! Con una barra de mármol para apoyarse.
Aquí está, es mármol italiano.
Diablos, me estás mintiendo.
Sólo estaba bromeando.
Entonces...
no puede verlo.
lgual debe ser bonito, ¿no?
Eres un sabio.
No, soy un camarero.
¿Todavía piensa irse esta noche?
Es mi plan.
- Si no le molesta... - Dilo de una vez.
No luce nada bien.
¿De veras?
Creo que me veo bien.
Hoy, me siento como un caballero en flamante armadura.
Llévese la botella.
Es muy amable de tu parte.
El muy tonto lo necesita más que yo.
¡Te escuché!
¿Estás loco, tratas de matarme?
¿Qué demonios haces aquí?
¿Qué te importa?
- ¿Cómo has entrado? - La puerta estaba abierta.
¡Quítate, maldita!
¡Suéltame o te mato!
No tiene balas.
Esta no tiene balas.
Pero esta sí.
Ahora está descargada.
Llegas tarde.
¿Dónde está Bull?
Murió.
Le di la Unción hace una hora.
Era mi mejor hombre.
¿Qué más tienes que decirme?
Los soldados hicieron un trato con el ciego.
Partirá esta noche por refuerzos.
Lo estaremos esperando.
Los soldados se han burlado de mi iglesia.
Escupieron al suelo. Maldijeron frente al altar.
Pronto.
Debe tener fe.
¡Regresa a tu puesto!
¡Dije, que regresaras a tu puesto!
¡Mamá!
¿Qué hora es?
Más de las ocho.
¿Es de día o de noche?
De noche.
¿Dónde están mis anteojos?
Los tengo aquí.
Quédate quieto.
Más vale que le consigas algo de leche.
No vayas.
¿ Y dejar que los hijos de puta me maten de a poco?
No lo creo.
Además, tenemos un trato.
No tengo ningún hermano.
¿Qué?
No sé dónde queda Los Portales.
Mentí.
Debe ser un pueblo pequeño.
¿Entonces te quedarás?
Ya es muy tarde.
- ¡Aquítiene, sargento! - Gracias.
Encontrará una patrulla a unas 30 millas.
Tienen refuerzos con ellos. Suficientes como para sacarnos de aquí.
Sólo entregue esto.
¿Dijo que sus hombres tenían puestos asignados durante el tiroteo?
¿Sí, y qué?
¿Nadie en el campanario?
Correcto.
- ¿Qué me dice del cura? - ¿El cura?
- ¿Qué me dice del cura? - ¿El cura?
¿Sabrá que parto esta noche?
¡Qué mierda, todos lo saben!
Supongo que sí.
¿No me deseará suerte?
Por qué no se va al infierno.
Eso haré.
¡Hagan algo, maldita sea!
Vuelvan al trabajo.
Vuelvan al trabajo.
Allí viene.
¡Ahora!
¡Ya es nuestro! ¡No tienes escapatoria!
Alto.
Dije: ¡Alto!
Aquí viene un prisionero.
Ten cuidado.
- ¿Cuál es su nombre? - Canaan.
- ¿Cuál es su nombre? - Canaan.
¿Sabe lo que dice esta carta?
- Es ciego, señor. - Eso es obvio.
¿ Y bien?
Creo haberle hecho una pregunta, ciudadano.
Sólo hablaré con el oficial en mando.
Soy yo.
Mejor para usted.
Textualmente dice: ''El hombre que...
''El hombre que trajo esta carta lo hizo sólo porque le dimos 100 kg de plata.''
¿Es cierto?
¿Es cierto?
¿Debo asumir que intenta llevarse 100 kg de plata?
Son 30 millas de camino. Deberíamos salir ya.
No creo que necesitemos su ayuda, ciudadano.
¿No?
¡Este ciudadano luchó en Antietam!
¡Y lo que pueda haber olvidado es mucho más de lo que nunca aprenderás!
¡Y lo que pueda haber olvidado es mucho más de lo que nunca aprenderás!
¡Quieto!
Si algo llega a pasarle a la gente del pueblo, no podrás escapar de mí.
Ytambién mataré a toda su familia.
Ytambién mataré a toda su familia.
¿Está claro?
¿Soldado?
¡Lléveselo!
Alacrán quiere hablarte.
Debería matarte por haberte dejado vencer.
Pero tengo un presentimiento...
necesitaré a todos mis hombres.
Hasta una mierda como tú.
- Córtale la oreja. - La izquierda.
- Córtale la oreja. - La izquierda.
¡Aquí no!
- ¿Dónde está el resto de los hombres? - En camino.
Bien.
La caballería está en camino.
¡Qué miedo!
Deben estar aburridos allá afuera.
Te colgarán cuando vuelvan.
Eso levantará los ánimos.
¿Qué diablos estás haciendo?
Atrapo moscas.
Atrapo moscas.
¿Las atrapas?
Hazlo otra vez.
¡Qué diablos!
¡Eres ciego!
Pues bien...
es bastante obvio.
Soldado.
¡Malditos animales!
Ni rastros de gente con vida. Doce más como éstos.
Ni rastros de gente con vida. Doce más como éstos.
Deben haber sabido que veníamos, estarán a mitad de camino de México.
¡Cobardes!
¡Se han ido! ¡Demos a Hastings la victoria!
¡De frente, marchen!
¡Compañía, a la carga!
Mirar así no los hará llegar antes.
¿Quiénes?
Los refuerzos.
Diablos si los refuerzos vinieran, ya estarían aquí.
Diablos si los refuerzos vinieran, ya estarían aquí.
No es lo que el sargento dice.
El sargento es el peor de todos.
¡Será mejor que cuides tu boca!
Lo he hecho por 20 años. He peleado con Sherman.
Lo he hecho por 20 años. He peleado con Sherman.
Era un miserable, pero al menos sabía cuándo retirarse.
Tenemos órdenes.
¿Órdenes?
''Órdenes'', solían haber para luchar por su tierra o salvar vidas...
''Órdenes'', solían haber para luchar por su tierra o salvar vidas...
o alguna causa importante.
Nunca pensé que terminaría así.
No pienso morir por una carreta llena de plata.
¡Ya es suficiente!
¡Ya es suficiente!
Se lo daremos o nos matarán por él.
Eso es porque eres un cobarde.
Cobarde. Es mejor ser cobarde que tonto.
¡Cálmense! ¡Todo el mundo cálmese!
¿Qué diablos pasa aquí?
- No pasa nada. - Nada, señor.
Bien. No permitiré peleas entre soldados.
Bien. No permitiré peleas entre soldados.
Tenemos un enemigo en común y órdenes que cumplir.
- ¿Órdenes? -Así es.
Debemos cuidarel cargamento hasta el final aunque debamos morir por ello.
Debemos cuidarel cargamento hasta el final aunque debamos morir por ello.
¿Entendido?
¿Entendido?
¡Sí, señor!
Bien.
¡Escuchen!
¡Ya cállense!
¿Qué es lo que piensa, sargento?
Vigila el camino.
Buen chico. ¿Qué pasó?
Demasiados... demasiados deben...
Con su permiso, soldados.
Recuéstate.
- Última oportunidad. - Estará bien.
- Quieto. - No hay caso...
A un lado.
Necesita ayuda.
Necesita un cura.
¡Se está muriendo!
Ya está muerto.
Míralo. Ya está con Dios, mujer.
Aléjate de él.
Recen por el alma de este hombre.
¿Qué piensas, sargento?
Es una trampa.
Es Rafferty de la quinta división.
Es un buen hombre. Fuimos compañeros.
Si es Rafferty, se unió a los bandidos.
No tan malo como un buen soldado que abandona su compañía.
No, señor, él es honesto...
¡Estén alerta! La caballería no tardará en llegar.
Deja de decir tonterías y llévate este cuerpo de aquí.
¡Dije que dejaras de decir tonterías!
¡Que Dios te maldiga!
¡Que te envíe al infierno!
Sáquenlo de aquí.
Mataste a mi hijo.
Eso es lo que se dice.
¿ Ytú, qué dices?
Quiero oírlo de tus propios labios.
Yo digo que se debía matar a tres y él estaba entre ellos.
¡Largo!
Dime algo, ciego.
¿Puedes oler el miedo?
Leche agria.
Mi hijo, Héctor...
¿olía a leche agria?
No.
Pero la huelo de ti cuando preguntas.
Es una lástima que no tengas familia.
Si así fuera, podría quitarte lo que tú me has quitado.
Dios, los coyotes son ángeles a tu lado.
Tu sangre sólo corre en tus venas.
Yeso es lo que te quitaré.
Gota a gota.
Mientras mueras...
piensa en la gente de San Pedro.
Y los que te ayudaron.
Te juro que sufrirán.
¡Vamos, tenemos trabajo que hacer!
¿Qué es lo que haremos?
¿Sargento?
Obedecer y cuidar el cargamento.
Sólo tenemos seis hombres.
Esperamos refuerzos.
Sargento, no hay refuerzos.
¡Ya todos saben que están muertos!
Pues yo no.
Pero suponiendo que lo estén, soldado. ¿Qué sugiere que hagamos?
Que nos rindamos y entreguemos la plata.
¿Alguna otra sugerencia?
Bien.
Asus puestos.
¿Dónde diablos está la cal?
¿Te quedarás allí o vendrás a ayudarme?
¡Nos rendimos!
Por Dios, la patria, por mí mismo.
Prometiste sacar los herejes de mi iglesia.
Primero, tomaré el desayuno...
beberé algo de mezcal y luego mataremos los soldados.
Luego, ¡remos todos a la iglesia...
y celebraremos la misa.
¡Ya he esperado bastante!
Quiero que se vayan de m¡ pueblo ahora.
¿Su pueblo?
San Pedro me pertenece.
Por respeto a Dios, liberaré la iglesia...
pero el pueblo se quemará.
Eres peor que los soldados.
Es verdad.
Pero al menos somos buenos católicos.
Ahora vete de aquí pequeño cuervo. Deja la celebración a mis hombres.
¿Dinamita?
Medicina.
Medicina.
¡Dinamita!
Todo está listo.
La enfermera que tienen allí luce excelente.
Bien.
Puedes traérmela luego del funeral.
Le daré de mi medicina.
Llama a Remick y vigilad a esa gente.
Encéralos en la cantina.
Quiero que los vigiles hasta que entierre a Héctor.
¡Pero me perderé el entierro!
No has probado ser tan útil como para rezar por Héctor.
¡Yo hubiera matado el ciego!
¿Quién ha enterrado a mi hermano?
No lo preguntaré otra vez.
¿Dónde está Héctor?
Enterrado en la colina.
Desentiérralo.
Alacrán quiere dar a mi hermano un entierro digno.
Ha estado bajo tierra tres días.
¿Qué?
¡Cállate y haz lo que te digo!
Lo desentierro.
- ¿Quiere la plata? - ¡Sí!
- ¡Entonces vamos a porella! - Sí.
¡Sargento!
Debe entregar la plata.
¡Si la quiere venga por ella!
No nos fuerces a derramar sangre inocente.
- Sal y te dejaremos escapar. - ¡Vete al diablo!
Eres muy estúpido.
¿Pero tus hombres lo son también?
Ellos son miembros de la caballería de los Estados Unidos.
Están dispuestos a morir por su país.
Con el respeto que se merece, señor.
Está completamente loco.
¡No disparen!
¡Esperen!
Está muerto. Nos rendimos.
Nos rendimos.
¿Esa tumba es para mí?
Destierro a Héctor para que Alacrán lo vuelva a enterrar.
- ¡Está loco! - No.
Sólo molesto.
En cuanto a mí...
yo estoy loco.
Vigila.
¿Vendrás conmigo?
Vamos.
- Deja el bebé. - No llores.
Deja el bebé.
¿Una enfermera?
Eres hermosa.
Mi padre dice que te follará.
Después de enterrar a mi hermano Héctor.
Sería mejor que yo lo haga ahora.
La próxima vez, lastimo el bebé.
¿Entendiste?
Sí.
No trates de escapar.
Vamos.
Deja ese cuchillo.
Deja ese cuchillo.
¿Cómo comerás tus huevos, hijo?
¿Revueltos?
Alacrán quería un ataúd abierto.
No, Padre.
Huele mal.
¿Usted dirá la misa?
¿Si no quién la va a decir?
No debería decir la misa hoy, Padre. No hoy.
- ¡No seas tonto! - Venga a mi casa, lo hablaremos.
- Después del funeral. - ¡No!
Por favor.
¡Después del funeral!
- ¡No vendrá! - ¿Quién?
El Padre Malone.
Rezaremos porél.
Callaros, que está aquí el jefe.
- Lo siento, jefe. - Sé más respetuoso.
- ¿Está todo listo? - Sí, señor.
- Trae la plata que pertenece a Héctor. - La tengo aquí mismo.
Quiero que esté en el ataúd.
¿ Y ahora qué?
Tira de la cuerda.
- Nos matarán. - ¡Maldita sea!
- Levanta eso. - Lo siento.
Levántalo.
Dije que quería el ataúd abierto.
¡Eres diabólico!
¡Dios te castigue!
¡El ataúd!
¡Qué mierda!
¡Saque ese ataúd de mi iglesia!
¡Saquen el ataúd!
¡Quieren hacernos explotar!
¡Dios mío!
¡Ciego!
¿Puedes oírme?
No puedo oírte.
Pero te veo.
Te estoy viendo.
Ahora eres sordo.
Tanto como ciego.
Sin ojos y sin orejas.
Eres como un gusano.
Esto es por mis hombres.
Yesto por Héctor.
No puedo verte.
Ytampoco oírte.
Hueles a mierda.
Báñate, desgraciado.
Hay mucha más plata desparramada por el pueblo.
Úsenla para construir una nueva iglesia.
¿No hay sacerdote?
El mundo está lleno de ellos.
¡Aquí está!
Aquí tienes.
¿Seguro que no tienes un hermano en Los Portales?
Querría saber dónde queda. Pregunté a todos pero no saben.
- ¿Seguro que estarás bien? - Estaré bien.
- ¿No más zumbidos en el oído? - ¿Qué?
No.
No más zumbidos.
Tal vez mintió.
El hombre que has matado.
Los Portales ni siquiera exista.
Tal vez.
Pero hice una promesa.
Lo sé.
¿Qué te parece Nell?
¿Nell?
Para ponerle a la niña.
Sólo por el momento.
Mi madre se llamaba Nell.
Me parece muy bien.
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