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Amparo.
¿Te invito a una copita de anís y te la tomas aquí en mi regazo?
Gustavo, esa mano...
Que la tienes muy larga.
Alfonso, estoy fatal. Fatal, fatal, fatalísima.
Ay, la he liado parda.
Mírame, mírame.
Estoy como un flan.
Anoche...
se presentó en casa un tipo muy siniestro reclamándome dinero.
¿Sí?
Un montón de pasta.
¡Que se la hemos robado!
¿Os acordáis del encargo del tipo de la inmobiliaria?
Era una tía en silla de ruedas.
Un tiro limpio, el cuerpo desaparece y chao.
Cuando fui a ejecutar el plan, se me adelantaron.
(GRITAN)
¡Hija de la gran puta!
¿Qué mierda es esto?
No me jodas. ¿Unas señoras?
Son unas sádicas sin escrúpulos y se dedican al crimen organizado.
Si se entera de que no hemos tenido nada que ver,
ya podemos despedirnos de la pasta.
¿Te la has cargado o no?
Hay 50 000 euros.
¿La otra mitad dónde está?
¡50 000 euros!
Más de 8 millones de las antiguas pesetas.
Si Carmona se entera,
estamos jodidos, ¿eh?
Conseguiré el dinero.
De verdad.
Mariano, acércate.
Vas a recordar
que con el dinero de Carmona no se juega.
¿Lo tenemos claro todos?
Y a Virginia le ha ido con el mismo cuento.
Con amenazas y todo.
Voy a por el mocho, que aquí te quedas pegado.
Déjalo, voy yo. Sal a la caja que hay mucho lío.
No me di cuenta de que alguien esperaba.
50 000 euros estamos esperando.
Si pagáis a tiempo, nadie saldrá herido.
Que les demos su dinero.
¿Qué dinero? ¿Qué decís? -¡Yo qué sé!
¿Qué hacemos? -Chica, no lo sé.
Si esto tuviera que ver con el asesinato,
me habrían amenazado a mí también.
Se ha ido de madre.
Ay, ¡que han secuestrado a la Lourdes!
¡A nuestra Lourdes, secuestrada viva! ¡La pobre!
Lourdes, ¿de qué estás hablando?
La tenemos supermontada.
Mira, Alfonso...
Bien sabes tú que he hecho muchas cosas en mi vida.
Sí, sí, sí. Yo sé que le taladré el cráneo a esa tía.
Y que me deshice del cadáver con las chicas. Lo sé.
Qué pena todo.
Pero ¡ojo, eh, que servidora no es ninguna ladrona!
Debe morir.
Sí.
¿Qué haces?
La cena.
Y mientras, Anabel...
sigue buscando a Elvira, y Pedro en la calle dando por saco.
No sé por qué me anularon las tarjetas de crédito.
¿Qué dices? ¿No tienes dinero?
Papá, ¿qué haces?
Sin cuerpo, no hay dinero.
Siga a ese coche. -¿Qué?
¿Adónde coño estamos yendo?
A un terreno.
¡Anabel!
¡Todavía está viva!
Cuando la enterremos, dejará de estarlo.
(FORCEJEAN)
¡Pedro, dame el dinero!
¡Ayúdame!
¡Ayúdame! -Joder.
Me enterraron viva.
¿Pedro? Con lo majo que parecía.
Pues es el mismo demonio.
Señora, me encantaría creerla,
pero, según el informe médico, estuvo interna del 2006 al 2009
en la institución mental Villa Jaén.
¡Tú!
(GRITA) ¡Hijo de puta!
Anabel, por favor.
Cuando llegaste, intentaba enterrarme viva, lo juro.
Te creo, ¿vale? Te lo juro.
Anabel.
No te oigo bien. No tienes cobertura.
"Para que pienses en mí, Elvira".
Ah, no.
Es que esto ya no pega.
El flirteo se acabó.
Se acabó.
¡Uy!
¡Alfonso, que son las 12 ya!
Me tengo que ir. He quedado con las chicas.
Vamos a ver a los mafiosos esos, a ver si deshacemos este enredo.
Mafiosos de verdad.
Esta es mi vida ahora, Alfonso.
Cuídate mucho. Cuídate. Pobrecillo.
Tómate tu tiempo.
Disfrútalo.
No hay prisa.
¿Ya?
Muy bien.
Vamos a ver qué tenemos aquí.
¿Tardará mucho? Tengo el coche en zona azul.
Paciencia. Esto requiere su tiempo.
A ver.
Aquí vemos un ocho.
Sí, un ocho, sin duda.
Y si lo giramos...
Sí.
Aparece el símbolo del infinito, que representa al dinero.
Joder, Hacienda otra vez. Menudos hijos de puta.
No, no, no.
Esto es un dinero inesperado. -¿En serio?
Parece que te vas a llevar un buen pellizco, ¿eh?
Ah, las cartas.
Últimamente he tenido una racha nefasta,
pero dime si es mucho. ¿Me da para pagar la hipoteca?
¡Ojo! Estos círculos están muy separados.
¿Eso qué significa?
Traición.
La madre que me parió.
¿Y ahora qué hago?
Necesitas...
remolacha.
La remolacha es muy buena.
¿La remolacha es...
buena para la traición?
Es buena para casi todo.
Entonces igual la remolacha me puede ayudar a echar un polvo.
(Sintonía)
Tranquilas, chicas, que todo va a salir bien.
¿Qué clase de lugar es este?
Hola.
Nena, aquí no podéis estar. Hasta las 19:00 no abrimos.
Y el rollo bollo es solo los martes. Así que venga.
No, no.
A nosotras nos ha citado aquí...
un tal Berto.
¿Berto?
Ah, sí, sí. Está abajo, en el zulo.
Por la puerta del fondo.
Uy, qué chicas tan modernas.
Son putas, Amparo.
No las mires directamente a los ojos.
¡Virgen de la Macarena!
¡Lourdes, cielo!
¿Tú estás bien? Pero ¿qué te han hecho? Mírate.
No tan deprisa.
Antes, el dinero.
¿Qué dinero? ¿Qué dices? ¡Soltadla!
Un momento.
Yo os conozco.
Os vendí una Turbo Thunder la semana pasada. ¿Esto es por eso?
La maquinita está en garantía: si no os gusta, la cambio.
Pero ¿qué dices? ¿Esta es tonta?
Esto no tiene nada que ver con tu maquinita.
Nos debéis 50 000 euros.
¡Y los queremos ya!
¿50 000 de qué?
Esto tiene que ser un malentendido.
Nos confundís con otras.
Os cepillasteis a la minusválida esa.
La pelirroja.
Ese era nuestro trabajo.
No sabemos qué pretendíais y nos importa una mierda.
Pero estamos dispuestos a olvidarlo todo,
si nos dais la pasta que perdimos.
Vamos a ver.
Está claro que tenemos un conflicto...
importante encima de la mesa,
pero ¿no podemos arreglarlo como personas adultas
sin tener que recurrir a un secuestro?
Sí, bueno.
Como si vosotras no hubieseis secuestrado a nadie.
Que lo sabemos todo.
Vuestra amiguita va a quedarse con nosotros
hasta que nos entreguéis la pasta.
Vosotros sois idiotas, ¿verdad?
Su marido es policía.
Pues será mejor llevar este tema con la máxima discreción.
Si no queréis que la Policía conozca la verdad.
Lo dicho, 50 000 euros.
Tenéis hasta mañana.
Lourdes.
Lourdes, vamos a sacarte de aquí.
Esto te lo juro por lo que más quieras.
Pero aguanta, ¿sí?
Aguanta.
Tira.
Bueno, pues no ha ido ni tan mal.
¿No?
¿50 000 euros por matar a esa bicha?
Tengo mala suerte hasta para eso.
Hola, Pedro. ¿Interrumpo?
¿Qué quieres? Ya dije todo lo que tenía que decir en comisaría.
Sí, sí. Lo sé perfectamente.
Es solo que hay un par de cosas en su declaración de los hechos
que no termino de entender.
¿Le importa si...?
Muchas gracias.
Verá.
He revisado las declaraciones tras el suceso
y...
Anabel insiste, y mucho, en que en esa granja abandonada
había alguien más con usted.
Un hombre. En concreto un tipo cojo.
¿Eso es verdad?
¡Por Dios! ¡Esa mujer está mal de la cabeza!
¡Debería estar encerrada! Mírame la cara.
¿Te parece normal? -No, no.
Entiendo que es un no.
¿Quién coño iba a haber ahí? Estaba yo solo.
Ya. Es que...
Me gustaría saber...
por qué un hombre,
cuya esposa acaba de desaparecer,
coge su coche en mitad de la noche
y se dirige a una granja abandonada en medio de la nada.
Cuando estoy triste
o preocupado por algo, me gusta coger el coche
y conducir, así, sin rumbo fijo.
Me ayuda a evadirme.
¿Tú no lo has hecho nunca?
No hablamos de mí, Pedro.
Mira, no pasa nada, está todo bien, de verdad.
No le estoy acusando absolutamente de nada, o sea que tranquilo.
Simplemente quiero...
encajar las piezas que tengo por la cabeza.
Ya se lo dije al inspector.
Esa mujer me siguió y me abordó sin motivo.
Seguro que estaba enamorada de mi mujer o...
¿Tú por qué estás aquí?
¿Te mandó el inspector Ramos?
Bueno... No.
Estoy aquí extraoficialmente.
Entonces te tengo que pedir que salgas enseguida de mi casa.
Bien...
Bueno, Pedro, le recuerdo que...
si va a mudarse, está en la obligación de comunicarlo
a la Policía. Que no se le olvide.
Esto no es una mudanza, es un embargo.
Embargo.
Mi mujer hipotecó la casa a mis espaldas
y me dejó un pufo de más de 200 000 euros.
Soy el primero en querer encontrarla y decirle cuatro cosas.
¿Por qué todo nos pasa a nosotras?
Yo no me lo explico.
Eso tiene que ser cosa del karma.
Yo lo que no entiendo es...
¿Quién contrataría a un sicario para deshacerse de Elvira?
¿Por qué alguien la querría muerta?
¿Qué es lo que no entiendes?
Lo raro es que alguien la quiera viva.
¿De dónde vamos a sacar todo ese dinero?
Igual si juntamos todos nuestros ahorros...
Uy, yo no sé tú, Virginia, pero yo estoy seca.
Vende la chatarra de coche que tienes.
No puedo, explotó.
Estaba muy mayor.
Si Lourdes estuviera aquí...
¡Tenían que haber secuestrado a otra!
No. Tenemos que hacer algo, pero ya.
Me da miedo que se quedase sola con esa gente.
¿Qué creéis que son capaces de hacerle?
¿Tú qué crees?
La mafia no se anda con chiquitas.
A la mínima, te clavan una cabeza de caballo en la cama.
Pues habrá que tomar medidas desesperadas.
Tenemos un día para reunir 50 000 euros.
Como que me llamo Mayte Soldevilla que lo vamos a conseguir.
Tres cafés con leche, dos tostadas y un zumo de naranja. 8,60.
No, propina no te dejo, que venimos todos los días.
No, cariño, tú tranquila. No te lo tengo en cuenta.
Es que no puede ser.
Elvira me lo habría contado. Tiene que ser un montaje, Photoshop.
¿Por qué alguien escondería una foto trucada en un cajón?
No lo sé.
Nada de esto tiene sentido.
¿Elvira y Curro tenían una aventura?
No quiere hablar.
Pero dice que en la granja no había nadie más que él.
Bueno, y tú.
Arturo, te juro por Dios que ese hombre estaba con él.
Los dos intentaron matarme y... -Escúchame. Te creo.
Y siento mucho haber dudado de tu palabra, ¿vale?
Bueno, y ¿ahora qué?
Esta mañana conseguí el rastreo del teléfono de Elvira.
Mirad.
Además, este es mucho más detallado.
Ahora tengo que chequear los últimos sitios en los que estuvo
antes de la desaparición, a ver si...
damos con ese hombre.
O al menos averiguamos qué hacían en esa granja.
Ya me encargo yo.
Tienes bastante en la comisaría. No quiero que tengas problemas.
¿Puedes averiguar si algún sitio coincide
con el domicilio de Curro?
Puedo.
De verdad, este tío me da un mal rollo.
Joder, vale que no sea muy dicharachero, pero...
Si le pregunto la hora, al menos que me conteste,
aunque sea por educación. -Tío, Chivo es mudo.
Ah, yo creía que solo iba de misterioso.
¡Eh! ¿Tú qué haces?
(BALBUCEA)
Las cuerdas me están haciendo daño.
Pues te aguantas. No te jode.
Podríais darme un poquito de agua, ¿no?
Sí, ¿algo más?
¿Te traigo un kebab?
Venga, no seas así.
La chica tiene sed. Tampoco queremos que se deshidrate aquí, ¿no?
Gracias.
Mi marido estará preocupado.
Nunca paso una noche fuera. Debería llamarle.
¿Tú te crees que somos idiotas?
Si te pasas de lista, te juro que te arranco la cabeza.
Espera, creo que tiene razón.
No nos interesa que la Policía sospeche.
Déjala que le llame, aunque sea para tranquilizarle.
Joder.
Vale, pero como intentes algo, te corto la lengua.
Dale tu móvil.
¿El mío? Es que no tengo batería casi.
¡Me cago en tu puta calavera, coño!
Vale,
pero cuidadito con lo que dices, te lo advierto.
(Móvil)
¿Sí? -“Hola, cariño, ¿cómo estás?".
¡Lourdes!
¿Dónde estás? ¿Estás bien?
Sí, sí. Estoy bien.
“Bajas a tirar la basura y no vuelvo a saber de ti”.
Casi denuncio tu desaparición.
No, no lo hagas. No, no lo hagas.
Estoy, estoy...
"Es solo que necesitaba un poco de tiempo para mí".
¿Cómo que un tiempo? ¿No podías avisar?
Que la cosa no estaba bien últimamente, Vicente.
Pero ¿qué cosas?
¿Qué cosas, Lourdes?
Si es por lo del...
Hasta luego.
Si es por lo del sexo, reconozco que llevo una temporada estresado
en el trabajo y... -Que no, que no es eso.
“¿Entonces qué es?”.
¿Es por la carta que leíste?
¡Coño, Lourdes, la escribí con 8 años!
Que no, Vicente, no. Que no es eso.
Es que estoy desbordada.
Necesito organizar mi cabeza.
Y quiero un poco de tiempo para mí y para mis ideas.
Y para pensar en nosotros.
Bueno, en mí también. Y en nosotros y...
Solo serán unos días, de verdad.
"Te lo prometo".
Pero dime dónde estás.
Y hablamos en persona, que es como se hace esto.
Que no, Vicente. No me busques. No me busques.
Que yo estoy bien, estoy...
en casa de unas amigas.
“Dale un beso a la niña, ¿vale?”.
Pero, Lourdes, mujer, Lourdes.
“Lo siento mucho, Vicente, lo siento”.
Pues ya está. Todo solucionado.
Mariano, ¿comemos?
Tengo un hambre que da calambre.
(BEGOÑA) Ah, ¿sí?
Sí, sí.
Sí, sí. ¿Has terminado?
¡Que te follen! Sé tu nombre y voy a ir a por ti, Belinda.
¡Me da igual que hayas grabado la conversación!
¡Hola, tesoro!
¿Cómo por aquí? No te esperaba.
Pero ¿te pillo en mal momento?
No. ¡Ah! Hablaba con mi compañía de teléfono.
Lo bueno de morirse es que no te pueden soltar
lo de la permanencia.
Cuéntame.
A ver, Begoña, no sé cómo pedirte esto, pero...
¿Tú no me podrías dar un adelanto de mi nómina del mes que viene?
¿El mes que viene?
Es que estamos a dos.
Ya. Ya lo sé, pero tengo que tapar unos agujeros.
Me vendría muy bien, de verdad.
Mayte,
qué mal me sabe decirte esto, pero es imposible.
Imposible del todo.
No va bien la turbodelegación de Madrid. No te engañes.
La competencia es feroz y no te puedes imaginar.
Además,
con tu volumen de turboventas,
no me lo autorizarían nunca.
Tranquila, no pasa nada.
De verdad, me quedo fatal, ¿eh?
Si yo pudiera hacer algo, chica, no sé...
Mira.
Como no quieras coger esto...
35 euros, es todo lo que llevo encima.
Vale.
Hija, pensé que dirías que no.
¿Me dejas cinco euros?
Para el bonometro. Es que sigo sin coche.
Gracias.
(WALKIE) "Hola".
"Hola. Mayday, mayday".
"Hola. Hola".
"Mayday". -Hola.
¿Qué hacéis?
¿Y esos teléfonos?
Paloma, no le habrás comprado un móvil al crío, ¿no?
No son teléfonos, yaya,
son walkie talkies.
Me los ha regalado mamá.
¿A que son chulos?
(POLICÍA) "H-50 para Mai-100, tenemos un 10-37
en Calle San Germán".
"Seat Panda gris matrícula...".
¡Joder, es la poli!
Omar, ¿qué te he dicho de esa palabra?
No me gusta un pelo.
Vete a hacer los deberes.
Pero, mamá, yo quiero jugar más con los walkies.
Dios.
Otro regalo, ¿no?
El niño no para de preguntar por el dichoso conejo.
Algo debía hacer para quitarle la imagen de la cabeza.
Ay, hija, lo siento mucho.
Pero te digo que los niños de ahora son muy blandos.
Mira, yo de niña vi muchísimas veces a mi madre
degollar a las gallinas. Y no tengo traumas.
Vale, no vamos a discutir sobre eso.
¿Se puede saber de dónde sacas tanto dinero
para comprarle cosas últimamente?
Yo pensaba que lo necesitabas para el curso.
¿Qué estás pensando, mamá? ¿Que lo he robado?
Por Dios, ¿qué dices? ¡Ni hablar! No, no.
Mira, si tanto te interesa, estoy en una asociación.
¿Una asociación?
¿Qué clase de asociación?
Una muy selecta, mamá.
Nos juntamos mujeres de todo tipo y organizamos timbas.
Cada vez en un sitio.
Ayer me saqué 3000 euros limpios.
Hija, no te habrás metido en un lío, ¿no?
Ay, de verdad. No sé para qué te lo cuento.
Es una asociación, no tiene nada de ilegal.
Además, es feminista.
Van famosas y todo.
Y ¿qué?
Si supieras la de famosas que vienen al bingo....
Ten cuidado, Paloma. Ten cuidado hija que...
Mamá, no tengo tiempo para esto, ¿vale?
Me tengo que ir al láser.
Échale un ojo al niño mientras.
¿Vale? Sí.
Gracias.
Esto pesa. Esto es caro seguro.
Estoy del farolillo hasta ell farolillo.
Van en pack.
Qué maravilla.
Fuera.
Esto no es ni navideño ni es nada. Esto es de cuando era un bebé.
No lo pienses, que si no no avanzas. La máquina.
Esto no lo usa nadie.
Esto no suena y nunca compramos pilas.
Madre mía, cuando venga este me mata.
Esto ya no lo usas, ¿no?
Estaba jugando. -Pues ya no.
Toma un libro y a leer. Hala.
A ser una mujer fuerte y poderosa el día de mañana.
El conocimiento es poder.
Pero si no sé leer, solo tengo cinco años...
¿Cinco ya? Pues aprendes,
Dakota Fanning aprendió con dos.
¿Qué haces, amor? -¿Eh?
Nada, nada, Carlos.
¿No has visto como tenemos la casa? Hecha una leonera.
Habrá que tirar cosas, ¿no? O donarlas a los refugiados.
Pobrecitos, no tienen nada.
¿Los refugiados necesitan cuadros?
Lo han perdido todo,
los cuadros también.
A ver, cariño, escucha...
la niña me pidió dormir mañana en casa de su amiga Soraya.
Sé que es un poco pequeña aún,
he pensado que era una buena oportunidad para...
¿Para qué?
Mujer, ya sabes..., para...
No, no sé, Carlos.
Ah, para...
Vale, sí, muy bien.
¿Sí? -Claro.
Me marco una cena rica,
la casa para nosotros solos, velitas en plan romántico...
Qué planazo, ¿no?
No, pero espérate un momento.
¿Esta niña es la de la halitosis o la de la madre cleptómana?
La halitosis. -Ah, vale. No me fiaba de la otra.
Oye, el teléfono fijo no lo usamos, ¿no?
No, para los pobres.
Cariño, para ya, que vacías la casa. Joder.
Lidia, no me mires así, sabes que yo no tengo nada que ver.
Nos embargan por culpa de tu madre...
No por la mía.
Cariño, tenemos que dejar esta casa.
Lo he estado pensando y...
nos mudamos a uno de los pisos del edificio que tenemos en venta.
¿Te parece?
Ese edificio se cae a cachos.
Es algo provisional.
Te lo prometo. Hasta que se arregle esto.
¿Y cómo vas a arreglar lo que has hecho?
¿Qué he hecho?
Puedes engañar a todos, pero no a mí.
Ya está, has ganado.
Por fin te deshiciste de ella y de todo lo que le rodeaba.
Tu plan no ha podido salir mejor.
¿De qué hablas? Cuidadito con lo que dices.
Entiendo que te enfades, no te consiento hablarme así.
La madre de Roberto Morato dice por ahí que tú mataste a mamá.
¿Y sabes qué creo yo?
Creo que esa mujer no está tan loca como la gente piensa.
Dime... ¿Cómo lo hiciste?
¿La estrangulaste?
¿Le cortaste el cuello?
Fijo que empujaste su silla de ruedas escaleras abajo.
No tienes lo que hay que tener para mancharte las manos de sangre.
¡Asesino!
Cariño, lo siento.
¿Y ahora qué? ¿Vas a matarme a mí también?
(Teléfono)
(Teléfono)
"¿Sí? ¿Quién es?".
Papá, soy yo, Mayte.
"Ah, ¿qué quieres?".
No, nada.
Solo llamaba para saber cómo estás.
"Estoy bien".
"¿Tú estás bien?".
Sí, hace mucho que no hablamos.
"Tú tampoco me llamas a mí".
Ya, lo siento, tienes razón.
"¿Los niños cómo están?".
Arancha tiene 16 y...
Goyo hace la comunión este año.
Es menudo, pero está enorme.
"¿Y el Gregorio? ¿Cómo está?".
Papá... Gregorio y yo llevamos más de tres años separados.
"Mayte, ¿necesitas algo? Es que me pillas ahora que...".
No, qué va, nada.
Solo...
Mira, perdona.
Cuídate, papá.
"Vale, tú también anda".
(Timbre)
(Timbre)
Abre tú, mi vida.
(Puerta)
¿Has conseguido algo?
No.
Mayte, venga.
Mira, tengo la furgo fuera,
empaqueté algunas cosas, para ver que me dan al empeñarlas.
Lo suyo sería venderlo por internet, pero no hay tiempo.
¿Tienes algo para llevarme?
Era de mi madre.
¿Estás segura?
Y voy contigo.
A lo mejor nos dan algo por esto también.
Es nuevo.
Chaqueta y bolso. ¡Chicos, ahora vuelvo!
¡Adiós!
(Monedas)
(TOSE)
"Amigas de la baraja: Private Club".
Bien... pues solucionado el tema de las pinturas obscenas del baño,
y una vez aclarado que la mamá de Eloy no es ninguna de esas cosas,
pasamos al tema de hoy: la jornada contra el sedentarismo infantil
que tendrá lugar dentro de un par de semanas, aproximadamente.
Así que necesito...
propuestas... ¿Alguna propuesta?
(GIME)
¿Una charla TED sobre la obesidad infantil?
Para los niños gordos.
Yo lo veo, lo veo.
¿Y qué tal una flashmob?
Una cosa así moderna que la podemos subir al YouTube.
Yo me ocupo de la coreo.
Si alguien me ayuda con la música.
¿En serio?
¿Una charla para niños gordos? ¿Un flashmob?
¿Estamos en el año 2010?
¿Tienes alguna propuesta?
Propongo cambiar el AMPA de raíz.
La falta de liderazgo se debe a la marcha de nuestra presidenta,
pero que Elvira no esté no implica el mal funcionamiento del AMPA.
Entonces, ¿tú qué propones?
¿Qué propongo?
Ser el nuevo presidente en funciones.
(HABLAN A LA VEZ)
Hasta que se convoquen elecciones.
No me parece mala idea, pero necesitas el aval del comité.
Exacto.
En verdad no, tengo el aval de la vicepresidenta.
¿No es así, Anabel?
¿Anabel?
¿Anabel?
¿Quieres probar tú?
¿Anabel?
¿Anabel? ¿Anabel?
(ASUSTADA) Sí, yo, yo...
Yo soy...
Yo soy la vicepresidenta y le avalo.
Pues tenemos nuevo presidente. Enhorabuena, Rafa.
Enhorabuena.
(MURMURA) Dejaré el AMPA irreconocible.
Y para empezar,
contra el sedentarismo infantil:
olimpiadas...
familiares.
Brillante.
(Timbre)
Y esto por aquí, le hará un total de 11,86.
¡Muchas gracias!
Suma, suma todo.
A ver, lo tuyo más lo mío, más lo que empeñamos...
3473.
Pero ¡no es posible! ¿Solo eso?
¡Qué fuerte!
Ya, yo pensé que me darían más por la sortija.
¿Qué?
¿Cómo vais?
Conseguí escaparme antes. Aquí traigo un pellizco.
¿Cuánto es?
1500.
¿1500 euros?
Caray con la niña... ¿Y eso?
Mayte, súmalo.
Suma. Suma.
¿Qué? ¿Cuánto tenemos ahora?
4973.
No llegamos ni al 10 por 100.
¿Qué hacemos?
A mí no se me ocurre nada más.
No tengo ni repajolera idea.
Chicas, se me ha ocurrido que tenemos una última oportunidad.
"Amigas de la baraja: Private Club".
Amparo, ¿esto qué es, otro puticlub?
Pero..., pero ¿qué dices?
Pero si es un selecto club de jugadoras de póquer.
Llamé esta mañana y me dijeron que organizan una timba cada semana
en un sitio distinto.
¡Es la única oportunidad que tenemos de saldar la deuda!
Amparo, ¿te has vuelto loca?
No podemos apostarnos todo lo que tenemos al póquer.
No vendí la mitad de mi casa, ¿vale?,
para perderlo todo ahora jugando a las cartas.
Genial, genial.
Entonces ¿qué? ¿Alguna idea mejor? Estoy deseando oírla.
No lo sé, Amparo. Yo...
Esto es demasiado.
Curro...
Mayte...
Eh...
Mayte...
Siento mucho lo de la otra noche.
Fui muy....
inoportuno.
No sé, y últimamente tengo la sensación de que contigo la cago
y luego pido disculpas.
No, no pasa nada, Curro.
De hecho, no sé de qué me hablas.
Te vi ahí... tan guapa...
Pero que no, que lo siento mucho, lo siento mucho.
Me equivoqué y no volverá a ocurrir.
No me gustaría que...,
que esto perjudicara tu papel en el AMPA.
Porque yo creo que eres una pieza fundamental allí
y... como hace mucho tiempo que no vas...
Ni las chicas tampoco...
Eh...
No quiero pensar que tengo la culpa.
No, Curro, no, a ver, eh... Mira...
Han sido unos días difíciles y las chicas y yo andamos
liadísimas con nuestras cosas. Que son cosas...
importantes.
Ya, ya, ya, ya. Vale, vale.
Pues, eh... nada,
espero verte pronto en el cole.
Te lo prometo.
Eh... voy a tomar un café.
Nos vemos. -Sí, claro.
Joder. O no venís nunca u os tengo aquí metidas todo el día.
¿Te pongo algo?
Sí, algo fuerte, por favor.
¿Un café solo está bien?
Eh... Un vodka con hielo mejor.
¿Todo en orden?
Sí, sí.
Es mi curro... o sea, no, digo... mi... mi trabajo.
Que estoy muy ocupada.
Mujer, recuerda que trabajas para vivir, no vives para trabajar.
Lo he leído esta mañana en uno de estos azucarillos.
"Intenta y falla, pero nunca falles en intentarlo".
¡Gregorio!
Tú...
¿Tú sabes jugar al póquer?
(GRITA)
(SUSPIRA)
¿Qué haces? ¿Cómo te has soltado?
Déjame salir... Por favor, por favor.
No puedo, Lourdes. Es que...
Siéntate antes de que te vean los otros.
Si se enteran de que intentaste escapar...
No, déjame salir, te juro que no diré que fuiste tú.
(Ruido)
¿Qué pasa aquí?
Berto...
Nada, nada, que la he soltado porque...
tiene que ir al baño. Se está meando.
¿Eso es verdad?
Sí.
Si tienes ganas de mear,
hazlo aquí.
¿Qué? ¿A qué esperas?
Mea.
Eh...
Vale, ya está Gloria, venga.
Son casi las 00:00 y su hijo la espera, venga.
No, pero solo una más, para bajar la de antes.
No, esa para mañana, suficiente por hoy.
¡Qué bien hueles! ¿Qué colonia usas?
Es chistorra. Hale, venga. Cuidado con el escalón.
Cuidado. Venga, buenas...
(RÍE)
Buenas noches, Gloria.
Doble pareja, trío.... de color...
Esto no me lo aprendo en la vida.
Que sí, no es tan difícil. Es cogerle el truco.
Voy a apuntar cosas. Venga.
¿Cómo lo lleváis?
¿Os saco unas croquetitas o algo?
Creo que me quedan ensaladilla y unos boquerones.
¿Tus niños comen boquerones? -Sí, comen de todo.
¿Sí? -Gracias, Manoli, sí.
¿Seguimos entonces? Vamos a ver cartas.
Una cosita, Mayte...
¿Y esta prisa por aprender a jugar al póquer de repente?
No, Gregorio, te dije que no podías hacerme preguntas...
Si no quieres ayudarme, lo entenderé.
OK. Vale.
Venga, a ver qué cartas tienes. Vamos.
Nada, ¿no?
Te doy una y dos, una y dos.
Dime, ¿cuántas?
Me quedo con tres...
¿Y estas dos, entonces?
Toma, Goyo. Abre el cola-cao. -Gracias.
Toma, cariño.
¿Nada?
Creo que no.
Siempre tienes que poner la cara, que despista.
Ahí, bien.
A ver, ¿cuál es la otra?
Pues yo tengo póquer.
“Full”.
Gracias, estas tres... -¿Cuántas?
Tres. -Tres. Te doy.
¿Tres?
A ver.
Vamos a ver.
¡Escalera real!
¿Quién es la reina? ¡Yo soy la reina!
¡Bien! ¡Bien!
¡Bien!
¡Muy bien!
Esto es cuestión de mirar una a una,
pero yo creo que todas llevan.
Vamos a ver este... Mira, mira... aceite de palma por un tubo.
Hoy en día todo lleva, Lilly.
(MEGAFONÍA) "Señorita Virginia, por favor acuda al almacén".
"Señorita Virginia".
Si encuentras algunas que no tengan me lo dices luego.
¡Hasta luego!
¿Qué pasa, Ramón?
Estaba con una clienta y la dejé con la palabra en la boca.
Virginia, tenemos un problema.
¿Qué problema? No me asustes.
La caja de ayer... no cuadra.
No me digas.
Ah, pues será que hemos pulsado un cero de más, ¿no?
Eso pasó una vez, ¿te acuerdas?
O alguien se equivocó con el cambio... No sé.
La máquina esa está muy vieja, Ramón, tú lo sabes que...
cuesta mucho que funcione, a veces, hay que darle golpecitos,
porque se queda encallada, sí...
Virginia, no hagas el ridículo....
¿Sabes esas cámaras del techo?
Están para algo y con ellas vemos todo lo que pasa en la caja.
¿Cómo? Eh...
No, no...
A ver, Ramón, es que... (TITUBEA)
No que yo...
Vale, perdón, Ramón, perdóname de verdad... no, es que...
Es que no sé cómo pude llegar a eso,
pero es que pasan cosas muy difíciles en mi vida
y yo te juro que no soy así...
No llores, por favor.
Quítate el sofoco de encima, Virginia.
Tú y yo nos conocemos de hace... ¿Cuánto?
Mucho, Ramón, mucho. No sé...
Tendrías que habérmelo pedido a mí.
A ver qué me invento para justificar este descuadre con los de arriba.
Virginia, ¿por qué lo hiciste?
Vamos a hacer una cosa,
esto va a quedar entre nosotros, ¿sí?
¿Sí? -Sí.
Gracias, Ramón. De verdad.
Gracias. Es que no, no puedo perder este trabajo.
Y menos ahora que han echado a mi marido de la copistería.
Gracias, de verdad, por...
Es que me cuidas tanto, de verdad. Gracias.
Anda, sécate la cara y no hagas esperar a los clientes.
Vale.
¡Virginia!
(TITUBEA)
Esta noche ponte guapa, cenas en mi casa.
¿El qué?
Todo tiene un precio, corazón.
No...
¿Qué? No puedo. Es que...
Es que la niña... Bueno, que...
Es que Carlos,
Es que.. -¿Es que qué?
Es que nada...
Pues eso.
Esta noche. Y ahora a trabajar, holgazana.
Joder, mamá, qué acabada estás.
Ahora ludópata.
¿Qué comes? Acabamos de comer. Eso es una porquería, Arancha.
Te tienes que cuidar.
¡Haría un vaso de leche caliente, pero no hay micro!
(Timbre)
Lo calientas en un cazo, ¿sabes?
¡Déjame en paz! Mi cuerpo es mi templo.
Y yo lo lleno de mierda si me da la gana.
¡Qué asco de existencia!
Hola, Mayte.
¿Puedo pasar?
Yo últimamente la veo...
más rara de lo normal.
A ver, Lourdes nunca fue la alegría de la huerta.
No, la mujer muy alegre no es.
No, pero ahora está más seria. Más rara. No sé, será por algo.
Yo creo que por mí.
Hombre, no, no digas eso, Vicente. -Que sí, Mayte.
Que yo no soy un hombre...
detallista.
Yo soy dejado, para qué nos vamos a engañar.
Y seguro que le sienta mal.
Ahora se ha ido a casa de una amiga, dice.
Ni siquiera sabía yo que tuviese amigas.
Bueno, sí, tú. Pero, claro, aquí no está.
¿No estará aquí?
No, hombre. No.
Pero que no te preocupes.
A ver, Lourdes sí que es muy sincera
y si ella te ha dicho que necesita unos días, algo le habrá picado.
Pero que no tiene nada que ver contigo. Que...
Ella te quiere. -Igual ya no, ¿eh?
Que estoy segura. -Que no, Mayte. Que no.
Y yo la entiendo. Llega todos los días cansada de trabajar
y se encuentra un... Pues...
Que no ayudo.
Yo también llego reventado del trabajo.
No me pongo con cosas de la casa.
Bueno, ella también trabaja, ¿eh? -Que ya lo sé.
Pero es que no me sale. No me sale. No me sale.
Pero ahora... no está.
Mira, yo creo que le estás dando demasiadas vueltas.
A ella le apetecía irse unos días. Lo ha hecho, pues ya está.
Que nos pasa a todos de vez en cuando,
pero que es lo normal.
Ya, tienes razón. Da igual. No te caliento más la cabeza.
Es que no sabía dónde ir.
Y una cosa:
si te enteras de algo, dónde está o lo que sea,
llámame.
Qué policial te ha quedado.
¿Y eso?
A mi niño, el pequeño, que le ha dado por ahí.
Los niños nos están barriendo. Cada vez empiezan antes.
¿Qué me vas a contar? ¿Qué me vas a contar?
(SE QUEJA)
Hora de levantarse.
Qué vaga eres. Cómo se nota que eres funcionaria.
Lo único que sabéis hacer es crear problemas y más problemas,
solicitar papeles y más papeles.
Habría que hacer una reforma aquí. Este espacio está desaprovechado.
Tengo un amigo que es... -¡Fuera todos!
¿Mariano? -¿Sí, señora?
Tú y yo tenemos una conversación pendiente.
Lo sabes, ¿no?
Que yo quiero confiar en ti, pero me lo pones muy difícil.
¿Cómo?
Que te vayas pensando qué parte de tu cuerpo
te parece más prescindible.
¡Fuera!
Una cosita te voy a decir...
Mírame.
Que me mires. (GRITA)
Pero ¿tú qué coño pensabas?
Intentando escapar. ¡Qué mal!
¿Es que no te tratamos bien aquí?
Pues podemos tratarte mucho peor.
(PROTESTA)
(GRITA)
(GRITA)
Así que empieza a tener cuidado.
Estos que acaban de irse parecen unos lerdos,
pero no tienen reparo en abrirle la cabeza a una mujer.
Te lo puedo asegurar.
Porque lo he visto.
A tus amigas le quedan menos de 12 horas.
Si no, tu chinita se queda sin mamá.
(SOLLOZA)
Vaya manporrazo que te has dado, Kevin.
Te va a salir un chichón que lo vas a flipar.
Hala, ya está. Al patio. Y nada de autolesionarse.
¿Qué haces aquí, Anabel?
Curro, vamos a dejarnos de gilipolleces.
No me mires con esa cara.
La Policía investiga el móvil de Elvira
y como tu casa sea una de las últimas donde estuvo...
¿Qué? ¿Qué Policía?
Que sé que tú tienes algo que ver.
¿Algo que decir?
Esto no te lo esperabas, ¿verdad?
Esto es una foto que me envió ella y es privada.
¿De dónde coño la has sacado?
Te compinchaste con Pedro.
Os deshicisteis de ella como si fuese una...
Una mercancía. ¿Qué le hicisteis?
¡La matasteis! ¿Dónde está?
Que me acostara con ella no significa que me la cargara.
Además, ¿por qué piensas que está muerta?
Porque lo sé. No sé, lo noto. -¿Que lo notas? ¿Que lo notas?
Mira, Elvira me acosaba. Literal.
Sentía algo fuerte hacia mí y yo me dejaba querer. Punto.
¿Qué quiere decir eso de que te dejabas querer?
Pues, joder, Anabel, que...,
que ella se metía en mi cama y yo aceptaba regalos.
Una bicicleta, un reloj, unas zapatillas... Fin.
¿Me convierte eso a mí en un criminal?
No.
Eso te convierte en un guarro y en un indecente.
Y me parece una conducta muy poco apropiada
para ser un profesor del colegio. Y pienso dar parte de esto.
¡Deja de remover mierda! ¿Qué te importa lo que yo haga?
¡No puede ser! ¿Cómo iba a querer Elvira acostarse contigo?
¡Que no, hombre! ¡Que no!
¿Y qué creías? ¿Que se reservaba para ti?
Me quería. Acéptalo.
Elvira estaba hasta los huevos de todo.
De su vida, de sus hijas, de su marido, de sus amigas...
Elvira siempre miró por ella.
No te tolero que hables así.
(Móvil)
Yo no voy a perder más el tiempo.
Te he dado suficientes explicaciones. Se acabó.
(Móvil)
"Anabel, escucha, cariño".
"Ya tenemos las direcciones del teléfono de Elvira".
¿Y? ¿Estaba en casa de Curro?
"No". -¡Joder!
Y entonces, ¿dónde estaba, Rafa? ¿Dónde?
Que no quiere el bocadillo.
Dice que a él no le gusta la mortadela con aceitunas.
Hay chorizo de pamplonica, creo. Eso le vuelve loco.
Chorizo... Vaya tela.
¿Vaya tela?
Chorizo y mortadela, de la familia de los embutidos.
Mamá. -¿Sí?
¿Tú ves bien al niño? -¿Al niño?
Sí, ¿por qué? -No sé.
A ver, que no estoy preocupada, pero...
Es que paso tan poco con él y cuando vengo jugamos
y yo lo veo normal,
pero yo no sé si siempre es así
o si a veces sufre, si lo pasa mal en el colegio...
No sé. Me da como pena. -¿Pena de qué?
El niño está bien, está sano. Yo puedo ocuparme de él.
Tú aprovecha y búscate la vida.
Y luego ya veremos.
Es que no sé si quiero seguir con esa vida.
Claro que quieres seguir.
Si estás a nada de que te cojan para una serie. Seguro.
Sí, seguro.
¿Qué? ¿Se te resisten?
Están hechos polvo. -Hija, están para tirar.
Parece que has ido a coger higos chumbos.
A estos zapatos todavía les queda un tute.
Bueno, hija, que yo me tengo que marchar.
A tomar por culo la mortadela.
Omar, ¿por qué has roto la hucha?
¡Omar! ¡Omar! ¿No oyes?
Se acabó la tele. Qué escandalera.
¿Para qué has roto la hucha? -¿Mi hucha está rota? Yo no fui.
No me mientas.
Que yo no he sido. ¿Y mi dinero?
Qué guapa.
No te enfades. -No, si no me enfado.
No entiendo que vayas con tus amigas si habíamos quedado.
Mira, no te lo quería decir,
pero te lo voy a decir.
Es que resulta...
que a Mayte, bueno, a la hija de Mayte,
le han detectado una enfermedad muy chunga
y la pobre está hecha polvo porque resulta que le han dicho
que es una enfermedad rara.
Y no sabe cómo afrontarlo.
Entonces, las chicas y yo hemos creído que es buena idea
sacarla para que se airee y...
Que la llevaremos a un karaoke porque le encanta.
Es que está... muy triste. ¿Me ayudas?
Sí, claro.
Joder, qué putada. -Ya.
Dale un beso de mi parte. -Yo se lo doy, sí.
Y tú no te preocupes, bobo,
que llegaré al postre.
Vale.
Te quiero. -Y yo a ti.
Te espero, entonces.
Vale, vale.
A ver, tú no te preocupes y que no sea nada.
Sí, un besito.
¿Qué pasa?
Virginia, que la niña se le ha puesto mala
y no puede venir.
No sé si me convence este mantel. No parece muy profesional.
Es de mi ajuar.
Pero si ni lo he estrenado. ¿No te parece bonito?
Tenía que haberme traído mi tapetito verde.
(Golpes en la puerta)
Ya están aquí.
Ve, ve, ve. -Voy.
Yo me quedo aquí esperando como una crupier.
¿No querías profesionalidad? -Vale.
Hola. Bienvenidas.
Adelante, por favor.
Asun, ¿qué haces aquí? El súper está cerrado.
No, no, que viene a jugar.
Pero ¿esto qué mierda es? Que esto es un almacén.
Oye, esto es una vergüenza. Yo casi que prefiero irme.
No, no, no se vaya.
Que parece un sitio cutre,
pero aquí no nos molesta nadie.
Y si quieren pueden comer o coger ganchitos.
Pero qué clandestino. Me encanta.
No se preocupe, que es verdad que no es un bar de lujo,
pero lo vamos a hacer muy bien.
Y somos serias.
Sí y vamos a ir con apuestas, pero de las grandes.
Venga, sentémonos y dejémonos de remilgos.
No, perdón, que aquí no se puede fumar.
Pero si yo no fumo. ¿No ves que no me trago el humo?
Pero nosotras sí. No lo digo yo, lo dice la ley.
Que no se puede. -Qué agonías. Ya lo apago.
Asun, a mí me da no sé qué que estés aquí.
No sé. Te veo tan niña. No sé.
Tengo 25 años y todo este dinero.
Pues también es verdad. Mayor eres. Eres mayor.
¿Quieres una magdalena?
Por cierto, la funcionaria no ha venido a jugar.
No, qué va.
Ella está en contra de todo lo ilegal.
Como su marido es policía. -Ya, claro.
¿Pan...
(TARTAMUDEA) de espelta y cereales?
(SUSPIRA) Yo quiero que te lo pases bien.
Y si no, por lo menos finge. Engáñame, que soy muy fácil.
Que...
Qué éxito ha tenido el dos por uno
en las empanadillas de cabrales, ¿eh?
Ha sido idea mía. -¿Sí?
Sí.
Es que yo tengo mucha iniciativa, de verdad.
El mérito parece de Ahorra Plus, pero...
es mío.
¿Te gustan las varitas de merluza?
Se han quedado un poco secas,
pero si les echas la salsa de eneldo, están mejor.
Prueba.
Prueba, mujer.
Claro.
Y lo de poner la leche en la línea de caja...
también ha sido idea mía.
Eso está muy bien.
Claro, porque, si se te ha olvidado cuando la vas a pagar,
ahí la tienes. -Sí.
Le he dado un uniforme nuevo a Juancho.
Ah, qué bien. Qué bien, sí.
Porque así puede alternar y no huele tanto.
Estupendo.
Virginia, ¿te puedo preguntar algo?
¿Tú crees que deberíamos solicitar un horno de pan?
No estamos quedando atrás.
Ay.
Lo siento. He corrido todo lo que he podido.
Es aquí, en este edificio. El número 4.
Bueno, esto no es tan detallado.
Esto te da unas coordenadas y más o menos...
El teléfono de Elvira estuvo ahí antes de desaparecer.
Si hay mil casas en las que ha podido estar.
¿Qué vamos a hacer?
Tú verás. Es tu amiga.
No sé. ¿No te suena el barrio?
Pues no sé. No he estado aquí en mi vida.
¿Y qué haría ella aquí?
Tu amiga tenía muchos secretitos.
¿Y cómo vamos a saber en qué piso estuvo?
Tengo un plan.
(ESTORNUDA) Perdón.
Cuidado con esos mocos. Estornuda para acá, mujer.
El polvo me pone malísima. ¿No tendréis un antihistamínico?
Yo tengo siempre loracepanes en el bolso,
pero no sé si eso te hará algo.
Empezamos. Reparto yo.
La que va a repartir aquí hostias como panes soy yo.
¿Qué coño de baraja es esta?
No sé. Se la regalaron a mi exmarido
con una botella de ron.
¿Tú me has visto a mí cara de gilipollas?
La brisca de toda la vida se ha jugado con la baraja española.
¿La brisca?
Corazoncete, es una timba de brisca.
Nosotras todas somos brisqueras.
¿Tú eres brisquera? -Yo soy brisquera.
Yo soy brisquera. -Somos brisqueras.
Pues me pilláis en bragas porque yo ya...
Déjame a mí. Levanta.
Yo siempre llevo una baraja española en mi bolso.
Sí, salgo yo en el dorso.
Vale, apuesta mínima por partida 250 euros.
250 euros. Vas fuertecilla tú, ¿no?
¿Tienes miedo? -¿Yo?
Venga, reparte eso, que no tengo toda la noche
y quiero acostar al niño.
Mayte, consígueme algo para beber. -Claro.
¿No tienes otra cosa?
Eh, quieta ahí.
Seguimos con la... -La puta remolacha, de verdad.
La remolacha no se toca.
Coged, coged.
A ver, a ver...
Encima con mis cartas.
Venga, Asun, venga.
Hemos ganado otra vez, paisas.
¡Toma, que he ganado de nuevo!
Pero ¿qué buscamos, Rafa?
Aquí no vamos a encontrar nada.
Mira, dejémoslo. Yo esto no lo veo nada claro.
¿Y qué propones?
Creo que si husmeamos un poco, podemos encontrar una clave.
Déjame a mí.
(Timbre)
Buenas noches. Perdone las horas,
pero el Señor no sabe de horarios.
Nunca es tarde para redimirse y encontrar el camino de la verdad.
(Timbre)
Todo el día estamos mi madre y yo llamándole,
pero no contesta y estoy con un ataque.
(Timbre)
Perdona, nos hemos equivocado.
Perdón.
(Timbre)
¿Quién es?
Yo me fui detrás de la puerta
y me puse ahí. Cogí el vestido, se lo arranqué.
(Timbre)
(ININTELIGIBLE)
Mira, Rafa, estoy cansada.
y tengo que buscar a mi hijo a casa de su prima.
Vámonos, "porfa".
No seas tan negativa. Si solo queda una.
Mira, aquí no encontraremos nada
y aunque alguna de estas personas tuviera relación con Elvira,
no lo sabríamos. -La última. Te lo juro.
(Timbre)
¿Sí?
Pero ¿tú vives aquí? -Sí.
¿Quién coño es, enano?
Pues yo le quito toda la espuma que sale.
Me da mucho asquito.
Mi madre lo hacía así.
Calla, ¿qué dices?
¿Cómo le quitas la espuma si ahí está toda la sustancia y lo rico?
Me la llevo. Yo dejo todo en la olla, y me desentiendo.
Eso sí, yo gallina nada. Yo carcasa sin hueso y ya está.
Nada, ya está, otra que pierdo. -Otra vez yo.
Es que ni cuento, si he empezado mal.
¡54 punticos! Venga, a apoquinar.
Nos está desplumando la vieja.
Un poco más de respeto, niña, que te oigo.
Vete sentando, que te toca a ti ahora.
Mayte, tu cuenta los billetes, que se acumulan.
¿El güisquito dónde lo guardáis?
Porque yo necesito beber para olvidar.
Para olvidar que me está desplumando esta señora.
Oye, ¿y la remolacha para qué? ¿Te harás una ensalada?
Con tu puta lengua me prepararé la ensalada.
Que no sé qué pintas aquí si tú no estás jugando nada.
Oye, que yo el comentario lo hago para destensar el ambiente,
que lo veo calentito.
Menos cháchara, y al lío. ¡Reparte!
(SUSURRA) No, plántate, que ya lo tenemos.
Pero ¿cómo me voy a plantar, Mayte? Si mañana pagamos el rescate,
nos va a quedar una birria.
¿Qué le vas a dar de comer a tus hijos mañana?
Pues yo qué sé. Arroz blanco, lo que sea, da igual.
Una más y hale.
Venga, va. Una última y ya está.
(SUSPIRA)
Ya hemos cenado, Ramón. Yo es que me tengo que ir ya.
Me tengo que ir ya.
Pero... tómate, aunque sea, una copa de vino.
Estoy embarazada, no...
No te va a matar.
Hay muchas mujeres que fuman y beben como unas descosidas embarazadas.
Mira... Y mira cómo estamos.
Pues te esperas a que me la acabe yo.
Ramón, por favor...
Enséñame la barriga.
No.
No, no, no.
(NERVIOSA) No, no, no. No, no, no. No, no, no.
Enséñamela. Si solo quiero verla.
¿Quieres que llame a la Policía?
Estaba tan feliz ese día...
¿Dónde está el dinero, Elvira?
¿Qué coño has hecho con él?
Me has arruinado la vida.
¿Yo?
La vida te la has arruinado tú solo.
Planeaste matarme...
¿En serio?
(SORPRENDIDA) ¿En serio?
He visto a tus padres por aquí, y no les ha hecho ninguna gracia.
Sienten vergüenza de su propio hijo.
Eres calaña, Pedro.
(SUSURRA) Cállate.
Sabes que aguanté carros y carretas, pero ya no podía más.
Eres un mierda, perdona que te diga.
No puedes deshacerte de la gente solo porque no te venga bien.
Primero internas a tu hija y luego decides matar a tu mujer.
Te van a dar el galardón al mejor padre y esposo.
¡Cállate de una puta vez!
Sabes que he tragado, y tragado y tragado,
pero me tenías harto con tus mierdas y tus quejas,
y esa voz que me taladraba la cabeza, y esa puta silla...
¡Qué miserable!
¿Hablamos de la silla?
No sigas por ahí, por favor.
¿Por dónde, Pedro?
¿Por la parte en la que dije que no cogieras el coche?
¡Cállate! ¡Déjame en paz!
Estabas tan borracho que ni te tenías en pie.
Eso no es así.
¡Se me fue el volante, perdí el control! ¡Tú lo sabes!
¡Lo sabes!
Te hubiese encantado que me hubiera muerto allí mismo,
para no tener que cargar conmigo y con el peso de la culpa, ¿eh?
¡Vamos, dilo!
¡Dilo! -¡Sí!
(GRITA) ¡Ojalá te hubieras roto el cuello!
¡Ojalá te lo hubiera roto yo antes de que llegara la ambulancia!
¡Ojalá te hubieras muerto allí!
(SUSURRA) Jódete.
Aun muerta, voy a seguir torturándote...
Mírate... Das pena.
Tus hijas te odian, no tienes dónde caerte muerto
y, en nada, la Policía descubrirá lo que intentabas hacerme.
No...
Todavía estoy a tiempo de arreglarlo...
No.
Estás acabado.
Perdóname...
Perdóname.
Eres un parásito.
No eres nadie.
Parásito.
¡Parásito!
¡Parásito!
¡Parásito!
¡Parásito!
¡Parásito!
¡Parásito!
(A LA VEZ) ¡Tira!
¡Venga, tira!
Que no, que no tengo nada.
Pero ¿cómo hemos llegado a esto?
No me lo puedo creer...
Que me ha desplumado una niñata con una camiseta "fake" de "Frozen".
Es que me habéis subestimado.
¿Os plantáis?
Mira, niña, me tengo que ir porque tengo un bolo,
que si no, te dejaba tiritando.
Bueno, que de todas formas, muchísimas gracias por todo.
Y, por favor, seguidme en mi Instagram, que es:
@yolaberrocal.
¿Te vienes? -No.
Yo estoy sin blanca, pero me quedo a ver cómo acaba esto...
está interesantísimo.
Hale, que gane la mejor.
Yo te acompaño.
Pues yo casi que también me abro, porque no me queda un duro.
Oye, nena, ¿tú no me fiarías para una?
(SE BURLA) Uy, sí... No tengo otra cosa que hacer.
Bueno, ¿qué? ¿Qué ha pasado?
Parece que será un duelo de vecinas.
Y digo yo... ¿Por qué no lo hacemos más interesante...
y nos lo apostamos todo, Asun?
(SUSURRA) Pero ¿te has vuelto loca?
¿Cómo apostamos lo poco que nos queda?
Es la única forma de salir con algo, que nos queda una birria.
¿Vas o qué?
Luego no quiero lloros, ¿eh?
(SUSURRA) Te dije que nos plantáramos.
Llévate todo, venga.
Lo siento, vecina.
62 puntos.
¡Madre mía!
¡Cuánto!
No sé ni cómo lo voy a llevar.
Espero que no me atraquen...
Bueno que... muchísimas gracias...
Ha sido muy bonita la partida... Muy bonito conoceros.
Si no os importa...
Virginia, cariño, te estoy llamando pero me salta el contestador.
A ver... ¡estamos arruinadas!
(SOLLOZA) La partida, que ha sido un fracaso.
Lo hemos perdido todo. Lo siento muchísimo, cariño.
Yo sé que tú habías vendido...
Espera, que me entra una llamada. Espera.
¿Sí?
"¿Tenéis el dinero?".
No.
No, pero un momento, por favor.
Si me deja hasta mañana... Si me deja hasta mañana...
yo podría conseguir...
¡Por favor!
"(CUELGA)"
(GRITA)
Aroa, ¿a mí qué me cuentas? Si no han recibido el pago este mes,
pues habla con él.
¡No me rayes!
Papá, que dice Aroa que no has pagado el...
Mayte, tenemos que hacerte unas preguntas.
¿Tenemos el dinero?
(TITUBEA) A ver...
No. Pero han dicho que, probablemente, mañana lo tengan,
porque yo creo que mañana lo pueden...
Cortadle la mano.
¿Eh?
¿Eh? -Venga.
Estas a mí no me conocen.
(BALBUCEA)
Quítale la mordaza, que la quiero oír.
¡Por favor! ¡Se lo suplico, por favor!
Yo le voy a conseguir el dinero, ¡se lo juro, que se lo consigo!
¡No! -Empezad por los dedos...
poco a poco. -¡No, Carmona! ¡Parad!
(TARTAMUDEA) No podemos mutilarla. ¿Estamos locos?
¡Que su marido es policía!
¡Nos van a pillar! Esto no tiene vuelta atrás.
Chist.
Carmona... por favor.
Por favor.
No lo hagas.
(GRITA)
¿Qué hacía Elvira en tu casa?
¿No vas a decir nada?
Vale, os contaré la verdad.
Sé cómo conseguir el dinero.
Vamos a atracar el bingo.
Esto es un disparate.
Vosotras no podéis, sois... -¿Mujeres?
No sabía que lo de atracar también era cosa de los hombres.
¿Mariano?
¡Hijo de puta!
Hola, bienvenida al Liceo. ¿Su DNI?
No voy a darle mi DNI. Sin el DNI no puede pasar.
Damas y caballeros, son las 22:00...
Comienza nuestra prima especial de 60.000 euros.
Que la suerte les acompañe.
Chicas, estoy dentro. En posición.
Y esta es la sala de control. Desde aquí vemos
todo lo que ocurre en todo el local.
Mierda. -¿Qué pasa?
Nada, no pasa nada.
¡Policía!
¡Alto!
(GRITAN)
¡Gol!
(GRITA)
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