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Wolof
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Zulu
Aleluya.
diosa de la muerte,
Dios invencible de la guerra te
ofrendamos la muerte
sacerdote cobarde que permitiste la
muerte del gran caballero águila.
Cobarde engendro de mi clan,
tu sangre la ofrezco al dios de los
infiernos.
Mi la inexorable muerte es poco castigo
para tu infamia.
Poderosa cuatlique
Soberana reina de la muerte,
ante ti ofrendamos al gran Acatl.
Condúcelo a tu reino.
Llévalo por el camino de los ocho
obstáculos hasta el sagrado círculo
noveno donde encontrará su eterno
Oh invencible Wishilopostli,
supremo Dios de la guerra, protege a
Catl, el más poderoso te de tus
ejércitos.
Líbralo de las acechanzas de sus
enemigos y corónalo en tu reino como el
grande entre los grandes.
Acatt, yo te acompañaré hasta el reino
de mi clan y velaré por tu sueño sin
Tusquetszal,
bella entre las bellas, gran sacerdotisa
del templo de la luna, tu misión será
ahora más importante. Acompañarás
también al gran Acad en su viaje sin
retorno. Serás poseedora del anillo de
la muerte.
Este poderoso anillo vigilará
eternamente y él señalará a nuestros
enemigos.
¿Quieres decir que voy a ser enterrada
viva? No, no quiero morir. No quiero
¿Quién habla de morir? Vivirás
eternamente con Acat.
Sozal,
has dudado de nuestros dioses. Te has
negado a seguir al granat.
El poderoso anillo de la muerte te
condena a no separarte jamás de tu amo.
Serás su esclava hasta el día que
ofrezcas tu propia alma para salvar al
Si algún mortal osara profanar esta
tumba, el anillo de la muerte lo
señalará
y caerá sobre él la maldición de Cuatl y
la furia de Wishilopost.
Estoy seguro que este es el lugar. Ya no
hay que entusiasmarse demasiado,
profesor. Acuérdese que ya llevamos
mucho tiempo buscando. Profesor, vea
esto.
Miren esto.
Ayúdame.
Es un tecutri,
gran dignatario militar y caballero
Aquí está la clave de nuestro
descubrimiento.
Esta es la tumba del gran Acatl.
Es Suikal,
gran sacerdotisa que fue condenada a ser
enterrada viva.
Solo por la presión del recinto cerrado
pudo haberse conservado intacta,
pero ahora que hemos abierto y ha
entrado al aire, se ha destruido por
completo. Es una verdadera lástima.
acercarnos a los demás. Podría suceder
lo mismo. Vamos a ver.
Esu el gran sacerdote. Se hizo enterrar
vivo por lealtad al caballero águila.
Esto es asombroso, profesor. A pesar de
que la momia está prácticamente
deshaciéndose, el cuchillo de obsidiana
parece estar aferrado a esa mano.
Increíble.
Algún raro fenómeno se ha producido para
que esto sucediera.
¿Quién sabe?
Si algún mortal
osara profanar esta tumba,
el anillo de la muerte lo señalará.
Y sobre él caerá la maldición de
Cuatlique
Por favor, señores, no me van a salir
ahora con que creen en supersticiones.
Un anillo ritual con una piedra en forma
de ojo. Se ve repugnante, ¿eh?
Da la impresión de ser un ojo. De
verdad, yo no lo usaría ni de chiste. Yo
sí sé quién lo usará y con mucho gusto.
Ya debía estar Marta aquí.
No me gusta que venga sola de su clase
de piano.
Veo que la momia de Shu también ejerce
sobre ti una poderosa fascinación
y es natural. Es una pieza de
incalculable valor. Profesor,
¿de casualidad movió usted la momia de
Shu de su lugar?
Yo no, Roberto.
Profesor, mire ese polvo y esas y esas
huellas borrosas.
No habrá sido Rivas. Viene aquí. Se pasa
horas contemplando al gran sacerdote.
Parece que
Pero profesor, por favor, Roberto, usted
también. Desde este último
descubrimiento, la imaginación de
ustedes no ha dejado de funcionar. ¿Qué
tiene de extraño que esté aquí este
polvo? No estaba lleno de polvo todo lo
que encontramos en la cripta.
No, profesor.
Yo mismo vi cuando la limpiaron y no
quedó una sola partícula.
Hágame un favor, Roberto. Llame al
maestro de Piano y pregúntele si ha
salido Marta para acá.
Marta, qué bueno que llegaste. Tu papá
estaba ya preocupado. Precisamente
estaba yo tratando de
¿Qué tienes? ¿Te sientes mal?
Roberto,
¿qué te pasa,
Marta? ¿Estás temblando.
No es nada.
No tengo nada.
Fue Marta, profesor.
Marta,
hija mía, ¿qué ha pasado? Contéstame,
profesor. Mire usted.
Pero, ¿qué es esto? Dios mío.
Creí que eran gotas de agua.
Pero al tocarla con los dedos me di
cuenta que era sangre, inspector.
Entonces alcé vista y vi aquella cosa
tan horrible.
Calma, Marta, calma.
No es preciso que repita los detalles,
señorita. Después de la impresión
recibida, lo que usted necesita es
descansar.
Ya no la molestaré con más preguntas.
Rosor, ¿quiere usted acompañarme al
departamento del señor Rivas? Con
¿Quién debe morir?
Marta. Marta, no sigas pensando en la
misma cosa. Trata de arrancar esa
impresión de tu mente.
No, Roberto, no puede ser.
Marta, Marta,
Marta,
comprendo.
Debió ser una experiencia espantosa,
sobre todo para una mujer.
Experiencia.
Sí.
Ah,
¿desde cuándo vivía el señor Ríos en
este departamento?
Después que regresamos de la última
expedición. Inspector,
profesor, ¿cuál fue la última vez que lo
vio usted?
Pues hoy en la tarde. Se retiró temprano
porque quería venir a clasificar unas
piezas.
El señorquiso, ¿cuál fue la última vez
que vio usted al señor Rivas? Ayer aquí
mismo. ¿Y cómo se enteró usted de su
muerte?
Fui yo quien lo avisó por teléfono
inmediatamente después de haberme
comunicado con usted. Inspector,
¿saben ustedes si el señor Rivas tenía
algún enemigo o alguien interesado en su
muerte? No, difícilmente, señor
inspector. Él era un hombre dedicado al
estudio.
Señores, estamos ante un crimen
verdaderamente excepcional,
de características sin precedente.
Perdón ustedes tanta pregunta, pero mi
oficio es ese. Preguntar para saber.
Retirarse. Compromiso.
Si los necesito, volveré a llamarlos.
¿contró algún dato interesante? Un caso
extraño, inspector. Este hombre tiene
todas las características de haber sido
sacrificado de acuerdo con el antiguo
rito azteca.
¿Cómo le arrancaron el corazón?
Así fue en efecto, inspector. El corte
fue hecho con el clásico cuchillo de
Inspector, venga, venga pronto,
Mire esto.
Es inútil, inspector. Está petrificado
junto con la mano. Tendría que hacerla a
que venga el forense solo.
Ya sé lo que están pensando ustedes dos.
Pero yo no creo ni en leyendas ni en
Reconozco que se trata de un crimen muy
ingenioso.
El asesino quiere hacernos creer que es
una venganza de estos,
pero a otro perro con ese hueso.
El criminal caerá muy pronto en mis
manos.
De eso pueden estar seguros.
Doctor, llévese el corazón y analícelo.
También la sangre del puñal. Avilés. Que
tomen huellas de todo. Quiero informes
en la jeepatura dentro de una hora y que
ningún fotógrafo ni periodista se
acerque por aquí. El profesor Muler,
señor Urquison,
ni una palabra de esto a nadie. Diremos
que estamos investigando y que no
queremos que se nos interrumpa.
El asesino aparecerá muy pronto. Ah.
¿Cómo se siente?
Muy nerviosa todavía. Me pidió que la
dejara sola.
Es precisamente lo que necesita. Si
usted me lo permite, profesor, creo que
debo retirarme. No me siento nada bien
después de lo ocurrido.
No es para menos. Es una gran pena. Es
una verdadera desgracia que un hombre de
la calidad de Ribas se le haya cortado
su brillante carrera. Así.
Buenas noches, profesor.
Buenas noches.
Si usted quiere, yo lo paso a dejar a su
casa, maestro. Acepto, Roberto. Estoy
tan consternado que su compañía me
servirá de mucho. Hasta luego, profesor.
Buenas noches. Buenas noches, Roberto.
Profesor, si usted me lo permite, voy a
estar comunicándome con usted para
preguntarle cómo sigue Marta.
Claro, hijo. Claro.
Profesor,
sí. Dígame.
¿Usted recuerda el contenido de la
inscripción que hizo el favor de
interpretarnos al momento de descubrir
el sarcófago de? Seguramente
voy a repetírsela Urquiso.
Si algún mortal osara profanar esta
tumba,
el anillo de la muerte lo señalará y
sobre él caerá la maldición de Cuatlique
y la furia de Wishilopostri.
Usted como buen matemático ya empezó a
hacer cuentas.
Rivas fue el primero.
¿Quién será el siguiente? ¿Usted o yo?
Váyase tranquilo,
libre de ese misterioso terror a las
supersticiones, porque en estos días hay
cohetes e intentos de viajes a la Luna,
Venus y Marte, pero no hay ni fantasmas,
ni diablos, ni vampiros.
Buenas noches, profesor.
Muy buenas noches, maestro Urquiso.
Perdona tanta molestia, profesor, pero
son gajes de oficio. ¿Por qué no trata
de descansar un poco?
Por supuesto, inspector. Gracias por
todo.
Mañana espero tener datos precisos.
Cuando los tenga me comunicaré con
usted. Muy agradecido. Buenas noches.
Buenas noches, inspector
El origen de las supersticiones.
Gracias, Roberto. Y ahora a descansar.
Aunque por mi parte va a ser difícil que
deje de seguir pensando en Rivas y en la
maldición esa de la tumba.
Francamente, no entiendo por qué el
profesor Müller se empeña en conservar
en su casa la cabeza y la momia esa
pudiéndolas enviar a un museo.
Sí, sería lo más prudente.
Bueno, no lo entretengo más, Roberto.
Gracias y buenas noches.
Buenas noches, profesor. descanse.
Para cumplir los designios de la gran
diosa Cuatlique
y del poderoso dios Wiilopostli,
mi amo y señor,
vuelvo a la vida.
poseedora del anillo de la muerte,
ven a mí.
Anillo de la muerte, ven a mí.
La poseedora del mágico anillo de la
muerte ha escuchado mi mandato.
Así como el triángulo de la pirámide es
eterno,
eterna es nuestra ley.
Tendrás que cumplir con el mandato de
los dioses.
¿Quién debe morir?
En el ojo del castigo y de la muerte
verás la respuesta.
llevará sobre la sagrada plancha la
cabeza del gran Acat, los dioses que
Disponen que presencie los sacrificios
de los violadores de su tumba para que
disfrute del castigo y la destrucción de
los profanadores.
Ah pa.
Profanador de sepulcros,
tu hora ha llegado. Vamos.
Por la grandiosa cuatlicue,
devoradora de las tinieblas y de la
muerte,
por las líneas de la pirámide que
siempre irán de la dira al Senit
por todo lo que ha sido.
y será eternamente.
hija, ¿qué te pasó?
Ay, papá, acabo de tener un sueño
espantoso. Una pesadilla.
Es natural, hijita, después de las
impresiones recibidas.
Sí, pero fue espantoso. Espantoso.
Trata de calmarte. En los sueños a veces
somos protagonistas de actos tan
imaginarios como absurdos, ¿comprendes?
Sí, pero
nada, nada. Debes reponerte de esa
tensión nerviosa.
Ya pasó,
Usted nunca ha soñado que se levanta de
su propia cama. Y
si te hubieras levantado, ¿no tendría
nada de particular?
No,
no, pero estate tranquila.
Esta noche no te has levantado para
nada.
Pero, ¿está usted completamente seguro?
Sí, no he podido dormir. Si te hubieras
levantado, yo lo habría oído.
Hasta mañana, hija.
Hasta mañana.
Bueno, habla Miller.
Ah, sí. Dígame, inspector Toledo.
El maestro Urquiso,
¿estás seguro?
Imposible, inspector.
Verdaderamente inverosímil.
Sí, está bien.
Salgo para allá en este mismo instante.
Gita,
no quisiera decirte lo que ha pasado.
Yo sé lo que ha pasado.
Acaban de avisarle a usted que el
maestro Urquiso ha muerto esta misma
Ya lo sabía.
El maestro Urquiso tenía que ser
¿Qué dices, Marta?
Acaban de comunicármelo.
Fue encontrado por su sirvienta en la
biblioteca,
asesinado en la misma forma que Rivas.
Yo voy a la casa de Uquiso.
Hija, que Roberto te acompañe.
Marta,
Marta, hay algo que no me dices, algo
que me estás ocultando.
Por favor, padre, cuídese, cuídese. No
te separes de Marta, Roberto, te lo
ruego. No, profesor.
Antes de que el inspector hablara por
teléfono con mi padre,
yo ya sabía que el maestro Urquiso había
sido asesinado.
Roberto, hace un momento me despertó un
sueño espantoso.
¿Qué fue lo que soñaste?
La muerte del maestro Urquiso.
Un momento, por favor.
Puedo verlo, inspector.
No hay inconveniente.
Usted habrá podido darse cuenta, este
asesinato es exactamente igual al
anterior,
de lo que puede deducirse que se trata
del mismo asesino,
tal vez un maniático.
Lo vi todo.
En mi sueño presencié ese monstruoso
crimen como si hubiera estado allí
mismo.
Estando allí mismo.
Y
yo estaba delante de Shu, el gran
sacerdote.
Entonces se le ordenaba el cumplimiento
de una ley inviolable del antiguo
imperio azteca.
Y por haber profanado la tumba de Acatl,
Urquiso tenía que morir
y yo, Roberto, debía participar en el
rito de ese horrible asesinato que
después se cumplió exactamente como esa
momia repulsiva había ordenado.
¿No te das cuenta?
Urquiso murió tal como lo soñé.
Hay dos elementos que se combinaron para
motivar tu sueño, Marta. La reciente
muerte de Rivas, igual a la que acaba de
acontecer,
y esas momias que tu padre se empeña en
tener en la galería.
¿Quieres saber algo más?
Quiero saberlo todo.
¿Te acuerdas que antes de descubrir el
cadáver de Rivas, tú me preguntaste que
si te estaba ocultando algo y yo me
Sí.
Había soñado la muerte de Rivas en la
misma forma
y Rivas murió como yo lo soñé.
Según parece, todo nos lleva
directamente a pensar en en la increíble
maldición de la tumba.
Sí, Roberto. Y mi padre puede ser la
próxima víctima.
Tres descubridores de la tumba azteca.
El señor Rivas,
el maestro Orquiso
y ustedes.
No vayas, Roberto.
No, Roberto, ven.
Sal de aquí, te lo suplico.
Y como tú dices, Esas momias viven. La
vida no puede existir solo por momentos.
Tiene que ser constante, ¿me entiendes?
Sí.
Tienen que vivir lo mismo de noche que
de día, lo mismo hace unas horas que en
este preciso momento.
No sigas, me da miedo.
Tienes que sobreponerte.
Pero,
¿y cómo podríamos hacer para
averiguarlo?
No, no importa la forma.
Habría que hacerlas reaccionar por
cualquier medio. Yo me encargaría de
encontrar el procedimiento. No sé, el
ácido, el dolor, tal vez el fuego.
Roberto, pero ¿cómo puedes pensar cosas
tan horribles?
No sé, es que a mí también me han
inquietado la muerte de Rivas, de
Urquiso y sobre todo esa latente amenaza
sobre tu padre.
Pasen. Siéntanse como en su casa.
padre. Ya me imagino cómo se siente.
No es poca cosa perder dos leales amigos
en unas cuantas horas.
¿Y esos señores, ¿quiénes son?
Detectives.
La policía ha decidido protegerme, velar
por mi seguridad.
Desde hoy quedo bajo su vigilancia y
custodia.
El inspector Toledo y sus ayudantes les
¿Y ahora qué va a pasar?
Debemos estar preparados a esperar lo
peor.
Profesor, conozco muy bien su criterio.
Ya sé dónde vas a parar, Roberto.
A la despreciable superchería de la
maldición de los violadores de tumbas.
Te ruego que no hablemos más de ella,
por favor. Bien, profesor.
Estoy agotado. Voy a retirar mi hija.
Mientras se sabe si el asesino es un
hombre o una momia, yo me voy a quedar
en la casa hacerle compañía a los
detectives. Todo lo que se haga por la
seguridad de tu padre me parece poco.
Gracias. No sabes cuánto te lo
agradezco.
Yo también estoy un poco cansada. Voy a
Y el anillo azteca que te regaló tu
padre,
¿crees que sería capaz de usarlo después
de todo lo que te conté?
puedo ser útil en algo, señores?
Ahora no. Gracias.
Le aceptamos una taza de café si no es
mucho que
cómo no iré a prepararlo. Lo acompañamos
como guste.
He.
el aliento.
eternidad
me vuelve a la vida
para cumplir los designios de la
grandiosa cuatlique
poseedora del mágico anillo de la
muerte.
poseedora del mágico anillo de la
muerte.Ora
del mágico anillo de la muerte.
Ven a mí.
Traicionaste la derecha abandonando el
mágico anillo de la muerte, pero aún
tienes que cumplir la misión para la que
ha sido designada.
poseedora del mágico anillo de la
muerte,
ven a mí.
Posedora del mágico anillo de la muerte,
ven a mí.
Que la magia del sueño se pose sobre la
impura frente del profanador que ha de
morir
y le impida ver nuestros actos.
ruido viene del cuarto del profesor.
Yo no oí nada. Yo tampoco.
Esclava de nuestros designios,
toma el cuchillo de la muerte.
Otra vez el ruido. Iré a ver.
No, amigo, quédese aquí. Estas cosas las
arreglamos nosotros.
¿Qué hace usted aquí, señorita?
¿Qué le pasa? ¿Por qué no me contesta?
Profesor, profesor.
Su compañero fue estrangulado
brutalmente
y el profesor Mer está.
Esto es imposible.
Y Marta,
Marta,
Marta, Marta,
Marta,
Tampoco la hija del profesor está en su
cuarto. Aquí ha sucedido algo grave.
Creo que debe ir a reportar los hechos
al inspector Toledo. Yo me quedo. Tengo
que encontrar a Muler y a Marta. Tienen
que estar en algún lado. usted.
Oh poderoso Acat, la venganza de la
diosa Cuatlicue ha llegado
para destruir a tus enemigos.
Pero escrito está, el rito sagrado ha de
consumarse, pero debemos darnos prisa
antes de que los esclavos del mal otra
vez traten de impedirlo.
Miserable esclava.
Oficiarás en el sacrificio de este
efímero mortal para cumplir la misión
que te fue conferida.
Maldito profanador de sepulcros,
despierta.
Mira quién es la mujer que va a torturar
tu carne con los cortes del cuchillo
sagrado.
Tu propia hija va a hundir la daga en tu
pecho.
Marta,
Marta, hijita,
Marta,
soy yo.
Tu padre, hija. Tu padre,
esclava indigna.
Levante el sagrado cuchillo y efectúe el
sacrificio. La grandiosa Cuatlique y el
invencible Wishilopost te lo piden.
No, hijita, no.
No detengas tu mano.
No vayas a hacerlo.
Quiere,
hijita.
Esclava.
No, Marta, no. No,
detente. Shu.
No quiere el destino que sea tu mano
leal. instrumento del castigo. Go!
Pronto vendrá quien se encargue de la
venganza, cumpliendo con el sagrado
sacrificio.
El ojo de la muerte lo ha elegido ya.
Desteñable mortal, un ojo de la muerte a
tu mano para que él te guíe hasta donde
está tu amo y señor y así escuches los
designios de quién te obligará a
castigar la traición de nuestra esclava.
Amen.
Padre,
esclava miserable.
El momento de la expiación ha llegado
para ti.
Pero, ¿qué culpa tiene ella? Que a mí se
me haga todo el daño que quieran, pero
que no toquen a mi hijita.
poseedor del ojo de la muerte.
Mira bien a la joven que te estrecha
y dime si es la misma que el anillo
Es la misma, amo y señor.
Toma de mi mano el arma vengadora.
Roberto, por Dios, no vayas a cometer
semejante crimen.
De nada os servirá a implorar.
Él no escucha sino mi voz y no obedece
otra voluntad que la mía.
Ve y mata a esa esclava que ha
desobedecido los designios de los
Por aquí, inspector.
No, Roberto, no, no lo hagas. No lo
hagas, hijo. Por Dios, te lo pido. No lo
hagas. Roberto. No.
Usted quédese vigilando aquí.
Mátala. Es la orden de nuestros dioses.
No, Roberto, no mates. Es tu novia,
Mátala.
Roberto. Es Marta.
Cumple la orden.
No, es Marta.
Reencarnaste en un miserable esclavo.
Vas a morir.
Impura mujer. Apártate. Apártate. Tengo
que matarlo.
Shu.
Fija bien tu mirada en quienes pretende
El poderoso anillo de la muerte te
condena a no separarte jamás de tu ago.
Serás su esclava hasta el día que
ofrezcas tu propia alma para salvar al
gran acate. Mis propias palabras de
ayer.
Y me han perdido.
Hijita.
Roberto,
no lo toque usted, papá. Está todavía
bajo el influjo del anillo.
Hay que quitárselo, hija. Lo haré yo.
He
No daño, inspector. Está bajo influencia
hipnótica. Hay que destruir la anilla,
inspector. Hay que destruirlo.
Roberto, Roberto.
Katu yu, el gran sacerdote
han regresado a su época,
la época que yo turbé.
Nadie tiene derecho a violar la paz de
los muertos.
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