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Desde chiquita soñaba impaciente por el futuro.
Un futuro que sería maravilloso,
donde tendría la familia perfecta.
Iba a tener un marido guapo.
¿Qué dijo guapo?
¡Guapísimo!
De esos que parecen photoshopeados en la vida real.
Y además iba a ser listo y amoroso.
Iba a tener unas hijitas de esas que son tan perfectas que
le dan envidia a las otras mamás.
Y yo iba a ser la mejor mamá,
la mejor esposa y tendría la mejor familia.
Pero el futuro tiene ese
cochino hábito de volverse presente.
Alexa, Alexa chingada madre.
Perdón, mi presente no se parece a mi sueño.
Necesito que me hagas un
análisis de la perdida de clientes.
Nos estamos hundiendo, tú soñando, qué linda.
Relax, Majo, ya lo mandé a soporte técnico, lo van a
comparar con los tickets y si
coinciden nos van a dar el patrón.
Bruta.
¿Qué me dijiste?
Ay no, no, no, no te dije a ti, le dije
a la mesera que casi arruina mi bolsa.
Jamás te diría Bruta a ti.
Más te vale.
Tengo una cola de Godines que harían,
tu chamba, por la mitad de tu salario.
Así que ponte a trabajar.
¡Ya!
Me caga mi chamba.
Me caga mi chamba.
Me caga mi chamba.
No sé si estaba claro que me cagaba mi chamba, pero yo
solo tenía una cosa en la cabeza.
¿Cuándo iba a conocer a ese hombre
que me bajara la luna y las estrellas?
Ay, sorry por eso, Lucy.
Pero es que me caga ser godín, ¿sabés?
Y lo que te dije de Bruta fue un plan de amigas, ¿eh?
No me llamo Lucy, soy Yoli.
No soy mesera, soy barista y no somos amigas, ¿eh?
También sobra decir que era un poco insufrible.
No, es mío.
Me robaron.
Ayuda.
Deténgalo.
¿Qué te pasa?
¿Cómo te atreves a hacer algo así?
Ay, no, mi bolsa, cómo te atreves.
¿Y a una mujer?
¿Sabes lo que significa?
Ay, no, sentí que te perdía
Eres un sinvergüenza.
Qué fea sensación.
¿Estás bien?
Ay, sí, gracias por ser tan...
¡Guapísimo!
Y un caballero.
Oye, estás pálida.
Me imagino que es por el susto.
Sustazo.
Mucho gusto, Sebastián.
Sebastián Benavides.
Sí.
Gracias por la Alexa.
Yo soy bolsa.
Al revés, soy Alexa.
Un placer, Alexa.
Desde que estaba chica, siempre quise ser independiente.
No necesitar nada ni a nadie, más que mis dos manos.
Regina.
¿Qué onda?
¿Sí o no?
Sí, a huevo que sí, don Onofre.
Hay ya voy a mandar a hacer mi letero de Fitness con la Reina.
Primero cáite con la lana, Reginita.
Te quiero, eres como de la familia,
pero a la familia también se le cobra.
Y don Onofre lo decía en serio.
Una vez le cobró una agua fresca a
su sobrino en el funeral del abuelo.
Estos son los ahorros de casi toda mi vida.
Digo, aquí también está la lana del depa que vendí.
Sólo me falta como un octavo, pero ahora que me lo den en
tres semanas ya le pago usted,
y también voy a comprar todo el equipo.
No, pues, entonces estás a un
octavo de que te rente el local.
¿Cómo?
A ver, pero aquí es tu...
¡Cabrón!
¡No Mames!
¡Agarrenlo!
No, no mames, no mames.
¡Párate, cabrón!
Pena por mis problemas de enojo, para nada.
Pena robar y que te cachen.
¿Sabes todo lo que hago para conseguir ese dinero?
¡No, no!
¡Sabes todo lo que trabajo y todo lo que hago, pendejo!
¿Quieres que te aparte la madre de mujer?
¡Quieres que te aparte la madre de mujer!
Ya, ya entendío guapa.
Y tú devuélvele lo que le robaste.
Aquí está. ¡Abrete, muñeco!
¡Aquí está, aquí está!
¡Ya estuvo! ¡Ya estuvo!
¿Eres un héroe?
No, no.
Mi héroe.
No, no, no.
Sólo estaba en el lugar y en el momento correcto.
Fue el destino.
Había llegado al fin el hombre guapo de Photoshop que me
daría a mis hijitas perfectas sí quería.
Y su nombre era Sebastián.
Está cabrón, no.
Está cabrón como cada quien
gestiona el miedo de diferente manera.
Yo no tengo miedo.
No, no, me refería a mí.
Sólo me dio miedo de que me rompieras la madre.
Mucho gusto.
Eric, Eric López.
Esperense, esperense.
Regina.
¡¿Qué?! Socias por Accidente.
No, karate, karate.
¿Qué me hiciste?
Pero, pero...
Me hechizaste.
Te juro...
Te juro que esto nunca me pasa con nadie.
No mames, eso le dices a todas, ¿Cuantó?
No, no, no, no, mira.
Te lo juro por mi abuelita.
¿Por tu abuelita?
Sí.
Es más, te tengo una propuesta bien loca.
¿Le entras o qué?
Jalo.
Mi propuesta es Italia.
Como ves, mi princesa.
Es el mejor balnario del país.
Tiene alberca de olas.
Tiene como 18 pozas termales, diferentes temperaturas.
Es que, yo ya fui al Rollo.
Italia.
No sé, yo soy más team Francia.
Genial mi amor
¿Vamonos a París?
¡Jalo, jalo, jalo!
¡Vamos!
No, espera, espera.
Sí.
Tengo algo para tí.
¡Aretes!
Son hermosos.
¡Tarán!
¿Está chido?
¿Qué?
¿Por eso?
Siii.
No sabes, todo lo que tarde
encontrará algo único para ti.
Me encantan.
Gracias.
Espera, espera.
Sí.
No quiero que te sientas presionada.
No, no, no, no, no, no.
No, no, no, no.
No me siento presionada.
No.
No, no, pero para mí es muy
importante no faltarte al respeto.
No me estás faltando al respeto.
Traes condones.
Siempre.
Hoy, hoy, por ti.
¿Amor, sabes algo?
Dime
Quiero todo contigo.
Quiero viajar por todo el mundo, crecer junto.
Ay, sí.
Sí.
Es que te amo.
Yo también te amo.
Ah, no, yo no te amo.
Cero, te amo.
No, no, no, no, no, no, gordita.
No, no, no, no, no.
Que no te amo.
No, no, no, no, que...
Que amo el momento.
De estar aquí.
Yo también.
Sí, que me mamo.
Yo también.
Yo también.
Hola.
Hola, mi amor.
Mi Amor, huyyyy.
Está hermosa.
Estoy féliz, mi amor.
Sí, esperame, por favor.
Gracias, mi amor.
¿No te imaginas la sorpresa que te traigo?
No, qué.
¿Adivina?
Eh... ok.
¿Me comprasto un regalo?
Ay, es mejor que un regalo.
Mejor?
Sí.
Sí.
Renuncié.
No, mames.
Perdón.
No, lo que... que me preocupé.
Estás bien.
Claro que estoy bien.
Renuncié.
¿Hubieras visto la cara que puso mi jefa cuando le dije que
podía meterse mi indemnización por
donde ni el láser no le quema los pelitos?
Ay, mi amor, siempre soñé con este día.
Ah, el... ese dinero...
Te venía.
Mi amor, ese trabajo no me gustaba.
Además, yo soy relacionista
pública, no analista de datos.
Tengo un ahorrado y a ti te va cañón.
Y ahora que vamos a buscar nuestra casa juntos,
quiero dedicarte todo mi tiempo.
Gordita.
Traigo un pedote.
¿Qué pasó?
¿Te acuerdas de hablar los inversionistas que te hablé?
Sí, sí, sí, sí.
Les tenía que hacer las transferencias hoy.
¿Qué crees?
Pues me bloquearon la cuenta.
No, mames
Si Carajo
¿Llamaste al banco?
Sí.
Ya hice todo, verdad.
Me dijeron que la única manera
es ir en persona y desbloquearla.
Sí, y lo vas a solucionar.
Gordita te puedo pedir un favor.
Claro, el que quieras.
Ay, claro que sí, mi amor.
¿Tú crees que no podrías prestar el dinero?
¿De cuánto estamos hablando?
800 mil pesos.
¿Qué?
Ya se que parece una locura, pero en realidad es una tontería.
Porque es aterrizar en España, ir al banco, desbloquear la cuenta.
En chinga, te hago la transferencia.
En chinga, es una tontería absolutamente.
Yo no tengo esa cantidad de dinero.
Son los ahorros de casi toda mi vida, ¿sí?
Vendi mi departamento, quiero pagar el local, comprar el
equipo, o sea, no puedo, es Mi lana.
No, no, no, no, no, está bien, sí, claro, no.
No, no te preocupes.
Yo voy a pensar a quien se lo pido.
No, no, no, no, no, no es tu problema.
Además, ¿qué tal que eres un estafador?
¿Por qué no?
Se me ocurre que te lleves mi tarjeta.
Así, cualquier cosa que llegues a necesitar en tu viaje te
quedas tranquilo, sí, mi vida.
No, claro que sí.
Por supuesto que sí, sí, sí.
Lo único es, ¿tú crees que me pueda quedar a dormir?
Lo digo porque vives más cerca del aeropuerto.
Sí.
Pero tú harías esto por mí.
Mi amor, ¿qué no haría por ti?
Te amo.
Mmm.
¿Qué pedo Kawi?
¿Qué pedo, güey?
¿Por qué esa jeta?
¿Ya se fue tu güey?
Ya, se fue hace un rato, se fue
a Honduras, a no sé qué chingas.
Siéntate, güey, esto no te va a gustar.
Siéntate.
¿Qué pedo güey, qué pasó, güey?
¿Es tu nueva novia, o qué?
No, güey, es Oli, mi valedora, del
sindicato feminista, la del café nice.
¿Y a mí qué verga?
¿No entiendo?
No.
¿No es Eric con otra morra?
No mames, sí.
Sí es.
¿De cuándo es esto?
De ayer.
¿Cómo sabes?
Me lo dijo Oli.
¿Oli?
No mames, güey.
No mames, güey.
No mames, güey.
¡Hijo de puta!
Sí.
No mames, mi dinero.
Mi dinero.
Mi dinero.
Mi dinero, güey.
Mi dinero.
¿Qué dinero, güey?
¡Qué dinero!
¡Mi dinero!
¡Mi dinero!
¡Mis Ahorros!
No, no mames no están.
¡No mames!
¡No!
¡Dime que no es cierto!
¡No es cierto!
¡Dime otra vez que no es cierto!
¡Güey, no mames!
¡No mames!
¡Lo tenía todo planeado!
Güey, güey, güey.
¡Hay güey, tu espirulina cabrón huele está acá, no mames!
No, no es espirulina.
Es Bilís.
Oye, te imaginas que, además de
robarte, te hubiera dejado embarazada.
No.
¿No como crees?
No, no.
Mientras la vida de Regina se desmoronaba, yo estaba
leyendo cosas culturales y así, sin tener idea de que mi
príncipe azul resultó ser un...
pues un pendejo.
No se me ocurren más metáforas y cuentos de hadas.
Abrete, perra.
Así que tú eres la amante de Eric.
Y así fue como gracias a este pendejo conocí a Regina.
Y nuestra primera impresión fue...
¿Fue qué?
A ver, dilo, fresita, dilo.
Regina, si vamos a narrar juntas
tienes que respetar los turnos.
Ok, dale.
Perdón, yo no conozco a ningún Eric.
¿Ah, No?
Te dijo que tenía novia.
Te dijo que se robó todos mis ahorros o son complices.
Este es el novio de mi amiga.
Y tú lo estás besando.
Ahí está.
¡Sorry!
¡Ya quisiera!
Él es Sebastián Benavides, mi novio.
Él es Eric López, mi novio, ¿sí?
Y encima de todo me dejó
embarazada el imbécil, ¡muy hijo de puta!
Así que me dices en dónde está.
¡O te parto tu madre, cabrona!
¡A ver, a ver!
¡Por favor!
¡Ni en drogas!
Ese imbécil y toda esa manera vulgar con la que tú te
expresas andaría con una mujer así.
¿Cómo tú?
Yo no soy una persona de tacto,
pero Alexa es inmamable, cabrón.
Oye, me prefiero insufrible.
Respeta tu turno.
¡Ah!
Tenías solo tres gotas.
Sí, porque ya me lo había terminado todo, pero hiciste
que me defendiera con mi Channel y eso no es divertido.
¡Te voy a partir tu madre!
¡No te vayan a meter al bote otra vez!
Yo ya no te voy a hacer el paro, cabrón.
¿Qué?
No, ¿qué le pasa a la güera?
Señora Alexa, ya tenemos los resultados.
Sólo tiene síntomas de agotamiento que se agrabaron por
su embarazo, pero todo está en orden.
Los análisis están...
¿Qué dices? ¿Estoy embarazada?
Sí, disculpe, jure que ya sabía.
A ver, revise bien, revise bien.
¿Estoy embarazada?
Sí, 100%.
¡Sí!
¡Sí!
¡Sí!
¡Estoy embarazada!
¡Ay, estoy embarazada!
Muchas felicidades.
¡Ay, gracias, gracias, gracias!
¡Ay, es un momento muy feliz!
¡Ay, estoy embarazada!
¡No lo puedo!
No mames, no puedo creer que voy a
estar tanto tiempo en ley Seca.
¿Yo puedo chupar por tí?
No, mames, mis ahorros, güey, mis ahorros.
Mi dinero.
Tanto tiempo que estuve sin gastarme nada para tener
ahorros y ya no tengo nada, güey.
¿Necesito algo que me haga sentir bien?
Que me de paz, que me de vida, no sé.
Sí.
Acompáñame al gym.
A cargar peso para sacar toda mi pinche coraje, la furia.
Y luego, a las tostadas de don
Toño, a hecharme, un ceviche con un chingo.
Güey no puedes comer ceviche.
¿Por?
Y menos levantar pesas, güey.
¿Qué?
¿Cómo puede ser que una lesbiana
sepa más de embarazadas que tú, güey?
Porque yo no quería estar
embarazada, sí no estaba en mi radar.
Pues va a tener que estar en tu radar, porque esa madre te
va a crecer ahí adentro, güey.
Te va arruinar las tetas, y van a
estar de ti 24-7, y ya no vas a tener cuadritos.
¿Te puedes callar ya, por favor?
No.
No, güey.
Güey.
Y si le hablas a tu mamá, para que te ayude.
No, mames.
Apenas y me acuerdo esa señora.
¿Sabes lo que es llegar a tu
casa y encontrar la sala en llamas?
Porque sí.
Se quedó dormida, con un
cigarrito en la boca, ya sé, güey.
O que metío la sopa al microondas, con todo.
Con todo y lata, entonces se fundieron todos los focos.
Se fueron a la chingada.
Sí me lo has dicho un chingo de veces,
pero pues no sabes en qué anda ahorita.
Ni me interesa.
Ok.
Tú, güey, por las cuentas que
hicimos, abortar ya no es una opción, güey.
Pero siempre puedes hacer como mi
prima Doris y darlo en adopción.
No mames Doris es super teta, y se se enamoró de su alumno.
Pues eso qué, cabrón, no mames.
No, mames. no mames.
No, no, no, no, no, mames, no puede estar pasando esto.
De verdad, que sinismo, Alexa, ¿cómo te atreves a pedirme
una reunión después de la forma en la que me renunciaste?
Ay, Majo, en serio, ¿te creíste que yo te renuncié?
Me dijiste que te cagaba trabajar aquí.
No, no me di a
entender, yo amo mi trabajo, amo analizar datos.
De hecho, tengo la camiseta superpuesta de la empresa.
Obvia ahorita no, pero sabes a lo que me refiero.
Me dijiste que me metiera tu indemnización por donde el
láser no me quema a los pelitos.
Majo, yo no sé por dónde te quema el láser los pelitos.
Es más, no sé si usas láser
o prefieres depilarte con cera.
Ay.
Ay, no.
Ay, qué pense.
Güey, ¿qué haces con esa planta?
Llevas como tres horas ahí.
¿Dónde la vas a poner o qué?
Me das chance.
No sé dónde poner y tampoco se se la voy a poder cargar
el día de mañana que esté como una vaca.
Ay, no mames, que volviste invitar
a tus pinches amigas del sindicato, hippies
con pelos en las áxilas carajo.
Gúey, bájale.
Alexa Hernández.
Su puta madre.
El otro día me aventaste tres gotitas de café, le pedí a
la mesera tu dirección y aquí estoy, me hice un huequito
para hablar contigo, dime en qué puedo ayudarte.
Ay, tú qué amable.
¿Tienes el dinero que me robó Eric?
¿Sabes en dónde está Eric?
No, y es justo por eso...
Entonces a chingar a su madre, güera.
No mames, no ves la cara de pérdida que tiene.
Reina, déjala entrar, ella te puede ayudar a encontrar al Eric.
Nooo, Esa vieja vive en Narnia, ¿de qué hablas?
Ay, bueno, don Onofre, justo me ganó la llamada.
¿Qué pasó?
NO... quiero que
me escuche.
Sí, ya sé.
Regina, qué bueno que te tengas sentido común.
A ver, don Onofre, yo llego en un ratititito.
Regina.
Nomás, espérame un momentito,
por favor, y ya platicamos en persona.
Me gustaría que tú y yo hablemos aunque sea cinco minutos,
que estoy pintada, que me ignora.
Hey, cómo ya...?
No me tocas, no.
No puede ser, Qué maleducada.
Ay.
Pero por qué no, don Onofre, a final del mes, se lo juro.
Reginita, yo no pago mis medicinas con juramentos, mija.
Dime de una vez si sí o no tienes la lana, si no se lo
paso al de los pollos y el sí la tiene.
¿Cómo al de los pollos, don Onofre?
O sea, aquí tiene que ser fitness con la reina.
Y si mi papá, ¿Se hizo
legendario acá con guantes de oro?
El guantes de oro, yo admiraba mucho a tu papá.
¿Y luego?
Era el orgullo del barrio.
Pero este local lleva mucho tiempo abandonado y no lo puedo tener así.
Alexa Hernández, relaciones públicas, encantada.
Señor, usted está diciendo que va a convertir este lugar
legendario en una misera pollería.
Cuando si se lo da mi clienta, ella podría ser un
negociazo promoviendo el regreso del fitness que le dio los
guantes de oro a nuestro barrio.
Y encima de todo, comandado
por una mujer que lo que quiere es continuar con su legado.
Legendario, negocios, dices,
no mames, de donde sacas tanta mamada.
Soy relacionista pública,
hacer mamadas es mi especialidad.
¿Ok?
Y no sé cómo sonó eso, pero
sabes perfecto lo que me refiero.
Sí.
Por Sebastián deje mi trabajo,
después el me dejo me robó todos mis ahorros y hasta tuve que pedirle
prestado a mi papá para pagar la renta.
Ay, tú, pobre.
Hasta tuve que pedirle a mi papá para pagar la renta.
No, mames, por lo menos tienes papá güey.
Ay, Regis, porfa.
No te das cuenta que este tipo nos jugó a las dos.
Tú si te lo mereces.
Yo también estoy embarazada.
Tienes cinco minutos.
¿Cuál es tu plan?
Plan no, ninguno.
Aún.
Solo sé que quiero encontrarlo, al igual que tú.
Y uniéndonos lo vamos a encontrar más rápido.
Dos cosas.
Uno, no se llama Sebas, se llama Eric.
Dos.
Güey no me caes bien, no me vibras.
Ni tú a mí.
Solo tenemos que ser
socias, en lo que lo agarramos.
Trato.
Trato.
Bienvenida.
No pues con razón tu papá te tiene que pagar la renta.
¿Es de este güey, verdad?
Sebas lo dejó olvidado.
Eric.
Sebas.
Se llama Sebastián.
No me mintió también con eso.
Eric López, todas sus fotos
están robadas de las redes sociales.
No hay ninguna pista.
Es casi imposible encontrarlo.
Ok.
A ver, enfoque.
Lo último que sabemos de él es que se fue a España.
Tenía que arreglar los asuntos con su socio.
No, no se fue a España, se fue a Honduras.
Se fue a España, que fue donde le bloquearon la cuenta
No, no, no, no.
Le bloquearon la cuenta en Honduras.
No, ahí es donde tiene sus negocios.
Se fue a Honduras.
A España.
España, fue España, fue España, España, España.
Honduras, Honduras, Honduras.
¡España, España!
Espera, escúchanos.
Claramente no están en España, ni en Honduras.
Así como no se llama ni Eric, ni Sebastián.
Este güey es un pinche mentiroso, ratero.
Parecía que estábamos perdidas.
Y que se nos iba a escapar el cabrón de Eric.
Sebas
O Cómo se llame
Atrás dice algo
Sí, sí lo úbico
Pero no ha venido en años.
¿Cómo dicen que se llama?
Sebastián.
Eric.
Mire, padre, este tipo nos engañó a las dos.
Nos robó nuestra lana.
Y encima de todo, nos dejó embarazadas.
Y al mismo tiempo.
Al mismo tiempo.
¿Pecadoras?
Ay, padre, sí fue al mismo
tiempo, pero a cada quien por su lado.
¿Cuál lado?
Pues usted cuál cree.
A mí por atrás y a ella por adelante.
Ay, padre, si es que...
No, nos deje desamparadas
No se vaya por favor.
Qué pena.
Alburiaste al padrecito.
Ay, él se puso.
Bueno, pues se intentó.
Suerte en tu vida, suerte en tu
embarazo y aquí se rompió una jerga.
Y cada quien se va...
Espera.
Es el tipo que me robó el día que conocía a Sebastián.
¡Ratero!
¡No mames a mi también Güey!
En serio, ¡No, no!
¡Ay, cuidado, es peligroso!
¿Qué te pasa?
¿Qué te pasa?
¿Qué te pasa a ti?
Pinche vieja loca
¡Loca tú que te estás fajando a la mitad de la calle!
¡Te dije que si te veía te iba a partir de tu madre, cabrón!
¡Qué asco!
¡No manches no era para tanto!
Perdón.
A ver ahora sí,
¿Qué?
¿Quién la va a partir de su madre quién?
¡Ay, mis ojos!
¡Ay, mis... no manches!
¡Estás bien!
¡No le hice nada!
¡Todo fue culpa del pinche, Roy!
¡Roy?
¡Dínos todo lo que sabes!
O te vamos a entregar con la
poli, te van a llevar al reclu.
¡Trust me!
No te va a alcanzar para pagar en la zona de privilegios.
Sí, ¡trust me!
A ver, Roy y yo crecimos juntos en este barrio.
Él y yo eramos camaradas, así compadres.
No más que pues, como el güey se cree
muy guapo, como ya se cree muy vergas.
Esto es él me dice, ¿qué hubo?
¿Jalas?
Yo le digo yo, jalo, hasta que diga empuje.
Y pues él me dice, yo traigo la leche.
Y digo, ¿qué pasó?
Y yo ya fui por el jocoque, yo tengo la puerta abierta.
¿Papá, le vas a pasar o no?
Reicito, esto es tu espacio.
Cuando yo estoy en el punto, sólo te estoy esperando.
¿Para qué?
¡Atacar, padrino!
Sabes que hecha más de esa madre
A ver, a ver.
Me voy a decir la verdad.
Roy, me marca de vez en cuando
para ofrecerme unas chambitas.
Y así ganarme una lanita.
Entonces,
les robo los bolsos a las chavas, como ustedes.
Chavas.
Pues cuántas más hay.
Ya perdí la cuenta.
Sí, es el cleptómano de mi ex novio, Genaro.
Me dijo que me iba a pagar toda la carrera y se llevó todo
lo que mis papás me prestaron para venir a la ciudad.
Peter, es un estafador de mujeres.
Peor que el de Tinder.
Pinche Peter güey.
Le presté mi penthouse por meses.
Lo dejó hecho mierda y lo peor.
Dejó que se murieran mis peces.
Lo traté de investigar, pero como le di el dinero
voluntariamente no pudo demostrar nada.
Hola, Tajrimata, te optimato un poapéctis, papadas.
Debe haber sido horrible, suena muy raro.
Pon el traductor mejor para entenderlo.
A mí me robó el dinero, yo no le presté un solo peso.
Y yo de alguna manera se lo dí
voluntariamente porque le di mi tarjeta.
Conmigo era Sebastián.
Conmigo era Eric.
¿En dónde está? Sabes
Te pido sushi.
O una torta, pero...
¿O qué?
Sí, te estafó y te robó tu dinero.
A ti y a otras... bueno, otros también. 17 más.
No tenía idea.
¿Sabes en dónde está, en dónde lo podemos encontrar?
Bueno, más o menos cada dos meses me
pide prestada a mi casa de aquí de México.
La verdad es que yo casi no la uso.
Pero, bueno, lo cierto es que ahorita está en la casa.
Y le voy a decir inmediatamente que se largue.
No, no, no, no.
Mejor no le diga nada.
Lo tenemos justo donde lo queremos.
Sí.
No le diga nada.
Aquí es.
Ese es el coche de Sebastián.
Repasemos el plan.
Sí, entramos y le partimos toda su madre.
No, no, no, no, no, no, no.
Entramos de manera discreta con la
misión de encontrar uno de sus pelos.
Ya se han almohadas sus calzones, la coladera.
Qué asco
Ay Regina, no mames, hace unos meses nos lo estabamos dando.
No, no, no, no.
Yo me estaba dando a Eric, mi novio cabrón.
Este es Roy el mentiroso estafador.
Asesino de peces.
Buen punto.
Pero no te distraigas.
Necesitamos encontrar uno de sus pelos para poder comprobar
qué es el padre de nuestros bebes y
así lo vamos a tener arrinconado.
Ajá.
Y cuando lo tengamos arrinconado le
partimos a su madre para sacarnos el coraje.
No, no, no, no, no, no.
No, a ver, ya está bien.
Hagamos el plan de la niña Fresa.
Gracias.
Hasta de rosa vienes vestida
Ok, pero traigo esto para cualquier dieciocho
Dieciocho
¿Qué es dieciocho?
Ah, estás muy verde.
Ya, bájate.
Bájate, ahorita te lo explico.
Ah, gracias por la invitada eh güey, neta esto ya me urgía
Sí, a mí también.
Ahora sí estuvo bien dura la chamba.
Dobletear esta cabrón.
Me tocó una muy ruda.
Pinche cuerpazo
pero carácter de la hija del santo.
¿Cómo güey?
Pensé que agarrabas a pura Fifí.
No mames Moncho en la chamba nunca se discrimina.
Tenía su buen guardadito, hasta más que la fresa.
Dos, ocho, siete, uno, seis, cinco.
Abrete.
Con huevos, güey.
¿Qué haces, güey?
Señales de SWAT como en las películas.
No, mames justo cuando pienso que te
llega el agua la tinaco, zaz me arrepiento.
A ver, niña críticona, ¿y tú cómo dirías que yo voy
para allá y tú vas para allá?
Pues así.
Vamos.
Verga, güey.
Sí, aquí sí.
A ver, a ver.
Sí, sí.
Hay que asco de persona
No puedo seguir con esto toda la vida.
Me gusta la buena vida, pero...
mucho riesgo y poca ganancia.
Como que Criptobrokers
No, no, no, no.
No, no, no, no mames.
Ya sé qué voy a hacer.
Voy a hacer una chamba, una buena, y ya
con esa salgo de todos mis pedos económicos
¿Pues cuenta, güey?
Digamos que...
¿Qué es momento de... de sentar cabeza?
Solo por unas horas.
¿Cómo, güey?
¡Ay, qué chismoso cabrón!
¡No mames!
Aquí debe haber algún pelo, o un pelo.
No puede ser.
En serio no se le cae el pelo.
¡Una porno!
¡Qué asco!
Esto me servir.
La cuchara.
No.
Más porno.
¡Ay, qué asco!
Anduve con un adolescente los 90's.
¡Ay, La Holi!
Ay, Nadia.
¡Guapísima!
Ley marital.
Obligaciones y derechos del matrimonio en México.
Pero si eres el más desobligado, cabrón.
¡Ay!
Mi sueño siempre fue casarme
Esta es la buena.
¿Sabes qué?
Te voy a hacer tu despedida de soltero
Y me voy a llevar a la hija del santo.
Primero muerto, así que cállate, hocico.
Te va a meter una putiza, güey.
Aquí es el momento donde las cosas hubieran sido menos
complicadas sí Regina supiera controlar sus emociones.
Esta nalgona, yo creo que se inyecta como resistol.
Así te quería encontrar, pendejo.
Regina.
¿Para eso me robaste mi dinero?
¿Mis ahorros para estar aquí de huevón?
No, no, no, no, no, no, no, la hija del santo, es la hija
del puñitos González, güey.
Amor, ¿cómo estás?
Justo te iba a llamar.
No me digas, pendejo.
Devuélveme el dinero que me robaste.
No te robé nada, eh.
O sea, te lo pedí prestado, pero no hay pedo.
¿No hay pedo gordita?
¿Gordita? Gordita me dejaste cara de ano.
Calmate, calmate.
Ahorita le llamo...
Esperate, esperate.
Calmate, ¿cómo que gordita me dejaste si estás tremenda?
Sí, sí, estoy tremenda, pero estoy embarazada.
No, mames, eso es imposible.
O sea, yo siempre uso condón o no, cabrón.
Claro, güey.
¿Sí?
Pues tus condones son iguales de chaquetos que tú y tu
pinche cara de niña ofrecen a que nadie te cree.
Porque también embarazaste, Alexa.
Alexa, ven.
Esperate, Alexa, ven.
¿Sí?
¿Está embarazada?
Sí.
No, puede ser, te lo juro con este cabrón, es el que me
compra los condones o no, güey.
Claro, compré en la caja, hace meses, son
ultra sensibles, o sea, espérate, güey.
La que te dije que no compraras.
Uy, sonaba como a sexo champaña, güey.
¿Qué querías que dijeras?
No, no, no, tenías que estar en
el refrigerador, esos, güey.
Tenías que meterlos al refrigerador y no
los metiste, que no lees las instrucciones o qué.
No, por supuesto, te vamos a hablar.
Sebastián
Digo, Roy.
Ven acá.
A ver, espérate.
¡Sueltame pendeja!
Estoy Embaraza imbécil
¡Alexa!
¡Alexa!
¡Alexa!
¡Alexa, estás bien!
¡Alexa!
¡Tu pulso!
¿Familiares de Alexa Hernández?
Ay, no mames.
¿Familiares de Alexa Hernández?
Soy yo.
Es mi hermana.
¿Hermana?
Media.
Su media hermana está estable.
Pero yo relaciono que sus desmayos se deben a un estrés
crónico que no puede volver a sufrir, puede presentar
sangrado o hasta perder al bebé.
Con permiso.
Ok.
No sabes si su hermana vive con el papá de su hijo.
La siguiente semana si ella
necesita ayuda, no puede estar sola.
Ok.
¿Puedo pasar?
Mmm-hmm.
Ehm...
Oye, te quería pedir perdón por perder el control y
decirles a este imbécil que estás embarazada.
Está bien.
Lo que sí me dolió es que
le valiera madres enterarse.
Digo lo bueno es que le pude arrancar los pelos con todo
raíz entonces así sirve para lo de la paternidad, ¿no?
¿Y qué?
Esa prueba tarda semanas en entregarse.
Él ya se escapó otra vez, estamos en ceros.
Ya sé.
Yo no sabía eso, que tardaba tanto tiempo en salir.
Yo pensaba que pues así agarrabas el
pelo, lo metías en una máquina y ya...
Y yo sí me enamoré de Sebastián.
Ruy.
Y por eso,
tengo que sacarlo de mi sistema.
Me tengo que borrar el cassette.
¿Cómo, ya no lo vamos a buscar?
No, no quiero que sepa nada de
mí, no quiero que me encuentren nunca.
Imagínate que ya de viejito viene a
buscar a mi niña y le pide todo su dinero.
No, pero déjate del dinero.
Los riñones, eso sí es peligroso.
Cosas seria, qué horror.
¿Y cómo sabes que es niña?
Pues me instinto maternal.
¿A poco tú todavía no sientes el tuyo?
Eh...
Me dijiste que no querías que venga tu mamá a cuidarte.
Entonces...
Si te tienes que ir, ve, de verdad con mucho.
Mira, yo estoy bien.
Y al ratito viene...
una amiga.
¿A qué hora?
Al ratito.
Al ratito qué hora?
Ahorita.
No tienes a amiga, ¿cierto?
¿No tienes hambre?
Ay, sí.
¿Sí?
Sí.
¿Te hago de comer?
Me puedo meter en tu refri, y ver qué hago.
Cocino bien.
Me voy a quedar a dormir aquí hasta
que alguien venga y haga el relevo.
¿Ay, en serio?
Sí.
Sí.
Ay, sí.
Sí, obvi, te voy a hacer un skincare divine.
Bueno, y mientras me haces el skincare divine, podemos
planear como acabar con este imbécil también.
¿Cuál?
No, mejor.
Nada más, preocupate por cocinar algo delicioso y después
de una mascarilla de baba de caracol.
Es que, wow, borra todas las líneas de expresión.
Ok.
Tomaté esto, no te me vayas a vomitar encima.
Bienvenida.
¿Qué pasa?
No, no, no, no.
Perdón.
A tu bebé le caga tu comida fit, wey.
¿Qué te digo?
Este es tu lado y este es el mío.
Ay, cabemos perfecto.
Yo no voy a encontrar trabajo nunca más.
Bueno, a tu bebé yo creo que
le cagas todo, ¿qué te digo?
No puedes tener estrés, ¿sí?
Ya.
Mejor enfócate en tus libros
estos de maternidad y esas mamadas.
¿Cómo has estado?
Bien
Son Piratas
Ay, pinche Roy.
En esta etapa, la mamá empieza a
sentir y notar los movimientos de su bebé.
Me muero de ganas.
Güey que raro que se mueva una cosa allí adentro.
¿Qué andas viendo?
Nada, me llegó el mail con el reporte de paternidad.
¿Ha pasado tanto tiempo?
Pero sí, no manches venos las panzas.
¿Y tú?
¿Ya viste el correo?
Vamos a dormir.
Andale.
Tengo sueño.
Es que yo no tengo sueño es temprano.
Ay, el puchero.
Está bien, vamos.
Digo, no nos tenemos acostar
al mismo tiempo todos los días.
Ay, es más padre.
Está bien, pues.
Apaga la luz.
Ay, no, shot el baño.
No, ya te gané.
Amor.
Sebas.
Digo,
Roy, ¿qué haces aquí?
¿Cómo entraste a mi casa?
¿Qué estás diciendo?
Si yo siempre he estado aquí, siempre.
Eres un mentiroso.
Los aretes que me diste.
Amor,
¿estás confundida?
¿Seguro son las hormonas?
Porque yo lo que más quiero es estar contigo.
Y mira,
te ves preciosa con esta pancita.
Te amo.
Te amo.
No.
Mi amor, mi amor, te amo.
Eres lo más importante para mí.
Alexa, no mames.
¿Qué?
¿Qué pedo, güey?
¿Cómo qué?
¿Me estás metiendo la mano adentro del calzón?
¿Ah?
Eras tú.
Claro que era yo, güey.
Te juro que solo me gustan los hombres.
Ssh,
eran las hormonas.
Puedes por favor no volverlo a mencionar.
De acuerdo.
Yo voy
¿Quién?
¿Cuando se supone que me ibas a decir que estabas encinta?
¿Quién dice encinta, no mames?
¡Güey!
¡Mi mamá!
¡Güey, no se puede enterar que vives aquí!
Ni... le vayas a decir que Sebastián me dejó.
Por, su saco.
¿Qué pasa?
¿Qué...?
¿Qué onda?
¡Regina!
¡Deja de comer ven a ayudarme!
Sí, voy...
Conchi Cuevas me pasó el chisme.
Me dijo que te vio salir de un curso de perinatal.
Ay, fue justo donde conocí a Regina.
No, tú y yo nos conocimos en el café.
¡Oh, wow!
Después del curso nos fuimos al café.
Sí.
Por cierto, mamí Sebas me mando un
mensaje que muere de ganas de conocerte.
Ah, mira, pues gracias.
Y ya que lo mencionas, no sabes si ya
pudo arreglar su asunto en el banco.
Es que tu papá me pregunta, ¿sabes?
Que por cuánto tiempo más te tiene que seguir manteniendo
quise decir apoyando.
No sé qué onda con España. Ma
Le están tardando años.
Pues mira, yo espero que las
cosas con tu marido sí vayan bien.
Perdón.
Ay, el reflujo.
Sí, es que tiene un reflujo brutal y con el embarazo.
¿Verdad?
Yo con mi marido estoy.
Perfecta. Gracias.
Ustedes no andan pidiendo prestado, ¿verdad?
Estamos muy bien.
Qué bueno.
¡Bye Ma!
¡Güey, no sientes que mentirla a
tu mamá te causa más estrés!
¿Qué?
Ay, no, el puchero.
No me gusta cuando estás así.
Si te vas a sentir mejor, yo a
mi mamá ni sé dónde está.
Nunca se va a enterar que estoy embarazada.
De hecho, por ella no quiero ser mamá.
No digas eso.
Te está escuchando.
Alexa, ¿por qué lloras?
¿Por qué?
Todas estas semanas me le ha pasado tan bien contigo.
Si no, mames, hasta me metiste la mano.
Dijiste que eso no le ibas a volver a mencionar.
Ah, sí, es cierto.
Y estoy hablando como amigas.
Pero ver a mi mamá fue como recibir un golpe de realidad.
Aunque sé que me tengo que cuidar.
Pues no me puedo seguir haciendo
tonta con el tema de Sebas.
Yo lo amaba y ahora lo odio porque ni siquiera existe.
Y eso no es lo que más me agobia.
Me agobia.
Ay, qué enamore de un imbécil.
Qué dejo embarazada para robarme todo mi dinero y ahora
quien va a querer contratar a
una mujer así embarazada y no.
Ok, para, te tengo que decir algo.
¿Qué?
Tengo paño.
No, güey, otra cosa.
¿Entonces?
A ver, todo este tiempo no he dejado de pensar cómo
encontrar a este hijo de su putisíma...
Madre.
Sí, estuve visitando la parroquía esa.
¿La del padrecito que no sabe por dónde nos embarazamos?
Ese mero.
Y sospeché que el ratero seguro iba a confesarse cada que
le hacía un trabajito a Roy.
Era una apuesta que me costó unas semanas.
Con razón te tardabas tanto en ir al super.
Sí, lo siento.
El caso es que volvió el ratero.
El muy pendejo tría gorra lentes oscuros y tapabocas.
Cual si se hubiera hecho cirugía
plástica, pero obvio a mí no me engañan.
Regina divagas.
Bueno, el chiste es que le saqué la dirección de la
vivienda de nuestro querido ex novio en común.
Y ahí vive el muy imbécil en un hotelazo de primera.
Y si el muy cabrón, está escalando de clase social.
Ahora lo odio más, ¿eh?
Yo también.
Este lugar me suena, pero no sé de dónde.
Oye, ¿cómo le hiciste para sacarle la info al ratero?
La partí su madre.
Ay, qué ídola.
¿Sí?
Sí.
Un día me tienes que enseñar a ser así.
No.
Si ya bueno, es que cuando yo estaba chiquita, pues mi
papá me dijo, tienes que aprender a defenderte.
Entonces, él me metía al ring.
¡No mames!
Oye, cabrón, te estoy contando mi
historia para que sepa por qué soy tan agresiva.
Está muy interesante.
Otro día me platicas.
¡Mira!
Nadia Letrán, güey.
¿Quién?
¿Cómo que quién Nadia Letrán?
La hija de Leticia Letrán, la
empresaria más importante de México.
¡Claro!
Esto no es un hotel.
Esta es la casona de los abuelos Letrán, que por cierto
murieron hace poco en una verdadera tragedia.
Todo México de luto, el helicóptero que venía de Puebla,
había mucha gente se cayó y murió.
¡Alexa, divagas!
Perdón, perdón, perdón, y ahora resulta que Roy vive en
esta casona y anda con la mujer más rica de México.
¿Rica?
No, no está rica, no tiene forma, vele el cuerpo
¡De, dinero!
¡Ah!
Su familia es la más rica de toda
América Latina y planea casarse con ella.
¿Por qué, wey?
No, tranquila, tranquila.
¡Alexa, luego lloras!
¿Cómo estás?
Perdón, ¿son hormonas?
Es que acabo de recordar que en la casa de Sabrina encontré
unos libros en el cuarto de esta rata sobre el derecho
civil, leyes del matrimonio.
Bueno, él les estaba leyendo
porque quiere ser más culto.
Sí se quiere casar con ella, ¿verdad?
Ay, hijo de la chingada.
Ya se van.
Tenemos que detenerlos, mostrarle la prueba de paternidad
también a Nadia para matar dos pájaros de un tiro.
¿Qué hacemos?
Pues cruzamos de acá y de manera elegante para llamarse.
Yo no soy elegante, wey.
Pues te juntas conmigo para que así...
Y de alguna manera...
No mames.
Si no te gustan, no mames.
No, no mames.
¿Son ellas?
Afirmativo, señor.
¿Qué pasa?
Sí, efectivamente oficial.
Estas son mis acosadoras.
Y cuidado, que son peligrosas.
Peligrosa a tu mamá, cabrón.
Sobre todo está.
Son las del video.
¿Video?
¿Qué video?
¿Cuál video?
El video de seguridad de la casa de mi amiga Sabrina, donde
se ve claramente que tú me persigues con un bat intentando
matarme mientras que tú claramente drogada te vas cayendo
por ahí vomitando mientras yo la intento ayudar.
¿Tú la aventaste?
¿De qué hablas?
No, no, perdón.
Eso no es lo que vimos ni yo ni
el oficial, ni mi amiga Sabrina.
Oficial, por favor, escúcheme.
Sabrina, es testigo de que este
hombre es un estafador de mujeres.
Oficial se las puede llevar.
No, por favor, por favor.
Nosotras aquí tenemos las pruebas que determina.
¿Qué es el papá de nuestros hijos?
¿Qué van a decir?
Que al mismo tiempo.
No, no tienen límites, de verdad.
Aunque fuera así.
Eso no es un delito oficial.
Lo que sí es un delito es atacarme, intentar matarme.
Oficial, por favor, me siento en peligro.
¿Qué es mentira?
¿En peligro?
¡Ay, no!
¡Corre!
¡Ay, no!
Por la buena.
¿Quién eres?
Esto es una pesadilla.
No, tranquila, por favor.
¡No puedo!
¡Es un cabrón!
¡Mentiroso!
No llores, Alexa, por favor.
Respira como te digo el doctor.
No te puedes estresar.
¡Qué no!
Ven, ven.
Oficial.
Ven, ven.
Muchas gracias.
¡Cuidado, mi vestido!
¡Inhala!
¡Inhala, por favor!
¡Ay, no!
¿En cuanto salgamos del reten este cabrón, Va a ver?
No, no va a ver nada.
¿Qué?
Que ya está.
Que ya ganó.
¿Está bien?
Ya ni le muevas.
Pero tú dijiste que...
¡Basta, Regina!
¡Basta!
No debimos haberlo buscado otra vez.
Fue un error.
A ver, Alexa,
¿no seas cobarde?
No.
No.
Hay una enorme diferencia entre
ser cobarde y ser una pendeja.
¿A quién le estás diciendo pendeja, güey?
A la que se ponga el saco.
Y no me digas güey.
Pues yo te digo como yo quiera.
Fíjate, ¿eh?
Güey, güey.
¡Hola, güey!
¡Adiós, güey!
¿Cómo estás, güey?
Güey, güey, güey, güey, güey.
¡Silencio atrás!
En cuanto lleguemos al reten, le voy a
decir a mi papi que venga por nosotras.
No, gracias.
Yo no necesito a tu papi.
Ni a nadie.
Estoy bien.
Claro.
Como tú no necesitas a nadie.
Bitch.
Bitch?
¿Y tú?
¿Que necesitas a un esposo
imaginario con tu vida perfecta que no existe?
Porque no sé si sepas, pero
te volviste mamá por accidente.
Estás sola.
Y ni siquiera sabes si es niño o niña.
Si sabes, si lo has pensado,
no tienes superpoderes de mamá.
Y ahora dime quién es pendeja.
La que prestó el dinero o a la que se lo robaron.
Y tú lo prestaste.
Perdóname, perdí el control.
No, no tienes control.
No tienes.
Y sabes tampoco que no tienes.
No tienes independencia.
No tienes estabilidad.
No tienes ni en que caerte muerta ahora que las corrieron a
a tí y a Kawi por no pagar la renta.
Y sabes también que no tienes.
No tienes el local del legendario guantes de oro.
Looser.
Que se callen las dos.
Sabía que ibas a estar aquí.
Déjame sola.
Nel.
Esta bien quedate.
¿Para qué nos quedamos, güey?
Deberíamos estar buscando casa.
Las del sindicato feminista necesitan
el cuarto donde nos estamos quedando.
Además, no haces nada más que venir aquí a lamentarte.
Bueno, pues déjame lamentarme en paz.
¿Qué te quito?
Que no eres un local.
Pensé que iba a poder, ¿ok?
Y mi papá...
Tu papá qué, güey.
Perdón, güey, pero tu papá se murió hace mucho tiempo.
Ay, no, mames, güey.
No, ya me siento mucho mejor.
Mil gracias eh.
Sí, qué mierda que tu mamá los abandonó.
Y sí, qué orgullo que tu jefe se
la rifó solo y más en esa época.
Pero tú no tienes la culpa de haber tenido esa mamá.
Y no le debes nada a nadie, güey.
Tienes que hacer tu vida
Justo, tengo que hacer mi vida.
Vi lo de... poner el bebé en adopción.
Ok.
Güey, es que yo no quiero ser mamá.
No nací para ser mamá.
No puedo.
Gracias por estar aquí.
Sí.
Ya sé.
Ay, no.
¿Quién?
Soy yo, hija.
Hola, mamá.
Ay, qué grande está tu panza.
¿Qué pasó?
¿Qué necesitas?
¿Así recibes a tu mamá?
¿En serio?
En serio, no estoy de humor, mamá.
No, ya me di cuenta que no estás de humor.
No me contestas los mensajes, no me llamas.
Estás a punto de tener a mi nieto y no me cuentas nada.
Lo que pasa es que Sebas, y yo hemos estado muy ocupados.
Mi amor.
Dime.
Sí sabes que no soy estúpida, ¿verdad?
Es obvio que Sebastián no está contigo.
Una madre siempre sabe.
Entonces, ¿Sí sabías por qué no me dijiste nada?
Porque quería darte la oportunidad de
que tú me lo dijeras a tu propio tiempo.
Pues sí.
Sebas no está conmigo.
Ni siquiera se llama Sebastián.
Es un estafador que me robó mi
dinero y te me dejó con este regalo.
Ay, mi amor.
Bueno, pero es el regalo que tú querías, ¿no?
Sí, sí, claro.
Soñaba con ser mamá soltera.
Con vivir todo este proceso
sola es un sueño hecho realidad.
Pero tú siempre quisiste tener una familia.
Pero no tengo una familia, mamá.
Mi amor, tú cuentas conmigo.
A la gente de mi generación, no
nos enseñaron a amar.
Sólo nos enseñaron a preocuparnos.
Pero lo entiendo.
Además, me vas a necesitar.
Mi nieto está en camino.
Nieta.
¿Instinto maternal?
No te sientas sola, por favor.
También está tu amiga, ¿no?
La embarazada, la maleducada.
Regina.
Ella.
No.
De hecho, ya no es mi amiga.
Sólo se quedó a ayudarme y a
cuidarme mientras yo me recuperaba.
Ah, no.
No, entonces, si tienes toda la
razón, no, cómo vas a ser tu amiga.
Ay, Alexa.
Eso es justamente familia.
Amonos.
Amonos.
A ver, no se esponjen.
No es lo que parece.
Amonos, Nacho, otra ronda igual.
Salucha.
Saluchis.
Shots de agua mineral.
¿Qué quieres, Alexa?
Además de venirme a arruinar mi peda psicológica.
¿Podemos hablar?
Tienes cinco minutos.
Quiero pedirte perdón.
Ay, ¿qué más?
Y contarte que, aunque me tarde en darme cuenta, tú te
volviste una persona muy
especial para mí durante estos meses.
Te extraño mucho.
Yo también te extraño mucho.
Y todo este tiempo sola sin ti, con esta niña.
¿Es niña?
Sí, es niña.
Al fin despertó tu instinto maternal.
No, güey.
Fue ginecólogo y me dijo el sexo.
¡Oh, Alexa!
La voy a dar en adopción.
Y te pido que no me digas nada, ¿sí?
Las amigas no se juzgan.
No, no te iba a juzgar.
Pero me acabas de decir, amiga, ¿y
eso sí no lo vas a poder retirar, eh?
No lo voy a retirar nunca.
Dame un abrazo que te extraño muchísimo.
Ay, mejor de ladito.
Ay, qué punto de explotar, güey, estoy enorme.
Sí, sí, sí, estamos.
Precisamente por eso nos tenemos que apurar.
¿Apurar?
¿Para qué?
No podemos ser mamás y salvar
a nadie de Roy al mismo tiempo.
Tienes que pensar en todas las
mujeres que fueron víctimas de Roy.
En Carla, que le robó todos sus ahorros para sus estudios.
Sabrina, estas alturas debe tener las
orejas verdes con esos cochinos, aretes, piratas.
Ay, yo...
¡Pérame!
Dejó morir a los peces.
Y eso sí es ser desalmado.
¡Exacto!
Dime que ahora sí tienes un plan.
Ahora sí tengo un plan.
Pero necesitamos una voluntaria.
La boda de Nadia y del imbécil de su prometido Roy es ya.
En la casa de los abuelos Letrán.
En donde él ha estado viviendo.
Pero a ti y a mí nos podrían reconocer sus guaruras.
Sí, no eran diferentes los dos.
No, no, no.
Si la gente fina se ríe como...
Pareces perro parado.
A ver, juntate las bubis.
Ya es muy putón.
Kawis deja de existir.
Necesito que se vea fashion.
Como su nueva identidad.
La mega crítica de modas.
Miranda Lumière.
Así parece su prostituta de los 70's.
Sí, o no güey.
Me falta vidas para educarlas, ¿de verdad?
Next.
¡Qué es eso!
¡Qué es eso!
¡Qué es eso!
Ah, son mis zarigüeyas.
Bueno, perdón, chicas.
Esto es para derribar al hetero patriarcado.
Que no le quede ni un pelo, ni uno solo.
Y no puede ser con rastrillo.
Igual no se ven bien, o sea, tú déjate.
Bueno, decidanse, ¿ok?
Va a estar cabrón esto, ¿eh?
La más difícil de haber convencido que es lo más
espectacular que ha logrado este imbécil.
A madame, Leticia Letrán la reina.
¡Aaaaah!
Tranquila
¡Aaaaah!
Sí.
Sí.
Y esta
Es nuestra última oportunidad
para frenar a esa rata de dos patas.
¿Y?
¿Cómo me veo?
Inmamable, güey.
Perfecta.
Como siempre lo soñé.
What the fuck.
¡Eso cabrona!
Empresario Internacional.
Miles de títulos universitarios.
¿Eh?
No.
Campeón subolímpico.
¡No mames güey!
¿Qué dices aquí?
¿Y por qué no me acerco nada más a esta señora Leticia
y le digo el tipo de cabrón que es Roy?
No, porque si queremos que ellos vean quién es, en
realidad, Roy, tienen que verlo con sus propios ojos.
Entonces puedo interrogar a Roy de sus
logros subolímpicos en frente de su novia.
No, no, no, sí.
No va a funcionar.
No, no, no.
¿Por qué no le puedes decir una mentira al mentiroso?
¿Por qué te va a responder con más mentiras?
¿Qué hago?
Bueno, sí, no esperate ni yo entiendo.
¿Qué hago? Entonces.
¿Cómo se le va a hacer este pedo?
¿Cómo lo rompo?
¡Contando una mentira más grande!
¿Estás bien?
¿Estás bien?
Sí.
Como muy acelerada y esta niña no para de darme lata.
A ver, para que yo esté más tranquila, por favor,
Kawi, necesito escucharte decir tu nombre.
Miranda Lumiere.
Ay, mierda.
No.
¿Qué?
Sí, era Miranda Lumiere, ¿no?
No, no, no, no, es...
Yo soy Miranda Lumiere.
Pero entiende.
Lumiere.
Di, di, yo soy Miranda Lumiere.
No, no, Lumiere.
Bueno, Lumiere, Lumiere.
Pero, pero, mira, la mano tiene que ser sútil.
Miranda Lumiere.
¿Lista?
No.
¿Estás bien?
Sí, estoy bien.
¡Chingada madre!
No, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no.
Todo nuestro plan en manos de
Claudia no sé qué tan bueno resulta esto.
Hombre, no, no, no, no, Kawi, es poca madre.
Lo va a hacer muy bien, confía.
Suelta.
Bien.
Ahora es momento de pasar a la fase 1.
Con todos.
Claudia
¿Estás lista?
Preparada y de milagro parada, cabronas.
Regina.
Listo eh, cuando me den la señal.
Claudia en el segundo en el que veas que los guardias se
distraigan, te cuelas a toda velocidad
Tú no te preocupes hombre confía en mí.
Muy bien amigas, comienza la operación acabar con el imbécil ese.
Ay
Hola,
Hola Buenas tardes.
¿Aquí es el lavado de Autos?
No, aquí no lavamos autos, es un evento privado.
¿Viene al evento privado?
No.
Entonces, muévase, por favor.
Gracias.
Un momentito.
¿Algún problema?
No, no, no.
Es un coche viejísimo es de los 80, ¿verdad?
No, se preocupen.
Mi papá era boxeador.
Bien, mejor apoyeme de con su mano.
Que bueno, en el volante...
Y mueven.
¿Qué está pasando?
Nada más déjame.
Un momentito, ya voy.
Ya voy.
Vamos a mover el coche de la señora.
Hey, pollito, ¿te me haces conocida...?
Sí, sí.
No es necesario que venga tanta gente.
Quitele el freno de mano.
Nada, ya.
Vamos a empujar el coche de la señora.
Ayúdenme.
Señora, tu mamá, cabrón.
Un momentito, ya voy.
Ya voy.
Vamos a empujar el coche de la señora.
Sí, sí, sí.
Ya agarró, mujer, el volante, el peligro constante
Ya, vayase, por favor.
Gracias.
Te vas a herniar, relájate.
¿Qué linda tu bolsa?
Me encantan estos como...
Le quito está como muy...
Muy clásico.
Justamente, mi hija.
Sí.
Superbien.
Recuerda, eres crítica de moda.
Ya sé.
¿Qué hago si me reconoce Roy?
Tranqui, mientras te mantengas en
personaje, nadie te reconocería.
Parece persona decente.
¡Ja, ja, ja! Que cagada
¡Busca a Leticia!
Ahí te va de nuevo la foto.
¡Uy!
Ya me la mandaste mil veces.
Ya la vi mil veces.
Creo que ya la vi.
¿Estás bien?
Esta niña que no se está quieta.
No sé si tengo gases.
¿Sabes qué? Me voy a bajar a estirar las piernas. Ya no puedo.
Nada más, nada de movimientos fuertes.
No se te vaya salir la niña.
No, hombre, si dije estirar las
piernas, no una clase de zumba.
Eso sí que es una reina.
¡Hola!
Hola.
Soy Claudia.
Claudia Miranda.
Miranda?
Ah, de la familia de Lyn Manuel Miranda.
Este...
Sí, Sí.
Soy, soy prima.
Segunda.
Tercera.
Segunda y tercera.
Somos primos quintos.
Siempre nos sientan muy, muy lejos en las fiestas.
Pues me parece es fascinante, Claudia Miranda.
Ma?
Sí.
Ven.
Mami.
Güey.
¿Qué?
No. Es el pinche ratero, güey.
Voy.
No, no, no.
No, no, no.
No, no, no.
A ver Regina esperate que nos tienen muy ubicadas.
Es peligroso
No, no, no, yo voy confía.
Vamos.
Aquí quédate.
Ve el coche y no te estreses.
¿Cómo no me voy a estresar?
Regina, te vas sola, sí.
Entro.
Bien.
Güey.
Alexa.
Estoy en la cocina.
El ratero está disfrazado como... como
de chef y trae una cajita muy sospechosa.
Cambiaste todos los planes.
Bueno, los planes no se cambian, se adaptan.
Pues, adaptate otra cara porque si te
reconocen entonces vas a estar en problemas.
Fuck.
¿Alexa?
Sí.
Ya estoy frente a la caja sospechosa.
¿Y qué hay?
No es nada peligroso, es...
Caviar.
¿What?
Pero sí, eso está prohibidísimo, cerca de Nadia.
¿Qué?
Es toda una historia, pero Nadia es la única rica en
México que no puede consumir
Caviar, porque es mortalmente alérgica.
¿Y dígame, Leticia?
¿Cómo es que no nos habíamos
encontrado en nuestras cenas de supermillonarios?
De, de... Bi.
Billonarios con B de burro.
No sé, la verdad no sé.
Pero por favor, háblame de tu Claudia.
Ay ya...
Gracias.
¿Y qué le falta a una mujer como tú?
Ay, mi mamá siempre quiso ser doctora.
¿Sí?
¿En serio?
Sí, es cierto.
De hecho, sí, cursé varios semestres de medicina, pero mi
papá necesitaba una empresaria en casa, ¿verdad?
Además, doctora.
Wow.
Perdón, perdón.
Nos conocemos de algún lado.
Tal vez de algún trabajo anterior.
No, no, no, la veo difícil, Yo.
Yo siempre he trabajado por mi cuenta.
De hecho, empecé a invertir a los quinceaños.
Mi Roy es un hombre muy impresionante.
¿Y cómo se conocieron?
Ay, fue increíble.
Yo estaba en la playa, escondiéndome de los paparatzis,
cuando un ladrón se llevó mi bolsa.
Ah.
Y Roy detuvo al asaltante.
No, claro que no.
Mis guaruras le pusieron una golpiza al asaltante.
Claro.
Pero justo en ese momento, apareció mi Roy.
Y me pareció guapísimo.
Obvio.
Y pues me dijo que me veía asustada, y
que me invitaba algo para que me relajara.
Y el resto es historia.
El resto es historia.
Sí.
¡Guacala, güey!
No manches huele bien cuyello a puro pescado.
El caviar es huevos de pescado, cabrón.
Alexa.
¿Qué pasó?
Alexa no solamente está el ratero,
también está el amigo huevón de la alberca.
No, manches, pues a cuantos tuvieron que castrar para sacar todo eso.
A ver no seas pendejo.
Ve a la alacena me traes otra manga, y
me ayudas a poner a los demás, ¿vá?
A la orden Chef
Sí, güey.
¿Y tú dónde estás, Regina?
¿Eh?
Ay, no me hagas esto, Regina.
No.
Ay, no, Regina.
Ay, a mí me va a dar algo.
Ay, qué hago, qué hago, qué hago.
Vamos.
Sin movimientos bruscos.
Mi amorcito, me vas a tener que ayudar a rescatar a tu tía
Regina, que le encanta cambiar los planes.
¿Y cuánto llevas al industria de la moda?
Eh...
Perdón.
¿Y cuánto llevas siendo crítica de moda?
Ah.
De hecho, no tanto.
Antes trabajaba en el Comité Olímpico.
De ahí te conozco, Roy.
De cuando competías en las olimpiadas, mi amor.
No, no, no, no, no, no, no, no, no, no,
no creo, no creo.
Total.
Te estarás confundiendo con otro.
¿Cómo te voy a confundir, Roy, eres inconfundible.
Oye, lamento muchísimo lo del
desmadre, lo del escándalo.
¿Qué escándalo?
El escándalo de villa olimpica, hijo.
Muy, muy fuerte, no, no, no.
Se decía que Roy estuvo en un numerito de nado
sincronizado, pero sin alberca.
Ah, ah, ah, ah, no.
¿Qué buen sentido del humor?
Me encanta.
Me encanta.
Hijo, es la última vez que hago un jale como este.
Ya me voy a dedicar mejor a la cocina.
Neta, es la última, porque luego el Roy se acaba la lana en
chinga y ahí anda ya mi llame otra vez, ¿eh?
Hijo, a mí qué ni me llame, ¿eh?
Que después de la madriza que me puso los guarros de la
Nadia, no manches, todo por andarle pegando a Roberto y la
que pega duro está ahí en la alacena.
Bueno, pues, la hija del puñitos
González, no manches del campeón.
Sí, sí, el guante de oro lo sabía.
¿Qué pasó?
¿Pero qué te hicieron?
Ay, ay, ay, ay, ay, Regina, ¿ve nomás?
Esto te pasa, por andar cambiando los planes, ¿estás bien?
Roy es el tipo de inversionista que le das 100 pesos y te
regresa una historia pero nunca tu dinero.
El típico, es el típico.
No puedo creer que conoces a mi
Roy del mundo de las olimpiadas.
De las olimpiadas.
De las inversiones.
De las inversiones.
Y hasta actor de telenovela.
No, no, no, no, eso, eso.
Eso no me la había dicho.
No, no, esa fue una tontería.
Fue un papel sin nombre.
Oye, nada de tonterías, Roy, lo
que hiciste fue muy importante.
Pocas personas dan el salto de cine
porno, sado masoquista a las telenovelas.
Ahora sí que mis respetos, chapó.
¿Qué?
Cine porno, sado masoquista.
Qué bueno.
Qué imaginación, salud.
Salud.
Salud.
Salud. Salud.
No, wow.
A menos de que te esté confundiendo con otro Roy Gómez
Rubio con la misma cara, actor
olímpico e inversionista, está difícil.
Está difícil, está difícil, ¿verdad?
Bueno, yo sé que nos la estamos pasando muy bien, pero
tenemos una ceremonia a la cual asistir.
Sí, sí, sí.
Ay, qué padre, qué emoción.
Este, bueno, al rato les sigo contando más historias.
Por favor, por favor, muero por oír más.
A casarse campeón.
Es muy...
Lo mismo.
Qué pedo, eh.
A ver qué...
Augh.
Perdón.
¡Con huevos!
Esto, ¿no?
Ay, ay, ay.
Abrete, abrete ya.
Lo hago, yo sí.
Tú ya descansa.
Ay, pero, ni modo, qué no te ayudé.
No, te veo rara, te veo como inestable.
Es que no hice popis.
¿Otra vez no hiciste popo?
Pero si te dejé tu licuado de
papaya con ciruela en la mañana.
Ay, pues sí. ¿Pero es que lo haces muy espeso y me da como...
Ay, pues si, pero es el punto que quede
espeso para que el nuevo empuje lo viejo.
Ay, pues no sirve de nada.
No sirve porque no te lo tomas.
No.
Síntese todos, por favor.
Distinguidos invitados, estamos aquí para celebrar la
unión legal entre Nadia y Rogelio.
Güey ya, te juro que no se ven, están bien.
Oyes, el otro día en casa de Sabrina el Roy dijo que solo se
quería casar por unas horas.
Planea usar los canapés de caviar para matar a Nadia.
No, Mames, Roy no quiere ser el novio más rico de México.
¡Quiere ser el viudo más rico de México!
¿Oyes?
No, otra vez no.
¿Qué?
No se dice oyes, se dice oye.
Que sí, oyes, la boda.
¿Sí, se están casando ya?
Sí.
¡Los canapés!
Si nadie tiene una razón para obstaculizar esta unión,
Nadie.
Nadie.
Bueno, eso quiere decir que podemos firmar.
Yo me opongo.
Acabo de acordarme que este hombre es casado.
¿Qué?
No, no, no.
Para nada.
Están envenenados.
Disculpe.
Detente ahí.
A ver, estos no son.
Ábrete.
Dame la charola de cánapes.
Tranquila, tranquila.
No, no, tranquila ni madres.
Dámela.
¿Qué tal?
La ceremonia es allá arriba.
Sí, hay gracias.
Por eso, en ese pueblo, casarse con una mula es
completamente legal y un compromiso es un compromiso.
Por favor ya, oye ya estuvo de decir tonterías, ¿no?
No, no, no, no.
No, no, no, no.
Yo quiero escuchar.
Suegrita, suegrita.
¿Deja qué termine?
Te estoy diciendo que me des la charola.
Dámela.
Dame la pinche charola.
No tengo ni idea quién es esta mujer.
Nunca en mi vida la había visto.
Por qué, no lo dijiste antes.
No te quería preocupar es un día muy especial
Ah si ahora resulta.
Dámela.
Dámela.
¡Suéltalo!
Jamás te voy a mentir.
¡Suéltalo!
¡Suéltalo!
¡Suéltalo!
¡Pendeja!
¿Qué?
Digo, fueron ellas.
Son ellas las que quieren arruinar la boda.
¿Esto es caviar?
No, no, no, no, no.
Mi hija se muere si prueba una de estas bolitas.
Sí, es caviar.
Son ellas, que quieren
asesinarla, porque están obsesionadas conmigo.
No, tú eres un mentiroso.
No puede ser.
Tú me metiste a tu amiguito con la caja de caviar.
Callate mentirosa.
Y tú.
Ya decía yo que te me hacías
conocida, pero bañada no te reconocí.
Te lo dije.
¿Seguridad?
¿Seguridad?
Oye, espera, espera.
Si quieres ir a hacer Popó, ve.
Y yo me entras arreglo esto.
No es Popó, wey.
Son contracciones.
Como no saben nada de embarazadas.
Puedes dejar de exponerme.
¿Contracciones?
¿Serán?
Entonces no conoces a Lin Manuel.
No es ni mi primo quinceavo.
Lléveselas, por favor.
Que tenemos una boda que acabar.
No, a ver.
Eres un mentiroso.
Amiga, date cuenta.
Se quiere casar contigo porque te
quiere matar y se quiere quedar con tu dinero.
Qué conveniente, ¿no?
Lo dice la que llego con el caviar en la mano.
Nadia.
Mira.
Miralos bien.
Amor, amor, amor, amor, por favor, no.
Son como mis aretes, como los de boda.
Amor, por favor, los tuyo son broqueles de diamantes.
Estos son una porquería.
Nadia te vio la cara como a todas nosotras.
Estos aretes son chafas.
Los compró a granel como sus malditos condones.
Y lo podemos comprobar si te quitas un arete.
No sé ni lo que son los graneles.
Quitatelo mi vida, quitatelo ahorita.
No tengo ni idea de lo que está hablando.
Ya deja de decir mentiras.
Por favor.
Mi vida, quítatelos.
¿Qué?
Tiene las orejas verdes.
Tiene las orejas verdes.
Así son las bisuterías chafas.
Amor, amor.
No me toques.
Oye, si te llega el agua al tinaco.
Ay, sí.
Ay.
Y madame, Letrán, por favor.
Interrogué a los hombres que dejamos encerrados en su alacena.
Sí.
Nosotras los atrapamos, están allí
abajo y son cómprices de este cabrón.
Llévenselo.
¿Qué?
Fuera de aquí.
¿Pero eso?
Le van a creer más.
Suélteme.
Suélteme.
Las voy a matar hijas de puta.
Él es el verdadero Roy.
Es muy peligroso.
Voy hacer que pagues absolutamente todo lo que has hecho.
No vas a volver a ver la luz del día.
Y ustedes dos encárguense de que le den una buena
bienvenida de parte de su suegra.
Sí, señora.
Vamos.
Me lo van a pagar.
Hijas de puta.
Llévenselo ya.
¡Suéltame!
¡Qué elegancia!
¡Qué bárbaro!
Soy su fan.
Es perfecta.
Mira qué fina, cómo se mueve, cómo camina.
Te amo.
Lo logramos.
Yo también te amo.
¡Te amo!
Sí.
¿Qué pasa, Alexa?
¡Ayuda!
¡Un doctor!
Alexa
¡Un doctor!
¡Ayuda!
Un doctor.
¡Leticia!
Sí, sí, sí.
¡Estudie treseee semestres de medicina!
¡Ayudo!
¡Staff!
¡Tú puedes!
Sí, mamá vas
Respira, respira.
Respira, respira.
¡Hay, viene mi sobrina!
¿Qué pasa, Alexa?
Tú también.
No yo estoy bien.
Segura.
Sí.
Menos plática, hay que empujar.
Empuja, puja.
¡Ahí viene!
¿Ya?
Felicidades.
Es un niño.
¡Qué chingada!
Güey, no es justo.
Tú pudiste tener a tu bebé
en un hospital como gente decente.
Y yo tuve que tener a mi guapurita en una boda llena de
desconocidos viéndome la vagina.
Bueno, pero no estuvo tan mal.
Porque la tienes muy bonita.
Es que es pelirroja y de esas casi no se ven.
Hasta nos pellizcamos.
De la buena suerte.
Ajá.
Le voy a regalar todas las cositas
rosas que tengo antes de que se la lleven.
Te voy a dar a mí guapurita.
Dame a mi sobri.
Paradito que acaba comer.
Hola.
Hola, muñeca.
Huy.
Hola.
Acuérdate de este abracito.
Siempre, siempre.
De hecho,
la vas a poder abrazar todas las veces que quieras.
¿Cómo?
¿Estás diciendo lo que creo que estás diciendo?
Estoy diciendo lo que crees que estoy diciendo.
Mira, ven.
Es que cuando la vi,
no la puedo abandonar.
Soy su mamá.
Ya que quisiéramos muchas ser tan mamá como tú.
¿Y a saben dónde van a vivir?
Eh, No.
Pero...
Yo te prometo, princesa, que te voy a buscar un hogar.
¿Cómo que no sabes dónde?
Con nosotros.
Porque los cuatro ya somos una familia, ¿verdad?
Sí.
Y yo le voy a enseñar a boxear.
Ay, sí.
Sí, ya tiene un puñito.
Y el tiempo ha pasado.
Ellos crecen de volada.
A mí me urgía regresar a hacer ejercicio y Alexa,
la verdad no sé bien qué tanto ha estado haciendo Alexa.
Hola, mi amor.
Hola, guapo.
Ay, mi chiquita.
Hola, mi amor.
¿Cuántas llevaba?
126.
Hola, familia.
Hola.
¿Cómo te fue?
¿Qué es eso?
Es... es algo muy grande.
Ayúdame a ponerlo aquí en el sofá.
Muy grande.
Aquí, aquí.
Aquí. Eso.
Allí, hay, sí.
¿Y cómo están mis amores?
¿Cómo están?
Hola, princesa.
Se portaron bien, ¿eh?
Ay, qué bueno.
Sí.
Yo vengo tan feliz porque con el dinero que nos
devolvieron, lo invertí en un
negocio que le va a ir impresionante.
Obviamente yo voy a llevar las relaciones públicas.
Qué bueno, felicidades.
¿Qué es?
Cuéntame.
Ay, pues...
Le voy a entrar a una sociedad con una reina.
Con una reina?
Sí.
¿Quién es ella?
Esa reina es
la reina del fitness.
Fitness con la reina.
Espera, este es lo mejor de todo.
Ah.
¡Tarán!
¿Yo?
Sí.
Tú.
Y estas son las llaves del local del gran guantes de oro.
¿El de mi papá?
Sí.
El local, el local.
El local.
¿Hiciste eso por mí?
Por nosotras.
Ay, no.
Oh, sí.
Obviamente vamos a tener que hacer un gran trabajo porque
el local sigue oliendo a pollos del tío Cirilo.
Bueno, nada que cientos de velas
no arreglen.
Y vamos a necesitar muchísimas manos que nos ayude.
Mi mamá, le voy a decir a ella.
Aja, sí.
Y a la tía Kawi que anda de novia con
Leticia Letrán y se la viven juntas.
Ya ves, ni le he visto.
Ahora sí que vengan a ayudarnos.
Estás muy enamorada.
Ay, esperate a que se enteren.
Ay, sí.
¡Es una realidad!
¡Somos Socias!
¡Ah!
Cuando era chiquita, siempre
soñé con tener a la familia perfecta.
Sí, güey.
Pero también una imperfecta está bien, ¿no?
No sé.
Ni me interesa averiguarlo.
Porque yo sí conseguí tener a mi familia perfecta.
¡Ay, Alexa!
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