Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Greek
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
Y con esta derrota,
continúa la triste racha sin victorias del Richmond.
Otros dos goles de Zava no son suficientes
mientras el Newcastle destroza a los Greyhounds 4-2.
El talento claramente está en la cancha, Chris.
Sin duda, Arlo.
El problema de este equipo podría estar en el banquillo.
¡Maldita sea!
Mierda.
Chris, desde que perdieron contra Nathan Shelley y el West Ham el mes pasado,
parece que los Greyhounds han caído como una piedra.
Bueno, todos los objetos caen a la misma velocidad, Arlo. Excepto las plumas.
Bien dicho, Chris. Cuando llegó Zava, todo eran días soleados.
Pero ahora, si eres aficionado del Richmond,
debes sentir que nada te sale bien.
¡Buu! ¡Buu!
Las cosas van de mal en peor
cuando Richmond recibe al Manchester City a mitad de semana.
No están en forma para descifrar por fin el código contra sus verdugos celestes
mientras caen al noveno puesto.
¡Sabía que eso del pensamiento positivo era una mierda!
- Vaya, eso no es muy amable. - ¿Qué?
"Incluso con Zava, Richmond come más culo que tu mamá".
Amigo, tienes que salirte de Twitter.
Es un mensaje de mi papá.
Ay, Dios. Es que no lo entiendo.
¿Saben?
El esfuerzo estuvo ahí, como siempre. Simplemente no logramos superar ese obstáculo.
No sé cuál demonios es el problema. ¿Ustedes sí?
- Nuestra defensa está hecha pedazos. - Nuestro ataque está estancado.
Y si los chicos van a quedarse parados como pendejos
mirando al puto Zava todo el puto partido, deberíamos hacerles comprar putos boletos.
Bien, eso fue una crítica constructiva.
- Lo agradezco. - Mmm.
Hola, jefa. ¿Qué pasa?
Solo tengo una pregunta rápida para ti.
¿Alguna vez vamos a volver a ganar un puto partido?
Eh...
Bueno, percibo la preocupación en tu voz y también en su volumen.
Y es curioso porque justo estábamos aquí haciendo una lluvia de ideas,
buscando soluciones bastante sólidas.
¿Sabes qué vamos a hacer? Fingir que este club es un barco.
Vamos a tomar ese barco, vamos a darle la vuelta.
Iremos contra la corriente,
apuntaremos ese bebé directo a la Estrella Polar y la seguiremos hasta llegar a casa.
Eso es el norte, Ted.
- Es por aquí. Bueno. - Estoy casi seguro de que es por allá.
- Eso quise decir. Por allá. - No, es justo por ese puto lado.
- Saben, estoy desorientado. - ¡No! ¡Todos están equivocados! ¡Es por allá!
Caray.
Creo.
Mmm.
- Mmm. - ¿Puedo llevarme esto?
Sí. Muchas gracias.
Perdón, ¿crees que también podrías llevarte esto?
Rebecca.
John Wingsnight. Qué sorpresa tan agradable.
- Hola. - Ah, eh, ella es Jessica Darling.
Jessica, querida, Rebecca Welton.
- Qué gusto conocerte. - Ah, hola. Igualmente. Hola.
Eh, de hecho salimos unas cuantas veces.
Y luego Rebecca me dejó de la nada. En esta misma cafetería.
No es que venga aquí todo el tiempo esperando toparme contigo.
- Porque no lo hago. - Está bien.
Bueno, Rebecca, permíteme decirte: gracias.
Estamos comprometidos.
Tilín, tilín. Suenan campanas de boda.
Comprometidos. Felicidades. Eso es... guau.
¿Cómo... cómo ocurrió?
Ah, hicimos match en una app, eh, hace seis meses.
No en Bantr. No podía usarla. Se sentía un poco raro porque, eh...
- Sí. - Y en un mar de cualquier cosa,
salí a pescar y me conseguí un alma gemela.
Oh.
La llevé a ver Hamilton en nuestra primera cita.
- Increíble. - Y luego defendió mi honor.
Ay, Dios. Sí. Escucha esto. Era el intermedio.
Estábamos haciendo fila para comprar el CD de la banda sonora,
porque me niego a escuchar música por streaming. Y adivina quién estaba delante de nosotros.
- Sir Anthony Hopkins. - ¿Te imaginas?
- No. - Jessica le toca educadamente el hombro
y le pregunta si puede grabar un videíto para el papá de Jessica como Hannibal Lecter,
ya sabes.
- Y dijo que no. - Sí.
Así que agarré a ese bribón por el cuello,
y le dije: "Oye, nosotros no te pedimos que fueras famoso".
Y me tomé una selfie de los tres y se la mandé por correo a la... a la enfermera de su papá.
Le alegró el día.
Mi mierda de caballero brillante.
¿Qué? Yo solo...
¿Qué dijiste?
Se te enredaron un poco las palabras.
¿Qué dijiste? ¿Acabas de decir "mierda de caballero brillante"?
Sí. Yo... quería decir "caballero de brillante armadura".
Solo... fue uno de mis lapsus mentales.
Es muy raro que le pase. En realidad es muy inteligente.
Estudió un tiempo en Oxford.
Espera, n-no, dijiste "mierda de caballero brillante".
De verdad dijiste exactamente esas palabras.
Sí.
En fin, eh, debemos irnos. Qué gusto verte, Rebecca.
¿Estás bien? ¿Has comido?
Entiendo perfectamente de dónde viene Barbara,
pero como te estaba explicando,
me preocupa que al agregar más clientes eso signifique prestar menos atención
a la gente maravillosa que ya representamos.
Y entonces yo... le recordé a Keeley,
como has dicho tantas veces, Jack, que, eh, si llega el punto
en que sintamos que nos estamos dispersando demasiado,
entonces contrataremos a más gente.
Se llama "crecimiento".
- Bien. Eh, déjenme opinar aquí. - Ah, por favor.
- Estoy de acuerdo con Keeley. - Bueno, eso es genial.
Ser una pequeña firma boutique es exactamente lo que las distingue.
Si quieres que un restaurante parezca exitoso, quitas la mitad de las mesas
y haces que haya una fila hasta la puerta.
Yo digo que lo hagamos.
- Mmm. - No, eso es maravilloso. Sí.
Y en vez de salarios, podemos regalar las mesas que quitamos.
- No te preocupes, Barbara. Será genial. - Ah, sí. Sí. Definitivamente.
¿Alguna vez piensas que el sol se pone celoso de ella?
- Toc, toc. - Hola, amor.
Ahora que terminó su pequeña, eh, reunión de chicas cool,
solo quería compartir la emocionante noticia de que lancé una app.
Ah.
Es como Bantr, pero mejor y más cool
y de verdad le importa ayudar a la gente a tener sexo con celebridades.
¿Qué? Shandy.
Se llama "Star Fuckr".
Y, sí, estamos buscando inversionistas.
Supongo que sigue enojada por todo el asunto de Bantr.
Ah, sí. Mmm.
Shandy no se lleva bien con el rechazo, ni con su ex,
ni con el trabajo, ni con la mayoría de los sustantivos, la verdad.
"Eres muy apasionada, pero tengo que dejarte ir.
Lo siento, pero sé que alguien tan brillante como tú caerá de pie".
¿Qué hice?
No, no, no, no. Keeley, per... perdón.
Eso es lo que dices cuando despides a Shandy.
Ay, Dios mío.
Perdón.
Se llama sándwich de cumplidos.
Tú... le das a alguien una mala noticia, pero para suavizar el golpe,
la pones entre dos deliciosas rebanadas de cumplidos.
Ah. Pero no puedo despedir a Shandy.
Me va a odiar.
Y de verdad cree que la está rompiendo.
Ah, estoy segura de que sí.
Las peores personas suelen creer que son las mejores.
Mi papá lo llama "dismorfia del talento".
Está bueno.
¿Quieres ir a almorzar? Mi reunión se pospuso.
¡Claro que sí, carajo!
Sí, me empezó a rugir el estómago cuando dijiste "sándwich de cumplidos".
- Ah, mierda. Ven a ver esto. - Uy.
Amigo, ¿cómo carajos Nate consiguió a una mujer como Anastasia?
Ah, tal vez hizo una apuesta.
- Ah. Como en She's All That. - Sí.
¡Sí! Pero Nate no tiene lentes ni una cola de caballo ocultando su belleza.
No, ni de mierda.
Su transformación va a ser por dentro.
- Sí. - Saben, She's All That
es simplemente la versión cinematográfica del musical My Fair Lady.
Que está basado en la obra Pygmalion de George Bernard Shaw.
Amo a los cerdos. Son lindos
pero además tienen la misma inteligencia que un niño pequeño.
Sí, pero Anastasia está buenísima, ¿no?
- Ah, sí. Es muy bonita. - Es la más dura, hermano.
Oye, Zava. ¿Qué opinas de Anastasia?
No opino.
Mi esposa, Christina, es la única mujer que veo con claridad.
Todas las demás son una mancha borrosa.
Guau.
Mi esposa es sexy, pero como la chica de al lado.
Lentes, cola de caballo, pinta.
Como la chica de She's All That.
- ¿Como qué? - Es una película.
Ah, no me interesan, eh, las imágenes en movimiento.
Lo que más me gusta mirar es a mi esposa.
Guau.
Si seguimos con nuestro 4-5-1, estamos jodidos.
Si cambiamos a 4-4-2, estamos jodidos. Pero si probamos un 5-3-2...
- ¿Vamos a ganar? - Estamos jodidos.
- Rayos. Mmm. - Man City.
No puedo creer que nuestra ballena blanca tenga el mismo nombre que el club de striptease
donde bailé en la universidad.
Eh...
¿Qué pasa, Trent? ¿Tienes alguna idea para nosotros?
Eh, no, no puedo. Yo, eh... Solo estoy aquí para observar.
- Yo... no podría, eh, interferir. - Entiendo.
Sabes, eres como uno de esos documentalistas sádicos de naturaleza
que no bajan la cámara
aunque vean a un pobre, indefenso, adorable monito herido
a punto de ser atacado por una manada de hienas.
Está bien. Bien.
¿Alguna vez han considerado un juego de balones largos a la antigua?
- Ah, ¿como la ruta uno? - ¿Qué es eso?
Una táctica de patear y correr que puede ser una opción viable
para un equipo inferior contra un rival superior.
Bueno, genial. Entonces hagamos eso.
No, sus centrales son demasiado atléticos.
- Nos destrozarían. - Sí, están jodidos.
Mmm. Ajá.
- Eh... - ¿Todo bien, Ted?
Eh, Henry sufrió bullying en la escuela esta mañana.
Si salimos ahora mismo
y tomamos el vuelo con conexión por París,
podemos estar en Kansas al mediodía,
y la casa de ese mocoso estará en cenizas a las 12:30.
No, no. Lo mejor que puedes hacer con los abusivos es ignorarlos.
Luego te metes a escondidas en su casa a las 4:00 a. m.,
que, estadísticamente hablando,
es la hora en que la gente está menos preparada para defenderse.
Correcto.
Y una vez que estés parado sobre ellos, mientras duermen en su cama,
empiezas a golpearlos.
Con una cuerda gruesa y pesada empapada en pintura roja.
Golpeándolos una y otra vez hasta que despierten,
confundiendo la pintura con su propia sangre.
Cuando te rueguen que pares,
te ríes tan fuerte como puedas,
durante todo el tiempo que puedas.
Y luego vuelves a golpearlos.
Mmm. Sí.
Sabes, quizá mejor no haga nada de eso
hasta hablar con Michelle y conocer los detalles,
ver qué fue lo que realmente pasó.
Sí, está bien. Sí, me parece justo.
- Pero gracias. - Un placer.
Mmm.
Rebecca, ¿tienes un momento?
Claro.
¿Puedo sentarme?
Leslie, tanta formalidad me está poniendo muy nerviosa. Siéntate.
El asunto es que el club va en la dirección equivocada,
y temo que tiene poco que ver con la calidad de nuestros jugadores.
Por lo tanto, si no nos va bien contra el City, quizá tengamos que considerar...
pensar en pensar en posiblemente,
quizá enfocarnos teóricamente,
por decirlo así, en cambiar al entrenador del club.
¿Quieres despedir a Ted?
¿En qué momento de todo eso pareció que era algo que yo quisiera hacer?
Leslie, esto es demasiado deprimente para mí ahora mismo.
Por lo tanto, me concedo permiso para cambiar de tema.
¿Crees en los videntes?
Ah. Eh, sí, de hecho sí.
¿Por qué no me sorprende?
Quiero decir, eres tan... no sé, fantasioso.
Gracias. Mi tía Devorah tiene un poco de ese don,
un poquito de visión interior.
Y predijo que Julie y yo tendríamos cinco hijos, todos varones.
Y míranos ahora.
Solo una casa llena de asientos de inodoro empapados.
Eh, ¿por qué preguntas?
Ah, hace unas semanas,
como que fui a ver a una vidente.
No "como que". Yo... fui por completo a ver a una.
¿Qué...? ¡Guau! ¿Qué dijo sobre la temporada?
- No pregunté. - Ah.
Era un poco charlatana. Pero dijo que pasarían un par de cosas,
y ahora pasaron.
Mmm.
Es raro, ¿no?
El universo está lleno de cosas que no podemos explicar, Rebecca.
Las uñas. ¿Qué onda con eso?
Y los videntes, aunque algunos sean charlatanes,
pueden ayudarnos a ver algo dentro de nosotros
que nosotros mismos no alcanzamos a ver.
Gracias, Leslie.
Mmm. Ajá.
Ah, hola, señorita Kakes.
- ¿De Rupert? - Mi amiga Anastasia.
Quiere que la llames.
Le sorprendió que no le pidieras su número en Bones & Honey.
Bueno, no quería parecer demasiado lanzado.
Está bien.
Ah, eh, hola. Eh, me alegra haberte encontrado.
Soy, eh, Nathan Shelley.
Eh, disfruté mucho conocerte la otra noche,
y esperaba que pudiéramos vernos para tomar otra copa.
Sí, perdón, mamá. Solo, eh, estoy practicando para... Sí. ¿Cómo estuvo?
"Creo que deberíamos vernos para tomar otra copa" es más directo.
Sí. Bueno, sí. Gracias.
Está bien, te quiero. Chao. Chao.
Bien.
Deberíamos tomar otra copa. Deberíamos.
- Hola, entrenador. - Hola, Rebecca.
- Ted. - No, ya sé, ya sé, ya sé.
Todavía te sientes mal por haberme gritado el otro día, ¿verdad?
Puedo ser un poquito vidente.
No pasa nada.
No, sí, yo... no debí intimidarte.
- Qué bueno hablar contigo, jefa. - Igualmente, Ted.
Buenas tardes.
Hola.
Señorita Jones.
- Espero que haya disfrutado su almuerzo con Jack. - Mmm.
Eh, solo una pregunta rápida.
¿Le dijiste a Shandy que llamara a Emma Jayye a las 4:00 de la mañana,
mientras estaba borracha de "espresso martinis",
para venderle una idea de "condones para pelotas"?
- ¿Qué? - Emma Jayye diseña gafas de sol.
Sí, no, claro que no hice eso. ¿Por qué?
Ah, porque acaba de despedirnos.
Por culpa de Shandy.
Por culpa de tu amiga.
Shandy.
- ¿Sí? - ¿Puedo hablar contigo, por favor?
- ¿Me das 30 minutos? - No, ahora.
- ¿Por favor puedo mirar? - Barbara.
Hola. Puedo darte cinco minutos,
luego tengo que bajar a reunirme con una posible asistente.
Le dan miedo los ascensores. Es tierno, ¿no?
¿Puedes venir a sentarte, por favor?
Sí.
Shandy.
¿Me van a aumentar el sueldo?
Eres increíblemente brillante.
Pero...
¿Mi determinación audaz? ¿Qué carajos?
¡Muy bien! Escuchen, ovejas.
Acaban de despedirme porque algunas personas no soportan trabajar con una innovadora.
Así que voy a abrir mi propia firma de relaciones públicas para destruir este lugar.
¿Quién viene conmigo?
Les pagaré el doble de lo que ganan aquí.
¿Quién viene conmigo?
Muy bien.
Tres meses de vacaciones al año, auto de la empresa,
mesa de masajes en la oficina con masajista titulado.
¿Quién viene conmigo?
Yo me voy contigo.
- Tú no, Dan. - Entendido.
Barbara. Sé que estás conmigo.
No podría estar menos contigo.
Eso es porque eres una cobarde, y te odio, carajo.
¡Los odio a todos!
Ay, Keeley, por favor déjame quedarme.
Es que amo muchísimo este lugar. Somos una familia.
- Te quiero. - Vas a estar bien, Shandy. Te pro...
¡No, no lo estaré!
¡Ah, bola de fascistas de mierda!
Yo... ustedes... putos privilegiados del diez por ciento.
Sí, eso son.
¿Saben qué? Váyanse todos a la mierda.
Eso es nuestro.
Pues que se vaya a la mierda entonces.
Dan, vámonos.
En realidad, me quedo.
Chúpame la verga.
Muy bien.
Mmm.
Bueno, no lo voy a decir.
No, pero lo vas a pensar.
Sí, a menudo. Y para siempre.
Hola. Soy Rebecca Welton. Tengo una cita con el doctor Wagner.
Llene esto y enseguida la atiende.
- Ah, muchas gracias. Gracias. - Tome asiento.
- Rebecca. Qué agradable sorpresa. - Ah.
- No tienes que llenar toda esa basura. - Oh.
- Pasa, querida.
- Gracias. - Siéntate.
- Sí. Gracias. - Ponte cómoda.
Entonces, ¿cómo lo estás llevando?
Dada la mala racha actual del Richmond.
Pobrecita. Debe ser muy estresante.
Bueno, ha sido un poco duro, lo admito.
Pero, eh, solo estamos pasando por una mala racha.
Bueno, todo saldrá bien. Lo sé.
Mientras tengan a Zava, estarán perfectamente.
- Es increíble, ¿verdad? - Sí. Lo es.
Sí, tenemos, eh... tenemos suerte de tenerlo.
Entonces dime, ¿qué te trae por aquí hoy?
Cierto. Entonces, eh, sabes, yo... soy consciente de que lo que voy a preguntar,
dada mi edad, eh, suena un poco improbable.
Pero me preguntaba si...
¿Si puedes tener hijos?
Sí. Eso.
No es nada improbable.
Trato a mujeres de tu edad, y mayores, todo el tiempo.
- ¿En serio? - Por supuesto.
Dicho eso, no puedo garantizar...
Ah, no, claro. Lo sé.
Pero podemos hacer algunas pruebas y ver qué es posible. ¿Te parece?
Genial. Sí. Gracias.
Bueno, eh, quédate tranquila, relájate.
Haré que nuestro técnico, eh, te saque sangre y haga unas imágenes.
- Qué gusto verte. - Igualmente.
¡Vamos, Richmond!
Bien, escuchen.
Cuando salgan, dense una ducha. Descansen un poco.
Más importante aún, nada de videojuegos antes de dormir.
A menos que sea Animal Crossing. Esa mierda sí relaja.
- Sí. Ajá. - Bien hecho, chicos.
Saben, creo que de verdad estamos empezando a cambiar nuestra suerte.
- Bueno, en realidad, Sam... - Jan Maas, no hace falta.
Sam, estamos jugando como la mierda, y todos lo sabemos.
Sí. Sí. Sí.
Oigan. Basta de negatividad.
Sí, el City es grandioso. Así es.
Pero ¿a quién carajos le importa? Porque nosotros también.
Así que dejen de actuar como un montón de conejitos asustados.
Vamos a hacer esto de una puta vez, ¿sí?
Jamie tiene toda la razón.
Es como si fuera Zava.
Suéltame, hombre.
Verán, yo no soy un profeta.
Los profetas creen en algo.
Yo no solo creo.
Yo sé, en mi corazón, en mis huesos,
en mis bien definidos deltoides, trapecios y glúteos,
que no existe rival que este equipo no pueda vencer.
Literalmente acabo de decir eso.
No van a ganar por mí.
Van a ganar porque trabajan juntos.
Porque juntos...
pueden lograr cualquier cosa.
¡Manchester City va a caer!
Oye. Ahí estás.
Hola, Ted. Perdón por no haber podido coincidir.
No pasa nada. Lo entiendo, ¿sabes?
¿Cómo está el pequeño?
Está bien. De hecho está en el parque ahora mismo.
¿Sí? Ah, qué bien.
Sí. Jake pensó que sería buena idea salir, tomar un poco de aire fresco.
Sí. No, eso es, eh... eso es... eso es inteligente. Sí.
Eh, ¿y tú? ¿Cómo estás?
Ah, he estado mejor, sin duda.
Te entiendo.
Llevo todo el día arrancándome el pelo por esto.
Sabes, de hecho les conté a Beard y Roy lo que pasó.
Esos tipos estaban listos para subirse a un avión a Kansas
y ponerse en modo Bruja Mala del Oeste con el niño que lo acosó.
No, Ted, eh, Henry no fue víctima de bullying. Él fue quien hizo bullying.
¿Qué?
AFC Richmond contra Manchester City.
Normalmente, los fieles de los Greyhounds marcan la derrota en el calendario
antes siquiera de que se juegue el partido.
Pero esta noche, con Zava, hay esperanza en el aire
de que Richmond por fin se imponga en esta rivalidad claramente desigual.
Eh, ya es hora de irse.
Te veo mañana, Dan.
No.
Renuncio.
No, no. Es broma.
A-a menos que quieras que renuncie.
- No, me encantaría verte mañana, Dan. - Está bien.
- Buenas noches. - Está bien. Gracias.
- Buenas noches, señorita Jones. - Ah, buenas noches, Barbara.
- ¿Barbara? - Oh.
¡Uy!
¿Quieren ir a ver el partido de Richmond esta noche? ¿Alguna de las dos?
¿Será tan violento como la vez pasada?
- Probablemente no. - Entonces no.
Yo me apunto.
Eh, ¿puedo usar tu oficina para hacer unas llamadas?
Ah, sí, claro. Sí.
Solo no mires en el cajón de mi escritorio.
No lo hagas.
Definitivamente voy a mirar esos cajones.
Ajá.
¡Zava! ¡Zava!
¡Zava! ¡Zava! ¡Zava! ¡Zava!
Pélenlos.
Rebánenlos.
- Córtenlos. - Sí.
- Háganlos puré. - Yo no juego.
- Animen hasta que les sangre la voz. - Está bien.
Cómanse a esos tipos.
- Supéralos, Sam. - Gracias, entrenador.
Oye. ¿Dónde está Zava?
Oye, entrenador. Mira esto.
115 días seguidos sin una gota de orina en los pantalones caqui. Nuevo récord.
Orgulloso de ti.
¿Ya hablaste con Henry?
No, seguimos sin coincidir.
¿Por qué el mundo no puede tener una sola zona horaria, sabes?
- El sol. - Cierto, el maldito sol. Ay, ay, ay.
Henry es un buen chico porque tú eres su papá.
Ajá.
Y sea lo que sea que le esté pasando, va a estar bien.
Gracias, entrenador. Necesitaba oír eso.
No, necesitabas escucharlo.
- Eso fue lo que dije. - ¿Sí?
Tenemos un puto problema.
Ah. ¿Ese es mi...?
Dos preguntas. Eh, ¿estás lista para ir al partido?
¿Y hueles ese hedor espantoso?
Sí y sí.
Ay, Dios mío. ¿Qué fue eso?
Eso es putamente raro.
¡Oh! ¡Guau!
¿Qué carajos?
¿De dónde salió eso?
Ay, Dios mío.
"El león se fue. Disfruta el cordero, perra. Besitos, Shandy".
Jesús.
Es un recordatorio sutil para cancelar su credencial de seguridad.
No jodas.
¡Ay, Dios mío! Eso huele muy agrio.
Después de ti.
Oh.
Uy.
Hola, Jade. Eh, Shelley.
Eh, reservación para dos. Gracias.
¿Y usted, señorita? ¿En qué puedo ayudarla?
- Ah... - Ah, no, ella, eh... Nosotros, eh...
Ella es Anastasia.
Eh, es una modelo muy famosa, eh, y estamos en una cita.
Junt... Juntos. Dos. Para dos.
Hola.
Eh, tienes una cabeza muy linda.
Gracias. La heredé de mi padre.
- Por aquí. - Ah, no. Perdón, querida Jade.
Eh, nos gustaría, eh, la mesa junto a la ventana, por favor.
- Tendré que preguntarle a Derek. - Ya lo consulté con Derek.
¡Oh, Nathan Jelly! ¡El chico maravilla!
Sí. Tócala.
- ¡Oye! - Ajá.
Y, guau, guau, guau.
Dame una bofetada. ¿Estoy soñando?
La única e incomparable Anastasia en mi restaurante.
Soy un gran admirador de tu cara y tu cuerpo.
La mejor mesa de la casa para ustedes dos. ¿Quieren seguirme?
Ah. Sí.
Aquí tienen.
- Aquí tienen. - Gracias, Derek.
- Disfruten. - Gracias.
Mmm.
No es muy bonito aquí.
Ah. No, pero...
Espera a probar la comida, porque el baklava es divino.
Mmm.
Tengo malas noticias.
Vamos, muchachos. ¡Vamos! ¡Vamos!
Y Richmond está listo para empezar el partido con Colin Hughes en lugar de Zava.
Hughes por Zava. ¿Alguna opinión, Chris?
Sí. Es la cosa más estúpida que he visto en mi vida.
Y arrancamos. Pero ¿dónde está Zava?
Oye. ¿Alguna noticia?
Nadie sabe dónde está.
Ese puto imbécil no contesta el teléfono.
Tampoco su agente, su mánager, su publicista, su entrenador,
su acupunturista, su acupresurista, su especialista en heces, su susurrador de aguacates,
ni siquiera su barbero.
Mmm. Quizá esté muerto.
Más le vale.
Richmond lleva diez minutos jugando sin Zava,
y todos nos preguntamos por qué.
Adiós, mi pequeño amigo apestoso.
Si Shandy vuelve a pedir prestado un animal, por favor di que no.
Ah, perdón, Keeley.
Prometió conseguirme una cita con una celebridad.
Siempre he querido salir de un restaurante diciendo:
"Sin fotos, por favor".
Edward, hay que querer a alguien por lo que es, no por quién es.
Mmm.
- Y aquí hay una bolsa gigante de mierda. - Oh.
Sí. Por fin empieza a oler mejor, ¿no?
¿Mejor? Eh, claro.
Ahora huele como si alguien hubiera cagado directamente en un latte de pumpkin spice.
Oye. La verdad me vendría bien un trago. No tienes nada, ¿cierto?
Ah, mierda. No, perdón.
Espera.
El vodka de oficina de Shandy por fin sirve para algo.
Bien. ¿Dónde lo escondía?
Sobre su escritorio.
- Sí. - Seguramente quieras algo para mezclar y hielo.
¿Naranjas confitadas?
Keeley, eres adorable.
Pero fui al internado más prestigioso de Dinamarca.
Tomábamos vodka tibio de un trago en el desayuno.
Guau. Hace falta mucho para sorprenderme, y aun así acabas de hacerlo.
Skål.
Salud.
No puedo publicar esto.
Las salsitas parecen montones de vómito.
No puedo publicar vómito. La gente verá esto y le darán ganas de vomitar.
Está bien. Eh, bueno, la buena noticia es que sabe mucho mejor de lo que se ve.
Y este pan pita está, eh, recién hecho en la panadería de aquí cerca.
Dámelo de comer.
Está bien. Ajá.
Mmm. Mmm. Mmm. Ajá.
Mmm. Ajá.
- ¿Sí? ¿Sí? - Mmm. Ajá.
Mmm.
- ¿Nate? - ¿Sí?
¿Podemos irnos, por favor? O sea, la comida está rica,
pero el lugar es tan deprimente y triste.
Está bien, mira, sé que quizá no sea precisamente cool,
pero este lugar es importante para mí.
Aquí mi familia celebraba nuestros cumpleaños y aniversarios.
Aquí vinimos después de que me ascendieran a entrenador asistente en Richmond.
Cada acontecimiento importante de nuestras vidas lo hemos pasado aquí.
Y para mí, eso hace que este lugar sea aún mejor que cool.
Mmm.
Ah, ¿en qué estaba pensando? ¡Deberíamos pedir el saganaki!
Ah, voy a hacer una llamada.
Mi amiga tiene gripe. Y tengo que ver cómo está.
No, eso... No, eso es muy amable. Qué considerada.
¿Necesitas todas esas cosas para ir a hacer una llamada?
Está bien.
Lo siento, amigo.
Igual tengo que cobrarte el alcohol.
Y el marcador final es 4-0
mientras los Ahab de Richmond siguen sin poder atrapar a su gran ballena azul.
Y sin Zava, nos queda preguntarnos
si este equipo siquiera pertenece a la Premier League.
Bueno, sin Zava, este equipo no pertenece ni a la liga de mi iglesia, Arlo.
En realidad es una liga competitiva
- con algunos clérigos muy talentosos. - ¡Buu!
¡Son todos unos putos imbéciles!
¡McAdoo, eres una mierda!
¡Sin Zava son una mierda! ¡Incluso con Zava son una mierda!
Hola, doctor.
Ah, sí. Sí, gran derrota hoy.
Mmm. Sí. Yo... yo apenas, eh, vi... vi el anuncio.
Sí, un talento extraordinario.
Perdón, doctor. Yo... tengo un poquito de prisa.
Eso sería genial. Gra... Gracias.
Ah. Está bien.
Bien. Sí. Eso... eso era lo que pensaba.
Ah, es... definitivamente mejor... Mejor estar segura.
Sí, bueno, gracias otra vez.
Sí. Sí, también fue agradable verte de nuevo.
Gracias.
¿Qué? ¿De verdad saliste con un payaso de cumpleaños?
Durante tres semanas de locura.
¿Alguna vez tuviste sexo con el payaso? O sea, ¿con la nariz y todo?
Claro que sí.
De hecho fue en su auto.
Todos apretados ahí con, como, 30 de sus amigos payasos.
Dios. Escuchar sobre todos tus exes payasos
me hace sentir mucho mejor sobre mi última relación.
- Ah, el futbolista, ¿no? - Sí.
Sí. ¿Jamie cómo-se-llama?
No. Bueno, sí... No... Eh...
¿La ruptura fea?
No. Fue divertida. Cinco estrellas. Volvería a romper con él.
Mmm.
En realidad, fue, eh... fue...
No, no voy a meterme ahí. No voy a hablar de eso.
Porque todavía duele.
Y estoy cansada de sentirme así. Antes era una persona feliz.
- A mí me pareces feliz. - Qué gracioso.
O sea, no tan gracioso como acostarse con un payaso.
Pasamos toda la noche recogiendo como 50 kilos de caca de cordero.
Es lo más divertido que he hecho en meses.
Ah, yo me divierto mucho más que esto, como, todo el tiempo.
Ah, vete a la mierda.
Oye.
Gracias por todo.
De nada.
Mierda. Lo siento mucho. No debí hacer eso.
No, definitivamente debiste hacerlo.
Baklava para dos.
Ah, sí, eh...
Mi cita tuvo que...
Sí, no voy a poder comerme todo eso yo sola.
A menos que... quisieras acompañarme. No. No.
Claro.
Después de todo, nuestro baklava es divino.
Sí, no... Eh...
Por alguna razón, cuando intento impresionar a alguien,
termino hablando como mi abuela.
- ¿Tu abuela? - Ajá.
Eh, bueno...
Siéntate.
El único mínimo consuelo
es saber que en todos los innumerables universos paralelos,
no existe uno solo en el que ganemos ese partido.
Sé lo que es Madchester.
Eh, hola, chicos. Es, eh, Henry. ¿Les importa si yo...?
Haz lo tuyo.
Gracias.
Hola, grandulón.
Hola. Siento lo del partido.
Ah, no te preocupes por eso. Pasa. Qué bueno verte, amigo.
Oye, eh, mira, he querido mucho hablar contigo
sobre lo que pasó en la escuela el otro día, ¿sabes?
Papá, la embarré.
Y si... si hubiera seguido tu consejo, nada de esto habría pasado.
- ¿Qué consejo? - "Si estás enojado, cuenta hasta diez.
Si eso no funciona, vuelve a hacerlo".
Sí.
Bueno, eso es algo que mi papá solía decir.
Luego la abuela le decía que los números eran infinitos
solo para poder soportar sus ronquidos.
Eh, ¿Doug está bien?
Le hice saber que lo sentía
haciendo un rap de disculpa frente a toda la clase.
Ah.
Bueno, ya sabes, una canción de hip-hop es una gran forma de transmitir un mensaje.
¿Sabes? Solo mira la canción de hip-hop "The Message".
Oigan, chicos. Buen esfuerzo hoy.
Señor Higgins, ¿es verdad lo de Zava?
Me temo que sí.
Quizá unos pañuelos para Dani.
Oigan, oigan, chicos. Zava acaba de publicar un video.
Hola. ¿Cómo están? Solo... tengo que compartir algo con ustedes, amigos míos.
Ustedes no son mis seguidores. Son mis creyentes.
Y entonces... tengo que decírselos.
Zava ha jugado su último partido.
Ahora dedicaré todo mi tiempo y toda mi energía
a mi familia y a mi granja de aguacates.
Si pones tu energía en las cosas que de verdad amas,
el universo te devuelve lo suyo. De nada.
Eh, oye, amigo.
Tengo que ir a hablar con el equipo un momento.
Pero luego voy a recoger mis cosas y correr a casa.
¿Qué tal si nos conectamos, jugamos un poco de Roblox? ¿Qué te parece?
Hecho. Te quiero, papá.
Yo también te quiero, amigo. Estoy orgulloso de ti.
Está bien. Está bien.
Está bien. Está bien.
Mmm.
Caballeros, oigan.
Fue una noche difícil. ¿Sí?
El Man City todavía nos tiene tomada la medida. Eso... está bien.
Vamos a tener otra oportunidad contra ellos más adelante en la temporada. Ajá.
Entrenador, mañana no hay práctica, ¿cierto?
- Así es. - Bien. Entonces los veo el lunes.
Oye, oye. Oye, entrenador.
¿Qué pasa con Zava?
Eh...
Dejó el equipo.
O sea, técnicamente se retiró de todo el deporte,
lo cual hace que se sienta un poco menos personal, ¿no?
Ya saben, como si, eh,
tu novia se fuera con otro tipo y resultara que eran almas gemelas.
Ah. Sí.
La puta Gina Gershon.
Cierto.
Eh, pero miren, miren, miren, miren. Los entiendo, ¿sí? Zava se fue.
¿Y saben qué? Creo que es algo bueno.
- ¿Qué? ¿Cómo? - Sí, eso creo. Miren.
¿Quiero ganar? Claro que sí.
Pero también quiero hacerlo con gente que quiera estar aquí.
No es como si pudiéramos esposarlo a su casillero y obligarlo a querernos.
Podríamos haberlo intentado.
Oigan, chicos. Chicos, miren. Tenemos algo bueno aquí.
- ¿Sí? - Ajá.
No necesitábamos a Zava. ¿Sí?
Sí.
Lo único que necesitamos para ganar son los tipos que están ahora mismo en este vestuario.
Y lo único que ustedes tienen que hacer es creerlo.
- ¡Guau! - Es una señal.
Ya está. Estamos condenados.
Se acabó. Se acabó. Estamos acabados. Estamos acabados.
Ahora... Ahora, esperen.
Oigan, basta, ¿sí? No estamos condenados. Nadie está condenado.
Pero, Bumbercatch, sí, tienes razón. Es una señal. Estoy de acuerdo. Sí.
De hecho esto... solo es una señal.
Bien, chicos, escúchenme.
Creer no pasa simplemente porque cuelgues algo en una pared.
¿Sí? Viene de aquí adentro.
¿Saben? Y de aquí arriba. De aquí abajo.
El único problema es que todos tenemos tanta basura dando vueltas por dentro,
que muchas veces terminamos estorbándonos a nosotros mismos.
Ya saben, mierda como la envidia, el miedo, la vergüenza.
Ya no quiero seguir jugando con esa mierda.
¿Saben a qué me refiero? ¿Sí?
- No. - No, entrenador.
- No. - No.
- ¿Sí? - No.
No, yo tampoco. Ni de mierda.
Bueno, ¿saben con qué sí quiero jugar?
Con creer que importo, ¿saben? Sin importar lo que logre o deje de lograr.
O creer que todos merecemos ser amados,
ya sea que nos hayan lastimado o que quizá nosotros hayamos lastimado a alguien más.
¿O qué tal creer en la esperanza? ¿Sí? Con eso sí quiero jugar.
Creer que las cosas pueden mejorar.
Que yo puedo mejorar. Que nosotros vamos a mejorar.
Ay, hombre. Creer en ti mismo. Creer los unos en los otros.
Eso... eso es fundamental para estar vivo.
Y miren. Oigan. Si pueden hacer eso, si cada uno de ustedes puede hacerlo de verdad...
nadie puede destruir eso.
- ¿Nos vemos el lunes? - Sí, entrenador.
Gracias.
- ¿Mañana a las 4:00 a. m.? - Claro que sí, carajo.
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.