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¡Margarita!
Mar, Mar, Marga, Margarita
Mar, Mar, Marga, Margarita
Mar, Mar, Marga, Margarita
Mar, Margarita
La que nada necesita
Y crece sola, solita y sola
Y en sus pétalos, el amor sobra
Mar, Mer, Madeleine
Suena dulce hasta en latín
Y su amor llenó el jardín de margaritas
Y un amor sin fin
Mar, Mar, Marga, Margarita
Muchas gracias por tu ayuda Merlín.
Fue un plan excelente.
En gran parte, fue todo gracias a Mar.
-Hay que agradecerle a ella. -Bueno.
No me queda mucho por acá, pero estamos en contacto.
-Bien. Kurat Unaj. -Kurat Unaj.
¡Kunat unchara, Merchu!
Bueno, esto fue una batalla gana...
¡Ay, esa cara!
Escúchame, te daré un consejito.
Busca el fuego porque a Polo le gustan las mujeres candentes.
Y tú ya estás para pasar del bótox a algo un poquitito más fuerte.
Se te está cayendo la carita.
Ya que estás paradita, ¿me dejas sola con Severino?
-Ah, okey. -Vete de aquí.
Cenizas de una historia
Que nunca tendrá final
Cenizas y tú te vas
Me pierdo si ya no estás
No veo sin tu mirada
Es amor o es un juego
Soy la llama y tu el deseo
De cenizas que solo serán
Stop.
C'est fini, basta de fantasear. Basta porque no puedo más.
No aguanto más esta frialdad que estamos manteniendo ahora.
Como dos extraños que... ¿Extraños de qué?
Somos extraños...
Es muy extraño todo lo que me dijo Nino.
No sé cómo seguir.
Sí, sabes, Torino.
Tienes un nombre. Tienes una palabra clave.
Haz lo que te dijo Nino.
Vamos.
Bueno, ahora solo queda esperar.
¿Cómo vas a dejar a tu hija viviendo en mi casa y no contarme la verdad?
Podríamos haber sido una familia. Podrías haber sido su padre.
Me podrías haber dado la posibilidad de convertirme en su madre.
-No... -Y yo, igual,
a pesar de todo eso que me hiciste, te ayudo.
Moviste cielo y tierra para que saliera de la cárcel.
¿Cómo te piensas que estás acá?
Porque soborné a un juez con dinero que te robé a ti.
Ni te diste cuenta que te faltan fajos de dólares.
Ni sabes el dinero que tienes.
La verdad que no, no sé cuánto tengo. Demasiado.
¿No entiendes que fue una jugada brillante?
Había que entregarle a la justicia un culpable.
-Ah. -Fuiste tú, y ahora,
en vez de tener a un solo heredero, tengo a tres herederos.
Bajo mi custodia.
-¿Sabes qué haré con esa fortuna? -¿Qué harás?
-¿Y con quién la compartiré? -¿Con quién?
Contigo.
Sí, me imagino, sí. Escucha.
-¿Sabes cuándo vencen tus tarjetas? -No tengo ni idea.
Yo sí.
Vence ahora, fíjate porque creo que no tienes fondos.
Estaba muy dolido y con todo lo que pasó, fue fuerte.
-Encima haber cortado me... -No, no.
Ahora no hablemos de eso.
-Okey. Okey. -¿Sí?
Lo importante
es que no somos dos extraños, no nos odiamos
y nos queremos.
Nos amamos.
-Nos amamos. Certo. -Nos amamos. Certo.
Igual, ¿tú estás un poco amaikado?
¿Y tú estás enreyzada?
No.
-No. -No.
-Rey y yo no estamos juntos. -Okey.
Igual, en este momento, dejemos las etiquetas de lado.
-¿Te parece? -Sí, tienes razón, tienes razón.
No hace falta decidir qué somos ahora.
Me basta con no ser extraños.
-Bueno, ve. Hace frío. -Sí.
-Chao. -Chao.
Nino me dijo que podías contarme algo sobre mi historia.
Como te aclaró Nino, yo solo sé una parte.
Una amiga que trabajaba con refugiados
me pidió ayuda para reubicar a un niño.
Mi amiga se llama Linda.
Ella seguro te va a dar toda la información.
Llámala y dile la palabra clave.
-Andarus. -Sí, lo sé.
Pero no soy la que puede ayudarte. Te pasaré el número de Santos.
Llegaste a mi instituto cuando eras muy pequeño.
Debíamos encontrarte una familia.
Fue entonces que te contactamos con Linda.
-¿Y quién me llevó hasta usted? -Gaspar.
En aquellos años, yo era un seminarista en Chile.
Y un sacerdote de mi diócesis me pidió que te pusiera a salvo.
-¿Quién? -El padre Santiago.
¿Hola?
Andarus.
Qué alegría escuchar tu voz.
Significa que la cadena funcionó.
Tres, dos, uno, va.
Come, no seas tímida.
Si no te gusta el salchichón, hay mortadela.
¿Mortadela?
Mortadela.
-¿Qué? -¿Te parece una cita esto?
Pero yo soy una lady, Pipe. A mí no me vengas con esto.
A mí prepárame una cita de película.
Hazme sentir especial.
Si te animas.
Tenemos tanto que aprender de esa chiquitita.
Bravo. ¡Bravo!
Pasaje listo. Me voy a Chile.
Me encantaría acompañarte, pero no estoy emancipada como tú.
Dudo que Delfina me deje.
No, tú me acompañaste muchísimo, principessa.
-Grazie. -¿Cómo no te voy a acompañar?
Los dos estamos sin historia.
Somos tal para cual.
No me digas eso, porque me dan ganas de besarte, Dei.
¿Y qué esperas?
Te vi, Mar.
Scusate. No quería interrumpir el amorío.
No, tranquila, ven. Me tengo que ir o perderé el vuelo.
Cuídamela, Mar.
-¡Mamma mía! -¡Qué flíkiti!
¡Mar!
¿Eres la Margarita que fue presidenta de Italia por un día?
Sí.
Pero ¡por supuesto! ¡Gracias, querido!
Sabes que yo cuando lo cuento, ni mi Tocayarita me cree.
¡Me hackearon! No sé qué pasó.
No puedo ver mi dinero, no está. ¡Llámalo a Gabito!
¡Gabito!
¡Gabito!
¿De qué te ríes, imbécil?
Es que me imagino tu vida de plebeya.
Sin tus sirvientes.
Usando segundas marcas.
Porque ni un By Zeki podrás comprar.
Otra vez calabaza.
¡Vete de acá! ¡No te quiero volver a ver!
¡Vete de mi oficina! ¡Estás echada!
Ah, ¿sí?
¿Y con qué dinero me vas a indemnizar?
No tienes nada. Mira que me quedo con lo poco que te queda.
Vete, insolente.
Vete. No te quiero volver a ver más.
Gabito, ¿dónde estás cuando más te necesito?
Recién llegaba a Italia y me obsesioné con eso.
Yo quería ser como tú.
Así que,
piacere di conoscerti.
Piacere di conoscerti.
-Adio. -Adio.
Chao.
¿No vas a insistir más para que nos reconciliemos?
¿Te diste por vencida?
Claro que no.
A mí
me encantaría charlar.
Reconciliarnos
y hacer todas nuestras cosas que hacíamos antes.
Bueno, prepara las palomitas y ven a mi cuarto entonces.
Perdón por todas las cosas
que te dije en este último tiempo.
Tú me querías acompañar.
Y yo te lastimaba y te lastimaba.
Y no te lo merecías.
Siempre te entendí, Dei.
De repente,
tu historia pasó a ser mía.
¿Cómo no se te van a desacomodar todas las ideas?
Sí, pero igual no se justifica.
Y perdón por haber tirado todas tus cosas.
Sé lo importantes que eran para ti, perdón.
Perdón.
Lo de Cardy no sé si te lo perdonaré.
-Perdón. -No pasa nada.
Ya está, recuperé todo.
¿Cómo?
Rey.
¿Qué pasa entre tú y él?
Para mis culebrones amorosos ya habrá tiempo.
Ahora lo importante es...
cerrar estas heridas culposas que tenemos.
Sí.
Nadie
quiso hacerle daño a nadie.
Somos todos víctimas.
¡Estuviste genial, amigo! Lo dejaste sin palabras.
-Y al del parche, ni te cuento. -Tampoco lo hizo solo.
Tienes razón.
Sin la logística de Rayan, hubiese sido imposible.
¡Hey! ¡Levanta las manos!
Tranquilos.
Vengo en son de paz.
¿Qué quieres?
Hablar.
Tienen razón.
Soy el títere de Erasmus.
Estoy obligado a hacer y decir todo lo que me ordena y me cansé.
Vengo a ofrecer mi ayuda.
Ya no sé ni dónde estoy parada, Mar.
No sé ni quién soy.
Ni casa tengo.
Ni casa, ni familia.
Ni nombre, nada.
Sola.
No.
Sola nunca.
Esta es tu casa.
Yo soy tu familia.
Para siempre.
Te extrañé mucho, Mar.
Mucho te necesité, mucho.
Yo también.
Pero acá estamos.
Ya está.
Ya pasó todo.
Ahora quiero saber todo, todo, todo.
Quiero saber todo sobre Toreisy.
Que, bueno, debo admitir
que mi hermano me da pena.
Pero me encanta Toreisy.
Sí, a mí también me gusta mucho.
No sé, yo...
al principio me resistía, bastante.
Porque es bastante picaflor.
Pero me ayudó mucho. Me acompañó en todo este tiempo.
Y los dos estamos un poco pasando por lo mismo.
Bueno, al final,
todos estamos en busca
de nuestra propia historia.
Claro que sí, mi amor.
Claro que sí.
-¿Qué hace? -Ah, perdón.
Es que...
-¡Tú! -¡Sí!
Yo,
Frulen Ada Kahle.
¿Qué pensaba?
¿Que iba a dejar a mis chiquitas que vivieran en ese reinado
de horror que tiene?
-Pero... ¡profesor! -¿Qué?
¿Lo acompaño a tomar una siesta? Está demacrado.
No, Margarita, ya está. No disimulo más.
Que vengan, que vengan a echarme.
Que vengan a hacerme daño. A ver, a ver.
¿Usted y cuántos? ¡Huya!
¡Huya!
-¿Ada? -Perdón por esta mentira piadosa.
Sabía que no podías desaparecer así, Ada.
Todo el día amargada.
Por eso esas patas de gallo horribles que tiene.
Nadie se lo decía porque le tenían miedo.
¿Por qué no están trabajando, vagos inmundos?
Perdiste, Delfinita.
Nadie te tiene miedo, y si nadie te teme,
es que llegó tu fin, chiquita estúpida.
¡Estúpida! ¡Estúpida!
Soy excelente.
Soy contundente.
Soy poderosa.
La más hermosa.
Reina de todo
Dueña de todo
Puedo con todo y más
Al lado de mis invitados de hoy...
Ven, acércate un poquito con la cámara.
Delf, eres la reina de un festival de morondanga, de lo peor.
El verdadero poder lo tienen ellos.
¡Un aplauso para Malala y Severino!
-¡Por favor! -Gracias.
-Pero ¡qué elegantes! -Muchas gracias.
Nos vienen a contar los secretos
más picantes de nuestra reinita.
Así es, Yami. Por más que Delfina sea la dueña de este lugar,
hoy vamos a hablar con total libertad.
-¿No es así, mi amor? -Es así.
Y vamos a contar toda, toda la verdad.
Acá, Delfinita.
Sí, en tu palacio de cristal.
Te va a encantar. Te voy a desenmascarar.
-Mira esa foto. Es demasiado lindo. -Le doy like.
Ada, cosa succede?
Nada.
No sé, debe ser que me emociona ver a mis Margaritas juntas.
¿Qué hay de cierto sobre lo que contaste en Flíkiti?
Eso fue un bocadillo, un tentempié.
Pero el plato fuerte lo voy a servir acá.
Ustedes dirán: "Wow, wow. Qué éxito rotundo es Reina".
Pero lo que no saben
es que la mitad de sus viewers son bots pagos.
En eso malgasta la fortuna de los príncipes.
Qué horror, pobrecitos.
¿Me parece a mí o el rey anda buscando a su reinita?
¿Qué te pasa, imbécil? Te estoy escuchando.
¿Sí?
¿Te estás queriendo levantar al Rey?
Escuchen.
Antes de tomar cualquier tipo de decisión,
analicemos bien la situación.
Por cómo se mostró, es obvio que no le vamos a creer.
Es hasta tonto creerle.
Es obvio que mi tío buscará la manera para contraatacar.
Sí, estoy de acuerdo.
Pero hay una mínima posibilidad de que tengan razón
y de que pueda estar amenazado.
O comprado.
En Krikoragán, la traición es la forma de sobrevivir.
Eso explica muchas cosas, Blue. Y por qué hizo lo que hizo.
La gente no es mala porque sí.
Ahora lo importante es que quiere ayudar.
Pipe, te juntaste mucho con Margarita
y se te contagió su credulidad.
No, el solo hecho de que haya venido solo lo delata.
Es obvio que está todo armado. ¿Qué rey va a venir solo?
Yo estoy con Pipe. Para mí Emil es una víctima.
¿Qué te hace creer eso?
Que no es un Pietro.
Entonces, no miente.
No tenemos por qué tomar ninguna decisión ahora.
Hasta lo podemos usar a nuestro favor.
Ustedes mantengan el contacto con Emil.
Pero no den ninguna información.
¿Está bien?
-Sí. -Sí.
Cuéntame, Malu.
¿Siempre fue de robarle el novio a las amigas?
A las amigas, y a las enemigas,
y a todas las mujeres que se le cruzaban.
¿Qué te puedo contar de las barbaridades
que hizo mi chiquita?
¡Corten la transmisión! ¡Corten todo!
Una vez, a un novio que tuvo
le dijo que la empleada doméstica le había robado...
¡Tú, corta la luz! ¡Corta todo!
¿Para qué? Para echarla.
¿Ustedes quiénes se creen que son, fracasados?
Tú, ¿tú?
Que te saqué de un chiquero. Que no sabías ni hablar.
Que aprendiste todo conmigo.
¿Tú me vas a lastimar, nena sin recursos?
¿Y tú no puedes soportar tener al lado
a una mujer poderosa, exitosa?
Que le va bien.
Que no necesita tener a nadie al lado para poder triunfar.
Y me quieres ver caer porque no te elegí.
Yo solo te estoy viendo caer por lo mal que elegiste.
¿Y lo tuyo?
Lo tuyo es un nivel de maldad
inconcebible.
¿Por qué estás enojada conmigo?
¿Porque no quise ser como tú?
¿Por qué me alejaste toda la vida de la gente que más quería?
Eres tan mala, Malala,
que toda la vida tuve pánico de quedarme embarazada.
Porque tengo pánico de formar una familia.
Porque yo no quiero ser como tú, me da miedo.
¡Tú me das miedo!
¡Me das pánico!
¿Cómo puedes ser tan mala?
¿Qué te hice?
¿Por qué?
Tía.
Tía, vamos, ven. Déjate ayudar, tía. Vamos.
Vamos.
Déjate ayudar.
Vamos.
No rompas nada, por favor.
¿Torino?
¿Torino, eres tú? ¡Torino!
¿Tú?
¿Qué haces acá?
¿Tú qué haces acá?
Ya sé.
Viniste porque te encantaron mis poemas
y quieres hacer algo juntos, no hay problema.
Te regalo lo que quieras. Te digo uno.
Tus ojos me miran, me veo reflejado. Ahí entre tus ojos, estoy yo retratado.
Tus ojos me miran, buscan mi mirada.
Mueren mis pupilas por verte reflejada.
Mientras con mi boca improviso, con los ojos te aviso que...
Para, para. ¿Qué haces acá?
Florencio, ¿me ayudas?
No rompas nada, por favor.
¿Padre Santiago?
Soy yo, Torino.
Andarus.
Qué vergüenza.
Qué papelón, perdón.
No, no. Perdón nada.
Felicitaciones.
Porque este
es el primer paso para curar ese corazón envenenado.
-Mar. -No, no. Lo digo bien.
Le dijiste todo a la bruja madre.
Porque sí, Malala es la madre de la maldad.
Ponte de pie
antes de nombrarme, yuyo inmundo.
Me pongo de pie solo para darle el gusto, pero no creo
que una bruja de su calaña merezca esos respetos.
Eres tan ordinaria como la Cardo.
La verdad, te hubiera preferido a ti. Tienes más clase, hermosa.
Ahora sí, afuera las dos.
La verdadera y la falsa Margarita, que necesito hablar con mi hija.
Espero que aproveches
para pedirle perdón
por todo el daño que le hiciste.
Mira, querida.
o te vas ya, o te fumigo esos rulos de bailarina barata que tienes.
-¡Vamos! -Mar, basta, basta.
Cualquier cosa que necesites, estamos afuera, ¿sí?
-Vamos, vamos. -Que no...
¿Y? No me vas a decir que no te gusta.
Sí, el lugar está divino. Tú estás con un look divino.
Sí, me ayudó Zeki. Lo que pasa es que no sé nada de estas cosas.
Sí, ya sé.
Y a mí me gusta ese Pipe.
El auténtico.
¿Y cómo sería ese Pipe?
Ese Pipe sería...
caballero, sensible.
Leal.
Y que encuentras lo lindo
en cosas chiquititas.
Y se lo haces ver a los demás.
Tienes razón.
Yo no soy este lugar.
-Y yo no soy esto. -No.
-Así que vamos. -No, pero no pagamos.
-Hacemos tres, dos, uno. -¿Qué?
-Tres, dos, uno, paga Dios. -¡No, Pipe!
-Hola chicos, ¿todo bien? -¿Todo bien?
Hicimos tres, dos, uno. Mirá cómo te bailo, cómo se va.
Y así de rápido, nos fuimos sin pagar.
¡Hey, hey!
¡Hey!
Como te han dicho, eres un refugiado político.
Pero no estás solo.
Tienes dos hermanos.
Por favor, ¡apúrense!
Cada uno fue llevado a un lugar distinto
con gente de extrema confianza.
A ti te trajeron a mí porque yo
era muy, muy amigo de tu padre.
Cuídalo, Santiago.
Con mi vida, Alphonse.
Aquí te criaste.
Creciste con otros niños. Con otro nombre también.
Todo iba bien, estábamos tranquilos hasta que...
Gracias.
¿Hola?
Nos enteramos que habían detenido a Alphonse Du Cayan,
el hombre que te trajo a mí.
Ahí nosotros tuvimos que activar un plan
por miedo a que Alphonse hubiese filtrado
alguna información.
Ahí yo te tenía que llevar una persona.
Esa persona te tenía que llevar a otro lado
y así una gran cadena solidaria.
Hasta dar con una familia que no tuviera ni idea de tu origen.
Esa fue la forma que encontramos de protegerte
de los Pietro.
Pero esa historia...
Esa historia que me estás contando es la de...
Sí.
Esa historia
es la de los príncipes Margarita y Federico.
Tú eres el tercero.
Tú eres el príncipe Andrés Florencio Calderón de La Hoya.
¿Cómo las vamos a dejar solas?
Eso fue un error garrafal, ¿entiendes?
La mujer la va a infectar con su odio.
Sí, no sé.
¡Qué bueno! Mirá con quién nos venimos a encontrar.
¡Hola, hermano!
¡Hola, mejor amiga!
¿Qué les parece si aprovechamos el tiempo,
ya que estamos acá sin hacer nada,
como para sacudir un poco estos
estos flíkitis extraños que tenemos.
No hace falta.
No hay que forzar nada.
Daisy tiene todo el derecho a odiarme.
No te odio, Fach.
Es más, te quiero pedir perdón.
Por todo lo que te dije e hice durante este tiempo.
No te lo merecías.
No te tienes que disculpar.
Pobrecita.
Si vas a hacer melodrama, diría que vayas a estudiar teatro
y te dediques a la actuación y te monetices, estúpida.
Tú, chiquita, ya tienes
herido el corazón
a muerte.
Desde que dejaste entrar a esa yuyo.
Con esos hechizos raros
que te desconfiguraron las pocas,
chiquitas neuronas que te quedan sanas y vivas.
Nada que ver, yo puedo...
Puedo manejarla perfectamente.
¿Sí? ¿Qué vas a poder?
Delfinita, por favor.
Te crees la dueña de todo.
La que puede todo.
Y no puedes nada.
Margarita es el principio de tu fin.
De tu fin.
Alguien está en problemas
Si quieres, podemos amigarnos jugando una partida de esgrima.
Me encantaría.
Espera que le pregunto a Torino cómo va su búsqueda familiar.
¿Pudo averiguar algo?
En eso está.
Es como una búsqueda del tesoro, pero por lo menos él tiene pistas.
¡Daisy! Qué suerte que estás acá.
No encuentro a Jean Paul por ningún lado, ¿lo viste?
¿Te fijaste en el cuarto de Delfina? Le gusta hacer pis ahí.
Amo a ese perro.
Voy.
Disculpe, le diré a mi amiga que luego la llamo.
No, no. Habla tranquilo.
No sabes el culebrón que acaba de pasar.
-Te quiero contar... -Sí, obvio.
Disculpa, Dei.
-Luego te llamo. -Hola, perdón.
Creo que te marcamos sin querer.
Torino, ¿te pasa algo?
Solo, rodeado de gente
Que nada me importa
Fingiendo estar bien
Solo, con mis pensamientos
Soñando otros mundos
Sin saber con quién
Solo, perdido y vacío
Repito palabras sin saber por qué
Solo, cantándole a un mundo
Que no entiende nada
Que no quiere ver
Me hablan, no escucho
Me tocan, no siento
Quién soy entre todos
Si todo es un cuento
Vivir cien mil vidas
Recorriendo el mundo
Y todo es un cuento
Que dura un segundo
Entonces te vi
Llorando llegaste
Lágrimas de lluvia
Eras como un ángel
Vivir cien mil vidas
En un tiempo perdido
Y cuando te vi
Entendí el sentido
Un solo camino
De pronto llegaste
Lágrimas de lluvia
Dejame abrazarte
Dejame abrazarte
Dejame abrazarte
Sola, la playa mojada
Tu pelo en el viento
Tristeza sin fin
Sola, un ángel llorando
Corrí a tu encuentro
No sé por qué fui
Y tus ojitos, llenitos de lluvia
Sentí tus dolores apenas te vi
Oh, nena, lágrimas de lluvia
Entraste en mi cuento
Y pude sentir
Me hablan, no escucho
Me tocan, no siento
Quién soy entre todos
Si todo es un cuento
Vivir cien mil vidas
Recorriendo el mundo
Y todo es un cuento
Que dura un segundo
Entonces te vi
Llorando llegaste
Lágrimas de lluvia
Eras como un ángel
Vivir cien mil vidas
En un tiempo perdido
Y cuando te vi
Entendí el sentido
Un solo camino
De pronto llegaste
Lágrimas de lluvia
Dejame besarte
Dejame besarte
Dejame besarte
Dejame besarte
Dejame besarte
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