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¡Margarita!
Mar, Mar, Marga, Margarita
Mar, Mar, Marga, Margarita
Mar, Mar, Marga, Margarita
Mar, Margarita
La que nada necesita
Y crece sola, solita y sola
Y en sus pétalos, el amor sobra
Mar, Mer, Madeleine
Suena dulce hasta en latín
Y su amor llenó el jardín de margaritas
Y un amor sin fin
Mar, Mar, Marga, Margarita
¿Fach?
Borja, necesito que rastrees el celular de Daisy.
Ahora no puedo.
Estamos en una misión, Fede.
Todo es cuestión del punto de vista.
¿Qué misión? ¿Dónde están?
Ahí te mando ubicación.
No es que dude de tus técnicas, pero para mí no lo hace.
Él no es como tú.
Rey tiene corazón.
¿Qué? Era más fácil si lo hacíamos nosotras.
¡No! Yo no lo necesito
a Rey para que me entregue a Merlín.
Lo que necesito es que Rey haga esto
para demostrarme su lealtad.
Nos tenemos que ir ya.
-No van a ningún lado. -¡Traidora!
Vine a advertirles. Está lleno de guardias.
Las cosas no son como se ven,
sino desde dónde se ven.
Acá estoy. ¿Qué quieres?
¿Para qué me llamas si no me hablas?
¿Qué pasa, Rey? ¡Dime qué...!
¡Suéltame!
-Lo hizo. -Sí, pero ¡está mal!
Pero ¡lo hizo!
¡Suéltame!
Rey, ¿viste a Daisy?
Desde un punto de vista diferente,
podemos descubrir otra historia.
Rey.
Por favor, ¿qué te pasa? Me estás asustando.
-¡Mar, se llevan a Merlín! -¿Qué pasa?
-¿Qué? -¡Rey, por favor, ayúdame!
Rey, ¿no piensas hacer nada?
-¿Qué hace Federico? -¡Suéltame!
-¡Liga! -Vayan, yo los cubro.
¡Ahora, vamos!
-¡Vamos, arranca! ¡Arranca! -¡Tápate!
¡Vamos! ¡Acá, acá!
¡Llamen a la policía, algo!
-¿Qué pasó? -Intentan secuestrar a Merlín.
¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Por qué?
¡Alto!
¿Qué pasó?
¡Merlín!
¿Cómo estás? Dime que estás bien, por favor.
Sé que dices cualquier cosa de mí, pero yo te quiero un montón.
Chicos, menos mal que estaban acá. ¿Qué pasó?
¿Qué ves acá, Margarita?
¿Una mujer amorosa y angustiada
o una mujer falsa y perversa como Delfina?
¿Y allá qué ves?
¿A un reo
convertido en héroe
o un delincuente traidor que me entregó?
Esa es la cuestión.
Saber distinguir entre las cosas como son
o como las vemos.
Señorita, señorita.
Llegamos a destino.
¿Cómo que te fuiste?
Habíamos quedado en hacerlo juntos.
Tengo que hacerlo sola, Torino.
No, pero eso no tiene ningún sentido, Dei.
Es una locura.
Severino puede haberte mandado a cualquier lado.
-¿Y si te pasa algo? -Voy a estar bien.
Quédate tranquilo.
Ahora necesito hacerlo así.
¿Jesús?
-¿Qué haces acá? -No, ¿qué haces tú acá, Torino?
Viniste por un par de presentaciones,
un videoclip y desapareces.
Te llamo, no atiendes.
No me llamas, nada. No.
Se terminó el viaje egresados.
Tenemos que volver a trabajar.
Yo lo invité a Merlín.
Teníamos que aclarar algunas cosas.
Por ejemplo, ¿qué hacían ahí?
Tú, tú, tú.
Tú con tus...
La verdad... no me gustaría exponerme así.
Ahí vive Polo.
Polo vive ahí y ella empezó:
"Tenemos que ir a la puerta de la casa". "Vamos, vamos".
Y yo me dejé llevar. Viste que es insistente.
Es como muy...
-Me llenaste la cabeza de cosas. -¿Sí?
Que yo no tenía esa idea.
Si vas a decir la verdad, di la verdad completa.
En realidad querías ver si él estaba con otra.
-Para un poco. Bueno. -Yo sugerí, sí.
Igualmente, menos mal que estábamos ahí.
¿No es cierto? Porque la verdad es que...
¡Qué desastre!
¿Qué hacía el ejército de Krikoragán ahí
tratando de llevarte?
¿Cómo sabías que era el ejército?
Porque, digamos... dos más dos.
O sea, gente toda vestida de cierta manera,
tratando de secuestrarte, yo linkee.
Inmediatamente pensé...
Krikoragán.
¿Y tú, Rey?
¿Es verdad lo que dice Merlín? ¿Lo entregaste?
¿Hace falta que se lo preguntes? Ya te lo expliqué.
Me citó, vio cómo esos tipos me llevaban,
dio media vuelta y se fue, y no me ayudó.
Te está mintiendo, Mar. No le creas.
Eres un cínico, Rey. Eso es lo que eres.
El único cínico acá eres tú.
¿Por qué no le reclamas a tu tío
en vez de venir a pedir justicia por tu país?
Ey. Ve a la cueva, Merlín.
Ya está. Nosotros ocuparemos de hablar con Delfina.
Y con Rey.
No lo puedo creer, Otto.
¿Qué haces presupuestándole a Única?
Estoy trabajando, Zeki, ¿sí?
No, no. A mamá costurera con sedas falsas, no.
Te estás arrastrando por un poco de cariño.
Y tú puedes proyectar a algo mucho mejor que Única.
-Basta. -O mínimo,
a no perder la dignidad.
Tú.
¿Tú?
¿Que andabas espiando a Jano a ver si andaba con alguna chica?
¿Tú me dices que yo no tengo dignidad?
Tienes razón.
Al silencio me remito.
De ahora en más, mude.
Ahí está.
Ya te dije que no pienso volverme a Italia.
¿No tengo poder de decisión, acaso?
No, ahora no tienes poder de decisión, Torino.
Yo me quedo acá.
Torino, préstame atención un segundo.
Yo no tengo la última palabra.
-Hola. -Victoria, estoy acá con él.
Toma.
Hola, ma.
¿Cómo vas a desaparecer así?
Estuvimos tratando de contactarte por todas partes
y no nos contestabas.
Pero subí stories, hice vivos.
Ya estoy grande para andar dando explicaciones.
El hecho de que estés emancipado para que puedas trabajar
no quiere decir que seas mayor.
-Estuvimos muy preocupados. -Perdón.
Perdón, tienes razón.
Pero no me puedo ir.
Hay algo me dice que me tengo que quedar acá.
No te asustes, pero volví a ver a la mujer que veía de chico.
Con más razón tienes que volver.
Vamos, hijo, súbete a ese avión
y vuelve inmediatamente a Roma.
Con todo lo que hice por ella,
va y lo seduce, ¿lo puedes creer?
Claro que lo puedo creer.
Basta que diga "me gusta tal"
para que la comadreja con ínfulas de ser de luz
vaya y me lo robe.
Esas son las peores, Yami.
Por eso tengo que salir de acá para ocuparme yo mismo.
Seve, con lo que se te acusa,
te queda para largo ahí.
No, no. Acá mi amigo está haciendo una gestión importante
para mi excarcelación.
Pero te imaginarás que, para un favor tan grande,
se necesita un regalo enorme.
¿Me lo traerías, Yami?
Te aseguro que, juntos,
nos vamos a vengar de esa comadreja.
Me parece que tenemos que repensar el concepto.
Si queremos hacerla con toda, no creo que me alcancen los ahorros.
Qué lástima.
Y no tienes de dónde sacar más, ¿no?
No.
Lo que podríamos hacer es buscar una solución
y pensar algo más simple.
Para simples están Alaska y Margarita.
Yo les tengo que volar la cabeza.
Bueno, déjame... déjame...
que yo lo soluciono.
-¿Seguro? -Sí.
Bueno.
Me voy a ver lo del tema del make-up, ¿sí?
Después hablamos.
Otto, espera.
Te quiero decir algo.
Te estás creyendo algo que no es.
Los chicos me contaron lo del supuesto falso Andrés.
Lo que no entiendo es por qué no viniste a decírmelo.
¿Qué pensabas? ¿Que dejarían entrar a la hija del embajador?
No te podía llamar, mi padre tiene mis líneas intervenidas.
Sí, puede ser.
Pero antes me dijiste que él era mi hermano.
Y ahora, de repente, ¿dices que es una farsa?
Me tienes harta con tu desconfianza, Federico.
No tengo por qué demostrarte ni mi lealtad ni mis convicciones.
Antes al menos estabas enamorado de mí.
Ahora es evidente que ya no.
No tengo por qué demostrarte que sigo siendo la de siempre.
Sabes que soy desconfiado por naturaleza.
No, no eres desconfiado.
Sabes en quién confiar, y en mí no estás confiando.
Espera, Blue. Espera.
¿Estás libre, Borja?
Bien, necesito que rastrees a Daisy.
Okey, operación Sabueso activada.
-Pipón. -¿Qué?
Llegó tu día, te ganaste un ascenso.
-Estás a cargo del stream. -No... ¿y qué hago?
Tú puedes, tú puedes.
Hola, rebeldes. Hoy pasó algo muy grave.
Será mejor que vean las imágenes que hablan por sí solas.
Tomamos estas imágenes
porque estábamos preparados para que algo grave sucediera.
Esos son soldados del servicio secreto de Krikoragán.
El régimen de mi tío Erasmus
y el falso príncipe Andrés los mandó a secuestrarme.
Por eso, quiero convocar a todos los que me apoyan
a una protesta pacífica frente a la embajada de Krikoragán.
Blue, espera.
Lo que me pasa no tiene que ver con mi desconfianza.
O con que sea precavido.
Es que, por primera vez, no sé qué me pasa.
Blue, yo te amaba.
Cuando desapareciste, te busqué porque te extrañaba.
Y después apareciste trabajando con tu padre.
Pero en el medio,
me pasaron cosas con otra chica.
Y siento culpa porque tendría que haberte esperado.
Era lo que correspondía.
No, tranquilo, no quiero estar con alguien
que sienta la obligación de estar conmigo.
Me conoces.
Sabes que soy decidida con lo que quiero.
Yo te quiero a ti.
Nadie me va a separar del amor de mi vida.
Es Borja.
Tiene un dato importante y tengo que ir.
Es sobre Daisy.
Pero porque está sola. Se escapó y tengo que buscarla.
Ve, Federico.
Ve.
Si crees en la justicia y en la democracia,
te esperamos para ser rebeldes, Kurat Unaj!
-Kurat Unaj. -Kurat Unaj.
Me sorprendiste.
De príncipe insípido a revolucionario.
Nunca fui un príncipe insípido.
Siempre tuve mis rebeldías.
Bueno, pero si contamos la historia así, queda mejor.
Tú puedes contarla como quieras.
¿Sí?
Bueno, entonces digo eso
y que además conquistaste a una rebelde sin causa.
¿Se puede?
Qué fácil que saliste de la cárcel de cristal.
Merlín, me gustaría hablar un segundo contigo.
Cuéntame.
Solos, por favor.
Maika puede escuchar todo.
Confío plenamente en ella.
Sí, pero yo preferiría hablar a solas si es posible.
No te preocupes, Pietro.
Lamento mucho todo lo que pasó.
Sabíamos que algo así podía pasar.
Estábamos prevenidos.
¿Adónde vas? Te estoy hablando.
¿Piensas que no me doy cuenta que me saboteas y evitas?
Estás loca. Si te evito es porque eres una manipuladora.
No me des lecciones de moral
porque tú y yo somos muy parecidas, Alaska.
No, yo no tengo nada que ver contigo.
Te voy a dar un consejo, espero que te quede claro.
¡Cállate la boca!
Porque le llegas a decir a Otto
o a alguien algo sobre mí o tu patético chat anónimo,
y yo misma me encargo de destruirte tu caminito de extra.
Conmigo te puedes beneficiar de mi reflejo.
Pero si te atreves a ir en mi contra,
dile adiós a todo, ¿eh?
A la música.
A la danza, a las marcas.
Y a tu sueño mediocre.
Vamos, llora.
Llora. No me das ni un poquito de pena.
Te tienes que cuidar un poco más, Merlín.
Andas tan despreocupado.
Estás tirando mucho de hilito
y en cualquier momento se puede descoser.
¿Debería ser más respetuoso con el régimen de mi tío o Delfina?
¿Con quien te mandó matar al medio del océano?
Sí, me tengo que calmar.
Igual,
me refería a que podía pasar algo por Rey.
Sí.
No sé.
¿"No sé"?
¿Te cuesta creer en mí pero no en Rey?
En ti siempre voy a creer, Merlín. Sé bien quién eres.
Y no dudo de que lo haya hecho.
Pero no sé. Quizás él también fue engañado.
Por más que lo hayan engañado, Mar,
vio como esos tipos me agarraron y dio media vuelta y se fue.
Rey cambió, acéptalo.
Hace tiempo, cuando los cómplices de su padre me quisieron llevar,
él se metió y hasta puso su cuerpo para defenderme.
Justamente por eso, Merlín.
¿Cómo una persona
que antes puso su cuerpo para que no te lleven,
ahora estaría haciendo todo lo contrario?
Me cansé, Mar.
De que todo el tiempo estés buscándole justificación
a las cosas obvias.
Hay gente mala.
Y mientras tú defiendes a esa gente,
yo estoy peleando.
Te juro que ya no sé quién eres, Mar.
Yo solo quiero entender.
Quiero entender
cómo es que Rey,
de repente, se volvió malo otra vez.
No sé, algo...
algo tuvo que haber pasado, Merlín.
Alejamos a Merlín de Margarita. ¿Eso no te sirve a ti?
Sí, pero Mar sigue desconfiando de mí.
Y hace bien.
Perdóname, pero ¿a mí qué me importa?
Sacamos al estúpido ese de su vida.
Tú te convertiste en un gran hombre.
Un tipo leal.
Alguien que dice una cosa, toma una decisión,
y se aferra a ella.
Eso es bárbaro, así que basta.
Si salió mal, fue por la culpa de estos imbéciles.
Tú, querido, con la pera en alto. Que no se te caiga la corona.
Amor, termina con esa parte tuya que te convierte en un ser tan débil.
¿Qué parte? ¿La de no querer ser un delincuente como mi viejo?
No, la parte del sentimentalismo.
Todo el día con el corazón en la mano. Basta.
Yo te voy a convertir
en el rey que querías ser cuando cruzaste por esa puerta.
-Vamos. Vamos, Torino. -Espera.
Cambia esa cara.
Cámbiala, vamos.
Vamos.
Vamos, es el último vuelo del día. No lo podemos perder.
Vamos, rápido.
No lo puedo creer.
Vamos, Torino. Vamos.
No, no. Métete, para, para.
¡No te puedo creer!
Vamos, métete. ¡Chicas, por favor!
No, no. Vamos, métete.
No, no, chicas. Otro día.
¡No, no! ¿Algo más puede pasar?
¡No lo puedo creer! ¡Mirá esto, todo esto!
¿De qué te ríes, Torino?
¿Qué te estás riendo?
Muy,
pero muy bien, Montfleur.
Nada mal tus regalitos.
Ahora solo queda esperar
que el juez ordene tu libertad condicional
y listo, ¿no?
Usted me asegura
que, en caso de que caiga una denuncia en mi contra,
usted se va a encargar de eliminarla, ¿no?
Porque una vez que se entere Delfina,
nos va a mandar a todos contra un paredón.
Quédate tranquila.
A Delfina le queda poco tiempo.
Y cuando yo salga de acá,
se va a tener que escapar como una rata.
Gracias.
Rápido, por favor, que estamos apurados, ¿sí?
No, no. No te puedo creer.
¡No te puedo creer!
A ver, ¿y ahora qué, Torino? Vamos.
Ayúdame con esto.
Vamos. ¡No, no, no!
¡No, no, chicas!
¡Chicas, no! ¡Por favor!
¡Chicas, chicas!
Necesito que hablemos.
Con la verdad.
Siéntate.
¿Qué hiciste?
-¿Qué hice con qué? -No, no.
No empecemos con dimes y diretes.
Dime qué hiciste. ¿Citaste a Merlín?
Sí.
Para decirle que deje de atacarte porque te perjudica.
Hablamos
y me fui.
Esos tipos aparecieron después.
¿No viste nada de eso?
Merlín dice que sí.
Si le crees, ¿para qué me preguntas?
¿Y por qué llorabas?
Yo no lloraba.
Mira, Mar.
Acá no importa lo que haga.
Todos van a desconfiar del reo, siempre.
¿Por qué? ¿Porque fui un delincuente?
Tampoco importa lo que diga.
Porque siempre le creerás a Merlín.
Yo solo quiero saber la verdad.
La verdad es que te amo.
Esa verdad no.
No estaba hablando de esa verdad.
Quiero entender por qué alguien
que hizo todo lo que hizo para ser mejor persona
ahora hace todo lo contrario.
Mar, yo doy mi vida por ti.
Hago todo por ti.
Y si lloro,
estoy mal
porque veo que, a pesar de todo eso,
tú amas a Merlín.
No se trata de amar, se trata de las acciones.
Te estoy hablando de otra cosa, de acciones.
Porque no es que estas... tú no vienes y dices:
"No, Mar. Yo no vi a esos tipos llevándose a Merlín".
No lo dices.
No lo dices.
Y yo...
Y yo no puedo amar a alguien que hace algo así.
Nunca te animaste a aceptar lo que te pasa conmigo.
Si tu amor por Merlín es tan grande,
¿por qué lo dejaste?
¿Por qué?
¿Por mí?
Acepta que esto es algo que no te pasó nunca con nadie.
¿Hola? Sí.
¡No, no, no! No te puedo...
-¿Qué pasó? -¡Que cerró el check-in, Torino!
-Era el último vuelo. -Cerró el check-in.
¿Qué haces acá? Si tienes que hacer el programa.
Sí.
Estoy dudando de si lo hago o si no lo hago.
Si me quedo acá o si me voy.
-Supercontrariado, ¿no? -Un poco.
¿Sabes lo que me pasa con la gente que duda? La detesto.
Me deprime muchísimo.
-Hagamos algo interesante. -¿A ver?
Pasa por Recursos Humanos
y pide tu liquidación, así estás más tranquilo.
Buenísimo.
Qué ser complejo que eres.
-¿Yo? -Sí, sí.
Exiges una lealtad absoluta.
Pero si alguien te es 100 por ciento leal, ¿qué haces?
Lo tratas como un perrito faldero. Te lo comes crudo.
Y si alguien te enfrenta
y no hace lo que quieres, no te da la atención que necesitas,
lo descartas.
¿Sabes que es impresionante lo mucho que me conoces?
-Es increíble, sí. -¿Viste?
Realmente. Me da ternura.
¿Quieres que saque un turno para que me psicoanalices?
Sería buenísimo, ¿te queda uno? Porque debes tener la agenda...
-A tope. -A tope.
¡Ah, mira!
Qué lindo sistema de defensa que tienes.
-¿Sabes qué se nota? -¿Qué?
-Que te lastimaron mucho. -Buenísimo.
Okey, no sé qué quieres a cambio.
No entiendo qué es lo que estás buscando.
No siento que me das el lugar que merezco.
Pero no es en Reina.
No es en Jugate. Es en otro lado.
Donde sea, tú dime
y quizá podamos ver la posibilidad...
que encuentres un lugar adonde...
No tengo idea qué quieres ni dónde quieres estar...
-Dónde, ¿qué? -¿Adónde? ¿En qué lugar...?
¿Qué te parece?
-Me encanta. -¿Sí?
Sí.
Lo único que me da un poco de miedo es el público.
No, no... no te preocupes. Yo ya me ocupé.
-¿Sí? -¿Me esperas un segundo?
-Sí. -No te vayas.
-No. -Ya vengo.
Y de pronto te vi
Tan cerca de mí
El sol hacía luz, yo no sé qué sentí
¿Qué pasa?
No puedo creer
tanta angustia por una persona que no te valora.
Que no tiene nada que ver contigo.
Y que no te quiere.
Única, no quiero que me molestes más.
Los dos perdimos
el día en que tú me soltaste la mano.
Somos el uno para el otro, pero no lo entiendes.
Nos hubiésemos comido el mundo con nuestro dúo del que hablábamos.
En el escenario
y en la vida.
¿Me estás hablando de amor?
¿Esperas que crea que tienes la capacidad de amar?
Piensa lo que quieras.
Y aunque te burles de mí, yo sé perfectamente
que amé solamente a un hombre en mi vida.
Y eres tú.
Te amo.
Para, para, para.
¿Qué pasa que me dejan afuera en todo?
Me enteré en el stream como uno más.
Deja de quejarte y ponte a ayudar.
A mí no me das órdenes.
¿Escuchaste?
¿Quieres que te ayude en algo?
-Sí, ponte a empujar. -Buenísimo.
Toma, Jano.
Bueno, ya estamos. Cuando quieras, comenzamos.
Bien.
¿Qué pasa?
No creo que venga tanta gente.
¿No?
Y toda esa gente, ¿qué es?
-¿Qué haces tú acá? -Sé que sabes dónde está Daisy.
¿Quién te dijo?
Ada, seguro que fue Ada.
No importa quién me lo dijo. Lo que importa es que lo sé.
-Y que voy contigo a buscarla. -No.
No, de ninguna manera.
¿Me vas a obligar? Vamos, procede.
Anímate.
¿Cuánto pasa?
¿Cuánto queda?
Que nos marca y deja huella
Qué difícil la memoria
Del que todavía espera
¿Qué es la historia sin recuerdos?
Sin olvido, sin encuentros
¿Quién nos llora? ¿Quién nos deja?
¿Quién nos banca en lo que resta?
Qué me importa lo que pase
Sin memoria para amarte
¿Quién la cuenta? ¿Quién la inventa?
¿Qué es la historia sin memoria?
¿Qué registrará el corazón?
El último adiós de un gran amor
¿Cuánto pasa?
¿Cuánto queda?
Que nos marca y deja huella
Qué difícil la memoria
Del que todavía espera
Cuánto duelo, cuánta pena
Para no tenerte cerca
Que difícil la memoria del que espera
Mar, Mar, Marga, Margarita
Mar, Mar, Marga, Margarita
Mar, Mar, Marga, Margarita
Soy una persona
Con alma de flores
Mi nombre las nombra
Y todos, todos, todos colores
Soy un ave rara
Que vuela sin alas
Y sueña despierta
Que un bonito mago me llama
Soy M de Mar, soy M de amor
Soy M de almas en mi corazón
Soy M de magia, soy M de maga
Soy M de mundos que vuelan sin alas
Mar, Margarita
La que nada necesita
Y crece sola, solita y sola
Y en sus pétalos el amor sobra
Mar, Mer, Madeleine
Suena dulce hasta en latín
Y su amor llenó el jardín de margaritas
Y un amor sin fin
Mar, Mar, Marga, Margarita
Mar, Mar, Marga, Margarita
Mar, Mar, Marga, Margarita
Mi flor no perfuma
Tiene mil colores
Llena de alegría
Todos, todos los rincones
Griten todos fuerte
¡Vamos, Margarita!
Que tu amor te espera
Con su magia infinita
Soy M de Mar, soy M de amor
Soy M de almas en mi corazón
Soy M de magia, soy M de maga
Soy M de mundos que vuelan sin alas
Mar, Margarita
La que nada necesita
Y crece sola, solita y sola
Y en sus pétalos el amor sobra
Mar, Mer, Madeleine
Suena dulce hasta en latín
Y su amor llenó el jardín de margaritas
Dame una M de Mar, M de Amor
De Emotihadas entrando en mi canción
Vivo Enamorhada, estoy tan Motivhada
Maravillhada, me siento Mimhada
Mar, Margarita
La que nada necesita
Y crece sola, solita y sola
Y en sus pétalos el amor sobra
Mar, Mer, Madeleine
Suena dulce hasta en latín
Y su amor llenó el jardín de margaritas
Y un amor sin fin
Mar, Mar, Marga, Margarita
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