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BIBLIOTECA METROPOLITANA DE TOKIO SECCIÓN ARISUGAWA
ENERO DE 1979
Buenos días.
Temprano como siempre, Srta. Takezawa.
¿Hola, hermanita? Soy yo.
¡Takiko!
Sí.
Bien, supongo.
¿Eh?
Escucha.
Debemos hablar.
No es ninguna tontería como esa.
¿De qué estás hablando?
El matrimonio no es una tontería. ¿Sabes qué edad tienes?
¿Qué? ¿Es Sakiko?
Es Takiko.
Una mujer de más de 30 solo enfrentará obstáculos.
- Es hora de que... - Ya te dije, no es eso.
¿Entonces qué? Dilo.
Es temprano para peleas entre hermanas.
¿Hola?
- ¿Qué pasa? - Las cuatro deberíamos ir.
- Necesito dinero para un libro. - Y les diré.
- ¿Qué libro? - Reproducción avanzada.
Soy mala en inglés, dilo en japonés.
PADRE
- ¿Eh? - ¿No lo habías comprado ya?
Ese era Reproducción nivel primaria.
¡Dilo en japonés!
Debiste haberlo mencionado anoche.
¿De verdad lo necesitas?
Sí, así es.
Tráeme el recibo, ¿sí?
Claro.
Bien, toma.
Di algo antes de irte.
- ¡Nos vamos! - ¡Y, Yoko, esa falda es muy corta!
Es la más larga que tengo.
Lo siento. ¿Qué pasa?
No me hagas esperar solo porque soy tu hermana...
Dije que lo siento, ¿no?
Esto es más importante.
Me llamaste en la hora más ocupada.
Iremos a tu casa esta noche. Entonces se los diré.
Llamaré a Tsunako y Sakiko.
Y comeré antes de ir.
¿Por qué comer cuando...?
Vaya hermanita que es.
Tiene que dejar esa biblioteca.
¿Qué tiene de malo ser funcionaria? Es menos presión que las ventas.
No puede hacerlo para siempre. Al final...
¿Será ama de casa entonces?
Bueno, al menos es estable.
No lo digas así.
¿Tsunako también vendrá?
Todo fue tan repentino. Quién sabe.
¿Tienes una reunión?
Irás a Ikegami hoy, ¿no?
La cuenta de ahorros secreta de mi mamá llegó al tope.
Usó nuestra dirección.
¿Por qué no usaron la suya?
Cree que papá se pondrá a gastar si se entera.
Aún no puede jubilarse.
Los hombres siempre la tienen difícil.
No tanto como las mujeres.
Salúdame a tu viejo.
¿Solo al viejo?
No recitaré Momotaro. No tengo que mencionarlos a ambos.
- ¡Buen día! - Sí.
Ya llegué.
Bienvenida.
Señorita, la artista de ikebana está aquí.
- ¿Oh? - Sí.
Tardaron dos horas en peinarme.
Lo juro, hablan más de lo que hacen.
Tus arreglos siempre son impresionantes. Y en especial hoy.
¿Cómo decirlo?
Las flores parecen casi eróticas.
Para nada.
Mi maestra siempre decía mis arreglos
eran ortodoxos y aburridos.
Eso no es cierto.
Veo a una mujer con el kimono desabrochado.
¿No es así, querido?
Bueno... No entiendo de flores.
Buen trabajo.
Residencia Masukawa.
Qué gusto oír de usted.
- ¿La señora Mitamura? - Mañana a la una.
Por favor, espere.
Senséi, le llama su hermana.
¡Voy!
- Te lo dije... - Ya terminé.
No me voy a casar.
¿Qué pasa?
Te lo diré en persona.
Yo también tengo mi propia vida. No puedes llamar y...
La paga de este mes.
¿A qué hora?
No puedes exigir que vaya a las ocho sin saber mi horario.
¡Eres tan egoísta, Takiko!
No vengas, entonces. No te estoy obligando.
Al menos te pregunté.
- ¡Bienvenido! - Lo resolveremos entre las tres.
Así que no te quejes después.
- Bienvenidas. - Bienvenidas.
Por favor, síganme.
No deberías llamarme al trabajo en primer lugar.
Mi turno termina a las nueve de la noche.
Diles que tu mamá está enferma.
Usé esa excusa la semana pasada.
Lo siento.
Buenas tardes.
Mi pedido...
Tengo esto.
¿Todo bien?
Sí. No es perfecto, pero...
¿Oh?
¿No le molestará?
Sí me molestará.
Claro que sí.
No puedo hacerme de la vista gorda.
Gracias por esperar.
- Misma cuenta, por favor. - Muy bien. Con permiso.
¿Eh? Pedí un americano.
Ella le dio mi...
Demasiado fuerte.
¡Ups!
Oh, eh...
Disculpe.
¡Disculpe!
MANZANAS FUJI
Estas servirán.
- ¡Disculpe! - ¿Sí?
- Quisiera... - ¿Manzanas?
- Cuatro, por favor. - Muchas gracias.
Érase una vez un anciano y una anciana.
El anciano reunió ramas de las montañas,
mientras la anciana lavaba su ropa en el río.
Mientras la anciana lavaba la ropa, un durazno gigante flotaba río abajo.
Slish-slosh, slish-slosh.
Slish-slosh, slish-slosh.
KOTARO TAKEZAWA
- ¿Eh? - Ah, eres tú.
- Es Makiko. - ¿Qué es lo gracioso?
- Ustedes dos... - ¿Qué?
El anciano corta ramas
y la anciana lava la ropa.
¿Qué tiene eso de raro?
Ojalá hubiera traído un durazno.
No es temporada de duraznos.
Mamá, las manzanas tenían tu nombre y traje unas.
- ¿Qué? - ¿Ves?
Dios mío. ¿Manzanas Fuji?
¿No es lindo?
No necesitas traer regalos caros al visitar a tus padres.
Además, los dos no podemos comer todo esto solos.
Yo ayudaré.
- ¿Ah? - ¡Papá! Toma una manzana.
Estoy bien. Tengo que irme pronto.
- Ah, ¿está trabajando hoy? - Sí.
- Los martes y jueves están reservados. - Un hombre reservado, ¿no?
Terminé.
Oye, ¿esa no es tu ropa?
Nunca había hecho cosas así.
"¡Oye! ¡Tu ropa se cayó del tendedero!".
También limpia las contraventanas.
- ¿Solo? - Sí.
¿Se prepara para conocer al creador?
Tiene que compensar todas las dificultades que te ocasionó.
Ser tacaño
y quejoso no califican como dificultades.
Tuviste una vida feliz para ser mujer.
Bueno, ¿y el dinero?
El banco quiere mantener tu cuenta abierta.
Bien.
¿Y has sabido algo de Takiko?
No. ¿Pasó algo?
Dijo que necesita hablar con nosotras.
¿Quizá halló a alguien al fin?
Eso pensé, pero aparentemente no es eso.
¡Oye! El vendedor de tofu está afuera.
Todavía tenemos el tofu de anoche.
Bien.
¡Espera!
Le quité el polvo a tu abrigo marrón.
No te preocupes.
Llegas temprano.
Cuando le digo que vendrás, se apura para llegar a casa.
Eres mi amuleto de la suerte.
Mi reunión fue cancelada.
Nunca tuviste hermanas, Takao. Cuando estamos las cuatro...
- ¿Qué es eso? - Aquí tienes.
¿Hoy es el día para romper los pasteles de arroz?
Se supone que debe ser el... ¡Vaya!
Se hace el once, creo.
Solo quiere revivir su infancia.
Como todos los hombres.
Cuando mi esposo vivía,
era estricto con las decoraciones y costumbres.
No es que fuéramos de clase alta. Era una lata.
Son buenos recuerdos ahora que está muerto.
Los pasteles de arroz son mejores fritos con sal.
Espera lo mismo.
¡Entonces te ayudaré!
- ¡Ay! - Siento llegar tarde.
La dejaré entrar.
- La organizadora llega al final. - En serio.
Es muy difícil.
¿Son pasteles de arroz?
¿Estas grietas no les recuerdan algo?
Espera.
¡Los talones de mamá!
Exacto. Me quitaste las palabras de la boca.
Estas líneas.
- Debería empezar a chisporrotear. - Se ve listo.
Recuerdo el sonido de cuando mamá se quitaba los calcetines tabi.
Antes de dormir, ¿no?
Apagaba las luces y...
Hacían ese sonido raro al frotarlos contra sus talones.
¿Por qué sus talones eran tan ásperos? ¿Problemas de piel?
Tuvo una vida difícil. A veces pasó hambre.
Fue después de la guerra.
Debía alimentar al marido y a los niños. Mientras tanto, solo comía avena.
Sus manos eran ásperas por trabajar en la cocina.
¿Recuerdas el ungüento negro que se puso?
¡Sí!
Lo calentaba sobre el brasero de carbón y luego lo frotaba en toda su piel.
Silbaba, y el olor era horrible. ¡Y todo ese humo también!
Eso me trae recuerdos.
Nunca podría soportar todo eso.
¡Oye, te vas a quemar la lengua!
- ¿Será Sakiko? - La dejaré entrar.
- ¡Te odio por esto, Takiko! - Ya estamos todas.
¿De verdad tenías que llamarla?
- Si no, se habría enojado. - A diferencia de ustedes...
¡Mi trabajo es duro!
¡Lávate las manos!
La semana pasada, papá tenía apendicitis. Esta semana, la espalda de mamá.
Luego, ustedes tendrán un accidente de auto.
- ¡Cielos! - ¡Eso da miedo!
¡Vamos! No es cada semana. Lo haces sonar peor de lo que es.
A mi jefe le gusta. Debo seguirle el juego.
Está cansado del premio de consolación,
así que compré esas cosas por correo y ahora están ahí.
¿Cómo voy a limpiar?
Las uso cuando no estás mirando.
Masaki también dejó algunas en casa. Nadie las usa y, sin embargo...
Unas así, o así.
Ah, y...
¡Se trata de papá!
Tiene a alguien más.
¿Una mujer?
¿Por qué sería un hombre?
Pensé que tal vez patrocinaba a un estudiante o algo así.
Eres tan ingenua.
¿Estás segura?
Otros tipos lo hacen, ¿pero papá?
Es un viejo tonto que no sabe ni hacer compras.
- ¿Cómo podría tener otra mujer? - No compras cosas de mujer, ¿verdad?
Esa es buena.
Tu papá con una amante...
Tú ni te rías.
- ¿Qué significa eso? - No te pongas a la defensiva.
¿O toqué un punto sensible?
No te desquites conmigo. ¿Verdad?
Papá debe tener 70 años. Por favor.
Además, ¿de dónde sacaría el dinero?
Trabaja martes y jueves, ¿no?
Sus subordinados se apiadaron de él. Es ejecutivo solo de nombre.
¿Qué podría hacer alguien de reserva como él?
¿Reserva?
Es un juego de palabras porque es reservado.
Un hombre reservado que está de reserva martes y jueves.
Me encanta.
Bueno, lo vi.
Hace un mes.
Fui a visitar a un amigo que vive cerca de Senzokuike.
Los tres iban de camino a casa.
¿Los tres?
"¡Papi! ¡Date prisa!".
Debe haber sido otra persona.
Le pagué a un investigador.
¿Un detective?
Su nombre es Tomoko Tsuchiya. Tiene 40 años.
El niño está en segundo grado.
Papá alquila un departamento allí, y va todos los martes y jueves.
¿No va a trabajar?
Se presenta y luego va con ella.
¿Y lo llamas "reservado"? Lleva 10 años mintiéndole a mamá.
¿Tienes pruebas?
¿Qué? No me digas que es un registro familiar.
Son fotos de los tres.
¡No quiero verlas!
- ¡Makiko! - ¡Makiko!
No puedes mirar. ¡Es una caja de Pandora! ¡Si miras, se vuelve realidad!
¡Es verdad!
¿Estás de acuerdo?
- No podemos mirar. - Eso es...
Espera, hay un niño involucrado. Podríamos ser...
Somos hermanos.
- El primer hermano, ¿eh? - ¿Ya no soy la bebé?
¿Quieres decir que somos cinco?
No deberíamos...
- ¿Qué? - ¿Estás bien?
- Mi diente postizo se rompió. - ¿Qué te pasa?
¡Es repugnante!
¿Tienes dientes postizos, Tsunako?
Mis cuatro dientes frontales. No miren, ¿sí?
Fueron los pasteles de arroz.
¡Oye! Te pusiste nostálgica con los talones de mamá.
- Nada de talones mientras como. - ¿Cómo puedes comer?
¡Me salté la cena para no hacerlas esperar!
Déjame comer.
Vamos, chicas. No peleen.
El problema "cof" el niño.
¡Suenas como llanta reventada!
El aire "quefa", ¿sí?
- El estado de ánimo... - ¡No es gracioso!
- Tiene razón. - Sí, pero suenas ridícula.
¿Tienes un tapabocas?
- ¿Eh? - Un tapabocas.
¿Un tapabocas?
- ¿Hay nuevos? - Está bien uno viejo.
¿A quién le importa eso? ¿Y el niño?
Uno viejo. Solo reemplaza al niño.
¿Eh?
El niño no, la gasa.
- ¡La gasa! - ¡Hermana!
¡Tú!
Marcano al ataque. Va más despacio. ¡Un derechazo!
Concéntrense todas.
No es momento de perder dientes o ver una tonta pelea de box.
El box es un deporte de verdad.
¡Oigan, todas! ¿No les importa?
¡Papá tiene una amante!
Papá es un hombre.
Es muy repentino. No me lo imagino.
Los 70 de hoy son los 50 de ayer.
Mamá lo alimentó demasiado bien. Su piel tiene un brillo agradable.
Para evitar infidelidades, hay que darles porquerías.
Bueno, prefiero a los hombres viriles.
- ¡Sakiko! - ¿Qué?
¡No me digas "qué"!
¿Y tú, Takiko? Fuiste bastante deshonesta.
¿Cómo?
Lo pagué con mi propio dinero. Por mamá...
Eso es lo deshonesto.
¿Por qué no ser directa?
- ¿Con quién? - Con papá.
¡No lo va a admitir si ella pregunta!
Es reservado, después de todo.
¡Sakiko! ¿No te sientes mal por mamá?
Ella hizo todo por él y ahora la traiciona a los 65 años.
Papá es el que está en "fafta".
Nunca pensé que haría algo así.
¡"Ef" inhumano!
Haré que papá la deje. Es eso o que renuncie a mamá.
La otra mujer debería renunciar a papá.
¿Verdad? Es lo natural.
Sí, supongo.
"Afí" es el mundo.
¿Qué?
¡Así el mundo!
De todos modos, por el bien de mamá...
¿Eso es lo que piensas, Takiko?
¿Eh?
Dices que es por el bien de mamá, apuesto a que es por el tuyo.
- ¿Perdón? - Te estás desahogando.
Tienes un trabajo aburrido, no tienes pareja...
- Seguro estás frustrada. - ¿Cómo te atreves?
Es algo entre marido y mujer.
No es nuestro lugar armar un escándalo.
En primer lugar, es culpa de mamá que él buscara a alguien más.
Es buena ama de casa, pero es cuadrada. No tiene atractivo sexual.
- Te pasaste. - Los tipos son así.
- ¡Deja de llamarlos así! - ¿Cómo les digo?
Hombres.
Sakiko.
- Guarda tus pensamientos sucios... - Tú eres la de los pensamientos sucios.
Usas ropa desaliñada y no te maquillas, pero deseas mucho tener un hombre.
No uses a otros para curar tu desesperación.
¡Sakiko! Maldita...
¡Me harté de lo que dices!
¡Basta! ¡Ambas!
- Hablemos mañana, tú y yo. - Claro.
- ¡Gushiken ataca sin piedad! - ¡Las piernas de Marcano no resisten!
- ¡Lo atrapó! - Con un uno-dos.
Lo acabó con un gancho izquierdo.
Como sea...
Tu mamá no escuchará una palabra de esto.
¿Verdad?
¡Está fuera! ¡Gushiken es el primer boxeador japonés
en defender su título siete veces!
¡Ese gancho izquierdo de Gushiken estuvo increíble!
El otro tipo cayó justo en su esquina.
Espera, ¿no lo viste?
Lo vi.
Gushiken es dos años menor que yo.
Sí, pero tú sabes lo que eso significa, Hide.
Como dice el dicho: "Los talentos tardan en florecer".
No puedo esperar más.
¿Qué es eso?
Oye.
¡Espera!
¡Oh, Hide! ¿Listo para pelear?
¡Déjenmelo a mí!
¡Muy bien!
- Tú también. - ¡Vaya!
- ¡Buena atrapada! - ¡Espérame!
Es muy rápido.
¡Estaremos allí para animarlo!
Cierre la tienda temprano o se perderá el nocaut.
Por supuesto.
No hagas eso.
¡Nos meteremos en líos!
- ¡Ay! - ¿Te entró a los ojos?
- Sí. - ¿Estás bien?
Ay, eso duele.
Un poco más.
¡Bien!
¡Vaya! ¡Ya basta!
- Seguro te regañaron. - ¿Eh? No.
- ¿No te llamaron tus hermanas? - Eso es otra historia. No me concierne.
No seas cínica.
Espero que podamos mudarnos pronto a un apartamento con ducha.
Cuando gane, podremos hacerlo.
¡Uno-dos! ¡Uno-dos!
Yo no...
¡No quiero esto!
¡No!
¿Crees que sea algo serio?
¿Eh?
La aventura de mi papá.
Te la has pasado gruñendo.
Debí lavar esto anoche.
El problema es el niño.
Si no fuera por eso...
¿Una aventura está bien si no hay hijos?
Eso no fue lo que dije.
Digo que sería más simple.
Tal vez sea mejor esperar
a que el tiempo lo resuelva todo.
El tiempo no es justo.
La gente tiene sentimientos más fuertes por un nuevo amor.
A veces, las cosas viejas son desechadas.
Érase una vez un anciano y una anciana.
El anciano engañaba a la anciana.
La aventura produjo un hijo adorable.
ESCUELA DE IKEBANA TSUNAKO MITAMURA
RESIDENCIA MITAMURA
¡Voy!
¿Ya llegó?
Cielos. Sécate antes de salir de la bañera.
¿Cuánto fue?
Puedo pagarlo yo misma.
- Una caja grande costará 2000 yenes. - Está bien.
No te preocupes. Tómalo. Vamos.
- Oh, eh... - Ah...
Oye, ¡cuidado!
¡Déjame en paz!
¡Suéltame!
¡Vamos, maldita sea!
Nunca te gustó el olor a cigarrillo.
Es un vecindario tranquilo, ¿no?
Bebe un poco de té.
Tienes dientes postizos nuevos.
Fui a primera hora esta mañana.
De todas,
soy la única que sacó los dientes malos de mamá.
El sueldo de papá era bajo cuando yo nací.
Quizá fue la dieta.
¿No vas a preguntar?
"¿Quién era ese tipo?
¿Está casado? ¿Cuándo...?".
Hermana.
"¿Te revuelcas frente al altar de tu marido?
- ¿No tienes un hijo en edad de casarse?". - ¡Hermana!
"Tuviste el descaro de llamar a papá inhumano. ¿Y tú, eh?".
¿Por qué no lo dices?
Que te quedes callada me hace sentir peor.
¿Por qué no lo dices? ¡Dime lo que quieras!
Takao también me está engañando. Como esposa y madre, no puedo perdonarte.
¿Es suficiente?
Makiko...
Solo porque tengo un secreto sucio...
no te inventes uno.
No lo inventé.
¿Tienes pruebas?
A diferencia de Takiko, no soy buena para investigar.
Sin mencionar el costo.
Esto nos sacará arrugas.
- Lo que no sabes no te hace daño. - Mamá dice eso.
Por eso,
quiero arreglar todo antes de que mamá se entere.
¿Arreglar todo? ¿Hablas de papá?
Le pedí a Takao que se encargara de papá.
Quieres decir...
Sí.
- Convenceremos a la amante. - ¿Cómo?
Con dinero, ¿de qué otra forma?
Bien.
Pagaré la mitad.
Está decidido.
Dime, ¿tienes hambre?
Sí.
Los dientes se ven muy bien.
Veinte mil yenes por diente.
El dentista dijo que su hermano menor es oftalmólogo.
Su otro hermano menor es otorrinolaringólogo.
¡Vamos!
Tonta.
Te hace reír, ¡y luego te los saca!
No es mucho, pero...
¿Quién los pagó?
¿Eh?
¿Fue él?
Makiko.
¿Eh? Es un desastre.
¿Cómo pasó eso?
Gracias por la comida.
"Rompe con él. Toma 500 000 yenes". ¿No es demasiado fácil?
Son todos mis ahorros secretos.
De ser necesario, la tomaré de la mano
y le rogaré que piense en mi madre de 65 años.
¿Hablas en serio?
Me puse ropa interior nueva para la buena suerte.
Suenas como un yakuza haciendo una redada.
Quiero arroz genmai.
Y ensalada, con mucha lechuga.
Oh, y pez capelín.
- Hembra, con huevos. - Claro.
¿Mami?
Mami.
Asegúrate de que el capelín sea hembra.
Y un omelet enrollado.
Aquí voy.
Caracol, caracol.
Sal de tu caparazón.
¿Dónde?
¿Dónde escondes tu cabeza?
Revela tus cuernos.
Revela tus tallos oculares.
Revela tu cabeza.
¿Hola? Residencia Takezawa.
¡Oh, Sakiko!
¿Cómo estás, querida?
Estoy genial.
Hay algo que quiero decirte.
Pero promete mantenerlo en secreto de papá y mis hermanas.
¿Qué podría estar ocultando?
No sé. Comentó que me lo diría en el apartamento.
¿El apartamento? ¿De Sakiko?
Me hizo prometerle que no les diría a ustedes o a su papá.
Estoy un poco preocupada, así que te diré la dirección.
¿Hola?
Esta debería ser la zona correcta.
La mitad de los apartamentos en Japón tienen nombres como este.
¡Debes conseguir la dirección correcta!
¿Estás segura de que lo escribiste bien?
Estoy segura, ¿sí?
¿Quizás el número de manzana está mal?
- No, es aquí... - Ay, qué bonito. Una camelia.
Bien.
¿Es un baño público?
¿Recuerdas cuando te caíste en uno?
- Me corté aquí. - ¡Sí! ¡Todavía tienes la cicatriz!
Oye, si no llegamos pronto, definitivamente hablará.
- Siempre tiene que actuar diferente. - Tienes razón.
Están bebiendo leche.
- Bien. Es buena después de un baño. - ¿Verdad?
Quizá te he visto en la televisión antes,
pero me temo que no distingo a los atletas.
Aún no ha salido en la TV.
Aún no.
¿No me digas?
¿No duele que te peguen?
Algunos deportes duelen.
Si te golpean en el hígado...
¿El hígado?
'Kanzo' en japonés.
El hígado.
Si le pegas a un hombre en el lugar adecuado, caerá dormido.
¿En serio? Pensé que no podías golpear ahí abajo.
¿Eh?
¡Mamá! ¡Se refiere a la barbilla!
- ¿La barbilla? - Sí.
Cielos...
Iba a esperar hasta ser campeón,
pero quería que lo supieras primero, mamá.
¡Señor Jinnai! ¡Dejó su bote de basura afuera!
Ahora no. Estamos en medio de una conversación importante.
¿A quién le importa el bote de basura?
¡DEBES GANAR! ¡LA DISCIPLINA ES LA CLAVE!
¡Señor Jinnai!
¡Voy!
APARTAMENTOS ASAHISO
La dirección debe estar mal.
Creo que es un apartamento.
- ¡Mira! - Tienes razón.
- ¡Ay! - ¿Hermanas?
¿Qué hacen aquí?
¿Dónde está mamá?
Está aquí.
¿Eh?
¿Se lo dijiste?
Hacemos todo para evitar...
¡Cálmate! No le diría eso.
Solo le conté
sobre mi novio.
- ¿Tu novio? - ¿Novio?
El boxeador holgazán con el que vivo.
- ¿Los que hacen así? - Sí.
No es una profesión.
¿Por qué no un beisbolista o un golfista? Todo menos un boxeador.
Espera, eso en la TV anoche. ¿Es por eso?
¿Qué dijo mamá?
Estaba sorprendida.
¡Pues obvio!
"¿Puede ganarse la vida? ¿Cómo sobrevivirán?
¿Y si se lastima? ¿Se casarán?".
Seguro que tiene muchas preguntas.
Pero ya conocen a mamá. Con él allí, ella es toda...
No hay que hacer sufrir a los padres.
No es cualquier momento.
Si la preocupas ahora, ¡el sufrimiento será doble!
¿En serio? Creo que soy una buena hija.
Sakiko, tú...
Quería encontrar un par de cosas nuevas para que ella se preocupe.
Así, si se entera de lo de papá,
no pensará tanto en eso.
Váyanse a casa.
Le dije a mamá que quería que lo supiera primero.
Si están aquí, no será especial.
¿Cómo puedes decir eso?
¡Váyanse a casa!
Vayan.
- Danos un té. - ¡Este lugar fue difícil de encontrar!
- Váyanse. - Solo una taza de té.
¡Adiós! ¡Regresen con cuidado!
¡Una taza de té!
- No tiene caso. - Sí.
- Vaya. - Pega fuerte. Estoy impresionado.
Se está riendo.
Sí.
Uno.
Dos.
Tres.
Cuatro.
Cinco.
Seis.
Siete.
Ocho.
Buenas noches.
Nueve.
Diez.
Once.
¡Doce!
Trece.
Catorce.
Quince.
Dieciséis.
Diecisiete.
Dieciocho.
Diecinueve.
- Veinte. - ¡Oye!
¿Qué crees que haces?
¡Me diste!
- ¡Justo en el hígado! - ¡Las luces!
¡Siéntate!
Escucha.
"Necesito moderación hasta ganar el título.
Si tengo novia, me ablandaré. Todos lo notarán".
¿Quién dijo eso?
Yo.
- Fui yo. - Son tus propias palabras.
Entonces...
Primero lo primero.
Debes ser campeón.
Claro.
Bien. Buenas noches.
¡Ay!
¡Oye!
Quítate esa ropa antes de dormirte.
Lo sé, ¿sí?
- ¡Eso duele! - ¿Eh?
Soy Takao Satomi.
Mi cuñada está en deuda contigo.
Para nada. Yo estoy en deuda con ella.
Soltero, ¿eh?
- ¿Qué? - Lo sé por el cuello sin planchar.
Oh, eh...
Hombre...
Supe que has sido muy amable con mi cuñada.
Pensé que tal vez te habías enamorado de ella.
- ¿Perdón? - Café, por favor.
Claro.
Así que pensé en investigar.
¿Quién de nosotros es el detective?
En fin...
Sobre mi suegro.
¿No podríamos hacerlo ver como un error?
¿Hacer como que nunca pasó?
Para bien o para mal, las fotos están borrosas.
Diremos que te equivocaste de persona.
No puedo hacer eso.
¿Por qué no?
Bueno, pondría en duda a toda mi profesión.
¿Alguien realmente se beneficiará de saber la verdad?
- Es como llevar a una anciana que... - Con permiso.
...subió 100 escalones con su esposo y la empujamos en el escalón número 98.
Tenían quejas, pero estas mujeres respetaban a su padre.
Ahora lo ven con total repugnancia.
¿Por qué?
No es que sea un ladrón.
Para las mujeres, las infidelidades son un robo.
Ambos son actos deshonrosos.
Oh.
Vaya.
Takao, ¿por qué estás con el señor Katsumata?
¿Qué hay de ti? ¿Cómo nos encontraste?
Llamé a la oficina del Sr. Katsumata, me dijeron dónde estaba.
- ¿Puedo sentarme? - Sí.
Solo le pedía un favor.
No es muy platicador,
pero es sincero, así que dale trabajo.
¿Llegó la cosa que comentamos?
Sí, así es.
¡Es un registro familiar!
El niño...
No es hijo de papá.
Tiene ocho años.
Su padre está registrado como Minoru Takamizawa.
Si lo sabías, ¿por qué no lo dijiste?
Quizá soy un pariente político, pero somos familia.
Bueno, no tenía el permiso de mi cliente.
Ya veo. Tenías razón sobre él.
Somos cuatro hermanas después de todo.
Será mejor que hablemos sin las mujeres.
Presentía que este día llegaría.
¿No podría ser solo humo sin fuego?
Hay humo porque hay fuego.
Podemos taparlo.
Está bien. Déjalo.
Señor.
¿Qué va a hacer?
No puedo hacer nada.
Son las consecuencias.
¿Una disculpa, entonces?
No.
¿Sin disculpas?
Una disculpa no será suficiente.
¡Oh, rabia creciente!
¿Contra quién tomaré represalias ahora que mi amante está en brazos de otro?
¿O mi cuerpo se convertirá en simple desecho
aquí en el lecho del río?
Mientras me acerco,
la orilla del agua
refleja mi imagen.
En la superficie inmóvil,
se ha convertido
en una gran serpiente.
La sopa de mariscos de tu mamá es la mejor.
Los huevos están buenos.
Sí.
¿Cómo estuvo el bunraku?
Era mi primera vez, pero fue muy emocionante.
Sí, fue genial.
Las cosas japonesas son buenas.
Cuando la cara de la muñeca se abrió...
Sí, eso fue salvaje. "¡Ay, celos!".
Daba miedo.
- Como Takiko. - Oh.
- ¿Por qué? - Por esto y aquello.
Pásame la salsa de soya.
- ¿Por qué se me rompería la cara? - ¡Ahí está! Es esa cara.
Voy a tener pesadillas.
- ¡La salsa de soya! - Toma esta.
Toma esta almeja, papá. Se ve más sabrosa.
¿No está muy dura? ¿Y sus dientes?
El otro día, Tsunako se rompió el diente con pasteles de arroz.
¡Idiota!
Fue chistoso.
- "Se me rompió el diente postizo". - Eres terrible.
Pero lo arregló al día siguiente.
¿Tenía planes importantes?
Conque da miedo, ¿eh?
Espera. No debería decir esto frente a Takao,
pero la que da más miedo es Makiko.
¿Por qué asusta?
Se pone nerviosa viendo perros o peleas de espadas en TV.
Si supieras, Takao.
¿Qué?
Ten cuidado, o te clavará un cuchillo por la espalda.
¡Vamos! Llevamos casi 20 años juntos.
- Aquí tienes. - Gracias.
No tanto como tus padres,
pero creo que conozco la mente de mi esposa. ¿Verdad?
Cielos. Ten cuidado, Takao.
¡O te daré por la espalda!
"¡Me atrapó!".
De hacerlo, lo apuñalaría de frente.
Por detrás es de cobardes.
- Creo que Makiko también da miedo. - ¿Verdad?
Cuando comemos sushi,
siempre es la primera en agarrar las cosas buenas.
¡Es verdad! Toma las piezas caras.
¿Cómo dices algo tan horrible?
"A pesar de su gentil voz, el cucú se come a las lagartijas".
Nada de lagartijas cuando voy a comer un camarón.
- Ten, toma. - Como sea, ella se come lo mejor.
Siempre me toca pulpo o calamar.
No, la verdad es que todos comen lo que quieren.
Claro que dices eso, mamá. Te comes el huevo extra o la anguila.
- Es verdad. - ¿Es así?
"¿Es así?".
Las mujeres son increíbles, ¿no?
Lo son.
- ¿No quieres camarones? - No, gracias.
- Come camarones. - ¡Vaya!
Hasta su casa tiene fusumas rotos.
Por supuesto. Solo somos humanos.
¿Verdad?
- Mira, un caimán. - ¿Un caimán?
¡Ya basta!
Subtítulos: Eiren Suárez
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