All language subtitles for All.About.My.Mother.1999.PROPER.DVDRip.XviD-SAPHiRE-Spanish-resync

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Original subtitles

Voy a llamar.

- Hola, Organización Nacional de Transplantes, dígame...

- Soy Manuela, del Ramón y Cajal. - Dime, Manuela.

- Tenemos un posible donante.

Se le ha hecho el primer electroencefalograma y hay consentimiento familiar.

Dame los datos.

Es un varón, de 35 años...

¿Grupo sanguíneo?

0 positivo. Pesa alrededor de 70 kilos.

Not a single drop!

- With Dodoti Diapers... - Dodotis!

You won't feel a drop!

- ¡Mamá! - ¿Que...?

La película va a empezar.

Voy,... voy.

Eva al desnudo.

¡Que manía de cambiar el título!

All about Eve significa "Todo sobre Eva".

"Todo sobre Eva" suena raro.

¿Que escribes?

Nada...

Futuros Premios Pulitzer.

Por favor, venga come, que tienes que hacer unos kilitos.

Por si algún momento tienes que hacer la calle para mantenerme...

Para hacer la calle, no hacen falta kilos sino un buen rabo...

¿Quién te ha enseñado a ti a hablar así?

- Tú preguntaste. - ¡Era una broma!

- ¿Y tu? - ¿Yo que?

¿Serias capaz de prostituirte por mí?

Yo ya he sido capaz de hacer cualquier cosa por ti.

Come.

¡Cazadores de autógrafos! No son personas.

Son animales que acuden en tropel como coyotes.

- Son tu público. Tus admiradores.

- ¡Que van a admirar esos!

Son delincuentes juveniles, retrasados mentales.

No son público de nadie.

Nunca vieron una comedia. Ni siquiera han entrado en un teatro.

Bueno, aquí hay una que si lo ha hecho.

La he traído para que te vea. Adelante, Eva.

- Creí que se habían olvidado de mí.

- Nada de eso.

Margot, ella es Eva Harrington.

- ¿Como esta, querida? - Encantada.

- ¿No te gustaría ser actriz?

- Bastante me ha costado ser enfermera.

Si fueras actriz, yo escribiría papeles para ti.

De jovencita, estuve en un grupo de aficionados.

No lo hacía nada mal.

Debo tener una foto por ahí.

Me gustaría verla.

Luego lo busco.

Mira, Esteban.

Encontré la foto.

Hacíamos un espectáculo con textos de Boris Vian.

Cabaret para intelectuales.

- ¡Feliz cumpleaños!

- ¿Ya? - Son las doce y media.

Música para Camaleones. ¿Como sabes que lo quería?

Porque se que te gusta Capote.

Léeme algo. Como cuando era pequeño.

"Prefacio.

Empecé a escribir cuando tenía ocho años."

¿No ves?, no soy el único

"entonces no sabía que me había encadenado de por vida...

a un noble pero implacable amo."

"Cuando Dios le entrega a uno un don, también le da un látigo...

y el látigo es únicamente para autoflagelarse."

Es suficiente para perder las ganas de escribir.

No seas bruta.

Es un prefacio maravilloso.

¿Que queres hacer mañana para festejar tu cumpleaños?

Me gustaría ver uno de los seminarios que haces.

¿Para que?

Estoy escribiendo un relato sobre ti, para mandar a un concurso.

Y quisiera verte en las dramatizaciones que hacen sobre la posible donación de órganos.

Ya, tengo que consultarlo con Mamen.

Ella es la psicóloga que lleva el seminario.

Muy bien, pues consúltalo.

Ahora, creo que no me gusta nada que escribas sobre mí.

Su marido ha muerto, señora.

¡No puede ser!

Acabamos de verlo en la UTI, y parecía que respiraba.

Eso ya se lo explicamos señora. Esas son las máquinas respiran por el.

¿Quiere que avisemos a algún familiar?

No tengo familia...

Solo a mi hijo.

¡Ay Dios mío! ¿Como voy a decírselo?

¿En vida, su marido le dijo algo...

en relación a la donación de órganos?

¿Le preocupaban esos temas?

En vida, a mi marido solo le preocupaba vivir.

Bueno, supongo que era solidario con la vida de los demás.

No entiendo....

Lo que mi compañero quiere decir es que...

los órganos de su marido pueden salvar la vida de algunos enfermos

Pero, para ello necesitamos su autorización.

¿O sea, que le pueden hacer un transplante?

No exactamente. Más bien, lo contrario.

Y ahora, vamos a comentar los incidentes de la simulación.

¡Mira por donde vas cuando cruzas la calle!

- ¿En que pensabas? - Nada, es que había tenido una idea.

Una idea. Dale las entradas al señor. Gracias.

¿Por que me miras así? ¿Estoy horrenda?

No, no. Estás más guapa que nunca.

Mira, debe ser el caballero ese que viene a buscarte.

Usted no es el Sr. Huntleigh.

Y usted tampoco.

¡Habrá que cortarle las uñas!

¡La camisa de fuerza, doctor!

Dígale que me suelte...

Por favor...

Suéltela.

Vamos, levántese.

Apóyese en mi brazo...

Senorita. Dubois.

Gracias.

Quienquiera que sea....

siempre he confiado en la bondad de los desconocidos.

Vamos, nena. Lo peor ya paso.

¡No me toques! ¡No vuelvas a tocarme, hijo de puta!

Cuidado con lo que dices.

Stella, ven aquí.

No volveré nunca más a esta casa.

¡Nunca!

Me gustaría pedirle un autógrafo a Huma Rojo.

- ¿Un autógrafo, con este tiempo? - ¿Y eso que tiene que ver?

¿Y si no sale nadie?

Espérate un poquito. Es mi cumpleaños.

¡Mira! Ya esta aquí el otoño.

- Adiós. - Hasta mañana.

¿Te ha emocionado mucho Nina Cruz, verdad?

No, ella no. Stella.

Hace 20 años, con el grupo de mi pueblo, hacíamos una versión del Tranvía.

Yo hacía de Stella.

Tu padre de Kowalski.

Algún día, tendrás que contármelo todo sobre mi padre.

No alcanza que me digas que murió antes que yo naciera.

- No es un asunto fácil de contar. - Me imagino.

Sino, ya me lo habrías contado.

Estuve a punto de pedírtelo como regalo de cumpleaños.

No estoy segura de que sea un buen regalo.

Te equivocas. No habría un regalo mejor.

Entonces, te lo contare todo cuando lleguemos a casa.

¡Esto del teatro es peor que ser monja de clausura! ¡Taxi!

Para ti, todo lo que no sea la ridiculez de heroina que pides es ser monja de clausura

Pues si.

A Alfonso XII, número 30.

Vámonos, déjalo ya.

¡Hijo mío!

Mañana, cumplo 17 años, pero parezco mayor.

Los chicos que vivimos solos con nuestra madre se nos pone una cara especial...

más seria de lo normal, como de intelectual o escritor.

En mi caso, es normal. Porque además, yo soy escritor.

Soy Lola, del Ramón y Cajal.

Si dime, Lola.

Tenemos un posible donante. Está en UTI.

Acaban de hacer el primer electroencefalograma, pero...

la madre todavía no ha dado el consentimiento.

Me das los datos.

No los tengo. Es el hijo de Manuela.

¿Manuela? ¿La que yo conozco? ¿La coordinadora?

Ha muerto, es horrible.

Desgraciadamente...

el resultado del encefalograma es lo que temíamos.

Hay que tomar una decisión, no tenemos tiempo.

¡Es del hospital! ¡Es del hospital!

¡Hay que ir para allá! ¡Hay que llamar!

- Hay que llamar ya. Tu tranquilo, ¿si? - Estoy tranquilo, pero llama.

Aeropuerto Alvedro. La Coruña

Hospital de La Coruña

Tres semanas más tarde

Ya estamos en la calle, cariño.

Ya salimos.

Está bien. Parece mentira.

- Noto que respiro igual que antes.

- Vas a respirar mejor. - Como uno de 18 ...

- Voy a hacer unos dulces cuando lleguemos. - No es necesario exagerar.

Anoche, mamá me enseñó una foto de cuando era joven.

Le faltaba la mitad.

No quise decírselo, pero a mi vida también le falta ese mismo trozo.

Estaba preocupada.

Creí que no me ibas a llamar nunca.

Te llamé en cuanto llegué a Madrid.

Me refiero a Argentina.

Te he llamado un montón de veces

pero no se, debí anotar mal el número de tu tía.

No estaba en la Argentina, Mamen. He ido a La Coruña.

¿Para que has ido a La Coruña?

He ido detrás del corazón de mi hijo.

Quien te ha dicho... Como... como sabe tú...

Yo misma busque en los archivos...

hasta encontrar el nombre y la dirección del receptor del transplante.

No debías haberlo hecho.

¡Además de un abuso, es el mejor modo de volverte loca!

- ¡Mírame, coño! - Ya lo se.

Lo mejor es que deje de trabajar en la O.N.T y me vaya de Madrid.

- No he dicho eso. - Pero lo piensas y tienes razón.

Creo que ni siquiera voy a deshacer el bolso.

Manuela, no estas para viajar sola. Está enferma.

Tienes que descansar y recuperarte.

Me quedo contigo esta noche.

- Pues, vente a casa. - Quiero estar sola, Mamen.

- Tienes que ser sensata. - ¿Como?

Hace 17 años, hice este mismo trayecto.

Pero al revés: de Barcelona a Madrid.

También venía huyendo,

pero no estaba sola.

Traía a Esteban dentro de mí.

Entonces, huía de su padre.

Y ahora, voy en su busca.

- ¿Continuamos por aquí? - Si, siga.

¡Pare! ¡Pare!

- ¡Hijo puta! - ¡Callate!

¡Tu estas loco! ¡Maricón! ¡Canalla!

¡Hijo puta!

- Pero, ¿que has hecho? - Le he dado con una piedra.

- Ayúdame a levantarlo al maricón. - Levántate, venga.

Venga, venga, levántate.

¿Estas bien? Ponte de pie.

Vamos venga. Vamos ligero.

Venga.

Tú eres un psicópata de mierda estas hecho tú, maricón.

Mira...

¿Ves aquella hoguera donde están las tres?

Pregunta por la Úrsula.

Dile que te manda Agrado. Ella te cuidará, anda.

¿Agrado?

¡Eres tú!

¡Manolita!

¿Estas herida?

No, no, no me has manchado tú.

¡No puedo creer que me hayas salvado la vida, pero cuanto te he echado de menos!

Dieciocho años sin decir ni mu, ni una carta, ni una llamada.

Pensé que habías muerta, hija puta.

Anda, vamos para casa y me cuentas.

Primero vamos a ir a una farmacia, que estas hecha un Cristo.¿Donde tomamos un taxi por aquí?

- Por allí.

A ver si tenemos suerte y no nos atacan por el camino.

- ¿Llevas navaja? - Si, y una piedra gordísima en el bolso.

Oye, que "bona nit".

- Perdona que te haya despertado.

- Oye, ven acá. - No. ¿Que quieren?

- Venga hombre, que no te vamos a comer. - ¿Que quieren?

Déjame que le explique.

Povidona iodada, puntos de aproximación...

Trombocid, gasas esterilizadas, y...

- ¿Tienes alcohol en casa? - No. Anoche estaba fatal y me lo bebí.

- No, para desinfectar.

No. Tengo vaselina, condones y mucho esparadrapo.

- ¿Algo más? - Alcohol, por favor.

Ay... Manolita, la Barceloneta.

Que tiempos... - ¿Te acuerdas?

Si. Ahora no muevas la cara, por favor.

¿Sabes algo de ella?

¿De quien? De Lola?

- Por desgracia. - ¿Que ha pasado?

La recogí porque estaba mal.

Bueno, como siempre, con todo lo que se mete.

Y una mañana, cuando volví del campo, harta de trabajar,

descubro que me había desvalijado toda la casa.

Relojes, joyas, revistas de los 70 donde yo me inspiro...

300 mil pesetas.

Lo que más me duele es...

que se llevara una talla de la Virgen del Pino que mi madre me había regalado.

¿Que para que coño la querrá ella? Si ella no cree en nada.

A menos que esté en una secta satánica y la quiera para una ceremonia de esas.

Ya veo que no ha cambiado.

¡Hacerme eso a mi, con todo lo que me debe!

Desde que nos conocimos hace 20 años en Paris, me he portado con ella como una hermana.

Nos pusimos las tetas juntas. Tú lo sabes mejor que nadie.

- ¿No has vuelto a verla? - No. Ni quiero.

¿Que pasa? ¿La estas buscando?

Si...

Tenemos algo pendiente.

Manuela, ¿por que te fuiste de ese modo?

¿No me vas a contar nada?

No puedo.

Otro día.

No vuelvas a desaparecer así.

A mi me gusta despedirme de la gente que quiero...

aunque solo sea para echarme a llorar hija puta.

¡No puede ser!

¡Si parezco el Hombre-Elefante!

Que exagerada. Estas un poco hinchadita nada más.

¿Un poco hinchada? ¿Adonde voy con esta cara?

Venga a comer.

Mujer, ¿por que te has molestado?

Ensalada, ¡que rica!

¡Como me duele al masticar!

No voy a poder ni mamarla.

Hoy no debes ir a trabajar.

¿Y que hago?

Lola me dejó sin un puto duro. Tengo que trabajar.

¡Que delicia! Dulce de leche. Y la empanada.

Mi provoleta.

Yo también tengo que trabajar.

Si quieres, buscamos trabajo juntas.

Ay si.

Desde que te fuiste, no he vuelto a comer como Dios manda.

También, porque claro, al ser modelo tengo que cuidarme.

Lo malo de esta profesión, que tienes que estar buena por cojones.

Y siempre atenta a los últimos avances tecnológicos en cirugía y cosmética.

Estás estupenda.

No hay nada como un Chanel para sentirse respetable.

Estas respetable.

¿Y yo? ¿No estoy un poco puton con este traje?

Mejor.

Porque estas monjas solo ayudan a putas y a travestis. O sea que...

¿Y el Chanel este es autentico?

No. ¿Como voy a gastar medio millón en un Chanel autentico con la de hambre que hay en el mundo?

Yo lo único que tengo de verdad son los sentimientos...

y los litros de silicona que me pesan como cristales.

Me siento tan bella, Manolita. Y no tengo edad.

Eso es por la paliza.

Por la paliza que han metido en los últimos 40 años.

- Hola. - Pasen.

¿Buscan a alguien o puedo ayudarlas yo?

Venimos a ver a esa que va al campo.

Esa tan mona...

La hermana Rosa. Está en el taller. Pasen, pasen.

Gracias.

Rosa, mira, visitas.

¿Que te han hecho en la cara?

Nada, una paliza. Gajes del oficio.

- ¿Podemos hablar? - Claro.

Vamos al vestidor, que estaremos más tranquilas.

Mi amiga y yo queremos dejar la calle...

...pero tenemos que trabajar.

De lo que sea, aunque sea limpiando escaleras, da igual.

La verdad, es que no hay mucho más.

Bueno, basureras o aprender aquí en el taller a hacer artesanías.

Manteles de petit-point, centros de flores secas. Sientense.

Pues, yo prefiero de basurera.

Y tú, ¿que sabes hacer? Además de la calle.

He trabajado de cocinera en un restaurant.

Es medio cirujana.

Mira que cara. Me lo ha hecho ella.

Ni Pitanguy. Es paisana de Lola.

¿Ah si? ¿Y sabes algo de ella?

Hace más de 18 años que no la veo.

A mi me desvalijó la casa.

Pues estuvo aquí.

Hará unos cuatro meses.

La ayudamos a desintoxicarse.

La cuide yo durante el mono...

...pero ya sabes como es desapareció de la noche a la mañana.

Si la ven, díganle que me gustaría despedirme antes de irme a El Salvador.

¿Te vas a El Salvador?

Pues no se si apuntarme.

Porque yo siempre he pensado que en el 3er. mundo, yo podría dar lo mejor.

Pues, vente mujer. Así no voy sola.

Aquí la calle esta cada día peor, hermana.

Y si tuviéramos poco competencia con las putas, las drags nos están barriendo.

No puedo con las drags. Son unas mamarrachas.

Han confundido circo con travestismo.

Que digo circo. Mimo.

Yo una mujer, un pelo, una uña...

una buena verga para mamar o para criticar...

Pero vamos, ¿donde hemos visto una mujer calva?

No puedo con ellas, ¡son unas mamarrachas!

En El Salvador no creo que haya muchas drags.

Están en plena guerrilla.

¿Ah si? No lo sabía.

Voy a sustituir a unas monjas que asesinaron.

Pues no se si lo que mejor me viene a mi en este momento es una guerrilla.

Que bruta eres, Agrado.

O sea, que tú has sido cocinera.

Si.

¿Quien? ¿Esto?

¡Lo mejor!

¡Que sorpresa!

Hola, mamá.

¿Interrumpimos?

No importa. Para una vez que vienes a vernos.

- Mira mamá, esta es Manuela. - Hola, mucho gusto.

Entren, no se queden en la puerta.

Manuela es cocinera.

Y como se a ido Florinda, he pensado que...

Gracias, tesoro. Entre Vicenta y yo nos apañamos.

No se como. Si solo Papá necesita dos personas.

- ¿Por cierto donde esta? - En la calle, con el perro.

- ¿Solos? - Si, claro.

¿Y si se pierden?

El perro sabe volver, no te preocupes.

¡Que pena! Teníamos ganas de verlos.

Luego salimos a buscarlos, pero antes tenemos que hablar.

Acompáñame al estudio.

Siento que mi hija la haya hecho venir para nada.

- No pasa nada. - Mamá, ponla unos días a prueba.

No tendrías que preocuparte por papá. Manuela es enfermera.

- ¿Además de cocinera? - Si.

No necesito a nadie para cuidar de tu padre. Me gusta hacerlo yo.

Me parece muy bien. Muchas gracias de todos modos. Debo irme.

Adios.

Manuela...

Esperame aqui, no tardo nada.

¿Como te atreves a traer una puta a casa?

No es fácil encontrar un servicio mamá. Nadie los aguanta.

¡Pero una puta!

Eso no justifica que seas una grosera con ella.

No me gusta que una extraña me vea falsificando Chagales.

¿Tan difícil es de entender?

De todas formas, Manuela ya no es más puta. Lo ha dejado.

¿Desde cuando la conoces?

Desde esta mañana.

¿Esta mañana? ¡Eres increíble, Rosa!

Mamá mi trabajo es ayudar a la gente.

Aunque acabe de conocerla.

El mío no.

Y no pongas esa cara. Eso no significa que sea intolerante.

- Rosa, voy a proponerte un trato. - ¿Un trato?

Estoy dispuesta a darle una oportunidad a esa mujer si tu no te vas a El Salvador.

Mamá, no me crees más dudas. Que ya tengo bastantes.

¿Como no vas a tener dudas? Ese viaje es un suicidio.

O mejor dicho, un parricidio.

Bueno, te dejo.

Que Manuela está esperando.

¡Eso es! Cualquier puta, cualquier salvadoreño son más importantes que tu padre y que tu madre.

- No empieces mamá. - En vez de ir a El Salvador, deberías ir a un psiquiatra.

Si, no nos vendría mal a ninguna de las dos.

¿No querías ver a tu padre y al perro?

Otro día.

¿Estás bien?

Adiós, mamá.

- Hola, Vicenta. - Rosa, querida.

- Que delgada estas. ¿Que no comes? - Si, si como.

- ¿Has visto a una chica rubia abajo? - No.

- Adiós. - Cuídate y come.

Siento mucho lo de mi madre, Manuela.

Lo siento.

¿Nos vamos?

No puedo con mi madre. Me enferma.

- ¿Tú tienes padres? - Murieron.

O sea, que estas sola.

Supongo que si.

Que mala cara tienes.

No me encuentro muy bien.

Tengo unas ganas de vomitar.

A ver...

- ¿Has ido al médico? - No.

Tendrías que ir. Puede ser una simple gastritis.

¿Podemos ir a tu casa hasta que se me pase?

Pues...

¿Tienes casa?

Si, acabo de alquilar una, pero está casi sin amoblar.

Está todo desordenado.

Me instalé hace cuatro dias.

¿Quieres recostarte en mi cama un rato?

No, voy a sentarme aquí, en el sofá

Vale. Hasta que se me pase.

Me voy a quitar esto.

¿Quien es este chico tan guapo?

Esteban, mi hijo.

Esteban... Creí que estabas sola.

Murió en un accidente.

Lo siento, Manuela.

No toques el cuaderno, por favor.

Vamos, nena Ya paso lo peor.

No me toques. ¡No vuelvas a tocarme, hijo de puta!

¡Cuidado con lo que dices!

Stella, ven aquí.

No volveré a esta casa nunca más.

¡Nunca!

Pasa, Nina.

No soy Nina. Soy Manuela.

Usted no puede estar aquí.

Nina se ha ido.

¿Que?

¿Donde está Nina?

No se. Solo la vi salir corriendo.

Si me dijo que me esperaba en su camarín.

¡No puede ser!

Llevamos solo dos semanas.

¡No puede hacerme esto!

¿Tienes coche?

No. ¿Donde quiere ir?

No lo sé.

¿Sabes conducir?

Si.

No lo comentes, pero Nina tiene problemas con la droga.

No conozco Barcelona. ¿Tú sabes donde se puede ir la comprar a estas horas?

No, pero es fácil enterarse.

Gracias...

Quienquiera que seas...

siempre he confiado en la bondad de los desconocidos.

Yo no sé conducir.

Nina es quien conduce.

- ¿Quieres? - No, gracias.

Empece a fumar por culpa de Bette Davis.

Por imitarla.

A los 18 años, ya fumaba como un carretero.

Por eso, me puse Huma.

Huma es un nombre muy bonito.

Humo es lo único que ha habido en mi vida.

También ha tenido éxito.

El éxito no tiene sabor ni olor.

Y cuando te acostumbras a eso, es como si no existiera.

Dios mío, ¿donde habrá ido esta chica?

Me parece que esta aquí.

Quédate aquí, ya vuelvo.

El es un hijo de puta. Le esta haciendo la película a todo mundo.

Y como no soy de aquí ...

Que no me toques.

Oye, Nina...

Huma te está esperando.

Y tu, ¿quien coño eres?

Está en el coche.

Tengo de todo.

¡Joder, mi bolso!

Ecstasy, toot.

- ¿Quien es? - Soy Rosa.

- Hola Manuela. - ¿Que tal?

- ¿Estás sola? - Si, acabo de levantarme. Pasa.

¿Tan tarde?

Anoche salí, me acosté bastante tarde.

- ¿Quieres desayunar? - No, gracias.

- ¿No tienes hambre? - Así que has vuelto a la calle...

Ahora que yo quería proponerte una manera de ganar dinero sin moverte de casa.

Propónmela. Yo no soy puta.

Me han puteado mucho en la vida, pero nunca he sido puta.

¿Por que me mentiste?

Cosas de Agrado. El vestido también era de ella.

Bueno, ahora cuéntame. ¿Como puedo conseguir dinero sin moverme de aquí?

Que me muero de curiosidad.

¿Cuanto me cobrarías por el alquiler de una habitación?

¿Alquilarte una habitación? ¿Para que?

Voy a dejar a mis compañeras unos meses.

¿Y el viaje a El Salvador?

No me siento bien Manuela.

No puedo viajar así.

¿Y para que quieres instalarte aquí, si además estas enferma?

Estoy embarazada.

Embarazada.

¿Y que piensas hacer?

Pues tenerlo. ¿Que quieres que haga?

Pensé que, aquí en tu casa, seria menos escandaloso.

Y el padre, podría echarte una mano, ¿no?

- ¡El padre! - ¡Dios sabe donde estará el padre!

Pero tu sabrás quien es, supongo.

Pues, claro Manuela. ¿Por quien me tomas?

Perdón.

Fue tu paisana, Lola.

¡Hijo de la gran puta! ¡Lola!

¿Porque te pones así, Manuela?

¿Que por que me pongo así?

¿De cuanto estas?

De tres meses, creo.

Estoy muy preocupada.

¿Preocupada? No me extraña.

Hoy he sangrado, esta mañana.

¿Has ido al médico?

Voy a ir mañana al Hospital del Mar.

Quería saber si me podías acompañar.

Si, claro.

Gracias.

¿Y lo del alquiler?

Lo siento.

No te puedes quedar aquí.

- ¿Si? - Buenas tardes. ¿Molesto?

Te estaba esperando.

No sabia donde mandarte el bolso.

Aquí lo tienes.

Gracias.

¿Está todo?

Si, está todo.

- Gracias por lo de anoche. - Por favor.

Me encantaría hablando contigo, pero voy falta de tiempo.

- ¿Quieres que te ayude en algo? - Si, por favor, abróchame.

¿Como te llamabas?

¿Te gustaría trabajar conmigo?

- ¿Haciendo que? - Haciendo de todo.

De todo, menos acostarnos juntas. Ya tengo bastante con Nina.

La verdad es que estaba buscando trabajo.

Necesito una asistente personal. Alguien en que pueda confiar.

- Tú no me conoces. - Me basta con la exhibición de anoche.

Pero Nina, ... me odia.

Nina odia a todo el mundo, incluida ella misma.

Bueno...

Pues, ¿cuando empiezo?

- Ahora mismo, si puedes. - De acuerdo.

Pregunta a Nina que quiere para cenar.

- Para mi, solo una esqueixada de Can Pintxo. - ¿Algo más?

Si pudieras conseguir un ansiolítico para Nina... hoy estaba muy nerviosa.

- Yo tomo Lexotin. - ¡Estupendo!

No digas nada del padre.

¿Por que te cae tan mal Lola?

Lola tiene lo peor de un hombre...

y lo peor de una mujer.

Te contaré una historia.

Yo tenía una amiga, que se casó muy joven.

Al año, su marido se fue a trabajar a Paris.

Y quedaron que la llevaría, cuando estuviera situado.

Pasaron dos años.

El marido ahorró un dinerito y se instaló en La Barcelona para montar un bar.

Ella se reunió aquí con el.

Dos años no es mucho tiempo...

pero el marido había cambiado.

El no la quería.

El cambio era más bien físico.

Se había puesto un par de tetas más grandes que las de ella.

Mi amiga era muy joven.

Estaba en un país extranjero.

No tenía a nadie.

Exceptuando el par de tetas nuevas, el marido no había cambiado tanto...

así que... terminó aceptándolo.

Las mujeres hacemos cualquier cosa, con tal de no estar solas.

Las mujeres somos más tolerantes, pero eso es bueno.

Somos gilipollas.

Y un poco lesbianas.

Escucha el final de la historia.

Mi amiga y su marido con tetas

...se montaron un chiringuito aquí en la Barceloneta.

El se pasaba el día en un bikini microscópico, volteándose todo lo que aparecía...

Y a ella le hacia un escándalo si andaba con bikini

...o se ponía una minifalda.

¡El muy cabrón!

¡Como se puede ser machista... con semejante par de tetas!

Siéntese.

- ¿Quien es la paciente? - Ella.

¿Y?

Mi hermana está embarazada.

Segundo nuestros cálculos, debe estar de unos tres meses.

Esta es la primera revisión que se hace.

Y ayer y hoy he sangrado un poco.

Recuéstese en la camilla y descúbrase la parte de abajo.

Tranquila.

- Póngase esto. - Gracias.

En principio, según la ecografía el feto está bien.

¿Viven juntas?

- No. - Si.

¿En que quedamos?

Ella vive con nuestra madre, pero todavía no le ha contado nada.

¿Suele tener tensión alta?

Si, soy hipertensa.

Tiene una amenaza de aborto.

Debe moverse lo menos posible.

Pero yo no puedo dejar de trabajar.

Su único trabajo es estarse quieta y no hacer más tonterías.

Dígale a su madre que le vigile la tensión.

Tiene que hacer dieta sin sal y reposar.

Se lo diré.

Doctor, yo trabajo con gente alto riesgo.

Así que me gustaría que en los análisis, me hiciera también la prueba del SIDA.

¿En que trabaja?

Es asistente social.

¿Cuando podemos recoger los análisis?

Dentro de 15 días.

Tienes que decírselo a tu madre, Rosa.

Necesitas que alguien te cuide.

Ya conseguí trabajo. Ahora voy a estar ocupada todo el día.

¡Oye Rosa!

Tu me estas pidiendo que sea tu madre y no tienes derecho.

Tú tienes una madre, aunque no te guste.

¡A los padres no se los elige! ¡Son lo que son!

¡Rosa, ay Dios!

No me hagas chantaje. Por favor. Por favor.

No se si he hecho bien llamando a la clínica.

Has hecho lo que tenías que hacer, cariño.

Es que si le creo a ella, no podría seguir con Stanley.

Entonces, no le creas. Lo importante eres tu y tu niño.

Pero, ¿y si mi hermana me ha dicho la verdad?

¿Blanche?

Blanche no está en condiciones de decir la verdad.

Ni aunque quisiera, coitada.

¿Donde está mi corazón?

Se refiere a su joyero, que tiene forma de corazón.

Creo que está por aqui. Mira, aqui está.

- Necesito un collar. - Vamos a buscar.

¿Como se llama el caballero ese con el que has salido?

Huntleigh.

¿Ha llamado mientras estaba en el baño?

- No. - ¡Que raro!

¿Por que me miras así? ¿Estoy horrenda?

Estás más guapa que nunca.

- Con este collar, estaré mucho mejor. - ¿Te ayudo?

Así que te vas de vacaciones.

Que suerte, chica. Me das una envidia.

Ahí lo tienes.

Debe ser el caballero que viene a buscarte.

- Segunda. Faltan 15 minutos. - Entra.

- ¿Todavía no ha llegado? - No se donde estará.

Yo me pasado todo el día en la TV. No las he visto.

- ¿Y Nina? - ¿No estaba contigo?

Acabo de dejarla en casa acostada.

- ¿Acostada? - ¿Que le pasa?

Debe haberle sentado mal la cena. Esta mañana estaba fatal.

¿Y porque no me dijiste nada cuando te llame desde la TV?

No queríamos que estuvieras nerviosa durante la grabación.

- ¿La ha visto un medico? - Claro.

Tiene gastroenteritis. Le he dado limonada Como dijo el médico. Mañana estará mejor.

Entonces, ¿suspendemos?

Me gustaría hablar con Huma, por favor.

Si. Espera afuera.

Cinco minutos.

¡Que si!

- Dime la verdad. - Está puesta hasta las trancas. No puede ni hablar

Salió despues que te fuiste a la TV. No sabía que yo iría a tu casa.

Pensó que me quedaría contigo.

¿Que hacemos ahora?

Si no temes que te de un infarto, yo podría sustituirla.

Conozco su papel de memoria, de oírlo por los altavoces.

But can you act?

Se mentir muy bien. Y estoy acostumbrada a improvisar.

Eso ya lo he visto.

Mi hijo decía que era muy buena actriz.

Ni siquiera sabía que tuvieras un hijo.

¡Tercera! Cinco minutos.

Huma, ¿que hacemos? No podemos esperar más.

Felicidades, Blanche.

Tu regalo de cumpleaños.

Gracias, Stanley. Por que te has molestado.

Espero que te guste.

Pero si es...

Una billete de autobús.

Un billete de vuelta para el martes.

¿Estas insinuando que me marche?

¿Tu que crees?

- Pero, ¿por que le hiciste esto? ¿Por que? - ¡Estoy harto de que me insulte!

¡Estoy hasta los cojones de verlas a las dos cuchicheando delante de mis narices!

¡Ay! No te vayas, por favor. ¡No te vayas!

- ¡Suelta! Joder, ¡me has roto la camisa! - ¡Que bruto!

¿Bruto? Ya lo era cuando nos conocimos.

Pero, te recuerdo que en mi puta vida, nunca fue un problema para ti.

Un día, me enseñaste la foto de vuestra casa.

Una maravillosa mansión llena de columnas.

Yo te saque de entre esas columnas, y te enseñé a ser feliz.

Y nos reímos y fuimos felices juntos.

Hasta que apareció tú hermana Blanche.

Stella, ¿que te pasa?

Llévame al hospital, por favor.

Enhora buena por lo de anoche. Me han dicho que estuviste muy bien.

No sabes como fue. Lastima que no vinieras.

Me encontraba fatal. Me llamó Agrado para decírmelo.

Debe haber llamado a medio Barcelona.

¿Y tú? ¿Estás haciendo todo lo que te dijo el médico?

- Vengo de verle. - ¿Y?

- He ido por los análisis. - Me había olvidado que era hoy.

Soy seropositiva.

Repetiremos los análisis.

Pero, ¿como se te ocurrió follar con Lola?

¿No sabes que se pica desde hace 15 años?

¿En que mundo crees que vive, Rosa? ¿En que mundo?

No lo sé.

¿Has hablado con tu madre?

¿Con tus compañeras?

Tampoco.

Ahora vamos por tus cosas y te instalas aquí.

Gracias.

- Hola, Manuela. - Hola.

Estuviste maravillosa. ¡Maravillosa!

Gracias.

- Hola, buenas tardes. - Aquí llega la mosquita muerta.

- ¿Que pasa? - ¿Que pasa?

¡Si lo tenías todo planeado, hija de puta!

Nina, ¡no insultes!

Tú eres igualita que Eve Harrington. Y tu te aprendiste el texto de memoria a propósito.

Coño, que es imposible aprendérselo oyéndolo solo por los altavoces.

¿Por quien me has tomado? ¿Por gilipollas?

Los altavoces me ayudaron a recordarlo.

El papel de Stella me lo se desde hace años.

- ¡Así, que casualidad! - ¡No te lo puedes imaginar!

¿Que te dije?

¿Que buscaba la primera noche en este camarín?

¿O vas a decirme que llegaste aquí por casualidad?

No, no fue casualidad.

Bueno, no las molesto más. Recojo mis cosas y me voy.

Manuela, creo que deberías darnos una explicación.

Un Tranvía Llamado Deseo ha marcado mi vida.

Hace 20 años, hice de Stella con un grupo de aficionados.

Allí conocí a mi marido.

El hacía de Kowalski.

Hace dos meses, vi su versión en Madrid.

Fui con o mi hijo.

Era la noche de su cumpleaños.

Y a pesar de que llovía a mares, las esperamos en la calle...

porque el quería un autógrafo tuyo, Huma.

Era una locura esperar bajo la lluvia.

Pero, como era su cumpleaños, no me atreví a decirle que no.

Ustedes dos tomaron un taxi y el corrió detrás.

Y un coche que venia por Alcalá lo atropelló.

Y lo mato.

Esa es la explicación.

Esa es la explicación, Huma.

Muevete, Rosa, que no puedo pasar.

Huma, ¿que haces aquí?

Hola. He venido a pagarte.

Ayer, te viniste sin cobrar.

Ella es mi hermana Rosa.

- Hola. - ¿Que tal?

Deja que te ayude.

Vamos por el ascensor.

- ¿Y Nina? - La he dejado con Mario. Te manda saludos.

Deja las bolsas aquí Huma.

Tu vete a descansar un ratito, Rosa.

- No estoy cansada. - No discutas.

Siéntate, Huma.

- ¿Quieres tomar algo? - No, gracias.

Es como una niña pequeña.

No he podido dormir en toda la noche, pensando en tu hijo.

Recuerdo perfectamente su rostro bajo la lluvia

con el cuaderno en la mano.

Me parece estar viéndolo.

No quiero hablar de mi hijo.

No puedo.

Además de pedirte perdón, Nina y yo querríamos que volvieras con nosotras.

Rosa está enferma.

Necesita de alguien que se ocupe de ella todo el día.

No puedo dejarla, sabes. Lo siento.

No se por donde tirar, Manuela.

¿Por que no ingresas a Nina a una clínica?

Se no terminamos el contrato, la compañía me denunciará en Magistratura.

Búscale una substituta...

y termina tus compromisos con la compañía.

Sin Nina, no puedo hacer la función.

Ella está enganchada a la heroína, pero yo estoy enganchada a ella.

- ¿Quien era? - Agrado.

¿Le has abierto?

Tendrías que haberle dicho que estamos ocupadas.

Lo digo sobre todo por ti.

Ven, recuéstate aquí en el sofá. Y deja de moverte.

¿Que le pasa, exactamente?

Un accidente.

Ah. ¿De que tipo?

Uy. ¿Como no se me había ocurrido antes? Agrado podría ocupar mi puesto.

Claro.

Agrado es a la que no le querían abrir la puerta.

Bueno esas son cosas nuestras, pero, para ti es ideal.

¿Que edad tiene Agrado?

Mayorcita. Entre 30 y 50.

¿Y Agrado es su nombre real?

No, es su nombre artístico. Como Huma.

¿Sabe por que me puse Huma?

Si.

Me lo ha contado Manuela.

Ah. ¿Y que más te ha contado?

Pues todo. Me lo ha contado todo.

Lo tuyo con Nina.

Lo de la heroína...

y que lo de Uds. tiene muy mal final.

¿A si? ¿Y que más te ha dicho?

Es que soy muy curiosa.

Y que tú, como actriz eres maravillosa...

pero, como persona, estás muy equivocada.

¿Y que más?

Y que no dijera nada.

¿Que llevas en esa bolsa? Ven entra.

- Cava y helado. - ¿Y eso?

Para celebrar tu éxito en el teatro, cabrona.

Gracias. Ven entra.

Pero bueno, ¡que sorpresa!

Tres chicas solas en una casa con pocos muebles, pero bueno...

siempre como casarse con un millonario.

- ¿Que tal, hermana Rosa? - Huma, ella es Agrado.

Encantada, soy fans.

¿Que tal?

Huma, tú eres una diosa, una leyenda viva.

Ya te digo que soy fans, así en plural.

Pero como estuvo mi Manuela la otra noche.

No se como estaría por la tarde, pero por la noche lo que he podido llorar.

Y tú, ¿no tenías que estar en El Salvador?

Si, pero ya no voy. Me quedo aquí.

Agrado, ya no trabajo con Huma.

Y antes que llegaras, estábamos comentando que tú podrías ocupar mi puesto.

¿Yo, haciendo de Stella?

Pues me veo más haciendo de Blanche, no sé.

Substituirme a mi, no a Nina y mucho menos a Huma.

Gracias, Manuela, pero no creo que...

ponla a prueba unos días. No es tan bruta como parece.

Si lo soy, Huma. Y mucho. Ahora mismo, no me estoy enterando de nada.

Así, que te voy a dar la botella, para pararnos un poco.

Traje helado.

Venga, vamos a beber y así aflojamos un poquito.

Voy a por los vasos.

Solo voy a tomar un poquito de helado, porque no puedo beber alcohol.

Yo me apunto al trago.

Oye, ¿que le pasa a Manuela que la noto tan rara?

¿No se le abra subido el éxito a la cabeza tan pronto, verdad?

Es que quiere encasquetarte a Huma.

A mi Prada me parece ideal para monja.

El problema es que como me sienta todo bien, soy muy ecléctica.

¿Saben que me han salido sabañones desde que estoy en Barcelona?

¿Ah si? Pues mi madre tenía una receta...

Se acabo. ¿Quieren que vaya por más?

Me encantaría, pero no.

- ¿Donde esta el baño? - Ahí, al ladito.

¿Ahí? Perdona.

A ver si me pones al día de lo que esta pasando en esta casa. Que ni que fuera una extraña.

- Mañana te lo cuento. - No le digas nada.

Que esta no es capaz de tener la boca cerrada.

Yo sé muy bien como tener la boca cerrada.

Les he seguido la corriente como una inglesa, para que doña Sumé no se percate de nada.

Pero si soy un modelo de discreción. Hasta cuando me estoy comiendo una polla se ser discreta.

La cantidad de pollas que me comido en lugares públicos...

sin que nadie, excepto el interesado se diera cuenta.

¡El tiempo que hace que no me como yo una polla!

¡Pues a mi me encanta la palabra "polla"!

¡Y "pollon"!

Me tengo que ir.

- ¿Estás bien? - ¿Qué?

- ¿Estás bien? - Mejor que nunca.

Agradito, por que no la acompañas a tomar un taxi.

Ah, me olvidaba. Esto es para ti.

Gracias.

- Bueno niñas, adiós. - Hasta luego.

Tú me tienes que enseñar a ladrar.

He estado un poquito ordinaria con Huma porque le he dicho de todo.

¿Así? No pasa nada.

¿Que dos hermanas tan distintas, verdad?

- Ah, ¿pero son hermanas? - Eso me ha dicho Manuela.

Si ella lo dice...

- Me parece que son un poquitos liantas. - Hay que cogernos el punto.

Oye Agrado, ¿tu sabes conducir?

- De joven, fui camionero. - ¿Ah si?

En Paris, justo antes de ponerme las tetas.

Luego, deje el camión y me hice puta.

- ¡Que interesante! - Mucho.

Un cheque.

- 150 mil. - ¡Que generosa!

¿Que es?

Un autógrafo de Huma, para Esteban.

Querido Esteban, este es el autógrafo que nunca llegue a escribirte...

y no porque tu no lo intentaras.

He sido una estúpida, echándole margaritas a los cerdos.

- ¿Lo dices por mi? - Por ti y por tu amigo, el Sr. Mitchell.

Vino a verme y repitió exactamente las cosas que le has contado.

- Así que lo eche. - ¿Lo echaste a Mitch?

Si. Y volvió a pedirme perdón, con un ramo de rosas.

"Perdón", decía. Pero hay cosas que son imperdonables.

La crueldad no merece perdón.

Es lo único que no se puede perdonar.

¿Que?

- ¿Aprendiéndote el papel tu también? - Yo no mujer.

- Pues deberías hacerlo, por si acaso... - ¿Tu crees?

¿Te importa dejarme sola?

¿Para que? ¿Para fumarte un chino? ¿Ya no te puedes esperar hasta el final?

Si lo sabes, ¿para que me preguntas?

Si no quieres que le diga a Huma, fúmatelo en el baño donde yo no te vea.

No tengo porque ver tus espectáculos.

Bueno.

Vigila la puerta.

Ya se que, cuando se es joven... bueno, tampoco eres una niña...

esas cosas no tienen valor.

Pero, eres mona, proporcionadita...

chiquitita, pero mona.

Has adelgazado ...

Pero, con todo lo que te metes...

Pero bueno, lo importante es que has adelgazado...

tienes talento...

limitadito, pero tienes tu talento...

y, sobre todo, una mujer que te quiere.

Y tú lo cambias todo por la heroína.

¿Tú crees que te compensa? Pues no te compensa.

No te compensa.

Lo cambio por un poquito de paz. Vamos, ayúdame.

Te estas quedando escurrida.

Comparada contigo, desde luego.

Oy, ¡que vicio tan feo tienes!

Agrado, ¿nunca has pensado en operarte del todo?

Las operadas no tienen trabajo.

A los clientes les gustan neumáticas y bien dotadas.

¿Reumáticas? Que raros son los tipos.

Reumáticas, no. ¡Neumáticas!

Un par de tetas duras como un par de ruedas recién infladas...

y además un buen rabo.

Agrado, enséñame la polla.

A ti te ha sentado fatal ese chino.

Que a lo mejor a mi también me gusta.

Ya tienes bastantes problemas y no necesitas más complicaciones.

Venga. Que tienes que salir. Y cuidado, no le vomites a nadie encima.

Al público le encanta. No ves que hago de preñada, se creen que es por el papel y flipa.

En la próxima escena, ya no estás preñada. Y ya has parido al muñeco.

Es verdad.

Me voy. ¿Pero luego me enseñas la polla?

Después te enseño la polla y comes un pisco.

Esta juventud no le hace asco a nada.

Unos meses más tarde

Le voy a poner Esteban.

¿A tu hijo?

¿Y eso por que?

Por el tuyo.

Este niño va a ser de las dos.

¡Ójala!

Ójala estuviéramos solas en el mundo...

sin ningún compromiso.

Tú y tu hijo para mi sola.

Pero tienes familia, Rosa.

Voy a peinarte y a maquillarte un poco.

- ¿Para que? - Me gusta verte guapa.

Además, he llamado a tu madre.

Vendrá a verte esta tarde.

¿Mi madre?

Tienes una madre. ¿No te acuerdas?

¿Y que le digo?

Que la quieres. Yo que sé.

Pasa, Huma.

No, no soy Huma. ¿Puedo pasar?

Claro, Mario, pasa.

- Que pronto llegas hoy. - Si...

- ¿Que haces? - Nada, planchando un poquito.

¿Te pasa algo?

Bueno, anoche no dormí bien sabes.

Llevo todo el día nervioso.

¿Tu no me harías una mamada?

Oye, aquí nos entra en la cabeza que yo estoy jubilada.

Bueno, no quiero que pienses eso....

Lo que pasa, como llevo todo el día nervioso...

pues creo que una mamada me relajaría.

Mámamela tú a mi, que yo también estoy nerviosa.

Bueno, pues seria la primera vez que le como la polla a una mujer...

pero, si es necesario...

¡Que obsesión de toda la compañía con mi polla!

Ni que fuera la única. ¿Tu no tienes polla?

Si.

¿Y te va la gente pidiendo por la calle que le comas la polla, porque tu tengas polla?

- ¿A que no? - No.

Pues mira...

te voy a comer la polla, para que veas lo abierta que soy...

y lo sensible que soy con todas estas cosas..

Maldito teléfono, ¿donde esta?

¿Si?

Vale, no te preocupes. Ya me ocupo yo de todo.

¿Vamos a mi camarín? Digo por si viene Huma, no vaya a ser que ...

Huma no puede venir. Está en el hospital con Nina.

- ¿En el hospital? ¿Que ha pasado? - Han estado a punto de matarse la una a la otra.

¡Joder!

Toma.

Entonces habrá que suspender.

- No digas nada. - Pero, algo habrá que decir.

Si, pero no hace falta decir la verdad.

- Ya inventare yo algo. - Claro.

¿Y?

- Hola, ¿que tal? - Hola.

Pase.

- ¿Donde esta? - Ahí, en la habitación.

Y yo preocupara, creyendo que estabas en El Salvador.

Ya veo que has aprendido a mentir.

No sabía como decírtelo.

¿Y ahora que vas a hacer?

¿Vas a dejar la Orden? ¿Te vas a casar?

Mamá, que cosas preguntas.

Contigo, nunca se sabe.

Por lo menos, yo.

Hasta de esto, he tenido que enterarme por tu amiga.

No se que hubiera hecho sin ella.

¿Como está papá?

Como siempre. No sé...

peor.

Se no te importa, prefiero no decirle nada.

De todos modos, tampoco se enteraría.

- ¿Y Sapic? - Bien.

Rosa, no se que hacer.

¿Que esperas tu que haga?

Nada, mamá.

No esperas nada de mí.

No es eso.

Lo que quiero decir es que no me lo pongas más difícil, eh.

¿Quiere tomar algo? Me estoy preparando un té.

No, gracias.

¿Que tiene Rosa? Por teléfono, no me he enterado muy bien.

Según la ecografía, tiene placenta previa.

Cuando llegue el momento, habrá que practicarle una cesárea programada.

Mientras tanto, tiene que hacer reposo absoluto.

¿Crees que debería llevármela a casa?

Ya sabes como está el padre. Tengo que estar pendiente de él como si fuera un niño.

Ya. Usted es su madre...

pero creo que Rosa está mejor aquí.

Esa es la impresión que me ha dado.

Si necesitas dinero, me lo pides....

- y, por favor, mantenme informada. - Si, descuide.

Muchas gracias.

- La acompaño. - No, por favor.

No se lo que he hecho mal con Rosa.

Desde que nació, fue como una extraterrestre.

¿Tú tienes hijos?

Si, uno.

¿Y te entiendes bien con el?

Murió.

Lo siento.

Por causas ajenas a su voluntad...

dos de las actrices que diariamente triunfan sobre este escenario

hoy no pueden estar aquí. Pobrecillas.

Así que se suspende la función.

A los que quieran, se les devolverá el dinero de las entradas.

Pero a los que no tengan nada mejor que hacer...

y para una vez que vienen al teatro, es una pena que se vayan.

Si se quedan...

yo prometo entretenerlos contando la historia de mi vida.

Adiós. Lo siento, eh.

Si les aburro, hagan como que roncan. Así.

Yo me cosco enseguida y para nada hieren mi sensibilidad.

De verdad.

Me llaman la Agrado...

porque, toda mi vida, solo he pretendido hacerle la vida agradable a los demás.

Además de agradable soy muy autentica.

¡Miren que cuerpo!

Todo hecho a medida.

Rasgado de ojos: 80 mil.

Nariz: 200 mil.

Tiradas a la basura, porque un año después me la pusieron así de otro palizón.

Ya se que me da mucha personalidad, pero si llego a saberlo...

no me la toco.

Continuo.

Tetas: dos, porque no soy ningún monstruo.

70 cada una pero a estas las tengo ya, súper amortizadas.

Silicona en...

¿Donde?

Labios, frente, pómulos

caderas y culo.

El litro cuesta unos cien mil...

Así que hagan las cuentas, porque yo ya las perdí.

Limadura de mandíbula: 75 mil.

Depilación definitiva al láser.

Porque la mujer también viene del mono. Tanto o más que el hombre.

60 mil por sesión.

Depende de lo barbuda que uno sea. Lo normal es de 2 a 4 sesiones.

Pero, si una es folklórica, necesitas más, claro.

Bueno, lo que les estaba diciendo...

Que cuesta mucho ser autentica señora.

Y, en estas cosas, no hay que ser racana.

Porque una es más autentica cuando más se parece...

a lo que soñó de si misma.

Te voy a dar la vuelta.

- Si con cuidado, por favor. - No se preocupe.

Vamos a subirla un poquito. Muy bien.

- ¿Estas bien? - Si.

- Póngamelo ahí, así yo la bajo.

- Ya me encargo yo. - Gracias.

- ¿Puedes? - Si.

Al Hospital del Mar, por favor.

¿Podemos pasar por la Plaza de Medinacelli?

Pero, ¿no habíamos quedado con tu madre en el hospital?

- Si, solo quiero ver la plaza de pasada. - Bueno.

¡Pare! ¡Pare aquí!

Aquí solía jugar yo de niña.

¡Sapic!

¡Ven aquí! ¡Ven aquí, chiquitín! Ven aquí.

Hola, chiquitín.

Este perro se va con cualquiera.

¿Tiene usted perro?

No, pero me gustan mucho.

- ¿Que edad tiene usted? - 26 años.

- ¿Y cuanto mide? - No mucho. 1,68.

¡Sapic, venga!

Vamos, vuelve con papá.

Venga.

Adiós, papá.

- ¿No tienes dolores? - No.

Que bien, parir sin dolor.

¿A que hora ha dicho el médico que entrará en el quirófano?

Dentro de hora y media.

Pues, casi me da tiempo de darle una vuelta a tu padre y volver.

No hace falta que vengas, mamá.

Quiero estar aquí contigo.

Dale un beso a papá.

Este me lo quedo yo.

Hasta luego, Manuela.

Adiós.

Espero que el tercer Esteban sea para ti el definitivo.

¿El tercer Esteban?

Lola fue el primero.

Y tu hijo, el segundo.

O sea, que sabías que Lola también fue el padre de mi hijo.

Claro...

no hay que ser muy listo.

Lola no sabe que tuvimos un hijo.

Nunca se lo dije.

¿Y tu hijo lo sabía?

Tampoco.

Pero, no hablemos de cosas tristes, que hoy es un gran día.

Han metido a la cárcel a Videla y va a nacer tu hijo.

- Prométeme una cosa. - Dime.

- Si pasara algo... - ¿Pero que va a pasar?

Prométeme que no le ocultaras nada al niño.

No tengo que prometerte nada, le podrás decir lo que tu quieras, tu misma.

Prométemelo.

Si te queda más tranquila...

Bueno.

Te lo prometo.

Estamos hoy aquí para despedir a nuestra hermana Rosa.

Manuela, cuanto me alegra verte.

Lástima que sea aquí.

No podía ser en otro sitio.

No eres un ser humano, Lola. Eres una epidemia.

Siempre fui excesiva.

Y estoy muy cansada.

Manuela, me estoy muriendo.

Ven.

Estoy despidiéndome de todo.

Le robé a la Agrado para pagarme el viaje a Argentina.

Quería ver por ultima vez el pueblo...

el río...

nuestra calle...

Me alegra poder despedirme también de ti.

Solo me queda conocer el hijo de la hermana Rosa.

A mi hijo.

Siempre soñé tener un hijo. Tú lo sabrás.

Cuando me fui a Barcelona, iba embarazada de tí.

¿Que?

Quieres decir que tu también...

¿Lo tuviste?

Un niño precioso.

Quiero verlo. ¿Lo has traído contigo?

Está en Madrid, pero no puedes verlo.

Aunque sea de lejos Manuela. Te prometo que el ni siquiera me verá.

Es lo último que te pido.

No puedes verlo.

Manuela, por favor.

Hace séis meses, lo atropello un coche...

y lo mató.

Vine a Barcelona solo para decírtelo.

Lo siento.

¡El niño!

¿De donde vienes a estas horas?

¿No has sacado a Sapic todavía?

- Como no estabas... - Ya estoy aquí.

Está con hambre.

- El biberón se está calentando. - ¿Me lo traería, por favor?

Vicenta, ocúpate del señor. Que no entre aquí por favor.

¡Está emperrado con que el niño es de usted!

Ya lo sé.

Es muy celoso.

Le he dicho que el niño es tuyo.

No me atrevo a decirle la verdad.

Tampoco lo entendería.

Ojala fuera mío.

¿Que quieres?

¿Quien es esa mujer?

Es Manuela, la nueva cocinera.

Lleva cuatro días con nosotros.

Le hemos preparado esta habitación para que se quede aquí con su hijo.

¿Recuerdas que te lo dije?

- ¿Que edad tiene usted? - 38.

- ¿Y cuento mide? - 1,70.

Bueno, ahora vas a dar un paseo.

Ya esta.

- El biberón, señora. - Gracias.

No, vamos a comer ahora mismo.

¿Si?

No digas a nadie lo de los anticuerpos.

- ¿Lo saben las monjas?

Un mes más tarde

Hola, Lola.

Cógelo.

¿Que te ha dicho el médico?

Que está muy bien. Ya lo ves, normal.

Estás con papá.

- ¿Puedo darle un beso? - Claro, mujer.

Hijo mío, siento dejarte una herencia tan mala.

No digas eso. El niño esta muy bien.

No tiene porque desarrollar la enfermedad.

Este es nuestro Esteban.

¿Le pusiste también Esteban?

Gracias.

Quería ser escritor.

Este es su cuaderno de notas. Lo llevaba consigo a todas partes.

Mira, esto lo escribió la mañana en que murió.

Léelo.

"Anoche, mamá me enseño una foto.

Faltaba la mitad.

No quise decírselo pero, a mi vida, le falta también un trozo."

Sigue, sigue leyendo.

"Esta mañana, he revuelto en sus cajones...

y he descubierto un fajo de fotos.

A todas les faltaba la mitad.

Mi padre, supongo.

Quiero conocerlo.

Tengo que hacerle comprender a mamá que no me importa quien sea...

ni como sea...

ni como se portó con ella.

No puede quitarme ese derecho."

Quédate con la foto.

Gracias, Manuela.

No me gusta que cualquiera bese a mi niño.

¿Quien era esa mujer con la que estabas en el bar?

Esa mujer es su padre.

¿Que has dicho?

Que es su padre y está muy enfermo.

¿Ese monstruo es el que ha matado a mi hija?

No piense en eso, Rosa.

Hay gente que piensa que los hijos son cosa de un día.

Pero se tarda mucho, mucho.

Por eso es tan terrible ver la sangre de un hijo derramada por el suelo.

Una fuente que corre durante un minuto y que a nosotros nos ha constado años.

Cuando yo descubrí a mi hijo...

estaba tumbado en mitad de la calle.

Me mojé las manos de sangre y me las lamí con la lengua.

Porque era mía.

Los animales lo lamen, ¿verdad?

A mi no me da asco de mi hijo.

Tú no sabes lo que es eso.

En una custodia de cristal y topacios...

pondría en la tierra empapada con su sangre.

Amasa, sigue amasando.

Que la tristeza se vaya a las manos. Eh.

Trabaja. Tu tienes que trabajar.

- Oye, ¿no se me nota mucho el catarro? - Así está muy bien.

Vamos, vamos, que no se puede estar aquí.

Hola.

Traigo flores para Agrado y Huma Rojo.

- ¿Ah si? - Si, me firma aquí, por favor.

- ¿Estas seguro de que es para Agrado? - Si, ahí lo ponen.

Tome.

¿Sabes por que me llaman Agrado?

Porque toda mi vida solo he pretendido hacerle la vida agradable a los demás.

Ole.

"Queridas Agrado y Huma.

Otra vez huyendo y sin despedirme.

Con lo que te gustan las despedidas Agrado."

La situación con los padres de Rosa, se está volviendo insoportable.

La abuela teme que el niño la infecte solo con arañarla.

Me llevo a Esteban a un lugar donde no tenga que soportar tanta hostilidad.>

Agrado, tú sabes como te quiero.

Cuídate mucho y cuida de Huma.

Siento no estar para el estreno...

pero seguro que tendrán mucho éxito con el homenaje a Lorca.

Ya escribiré...

pero, de momento, es mejor que no sepan más.

Ah, rompe la carta.

Manuela.

Vuelvo a Barcelona, después de dos años.

Pero, esta vez, no vengo huyendo.

Voy a un congreso sobre el SIDA organizado por Can Ruti.

Mi Esteban ha negativizado el virus en un tiempo record...

y quieren investigarlo.

Estoy tan contenta.

¿Molesto?

Bueno, ¡Que es mía también!

¡Que guapa estás! Como te ha crecido el pelo.

- Y a ti también, muchísimo. - No, esto es peluca para la obra.

- Tienes abierto el pendiente. Espera que te lo pongo bien....

- Aprende, bruta.

Bruta, pero quien te cuida mejor que yo.

¡Que maravilla lo de tu hijo!

O sea, que ha negativizado el virus de la noche a la mañana.

El caso de Esteban demuestra que el virus puede desaparecer.

Todavía no se sabe como. Están investigando, pero es un milagro.

Lo sabía. Lo que podía yo rezar por ese niño.

- ¿Donde van a vivir en Barcelona? - ¿Por que no te instalas con nosotras?

Vamos a quedarnos en casa de los abuelos.

¡No sabes la ilusión que le hace a la madre de Rosa...

ha cambiado tanto esa mujer, tanto!

- Tercera, cinco minutos. - Me tengo que ir.

Tienes la foto de Esteban.

Lola me la dio antes de morir.

La tengo en depósito hasta que aparecieras tú...

Quédatela.

Gracias.

And Nina?

¿Y Nina?

Nina se caso, vive en su pueblo.

También tiene un niño. Gordo y horroroso.

Feísimo, feísimo, feísimo.

Te veo luego.

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