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Un asesino entre nosotros.
Me llamo Samantha Kinsey.
Soy una fotógrafa de éxito moderado.
Una forofa de las novelas de misterio.
Y después de un divorcio bastante amigable, vuelvo a vivir sola.
Si tuviera que elegir entre abrir cajas o acurrucarme con un buen libro,
las cajas perdería.
Las reglas de todos los buenos misterios siempre son las mismas.
Se empieza con el crimen perfecto.
Haces una lista de sospechosos y buscas los motivos.
Eso está en los libros.
Yo los leo.
Los amo.
Y creía que lo sabía todo de los misterios.
Mi sueño era ser detective.
Temeraria.
Inteligente.
Perspicaz.
Pero la vida real es diferente.
Y mis conocimientos iban a ser puestos a prueba.
Yo, Samantha Kinsey, estaba a punto de
adentrarme en el caso más peligroso de mi vida.
¿Sam?
¿Sam?
Por lo que veo, haces muchos progresos.
He abierto algunas cajas.
Oye, no es obligatorio que vayamos.
Puede que tu tío Bob no te haya dejado nada.
La señorita Marple.
Me lo dio al cumplir los diez.
Y yo ya leía novelas de misterio por la noche.
Con que él tuvo la culpa.
Vamos, tenemos que irnos.
Oremos.
Señor, al devolver a tu siervo a su hacedor, encomendamos su alma a tu cuidado.
Y te damos las gracias por nuestro amigo y por el tiempo que hemos pasado con él.
Amén.
Amén.
Tengo hambre.
¿Quieres comer?
Me parece que tu trabajo te ha deshumanizado.
No, no he desayunado.
Samantha.
Hola.
Siento lo de tu tío.
Era un buen amigo.
Lo sé.
Gracias.
Le presento a Cassie Tillman.
Es ayudante del fiscal del distrito.
El señor Maguire, abogado del tío Bob.
Un placer.
Tengo tu herencia, Samantha.
Extiende la mano.
La llave de la librería de tu tío.
Espero que esta fiesta sea la última, papá.
Tú llévale la invitación, ¿vale?
No te he llamado para hablar de mi próximo libro.
Sé lo que hago.
Ese libro puede hacer que te maten.
Tú no has visto lo que yo... Tú no has podido ver nada.
Ha sido un sueño, una visión, lo que sea.
No estuviste allí, ni yo tampoco.
Pero ese asesino todavía sigue suelto.
Por poco tiempo.
Lo pagará, te lo prometo.
¿Tan importante es para ti ese libro?
¿No hay nada más importante?
Sabes que eso no es cierto.
La verdad, no lo sé.
Tracy, ¿en serio quieres hablar de esto?
No.
No serviría de nada.
Escribe el libro.
Atrapa al asesino.
Lo que pase será culpa tuya.
Yo voy a entregar la invitación.
¡Vaya!
Parece que tu tío Bob no ha tocado nada.
Hacía mucho que no venía aquí.
¿Todo esto son novelas de misterio?
Solo hay de misterio y suspense.
Regla del tío Bob, esos libros son primeras ediciones y valen una fortuna.
Oh, pues rompemos el cristal, los cogemos y los vendemos en Ebay.
¿De verdad vas a llevar tú la librería?
¿Qué tiene de malo?
Será aburrido.
¿Qué harás con la fotografía?
Me haré un laboratorio en el sótano.
¿Qué?
Hay alguien ahí.
¿Hola?
¿Hola?
Siento haberlas asustado.
¿Qué hace usted aquí?
Vivo aquí.
¿Cómo dice?
Desde que cerró la librería.
Vivo en la parte de atrás.
¿Usted es Filby?
¿Verdad?
¿Conoces a este hombre?
De oídas, trabajaba para mi tío.
¿Usted no fue espía?
Solo aficionado a los espías de la ficción.
Bernard Samson, Hart Palmer, George Smiley... sí.
Pero ya que seguirá usted con la tienda, me marcharé.
Voy a por mis cosas.
Un momento.
Verá, necesitaré un ayudante.
Mi tío decía que usted conocía estos libros mejor que él.
Le agradezco la oferta.
Su tío conocía muchos misterios y lo resolvía.
¿Y usted?
Sí.
Se me dan bien.
Sí, es fantástica.
Claro que lee el mismo libro 20 veces.
Cámbiale el nombre.
Mistery Woman.
Sería más apropiado.
Si piensa reabrir esto, atrás hay un cubo y una escoba.
Tenemos mucho trabajo.
Vale, genial.
Sí, claro.
Estará allí el viernes.
Vale, muchas gracias.
Adiós.
Hola, Tracy.
Hacía mucho que no te veía.
¿Cómo estás?
Es una larga historia.
¿Esta librería es tuya?
Sí.
Desde hace dos semanas.
Papá querrá una sección entera para su nuevo libro.
¿Qué pasa con la fotografía?
He visto fotos tuyas en su estudio.
Son muy buenas.
Gracias.
Todavía hago fotos, pero ser artista, pobre, es muy cansado.
Para la presentación del libro.
Es esta noche.
Sé que es un poco tarde, pero ya sabes lo distraído que es.
Además, quería que te entregara la invitación en persona.
Vale, gracias.
Allí estaré.
¿Estás bien, Tracy?
Sí.
Acabo de tener uno de mis episodios.
Me he asustado.
Bueno, yo iba a tomar café.
¿Quieres venir?
El asesino vive entre nosotros.
Camina libremente por las calles sin darse cuenta de que había un testigo.
No estoy loca, Samantha.
Sé que ves cosas.
Sé que tienes ese don desde que eras niña.
¿Don o maldición?
¿Qué has visto?
Un asesinato.
¿De quién?
No lo sé.
¿Se lo has dicho a tu padre?
Sí.
Y está escribiendo sobre ello.
Se ha entusiasmado.
¿Y tú no quieres que lo haga?
No.
Creo que esta vez debería dejarlo pasar.
Tal vez tú puedas convencerle.
¿Y por qué me va a hacer caso a mí?
Eres su hija.
Gracias, señor.
Gracias.
Ya estamos aquí.
Vamos, cariño.
¿Todo el mundo se estremece a tu paso?
Espero que solo las mujeres.
Si naufragáramos en una isla desierta, ¿me encontrarías atractivo?
Serías un gran compañero de playa, pero un mal marido.
Vamos, hice lo que pude.
Sé que lo hiciste.
Y yo pensaba que podría cambiarte.
Aún puedes.
Y luego llegó el problemilla de las escapadas y de
si es una mujer guapa quiero acostarme con ella.
Nunca te fui infiel.
No, claro.
Pero esos ojos errantes...
Vale, de acuerdo.
Pero puedo cambiar.
Aunque... empezaré mañana.
Sabes, si cambiaras no serías tan adorable.
No cambies.
Vale.
¿Una copa?
Sí.
Es verdad.
¿Conoce a Tracy?
Sí.
Es estupenda.
Es triste.
Hola, soy Jenn Sinclair.
Le vendí esta casa a los Esteni.
Samantha Quincy.
Antigua alumna de Jack.
Mucho gusto.
No creo que sea un alma perdida, ¿sabe?
Solo que la vida la tiene alterada.
Le pasaría lo mismo si se hubiera criado como ella.
¿Y cómo se ha criado?
Sin amor, sin atención, sin posibilidades.
Disculpe, voy a presentarme a Tracy.
Yo también estuve allí.
Sí.
Te lo agradezco, lo sé porque la conozco.
No tiene nada que ver.
Se trata solo de un libro.
Es una sarta de mentiras.
Te lo aseguro.
No tiene importancia.
Puedo servirme el postre, ¿verdad?
Su esposo debería haber bajado a hacer los honores.
Es poco educado no aparecer en su fiesta.
¿Nos conocemos?
Mike Landry, periodista de investigación.
Y no, no he sido invitado.
Los reporteros sensacionalistas nunca lo son.
La señora Stenin no disfruta con su compañía.
Poca gente lo hace.
Landry, esta fiesta es por un libro.
Tus lectores no leen libros.
No, pero les encantan los cotilleos.
Y aquí hay a montones.
Puedo echarte por las buenas o por las malas.
Pero te vas a alargar.
Por las malas te demandaré.
Felicidad para mi libro.
Me iré por las buenas.
¿Puedo terminar esto?
Mientras lo termines fuera.
Gracias, que amable.
Me alegro de verte.
Siento que te invitara tarde.
¿La has leído?
Conozco la dirección.
Pero la has mirado.
¿Debería?
No, da igual.
¿Hablamos?
Te veo luego, cariño.
Mira, el problema con esa basura es que cuantas más patadas les das, más les gusta.
¿Y Mary?
¿Por qué la preguntas?
No sé.
Estaba alterada cuando ha visto a Tracy hablando con esa mujer.
¿Janet?
Sí, Janet Sinclair.
Tuve un lío con ella hace un montón de años.
Me costó caro.
Mary lo intuyó.
Las esposas son así.
Buenas noches, señor.
Buenas noches, Robert.
¿Qué haces tú aquí?
Ha invitado al alcalde.
Me ocupo de su seguridad.
¿El alcalde está invitado?
Jack, ahora te mueves en círculos muy selectos.
Este es el teniente Robert Hawke.
Mi hijo trabaja en su comisaría, Samantha Kinsey.
Encantada.
Una antigua alumna mía.
Tiene una librería de libros de misterio.
Sí, le he prometido a Jack que voy a exhibir cuatro de sus libros en mi inauguración.
¿Solo cuatro?
Es mi inauguración y mi tienda.
Cuatro.
Cuatro, no está mal.
Buena suerte.
Su hijo llegará pronto.
Terminaba a las siete.
Bueno, teniendo en cuenta que llevamos meses
sin hablarnos, dudo de que hoy hablemos mucho.
Tom siempre ha sido un solitario.
Usted ya lo sabe.
Voy a comprobar si está todo listo para el alcalde.
Un placer.
Tracy ha venido a verme esta tarde.
Una visión.
Sí, y estaba muy alterada.
Lo sé, pero ella es el catalizador de mi próximo libro.
Está casi acabado.
Hace mucho que tenía las pruebas, pero ahora las he descifrado.
¿Y qué fue lo que vio?
Un asesinato.
Sin resolver hasta el momento.
Pero cuando se publique el libro, al asesino lo juzgarán.
Tiene miedo por ti.
¿Es peligroso?
Bueno, ella es muy melodramática.
Si me asustaran los criminales, me dedicaría a otra cosa.
Quiero enseñarte algo.
Vuelvo enseguida.
Vale.
Hola, muy placer, señor alcalde.
¿Qué tal?
Hola.
¿Qué tal?
¿Qué haces aquí?
No me fío de él.
Vamos.
¿Ha visto a Jack?
El alcalde está aquí y son las nueve y media.
Su reloj va adelantado.
Son y veinte.
¿Está en el estudio?
Vamos a buscarlo.
Estoy agotando las excusas.
Vale, enseguida vuelvo.
Oye, Jack, soy Samantha.
Está cerrada.
Granger, ¿este niño ha salido de aquí?
No, señor.
Yo he estado aquí y él no ha salido del estudio.
Esto no me gusta.
¡Jack!
¡Contéstanos!
¡Responde!
Qué raro.
Vamos a abrirla.
Vale, a la de tres.
Uno, dos, tres.
Bájenlo de ahí.
Puede que todavía respire.
¡Vamos!
Está bien.
Cuidado, cuidado, cuidado.
Vale.
Alguien debería conocerla.
Es cierto.
¿No crees?
Sí.
Disculpe.
Déjame ver.
¡No!
Vamos, sal de aquí.
Calma, tranquila.
Todo el mundo fuera.
Vamos, amigos.
Por favor, todos fuera.
Vamos, por favor.
¿Qué ha pasado?
Lo hemos encontrado colgado.
Hemos forzado la puerta.
Lo siento mucho, Tom.
¿Lo ha visto mi madre?
Lo ha visto.
Está en la otra habitación.
Entonces mi padre se ha suicidado.
Eso parece.
Yo lo he visto ahí colgado.
Ha sido horrible.
Sí.
Parecía tan feliz esta noche.
No sé por qué lo haría.
No creo que quisiera.
No.
Pero lo ha hecho.
Usted no debería estar aquí.
Pero como estaba presente cuando encontramos el cuerpo, no importa.
¿Puedo enseñarle algo?
Sí.
La cuña del asesino.
¿Qué es eso?
Una novela de 1987 de Ed McVane.
La puerta estaba aparentemente cerrada.
La víctima estaba adentro.
Un presunto suicida, pero la puerta estaba sujeta con una cuña.
No cerrada con llave.
No me diga.
Teniente, ¿podrían analizar las astillas en su laboratorio
para ver si alguna de ellas no pertenece a la puerta?
¿Por qué pasaba eso en una novela que ha leído?
Jack no era un suicida.
¿Y si la puerta no estaba cerrada y el asesino escapó, no vale la pena probarlo?
Es poco probable.
Pero vamos a intentarlo.
Señorita Kinsey, sé que mi padre y usted eran
amigos, pero lo que ha pasado aquí es obvio.
Mi padre, por alguna razón, se ha matado aquí esta noche.
¿Ya vio el cerrojo?
La puerta estaba cerrada.
Por dentro.
La señora Stenning acaba de verificar su firma.
Esto lo escribió él.
Una nota de suicidio, firmada por mi padre.
No hay ningún misterio.
Y si nos disculpa, afrontaremos las pruebas.
Y nuestro luto.
Lo siento, Tom.
Lo siento mucho.
Oiga, ¿vió alguien subir las escaleras cuando el señor Stenning estaba en su estudio?
No, ni bajarlas, excepto de seguridad.
¿Y dónde se encontraba usted?
En el pasillo, pero desde allí veo las escaleras.
Estamos ocupados, disculpe.
Es un pasadizo para el mayordomo.
Lleva a la cocina.
Pero quizá, si llevara al estudio, alguien podría haber entrado allí.
Pero no es así.
¿Estaba entornado?
Lo revisamos los de seguridad cuando llegamos.
Escúchame un momento.
Bien, el pasadizo empieza en la cocina, ¿verdad?
¿Es esto?
No.
Tú no naciste en una mansión.
La comida se prepara en la cocina.
Y se lleva por la escalera que está debajo de la habitación, a la que va destinada.
O sea que es posible que alguien viniera por aquí sin que nadie se diera cuenta.
Sí, pero acabaría en el pasillo y no en el estudio.
Vamos, Sam.
Hay que irse.
Vale.
¿Quieres tomar una copa y hablamos de esto?
Necesito hablarlo, pero tú no escuchas, Elliot.
Tú me acariciarás y me dirás que todo va bien.
Bueno, en ocasiones he escuchado a quien quiero y admiro más de unos minutos.
Vendrá casi.
Me alegro de que tú estuvieras conmigo.
Yo también.
¿Qué demonios?
¡Sam!
¡Sam!
Estoy aquí.
Dios mío, ¿estás bien?
Sí.
Estoy bien.
Llamaré a la policía.
No, la policía no.
Sí, llamaré a la policía y...
Le llamaré mañana, no quiero policías aquí esta noche, ¿vale?
Vale.
Pero deberían buscar a ese hombre.
Llevaba un pasamontañas y seguramente no podría darle su descripción.
Pero, ¿se ha llevado algo?
Creo que no.
Vale, pero quizá te has fijado en algo sin saberlo.
Tenía unos hermosos ojos marrones.
¿De verdad?
¿Quieres su teléfono?
Voy a prepararte.
Vale.
A Jack le gustaba vivir aquí porque le encantaban las vistas.
Hermoso, ¿verdad?
Muy hermoso.
Mary, ¿de qué querías hablarme?
Bueno, no quería decir nada delante de Tracy.
Pero he vivido con Jack Stenning toda mi vida.
Y él era extravagante, terco y egocéntrico, pero jamás suicida.
Sé que lo asesinaron.
¿Sabes que lo asesinaron?
Pero no sé quién lo hizo.
¿Quién querría matar a Jack?
Tenía una aventura.
Lo siento.
Sé que no era la primera vez.
Sabía que habría algún enfrentamiento en la fiesta.
Le oí gritar a una mujer por teléfono.
Lo oí por casualidad.
¿Oíste su nombre?
No.
¿Podrías investigarlo tú?
Mary, yo no soy detective.
Soy fotógrafa.
La policía lo investigará.
¿Un suicidio en un cuarto cerrado?
No lo creo.
Hasta mi hijo me lo ha dicho así.
Tu hiciste las preguntas que tendrían que haber hecho ellos.
Pero solo querían salir del paso.
A pesar de todo, yo quería muchísimo a mi esposo.
Y no quiero que su asesino quede libre.
Buenos días, Tom.
Señorita Kinsey.
Nos conocemos poco, pero puedes llamarme Samantha.
¿Viene a preguntar por las astillas?
Vengo a denunciar un allanamiento anoche en mi casa.
Quizá esté relacionado con la muerte de tu padre.
¿En qué sentido?
Todavía no lo sé.
Pero lo está investigando.
Debo hacerlo.
Vaya robos y homicidios.
Pasillo abajo.
Iré, te lo aseguro.
Señorita Kinsey.
El informe de las astillas de madera.
Todas eran de la puerta del estudio.
No había cuña.
La puerta la cerraron por dentro.
¿Y el dictamen oficial será de suicidio?
Lo será.
Sé que busca un asesino.
Pero el autor fue Jack Staney.
Disculpe.
Supongo que el estudio de tu padre ya no estará precintado.
No piensa dejar esto en paz.
Bueno, ¿de quién sospecha?
¿De mí?
Mi padre y yo teníamos problemas.
¿Qué le parece?
¿Parricidio?
Tom.
Yo no te acuso de matar a tu padre.
Solo hago preguntas.
Tú eres inspector.
Piénsalo.
¿De verdad crees que tu padre se quitó la vida?
Nosotros apenas nos hablábamos.
No sé lo que pensaba.
¿Y eso es todo?
El caso está cerrado.
El veredicto es oficial.
Vuelva a su librería, señorita Kinsey.
Lo sé.
Sí, lo sé.
Pero como el caso está cerrado, el estudio ya no está precintado.
¿Por qué no ahora?
Vale.
¿Casi?
Te debo una.
En serio.
Vale, gracias.
¡Mierda!
¡Para ya!
¡Eh!
No vayas, vuélvete.
En un campo.
No preguntes.
Pero ven a por mí a la carretera 16, al pie de la colina.
¿Me verás?
Vale.
Pero vamos a asumir, ¿vale?
Asume que alguien no quiere que investigues la muerte de Jack Stanton.
Y ese alguien entró en mi casa y me dio un susto.
Pero no intentó matarte.
No, pero lo habrá pensado mejor y sabe que no voy a rendirme.
¿Te quiere matar?
O... Lo de anoche fue solo un robo y debí haber
revisado los frenos cuando cambié el aceite.
¿Diga?
¿En serio?
¿Estás seguro?
No, no, adelante.
Arréglelo.
Gracias.
Los frenos estaban cortados.
Cortaron el cable para que el líquido se saliera despacio.
Y cuando necesitas los frenos, ya no los tienes.
Esto ya es serio.
Amenazarme no va a servir de nada.
Hay preguntas que no has hecho.
Quiero que las hagas todas.
¿Así que es usted fiscal?
Ayudante del fiscal, pero esto es extraoficial.
Vengo solo como amiga.
Tengo una reunión esta tarde con el abogado de Jack.
El testamento es muy claro.
Yo lo heredo todo.
La casa, las acciones, los bonos, los derechos de los libros, de todos.
Hasta Audrey.
¿Audrey?
El barco.
Audrey Hepburn era la actriz preferida de Jack.
Es un yate grande.
Todo eso vale mucho dinero.
Si mataron a Jack, ¿no me convertiré en sospechosa?
Después de tantos años, he explotado por fin.
La última aventura fue la gota que colmó el vaso.
¿Me harías una confesión?
Lo he matado muchas veces.
En mi mente.
Eso lo confesaré.
Pero lo quería.
Era único y asombroso.
Tengo esa reunión.
Sí, ¿ha entrado alguien en el estudio?
Estaba precintado.
Solo han arreglado la puerta.
Les agradezco que hayan venido.
Por favor, hagan preguntas a todo el mundo.
Así que lo encontrasteis aquí.
¿Sólida?
Sí.
Todas las mansiones que se precien tienen pasadizos secretos.
Hay un pasadizo secreto, pero sale al pasillo de fuera.
Está todo muy ordenado.
Jack no era así.
Esto era un caos que solo él sabía descifrar.
¿Y qué pasa con mis fotos?
¿Qué fotos?
Le regalé unas fotos a Jack y Tracy.
Me dijo que estaban aquí.
¿Es la máquina de la nota de suicidio?
Creo que sí.
¿Pero y la firma?
Falsificada.
No es nada difícil.
Era un suicidio claro, así que no ha habido análisis.
Estaba escribiendo un libro.
¿Dónde está el manuscrito?
No hay nada.
Vale, Jack escribía sobre crímenes reales y asesinos reales.
Y en su libro hablaba del asesino de un crimen sin resolver.
Y esa persona mató a Jack para parar la investigación.
Eso valdría si la puerta no hubiera estado cerrada por dentro.
Ese es el problema.
Hay cosas que no tienen sentido.
Whisky.
¿Y eso es un problema?
Jack solo bebía vodka.
Lo demás le hacía vomitar.
¿Y el reloj?
Está parado.
A las nueve y doce.
Nosotros abrimos la puerta a las nueve y veinte.
¿Y crees que se paró durante el asesinato?
Más o menos.
¿Por qué se pararía?
No lo sé.
Pero Jack quería traerme aquí para enseñarme algo.
¿Puedo verla?
Ponla.
Pásala, deprisa.
Fuera lo que fuera, lo que había aquí está borrado.
Vale, vale, vale.
Aquí tiene que haber algo.
¿Qué es eso?
Es la respuesta a la pregunta, ¿quién más estuvo en esta habitación?
Para mí es culpable.
Solo por ir a la iglesia todas las tardes.
A lo mejor tiene algo que confesar.
Buena suerte.
¿Qué es tan urgente?
¿Dónde la ha encontrado?
En el estudio de Jack Stenning.
Se me cayó allí.
Éramos amigos, ya se lo dije.
Tomamos una copa en el estudio, ¿es un crimen?
Allí se cometió uno.
Creía que fue un suicidio.
Lo asesinaron.
¿Y soy sospechosa?
No he dicho eso.
Él tenía una familia que lo odiaba.
¿Hijo, hija, esposa?
¿Se refiere a su hija Tracy?
Tracy es hija de Jack y Mary.
Hija adoptiva.
Jack adoptó a su propia hija.
Fue hace mucho tiempo.
Un fin de semana, Mary se fue de viaje.
Jack y yo éramos como imanes.
Nos atraíamos mutuamente.
Hicimos el amor.
Y nos arrepentimos.
Yo me quedé embarazada.
Pensamos que lo mejor para la niña sería que
se criara en una familia con padre y madre.
Y mira cómo es Tracy.
Neurótica.
Emocionalmente inestable.
Perturbada.
¿Qué le dijo a Tracy esa noche en la fiesta,
después de que Jack la echara del estudio?
Le dije la verdad.
Le dije que era su madre.
¿Cómo se lo tomó?
No muy bien.
Dijo que su padre era un cancer al que había que extirpar.
¿Y lo hizo?
¿Fue usted?
¿Quién se cree que es para hacerme estas preguntas?
¿Jack le dijo que dejara de chantajearle?
¿De qué está hablando?
Lleva mucho sacándole dinero a Jack.
Por guardar el secreto de Tracy.
No tiene pruebas de eso.
Y no se acerque a mí.
Maya no parecía muy contenta.
No lo estaba.
La he acusado de chantajear a Jack.
Solo era un tanteo por algo que dijo él.
Pero no hay pruebas.
¿Por dónde seguimos?
Janet ha admitido que Tracy es su hija.
No sé, puede ser la asesina.
Pero el que entró anoche en tu casa era un hombre.
Pudo contratar a alguien.
Vale, revisemos, ¿de acuerdo?
Anoche alguien entró en tu apartamento y te atacó.
Y hoy te cortan los frenos.
¿No ves un patrón en eso?
Sí, capto el mensaje.
No, solo tenía dos hijos.
Y ningún nombre funciona.
Las contraseñas tienen algo con lo que la persona está familiarizada.
Quizá su pueblo natal o su equipo de béisbol, algo así.
¿Dodgers?
No sé si te importa, pero no es legal colarse en archivos bancarios.
Lo sé.
Pero dime cómo aprendiste tú a hacerlo.
Fui a clase.
¿Algo más?
Audrey, el nombre de su barco.
Ve a los cheques.
Retrocede un mes.
Retrocede otro mes.
¿Ves eso?
Otro mes más.
Cinco mil dólares al mes a Janet Sinclair.
Para que callara sobre la aventura y su hija.
Ya tienes un motivo.
Sí.
Pero no te lo crees.
Presiento que no.
Estoy cansada, me voy a casa.
Phoebe.
No puedo resolver esto.
Dale tiempo.
Mary Stenning sabía que su marido tenía una aventura.
Dijo que lo odiaba y sin embargo lo hereda todo.
Su hijo, Tom, llevaba más de un año distante.
Tenía barro en las botas cuando apareció después del asesinato.
Y después, Janet.
Janet Sinclair.
Hacía chantaje a Jack.
Puede que él le dijera que se acababan los pagos.
Y Janet le dijo a Tracy que era su verdadera madre.
Y Tracy le dijo que su padre era un cáncer al que había que estirpar.
Y no olvides el libro que estaba escribiendo Jack.
¿El manuscrito perdido?
Tal vez sea eso.
No, espera, espera.
Conozco esa mirada.
Es tu mirada de Sherlock Holmes.
Vale, vale, vale.
Y esta.
Dijo que Tracy era el catalizador de su nuevo libro.
Y era un antiguo asesinato no resuelto.
La visión de Tracy vio un asesinato.
Pero no era el de Jack.
Era el asesinato de la vida real que investigaba Jack.
¿Qué?
Te lo explicaré después.
La primera novela de Jack Riker.
¿Es lo que buscas?
Sí, sí, sí.
Riker hace una reflexión sobre los sueños y las visiones en el capítulo 7.
Siete.
Aquí está, vale.
El canal tiene que estar conectado físicamente con algo relacionado con el asesinato.
Tracy no pudo tener esa visión si no tocó algo que la provocara.
Y el asesino entró en mi casa, ¿pero por qué?
Puede ser por algo que te dio Stenning.
Hacía meses que no lo veía.
Pero te envió algo.
Nada.
La invitación.
La invitación que me trajo Tracy.
Jack quería saber si la había abierto.
¿Dónde narices la puse?
Debe estar por aquí.
¿Qué es esto?
Y la he tenido yo todo este tiempo.
12 de febrero de 1993.
¿Por qué me suena tanto esa fecha?
Un coche tuvo...
un accidente y... una chica...
desapareció o algo así.
¿Vosotros no os acordáis de eso?
Busca en la sección de crímenes reales, en la segunda estantería.
A la izquierda.
Jack me habló de ese libro.
Tiene teorías y conjeturas, pero no soluciones reales.
12 de febrero de 1993.
Ella es mi amiga Cassie.
Hola.
Hola.
¿Has oído hablar de Rebecca Carlson?
No.
La asesinaron hace 10 años.
¿Damos una vuelta?
¿Por qué miraste los archivos de tu padre?
No miré.
Buscaba unas fotos que me habían enviado y me topé con esas.
Cuando las toqué...
sentí náuseas.
¿Y qué pasó luego?
Abrí el sobre y las estuve mirando.
Y fue terrible.
Tuve visiones tremendas.
Muy violentas.
Espantosas.
Cuando le conté a mi padre lo que me había
pasado, miró la fecha de detrás y se agitó mucho.
¿Por qué esa noche desapareció Rebecca Carlson?
Dijo que sería su próximo libro.
Ya tenía un título.
Algo sobre una prisionera...
y pájaros.
Bueno, en esta zona encontraron el coche.
¿Ves algo?
No sé.
Es muy bajo.
Espera.
Espera, espera.
Reconozco eso.
Esos árboles.
Ahí.
Para.
¿Qué pasa Tracy?
Creo que fue aquí.
Sacó su cuerpo... del coche.
Aquí.
Pero no lo veo como lo vi la primera vez, ¿vale?
Básicamente recuerdo lo que vi.
Pero estando aquí... casi puedo sentirlo.
Eso está bien.
Todo puede ayudarnos.
No puedo hacerlo.
Llévame a casa.
Tracy.
No, no puedo.
Sí puedes.
Inténtalo.
Mira las fotos.
Hijo de puta.
¿Quién?
No lo sé.
Solo era una sombra.
Estaba oscuro.
Y arrastraba su cuerpo fuera del coche.
Y ella estaba inerte como inconsciente.
Pero recobró el conocimiento.
Y la mató.
Le rompió el cuello.
Y... murió.
¿Podemos irnos ya?
Sí.
Toma.
El escaparate estará terminado esta tarde.
Y pudiste haber pillado una pulmonía noche con la lluvia.
¿Me estás siguiendo?
Bueno, anoche estuvo lloviendo.
Y tu abrigo sigue mojado en el prechero.
Cuando casi tú saliste, tus zapatos estaban limpios.
Y cuando has vuelto esta mañana, tenían barro.
No has contestado a mi pregunta.
Jackson Blader, detective del futuro.
Su primer libro fue Colonia Ratina.
Es sobre una colonia galáctica en el año 2238.
Estoy impresionado.
Empiezas a usar las novelas de misterio como hacía tu tío.
Las de Cuartos Cerrados o nos han ayudado.
¿Pero crees que un detective del futuro puede hacerlo?
¿La tecnología?
Sí.
Es algo que existe desde hace siglos.
Podría ser polvo de ambrosía.
La parte en la que Jackson tiene que escapar del
centro de detención en las minas de Deuterio.
Aquí está.
Tenía que haberlo pensado en cuanto lo mencionó Janet.
No me digas que aprendiste a hacer eso en un libro.
Se despertará enseguida.
Estoy esperando.
¡Aparta a este tío de mí!
Mis disculpas, es que estamos un poco nerviosos.
Ian Filby, te presento a Mike Landry, reportero sensacionalista.
¿Qué quieres, Mike?
Quiero hablar contigo.
A solas.
¿Es que tú nunca llamas?
Oye, quería echar un vistazo antes de hablar.
Filby se queda.
¿Es sobre el asesinato de Jack Stenning?
Puede que tenga información para vender, si el precio es bueno.
Tú podrías negociarlo con la viuda de Stenning.
Te escucho.
Recordarás que me echaron de la fiesta de Stenning.
Pero entré por una ventana.
Vi una figura que corría por allí.
Estaba oscuro, no pude ver quién era.
Y tiró algo fuera, entre los arbustos.
¿Qué era?
Una especie de caja.
Bien, veámosla.
¿Qué te hace pensar que la tengo?
Si no la tuvieras, no tendrías nada que vender.
Tú investigabas la desaparición de Rebecca Carlson.
¿Cómo sabes eso?
Lo que sé es esto.
Rebecca Carlson tenía 24 años, era la heredera de una fortuna.
Y desapareció una noche hace 10 años.
Huía de un novio maltratador.
Eso lo descubrí.
¿Descubriste quién era él?
Nadie lo sabe.
Ese tío no le gustaba a la familia.
Llevaba un par de años investigándolo, cuando me enteré de que Jack Stenning
usaba la desaparición de Rebecca para su siguiente libro.
Y se cargaba tu historia.
Claro, intenté hablar con él.
Al parecer tenía pruebas de que la habían asesinado.
Pero no quiso hablar conmigo.
Y te colaste en la fiesta para ver cuáles eran las pruebas.
Y te colaste en su estudio para echar un vistazo.
Vea por la caja que robaste fuera de la casa.
Creo que vale una pasta.
Y yo creo que es una prueba material en una investigación de asesinato.
¿Llamó a mi amiga Cassie Tillman de la oficina del fiscal?
Vaya, no la has abierto.
Oh, arañada.
Lo has intentado.
¿Dónde has aprendido eso?
En un congreso de novelas de misterio.
Vamos, ¿no quieres saber lo que hay?
Ya sé lo que hay.
Jackson Blade me ayudó con eso.
Es una pieza de maquinaria muy antigua.
Tu tío Bob te apreciaba mucho.
Y creo que voy a tener que vigilarte.
¿Quién eres tú?
¿En serio?
Lo primero y principal.
Era amigo de tu tío.
¿Has sido espía?
¿Espía de verdad, hace años?
No.
Pero es lo que diría un espía de verdad.
¿No has leído a John McCurry?
Pues sí.
Pero eso tampoco significa que no lo fueras.
Soy un amante de los libros, como era tu tío.
Y él sabía que tú también.
¿Qué significa para ti prisionera y pájaros?
Nada.
¿Por qué?
Es el título del libro de Jack.
Algo relacionado con prisionera y pájaros.
Tracy estaba confusa.
No se me ocurre nada.
Vale, al revés.
Pájaros y prisionera.
Había un libro, no me acuerdo del autor.
Prisionera de un asesino.
No.
No es prisionera de prisión.
Es presa de víctima.
Eso es lo que es.
Gracias.
Siento molestaros.
Firmaré el formulario al salir.
Gracias por venir, Steve.
Te debo una.
¿Echamos un vistazo?
Sí.
¿Estás bien?
Estoy bien.
Cuando una cuerda presiona las venas del cuello, la sangre de las arterias fluye,
pero la presión causa zonas de sangrado llamadas petequias
que están presentes en el tejido blando de los labios.
Hay algunas, pero no suficientes, y en los ojos del cadáver no hay nada.
¿Pero el forense no lo vio?
No pasaría mucho tiempo con él.
Dictaminaron suicidio.
¿No hubo autopsia?
Había una nota y el cuerpo estaba en un cuarto cerrado.
¿Qué es esto?
Esta marquita roja.
¿Una marca de aguja?
O picadura de insecto.
En cualquier caso, solo con una observación superficial,
yo diría que es posible que lo mataran antes de colgarlo.
Tengo que volver.
Gracias, Steve.
¿No has estado aquí?
No, no he visto nada.
Tú eres la experta.
¿Qué hacemos?
Tender una trampa.
Es una buena trampa, pero una mala idea.
Es buena idea.
Me gustaría que lo pensaras mejor.
Tienes razón.
No debería ir sola, pero tengo que ir yo.
Iré contigo.
Sé que lo harías y te lo agradezco de corazón,
pero creo que necesito a alguien con más pegada.
¿Como un policía con pistola?
Sí.
¿Alguien en quien confías?
¿Qué me dices tú siempre?
Que confíes solo en ti.
Y lo hago.
El Teniente Robert Hawk, por favor.
Teniente, se lo explicaré antes de que él llegue.
¿Y qué le ha dicho el asesino para traerlo aquí esta noche?
¿Que he resuelto el caso?
No es un caso, pero adelante.
Permítame enseñarle dónde cometió sus errores.
Primero, la silla.
Supuestamente la tiró Jack Stenning con los pies para poder ahorcarse.
Imagina mi cabeza en una horca.
Doy una patada a la silla.
Mire dónde cae.
¿Al lado de mi cuerpo o a poca distancia?
La silla de Jack estaba al otro lado del cuarto.
Es imposible que la mandara tan lejos.
El asesino la cogió, la arrojó al aire y la dejó caer.
Hubo otros errores.
El asesino falsificó la firma y escribió la nota de suicidio.
Si miramos la firma, vemos las paradas y reinicios,
lo que llaman los cortes del falsificador.
El reloj se había parado.
Y Jack había estado viendo algo en esta cinta en
el vicio, pero cuando la puse yo estaba borrada.
Y Tracy dijo que en este estudio había colgadas fotos mías.
Pero mire, no están.
Se las llevó el asesino.
¿Por qué?
Porque eran pruebas.
¿Tendrá que hacer algo mejor?
Me dijo que el asesino entraría por esa puerta.
Es verdad.
Dudé en venir aquí esta noche.
Pero es entretenido.
¿Qué pasó después?
La noche de la fiesta Jack dijo que tenía algo que quería darme.
Algo relacionado con el libro en el que trabajaba.
Por eso Jack vino al estudio.
Y cuando usted lo vio subir las escaleras, actuó con rapidez.
Tenía una de las bandejas de plata que llevaban los camareros.
Y escondió las cuerdas debajo de la tela.
Y también una jeringuilla.
Bajó a la cocina.
Usted era de seguridad y nadie se fijó en usted.
Y fue caminando por el pasillo.
Cuando nadie miraba, cruzó el pasadizo secreto y subió las escaleras sin hacer ruido.
¿Qué haces aquí?
Lo drogó.
Y se arriesgó pensando que el forense no buscaría
una marca de aguja en el cuello de un suicida.
Luego lo colgó muy alto para que al caer formara una uva invertida en su cuello.
Escribió la nota de suicidio.
Falsificó su firma.
Cogió el manuscrito.
Y las fotografías.
Fue a la puerta.
La cerró.
Y bajó las escaleras.
Paul Granger dijo que no bajó nadie por allí.
Excepto de seguridad.
Aparte del hecho de que no hay motivos, su historia podría funcionar.
El asesino no cerró la puerta.
Estaba cerrada por dentro.
Paul Granger y yo la echamos abajo y usted estaba allí.
Pero usted tenía esto.
Lo tiró por la ventana, regresó a la fiesta y me vio a mí.
¿Volvió y descubrió que no estaba?
Supongo que eso le angustiaría.
Un electroimán.
Muy potente.
Hace cosas raras.
Borrar una cinta de vídeo.
Parar un reloj de pared.
También puede alterar su reloj.
Cuando faltaban diez minutos para que llegara el alcalde, su reloj iba bien.
Pero al mirarlo luego, iba adelantado.
Todo eso se me ocurrió cuando Janet usó la
palabra imán para describir su relación con Jack.
Y Jackson Blade para crear el caos en polvo de ambrosía.
Necesita ayuda, señorita Kinsey.
Está seriamente enferma.
Le enseñaré cómo funciona esto.
Usted, el asesino, fue a la puerta.
La abrió... y volvió a cerrarla.
Sólo tuvo que mover el imán a lo largo del lugar donde sabía que estaba el cerrojo.
¿Quiere oír el motivo?
Hace diez años, una joven huía de un novio maltratador.
Era usted.
Pero por desgracia para ella, usted era policía.
No sabemos por qué se estrelló con el coche.
Yo creo que iba muy deprisa, o quizá usted la sacó de la carretera.
Un estudiante de astronomía fotografiaba el cielo esa noche.
Vio el accidente.
Estaba muy lejos, pero hizo unas fotos.
Tenía mucho grano y poco foco, pero se trataba de un crimen.
Al no responderle la policía, se las envió a Jack Stenil, quien
las archivó y no se molestó en mirarlas durante diez años.
¿Pero luego las miró?
La hija de Jack es vidente.
Las fotos le provocaron visiones de un asesinato.
Jack relacionó la fecha del dorso de las fotos con la desaparición de Rebecca
Carlson, y lo convirtió en el tema de su libro.
¿Y por qué no envió las fotos a la policía?
Porque la policía es usted, y Jack no se lo dijo a su hijo porque trabaja para usted.
Me envió a mí copias de las fotos, pero no abrí la invitación.
Usted entró en mi apartamento para ver si tenía las pruebas que lo incriminaban.
Como no las encontró, decidió asustarme, o matarme, cortándome el cable del freno.
No tiene ninguna prueba de lo que dice.
Estas fotos.
Es el coche de Rebecca Carlson, y en esta, si se amplía un par de veces,
se ve que el otro coche es un coche de policía.
Jack debió reconocer a Rebecca Carlson y a usted en las figuras.
El título del libro, algo sobre presa y
pájaros, y por fin caí en que presa es víctima.
Y un pájaro de presa, como el halcón, es el asesino.
Y halcón en inglés es Hawk.
Y ese era usted, Teniente Hawk.
Buen trabajo, señorita Kinsey.
Debería haber seguido con la fotografía.
Es increíble que haya sido tan tonta como para venir sola.
No lo ha sido.
Hola, Tom.
¿Teniente?
Esto se pondrá feo.
No tiene por qué.
¡Queda un último misterio, Samantha!
¿Cómo la mato y culpo a Tom?
He tenido que matarlo después de que él la matara.
Si me disparas, será una bala de su arma la que me mate.
Me llevé otra cosa del estudio.
El arma de Jack Stenning.
Que pondré en las manos de su hijo.
Eso suena bien, excepto... ¡Excepto nada!
¡Philby!
¿Recuerdas que te dije que no me siguieras?
Pues nunca me hagas caso a lo que te dije.
No, señora.
No es malo el disparo para un viejo.
¿Seguro que no eres un espía?
Sí, estoy seguro.
¡Oh, Dios mío, Tom!
¿Duele?
Sí.
Que te peguen un tiro, duele muchísimo.
Sobrevivirá.
Su instinto era acertado.
Mi padre jamás se habría suicidado.
Yo debería saberlo.
Lo sabías.
Por eso has venido.
Muchas gracias.
La próxima vez me quedaré con mis libros.
Lo has hecho bien.
Por fin he acabado.
Bueno, ¿estás bien?
Estoy bien, sí.
Estuviste genial.
Me arriesgué demasiado.
Sí, y la próxima vez... Espera a que lleguen los refuerzos antes que el asesino.
Buena idea.
Llegan los problemas.
Vale, recuerda.
Si quisieras estar con él, no te habrías divorciado.
¿Hay mucha gente?
Se me hiela la sangre.
He oído la voz de mi ex marido.
Siento llegar tarde.
Era guapo.
He estado explicándole a una atractiva vendedora
de Ohio que Takara no es una bebida polinesia.
Como tú ya sabes, es una fabulosa fuente de arte hawaiano.
¿No?
A los ingleses se nos da mal la gratitud, pero creo que le ha salvado la vida.
Así que, gracias.
Procura no arriesgarte tan a menudo.
Sea una buena ex mujer.
¿Qué es lo que viste en ese hombre?
Ingenio.
Ironía.
Buen corazón.
Ah, nada de importancia, pues.
Por Mistery Woman.
¿Mistery Woman?
Tenía la clave para resolver el asesinato,
las fotos, en mi poder y ni siquiera lo sabía.
La próxima vez lo sabrás.
¿Y habrá una próxima vez?
Creo que tus amigos de esas estanterías se
disgustarían si no resolvieras más misterios.
¿Y qué hay de ti?
¿Te quedarás para ver si lo hago?
Solo si prometes no reunirte con más asesinos para explicarles cómo lo hicieron.
Gracias, chicos, por vuestra ayuda.
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