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REMORDIMIENTOS
- Venga, rapido, est�s borracho. - No, estoy enfermo por la cocina.
Es culpa suya, se lo dije a Poubennec:
"tu boda deber�a hacerse a bordo del Cyclone. "
Yo, yo habr�a sido el cocinero...
y tu no me dirijas la palabra, no eres un hombre.
- �Que? - Que no eres.
No, porpue cocinas para los holandeses.
Tampoco eres un cocinero. Eres una patata.
Una patata...
Eso, una patata.
C�llate cocinero y deja que hable el doctor.
Bueno, lo dejo hablar...
Mis amigos, una boda de marineros es algo diferente.
Como djo el poeta: "cada marinero tiene a dos mujeres,
la suya y la mar. "
Bueno, se�oras, no se pongan celosas
El mar no es malo
Pese a todo, all� sus maridos permanececen fieles.
�Vaya imaginaci�n que tiene este Maulette!
Y ahora, brindo a la salud de los j�venes esposos.
Tambi�n brindo por la tripulaci�n del Cyclone,
la m�s valiente de la ciudad de Brest.
Valientes marineros cuyos reconocimientos y medallas...
Pare, pare, doctor, ya lo he escuchado en la Sorbona.
Tambi�n brindo por el capit�n Laurent y su hermosa esposa.
�Viva el capit�n y la se�ora Laurent!
�Viva el doctor!
Tienen raz�n, porque capitanes, los encontramos en todas partes,
buenos capitanes, incluso excelentes.
pero, un capit�n como el suyo, se�ores
ya no se encuentra. - �Bravo! �Bravo!
- Capit�n Laurent, tiene la palabra. - Pero no tengo nada que decir...
Anda, diles algunas palabras, les gustar�.
Capit�n...
Hijos m�os, ya lo ha dcho todo muy bien el doctor, no tengo nada m�s que decir, no es mi oficio
Poubennec y su mujer se han casado, est�n contentos,
entonces nosotros tamb�n. �Podr�a decirles algo mejor?
Brindo a la salud de los que est�n trabajando ahora en el Cyclone,
y un pensamiento a los que ya no est�n con nosotros.
Y ahora dejemos los discursos, que esto es una boda.
Aqu� estamos para bailar y divertirnos, �verdad?
Y si al novio no le importa, me gustar�a bailar con la novia.
El Cyclone es un excelente remolcador,
pero el holand�s tampoco est� mal. Es nuevo y veloz, eso s�...
Pero el nuestro siempre llega antes.
Les hace mucha competencia, �verdad?
Nos hace malas jugadas y nosotros le hacemos jugadas peores.
�Menudo oficio el nuestro!
Vaya, salvar a la gente es un buen trabajo.
�Un buen trabajo?
Claro, salvar a los dem�s no te da nada,
pero rescatar barcos, eso s� se paga bien, �eh?
No basta con remolcarlos, hay que amarrarlos al muelle,
si no, no vale. Adem�s de lidiar con todas las aver�as... es duro.
Corremos riesgos y el verano es sin�nimo de paro,
Bueno, no se puede tener siempre mal tiempo.
Poubennec, si me dejas a mi mujer, te devuelvo la tuya.
Tiene unos ojos preciosos y baila muy bien.
Bailar bien no es dif�cil con usted, capit�n.
Bailas muy bien, Andr�. Hac�a tanto que no bail�bamos.
Antes te estaba mirando y pensaba que desde hace 10 a�os
nada ha cambiado, es como el primer d�a...
y me sent�a tan bien.
No te imaginas cu�nto te amo, Andr�.
�Qu� te pasa? Est�s muy triste de repente.
En absoluto, pero te amo y s� que me amas...
Desde luego, ustedes los hombres no entienden estas cosas.
�Qu� cosas?
- Cosas. - �Qu�? �Qu�?
Pues que una se sienta tan feliz y que tambi�n tenga ganas de llorar.
�Llorar? �El d�a de una boda, cuando todos somos felices?
Dime lo que te pasa.
No me guardes rencor si me pongo nerviosa,
pero a veces estoy tan inquieta...
�Inquieta? �Y eso por qu�?
- Por nada. - �C�mo que por nada?
Pues por tu trabajo, el barco... el mar...
El mar. �Vaya novedad!
Pero si siempre he sido as�. Cuando est�s en el mar, no vivo.
No te pases.
Si fuese como antes, meses y meses navegando... todav�a.
Pero casi no salgo.
Mira, la casa est� ah�, el barco enfrente...
y s�lo hacemos un crucero cerca del muelle.
S�lo salimos cuando nos necesitan.
S�, pero cuando os necesitan es porque hay peligro.
Los enamorados siempre est�n en los rincones, �verdad?
Parece que son ellos los novios.
F�jese en la mujer de Tanguy con Le Gall.
�Vaya espect�culo edificante!
Y �l, �qu� hace? S�lo habla y habla.
Aun as�, no me gustar�a recibir un cabezaso de Tanguy.
�Por el temor de recibir una cornada!
- �Royer! - Capit�n.
Cerca de la cocina hay una bomba de agua.
- S�, capit�n. - Mete la cabeza bajo el agua
y regresa cuando est�s sobrio, �de acuerdo?
- Comprendido, capit�n. - �Vamos!
�Qu� est�s mirando?
- Nada. �Quieres bailar? - S�.
- �Se terminaron las ganas de llorar? - Fue s�lo una nubecilla.
�El capit�n Laurent por favor?
Vamos holand�s. Nada mejor para ponerse como nuevo.
Ya, pero estoy cansado.
Royer...
Aqu� estoy, se�or Tanguy. Tomando el fresco.
No haga el tonto, han lanzado un SOS y zarpamos ya.
Pero �sa es mi furgoneta. �Qu� hacen? �Est�n locos!
Nadie dice lo contrario.
Ya s� que �ste es el oficio, se�ora Laurent, pero aun as�, un d�a como hoy...
Vamos, Marie, no te quejes, que estamos casados.
Si esto hubiese pasado anoche, no se habr�a celebrado la boda.
- Poubennec... - Ya, ya voy.
- Hasta luego. - Date prisa.
Tranquilo, esta noche se quedar� conmigo.
Gracias...
Si ve a mi mujer, d�gale adi�s de mi parte, que la quiero mucho.
- Eso est� hecho. - Gracias.
- �Tanguy! - S�, capit�n.
- �Vamos? �No falta nadie? - No, pero �d�nde est� Le Gall?
- Claro, �ad�nde fue? - �Qui�n? �Le Gall?
Venga, que no tenemos tiempo, �v�monos!
�Qu� pasa, Gou�dic?
Se llama "Mirva 15", capit�n, tiene una aver�a en el tim�n.
Est� a 44-46 grados Norte y 6,50 grados Oeste.
�Es todo? - S�.
Pues conteste ya:
"aqu� Cyclone, remolcador de alta mar.
1800 caballos. Vamos rumbo a ustedes. "
Nada m�s.
Deja la bicicleta, la recogeremos ma�ana.
�Le Gall!
- �Diga! - Avante 60 revoluciones.
�Todos deben de estar en sus puestos y punto!
- �Es asunto m�o! - �Qu� dice?
Yo, cuando no estoy, informo, y saben d�nde encontrarme.
- Pero capit�n... - �Calla!
�No vas a decir d�nde has estado? Todos lo sab�amos menos Tanguy.
Tanguy es mi segundo.
Su mujer es como es y me importa un bledo.
Pero en este caso, se trata de un amigo m�o y me parece feo.
- �Si s�lo me fui 15 minutos. - 15 minutos. �Cierra el pico!
�Sabes lo que representan 15 minutos?
�Por 15 minutos puede irse todo al traste!
La pr�xima vez, te toca descargar.
Y ahora, �desaparece!
�Cuidado, pierdes el rumbo! �Tim�n a babor, 10 grados!
- Tim�n a babor, 10 grados. - �Capit�n!
El Mirva acepta nuestras condiciones.
Bien. D�gales que me comprometo a correr el riesgo.
Gou�dic, prepara bebidas calientes para todos.
De acuerdo.
�Vaya! La dej� abierta.
�Dios m�o! El diploma de Andr�.
El capit�n ha salvado a mucha gente.
S�, a mucha. Y el mal tiempo se venga como puede.
Sabe, cada vez que he venido aqu�, he mirado esa foto y me he dicho:
"yo tambi�n me casar�".
Ustedes dos no han cambiado.
Si hay amor, 10 a�os pasan volando, no hay tiempo para cambiar.
- Usted tambi�n era feliz aquel d�a. - Aquel d�a s�...
Pero ocho d�as m�s tarde, Andr� zarpaba para Chile
y se qued� seis meses all�. Nuestro viaje de novios.
�Qu� cosa! Tiene un vestido parecido al m�o,
y sin embargo, la moda ha cambiado.
Un vestido de novia ser� siempre un vestido de novia.
�Y qu� se parece m�s a una novia?
Otra novia.
Se�ora Laurent...
�Le duele?
No se preocupe, nada nuevo, peque�os dolores en el coraz�n.
Los tengo desde ni�a.
�Nunca consult� a un m�dico?
Bueno, s�, al Dr. Maulette, pero �sabe usted? �l me aprecia.
Y como me parecia, no cree que pueda estar enferma.
Esta noche le dije a Andr�: "estoy inquieta".
Se ech� a reir, claro, �l s� que es fuerte, tiene muchas cosas,
su barco, el mar... Yo estoy sola y s�lo le tengo a �l.
Cu�nto quisiera que nos fu�semos de aqu�. Esto es tan triste.
Vivimos con recuerdos, retratos, cartas en los cajones, diplomas...
No se deber�a conservar nada, s�lo vivir, amarse, estar juntos...
Cuando sucede algo feliz, una cree que no lo olvidar�
porque sabe que no durar�.
Pero estoy cansada, enferma y tengo miedo...
�Miedo?
Son tonter�as, Marie, pero s� que tengo miedo.
Miedo de morir triste, sola, un d�a que Andr� est� en alta mar.
No estar� para besarme,
ni para decirme que me ha querido siempre...
�Est� a la deriva!
�Mas potencia!
Te lo digo yo, si el caldo lleva muchos ojos,
es que corremos mucho.
�Ojos? �Si est� mas ciego que t�! �Verdad, Poubennec?
Claro.
Bueno. T� siempre est�s en las nubes con tu novia.
�Qu� boda...! Recuerdo otra en la que todo sali� bien.
Y mi boda se ha estropeado. Qu� poca suerte, �no?
Yo s�lo te digo una cosa, no estoy casado.
No quiero desanimarte, Poubennec, puede haber mujeres fieles.
Tambi�n hay novillos con dos cabezas
y serpientes con tres patas.
Capit�n, ya estoy harto de sus historias de cuernos.
Como sigan as�, les ahogo en el caldo.
No es para tanto, s�lo son bromas.
Ya, pero estoy harto de las alusiones.
Si Tanguy est� de mal humor es porque le da miedo perderla.
Usted no cambia, Royer, sigue con sus bromas pesadas.
Y adem�s, poco variadas.
Bosco, que yo sepa, no me meto con lo que usted lee,
�por qu� se mete con lo que digo?
Escucho y leo mientras como, y todo esto me desanima.
Y eso que tenemos suerte, porque si hiciese buen tiempo,
s�lo nos quedar�a tirarnos al agua.
�Qu� tonter�as! �A ver?
De tanto leer tonter�as, acabar� por hacer una grande.
Casi le prefiero cuando est� como una cuba.
- �Oye! �Ad�nde vas? - A ver...
Venga, reuniros, yo voy al puente.
�Qu� dicen? �Han dicho algo? �Cont�stame! �Qu� dicen?
Siempre lo mismo, capit�n:
"Les alcanzamos, env�en el remolque, preparen el cabo. "
�El cabo! El cabo...
M�ralos, esos in�tiles. Unos pencos...
�Qu�? �Est�is sordos?
�Que van a enganchar el remolque!
�Y t�, despi�rtalos!
�Qu� quiere que haga? Ya no quieren moverse.
Sois unos cerdos y nada m�s.
Que amarre el cabo �l.
Eso, y de paso, que se caiga al agua.
�l nos dej� empantanados, que nos saque de aqu�.
- No hables as�. - Qu� me importa, si vamos a morir.
Yo no quiero morir en este barco, mejor ser�a subir a un bote.
Un bote... est�is locos.
Deja que se ahoguen, si les apetece, Georges.
Hay que ver lo que dicen, capit�n:
"Dense prisa, puente arrasado, pedimos auxilio inmediato"
Menudos parlanchines.
Y pensar que otros se callan cuando zozobran.
No todos pueden zozobrar elegantemente.
Hay otros tres barcos que piden auxilio desde hace 5 minutos.
Siempre lo mismo, el trabajo llega a la vez.
Qu� le vamos a hacer...
Veo luces. Seguramente es �se.
Y encima est� a la deriva...
Vamos por ellos. Pueden no vernos.
Transmita: "Ya les alcanzamos. Enviamos el cabo para remolcar. "
- �Nos lo merecemos, capit�n? - Parece ser un gran buque.
Ya lleg� el Cyclone. Van a intentar enganchar el remolque.
Lleva esto al capit�n. No, mejor que vaya yo.
Estamos listos, capit�n.
Hay que darles el cabo r�pido, estamos a la deriva.
Tranquilo. Hay tiempo, �no? Llevamos seis horas esper�ndolos,
pues ahora nos tomaremos nuestro tiempo, y que se aguanten.
No se trata de ellos, pero si no hacemos la maniobra, ser� peor.
No es urgente.
Me importa un bledo su remolcador, �est� claro?
Ten�an que haber venido antes. Seis horas tragando agua
y �creen que debemos tratarlos a cuerpo de rey?
Seguiremos esperando, y ya est�.
Ya, pero si no hacemos nada,
vamos a estrellarnos contra las rocas, y yo quiero salvar el pellejo.
Su pellejo es lo �nico que cuenta, el resto lo trae sin cuidado.
Un cargamento de un mill�n no es nada para ustedes, �eh?
Pues �ste lo he pagado con mi pasta y es m�o, �le parece poco?
�A lo mejor alguien quiere compartit los gastos? �Usted, quiz�s?
�ste es el �ltimo viaje que hacemos juntos,
y no quiero entrar en su juego.
Puede quedarse, yo me encargo de la maniobra.
�Qu�?
- �Marc! - �No est�s contenta?
Eres despreciable. Piensa en los hombres.
Cada uno me cuesta 50 francos al d�a y el seguro lo cubre todo.
Si se hunde el barco, cobro su valor y las viudas cobrar�n su pensi�n.
- �Te parece poco? - Pues s�.
Eres un cobarde, �y t� te llamas marinero...?
No es asunto tuyo, as� que cierra el pico.
�Marc!
�Siempre has sido un cerdo!
Dos a�os aguant�ndote, vi�ndote, oyendo estas cosas.
Cre�a que, al menos delante de tus hombres, no te atrever�as.
Te mereces que te arrojen por la borda,
Tranquil�zate, Catherine, no nos vamos a separar...
Te odio, y odiando se conoce bien a la gente.
Te he escuchado antes y ment�as.
Eres capaz de sacrificar a cualquiera para conservar tu dinero.
En realidad, intentas conservarme a m�... desde hace dos a�os.
Mientras estaba a tu lado, te alegrabas de mi sufrimiento.
Ahora sabes que cuando desembarquemos, me ir� y punto.
El barco, la tripulaci�n, todo te da igual, pero como a m�
no has sabido mantenerme, quieres perderme.
�Basta, Catherine! �C�llate!
Quiz�s me muera, pero no a tu lado, prefiero jug�rmelo todo.
�A qu� esperan? �Enganchan el remolque o no?
Incomprensible, hace poco hablaban de m�s y ahora, nada.
�Mierda...!
Mire, capit�n, un bote.
Est�n chiflados. Echar un bote al mar con semejante tiempo.
- Pon el foco de pasarela, Tanguy. - S�.
Vira a babor, 15 grados.
15 grados.
Mire, capit�n, van a hundirse.
Si no, se estrellar�n contra nosotros, o sea que da lo mismo.
Le felicito. Un bote al agua con el segundo timonel y dos marineros.
- Pues, buen viaje. - Su mujer se ha marchado con ellos.
�Qu� dices?
Mientras bajaban al bote lleg� a todo tren.
- Nadie pudo detenerla y salt�. - �Maldita sea!
- La patrulla los est� sacando. - S�. �El Cyclone sigue ah�?
S�, y menos mal que maniobr� para mantener el contacto.
�Basta! Esa maldita me las pagar�.
- �Qu� pasa, Tanguy? - Una mujer desmayada, ahogada,
bueno, no s�, hay una mujer. - �Una mujer?
- S�, y Poubennec. - �Qu� ha pasado con �l?
Dos dedos machacados.
Ir� a verlo luego porque ahora va a amanecer
y debemos remolcar, env�a el cabo ya.
De acuerdo, capit�n.
�Y la mujer?
S�, claro, ll�vala a la cabina.
Vamos a ganar el viento. Todo a babor.
�Enganchad el remolque!
�Listo?
Lo hemos enganchado, capit�n.
Avante lento, muy lento.
Yo voy a la cocina.
�C�mo est�n, chicos?
�Y t�? A ver.
Lo que aguantan los bretones, �eh?
S�, capit�n, pero menuda brecha que tengo.
Tranquilo, en Brest te lo curar�n y te har�n un cierre bien bonito.
Ya ver�s, las chicas caer�n como moscas.
�Y t�, Poubennec?
- Bien capit�n, pero perd� dos dedos. - �Qu� va!
Un reci�n casado aguanta mucho m�s. Podr�a haber sido peor.
Mirad a este imb�cil. No entiende nada y no para de re�rse.
�Una cocina, esto? Mejor la Torre de Babel o un hatajo de malhechores.
Han trabajado como chapuceros.
�Mierda! 500 francos despilfarrados.
Recoged los trozos del cabo y poned otro.
Buen final de temporada, �eh, capit�n?
�Ser�n 8.000 francos tranquilamente?
No lo s�, pero es un buen negocio.
Mire, Georges, todo se arregla. Ahora, dejemos fluir las cosas.
En la vida no hay que darse prisa.
Y esa pobre Catherine se preocupaba innecesariamente.
Quiso marcharse y ahora, �qu�? Est� all�, al final del cabo.
No cabe duda, son s�lidas las relaciones conyugales.
Desde luego, el asunto nos saldr� caro,
pero ser� un buen negocio para la aseguradora de ellos.
- Por cierto, Georges... - �Capit�n?
El remolque se rompi� al amanecer... naturalmente.
Y si volviese a romperse, no ser�a nada sorprendente,
�verdad?
- �Algo grave? - Tiene un rasgu�o en el brazo.
- �Se lo ha desinfectado? - Le hemos hecho una cura.
- �Y ha dicho algo? - Poco.
- �Habla franc�s? - Es de Le Havre.
�Qu� hac�a con esa pandilla?
Por cierto, Bosco, pida al telegrafista
que env�en una ambulancia para Le Hellegouarch
y Poubennec. - �C�mo est�n?
Poubennec ha perdido mucha sangre.
- Menuda luna de miel. - No tuvo suerte porque...
�Tienen heridos?
�Todos son como usted en su barco?
Soy la �nica mujer.
�Suele pasear en bote con este tiempo?
No es asunto m�o.
Debo rescatar todo lo que encuentro. Es mi contrato.
No diga eso; ser� bonito ser socorrista.
Socorrista... �A eso lo llama socorrista?
No soy m�s que un funcionario de cat�strofes...
Oc�pese del seguro, ma�ana visito a la mujer de Poubennec.
- Bien, capit�n. - Una pregunta...
- �Qu�? - �Pudieron remolcar el Mirva?
Lo hemos remolcado desde el comienzo de su visita. Nos sigue.
- �Qu� pena! - �Qu�? �Menuda fresca!
No puede entenderlo...
Quiz�s no pueda, pero �sabe lo qu� significa un paseo as�?
No hablo de dinero.
Llevamos 12 horas intentando arrastrar su barco,
sin hablar de los "ahogados" como usted.
Cr�ame, si esto fuese as� todos los d�as, cambiar�a de oficio.
Ud. no puede entenderlo.
Hice lo imposible para huir del barco, y ahora...
Mire, ni�a, eso es problema suyo.
Todos tenemos problemas. Pero se dejan en tierra.
Igual que a las mujeres, que se dejan en tierra.
�ste s� que es un hombre directo.
S�, es un hombre.
Qu� bueno volver a casa, �eh, Tanguy?
S�, sobre todo si no se vuelve con las manos vac�as.
A estribor, 15 grados.
Da igual, estoy contento de volver a ver a mi mujer. La quiero y es buena.
Tal vez...
Tanguy, el remolque. Se rompe...
Va a romperse el cabo.
Un cabo nuevo, y con este tiempo... �Es incre�ble!
Desde luego...
Lea eso capit�n, no hay peor jugada:
"Barco obedece a tim�n. Posible volver por nuestros medios,
gracias por ayuda. "
"Por nuestros medios". �Cabrones!
Ya entiendo, han cortado el cabo y vuelven solos
porque no quieren pagar.
�Parad!
�Pandilla de cabrones!
- �Qu� tal est� ella? - Bien.
Pues d�gale que se prepare, vamos a trasbordarla al buque.
�Qu� dice?
- La vamos a devolver a su barco. - Me niego.
Se ir� con sus amiguetes. Yo entrego lo que rescato.
Que no. Yo no formo parte de la tripulaci�n, �en qu� le molesto?
Aqu� se cumplen mis �rdenes, �de acuerdo?
Conserve las mantas. Y usted, a menearse, �eh?
Bonita, la vida de marinera, �eh? Llega en un bote y vuelve en otro.
Ya, ya.
He atracado muchos barcos, pero ninguno me ha dado tanto placer.
�Vaya, Catherine...! Yo pensaba que iba a enviudar...
Ahora s� que estamos juntos para toda la vida.
�Qu� bonito! �Verdad?
- Capit�n... - �Qu� pasa?
Alguien pregunta por usted.
Capit�n Laurent, del Cyclone.
Encantado. Precisamente, quer�a visitarle.
�Claro!
- S�, ha sido muy amable conmigo. - �Me toma el pelo o qu�?
- Al contrario, le debo mucho. - Mucho. por eso se las ha apa�ado
para no pagar, �verdad? - No entiendo...
�Me explica qu� le sucedi� al remolque?
Es complicado, �eh?
Y m�s con un mar tranquilo y un cabo nuevo
que se rompe por las buenas. Vaya misterio, �eh?
Yo se lo voy a explicar:
maniobr� hacia atr�s, se rompi� el cabo,
y volvi� "por sus medios".
�C�mo se le ocurre decir estas cosas entre marineros?
Pare, se lo ruego, hasta en el mar hay cerdos.
Puedo entender su decpci�n, pero acusarme as�, sin pruebas...
Claro.
Es normal que defienda los intereses de su compa��a, naturalmente.
Pero creo que ellos ganan bastante dinero como para perderlo a veces.
�Claro...!
Tal vez podamos entendernos.
- �Qu�? - Soy un buen muchacho,
usted pas� una noche en blanco, salv� a mi mujer, esto cuenta.
Entonces, entre nosotros, quiz�s podamos llegar aun acuerdo.
�Cu�nto quiere?
�Y bien?
Venga, v�monos,
�Andr�!
- Andr�, buenos d�as. - Cuidado, no estoy afeitado y pincho.
- �Qu� m�s da? Soy muy feliz. - �Qu� te pasa?
Tengo la impresi�n de volver de Groenlandia.
No obstante estuve al lado. �Y lo que tuvimos que aguantar!
Ya lo s�, me lo cont� Poubennec.
El pobre perdi� dos dedos. �C�mo lo ha tomado su mujer?
�Marie? Primero llor�, y luego se puso casi contenta.
�Contenta?
Pens� que tal vez as� dejase de navegar.
�Ella qu� quiere? �Que �l se ponga a tejer?
Sois todas iguales. Quisierais que nos qued�semos
al amor de la lumbre, como jubilados.
Andr�, no te disgustes.
No, pero siempre es la misma historia.
Tendr�s hambre. Hay chuletas de cordero.
Casi me comer�a un cordero entero.
Vaya cansancio que tengo.
Y cuando pienso en Hellegouarch, en su pobre cara herida,
en el trabajo, en los remolques... un desastre.
Tranquilo, ven a comer.
Tienes raz�n, voy por las chuletitas.
De tanto tener hambre, bostezo.
�Enhorabuena! Esto s� que es un caf�,
no como el recuelo de Royer.
Eres una buena esposa, Yvonne. Contigo estoy bien.
Quisiera tanto que me amases, Andr�.
- �Qu� dices? - Que me amases como antes.
�Como antes?
Claro, entiendo, te has acostumbrado a m�, y pasan los d�as.
�Por qu� no somos felices como al principio?
S�lo las mujeres hacen tales preguntas. Yo soy feliz contigo.
- �Eres infeliz t�? - Casi.
- �C�mo que "casi"? - S� seguimos as�, lo ser� totalmente.
- Pero �qu� te pasa? - Que tengo una vida tristona.
Podriamos ser tan felices, si tu quisieras.
Te lo ruego, s� razonable. �No tengo ya bastantes problemas?
- Perd�name. - Anda, no digas tonter�as...
Por cierto, ay�dame a preparar mi informe para Par�s.
Lo que me saca de quicio es que a estos se�ores de la Compa��a
este caso les va a gustar.
Hasta el momento todo iba bien, pero ahora
voy a tener que pagar los platos rotos.
A veces me dan ganas de tirarlo todo por la borda. Dimitir.
A fin de cuentas, vivimos bien, �no?
�Hablas en serio, Andr�?
Por supuesto.
Bueno, no ahora, pero pienso hacerlo m�s tarde.
Anda, hag�moslo ya.
Ay, cari�o, qu� bien estar�amos los dos.
Y si te aburrieses, podr�as volver a navegar.
Pero tendr�amos unas vacaciones de verdad.
Recuerda, siempre has querido una casa en la costa...
�T� nunca quieres moverte!
Tendr�amos una casa para los dos, con una gran habitaci�n blanca
y ventanas que dar�an al mar, como te gusta a ti.
A lo mejor es Marie.
- Hola, se�or Tanguy. - Hola, Sra. Laurent, �molesto?
�En absoluto! Pase.
�Hombre, Tanguy! El caf� est� listo.
Gracias, pero hoy estoy algo irritado. Nada de caf�.
- �Algo que no va? - Bueno, no es nada secreto,
pero no me gustar�a comentarlo en presencia de su esposa.
�Le importa que vayamos a la calle?
Le entiendo. �Vamos!
- Disculpe, Sra. Laurent. - �No se preocupe!
La situaci�n es muy grave, capit�n.
S�, Tanguy, pero no es para tanto, esto sucede a menudo.
Quiz�s no sea un drama, pero uno vuelve a casa tan feliz,
y s�lo hay silencio. Nadie, salvo el gato y los peque�os.
Un horror le digo. Ella se fue ayer por la ma�ana y no ha vuelto.
Ni siquiera ha dejado una nota. No lo entiendo.
Tranquilo.
�Sabe algo, capit�n? M�s que nada, estoy muy inquieto.
- �Inquieto? �Y eso? - Pues s�, inquieto.
Deje usted de hacer el payaso. No vale la pena luchar por ella.
- �El payaso? - Hombre no sea ingenuo.
Ella lleva tiempo tom�ndole el pelo. Lo mismo piensa la tripulaci�n.
Claro que lo s�.
- Pues, �a qu� espera para dejarla? - �Dejarla?
Hace mucho que lo pienso, pero no me atrevo.
Pero esta vez s� que lo har�. De tanto tirar de la cuerda,
al final se rompe. �A la mierda!
Hay a quien no le agradar�, como al se�or Lemeur.
�C�mo? �Qu� pasa?
Pues que le voy a dar pena, se�or, porque se quedar� sin pretexto
para sus bromas. Y se lo digo en p�blico:
He dejado de hacer el payaso.
Desde hoy consid�renme viudo o soltero.
Buenos d�as Gabriel.
�Qu� contenta estoy! Estaba segura de encontrarte.
No te imaginas lo preocupada que me dejaste.
Ren�e, te he dicho varias veces que de tanto tirar de la cuerda...
Al final se rompe, ya lo s�. �No me besas? �Por qu�?
No quieres porque hay gente. �No seas tonto!
�Qu� m�s dan los otros? Estuve muy inquieta en el Conquet.
- Pero �qu� hiciste all�? - Estuve con Etiennette
que deb�a coger el barco para encontrarse
con Gaudin, el de la radio.
- �El de la radio? - S�.
Lo han nombrado en Ouessant, �no lo sab�as?
- No, �y entonces? - El barco no zarp� por el mal tiempo.
�Qu� horror, el tiempo! Bueno, estar�s al tanto.
Entonces, toda la gente se qued� all�: Pierrot, Lou, Madame Frapier...
- �Te quedaste con ellos todo el d�a? - S�.
- �Y toda la noche? - S�
�Por qu�?
Pues, me qued� para curar a Etiennette.
- �Estaba enferma? - Estaba mareada.
Pero si el barco no zarp�.
Por el miedo. Ella es tan nerviosa. No peg� ojo en toda la noche, ni yo.
Ese viento que no paraba de soplar...
Por cierto, le dije: "Qu� mal se estar� all� donde est� Gabriel".
Sabes que pienso en t� cuando sales al mar.
- No me escuchas. �Pasa algo? - �Yo? Nada.
- Bueno, v�monos. - �Ad�nde?
- Hombre, a casa. - Por supuesto, a casa...
No te atreves a re�r, �eh, Lemeur?
Pero hay motivos, �verdad, Le Gall?
- �El capit�n Laurent, por favor? - Soy yo, chico.
Bueno, es todo.
Si preguntan por m�, estoy, estoy en el H�tel de la Mer, �vale?
Hola, perdone la molestia, s� que est� muy atareado, pero...
- Pensaba que se hab�a ido. - Es que estuve algo enferma.
Si�ntese.
No sab�a si llamarlo o no, pero como no conozco a nadie
y quer�a volver a verle para darle las gracias...
- No se preocupe. - S�, quer�a que supiese...
Mire, voy a ser sincero. Yo no la salv�, fue mi ayudante.
Y como no tengo tiempo, vamos al grano y d�game qu� quiere de m�.
�Suele ser siempre tan desagradable con las mujeres?
En este oficio no solemos ver a muchas mujeres. Ojal� me hubiese
roto una pierna el d�a del rescate. - No me hable de mi marido, por favor.
- Usted es su esposa. - Ya no, y no he vuelto a verlo
desde el d�a que usted se empe�� en hacerme volver a su barco.
- �Y no lo volver� a ver? - Nunca, si s�lo depende de m�.
Tal vez sea mejor as�. Desde luego, a la Compa��a le sale
en 300.000 francos.
Y lo del cabo tendr� que pagarlo la tripulaci�n.
- �Sabe qui�n lo corto? - S�, pero faltan pruebas.
Es f�cil, todos los hombres del Mirva lo saben.
�l ya tiene su fama hecha.
�Vaya! �Y d�nde encontr� un p�jaro as�?
En Le Havre, adonde iba a buscar mercanc�a cada dos meses.
Un d�a me propuso llevarme con �l. Y yo acept�.
�Hace mucho?
Dos a�os.
Mucho tiempo cuando hay odio, �sabe?
�Por qu� me mira as�?
Nada. la recuerdo la otra noche cuando estaba empapada,
no es lo mismo verla as�. - El traje de n�ufraga no me iba.
Le queda mejor �ste.
Me dijo que no se fijaba en las mujeres.
- Lo siento, pero tengo que irme. - �Quiere tomar algo?
No. Me est� esperando el administrador y llevo retraso.
- Qu�dese un ratito m�s. - Es que �l muy puntual.
- Bueno, esperar�. - No, tengo que irme.
- �Siente haber venido? - No, no siento nada.
- Adi�s. - Adi�s.
�D�nde estaba cuando se rompi� el segundo remolque?
�D�nde estaba? En el frigor�fico tomando el fresco.
D�jese de bromas, capit�n, y d�game, �que vio exactamente?
Lo mismo que usted, un cabo que se rompe y nada m�s.
�Sin embargo dice que esa ruptura fue voluntaria?
- S�, estoy seguro. - Ya, pero necesitamos pruebas.
Pues hagan una investigaci�n seria.
Claro, incluso podr�amos hacer una demanda, y perderla.
sin hablar de las tremendas consecuencias con nuestros clientes
y sobre la Junta Administrativa. - �Y qu� quieren? �Sancionarme?
�Tildarme de chico malo?
Tranquilo, sabemos lo que le debemos.
Yo tambi�n. Y d�gales a estos se�ores que me cansan.
Y eso que soy educado.
Y ahora escuche bien esto: d�gales que dimito y punto.
- �Dimite? �Est� loco! - �Loco?
�Usted no cree que hay que estar loco para hacer semejante oficio?
Yo tambi�n quisiera descansar, dar paseos con mi mujer,
como todos, y a ella le encantar�a.
Qu� quiere que le diga. Si dimite, vendemos el Cyclone.
- �Venderlo? - Claro,
hemos recibido propuestas muy interesantes...
�De qui�n?
- De la Compa��a Franco-Holandesa. - Excelente idea.
�Qu� har� con la tripulaci�n?
- Tendremos que despedirla. - Felicidades.
Ya sabe, los negocios y los sentimientos...
No van juntos, ya los s�.
Vamos, Yvonne, una mujer tan equilibrada como usted,
imaginar cosas as�.
Por mucho que hable, hace tiempo que s� que tengo algo grave,
pero no estoy preocupada.
Es igual que todos los enfermos, no saben lo que tienen
y se imaginan lo peor.
Esto es muy rom�ntico,
pero lo que m�s necesita es tranquilidad, reposo.
- Por cierto, se lo dir� a Andr�. - Por favor, doctor, no lo haga,
prom�tamelo. Es mejor que se lo diga yo.
Vale, de momento me callar�. Hasta luego, Yvonne.
Y no se preocupe in�tilmente, vendr� a visitarla otro d�a.
No ser� aqu�. Andr� fue a visitar una casa en la costa.
Me gustar�a tanto tener una casa frente al mar.
�Doctor Ripault? Soy Maulette.
Necesito verlo. Una paciente... bueno, una amiga.
S�. me da la impresi�n de que es muy grave.
Bueno. Vale.
Vale. Gracias. Adi�s.
�No le molesta pasear con un hombre que no dice nada?
No.
Y si nos callamos,
es porque tenemos muchas cosas que decirnos.
Uno trata de adivinar lo que piensa el otro, es muy agradable.
- �Lo est� haciendo ahora mismo? - No...
No pienso en nada. Estoy bien, y muy feliz de estar con usted.
Pues no es exigente. Un simple paseo por la playa
y est� igual que un ni�o.
�C�mo me gustar�a seguir siendo una ni�a!
De ni�a todo era sencillo; era feliz y me re�a, era infeliz y lloraba,
pero ahora... - �Ahora, qu�?
Es diferente. Soy feliz e infeliz a la vez, estoy algo perdida.
Mire, una estrella de mar.
Se habr� ca�do esta noche.
�C�mo se llama?
- �Y usted? - �Yo? Andr�.
Yo me llamo Catherine, es mi nombre de pila.
Todos me llamaron as�: mi padre, mi madre, toda la familia.
"Catherine, no pongas los codos en la mesa, saluda, di gracias... "
Me atormentaban. Pero en mi conciencia pensaba:
"No te llamas Catherino, es una invenci�n suya".
- Entonces me invent� otro nombre. - �S�lo para usted?
S�, y pensaba: " alg�n d�a, amar�s a alguien que te amar�
y le dir�s tu verdadero nombre. " - �Lo ha encontrado?
No. he conocido a dos hombres; uno que falleci�, y a mi marido.
�Y?
Hicieron lo mismo que los otros, me llamaron Catherine.
- Voy a buscar las llaves. - �D�nde est� la casa?
All�,
Curiosa idea la de visitar casas.
- �Me acompa�a? - S�.
�Qu� oscuro est�!
Voy a abrir las contraventanas.
- �Qu� desertico! - S�...
Bonito cuarto. �Y grande!
S�.
Me recuerda a una vieja pel�cula de terror con fantasmas,
que me dej� impresionada aunque los dem�s se re�an.
Hab�a grandes sillones parecidos a �stos, por eso me acuerdo.
Una chica se sent� en un sill�n, peg� un grito y desapareci�.
- �Y no la volvieron a encontrar? - �A quien?
- A la chica. - No lo s�.
Si yo hiciese lo mismo, tal vez desaparecer�a.
No se atreva, �eh?
Las mujeres como yo estamos hechas para desparecer.
�Por qu�?
Porque es as�.
Una llega y vuelve en bote.
- �Lleva mucho tiempo casado? - Por favor, odio esas preguntas.
Enhorabuena por su respuesta.
Est� progresando.
- �Qu� est� mirando? - La puerta.
Las de aqu� siempre est�n mal hechas, el viento entra.
- Piensa en todo. - Es necesario.
Claro...
�Adonde va?
Soy curiosa, �sabe?
�Catherine?
- �Por qu� me ha llamado? - �La asust�?
Me ha producido un efecto curioso, mi marido sol�a llamarme as�,
y yo acud�a como un perro. Sin embargo no lo quer�a porque �l
me ment�a a menudo, y dejaba que me acariciase.
- Extra�a esas caricias, �eh? - �Es usted un bruto!
A fin de cuentas, todos los hombres son unos brutos.
- �Me guarda rencor? - No.
Qu� bonito, una habitaci�n blanca con ventanas que dan al mar.
- �Callese! - �Por qu�?
Por nada.
- �Qu� le pasa? - Nada.
�No puede decitr lo que piensa? Es tan f�cil.
Yo digo todo lo que pienso.
Yo no le pido nada y estoy harto.
Francamente, �qu� pinto aqu�, con usted?
M�reme, �me parezco a un hombre que corre detr�s de las mujeres?
- No. - Entonces,
�le divierte tanto un hombre que no sabe lo que dice, que farfulla?
Porque me doy cuenta. Conmigo pierde el tiempo.
No me gustan estos juegos, yo soy un hombre sencillo.
Los sencillos no hacen tanto ruido para esconder sus pensamientos,
ni sienten verg�enza de sus deseos.
En realidad, usted es igual que los dem�s.
Reboza de escr�pulos, delicadezas y no deja de reflexionar.
Ahora mismo est� pensando en cosas que nadie conoce,
que le impiden hablar.
Aunque quisiese ser sincero, no podr�a, dir�a cualquier cosa
y lo esconder�a todo.
�Por qu� dice esto? �Por qu� le intereso tanto? �Qu� espera?
Venga, hable, ya que usted lo expresa todo.
�Qu� quiere de m�?
Y usted, �qu� quiere?
A usted.
�C�llese! B�seme.
B�seme.
- �Sabes d�nde est� el capit�n? - No, �qu� pasa?
Hay un velero pidiendo auxilio, hace falta encontrarlo cuanto antes.
Capit�n Laurent.
- Se�or Kerlo, �qu� pasa? - Un SOS �Est� el capit�n?
- No. - �D�nde est�?
Probablemnte por la costa, creo que cerca de Crozon.
Gracias.
Capit�n, le he buscado por todas partes.
- �Qu� ha pasado? - Un velero que ha encallado.
�Hace cu�nto tiempo?
El tiempo que he tardado en encontrarlo.
Bueno, voy.
Parad el cabrestante.
�Qu� hace usted, Tanguy?
Es demasiado tarde, capit�n.
El Holand�s ya lo amarr�.
- �Hace mucho tiempo? - Bastante, s�.
�Eres t�, Andr�?
- �Eres t�, Andr�? - S�, soy yo.
- �Kerlo no te ha encontrado? - S�, s�.
�Era grave?
Nada, un velero en peligro, el Holand�s lo est� rescatando.
- �El Holand�s? - S�.
Pues si lo has dejado... �Has dimitido? �De verdad?
No. no.
- Y al administrador, �lo viste? - S�, lo vi.
�No le dijiste nada? �Ni siquiera le pediste vacaciones?
No puedo dejar el barco ni a la tripulaci�n de esta manera.
- Esto me supera. - Ya, te supera...
A m� tambi�n me supera.
Porque sabes que ya no aguanto la vida as�, voy a ponerme enferma.
�Piensas que es f�cil?
- Si me prometiste... - Te digo que no es posible.
Entonces, �no entiendes nada? �Si estuviera enferma de verdad?
Si te dijese: "Me ahogo, abre la ventana". No te mover�as y me dir�as:
"No se puede, Yvonne, la ventana debe permanecer cerrada".
�Qu� cosas se te ocurren? No tiene nada que ver.
Andr�, como es posible? Has sonre�do.
Est�s loca.
Sonre�as o so�abas. Te observaba, y tu mirada desprend�a felicidad.
- �Qu� te ha pasado? - No digas tonter�as.
Por favor, no me dejes sola. Est�s a mi lado, pero no est�s.
Intentas ser tierno y bueno, pero no lo consigues. �Est�s tan fr�o!
- Tengo problemas. - Qu� suerte tienes, yo no los tengo.
Y me muero de aburrimiento, Andr�.
- �Me sigues amando, Andr�? - Qu� complicada eres.
No me contestas. �Es tan dif�cil decirme s� o no?
Siempre igual, crees que no te amo porque me gusta mi oficio.
�Qu� me importa tu oficio y el mar!
Te juro que el mundo puede hundirse,
me da lo mismo ya que lo nuestro est� completamente roto.
�C�llate! �No digas eso!
No me callar�. Desde hace a�os me callo, ahora pido auxilio...
Ya lo s�, me acaricias el pelo, soy tu mujer, tu propiedad.
Te gusta tener cosas tuyas, �eh?
Tu barco, tu tripulaci�n, tu mujer, todo est� en tus manos.
Y si algo se estropea, lo dejas.
Te gusta lo que se te parece: lo fuerte, lo nuevo...
Cuando desguazaron el Albatros, casi rompiste en sollozos.
Pero cuando lo sostituy� el Cyclone, nuevo y brillante,
rebosabas de alegr�a y lo acariciabas.
- �Que te calles! - No me voy a callar.
He sufrido mucho, y estoy enferma, �entiendes?
Di mejor que te enfermas t� misma.
Si de verdad lo estuvieses, estar�as en cama.
Y �por qu� has esperado tanto para dec�rmelo?
No he sido siempre infeliz, al contrario,
pero quiero seguir siendo feliz,
aunque s� que eres ego�sta, y yo me paso la vida esper�ndote.
Te parec�a natural, pero ahora estoy agotada y enferma.
�Basta ya con tu enfermedad! Deja de hacer la comedia.
- Eres un bruto. Te odio. �Vete! - No me lo digas dos veces.
S�, dos, diez, veinte veces. �Vete! �Vete! �Vete!
- �Ad�nde vas, Andr�? - A mi barco.
�Andr�!
�Andr�!
�Andr�!
Andr�...
No es normal, mira al suelo o al techo durante horas.
Enciende un cigarrillo y ni lo fuma.
Yo le pregunto si quiere comer y no contesta.
- Lemeur tiene raz�n, est� raro. - �Qu� va! Se aburre.
- �Por qu�? - No es asunto nuestro.
Claro que no, pero no podemos dejarlo.
- �Por qu� se r�e, Bosco? - No se puede con el aburrimiento,
yo ya lo he intentado todo.
- �Otra vez? - �Qu� tal, capit�n?
Ya se lo he dicho, no tengo hambre y quiero estar solo.
Enti�ndame, le veo mal, entonces yo tambi�n estoy mal.
�D�jeme en paz!
Por cierto, Tanguy, el otro d�a me pidi� consejo para su mujer.
Pues se equivoc�.
Lo que hay entre dos personas es un asunto privado.
�Pase!
- �Me esperabas? - S�.
- �Por qu� no has venido antes? - Porque tengo muchos problemas.
No te lo esperas y de pronto, todo te cae encima.
Me qued� en el camarote, pensando en t� como un tonto.
- Yo tambi�n, sin parar. - �De verdad?
Me gusta la tormenta, la sent� llegar.
Estuve mal, pero ahora respiro.
C�geme en tus brazos.
Se ha apagado. Estamos bien.
Dicen que un rayo puede quitarte todas las prendas sin da�arte.
Tambi�n sabr�s hacerlo.
- Nunca podr� vivir sin t�. Catherine. - No me llames as�.
Entonces dime tu otro nombre, el que quieres para ti sola.
- �Quieres? - S�.
- �Aim�e? - S�. Te parece tonto, �verdad?
Era joven y quer�a que me amasen.
Fue lo �nico que se ocurri�, Aim�e.
�Quien es?
Hay un problema el�ctrico. Parece que va a durar.
- Ya est�. Algo es algo, �verdad? - Gracias.
Si supieras c�mo he cambiado desde que te encontr�.
Todo lo que me gustaba antes ha dejado de gustarme.
Y no puedo hacer nada.
Con un tiempo as�, tendr�a que estar en el barco con mis hombres.
Y estoy aqu� escuch�ndote, soy feliz.
De ahora en adelante s�lo una cosa me preocupa, conservarte.
Recuerda que me trajo la tormenta, y ahora vuelve a buscarme gritando:
"Se acab� tu felicidad, debes marcharte ya".
�Pcr qu� marcharte?
Porque aqu� no puedo vivir sin ti
y porque tienes una vida en la que no cuento.
- Te amo. - Porque hoy estoy contigo.
Si me hubieses visto durante estos d�as de soledad
no dej� de pensar en ti.
Mi mujer es otro tema, se acab�.
Por otra parte, ella me lo ha dicho.
Hiciste como si la creyeses porque te ven�a bien.
No, es mucho mas simple.
Nunca me han gustado las aventuras, �sabes?
De lo contrario, no habr�a vuelto a verte.
Si estoy ac� es porque te amo.
No quiero que nos vayamos a separar
Andr�...
- �Qu� pasa? - No lo s�.
�Diga!
Es alguien que pregunta por ti.
- �Por m�? - S�.
- Capt�n. - �Ou� pasa?
- Es la se�ora Laurent. - �Qu� le pasa?
- Est� muy enferma, capit�n. - �Y eso?
He venido por mi voluntad. El doctor est� en su casa.
Ella est� muy mala y pregunta por usted.
�Corre peligro?
Tcma. Andr�, date prisa,
- �Qu�? - Deprisa.
Perdone esta molestia...
pero intu� que estaba aqu�.
Pues s�.
Con esta oscuridad, no veo muy bien para hacer mis maletas.
�Se va?
Me parece que hay un tren a las 21:00.
�Piensa seguir navegando mucho tiempo con el capit�n Laurent?
Claro. �Qu� podr�a hacer? Si estoy bien con �l.
Le voy a pedir un favor.
Con mucho gusto.
- Lo ver� todos los d�as, �verdad? - S�.
Entonces m�s adelante se dar� cuenta de si es infeliz.
Claro, la gente infeliz se reconoce entre s�.
Lo contrario ser�a una l�stima..
Usted le dar� esta estrella de mar que me regal�, �l lo entender�.
S�ve que es feliz, tire al agua la estrella de mar
Andr�.
- �Venga, Marie, estar�s cansada! - No, tranquilo.
�Qu� pasa?
�Qu� tiene?
Est� enferma desde hace mucho tiempo pero no quiso asustarte,
y de repente esto se ha agravado. - �Corre peligro?
Est� muy d�bil, le hemos puesto dos inyecciones.
Yvonne.
Cari�o.
Andr�, que feliz soy. Ahora estoy mucho mejor.
Te pido que me perdones. Ten�as raz�n, �sabes? y...
yo no me di cuenta.
Pero voy a dejarlo todo. Nos iremos al sur,
all� donde hay sol y te curar�s muy r�pido, ya ver�s.
Te pido que me perdones por haberte dejado sola.
Ten�as ganas de estar solo, es normal, yo te dije tantas tonter�as.
Afortunadamente, cuando uno est� sufriendo, las palabras no cuentan.
Yvonne quisiera decirte...
Pon tu cabeza cerca de la m�a
y no digas nada m�s. Estoy enferma.
Tengo el derecho de decirte todas esas cosas que escond�a temiendo
que te burlases de m�. Cu�nto te amo, Andr�.
Adem�s sent�a celos y me hac�an sufrir.
C�llate.
Cuando miraba a las dem�s parejas, pensaba:
"Qu� suerte tienes, Andr� es diferente,
nunca te ha enga�ado".
- Y me sent�a feliz. . Yvonne, sabes...
No est�s triste.
Yo no lo estoy desde que est�s a mi lado.
- Te miro, tengo fe... - Oye...
B�same...
y dime que me amas, desde siempre.
Acabamos de recibir un SOS. Algo incre�ble.
�Yvonne!
No, Yvonne, no me lo creo. �Yvonne!
No me lo creo, no es verdad. Es algo que no puede pasar, �verdad?
No es posible. No es posible.
Capit�n...
Capit�n, un SOS.
Un SOS
�Qu� quieres que haga yo con un SOS?
- Es el Holand�s. - �El Holand�s?
Est� a la deriva sobre "las Pierres Noires",
nos est� llamando, no podemos dejarlo.
�Qu� quieres que haga con el Holand�s?
�Pierre! �Pierre!
Fiel servidora, te entrego al que te hizo con el l�gamo de la tierra.
Que el ej�rcito blanco de los martirios te acompa�e en el triunfo.
Que el cortejo brillante de los confesores te rodee.
Fiel sevidora...
La junta de los patriarcas te lleva a una gran esperanza.
- Fiel sevidora. - Fiel alma...
Libre, Se�or,
de los peligros, de las penas y de las tribulaciones,
...libre de la muerte com�n entre los seres humanos.
Libre, Se�or, libre el alma de su servidora, como No� del diluvio.
Libre, Se�or, libre.
Libre Se�or, libre,
el alma de tu servidora como libraste a Isaac de la mano de su padre.
Libre, Se�or, libre,
como libr� Moises de las manos del fara�n, Rey de los egipcios.
Libre, Se�or, el alma de tu servidora, l�brela,
como libr� a Daniel de la fosa de los leones.
...los tres j�venes hebreos.
Libre, Se�or...
Para que no conozcas el horror de las tinieblas.
- Libre, Se�or, libre... - Los gemidos de la llama.
- Libre, Se�or, libre... - El dolor, los tormentos...
- Fiel sevidora. - Fiel alma.
Dele los astros de la noche y que los �ngeles le acojan
y le lleven de la mano... Miguel, Gabriel, Rafael, Ezequiel...
�l reza por ti mujer fiel,
para que te regocijes en la tranquilidad y la paz.
Rezad. Rezad. Rezad. Fiel sevidora...
Para que habites en el Jard�n de las Delicias.
Para que est�s en la gran pradera.
Para que tus ojos contemplen la verdad destapada de la soledad.
A sus puestos.
Avante 60 revoluciones.
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