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EL TIGRE EN LA NIEBLA
Anguilas en gelatina, muy buena gelatina.
Vamos, se�ora, compre una buena coliflor.
Atenci�n, por favor. Atenci�n, por favor. - �Me espera?
Se advierte a los pasajeros que los servicios de niebla funcionan desde esta estaci�n.
Mejor afrontarlo. Podr�a ser chantaje.
No voy a ir m�s lejos.
La polic�a dijo que nos encontrar�amos en el quiosco.
�Por qu� estoy tan asustada, Geoff?
- Tonto, �verdad? - Idiota, como yo.
Meg...
Te llamar� esta noche. Para entonces lo sabr�s y podr�s decirme si es malo.
O bueno.
Despu�s de todo, prefer�a que no tuvieras marido.
S� que no puede ser Martin, pero...
si lo es, me pregunto c�mo se siente.
Estoy m�s preocupado por ti.
Te quiero.
Gracias.
Pasajeros del tren de las 3:40 en and�n 3, se les informa
que puede haber retrasos debido a la niebla.
�Sra. Elgin? Inspector Jefe Luke.
Esta es la �nica que tengo de mi marido.
- Ver�, vivi� en Francia antes de la guerra. - Mm-hm.
S�lo estuvimos casados tres meses, cuando le dieron por desaparecido, crey�ndolo muerto.
En realidad es del perro.
S�, en todas parece el mismo hombre.
�Todas llegaron por correo en los �ltimos tres meses?
- S�, s�lo una foto en un sobre blanco. - �No tiene idea de qui�n las envi�?
No veo c�mo podr�a ser mi marido.
Quiero decir que, si estuviera vivo, bueno, habr�a...
- Habr�a venido �l mismo, �verdad? - Creo que ha vuelto a comprometerse.
�Chantaje? �"Denos 50 libras o se ver� envuelta en bigamia?
No. Habr�an esperado a que se casara.
- �Y s�lo un mensaje? - S�, en el �ltimo.
Tren a Southend, 3:23, 1 de noviembre.
�Oh, mire! �Ah� est�!
�Martin!
- �Martin! - �Es �l!
- �Eh, t�! �D�nde crees que vas? - �Polic�a!
Ha huido.
Martin...
�All�!
�Su marido?
No. No, por supuesto que no.
Ahora que lo veo de cerca, no... bueno, no se parece nada a �l.
Creo que fue el abrigo.
- Llev�oslo dentro. - Bien, se�or.
- �No es su marido? �Est� segura? - Oh, s�, completamente.
No tiene sentido, en absoluto.
Parece una locura,
vestirse para parecerse a Martin, sacar sus fotos en los peri�dicos y envi�rmelas a m�.
�Por qu�?
Atenci�n, por favor. Atenci�n, por favor.
Pasajeros con destino Londres,
se recuerda que todos los servicios est�n restringidos debido a la niebla.
- St. Petersgate Square. - Bien, jefe.
�Alg�n mensaje?
El Sr. Geoffrey Levett no ha llamado.
Lo har�. Bill, cielo, �me llevas esto a mi habitaci�n cuando tengas un minuto?
- �Pap� est� en el estudio? - Mire ah�, se�orita...
Antes de que lo preguntes, no, no estoy desamparada.
Un poco m�s y lo estar�.
Me lo llevar� arriba De todos modos, voy a subir.
Gracias.
- �No acudi� a la cita? - Le vi, s�.
Y, por un momento, cre� que era Martin, pero s�lo por un momento.
�Un impostor?
A la distancia, uno muy bueno.
Esta fotograf�a...
"La honorable Sra. Garthwaite, Lord Brace, el Sr. Robin Garthwaite y amigo."
Aunque est� al fondo, se parece mucho a c�mo yo lo recuerdo.
Esa barba tan marcial en la cara.
Querido idiota.
�Est�s segura?
Esto est� muy mal.
Me da miedo.
Una impresi�n. S�, querida.
Tiene que haber conocido a Martin para imitarlo tan bien.
Lo encuentro cruel y malvado.
Sin embargo, de alg�n modo, pareces entenderlo.
Lo esencial, tal vez, es la maldad de intentar revertir el proceso de duelo.
El duelo, Meg, es una desvinculaci�n.
Todo debe ser conscientemente puesto a un lado, aceptado y enfrentado.
Dolorosamente.
Pero, al final, es algo beneficioso.
Y esa inversi�n cuando est� pr�cticamente terminado, es algo malvado,
un intento de matar el esp�ritu.
Estoy tan agradecida de que no fuera Martin.
No est� bien, �verdad?
Pero, de repente, yo...
No quiero volver a tener 19 a�os, casada y... ser alguien completamente diferente.
Ojal� telefoneara Geoffrey.
Nombre: Morrison, Walter,
com�nmente conocido como Duds.
Entraba y sal�a de la c�rcel antes de la guerra,
durante la guerra, desapareci�.
Despu�s de la guerra, volvi� a la c�rcel por otros cinco a�os.
Lleva fuera seis semanas.
No conoce a Martin Elgin. Dice que es actor.
Perdi� el bigote en chirona y se compr� uno falso.
Havoc, �eh? Jack Havoc.
Recuerde. Los dos, robo con violencia. Havoc sac� diez a�os.
- �Havoc tiene algo que ver con esto? - No.
No veo c�mo. Est� seguro en la c�rcel.
Muy bien, v�yase.
- �Yo... puedo irme? - Todav�a no ha hecho nada.
Adelante, v�yase.
Me pregunto qu� teme. �No cree que pueda ser Elgin?
�Duds? La chica dice que no. Deber�a saberlo.
Podr�a ser.
No sabemos lo que Duds hizo durante la guerra.
Podr�a haber sido un h�roe, volverse chiflado y olvidarlo todo.
- No lo creo. - Yo tampoco. De todos modos, mejor asegurarse.
�M�rela! Ya llega la noche.
Siempre podemos coger a Duds si queremos.
Oiga, �qu�...?
- Dos whiskys con soda, por favor. - �Dos whiskys?
- S� - �Vaya noche!
- �Largos? - S�, dobles.
Muy bien. Se te mete en los mismos huesos, �verdad?
Le da a los reum�ticos algo en qu� pensar.
- �Sif�n? - S�, por favor.
Siete y cuatro, por favor.
- Una libra. �No tiene m�s peque�o? - No. Lo siento.
Muy bien. Le traigo la vuelta en un momento.
Fui directa. Le dije "Est� muy bien para ti que no tienes que llevar faja".
Parece que lo necesita.
- Bueno... - �Es usted polic�a?
No.
S�lo quiero que me diga algo.
No dir� nada.
�Por qu� se hizo fotografiar como Martin Elgin?
�Alguien le dio la idea?
Aqu� tiene mi direcci�n.
All� encontrar� dinero si me trae toda la historia.
Yo... no s�. �Por qu� me pregunta?
Porque voy a casarme con la Srta. Elgin. Quiero saber qu� hay detr�s de todo esto.
Vaya, nunca se sabe con un hombre, �verdad?
Su cambio, doce y ocho peniques.
No le buscar� problemas. Le juro que no.
�Les va a dar ardor de est�mago. Vaya marcha!
�Oh!
- �D�nde est� Havoc, Duds? - �D�nde est�?
- �D�nde est� Havoc? - �Havoc!
- �Havoc! - �D�nde est� Havoc?
- �Havoc! �Havoc! - Hav...Havoc.
�D�nde est� Havoc, Duds? �D�nde est� Havoc?
- Est� en chirona. Lleva tres a�os. - �Embustero!
- �Embustero! - �Embustero!
- �Embustero! - �Embustero!
- Embustero. - Embustero. Siempre fuiste un embustero, Duds.
�Jack? �Eres t�, Jack?
- Aqu�, �qui�n es? - �Cuidado!
�C�gelo, Tom!
�C�gelo!
Llevadlo al s�tano.
�Qu� est� insinuando, Inspector?
Duds Morrison, Martin Elgin, podr�a ser el mismo hombre.
�No!
No conozco al desafortunado Morrison, pero despu�s de lo que nos ha contado,
le puedo asegurar que Martin y �l no ten�an nada en com�n.
Martin era un hombre amable.
Por lo que sabemos, el �nico crimen que cometi� fue un mal llamado poema a su perro.
No me cree.
Le juro que no son el mismo.
�No podr�an serlo!
Aparte de otras cosas, no estaba en el estilo de Martin hacer algo tan violento.
- Comando, �verdad? - S�, pero...
- �Alguna vez le conoci� fuera de la guerra? - No.
- La gente cambia. - �No hasta ese punto!
El trabajo del Inspector es sospechar y hacer preguntas, Meg.
No te enfades con �l.
Me he puesto nerviosa esperando que Geoffrey... el Sr. Levett, llamara, yo...
- Lo siento - �Levett se ha extraviado?
Tengo que irme.
Buenas noches, Sra. Elgin.
De todos modos, creo que ser�a mejor volver a coger a Duds Morrison,
que le eche un vistazo, corroborar la declaraci�n de la Sra. Elgin.
- �Diga? - �Est� el Inspector Luke con usted?
S�. S�, est� aqu�. Espere.
Es para usted, Inspector.
Luke al habla.
Acaban de encontrar a Duds Morrison detr�s de Pump Walk.
�Pump Walk? Bien. Ahora voy.
No me lo esperaba.
No he sido muy inteligente.
Tengo que pedirle que le eche un vistazo a Morrison esta noche, Can�nigo.
Un polic�a de la zona le ha encontrado en el r�o. Muerto.
�C�mo muri�?
No ha muerto de indigencia.
- �Doctor? - Siempre lo consigue, �verdad, Luke?
Todas las veces, justo cuando voy a empezar a cenar.
- �Algo especial esta noche? - Lo mejor. Bistec y pastel de ri�ones.
Pudin, f�jese, no tarta.
- �Ha terminado? - S�.
- Acabar� el trabajo por la ma�ana. - �Y bien?
Lo que puedo decirle es que lo mataron de un golpe en la parte posterior de la cabeza.
- �Un instrumento sin punta? - La cara est� cubierta de sangre.
- �Cu�nto hace? - No m�s de un cuarto de hora.
Supongo que el tipo que lo encontr� era lo m�s parecido a un testigo.
- �Se le puede limpiar? - Mm-hm.
Alumbre un poco, por favor.
�Le hab�a visto antes, se�or?
- Me gustar�a hablar con usted, Inspector. - Iremos a la Comisar�a.
No, no. Quiero esa chaqueta. Quiero llev�rmela a casa.
Lleve las ropas de Duds a la oficina volando y cumplimente la investigaci�n rutinaria.
Harris, ac�rquese a ese pub, la Sra. Jolly.
Preg�ntele si sabe algo.
- Si no es todo ch�chara, tr�igala a mi oficina. - S�, se�or.
- Usted lo encontr�, �verdad? - S�, se�or.
- �Not� algo en particular? - S�lo una cosa, se�or.
No pude ubicarlo. Un ruido, como de alguien agitando un trozo de cadena.
�Cadena? �Arn�s, quiere decir?
Bueno, en cierto modo, s�, se�or, pero quiz�s m�s pesado.
En marcha. �En un minuto vamos a ver fantasmas!
Espero que el Sr. Geoffrey Levett est� de parranda.
Ojal� lo estuviera, Will. Eso ser�a f�cil.
Me enfadar�a mucho con �l, estar�a encantada de perdonarlo y todo habr�a acabado.
�De verdad lo piensa?
Estoy aterrorizada, Will,
principalmente porque no s� por qu� deber�a estar asustada.
Es la misma sensaci�n de querer una luz encendida cuando era peque�a.
Hmm. Imaginativa.
Siempre lo fue. Ese es su problema.
Una bebida fuerte es lo que necesita.
Adelante. Adelante y t�mese un doble. Y uno por m�.
Est� bien. Buena idea.
Estar�s atento al tel�fono, �verdad?
Con mis dos orejas.
Como un elefante.
El pobre chico era un completo extra�o para m�.
Deb�a haber conocido a Martin.
- �Pero el abrigo? - Era de Martin y estaba en mi casa.
Oh, �de veras?
�Sabe cu�ndo lo vio por �ltima vez?
Estoy intentando recordar.
Creo que hace unas semanas.
Oh.
Despu�s de todo, no hace mucho.
Oh, no, Inspector. No soy tan despistado.
Es muy dif�cil confundir esa chaqueta
y s� que ha estado colgada en el armario de la rector�a hasta hace muy poco.
Sin duda estaba all� a principios de invierno.
Es la �poca del a�o en que los ancianos nos damos cuenta, Inspector.
El primer d�a de fr�o fue a principios de este a�o, el D�a de San Mateo.
El 21 de septiembre. Oh, gracias.
- �Entonces qu�? �Seguro? - Oh, s�.
Lo descubr� cuando descolgu� este abrigo.
Siempre me recordaba tan vivamente a Martin.
�Comprende, se�or, lo que esto significa?
Oh, por supuesto que s�.
Oh, s�, alguien muy cercano a nosotros tiene que estar implicado
y tengo que averiguar qui�n.
Por eso quisiera la chaqueta, Inspector. Tengo que llev�rmela a casa.
Oh, gracias.
- �Cree que puede averiguar...? - Oh, lo averiguar�.
- Voy a hacer que George le acompa�e. - Preferir�a hacerlo solo.
No se atreva, se�or. Es una prueba. El abrigo hay que presentarlo ante el tribunal.
Muy bien, Inspector.
Le advierto, Sargento, que puede ser muy doloroso para usted,
muy embarazoso y doloroso.
�Le importa esperar aqu� un momento, se�or?
Iremos a buscar el abrigo.
Un hombre notable, el Can�nigo.
Tiene raz�n, de una clase �nica, de todos modos.
Deber�an morirse de hambre, dan todo lo que tienen,
pero no desean nada.
- Esto es todo lo que le encontramos. - �Est� todo bien, se�or?
Oh, s�. El Can�nigo volver� con la verdad sobre el abrigo, cueste lo que cueste.
�Pero qui�n de esa casa se la pas� de contrabando a Duds Morrison?
�La chica? O tal vez ese nuevo prometido que tiene.
- Se equivoca. - A lo mejor fue un milagro.
Tal vez haya otra carta en la baraja.
�D�jalo caer, Tiddy. Vamos, Tiddy, d�jalo caer!
- �D�jalo caer, Tiddy! - �Vamos, Tiddy!
�Emp�jalo, Tiddy!
Muy bien, ir� a ver.
- No, no. Si�ntese, Luke. - Buenas noches, se�or.
El tiempo ideal para los problemas, �verdad?
Ha habido una fuga de la c�rcel de Scrubs, alguien que responde al imaginativo nombre de Havoc.
Por fin algo de luz.
Havoc, �eh? Es el amigo de Morrison.
Me alegro que uno de nosotros est� satisfecho.
Por desgracia, no es tan sencillo.
- �No, se�or? - No, se�or.
En el momento que su gente recog�a el cad�ver de Morrison,
Havoc hac�a un receso, y eso era al otro lado de Londres.
Estaba matando a alguien m�s en ese momento.
De todos modos, hay una asociaci�n.
A menos que se le recoja pronto, estoy bastante seguro de que aparecer� por aqu�,
as� que pens� que deber�a saber algo acerca de �l.
Havoc es un hombre malo, Inspector.
- �Alguna vez ha conocido a un hombre realmente malo? - No puedo decir...
Yo he conocido a tres en mi vida y todos ten�an algo en com�n,
algo que no puedo describir exactamente, pero...
Oh, lo reconoces en cuanto lo ves.
Si te tomas la molestia.
Es como ver la muerte por primera vez.
- Un asesino nato, �es eso? - Mm-hm.
Lo pens� la primera vez que lo vi.
Y ahora lo s�.
Tuvo suerte en el caso del robo con violencia.
Estuvo muy cerca del asesinato.
�C�mo sali� de la c�rcel?
Le llev� dos a�os y medio perfeccionar sus planes.
Se convirti� en un caso psiqui�trico.
- Oh, fingiendo estar enfermo. - Al principio.
Al final... era casi aut�ntico.
De todos modos, era tan convincente que le dieron una cita con un especialista,
fuera de la prisi�n.
- Se deshizo de los dos guardianes... - ..apu�al� al doctor...
..y sali� por la ventana.
- Todo un cliente. - Mm-hm.
Sabe, Luke, estoy convencido de que plane� esta huida,
la program� para noviembre, por si hubiera niebla.
- Me resulta dif�cil de creer, se�or. - �Qu�, que lo planeara con tanta antelaci�n?
- S�. - Lo comprobar�, si se cruza en su camino.
- Me gustar�a verlo. - Me gustar�a verlo muerto.
Ya la hab�is hecho. Rolly, Tom, echadnos una mano.
R�pido, que alguien le traiga al caballero una jarra de agua.
Lo siento, se�or. Ha habido un terrible error.
No le habr�amos tocado un pelo de la cabeza, se�or.
En cuanto averig�e qui�n lo hizo, se�or, lo voy a despellejar vivo.
Le voy a hacer de todo, se�or.
Fue un error, lo juro. Pero es que se parece a un amigo nuestro.
Eh, Crutches, �d�nde est� el agua? �Vamos!
- �Y el hombre que estaba conmigo? - �l y Duds estaban juntos. Os lo dije.
Lo he conocido esta tarde.
Le recuerdo. Recuerdo su voz.
- Le llam� mentiroso. - No, se�or, no fui yo.
Ser�a mi hermano, el joven Tom.
Es muy gracioso. Le cay� una bomba y ya no ha sido el mismo.
Ca... Cabo. Cabo.
Eso es, Tom, muchacho. Tienes raz�n.
Duds era cabo, se�or. Muy bien, muchacho.
�Qui�n era el que buscaban? Alguien llamado Havoc.
�Qui�n era?
- �Havoc? - Eso es.
Si ese al que llaman Duds era el cabo, �qui�n era Havoc?
�El sargento?
Oh, ho-ho. Escuchad eso.
Tiene cerebro. Es lo que lleva ser adecuadamente educado.
Entonces, �d�nde est� ese sargento?
Para decirle la verdad, se�or, eso requiere una cierta explicaci�n.
No lo sabemos exactamente. Lo estamos buscando, �verdad?
Hace casi tres a�os. Tres a�os.
Qu�date en las calles el tiempo suficiente y te encontrar�s con todos los que conoces.
- Es verdad. - Callaos todos.
S�lo confundir�is al caballero.
Vimos a Duds esta tarde saliendo de la Comisar�a.
- Le seguimos. - Le perdimos.
Le volvimos a encontrar, saliendo del pub.
Y cuando nos topamos con usted, se�or, pensamos que era Havoc.
Sigo queriendo saber qu� pas� con el cabo, Duds.
Tom le sacudi� por error y luego nosotros le atacamos a usted, se�or.
Tiddy volvi� a sacudirle a Duds.
Yo s�lo le agarr� un poco, se�or. S�lo un poco para ayudarle a seguir.
- Estaba m�s interesado en usted. Pensaba... - Pensaba que yo era Havoc.
�Qu� est� haciendo aqu�?
�No! �No! �No!
�M�s de treinta a�os y te crees que no s� cu�ndo est�s mintiendo?
Venga, la verdad.
Oh, lo hice, lo hice.
Cog� su abrigo y lo regal�.
S�, es una tonter�a regalar algo que no te pertenece.
�A qui�n se lo diste? �A alg�n pobre a la puerta?
Ah, entiendo. �Alguien conocido?
Bueno, �qui�n fue?
Se lo di a la Sra. Cash.
�La Sra. Cash?
Will... Por favor, trae a la Sra. Cash.
El Comandante Elgin.
- Usted es el Comandante Elgin. - �Elgin?
No, Tom, muchacho, no.
Nuestro Comandante muri�, el pobre. Ya lo sabes.
Nadie lo sabe mejor que t�.
No se le parece
y no habla como �l,
pero es �l, el Comandante Elgin.
Usted estuvo en el ej�rcito con el Comandante Elgin.
El Comandante y Tom estaban juntos cuando pisaron una mina,
y el Comandante muri�.
Eso ser�a unos cuatro meses despu�s de nuestro trabajito.
El caballero no quiere saber la historia de tu vida ni la de tu hermano, Rolly.
- Ah, Tiddy... - �Qu� trabajito?
- Est� hablando de una incursi�n. - Exacto.
- �Y el Comandante Elgin estaba al mando? - Por supuesto. Era su propia casa.
- Rolly, �por el amor de Dios! - Donde vivi� cuando era ni�o.
Por eso lo eligieron, esa es la raz�n por la que fuimos.
�Por qu� est�n tan ansiosos de encontrar a Havoc?
Duds dijo que estaba en el trullo, pero ment�a, como siempre.
Havoc era demasiado inteligente para eso.
No, Jack se sali� con la suya.
Se qued� con el tesoro y vive a cuerpo de rey,
a cuerpo de rey, mientras nosotros, sus camaradas, nos revolcamos por las cloacas.
- Por eso tenemos que encontrarlo. - �Ya lo has dicho!
�Ahora que has abierto la bocaza te has metido en un l�o!
�Un tesoro? �Qu� diablos significa? �Un tesoro enterrado?
- �Barras de oro y cofres llenos de joyas? - Exacto, se�or.
Tiene que estar loco de atar.
�Todos! �Se han vuelto locos!
�Tom, ven aqu�! Trae ese paquete. Ya sabes al que me refiero.
Espere a ver esto. Se lo demostrar�. Vamos, Tom.
S�lo �chele un vistazo a esto, aut�ntica l�mina de oro.
- Exquisito original. - Deber�a haber visto el p�jaro, se�or.
- Era realmente bonito. - Estaba en una jaula de oro.
- Le dabas cuerda y cantaba. - �Qu� has hecho con el marco, Tom?
Era de oro y tallado. Vamos, �d�nde est�?
- Lo he vendido. - Le dieron un billete de cinco.
�Por qu� no me lo dijiste? �Cu�ndo fue?
No pude conseguir tanto como Rolly por la jaula.
- Cantaba de forma primorosa. - �Los de abajo! �Peri�dico!
- Consigui� por todo 12 libras. - Eso es s�lo el principio, se�or.
- �Standard! - Oh, tengo que ver qui�n gano la 4:30.
Eran souvenirs de la incursi�n.
Havoc los trajo desde lo alto del acantilado.
El Comandante nos dio algo a cada uno de nosotros.
Un peque�o recuerdo, dijo.
- Aqu� est�, Can�nigo. - Entre, Sra. Cash.
Buenas noches, Can�nigo. �Quer�a verme por lo de la chaqueta?
- Me sentar� aqu�, �de acuerdo? - S�, por supuesto.
Mary me ha dicho que se la dio hace unas semanas.
- �Es cierto? - No, no exactamente.
No quiero meter a nadie en l�os, pero se la compr� por diez libras.
Y, despu�s de comprarla, �qu� hizo con ella?
- Eso es asunto m�o, Can�nigo. - Naturalmente. Y del todo.
Pero venga y eche un vistazo.
Tal vez la reconocer� y ser� de gran ayuda.
No creo que esas manchas se vayan.
S�, es la chaqueta que le compr� a Mary.
Para qu� voy a decir que no.
La polic�a querr� saber lo que hizo con ella.
Entonces tendr� que dec�rselo, �no?
Lo mirar� en mi librito.
Si mal no recuerdo, se la envi� al Sr. Robinson, el que comercia con ropa de segunda mano.
�Usted comercia con ropa de segunda mano, Sra. Cash?
No soy mujer que lleve ropa de segunda mano, si es a lo que se refiere.
Ya sabe la clase de distrito que es este, sargento.
Buenas casas, buena gente que se viene abajo.
Las ancianas, por ejemplo, necesitan dinero m�s que joyas,
trozos de encaje, muebles.
Me gusta hacer el bien donde pueda, as� que voy por ah� ayudando,
a veces compro, a veces vendo
y a veces, me dan cosas por caridad,
las convierto en dinero y env�o el peque�o cheque a una de las sociedades.
Y lo anota todo en su librito.
Y lo anoto todo en mi librito.
Sra. Cash, �le importar�a ir a la cocina y decirle a Mary que suba?
De ning�n modo, Can�nigo.
Dentro de unos minutos, el Sargento Pickett la llevar� a su casa.
- Supongo que querr� ver el libro. - Por supuesto, Can�nigo.
No me importa esperar en la cocina. Trabaj� mucho en ella en vida de su querida esposa.
Venga a recogerme y nos iremos juntos a mi casa.
Buenas noche, Can�nigo.
Mandar� algo para los fondos de restauraci�n de la iglesia en una semana o dos.
Una ayudita.
La viuda de Elgin, la chaqueta de Elgin
y ahora, los abogados de Elgin.
- �C�mo est� el conserje? - Muerto, se�or.
Una herida limpia producida por un experto, seg�n el doctor.
Notifique a los departamentos, Luke. D�gales que pierden el tiempo buscando contactos.
Aqu� es donde ha estado Havoc.
�D�nde ir� a continuaci�n? Me gustar�a saberlo.
Parece ir detr�s de un documento concreto, algo que tiene que ver con Elgin.
Bueno, si todav�a no lo ha encontrado,
si podemos averiguar ad�nde se dirigir�, podemos estar all� para encontrarlo.
Adelante.
Oh, se�or...
Ven y si�ntate, Mary.
�Fueron suficientes diez libras? �Lo fueron?
S�, se�or. Por mi alma, se�or.
Al principio s�lo eran tres libras,
en la tienda ten�an unas camisas blancas muy bonitas para Will.
�Y el resto eran intereses?
Ella no me cre� problemas al principio,
pero luego, cuando quise darme cuenta, le deb�a diez libras
y no pod�a conseguirlas,
y se ofreci� a llevarse, a cambio, ropa de hombre.
�Le ofreciste este abrigo a la Sra. Cash o te lo pidi� ella?
No lo s�, se�or.
S�, lo puedo entender.
Vete, Mary,
y no vuelvas a hacerlo.
Perd�neme, se�or. Por favor, perd�neme.
Yo no puedo perdonar los pecados, querida ni�a.
Las tontas como t� son las que dan alas a las malvadas como Lucy Cash.
M�s del 300 por ciento.
Me pregunto cu�ntos hogares ha roto Lucy Cash.
He visto a Lucy Cash trotando por aqu� durante casi 30 a�os.
La veo caminar por la calle y las cortinas de las ventanas tiemblan,
las persianas se bajan y las llaves giran suavemente en las cerraduras.
Pasa como un escalofr�o.
�S�? S�, ir� a por �l.
Pickett al habla. �S�, se�or?
�Acuchillado?
�Havoc?
S�, se�or, casi he terminado.
Bien, se�or.
Tengo que irme. D�gale a ese polic�a que estar� en casa si me necesita.
- De acuerdo. - Y gracias por el t�.
- Se ha ido, jefe. - �Qui�n se ha ido, Will?
La de oportunidades. Dijo que estar�a en casa a cualquier hora que quiera llamar.
De todos modos, me temo que no le sacar� gran cosa.
Tiene una tapadera maravillosa. Podr�a dirigir cualquier cosa.
Buenas noches, se�or.
- Ay-ay. - �Qu� pasa?
- Ha quitado el letrero. - �La Sra. Cash?
El del desv�n.
- Eso le favorece. - �Qu� quiere decir?
Significa que no quiere visitas mientras usted est� por aqu�.
- �Una se�al? - Exacto, jefe.
Sabe. ya me hab�a dado cuenta.
En todos los a�os que llevamos aqu�, nunca he visto que tenga visitas,
si est� encendida la luz del desv�n.
�Ad�nde cree que va, querida?
A la casa nueva. Creo que Geoffrey puede haber ido all�.
�Y por qu� iba el Sr. Levett a hacer algo as�?
Oh, Will, no est� en su piso y he telefoneado a todos los sitios imaginables.
Tengo miedo de... No s� de lo que tengo miedo.
- Es el �nico sitio para buscar. - Bien, pero no se va a ir sin m�.
- �Nos entendemos, entonces? - No tan r�pido, se�or, si no le importa.
Si le dejamos marchar, me pregunto qu� piensa hacer.
�Hacer? �Dejarme marchar?
Acerca de nuestro peque�o error.
Bueno, dadas las circunstancias, olvidarlo.
�Eh, Tiddy! �Escuchad todos, han encontrado a un tipo asesinado en Pump Walk!
- Es Duds. Est� fiambre. - Eso es mentira.
Lo hiciste t�, Tiddy, al volver.
Le dijiste al caballero que le hab�as sacudido un poco para que se enterara.
�Calla esa bocaza!
Si uno de nosotros lo ha hecho, lo hemos hecho todos.
�Tambi�n �l!
�No le dej�is marchar!
�Geoffrey?
No hay ninguna luz encendida.
- Se apagan en la general. - Entonces, no est� aqu�.
No.
El otro d�a me dej� aqu� mis pendientes azules.
- Creo que est�n arriba. - �Bajo y enciendo las luces?
Oh, no. No importa. Me puedo apa�ar.
Tiene un peque�o y agradable lugar, todo completamente nuevo.
Se casar� y har� la fiesta de inauguraci�n
y sus invitados pisar�n las colillas en las alfombras.
Supongo que parecer� m�s habitable.
Es precioso. Mire ese marco encantador. Tiene aqu� un trabajo de calidad.
- �Se lo regal� el Sr. Geoffrey? - No. Fue Martin durante la guerra.
Una vez lleg� a casa, de repente, con permiso.
Estaba tremendamente excitado.
Por supuesto, no pod�a decirme nada, pero...
Por lo que dijo, deb�a de haber hecho una incursi�n a su antigua casa en Breta�a.
Ah, s�, ese sitio que le dej� en su testamento, Santa Deal o algo as�.
Saint-Audeal-sur-Mer.
�Por qu� nunca va all� y echa un vistazo?
Oh, Will, yo... nunca me apetece.
Era una parte de Martin que yo realmente nunca conoc�.
Esa parte del mundo nunca tuvo mucho atractivo para m�.
Desaparecido, dado por muerto.
Hay un agente inmobiliario que va por m� durante la temporada.
- No lo siento un lugar cercano. - Lo puedo entender.
Recuerdo una vez que... �D�nde est�n esos pendientes suyos?
No lo s�. Quiz�s en el tocador.
- �Por qu� no enciendo las luces? - No te molestes.
- Estar�n abajo en alguna parte. - Muy bien. El interruptor creo que est� en la cocina.
�Will? �Qu� haces?
�Qui�n es?
- �Qu� hace aqu�? - �Qu� hace usted aqu�?
Qu�date aqu�, Charlie.
�Est� ah�? Soy Will, Will.
Ten�a... Ten�a un cuchillo.
Will, yo... �Tengo tanto miedo!
- �Le vio? �Pudo verlo? - Un momento. Un momento.
S�lo era una... una sombra negra.
�Qu� llevaba puesto? �Lo puede recordar?
S�lo era una forma, como en una pesadilla.
- �Abrigo? - S�.
S�, creo que tal vez s�. Algo le aleteaba alrededor.
- �Le traigo un vaso de agua? - S�. No, gracias.
Podr�a haber sido un abrigo.
Pensar� que estoy loca, pero... tuve la sensaci�n de unas alas negras.
- �Sombrero? - Creo que no llevaba sombrero.
- No... no puedo recordar. - �De d�nde han salido?
Vinimos por lo que pas� en el bufete de abogados.
�Qu� pas�? No me diga que...
Nuestras investigaciones sobre ese hombre nos han llevado a pensar que vendr�a aqu�.
No parece que busque dinero o cosas de valor.
Va tras alguna especie de documento, algo relacionado con su difunto marido.
- �Tiene alguna idea? - �Un documento?
El testamento fue validado, o lo que fuera, hace mucho tiempo.
�Una carta, tal vez, algo personal?
- No, ya no tengo nada de Martin. - Le hemos perdido, se�or.
Hay una ventana a media altura. Dos oficiales vieron una sombra y fueron tras �l.
No hay ni rastro. Le ha devorado la niebla.
�Este zapato es suyo, se�ora?
Gracias.
- Jones... - �Se�or?
- �Hab�a alguien apostado bajo esa ventana? - No, se�or.
- �Por qu� no? - Es la �nica que no nos pareci� posible utilizar.
Hay una ca�da vertical a trav�s de una verja de p�as.
Debe tener alas. No s� c�mo no se mat�.
Le hemos subestimado. No pens�bamos que fuera alguien as�.
No se equivoque, Luke.
Se�al� esa ventana como la �nica que considerar�amos insalvable y la utiliz�.
No me lo puedo creer. No me puede pasar a m�.
Lo encontraremos, aunque estemos cojos, ciegos y medio tontos.
Mire. Ser�a como buscar una pulga en un colch�n de plumas rajado.
- Es hora de que se vaya a casa y a la cama. - Buena idea, Sra. Elgin.
- La llevaremos de vuelta en un coche de polic�a. - M�s r�pido que caminar.
Inspector, �se sabe algo del Sr. Levett?
Me temo que no, no.
�Qu� puede haberle pasado?
Si hubiese tenido alg�n accidente, lo sabr�a.
�Tiene que encontrarlo, Inspector, por favor!
- Prometi� telefonearme. - No se preocupe, Sra. Elgin.
�Est� en alg�n terrible peligro. Lo s�. Por favor, Inspector!
No se preocupe. Estamos en ello. Todav�a no tenemos todos los informes.
Se lo har� saber tan pronto como sepamos algo.
- Se lo prometo. - Vamos.
No se preocupe por el Sr. Levett. Ni siquiera lo piense.
Muy bien, Inspector, �d�nde se supone que est� el Sr. Geoffrey Levett?
No tengo ni idea, se�or.
�No dijo algo de cadenas?
- S�, se�or, agitarse un trozo de cadena. - Cadena.
No me dice nada.
Me voy.
�Algo que suene como las cadenas?
Agitar de una cadena pesada �verdad? Agitarse.
�Monedas? �Monedas en una alcanc�a de madera?
S�, se�or. Tal vez.
Es posible, Luke.
Pero todav�a tenemos que encontrar al Sr. Havoc.
- Buenas noches. - Buenas noches, se�or.
�Prensa!
�Prensa!
�Prensa!
�Prensa!
�Prensa!
�Eh, Tid! �Cu�ndo viene la manduca, Tid?
Rolly se fue hace mucho tiempo.
Lleva fuera demasiado tiempo, Tid.
�Por qu� no ha vuelto? Yo te dir� por qu�.
Ha escapado. Nos ha vendido.
�Te quieres callar?
- Una palabra m�s y... - Vamos, Tiddy, �qu� vas a hacer?
Pues hazlo. Vamos. Utiliza la bota si quieres.
- Eres muy h�bil con las botas, �verdad? - Aqu� estoy, Tiddy.
�Est�s borracho! Deb� adivinarlo.
�Est�s mal de la cabeza! Has estado bebiendo a lo tonto en ese s�per que abre toda la noche.
No deb� confiar en ti.
Mira, Tiddy.
�Qu� pasa?
�Tienes un secreto que no quieres compartir, Rolly?
Pues lo vas a compartir con todos. Vamos, d�jame mirar.
�Mira! �Mira, Tiddy!
�Es �l! Es Jack Havoc.
"Se fuga de Wormwood Scrubs," dice aqu�, "despu�s de seis a�os."
..apu�alado hasta morir...
No puede ser Havoc. �En el trullo todo este tiempo?
Parece que Duds ten�a raz�n, est� libre y lo podemos encontrar. �No lo veis?
No somos los �nicos que intentan encontrarlo.
Tendr� que esconderse.
- Y t�, Tiddy. Tambi�n te buscan a ti. - �Calla!
Es inteligente, es Jack. Costar� un poco encontrarlo.
Alrededor de 1,80, ojos verdes..
..tez lozana...
Hola, Rolly. Hola, Tom.
�Os importa si me siento?
- �Todav�a no ha llegado Duds? - Duds no viene aqu�.
No ha estado aqu� en su vida.
Es curioso. Parec�a saberlo todo de vosotros.
He estado de juerga.
Est�bamos leyendo esto antes de que entraras.
Oh, es. S�, ya lo he le�do.
- �Todo? - Todo lo que me interesaba.
Hay un mont�n de noticias interesantes hoy, Jack. �Lo has le�do todo?
- S�, creo que s�. - �Has le�do la p�gina central?
- No. - Deber�as. Habla un poco de Duds.
Est� muerto. Lo han liquidado.
Qu�...
Se abland� y acab� pagando, supongo.
�Y ahora qu�?
�Cu�ndo visteis por �ltima vez a Duds?
Ayer por la tarde.
Le seguimos para hablar con �l, pero nos dio esquinazo.
Duds os vio un mont�n de veces.
Trabajaba para m�. Me ten�a al corriente, indirectamente.
De que Tiddy Doll estaba aqu� y de que me buscabais.
"Viviendo como un se�or." �No es as�?
Siempre has hablado demasiado, Rolly.
�Qui�n nos ha delatado? �Qui�n?
Te llamas Doll. Vienes de un poblado de dos casas llamado Tiddington.
En mitad de la guerra te uniste al campamento local del ej�rcito,
el campamento de tr�nsito 2/4009.
Al acabar la guerra, te echaron enseguida,
te denunciaron a la polic�a civil y te prohibieron la entrada en la zona.
�Quieres que siga?
Ah, sois unos pobres idiotas.
Todo el d�a arriba y abajo armando un espantoso alboroto.
No sois ning�n misterio.
Sabes, Jack,
sabes en qu� estado te encuentras,
el mismo en el que estabas en la guerra,
despu�s de liquidar a aquellos dos centinelas.
Escucha, Havoc, has venido aqu� buscando cobijo porque est�s huyendo.
�Y qu�? �Qui�n har� el primer movimiento?
- �T�, Whitey? - �No, Jack! �No!
Tiddy no lo entiende.
Adem�s, tenemos nuestros propias razones.
Oh, ninguno tiene antecedentes graves y no quer�is a la polic�a rondando, �verdad?
Hace un d�a o dos, tuvimos un peque�o accidente,
as� que no llamaremos la atenci�n.
- Es la �nica salida. - Lo s�. Ya me lo han dicho.
Dos entradas, una salida.
Escucha, Havoc, he estado pensando.
Somos suficientes como para que alguien se esconda entre nosotros, incluso por la calle,
suponiendo que quieras ir a alguna parte.
Tienes cerebro y funciona cuando lo utilizas.
Pero un riesgo tremendo si no supi�ramos lo que estamos haciendo.
Creo que deber�amos celebrar una reuni�n, Cabo.
Re�na a sus oficiales, Capit�n.
- �El T�o Charlie ha llegado ya? - No.
Oh, buenos d�as, se�or. La Sra. Elgin est� esperando.
Muy bien.
�Tenemos alg�n m�sico callejero en nuestra hacienda, una banda?
- S�, se�or. - Busque a alguien y averig�e d�nde pasan el rato.
Sabemos d�nde viven, se�or. �Alguna orden en especial?
No, no. S�lo busque lo que se salga de lo corriente.
- �Se sabe algo del Sr. Levett? - No est� en su oficina.
Hemos revisado hospitales y dep�... Las preguntas habituales. En blanco.
Inspector, �alguna noticia? He llamado a su oficina y no est�.
- Est� desaparecido desde ayer. - Lo s�.
Lo siento, pero no podemos contactar con �l en ninguna parte.
Tenemos que comer algo.
Normalmente vamos a un sitio en la parte de atr�s del mercado.
Si no nos presentamos, alguien empezar� a hacer preguntas.
�Por qu� no vienes t� tambi�n, Capit�n? Una especie de ensayo.
Nadie te reconocer�a,
pero tendr�as que confiar en nosotros.
�Lo har�as? �Lo har�as, Jack?
A eso iba yo.
Lo s� todo sobre ese tesoro que nadie ha mencionado todav�a.
Fue Rolly quien me pidi� que intentara localizarlo.
Queremos una parte, Capit�n. Queremos una parte.
- Pero siempre pens� que la tuvierais. - �Lo sab�a!
�Nunca fuiste de los que dejan a sus compa�eros en la estacada!
�Corta ya!
Por supuesto que lo era. Como cualquiera que no est� mal de la cabeza.
Me enfrento a los hechos. Si no fuerais de fiar, no me fiar�a de vosotros.
Siempre que valga la pena que vayamos juntos, iremos, �verdad?
Es justo.
�Viste...? �Viste el material, Jack?
Pareces un ni�o so�ando con helados.
Naturalmente que no lo vi. Estaba bien escondido.
Por eso sigue all�,
esperando que nos lo llevemos.
41 0. Bishopsgate.
S�, conozco bien el lugar. Atraviesa bajo la verduler�a.
No deber�a haber dificultades. Normalmente, no hay nadie a esta hora.
Est�n todos desayunando en la tienda de comidas.
Muy bien, Sargento.
A d�a de hoy, no s� de qu� iba la incursi�n.
- �Recuerdas, Rolly? - S�.
Era la casa del Comandante. Vivi� all� cuando era ni�o.
Me dijo d�nde ir y d�nde encontrarlo todo.
- Tardaron mucho tiempo. Yo... - �Vas o contarlo t� o yo, Rolly?
No, no. T�, Jack.
Ten�amos que hacerlo parecer un robo.
Es curiosa, la forma en que te ense�an las cosas en el ej�rcito.
Pensar que nos pagan por eso. �ramos h�roes.
Cuando sal� por la ventana de la planta baja,
el Comandante arrastraba una caja enorme por las escaleras.
Cuando volvimos al bote, ten�a que saber m�s de esa caja,
le pregunt�, como por casualidad, qu� conten�a.
Ya sab�is, hizo una broma.
"�La vajilla de la familia?" dije.
No, dijo �l, y todo el tiempo estaba pensando en algo m�s,
algo llamado el tesoro de Saint-Audeal.
Entonces le pregunt� si val�a mucho dinero y, como por casualidad,
"Es incalculable", dijo.
Y esta es la parte importante.
Era el �ltimo de su estirpe.
As� que le pregunt� qu� pasar�a si �l mor�a.
Y entonces, ese Elgin, contest� la cosa m�s sorprendente.
Dijo: "Ir� a parar al hombre que se case con mi mujer".
He dejado instrucciones en un sobre sellado y caer� en sus manos el d�a de su boda.
Escuchad. He estado trabajando en todo esto.
Lo primero es conseguir ese sobre. Eso es vital.
- �A qui�n se lo dej�? �A su esposa? - No. Una mujer lo habr�a abierto.
- Pens� en su abogado. - Por eso estuviste anoche de juerga.
�Por qu� piensas que todav�a sigue all�?
Porque me est� esperando. Estoy decidido a encontrarlo.
Lo supe nada m�s o�r hablar de �l, esa noche de la incursi�n.
No lo vais a entender, pero os lo explicar� de todos modos.
Elgin ten�a que confiar en m�. Tuvimos que hacer ese viaje juntos.
Lo sab�is por la forma extra�a en que ocurri�. Yo era especial.
Hab�a medio mill�n de sargentos que pod�an haber sido elegidos,
pero me eligieron a m�.
�Y sab�is d�nde estaba yo?
Bajo custodia, esperando un tribunal militar
Liberado, graduaci�n recuperada y emparejado con Elgin.
Dir�is que eso no significa gran cosa.
A m� me parece una especie de religi�n.
�Religi�n? Ah� es cuando la religi�n se ablanda.
Es una ciencia.
La ciencia de la suerte, la llamo yo.
Escuchad esto.
Mientras me entrenaba con Elgin,
descubr�, sin �l saberlo, que conoc�a a gente que �l conoc�a.
Era el �nico oficial del Ej�rcito Brit�nico
al que yo estaba en condiciones de vigilar todo el tiempo.
Conoc�a a alguien que era �ntimo suyo, �entend�is?
�Os dije que nunca lo entender�ais!
- Un pu�ado de zanahorias. Esto es tuyo, querida. - No, nabos.
- Ponlos ah�. - �Has visto a los chicos esta ma�ana?
�Eh? �Qui�n? Son tres y ocho, querida.
- La banda callejera. - No. No han salido todav�a.
- Cuatro peniques de cambio. - �Te he dado cinco chelines!
Es tarde, �no? Han dado las nueve.
Es esa estufa. Esa estufa de coque que tienen.
Sali� un caso en los peri�dicos.
Supongo que han decidido quedarse en casa.
No les culpo, con una ma�ana como esta.
- Una familia entera, asfixiada. - S�, lo le�.
- �No ser�a mejor echar un vistazo? - �Te di dos medias coronas!
Supe que la mujer de Elgin iba a casarse, dos meses antes de que se anunciase.
�Nos vas a decir que el nuevo marido ya tiene el sobre?
No. He sido listo. Le enviamos unas fotos de Duds vestido como el Comandante.
- Esperaba que cancelara la boda. - �Y el sobre?
- �No estaba en el bufete de abogados? - No. Pero lo conseguir�. No te preocupes.
Anoche fui a otro sitio, la casa del nuevo marido.
Casi me pillan. Hab�a una mujer en la casa. Ol� su perfume.
- Fui tras ella, pero lleg� la polic�a. - �Crees que ser�a ella? �La Sra. Elgin?
- Deb�a de ser ella. - Si la hubieras dejado tiesa.
- Habr�amos tenido todo el tiempo del mundo. - Si no me hubiera interrumpido...
- �No te has ablandado, Havoc? - �C�llate, Tiddy!
- Cre� que la mujer de la casa de Levett ... - �La casa de qui�n has dicho?
Levett, Geoffrey Levett el nuevo marido.
�Por qu�? �Hab�as o�do ese nombre antes?
�Hay alguien?
Vamos, muchachos, vamos. Es hora de levantarse.
Tom, t� ah� delante, mira bien, muchacho Esa es la idea. �Uncle!
Venga. Se hace tarde para el desfile. Vamos.
Trumps. �Est� todo?
Izquierda, izquierda, izquierda.
�Siete libras, querida?
�Tienes un duplicado de las llaves del s�tano?
- Oh, �est� todo bien? - S�.
- Estoy seguro de que han dejado un cigarrillo encendido. - S�, aqu� tiene.
Alguna gente es muy descuidada.
�Oh... Oh, cari�o!
S�, todos hemos estado muy preocupados.
Vuelvo en un minuto.
Deja de mirarme as�.
Tengo tanto miedo de que, de repente, vuelvas a desaparecer.
�Como el gato de Cheshire?
Es la sonrisa, muchacho, no el gato, lo que aparece y desaparece,
como la palabra tesoro, entra y sale de nuestra historia.
Y casi igual de rid�culo.
No puede haber ning�n tesoro.
Havoc jur� que lo hab�a, o mejor, que Martin dijo que lo hab�a.
Si hubieseis visto su mirada. Fan�tica. Estaba completamente seguro.
Su correo, se�or.
Bueno, venga, �bralo.
Es lo que est� buscando, �verdad?
Ciertamente, el Comandante Martin me dio la carta.
Siempre ha estado en el p�lpito.
Me dijo que no la entregara hasta despu�s de la ceremonia
y no lo habr�a hecho en circunstancias normales, pero est�s no lo son
y hay momentos en que un hombre debe utilizar su propio juicio.
"Si le llega esto, yo ya no estar� en este mundo.
Mi intrusi�n en su vida parece excesiva, pero hay algo que tiene que hacer.
El antiguo almac�n del jard�n de Saint Audeal...
Un tesoro.
Trabajo demasiado peligroso para Meg o su padre, caso de que siga el estado de guerra.
El tesoro se puede transportar, pero hay que llevarlo con mucho cuidado.
C�jalo en el momento que le parezca viable y entr�gueselo a Meg.
Entr�guele mi amor.
Suyo, muy atentamente, Martin Elgin, Comandante."
Despu�s de todo, era una carta personal.
No veo ning�n grupo de oficiales suspirando por cogerla.
Gracias, cari�o.
Sabes, hace tiempo que quiero ir a Breta�a y averiguar exactamente qu� es.
Hace un momento, dijiste que no exist�a.
- Meg, v�monos enseguida, esta noche. - Oh, pero...
Conduciremos hasta Southampton y cogeremos el barco a St. Malo.
Podr�amos estar all� por la ma�ana. �Qu� dices?
�Que es una idea maravillosa! Pap�, �t� qu� dices?
�Tiene alguna importancia lo que yo diga?
Cari�o, no tardo ni un minuto en hacer la maleta. �D�nde est� el coche?
- En el garaje. No cojas... - S�lo un momento, jefe.
No quiero estropear la diversi�n,
pero, �no cree que ser�a buena idea meter al Inspector Luke en el secreto?
Todo bien. Una peque�a excursi�n a zonas desconocidas no puede hacer da�o.
- Mejor quitarse de en medio los dos. - �Qu� esperan encontrar?
Un tesoro. Un tesoro, muchacho, eso es todo.
Nada sencillo, ordinario, como los cuatro hombres que nosotros esperamos encontrar.
Lo esperamos desde hace horas.
�D�nde est�n? D�gamelo.
Bastante simple.
Un hombre con los ojos enrojecidos y el pelo blanco,
dos pescadores de Dorset, uno de ellos chiflado y un man�aco homicida.
- Vamos - �Ad�nde vamos, Inspector?
El Can�nigo sabe algo.
No sabe que lo sabe. �Me sigue?
�Tiene alguna especie de teor�a?
S�.
Agota los hechos.
Reducidos finalmente a teor�a.
Ha visto hoy a la Sra. Cash.
S�.
- �Le pareci� enferma? - La entrada estaba oscura.
Lo s�, y no se qued� mucho tiempo. Es lo que he o�do.
La Sra. Cash ten�a un hijo.
�Recuerda exactamente cu�ndo muri�?
El a�o exactamente, no.
Fue justo despu�s de la Epifan�a, a primeros de enero.
Ten�a unos quince a�os.
Mi informaci�n es que muri� en el campo,
y que llevaron el cuerpo a Londres para enterrarlo.
Usted estuvo enfermo todo el tiempo, Can�nigo.
Su �ltima esposa fue a ver a la Sra. Cash en su nombre.
�Recuerda si alguien m�s vio el cuerpo, aparte de la Sra. Cash?
No.
No, no por lo que yo s�.
�Por qu� lo pregunta?
Bueno, si nadie m�s vio el cuerpo, podr�a haber sido sustituido.
Complicado, pero podr�a ser.
Este es el p�jaro que buscamos.
Est� matando como un loco.
- Le dejo al Sargento Pickett, se�or. - Muy amable, Inspector.
- No creo que sea necesario. - Yo s�. Mejor asegurarse.
Bien, pero me temo que ser� muy inc�modo para el Sargento.
Pero si insiste...
Insisto.
En esta ocasi�n, d�jeme decidir a m�.
- Buenas noches. -Buenas noches.
- �Qu� est�s haciendo? - No te entrometas, Will.
Desde que empez� todo este l�o, el Can�nigo apenas si ha dormido.
�C�mo lo sabes?
Will, s�bele esto de inmediato
y aseg�rate de que se lo toma.
S� lo que va a decir, pero no es bueno discutir.
Ll�vatelo, Will. No me lo voy a tomar.
Personalmente, prefiero ron caliente, salvo que he dejado la bebida,
como ya sabe, a pesar m�o.
Odio la leche caliente y la Sra. Talisman lo sabe perfectamente.
Vamos, int�ntelo.
S�lo una vez.
Bueno, dulces sue�os. Parece que los necesita.
- Buenas noches. - Buenas noches, Will.
- �Sargento? - �S�, se�or?
- �Le gusta la leche caliente? - S�, soy muy aficionado, se�or.
Johnny Cash, baja.
Ah� no hay nada para ti.
�C�llese!
�Est� solo?
Naturalmente que estoy solo.
Los ha puesto sobre aviso.
No. Nadie sabe que t� y yo estamos aqu�.
Viejo bobo.
Ven y si�ntate.
- Debes de estar cansado, Johnny. - Me llamo Jack.
He hablado esta tarde con tu madre.
Pens� que vendr�as aqu�.
�Qu� haces aqu�?
�No estar� intentando salvar mi alma, por casualidad?
Oh, no. Eso es responsabilidad tuya, del principio al fin.
En cualquier caso, �qu� es un alma?
De ni�o pensaba que era una especie de jud�a fantasmal con forma de ri��n.
Ahora, la considero el hombre con el que estoy cuando me hallo a solas.
Ninguna de las definiciones satisfar�a a un te�logo.
- Bueno, �por qu� ha venido? - No lo s�.
Lo �nico que puedo decir es que, en gran medida contra mi voluntad, tuve que hacerlo.
S� que cosas parecidas han ocurrido antes,
y creo que, si me enga�a cualquier estupidez o debilidad m�a,
acabar� comprendiendo el motivo.
�Eso es! �Eso es!
�Ten�a que hacerlo!
�Siempre funciona. Es la ciencia de la suerte!
�La ciencia de la suerte?
- �Nunca ha o�do hablar de ella? - No con ese nombre.
Ese nombre se lo he puesto yo. �Usted c�mo lo llama?
La b�squeda de la muerte.
�Es algo conocido, entonces?
T� no lo has descubierto, hijo m�o.
�S�?
Nunca ablandarte, eso es, �verdad?
Lo s�. Lo he demostrado.
S� realista y llegas en seguida a cualquier parte.
Todo es f�cil, todo cae por su propio peso.
S�. Eso es.
Facilis descensus Averno.
Es m�s f�cil caer que remontar.
Pero si puede ver lo que yo, �por qu� no lo aprovecha?
Mal, s� t� mi bien.
Eso es lo que has descubierto,
y es el �nico pecado que no se te puede perdonar,
porque cuando ha terminado contigo, ya no est�s all� para ser perdonado.
- Todo eso es basura. No le creo. - Me doy cuenta, Johnny.
Supongamos, Johnny Cash, s�lo supongamos, que hab�as llegado a Saint-Audeal-sur-Mer...
- �D�nde? - Saint-Audeal-sur-Mer.
Saint-Audeal-on-Sea, un pueblecito cerca de St. Malo en Breta�a
- S�lo supongamos... - �Es el nombre de la casa?
Es lo mismo. Pero te lo puedes sacar de la cabeza.
- Geoffrey Levett ha ido all� esta noche y... - �Ya lo tengo!
La ciencia de la suerte ha vuelto a hacerlo.
Me ha dicho lo que quer�a saber.
Jure...
Jure sobre lo que quiera, pero jure que no dir� nada.
Eso no est� bien, Johnny.
Puedo jur�rtelo y t� me dejar�s ir,
pero cuando acabes mal, como ocurrir�,
te dir�s a ti mismo que te ablandaste,
y siempre le echar�s la culpa a ese acto.
No.
Da la vuelta o sigue tu propio camino.
�Bobo! �Viejo bobo!
�Eso es lo que quiere? �Eso es lo que me est� pidiendo?
Deseo enormemente seguir con vida.
Mucho m�s de lo que habr�a cre�do.
�Pero ha sembrado la duda en mi mente!
No me atrevo a ablandarme.
No puedo ayudarte.
Nuestros dioses est�n en nuestro interior.
Elegimos nuestras propias compulsiones.
Nuestras almas son cosa nuestra.
- �La Sra. Cash? - Me temo que nada bueno, se�or.
No consigo sacarle una palabra.
El mismo estribillo una y otra vez: "No lo s�. No puedo ayudarle. Aver�g�elo".
Vuelva. Int�ntelo otra vez. Ad�ptelo a la m�sica.
- Bien. - Sustituci�n.
- S�, se�or, pero no lo admite. - Tendr� que admitirlo.
- Es lo �nico que tiene sentido. - Aqu� est�, se�or, por fin.
Aparentemente, ten�an muchas dificultades. No hab�a mucho para seguir adelante.
Rolly y Tom, Roland y Thomas Gripper, pescadores de Dorset ,
condenados y encarcelados por delitos de contrabando.
Buen chico. Aprender�.
- Luke. - Jones est� aqu�, se�or.
- �C�mo est� el Can�nigo? - Est� muy d�bil, pero dicen que vivir�.
Por suerte, la Sra. Talisman fue a comprobar la leche caliente.
- �Alguna declaraci�n? - S�, se�or.
Aparentemente el Can�nigo le dijo a Havoc el nombre del sitio en Francia,
y que Levett ya hab�a ido all�.
Ah.
- Qu�dese con �l. - Muy bien, se�or.
Alguna gente tiene suerte, el Can�nigo el primero.
En su caso, seguramente le pidi� a Dios que se ocupara de �l.
Me gustar�a que un poco de suerte se cruzara en nuestro camino.
- Buenos d�as, se�or. - �Todav�a adora la leche caliente, Pickett?
Parece que tenemos algo, Inspector.
Han encontrado una peque�a furgoneta abandonada cerca de Poole en Dorset.
- �Y? - Pertenece a una familia llamada Ray.
Tienen una panader�a a la vuelta de la esquina.
Tambi�n le deben a la Sra. Cash. No han denunciado la desaparici�n.
- Poole, Simmons. - Vienen de camino, se�or.
Inspector Bernby.
Suponga que esos tipos intentan repetir la incursi�n.
Oh, �d�nde vamos? �No deber�amos entrar primero en la casa?
Ya lo ver�s.
Tal vez haya herramientas en el coche. S�lo ser� un momento.
Buenos d�as. �Es usted el jardinero?
Buscamos herramientas para abrir la cerradura.
�Tendr�a usted algo?
Algo m�s delgado.
Hable en ingl�s.
Algo m�s delgado.
�Qu� es?
�Qu� es?
Es maravillosa.
No vale nada.
Ni un centavo, �verdad? �S�lo un repugnante trozo de talla!
- No tiene precio. - �Qu� significa eso?
Est� por encima de cualquier precio.
De todo...
�Me quiere decir que despu�s de lo que he trabajado todos estos asquerosos a�os...?
Muy bien, har� que no tenga precio.
�La romper� en pedazos!
Me recuerda a alguien que conoc�, un ni�o que viv�a en la casa de al lado.
Johnny Cash, se llamaba.
Una vez cogi� mi teatro de juguete y lo rompi� para quedarse con la purpurina.
No consigui� m�s que trocitos de papel.
Nada m�s.
�No le dejes escapar! �Tiene a la Virgen! �La va a destruir!
T� primero. Vamos.
�No! �Argh!
�Una cuerda! �Deprisa!
Havoc est� a unos seis metros, colgando en el aire.
�Geoffrey, no!
�Geoffrey!
�Geoffrey!
Ahora estar�s bien, Jack. Ya estoy aqu�.
Soy Rolly.
�No! �No! �Argh! �No!
- D�jeme. - Hace un momento, cuando resbal�, luch� por vivir.
D�jeme.
No, Havoc. Tiene que enfrentarse. S�lo que esa vez, no va a ser un cobarde.
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