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Original subtitles

He hecho de todo, lo que se te ocurra.

Sobretodo en la construcción.

Preparación de terrenos,

desagües, excavaciones, de-limitaciones,

Hormigón,

tejados, suelos,

Pavimentos, señalizaciones,

fontanería, carpintería.

Incluso he cavado tumbas, he hecho de todo.

¿Por que lo dejaste?

Bueno, siempre tienes a alguien en la chepa.

Después de inviernos helándote las pelotas en las obras,

Pues eso, te hartas.

- ¿Que me dices de la jardinería? - Me gustaba mucho.

Siempre fuera, clientes diferentes,

casas, trabajos diferentes.

Me gusta currar.

Pero los compañeros eran unos cabrones que no daban ni golpe.

Por eso prefiero trabajar solo

¡Ser mi propio jefe.

- ¿Has cobrado el paro? - Nunca.

No, tengo mi dignidad.

Antes paso hambre.

Suenas a gloria, Ricky.

Henry no se equivoca, eres de los nuestros.

Mejor dejamos las cosas claras desde el principio.

No te contratamos, te incorporas.

Nos gusta eso de la incorporación.

No trabajas para nosotros, sino con nosotros.

No repartes para nosotros, realizas un servicio.

No tienes un contrato de por si, no tienes objetivos.

Respetas los estándares de entrega.

No cobras un salario, sino honorarios.

¿Está claro?

- Sí. - ¿Seguro?

Si, si, suena bien, por mí vale, si.

No fichas, estás disponible.

Apúntate; serás un conductor franquiciado con vehículo propio

y dueño de tu destino.

Están los perdedores; los luchadores.

¿Cómo lo ves?

Llevo esperando una oportunidad así

Desde siempre.

Lo último antes de firmar el contrato de franquicia,

¿tienes vehículo propio o te lo alquilamos?

Déjame hablar con Henry, ¿vale?

Ya me dirás, aquí, todo lo decides tú.

Piensa a largo plazo.

Si tiene mucho kilometraje, podría averiarse

Y deberías pagar a un sustituto.

Son doscientas libras del ala a la primera.

Por eso tiene que estar bien.

Compre una como aquella porque es más grande.

Cabe cualquier tamaño de paquete.

Es flexible y ofrece un plus,

es fácil de conducir.

Aguante 24 horas en una de estas.

Son 14.000 libras.

A Abby le dará algo.

- Tenemos un préstamo. - Haz el cálculo.

Esta camioneta va a salirte por 400 mensuales.

Si alquilas una a la empresa, son 65 libras al día, cada día.

- Solo tienes que dar una entrada. - Joder, olvídalo.

Liza Jane, deberías estar asustada.

- No podía dormir. - Lo siento, cariño.

Acostarles me llevó más tiempo de lo habitual.

- ¿Por el viejo Joe? - Estaba en el pub, y tú a la cama.

- ¿Por que se fue? - Mañana te lo cuento.

- Intentare volver más temprano, ¿vale? - Bien.

Vamos.

¿Has leído?

Son 416 libras mensuales, que te dejen ellos una furgoneta.

Salen a 65 libras diarias.

O sea, 2.000 mensuales.

- Es tirar el dinero, como el alquiler. - Pero no corres riesgos.

Ya, llevo 25 años conduciendo sin un golpe.

Me garantizan 155 libras diarias.

Henry se saca 200 diarias, puedo ser tan rápido como él.

Son 1.200 semanales, no mensuales.

Ya, pero son 14 horas diarias, seis días a la semana.

No te vería, nunca nos veríamos.

Mira,

se que será duro al principio.

Pero creo que al cabo de 12 meses

ampliare la franquicia.

- ¿Sí? - S¡.

Si no damos el salto, siempre viviremos de alquiler.

Quiero una casa mía,

estoy harto de que nos digan que debemos irnos a otro sitio.

Pero la entrada de la camioneta son mil libras.

¿Mil libras?

Ya nos ahogan las deudas.

Solo tenemos mi coche.

No puedo vender el coche.

No puedo, sabes que lo necesito para trabajar.

Está el autobús.

No puedo, tengo pacientes que viven lejos de aquí.

Tengo que llegara la hora, lo sabes de sobra.

Abby, limítate a las mañanas y las comidas.

Estarás por la tarde para los niños.

- Me encargaré del dinero. - Lo sé, pero no tiene nada que ver.

- Es mi trabajo. - Abby, escucha.

En dos años tendremos bastante para comprar una casa.

La entrada para una hipoteca.

Por fin, iba a mandar un equipo de rescate.

- Estaba fuera, ¿por que? - Estás empapado, ¿y tu abrigo?

¿Y estos papeles?

Nada, tu padre va a ponerse por su cuenta.

- He firmado para una franquicia. - No, ¿McDonalds?

- No, listillo. - Va a trabajar con una furgoneta.

- ¿De que color? - Blanca.

- ¿Serás el tío de la furgoneta blanca? - Bueno, pues si.

Hola, Arpón.

No mucho, ¿y fu?

Si, un momento, tío, espera.

- Mamá. - Sí.

- ¿Dónde están los cereales? - Delante de ti.

¡Venga chicos, moveos!

¡Venga!

Te invito yo.

Tu preferido.

Vamos, vamos retrasados, ¡andando!

- Hola. - Hola, Ricky.

El corazón del almacén.

Este es el escáner que usarás.

Es muy valioso, muy caro.

Si lo pierdes, lo pagas.

Cuídalo y te cuidará.

En cuanto escanees un envío, es tuyo.

Entra en el sistema

y podemos seguirlo desde aquí hasta la entrega.

Esto incluso te marca la ruta, es facilismo.

Pero debes tener algo muy claro, precisión.

Estos paquetes deben entregarse a horas fijas.

Dispones de una franja de una hora, no puedes fallar.

Jamás.

- ¿Cómo vas, todo bien? - Sí, si.

Genial.

A ver, debes ser un poco más rápido.

El primer paquete es el último en salir.

Organizate la ruta, te ahorrarás un ataque de nervios.

Respeta los horarios, la hora estimada de llegada.

- Está todo en la pistola. - Bien.

- ¿Tienes alguna pregunta? - No, voy bien.

- Tengo una pregunta. - ¿Que?

¿Vas a quitar esos putos paquetes de ahí?

Menos morro, estuviste más que perdido durante un mes.

- Ni hablar. - Ni caso.

No atina a cagar en un agujero.

Está subcontratado por Big Sam, esa camioneta es de Sam.

Sam saca 170 libras por ruta cada día.

- ¿Y cuánto le da? - Setenta.

Joden

Si se te da bien, te darán una ruta mejor.

Venga, ya lo sabes todo.

Quitad esos cartones del suelo, ¡moveos!

Una última cosa, pero es la más importante.

- ¿Sí? - Te hará falta.

- ¿Que es? - Para mear.

- Me tomas el pelo. - Para nada, venga, te echo una mano.

Será cabrón.

- Diga. - Entrega para Walrus Energy.

- Disculpe, ¿Pam quién? - Walrus Energy.

Me parece que no es aquí.

- ¿Perdón. - No es aquí.

Oiga, no me multe.

- Allá usted, o se va... - No, no.

- O le pongo una multa. - No puede hacerlo.

- ¿Va a mover el vehículo? - Voy ahí mismo.

- Tiene que irse. - Solo voy ahí.

- Deme un poco de margen. - Se lo he dado.

Si no se va, le pondré una multa, ¿entendido?

- Gracias. - Que te den.

Hola, Rosie, soy yo, Abby.

¿Cómo estás?

Rosie, ¿dónde estás?

¿Estás arriba?

¿Rosie?

¿Rosie?

¿Rosie?

Cariño, ¿jugamos al escondite?

Tienes las manos heladas.

- ¿Ya se ha ido? - ¿Quién?

Hay un hombre extraño en mi casa.

Me asusta.

Me asusta, va de un lado a otro.

Cariño, de verdad, estamos solas en casa.

- ¿Estás segura? - Te lo prometo.

- Solo estamos tú y yo. - Solo tú y yo.

¿Cómo estás? ¿Cuánto llevas sentada aquí dentro?

Creo que un buen rato, tenía miedo.

- Pobrecita. - Había un extraño.

- No hay nadie más que yo. - De acuerdo.

No es un extraño, Rosie.

Es tu nuevo cuidador, te da las medicinas por la noche.

No debes tenerle miedo.

- ¿Me dejas que te peine? - No tengo tiempo, Rosie.

Cómetelo todo ¡tómate las pastillas, ¿de acuerdo?

Venga.

Come un poco más.

- Rosie. - He roto el plato.

Por favor.

- Lo siento. - Tranquila, esas cosas pasan.

Tengo que buscar

algo para limpiar todo esto.

Un paquete para usted.

Si, es mi comida, colega.

Pesa un poco, ¿quiere que se lo entre?

¿Te importaría? Muy amable, muchas gracias.

- Gracias, tío. - ¿Que come, elefante?

No te pases, tío, me entreno, eso hago.

Buenas.

Una entrega para usted, ¿puede firmar aquí? Gracias.

- ¿Y esto? - Manchester United, Man U.

- Manchester United, ¿en serio? - Sí, ¿por que?

Apoya a los locales, cualquiera antes que estos mierdas.

- Es mi equipo, soy de Manchester. - Y unos cojones.

Todos los seguidores del Man U son del puto Londres.

- Toma. - Gracias.

- Debió ser un día muy duro para ti. - ¿Perdón?

Crees que vas a ganar la liga, faltan segundos.

Man City aguanta.

Última jugada, aparece Sergio Agüero,

y os la quita de las manos.

Os quedáis con dos palmas de narices, vaya tortura.

Fue genial, joder, casi me meo de la risa, vaya día.

Te hace gracia, ¿verdad?

No tanto como cuando os quedasteis a doce puntos.

¿Recuerdas lo que soltó Kegan después de que hablara Ferguson?

"Cómo me gustaría ganarles".

Llegamos y el rey Eric os mete uno, cero a uno.

¿Y quién ganó la liga? Nosotros, joder, no vosotros.

Eric Cantona, tío.

- Disfruta. - Que te jodan.

Que tengas un buen día.

Domingo, 20 de octubre de 1996, os ganamos cinco a cero.

Me lo pase pipa, pipa.

- ¡Que le jodan, gilipollas! - ¡Que le den!

Vaya con el imbécil este.

Ya está, Robert, como a ti te gusta.

Gracias, Abby.

¿Cómo estás?

Me duele, cielo, me duele mucho.

No te apresures, ahora te limpiaremos.

Tengo un pañal limpio.

Nunca pensé que me ocurriría a mí.

Jamás lo imagine.

- Bueno, todos envejecemos. - Sí.

- Oye, Abby. - Sí.

- ¿Sabes el del insomne disléxico? - No.

Se pasó la noche despierto buscando Roma.

Hola, Liza.

Seré rápida, tienes pasta en la nevera.

Usa el microondas.

Deja el trabajo en la mesa, lo miraré al volver.

Quince minutos en el ordenador, nada más.

Tienes que hacer los deberes.

Métete en la cama a las nueve menos cuarto.

Cariño, intentare volver cuanto antes.

Tu padre llegará tarde.

Te veo luego, ¿de acuerdo?

Te quiero mucho, adiós.

Adiós.

Seb, ¿has oído mi recado? Tengo un mensaje del instituto.

Llámame.

Menos mal que no se lo mandan a tu padre.

Quiero saber dónde estás, llama en cuanto oigas esto.

- ¿Que representa que es? - Un pato.

- ¿Qué es? Parece un pone.

- Tiene pinta de pollo. - Pero no es un pollo.

En serio.

¿Pam qué sirve?

Es nuestro logotipo.

Es nuestra firma, firmaremos lo que hagamos.

Así la gente nos reconocerá.

- Me gusta, pero puedo mejorarlo. ¿Mejorada?

Es idiota.

Me parece mucho para un poco de grafiti.

Ya, pero para mi significa mucho.

Se llama Arpón, es listo, pero a veces me cabrea.

Te he dicho que podía mejorado.

- ¿Y esa quién es? - Roz, mi mejor amiga.

- ¿Es tu novia? - No, no, solo somos amigos.

Bonito toque, ¿verdad? Pero no es mi estilo para nada.

¿Vas a hacer eso cada vez que dibujes?

Igual si.

- ¿Has visto la hora? - Las once y media pasadas.

Dios, hay que irse a la cama.

Ven a hacerme cariñitos, muñeca.

Roncabas.

No era yo, era tu madre.

- Era tu padre. - Era tu madre.

- Hola. - ¿Que tal vas?

- ¿Viste el partido? - Tres a cero.

- Así se hace. - Estuvo genial.

Estuvo muy bien.

- Llegas tarde, ¿y la camioneta? - Fuera.

Te he llamado tres veces y no lo has cogido.

Me han dado en el espejo retrovisor.

- Lo han arrancado. - Haberlo arreglado anoche.

Ha sido delante de casa esta mañana.

¿Qué hago? No es culpa mía.

Búscate un sustituto.

Dame dos horas, no te pido más.

¿De que me sirve esperar dos horas, joder?

Ya sabes las reglas, si no puedes, mandas a un sustituto.

Joder, tío, llevo trabajando 14 días seguidos.

Dame margen, dos horas, no nos pasas ni una.

Porque siempre te quejas, joder.

Lo tuyo es llamar con una puta excusa.

- Fallaste tres entregas esta semana. - ¿Sabes por que?

Nos das demasiadas y lo sabes, ¡joder!

Tiene fácil solución, daré tu ruta a otro conductor.

Alguien que no se queje y que cumpla, Joder.

Claro, como Stevie, ¿verdad? A exprimirnos.

Siempre igual.

No venderías un gato negro a una puta bruja.

¡Conductores!

A ver, ¡conductores!

Venid aquí.

Venga, no tengo todo el día.

Hay una ruta abierta.

Una ruta ajetreada, no es de las fáciles.

No quiero a un quejica como algunos que conozco.

¿Quién la quiere?

Hay más dinero y más entregas.

¿Hay alguien?

Carol.

No, yo no, no me hace falta el dinero.

- Les. - No, a mi chica no le gustaría.

Ricky.

Te das prisa y no te quejas, ¿quieres una ruta mejor?

Este ha perdido la puta ruta pase lo que pase.

Me la quedo.

Bien, así me gusta.

A ver, intercambiad rutas, intercambiad datos.

Y tú, si no te gusta, puedes largarte de aquí ahora mismo.

Soluciona esta mierda.

Se acabó el espectáculo, ¡a trabajar!

Freddie, tío, lo siento.

- ¿Que ruta tienes? - Vete a la mierda.

- No seas así. - ¡Que intercambiéis rutas!

- Tengo la 30, ¿y tú? - ¡A la mierda!

Tienes dos segundos.

¡Sacadle de aquí!

¡Echadle de aquí!

- ¡Echadle, sacadle de aquí! - ¡No aguanto más!

¿De que va, como se atreve a atacarme?

Este tío está mal de la cabeza.

¡Echadle!

¡Está como un cencerro, joder!

- Venga, tío, ya vale. - No lo empeores.

¡Está loco de atar!

Ya vale, Maloney, cálmate.

- Tranquilo, cállate. - ¡El cabrón se va a enterar!

Venga, Ben, ya está el desayuno.

Por favor, déjame en paz.

Tienes que levantarte, vamos.

¿Para que? ¿Para mirar las putas paredes?

He dicho que nada de palabrotas, no me pagan para oírlas.

Venga, levántate.

No me muevo de aquí.

Estoy hasta las putas narices de pasarme el día sin hacer nada.

Tengo que visitar a otras seis personas,

levantarlas, darles el desayuno.

- No tengo tiempo para esto. - Claro.

Tienes a seis, pero me despiertas a mi primero.

Estoy hecho polvo, déjame.

Muy bien, miraré el horario.

- A ver que puedo hacer. - Sí, eso, haz algo.

Eres tan agradable.

Eso, métete conmigo, ¡pero no tengo nada que hacer!

A ver...

Tengo una pausa dentro de dos horas.

Tranquilízate.

Duerme un poco más, quizá estés de mejor humor luego.

Menos mal que me caes bien.

Tú no me caes bien.

Claro que si.

Venga, ¡despierta!

- ¿Que quieres? - Arriba, el instituto.

- Mamá ha llamado. - ¿Que haces?

- Ha llamado. - Pero ¿de que vas?

- Quiere saber si estás despierto. - Me da igual.

Venga, papá se cabreará si vuelves a faltar otra vez.

Te he dicho que me da igual, déjame.

- Vamos. - Y dale.

- Arriba, no seas vago. - ¡dejame!

- ¿Te refieres a eso? - ¿Es ahí?

Roz.

No es muy grande.

Espera a verla de cerca.

- ¿Es esto? - Sí, es esto.

¿De que vas, tío?

Enseguida nos verán. - De eso se trata, ya verás.

- No entiendo de qué vas. - Espera, espera.

Cállate, Dodge.

Seb, vienen los del parque.

Vaya mierda.

¿Qué hacéis ahí arriba?

¿Estáis de cachondeo en vez de ir a clase? Bajad.

Es una clase.

Es un proyecto con la Universidad y la policía, ya sabe, OBK.

¿OB...? ¿Qué estás diciendo?

OBra en Konstrucción.

Para chicos de hogares con problemas.

Problemas de aprendizaje.

¿Hay una chica con vosotros?

Eso es discriminación de género, ¿no se lo han dicho?

Déjate de discriminación.

Si es verdad, ¿dónde está vuestro supervisor?

- No es una Supervisora, es... - Conservadora.

Eso, está con el sargento en comisaría.

¿Quiere que la llame?

No me convencéis, voy a comprobarlo; ahora vuelvo.

Disculpe, señor. - ¿Que pasa?

¿Le importaría traerme pintura roja?

Si le pilla de camino.

Si estáis de cachondeo, os vais a enterar.

Métete la pintura donde no llega el sol, ahora vuelvo.

¡Pintura!

Una conservadora, es genial.

- Lo tenías planeado. - Pues si.

Ese capullo nove lo que tiene delante.

- Ha sido genial. - Venga.

Hay que darse prisa, no tenemos mucho tiempo.

- Buenos días. - Hola.

- ¿Le dejo un envío para Campbell? - Mejor no.

Es un cabrón, siempre aparca en mi plaza.

Me haría un favor, no me pagan hasta que lo entregue.

Es un puto capullo.

Ya, pero ¿no puede echarme una firmita?

- A ver, trae. - Gracias.

Aquí mismo, por favor.

No puedo leer el apellido.

No pienso decírtelo.

- Pero lo necesito. - Big data.

- ¿Big que? - Big data.

Cuando empiezan

a almacenar toda nuestra información personal

Para meterla en esta caja negra.

Seguro que empiezan a mandarme folletos de muñecas hinchables.

¿Me sigues? Seguro que esto es una.

He estado en su casa.

Hay cosas portadas partes, es un pervertido.

- Ya... - Se nota por cómo aparca.

Lárgate, joder.

Hostia.

¿Puedo hacer el último OBK? No creo que vuelva a hacer más.

- ¿A qué te refieres? - Me voy a Blackpool, tengo el billete.

- ¿Lo dices en serio? - Muy en serio.

¿Por que te vas?

Da igual.

Tíralo cuando este abajo, me bajo.

Estas fotos me encantan, Mollie.

Pasan muchas cosas en esta.

El club Colliery durante la huelga de mineros de 1984,

donde repartíamos comida gratis.

Alimentábamos a 500 a diario.

Esta mujer parece muy sorprendida.

Soy yo, ¿no me reconoces?

Él es Benny, era sindicalista.

Acababa de decirme

que dos autobuses de piquetes también querían comer.

Fui a la cocina a avisarlas.

No sabes lo que saltaron.

Mi madre la primera.

- Ya. - Pero comieron.

- Bueno, ¿y tus fotos? - No son tan buenas como las tuyas.

Bobadas, son fotos de familia, deberías estar orgullosa.

Son las primeras que he pillado.

Ya lo veo, no les has quitado ni el marco.

A ver.

- Seb cuando tenía cinco años. - Es muy guapo.

- Aquí estás preciosa. - Estaba de seis meses de Liza.

- ¿Es vuestra casa? - Debería ser nuestra casa.

Pero hace diez años se hundió el banco Northern Rock.

- Ya... - Ya teníamos la hipoteca, todo.

Estaba concedida, pero despidieron a Ricky de la obra.

Ya no consiguió nada fijo y seguimos de alquiler.

- Le pasó lo mismo a mucha gente. - A miles.

A ver, una foto más feliz.

- Dos jóvenes enamorados. - ¿Sois vosotros?

Le conocí en una macro-fiesta en Morecambe.

Yo cogía el autobús.

Él venía desde Manchester con una vieja camioneta.

Este es el mayor.

Está muy grande.

Cambia cada día que pasa.

Bueno, si le veo.

- ¿No tienes a nadie para ayudarte? - Mi madre falleció hace tres años.

Y la familia de Ricky está en Manchester, así que...

Si no te baño ya mismo, voy a meterme en un lío.

Nunca.

No debo relacionarme con los clientes, odio esa palabra.

- ¿A que hora te espera el siguiente? - Tengo una pausa de dos horas.

- Bien. Podemos charlar.

- Pero espero que te paguen. - No, solo cobro por las visitas.

- ¿Y tus desplazamientos? - Tengo que pagarme el abono.

Dios mío.

¿Trabajas desde las 7:30 de la mañana hasta las 9 de la noche?

¿Y la jornada de ocho horas?

- ¿No tienes agua? - Estoy bien.

La verdad, no se ni dónde está Blackpool.

¿Dónde vas a vivir?

La amiga de una amiga trabaja limpiando una pensión.

Puedo quedarme hasta conseguir trabajo.

Hay muchas cosas allí, el Museo de Cera,

la feria, las tiendas de regalos.

Es bastante mejor que esto.

Seguro que lo es, pero ¿por que te vas?

Las tres chicas esas

han vuelto a atacarme, me han arrancado el pelo.

Si no me voy, seguirán acosándome.

¿Por que lo hacen?

No se, porque soy diferente de ellas.

El nuevo novio de mi madre es igual.

Si no lo hace dentro de casa, es fuera.

¿Tienes un sándwich, algo?

- No tengo hambre. - Puedo ir a por algo donde Greggs.

- Ya comeré luego. - ¿Seguro?

- Ha llegado tu autobús. - Sí, es verdad.

Que rápido.

- ¿Lo tienes todo? - Sí.

- Cuídate mucho. - Como siempre.

- ¿Con que los compraste? - Todos pusimos dinero.

Venga, dime la verdad.

Eso hago.

Seb, dile la verdad.

- Si lo hago, papá flipará. - Dile la verdad.

Vendí mi chaqueta.

¿La de Gore-Tex?

¡Joder! ¿Tienes idea de cuánto costó?

Pague una fortuna.

No tengo para otra.

¿Qué has hecho?

¿Has estado encima de los trenes?

¿Pintando con esta mierda?

Si, es mierda y está por todas partes, es publicidad.

Como toda la mierda de los anuncios.

Intentan que compres cosas que no puedes permitirte.

- ¿Que quieres decir? ¿Podemos hablar sin gritar?

¿Has ido al instituto hoy?

Seb.

¿Cuántos días faltaste el mes pasado?

¿Te das cuenta de que vas a meternos en un lío?

Ya nos escribieron el mes pasado, van a sancionarnos.

Tranquilo.

Pero cariño...

No entiendo lo que te pasa, de verdad.

Eres un chico listo, como Liza.

Estabas entre los primeros.

¿Qué te pasa?

Date una oportunidad, hombre.

Seb.

Ya lo hablamos, podrías ir a la universidad.

¿Y acabar como el hermano de Arpón, debiendo 57.000 libras?

Para trabajar de tele-vendedor

y emborracharse para olvidar sus problemas.

Si, claro.

No siempre es así, hay buenos trabajos.

¿Buenos trabajos dónde?

Los hay si te esfuerzas.

Déjate una puerta abierta.

- Si no, acabarás como... no se... - ¿Como tú?

Joder, muy bonito.

- Seb. - ¿Crees que quiero eso?

¿En serio?

Ya.

Claro, esa es la idea, quiero ser como tú.

Un trabajo de mierda tras otro, currando 14 horas diarias,

teniendo que aguantar mierda

en un trabajo de mierda tras otro.

Acabarás de peón.

¿De peón?

Has decidido ser un peón.

No te lo imponen, tú lo escoges.

¿Correcto?

- Hago todo lo que puedo. - Quizá no sea bastante.

- No, no lo es, ¿verdad? - No.

Quiero algo mejor para ti, algo mejor para Liza.

- Joder, me voy a la cama. Adelante.

- Que te jodan. - Y a ti.

De verdad queremos lo mejor para ti.

Trabaja mucho, yo también.

¿Dónde estás? Ni siquiera me miras.

Es...

No puedo.

Lo siento, me voy.

Por aquí, papá.

Aquí, es aquí.

Vamos, escanéalo.

- Lo conseguimos. - ¡Sí!

Hemos ganado.

- Hola. - Hola.

- Un paquete para usted. - Gracias.

- ¿Le importa firmar? ¿Ayudas a tu padre?

- Gracias. - Cómprate unos caramelos.

- Gracias. - Gracias.

- Adiós, gracias. - Que tenga un buen día.

- Ya van tres propinas. - Eres una sacacuartos.

- Nunca me dan propinas. - Normal.

- No eres tan mono como yo. - ¿Conque esas tenemos?

Sirve para mensajes, llamar,

hacer fotos, escanear, firmar,

Contactar con el cliente, ¿algo más?

Si, sonar, siempre está sonando.

Te juro que suena si lo dejo dos minutos.

- ¿El cliente sabe dónde estás? - El cliente siempre lo sabe.

Rastrean todos los paquetes hasta la puerta delantera o trasera.

Lo dejas en la cabaña del jardín y lo saben.

¿Quién le da la información? Alguien debe hacerlo.

Un robot, una aplicación, un programa de ordenador.

¿Quién maneja al robot?

No se, algún friki cuatro ojos, ¿no?

Que nunca va al lavabo.

Si pueden medir todo el resto,

podrían añadir tiempo para el lavabo.

Si.

No has heredado el cerebro de tu padre.

Llama al timbre, voy a por el paquete.

Pone que lo dejemos en la cabaña, rellena la tarjeta.

¡Joder!

Aparta, puto cabrón.

¡Joder!

¡Pulo gilipollas!

Joden

Hay un perro con colmillos enormes.

Se me ha llevado parte del culo.

Date prisa con la tarjeta.

Deben comprarle a mi padre

un par de calzoncillos nuevos.

LAMENTAMOS QUE NO ESTUVIERA

¿Me tomas el pelo?

He estado hora y media limpiándola.

Tenía mierda en el pelo, debajo de las uñas.

Había en las paredes, encima de mi.

Estoy llena de arañazos.

¿Qué querías que hiciera, dejarla así?

- Sé que es difícil - No es que sea difícil, es

Una clienta muy vulnerable.

Necesita más de lo que le damos.

Ya te lo he dicho tres veces.

Nadie nos hace caso, voy a tener que llamarla yo.

Escucha, tranquilizante.

No me vengas con eso, ¿vas a pagarme la hora extra?

Sabes que no puedo.

Pero consideras que debemos limpiar líos así

en el poco tiempo que tenemos.

Es eso, ¿verdad?

Sabes de sobra que no puedo pagana.

- No te molestes en llamar a su hija. Debemos hacerte.

No sirve de nada, le importa un comino su madre.

No le importa una mierda, solo quiere venderla casa.

Bien, he tenido dos anulaciones.

Abby, ocúpate de la Sra Sproat, siempre pregunta por ti

Lo se, pero esta noche es para mi familia

y ya he hecho de más, así que no cuentes conmigo.

Cuelga, ya hablaremos, adiós.

¿Estás bien, cielo?

No, lo intento, pero no tengo bastante tiempo.

La pobre señora me ha llenado de arañazos, estaba frenética.

Tengo una regla.

Hay que tratarlas como a una madre, cuidar de ellas.

No dejaría a su madre así, nadie haría eso.

Ya viene.

- ¿No subes, cielo? - Voy a quedarme un ratito aquí.

Como quieras, cuidate.

- Tengo una idea. - ¿Que?

¿Y si encargamos comida india esta noche? Tu madre libra.

Bien.

Invitas tú con las propinas.

No.

Hazme un favor y llama a Seb.

Pregúntale que quiere.

Intenta convencerle de que se quede.

Papá, ojalá no discutierais tanto.

También me gustaría.

Gracias por un día genial.

De nada.

¿Podemos repetir?

Si, claro.

El timbre de los dos minutos.

Que espere.

Gracias.

Gracias.

- Papá. - Sí.

Tenías razón, está buenísimo, ¿que es?

- Korma. - ¿Sí?

Si, es para los blandengues.

- ¿En serio? - Sí.

- Aquí está lo bueno, curry vindaloo. - ¿Sí?

Separa a los hombres de los chicos, solo es para los duros.

- Ya me entiendes, hijo. - Claro.

Joden

Ya, los hombres y los chicos.

Bebe algo, cariño, ¿estás bien?

- Nada de móviles en la mesa. - Perdona.

¿Qué pasa?

Es Mollie, una de mis ancianas, ha ido a una boda.

La han metido en un taxi, creían que iría una cuidadora.

No ha ido nadie.

- ¿Por que no llaman a la familia? - No los localizan.

¿No hay nadie más?

No contestan, lleva tres horas así.

No puede ir al lavabo ni acostarse, tengo que ir.

Los cabrones siempre se salen con la suya.

- No es justo. - Si no voy, no dormiré.

Cogeré un taxi.

Nunca conseguirás un taxi un sábado por la noche.

Esperarás durante horas.

Papá, escucha.

¿Qué tal si vamos todos en la furgoneta?

Estaremos un poco apretados.

Además, llegaremos mucho antes.

Podemos cantar en el camino, bueno, tú dirás.

Es una buena idea, ¿no crees?

¿Te parece bien?

- ¿Que dices? - Si.

¿Estás seguro? - Sí, si, claro.

¡Venga, venga!

Mollie, ¿qué ocurre?

Abby, que alegría verte.

Siento mucho hacerte venir un sábado de noche.

No importa, ¿cuánto tiempo llevas así?

Da igual, ya estás aquí.

Mollie, estás guapísima.

- ¿Te has tomado una copa en la boda? - Sí, estuvo muy bien.

Volví a casa, me sentaron, no vino nadie a llevarme al lavabo.

- Ahora estoy empapada. - Entiendo.

- Vamos a meterte en la bañera. - Sería maravilloso.

- Gracias. - Tranquila.

Pero es humillante.

Me siento como una estúpida, no puedo ni ir al lavabo.

Ya, pero no.

Mírame, escúchame con atención.

No olvides esto nunca.

Me das más de lo que te puedes imaginar.

- Me alegro de serle útil a alguien. - Lo eres de verdad.

Aveces, los hijos te sorprenden.

Parecía feliz esta noche.

Nos lo hemos pasado bien.

Era como antes.

Me preocupa que le echen del instituto.

Ya...

Intento hablar con él, pero

me doy cuenta

de que no estoy bastante en casa.

Tres noches a la semana no basta, los niños me necesitan.

- No es eso, amor. - Lo es.

- ¿Llevas pomada para el pecho? - No.

Me lo pongo debajo de la nariz por si una casa huele mal.

Es por el trabajo, lo siento.

Nunca pensé que sería tan duro, Abby.

Tengo la sensación de que ya no controlo.

- ¿Me sigues? - Sí.

Tengo unas pesadillas horribles.

Me hundo en arenas movedizas

y los niños intentan sacarme con una rama.

Pero

parece que cuanto más horas trabajamos,

más; más nos hundimos en el agujero.

La tengo a menudo.

Venga...

No, no puedo.

Me entraría una llorera, de verdad.

Te pongo en la lista de tareas para mañana.

- Al principio. - Bien.

- ¿Sí? - S¡.

- Hola, cariño. - Ha y una reunión en el instinto.

- Es un poco precipitado. - Seb escondió la carta de aviso.

El director, el orientador; su tutor quieren vernos.

- ¿A qué tanta prisa? - Se peleó el viernes.

Un profesor intentó separarlos y le hicieron daño.

Debemos ir los dos.

No puedo, no hay nadie que me sustituya.

Podrían expulsada.

Joden

- ¿Expulsarle? - ¿Quién es?

Sr. Davis, le traigo un paquete.

Tenga el carne preparado, le traigo un móvil.

La madre que les parió.

Ricky, es grave, e! director parecía estar enfadado.

Abby, te lo he dicho, lo intentare.

Pero no voy a ir sola.

¡Joden Abby, ya vale!

Abby.

- ¿Tiene la foto del carne? - No tengo.

Pasaporte o permiso de conducir. - Venga, tío.

- No, necesito ver su carne. - Lo he pagado, démelo.

- Hago mi trabajo. - Me ha costado 200 libras.

Llevo tres días esperando, démelo.

- Intento ser amable. - ¡Y yo!

Vaya a por el puto carne.

- Dame el puto móvil. - Aparta, puto gilipollas.

¡Ve a por tu puto carne o te meto el paquete donde te quepa!

- Bien. Muévete, gilipollas.

Liza Jane, tengo un imprevisto.

La mamá de Jessie te lleva a natación, ¿vale?

Tu bolsa está preparada.

Hay pasta en la nevera en un Tupper.

No uses el ordenador antes de hacer los deberes, por favor.

La autorización del viaje está en el sobre con el dinero.

Está en un lateral, cógelo, nos vemos luego.

Te quiero mucho, adiós.

Hola, Eddy, soy Abby, tengo tu medicina.

Llevo 20 minutos de retraso, no tardare.

Seb, ¿has leído mi mensaje?

Debes ir a la reunión de esta tarde, llámame sin falta.

Dirección equivocada.

¿Qué pasa con los escáners?

- Que gracioso eres. - Ya decía yo.

Bien, he acabado por hoy.

Gracias, nos vemos la semana que viene.

- Toma. - ¿Va todo bien?

- ¿Sin problemas? - Sobre ruedas.

- Tengo que hablarte, dame un minuto. - La verdad, hoy tengo prisa.

Como todos.

Espera ahí, veo a esos dos y estoy contigo.

Gracias.

- ¿Todo bien? - Genial.

- ¿Algún problema? - No.

La batería me ha dado problemas, no he escaneado el último

¿Y el comprobante?

No pasa nada, Ricky, no te preocupes.

Cumples el horario, los clientes están contentos.

Pero ¿te acompañó alguien el sábado pasado?

Si, mi hija Liza Jane, ¿por que?

No está permitido.

Espera, es mi furgoneta.

Mi seguro, mi hija.

¿No es mi negocio?

Lo es, pero es nuestra franquicia.

Un cliente se ha quejado.

El cliente siempre tiene razón.

Es uno de los mandamientos, nos vemos.

Tengo una reunión con mi mujer mi hijo.

- Me espera el director. - Ya estoy cerrando.

- ¿No hay otra entrada? - El instituto está cerrado.

El director se fue hace unos 20 minutos, lo siento.

La madre que me parió.

Por la presente le comunico

que he decidido expulsar a Sebastian durante 14 días,

desde el 15 de octubre hasta el 29 de octubre.

Entiendo que esta expulsión

pueda perturbarle a usted y a su familia,

pero son las consecuencias de un comportamiento violento.

Tiene prohibido salir de casa durante las horas lectivas

¡estudiará desde casa...

Nova a funcionar.

Trabajará desde el hogar con el programa de aprendizaje SAM.

Ver detalles más abajo.

Genial, es una puta broma.

Cuando expulsaron a Arpón,

podía trabajar en la biblioteca del colegio, ¿verdad?

¿Me escuchas?

¿Lo preguntaste?

Me bastó con escuchar sus quejas porque no estabas.

Ya, pero jamás trabajará desde casa, ¿verdad?

Hay que conseguir que cambien esto.

Abby.

- No lo se. - Es de sentido común.

Es obvio, ¿por que no se lo dijiste?

Adelante, llámale si es así.

No me creo que estuvieras delante de él

y que no se te ocurriera decirlo.

Yo no me creo que no vinieras para decírselo tú mismo.

Llevo todo el día de un lado a otro, ¡ni siquiera he comido!

¿Sabes lo que me ha tocado hoy?

- ¿De un lado a otro? - Sí.

¿Ahora te enteras? Pobrecito, yo nunca como a mediodía.

Me paso el día esperando autobuses, no tengo coche.

Cojo el autobús para ir de un lado a otro,

la gente se mete conmigo todo el maldito día.

¡No llego nunca a tiempo porque no tengo coche!

¡Tú lo vendiste!

¡Ya estoy harta!

Nunca había discutido con tu madre.

Y ha sido por ti.

Claro, papá.

Siempre es culpa mía, ¿verdad? Siempre.

Me casé el sábado pasado.

Mi mujer yo vivíamos justos.

Pero ahora, mi esposa y yo nos hemos separado.

Mejor me llevo el espectáculo a otra parte.

Irene, buenas noches, Irene.

Irene, buenas noches.

Buenas noches, Irene.

Buenas noches, Irene.

Te veré en mi: sueños.

No te entretendré mucho.

Sabes que soy un currante y que no me quejo.

Pero tengo problemas con mi hijo adolescente, está...

Eso, falta a clases, está en pie de guerra.

Nos está afectando a todos.

Mi hija Liza Jane tiene...

Tiene 11 años, duerme fatal.

Mi mujer se sube por las paredes.

Así que...

Necesito una semana.

Acabo muy tarde, no llego a casa antes de las nueve

y estoy derrengado.

No me lo digas a mi.

Consigue un sustituto, no te cobrare nada.

Es tu negocio, ya lo sabes.

Lo he intentado, he hablado con ocho compañeros.

Pero no hay nadie hasta después de Navidad.

He hablado con los compañeros

acerca de contratar a un conductor entre todos.

Pero

no es tan fácil.

Me gusta que tengas iniciativa, piensas en el futuro.

Si, pero ahora necesito una semana.

Verás,

Abby

lo está pasando muy mal.

Incluso me conformaría con cinco días.

Entrevista a cuatro conductores.

Uno duerme en el sofá de un amigo, su mujer le ha echado.

El segundo, su hermana tuvo un infarto.

El tercero tiene hemorroides, van a operarle.

El cuarto, su hija intentó suicidarse.

Puedo seguir.

En todas las familias hay problemas.

Mi viejo era granjero, ordeñaba vacas.

¿Crees que libraba?

¿Tres días?

Por favor, con eso me apañaría.

Aquí todo el mundo sabe que soy el cabrón número uno.

Pero nadie me entiende.

Las quejas, la rabia, los cabreos, el odio, lo absorbe todo.

Me sirve de combustible.

Con esa energía, creo una pantalla

protectora alrededor del almacén.

Y este almacén es el que funciona mejor de todo el país.

¿Sabes por que"?

Porque esto está satisfecho.

Las casas a las que vas,

las caras que ves, la gente con quien hablas,

¿te pregunta alguien cómo estás?

Les importa una mierda que te duermas y te estampes contra un autobús.

Solo les importa el precio,

la entrega y recibir el artículo en mano.

Y de todo lo anterior se entera esta cajita..

Y compite con todas las otras cajitas repartidas en el país.

Los contratos se deciden así.

La cajita decide quién vive y quién muere.

Quiero a Apple, a Amazon, Samsung, Zara aquí,

para mis conductores y sus familias.

Puede que parezca un almacén cutre, pero es una puta mina de oro.

Los accionistas deberían hacerme una estatua ahí,

a Maloney, santo patrón de los cabrones de primera.

¿Quieres librar un día? Bien, te costará cien putas libras.

¿Diga?

Si, soy yo.

Venga, vamos con retraso.

¿Me toma el pelo?

¿Está ahí? Pásamelo.

No, lo entiendo.

Deme un minuto, llamaré a mi mujer.

Estoy de turno, voy a ver si ella puede ir.

Gracias, adiós.

- ¿Que ocurre? - Ahora te lo cuento.

Joder, Abby.

- Venga. - ¿Que ocurre?

El puto capullo ha robado en una tienda.

- ¿En serio? - Sí, me ha llamado la policía.

El poli dice que si no hay un adulto, tiene que ficharle.

- ¿Y tu mujer? - La estoy llamando.

Abby, contesta.

No puedo dejar que le fichen.

Vosotros, vais con retraso, en marcha.

Abby, llámame, es urgente, gracias.

- ¿Qué vas a hacer? - Llamarle de nuevo.

Hola, soy Sr. Turner.

He llamado a mi mujer, no la localizo.

Bueno,

¿qué hacemos?

No se que hacer.

Debes ir.

Si, muy bien.

De acuerdo, voy para allá lo antes posible.

Bien, gracias, adiós.

Maloney, tengo que irme.

¿Qué? ¿Me tomas el pelo, joder?

¿De dónde saco yo un conductor?

No puedo repartir tu carga, solo quedáis Henry y tú.

- Todos se han pirado. - Sí, lo se.

Lo siento, pero...

Es algo personal.

¿Personal? ¿Tengo pinta de terapeuta, joder?

Saca los paquetes de tu furgoneta ¡prepárate para una buena multa.

Personal mis cojones.

Joder, te vas a enterar de lo que vale un puto peine.

A tu favor, has sido sincero, lo has reconocido.

Por eso iremos a vera mi compañero

para firmar una advertencia, ¿de acuerdo?

Entrarás en los archivos de la policía.

¿Estará fichado?

No lo estará,

pero si vuelve a hacer el tonto, lo sabrán,

y se usará para probar que es reincidente.

¿Lo entiendes, Seb?

Sebastian, ¿entiendes lo que intento explicarte?

Si.

Bien, empieza desde ya a comportarte como debes.

Siéntate bien.

Levanta la cabeza y mirame a los ojos.

Hagamos las cosas bien, es un momento importante.

Un momento importante, jovencito.

Si quieres seguir por este camino,

solo encontrarás dolor y sufrimiento.

No solo tú, sino también tus padres.

O puedes aceptar la oportunidad que te ofrezco.

Recapacita.

Estudia, trabaja, cómprate un coche, lo que quieras hacer,

Y enorgullecerte de saber que lo has pagado y te lo has ganado.

Tienes lo mejor del mundo,

una familia que se preocupa por ti, que te quiere.

Tu padre ha dejado su trabajo para estar a tu lado ahora

¡aguantar una experiencia humillante.

Lo veo cada día.

Muchos chicos no tienen eso, no tienen una familia que les quiere.

Pero tú si.

Es enorme, hombre.

Reflexiona un poco.

Hazlo por el bien de todos.

¿Lo harás?

Si.

Eso espero.

Es un año muy importante para ti, Seb.

Ojalá hoy hayas escuchado,

Es un momento decisivo, déjate ya de tonterías.

¡Y deja el móvil!

Te escucho, estoy en modo multitarea.

- No volveré a pedírtelo. - Me da que sí.

Seb, basta, por favor.

- Déjalo. - Te escucho.

Eso espero.

- ¿Entiendes lo que es estar fichado? - Joder, tío.

Muchos chicos roban motos, llevan navajas.

Venden drogas.

Me quede con tres botes de pintura, menos de 15 libras.

Esta familia no roba.

Era una cadena, no era una tienda.

Seb, no lo justifica.

¿Qué será la próxima vez?

Siempre que solicites un curso, un puesto de trabajo,

aparecerá si te fichan.

¿Sabes a cuánto ha salido la broma?

Cien libras por mi sustituto, un día sin trabajo; una penalización.

Pero te importa una mierda, ¿verdad?

- Deja el móvil. - Obedece a tu madre.

Tranquilo, tío, que estrés.

Las cosas van a cambiar.

Mañana iras al instituto, e iras cada día sin fallar uno.

¿Cómo me obligarás, con una camisa de fuerza?

Irás al colegio porque ya me tienes harto.

Ahora lo entiendo.

¿Vas a envolverme como un paquete,

meterme en tu furgoneta y hacer una entrega?

- Lo tendrás cuando vayas al colegio. - ¡Dame el teléfono!

- ¡Que me lo des, joder! - ¡Seb, Seb!

"¡Dámelo! "¡Seb!

- ¡Te lo advierto, joder! - ¡Basta!

¡Dámelo! ¡Basta!

¡Largo!

Has cometido el peor error de tu puta vida.

- Juro que me las pagarés. - Lárgate.

Tranquila.

Volverá.

No puedo creerlo.

Tranquila, cielo.

Hay que relajar la tensión, no aumentarla.

Vaya, ¿es culpa mía?

No va al instituto, roba, hoy nos ha costado más de 500 libras.

Es un egoísta.

Es otra cosa, va más allá de lo que está bien o mal.

Gilipolleces, o está bien o está mal.

Lo he visto en los hijos de mis amigas, debemos comunicarnos.

Debemos estar juntos, no quiero perderle.

Tú y yo debemos comunicarnos, tienes que respaldarme.

Sino, estamos perdidos.

Yo te respaldo.

Pero tienes que controlar ese genio.

¿No te das cuenta de que estás agotado?

¿Conque es mi puta culpa?

Lo será si no eres capaz de controlarte.

Os he separado.

No puede ser.

Ya lo pase con mi padre.

Ha sido un golpe bajo, no soy como ese viejo cabrón.

A ver, dime cuándo me has visto

Levantarle la mano a mi hijo.

Hoy has estado a punto.

Si cruzas esa línea, no hay vuelta atrás, ¿no lo ves?

- ¿Y tú? Se me abalanzó encima. - Sí, pero...

- No fue al revés. - Yo estaba entre los dos.

- ¿Por que me echas la culpa? - No lo hago.

Note echo la culpa.

A mi me lo parece.

Si es así, haz la maleta y lárgate, lo digo en serio.

- No me escuchas. - Dejadlo ya.

- Dejad de discutir. - Tranquila, ahora voy.

No me escuchas.

Sabes lo que me pasa con las peleas, no lo soporto.

No es culpa mía, Abby.

Estás agotado.

Ten más cuidado.

Voy, Liza.

Abby, lo siento de veras.

No quería decírtelo

Para no preocuparte, pero se mea en la cama.

¿Ahora?

No, pero está temblando, mejor duermo con ella.

Yo también lo siento.

Debemos superarlo.

No se que hacer, Abby.

Es su móvil.

Sus deberes están ahí.

Lo que pinta, las fotos de sus amigos, ¿no lo sabías?

No.

Es su vida.

¿Qué adelantamos quitándole el móvil?

¿Qué tal si se lo devolvemos?

Gracias.

Debería ir a buscarle.

Estará donde Arpón, le mandare un mensaje.

- Abby. - S¡.

¿Qué nos está pasando?

No lo se.

De verdad no lo se.

Abby.

- Sí. - Ven.

- ¿Que pasa? - Tú ven.

- ¿Quién ha sido? - ¿Quién crees?

Mis fotos.

Las únicas intactas son de ti y de Liza.

¿Qué te parece?

¿Están sus llaves?

No.

Tampoco las de la furgoneta.

Búscalas.

CAPULLO

- ¿La camioneta está? - Sí, está.

Mira en tu chaqueta.

- Tengo que encontrarlas. - Mirare en su cuarto.

Si no están, no puedo ir a trabajar, ¡joder!

Tu otra chaqueta, en el salón.

Lo ha hecho para que no pueda trabajar, seguro.

No están aquí.

- ¿Las tienes? - No, no están.

¿Qué hago? Maloney se pondrá hecho una furia.

Sabes dónde viven Arpón y Dodge.

- ¿Has visto la hora, Abby? - Coge la bici de Seb, irás más rápido.

Ceja esa calle, y al final siga todo recto.

Luego, la segunda a la izquierda y verá una calle...

Maloney, soy Ricky.

Tengo un pequeño problema.

No encuentro las llaves de la furgo.

Es el segundo día que me jodes las estadísticas.

Has pasado de ser el mejor a ser un gilipollas.

Lo se.

¿Lo sabes? ¿Solo se te ocurre eso?

Te malo con otras cien fibras.

A la temen, te enseño la roja,

- ¿Dónde están mis llaves? - ¿Las has perdido? Que pena.

- Dame las putas llaves. - Dame mi móvil.

- ¡Dame las putas llaves! - No se de que me hablas, cabrón.

¿No lo sabes? ¡Has dejado la casa hecha una mierda!

¡Tienes mis llaves y casi pierdo el trabajo!

- ¡No se nada de esto, puto borracho! - ¡Puto tarado!

- ¡Joder! - Quita.

- Joder. - ¡Sal de aquí!

¡Sal de aquí!

Dios mío.

Hola, Liza.

Papa, ven a casa, por favor.

Verás, necesito estar solo.

Por favor, ven a casa.

¿Y tu hermano?

Acaba de irse, está bien.

Me alegro.

Por favor, ven a casa.

Lo siento.

No debía...

No debía haber pasado, pero ha pasado.

Todo

Se descontroló.

Tengo algo que deciros.

¿Qué?

Anoche, cuando Seb pintó todas las fotos,

Le oí y me desperté, pero

Ya se había ido cuando baje.

Quería que todo fuera como antes.

Quería que Seb volviese.

Pensé que si te cogía las llaves,

Todo volvería a ser normal.

Cariño.

Lo siento, es culpa mía.

No lo es.

Ya puedo ir a trabajar.

Tranquila, tranquila, cariño, no pasa nada.

¿Y Seb?

Le debo una disculpa de primera.

Está donde Arpón, está bien.

He hablado con la madre de Arpón.

Pasará la noche allí, está bien.

Quiero decirle

Que es culpa mía.

- Hola, cariño. - Hola.

Mira cuántas bocas.

- ¿Que es? - No lo se.

Aquí también.

Si.

Hace preguntas, ¿verdad?

No sé mucho de él.

¡Joder!

¡Los móviles!

Ven aquí, gilipollas.

Ya vale, imbécil.

Jódete.

Venga, dame la puta bolsa, ¡venga Joder!

¡Gilipollas!

Puta mierda.

¡Me has roto la nariz!

Puto idiota.

Siéntese, enseguida le atenderán.

Gracias.

Ayeshea Robson, por favor.

Stephen Barron.

- Estoy bien. ¿Estás seguro?

Nell McShane.

Deben mirarte la cabeza y las costillas,

Tienes el ojo hinchada.

No te preocupes, veo bien, Abby.

Creo que te has hecho daño en los nudillos.

Ha merecido la pena, putos gilipollas.

¿Perdiste el conocimiento? - No, ¿por que?

¿Te has meado?

No, es que

meo en una botella, la encontraron y me lo tiraron encima.

Estoy bien, Abby.

Ve a ver cuánto tardarán, esto es un rollo.

- Prefiero estar en casa. - No nos iremos sin la radio.

Ve a ver.

- ¿Nombre? - Turner.

La radio ya está,

pero debe verla el médico.

- Tardarán unas tres horas. - ¿Tres putas horas?

Si, Jackie me ha dicho

Que cuidaría de Liza Jane, no hay problema.

¿Hablaste con Seb?

Si, se quedó mudo, no podía reaccionar.

Ya.

¿Puedes sacarlo?

Derek Anderson.

Joder, es Maloney.

Hola, Maloney.

¿Estás bien?

Si, estoy esperando una radio.

Espera sentado.

¿Qué pasa con las entregas?

Están a buen recaudo, Henry ha ido a por la furgo.

He hablado con el seguro, cubren todos los móviles.

También casi todo lo demás,

Excepto los pasaportes, y llevaba: dos, lo siento.

¿Qué sientes?

Lo de b: pasaportes, cada uno sake a 250 fibras.

Es un golpe duro, 500 libras en total

- ¿500 libras por dos putos pasaportes? - No me lo creo.

¿Tienes un sustituto para mañana?

Espera, me han dado un paliza y tú me preguntas por mi sustituto.

¿Qué pasa, me vas a multar con cien libras?

Lo siento, lo peores la pistola.

¿La pistola? ¿Qué?

El escáner, los capullos lo destrozaron.

Dime.

Sabes que son mil libras, ¿no?

Puedes pagarlo a plazos.

¿Esperas que pague mil libras? ¿Me tomas el pelo?

- No, Abby. - Soy Abby, la mujer de Ricky.

Estoy en el hospital con él, tiene la cara destrozada.

Espera las radios, podría tener una laceración pulmonar.

Aún no le han mirado la cabeza y usted habla de sanciones,

De aparatos de mil libras, ¿bromea?

- Abby. ¿Trabaja por cuenta propia?

Trabaja 14 horas diarias seis días a la semana,

Trabaja para usted, nada de cuenta propia.

¿Cómo se sale con la suya, cómo lo hace su empresa?

¿Cómo puede tratamos así? Tenemos vidas.

Es mi familia, y se lo advierto, ¡no putee a mi familia!

¡Que le den a usted y a su puto aparato!

- Abby... - ¡Métase el teléfono por el culo!

No es el momento, Abby, disculpen.

Perdón, no digo tacos.

Lo siento, soy cuidadora, cuido a la gente.

Lo siento mucho, no digo tacos.

- Vamos. - No digo tacos.

Abby, tu bolso.

Lo siento.

- Lo se, vamos, cielo. - Lo siento mucho.

No pasa nada.

- ¿Va todo bien? - Sí, si.

- ¿Y la radio? - Volveré mañana.

Está un poco nerviosa.

Volveré mañana, si no le importa.

Ha tenido un mal día.

Para. ¿Qué?

¿Estás bien?

Si.

Si, estoy bien, hijo.

Un poco ido.

¿Te traigo algo, agua, un te?

No, estoy bien, tengo agua.

Papá, ¿te has visto?

Bueno, es... es...

- Es peor de lo que parece. - Estás hecho un asco.

Bueno, ya me conoces,

Mano dura, cabeza floja.

¿Seguro que no necesitas nada?

No, gracias, hijo.

- Estoy aquí al lado si me necesitas. - Sí.

Bien.

Hijo.

Si.

Me alegro de verte, hijo.

LAMENTAMOS QUE NO ESTUVIERA

NO TE ENFADES

NO ME PASARÁ NADA, TE QUIERO, BESOS

Papá, ¿adónde vas?

Baja la ventanilla.

- ¿Adónde vas? - Tranquilo, Seb.

Voy a por los resultados de la radio.

¿A las 6:30 de la mañana?

Hablamos esta noche, te lo prometo.

¿Hablar de que?

Debemos miles de libras, tengo sanciones para dar y tomar.

Si no lo pagamos, acabaremos en la calle,

y no permitiré que os pase algo así.

Deja que me vaya.

No puedes irte en ese estado.

Solo ves con un ojo.

Seguro que acabas matándote en la carretera.

Hijo, debo ir a trabajar.

No tengo elección.

Papá, solo quiero que seas como antes.

Como era todo.

Solo eso.

- Seis meses y todo cambiará. - ¿Cómo lo sabes?

Porque lo solucionará, pero ahora tengo que irme.

- Papá, no. - Joder, Seb, me voy a trabajar.

- Papá, no te dejare. - Aparta, Seb.

- Papá, no vayas. - Seb, tengo que irme.

- Ni hablar. - ¡Me voy!

- ¡Baja de la furgoneta! - ¡Joder!

- ¡Baja ahora mismo! - ¡No tienes que ir!

Tengo que ir.

- ¡Tengo que trabajar! - Tienes que bajar.

- No puedes irte. - ¡Dejadme!

¡Me voy, suelta la puta furgoneta!

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