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El está equivocado Juanito. No debe hacerlo. Escúchame.
¿Que dijo?
Juanito como te he dicho antes...
hay mucha violencia ahora en el mundo.
Y además de eso, hay otra razón.
No deseo que nuestro amigo Sabata, resulte lastimado.
Pero los Murdocks merecen morir, padre.
Sabe que los Murdocks roban todo lo nuestro aquí, padre.
- Deben ser castigados. - Juanito.
¿Has olvidado lo que te he enseñado?
Debes tratar de perdonar.
No te llenes de venganza.
Lo sé padre.
Anda y decile esto a Sabata..
Que no debería arriesgar su vida por esos hermanos Murdock.
Decile que nuestras oraciones están con él.
No necesita pelear.
Como nuestro sagrado libro dice...
- El señor proveerá. - Si padre.
Te pido que tengas cuidado, hijo mío.
Que el señor esté contigo.
El señor es Sabata.
Mucha violencia.
¡A la izquierda!
¡Adelante, marchen!
- $20 dólares. - $10 dólares por los hermanos Murdock.
Muy bien.
$100 dólares por los hermanos Murdock.
¿Y nadie va a votar por el retador?
- ¿Que tal tu Valentino? - $100 dólares.
Al de negro.
Puede disponer de un dólar, ¿verdad?
¿Para mantener esto cerrado?
El negro es mi color favorito, amigos.
Siempre gano con el negro.
Será mejor que nos vayamos todos de aquí.
Esto pronto se pondrá muy caliente. Vámonos.
Estoy buscando a cierto hombre para un trabajo especial.
- Su nombre es Sabata. - No ahora, venga.
Haremos que se vaya con estilo.
Por si le interesa.
Sabata, ¡es mejor que lo haga girar!
Hey, ¡comiencen el tiroteo cuando se detenga!
A Sabata le gusta que caigan al suelo.
Creo que Murdock se fué para siempre.
¿Me entiende?
Lo siento.
Esa maldita ave necesita aceite. Tome, pongáselo.
No hay aceite, no hay dinero.
Dame eso, pequeño renacuajo.
Hey, el hombre que buscaba...
Creo que puedo encontrarlo. Vamos.
Sabe como es el Coronel Skimmel.
¿Que dice? ¿Aceptará?
Espero que esté capacitado para hacerme éste trabajo.
Gracias. Adiós.
- ¿Que estás haciendo aquí? - Pensé que podrías necesitar mi ayuda.
¿Puedo ir contigo?
Hago muy buenas tortillas.
Tengo otro trabajo para tí.
Entrega esto al padre Mike.
Y decile que por los Murdocks obtuve...
una gran recompensa...
y deseo hacer una contribución.
Hola.
¿Y bien? ¿Cuanto hiciste Valentino?
Una simple baratera.
Estoy aquí por algo mucho más importante.
Coronel Skimmel.
Podríamos...
trabajar juntos.
ADIÓS, SABATA
¡Hey, Ud! Los Austriacos tenemos ojos en todas partes.
Si quiere un consejo, olvide a ésos MeXicanos.
Hey, ¿que pasa?
¡Bájeme! ¡cerdo!
¿No me oyó? ¡lárgueme!
Lo mataré por ésto, sucio perro americano.
Le juro que lo pagará. ¡Mugroso Yankee!
Espéreme. Regresaré.
Cabrón, lo encontraré cuando baje.
Toca muy mal.
Alcance la puerta y será un hombre libre, si supera la puntería del Coronel.
Démosle una oportunidad. Liberen 2, 3, 4 de ellos. Todos juntos.
¡Viva la Revolución!
Apreciamos su ayuda García.
El Coronel Skimmel será muy generoso con Ud.
¡García Moreno!
Lo hizo muy bien, mi querido García.
Nos ayudó a descubrir esos 50 conspiradores revolucionarios.
Y además salvó mi vida.
Eso no será olvidado.
Nuestro amado emperador, Maximiliano...
y éste humilde soldado, están muy agradecidos.
En el cajón debajo de ése modelo de barco, encontrará sus 20 piezas de oro.
Gracias.
La llave esta ahí. Ábrala.
Perfecto.
Como siempre.
El peor tipo de delator.
Por oro hubiera traicionado a su propia madre. O a nosotros.
Mi padre el Almirante von Skimmel, acostumbraba colgar los traidores del mástil.
¿Están todos aquí?
Manuel Otello.
Juan de los Ángeles.
Jesús Rivalita.
Luis Miguel Cortejo.
Todos son buenos hombres. Suyos para la misión. Espero lo apruebe.
Dinero Europeo. ¿Quien te compró?
¿Te vendiste a ése cerdo de Skimmel?
Es un espía, Ocano.
Septiembre. Para allá a éste traidor.
¡Gitano!
Gitano.
El flamenco de la muerte.
Gitano y Septiembre son todos los hombres que necesito.
Ese oro nos comprará armas.
Nos haremos tan fuertes que ni los soldados ni nadie podrá detenernos.
El hombre que te ayudará es un soldado.
Mercenario.
Su trabajo es averiguar cuando sale de Guadalupe el oro...
y el camino que deberá seguir.
Además hará los arreglos con los hombres que venden las armas.
Espera por Ud. en el pueblo de Kingsville, Texas.
Y no olvide la contraseña.
- ¿Escuchó? - Lo sé.
Hay otra cosa que me preocupa sobre ésto.
¿Debemos dejar la Revolución en manos de un mercenario?
En las de éste Sí. Nos servirá, de escudo.
Es Sabata.
Muy bien.
Tequila. Una botella.
Apesta aquí.
Huele como a cerdos.
¿Hueles algo, Septiembre?
Tu amigo no tiene nariz, o es un mentiroso.
Todos Uds., criadores de cerdos huelen repugnantes.
Huele mucho a éso para ser un juez, mi amigo.
¿Y bien?
¿Y bien?
Cuando quiera.
¿No es suficiente perder un amigo?
Toma una cerveza.
Apuesto que el olor no le preocupará más a él.
De ahora en adelante, aprenderá a fumar.
Gracias, hombre. Muchas gracias. Si necesita amigos...
Cualquier cosa por Benito Juárez.
Este es nuestro hombre. Este es... Sabata.
Amigo, Ocano nos envió contigo.
Linda Técnica, ¿ah?
Viene con la práctica.
La última vez que toqué fué...
Aquí está. Los Palos. El día de San Cristóbal.
Tengo mala memoria. Tengo que escribir todo en el libro.
Nunca estoy sin él.
Espérenme fuera.
El Coronel Skimmel aprecia a un artista como yo. Se relaja conmigo.
En Guadalupe, podría decirse soy como uno de la familia.
Salgo del fuerte todos los días. Veo cosas, escucho cosas.
¿conoce al Coronel Skimmel?
Me retó a un duelo una vez.
Difícil de vencer.
Es algo de verse.
¿Con 4 manos sería perfecto?
Yo toco solo.
Que pena. El Coronel Skimmel tiene 2 pianos.
¿Por qué no me acompaña?
Tocaré la melodía.
DÚO PARA PIANO - FRANZ SCHUBERT
Amigo, su socio, ¿el del piano está con nosotros?
Estará fuera de esto, si éso ayuda.
¿Y qué con ellos? ¿Está seguro que son buenos?
Oh, seguro. ¿Quien piensa que son?
¿Esos 2? Artículos defectuosos del museo local.
¿Ellos? Son buenos hombres.
Son mis 2 Vigilantes, 2 halcones, 2 águilas.
2 gallos de riña.
¿No me cree?
¿Vea eso? ¿Que le dije?
Y éste es Septiembre.
¿Quiere ver algo grandioso? Observe. Adelante.
Hey, ¿tú estás loco?
No tiene porque preocuparse.
Si tenemos el oro.
¡Teniente Stejer!
Con calma.
Aquí vamos. Ya está.
Escuadrón, ¡avancen!
¡Vamos!
Coronel Skimmel, nunca terminaré su retrato.
Esta es la vigésima vez.
Veo que lo escribe todo. Esa es una buena idea.
- Muchos grandes artistas tienen mala memoria. - El tiempo es dinero.
Así es como piensan los americanos. Pero soy Austriaco.
Para un Austriaco, el tiempo no existe.
Oh, no. No tengo el seño fruncido, mi cara es más alegre.
- Puse la boca un poco más serio. - Su sonrisa es muy buena Coronel.
Despachar una carreta cargada de grano lo hace tan feliz como...
si estuviera enviando un cargamento de polvo de oro.
No se pierde de nada mi querido Valentino.
Como le he dicho Coronel, mi mente nunca descansa.
Los peones están clamando venganza.
México es un semillero de Revolución.
Los aplastaremos.
Ya he tomado las precauciones necesarias.
Nosotros los Austriacos sabemos exactamente lo que hacemos.
Todo será solucionado.
Ha sido planeado, preparado y estudiado hasta en su mínimo detalle.
Eso es inevitable y matemáticamente perfecto.
- Nosotros los Austriacos, somos hombres de acero. - Coronel, por favor.
Nunca traicionamos nuestra palabra Nuestro amado emperador, Maximiliano...
- Discúlpeme. - ...es nuestro ejemplo y nuestra fuerza.
Si, mucho mejor.
Alguien se adelantó en nuestro juego.
A cubrirse, rápido.
Estamos rodeados.
- ¡Viva la libertad! - ¡Viva libre!
¿Qué está pasando?
- Muy bien vamos. - Salgan de allí.
Adiós, amigos.
José, Jesús, Juan. Mis hermanos, mis amigos.
Amigos, sus almas serán recibidas por el Señor allá arriba.
¡Tu madre puede vivir en la mierda...!
2 halcones sin alas. Fuí el más grande saltador años atrás, créame.
- Deje yá sus mentiras. - Vamos por el oro.
Austriaco.
Vamos.
Espérenme. Dame una mano Gitano.
Bien. Lo hicimos, Sabata.
Una carreta llena de oro para comprar armas.
Lotes de armas. Para matar a Maximiliano. Y enviar a los Austriacos a casa.
- ¡Viva México! - ¡Viva la Revolución!
¿Escudo...?
¿por la cara que tiene éste pareciera querer todo éste oro para si mismo?
No, él no. Es muy triste.
Nació con esa cara. Es la verdad, amigo.
Cuando el nació había una gran tormenta.
¿Tu cumpleaños es el 2 de Septiembre?
Te equivocas, amigo. Debe ser el 2 de Noviembre.
El día de todos los difuntos.
Bien hecho, Teniente. Los traidores deben ser fusilados en el patio.
Escudo comandaba los rebeldes Mexicanos. Y ví a Sabata con ellos.
Lo conozco. Es un gran pistolero.
Se dirigen a Texas.
- Gracias Teniente. Puede irse. - Si señor.
Mi escritorio.
Estamos en serios problemas.
No deben ir muy lejos.
Tenemos un eficiente servicio de inteligencia en Texas.
Será mas fácil esconder las bolsas de oro individualmente que toda esta carreta.
- Si. más fácil. - Esta carreta no debe ser descargada.
- No en este momento. Son nuestras órdenes. - Está bien. No debemos abrirla.
Esperen por mí en el Monasterio de San Juan.
Voy a Kingsville.
Los traficantes de armas me esperan allá y también Valentino.
- ¿Valentino? - El pianista.
Hasta entonces.
Es Sabata.
Caballeros.
Su arma por favor.
El tráfico de armas es una profesión peligrosa, ¿no le parece?
Me desmayo al ver esas cosas. Por éso es que tienen capuchas.
Es un hombre inteligente, Sabata. Lo respeto.
- ¿Por qué se une a esa escoria? - Son de mi tipo.
Ud. no.
¿Le importa si fumo?
Lo olvidé, yo tomé el último.
Esta bien. Puedo comprar más con su oro.
No me molestaré en preguntarle donde está. Usaré un poco de lógica Austriaca.
De hecho, ya lo sabemos.
Cuando tiene una gran cantidad de oro...
no hay muchos lugares donde esconderlo. ¿Como el Monasterio de San Juan?
Lo lamento, no pertenezco a ésta iglesia.
Aún así...
veremos que tenga un funeral respetable aquí en Kingsville...
así como sus amigos Mexicanos.
Volveré. Se lo aseguro.
Sería bueno que se relajara un poco mientras vuelve el Sr. Folgen
No, Gracias. No bebemos con los muertos.
Solo tomo con mis amigos, a excepción de Uds.
No les molesta que les de la espalda, caballeros.
Olvídelo Sabata. Es su casa después de todo.
Septiembre.
- Entra y dispara. - Eso no funciona con nosotros.
¿Tu hermano?
El sol está en lo alto.
¿Dónde estará?
No me gusta éste lugar. Es muy callado.
El silencio de la muerte.
Solo las pisadas de Escudo pueden oírse en ésta tierra seca.
Todos aquí están muertos. Hasta tú pareces un muerto.
Andate al Diablo.
Y el oro allá afuera.
¿Sabes? tal como están las cosas, esta es la oportunidad perfecta para tomarlo.
- ¿Oportunidad para quien? - ¿Como voy a saberlo?
Podría ser hasta mi oportunidad.
¿Lo creíste, verdad?
¿Por qué yo nó?
Manuel.
Estamos rodeados. Intentaré alejarlos. Tu cuida la carreta.
Estas armas americanas no son muy buenas, ¿verdad?
¡Gitano!
- Primero debemos pensar en el oro. - Puedes irte al infierno con el oro, ¡Gitano!
¡Paren! ¡No disparen!
¡Gitano! ¡Amigo! ¡Tu alma será recibida por el Señor allá arriba!
¡Idiota! ¿Quieres que padezca un ataque?
Vamos amigo, rápido. - No intenten nada. Están rodeados.
Nos engañó. El cabrón Austriaco nos matará ahora.
- ¡Arriba las manos! - No, tú primero.
¡Amigo!
Tienen el oro, ¿ah?
Hey, gringuito. ¿Donde crees que vás?
Sabata, estoy feliz que aparecieras. Decile que no estaba robando ésto.
Solo pensé que alguno de nosotros debía cuidar el oro.
Gitano. El flamenco de la muerte.
- ¿Por qué? ¿Por qué me detienes? - Es solo exhibición.
Después de todo, el es el único que nos dió información sobre el embarque del oro.
¿El?
Dijo que estaba tratando de proteger el oro.
No hay razón para que no le crea.
- ¿No? - No.
Los traficantes de armas dejaron de existir.
Todo lo que podemos hacer es llevar el oro ante Ocano.
Nos encargaremos de éso.
Creo que continuaremos. Todavía falta parte de mi paga.
Y la mía también. De la de él.
No se preocupen. Ahora hay que moverse.
Cada Austriaco del territorio nos buscará.
Haremos nuestra primera parada Eagle Pass en la frontera Mexicana.
Puede agradecer a Sabata que no lo mate en este momento, gringuito.
Si su loca escena hubiera funcionado, se hubieran vengado conmigo.
Acaba de salvar mi vida.
Dicen que si uno salva la vida de un hombre, debe hacerse responsable por él...
por el resto de sus días. Me hace sentir muy seguro.
Y sobre el oro, Ud. y yó...
¿50 y 50?
¿Que dice?
- Quiere darnos una nueva idea. - Dígale que sus ideas son nada.
Cuando lo conocí, supe que ése hombre no era bueno.
¿Sabe por qué?
Porque tiene una boca muy grande.
Todo bien.
Debe admitir que es una buena idea esconder el oro aquí.
¿Cree que intenta engañarnos?
Nunca lo deje fuera del alcance de su rifle.
Valentino, hola.
Ha pasado mucho tiempo.
Todavía soy tu modelo favorita, ¿cierto?
Nunca terminamos esa pintura, ¿verdad?
¡Sabata! Venga aquí afuera con sus mugrosos amigos...
¡o mataremos a todos en el lugar!
¡Esperen!
Está bien, nos vamos.
Sabata.
- ¿Que estás haciendo aquí? - Tengo información para tí.
Los Austriacos se están retirando. Nuestra gente tomó Las Palomas y Trincheras.
- ¿Como sabes eso? - Soy Mexicano por eso lo sé.
¿Cuanto tiempo vienes siguiéndome?
Anda a casa. Anda con el padre Mike.
Si tu lo dices Sabata.
Muy bien. Cuida tus pasos.
Estaré contigo en 2 sacudidas.
¡Escudo! ¿Dónde está la carreta?
Por última vez, ¿dónde está la carreta?
Manuel.
Ha sido por una buena causa y por éso tu alma será recibida por el Señor.
Serás honrado hasta el final por aquel que está allá arriba.
Si. Y Uds. serán un modelo a seguir por todos nuestros hombres.
José, Juan, Jesús.
Cantarán alabanzas por ellos en México, cuando lleguemos.
Y si llego a olvidarlo, que me queme en lo más profundo del infierno.
Casi lo olvido, ¿donde está Valentino?
Estábamos por ir por Uds. amigos. ¿Verdad?
Tómalo. Es tuyo.
Una carga de oro como ésta se parte en 3 y...
3 hombres felices viviendo en paz y plenitud.
¿Nos vamos?
- Nos quedamos. - ¡Valentino!
Todos nos vamos.
- Esto es por la Revolución. - Seguro, la Revolución.
Todo este hermoso oro convertido en rifles, cañones y muerte.
- No lo tocaré. - ¿Que tal comprar un poco de paz con éso?
Una carga de oro como ésta puede dividirse en 5 partes.
Como una contribución a mi caridad favorita.. Yo.
No, ésto es para la causa de la Revolución.
Los Austriacos se están retirando. Se rendirán.
- ¿Como sabes eso? - Hay maneras.
- Solo lo dices, no te creo. - Está bien. No lo hagas.
Uds.2 planearon ésto allá en Texas...
pero no permitiré que nos roben, o a nuestra Revolución.
Madres, hermanas, esposas y novias. Todas llorando y culpándote.
¿A mi? ¿Pero por qué? ¿Por que me culpan?
Porque tu quieres cambiar éste inofensivo oro por muerte y destrucción.
¿Recuerdas tus amigos muertos?
Juan, José, Jesús, Manuel.
No, ¡esos hombres están muertos por ese cabrón de Maximiliano!
¡México debe ser liberado!
Viva la libertad de México. ¡Viva la Revolución!
Muy bien. Tú ganas.
Creo que esto pertenece a la gente.
¡Vamos a la Revolución!
Señor Oro.
Hoy, 26 de Abril nos hicimos ricos.
¡Oro!
Arena.
Arriesgamos nuestras vidas. Mataron nuestros hombres. ¿Por qué?
¿Una caja de arena? Dios, debemos estar locos.
- Fácil viene, fácil se vá. - Mirémoslo con lógica Austriaca.
Una carga de oro es embarcada desde Guadalupe.
Una banda, no de Mexicanos...
sino Austriacos vestidos como Mexicanos, atacan y obtienen el oro.
La culpa recae en la Revolución.
Pero el Coronel Skimmel no figura en toda la incursión.
Ahora el sabe que nosotros sabemos.
Puede ser un oficial, pero no esperen que sea un caballero.
Un miserable saco de verdadero oro arriba.
Skimmel. Ese miserable ladrón.
Caballeros, parecerá gracioso, pero no puedo perder mas tiempo.
Quiero desearle a Uds.la mejor de las suertes.
Especialmente a tí Escudo.
Vas a tener momentos difíciles convenciendo a los Revolucionarios...
que no robaste el oro.
¿Y saben lo que pasará?
Me temo que quedarás quemando tu grasa en el fuego.
Con una manzana en tu gran boca y un asador en la cola.
Ahorren sus balas para la Revolución.
- Adiós. - ¡Adiós!
Se lo que tienen en mente. Solo debo decirle a Ocano...
Que los hombres que robaron el oro fueron ésos dos.
Ambos son unos cobardes. Confían en mí. No debo mentir sobre esto.
Señor Ocano, los franceses de Candelas y Atienza...
están siendo reforzados por el ejército del Coronel Skimmel.
Podríamos atacar el Fuerte desde atrás, desde Texas...
a través del puente de Guadalupe.
La Revolución no causará un incidente internacional.
Gaviota caerá. Entonces estaremos bien.
Tan pronto esas nuevas armas lleguen...
atacaremos Candelas y Atienza también.
Como para los Austriacos de Skimmel, atravesar la sierra es imposible.
Pero ellos podrían escaparse...
al norte por Texas a través del único puente que los Austriacos aún controlan.
Este, el de Guadalupe.
Pedrito, éste trabajo es para tí. Vuela el puente de Guadalupe.
- Kingsville es por allá. - Pero Skimmel...
Desearía cobrar el dinero por un retrato que le hice.
¿Cuanto pediste por eso?
- ¿Una caja llena de oro? - ¿Estas bromeando?
Terminaría en un pelotón de fusilamiento.
- Tengo un plan. - Olvídalo.
No, no bromeo. Vamos 50 y 50.
Lo compartiremos en 5 partes.
¿Pero por qué?
¿Esos 3?
Dios sabe donde estarán.
- ¿A donde vas? - Al puente de Guadalupe.
¡Adelante marchen!
¿Skimmel?
Skimmel, debemos apurarnos. Gaviota está por caer en manos de los Revolucionarios.
Mayor Metternich. Abra.
Antes que caiga la noche, la guarnición entera estará marchando hacia Candelas...
para apoyar a los Franceses.
Nosotros iremos a Texas al amanecer vestidos de civil, pasando por honestos comerciantes.
Los rebeldes están bloqueando el camino. ¿Como los evitaremos?
No nos capturarán. Tan pronto como pasemos el puente, lo volamos.
Hola.
Traje un presente para el Coronel Skimmel. Es Sabata.
Por si acaso.
Pusimos a esos en cama allá dentro. No te vayas. Tenemos planes para tí también.
Pedrito. Deja en paz a Sabata. Trabaja para nosotros.
Debe volarse el puente. Son órdenes de Ocano.
Admiro tu lealtad amigo.
¿Pero con el puente abajo...?
¿como le llevaremos el oro a los traficantes de armas en Texas?
Acabamos de llegar. Tenemos nuevas ordenes de Ocano.
Adiós. Y buena suerte.
Ahora, mí gringuito.
Con una manzana en la boca, ¿ah? ¡Te enseñaré hacia donde sopla el viento!
Escudo.
Tu siempre te entrometes, Sabata. Esta vez lo voy...
- a convertir en un millón de piezas. - Lo necesitamos.
Es el único que sabe donde está el oro.
Gringuito.
4 horas para el amanecer. No hay tiempo que perder.
Puedes tener un amuleto si quieres. Pero no mi reloj.
No es nada personal. A Septiembre le gusta la música.
Soldado, el Teniente Stejer quiere verlo.
- Lo espera en la sala de mando. - Muy bien sargento.
- A casa por fin, ¿ah? - Ya era hora sargento.
Por supuesto que sí. De hecho, ha pasado mucho tiempo.
- Miguel. ¿Alguna vez vamos a comer? - ¿Tú sabes como es ésto?
Un pueblo olvidado. Al comandante no le importa si vivimos o morimos.
Es verdad. Nos culpan por todas sus derrotas.
¡Síganme!
No hay otro camino.
Septiembre.
¿Quien está allí?
¿Todos?
Escogiste el peor momento para quedarte sin munición.
Hey, tú.
Toma el lugar del centinela. Tu también Gitano.
Escucha.
Es imposible cruzar la plaza sin ser vistos.
Abriré la puerta trasera que vá hacia el depósito.
Desde allí, hay un atajo hacia la bóveda con el oro.
- Hola. - Buenas noches Sr. Valentino.
Vamos. El oro está aquí al lado.
Estas loco. Nadie lo pondría allí.
No es allí donde lo hubiera dejado si lo hubiera robado.
Es lo mas seguro.
Lo hubiera escondido en un lugar donde nadie lo encontrara.
Enterrado en la tierra, quizás en un cementerio. Quizás incluso allí dentro.
¿Puedes leer aquí?
"Cerveza"
Vamos.
Olvidaste mi libro.
Gracias por recogerlo.
- Lo hicimos. - ¡Alto! no se muevan.
Es la última persona de quien hubiera sospechado...
mi culto amigo.
Revísenlos.
No, Sargento. Deje que lo conserven.
Así podrán escribir sus últimos deseos. Y veré que sean respetados.
Les daré el honor de morir a manos de un pelotón de fusilamiento.
¡Pelotón Alto! ¡Vista a la izquierda!
¡Preparen armas!
Soldado, venga aquí.
Escribe en tu libro gringuito, que tengo una cita con el infierno.
Es muy tarde yá.
Pelotón, ¡armas al hombro!
Ábrelo.
Así es, las dejé allí. Vamos idiota.
Listos, apunten.
Mayor Metternich.
Desearía que éste diario se lo enviaran a mi madre.
No se moleste Mayor. Se lo lanzaré.
¡Corran!
Cúbreme Septiembre.
Un disparo más desde ese cañón y estamos muertos.
Eso pensé.
Ladrón.
Ya no es mío. No lo necesitaré más.
El oro...
Decile a los otros. El oro...
El arma.
Muy bien.
¿Cual es la proposición?
¿Que le hace pensar que hay una?
Si no hubiese una, ya me habría matado.
Así es.
Ordene a sus hombres que se vayan.
Han llegado muy lejos Coronel. Quieren su oro.
Solo yó sé dónde está el oro y no lo tendrá...
a menos que hagamos un trato conmigo.
Lo siento. Sin tratos.
Recuerdo nuestro enfrentamiento en Louisville.
Es el único hombre que me ha derrotado, Sabata.
La compasión no le dará otra oportunidad para vencerme.
Nada puede vencer a gente superior.
¿Quien sabe? A veces una idea es suficiente.
Folgen confesó. El oro está debajo de éste modelo de barco.
Quédate donde estás, alcanza y tira.
Lo he dicho, tiene un pequeño y gran cerebro.
Septiembre puede usarla.
Folgen. El quiso que abriera esto...
y muriera.
- Bien, ¿tiene otro truco para mi? - ¡Se equivoca!
Esto es un gran error. Hice mi trabajo. ¡Mi trabajo!
- No es mi culpa. - Cerdo cobarde.
No me mate. No puede hacerlo.
¡No puede hacerlo!
Bien, supongo que me dirás donde está el oro.
¿Donde está Valentino?
¿Como pudiste hacerlo?
El robó al gringuito.
¡Pobre Valentino!
Morir en el momento de nuestro triunfo.
Tan artista, tan generoso.
Y el más honesto de todos nosotros. Lloraré por él.
Su buena alma irá a los cielos y será gratificada por nuestro Señor.
Esperen. Eso significa que solo quedamos cuatro.
Así que dividiremos su parte entre nosotros.
¿Qué es ésto?
Dios mío.
Oro. ¡Es Oro!
Septiembre, ¿donde estabas?
¿Que estás buscando?
Era el mejor de nosotros, ¿eh?
Adelante, vamos.
¡Vamos!
¡Oh, no!
Hey, ¡Gringuito! Muy malo que no puedas irte con esto, ¿verdad?
Hey, ¡no!
No puede hacerme ésto.
- ¡Estoy de su lado! - ¡Doble farsante!
La parte de Valentino irá a mi caridad favorita...
A mí.
Es solo un vulgar ladrón como él, Hijo de puta...
Digo, nunca conocí a su madre, ¿verdad?
¡Amigos!
Van a ayudarme a recoger el oro o no, hijos de...
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