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Buenos d�as.
Es una observaci�n com�n
que eventos importantes, a menudo tienen comienzos comunes.
Esto nunca fue tan cierto, como con mis charlas con el Decano Spanley,
que son la base de esta historia.
- Buenos d�as. - Buenos d�as.
Para ser exactos, comenz� un d�a Jueves,
el d�a en que visito a mi padre, el Sr. Horatio Fisk.
�ste h�bito, o ritual como dir�an otros,
comenz� despu�s de la muerte de mi hermano Harrington, en la Guerra de los B�ers,
y la posterior muerte de mi querida madre,
ocasionada por la pena de esta insoportable p�rdida.
Ya voy, ya voy.
Buenos d�as, Sra. Brimley.
- �C�mo se encuentra hoy? - Tal como me ve.
Podr�a quejarme, pero, �de qu� servir�a?
S�, es cierto.
�Y �l?
Se est� dando un poco de energ�a.
Ya sabe como se pone.
Envi� de vuelta el peri�dico, para que estuviera bien planchado.
Estoy terminando los obituarios, para que pueda llev�rselo.
Pens� que no le�a los obituarios.
Ya no los lee, pero los quiere planchados tambi�n.
Dice que no los lee
porque teme encontrarse con su propio nombre un d�a.
�Cree en la emigraci�n de almas, Sra. Brimley?
No creo en la inmigraci�n, si eso es lo que quiere decir.
No, reencarnaci�n, no la inmigraci�n.
La creencia de que el alma es inmortal y que tiene muchas formas terrestres.
Bueno, no lo he pensado mucho.
Despu�s que muri� Albert, fui a ver a una vidente,
pero nunca pudo contactarse con �l.
No me sorprend�. No hablaba mucho cuando estaba vivo.
No me lo imaginaba charlando una vez que estuviera muerto.
�Le importar�a no arrugarlo?
Si no ve el peri�dico, no sabr� que d�a es.
- �El joven Fisk! Debe ser Jueves. - As� es.
El Jueves es muy �til. Evita que el Mi�rcoles y el Viernes choquen.
Aqu� est�.
Deber�a hacer que cuiden el jard�n, padre.
- �se era el trabajo de tu madre. - No obstante-
No obstante. �Qu� significa esa expresi�n?
No obstante.
Podr�a servir para aclarar la garganta, por el poco sentido que tiene.
Es un lindo d�a, padre. �Tiene algo particular en mente?
Puedo ver lo lindo que est� el d�a.
Y por lo particular, todo es particular cuando le pones atenci�n.
Quise decir si ten�a alg�n plan.
�Hay alg�n concierto, exhibici�n o distracci�n a la que quiera ir?
No hay nada por la guerra.
Por lo que s�, no estamos en guerra.
Dijiste distracciones.
Eso es todo lo que queda, �sabes?,
antes de salir de la antesala de la eternidad.
Hay una muestra de armas abor�genes de nuestras guerras imperiales de conquista...
�se era el procedimiento de la relaci�n con mi padre.
Yo, cumpliendo con mi deber, llego con la mejor de las intenciones.
�l, utilizando sus efectivos pero primitivos instintos paternales,
juega a un extra�o juego de control.
Cada vez que llegaba el Jueves,
me ve�a m�s y m�s determinado a ver acabado este juego.
Una colecci�n de espuelas Georgianas. M�s de 2.000 art�culos.
�sa era una �poca en la que un caballero pod�a gastar una fortuna en sus pies.
�Ganamos la Guerra de los B�ers?
Creo que perdimos m�s lento que el bando contrario.
El jard�n nunca se recuper� de ello.
Sabe, hay una charla de un tal Swami Nala Prash
sobre la trasmigraci�n de las almas.
�Tonter�as!
�No crees que si tuvi�ramos almas, no se contactar�an? Claro que lo har�an.
�Crees que tu madre se quejar�a del jard�n? Claro que s�.
A�n as�, parece ser lo m�s interesante de todo, �no es as�?
Ser� en la casa del Gobernante de Ranjiput.
- �No es el Indio fan�tico del cr�quet? - S�, eso creo.
Bueno. Echemos un vistazo.
O� que convirti� su sal�n de baile en una cancha de cr�quet.
Esos gobernantes son locos como comadrejas.
Por cierto, invert� en una silla de transporte.
Hace innecesario caminar. La disfrutar�s.
�Sra. Brimley! �Mi silla!
- Cuidado por donde vas, joven Fisk. - Gracias, padre.
- �C�mo funciona? - Hasta el momento, bien.
As� deber�a. Es el �ltimo modelo.
Garantiza durar m�s que el due�o.
- No es que eso signifique mucho. - Tonter�as, padre.
�Malditas m�quinas!
Ser�n nuestra perdici�n.
El progreso, padre, ocasiona grandes inconvenientes.
- Galsworthy, hijo. �C�mo est�s? - Muy bien, se�or.
Bien hecho, silla.
�Te doy una mano?
- Suj�talo. - Es amable de tu parte.
- �De hecho, no lo es! - Un placer, se�or.
Parece ser de buena calidad.
Siempre es un placer.
Gracias. Gracias.
Maldito juego el cr�quet, si me lo pregunta. Tiene muchas reglas.
No est� muy lleno, �verdad?
Quiero estar donde podamos ver el amarillo en sus ojos.
�l es Spanley, decano de St. Justus.
Ya no voy a ese lugar, tal vez lo echaron de ah�.
- Padre, baje la voz. - �Qu�?
�El decano Spanley, dijo usted?
Yo no. El tipo del collar de perro.
�Qu� hace un decano en un serm�n sobre reencarnaci�n?
- Me pregunto lo mismo. - Yo creo que muestra una mente abierta.
Inminente apostas�a, m�s bien. Visto el error de sus formas Cristianas.
- Mi nombre es Wrather, con W. - Fisk.
- �Qu� le trae por aqu�, Sr. Fisk? - Preg�ntele al joven Fisk, es idea suya.
El menor de varios males.
Bien, aqu� est�n.
Cre�a que ten�a algo en mi canillera,
pero cuando el �rbitro levanta el dedo, tienes que irte.
As� es la vida... y el cr�quet.
Bueno, entonces, es hora de presentar a Swami Prash.
Respecto a lo que les va a decir no tengo una opini�n en particular,
pero siempre le he estimado mucho como jugador de cr�quet.
Decente lanzador zurdo, se rompi� una pierna antes de volverse santo.
No le vuelto a ver jugar, pero estoy seguro que sigue siendo el deportista que fue.
Confieso que el aspecto de Swami Prash me sorprendi� en cierta manera,
incluso me decepcion�.
Aunque no ten�a una idea exacta del aspecto de los hombres sagrados,
me hab�a imaginado que alguien con ese t�tulo y que discutiera de ese tema
se habr�a vestido un poco m�s... tradicional.
El tema de la trasmigraci�n del alma,
quiz�s m�s conocida entre ustedes como la reencarnaci�n,
ha sido la base fundamental
de la filosof�a y el pensamiento religioso indios durante milenios.
S�lo recientemente...
Lo que dijo, result� ser tan poco revelador como los 50 minutos
de un debate parlamentario que recuerdo una vez presenci�.
...la sabidur�a esot�rica centra la atenci�n...
En realidad, lo m�s significativo que extraje de la experiencia
fue que con los ojos cerrados, el orador podr�a haber sido un gal�s.
Un poco, s�lo un poco, m�s cerca.
Ahora, me encantar�a contestar cualquier pregunta que tengan.
- �D�nde estoy? - Silencio.
Usted est�, mi querido se�or,
en la antesala de la eternidad, con el resto de las almas residentes.
- �Qu�? - �S�, Se�ora?
Yo me... es decir, nos, pegunt�bamos si...
�Dijo la antesala de la eternidad?
�Qu�?
Mascotas, en realidad. Las almas de las mascotas.
�sa es una pregunta muy interesante y les agradezco por haberla hecho.
Por lo general, se supone que el alma de un animal
debe ser diferente, y, por inferencia,
inferior a la naturaleza del alma humana.
El alma es la parte de la Divinidad, de todo lo que es-
�Qu� ha dicho antes, se�or? Acerca de la antesala de la eternidad-
�Ser�a tan amable de permitir al Swami que termine su idea, se�or?
Bueno, bueno.
�Qu�?
Sin embargo, aunque todos los animales tienen su conciencia de la Divinidad,
el perro es, en virtud de su singular relaci�n con toda la humanidad, �nico.
�Y los gatos?
El perro amplifica,
el gato disminuye
la autoestima del hombre.
�Tonter�as!
Voy a desearle buenos d�as, se�ores.
Estoy aqu� casi siempre por la ma�ana y alguna que otra tarde.
�Qu� es exactamente un cesionador?
Bueno, nada, exactamente. Es m�s bien un servicio de facilitaci�n.
Ayudar en el traspaso de una cosa entre las partes.
As� que es un intermediario.
Bueno, a veces en el medio y, otras, en alg�n extremo.
- Ha sido un gran placer, se�or. - Puedo decir que es f�cil de complacer.
Sra. Travers, �le dije que colecciono aves? Soy un verdadero cornucopiano.
�Qu� es eso?
Lo �nico que tiene sentido en todo este maldito caos
fue lo que el tipo dijo sobre los perros que nos creen mejores de lo que somos.
La zalamer�a canina es un mecanismo de supervivencia, de acuerdo a Darwin.
El tipo ese nunca tuvo un perro, es todo lo que puedo decir.
Cre�a que ten�a un Beagle.
Tuve una vez un perro. Wag. Uno de los siete grandes perros.
En alg�n momento, sabes, s�lo hay siete. �Sab�as eso?
No puedo decir que lo sab�a.
Tampoco ese Swami. Me hizo pensar que no sab�a mucho acerca de perros.
Vamos a mi club, a tomar un trago.
Pens� que no ibas m�s por all�.
Eso fue en el pasado. �ste es el presente, joven Fisk.
No hay momento como el presente, como ese Swami lo dijo.
- �C�mo era eso? �El Eterno Ahora? - No s�, se�or. No estaba escuchando.
- �C�mo est�s, Marriot? - Estoy bien, se�or. �Y usted?
Un paso m�s cerca de la tumba.
�C�mo esta ese hijo suyo? Tommy, �no?
S�, se�or. Tommy, se�or.
�l... est� muerto, se�or.
La guerra, se�or. La Guerra de los B�ers.
Los B�ers. Yo mismo perd� a uno en esa locura.
No lo veo hace tiempo, se�or.
No ha cambiado mucho.
Los clubes no deben cambiar, sin duda. Es parte de su encanto.
All� est� ese tipo de nuevo. �Nos esta siguiendo?
�A d�nde va?
- Fisk. - �Qu�?
Horatio Fisk.
�l es el joven Fisk. Nos sorprendi� verlo en la casa del gobernante.
S�, s�.
Y, �qu� ha sacado de toda esta charlataner�a?
Las creencias de otros son siempre interesantes.
�En serio? D�game, entonces. �Por qu� no se ponen en contacto?
Me refiero a las almas. Nunca una palabra m�s all� de la tumba.
�No cree que alguna de ellas habr�a dado un grito?
Bueno, me imagino que si el Swami est� en lo cierto,
estar�n demasiado ocupados en lo que sea que se han convertido.
�Qu� me dice de cuando interrumpi� mi frase?
- �De qu� frase me habla? - La antesala de la eternidad.
Bueno, creer�a que es una frase muy com�n.
No, en absoluto. Es un pensamiento propio.
Es como si me lo hubiesen robado.
- �Qu� est� bebiendo? - Esto es Tokay.
No es Imperial, me temo, pero... bastante bueno, para lo que es.
Demasiado dulce para mi gusto.
Bueno, siga con eso.
Disculpe a mi padre. �l es... bastante impulsivo.
Descuide.
Perd�n, Decano, pero...
�Debo entender que usted da cierta credibilidad a estas creencias?
- S�lo una mente cerrada est� segura, se�or. - Estoy de acuerdo.
Estoy de acuerdo.
- Buenos d�as, se�or. - Buenos d�as a usted, se�or.
Tipo extra�o ese Spanley.
�Lo conoces lo suficiente para formarte esa opini�n?
Se nota. No del todo sano.
Jugando con religiones orientales. Bebiendo esa melaza H�ngara.
�Les traigo algo de beber, caballeros?
Quisiera un brandy con soda, Marriot, haciendo hincapi� en el brandy.
Yo tomar� un Tokay.
Me temo que no ser� posible, se�or. El Tokay es de stock privado.
El decano deja una botella para su uso personal.
Es muy dif�cil de conseguir, creo.
Ese condenado antisocial. Te dije que ese tipo no est� bien.
En ese caso tomare un brandy con soda tambi�n. En la proporci�n inversa.
S�, por supuesto, se�or.
Si... me permite decirlo, Sr. Fisk,
siento mucho lo de su p�rdida.
- �Qu�? - De... su hijo, se�or. En la guerra.
No fue mi p�rdida. �l fue quien termin� muerto.
Se�or.
Eso fue, incluso para usted, Padre, una observaci�n singularmente cruel.
Nada de eso.
Aqu� estamos a punto de que nos sirvan brandy con soda.
�Cu�l es nuestra p�rdida comparada con la de tus hermanos?
Las mujeres que votan son como una vaca con una pistola - contrario a la naturaleza.
Caminando a casa, escuchando a mi padre
afirmar una variedad de cosas con tono de autoridad inquebrantable,
las palabras del decano Spanley volvieron a m� con renovado vigor...
"S�lo una mente cerrada est� segura".
Un estofado excelente, Sra. Brimley.
Bueno, deber�a estarlo,
considerando que se lo he preparado unas cinco mil veces.
Gracias.
"Se podr�a suponer que este giro en los acontecimientos
lleg� como la m�s desagradable de las sorpresas para el Sr. Chuttleworth,
acostumbrado como estaba a que le satisficieran sus antojos.
Confieso que, hasta ese momento,
siempre supuse que la certeza era algo bueno.
Como el dinero en el banco.
Pero algo en los eventos del d�a ha ocasionado en m� cierta inquietud,
la sensaci�n de que...
Pueden haber m�s cosas en el cielo y la tierra, Horacio,
de las que se sue�an en tu filosof�a".
Me voy yendo, Sra. Brimley.
�l est� durmiendo en el estudio.
Tendr� que despertarlo, o no dormir� a la noche.
�Alguna vez habla de mi hermano?
Su padre no es de los que celebran duelo, Se�or Fisk, como usted bien sabe.
No, eso es correcto.
No, tiene raz�n.
Muchas gracias, Sra. Brimley.
- Y gracias por el estofado. - No empiece, joven.
Estofado, es lo �nico que me deja cocinarle.
Es una criatura de h�bitos, su padre. Sabe lo que quiere sin tener que pensar.
La certeza de una mente cerrada.
Bueno, no s� de eso. Pero s� sabemos d�nde se est� con �l.
Donde estuvo antes. En ninguna parte.
- Adi�s. La ver� el pr�ximo Jueves. - Lo m�s probable.
Criatura de h�bitos.
He o�do decir que un encuentro es una casualidad,
dos es una coincidencia y tres tiene un significado.
Sea como fuere,
ese d�a me encontr�, por tercera vez, en presencia del Decano Spanley,
un hombre que, hasta ese d�a, no sab�a de su existencia.
�Est� atrapado ah� arriba?
As� parece. Nunca piensan en ello cuando suben,
lo que considero una seria cr�tica a su inteligencia.
Probablemente perseguido por un perro.
�Decano? �Decano Spanley?
Hola. Le conoc� antes en su club.
Me fue presentado por mi padre. Sr. Fisk.
- Y estaba en la Casa de Gobierno. - S�.
Estoy ansioso por escuchar sus nuevas opiniones sobre la reencarnaci�n.
Le aseguro, se�or, que no poseo ning�n conocimiento especial del tema.
En comparaci�n con los m�os, estoy seguro de que los suyos son enciclop�dicos.
Me preguntaba si podr�a invitarlo a cenar alguna noche.
Me temo que con mi horario ser�a bastante dif�cil.
No voy a presumir, sobre todo conoci�ndolo hace poco
si no fuera que recientemente he conseguido una botella de Tokay.
Un Tokay Imperial.
- �Un Tokay Imperial? - S�.
Uno debe estar al tanto de lo com�n o la variedad del jard�n. �Qu� a�o?
- Del '89, creo. - �Del '89, dice?
�Fue... es un buen a�o?
S�. �C�mo logr� tener posesi�n de aquel tesoro?
Debe tener buenos contactos, Sr...
Fisk. Henslowe Fisk.
Bueno, bueno.
Tal vez pueda ir... el Jueves. �Le resulta conveniente?
Muy conveniente.
Digamos, a las siete de la tarde.
- Muy bien. Hasta entonces. - Buen d�a, se�or.
'89. �Dios m�o!
Yo no lo llamar�a una mentira, gatito.
Es m�s como una verdad a largo plazo. Nada m�s.
No se me ocurri�, cuando le hice la invitaci�n al Decano,
que conseguir su bebida favorita ser�a un gran desaf�o.
�Vuelve aqu�!
Es muy dif�cil conseguir un Tokay Imperial, se�or.
Claro, est� lo que se conoce como contrabando comercial.
Pero el asunto es que, esa es otra historia.
Como ver�, s�lo se hace para la monarqu�a de los Habsburgos.
Se necesita un grado real para descorchar una botella.
Necesita conocer a alguien con �se tipo de contactos.
Ya veo.
D�game. Si el mismo rey Eduardo viniera y le dijera:
"Tr�igame una o dos botellas de Tokay", �qu� le dir�a?
Bueno, le sugerir�a, con mucho respeto,
que use sus contactos familiares para obtener lo que busca.
As� tendr�a muchas m�s posibilidades de lograrlo que yo, se�or.
Por supuesto.
El punto de esto, es introducir cada bola sin fallar.
�Quieres apostar?
No, gracias. Pareces ser muy capaz de realizar esta haza�a.
Quieres adquirir una botella de Tokay del '89.
Imperial.
�Te est�s embarcando en una aventura rom�ntica?
Claro que no.
Dicen que el sexo d�bil responde muy bien al Tokay.
Pierden la moral y con ello, los cors�s.
- �Cu�nto est�s dispuesto a pagar? - Lo que cueste.
Dentro de lo razonable.
Bueno, ah� est� el problema, lo razonable.
- El Tokay del '89 no es f�cil de conseguir. - Eso tengo entendido.
Entonces, �a qu� te dedicas?
A esto y a aquello. Un poco de arte publicitario.
�Se gana con eso?
Una remuneraci�n modesta. La verdadera recompensa es el arte.
Debo admitir que a este lugar le falta un toque.
No es todo m�o. S�lo arriendo el s�tano.
�C�mo te conseguiste todo esto?
Mi t�a Molly era una atesoradora. Lo hered� de ella.
�Qu� haces con esto?
Nunca sabes cuando alguien quiere algo que tienes.
Como una botella de Tokay Imperial.
�En serio?
�Incre�ble!
Me temo que no es del '89. �Servir� una del '91?
Tendr� que hacerlo.
Puedo decir que me prometieron una del '89 y que el hombre se equivoc�.
�Qu� cree?
- �Cu�nto cuesta? - Para usted, cinco guineas.
�Cinco guineas? Eso es un poco excesivo.
Estas cosas fueron enviadas para probarnos, le dijo el hombre al juez pigmeo.
�Jueves?
�Acaso no hay otros seis perfectos d�as,
cada uno equipado con lapsos de tiempo adecuados para estas actividades?
El Jueves es el �nico d�a en el que el Decano est� libre.
Tonter�as. Los Decanos cenan todas las tardes.
Tiene compromisos anteriores.
�No es mi Jueves un compromiso anterior, joven Fisk?
�Qu� sucede?
Espero que no te vayas a casar.
- No. - Bien.
Si tuviera que hacerlo otra vez...
�Debo entender, por tu declaraci�n, que se arrepiente de casarse con mi madre?
Alice era una buena mujer.
Muy buena en el jard�n.
No, son los ni�os.
Son rehenes del destino.
No vale la pena lamentarse por cosas que se molestaron en ocurrir.
�Esa es su raz�n para negarse a llorar por Harrington?
Le advert� a tu hermano que la guerra ser�a mala para su salud,
pero no, �l cre�a saberlo todo, joven est�pido.
Como sea, tu madre llor� lo suficiente por ambos.
Tal vez si hubiese compartido la carga con a ella,
la pena no habr�a sido tan insoportable.
No tengo nada m�s que decir sobre este tema.
Por favor, nunca m�s me lo menciones.
Cierra la puerta cuando salgas.
- �Extra�a a su esposo, Sra. Brimley? - �Extra�arlo?
No se puede extra�arlo mucho.
Era muy reservado.
Se sentaba en una silla, noche tras noche y no dec�a una palabra.
Solamente asent�a, y escup�a al fuego, de vez en cuando.
�se era uno de los malos h�bitos de Albert.
A veces le hablo a la silla y es igual que antes.
Excepto que la silla no escupe.
Est�s pensando en tu hermano y tu madre, �verdad?
Desear�a que mi padre pudiera...
El Sr. Fisk nunca ha sido muy demostrativo.
Recuerdo aquella noche en el lago,
cuando usted y Harry salieron en esa embarcaci�n.
S�. No fue uno de mis mejores momentos.
La dejar� continuar, Sra. Brimley.
- Buenas tardes. - Y no se preocupe por el Jueves.
Le dar� su estofado y estar� perfectamente.
P�selo bien con su amigo.
A medida que se acercaba el Jueves, mi entusiasmo iba disminuyendo.
En verdad, el capricho que me hab�a llevado a realizar esa invitaci�n,
hab�a perdido atractivo
y el reflexionar acerca del precio del Tokay de Wrather
desempe�aba su papel haciendo cuestionable la aventura.
Me temo que estaba equivocado en lo de la cosecha. La del '89 no est� disponible.
Este es... del '91. Espero que no se sienta muy decepcionado.
En absoluto.
Habr�a que tener un paladar realmente cansado
para que la perspectiva de que un Kleverheld-Manschliess del '91
fuera decepcionante.
Decantado adecuadamente.
Sin signos de sedimentaci�n.
Bien hecho.
Gracias.
Pensar que hubo un tiempo en que este vino s�lo se pod�a abrir por decreto de Habsburg
y ahora, debido a las vicisitudes de la historia,
nosotros, seres inferiores, podemos disponer de �l en una reuni�n.
A su salud.
Debo confesar que mi primera cata de Tokay no fue un momento revelador.
Mejor dicho, el desprecio de mi padre por ser demasiado dulce
parec�a incre�blemente acertado.
Sin embargo, el Decano... ten�a a su favorito en la mano.
El Tokay, por supuesto, es �nico entre todos los vinos
debido a que su aroma es m�s significativo que el sabor.
Para nosotros los humanos, desgraciadamente,
se trata de la persecuci�n de lo inexplicable a trav�s de lo inadecuado.
En esos momentos, uno podr�a desear
poseer los poderes olfatorios de los perros.
A menudo pienso que apartar a un perro de una farola
es como tomar a un estudiante del Museo Brit�nico por el cuello
y alejarlo de sus estudios.
S�.
�Qu� est� haciendo?
Es una de esas malditas m�quinas a motor.
Aparatos espantosos, �no cree?
Deber�a estar claro para alguien con percepci�n, que la invenci�n del motor,
podr�a llamarse motor de combusti�n infernal,
demostrar� ser una completa... cat�strofe para las especies.
Exactamente.
�Y se ha dado cuenta de que los autos a motor
tienen exactamente la altura apropiada para que puedan refugiarse debajo de ellos?
Los gatos. La manera de evitar que los atrapen es meti�ndose debajo de los autos.
A no ser que, por supuesto, seas un perro muy peque�o.
Veo a qu� se refiere.
El problema de los gatos es que no entienden de reglas.
Alguien los persigue, y siempre se esconden o trepan a �rboles.
O representan esa absurda vanidad que tanto les enorgullece,
alzando el pelo de su lomo.
Bueno, a m� nunca me impresion� esa artima�a.
�No?
Bueno, quiz� una o dos veces cuando era m�s joven,
pero cuando me di cuenta de lo perturbadoras y retorcidas que eran esas criaturas...
Entonces est� dispuesto a aceptar lo de Swami.
Sobre c�mo los gatos disminuyen la autoestima de los hombres.
Por supuesto.
- No sienten miedo de sus amos. - �Amos?
S�. Como alguien que quisiera disfrutar de su compa��a.
Como alguien que quisiera complacerles, aunque fuera simplemente por obediencia.
Permita que le de un peque�o consejo.
Cuando se abra una puerta, aproveche siempre para irse de la sala.
No hay nada que moleste m�s al amo
que un perro lloriqueando y escarbando para conseguir...
- �Tokay? - No. No, gracias.
Mi l�mite est� en dos copas. Uno debe saber cu�l es su l�mite.
De otro modo no se sabr� c�mo acabar�n las cosas.
No ten�a ni idea de la verdadera naturaleza de lo que iba a ocurrirle al Decano.
Puede que fuera una locura. Pero me parec�a fascinante.
Tan fascinante que me beb� el resto de la botella.
"... sacar por el cuello a un estudiante del Museo Brit�nico. "
Fue como si le faltara un tornillo.
- �Dices que empez� a ladrar como un loco? - No, era completamente racional.
Si puede llam�rsele a hecho de recordar haber sido un perro... racional.
- �Cu�nto Tokay hab�a bebido? - Dos copas. Dos.
�Seguro que no eras t� el que estaba borracho?
As� que, �qu� opinas?
Que emborrachar a decanos hasta que crean recordar haber sido un perro
es una manera tan inofensiva como otra de pasar la tarde.
No estaba borracho, como dices.
Estaba... bueno, era m�s bien como un estado alterado de la conciencia.
�Estar borracho no es un estado alterado de la conciencia?
No, fue el Tokay.
Con s�lo olerlo,
se transportaba a otro lugar.
�Y te gustar�a hacerle volver a ese lugar de nuevo?
�Puedes conseguirme otra botella?
�Puedes?
No dudo que pudiera conseguirte una, pero te saldr� caro.
�Puedes conseguirme una para el pr�ximo martes?
Tira otra vez.
Su Tokay, Decano.
Qu� brillo, qu� color.
Me recuerda a la luz de cuando el amo llegaba a casa.
- Nunca hasta el borde. - Por supuesto.
- Debe dejarse espacio para el aroma. - S�, s�. El aroma.
Estaba hablando sobre el Amo.
S�. El Amo.
Se iba durante mucho tiempo.
Las otras personas eran amables, pero no era lo mismo.
�Y qu� hac�a usted?
Bueno, le esperaba hasta que sab�a que iba a regresar.
- �Sab�as cu�ndo iba a volver? - S�.
�C�mo? Si puedo preguntarlo.
Bueno, antes no iba a volver y luego ha vuelto.
Esa es la diferencia, llana y simplemente.
- Ya veo. - S�, verlo es una parte, es verdad.
La proximidad del maestro afecta a la luz.
�La luz se hace m�s brillante?
- No, no m�s brillante. M�s estruendosa. - �La luz se hace m�s estruendosa?
Bueno, desde luego, hay m�s.
Recuerdo esperar un d�a cuando deb�a volver.
Y la luz ese d�a se hizo m�s y m�s brillante hasta que una era bastante deslumbrante.
S�lo s� que cuando lleg� finalmente
yo estaba tan excitado que me tom� unos cuantos co�acs para relajarme.
Decano, los perros no beben co�ac.
Ya no lo hacen.
Conseguir�a el mismo efecto dando vueltas en peque�os c�rculos.
Lleva la sangre a la cabeza de la manera m�s estimulante.
Y entonces me sentar�a y me rascar�a un buen rato.
�Te han molestado mucho las pulgas?
Cuando digo molestado, no quiero decir...
No hay nada malo en unas cuantas pulgas. Ayudan al acicalamiento.
S�.
De hecho, dudo que alguien pueda ser un perro y no tener pulgas.
�Entonces estas tardes se han convertido en algo habitual?
S�. El Decano tiene una riqueza de conocimientos que encuentro fascinante.
- �Lawrence! �Ven aqu�! - �No!
�Lawrence Swan, vuelve aqu�!
- Pero s�lo en Jueves. - �Vuelve aqu� de una vez! �Lawrence!
- �Ese hombre me ha puesto la zancadilla! - No seas rid�culo.
Es muy dado a imaginar cosas.
Lev�ntate. Ya te he dicho antes sobre alejarte de m�.
Si te llamo, vuelves...
�Qu� diablos le ha pose�do para hacer algo as�?
No hay motivo para que corriera as� cuando lo hab�a llamado.
Habla como si nunca hubiera sido ni�o.
De hecho, lo fui, y estuve jodidamente encantado cuando termin�.
Se da mucha importancia a la infancia, en mi opini�n.
�Los d�as dorados de diversi�n e inocencia? Tonter�as.
Cuando he sido m�s miserable fue de ni�o.
�Por eso le ha puesto la zancadilla? �Para ense�arle que la infancia no es algo feliz?
No te atrevas a juzgarme, joven Fisk.
Antes deber�a entenderle, Padre. Y eso, se lo confieso, no lo consigo.
Quiz�s deber�as convertirte en padre primero.
Su ejemplo me hace ser reacio a esa particular comprensi�n, me temo.
�Empuja!
�Empuja!
�No crees que el Decano te est� tomando el pelo?
�Qu� quieres decir con tomarme el pelo?
�Que te ha visto como alguien cr�dulo
y como una buena fuente de su bebida favorita?
�Por qu� asumir�a que pretender haber sido un perro
no atraer�a incredulidad y rid�culo m�s que invitaciones de cena?
Te vio en el Nawab escuchando al Swami
hablar sobre reencarnaci�n y perros y todo ese sinsentido
y decidi� que t� cre�as en todas esas cosas.
No puedo aceptar eso.
No ser�a propio de alguien de su carisma.
�Carisma?
�Hablarte sobre girar en c�rculos para crear el efecto del whisky?
Co�ac, en realidad.
�Y que las pulgas son una buena fuente para la limpieza? Puedes llamarlo carisma.
�l no sabe cu�ndo est� diciendo esas cosas y cu�ndo no.
Tendr�a que estar all� para verlo yo mismo para creerlo.
- Su marroqu� est� aqu�. - Perdona. Una entrega.
- No seas dura con �l, cari�o. - Ten cuidado, es un mono.
Abdul, �c�mo est�s? �Y cu�nto te debo, hombre?
- No le debes nada. - Dile que me debe una ginebra.
- Ser� un placer, Sr. Wrather. - Que tenga un buen d�a.
Este art�culo es muy bueno.
Cay� de la espalda de un elefante. No est�s interesado, �verdad?
- No tengo un elefante. - S�lo di las palabras y te conseguir� uno.
- Mira, sobre este Tokay... - S�, eso es. Tokay.
�Qu� tal si te regalo uno, me dejas estar en la pr�xima sesi�n de espiritismo?
No es una sesi�n de espiritismo.
Es m�s como la ruptura del velo entre una y otra vida.
Est� bien. La ruptura del velo. Pero quiero estar all�.
Est� bien.
Pero tienes que prometerme, prometerme verdadera y sinceramente,
que me dejar�s a m� hacer las preguntas.
- Lo prometo por mi vida. - J�ralo por lo m�s sagrado que tengas.
- 50 guineas. - �Qu� quieres decir con 50 guineas?
Te doy 50 guineas y si no satisfago tus requisitos de decoro, los pierdo.
�Tengo que entender que no hay nada que tengas como sagrado?
Me siento bastante religioso sobre 50 guineas, te lo aseguro.
S�lo puedo suponer que no estaba cuerdo
al hablarle de esa forma
y me apena pensar que puedo haberle ofendido por mi falta de respeto.
Estoy afligido por pensar que puedo haberle dado motivos para pensar que soy ingrato.
No te humilles, muchacho. Me recuerdas a Wag cuando hab�a sido travieso.
�No paraba de lloriquear y retorcerse!
S�. �Wag?
Uno de los siete grandes perros.
En cualquier momento, sabes, s�lo hay siete.
- �Qu� tipo de perro era? - Un spaniel gal�s, en la flor de la vida.
�Qu� le pas�?
Se fue un d�a y no volvi� nunca.
- �Hab�a hecho eso antes alguna vez? - Nunca.
Le echo las culpas a las malas compa��as en las que cay�.
Ese perro que sol�a aparecer.
Una bestia fea, un chucho. Una gran cosa esquel�tica, eso era.
Wag le persegu�a al principio pero �l volv�a
y Wag se larg� con �l justo antes de que tuviera que volver al colegio.
Quer�a quedarme en casa hasta que Wag volviera, pero no me lo permitieron.
Les dije que si yo no estaba all�, entonces Wag no sabr�a a d�nde volver.
Debe haber sido muy dif�cil para ti.
No fue dif�cil.
Fue insoportable.
He o�do esta historia antes.
Pero ahora era como si la estuviera oyendo por primera vez.
Por muy dudosa que haya podido parecer cualquier conexi�n,
la revelaci�n de mi padre inspir� un mayor significado
a mi pr�ximo encuentro con el Decano.
�Qui�n es este muchacho tan bien parecido?
Es mi hermano Harrington. Muri� luchando en los B�ers.
Le rompi� el coraz�n a mi madre.
Y tu padre, �c�mo se lo tom�?
"Si algo se molesta en ocurrir,
puede ser considerado como inevitable"
fue su comentario, creo.
Fue algo duro.
A�n quedan unos chelines en �ste. Las telas de ara�a valen una guinea.
No, por favor. El �ltimo trago no.
El decano es de lo m�s especial sobre eso.
Viejo sabueso mani�tico. �Qu� tipo de perro dijo que era?
No lo dijo. Debo insistir en que no le hagas esa pregunta.
Habr�a pensado que esa es la primera pregunta que le har�as.
Por favor, dame tu palabra.
Como quieras, pero no hay duda de que lo sabr� en cuanto empiece.
Henslowe.
- Buenas tardes, Decano. �C�mo est�? - Muy bien.
Me imagino que yo habr�a sido un pointer, un Afgano...
�ste es mi amigo el Sr. Wrather.
El Sr. Wrather es el agente gracias al que consigo el Tokay.
Buenas tardes... Decano.
S�.
La cosecha de esta noche es... especial.
Kleinfeld-Hasslerbeck del '82. Uno de los grandes a�os.
De hecho, no he tenido la buena suerte de probar esa cosecha en concreto antes.
Bueno, cada perro tiene su d�a, como suelen decir.
Bueno, menudo privilegio.
Decano.
Por supuesto el Imperio debe ser mantenido,
pero la historia s�lo nos muestra demasiado claramente los peligros de los excesos.
Yo mismo considero que el mot�n indio, por as� llamarlo,
una advertencia de que quiz�s nuestra presencia en el subcontinente
no era la benevolencia universal que cre�amos.
- �Un vaso de Tokay, Decano? - Ser�a de lo m�s agradable.
Decano, �cree que es cierto que no se pueden ense�ar nuevos trucos a un viejo perro?
- Lo que el Sr. Wrather quiere decir... - �Le devolveremos alguna vez India?
No mientras viva, me atrever�a a decir. Somos demasiado dependientes de ella.
Y no me refiero s�lo a econ�micamente,
aunque hemos obtenido exorbitantes tesoros de su explotaci�n.
No, nos hemos acostumbrado al papel de amos...
y perro...
sirviente.
Qu� elegante.
- Vaya, vaya, vaya. - �Es todo lo que esperaba, Decano?
M�s all� de la esperanza, m�s all� de la imaginaci�n.
La realidad supera la ficci�n.
Estoy en deuda con usted, se�or.
Y con usted, Sr. Wrather.
Estaba hablando sobre... nuestra relaci�n con los indios,
�entre el amo y el sirviente?
No s�lo sirviente, sino sirviente cari�oso.
Es importante para la carrera inglesa que seamos amados por los que dominamos.
�Con una devoci�n canina, dir�a usted?
�Qu� es lo que es tan importante sobre el amo?
S�, el amo.
La cuesti�n es, que cuando quiera que vuelva de donde quiera que haya estado,
no importa cu�nto tiempo haya estado esperando,
la realidad siempre superaba la ficci�n.
Dando lugar a que corriera en c�rculos.
Pero, sabes, con toda su gran sabidur�a,
hab�a algunas cosas que el amo nunca entend�a.
- �Como cu�les? - La luna... y las garrapatas.
El amo siempre quer�a quit�rmelas,
pero mi propio lema era: Vive y deja vivir.
Odio las garrapatas.
�Y la luna?
S�, la luna.
El amo no era ni de lejos lo suficientemente desconfiado de la luna.
Yo nunca confi� en ella. Nunca estaba igual dos noches seguidas.
No pod�a o�rla. No pod�a olerla.
Bueno, puedes tener tu propia actitud sobre eso, y otros lo hacen.
Tuve un amigo que nunca se preocupaba por la luna, pero entonces...
no ten�a una casa para proteger.
La luna ten�a una forma de mirar a la casa que implicaba que no estaba bien protegida.
Bueno, mi casa estaba bien protegida, muchas gracias, y se lo dec�a,
cada vez que se acercaba, se lo dec�a �muy claramente!
- �Eras muy grande? - S�.
�C�mo de grande?
Cuando ladraba... era enorme.
Entonces... �por qu� piensas que no estaba aterrada?
Bueno, las cosas aterradas huelen aterradas.
He olido muchas cosas aterradas.
Gatos, se�oras mayores, ni�os, conejos.
Todas huelen a aterradas. Es un olor maravilloso.
Quieres decir... �que las se�oras huelen igual que los conejos cuando est�n aterradas?
No, su miedo huele igual. Por lo dem�s, no hay forma de confundirlos.
S�, esto... este asunto de los olores es muy interesante, �verdad?
Interesante.
Si hay algo en lo que puedo encontrarle defectos al amo,
ser�a en ese aspecto.
En ocasiones, cuando estudiaba un mensaje que me hab�a dejado un amigo
y me arrastraba por el collar en medio del momento m�s fascinante.
Algo as� como arrastrar a un erudito lejos de un texto en el Museo Brit�nico.
�sa es una analog�a bastante desafortunada.
No, la m�s apropiada.
Creo que he pensado exactamente lo mismo.
�De todas formas, qu� tipo de perro eras?
�Perdone?
Me refiero en sus d�as.
Ya sabe, antes de que tomara...
la ordenaci�n sacerdotal.
No recuerdo tal actividad, se�or.
Toda una sesi�n. Jodidamente valiosa.
Escucha, he estado pensando. Esto se nos est� yendo de las manos.
El hombre est� sin duda sufriendo delirios.
Y en lo que concierne al Tokay...
espero sinceramente no desarrollar nunca un gusto por �l.
Es dif�cil de encontrar y endiabladamente caro.
�Diez guineas por escuchar a un decano decir que cre�a que �l hab�a sido perro una vez!
Debo estar loco.
Vale su peso en oro.
No quiero tu dinero. Esto ha ido demasiado lejos.
- Pero no puedes parar ahora, joven Fisk. - Bueno, no veo la raz�n para continuar.
El hombre cree lo que cree. Eso es as�.
T� no eres uno de esos hombres que se rinde antes de poder perder, �verdad?
�Lo eres?
�Y si yo te consiguiera una botella del elixir gratis?
�Gratis?
Este hombre me debe una. Tambi�n me debe m�s de un favor, eso te lo digo.
Y si alguien tiene una botella o dos, �se es el Gobernador.
�Tokay, dices? �Un Imperial?
- Se nos est� haciendo dif�cil conseguirlo. - Eso me parec�a.
Es bastante extravagante que sean aficionados a �l, me atrever�a a decir.
- Debe ser bastante entendido. - No es para �l.
Es para el Decano Spanley.
�Para Spanley? �Al viejo Wag Spanley le gusta el Tokay?
Tiene una gran debilidad por unas gotas, el decano.
Perdone. �Acaba de llamar al Decano Spanley, Wag?
Walter Arthur Graham. Wag Spanley.
Es anterior a mis tiempos, pero mi padre le conoci� en Oxford.
Pero dime, �por qu� te propones servirle Tokay?
Bueno, tiene que ver con... uno de los mayores principios de su religi�n.
El bate y las almohadillas hacia el frente.
- La reencarnaci�n, en realidad. - No soy partidario de ella personalmente.
Quiero decir, no voy a hacerlo mucho mejor la pr�xima vez, �verdad?
�sta es mi ronda.
La reencarnaci�n est� bien para las masas. Les da algo para esperar.
Sobre el Tokay, miren en la bodega. Galsworthy se la mostrar�.
Hay de toda clase ah� abajo.
No me sorprender�a que encontraran una caja de esa rareza de Tokay.
A m� no me gusta.
La �ltima vez que la beb�, so�� que era un mono.
Pens� que el bicho raro tendr�a una docena dando vueltas.
Ah� debe haber m�s que suficiente para llevar al viejo de vuelta a cuando era un cachorro.
Mi padre sol�a tener un perro cuando era peque�o. Se llamaba Wag.
Sabes, he estado pensando.
Una mujer que conozco, una actriz,
creo que podr�amos darle a ella la botella de Imperial.
Es una chica encantadora. Muy divertida cuando est� borracha.
Creo que para que eso sea relevante tienes que suponer dos cosas,
ninguna de las cuales son improbables.
Una, que los padres del Decano sab�an que �l hab�a sido el perro de tu padre,
y dos, que para conmemorar la ocasi�n,
decidieron incorporar su nombre canino en su nombre cristiano.
Puede parecer un barco pero no flota, como sol�a decir mi t�a Molly.
�Y por qu� querr�a yo cenar con un decano,
y mucho menos con uno que cree en la reencarnaci�n?
Porque siempre se est� quejando de que lo desatiendo por mis tardes con Spanley.
Pens� que le gustar�a venir con nosotros.
Wrather estar� all�. Se acuerda de �l.
El transportista... de la conferencia.
No puedo decir que lo haga.
Debe ser aqu�, esa reuni�n. Desde luego no en tu desvencijada casa.
- �Puede la Sra. Brimley cocinar para cuatro? - Puede sacar m�s de su estofado.
Padre, vamos a tomar un Shevenitz-Donetschau del '79.
Y no creo que el estofado, por m�s nutritivo que pueda ser,
sea el precursor adecuado para un Tokay del '79.
Vaya un maldito alboroto sobre unas uvas fermentadas.
�Con qu� tiene que ver todo esto?
�El Decano, el Tokay, esta cena?
Si se lo dijera, Padre, no me creer�a.
En ese caso, no me lo digas. Ya no creo en suficientes cosas.
Bueno, no va a ser el estofado, eso es todo lo que puedo decir.
No voy a servir estofado a un Decano.
Podr�a hacer estofado de cordero y verduras.
Con sopa de acedera y pepino para comenzar.
O quiz�s puerro y patata. Lo que tu padre llama la Feroz Sopa Suiza.
Cualquiera ser� bienvenido.
Sra. Brimley, �se acuerda del perro de mi padre, Wag?
Y de postre... profiteroles.
Creo que era un spaniel.
Mi masa choux es demasiado buena para comerse, si puedo decir eso de m� misma.
�Wag? No, no en realidad. Aunque recuerdo que se escap�.
Menudo l�o fue aquello. Como una muerte en la familia.
Le molest� tanto.
�Por qu� no se compraba otro?, le pregunt� una vez. �Sabe lo que dijo?
�Que Wag era uno de los siete gran perros?
Ya veo que le ha hablado sobre ello.
Quiz�s los profiteroles sean demasiado fuertes despu�s del cordero.
Mousse de frambuesa y grosellas.
Lo que decida, Sra. Brimley, estoy seguro de que ser� espl�ndido.
- �Uno del '79? - S�, efectivamente.
Realmente, mi querido Henslowe, eres un hombre de recursos extraordinarios.
No he sido yo quien ha proporcionado este tesoro.
Mi padre, que creo que ya has conocido antes.
S�, creo que lo recuerdo.
Esperaba que se nos uniera para nuestra siguiente velada juntos.
Ya veo.
- Y su amigo. - Wrather. El Sr. Wrather.
Wrather, s�.
Tengo la extra�a sensaci�n, sabes, despu�s de nuestro �ltimo encuentro,
de que conozco al Sr. Wrather.
Quiz�s de una vida anterior.
- No he sido siempre un Decano, sabes. - �No?
No. Fui contable durante un tiempo.
Un negocio p�simo, al menos en las regiones en las que trabaj� duramente.
�Y sientes como si hubieras conocido al Sr. Wrather entonces?
S�, es posible. O quiz�s es porque sea un colono.
Uno a veces siente que los ha conocido antes.
Entonces... �puedo esperar su compa��a este jueves?
Creo que s�lo su paladar puede apreciar completamente uno del '79.
Uno del '79. Menudo esplendor.
Una botella del '79.
Tres botellas.
Es mejor dejar dormir al perro,
- si sabes lo que quiero decir. - S�, s� lo que quieres decir.
�Y si reconoce a tu padre, le lame las manos?
Eso puede ser jodidamente embarazoso.
Un juez pigmeo, el viejo. Un juez pigmeo.
Ah� est�bamos, en nuestras vacaciones en esta casita en la costa de Windermere.
Un lugar maravilloso para la lectura
y estaba aprovechando algo de esa tranquilidad para hacer precisamente eso.
Este colega de aqu�, el joven Fisk, y su hermano
hab�an salido al lago en una barca de remos.
Hubo una tormenta.
Un minuto "deambulaba solitario como una nube",
al siguiente est�n sonando las campanas del infierno y aullando como una banshee.
La Sra. Fisk, entra, retorci�ndose las manos.
"Nuestros chicos", me grita, "est�n en el lago".
No tienen idea de lo complicado que es
que te saquen de un libro con el que est�s completamente comprometido.
"Debes hacer algo, Horatio", me dijo.
"Nuestros hijos est�n en grave peligro. Haz algo", me implor�.
Entonces me levant�, dejando a un lado a Balzac con la mayor de las desganas,
y fui a la ventana, abr� los postigos.
Hab�a crestas de ola hasta donde el ojo pod�a ver.
Contempl� la tormenta
y levant� mis manos y grit� en mi tono m�s estent�reo:
"�Renuncia a tus muertos!".
Lo que fue un gran consuelo, como pueden imaginar, para mi madre.
Cuando uno es impotente, no veo el motivo para pretender otra cosa.
Debi� ser terrible para su madre. Y para usted tambi�n, se�or.
Cuando algo se ha tomado la molestia de ocurrir
lo mejor es considerarlo inevitable, en mi opini�n.
Aprend� esa lecci�n de la manera m�s dura.
Bueno...
bebamos por lo inevitable... antes de que ocurra.
No es un mal trago. Estoy empezando a colgarme de esto.
Demasiado parecido al perfume para mi gusto.
Retire los restos, Sra. Brimley.
Hace un estofado muy bueno, deber�a decirles.
Bueno, llevemos esto a la sala de dibujo.
Si no le importa, se�or, preferir�a quedarme aqu� para disfrutar mi Tokay.
�Y por qu�?
No puedo decirlo realmente. Yo...
A veces est�s a gusto donde est�s. No quieres molestarte.
Tonter�as. El Oporto debe tomarse en la sala de dibujo.
Dejemos que las se�oras se ocupen de lo que sea de lo que se ocupan.
No soy ninguna se�ora.
Es algo as� como que te ba�en cuando uno acaba de sentirse a gusto con su olor.
�De qu� habla este hombre?
Hab�a un lugar detr�s del cobertizo donde la tierra siempre estaba h�meda
y me encantaba rodar all� para conseguir ese aura especial a mi alrededor.
Sacaba las secreciones naturales
as� que uno pod�a sentir que hab�a un resplandor a su alrededor, como un halo.
Y era entonces, cuando uno se sent�a tan completo, cuando el Amo me llamaba.
�Qui�n, por el amor de Dios, te llamaba el qu�?
El Amo. Me llamaba Wag.
Por razones que nunca he entendido. Wag.
Pero esa era la grandeza del Amo,
que pod�a hacer que un sonido expresara tantos significados.
Hab�a un "Wag" que significaba un paseo.
Hab�a un "Wag" que significaba "Qu�tate de la mesa".
Y hab�a un "Wag" que significaba "Voy a darte un ba�o".
Y de todos los "Wags" ese "Wag" era el m�s terrible.
�Por qu�?
Porque, a pesar de su gran sabidur�a,
nunca entendi� lo embarazoso que es conocer a otro perro
cuando uno no lleva su olor.
Pero lo m�s importante, ellos no sab�an qui�n eras,
as� que ten�as que pasar por todo ese asunto de dar vueltas y olfatear y gru�ir.
Siempre estaba avergonzado por eso con un amigo m�o en particular.
�Entonces qu� hac�as? �Te peleabas con �l?
Nos peleamos unas cuantas veces, s�lo para familiarizarnos. Eso me gustaba.
Mi apret�n favorito era la oreja.
Siempre oyes que ir a por la garganta es la mejor aproximaci�n,
pero por mi experiencia es casi imposible conseguir agarrar por la garganta,
as� que iba siempre a por la oreja.
Pero te da la oportunidad de una queja excelente.
Mi amigo ten�a una queja muy buena,
que yo memoric� y usaba si ten�a que recibir una paliza del Amo.
- �Te pegaba? - S�lo...
En ciertas ocasiones era necesario, desde luego.
Entonces usaba esta espl�ndida queja que hab�a aprendido de mi amigo.
�Y c�mo se llamaba, este amigo suyo?
�Su nombre? No creo que supiera el nombre por el que lo llamaba su amo.
De hecho, no estoy totalmente seguro de que tuviera un amo,
pero su reclamo era m�s que satisfactorio.
"S�lvame. Soy una pobre y desventurada criatura, lejos de casa y sin amigos".
"Ay�dame, ay�dame".
"Estoy en grandes apuros y temo por mi vida".
Lo cual, por supuesto, no era cierto.
Ese perro, el que no ten�a due�o, �qu� tipo de perro era?
Un tipo extraordinario. Aventurero y despreocupado, intr�pido y audaz.
Pero, usted dijo que gem�a y lloraba por su vida.
Eso era tan s�lo su reclamo.
�Y c�mo conoci� a este amigo?
Me dejaba mensajes en el carro que tra�a la leche.
Y yo le contestaba.
Y un d�a, se acerc� a nuestra puerta.
Le dije que se fuera o lo perseguir�a
y di un enorme ladrido y me crec�, me hice enorme.
Pero �l no ten�a miedo y me lo dijo.
No ser�a usted... como decirlo... una hembra por casualidad, �no?
- Por supuesto que no. - En absoluto.
S�lo �ramos amigos.
�l ten�a una vida muy interesante y conoc�a muchas m�s cosas que yo,
y me lo contaba con gran lujo de detalles.
- �C�mo te lo contaba? - En los mensajes que me dejaba.
Y yo le explicaba mis aventuras,
que, he de admitirlo, no eran comparables a las suyas,
porque todo lo que hac�a yo era el paseo nocturno con el Amo.
Y aunque eran paseos muy agradables,
no eran m�s que nimiedades en comparaci�n con sus aventuras.
�Emprendi� alguna aventura con �l?
Ya lo creo. La mayor de mi vida.
Recuerdo que el Amo ten�a que salir y yo no pod�a ir con �l.
Iba a seguirle,
pero vino mi amigo y me propuso emprender una aventura.
Como el Amo iba a irse, acept�.
Y nos fuimos.
Qu� gran d�a, ser un perro y estar con uno que sab�a como serlo.
Ya que les confieso que, aunque era feliz de pertenecer al Amo,
hasta ese d�a apenas hab�a saboreado el esplendor de ser un perro.
�l me introdujo en el placer de perseguir animales.
Una cuesti�n en la que ten�a poca experiencia.
Antes s�lo hab�a tenido la oportunidad de perseguir un par de gatos.
No sirve para nada perseguir gatos
no conocen las reglas, y siempre est�n trepando �rboles.
Una costumbre a mi parecer deleznable.
Los caballos, sin embargo, entienden perfectamente las reglas
y siguen animadamente el juego.
Pero de todas las criaturas que un perro puede perseguir
ninguna da m�s placer que las ovejas.
Su miedo se dispersa en nubes tras ellas y uno lo respira mientras las persigue,
hasta acabar bastante ebrio.
No es como correr, sino como volar en �l.
O quiz�s nadar sea una descripci�n m�s exacta.
Si no fuera porque apareci� su due�o, las habr�amos perseguido todo el d�a.
�Fuera de aqu�!
A mi amigo no le importaba,
pero yo pensaba que pod�an pillarnos e impedirnos tener m�s aventuras.
as� que lo convenc� para irnos.
Y nos metimos en el bosque.
Y all� tuvimos la suerte de cruzarnos con... un conejo.
No es muy com�n el aroma de un conejo,
sobre todo cuando est� asustado y este estaba muy asustado.
No se queda a ra�z del suelo,
sino que se eleva y hay que saltar para aspirarlo.
Cuando nos saciamos de su miedo, le dimos a la caza,
y en esta tarea mi amigo me demostr� cu�n buen compa�ero era,
puesto que fue directo al matorral,
sin prestar atenci�n a los m�ltiples inconvenientes,
y me envi� al conejo que se escabull� hacia donde yo estaba.
...que delicioso el sabor de un conejo reci�n cazado.
Lamento que los due�os no aprecien el pelaje, las entra�as y los huesos,
puesto que son un manjar.
Luego, tuvimos que saciar la sed.
Y luego, como todas las cosas que nos sucedieron en ese glorioso d�a,
encontramos un poco de agua recogida en un recoveco.
y, tras beber hasta saciarnos,
chapoteamos en ella para hacer brillar nuestro pelaje
y luego volvimos al bosque para descansar a la sombra.
- Quiz�s deber�amos tomar... - Padre.
c�llese y si�ntese, por favor.
Se adentraron en el bosque y...
Y dormimos.
El estado m�s sublime,
es cuando un sue�o te sue�a el lugar de ser al contrario.
Y cuando nos despertamos, vimos la luna.
Estaba justo al otro lado del bosque, as� que fuimos a sorprenderla.
Y estuvimos a punto de alcanzarla, ya que sub�a lentamente.
Pero cuando est�bamos muy cerca,
mi amigo no pudo controlarse m�s y dej� ir un aullido.
Y si hubi�ramos llegado un instante antes,
la habr�amos atrapado y hecho pedazos como al conejo.
Qu� sabor tendr�a, no sabr�a decirles.
As� que le dijimos lo cobarde y inodora que era
y que si alg�n d�a la atrap�bamos, lo lamentar�a.
Luego volvimos a casa.
Pero, �conoc�a el camino de vuelta?
Claro. Volverse en direcci�n a casa e ir.
Pero hab�a pasado fuera todo el d�a. �Estaba muy lejos de su hogar?
S�, nos hab�amos alejado bastante. No s� decirle cu�ntos largos.
�Largos?
Largos. Muchos largos. A lo largo de bosques, campos, r�os y cerros. Muchos.
Y sencillamente... �se dirigi� a casa?
- �Qu� m�s pod�a hacer? - Entonces, �porqu�...?
Y sab�a que me pegar�an
y record� el reclamo de mi amigo que usar�a
y que delicioso se sentir�a
cuando los golpes terminan y los insultos han acabado.
S�, el orgullo de haber pagado el precio por una mala acci�n.
�Fuiste castigado?
No, no en esa ocasi�n.
�Por qu�? �Lo sabes?
Porque una cosa bastante memorable sucedi� en el camino de regreso...
que no puedo explicar completamente.
Un instante estamos corriendo juntos, camino a casa, y al siguiente...
ya no.
No puedo decir qu� pas�.
Tal vez fue un sue�o y despert� de �l.
�Hubo alg�n dolor?
�Dolor? No, no puedo decir que lo hubiera.
Lo �nico que puedo recordar es lo clara que era la noche,
con la luna arrojando sombras.
La tierra bajo mis pies,
el hogar en mi coraz�n y el Amo esperando.
Pero no, dolor no.
Me alegra escucharlo.
Si me disculpa.
�Dije algo que lo ofendi�, se�or?
No, no, no, en lo absoluto.
Estoy dedicado a la memoria de mi hijo Harrington.
Eso es todo.
Bueno...
Harrington muri� en la guerra de los B�ers
regresando de una patrulla.
Eso es todo lo que sabemos.
Su cuerpo nunca fue recuperado.
�Se encuentra bien, Sr. Fisk?
Le dispararon.
S�.
Calma, calma.
Mejor tarde que nunca, Sr. Fisk.
Venga conmigo.
Adelante, Sr. Fisk.
Si�ntese.
�l irrita un poco a ese, decano suyo.
Espero que lo que le haya dicho no lo molestar�.
Disculpe. Hablaba con la Sra. Brimley sobre los viejos tiempos.
Gracias por venir, Decano. Fue una velada memorable.
No, gracias a usted, se�or.
Creo que el vino me volvi� un poco insociable.
Tiene una tendencia a hacerme introvertido.
Para nada. Fue todo lo que se podr�a esperar de un invitado.
�Sabe llegar a su casa desde aqu�?
S�lo siga adelante. Es la mejor forma, me han dicho.
Voy en la misma direcci�n que el Decano. Ver� que llegue a casa esta vez.
- Gracias por venir, Sr. Wrather. - No me lo hubiera perdido por nada.
- Buenas noches, se�or. - Buenas noches.
�Sabe, Sr. Wrather?
Tengo la persistente idea de que nos hemos conocido antes.
Muy seguido uno se siente as� sobre los colonos, Decano.
S�, he o�do hablar de eso. No importa...
No est� buscando una nueva alfombra, �verdad? tengo este amigo en Marrakech.
�Marrakech?
Un lugar colorido y excitante, si se conoce a la gente adecuada.
- Conozco a la gente adecuada. - De alguna aventura, supongo.
Puede soportar bastante bien el vino, dir� eso del Decano.
Por un momento pens� que tendr�amos que abrir la tercera botella.
Dos fueron m�s que suficientes, creo.
Aunque se le pasa un poco la mano cuando toma.
Gracias, padre.
Un instante andas por ah�, al siguiente ya no.
Bueno...
- Lo ver� el pr�ximo Jueves. - O cualquier otro d�a que sirva.
No debe que meterse demasiado en nuestras costumbres.
Buenas noches, Henslowe.
Buenas noches, padre.
S�lo Dios sabe de qu� hablaban.
Algo sobre los conejos sabiendo mejor con la piel puesta.
No me ver�s cocinando uno de ellos, puedo dec�rtelo.
Despu�s viene aqu�.
Por primera vez en Dios sabe cuanto tiempo.
Y se queda parado... viendo esa fotograf�a,
llorando en su coraz�n.
Buenos d�as, Sra. Brimley.
- No es Jueves, ya sabes. - No, lo s�.
- �C�mo est� mi padre? - Bueno, en realidad no lo s�.
�Aqu� muchacho!
No fue mi idea, �sabes?
El d�a despu�s de esa cena,
me envi� a ver a ese amigo tuyo, el que estuvo aqu�.
- �El Sr. Wrather? - Me envi� una carta.
Al d�a siguiente se aparece con un perro.
- �Qu� clase de perro? - Uno de esos...
- Igual que el anterior. - �Un spaniel?
Debe ser uno de los siete.
�Chico listo!
Uno es suficiente para esta casa, muchas gracias.
Ya ha mordido un coj�n.
Est� en el jard�n.
Imag�nalo, el Sr. Fisk en el jard�n. Al rato estar� cultivando rosas.
�Twist!
Ese fue el final de mis conversaciones con el Decano Spanley,
aunque mi padre algunas veces lo vio en el club.
No s� de qu� hablaban, si es que lo hac�an.
Con respecto a la reencarnaci�n, decid� esperar y ver,
aunque con m�s anticipaci�n que certeza.
Y si me encuentro en la forma de un perro,
espero ser tan afortunado
para pertenecer a un Amo tan amable como mi padre.
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