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LA SENDA EQUIVOCADA
Shannon conduce a gran velocidad.
Es el que conduce el Jaguar luchando por el primer puesto.
Adelanta a un bólido Curtis.
Milcher va en cabeza con un Ferrari y gran ventaja.
Adelanta y se coloca detrás de Fischer.
Ya están en la última vuelta.
¿Quién ganará esta carrera?
En este momento Al Dorris va a levantar la bandera.
Eddie Shannon va a gran velocidad. ¿Podrá lograrlo?
Se apresura pero no lo consigue.
Fischer gana la carrera.
Buena carrera.
¿Qué me dice del ganador?
- ¿Mitchie? - Sí.
Es dueño de una cadena de zapaterías, cuatro coches y una familia.
El típico deportista rico.
¿Y qué te parece Shannon?
Es ese de ahí.
Es mecánico de International Motors.
Sin familia, pocos amigos... Vive solo.
Es el apropiado.
Buena carrera Eddie. Has estado bien.
¿Es que se te han roto los frenos en las últimas vueltas?
A tu bólido le falta potencia. Eso es todo.
Un poco canijo, ¿no?
Como Napoleón.
Vamos a tomar un refresco.
- ¿Cómo te sientes muchacho? - ¡Eh, muchachos!
- ¿Habéis visto eso? - Vaya, es preciosa.
No molesta lo más mínimo.
Ed.
Esta es tu inscripción para la carrera de Marshville.
Firma aquí. Ya la he rellenado.
¿Te apetece comer algo?
- Sí, claro. Toma. - Bien.
- Tom. - ¿Qué?
- ¿Tienes algo bueno para comer? - Claro.
- Te lo cambio. - A ver qué hay aquí.
Ralph, ¿me cambias el bocadillo?
- El mío tiene ensalada con huevo. - Qué buena pinta.
- ¿Con huevo? Eso te mantendrá el tipo. - ¿Sigues con ese precioso coche?
Aunque trabajara cinco años con ese maldito coche daría igual.
Muchachos.
Fijaos en ese bombón de ahí.
¡Vaya rubia!
Ese modelo no cumple las normas.
Creo que se ha hecho por encargo.
- Quién la pillara, ¿eh? - Guapa, ven aquí.
- Adiós, preciosa. - Fijaos, ¡qué carrocería!
No te vayas preciosa.
- Adiós bombón. - ¿Qué te ocurre?
¿Acaso no te gustaba esa rubia?
Claro que me ha gustado.
Oye, tapón.
¿Cuándo fue la última vez que saliste con una chica?
No le contestes.
Hablo en serio, tapón. Dime.
¿Has estado alguna vez solo con una chica?
Déjalo ya, Carl.
- ¿Qué te pasa? - Nada. Dejémoslo.
He de volver al trabajo.
¡Eh! Aún te queda media hora.
Maldito idiota.
- ¿Os creéis su ángel de la guarda? - ¿Qué pretendes con tus burlas?
Que los bajitos sean raros no significa...
A él no le pasa nada.
- No le va bien en asunto de mujeres. - ¿Y?
- Que le dejes en paz. - ¿Quieres discutir?
- Discute con él de coches y te responderá. - Sí. ¿Lo has tenido de rival?
Desearías volver a conducir un scooter.
¿En qué puede servirle?
Esta mañana no arrancaba. Me han tenido que empujar.
- Tendrá que dejarlo. - ¿Cuánto tardará?
Tendré que asegurarme de cuál es la avería. No será mucho tiempo.
Está bien.
¿Trabaja aquí un mecánico llamado Shannon?
¿Eddie Shannon? Sí.
Los que me han ayudado esta mañana me recomendaron que viniera aquí.
Si no está muy ocupado él mismo lo revisará.
Pase por aquí y firme el formulario.
- ¿Su nombre? - Barbara Mathews.
¿Dirección?
Hollywood Cartoon, en Orange Drive.
Firme, por favor.
¿Shannon?
Eddie Shannon.
Ahora vuelvo.
En un día claro puede verse Catalina.
Échale un vistazo a este Hillmann.
La señorita dice que no podía arrancarlo esta mañana.
Tiene prisa. Dime qué le pasa y cuánto puedes tardar.
Un momento, me he dejado el bolso.
Aquí tiene.
- Perdone. - No se preocupe.
- Tengo grasa en las manos. - En serio, no se preocupe.
Por favor, dese prisa en arreglarlo. Tengo una cita.
Sí, señora.
¿Es que ya no me quieres?
No era nada importante. Seguro que no tendrá más problemas.
- Está aparcado allí. - Gracias.
Se alquila habitación.
- ¿Quién es? - Soy yo, Sra. Dinville.
Cállate.
- ¿Qué te parece, Eddie? - Es como un camión.
Con este peso jamás tomará las curvas como antes.
Sí. Tomaba las curvas de maravilla.
Shannon, Eddie Shannon.
Disculpa. Yo en tu lugar lo volvería a dejar como lo tenías.
Eddie.
¿Recuerdas el Hillmann que arreglaste ayer?
La señora ha llamado. No lo puede arrancar.
Esta es la dirección. El coche está aparcado en la puerta.
- ¿El Hillmann? - Sí, el marrón.
Sí, el de esa chica tan guapa, la Srta. Mathews.
Le arreglaste el carburador.
Bueno...
...cerraremos dentro de una hora. Llévate el MG y date prisa.
Hola.
¿No quiere arrancar?
Huele mucho a gasolina.
El motor está ahogado.
Veamos.
Vaya.
- Aquí hay un tubo suelto. - ¿Yeso qué significa?
Que no podrá arrancar.
¿Alguien ha estado manipulando el motor?
No, que yo sepa. Puse gasolina ayer y me revisaron el aceite.
- Esto debería ir aquí. - ¿No se habrá soltado solo?
Es posible, aunque no lo creo. Ayer no estaba así.
¿Puede arreglarlo?
Claro.
¿Trabaja los sábados por la tarde?
- Sr. Shannon. - No. Sólo hasta mediodía.
- Esto es lo que buscaba. - Bien.
Hace buen día. ¿No cree?
Sí, señora.
Demasiado bueno para trabajar.
A mí no me importa.
Ya está.
Ya puede arrancar.
¿Qué le debo?
No me debe nada.
- Déjeme que le pague algo. - No es necesario.
Gracias.
Espero que pase un buen día en la playa.
¿Cómo se hizo esa cicatriz?
Un...
...accidente de coche.
Era curiosidad.
Las cicatrices les sientan bien a ciertas personas.
Yo tengo una en la pierna.
Cuanto más tomo el sol, más se ve.
No debe tener mucho tiempo para tomar el sol.
No, señora.
A mí me gusta ir a la playa siempre que puedo.
Al norte de Malibú.
¿Ha estado allí?
Es bonito.
No suele haber gente.
Bien. Gracias de nuevo.
De nada. Adiós.
Eddie, ¿a dónde vas?
A casa. Stillman ha dicho que puedo llevarme el MG.
Phill quería que nos viéramos esta noche para jugar a las cartas.
- ¿Sí? Estupendo. - ¡Oye, Phill!
¿En casa de quién?
- ¿Qué? - ¿Que dónde jugamos esta noche?
En mi casa si queréis. ¿Qué tal a las siete?
Bien.
¿Por qué no te vienes conmigo?
Podemos ver el partido, cenar juntos y luego ira casa de Phill.
No podré cenar contigo, tengo cosas que hacer.
- ¿Qué cosas? - Se trata de un compromiso.
- Bien, nos veremos en casa de Phill. - De acuerdo.
¡Hola!
¡Estoy aquí!
¡Venga! ¿Por qué no viene?
¡Vamos!
Esto sí que es una sorpresa.
Sr. Norris, el Sr. Shannon.
- Hola. - Hola.
He de irme ya. Aún no he preparado el desayuno.
- Encantado, Eddie. Adiós Bárbara. - Hasta pronto.
- No te olvides, el viernes. - No me olvidaré.
- Adiós. - Siéntese.
- Espero no haber estropeado nada. - No. Steve es un viejo amigo.
Tiene una casa cerca de aquí.
¿Ha traído bañador?
No. Sólo quería dar un paseo.
He venido conduciendo...
...hasta la playa. Hoy hace un día estupendo.
Quítese al menos la camisa. Se está de maravilla.
Aparte de ir al colegio no hice demasiadas cosas.
Empecé a manipular coches a los doce o trece años.
Tendría que haber visto mi primer coche.
¿Qué tipo de coche era?
Un modelo A. Cogía los 160 por hora.
Usted fue quien consiguió que cogiera los 160.
¿Qué ocurre?
¿Qué?
¿Qué le pasa?
Verá... no he hecho más que hablarle de coches.
Creo que la estoy aburriendo.
No tiene muy buena opinión de sí mismo, ¿eh?
¿Por qué me ha seguido hasta la playa?
¿Quiere que se lo diga?
Le gusto.
Está interesado. Así de sencillo.
Ha venido hasta aquí porque quería volver a verme.
Me ha seguido porque he coqueteado con usted.
¿Qué pasa, Eddie?
¿No le gusta que coqueteen con usted?
¿Eh?
¿O fui yo quien le pidió que viniera a la playa?
¿Por qué?
¿Por qué?
¿Por qué está usted aquí?
Será mejor que se ponga la camisa o se quemará.
Sí.
Tendré que pensaren marcharme.
- Se me hace tarde. - Siento que tenga que irse.
¿Me llamará?
Claro. Me encantaría.
Hollywood 7-14-6-6.
Adiós, Eddie.
Adiós.
- Bunty, cállate. - Largo de aquí, Bunty.
- ¿Sr. Gilbert? - Sí, soy yo. ¿Cómo está?
Bien, estoy bien.
Cállate, Bunty.
¿Diga?
Hola, Eddie. Me alegro de que haya llamado.
Chicos, qué día más aburrido.
- A mí me gustan así. - ¿Te gustan así?
¡Eh! Mirad.
Guau. Eso sí que es una mujer.
Qué barbaridad. Es el no va más.
- Bésame. - Fijaos como anda.
El que no esté de acuerdo conmigo es que está muerto.
¿Muerto? Estoy tan vivo que me duele.
¿Habéis visto? Hasta le ha gustado al tapón.
- ¿Te ha gustado, tapón? - Era una chica muy guapa.
¿Una chica guapa? Vamos, no, no, no.
Esa no era una chica guapa.
A mí me lo ha parecido. Casi saltas por la ventana.
Mira, tapón. Ya que le vas cogiendo el tranquillo...
...debes saber que eso no era una chica guapa.
¡Era una bomba!
- Una chica guapa... - A lo mejor no era su tipo.
¿Que no era su tipo?
- Tapón. - Ya basta, Carl. Déjalo.
No, está bien. ¿Qué ibas a decir?
Olvídalo.
Quiero oír lo que ibas a decir.
Venga. ¿En serio no era tu tipo?
No. Yo diría que era más bien tu tipo.
De las que se les piropea por la ventana.
A lo mejor me enseñas algo.
¿Más café?
No, gracias. Estoy a punto de reventar.
Menuda cena.
Nada especial. Cualquier cosa sabe a gloria cuando has comido en tugurios.
- ¿Compras estas revistas? - La vi en un kiosco.
Si quieres saber algo sobre coches de carreras pregúntamelo a mí.
- ¿No hablo yo bastante de ello? - Forma parte de tu vida. Me interesa.
Llevaré esto a la cocina.
Espera.
Ven aquí.
Sí.
Así parece que vayas a quedarte un buen rato.
- ¿Qué hacemos con todos esos platos? - La asistenta vendrá mañana.
Ha sido estupendo. ¿Cómo haces los espaguetis?
Ojalá el mérito fuera mío.
Yo los he hervido y he puesto a calentarla salsa y la carne.
Suelo compraren un pequeño mercado italiano.
Eddie.
¿Te gusta ser mecánico?
Claro.
¿No te gustaría ser otra cosa?
- No sé hacer otra cosa. - Pero te gusta correr.
Sí, pero todo está relacionado.
He leído sobre esos pilotos profesionales los que corren en Europa.
Ascari, Tarozzi... Sí, son los mejores del mundo.
Pero había uno mejor que ellos. Hace muy poco que murió.
Nuvolari.
Era el rey.
Le llamaban el loco volador.
También era bajito. Un metro sesenta.
- ¿Era el mejor? - Con diferencia.
No digo que yo llegue a ser tan bueno,
pero daría lo que fuera por competir en esas carreras.
Grand Prix, Le Mans, Silverstone... En todas ellas.
Eso no es ser sólo mecánico.
También hay que ser un buen mecánico. Si no, no puedes competir en Europa.
¿Por qué?
Bueno, Europa está demasiado lejos para alguien como yo.
Pero suena estupendamente.
No sé mucho sobre el Grand Prix, o como se llame, pero...
Son carreras de verdad. Hay que conducir muy bien para llegar aunque sea el último.
Y hay que tener un buen coche.
Parece emocionante.
Sí.
Caray.
Ojalá ocurriera.
Entretanto pilotaré en las locales para ganar experiencia y...
...puede que algún día consiga ahorrar dinero y marcharme a Europa.
¿Podré verte la próxima vez que corras?
Claro.
Lo cierto es que hay una el próximo mes.
Nunca he visto una carrera. Será divertido.
¿Diga?
Hola. ¿Cómo estás?
No. Claro que no.
No he estado allí desde el sábado.
Gracias, es posible que vaya.
¿Qué?
No me lo perdería por nada.
Bien, el sábado.
Adiós.
Adiós.
Era Steve Norris. Te lo presenté en la playa.
Sí.
Me ha invitado a una fiesta el sábado por la noche.
Estupendo.
¿Vas a llevarme?
Claro.
Me... me encantaría.
- Sorpresa. - Gracias.
¿Para quién era este otro?
Toma, encanto.
¡Harold! ¿Siempre tienes los vasos vacíos?
Voy a prepararte una pócima espectacular.
¿Qué están cocinando por ahí? Huele de maravilla.
Strogonoff.
¡Steve!
¡Steve!
- ¿Te ayudo? - No hace falta, me arreglo.
Perdona. ¿Quieres algo de beber?
Presenta tus respetos al chefy vete. Es muy temperamental.
¿De verdad no necesitas ayuda?
Más de un cocinero estropea un Strogonoff.
Seguro que puedo ayudarte. ¿Quieres que pele esta cebolla?
No soporto ver llorar a un hombre hecho y derecho.
Llévatela si quieres y échala en un vaso de Martini.
Bien.
- Tienes reflejos. - Era el cocinero de mi equipo de béisbol.
Vamos, sal, encanto.
Ojalá se te cuaje la crema agria.
- ¿Qué tal le va? - Mejor que a mí.
- Hola. - Hola, Harold.
- Un nuevo invitado. - Encantado.
Lo mismo digo.
Prestad atención.
Esta belleza es Barbara, y el afortunado es Eddie.
Phill está en la cocina, voy a avisarlo.
- Hola, ¿cómo estáis? - Es un placer.
- Hola, encantada. - Hola, Eddie.
Toma una copa con nosotros. Siéntate.
¿Cómo te va con el rey de las carreras?
Es un encanto, Harold.
Me alegro. Es todo un Huckleberry Finn.
No te burles.
Se puede ir a unos 130 ó 140 por hora.
¿Qué diferencia crees que hay entre un coche americano y uno extranjero?
Yo diría que...
...los americanos son más confortables que rápidos.
En cambio los extranjeros se conducen mejor y son más estables.
- ¿Más estables? ¿Por qué? - Entran mejoren las curvas.
¿No se puede correr bastante con un coche americano?
Claro que sí.
Es más bien lo que hace el coche al tomar las curvas. Cómo se comporta.
Supongamos que un coche va por la autopista a 140 ó 150 por hora y...
Y no hay policías a la vista.
No interrumpas. Hablamos de coches extranjeros.
¿Te ríes de mí? Iban a toda velocidad.
Continúa, Eddie.
- Bueno... - Sigue...
- Supongamos que vamos a 150 por hora. - Te pondrían una multa.
- Querida. - Dime, cielo.
¿Por qué no te vas y te desmayas como una señorita?
- Porque las señoritas no se desmayan. - Cuando están borrachas, sí.
Escucha, como te llames...
Pido disculpas por interrumpirte y espero que me perdones.
Perdonada.
- ¿De veras? - Claro.
- ¿En serio? - Te has portado bien.
Ya está. Me he portado bien.
He sido un verdadero encanto.
- Los coches... - Vamos, déjalo Eddie.
Vámonos.
- ¿Adónde te lo llevas? - A mi despacho.
Este chico ha hecho que me interesen los deportivos.
- Deja algo para mí. - Te lo devuelvo en 15 minutos.
Fíjate, qué desastre.
¿Cuánto hace que conoces a Barbara?
Una semana.
Una chica estupenda. La conocí en Nueva York.
- ¿Es usted de Nueva York? - Sí.
Volveré allí dentro de un mes.
Lo he pasado bien aquí.
He hecho muchos amigos. Todos esos de ahí fuera.
Eddie...
...no sabes la cantidad de amigos que se pueden hacer en la playa.
Sobre todo si tienes una casa junto al mar.
Sí, lo supongo.
Volviendo al tema de los bólidos...
...supongamos que tienes que competir con un coche americano.
¿Sería aconsejable?
Sólo si se hicieran algunos cambios. - ¿Para que corriera más?
No sólo eso. Habría que cambiar la dirección,
la suspensión, muchas cosas.
- Pero podría hacerse. - Sí, pero...
- ¡Eh! No me dejéis tan sola. - ¿Ya han pasado los 15 minutos?
Ha pasado una eternidad.
Eddie, sospecho que ser piloto es sólo una de tus muchas virtudes.
Todo suyo, Srta. Mathews.
- Hola. - De eso no hay duda.
¿Pero qué le pasa?
Es que no le he dejado fregar los platos.
Los he reservado para ti, preciosa.
- Lo he pasado de maravilla. - Yo también.
Ha sido fantástico. Steve es un buen tipo.
Le caes bien.
Creo que podría hacer algo por ti.
¿Por mí?
Es hábil en los negocios.
¿En qué podría ayudarme?
No lo sé.
Puede que te apoyara en las carreras.
Conseguirte dinero.
No creo que le caiga tan bien.
¿Sabes la hora que es?
Entras a trabajar en unas horas.
- Eso no me importa. - Pero a mí sí.
¿Cuándo podré verte?
Llámame después del trabajo.
Aún no he hecho planes.
- Buenas noches. - Buenos días.
Eso, buenos días.
Vuelvo en 10 minutos.
- ¿Quién es? - Steve.
No es una idea muy inteligente, ¿no crees?
Pensé que deberíamos hablar.
Te eché de menos.
¿Y crees que yo me he divertido?
Nunca se sabe.
Eso no tiene gracia.
Está bien, lo siento. No tiene gracia.
Vamos, no te enfades.
Un par de semanas y trabajo terminado.
¿Qué te pasa?
Nada. Estoy cansada.
¿Qué te ocurre?
Me da lástima.
- Siento lástima por él. - Sí. Claro que sí.
Steve...
...olvidemos todo esto.
Por favor, no tienes ni idea de cómo es.
Cariño, no es como las otras personas.
Es como un animalito solitario.
Nadie le ha dado amor en toda su vida.
Ya es tarde.
Se ha enamorado, ¿verdad?
Más que...
...amor, es...
...devoción. Una tremenda adoración.
¿Y qué pasará cuando sepa lo nuestro?
A eso me refiero. No podemos hacerle esto a él.
En caso de que nos olvidemos, aún tendría que enterarse.
Sí, pero quizá resulte más fácil.
¿Cómo?
¿Haciéndole ver que tu amor es una farsa?
Todo viene a ser lo mismo.
Lo averiguará de todos modos...
Pero al menos no sabrá que le han utilizado.
Así pensará que sentí cierta atracción y dejó de gustarme.
Está colgado.
Y cuando un tipo bajito como él se enamora, le da fuerte.
El daño ya está hecho.
¿Qué crees que es mejor? ¿Que sufra poco a poco...
...o que lo haga de golpe y acabe odiándote?
De cualquier manera él sale perdiendo.
Cariño, no olvides el premio.
A eso no se le puede llamar perder.
Se podrá comprar un coche y participaren las carreras.
No sé...
Todo parece estar sucio, maldito.
Quisiera poder limpiar el pasado y empezar de nuevo.
Sin nada que ocultar.
Y así es como será, preciosa.
Sin nada que ocultar.
- ¿Qué tal el agua? - Estupenda.
- ¿Has llamado a Shannon? - Sí. Volverá sobre la una.
Estoy impaciente.
Escucha.
Pórtate bien con Shannon o te enterraré en la arena.
Seré un angelito.
Si esto sale bien compartiremos cuarto el próximo curso.
¿Diga?
Hola Eddie. ¿Ya son las dos?
No. Sólo son las diez y media.
No quería despertarte, pero Steve Norris acaba de llamarme.
Vas a ir, ¿verdad?
Creo que deberías ir.
Sí. Voy a ir.
Pasa por aquí cuando vuelvas.
Adiós.
- Hola, Eddie. - Hola Harold.
- ¿Está bien ahí el coche? - Sí, está bien.
Hola, Eddie.
- Como si estuvieras en tu casa. - Gracias.
- ¿Has traído bañador? - No, no lo he traído.
Tengo alguno por si quieres darte un baño.
No, gracias.
- Me encantó la fiesta de la otra noche. - Me alegro mucho.
- ¿Una copa? - No, gracias. No me apetece.
- ¿Una cerveza? - Tomaré un refresco de cola.
Lo traigo.
- Magnífico día, ¿verdad? - Sí, se está bien ahí fuera.
¿Cómo está tu chica?
- Está bien. Acabo de hablar con ella. - ¿De veras?
Yo mismo podía habérmela traído.
Soy el único hombre vivo que tiene una beca Gunga Din.
Es muy chistoso.
Barbara dice que quieres ir a Europa.
A competir en Le Mans y en el Grand Prix.
¿Le ha dicho eso?
Sí. Dice que quieres ser todo un campeón.
Pues me gustaría... al menos intentarlo.
¿Cómo piensas hacerlo? ¿Con tu propio coche?
Eso si consigo suficiente dinero para comprarlo.
Dinero, dinero...
El problema de siempre, ¿eh?
¿Cuánto costaría?
No creo que reúna lo suficiente para comprar el mejor.
Con suerte, podría conseguir algo por debajo...
...de la categoría de 1.500.
- Pero incluso esos coches cuestan mucho. - ¿Sí? ¿Cuánto?
4 ó 5.000 $...
...yo mismo le haría unos arreglos...
...para ponerlo a punto.
Además del transporte por mar y los gastos de estancia.
Si tuvieras 15.000 pavos podrías competir en Le Mans el año que viene, ¿no?
15.000 $, eso sería...
- Sería fantástico. - Trae el mapa.
Eddie.
Quiero hacerte una oferta muy tentadora.
A ver qué te parece.
Es algo en lo que estoy muy interesado.
Será mejor que vaya a la tienda a por alimentos en conserva.
Espera.
Mira esto.
Fíjate bien, Eddie.
Estamos aquí, en la playa de Sta. Mónica.
Esto es Palm Springs. ¿Lo conoces?
Competí allí el año pasado.
¿Conoces la carretera que va de Palm Springs a la autopista de San Diego?
Creo que la recuerdo, pero no le puedo decir mucho más.
Te voy a hacer una proposición.
Se me ocurrió la idea la primera vez que fui a Palm Springs.
Desde entonces lo estamos planeando.
Y... bueno. No puede funcionar sin ti.
- ¿Sin mí? - Eso es.
La carretera tiene más de 30 km y no llega a ser una vía principal.
Algunas curvas son peligrosas y el asfalto no está bien.
Aunque un buen conductor haría el trayecto en 35 ó 40 minutos.
Aun así tendría problemas con las curvas.
Pero creo que alguien como tú...
...un verdadero campeón.
- Un momento... - Hablo en serio, Eddie.
Creo que lo conseguiría en 20 minutos.
No sé. Tendría que probar la carretera para ver en qué condiciones está.
¿Por qué?
Hay que llegar desde aquí hasta aquí en 22 minutos o menos.
Si lo consigues habrás ganado 15.000 pavos.
¿Me dará 15.000 dólares sólo por recorrerla en menos de 22 minutos?
A ver si lo entiendo...
¿Por qué razón habría de hacerlo en ese tiempo?
Porque a las 8:28 la gente del banco de Palm Springs sabrá que lo han robado.
Tenso silencio mientras cambia la pila del audífono.
- Me toma el pelo. - En absoluto.
¿Va a robar un banco y quiere que yo conduzca?
Es una broma. Se están riendo a mi costa, ¿eh?
Sólo quiero que conduzcas ese coche por 15.000 pavos.
Robar un banco. Está loco.
El sentido común del Sr. Shannon no acaba de aprobar la propuesta.
- Me voy de aquí ahora mismo... - Antes de que te marches...
- Le hablo en serio, me largo de aquí. - Antes de decidirlo, habla con Barbara.
¿Qué tiene que ver ella con esto?
Tú...
- Habla con ella. - Pero que no se entere nadie.
Buenas tardes, Sr. Shannon.
Uno de los muchachos más dulces que jamás he conocido.
Espero que no hayamos cometido un error.
¿Qué le dijiste?
¿Que qué le dije?
Me propuso conducir en un robo a un banco, pero me negué.
Luego dijo que no decidiera nada antes de hablar contigo.
- Conozco a Steve desde hace años. - Sí, lo sé.
Sabe todo sobre tus planes y las cosas que piensas hacer.
¿Y por qué dijo que hablara antes contigo?
Habrá creído que lo verías de otro modo.
¿De qué modo?
Él sabe lo que quiero.
Aún no sabes quién soy.
Nos conocemos hace poco y nos hemos divertido.
Pero no me conoces bien.
¿Qué debo saber?
Has de saber que la propuesta de Steve marca una diferencia.
Él lo vio así.
Supongo que pensó que me haría un favor.
¿Un favor?
No es el fin del mundo. No tienes que hacer nada que no quieras.
¿Y tú que quieres que haga?
Eso tienes que decidirlo tú.
¿Quieres que acepte?
No, si eso te amarga la vida.
Un tipo va a robar un banco y quiere que yo conduzca.
¿Crees que eso va a hacerme feliz?
Aunque a ti no parece molestarte.
Tú quieres que lo haga. ¿Por qué?
Dime, ¿tienes 15.000 dólares?
No, no los tengo. Pero no soy un delincuente.
¿Tendrás algún día 15.000 dólares?
No lo sé. Tal vez algún día.
Siéntate y escucha con atención. Espero que me entiendas.
Quiero que todo vaya bien entre nosotros.
Que vayas a Europa...
...a participar en las carreras. Eso me haría feliz.
No puedes ser un simple mecánico, y yo tampoco lo quiero.
Te ha hecho una propuesta.
Para ti es algo horrible. Es ir contra la Ley.
Va contra la Ley y es terrible, pero hay cosas peores.
- Barbara... - No he terminado, Eddie.
La vida no ha sido fácil para mí.
Aprendí a tomar las cosas tal como vienen.
Si salen bien, estupendo.
Tú quieres algo igual que yo, pero hay una diferencia entre nosotros.
Tú estás dispuesto a esperar para conseguir lo que deseas.
Yo en cambio, no. Sé lo que ocurre si se espera.
Estabas al corriente de todo, ¿verdad?
Sí.
Sabía que Steve te lo iba a proponer.
Por eso me llevaste a la fiesta.
No voy a hacerlo.
Supongo que hemos terminado.
¿Diga?
Hola, Barbara.
Hola, Eddie.
¿Es importante?
No, lo siento. Estoy muy ocupada.
Es que no creo que en estas circunstancias sea buena idea.
Oye, me gustaría verte.
A mí también me gustaría, pero no parece que...
...no, Eddie.
Lo siento.
Eh, tapón.
- El chico del Maseratti ha vuelto y... - Me llamo Eddie.
Oh, venga. Vamos...
¿Qué ha pasado?
No lo sé. Pero te guste o no...
...alguien va a partirle la cara si no se anda con cuidado.
¿Quién es?
Hola, Eddie.
¿Puedo pasar?
Ahora llegamos a la carretera principal.
Faltan 100 metros hasta la vieja carretera.
Ahí está el desvío.
Apenas se ve hasta estar encima, pero son 100 metros hasta él.
No hay fotos de la vieja carretera ya que nos lleva directamente al sitio.
El coche estará aparcado allí mismo. Lo dejaremos allí.
- El otro lo llevaremos a Palm Springs. - ¿Otro coche?
¿No dijiste que un coche americano tendría que ser ligero?
- Sí, eso dije. - Ven conmigo.
¿Iremos con este trasto?
Yo mismo lo elegí con el mayor cuidado.
Con él no llamaremos la atención.
Este coche no podrá hacerlo. No importa quién lo conduzca.
¿Ni haciendo unos cambios?
¿Y trucando el motor?
Habría que trabajar mucho para cubrir esa distancia en tan poco tiempo.
Conducirás a una media de 90 km/h. Más vale ir sobre seguro.
Tendré que alcanzar los 160 en las rectas.
Depende de ti.
Harold, dale lo que necesita. Hazle una lista.
Y no dejes tu trabajo. Sigue acudiendo al taller.
Al salir, Harold te recogerá en la esquina de Orange Drive con Franklin.
Te traerá hasta aquí y dedicarás 4 horas cada noche hasta que esté listo.
Estarás de vuelta en casa sobre las 11:30.
- ¿De qué tiempo dispongo? - No hay prisa.
No es algo que tengamos que hacer mañana.
Quiero que lo hagas lo mejor que sepas.
Si algo funciona mal...
...no habrá tiempo para parar y arreglarlo.
Eddie...
No creo que debas ver a Barbara hasta que esto acabe.
- ¿Qué quiere decir? - No quiero riesgos innecesarios.
¿No querrás que esté involucrada si algo va mal?
¿Cuántas veces eres capaz de verlo?
Debe de haber películas mucho mejores.
Te he traído palomitas de maíz.
Suena bien. Ven, tengo algunas películas que enseñarte.
- Harold, tráenos algo de beber. - Bien.
Uno de mis mejores saltos.
- ¿Te traigo una cola? - Sí, una cola.
¿Lo mismo, Steve?
- ¿Te acuerdas de esa chica? - Claro, ¿cómo la iba a olvidar?
Son tomas que hicimos en el hotel como si fuéramos turistas.
¿Quién tenía la cámara ahí?
- Yo. Creí que lo estaba haciendo bien. - Sí, claro.
Buen salto.
Es un buen deportista.
- Aquí tienes. - ¿Hace fresco allí?
No. El tiempo es estupendo.
Fíjate en eso.
- Hola, muñeca. - Dale su bebida de una vez.
- Qué barbaridad. - Eso fue un problema. No me concentraba.
Eso es de madrugada.
En la carretera de Monterista. Fijaos.
Ese es el cajero jefe del banco.
Sale de casa a las 7:50.
Va siempre en bici.
Llega 20 minutos antes que los demás empleados y abre el banco.
¿Por qué eligió el banco de Palm Springs?
Porque nunca lo han robado y es fácil.
Hay mucho dinero.
Mira...
...es muy sencillo.
Tú y yo esperaremos a media manzana de la casa del cajero.
Harold le esperará para encontrarse con él e ir juntos.
- Cuando salga le seguiremos. - No puede fallar.
- A menos que algo salga mal. - Nada saldrá mal.
Bien.
El cajero abrirá el banco a las 8:05.
A las 8:10 se abre la caja fuerte.
Harold tendrá 5 minutos para coger el dinero.
Si tardo más iremos retrasados.
Eso nos da 13 minutos hasta que los empleados lleguen y descubran el robo.
Cuando lo hayan comunicado a la Policía...
...y hayan puesto vigilancia aquí, aquí y aquí...,
...habremos tenido 20 minutos para ir al desvío de la vieja mina.
¿Cómo sabe que la Policía pondrá vigilancia justo en esos puntos?
Se lo pregunté a un policía.
Te doy mi palabra.
Ahora bien, hay otro problema.
La distancia atravesando la ciudad hasta Palm Canyon son 1.800 metros.
Respetando el límite de velocidad nos llevará 3 minutos esa distancia.
Un caballo llamado Noir la hizo en 1:40, pero no había semáforos.
Eso nos deja 18 minutos para recorrer 30 km de carretera en mal estado.
Pero si lo conseguimos...
...habremos llegado a este punto de aquí...
...justo un minuto antes de que pongan la vigilancia.
¿No es eso ir muy a contratiempo?
Cuanto más rápido vayas, más garantías tendremos.
¿Y si alquilamos un cañón y vamos por el aire hasta Los Ángeles?
Bien. Luego nos desharemos del coche viejo.
¿Cómo?
Lo llevaremos hasta la vieja mina para bloquear la entrada.
Llevaremos ropa vieja.
Ya estoy oyendo a la Policía: "Se busca a tres espantapájaros".
Harold, cierra el pico.
Lo dejaré fuera de combate con un poco de alcohol.
Eddie, nos cambiaremos de ropa en la mina.
Cuando hayamos escondido el coche...
...volveremos a la autopista para ir al suroeste hasta San Diego...
...y volver a Los Ángeles por la costa.
Después enterraremos el botín...,
...sacaremos la bandera pirata y zarparemos hasta la Isla Tortuga.
¡Oh, oh, oh, y una botella de ron!
Eddie, es mejor que te vayas a dormir.
Harold te recogerá mañana en el mismo sitio.
- Llévale a casa, ¿quieres? - A la orden.
Ah, Eddie...
Avisa en el taller que no irás el miércoles.
Di el día anterior que te duele una muela.
Si te llaman podrás decir que habías ido al dentista.
No les vayas a decir que estabas robando un banco.
Que duermas a gusto.
¡Eddie!
- Creí que Steve te había dicho que... - Tenía que verte.
Me alegro de no haberte despertado.
Estaba limpiando el apartamento, está hecho un desastre.
¿Qué pasa?
Sólo quería verte.
Nos vamos mañana.
Sólo quería hablar contigo.
No puedo acostumbrarme y creo que...
...nunca podré.
No tenía que haber venido...
...pero aquí estoy.
No es que te vaya a dejar ni nada de eso. Es que es mucho dinero.
Pero todo es importante, ¿no? El dinero y otras cosas.
Todo depende de mí. La verdad es que es muy sencillo.
Lo único que tengo que hacer es conducir mejor que en toda mi vida.
No hay buena carretera y tendré que pisar a fondo.
Depende de mí.
Tendré que hacerlo mejor que cualquier piloto.
A lo mejor estoy listo para Le Mans y no me he enterado.
Eddie, escucha.
Puede que haya dicho muchas cosas, pero quizá es un error.
¿Quieres decir que no debo hacerlo?
No es que no crea que no debas, es sólo que...
...no quiero que lo hagas sólo por mí. Hazlo por ti.
Por el dinero y lo que puedas hacer con él.
Haré lo que tú quieras. Ese dinero no significa nada para mí...
Haz lo que tú creas, Eddie.
Ya te he dicho lo que pensaba, pero si eso no te gusta, olvídalo.
Yo no te obligué. Pudiste haber rectificado.
Lo siento.
Perdona. No quería ofenderte.
Yo también lo siento.
Supongo que nadie estaría tranquilo en estas circunstancias.
Claro.
¿Estás cansado?
La verdad es que...
...he trabajado mucho y no he dormido suficiente.
¿Cuándo te vas?
Mañana por la tarde.
Diré en el taller que me duele una muela para tener libre el miércoles.
No me han sacado una muela en mi vida. No tengo ni un empaste.
Será mejor que vayas a dormir.
Sí, tú también. Pareces cansada.
Te he echado de menos.
Eddie, yo...
Tranquila. Cuando esto pase nos veremos. Los dos estamos nerviosos.
Te llamaré cuando regrese.
Y no te preocupes, ¿eh?
Todo irá bien.
¿Alguna pregunta?
En marcha.
Ahí lo tenemos.
Buenos días. Un solo ruido y le vuelo los sesos.
Adelante.
Tendría mucha gracia si esto fuera una broma pesada.
- Los cogerán. - Si no lo logro, pierdo la partida.
Verá, esto es una apuesta voy a recoger todo el dinero del banco.
Es mi padre. Dice que soy demasiado joven para conducir.
Ahora.
¿Cómo te ha ido?
Te cambio un maletín con dinero por un cigarrillo.
Llevamos un minuto de retraso, ve un poco más deprisa.
- Ahora vamos a 40. - Ponlo a 50.
Ésa es la señal.
Uno de los atracadores estaba escondido en el coche del cajero del banco...
...que fue obligado a punta de pistola a ir hasta el banco...
...donde uno de los atracadores llenó de dinero una gran bolsa...,
...ató y amordazó al cajero.
Después se marchó dejándole detrás de la ventanilla.
Uno de los empleados le descubrió 20 minutos después.
Los delincuentes escaparon en un viejo Ford.
Aquí tienes tu billete de avión.
En el vuelo de las 11.
Sólo será una semana.
He de despedirme de mucha gente.
¿Qué ocurre?
Esto no debería ser así.
¿El enano?
- Eres cruel, Steve. - Olvídate de él.
Piensa en los 67.000 pavos y en la vida que con ellos podrás llevar.
No puedo olvidarme de él.
Lo hecho, hecho está. Ya no puedes hacer nada.
Podría verle y decirle que lo siento.
¿Que lo sientes por él o por ti?
Por los dos.
Y también tengo miedo.
- La gente acaba pagando las cosas así. - No digas tonterías.
No sabes lo que le hemos hecho a ese chico.
¿Crees que diciéndoselo arreglas algo?
Es posible.
La confesión es buena para el espíritu, ¿eh?
Tal vez lo sea.
No. Nunca lo sabrá.
Te olvidaste de algo, preciosa.
Si tú se lo dices...
...podría ir a la Policía.
No lo haría. Sé que no lo haría.
Tú sigue siendo guapa.
Dentro de una semana ya volverás a saber de mí.
Tendremos lo que siempre hemos querido.
- Todo limpio y sin el menor rastro. - Eso es.
No vuelvas a dejarme así nunca más.
Ve al dormitorio y no salgas.
Vaya.
Te dije que no te acercaras por aquí.
Pensaría que el pájaro había volado.
- ¿Han visto a Barbara? - No la he visto. ¿Por qué?
He ido a su...
...apartamento y...
...la casera dice que se ha marchado.
Se ha ido, Eddie. La gente hace eso a veces.
No haría algo así sin avisarme antes o dejar algún recado.
Habías ido a robar un banco, ¿recuerdas?
Escucha, Eddie.
Cuando dije que te alejaras de ella, hablaba en serio.
No quiero que nos veamos hasta que pase algún tiempo.
Por favor, Steve. Si la viera...
Si la veo le diré que se ponga en contacto contigo.
Ahora es mejor que te vayas.
¿Cómo has venido hasta aquí?
- En taxi. - Llévale a casa.
No, puedo llamar otro taxi.
Eddie.
- Barbara. - Eddie.
- Steve me ha dicho que... - Quiero que sepas algo.
- Tu casera me dijo que te habías ido y... - Lo sé. He venido porque...
...he de coger el avión de las 11 a Nueva York.
¿Nueva York?
Eddie.
No sé cómo decirte esto sin que te duela.
- Quizá si canto "Corazones y Rocas..." - Cállate.
Déjala que hable.
Todo estaba planeado desde el principio.
Estábamos juntos en esto como una gran familia.
Sin dinero. Pero no era un problema si íbamos a robar un banco.
Hacía falta alguien que condujera el coche.
Esos honrados caballeros te eligieron a ti.
Lo demás dependía de mí.
¿Me oyes, Eddie?
No podíamos correr riesgos y tuvimos que aseguramos...
...de que tragaras el anzuelo, y yo sólo era el cebo.
Te he dicho que te dolería.
Lo siento, Eddie.
Lo siento tanto que tengo náuseas.
Lo que intenta decirle es que le han engañado, Sr. Shannon.
Sí. Díselo.
Díselo de ese modo mezquino tan tuyo.
Ya lo sabes, Eddie.
Pase lo que pase así es.
Se suponía que no volverías a verme.
Y que te irías a casa a contar tus 15.000 dólares...
...y a fingir que yo nunca había existido.
Está bien.
Ya has dicho bastante.
¿No hacemos buena pareja?
Íbamos a casamos y a hacer lo que deseáramos.
El señor y la señora Norris.
Haríamos cualquier cosa por unos dólares.
Eddie, no te amo.
Nunca te amé.
- Steve. - Tú le has matado.
Le has matado al entrar aquí.
Vamos, Harold. Llévatelo.
- Venga, vámonos. - Steve, no puedes matarle.
¡No, por favor, Steve! ¡No!
Maldita cretina.
No, Steve. No puedes hacerlo.
No puedo hacer otra cosa. Cállate.
Escúchame.
He intentado explicártelo.
Te dije que si se enteraba podría ir a la Policía.
- No, no irá. No irá. - Lo habría hecho. Habría ido.
Tendría su venganza. Le hemos engañado.
Está harto de ser el tonto.
- No lo hagas, Steve. - Ya está hecho.
Abre la puerta.
Conduce tú.
He estado bebiendo.
Ponlo en marcha.
Vamos a dar un tranquilo paseo por la autopista.
Si pasas de 60 tendré que enfadarme.
Da marcha atrás.
No aceleres más.
Has tenido un día muy duro.
Dime una cosa, Shannon.
Me pregunto qué pensará la gente en momentos como éste.
¿Nada que decir al respecto?
Venga. Debes estar pensando en la muerte.
Está muerto.
- No creo que condujera él. - ¿Y dónde está el conductor?
- Es posible que se haya fugado. - Entiendo.
Mira esto.
Se ha ido andando, pero no debió salir muy bien parado.
Estará malherido.
El coche está a nombre de Steve Norris...
...en el 2-74-2 de Malibu Road.
Está a menos de 2 Km.
Irá hacia su casa. Vayamos hacia allí.
Llamaré para que venga otro coche patrulla.
A ver si pueden comprobar esta dirección.
¡Déjala en paz!
¿Ves algo, Josh?
Por aquí no veo nada.
Allí.
Parece que hay alguien.
¿Estás seguro?
Vamos.
Tranquila. Todo irá bien.
Por favor.
Por favor, no llores.
Cálmate, por favor.
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