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No sé cómo, pero vas a volver a mí.
Ahora sé dónde encontrarte.
[Angel] Mis padres se separaron
y me mudé a Sao Paulo con mi madre.
¿Así que tú eres la madre de Arlete?
- Te voy a hacer feliz. - Sí.
Sí.
¿Aceptas casarte conmigo?
Y aún preguntas.
Pues acepta mi anillo de compromiso.
Señor Alexander, ya sé lo que sucede en esta casa.
Ya sé todo.
[suena "Angel" de Massive Attack]
¿Qué sabes, Eunice?
Yo siempre sospeché de usted con la hija de su mujer.
Veía las miradas.
Eran miradas de un hombre por el cuerpo de una mujer.
Y ella, por usted, se encantó.
Hoy lo pude confirmar.
Usted no estaba en su cuarto.
Estaba en el cuarto de Angel,
que no quiso abrir la puerta para que entrara.
[ríe]
Oye, no te debo ningún tipo de explicación,
pero para que sepas, estaba en mi oficina.
Los oí.
Escuché detrás de la puerta.
Lo oía usted diciendo que amaba a Angel.
¿Lo va a negar?
De seguro si viniste hasta aquí
es porque tienes alguna cosa en mente.
Señor, esa información tiene mucho valor.
¿Me das tu precio?
Suficiente para comprar una casa en las afueras.
Una casita, no debe ser un palacio.
Yo quiero volver a la ciudad de mis padres,
recomenzar mi vida.
Quizá pueda tener mi propio restaurante.
Es más que suficiente.
Podría decir que es poco.
Usted sabe que está en mis manos.
Pero es suficiente, sí.
Ya vi que usted entendió bien nuestra situación.
Para cubrir tus pagos, habla con mi secretaria.
Ella se encargará de los pagos pendientes.
Sí, señor.
Ahora, hay una condición...
o anularé ese cheque.
Diga.
Vete inmediatamente.
Ahora, ve por tus maletas y vete.
Yo no quiero que te encuentres con mi mujer.
Si ella llega por esa puerta,
vas a fingir que no estás
y le diré que fuiste a ayudar a tu hermana.
Sal por la puerta de servicio.
- No tengo hermana. - ¿Y qué importa
si tienes o no hermana?
Yo quiero que te vayas ahora
y no te encuentres con mi mujer.
¿Sabe qué?
Me voy, es un placer.
Yo siempre odié trabajar aquí.
¿Sí?
Pensé que era de tu agrado.
Se siente lo máximo, ¿no?
Los ricos se sienten lo máximo.
Los amos del mundo.
Ahora, doña Carolina, no.
Ella sí es una buena persona
y no se merece lo que hacen con ella
ni la hija que tiene.
Tú no toques el nombre de Angel.
Usted me hizo su esclava.
Me hacía trabajar aquí día y noche
a la hora que quería.
Y ya recibiste tus horas extra.
¿Y las horas que perdí de mi vida?
Yo perdí a mi novio.
Era imposible que viera a mi novio.
- Sí. - [ríe]
Tenía que estar aquí, limpiando su suciedad
y ganando mucho menos de lo que usted se gasta
en una noche con una p---.
Ya oí demasiado.
Pues no le he dicho ni la mitad de lo que quisiera decirle.
Y lo dirás porque ya tienes dinero suficiente
para irte de aquí.
Y además, otra cosa.
Si tú vuelves...
y pides más dinero...
o si abres la boca...
te mando a matar a Eunice.
¿Entendiste?
Usted no me verá nunca más.
Qué bueno.
- Adiós. - Adiós.
¡Domingo!
¡Domingo!
Disculpe, señor Alex.
Estaba adentro, viendo televisión.
- ¿Necesita alguna cosa? - No.
Solo me gustaría informarte que a partir de ahora
ya no necesito tus servicios. Estás despedido.
Me gustaría que también hicieras tus maletas ahora y te vayas.
Señor Alex, no me vaya a despedir.
Soy un hombre discreto.
Yo no comenté las cosas extrañas que suceden
ni las comentaré. - ¿Cosas extrañas?
¿Cosas extrañas, Domingo?
¿Quiere decir que eres de esos trabajadores
que vigilan la vida del patrón?
No tengo otra vida, señor Alex.
Yo trabajo aquí y duermo aquí.
Es imposible no ver ciertas cosas
que solo suceden aquí.
Solo su mujer no las ve.
Ni una palabra más.
Señor Alex,
no me importa a quién ame, pero por favor,
¿me deja trabajar para usted? - Aquí hay un cheque.
Llama a mi secretaria
para que actualice tu licencia de trabajo. Es un bono.
Después de tanto tiempo, no quiero irme.
O haces tus maletas ahora o pierdes este bono.
Domingo.
Buena suerte.
No puedo desearle lo mismo.
Señor Alex...
usted es un hijo de p---.
[Bruno] ¿Sabes que estoy loco por ti?
- ¿De verdad? - [Bruno] De verdad.
- También yo por ti. - [Bruno] Sí.
Nunca pensé que sería tan lindo.
Sí.
¿Y cómo lo ibas a saber?
No me conocías.
¿Cómo ibas a tener alguna expectativa?
Sí.
Solo cuando te vi en la empresa de tu padre.
Entiendo.
- ¿Volviste para ver la vacante? - No.
- ¿No? - [niega]
- ¿Quieres que te ayude con eso? - No, no es preciso.
¿Qué? ¿No querías ser estilista?
Sí. No, sí quiero.
Es que tengo un desfile de un estilista francés,
quehacer, y antes tengo otros desfiles.
Así que estoy muy ocupada.
Pero estoy ganando lana también.
Entiendo.
¿Y vas a estar así siempre tan ocupada?
- No. - ¿No?
- No. - ¿No?
Encontraré tiempo para nosotros.
- ¿Lo jures? - Lo juro.
Lo juro.
Me enamoré de ti, Stephanie.
- ¿En serio? - En serio.
Solo soy un muchacho para ti.
[ríe] No.
No, no vale reírse.
No, eres lindo.
¿Sí?
¡"Epa"!
Perdón, Gui.
Se nos fue el tiempo.
Stephanie, él es mi primo, Gui.
- El dueño del "depa". - Hola, Gui.
- ¿Todo bien? - Espera, ¿eres modelo?
Sí.
Sí, creo que te he visto desfilando.
- Pero qué linda. Muy bien. - [ríen]
Ay, Gui.
Mil gracias. Un elogio siempre es bueno.
Ey, no vas a poner los ojos en ella ahora, ¿verdad?
La mujer de un amigo para mí es hombre.
[ríen]
Vamos, te llevaré a un taxi.
[Stephanie] Vamos.
Sube de nuevo para platicar un poco, primo.
Sí, ya subo.
Adiós, fue un placer.
¿Crees que tu primo tuvo una buena impresión de mí?
¿Por qué tendría una impresión fea?
Ay, no sé.
Él me vio así, de ese modo.
¿Quién sabe lo que vaya a pensar?
Solo importa lo que yo pienso.
Te amo, en verdad.
Me tengo que ir, lindo.
[suspira]
[ríe]
- Eres el mejor primo del mundo. - ¿Sí?
Y yo creyendo que te estabas acostando
con una chica de la escuela
y apareces con esa "mujerzota".
Sí.
¿Qué tal?
Esperaste para perder la virginidad,
pero la perdiste con gran estilo, ¿eh?
Dime, ¿es prostituta?
¿Estás loco?
Solo piensas cosas feas.
¿Para ti no existe ninguna mujer decente en el mundo?
Es modelo, quiere ser estilista.
Nunca estuve tan enamorado de una mujer, ¿sabes?
Hasta yo lo estaría, con ese cuerpazo.
[ríe]
Lo peor es que la conocí de la nada,
en la empresa de mi padre.
Ella quería platicar.
No creí que se diera algo y fuimos a tomar un café.
¿Y ella te quiere mucho también?
Siento que sí, ¿sabes?
Bruno.
Di la verdad.
Soy tu primo.
¿No hubo lana de por medio? ¿Ella nunca te pidió lana?
¿Preguntarás de nuevo?
Nunca quise saber de sexo servidoras.
¡Qué fastidio!
No diga que no pagué nada.
Pagué una vez y la otra fue ella quien pagó.
Sí, sí.
Años viviendo aquí en mi casa, ¿para qué?
Para estarme viendo por detrás con envidia.
¿Y si dicen alguna cosa?
Les exigí que se fueran inmediatamente
o anulaba los cheques.
¿Y ahora?
Ahora lo mejor es estar aquí sin nadie.
Por lo menos sin nadie que nos observe.
¿En un apartamento de este tamaño?
Sí, en uno de este tamaño.
Escucha.
Deja que hable con tu madre.
Tú sabes.
Si le hablo con dulzura, hará lo que quiera.
Sin sirvienta,
sin cocinera,
sin mayordomo.
Cuando tu madre salga de aquí,
podremos hacer lo que sea.
Este apartamento es nuestro.
¿Arlete?
¿Alex?
¿Arlete?
- Hola, amor. - Hola.
Disculpen, amores, yo...
Ay.
Darlene y Joel aparecieron de sorpresa
y acabé cenando en casa de mi madre.
¿Qué hacen?
¿Están comiendo comida china?
- No sabes la sorpresa. - ¿Qué pasó?
Llegué un poco antes
porque sabía que llegarías más tarde
y no quería dejar a Angel sola.
Ah.
Y Eunice...
cuando llegué estaba llorando.
Y diciendo que quería irse.
Pidió su renuncia.
Porque su hermana está algo grave.
De repente, su cuñado la acababa de llamar
para pedir urgentemente que fuera para allá.
Ayudar con la familia, con los sobrinos, en fin.
Yo no pude detenerla aquí.
No, claro.
Y no sabes lo peor.
¿Qué?
Domingo me dio su renuncia también.
- ¿Él también? - Sí.
[ríe]
No lo vas a creer.
Los dos tenían un romance.
- No. - Sí.
[resuella]
Por Dios.
Nunca me di cuenta.
Yo ya sospechaba, pero sabes...
Cuando uno no quiere creer algo porque la idea es tan absurda,
ellos son tan diferentes, pero en fin.
Pidió irse. Sabes cómo son los pobres.
Viven pegados.
Basta de hablar mal de los pobres
porque yo vengo de familia pobre.
Bueno, el hecho es que nos dejaron abandonados.
Oye, ma, yo compré más comida china si quieres.
Hay para ti.
No.
Ya cené.
Ay.
Ay, por Dios.
Debes visitar a tu abuela, ¿sí, hija? Ella te extraña.
Está deprimida, está flaca.
[Angel] Sí.
Te prometo que voy, ma.
Yo también he extrañado a la abuela, ¿sabes?
Pero ¿qué hacen comiendo en la cajita, hija?
Tu padrastro te trata tan bien.
¿Y?
Debiste por lo menos haber puesto la mesa.
Por favor, para mí está bien así.
Yo solo no sé cómo le vamos a hacer
sin alguien que nos ayude.
Quiero decir, sé que Eunice tenía una persona
que venía aquí una vez a la semana
para el trabajo más pesado, pero...
¡Fátima! ¡Fátima es estupenda!
Yo puedo llamarla más veces.
Sí, pero yo no estoy acostumbrado
a estar sin alguien que organice todo.
Yo sé que tú siempre fuiste ama de casa,
pero vaya, es pedir mucho, ¿no?
Bueno...
No, abandonados no estamos, porque estoy aquí.
Oye, ma...
yo te puedo ayudar, ¿no?
Mientras no tenemos empleada ni cocinera.
Ay, ¿quieren saber? Pues sí.
Porque soy más como los americanos,
los europeos.
En ciertos asuntos puede parecer que soy más latina,
pero no lo soy, ¿sí?
Hasta creo medio extraño tener a alguien
que limpie nuestra suciedad, ¿saben?
Eso es típicamente americano.
No, eso es cosa de un mundo civilizado.
Donde las personas estudian y tienen más oportunidades.
Por eso no tienen empleadas, ¿entienden?
No es como aquí, cuando las tienen,
ganan por hora.
Yo misma, cuando estaba casada con el padre de Letita,
nunca tuve empleada.
Sí, pero ahora tienes dinero.
Sí, pero yo...
Me gusta limpiar la casa, me gusta cocinar.
Aprendí a hacer las recetitas que te gustan.
Sí, pero no me casé contigo para convertirte en empleada.
No, pero yo nunca tuve vocación para no hacer nada.
A mi madre no le gusta estar en casa
sin hacer la limpieza.
Ya quedamos, yo asumo la casa, ¿de acuerdo?
Busco a una persona para hacer el trabajo pesado,
pero yo cocino.
Claro que no siempre les va a gustar,
pero nos vamos adaptando.
Nuestro cuarto, yo lo limpio.
Tu ropa, la mando a la lavandería.
No me gusta que nadie mueva mis cosas,
así que yo limpio mi cuarto.
Sí, listo. Punto, está bien.
Y el día que tengamos una cena especial,
lo hacemos como siempre se ha hecho.
Yo no sé qué sería de mí sin ti.
Y sin ti también, Angel,
porque sé que vas a ayudar, ¿no?
Oye, ¿quieres saber una cosa?
Yo adoraba a Domingo y a Eunice,
pero no aguantaba estar con tanta etiqueta.
Doña, doña Carolina para acá,
doña Carolina para allá, no me gustaba.
Creo que me sentiría hasta con más libertad.
Yo también voy a estar con más...
libertad.
El idiota me trató
con falta de respeto, con desprecio,
y luego él me dijo que estaba loco por mí,
estaba siempre detrás.
Ten,
toma este dinero y compra piedras, ve.
Sí, ¿y la cena también?
Sí. Oye, ven, ven aquí.
Vende esto también, el celular.
¿Te quedarás sin celular?
¿Y si aparece alguna cosa, un cliente, un Book Rosa?
Ya entendí todo, Roy.
Los ejecutivos petulantes son prejuiciosos.
Nos ven y empiezan a hablar de las drogas.
Me dan ganas de ir a darle unos golpes, ¿sabes?
Y se mete con mi vida.
No servirá, no servirá.
Esta mujer le pareció horrenda.
Eso no lo entiendo, para mí eres la más linda.
También eres el más lindo para mí.
Tú no querías el Book Rosa.
Se acabó el Book Rosa.
Vende eso, está todo ahí, cielos.
[gime]
¿Y si el m--- de la agencia te llama?
Porque para mí ellos vendrán a buscarte de rodillas.
Fanny va a venir, Fanny vendrá a pedir disculpas.
¿Y cómo te va a encontrar?
Ella me encontrará, ¿Sam no me encontró?
¿Mi madre no me encontró? Sí, me encontrarán.
Compra las piedras, Roy.
Sí, sí, espera aquí que vuelvo con las piedras, ¿sí?
Ven.
Después piedras.
Espera.
Te quiero mostrar una cosa.
Lo que pediste, aquí está.
¿Tu pasaporte?
Sí, ahora dime, ¿por qué la prisa?
Aún no te puedo decir,
pero estoy seguro de que usarás ese pasaporte
mucho antes de lo que pensaste.
Cuánto misterio.
Comienza a traer ropa para acá,
así no tendrás que salir con maleta de casa,
ve trayendo un poco a la vez, ¿sí?
¿Puedo saber qué está sucediendo?
Estoy pescando un pez grande.
Espera para ver el resultado de la pesca.
Mejor ten cuidado,
mi padre conoce tu auto.
¿Tu padre los viene a visitar en la noche?
Tienes razón.
Ahora ni de día.
Ya pasó la fase de culpa
cuando me pescó siendo prostituta.
Pero tengo los ojos en él.
¿Qué estás pensando hacer?
Ya te dije,
mi padre y Angel están viviendo juntos,
ellos ya tuvieron algo,
yo dudo que no tengan algo de nuevo.
Principalmente ahora que ella y Gui se separaron.
Sí, con Gui ella estaba alejada de tu padre.
Sin él,
es muy capaz de que esté en los brazos de tu padre.
Pues sí,
voy a vigilar el depa.
Tu padre es hábil,
no se va a estar acostando con ella dentro de casa.
También creo que tienen un lugar para hacerlo...
pero conozco a mi padre.
Convencí a mi madre
de ir al peluquero con Carolina cada semana,
ellas pasan horas y horas y horas.
Estás loca.
Yo dudo que él se resista,
sabiendo que tendrá horas libres en el depa con Angel ahí.
Los tendré en la mira.
Solo no pido tu ayuda porque como dije,
él conoce tu auto,
pero tengo un amigo de la escuela que me ayudará
a hacerla de detective.
¿Qué vas a hacer?
Primero,
estar segura de las cosas.
A la próxima ida al peluquero,
voy a vigilar a mi padre y a Angel.
[gime]
[Anthony] Ma.
Anthony, ¿qué pasa?
Nunca vienes a casa a estas horas, hijo.
No pude venir antes.
Ya no tienes dinero, ¿eh?
Imagino que te comiste todo lo que te traje la última vez.
No, la comida no, tú sabes que como tan poco,
la bebida se acabó toda.
Pero ¿qué tienes en la mano?
Ah, es un perfume francés.
¿Qué? ¿Vas a salir? ¿Ahora?
No, hijo, no.
Yo...
¿Sabes qué?
Yo...
Ma.
¿Te bebiste el perfume?
No había otra cosa en casa, lo otro se acabó. Lo bebí.
Dime, yo salgo y compro whisky para ti,
no bebas más perfume. - Lo sé, es caro.
No es por el precio, ma, es porque te hace mal.
- Hijo. - Por Dios, ¿qué hago contigo?
Ay, por Dios.
- Cielos. - No puedo creerlo.
No me vengas con disculpas, Anthony.
Estás oliendo a perfume
y no es un perfume que conozca.
¿Ahora qué?
¿Conociste a una tercera persona?
¿Cómo le haces con tanta gente?
¿O tengo que sacar una cita para verte?
Es el perfume de mi madre, Fanny.
Tu madre, está bien.
Que yo sepa no eres cariñoso con tu madre.
Tuve un momento de angustia, de total desesperación.
Ese olor a perfume es el aliento de mi madre.
[Fanny] ¿Cómo dices?
Mi madre bebió un frasco de perfume francés.
Cielos.
Es la borracha más cara que conozco.
No hagas bromas, Fanny.
Es mi madre.
Disculpa.
Disculpa.
Bromé porque el caso es grave, ¿no?
Tendrás que encontrar una solución.
Ya sé lo que quieres,
que interne a mi madre en una clínica, pero no lo haré.
No lo puedo hacer.
¿Qué hago para ayudarte?
¿Yo compro un barril de vodka y echo a tu madre dentro?
No, ella prefiere whisky añejado en barriles de madera.
Anthony,
no va a haber otra solución.
¿Cómo voy a ayudar a mi madre, Fanny?
Ahora que tú estás conmigo,
yo te ayudo
a pagar una casa de reposo excelente para ella.
¿Y si sucede alguna cosa?
¿Con nosotros?
No sucederá nada.
Yo te amo, Anthony...
y nunca me voy a separar de ti.
Sí, pero pueden ocurrir tantas cosas en la vida.
[ríe]
Aquí tienes.
Una ayuda de gastos.
Fanny,
te ayudé a producir el desfile de Maurice Argent.
Merezco algo fijo por ese trabajo.
¿Tú sabes cuál es el secreto
de tener un hombre por el resto de la vida?
Es darle apenas lo que necesita en ese momento.
Si le das todo,
se escapa.
¿Aprendiste con experiencia?
Sí.
Fue lo que hice con ese viejo que me amaba.
Después de que le quité todo lo que tenía,
yo me... me fui.
Vendí las propiedades y monté la agencia.
Quien ama demasiado
sale perdiendo.
Eres muy dura, Fanny.
Te amo.
Sí, te amo. Eres...
el hombre de mi vida.
Espera.
¿Quieres que te destruya?
- ¿Eh? - [Fanny ríe]
Te voy a destruir.
Voy en mi auto y tú con mi chofer.
Sí.
Creo que resultará que tu madre se encargue del apartamento.
Con que ella no se sienta presionada...
Sabes que le gusta encargarse de la casa, ¿no?
Señor Alexander,
¿podemos hablar?
¿Qué pasa, Raulito?
Sé que despidió a Eunice y a Domingo.
Yo también sé cosas,
pero nunca abriré la boca para decir una palabra.
Deberías estar en la calle
por hablar así conmigo, lo sabes, ¿no?
Tengo mujer y un hijo que criar, señor.
El empleo está difícil.
Por amor de Dios,
no me despida.
No lo despidas, es buen empleado.
Ya levántate, no soy santo para que te arrodilles.
Llévala a la escuela,
después quédate a disposición de Carolina sin hablar.
Soy ciego, sordo y mudo.
Sí, pues vamos a la escuela, ¿sí?
Tienes suerte, a ella le agradas mucho.
Gui, ¿qué pasó?
No quiero conflictos con Patricia.
Lo sé, pero necesito hablar contigo
hoy después de clases. Ve a mi depa.
Ni aunque estuviera loca.
Tengo fotos después de aquí
y tengo que pasar a la agencia.
Hay un café cerca de la agencia, ¿no?
Te encuentro ahí, promete que irás.
Sí.
[reportero] Clínica millonaria hacia abortos.
La policía acaba de descubrir una clínica clandestina
que realizaba abortos en un barrio rico de Sao Paulo.
Después de la muerte de una joven de 20 años,
fue preso el propietario de la clínica,
el médico ginecólogo Everardo Ramírez de 45 años
y con 18 años en la medicina. - Por Dios.
[reportero] A través de denuncias,
la policía ya estaba investigando el caso
y con la muerte de la paciente llegaron a la clínica.
El médico ofrecía abortos
a través de un consultorio particular
donde no levantaba sospechas
y encaminaba a las pacientes a esta clínica clandestina
donde realizaba el procedimiento.
Establecido como crimen por el código penal,
el aborto es permitido en el país
en únicamente tres condiciones. - No es posible.
¿Gui?
¿Qué vas a tomar, Angel?
Un capuchino.
Dos capuchinos.
Gui, no sé qué vine a hacer aquí,
porque ahora estás con Pati.
Angel, por lo menos tengo derecho de hablar contigo.
Sí.
Lo importante es que vine, ¿no?
Pero ¿qué tienes que hablar conmigo?
Angel, para mí...
es difícil.
- ¿Es difícil qué? - Vivir sin ti.
Cuando te veo, mi corazón brinca.
Me haces falta.
Tus besos, tu cuerpo,
me haces falta, lo juro. - [ríe]
Oye, Gui...
¿estás queriendo decir que
aún te quieres casar conmigo?
¿Es eso?
- Ay, no logro creerlo. - No, calma.
No dije casarnos.
¿No?
Yo dije que me hace falta tu cuerpo,
tu piel, tú.
Dime, ¿cuánto me cobras por salir conmigo?
- ¿Qué? - Sé prostituta conmigo.
Yo soy rico, te pago.
- Respétame. - Tranquila.
Suéltame.
Lo has hecho con tantos, ¿qué diferencia hay?
Sabes que lo hice... Suéltame.
Sabes que lo hice por mi abuela.
Iba a perder el apartamento.
Yo no iba a tener donde vivir.
Mi madre no ganaba dinero y la culpa es tuya, Guillermo.
- ¿Ahora yo soy culpable? - Sí.
Tú fuiste el primer hombre en mi vida.
Yo me enamoré de ti, Guillermo.
Nos acostamos
y dijiste que fue insignificante.
Me sentí muy decepcionada
y me quedé muy triste por ti. - Angel, yo...
Guillermo, escucha.
Vine aquí
creyendo que me pedirías que volviera contigo.
Solo me humillaste.
No me busques nunca.
Igor, por favor, yo sé que no quieres hablar conmigo,
pero necesito hablar con alguien.
Estoy impresionada
por la noticia que acabo de saber.
Está bien, vamos a comer algo en la cafetería.
Estoy en shock.
El médico que me hizo la intervención fue preso.
Una muchacha de 20 años murió en su clínica.
Por Dios del cielo, Pia.
- Ve el riesgo que corriste. - Lo sé.
- Pude haber sido yo, ¿o no? - Pues sí, claro que sí.
Lo hice por culpa de Alex.
Ay, Igor.
A veces creo que Alex se merece lo peor.
Yo también lo creo.
Él manda y desmanda en los otros porque tiene mucho dinero.
Piensa que es el rey.
Oye, Pía, siempre quise tener un hijo
y si no lo tengo, es porque tú obedeciste a Alex.
Ay, lo sé, lo sé.
Estoy muy mal.
No me culpes más por eso.
Estoy muy mal realmente.
Está bien.
Se acabó, lo sé.
Ven a cenar a casa hoy.
Ven.
Necesito a alguien para desahogarme.
Está bien.
Sí voy.
Pero solo para hablar.
Claro.
Solo para hablar.
Angel.
¡Qué sorpresa!
Eh, ¿qué carita es esa?
¿Sucedió alguna cosa fea hoy
allá en las fotos del lanzamiento
de la campaña de la nieve? - No.
Salió todo estupendo.
Necesitaba a alguien para desahogarme.
Siéntate. Ven aquí.
¿Qué te sucedió, eh?
Fanny, ¿me respondes una cosa?
¿Es posible amar a dos personas al mismo tiempo?
Puede ser que sí, puede ser que no.
¿Qué pasó?
Yo estuve con Gui.
Creí que él quería volver.
Pero él me humilló.
Yo quería a Gui porque con él estaba segura
de que iba a construir una familia,
que iba a ser feliz.
Pero está Alex.
Ah.
Alex.
Estoy teniendo sexo con Alex, Fanny.
Estoy aquí para oírte.
Alex, estoy en una situación difícil,
complicada.
¿Qué pasó, Carolina?
Necesito un abogado penalista.
Sí, ¿pero qué hiciste?
No, no, nada, pero...
Es ese médico que me ayudó cuando llegué a Sao Paulo.
Bueno, en fin.
Yo no creo correcto lo que hizo.
Tal vez tampoco estés de acuerdo,
pero él es culpable.
Uno debe saber agradecer el bien que uno recibió.
Sí, te conseguiré un abogado, solo dame el nombre del médico
y él te llamará para decirte dónde se encontrarán.
Qué bueno es poder contar con tu ayuda.
Él siempre te amó mucho.
Pero me resistí mucho tiempo.
Hasta cuando él...
hasta cuando él llegó conmigo
y dijo que dejaría a mi madre para estar lejos de mí.
Que no aguantaba más estar en el mismo lugar que yo
y no estar conmigo.
¿Y tú?
Yo adoro a Alex.
Pero también adoro a mi madre.
Me estoy sintiendo muy culpable, Fanny.
Lo importante
es que tu madre no lo descubra.
Es lo que me da miedo.
¿Y querías casarte con Gui?
Es lo que te dije.
Con Gui yo creí que iba a construir una familia.
Hay un sentimiento dentro de mí que...
que me dice que iba a ser muy feliz con él.
Sin secretos.
- Mi amor. - Sin culpa.
Sin miedo.
Sin dolor.
Gui no quiere estar contigo.
Alex te ama.
Quédate con Alex.
¿Hasta cuándo?
Angel.
La vida da tantas vueltas.
Quédate con él.
Pero te daré un consejo.
Saca de él todo lo que puedas.
Quítale todas sus propiedades.
- Piensa en tu futuro. - No.
No, no quiero.
Él me ha dado muchas cosas, Fanny.
No estoy con Alex por dinero.
Yo amo a Alex.
Piensa en tu madre.
Y si se separa de ella cuando tú te canses de él...
van a necesitar dinero.
O si él se cansa de mí, ¿no?
Él nunca se cansará de ti.
Nunca he visto a un hombre tan enamorado en mi vida.
No pienses en el mañana.
Piensa en el hoy.
Piensa también en cuánto a Alex es importante para ti.
Y oye...
nunca sufras con anticipación.
Gracias, Fanny.
Como dice mi madre,
eres una santa.
[ríe]
Ay, yo hasta quisiera ser mejor de lo que soy.
Pero santa no quiero ser, no.
Gracias.
- Adiós. - Adiós.
¿Alex?
[abogado] Va a ser difícil reducir la pena.
Será condenado.
La joven murió en su clínica clandestina.
Ya lo sé.
Yo voy a intentar buscar algunas alternativas.
Usted sabe lo que hizo.
Sí,
yo tengo toda la conciencia de lo que hice.
¿Yo podría...
hablar un instante con Carolina?
Bueno, los dejo solos.
Carolina.
¿Por qué estás haciendo esto por mí?
Tú fuiste bueno conmigo.
Estoy en contra del aborto.
Por Dios del cielo, nunca... nunca lo imaginé.
Soy muy boba, no... no me di cuenta.
Las pacientes eran encaminadas a la clínica.
Yo... Se me hacía raro porque...
muchas clientas jóvenes iban a su primera consulta
y no volvían.
Llegué a buscar su historial, pero...
Yo los borraba.
Los borraba siempre.
No dejaba pista.
Pues tampoco quería que lo supieras.
¿Comprendes?
Estoy sorprendida.
Tú eres un hombre bueno.
¿Cómo hiciste eso?
Yo era un médico joven.
Apareció una oportunidad y después otra y otra.
Monté la clínica.
Las mujeres en esa situación necesitan ayuda.
Y era dinero, así que...
Esa muchacha murió en tus manos.
No.
Los accidentes suceden a pesar de tener todos los cuidados.
Yo no te quería decepcionar, Carolina.
¿Me perdonas?
Quien te tiene que perdonar es Dios.
Yo traje un abogado aquí para... para agradecerte.
La mayoría de las personas que ayudé
ahora me darán la espalda.
Pero tú no.
Tú tienes buen corazón.
Yo no podré volver aquí muchas veces.
Gracias por el abogado, pero yo insisto en pagarlo.
Yo tengo dinero.
No quiero nada de tu marido.
Me siento feliz de poderte ayudar un poco.
Carolina, tú eres una...
buena persona.
Hay una cosa que yo...
yo nunca pude decirte por discreción médica,
pero ahora que perderé la cédula,
tampoco necesito respetar eso.
¿Qué pasó?
¿Recuerdas cuando tu hija se fue a atender conmigo?
Sí.
Ella acababa de perder la virginidad.
Carolina, no lo puedo...
asegurar al 100 %, pero...
ella no acababa de perder la virginidad.
¿Cómo dices?
Un médico lo percibe, Carolina.
Una chica que acaba de perder la virginidad es tímida.
Mi intuición dice que tu hija ya no era...
virgen hace mucho tiempo.
No, ella me lo contó.
Eso acababa de suceder, me lo dijo.
- Carolina... - No, no, no, no, yo no iba,
no iba, pero... yo lo iba a percibir.
Tú no percibiste que tu primer marido...
tenía otra familia.
No viste que yo...
hacía abortos.
Carolina, tú crees demasiado...
en la bondad humana.
¿Crees que mi hija me mintió esta vez?
- Hola, ma. - Hola, hija.
Escucha...
debo hablar contigo.
Sí, solo voy a mi cuarto.
- Rápido, ¿sí? - Es mejor que sea ahí mismo...
y con la puerta cerrada.
¿Qué es eso tan importante que tienes que hablar conmigo?
Hija,
yo fui a visitar al doctor Everardo.
Él está preso porque tenía una clínica clandestina.
Bueno,
a pesar de no estar de acuerdo con lo que hacía,
yo fui a apoyarlo.
Él me ayudó mucho cuando llegamos a Sao Paulo.
¿Y dónde yo entro en esa historia?
Hija mía, él dijo que cuando te examinó
percibió que tú no eras virgen hace tiempo.
Tú me mentiste, hija mía.
¿Con quién salías?
[suena "Angel" de Massive Attack]
Sigo en shock hasta ahora con esa historia.
El médico que me hizo la intervención fue preso.
Esa muchacha que murió en su clínica
pude haber sido yo.
Estás viva.
Es lo que importa.
Es difícil estar sin ti.
Duerme aquí hoy.
Gui, ese noviecito de Angel
está acechándola.
Vaya, es eso.
Pero ella no volvió con él.
Fue un imbécil.
Le ofreció dinero.
Ese imbécil se merece una buena lección.
[suena "Angel" de Massive Attack]
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