All language subtitles for Song Without End Charles Vidor & George Cukor, (1960)

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Original subtitles

SUE�O DE AMOR

Marie.

�Crees que podr�as parar con eso un rato para escuchar esto?

S�, querido.

�Marie?

Estoy escuchando

Tiene una cualidad religiosa...

�Por lo tanto no es bueno!

Bueno, t� sabes lo que siento al respecto.

S�, s� lo que sientes al respecto.

�A qu� objetas, a la m�sica o a la iglesia?

Oh, Franz...

No seamos �ngel y demonio entre nosotros.

T� tienes tus creencias y yo tengo las m�as.

- �Y las creencias de los ni�os? - �De verdad te importa?

S�, me importa. Me importa mucho.

Quiero que ellos tengan el consuelo de su fe.

�Qu� consuelo te ha tra�do a ti?

Bueno, intentar� hacerlos entender, Franz.

Mientras ellos deben creer en todas las virtudes,

a ti y a m� se nos hace f�cil vivir en adulterio.

Oh, perd�name Franz. S� que estas preocupado con tus obras,

pero llegar�, querido, llegar�.

S�, ya s� que lo dijiste antes.

Liszt, �d�nde est�?

�Franz?

�Qui�n est� ah�?

Ja, ja.

�George! �Chopin!

Y me parece reconocer a ese gordo detr�s de ustedes.

Maestro, vuestro devoto representante.

Mi ex-representante.

Bueno, suban, suban. Todos ustedes.

�No te hab�as peleado con esa gente?

Esa gente son Chopin, George, Potin. Ellos son mis amigos.

�Qu� pretendes que haga, cerrarles la puerta en la cara?

No veo por qu� no.

Marie, s� razonable.

Pero lo soy. Es mi vicio.

Me parece razonable que como dejamos Par�s

para huir de tus amigos...

No s�lo de mis amigos.

Tu marido tuvo algo que ver tambi�n.

�George!

�Franz!

�C�mo te va?

Oh, qu� bueno verte.

�D�nde estabas escondido?

En la monta�a.

Vamos, qu�tate el abrigo.

Wilma, Marie estar� encantada de verte.

Maestro. Oh, querido.

No para ti, profesor, no para ti.

Oh, bienvenido a Alemania, monsieur.

Madame.

Oh, condesa, encantado.

Realmente encantado.

Querida, estoy tan feliz de conocerla.

No tiene idea de la sensaci�n que caus� cuando abandon� Par�s.

Durante un mes entero estuvo saliendo en todos los peri�dicos.

�Oh, de veras?

"Liszt se fuga con la condesa".

Me dije que deb�a ver a esta Marie D'Agult de cerca.

Es usted encantadora.

Gracias, madame.

Parece que es la �nica virtud que Par�s me dej�.

Si�ntense, si�ntense.

Parecemos una escena de una mala �pera.

Ponte c�moda, George. Frederic, t� si�ntate aqu�.

Frederick, cu�ntame las noticias.

Cu�ntame las noticias. S�lo he o�do hablar en 18 meses del castillo de Scrooch.

Maestro, Par�s tiene un nuevo �dolo, Talberg.

�Qu�?

Un le�n sobre los escenarios de concierto.

Siempre ruge.

�No es verdad, Chopin?

El pianista m�s grande, dicen ellos, desde Liszt.

Desde Liszt... eso es muy gracioso, Potin.

�Cu�ndo me enterraron?

Ah, maestro, usted se enterr� a s� mismo.

Ese es mi hijo, Daniel. Es el gran cr�tico de mi m�sica.

Y tiene raz�n tambi�n.

Su ni�era est� con �l.

Frederick.

�Lo ves? Tu m�sica le encanta, Frederick.

He estado mirando esta bella campi�a, y tratando de imaginar su vida aqu�.

Nosotros vivimos en forma simple, madame.

La vida donde sea no puede ser simple con Franz Liszt.

Dios no lo hizo simple.

Se lo digo a todos.

Ya veo.

�Y qu� har� usted si Liszt se va de gira otra vez?

Yo no creo que Franz haga m�s giras, madame.

Liszt es el mejor pianista de nuestro tiempo,

no puede retirarse en este momento de su carrera.

�l tiene una gran carrera que le espera.

�Como qu�?

Como compositor.

D�jeme hacerle una peque�a advertencia.

Somos lo que somos.

Es desastroso tratar de que un hombre se haga

lo que nunca ha intentado ser.

�Piensa usted, madame,

que yo dej� la seguridad de un matrimonio, mi vida en Par�s,

da�� mi reputaci�n, el futuro de mis hijos

por causa de un pianista?

�Pianista?

Desde que estamos aqu�,

�l ha escrito sus primeras composiciones serias.

�Puede Par�s rescatar el tiempo que �l ha pasado all�?

Bueno, ciertamente lo disfrut�.

No estamos aqu�, madame, para divertirnos.

Ojal� pudiera tocar mi m�sica tan bien...

Sin duda, querido, podr�s tocar igual de bien.

S�, por supuesto.

Potin, Potin. D�game...

�Qu� tan bueno es este tipo Talberg?

�Magn�fico! De acuerdo a los cr�ticos.

�Cu�ndo... cu�ndo es el pr�ximo concierto?

El quince, en Par�s.

Har� una actuaci�n solista.

Maestro, si usted volviera...

Quiero beber. Vamos todos a beber.

Bebamos y bebamos hasta que canten los �ngeles.

�Maravillosa idea!

�Potin! �Potin! �Qu� dir�as t� si

yo diera un recital en la misma noche, la misma noche,

que Talberg en el Conservatorio de enfrente?

Dir�a que est� borracho.

Creo que tiene raz�n, mi gordo amigo.

�l tiene raz�n.

Vamos por m�s vino.

�C�mo que no puedo encargarme de �l? Puedo hacerlo cuando quiera.

�Franz! �Franz!

Opera los fuelles, Potin.

�Franz!

�Basta!

�Franz!

Son m�s de las cuatro. Est�s despertando a todo el pueblo.

Espero que encuentres esto muy entretenido.

Tal vez ahora nos dejar�s tranquilos.

�Vienes a casa, Franz?

Potin, arregla ese recital para m�.

Claro, Maestro, claro.

Y... que sea en la misma noche que Talberg.

�La misma noche?

Lo discutiremos ma�ana.

El se�or Franz no est� siendo �l mismo.

Al contrario, Marie, estoy siendo muy yo mismo.

La misma noche.

�Qu� sucedi�?

Mot�n.

Yo no me rindo tan f�cil, Madam.

Repleto, maestro, repleto. Como en los d�as de antes.

Damas y caballeros,

s�lo puedo decir

que Franz Liszt ha regresado a Par�s.

Mi concierto ha sido cancelado.

Se les devolver� su dinero.

No soy capaz de resistirme a decir...

- Te lo dije. - Esto es absurdo.

Creo que deber�amos escuchar a monsieur Liszt

como Philip ha sugerido.

Maestro, a�n el gigante. A�n el conquistador.

A�n el m�s magn�fico.

Naturalmente, Potin, naturalmente.

Maestro, su fan aqu�,

Kovnoski, desea presentarle a sus distinguidos invitados.

Encantado. Ll�valos a mi camerino.

De inmediato, maestro.

Philip, me alegra tanto verte de nuevo.

Y a m� me alegra tanto verte... de nuevo entre los vivos.

Franz Liszt,

dos amigos que quieren darte sus felicitaciones.

Su alteza, el Pr�ncipe Nicol�s y

la princesa Carolina Sayn-Wittgenstein.

Extraordinaria actuaci�n, Liszt.

Usted debe tocar para nosotros alg�n dia.

Ser� un honor, su alteza.

El Pr�ncipe Nicol�s es el ayudante de campo del zar.

Lo arreglar�.

Usted es h�ngaro, creo.

S�, lo soy.

Lo sentimos tanto por su pueblo, sufrieron tanto este invierno.

Qu� desastre.

S�, madame. Me apena profundamente lo de mis compatriotas.

Monsieur Liszt est� ansioso por dar un concierto ben�fico para ellos, Alteza.

En Viena, tal vez.

Bueno, usted toca tan bien, Liszt.

Seguramente el zar disfrutar� escuch�ndolo.

Monsieur Liszt, tal vez lo veamos en Viena.

Estaremos all� para la temporada de �pera.

Ser� el mayor de los placeres, madame.

Saluda a la condesa, Franz.

�De qu� desastre estaba ella hablando?

El desborde del Danubio. Es tan catastr�fico.

Una funci�n en la �pera para un peque�o recital ben�fico,

hay dos en Viena que podr�an ser.

- �D�nde est� mi madre? - Le dije que se fue, maestro.

Debemos considerar la posibilidad de una gira austr�aca.

Toda la nobleza estar� all�.

�Madre! �Madre! �D�nde est�s?

Aqu�, Franz.

- Regresaste. - Te estaba esperando.

Estabas con toda esa gente.

Con un pr�ncipe, madre. Un pr�ncipe ruso.

Me pidieron que toque para el zar.

�Ese es un gran honor!

Para el zar.

Franz.

�Fui bueno esta noche?

T� eres siempre bueno.

Ten�a que mostrarles...

�Se lo ten�a que mostrar esta noche!

Estuve alejado demasiado tiempo.

�A qui�n m�s le estabas mostrando?

T� me conoces mejor que nadie, �verdad?

Era la princesa Sayn-Wittgenstein.

Oh, estaba siendo amable. Es una mujer hermosa,

con un gran conocimiento de m�sica cl�sica.

Est� casada con el pr�ncipe.

Igual que Marie. Ella tambi�n est� casada.

Los ni�os te env�an su amor.

No paran de preguntar cu�ndo ir� a verlos su abuela.

Creo que los ver� la semana entrante.

Oh, maravilloso.

�Estar�s all�?

Puedo tener que tocar en Viena en un concierto ben�fico.

Hubo terribles inundaciones en Hungr�a.

�Esa princesa estar� en Viena?

Voy a Viena a ayudar gente.

Se est�n muriendo de hambre. Poblados enteros han sido barridos.

Si puedo ayudar, debo hacerlo.

�Entonces d�nde ir�s?

Bien, se habl� de una gira austr�aca.

�Y a qui�n ayudar�s all�?

A m�. Y a Marie, y a mis hijos.

Siempre hice giras como esta.

Y siempre regres� con Marie y mis hijos.

Sabes que nunca los herir�a.

Con Marie al menos tu vida es ordenada.

�Pero no lo suficiente!

�Qu� puede ser suficiente para ti?

T� podr�as dec�rmelo.

Deja de desperdiciarte, Franz. Te est�s burlando de Dios.

No. Nunca har�a eso, nunca lo har�a.

Te conozco, Franz.

En el concierto

le dije a la gente que estaba cerca de m� que t� eras mi hijo.

Bien, yo tambi�n le dije a la gente que t� eras mi madre.

Lo intento. Lo intento. �Lo intento!

Pero es dif�cil ser bueno o malo.

Soy mitad gitano, mitad cura.

Cuando estoy solo, quiero el mundo.

Cuando tengo el mundo, deseo la paz y la reclusi�n del monasterio.

Estoy en guerra. Estoy en guerra conmigo mismo.

Madre,...

reza esta noche.

�Por qu� debo rezar, Franz?

Reza por tu hijo.

El sufrimiento que las desastrosas inundaciones del Danubio

han causado a mi pueblo

me ha tocado profundamente, Marie,

me ha conmovido profundamente.

�Potin, mi representante eternamente devoto, ha arreglado un concierto de caridad!

Espera un minuto.

La princesa Sayn-Wittgenstein, que asisti� a mi recital...

No. No. Digamos...

El pr�ncipe y la princesa Sayn-Wittgenstein,

que asistieron a mi recital...

me han persuadido de dar

un concierto de caridad en Viena

a beneficio de las v�ctimas de las inundaciones.

Y me temo que no puedo hacer esto por mi desgraciado pueblo.

Por favor cr�eme, Marie,

pienso frecuentemente en ti y los ni�os.

Maestro, recaudamos 15.576 libras.

Env�a mi parte a la condesa.

Hey, Liszt,

lo interrumpo, pero trataron de impedir que lo vea.

Mi m�sica los asusta.

Nadie quiere o�rla. Voy de puerta en puerta, como un mendigo.

Lo siento mucho.

Usted nunca ha escuchado una m�sica como la m�a.

Yo he creado una forma.

S�, estoy seguro.

Mire. Esta es mi �ltima obra, una �pera.

Le pido que la produzca.

Usted tiene poder, influencia.

Tambi�n tengo un hu�sped importante, monsieur.

Wagner, Richard Wagner.

Nada es m�s importante.

�Por qu� no ve a mi representante? �l es un hombre amable.

Est� all�.

D�gale que yo lo envi�.

Se�ores, Franz Liszt.

Usted tiene un gran don, se�or Liszt.

Su majestad, es el m�ximo honor.

Las desgraciadas v�ctimas de las inundaciones lo bendecir�n por esto.

Estoy profundamente agradecido por la presencia de su majestad esta noche.

A�n estoy fascinada, monsieur.

Tal vez sea porque su gracioso coraz�n

est� abierto a mi m�sica, madame.

Usted debe tocar para nosotros en St. Petersburg.

No puedo permitir que prive a la corte imperial

de la oportunidad de ver cu�n... mago es usted.

Recibir� una invitaci�n oficial.

- Me temo que... - Es una orden, monsieur Liszt.

Si es una orden suya, madame,

estoy encantado de obedecerla.

Ten cuidado, Franz.

Recuerda. Rusia venci� incluso...

al gran Napole�n.

Napole�n no tocaba el piano.

Hermoso, hermoso.

Puedo escuchar cada nota.

Los rusos te amar�n.

El zar puede otorgarte una condecoraci�n.

La Orden del �guila Blanca. La Cruz de San Andr�s.

La jarretera de Lady Caroline.

S�rvase esperar a su majestad imperial.

D�nde est� ese hombre imposible.

Mi hermano nunca aprender�

que los artistas tienen tando derecho a la consideraci�n como un rey.

Podr�amos ahorrar toda la m�sica al rey.

Tener m�s contemplaciones en esto, �ser�a correcto?

No hay otra respuesta. Siempre es adecuado

que los profesores y los estudiantes usen uniforme.

Ellos desean que los esperemos un d�a m�s.

Nosotros no queremos esperar un d�a m�s.

Si�ntense, hermanas.

�Es este el h�ngaro?

Franz Liszt.

Su alteza me disculpar� por interrumpir la real conversaci�n.

�Qu� le pasa a este hombre?

�Llamen a mi representante!

�D�nme mi toga! �D�nme mi toga!

Monsieur Liszt.

Ni siquiera un zar de Rusia debe tratar a un artista como un pat�n.

Su comportamiento fue imperdonable,

pero estoy segura de que no tuvo la intenci�n.

Supongo que es dif�cil ser todopoderoso y educado.

Obviamente est� fuera de las posibilidades de su imperial majestad.

Perd�neme,

yo soy el maleducado, he olvidado

decirle cu�n feliz estoy de verla de nuevo, madame.

Muy feliz.

Gracias, monsieur Liszt.

Y ahora, tal vez, usted va a superar nuestros deseos e inconsciencia.

He estado esperando tanto poder escucharlo otra vez.

Espero que no haya olvidado

la primera vez que lo escuch� tocar... en Par�s.

Lo recuerdo muy bien, madame.

Para m� es un recuerdo atesorado.

Y luego en Viena.

Por favor, toque para m� una vez m�s.

Ese es el �nico motivo de mi viaje a Rusia.

Ahora sigamos adelante.

�Ir� a Kiev? Tengo mi propiedad cerca de all�.

Liszt.

No lo considere una invitaci�n. Su majestad imperial est� esperando.

Su deseo es una orden para m�, madame.

Escucha, hermana, yo...

Quisiera tener un hombre como ese en mi casa,

para dirigir la m�sica en mi corte.

�Es Liszt...?

Mi gira por Rusia...

Mi gira por Rusia ha sido fabulosa.

�Fabulosa!

Y...

Potin, mi eternamente devoto representante,

ha arreglado una serie de importantes recitales,

los que necesariamente...

me tendr�n alejado de ti

por un tiempo considerable.

Mi gira comienza en...

�Bruselas, Ber...?

Berlin, Bruselas, Viena, Roma, Sud...

S�, s�, lo s�.

- �Pero d�nde comienza? - En Dresde, maestro.

En Dresde.

As�mate a la ventana. Hazlos felices.

Muy... bien.

Son como dragones cubiertos con sangre, y cada noche hay que matarlos.

A la noche siguiente vuelven otra vez escupiendo fuego.

Deber� matarlos de nuevo.

Pero tambi�n los amas, �no es verdad, Franz?

�O es que no puedes vivir sin ellos?

Marie, qu� bueno verte otra vez.

Yo... estar� en mi cuarto, maestro.

Algunos contratos para revisar.

No pareces sorprendido de verme.

De alg�n modo te esperaba,

pero me sorprende el modo en que viniste.

Sin avisarme, en plena noche.

Es inusual en ti.

Si te dec�a que llegaba, ibas a arregl�rtelas para no verme.

No es verdad.

Habr�as hallado una excusa.

Todos los recitales de piano. Una actuaci�n obligatoria.

Nada inveros�mil.

Simplemente conveniente.

Ya veo, viniste a darme una lista de mis faltas, �eh?

Vine a preguntarte si sabes lo que est�s haciendo.

Estoy dando conciertos para ganar dinero para ti y los ni�os.

�Eso es todo?

�Es parte de mi vida!

La parte que me enferma.

El modo en que corres a la puerta, como un ni�o hacia una golosina.

No puedo mentir, no puedo mentir... Me gusta actuar.

Te gusta lo que es f�cil para ti.

- �F�cil! - �Para ti!

�F�cil! �Dices que es f�cil!

�Sentarse en ese piano!

Con ese p�blico apretuj�ndome, esperando, esper�ndome.

Esperando all�. �Examin�ndome! �Desafi�ndome!

Como una mujer que desea que la hagas sentir,

y... est� lista para abandonarte si no lo logras.

Antes lo llamaste "drag�n".

�Las mujeres son dragones para ti?

No lo s�.

�Lo soy?

Es suficiente, Marie.

�C�mo est�n los ni�os? �Est�n bien?

S�. Te extra�an.

Yo tambi�n los extra�o.

�Daniel ya se recuper�?

Est� casi siempre en cama.

Me hace leerle la carta que le enviaste todas las noches.

Le escribir� de nuevo ma�ana.

Cada vez que lo veo, te veo a ti.

Te veo en todos.

Y en todas partes.

En el piano, tocando,

viniendo a m�... exhausto.

Refugi�ndote en mis brazos.

Franz, regresa a m�.

�Acaso te he abandonado alguna vez, Marie?

Hay una isla en el Rhin,

llamada Nonerette.

Tiene un peque�o convento y unas caba�as .

El pr�ximo verano... la visitaremos.

Oh, Franz, yo te doy tanto.

Siempre lo logras, �no?

�Siempre te las arreglas para record�rmelo! �Siempre!

Es incre�ble c�mo no te deja olvidar, nunca,

los sacrificios que ella ha hecho por ti.

El precio que ella te hace pagar por ello.

Capital e inter�s.

Nunca te ped� que pagues por nada.

�Pero lo pagar�! �Lo pagar�!

�De alg�n modo debo pagar!

Pero ser� mi deuda. Mi deuda, no la tuya.

Y la pagar� con culpa, con tedio,

y asco por m� mismo.

�Franz! �Franz, no te vayas!

Debo salir.

�Regresar�s?

S�, regresar�.

�Pronto?

Gracias, caballeros.

Continuaremos en 10 minutos.

Debe mirarme en el multiestrato.

�Bravo, bravo, magn�fico!

Nunca escuch� m�sica como esa antes en toda mi vida.

�Es revolucionaria! Especialmente el uso de los cornos.

Mi admiraci�n, caballero.

Soy Liszt.

Lo lamento, he sido muy grosero. S� exactamente

qu� dif�cil es cuando me interrumpen a m�.

�Nos hemos visto antes?

S�. Una vez le ped� que leyera esta partitura

que ahora le parece tan magn�fico.

Usted no tuvo tiempo

estaba demasiado embriagado de aplausos.

Lo lamento.

Lo lamento de todo coraz�n. Siempre, siempre hago lo mismo.

Pero si hay algo que pueda hacer, cualquier cosa.

Si yo escribiera algo para piano que requiera gran habilidad t�cnica,

puedo envi�rsela.

Al fin en casa.

�D�nde est� la condesa?

Regres� a Alemania hace dos horas.

Eso es lo que quer�as, �no?

Me conoces demasiado bien.

Del todo. Hemos estado juntos por a�os.

S�. Eres a�n la �nica persona que no odio.

�Puedo saber por qu�?

Porque tu amistad es firme.

Se basa en un s�lido cimiento.

Dinero.

Me interesan otras cosas aparte del dinero.

Bien, entonces saldr�s herido, Potin.

Y probablemente por m�.

Est�s deprimido porque vino la condesa.

Te sentir�s mejor cuando vayamos a Weimar.

Aqu� est�n los contratos.

Tocar�s para la gran duquesa all�,

para la gran duquesa, la hermana del zar.

Le gustas mucho.

Bueno, soy encantador.

Dile a la gran duquesa que no estoy tocando para ti.

Para la organizaci�n es lo mismo.

No voy a seguir con esta gira.

�Ni siquiera vas a tocar aqu�?

No voy a tocar en ninguna parte.

Estoy cansado de actuar.

La princesa Sayn-Wittgenstein estar� muy desilusionada.

Est� viviendo en Kiev, como sabes.

Escuch� que la pobre mujer tiene realmente su vida negada.

Es muy infeliz con su marido.

Ellos no han vivido realmente juntos por a�os.

La princesa es una hermosa mujer.

Potin, eres un malvado.

Debes ser el diablo.

Bueno, bueno, haz los arreglos. Salimos ma�ana.

- �Hacia Weimar? - No, hacia Kiev.

Un triunfo, Maestro.

�Tremendo!

La princesa se retir� antes de que terminara.

Una oferta, Maestro.

200 rublos de oro para que usted toque en la catedral ma�ana.

Sabes perfectamente que no acepto dinero por tocar en la iglesia.

Maestro, en la catedral.

Ser� una gran promoci�n.

El anuncio ser� igual de grande si toco por nada.

D�nalos a caridad.

Todo, Potin.

Oh, gracias por tocar para mi gente hoy.

El dinero. �Fue usted!

Quiero que todo el mundo comparta mi deleite de o�rlo.

Todos excepto su marido.

Mi marido sali� para San Petersburgo.

�Cu�ndo es su pr�ximo concierto?

En el dormitorio de su alteza.

Ahora t�queme algo suyo.

Despu�s de ir a la cama.

No, por favor.

�A su marido le gusta la m�sica?

No. Nicol�s prefiere cazar.

El pr�ncipe es muy insensible.

Creo que usted comete el pecado de orgullo, monsieur.

Entre los otros que cometo.

�No tiene virtudes?

Oh, todav�a no ataqu� a una mujer ni pate� a un caballo.

Haga eso de nuevo.

�Qu�, monsieur?

R�ase.

Me imagino que esta casa no debe o�r ese sonido con frecuencia.

Mi vida no es importante. La suya s�.

Usted tiene un don.

Un don divino.

Del cual he abusado.

Del cual duda.

�Por eso es que ya no escribe m�sica?

Necesito el dinero.

- �Dinero? - S�, madame, dinero.

Desgraciadamente no pude elegir a mis padres.

Ellos se olvidaron de prove�rmelo.

Ahora est� molesto.

S�lo discuto asuntos de dinero con mi representante,

y de m�sica con mi editor.

�Y con las mujeres?

�Para discutir qu� est�n mejor calificadas?

El amor.

S�, el amor, madame.

He viajado a trav�s de media Europa en una carroza muy inc�moda.

Ahora par�.

En mi destino.

No toco para el zar de Rusia.

Ni para las v�ctimas de la inundaci�n del Danubio.

Desde Viena, toqu� para una mujer.

La mujer sola en un gran sal�n.

Cada vez que levanto la vista del teclado,

todo lo que veo son las luces en sus ojos.

Atenuando las l�mparas.

Y cuando termino de tocar,

el �nico aplauso que escucho...

es el suyo.

Caroline. Caroline.

Por favor.

Le pido disculpas, madame.

�Por qu� no suena su campana y hace que el sirviente me saque fuera?

No quiero que Franz Liszt se encandile con mujeres y se bambolee en un escenario.

Perd�n, recordar� no encandilarme la pr�xima vez que d� un concierto.

Franz.

En lo que yo creo, conf�o.

Nunca vi el rostro de Dios, pero creo en �l.

Su fe es encomiable, madame.

Y yo creo en usted tambi�n.

- �En Dios y en Franz Liszt? - S�.

Dios no le fallar�, madame. Yo, s�.

No lo creo.

Yo... tocar� en Odessa.

�Estar� usted all�?

Si usted desea que est�.

Usted ver� un ejecutante.

Pero si su fe es muy fuerte,

podr�a ver algo m�s.

Damas y caballeros de Odessa,

ese �ltimo bis ha marcado mi final como concertista de piano.

Mi carrera p�blica...

termina...

esta noche.

D�gale al pianista que queremos hablar con �l.

En seguida, Alteza.

�Maestro, qu� has hecho?

Sobrevivir�s, Potin.

- Hay otros pianistas. - Pero s�lo hay un Liszt.

Y honestamente s�lo hay un Liszt.

No dos.

Monsieur, su alteza desea su presencia.

�l desea a Liszt... Bueno, ir�.

�Usted tiene algo que decirme?

Tengo curiosidad por saber qu� lleva a un hombre a abandonar una carrera

cuando a�n es lo bastante joven para disfrutar tantas de sus...

llam�mosles ventajas.

Oh, Nicholas.

Si usted de veras tiene curiosidad, su alteza,

se lo dir�.

Pero si el motivo de su pregunta es hacerme ver como inferior,

s�lo le dir� que no es de su incumbencia.

Nosotros no peleamos con gitanos,

los azotamos y los enviamos a las minas.

Monsieur Liszt, disculpar� la rudeza de mi esposo.

Y yo acepto con alegr�a su decisi�n.

En mi decisi�n

usted es el instrumento del cielo.

Por favor d�jenos.

No ten�a idea, Caroline,

de que durante mi estancia en San Petersburgo

t� fuiste el instrumento del cielo.

Pensaba que estabas sirviendo a una causa m�s terrenal.

Tengo que decirte algo, Nicholas.

�Est�s enamorada de ese plebeyo!

�Crees que no tengo ojos?

Tu rostro se ilumina.

Quiero el divorcio.

�Hablas en serio?

Supongo que ese tipo de sujeto puede ser tr�gico para las mujeres.

Yo puedo entender una infatuaci�n.

Pero t� a�n no puedes entenderme a m�.

Quiero el divorcio y luego casarme con �l.

El zar nunca permitir� el divorcio.

El zar no es Dios, Nicholas.

El sacrificio supremo, Potin.

Abandonar mi carrera a los pies... de una princesa.

La �ltima vez fue a los pies de una condesa,

�y qu� fue de ella?

Maestro, no hay escasez de compositores, buenos compositores.

�Piensas que ser� malo?

Como sea que resultes.

Maestro, est�n Bach,

Beethoven, Schubert, Chopin, y el resto.

Hay muchos grandes compositores.

Pero hay un Liszt

para ejecutar sus obras como nunca antes.

�Superlativamente!

�Bravo! �Brav�simo!

Gracias, Potin.

Ah� est�n tus contratos.

Por lo menos podr�as haberme advertido de tu intenci�n.

Yo hubiera hecho de tu retiro una ocasi�n memorable.

Podr�amos haberlo anunciado en alg�n gran escenario.

En Par�s, maestro.

Hubi�ramos hecho una fortuna cada vez que te retiraras.

Piensa en la condesa

y tus queridos hijos, maestro.

Potin, no me robes en tu liquidaci�n final

como sueles hacerlo.

A ellos les bastar� con ello.

Maestro, esto significa mi muerte.

Franz Liszt.

�S�?

�Podr�a tener la bondad de seguirme?

�Seguirlo?

�Seguirlo ad�nde?

No puedo decir d�nde.

Est� usted en Rusia, maestro. Es un hombre de Sayn-Wittgenstein.

�Es usted de su alteza el pr�ncipe?

Su alteza la princesa, se�or.

Por supuesto, le dijeron que diga eso, maestro.

Potin, si no regreso, fue el momento en que encontr� mi destino.

�El ciego destino!

Caroline.

Franz, �pondr�s tu vida en mis manos?

Est� en tus manos ahora.

Franz, mi esposo no quiere divorciarse de m�.

Y yo debo ir a San Petersburgo a ver al zar.

Franz, esc�chame...

Quiero ir a Weimar porque la gran duquesa...

�Tu encanto!

Franz, ellos te admiran.

Ella estuvo encantada cuando insultaste a su hermano.

Ella tiene un hermano. Qu� bonito.

El zar es su hermano.

Oh, Franz Liszt.

La gran duquesa tiene un hermano a quien yo he insultado,

y quieres que vaya a Weimar.

�Weimar?

La duquesa adorar�a nombrarte director musical.

Tendr�s una orquesta.

S�, pero viejos violinistas campesinos.

- Un teatro de �pera. - Me distinguen m�s en Europa.

Tan pronto como el zar consienta mi divorcio,

ir� a Weimar y estar� contigo.

Su alteza,

Weimar tiene el m�s magn�fico teatro de �pera

y la m�s brillante orquesta.

Y adem�s la gran duquesa ser� su luz.

Supongamos...

Supongamos que el zar no otorgue tu divorcio.

Dios dir� que �l no rehusar�.

No quiero vivir bajo una nube, Franz.

Quiero tener un matrimonio santificado por la iglesia.

�Me esperar�s en Weimar?

Prefiero Par�s,

pero en Weimar.

Ah, monsieur Liszt.

Su alteza.

Estoy encantada de que usted haya decidido establecerse en Weimar.

Lo he designado mi director de m�sica,

con total autoridad para hacer lo que usted elija.

Pero le advierto que monsieur Shelah,

que es la cabeza de todas nuestras actividades art�sticas,

es un hombre peque�o.

Trate de cambiar sus tonos,

pero no vaya muy lejos con �l.

Monsieur Liszt,

deseo que usted haga a Weimar tan importante musicalmente

como nuestro noble grande la hizo po�ticamente.

Deseo que tome nuestra peque�a orquesta provincial

y la haga grandiosa.

Deseo que traiga a los mejores m�sicos, de antes y actuales.

Tal vez algunos suyos.

Har� todos los esfuerzos en esa direcci�n, madame.

Ahora, hablemos de la princesa Caroline.

Usted tiene una cierta reputaci�n, monsieur Liszt.

Y no estoy hablando de su virtuosismo al piano.

�Intenta usted seriamente casarse con la princesa

si se le otorga el divorcio?

S�, con todo mi coraz�n.

�No espera oposici�n de su pareja previa?

Entiendo que usted tiene hijos de una condesa D'Agult.

Madame, ese es un asunto personal,

sobre el que he dado los pasos necesarios.

Yo s�lo quiero establecer claramente que yo quiero que usted

haga famosa a Weimar musicalmente, no escandalosamente.

Est� entendido, naturalmente.

Pero si su alteza tiene alguna duda, como parece tener,

no necesitamos molestarnos m�s.

Su alteza.

Venga. Venga. Venga.

Nosotros debemos ser amigos, sabe.

Su alteza es demasiado amable.

Y usted es demasiado pedante y demasiado impertinente.

Pero usted me gusta,

y voy a confiar en usted.

Har� todo lo que pueda con mi hermano

para persuadirlo de que le conceda el divorcio a la gran princesa Caroline.

- Su alteza... - Pero debo recordarle que no lo llaman

el regente de hierro por nada.

�Y si �l reh�sa?

Eso la princesa misma lo decide.

�Y si ella decide no vivir aqu� como su amante?

Madame, debo protestar.

Veremos qu� decreta el padre de todas las Rusias.

D�gale a Monsieur Shelah que entre.

Su alteza.

Monsieur Shelah, Monsieur Liszt.

Encantado.

He nombrado a monsieur Liszt director de m�sica en nuestra corte.

Encantado.

Ustedes tienen toda mi confianza, caballeros,

y espero una asociaci�n fruct�fera y armoniosa.

Buenos d�as.

Entonces es verdad.

�Qu� est�s haciendo aqu�?

Qu� bienvenida me das siempre, Franz.

No te esperaba.

A pesar de ello, aparec�.

La mala moneda.

Entiendo que la dama es devota.

Ella tiene su fe, s�.

S�. Rica, hermosa y religiosa.

Vaya trinidad irresistible.

- No quiero discutirlo, Marie... - �Por qu� no?

Toda Europa lo hace. Oh, no debes esperar vivir en secreto, Franz.

Una princesa...

y rusa.

�Tiene un oso domesticado?

Los rusos aman a los osos.

Azotan a sus siervos, tocan la balalaika.

- �Ella toca la balalaika, Franz...? - Te digo que no lo s�.

Oh, seguro que s�. Es un instrumento tan seductor.

Claro que ella sabe que la est�s enga�ando,

�verdad?

Que yo existo...

que los ni�os existen.

S�.

Eso no le molesta.

�Eso no perturba sus principios religiosos?

�Qu� maravilloso!

Estoy enamorado de ella, Marie.

Oh, oh, mi querido Franz

nunca ha estado enamorado de nada salvo de su piano de cola.

Ella ha consentido ser mi esposa.

No, es mentira.

Dime que es mentira.

S�lo lo dices para torturarme.

No, es la pura verdad, Marie.

�La pura verdad?

�Cu�ndo se volvi� tan simple?

�Y cu�ndo se transform� en verdad?

No, es mentira.

Ella se ir� como las otras, como la peque�a gobernanta francesa.

La actriz. Ella desaparecer� con su oso amaestrado, sus siervos,

y t� volver�s conmigo.

Oh, Franz, Franz, �qu� har� sin ti?

No te arrodilles. No te arrodilles...

Por favor, dime que es mentira. No se va a casar contigo. D�me que...

�No lo es!

Adelante.

Monsieur Liszt, su alteza, la gran duquesa,

presenta sus saludos y requiere la presencia

de su director musical para un asunto de importancia.

Muy bien, gracias, gracias.

Marie,...

yo... tengo que irme ya.

Esperaba ver muchas cosas, Franz,

cuando abandon� Par�s para vivir contigo.

Pero nunca esper� que t�

te volvieras una mascota en la corte de una duquesa de cotill�n.

Nunca m�s estar� aqu� cuando regreses.

Como desees.

�Y los ni�os?

Puede no ser muy f�cil explicarles que los abandonaste por una princesa rusa.

Tomar� provisiones con los ni�os.

�Provisiones?

No me chantajees con los ni�os, Marie.

T� sabes que los amo

y que los ver� de nuevo.

Verlos ser� bastante inc�modo, Franz.

�Qu� har�s,

les dar�s un recital en sus habitaciones?

Adi�s Franz.

Alg�n dia lamentar�s lo que has hecho.

�Su alteza envi� por m�?

Su alteza.

Espero no haber interrumpido algo importante.

No, nada importante.

Su invitada, la condesa D'Agult, no se conformar�.

�Le sorprende que la reina sepa lo que pasa

en nuestro peque�o dominio?

- Entonces sabe que la cuesti�n est� resuelta. - Por suerte.

Un esc�ndalo es m�s que suficiente.

La princesa Carolina ha huido de Rusia desafiando al zar.

El divorcio fue rehusado.

Mi hermano tambi�n ha expresado la esperanza de que

yo no la recibiera en nuestra corte.

Alteza...

No he dicho que yo hubiera aceptado.

Ojal� el zar sea tan generoso como usted, madame.

�l tiene m�s sentido com�n.

�Su Alteza sabe cu�ndo se espera a la princesa en Viemar?

Se ha refugiado con los Livnaskis en Viena.

Pero hay una revoluci�n en Viena.

No creo que ni una revoluci�n retrase a la princesa Carolina demasiado.

Alteza, prefiero no esperar. �Tengo su permiso para ir?

Espera aqu�.

�Liszt! �Liszt!

�F�lix!

�F�lix!

Franz, �qu� est�s haciendo aqu�?

�D�nde est� ella? �Est� segura?

Perfectamente.

La saqu� de la ciudad tan pronto ella lleg�.

Viena es un lugar extra�o para una princesa visitante,

o un pr�ncipe residente en mi caso.

- �D�nde est� ella? - En mi coto de caza.

Dios te bendiga, F�lix.

No vayas all� esta noche. No seas tonto.

- Nunca conseguir�s atravesar la ciudad. - La rodear�.

Oh, Franz.

�Caroline?

�Caroline?

Franz...

El zar rehus� consentir el divorcio.

Lo supe anoche.

La gran duquesa me lo ha dicho antes de que me fuera de Viemar.

Caroline. Caroline.

El zar no nos puede separar.

- Nada en la tierra... - �O en el cielo?

�Crees que debe ser?

�Que nuestro matrimonio es la voluntad de Dios,

no importa lo que hagan, lo crees, Franz?

Yo creo en nuestro amor.

Yo quer�a ser bendecida, no maldecida.

Ahora quiero ser reconocida.

Quiero la bendici�n de tu madre.

�De mi madre?

Ll�vame ante ella, Franz.

No s�lo quiero seguir adelante contigo en el futuro,

sino tambi�n estar en el pasado.

Todo lo que has sido. Todo lo que ser�s. Quiero que seas m�o para siempre.

Bienvenida a la casa de mi madre.

- Madre. - Franz.

Te presento a Caroline.

Madame.

Espero que me llame hija pronto.

Oh, aqu� est�.

El piano... el piano en que practicabas.

10 horas al d�a.

Qu� encantador.

�Era un ni�o obediente, madame?

No me puedo imaginar a Franz siendo obediente.

Puedo verlo practicando, pero enojado ante el teclado.

�Qu� te pasa? �Hay algo malo?

Temo que vayan a despertar a los ni�os.

Los ni�os. �Est�n aqu�?

S�, Franz.

Los ni�os est�n aqu� y profundamente dormidos.

Marie, yo...

Quiero verlos.

Oh, no, Franz. Est�n muy cansados por el viaje.

Quise dec�rtelo en Viemar

que estaba camino hacia aqu�,

pero luego... pero tienes otras cosas en tu mente.

Condesa D'Agult, la princesa Sayn-Wittgenstein.

Tienes una serenata, �Oh glorioso!

�l nunca se casar� con usted, madame.

�Usted cree?

Esa es la mujer con la que �l est� casado, la multitud.

La esposa de Litz.

�l nunca se divorciar� de ellos por usted.

Tengo la intenci�n de amarlo, madame, m�s de lo que lo ama la multitud.

�Cree usted, princesa,...

que yo lo am� menos?

Yo estuve en la fiesta musical de Franz,

recuerdo que �l toc� una balada.

En Do mayor, de Chopin.

Pens� que nunca hab�a visto a nadie tan bello como se ve�a Franz

cuando se sentaba al piano.

Quer�a llorar.

�l me observaba mientras tocaba.

Franz nunca deja de fijarse en una mujer bonita entre su p�blico.

Despu�s, �l me sigui� hasta el vest�bulo.

Recuerdo que dijo: �Puedo acompa�arla a alg�n lugar? Y entonces...

yo dije... "S�".

Y �l dijo: "�A d�nde?"

Y yo le dije: "Al para�so".

No sonri�.

Dijo: "Voy a llamar a un coche. "

- Piedad. - �Qu�?

D�jese llevar al para�so.

�l no conoce el camino, madame.

Querida, usted debe estar muy desesperadamente enamorada

para imaginar que puede prevalecer sobre el zar.

Yo confiaba en su influencia sobre su hermano, madame.

Lo �nico que podr�a influir en mi hermano

o en su insufrible marido sobre una cuesti�n de este tipo

es el dinero. Una gran cantidad de dinero.

Le dar� todo.

Todo, en su caso, es demasiado, querida.

No est� preparada para cambiar media Ucrania

por un m�sico guapo.

Mar�a Padrona,

estoy tan segura en mi coraz�n de que �l me ha sido confiado.

Tan segura estoy de que soy un instrumento de Dios en esto

que har� cualquier cosa, aceptar� cualquier cosa, para conseguir este divorcio.

Yo creo que lo har�a.

�Le dir� al zar,

que yo no le pido nada a mi marido m�s que mi libertad?

Que estoy dispuesta a renunciar a todos mis dominios.

Lo har� por usted, querida.

Pero est� sacrificando una gran fortuna

por un hombre cuya reputaci�n es...

Caroline,

�no se le ocurri� que �l no quiera casarse, incluso

si usted consigue el divorcio?

Conozco su reputaci�n, Mar�a Padrona.

�Qui�n no?

Pero ese no es el Liszt que amo.

No es el hombre que voy a hacer m�o.

Le ruego que me ayude.

Vamos a dar un paseo por el parque hasta el teatro

y escuchar al gran hombre.

Caballeros... esto es traici�n.

Ustedes est�n traicionando a un genio.

�l debe suponer tener una alta opini�n

del trabajo de Richard Wagner

para tomarse tan infinitos problemas.

Tal vez demasiado.

Quisiera que dedicara algo de esa energ�a a su propio trabajo.

Este pasaje se supone que suene seductor. �Seductor!

Tal vez sea mejor que nos vayamos antes de que se enoje de veras.

No quiero que sienta ninguna restricci�n por mi presencia.

�l es realmente muy paciente.

Ya lo veo.

Vamos a comenzar de nuevo.

Wagner. Wagner. �Qu� alegr�a verte!

�No tan fuerte!

No puedo quedarme a escuchar mi propia m�sica.

Soy un fugitivo.

�Un fugitivo?

Hay una orden para mi detenci�n.

Me obligaron, Liszt.

Ese clarinete bajo.

�Qu� tiene que ver un clarinete bajo con eso?

Necesitaba el clarinete bajo para "Tannh�user".

�Cree usted que ese miserable Drexter Oxford me dar�a uno?

Wagner, �qu� has hecho?

Los desenmascar�.

Ahora quieren meterme en prisi�n.

Debo alejarme, Liszt, a Suiza, antes de que cierren la frontera.

Necesito dinero.

No tengo mucho dinero encima,

pero toma esto, te llevar� hasta Europa.

Si necesitas m�s, s�lo h�zmelo saber.

Este es el libreto de mi nueva �pera,

"Lohengrin".

�Vas a producirla aqu�?

Nadie m�s la tocar�.

Me sentir� honrado.

Pero recuerda: sin cambios.

Cada nota tal como fue escrita.

Wagner, ahora escucha.

Cu�date, por favor.

Espero que est� seguro.

Es un monstruo.

Es insoportable, pero escribe m�sica que toca el alma.

Esa no es raz�n para que dejes que te use.

S�. Es la �nica raz�n.

Debes servir a tu propio talento.

Mi talento es servir a la m�sica,

como me gustar�a poder servir a Dios.

Con amor, con devoci�n, y sin vanidad.

Sea lo que sea el hombre Richard Wagner,

su obra enriquece el esp�ritu humano.

Si lo puedo ayudar con esa labor,

si puedo llevar su m�sica a m�s, y m�s

y m�s gente,

entonces habr� servido a m� mismo...

y al hombre.

Y a Dios, Caroline.

�Qu� quieren ellos de ti?

Su amado entra en la habitaci�n igual que toca el piano,

siempre por instinto.

�Qu� quieren ellos de ti?

No es lo que yo quiero de ella.

�Qu� est� haciendo �l aqu�?

Estoy muy decepcionado de ti, mi querida.

Tu primera falta de gusto.

�Franz!

Usted puede hablar de m� como quiera, Se�or,

pelear� con usted o no,

pero si insulta a la princesa otra vez

voy a matarlo.

Realmente creo que lo har�a.

Usted tiene asuntos aqu�.

Los tengo, pero no est�n conclu�dos.

La haza�a es de ustedes.

Madame, lamentar� esta decisi�n, por supuesto.

Un fideicomiso sin causar demasiado dolor.

�Qu� decisi�n? �Qu� quiere decir?

Soy libre.

El zar ha concedido el permiso para el divorcio.

Es por eso que Nicol�s vino a verme.

�Hizo todo el camino desde Rusia s�lo para decirte eso?

Oh, hab�a asuntos que discutir, papeles que firmar...

- �Qu� papeles? - No tiene importancia.

Estos, firmaste estos.

Estos no significan nada.

Le dan todo a �l, las tierras y las propiedades.

Pero mira lo que tengo a cambio.

Si este es el precio que tienes que pagar...

No puedo. No puedo permitir que regales todo.

No regal� nada. Lo tengo todo.

Y ma�ana vamos a hacer los arreglos para la boda.

En primer lugar, vamos a ver al arzobispo.

No. No, princesa.

Casarse por la iglesia, usted todav�a est� casada a los ojos de Dios.

No obstante cualquier disposici�n que haya aceptado su marido.

Eminencia, el zar dio su consentimiento.

El zar no habla por Dios.

Estamos confiados en la bendici�n de Dios.

S�lo pedimos la autorizaci�n de la iglesia.

Usted le pide a la iglesia que tienda su manto de respetabilidad

sobre un concubinato escandaloso.

Eminencia, protesto.

Franz.

Mi oficio me da el derecho,

me obliga a oponerme a lo licencioso y lo profano.

Usted es un libertino, hijo m�o.

Y su conducta notoria ha provocado esc�ndalo

a lo largo y ancho de Europa.

Usted ha abusado de su gran don y la fama que le trajo.

Usted ha seducido mujeres casadas,

hasta una con hijos, y sin verg�enza la abandon�.

Su eminencia,

�hay algo, cualquier cosa que pueda decir o hacer que prevalezca

sobre usted?

S�.

A partir de este momento ser�a mejor si nunca se vieran a solas.

Alteza.

Eminencia.

Nunca vernos.

�Qu� arrogancia!

�Soy una muchacha campesina que se fug� con un soldado,

para hablarme de esta manera?

Tengo tanto fr�o, Franz.

�Franz, abr�zame!

Yo te pertenezco. No importa lo que dijo este cl�rigo.

Su Eminencia habl� en nombre de Roma.

No. �l habla por s� mismo.

Franz,

s�came de aqu�, a cualquier parte.

Europa no es el mundo.

Lo s�, pero es nuestro mundo,

- adem�s, t� vas a extra�arlo. - No.

La sociedad es la misma en todas partes.

Sus leyes son r�gidas.

Pero yo te amo, Franz.

Te amo.

Entonces mi coraz�n me dice que lo que yo deseo

es lo que el cielo desea.

Puede ser.

Pero, Carolina,

no lo que el arzobispo desea.

Voy a ir a Roma...

pedir� al Papa una anulaci�n.

�Una anulaci�n?

Una anulaci�n requiere bases,

y una recomendaci�n de de la corte episcopal.

Y tiempo, Caroline. Tiempo.

Esperaremos.

�Durante meses, a�os?

Lo que sea necesario.

Yo... yo le ofrecer� mi renuncia a la gran duquesa.

Y entonces podemos alquilar una casa en Roma.

No. Debes permanecer en Weimar y trabajar.

Nos perjudicar�a, Franz.

Demostraremos que est�n equivocados.

Los meses pasar�n.

Voy a escribir todos los d�as.

Y cuando vengas a m� en Roma,

tr�eme el m�s maravilloso regalo de bodas,

la m�sica de Franz Liszt.

Se�or Liszt, me tom� la libertad de traer su bandeja por cuarta vez.

Bueno, puedes llev�rtela.

Ll�vatela.

Tr�eme un poco m�s de brandy y caf�.

E interr�mpeme si ve una carta de Roma.

Usted no ha comido, se�or.

Si me permite la libertad de decirlo, Sr., no se est� cuidando.

Lo s�, lo s�. Vete.

Correo de Roma, se�or Liszt.

Quisiera dar mi enhorabuena a la princesa.

�Qu� logro persuadir al Vaticano a cambiar de opini�n!

�La anulaci�n es realmente oficial?

La boda se celebrar� en Roma el d�a 22.

Nos sentir�amos honrados por la presencia de Su Alteza.

No. Me temo que no ser� posible.

Pero diga a la princesa que el Sr. y la Sra. Litz

siempre ser�n bien recibidos en Weimar.

Ha sido una larga espera.

S�, lo ha sido.

Pero no fue un desperdicio.

Mi regalo de bodas para Caroline ser� un concierto en mi boda.

Espero que sea un gran �xito.

Usted sabe que yo siempre he admirado su composici�n.

Pero me han dicho que gran parte de su trabajo

se considera demasiado dif�cil t�cnicamente para que otros lo puedan tocar.

Incluso para mi mejor y m�s brillante amigo.

Usted estar� solo en la defensa de la nueva m�sica,

y lo felicito por ello.

Wagner y otros

tendr�n con usted una deuda de gratitud.

Pero no hay Liszt que lo defienda a usted.

S�lo necesito a Caroline.

Ella puede conducirlo e inspirarlo en sus composiciones,

pero usted puede obligar a otros a ejecutar su trabajo.

Ser� directa.

Me pregunto si como compositor

no es usted v�ctima de su propio

virtuosismo y la necesidad de mostrarlo.

Tal vez su coraz�n todav�a est� en el escenario del concierto.

Esto puede sorprenderla, madam.

Mi coraz�n nunca ha estado en el escenario de concierto.

Mi tendencia al vulgar exhibicionismo

que usted ser�a demasiado cort�s para calificar con tantas palabras

es enga�osa.

Desprecio mi carrera como virtuoso.

�Es un genio incomprendido?

Tal vez usted lo es.

Pero eso nadie est� dispuesto a aceptarlo.

Adi�s, Franz Liszt.

Est� cas�ndose con una mujer extraordinaria.

Me voy a casar con un �ngel, madame.

Y, can�nigo,

quiero al coro franciscano para la ceremonia nupcial.

Maestro Liszt. Can�nigo Natingolli.

�Estoy interrumpiendo, padre?

Est�bamos discutiendo su boda, se�or.

Est�bamos hablando sobre el coro, Franz.

Tal vez el Maestro nos honrar�

seleccionando la m�sica para la ceremonia nupcial.

Gracias.

T� nunca has o�do la marcha nupcial de "Lohengrin"

de la nueva �pera de Richard Wagner.

Y no quiero escucharla en mi boda,

para la procesi�n deseo que el �rgano toque una obra tuya.

Me permito recordarle, padre,

que esta noche monsieur Liszt dar� su concierto.

Esperar� con impaciencia escucharlo, Maestro.

Estoy segura, padre.

Esta ser� la primera de muchas oportunidades

de o�r la obra de Franz Liszt.

Seguiremos discutiendo los arreglos ma�ana.

Con mucho gusto.

El embajador de Rusia ha solicitado una audiencia

para discutir la anulaci�n concedida a la princesa Caroline Sayn-Wittgenstein.

Pens� que el asunto estaba cerrado, se casar�n ma�ana.

Dijo que tiene informaci�n nueva de su exmarido.

Suficientemente seria como para reabrir el caso.

Tendremos que verlo

Su Excelencia, el Embajador de Rusia.

Esto es muy impropio en la v�spera de nuestra boda.

En pocos minutos te echar�.

Por �ltima vez.

Monse�or.

Su Alteza, Maestro, he sido encargado por la sagrada orden

de entregar este documento

en las manos de su alteza, la princesa Sayn-Wittgenstein.

Esta fue mi misi�n, su alteza.

Mis condolencias.

�brelo.

�Es necesario?

�Entiendes, Franz?

La anulaci�n ha sido denegada.

�Por qu�?

�Por qu�? �Por qu�?

Dios no puede ser burlado.

�Qu� est�s diciendo?

Nuevos elementos.

Y graves acusaciones.

�Graves acusaciones?

- �Contra qui�n? - Contra m�.

Soy culpable, Franz.

�Culpable?

�Culpable de qu�?

De mentiras contra mi marido.

Jur� que me hab�a obligado a casarme cuando yo era menor de edad.

Lo acus� de diversos actos. Era la �nica manera de conseguir la anulaci�n.

Yo cre�a que era la voluntad de Dios que nos cas�ramos.

- Pero era s�lo la m�a. -Y la m�a, Caroline. Y la m�a.

Pero eso no importa ahora.

Estamos juntos ahora y para siempre.

No, Franz.

Para siempre no existe para nosotros.

Luch�, pele�,

mientras pude creer que Dios hab�a unido nuestras vidas.

Pero �l lo ha hecho, y nada importa.

Pero estaba equivocada, no he entendido bien.

Cuando el Can�nigo se levant� de esa silla,

todo se hizo claro para m�.

Vi que t� nunca estuviste destinado a pertenecerme.

Caroline...

Eres de Dios. Su instrumento.

Puesto aqui para Su gloria.

Oh Franz, qu� claro es esto.

Fui enviada a ti solo para conducirte de nuevo a �l.

Adi�s, Franz.

Adi�s, mi coraz�n.

Caroline...

Caroline...

Todas mis posesiones terrenas,

las dejo a mis hijos amados.

Como estoy a punto de ir a retiro por m�s tiempo.

Tiempo para pasar en silencio y en ejercicio espiritual.

Es mi m�s ferviente deseo conseguir perd�n para m� mismo,

buscar la absoluci�n, la alegr�a de la contrici�n y la confesi�n,

y eso lo he de alcanzar en el monasterio.

�Laudetur Iesus Christus!

�In aeternum!

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