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Cobertura en vivo de las 24 Horas de Le Mans de 1959.
Llegamos a la mitad y hasta ahora hemos visto el Aston Martin 5,
conducido por Carroll Shelby, ganar ventaja en la última hora.
CONTRA LO IMPOSIBLE
A este ritmo, podría...
COMBUSTIBLE ACEITE TEMPERATURA
Ya viene.
¡Ya viene! ¡Rápido!
¡Neumáticos!
¡Rápido, rápido! ¡Sé que están cansados, pero hagámoslo rápido!
¡Muévanse, muévanse!
Está un poco caliente, pero bien.
¡Ruego! ¡El combustible!
¡Ruego!
- ¡Eres tú, Shelby! - ¡Manta!
- ¡Apáguenlo! - ¡Quítense!
¿Estás bien?
¡Llenen el tanque!
- Shelby, te... - ¿Estoy en llamas?
- ¿Estoy en llamas, maldición? - No.
- ¡Llenen el maldito tanque! - Llénenlo.
- ¡Prepárenlo! - ¡Listo, Carroll!
- ¿Ventaja, Eddie? - Dos vueltas.
Listo.
Véncelos.
El Aston Martin 5, con Carroll Shelby al volante, mantiene la delantera
en los últimos minutos de la carrera.
Shelby.
La bandera a cuadros está lista.
¡La multitud está de pie!
Shelby.
¡...tiene el título! ¡Un estadounidense gana!
Shelby.
- Carroll Shelby. - ¿Qué?
Esto es algo que ya no puedes seguir ignorando.
Tomo las píldoras. Funcionan.
Una frecuencia cardíaca de 130 pulsaciones por minuto,
aunque sea por un periodo breve, lo pone en riesgo de un paro cardíaco.
- Correré formatos cortos. - No servirá.
O puedo correr NASCAR. Fórmula Uno.
La válvula no tiene arreglo, Shelby. Es muy grave.
En mi opinión, tiene suerte de estar aquí hoy.
Pues qué afortunado soy.
El más afortunado del mundo.
Hay un punto, a 7.000 revoluciones por minuto,
en el que todo se desvanece.
La máquina se vuelve ingrávida.
Sólo desaparece.
¡Oye!
¡Fíjate, amigo!
Y no queda más que un cuerpo que se mueve por el espacio y el tiempo.
Siete mil revoluciones por minuto.
Es cuando lo alcanzas.
Te hace una pregunta.
La única pregunta que importa.
"¿Quién eres?".
En el Ferrari está von Trips, acercándose al tirabuzón.
- Va aventajado. - Llamé tres veces y no responde.
- ¡Nuevo récord! - Siempre respondo.
- No, no responde. - Sí.
No, no responde.
Hace un mes, este auto era divertido.
Ahora ni siquiera arranca. Y cuando arranca,
hace: "¡Pum, pum, pum!".
Cuando salgo de mi casa, al perro le da un infarto.
Solo le pido que lo deje como estaba.
Sí, está provocando falsas explosiones.
No hay nada de malo con el auto, el problema es cómo se maneja.
¿"Cómo se maneja"?
- Mucho combustible, poca chispa. - ¿Puede decirlo en inglés?
Bien, señor.
Ese de ahí es un auto deportivo.
Debe conducirlo como tal.
Si conduce como maestro de escuela, lo ahogará, ¿sí?
Pruebe cambiar a 5.000 rpm, no a 2.000.
Conduzca con intención. Con fuerza y control.
No dará problemas.
¿Me está diciendo que no sé conducir mi propio auto?
No.
Pero creo que este no es su auto.
Debería conducir un Plymouth o un Studebaker.
¿Tenemos un problema, amigo?
Yo no. Tengo un MG y funciona bien.
Púdrete, inglés imbécil.
Quiero mi dinero.
Oiga, tranquilo. Se lo devolveré.
Pero no ha pagado lo del mes pasado.
Aquí el cliente siempre tiene la razón. ¿Ha oído eso?
Sí. Sí.
¡Qué tontería!
Recuerde, ajusté la temporización de avance, así que verá un cambio en primera.
Aumente las revoluciones. Bien hecho. Auméntelas.
Adiós.
¿Otro cliente satisfecho?
¿Puedo ayudarla, señorita?
¿Ese no era un MGA 1500?
Sabe de autos.
Me gustan.
Adoro el sonido que hacen.
Cómo estremece tu interior.
Sí.
Esa vibración.
El Country Squire con paneles de madera
de enfrente es mío.
Realmente potente.
¿Ah, sí?
- ¿Es veloz? - Mucho.
Un momento. ¿Qué clase de chica eres?
Soy de las que disfrutan el olor a combustible.
A caucho quemado.
Eres una pervertida, ¿no?
Solo desde que me casé contigo.
- Hola, Gar. ¿Qué pasa? - Surgió algo.
Hola, Lee.
No está tan seguro como tú sobre los bancos.
No sé qué pensar.
¿Cómo lo van a anunciar?
- Don, ¿qué sucede? - No lo sé.
Sr. Ford, bienvenido.
- Buenas tardes. - Qué gusto.
Apáguela, Sr. Beebe.
¡John!
Alto total.
¿Oyen eso?
Así suena la Ford Motor Company
en quiebra.
En 1899, mi abuelo, el gran Henry Ford,
caminaba a casa tras trabajar un doble turno en Edison Illumination.
Iba reflexionando.
Esa mañana, tuvo una idea que cambió el mundo.
Sesenta y cinco años y 47 millones de autos después,
¿Cuál será su legado?
Que un Impala de Chevy se lo coja por el escape.
Esto es lo que quiero que hagan.
Caminen a casa.
Y mientras caminan, quiero que rumien.
Quien llegue a mi oficina con una idea, conserva su empleo.
Los demás, perdedores de segunda,
quédense en casa.
No pertenecen a Ford.
¡Shelby!
Te veo. Levántate, amigo.
- ¡Hola! - Vete de aquí.
Anda. Tú puedes.
Vamos, amigo.
Son las 8:30, hora de trabajar.
Vámonos.
- ¡Vámonos! ¡Ya, ya! - Vete.
Son las 8:30, amigo. Hora de trabajar.
Vamos.
Hola, Phil.
Hola, Bob.
¿Shelby está aquí?
Con suerte.
Shelby, te levantaste temprano.
Al que madruga, Dios lo ayuda, Pops.
Bien, ¿quién te preocupa?
Están Red Faris y Bill Rushton.
Ambos en un 327.
Corvettes. ¿Y Bondurant?
- Aún conduce para Washburn. - Sr. Shelby, ¿me da su autógrafo?
El número 614.
- Gracias. - Tú tranquilo.
Haremos pedazos a esos Corvettes.
Somos más ligeros, más rápidos, y si no, más agresivos.
Papá, antes de la carrera, lleva a tu hijo a la Escuela para Pilotos.
Phil, no seas muy duro con nosotros hoy.
¿Todo bien?
El párrafo 15.4, sección 2b, del reglamento del SCCA
exige que los autos AF tengan
un espacio mínimo de 50 cm por 30 cm por 15 cm en el maletero.
Su maletero no cierra.
- No cubre el estándar. - Espere, ¿qué?
Queda descalificado de la competencia Clase A.
No, no. ¿Puedo hacerle una pregunta? ¿Cuándo era niño, pensaba:
"Cuando crezca, quiero ir al famoso autódromo de Willow Springs
a hacer que se cumpla el párrafo 15.4, sección 2b
del reglamento sobre capacidad del maletero"?
- Se acabó. - ¿Lo pensaba?
Usted y su equipo quedan descalificados de esta carrera.
Vaya, pero si es Lance Reventlow.
- Shelby. - ¿Qué tal, Lance?
- Pops. - Hola, Lance.
Les presento a Dieter Voss. Es piloto de Brumos.
Sé todo sobre el Sr. Voss.
- Vaya temporada con ese Abarth. - También veo los resultados de su Cobra.
- Gracias. - Miles es impresionante.
- ¿Lo sigue? - Sí.
Fue campeón del USAC en 1961. Ganó la carrera de Pikes Peak.
Fue campeón clase C del SCCA tres años consecutivos
en un MG de mierda que él mismo construyó.
Oímos que es difícil.
¿Ken? No, es un cachorro.
Lance, cuéntale. Has competido contra él.
Más bien, he conducido detrás de él.
En Brumos buscamos un piloto para nuestro número 2 en Sebring.
- ¿Sí? - ¡No es posible!
¿Cree que Miles sea el adecuado?
- Bueno, Ken... - Ah, ¿sí? ¡Oye!
¡Jim! ¿Puso su maldita valija en tu maletero?
- ¿Qué? - Infracción discrecional.
Caballeros, permítanme un momento.
Sinceramente, Ken nació para Sebring.
¡No dice nada sobre mi maletero y su hermosa valija!
Tiene la edición 1962 del reglamento.
Y usted métase esta maldita etiqueta por donde no le da el sol.
Hola, Bill. ¿Cuál es el problema?
- El problema es que Bill es un imbécil. - No lo dice en serio.
- ¡Claro que sí! - No.
- Está bromeando. - En verdad opina que Bill es un imbécil.
- Solo hago mi trabajo. - Bill.
En mi experiencia... Escúchame.
Siempre hay un término medio. Ken se pasó de la raya.
- Solo hago mi trabajo. - Sabes cómo se pone el día de la carrera.
Pero no vas a descalificarnos por el maletero.
¿Qué?
Es él. El que tiene abierto el maletero.
¿Ya estás feliz, Bill?
Bill, yo me encargo. Hablaré con él.
Hablaré con él. Tú ve y disfruta tu día.
Amigos, ¿tienen hambre? Vayan a la cafetería...
Mierda.
Bulldog.
- ¿Sabes con quién estaba hablando? - Con Bill.
- Antes de eso. - No.
Con Dieter Voss.
¿Quién es ese?
Piloto de Porsche, Ken.
Una compañía de autos alemana, tal vez la hayas oído.
- Sí. - Te quería como piloto en Sebring.
Pero oyó que eres difícil.
Creí que opinábamos lo mismo sobre los alemanes.
¿Te gusta perder, Ken?
¿Perdón?
Ya me oíste.
No pierdo.
Sin patrocinadores, no tienes auto, Ken.
Y, hasta donde sé, todos los profesionales tienen auto.
No puedes ganar el SCCA sin uno.
Si no ganas, pierdes.
No me hagas golpearte con esto.
¿Trajiste a tu hijo a ver que te descalifican o que eres un patán?
¡Diablos!
Bueno, ahí está la respuesta.
Peter...
¿Puedo ayudarles, señores?
Sí. ¿Ken Miles está aquí?
- No. - Necesitamos hablar con él.
Soy su esposa.
Bienvenidos a los 100 de Willow Springs de 1963.
Doce autos competirán en esta carrera de 40 vueltas.
Ken, ¿qué le pasó a tu parabrisas?
Nuevo diseño.
Parece que estamos por comenzar.
Los autos terminaron el calentamiento.
La bandera verde está lista
y se aproximan a la línea de salida.
Aquí vamos.
¡Maldita sea!
Ken Miles se queda atrás.
¡Aprende a conducir, tarado!
Dime, Shelby, ¿lo extrañas?
Hola, Sam.
Un hombre gana las 24 Horas de Le Mans, de pronto se retira y vende autos.
No tiene sentido. A menos que los rumores sean ciertos.
¿Qué rumores son esos, Sam?
Que Carroll Shelby dejó las carreras por perder su valor.
Te aventajaré en la próxima curva, Bob.
Buen intento, Bob.
Buena maniobra de Miles.
Faltan 22 vueltas, con Phil Hill y Dan Gurney a la cabeza.
Ha sido un día asombroso en Willow Springs
y hemos visto una conducción emocionante.
A una vuelta de terminar esta carrera de 40 vueltas,
nos acercamos a la recta final.
Dan Gurney ha tenido la delantera durante...
El número 18, Red Faris, se salió de la pista.
Eso deja a Dan Gurney en la delantera y detrás de él a Ken Miles.
Ahora voy por ti, Dan.
Están en la última curva.
Gurney aún a la cabeza, Miles lo sigue muy de cerca.
- Miles busca una oportunidad. - Aún no.
¡Vamos!
¿Gurney lo logrará en la última recta?
Aún no.
Gurney lo bloquea.
Ahora.
¡Miles toma el arcén!
Bien hecho, Ken.
Están lado a lado.
¡Vamos!
Corvette contra Cobra por la meta.
¡Sí!
¡Sí!
Un cierre increíble para Ken Miles.
Eso no me lo esperaba.
Es difícil, pero bueno.
Un aplauso a una gran carrera.
¡Eso amerita una taza de té!
¡Encenderé la tetera!
¡Sube!
Me
Siento muy feliz Me siento muy feliz
Qué alegre voy, sonriendo estoy Me siento muy feliz
Pops, enmarca esto.
Hola.
Lo logramos.
¿Qué sucede?
Vinieron del fisco.
Cerraron el taller con candado.
Muy bien, Petey.
Hace un par de años,
dijiste que teníamos ahorros.
Correcto.
Hace un par de años.
Correcto.
Para que quede claro, ¿estamos arruinados?
Absolutamente.
¿Totalmente?
Ni un centavo. Ni en qué caernos muertos.
Ni ahorros, ni acciones, no queda nada.
Herramientas. Mis herramientas están ahí dentro.
Lo resolveré de algún modo.
En 1945,
nuestros soldados volvieron a casa.
¿Qué fue lo primero que hicieron?
Tener sexo.
Diecisiete años después,
esos bebés ya crecieron.
Y tienen empleos.
Tienen licencias.
Pero no quieren los mismos autos aburridos de los cincuenta
que condujeron sus padres.
Los chicos de hoy quieren glamur.
Quieren atractivo sexual.
Quieren ir rápido.
Señores...
es momento de que la Ford Motor Company, vaya a las carreras.
Ya estamos en las carreras, Iacocca.
¿NASCAR?
Es regional, señor.
Si uno va al cine o abre una revista
no ve a los chicos de Winston-Salem.
Uno ve...
...a Sophia Loren...
...a Mónica Vitti.
James Bond no conduce un Ford, señor.
Porque es un degenerado.
¿Lo ven?
Quisiera ser un degenerado.
Un segundo, señor.
¿Es parte de esto?
¿Vas a llegar a algún lado, Iacocca?
Un segundo, señor.
- Bien, suficiente. - Permítame...
Apágalo. Luces.
Lee, en los últimos tres años
tú y el equipo de marketing
han presidido la peor caída en ventas de la historia de los Estados Unidos.
¿Por qué debería escucharte el Sr. Ford?
Porque el enfoque ha sido incorrecto.
Ferrari.
Han ganado cuatro de las últimas cinco Le Mans.
Debemos pensar como Ferrari.
Ferrari hace menos autos
en un año que nosotros en un día.
Gastamos más en papel de baño que ellos en toda su operación.
¿Y quieres que pensemos como ellos?
Enzo Ferrari pasará a la historia como el mejor fabricante de autos.
¿Por qué?
¿Por fabricar la mayor cantidad de autos?
No.
Por lo que sus autos significan.
Victoria.
Ferrari gana en Le Mans.
La gente quiere ser parte de esa victoria.
¿Y si el logo de Ford significara victoria?
Para quien importa: el primer grupo de chicos de 17 años en la historia
- con dinero en los bolsillos. - Esto tomaría años.
Décadas para probar y desarrollar
un equipo de carreras capaz de vencer a Ferrari.
Ferrari está en bancarrota.
Enzo gastó todas sus liras en busca de la perfección, ¿y saben algo?
La consiguió.
Pero ahora está quebrado.
EMBARGADO
No tienes que dejar las carreras para conseguir un trabajo, Ken.
Yo creo que sí.
Ya me divertí. Es hora de traer comida a la mesa...
...y madurar.
El taller no pagaba las cuentas y está embargado.
Las carreras tampoco, y eso que sigo ganando.
- Sí, porque eres bueno. - Pero no sigo las reglas.
No tengo buenas habilidades sociales.
- No me digas. - Y tengo 45 años.
¿Crees que voy a cambiar?
Nunca conseguiré un aumento. Empecé muy tarde.
Porque peleaste en la maldita guerra.
Si lo dejas, te pondrás insoportable.
Dejemos de darle vueltas. Se acabó.
Hay que ver el lado bueno.
Puedo ponerme gordo y viejo, podar las rosas y comer tartas de cerdo.
Por favor, no tome fotos.
- Relájate. - No lo entiendes.
Es como la Mafia comprando la Estatua de la Libertad.
Más bien lo contrario.
Si la prensa se entera, la mierda golpeará al Fangio.
Lee Iacocca, Ford Motor.
Franco Gozzi, Ferrari.
¿Periodistas?
No, no, Sr. Iacocca. Las cámaras son nuestras.
Para la historia.
Motor Colombo de cuatro litros.
Un solo hombre ensambla todo el motor.
Otro ensambla la transmisión.
Todo se hace a mano.
Departamento de Carreras.
Lee.
Es él.
La fusión de nuestras compañías creará dos entidades.
Ford-Ferrari, el 90% propiedad de Ford,
quien controla la producción.
Después, Ferrari-Ford, el equipo de carreras, el 90% propiedad de Ferrari.
Para garantizar esto, Ford pagará la suma de...
Disculpen.
Necesitará algo de tiempo para leerlo.
Por favor.
Sí, por supuesto.
¡Busco al director de Fiat!
¡Tengo fotografías que tiene que ver!
Sí, aquí estoy.
¿Tiene algo que decir?
Enzo mantiene el control absoluto.
Hacemos el trato por 18 millones.
Terminamos, gracias.
"Señores, una pregunta respecto a mi programa de carreras".
"Si deseo participar en Le Mans y ustedes no desean que participe,
¿participamos o no?".
Mire, en ese escenario muy poco probable,
si no nos ponemos de acuerdo,
entonces sí. Quiero decir, no.
Tiene razón.
No participa.
"Mi integridad como constructor...
...como hombre, como italiano, es profundamente insultada por su propuesta"
"Vuelvan a Michigan".
"Vuelvan a su gran y horrenda fábrica".
"A su enorme y horrenda fábrica, a hacer sus horrendos y pequeños autos".
"Díganle al cerdo de su jefe que todos sus...
ejecutivos engreídos son unos hijos de puta inútiles".
Díganle que él no es Henry Ford.
Es Henry Ford II.
Tengo hambre. Vamos a comer.
FIAT COMPRA FERRARI FORD RECHAZADO
Nos engañó.
El viejo Enzo no tenía intenciones de vendernos.
Nos usó para inflar su precio,
avergonzar a nuestra compañía e insultar su liderazgo.
Fue una mala idea desde el principio.
¿Qué dijo, exactamente?
Dijo que Ford hace autos horrendos y pequeños...
...en una fábrica horrenda.
Dijo que nuestros ejecutivos son unos hijos de puta.
¿Y sobre mí?
Lo llamó gordo, señor.
Cerdo.
Continúa.
Dijo que usted no es Henry Ford.
Que es Henry Ford II.
Quiero a los mejores ingenieros.
A los mejores pilotos.
No me importa lo que cueste.
Vamos a construir un auto de carreras.
Y enterraremos a ese maldito italiano treinta metros
bajo la línea de meta de Le Mans.
Y estaré ahí para verlo.
Ahí vienen. Hazlo, hazlo.
¡Idiotas!
¡Son patéticos!
- Lo siento, chicas. - ¡Charlie!
Deja de lanzar petardos a las chicas. Maldita sea.
- ¿Quieres que me encargue? - Ya lo hice.
Lo siento. Entonces, sí, V8 de 4.7 litros.
- Genial. - Reconstrucción del frente de un Ace AC.
Suspensión trasera más dura.
¿Y su desempeño en el cuarto de milla?
No digo que debería participar,
pero un cuarto de milla en 13.6 segundos. Sí.
- ¿Eso es bueno? - Muy bueno.
Vendió ese mismo auto tres veces esta semana.
- ¿Aceptan efectivo? - Aceptamos efectivo.
Sí, compró un gran auto deportivo.
Qué bien.
¿Sabe? Voy a...
¡Phil!
Mi colega seguirá atendiéndolo.
Phil, Wyatt.
- Hola. - Me lo llevo un segundo.
Acepta el pago, pero que no se lleve el auto.
Es de Jeff Blitzer.
Y de Frank Collins, y de Steve McQueen.
Diablos. Olvidé a McQueen.
Buen día.
¿Puedo ayudarle?
¿Carroll Shelby?
Tal vez.
Lee Iacocca, Ford Motor.
¿Qué hay con esta llave?
¿Eso? Larga historia.
Vamos de éxito en éxito, Lee.
Ventas estupendas, nos va excelente en la pista.
Sé que le debo a Ford el último lote...
Sr. Shelby, le aseguro
que no estoy aquí por lo que le debe a Ford.
¿No?
No.
Bien.
Vengo de parte del Sr. Ford. Henry Ford II.
Supongamos, hipotéticamente,
que quiere que su compañía gane las 24 Horas de Le Mans.
Son los únicos estadounidenses que lo han logrado,
así que me pregunto,
¿Qué se necesita?
¿Hipotéticamente?
Hipotéticamente.
Algo que el dinero no puede comprar.
El dinero puede comprar la velocidad.
Pero no se trata de velocidad, Lee.
No es como otras pistas
donde solo viras a la izquierda por cuatro horas.
Para ganar, tu auto debe ser ligero para alcanzar 320 en las rectas
pero fuerte, para hacerlo durante 4.800 km sin parar.
No solo el mejor auto que hayan hecho,
sino mejor que cualquiera que lleve Enzo Ferrari ese año.
Y eso solo para participar. Ahí realmente empiezan los problemas.
¿Todo está bien?
Vete.
Así que dices que es un reto.
Mira, ni siquiera es una pista, Lee.
Le Mans son 13.6 km de camino rural.
Es angosta, desnivelada, es difícil.
No hay peralte en las curvas, ni rieles.
Debes hacerlo durante 24 horas.
Veinticuatro horas, Lee.
También de noche.
La mitad de la carrera es a oscuras. No ves ni mierda.
Te aparecen autos de la nada.
Los pilotos dan tumbos por la pista, sangrando.
Tal vez uno de ellos sea tu amigo.
Tal vez esté en llamas.
Estás exhausto, hambriento,
no recuerdas tu nombre ni en qué país estás.
De pronto, te das cuenta de que vas a 320 en una recta.
Y si algo sale mal,
si se rompe una junta o una abrazadera,
se acabó, es el fin.
Ferrari gana de nuevo.
Igual que ganó el año pasado, y el anterior.
Y el anterior.
Sí.
Es un reto.
¿Entonces no crees
que Ford pueda construir el mejor auto de carreras de la historia?
¿Crees que somos incapaces de ganar un evento como ese?
¿Incluso con un socio brillante?
¿Incluso con un cheque en blanco?
Lo que digo es que no se puede comprar una victoria, Lee.
Pero tal vez sí puedas comprar a quien te da una oportunidad.
Transmisión nueva, ejes, todos los amortiguadores...
sin la carrocería y las llantas, tendrías un contendiente.
¿Alguna parte de esta belleza funciona?
Los espejos son excepcionales.
Lo noté al acercarme.
¿Y qué? ¿Solo estabas dando un paseo?
De hecho, Bulldog, te tengo una propuesta.
¿Vas a construir un auto para vencer al viejo Ferrari...
- Sí. - ...con Ford?
¿Con un Ford?
Correcto.
¿Y cuánto tiempo les pediste? ¿Doscientos, trescientos años?
Noventa días.
Bien, contemplémoslo por un momento.
Solo por debatir, olvidemos lo de los noventa días.
Digamos que cuentas con todo el dinero y el tiempo del mundo.
- Me gusta cómo suena. - Bien.
¿Crees que Ford te dejará construir el auto que quieres
como lo quieres?
¿La Ford Motor Company?
¿Esos tipos?
¿Has ido a Detroit? Hay pisos y pisos de abogados
y mucha gente de marketing que querrá conocerte.
Querrán su foto con el gran Carroll Shelby,
te lamerán las botas y volverán a sus oficinas
a buscar nuevas formas de joderte.
¿Por qué? Porque no pueden evitarlo.
Solo quieren complacer a su jefe,
que quiere complacer a su jefe, que quiere complacer a su jefe.
Y se odian por ello.
Pero, en el fondo,
a quien odian aún más
es a los tipos como tú,
porque no eres como ellos, no piensas como ellos, porque eres diferente.
Viene directo del Deuce.
Habla en serio.
Lo respaldarán con dinero.
Apuesto que sí.
¿Sabes por qué?
Porque alguien, no voy a decir quién,
alguien les dijo que esto es posible.
Mira, este domingo en Cloverfield lanzarán un nuevo Mustang.
Anunciarán el programa de carreras.
Solo ve.
Ve a echar un vistazo. Oye mi discurso.
Daré un discurso.
Trae a Peter. Le encantará.
Está bien, Shel.
Nos vemos el domingo.
Papá, mira eso.
El Mustang de Ford. ¿Qué opinas?
Que es un auto de secretaria.
A mí me gusta.
Disculpa.
¿Puedes no hacer eso?
Lo siento.
¿Es su hijo?
Sí, lo es.
¿Puede decirle que no toque la pintura?
No, no, Peter. Está bien. ¿Quién es usted?
Leo Beebe, vicepresidente ejecutivo de Ford Motor Company.
Soy el responsable del lanzamiento del Mustang.
Al menos ahora sabemos quién es el responsable.
- No me malinterpretes, Lenny. - Leo.
Luce increíble,
pero por dentro es basura disfrazada para engañar al público.
Te aconsejo deshacerte de los seis cilindros en línea, las tres velocidades,
acortar la distancia entre ejes, perder media tonelada y bajar el precio.
Papá.
Pero aun así, preferiría un Chevelle de Chevrolet.
Y es un auto terriblemente mierda.
¿Cómo va todo, Steve?
Ahí está Cloverfield, Sr. Shelby.
Ah, sí.
¿Puedo encargarme del aterrizaje?
No, no. Hablo en serio. Volé bombarderos B-29 en 1944.
Bromea.
En serio.
Está bien.
Carroll, ¿qué haces?
- ¿Sabe pilotear? - Carroll.
Un instructor me dijo:
Don, es momento de abrocharnos los cinturones.
"Tras la guerra, haznos un favor y quédate en tierra".
Es una historia real.
- Ay, no. - Mierda.
- Maldita sea. - Aquí vamos.
Este es el auto que jamás esperaron de Detroit.
Muy bien. Vámonos.
¿No te quedas, Ken?
Es gato por liebre, ¿no?
Aquí vienen.
- Un momento. ¿Se van a estrellar? - Ay, Señor.
¿Quién es el piloto?
Supongo, Peter...
...que es alguien que conocemos.
¿Todo bien allá?
Ay, no.
¡No!
- Sujétense. - Mierda, mierda, mierda, mierda.
Mierda, mierda, mierda, mierda.
¡Es como andar en bicicleta!
Hablando de hacer una entrada.
- ¡Shelby! - No puede ser.
- ¡Shelby! - ¡Muy bien!
- Por aquí. ¡Por aquí! - ¡Shelby!
¿Cómo están todos?
- ¿Me da su autógrafo, señor? - Carroll, él es Roy Lunn.
Desarrolla el prototipo en Inglaterra.
- Sí, conozco a Roy. Qué gusto verte. - Bienvenido al manicomio.
Ford trajo a todo su comité ejecutivo.
Un momento.
Hola, Sr. Lindbergh.
¿Te gusta? Hola, Peter, ¿qué tal?
- Sr. Shelby. - Qué gusto.
¿Construye el auto que vencerá a Ferrari?
Pues iremos a Le Mans, eso es seguro.
Y si cruzamos la meta primero, ganaremos.
Carroll, te presento a Leo Beebe, vicepresidente de Ford Motor.
- Mucho gusto. - Gracias por venir.
Ellos son Ken Miles y su hijo, Peter.
- Sí. Ya nos conocimos. - Sí.
Sí.
¿No es cierto?
Pues, bien...
Llevaré a Petey por una soda.
Suerte con estos tipos, Shel.
- Adiós, Sr. Shelby. - Adiós, Pete.
No te preocupes, se quedará.
¿Ustedes dos pudieron charlar en el avión?
Sí.
Carroll, ¿por qué no me acompañas un momento?
Mira, es solo por apariencias.
Pero debe parecer que hay reciprocidad entre tú y...
...ya sabes.
No, no lo sé.
El grupo.
¿El grupo?
Los creativos, Carroll.
Para que todos se sientan cómodos.
Estoy confundido, Lee, porque hasta este momento, me sentía cómodo.
Echa un vistazo allá, Carroll.
¿Qué es lo que ves?
¿Sabes qué veo yo?
Veo una máquina.
Veo 10.000 partes móviles que se mueven en armonía,
y mi trabajo es que así sea.
Mi trabajo es guiarte.
Estoy aquí para ayudarte, Carroll.
Pero debes confiar en mí.
- Con permiso, Lee. - Carroll,
no subas al estrado si no confías en mí.
Demos la bienvenida al Sr. Carroll Shelby.
Me tengo que ir.
- ¿Qué te dijo? - Sabe qué hay que hacer.
Gracias.
Si mi papá estuviera aquí hoy,
me diría que me sentara
y dejara hablar a los universitarios,
así que, como mis autos, haré esto rápido.
Cuando tenía diez años, mi papá me dijo:
"Hijo, el hombre que sabe lo que quiere hacer es afortunado,
porque no trabajará ni un día de su vida".
Pero hay unos cuantos, muy especiales,
diablos, no sé si afortunados o no,
que encuentran algo que tienen que hacer.
Algo los obsesiona.
Y si no pueden hacerlo, los hará perder la cabeza.
Yo soy uno de esos.
Y conozco a otro hombre que siente exactamente lo mismo.
Su nombre...
Su nombre es Sr. Henry Ford.
¡Sí!
Y juntos construiremos los automóviles más rápidos del mundo.
Y, además, haremos historia en Le Mans.
- Vámonos. - ¿Qué?
Mi nombre es Carroll Shelby.
Construyo autos de carreras.
No. Sea lo que sea, no.
No.
Treinta minutos.
Estoy agotado.
- Quiero ducharme. - Vas a querer ver esto.
Créeme.
Treinta minutos. Volverás a tiempo para la cena.
Treinta minutos.
Sí.
No puede ser.
Acaba de llegar en avión de Inglaterra.
Bien, todavía le falta mucho para estar listo.
Vamos.
Interesante.
¿Y bien?
Es terrible.
Peor que terrible.
Sí, no está alineado.
La tercera está muy alta.
El torque no llega al camino.
La conducción no es firme porque la parte delantera es muy liviana.
Y a más de 225 km/h, parece un...
Aeroplano.
Sí.
Quiere despegar y volar a Hawái.
¿Algo más?
Un segundo.
Anoche regresaste tarde.
Sí.
¿Estabas trabajando?
¿No fuiste a ningún lugar?
¿Qué?
Pregunto si anoche fuiste a algún lugar.
Mollie.
Es solo una pregunta.
Y ya respondí, ¿no?
¿Cuál fue la respuesta?
¿Pasa algo, amor?
¿Qué haces? ¿Qué haces?
Conduces muy rápido.
¿Ah, sí? ¿Eso hago?
Sí, eso haces.
¡Maldita sea! ¿Qué diablos pasa?
Dímelo tú, yo no lo sé.
¡Baja la velocidad, ahora!
¡Mollie!
Por favor baja la velocidad, ¿sí?
¿Intentas matarnos?
- Creí que nos encantaba. - ¿Qué?
- ¡Diablos! - Las carreras son divertidas, ¿no?
¡No, no! No es lo mismo.
¡A mí me parece emocionante!
De acuerdo.
Mira, te vi, ¿de acuerdo?
¡Te vi irte con Shelby y te vi volver!
De acuerdo. Mierda, pero baja...
¡Y todo el día tuviste tu cara de tonto!
¡No tan rápido! ¡Estás muy cerca!
¡Mollie, frena ahora mismo!
¡No hasta que me digas qué sucede!
De acuerdo. Fui a ver un auto.
- ¿Con Shelby? - Con Shelby.
- ¿Un auto de carreras? - Algo así.
Viene una curva, mejor sujétate.
¿Piensas quitar el pie del pedal?
- ¡No, quiero una vuelta perfecta! - ¡Baja la velocidad!
¡Está bien!
Shel me ofreció trabajo.
Ford tiene un auto con el que quieren vencer a un Ferrari.
- ¡Dijiste que se acabó! - Ahora baja... ¡No acepté!
- ¡Baja la velocidad! - Me dijiste que ya no más.
- No entiendo. - ¡Envejecer y engordar, dijiste!
¡Envejecer y engordar!
- No entiendo. - ¡Eso dijiste!
No entiendo. ¿Estás molesta porque dije que se acabó
o porque fui a ver un auto de carreras?
Solo no me mientas, Ken.
No mantengas en secreto lo que quieres o sientes
solo porque crees que me hará feliz.
Moll, ni siquiera yo sé qué siento.
Si lo haces...
...más le vale pagarte esta vez.
Porque no puedo trabajar más horas y cuidar a Peter.
El fisco tiene el taller. No voy a perder mi casa.
Doscientos dólares al día.
Más gastos.
¿Es broma?
Pero aún no lo decido.
¿Doscientos al día?
¿Estás loco?
Mira esto. ¡Es ridículo! Toma.
Shel, el aire lo está frenando.
Ese es el problema.
Arriba de 145 km/h, el aire entra y no sale.
Es el frente, lo siento en el volante.
La computadora hallará el problema.
- Claro. - Charlie,
ve por cinta adhesiva y estambre.
De acuerdo. Bien, bien.
Ahora solo falta sacar toda esa basura.
¿No, Pops?
Sí, sí. De acuerdo.
Vamos, chicos.
¿Qué hacen?
Lo hacen más veloz.
Ahí. Justo ahí.
El aire se atora.
¡Lo veo! ¡El estambre vuela hacia arriba!
- Sí. - El frente se eleva.
¡Diablos, tiene razón!
Este auto quiere ir más rápido. Puedo sentirlo.
Si lo hacemos más ligero, será frágil.
Le quité 31 kilos esta semana.
Ya alcanzó la velocidad máxima con esta configuración.
Ponle un motor más grande.
¿Dónde? ¿En el techo?
Logré hacerlo 23.5 kg más liviano que la unidad para NASCAR.
Culatas de aluminio totalmente nuevas,
amortiguadores de vibración, bomba de agua, válvulas más pequeñas.
Lo llamamos "La Bestia".
Sí, ya veo por qué,
¿pero cómo cabrá sin rediseñar la bancada del motor?
Ciertamente no fue fácil. Buen día, señores. Sr. Shelby.
¿Así que ya puso eso en un GT40?
Me temo que sí.
No lo puedo creer.
Es pesado, claro. Problemas al frenar.
- Verán los datos. - ¿Problemas?
Subvira un poco.
¿Me presta eso?
Un momento. Gracias.
¡Ken!
¡Ken! Consulta con la oficina antes de probar...
¿Qué dice?
Hay que preguntar...
Claro.
¡Sí!
Sr. Shelby, bienvenido a Dearborn.
¿Qué hace en la pista de pruebas? Se manchará el traje con aceite.
Quiero su opinión sobre algunas cosas.
El personal para Le Mans.
Es un equipo magnífico.
Ken Miles, Phil Hill,
Chris Amon, Bruce McLaren.
Hill está asegurado. También Amon y McLaren.
No estoy seguro de Miles.
Queremos a Richie Ginther...
Masten Gregory, Bob Bondurant.
Necesita al mejor piloto para el auto, que entienda la máquina.
Ese es Ken.
¡Sí!
¡Más de eso, por favor! ¡Más de eso, chica!
No conozco los detalles finos de las carreras, pero sí a la gente.
Miles es un...
Es un beatnik. Se viste como tal.
Ford necesita confiabilidad.
Ken Miles no es para Ford.
¡Arre! ¡Arre!
¿Cuál es el récord de vuelta aquí?
Uno cincuenta y ocho.
Uno cincuenta, exactos.
¿Un beatnik?
Aterrizó en la playa el Día D con un tanque averiado y lo condujo hasta Berlín.
¿Un beatnik?
Lee me preguntó hace tiempo: "¿Qué es lo único que el dinero no puede comprar?".
Se lo diré.
Un piloto de pura cepa al volante de su auto.
Ese es Ken Miles.
Pues, en cualquier caso,
tal vez sea demasiado puro.
Carroll, no pierdas de vista el panorama.
¿"Demasiado puro"?
¿Qué significa eso?
Que solo piensa en sí mismo.
Si le ponen un micrófono enfrente
y hay un detalle que no le gusta.
Millones observan.
¿No dará un mensaje equivocado?
Mire, puede poner a un chico respetable tras el volante y enseñarle qué decir.
Ponga a Doris Day si lo que quiere es perder.
¿Así que no está de acuerdo con nosotros en esta cuestión?
Estoy diciendo que debe confiar en mí.
Carroll, en cuanto a marketing, eso no es posible.
Pondremos un piloto estilo Ford en un auto Ford, Sr. Shelby.
Así lo hacemos en Ford.
Ferrari gana otro campeonato
con el piloto británico John Surtees, al volante de...
Ferrari gana.
La primera victoria de Surtees desde 1964...
Cuñas. Tenemos cuñas.
Bien, bien, bien.
Perfecto.
- ¿40 pulgadas? - Sí.
- Hola, jefe. - Hola, Dan.
- Jefe, Ferrari ganó... - ¿Tienes pasaporte?
- ¿Perdón? - Firma eso. Consigue un pasaporte.
Tráemelo el viernes. Frosty.
Oigan, iré a Francia.
Phil.
Ken, ¿puedo hablar contigo?
¿Puedo tomar esto?
Oye.
¿Sabes por qué Ford lo llamó GT40?
¿Por qué el "40"?
- No. - Reglamento. ¿Sí?
Debe tener 40 pulgadas de altura
para cumplir con el requerimiento.
Ni más ni menos. Lo miden antes de cada carrera.
El problema es que, con esa altura,
hay mucha resistencia bajo el auto, ¿sí?
Así que, tenemos la solución.
Cuñas. Ponemos cuñas en...
No irás la próxima semana.
No vas a ir, Ken.
Llevaremos a McLaren, Chris Amon, Phil Hill
y Bob Bondurant.
Es decisión de Ford.
Opinan que tu imagen no es buena,
y no puedes conducir su auto de carreras.
Y además de que tú hiciste de ese auto lo que es...
y de que eres el mejor que tengo tras el volante...
Voy a desviar el conducto del aceite.
Una fuga, podría gotear sobre el disco trasero izquierdo.
Ken...
Diles a los chicos que vigilen su velocidad al amanecer.
La caja de velocidades se sobrecalentará.
Ken, va a empezar la carrera. ¿Enciendo la radio?
No, a menos que tú quieras.
...de la carrera.
Ahí están. El Maserati entra a las eses,
pero Chris Amon aún está en segundo.
En tercer lugar, el Ford número 1 conducido por Bruce McLaren.
Un inicio muy veloz para el Ford GT.
Vuelta de 3:43.4 para el auto número 2, un Ford.
Demasiado rápido para estas alturas de la carrera.
Demasiado rápido.
Llevan demasiada velocidad.
Esto se decidirá en la última hora, ¿no crees?
Tal vez, pero esa probabilidad
en una carrera de 24 horas es mínima.
Otro Ford llega a los pits.
Los mecánicos lo empujan a los pits.
La junta de culata.
El auto no es un cohete a la luna.
Bondurant en cuarto, en el auto 7.
A la cabeza el número 20, Ferrari. Michael Parkes.
Ford quiere el uno, dos, tres, ¿qué tal?
Muy pronto. Es muy pronto.
Uno debe respetar el mecanismo...
La gran noticia: el Ford conducido por Richie Ginther
se retiró por problemas en la caja de velocidades...
La caja de velocidades. Se lo dije. Trátenla con cuidado.
...y su compañero Bandini,
quien fue uno de los pilotos ganadores el año pasado.
¿Quién anda ahí?
Estamos de nuevo en vivo desde Le Mans, Francia.
Las 24 Horas de Le Mans, el Gran Premio de Resistencia, en su edición 33.
¿Qué estás oyendo?
Una carrera que hay en Francia.
¿Emocionante?
No estoy prestando mucha atención.
Solo en una ocasión, en 1933, el liderazgo cambió de manos tres veces.
No es precisamente champán...
...pero tiene burbujas.
Gracias, Mollie.
FORD PIERDE A LO GRANDE
Hay una diferencia entre Ford y Ferrari...
Grace.
Sí, señor. Lo haré pasar.
Gracias.
Sr. Shelby, el Sr. Ford lo recibirá ahora.
Muy bien.
¿Aún quiere arriesgar su reputación con él?
Por aquí, Sr. Shelby.
Sr. Ford.
Señores.
Shelby.
Dame una razón para no despedir a todos los involucrados en esta abominación,
empezando por ti.
Bueno, señor,
eso mismo me preguntaba
mientras estaba en su hermosa sala de espera.
Estando ahí sentado,
vi pasar esa pequeña carpeta roja
por cuatro pares de manos
antes de llegar a las suyas.
Eso sin contar a los veintitantos empleados de Ford
que seguramente lo manosearon antes de que llegara al piso 19.
Con todo respeto, señor, no se puede ganar una carrera por comité.
Necesita a un hombre a cargo.
En mi opinión, la buena noticia es que, incluso con el peso adicional,
logramos poner al viejo Sr. Ferrari justo donde lo queremos.
¿Eso hicimos?
Claro que sí.
Explícate.
Bueno...
Es cierto, no hemos...
Aún no logramos dar las curvas.
Ni mantener baja la temperatura.
Ni permanecer pegados al piso.
Y se descompusieron muchas cosas.
De hecho, lo único que no se averió fueron los frenos.
Vaya, en este momento ni siquiera sabemos si la pintura resistirá 24 horas.
Pero en la última vuelta...
...registramos 350 km/h en la recta Mulsanne.
En todos sus años de competencias,
el viejo Enzo jamás ha visto nada moverse tan rápido.
Y ahora sabe,
sin lugar a dudas,
que somos más rápidos que él.
Incluso con el piloto equivocado
y todos los comités.
Y en eso está pensando,
sentado en Módena, Italia,
en este momento.
A ese hombre le aterra,
que este año sean listos y empiecen a confiar en mí.
Así que, sí...
...yo diría que tiene a Ferrari exactamente donde lo quiere.
No me lo agradezca.
Ven acá.
¿Ves ese pequeño edificio de ahí?
En la Segunda Guerra Mundial,
tres de cada cinco bombarderos estadounidenses se fabricaron ahí.
¿Crees que Roosevelt derrotó a Hitler?
Piensa de nuevo.
No es la primera vez que Ford Motor va a la guerra en Europa.
Sabemos hacer más que trabajo administrativo.
Y hay un hombre al frente de esta compañía.
Le reportas a él.
¿Me entiendes?
Sí, señor.
Adelante, Carroll. Ve a la guerra.
Gracias, señor.
Tenías razón.
Es la caja de velocidades. Corrimos demasiado rápido.
Se averiaron tres de cuatro.
Al otro le falló la biela.
Vamos a volver, Ken.
Me dijeron que esta vez tengo "carte blanche".
Lo busqué. Significa "una mierda" en francés.
Sé que nos controlarán tanto como puedan
en cuanto descubran cómo.
Bueno...
...el helado se derrite.
Está bien. Oye, Ken.
¿Quieres que me disculpe?
¿Quieres que te ruegue?
No lo sé. Hagamos la prueba, a ver qué se siente.
Ken, lo siento.
Sinceramente.
¿Sabes lo que tuve que soportar solo para tener un auto en esa carrera?
No lo sabes, porque no te encargas de nada de eso.
Ya basta, Ken. Tenemos trabajo y ese auto no se construirá solo.
De acuerdo. Está bien.
Diablos.
Ven acá.
- Maldito vendedor de autos. - ¡Mierda!
Ya verás lo que te espera.
¡Quítate de encima!
¡Desgraciado testarudo!
¡Diablos!
- Mira... - Claro.
- Sí, ahora. - Maldito...
- ¿Estás bien? - ¡Mierda!
Ahora sí vas a ver.
¡Ven acá!
Se acabó.
Mollie, cariño.
¿Sí, mi amor?
¿Me das una soda, por favor?
Sí, mi amor.
¿Quieres una, Shelby?
- No. No. - Sí, por favor, Mollie.
No. Que él consiga la suya.
Solo para mí, por favor.
¿Cuánto tiempo había pasado?
- Unos tres o cuatro años, al menos. - Cierto.
En Riverside.
Sí. En el Campeonato Divisional del SCCA.
Me rompiste el dedo.
¿Qué es esa cosa horrible que haces bajo el brazo?
Sí. La llamo Mordida de Llama.
¿Tiene nombre?
¿Dónde aprendiste eso? ¿Con las niñas exploradoras?
- ¿Quieres pelear otra vez? - Aquí tienen.
Eres un ángel.
Gracias.
Con gusto.
Bueno, voy al supermercado.
¿Algo que haga falta?
Helado.
Helado estaría bien.
Y pan.
Claro.
No, nada. Gracias.
Gracias, Moll.
¿Aún tomas esas para el corazón?
Solo porque son deliciosas.
- Jódete. - Vete al diablo.
Vamos. Arre, arre, arre.
¡Phil! Aquí está la tuya.
Dino, ven acá.
- ¿Y bien? - Aún tarda cuando piso el pedal.
Hay que deshacernos del vacío.
Charlie, consigue un carburador Holley. Lo reconstruiremos.
Tres semanas para Daytona y aún se siente como un saco de ardillas.
Frenos calientes.
Eso es totalmente distinto.
Bien, Petey, vamos a dar un paseo.
¿Qué haces?
¿Ves esa grieta? Es mi indicador de la curva ocho.
¿Para bajar la velocidad?
Rozar los frenos y meter una velocidad inferior.
Pero irás a 240 km/h.
Sí.
¿Y cómo logras verla?
Vas rápido, pero conforme el auto acelera,
todo lo demás se hace más lento.
No haces esto.
Haces esto. ¿Cierto?
Y entonces lo ves todo.
¿Tienes otros indicadores?
De hecho, sí.
Muchos.
Sí, porque no puedes ir a toda velocidad todo el tiempo, ¿verdad?
Así es. Debes tratar bien a tu auto.
Sientes como el pobre gime debajo de ti.
Si vas a llevar una máquina al límite
y esperas que se mantenga de una pieza,
debes tener una idea de dónde está el límite.
Mira allá.
Ahí está la vuelta perfecta.
Ni un error.
Cada cambio de velocidad, cada curva...
...perfectos.
¿La ves?
Creo que sí.
La mayoría no puede verla.
La mayoría ni siquiera sabe que está ahí, pero sí está.
Está ahí.
¿Quieres helado?
- Sí. - Muy bien.
Pues vamos.
- ¿Sabes qué es este indicador? - ¿Cuál?
Este. Tira de mi dedo y lo sabrás.
¿Cuánto falta para que venga?
Cambiamos de piloto cada cuatro horas, así que unos 10 minutos.
Espera. ¿Dices que Beebe está a cargo ahora?
Sí, y quiere que Miles se vaya.
Mira, es algo personal.
Y, sí, puede causarte problemas.
Él y el Deuce irán allá mañana.
Te lo dirá en persona. Espera que pierdas los estribos.
Es hora de dejarlo ir. No puedes destruir todo...
...no por un maldito hombre.
- Claro que sí. - ¿Por qué?
Porque mientras hablamos, él lo hace posible.
¡Mierda!
Perdió capacidad de frenado.
¡Suelta el pedal!
¿Carroll?
- ¡Sáquenlo! - ¡Peter!
Ve. Ve adentro.
Quédate ahí.
- ¡Saquen a Ken! - ¡Ken!
¡Sáquenlo!
¡Ahí está!
¡Ken!
¡Lo veo!
- ¡Ken! - Ven.
Los frenos.
Vamos a sacarle el maldito motor, ¿sí?
No podemos usarlo si no podemos frenar.
Los frenos durarían más si bajamos la velocidad.
¿No le quitaría el sentido a la potencia extra?
Creí que el punto era ganar la maldita carrera.
Podríamos diseñar otro sistema.
En vez de cambiar las pastillas en los pits,
cambiamos todo el sistema de frenos.
Rotores incluidos.
Ponemos uno nuevo.
Espera, espera, Pops...
¿Está permitido?
No lo sé. No sé leer francés.
Bueno...
...los frenos son "una refacción" como cualquier otra, ¿no?
Se nos permite cambiar refacciones.
Sí. ¿Tenemos tiempo para hacerlo?
Aún no lo sé, Charlie.
Lo llevaré a casa.
Está bien.
Arregla este lío.
Lo haré.
¿Alguna vez se ha incendiado?
No, nunca me ha pasado.
Pero el traje es a prueba de llamas, ¿ves?
No deja entrar el calor.
Sí.
Pero Lewis-Evans murió quemado en el Gran Premio de Marruecos.
Su traje era a prueba de llamas.
Sí, pero...
Verás, se quedó atorado.
No pudo respirar.
Así que, mientras logres salir del auto, estarás bien.
Papá logró salir.
- Así es. - ¡Peter!
Adiós.
Nos vemos.
- ¿Estás bien? - Sí.
¿A ti qué te pasa?
Y no me digas que son los frenos o que casi estiro la pata.
Tiene que ver con los ejecutivos, ¿cierto?
Está bajo control.
¿Qué pasa?
Dijimos que tú haces lo tuyo y yo lo mío.
- Esto es lo mío. - Shel...
Solo confía en mí, Ken.
¿Tienes un plan?
Sin duda.
¿Uno bueno?
El riesgo es muy alto.
¿Qué tan alto?
Extremadamente alto.
Bueno, es algo.
- Qué bueno que hablamos. - Cuando quieras.
Sr. Ford, es una sorpresa.
Disculpe la intromisión sin aviso, Sr. Shelby,
pero si pagué nueve millones de dólares por un automóvil
al menos debo poder verlo.
Bueno, suena razonable.
Shelby, ¿podemos hablar?
Claro.
¿En privado?
Sí. De preferencia.
Muy bien. Phil, ¿te encargas del Sr. Ford?
Sr. Ford, él es Phil Remington.
- Claro. - Vamos a mi oficina, Leo.
Mucho gusto, señor. Le mostraré su auto.
Tomamos su motor 289
y lo colocamos en un 427 de siete litros.
Primero, quiero enfriar los ánimos.
Espero que los desacuerdos entre nosotros sean atribuibles
a la agresividad natural al calor de la batalla.
Te lo agradezco, Leo. En serio.
Me corresponde, Shelby, informarte
que me asignaron como director ejecutivo del programa de carreras.
Espero que eso no genere un problema entre nosotros.
Te aseguro que no será así, Leo.
Oye, Carroll...
¡Carroll!
¿Cuál es la velocidad máxima con el 427?
- ¿Y si vamos a dar una vuelta? - ¿Qué?
Sí, adelante, Sr. Ford. Suba.
- ¿Quieres...? - Que vea cómo se sienten nueve millones.
¡Oigan!
No puede ser...
¡Abran la puerta!
¡Oigan, abran la puerta!
¡Abran la puerta!
Tú sujétame y tú dame la mano.
Vaya. Me senté en mis pelotas.
El próximo será más cómodo, no se preocupe.
- Abre. - Lo siento. Un momento.
- ¡Abre la puerta! - Está atorada.
¿Está listo?
El nombre en el volante indica que nací listo, Shelby. Dale.
Muy bien.
Sí que tiene potencia, ¿no?
¡Abre la puerta!
Listo. Cielos, Sr. Beebe.
¿Se encuentra bien, señor?
¡Dios mío!
¡Dios mío! ¡Dios mío!
¡Sí, bebé!
¡Sí, bebé!
En este momento, los no iniciados tienden a ensuciar sus pantalones.
¡Ay, Dios!
Sr. Ford...
¿Se encuentra bien?
Sr. Ford...
¿Está bien?
No tenía idea.
No tenía idea.
Ojalá mi papá...
...estuviera vivo para ver esto.
Para sentir esto.
No cualquiera puede controlar esta máquina fácilmente.
Definitivamente no.
No tenía idea.
Quiere ganar Le Mans.
Si quiere el primer lugar, Ken Miles es el indicado.
Qué oportuno.
Conoce este auto,
porque me ayudó a construirlo.
Shelby, sabes que nombré a Leo Beebe como director de carreras.
Y por eso estoy hablando con usted.
Permítale a Ken Miles correr en Daytona.
Si gana...
...será piloto en Le Mans.
¿Y si no?
Ford Motor Company se convierte en dueña de Shelby American.
En su totalidad.
Para siempre.
Estamos en la sexta hora de las 24 de Daytona
y los Ford dominan el tablero.
Ken Miles, de Shelby American, aventaja por poco
al Ford Holman-Moody conducido por Walt Hansgen.
No lo creo, Walt.
Esta carrera no solo pone a prueba nuestros autos,
sino a nuestros equipos.
Hoy trajimos a un segundo equipo.
- Holman-Moody. - Correcto.
El número 95, Hansgen, acelera por el trióvalo
acortando distancia con Ken Miles.
Walt va demasiado rápido.
¡Siete mil revoluciones por minuto! ¡Dile que baje la velocidad!
Vamos. Muévete. Hazlo.
Cada uno de los GT que están ahí hoy están bajo mi supervisión.
Y, por supuesto, también de Henry Ford II.
Los pilotos, la velocidad, la estrategia...
incluso determinamos las revoluciones por minuto.
Ken Miles está enfrascado en una batalla con Hansgen al pasar frente a las gradas.
Hansgen intenta rebasarlo en la primera curva.
Miles no puede maniobrar.
Hansgen lo rebasa y toma la delantera al llegar a la chicana.
¡Cielo santo!
¿Vieron eso?
Bandera de precaución.
¡Seguimos en la carrera! ¡Oigan, seguimos!
¡Vamos, rápido!
- Vamos. Muévanse. - Ya viene.
¡Rápido, rápido! ¡Vamos!
Ya, levántenlo.
Aquí. Rápido. Muévanse.
- ¡Combustible! - ¡Llave de tubo!
- Todo bien. - Todo en orden.
- 36. 38. - ¡Rápido!
- ¡Hansgen nos pisa los talones! - Si salgo de los pits antes que él...
Está caliente, pero creo que resistirá.
- Tiene poco combustible. - ¡Está caliente!
- Enciende luces. - Ayúdame.
Hola, Walt. Qué gusto verte.
Sí, cuando salga de los pits, no me verás más.
Tranquilo. Tenemos retrovisores.
¿Qué pasó con el Mustang que sacó?
Aún no lo sé.
Puedo llevarlo a más de 6.000, Shel.
Puedo sentirlo.
Oye, ¿por qué su equipo de pits es más rápido que el nuestro?
Porque trajeron a un maldito equipo de NASCAR.
- ¿En serio? - En serio.
¡Vamos! ¡Bien, vamos!
Listos, listos.
Maldito equipo de NASCAR.
¡Ya, ya, ya!
¡Oigan, ya se fueron!
¿Hola?
¡Ahí está mi Mollie! Hola.
Hola, amor.
- ¿Mamá? ¿Mamá? - ¿Qué haces?
Tomando un té.
Pregúntale por los frenos.
- Ve a dormir. Es la una. - Pregúntale.
Ve a dormir. Ahora.
Supongo que no está dormido.
- De seguro tiene una radio de contrabando. - Sí.
Pregunta por los frenos.
¿Los frenos? Sí. No, no. Dile que funcionan por ahora.
¿Sabes? Shelby se porta muy extraño.
- Ford tiene un segundo equipo. - Ken.
- Con un GT. - Ken.
Es alguna maldita prueba corporativa. No lo sé.
Solo descansa cuando puedas.
Perdón, amor, ¿qué decías?
Solo tienes unas horas.
No te oigo bien, lo siento. No te oigo.
Deséame suerte.
- Suerte. - Te amo, cariño.
Tras 23 horas en Daytona, Walt Hansgen al volante del Ford verde y blanco
le lleva la delantera a Ken Miles y Shelby American,
mientras que los demás han perdido el paso.
No podemos ganar.
No hay nada que Miles pueda hacer a estas alturas.
El motor está caliente. No puede pasar de 6.000.
7.000+ A TODA VELOCIDAD
Muy bien.
Podría hacerse pedazos.
Solo hay una forma de averiguarlo.
¿No íbamos a mantenerlo por debajo de 6.000?
Cállate, Don.
A minutos de terminar la carrera hay una batalla por el liderazgo.
El Ford número 98 hace una increíble recuperación tardía.
- ¿Qué sucede? - Está aventajando.
...Ken Miles, su desesperada búsqueda de la victoria podría...
¡Vamos!
¡Bandera blanca! ¡Última vuelta!
Miles lo está presionando. Mucho.
Así se hace.
Ken Miles muy cerca de Walt Hansgen en la última vuelta.
¡Vamos! ¡Vamos!
¿Qué diablos?
¡Vamos!
Muy bien.
¡Mira esto!
¡Maldita sea!
¡Sí!
Ken Miles consigue la bandera a cuadros y la gloria para Shelby American.
¿Qué les parece?
Confiabilidad, fuerza...
Sí, Leo.
Sr. Ford, ganamos.
¡Ganamos! Ford ganó Daytona.
¡Increíble!
¿Con cuál equipo, Leo?
Shelby American. Miles al volante.
Hijo de perra.
Muy bien.
¿Dónde diablos está?
Un momento, lo veo. ¡Oye!
¡Alguien perdió un bulldog en la playa!
¡No, no! ¡Ven! ¡Ven!
Ven. Anda. Anda.
¡Consíganle algo de beber! ¡Denle un trago!
Oye.
Ve a la cama. ¿Qué estás haciendo?
Mocoso desvelado.
Estaba...
dibujando un mapa, para poder seguirte en Le Mans.
Mira eso.
Es muy preciso.
Eres muy hábil, muy exacto.
Cuéntame de la pista.
No, no puedo, Petey.
Por favor.
Comienzas en la línea de salida.
Sí, pero en realidad sales de aquí, porque en Le Mans corres a tu auto.
Es verdad.
Bien, cuando tu viejo logre cojear hasta allá,
- y arrancar... - Y no golpear a nadie.
Sí, correcto.
Aceleras mucho hacia el Puente Dunlop,
alejándote por entre los árboles hacia las Eses
y acelerando hacia Terte Rouge.
Curva crucial en primera.
Entrada rápida.
Mantienes la velocidad para salir hacia...
Mulsanne.
Recta larga, flanqueada por álamos.
Máxima velocidad, 338 km/h.
Bajas a tercera, aumentas las revoluciones.
Las revoluciones son tus aliadas.
Salida al máximo. Da rienda suelta al auto.
En la cima,
entonces, ¡pum!
La Curva Mulsanne.
Aceleras hacia Arnage y luego en la cuesta hacia la Casa Blanca.
Haces eso bien y...
Tus primeros tres minutos y medio
de 24 horas.
Pero no puedes hacer que cada vuelta sea perfecta.
Pero puedo intentarlo.
De acuerdo.
A la cama.
Te despertaré antes de irme a Francia.
Lo prometo.
Bien. Buenas noches.
¿Dónde queda eso? ¿El Hotel Saint Pierre?
Va a llover de nuevo mañana.
Aquí siempre llueve.
Aunque empezaremos en seco,
así que cambiaremos tus neumáticos cuando llueva.
Sí.
Sería buena idea dormir, Bulldog.
Tú también.
No voy a conducir.
Pues eso es una lástima.
No conseguiría un puesto en este equipo.
Iré a caminar la primera curva.
Me lo imaginé.
Cuento con ello.
Ken.
Chaz.
Cambiaremos el color de los asientos, Frost.
Si fuera un concurso de belleza,
acabamos de perder.
Se ven rápidos, ¿no?
La apariencia no lo es todo.
Scarfiotti y Bandini empezarán para Ferrari.
Puedes vencerlo.
Cuatro minutos, Ken. Cuatro minutos.
- En vivo desde Le Mans, Francia. - ¡Mamá! Ven ya.
- La carrera más extenuante... - Sí. Ya voy.
Las 24 Horas de Le Mans.
Los autos están alineados...
Pilotos, tomen sus lugares.
- Ahí está. - Están alineados y listos.
Según sus tiempos de práctica. Los más veloces, a la izquierda.
¡No puede ser!
El 10, Bizzarrini, casi pierde el control.
Todo está bien.
Se vio muy bien allá, señor.
¿Qué pasó con Miles?
¡Maldita sea!
No.
¡Maldito desgraciado!
Tras la primera vuelta, Bandini-Ferrari está en primer lugar.
¿Dónde está Miles?
- ¿Dónde diablos está Ken? - No sé.
¡Ahí viene!
- ¡Oigan! ¡Ahí viene! - Frosty, rápido.
¡Frosty, rápido! ¡Muévete!
Creo que es su puerta.
Mal comienzo para el equipo Ford.
¡La maldita puerta no cierra!
Está bien. Nos encargaremos.
- ¡Rápido! - ¡Maldita puerta!
- Prueba eso. - Shelby, ¿qué diablos sucede?
- Algo golpea con el marco. - Es broma, ¿verdad?
¡Oigan, háganse a un lado!
A un lado. Sostenla.
¡Ve! ¡Ya, ya, ya!
Volvió a la carrera. Vamos.
Ken Miles, en el Ford número 1 de Shelby American, en décimo lugar.
Gran avance de Ken Miles en el Ford número 1.
- Vamos, papá. - Rebasa al Porsche 43.
Está entre los 20 primeros.
Ken Miles, Ford, con un nuevo récord de vuelta.
Tres minutos y 34 segundos.
- ¡Sí! - Ken Miles lo logró en 3:34.3.
Shelby.
Lo está forzando demasiado. Ese no es el plan.
Los planes cambian.
Vuelta de 3:34. La pista mide 13.45 km
¡Díganme los kilómetros por hora!
- Tres minutos, 31.9 segundos. - ¡Otro récord de vuelta!
Velocidad promedio de 228.68 kilómetros por hora.
¡Rápido! ¡Rápido, chicos!
- El té está listo, Ken. - Gracias, Chaz.
- ¡Feliz cumpleaños, viejo! - Gracias, amigo. Gran vuelta.
Vamos, chicos. Rápido.
¡Revisión de carrocería!
Eres tres segundos más veloz que Gurney.
De no ser por la salida, irías primero. ¿Puedes seguir así?
¿El auto puede?
Hubo un incidente en la curva seis.
Una colisión entre el 18 y el 26.
El 20 de Ferrari, Ludovico Scarfiotti, también salió de la pista.
- Bien, cuidado con la cabeza. - Gracias.
Que disfrute su cena, señor.
Oigan, McLaren va a los pits.
Probablemente el Sr. Ford cene en un lugar elegante.
¿Cómo que "probablemente"?
Está viniendo la lluvia.
De acuerdo.
¡Ya viene!
¡Rápido, levántenlo!
Revísenlos.
El motor está caliente, Pops.
- Bien. - Está caliente. Continúa.
- ¡Rápido! - Bien, Denny.
Neumático.
Tablero despejado.
Cambio.
Está a 104 grados. No hay problema.
Está bien.
Cargando combustible.
- ¡Neumáticos traseros! - ¡Combustible, rápido!
Cámbialos.
Juego delantero.
Todo listo.
- ¡Sal ya! - ¡Rápido!
¡Rápido, rápido!
- Buen trabajo, chicos. - Buen cambio, amigos.
Necesito un cronómetro.
A 8 horas de iniciadas las 24,
UNO, DOS PARA FERRARI.
¿Vieron eso?
El gran magnate automotriz estadounidense se va en helicóptero. Mucha clase.
Lorenzo Bandini conserva el primer lugar para Ferrari.
Calma, Dan. No puedes maniobrar.
Ese tipo está demente.
Calma, Dan.
¡Maldita sea!
¡Imbécil!
¡Vete al diablo!
¡Idiota!
Ahora ya no estás feliz, ¿verdad?
El Porsche número 58 y un Ford no identificado
salieron de la pista en Arnage.
Vamos, Ken. ¡Vamos, Ken!
Qué hermoso cronómetro.
¿Quieres uno? Son italianos.
Ken Miles en el Ford número 1 y Bandini en el Ferrari 21
luchan contra los elementos
y llevan sus autos al límite tras la curva de la Casa Blanca.
Con tanta lluvia, la pista está resbaladiza,
así que los tiempos de estas vueltas se verán afectados.
¿Sí, señor?
Sí, señor.
Sí, señor.
Bien, señor. De inmediato, señor.
¡Oye!
¿Qué diablos haces? ¡Dame eso!
Tarado.
Sr. Shelby...
Aquí vamos.
Tú puedes.
Anda.
Mantente de una pieza.
¡Maldición!
¡Diablos! ¡Vamos!
El líder en este momento es el Ferrari 21
conducido por Lorenzo Bandini.
Sus frenos están gastados. ¡Aquí vamos!
Ken Miles lleva al número 1 de Ford a los pits muy despacio. Podría tener...
Aquí viene. Cuidado, chicos.
- Frenos. Nada. No sirven. - Sí.
Bien. Rápido, rápido.
¡Lo tenía! ¡Casi lo tenía!
Ahora nos lleva otra vuelta de ventaja.
Bien. Primero el brazo de control superior.
¡Vamos, deprisa! ¡Más rápido!
- ¡Vamos! - Primero el brazo de control superior.
Cuidado con la manguera.
- Lo están haciendo. Los frenos. - Eso tomará...
- ¡Cuidado con la manguera! - ¡Ya!
¡Más rápido, más rápido!
- ¡Cuidado atrás! - ¡Jeff, más rápido!
- Purga los frenos, Jeff. - No, no.
Es contra las reglas. No pueden cambiarlas.
No, no, no.
Muéstreme en su libro dónde dice que no podemos cambiar el sistema
- y entonces nos descalifica. ¡Idiota! - Bulldog, calma. Tranquilo.
Esto no legal.
Muéstreme dónde dice en su reglamento que no puedo cambiar los frenos.
¡Son una refacción, como una pinza de freno o un rotor,
y puedo cambiarla si quiero!
Sí leemos el maldito reglamento.
¡Bandini va a los pits!
¡Vaya! Qué pena. Creo que se rompió una manguera.
Intenta mantener tu paso.
No hablo italiano, pero no está feliz.
- ¡Sácame de aquí, Pops, rápido! - ¡Está bien!
- ¡Rápido! - Ya casi, Ken. Ya casi.
- ¿Cómo vas? - Una vuelta y está listo.
El auto es tuyo, Ken.
Aún puedes ganar, pero debes rebasarlo dos veces.
Entendido. Rebasarlo dos veces.
Ken Miles, en el Ford número 1, le pisa los talones al Ferrari 21 de Bandini.
¡Eso no basta, Miles! ¡Vamos!
No va a su ritmo.
Aún no confía en el auto.
Vamos, Ken. Te puse frenos nuevos.
Muy bien.
¿A qué viniste aquí?
Hagámoslo.
¡Así se hace! ¡Vamos!
Aún no lo logra.
Necesita sacarle otra vuelta.
Tendrá que ir a pits pronto.
Necesita alcanzar a Bandini primero.
Muy bien, desgraciado.
Hagámoslo otra vez.
Vamos, hazlo.
¡Esa es mi chica! ¡Esa es mi chica!
Dios mío. ¡Dios mío!
¡Maldita sea!
Lo logró. Estamos a la cabeza.
¿Estamos a la cabeza?
¿Y Bandini?
¿Dónde está Bandini?
Se terminó. Están acabados.
- Ferrari está fuera. - McLaren, cuatro minutos detrás en un GT.
Así que tenemos a Ken en primero, y el dos y el tres. Todos Ford.
El Ferrari número 21 con Bandini al volante salió de la pista.
Ahí viene el Deuce.
El turno de Ken es en media hora. ¿Lo despierto?
No, déjalo dormir.
- Muchas gracias. - Increíble.
- Hola. - Sr. Ford.
- Aún no es un hecho... - Te perdiste una buena cena.
Ahí está. Ahí está.
Infórmame, Leo.
Tenemos el uno, dos, tres, Sr. Ford.
- ¿Quién va a la cabeza? - Hulme, Miles.
¿Sabe? Estaba pensando, Sr. Ford...
¿no sería genial si los tres Ford se alinearan
y cruzaran la meta al mismo tiempo?
Si se alinearan y llegaran juntos.
Ford. Ford. Ford.
No creo que podamos hacerlo, señor, pero...
¿Por qué no?
Miles les lleva varias vueltas de ventaja, Leo. ¿Quieres que baje la velocidad?
Sí.
El Sr. Ford quiere que Miles baje la velocidad,
que los tres autos crucen a la vez.
Cree que será un momento histórico para Ford. Una gran fotografía.
Shelby, Miles tiene que trabajar en equipo...
...y tú también.
¿Se lo dices tú o lo hago yo?
No te acerques a mi piloto. Vete.
- Esto es lo que quiere el Sr. Ford. - Vete ya.
- Espera lealtad. - Vete.
- Amigos, rápido. - Muévanse.
Vamos. Frosty.
Sí, ya voy.
Vamos. Anda.
¿Qué quiere Beebe?
Es algo absurdo, ¿no?
Quieren que bajes la velocidad.
Repítemelo, por favor.
Quieren que bajes la velocidad.
Opacas su auto, Ken. Le llevas cuatro minutos a McLaren.
El Deuce quiere que los tres Ford crucen la meta uno, dos, tres, juntos.
Quieren que trabajes en equipo...
...y les consigas esa fotografía.
Esa fotografía. Qué bien.
Eso está muy bien.
Ken, aunque empataras en primer lugar,
serías el primero en ganar...
...Sebring, Daytona y Le Mans el mismo año.
Tendrías la triple corona.
Mira, no puedo...
Nunca he logrado que sigas órdenes, desde el primer día.
Lo que quieras hacer, por mí está bien.
¿Yo decido?
Tú decides.
El motor está sobrecalentado. Los frenos, gastados.
¿Cómo te fue?
Ya está arreglado.
El auto es tuyo, Ken.
Ken, el auto es tuyo.
¡Ken!
El auto es tuyo, Ken.
Los Ford lideran las primeras tres posiciones...
- ¿Qué diablos hace? - ...con Ken Miles a la cabeza.
Si no lo están viendo, damas y caballeros...
¡No contestes!
Aléjate del teléfono.
Aléjate de él.
Ken Miles, en el Ford número 1, demuestra por qué
es uno de los mejores pilotos de Le Mans
con un espectacular alarde de destreza.
Observen al Ford número 1.
- Va a romper su propio récord. - Cállate.
Espera.
Espera.
Ahora.
Miles. Miles. Miles.
Miles. Miles. Miles.
Miles. Miles. Miles.
Hizo 3:30.6. Es un nuevo récord.
- Otro récord de vuelta para Ken Miles... - Una vuelta perfecta.
...y prácticamente garantizando el primer lugar para
Shelby American y su asombroso GT40.
Miles, en el Ford 1 de Shelby American, acaba de romper su propio récord.
Tres minutos y 30.6 segundos.
¡Tráiganlo!
¡Ahora! ¡Está fuera de control!
¡Tráiganlo antes de que averíe el auto y no terminemos!
Tráelo, Shelby, o haré que te expulsen del SCCA y la FIA.
Ken Miles está al volante, Leo.
El auto es suyo hasta la meta.
Me siento muy feliz
Me siento muy feliz
Qué alegre voy, sonriendo estoy
Vamos, chicos, ¿dónde están?
- Vaya espectáculo. - ¿Qué hace?
Mamá, ¿por qué baja la velocidad?
...segundo y tercer lugar cierren filas.
¡Los tres Ford van a cruzar la meta juntos!
¡Miles bajó la velocidad, los esperó!
- Los Ford están alineados... - Papá. No.
- Está bien. - Papá.
Está bien. Mira, los lleva a la meta.
- Miles... - Los lleva a todos juntos.
...líder del grupo y poseedor del récord...
Bien hecho.
- ...que rompió hace un momento. - Bien hecho, Ken.
¡Sí! ¡Sí!
¡Miren eso!
- Bien hecho, Leo. - Igualmente.
Un momento, se revisan los resultados finales.
Explícame por qué terminó primero y no ganó la carrera.
- McLaren empezó más atrás... - ¿Qué?
...así que ganó.
No es empate.
- No, porque McLaren... - Empezó de más atrás,
dice que recorrió ese tramo más y ganó él.
- La distancia es mayor. Ganó. - Qué tontería.
¡Shel! ¡Espera!
- ¿Y el empate? - ¡Oye, oye!
- ¿Y el maldito empate? - ¿Qué?
- ¡Desgraciado! - ¡Shelby!
- ¡Lo sabías! - ¡No!
- ¡Ya basta! - ¡Suéltenme!
Bruce.
Buena carrera, amigo. Felicidades.
¡Shel!
Te robaron, Ken.
He aquí la aclaración.
Aunque terminaron la carrera en empate,
se declaró ganador a McLaren porque partió de más atrás.
Un tecnicismo estúpido.
Resultados finales. El Ford número 2, conducido por McLaren y Amon,
es el ganador.
El Ford número 1, conducido por Miles y Hulme, segundo lugar.
En tercer lugar, Bucknum and Hutcherson en el Ford número 5.
Jamás debí pedírtelo.
Están vendiendo autos, ¿no?
A eso se dedican.
Me prometiste el lugar como piloto.
No la victoria.
Fuiste un piloto espectacular.
Es una máquina espectacular.
Es muy rápida.
Podría ser más rápida.
Los siete litros están bien,
pero necesitamos un chasis más ligero.
Estaba pensando en aluminio rígido.
Hay que rediseñarlo por completo, pero si funciona,
podemos quitarle unos 90 kilos.
Bueno, ¿qué diablos hacemos aquí?
Déjame ir a ducharme, tomar una taza de té,
un sándwich de jamón y queso, o algo.
Los venceremos el próximo año.
Queda un poco de combustible en el tanque.
¿Qué opinas de los paneles de nido de abeja? ¿Son lo que buscabas?
Aún no lo sé.
El auto se ve muy bien.
Hay un punto, a 7.000 revoluciones por minuto,
en el que todo se desvanece.
La máquina se vuelve ingrávida.
Sólo desaparece.
¡Sí!
Y no queda más que un cuerpo
que se mueve por el espacio y el tiempo.
Siete mil revoluciones por minuto.
Es cuando lo alcanzas.
Lo sientes venir. Se aproxima a hurtadillas, se acerca a tu oído.
Te hace una pregunta.
La única pregunta que importa.
¡Ve por la camioneta!
"¿Quién eres?".
¿Qué opinas?
Es fantástico. Se siente muy bien.
Corre suavemente.
No hay vibración. Es muy fuerte.
Lo condujiste por menos de una hora.
En una hora no sabes todo eso.
Serían siete mil, catorce mil en total.
Oye, Shel.
Oye, Shel, el tipo del sombrero
quiere comprar los dos 427.
Para él y para ella. Con todo el equipo.
Vinieron desde Galveston.
Necesito que vengas un minuto.
¿A hacer qué?
A ser Carroll Shelby.
Cuéntales una historia, suelta unas palabras mágicas.
¿Qué significa eso? ¿"Palabras mágicas"?
Significa...
...ven a saludarlos y a hacerlos sentir bien con su compra.
Están comprando autos. Eso obtienen con su dinero.
Los quieren, o no.
- ¿Estoy aquí para entretener? - No.
¿Para convencer a la gente?
Ya pasaron seis meses, Shel.
Seis meses.
A veces no logran salir del auto.
¡Peter!
¡Peter, ven a sacar la basura!
Sr. Shelby.
Hola, Pete.
Me acuerdo de esa llave inglesa.
Mi papá se la lanzó.
Así fue.
¿Por qué?
Probablemente le dije algo.
Lo llamé por algunos nombres.
Cierto.
¿Quiere hablar con mi mamá?
Pues, eso quería.
Vine a saludarla y a ver cómo está y...
Luego empecé a pensar que, a veces,
las palabras...
...no sirven de nada.
Las herramientas sí, porque con ellas construyes y arreglas cosas.
Toma.
Gracias.
Tu papá era...
Era su amigo.
Sí, lo era.
Sí, señor.
Y él pensaba que tú eras el mejor del mundo.
¡Peter!
Tengo que ir a ayudar a mi mamá.
¿Entonces qué haces aquí? Ve.
Adiós.
Venerado por fans de las carreras a nivel mundial,
Ken Miles fue integrado al Salón de la Fama del Automovilismo.
Carroll Shelby se convirtió en uno de los diseñadores de autos deportivos
más exitosos y admirados de la historia.
El Ford GT40, desarrollado por Shelby y Miles,
ganó el Le Mans en 1966, 1967, 1968 y 1969.
Sigue siendo el único auto fabricado en Estados Unidos
en ganar las 24 Horas de Le Mans.
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