All language subtitles for La mafia uccide solo destate - 01x05 - Anche i mafiosi vanno in Paradiso.HDTV.MP4

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Original subtitles

No, no, no y no. Dígale a la señora

que el documento de identidad debe retirarlo su esposo.

Aquí no aceptamos intermediarios.

¡Cielos! ¡Cielos! ¡Se murió! ¡Rápido, corran!

¡Se murió, se murió!

¿De quién está hablando?

- ¿Quién será? - ¿Qué se yo?

Será la Sra. Laura, tiene dos bypass.

¡Director! ¿Qué pasó?

¿Acaso lo hiciste enojar?

No, no.

¿Cómo pasó?

¿Qué se yo? Dijo...

¡Y se murió!

¿Tu hermano no trabaja en el hospital? ¡Llámalo!

¿Que importa que trabaje en un hospital?

Llama a la ambulancia y ya.

Es mi amigo, esto es grave.

¡Director!

Después de casi 30 años de honorable servicio,

el contador Musumeci, superior directo de mi padre,

había cumplido su sueño: caer en el campo.

¿Ves como es la vida, Lorè? Estas aquí y luego no.

Musumeci era gran persona, parecía estar hecho de goma.

El agua lo mojaba.

Y el viento lo secaba.

Bueno, pero en el buen sentido.

Siempre se dice en el buen sentido.

Si necesitas algo, puedes contar conmigo ahora.

¿De que estas hablando?

Cuando Musumeci vivía, le hacia ciertos favores.

Ahora te quedas con su cargo porque eres el mas antiguo...

Lorè, tu me entiendes.

¿Crees que es momento de hablar de estas cosas?

Musumeci aún está caliente.

El señor Musumeci era conocido por su sensibilidad

a las peticiones de los amigos, y sobre todo amigos de amigos,

y Palermo estaba lleno de gente como él.

Había al menos uno en cada oficina.

Para todos, era normal, pero para mi padre, no.

Yo lo quería también por eso,

porque en medio de tantas cosas torcidas

intentaba ser correcto, incluso cuando no le convenía,

y en aquellos días,

una promoción habría resuelto muchos de nuestros problemas.

Ahora todos me tratan bien. "Lorenzo esto, Lorenzo aquello".

Ésta podría ser una gran oportunidad para ti.

No me garantizaron que me darían el cargo,

no es nada seguro. Ya me imagino que pasará.

Me la pasaré haciendo favores como lo hizo Musumeci.

¿Qué tiene de malo? En la escuela nos dijeron

que quienes hacen favores son generosos.

Salvù, hay favores de favores.

Te ganaste este cargo, no es un regalo.

Pía, es inútil, completamente inútil.

De esto no se escapa, no se puede.

¿Qué? ¿Y esa cara?

- ¿Puedo hablar? - Habla.

No entiendo por qué siempre ves todo negro, no entiendo.

No tienes que ser como Musumeci.

Si no quieres hacer algo, no lo haces, no estás obligado.

No, querida, porque no estamos en un restaurante

donde te dan el menú, esto sí, esto no.

Si te piden que hagas un favor, debes hacerlo.

Y una vez que hayas hecho uno, no hay marcha atrás.

Papa tiene razón. Uno nunca debe comprometerse.

Ángela, cállate, y deja de hablar con frases hechas.

Esto no es una broma y te afecta a ti también.

Piénsalo bien. Es nuestra vida.

El préstamo, nuestra casa, menos preocupaciones...

¿Has pensado en eso?

Bueno, hablemos sin rodeos. Ahora te diré una frase hecha.

¡Musumeci era un mafioso! ¡Mafioso!

Y eso me basta para negarme.

¡Punto!

El señor Musumeci, Calogero Musumeci,

a quien llamábamos Lello, era un buen cristiano,

un cristiano buenísimo que no juzgaba.

Tenía un corazón grande, grande.

Siempre decía:

"Haz bien y olvídalo. Haz daño y recuérdalo".

Pero el nunca hizo daño a nadie, nunca, nunca.

Siempre fue un hombre bueno,

que ahora está ahí...

en el cielo junto con Nuestro Señor.

¿También los mafiosos van al cielo?

¡Háganlo callar!

¡Que vergüenza!

¡Que vergüenza! ¡Que vergüenza!

¿Eso te pareció bien?

En presencia de un cadáver en el ataúd.

La viuda estaba llorando y tú te levantas y gritas eso.

Estamos en la iglesia y aquí no se ríe.

No estamos en un mercado.

¿Esta prohibido preguntar en la iglesia?

Si, está prohibido. Quieres retarme

Terminarás en el infierno.

Padre Giacinto.

Te quemarás.

¿Nadie te ha enseñado que antes de hacer preguntas

tienes que pedir permiso?

¿No te han enseñado que algunas preguntas...

no se hacen?

"Quien siembra vientos, recoge tempestades".

Bueno, son cosas de niños.

"Cosas de niños". Bien, sigue así.

Cuando él se porte mal, no vengas a quejarte conmigo.

Pídele disculpas al padre Giacinto.

Pídeme disculpas.

Disculpe, padre Giacinto.

Bien, pero no lo hagas mas.

Vete a casa, vamos. Ustedes también, adiós.

Salvù...

Para mí, los mafiosos no van al cielo.

¡Santo cielo!

¿Tú crees que deberíamos castigarlo?

Algo no muy duro.

Bueno, sí, fue impertinente.

Pero si tengo un hijo que se pregunta qué está bien

y qué está mal, le daría un premio.

Oye, tengo una idea.

Dime.

Búscame a la escuela mañana, así pasaremos tiempo a solas.

¡Bien! Toda una tarde juntos, no hay nada mejor.

Y tal vez te dé un tur.

Lo tenías preparado, ¿no?

No, es que quiero mostrarte cómo llego a la escuela,

el autobús que tomo.

Quiero presentarte a mis colegas,

todos creen que soy viuda.

¿Qué viuda ni que nada?

Mañana les presentaremos este bello fantasma.

De esta forma, por un lado,

mi madre pensaba demostrarle a mi papá

lo difícil que era ir a hacer suplencias a Partinico.

y por el otro lado,

hacerle ver a otra persona que ella sí tenía esposo.

Llegamos.

Toma tu cartera.

¡Papá!

¡Diablos! ¡Cierra la cartera!

Toma.

Anda.

- Adiós. - Adiós.

¡Adiós!

¿Qué pasa? Por favor, no. ¡No!

Ahora no!

No, hoy no, por favor.

¡No!

¿Y ese humo?

Lorè, el motor no da más. Debes cambiarlo.

¡Cambiarlo, Nino, por favor!

¿Me das el dinero?

Bueno, puedo intentarlo,

pero para los milagros debes ir a la iglesia.

¡Diablos! Y justo hoy que debo buscar a mi esposa.

Si quieres que lo intente, debes dejármelo.

Oye.

¿Este cuaderno es tuyo?

¿Qué?

Son cosas de mi hijo. ¡Nino, por favor!

¡Adiós!

Aquí estoy. ¿Me esperabas?

Hola, Antonio.

Vamos, te acompaño a casa.

No, no, no puedo. Hoy me busca mi esposo.

Maestra Pía.

¿Qué hago? ¿Me voy?

Llamó su esposo, no pude venir a buscarla.

¡Pino! Ayúdame a cerrar.

No puedes contra el destino.

Olvidé decirle que su esposo no puede venir

porque se dañó el motor del auto.

Entiendo, gracias.

Pino.

Dime.

¿No tienes nada qué hacer?

Lo siento, lo siento.

¿Nos vamos?

MIS PREGUNTAS

¿Qué es esto?

Mi padre había descubierto mi caja negra.

En ese cuaderno estaban todos nuestros secretos.

Empece a hacerme preguntas

desde el informe de Mario Francese.

Una pregunta llevaba a la otra y no pude detenerme.

Y a partir de ese momento, sí tenía una duda, la anotaba.

¿Por qué Alice no quiere estar conmigo?

¿Por que Sebastiano le tocó los pechos a Santina y yo no?

¿Ya lo entendiste a tu edad?

¿Por qué papá va a la oficina todos los días y el tío no?

Tú también te lo preguntas.

¿Por qué Ángela está con el idiota de Rosario?

¡Rosario!

¡Mentirosa! Sí tiene novio.

¿Cuáles son los buenos favores y cuáles son los malos?

Si papá ocupase el cargo de Musumeci,

¿se convertirá en mafioso?

Leer ese cuaderno tuvo el efecto de una avalancha,

y las preguntas de Musumeci lo sacudieron profundamente

porque yo era el único que entendió su verdadero miedo.

Y había descubierto algo que el no debía saber.

"¿Quien es ese señor que acompaña a mamá en casa?"

Consideré ir al norte.

Pero me pregunté: "¿Y donde encuentro todo esto?”

¡Mira la carretera, Antonio!

O nos iremos al otro mundo.

Contigo iría a cualquier parte.

Por cierto. ¿Y si vamos a ese lindo restaurante?

Te recuerdo que tenemos un almuerzo pendiente.

Y se quedará así porque me levantaría de nuevo.

Tienes razón.

Ni siquiera tengo hambre.

Entonces vamos a Mondello y damos un paseo, ¿que dices?

Es una lástima volver a casa. Vamos.

¿No entiendes que estoy casada?

Claro.

Disculpe, ¿dónde queda el callejón Lattarini?

¿Qué?

¿Sabe dónde queda el callejón Lattarini?

Me parece que queda por aquí.

Si, a la izquierda.

Gracias.

Hola, Lorenzo.

Pía, tenemos que hablar.

Aquí estoy.

Habla.

Mira esto, el cuaderno de tu hijo.

Mi padre se trago los celos, el miedo, la ira.

Decidió ponerme a mí antes que todo lo demás.

E incluso a mi madre le impresionó el descubrimiento

porque dejaba entrever una obsesión por la mafia.

"Si no mueres por las mujeres en Palermo, ¿de que se muere?”

"¿Qué quiere decir que se matan unos a otros?”

Si la mafia no existe, ¿por qué en Palermo hay mafiosos?

Y, sobre todo, ¿quiénes son los mafiosos?

Honorable Lima, ¿la mafia existe?

¡La mafia! Todavía con estas tonterías.

Son rumores, conjeturas.

¿Cómo puede negar que la mafia existe?

La mafia no existe, la mafia es una invención de ustedes

para desacreditar a los señores y a todo el pueblo siciliano.

- ¡Señor! ¡Señor! - ¡Señor! ¡Señor!

Y me preguntaba cosas

que luego descubrimos que tenían que ver con ella.

¿Por qué están torcidos los postes de luz en Palermo?

¿Quien te recomendó?

Ciancimino. ¿Tú a quién perteneces?

Al honorable Lima.

El cinco de mayo del 72, murieron 150 personas

en el choque del avión contra la montaña.

Siguen las investigaciones

en la zona donde el DC9 de Alitalia Isla de Stromboli

cayó en el mar esta noche con 129 personas a bordo

cuando iba a aterrizar.

¿Por qué se construyó el aeropuerto

en la zona más ventosa y peligrosa de la ciudad

entre la montaña y el mar?

¿Por qué?

Porque teniamos el terreno ahí, entre la montaña y el mar.

"¿Por qué soy el único que tiene preguntas?”

"¿Acaso estoy equivocado?”

Nosotros estamos equivocados.

Es nuestra culpa y solo nuestra.

No lo cuidamos lo suficiente. Necesita atención.

Es como una esponja que absorbe todo lo que oye.

¡Me siento terrible! Los niños a su edad juegan.

¿De dónde salió esta obsesión de las preguntas?

Ahora debemos ayudarlo,

no podemos fingir que no pasa nada.

Si. Ahora debemos explicarle como son las cosas.

Darle limites precisos.

¿Y con nosotros basta?

Quiza necesitemos un médico que nos diga qué hacer.

¡Dios mío!

Y después de largas reflexiones y tormentos,

mis padres finalmente eligieron el premio para mis preguntas

sobre lo bueno y lo malo.

Tienes que estar tranquilo, es solo una consulta... normal.

Si, cuando uno crece y se hace grande,

es necesario ir al médico de vez en cuando.

Ya lo sabes.

No, no lo sé.

Es una cosa de rutina.

Si, de rutina.

Pero a pesar de su esfuerzo,

sus confusas palabras me alarmaron

y me hice nuevas preguntas.

Si uno se siente bien, ¿por qué debe ir al médico?

Salvatore, debes estar tranquilo, ¿si?

Te veo pálido. Mira si tiene fiebre.

No está pálido.

Y mientras yo me atormentaba, mi hermana, inteligentemente,

decidió aprovechar la atención de mis padres

para pedir algo que antes estaba prohibido.

¡Ir a Florencia sola! ¿Qué locura es esa?

Díselo tú también.

Tú papá tiene razón.

Pero es una oportunidad única.

Vienen de toda Europa para ver el concierto de Patty Smith.

Sí Patty Smith.

La verdad es que quieres estar a solas con tu novio.

Marco no es mi novio, es solo un amigo.

¿Marco dijo?

Eso dijo.

Marco es mi amigo, me ayudó con una tarea.

Es simpático.

Es simpático, ¿no? Y amable.

¿Viste, papá? Antes de decir que no, conócelo.

Dame una oportunidad, por favor, por favor.

De acuerdo.

¡Gracias!

Espera, aún no hemos decidido, así que tráelo a la casa.

Piénsalo mejor, no sé si sea una buena idea.

¿Acaso temes que te coman?

Está bien.

Gracias, vamos.

¡Vamos!

Él es Marco.

Siéntate, siéntate.

Pero lo llamamos Torino porque viene de ahí.

Nos mudamos este año.

Torino, ¿no?

"¿Quién acompaña a mamá a casa?"

Es una ciudad histórica. ¡Preciosa!

No debe ser fácil vivir en esa ciudad. Es violenta.

De hecho, mi padre está feliz en Palermo.

Se está muy bien, se es más libre.

No hay terrorismo y luego en la compañía...

Su papá es importante, aunque esté con los patrones.

¿Qué palabras son esas?

¿Se puede saber a qué se dedica?

Es ingeniero.

¡Vamos, díselo!

Su padre es el jefe de la fábrica de Termini Imerese

y él nos dio los boletos.

Si, y ha sido un milagro

porque este es el evento de la década.

Es como Woodstock para ustedes.

Claro, seguro. Woodstock...

Papá, ¿qué es Woodstock?

Bien, chicos, ha sido todo estupendo,

pero no me parece.

Dos chicos solos en Florencia

me parece un poco arriesgado.

Dormiremos en casa de sus tíos. Díselo.

Quieren que nos quedemos allá. y vendrán también al concierto.

Es mejor así. Podemos llamar a sus tíos.

¡No vas a llamar a sus tíos!

Claro, ¡Florencia es preciosa!

¡Sí! Marco quiere mostrarme la ciudad.

Dice que las “oficinas” son bellas.

Si, quiero llevarla al Museo Uffizi.

Le vendría bien un poco de cultura.

¿Y bien? ¿Qué opinas?

Marco me parece un buen chico.

Me parece agradable y educado, culto.

Si, pero dos chicos solos en Florencia.

¿Y qué pasa, amor? Ángela debe ver otras cosas.

Mis preguntas y la petición de Ángela

habían distraído a mi papa.

Aquí en casa son días difíciles.

Sí.

Son días difíciles.

¿No la dejaremos?

Pero mi padre no había dejado de pensar

en la hoja que había arrancado de mi cuaderno.

Pía, perdóname, lo intenté, pero no aguanto más.

¿Qué dices?

¿Quién es?

Es un colega.

De vez en cuando me trae a casa.

Es amable.

¿Quieres saber más?

No.

Confío en ti.

¡Lo logramos!

Si, muchas gracias por ser mí amigo.

Y si no fuera por ti, no me habrían dejado ir.

Adiós.

¡Ya voy!

¡Date prisa!

Te vendré a buscar.

¡Como te haces esperar!

No veía la hora de estar contigo.

Bien, pero despacio, ¿eh?

Gracias a Torino.

Ya se lo agradeceremos a tu

amigo, el día de la revolución nos acordaremos de ese tonto.

¿Que? ¿Te enojaste? Vete con él, entonces.

¿Que dices? Sabes que quiero estar a solas contigo.

¿Ves que queremos lo mismo?

Sostén mis lentes.

¿Qué quieres?

¡Paz y amor, amigo!

¡Que paz y amor ni que nada! ¡Abre!

No, yo era como tu y tu eres mi pasado.

¡Púdrete!

- ¡Libérate, amigo! - Amor, basta.

En el día de la revolución

Y mientras Ángela realizaba su sueño de amor,

contaba los días que me separaban de la consulta.

Cualquier cosa habría sido mejor,

incluso las clases de Rosario de la dictadura del proletariado.

¿Por qué estas triste?

Mis padres quieren llevarme al médico.

¿Estas enfermo?

No.

De hecho, me siento bien.

¿Así que no tienes nada?

No lo creo.

¿Me lo prometes?

Prometido.

Me quedo tranquila. No quiero que estés enfermo.

¿Cuando me curo?

Hola, Salvatore.

Me casé con Fofò.

Como estabas aquí...

Te trajimos dulces, ¿quieres?

¿Quieres o no?

Y entonces llegó el temido día de la consulta.

¿Qué significa “psiquiatra”?

El siquiatra es un médico, como cualquier otro.

El profesor Paolo La Lumia no era un médico como otro,

era el psiquiatra siciliano más importante,

tanto que el tribunal de Palermo lo llamaba para casos difíciles

en los que se debía decidir si el acusado era mafioso o loco

o si pertenecía a una categoría meridional: un mafioso loco,

que por su enfermedad mental no podía estar en la cárcel.

Él también noto inmediatamente mi obsesión con la mafia.

Bien, Salvatore.

Veo que eres muy curioso, te preguntas muchas cosas.

Pero hoy quiero que descanses.

Hagamos esto: hago preguntas y tú respondes. ¿Te parece?

Era un tipo muy curioso.

En casa, ¿te llevas bien con tus padres?

¿A veces hablan de temas raros?

Pero...

Por favor.

¿No? ¿Y en la escuela? ¿Te llevas bien con tu maestra?

¿Y tus compañeros?

Tienes una amiga especial que se llama Alice.

Me gusta mucho, pero no puedo decírselo.

Comentaba cada respuesta de la misma manera.

Muy bien. ¡Estupendo!

Y entonces tuve que hacer el examen más delicado.

la prueba de las manchas de Rorschach.

Libera tu mente y no tengas miedo.

No tenían que repetírmelo.

Alice e Fofò caminando de la mano.

¿Qué ves, Salvatore?

Los pechos de Santina.

Es todo un chico.

¿Y qué ves aquí?

Andreotti y Ciancimino.

Tienes mucha imaginación, Salvatore, es obvio.

¿Sabes qué dice el filósofo?

Si se fomenta mucho esa curiosidad,

puede causar graves dolencias.

Ahora haremos un electroencefalograma

y así salimos de dudas.

¿Qué?

En ese momento, La Lumia decidió asustar a mis padres.

Entiendo su preocupación, necesitamos todo el cuadro.

Escúcheme, profesor, déjelo, quítele eso.

¡No, déjelo! ¡Deje a mi hijo! ¡Nos vamos, nos vamos!

Mi hijo se hace preguntas es un niño curioso, inteligente.

¿Y esto para ustedes es una enfermedad?

¡Vámonos ya!

¿Lo entendió?

Sostén esto. Veamos, ¿cuánto debemos?

Son 200 con recibo y 150 sin recibo.

Gracias, con recibo.

Después entendimos por qué el profesor se enojó tanto

por mis preguntas.

Está mañana, en el marco de una operación antimafia,

el famoso siquiatría siciliano, Paolo La Lumia, fue detenido.

El conocido profesor es acusado de aceptar sumas de dinero

para arreglar exámenes psiquiátricos.

¿Quién será ese?

Estás como una flor.

¿Y las preguntas?

Pregunta todo lo que quieras.

¿Y por qué el médico durante la consulta

me dijo que liberase mi cabeza?

No le prestes atención.

Te lo explicare así, cada uno de nosotros

tiene una característica que lo hace único.

Eres curioso, te gusta hacer preguntas.

Y nunca te satisface la primera respuesta.

A veces, no hay que pensar mucho y haz lo que te dice tu corazón.

¿Cómo qué?

Decidí que compramos un auto.

¿Qué dices?

Te buscaré todos los días.

¿Cómo lo hacemos?

Bueno, pues...

Aceptaré el cargo de Musumeci y con el aumento, poco a poco...

¿Estás feliz?

¿Como dice tu madre? A veces, hay que hacer algo diferente.

¡Cuidado! Luego hay que llevarlo a la lavandería.

¿Aló?

¿Qué?

Si, está bien, ya voy.

Gracias.

Y disculpa la molestia.

¿Y él?

Se quedó.

Oí que el concierto fue genial.

Fue una porquería.

Creí que sería algo romántico

que estaríamos juntos como una pareja que se ama.

¿Y?

Ese idiota tenía a otra.

Y la besó delante de mí.

Bueno, entonces es una basura.

Y tuvo las agallas de decir que es culpa mía,

que soy reprimida sexualmente y que la pareja debe ser libre.

Es decir, ¿quería que la otra chica y tu... ?

No digas tonterías. ¿Todos son así de idiotas?

Lo siento, no fue mi intención.

Fue tremendo.

Es un cerdo, y sin alas, porque es un cretino.

Marco.

Gracias por estar aquí, me quería morir.

Junto con el Fiat 500 se fueron muchos recuerdos familiares.

Ahora arriba, y...

A la izquierda.

Hacia abajo y...

¡Bien!

¡No te pongas así!

Papá, ¿qué tienes?

Tú casi naces ahí dentro.

Y también te concibieron.

- ¡Oye! - ¡Qué papá tan romántico!

El único que estaba feliz era mi tío Massimo.

Nunca le había gustado el auto amarillo de mi papá

porque siempre lo confundía con el auto de otro.

El café te lo tomas en la comisaria, ¿te parece?

Mi tío recordó el de Saro Cutò, el inspector de la policía,

famoso entre los pequeños y grandes criminales

porque no hacia los arrestos con el auto de policía,

sino con el suyo.

¿Qué haces aquí?

¿No debíamos arrestarlo juntos mañana?

Si, pero llegué a casa, lo vi y aproveché y lo apresé.

Estás loco.

Mi tío, que no tema la conciencia muy limpia,

siempre que veía un auto así, se ponía algo nervioso.

¡Cuñado! ¿Te llevo algún sitio?

Lorè, tomaste la decisión correcta.

El jefe no puede ir a trabajar con un auto cualquiera.

La imagen es importante y este la mejora.

Tiene un buen ojo, este auto es muy bueno,

el 127 es el más vendido en Europa,

es perfecto para la ciudad y para viajar.

Pruébelo. Pruébelo.

- ¿Puedo? - Claro.

¿Qué tal?

Es un sueño.

¡Un sueño!

Pruébelo usted también. Venga, por favor.

La mujer del que paga, es ella, no la jovencita.

Soy yo.

Por favor, entre. Puede sentarse atrás también.

Salvù.

Vamos, vamos.

¿Y los asientos son reclinables?

Si, lo son.

Déjenme subir.

¿Puedo probarlo?

¡Pía, mira!

No hagas eso, lo romperás.

- Podemos dormir aquí. - Basta.

Es muy, muy cómodo.

Estoy celosa.

¿Por qué? ¿No escuchaste? Asientos reclinables.

Pero es caro, ¿no?

No, podemos llegar a un acuerdo.

Puede pagar en cómodas cuotas que ni siquiera notará.

Usted sólo debe decidir sí le gusta. Alfonso.

¿Quién es Alfonso?

Yo. Puccio.

El hijo de... Mucho gusto.

Encantado.

¿Nos haces un descuento?

Sí, claro.

Que lindo pelo

Gracias.

¿Qué tal?

Ideal para ti.

La llegada del 127 rojo fue como un nuevo comienzo.

También porque en nuestra casa,

la palabra “comprar” se usaba con moderación.

Esa noche, la mejor sorpresa nos la dio el tío Massimo.

- Ahí voy yo. - ¿Por qué?

- Para estar al lado de Lorenzo. - ¡Ese soy yo!

¡Vaya fiesta!

Pásame el vaso.

No soporto estar sin ustedes. Aquí me siento en familia.

Nos alegra que hayan vuelto.

Gracias, Pía, gracias.

¿Verdad, Lorenzo, que nos alegra?

Por supuesto que si, Patrizia es como de la casa.

Me cae bien la tía Patrizia.

Y tú a mí. ¡Muchísimo!

¡Yo la vi primero!

Es verdad.

Está bromeando.

Me robaste el corazón.

- Massimo. - Oye.

Massimo.

¡Massimo! Apaga el horno que se quema la pasta, ¿sí?

Aprende. ¡Tú no!

Pero ¿qué le hiciste?

No sé, ni yo lo reconozco.

Es el mundo al revés.

Tú compras un auto nuevo y yo le pido perdón a una mujer.

Que locura, ¿no? ¿Te lo esperabas?

- No - Yo tampoco.

A menos esta noche que volvimos

sé un caballero y abre la puerta.

Ahora que estamos juntos agradece que tienes auto.

¿Es en serio?

No, estoy bromeando.

Estuvo bien, ¿no?

Si, bien.

A partir de mañana...

...te llevo y te busco todos los días al trabajo.

Quizá fue casualidad

pero esa misma noche, por primera vez,

el 500 amarillo de Saro Cutò pasó por nuestra casa

y parecía un rayo de lo rápido que iba.

El inspector, tras una jornada en el Far West de Palermo

quería regresar con su familia.

Esa noche, Cutò también se despidió de su auto amarillo,

pero no fue un accidente.

Era una advertencia por parte de la mafia.

¡Por Lorenzo Giammarresi, nuestro nuevo director!

¡Que exagerado! ¿Qué estás haciendo?

¡Felicidades!

Gracias, gracias.

¡Felicidades! ¡Felicidades!

¿No tenemos el periódico de hoy?

¿Por qué quieres el periódico?

¿Como que por qué?

El 27 de febrero del 79 es un día histórico

debes recordarlo, guárdalo.

¡Claro que sí!

¿Que tiene que ver eso con nuestro director?

Mi suegro se casó el día en que mataron a Kennedy.

¿Y entonces?

¡Dos tragedias juntas!

¿A ti que te pasó?

¿Qué te pasó el día de tu boda?

Nada, fue todo muy bonito. La tragedia ocurrió después.

Y al leer ese título,

mi padre se dio cuenta de que no olvidaría ese día,

lo tomó como un mal augurio, o como una advertencia.

Lorè.

¿No te tomaras un trago? ¡Vamos!

Sí, claro.

Vamos.

- ¡Así es! - Gracias.

¡Felicidades!

¡Gracias! ¡Gracias!

¡Felicidades!

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