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Original subtitles

"París, 1931"

Comenzó inocentemente. Decían que era extraño que una mujer...

quisiera publicar una defensa de D.H. Lawrence...

y que sus palabras se consideraban una incitación al sexo.

- Entonces dijo: "Escribe de sexo..." - Con cierta autoridad, Srta. Nin.

Debe haber llevado una vida más bien libre.

¿Libre?

Debe haber tenido mucha experiencia.

Usted sabe, amoríos.

Me interesa saber cómo logró...

tanto conocimiento sobre lo erótico.

Por la literatura. Sí, me encanta Proust y...

Supongo que mi verdadero despertar fue cuando mi esposo Hugo y yo...

llegamos por primera vez a París y alquilamos un apartamento...

por el verano.

Un día, estaba ordenando.

Mientras revisaba los armarios...

donde el dueño había dejado sus pertenencias...

descubrí...

En ese armario...

me familiaricé con las infinitas variedades de experiencias eróticas.

Venga aquí.

- ¡Hugo! - Necesitas que te lleve, creo.

¿Estás bien, Bomboncito?

- Me besó. - ¿Cómo? ¡Ay, Dios mío!

Fue sólo un beso.

Me besa una vez.

Luego me acaricia todo el cuerpo.

Busca mis pechos...

y mi parte más secreta, más sensible.

Tiene manos hábiles.

Me tientan placeres desconocidos.

Cuando veo que he permitido que se excite...

dejo que suelte su deseo entre mis piernas.

Lo dejo...

por compasión.

A Hugo le cuento...

sólo parte de la historia.

¡Bomboncito!

Encuéntrame esta noche a las 8:00.

¿Te importaría mucho si no fuera esta noche?

Claro que me importaría.

Sólo hablan de préstamos atrasados, consorcios o planificaciones.

¡Las planificaciones pueden ser muy creativas!

Escucha. El banco nos trajo a París.

Necesito este trabajo y admito que a veces lo disfruto. ¿Por qué no?

¿Por qué no?

Te estás convirtiendo en otra persona.

Incluso estás empezando a oler como el banco.

Trabajo para que tú puedas escribir.

Necesito conocer gente que esté viva.

No te concentras. Te estás reprimiendo.

Repítelo.

Parece que no me puedo concentrar, Eduardo.

¿Mi vida? A veces pienso que necesito algo más.

Un hombre mayor, un hombre más fuerte que yo.

Te gusta hacerme sufrir.

Te he amado desde que éramos niños, Anaïs.

Pero siempre he tenido miedo de que...

no fuera capaz de hacerlo.

Míralas. Son tan exquisitas.

Si fuera un hombre, me arrebatarían.

No me conmueven como lo haces tú.

Qué lugar más fabuloso tienes aquí, Hugo. Tranquilo.

¿Hace mucho que vives aquí?

- Sólo desde la Depresión. - ¿Desde la Depresión? ¿Y antes?

Vivíamos bien.

Miller, el escritor estadounidense que Osborn hospeda. Mi esposa.

- Anaïs Nin. - Mucho gusto, Anaïs.

Eduardo Sánchez, el primo de Anaïs.

Anaïs, deberías leer lo que escribe Henry. Es mejor que D.H. Lawrence.

- Me encantaría leer su libro. - Aún no se publica nada de Henry.

¿Y lo comparas a Lawrence?

No quiero que me comparen con él. Le habría disgustado como escribo.

- Henry escribe para el hombre común. - No me interesa lo que escribe.

Anaïs ha estado escribiendo un libro sobre Lawrence.

Quizás su sexualidad sea demasiado fuerte para Ud.

¿Demasiado fuerte? Es infantil, mojigato.

Los franceses ya han escrito sobre esto. ¡Rabelais, Flaubert!

Creo que todo escritor moderno tiene una deuda con Lawrence.

Vayamos a comer.

Le da mucha importancia al sexo. Lo convierte en un evangelio.

En mi opinión, el sexo es natural...

como el nacimiento o la muerte.

No me interesa la literatura o la poesía tal como la conocemos.

¿Y qué le interesa?

- Henry escribe sobre el coito. - ¿El coito?

Estoy escribiendo sobre la autoliberación.

- Definitivamente es sobre el coito. - Será mejor que comamos algo.

Amelia nos está esperando.

Hojeé unas páginas más y me di cuenta...

que es mi propia novela y la estoy leyendo con el nombre de otro...

escrita en francés. Y se vende en la mejor librería de París.

- Increíble. - ¿Cómo es posible?

¿Recuerdas que me robaron el maletín con mi manuscrito?

El tipo hurtó mi manuscrito, pero no se da cuenta que lo pillaré.

El soufflé es de una vieja receta de familia.

¡Así que esto es un soufflé!

Espero que sea bastante sustancioso.

No sabe que soy abogado de derechos de autor.

Lo perseguiré tal como perseguí al otro sujeto.

- El que robó tu obra de teatro. - La que está en Broadway.

La que está en Broadway... ¿Ya les conté esto?

¿Sobre cómo este tipo debe haber sacado mi obra de mi maletín?

Si no fuera por esos tipos ahora sería un escritor famoso.

Pero los atraparé. No correré riesgos. Esta es mi obra nueva.

¿Te estás riendo de mí?

Me siento tan bien. Maravilloso.

Qué buen momento es éste. Almuerzo gratis.

Fuego en la chimenea. Vinos maravillosos.

Colores azul y naranja. ¡Maravilloso! No hay otra palabra.

¿Qué escribe, poesía?

La mayoría de mis escritos están en estos diarios.

No, nunca permito que nadie lo lea.

Nunca se lo muestro a nadie...

excepto a Hugo...

a veces.

Siempre quise leer La Cautiva. La Prisonnière.

Quiero regalárselo.

Lo llevaré prestado. Gracias.

¡Bomboncito!

Solía ir a las carreras de bicicleta de seis días en Brooklyn.

Sí, me encantan las bicicletas.

- Pero no podría aceptarla. - Quiero dársela.

- ¿Qué vas a usar? - Me llevaré la tuya.

No puedes andar en bicicleta de hombre. Henry debería tener la mía.

Bueno, gracias, Hugo.

Qué amable de su parte. Realmente me vendría bien.

Los visitaré.

Vamos, Eduardo, te echo una carrera a París antes de que anochezca.

En sus puestos. Vamos.

Ya no echo carreras. Una bicicleta sólo sirve para llevarte a casa.

Preparados.

- No es rival para mí. - ¿Estás listo, Eduardo?

- Le advierto que solía competir. - ¡Ya!

- Me encantaría leer algo de él. - Imposible. Nunca lo publicarán.

He conocido a Henry Miller.

Es viril, extravagante.

Es un hombre intoxicado por la vida.

Es como yo.

Pero aún no lo sabe.

Henry es todo un personaje.

Buenas noches, Bomboncito.

Buenas noches, Hugo.

- Deja que te ayude. - Estaré bien.

Osborn dijo que estaría en casa y quiero sorprender a Henry.

Pensé que podrías necesitar ayudar. ¿Estás bien?

¡Sí, estoy bien!

Tomaré el tren y te veré en casa más tarde.

Esperaré un minuto, por si acaso.

No quiero que esperes.

Te veré esta noche.

Nos vemos esta noche.

¿Henry?

¿Osborn?

"El momento más loco de la vida... Ella se arrodilla en la vereda.

Pide ilusiones como otras mujeres piden joyas".

- ¡Oh, perdón! - Ay, caramba, se me olvidó.

- Lo siento. - No, yo lo siento.

Lo siento, lo siento. Espere.

Hola, niña. ¿Visita los barrios pobres?

Fui a casa de Osborn. El me dijo dónde encontrarlo.

Traje mi máquina de escribir. Pensé que Ud. debería tenerla.

¿Podemos ir a sentarnos en alguna parte?

¿Por qué no?

Aquí atrás hay un pequeño café.

Por aquí.

Esa actriz de la película...

le recuerda a alguien.

Una mujer que lo obsesiona.

Conozco esa sensación.

A menudo me siento obsesionada.

Debería comer algo, niña. Come como un pajarito.

Está bien, le contaré.

June apareció como un ángel. Le ofrecí un futuro incierto.

Era bailarina de cabaré.

Pagué mi entrada.

Apoyó la cabeza sobre mi hombro.

Pero luego empezaron las mentiras.

Me contó que su madre era una gitana.

Su padre era un conde.

Más tarde vi un filme y me di cuenta que sacó su niñez de ese filme.

¿Y entonces?

Entonces me casé con ella.

Me dio el valor para dedicarme a escribir. Creía en mí.

De alguna forma conseguía dinero para comprar fresas en invierno.

No teníamos dinero, vivíamos en una pocilga en Brooklyn...

pero vivíamos como reyes.

Luego un día conoce a una artista.

La trae a casa a vivir con nosotros.

Pronto también empezamos a mantener a Jean.

¿Cómo consigue el dinero?

- Papito. - ¿Papito?

Papito es su fraude.

Supe sobre Papito sólo después de que llegó con un puñado de dinero...

y sugirió que me viniera a escribir a París.

Más tarde se reuniría conmigo.

Le eché una mirada a sus ojos leonados y dije:

"Lo que tú digas".

Empaqué mis maletas y salí para Europa.

Pero...

no soy el tonto que ella piensa.

Algo me dijo que regresara a verificar...

que echara una mirada.

¡Pero cuando la confronté, se puso furiosa conmigo!

Dijo que sin Papito nos moriríamos de hambre. "Papito es mi patrono".

¿Su patrono?

Sí. Así lo llamaba.

Sólo que a Papito le contaba que era ella quien escribía.

Por eso Papito le pagaba, por ella.

¿Cómo está? Bonjour.

Y debería estar agradecido. Todo lo hizo por mí.

Luego me dice: "Te amo".

Y todo lo demás desaparece.

En ese momento, vivo eternidades.

¿Por qué se siente enfadada, herida, celosa o cruel?

¿Por qué miente? No lo entiendo.

Quizás no esté haciendo las preguntas adecuadas.

¿Sí? ¿Qué le preguntaría Ud.?

Le preguntaría: ¿Qué necesidad tiene de mentir?

¿De qué tiene miedo?

¿De quién tiene miedo?

Las cosas que una mujer preguntaría.

¿Una mujer?

Disculpe, amigo. ¿Podría darme unos pocos francos? Los necesito.

¡Lárgate!

Podría darle dinero si necesita.

Gracias. Muy amable de su parte.

Cuidado.

Hasta la vista, niña. ¿Puede llegar bien a casa?

Sí, por supuesto. Estaré bien.

Todo el tiempo pasan taxis. Aquí vienen muchos tipos elegantes.

Hasta la vista.

Estoy logrando unas imágenes de sombra interesantes.

Me gustan.

Te enamoras de la mente de la gente.

Temo que podría perderte en brazos de Henry.

No seas ridículo.

¡Es tan rudo!

Me llama "niña".

Creo que lo odio.

Es un parásito, un egoísta.

Quizás sólo sean celos.

¿De qué estás celosa?

Su vida parece tan llena de dolor y caos.

Tiene alguien que lo arrastra al dolor y al caos.

Anaïs, le presento a mi esposa June.

Le agradezco que se ocupara de Henry.

No la describió bien.

No lo hiciste, Henry.

¡Los colores que ha usado!

Es como si pintara cada cuarto para un ánimo diferente, Anis.

Se pronuncia "Anaïs".

Henry entiende todo equivocado.

¡Oh, disculpen!

- Siempre alegres y optimistas. - ¡Eso mismo!

¿Cómo se llamará su libro?

Estoy barajando un par de títulos.

Canto al Ecuador y Trópico de Cáncer.

- Me gusta Canto al Ecuador. - ¡No!

- Trópico de Cáncer. - Sin duda.

Tiene toda la razón.

Ves, Henry, te lo dije.

¿Bien?

¿Qué opinas de ella?

¿June? No mucho.

¿Le tienes miedo?

Solamente no confío en ella. ¿Y tú?

¿Confiar en ella?

Por supuesto que no.

Pero, te parece hermosa, ¿no es cierto?

No. Esa es la verdad.

No tienes aberraciones...

ni crueldad.

No quiero ser cruel.

Odio a los hombres que temen la fuerza de una mujer.

¡No le temo a tu fuerza! Me encanta.

Cuanto más fuerte, mejor.

Ven aquí.

No me odias, ¿verdad?

Dime otras verdades.

¡O algunas mentiras!

Susúrrame.

¿Cómo le mentirías a June...?

¿si le estuvieras haciendo el amor?

¿Haciéndole el amor a ella?

Sí.

A su cuerpo.

Su cuerpo voluptuoso.

Es tan perversa, tan desnuda.

Dile que la amas.

¡Te amo a ti!

- Te amo. - Te amo.

Apriétame más.

Poséela como un hombre.

Quiero tirármela como un hombre.

- Tíratela. - Lo estoy haciendo.

Me la estoy tirando, Bomboncito.

Muy bien, Hugo.

Participaba en las carreras de bicicleta de 6 días en Brooklyn.

- Es muy difícil estar a su altura. - ¡Vamos!

Supongo que para mí es algo natural. Siempre me gustaron los deportes.

¡Vamos!

Eso fue divertido.

Un poco diferente del juego del tejo.

Iguale eso.

- ¡Empate! - Está bien. Empate.

Tú eres como la profesora. Yo soy como la niña.

Siempre alegres y optimistas.

¿Cómo te llamas?

¡Soy el Conde Bruggar!

¿De dónde vienes?

El Conde Bruggar ha actuado en el teatro.

Por eso es tan malcriado.

¡El Conde Bruggar no es malcriado!

Jean hizo al Conde Bruggar.

Es una artista. Sus manos son increíbles.

Su belleza se parece más a la de un hombre.

No es una mujer común.

¡Ninguna mujer común podría hacer al Conde Bruggar!

- Silencio. Estamos hablando. - Cállate.

¡Cállate tú también!

- ¿Dónde aprendiste a hacer esto? - Mis padres eran artistas.

Mi padre era mago en el circo. Mi madre era una trapecista.

Nací en una gira.

¿Qué te ha dicho Henry?

Nada. De veras.

¿Mencionó a Papito?

No. ¿Quién es Papito?

Papito es un patrono de las artes que conozco.

Henry está celoso de él porque Papito es rico.

En cada rincón ve un libertino. Ya conoces a los hombres.

¿Te gustan las mujeres?

¿Qué quieres decir?

¿Y Jean?

¿Te contó Henry sobre Jean y yo?

¡No! Tú me has estado contando sobre ella.

A veces tiene una forma de hacer parecer...

todo feo.

- No duerme contigo, ¿verdad? - ¿Qué?

Supongo que no.

- ¿Ya pagamos? - Déjame a mí.

Bien. Tengo que reservar mi pasaje.

¿Pasaje? ¿Adónde?

A casa, a Nueva York.

Vamos, Bruggar.

Tengo mi propia vida que vivir. Tantas cosas están en el aire.

Mis amigos, mi actuación. Hay una audición que no quiero perder.

Disculpe, ¿es todo el dinero que tiene?

Sí.

Lo siento. No puedo hacer nada por Ud.

¿Qué quiere que haga, que nade?

Por supuesto que no.

Encontraremos una solución.

Algo pasó. No sé.

Subió el precio o bajó el cambio.

Traté de conseguir descuento, pero no tengo ni para tercera clase.

- Toma. Déjame... - No podría.

Por favor, tómalo.

Muy amable de tu parte.

Gracias.

Acerca de ese barco.

Entonces, ¿encontró una solución?

Espero que sí.

- Quisiera viajar en primera clase. - Es posible.

Quizás conozca un lugar para encontrarnos a tomar una copa.

Digamos a las 6:00.

- Las 7:00 es mejor. - Las 7:00.

- Gracias. - Hasta entonces.

Aquí estoy.

Este personaje, Mona. ¿Se supone que sea yo?

¿Por qué?

Nada.

Esto es muy bueno.

Siempre quise que fueras...

Dostoievski.

- ¿Es bueno? - ¿Bueno?

¿Luché, sufrí...?

¿por esto?

No soy yo. ¡No soy yo!

Por supuesto que eres tú. Eres la que está dentro de mí.

Es una distorsión.

Henry, mírame.

¡Mírame!

No puedes verme a mí o a nadie tal como es.

Quería a Dostoievski.

¿Quién puede ser Dostoievski contigo?

¡Lo haces imposible! ¿Qué quieres?

- ¿Qué quiero? - ¡Sí!

¿Después de que te ofrecí el mundo?

¿Después de que te conté todas mis historias?

¡Canta mis alabanzas!

Hazme un personaje admirable.

- No soy un pintor de retratos. - Por supuesto que no lo eres.

Mira lo que le has hecho a Anaïs.

Transformas todo en algo feo.

La belleza es una broma para ti.

Eres tan negativo.

Eres un fracaso como escritor.

No eres un hombre. ¡Eres un niño!

¡Usas a las mujeres!

¡Me usaste, hijo de puta!

¡Vete!

¡Cabrón!

Deshazte de ella.

Te enloqueceré.

Te amo.

Quiero emborracharme.

Y emborracharte...

a ti.

Porque me intimidas.

Quiero ser libre de decir cualquier cosa y saber que me perdonarás.

Quiero contarte cosas para que no tambalees por la vida.

He hecho las cosas más viles...

las cosas más malas.

Pero las he hecho maravillosamente.

Ahora me siento inocente.

¿Lo crees?

Eres inocente.

Quiero ser inocente como tú.

Quiero experimentar todo lo que has experimentado.

Cuida a Henry por mí.

Me iré en la mañana.

¿Qué?

¿En la mañana?

Pero, ¿cuándo regresarás?

Quizás pronto.

Quizás nunca.

Hay tanto que me gustaría haber podido hacer contigo.

Me gustaría haber tomado opio contigo.

Dame tu muñeca.

¡No! Tienes tan pocas cosas.

Quería darte más.

Quería abrazarte.

Está loca. ¿No te das cuenta?

No, no me doy cuenta. No me importa.

Sólo te está usando.

No comprendes. Estás celoso de ella.

No, no es así.

Además, nunca volverás a verla.

¿De dónde sacaste esto?

¡Muéstrame!

¿Piensa que puede amar algo en ti que yo no haya amado?

Henry, usted puede tener talento y pasión...

pero definitivamente le falta algo.

¿Sí? ¿Qué?

Compasión.

¿Compasión para quién?

June, por ejemplo.

Daría igual sentir compasión por la luna.

Voy a escribir un libro sobre June.

Yo estoy escribiendo sobre ella.

Sé más de lo que nadie sabrá sobre ella.

Estoy hablando de algo totalmente diferente. Como mujer.

De adentro para afuera.

Puedo adentrarme en la poesía que es June.

Oiga, ella es mi jodida esposa.

Usted no comprende a su jodida esposa.

La besé.

Escriba sobre lo que quiera escribir, por el amor de Dios.

Y más poder para usted.

- Tengo que volver a trabajar. - Quédese un rato más si puede.

Ha tenido mucho estrés. Recién se está recuperando.

Oiga, allá arriba tienen tambores haitianos.

Ese sujeto dijo que podía tocar.

Mientras bailabas, vi tu verdadera naturaleza.

No comprendes.

Quizás sólo sea un campesino y sólo las rameras pueden entenderme.

¿Quieres bailar?

Baila.

Abre más las piernas.

Te amo.

Te necesito.

¿Qué estás haciendo? Me estás volviendo loco.

Quizás sea un demonio por pasar de los brazos de Henry a los de Hugo.

Hugo yace junto a mí mientras escribo esto.

Amo a Hugo.

Y me siento inocente.

¿Alguna vez te conté de cuando era un niñito y crecía en Puerto Rico?

Mi padre solía llevarme al carnaval.

Los tambores sonaban salvajemente y las máscaras eran aterradoras.

Había algo que me aterraba y que no comprendía.

Le decía a mi padre: "No tengo miedo.

Pero dame la mano".

Tengo que irme.

Hola, Sr. Richards.

Hola, Hugo. El Sr. Grant no podrá unirse a nosotros hasta el viernes.

Anaïs, no sé cuánto me atreveré a escribirte.

Te llamaría, pero me temo que Hugo pueda contestar.

Dios no quiera que abran esta carta por error.

No puedo evitarlo.

Te deseo. Te amo.

Te he tenido presente constantemente.

Pero he tenido miedo de decírtelo.

Pensé que podría aterrorizarte.

Pero hoy mientras veía La Pasión de Juana de Arco de Dreyer...

vi al monje loco interpretado por Antonin Artaud.

Pensé en ti como Juana...

en toda tu juventud y pureza y obsesión enloquecedora.

Y me vi a mí mismo en Artaud.

Un monje hambriento enamorado de ti y de mi locura...

y de tu locura.

Y el demonio en los ojos de Artaud era como el demonio en tus ojos.

Encajamos tan bien el uno en el otro.

Con Hugo, es tan difícil a veces.

Tenemos que usar vaselina.

Su pene es tan grande.

Pero tú y yo encajamos tan bien.

Oh, Henry, quiero saber lo que sabes.

Quiero que mi vida se iguale a tu vida.

Mi representante me consiguió un trabajo en Dusseldorf.

Düsseldorf no es el lugar ideal para un cómico.

Pero, ¿quién podría resistir a un gorila?

Miren eso, ¿quieren? ¿No es algo extraordinario?

Acabo de leer tu condenado libro sobre D. H. Lawrence...

y, caramba, es un libro extraordinario.

Me demuestra que no sabía un bledo sobre Lawrence cuando hablé.

¿Quién soy yo para hablar peyorativamente sobre él?

Era mucho más grandioso y fino de lo que pensaba.

No importa cómo falló o triunfó como hombre.

Como artista, ¿triunfó?

Diría que magníficamente.

Trató de liberar la literatura.

Y ésa es nuestra tarea: liberación, libertad.

Brindemos por Lawrence. Brindemos por nuestros defectos.

Brindemos...

por nuestra amistad.

Bebida fría, orina tibia.

Por Henry.

Que se pudran los hunos.

¿Saben quién soy realmente?

Sólo soy yo del otro lado del mar. Soy Barnacle Bill el marinero

Iluminado como árbol de Navidad Soy Barnacle Bill el marinero

Hasta que muera el mar surcaré Lucharé y juraré y beberé y fumaré

Pero no puedo nadar ni una brazada Soy Barnacle Bill el marinero

Pondré mi mástil en quien quiera Soy Barnacle Bill el marinero

Beberé y lucharé y joderé y fumaré Pero no puedo nadar ni una brazada

Soy Barnacle Bill el marinero Barnacle Bill el marinero

¡Perversos son ustedes!

- Jódete. - Jack.

- ¿Qué? - Di: Jódete, Jack.

¡Jódete, Jack!

Doce metros.

Tírala.

Sí, lárguense.

Todos dicen que el sexo es obsceno. La única obscenidad es la guerra.

Sólo creería en un dios...

que comprendiera cómo bailar.

¿No es estupendo?

Nietzsche dice que al mismo tiempo que...

los hunos y los alemanes se están armando, pervirtiendo, dice él...

nos ofrecen un regalo: la habilidad de comprender.

Sin embargo nadie quiere comprender.

Nos ofrecen la habilidad de leer.

Leer a Nietzsche, Thomas Mann...

leer a Spengler, Joyce, Rambaud.

Leer el condenado Alicia en el País de las Maravillas. ¿No, Osborn?

Todo está fuera de sintonía.

La gente sólo se preocupa por dinero y niega su ser interior.

¿Qué es el dinero, después de todo?

Hay un antiguo dicho portugués...

"Si la caca tuviera valor, los pobres no tendrían culos".

Dinero. Dinero.

Caminan en la muchedumbre nocturna protegidos por el dinero...

arrullados por el dinero, embotados por el dinero.

Ningún otro objeto en ninguna parte que no sea dinero.

Dinero por todas partes y aún no es suficiente.

Y no hay dinero o poco dinero o menos dinero o más dinero.

Pero dinero. ¡Siempre dinero!

Si tiene dinero o no tiene dinero, el dinero es lo que cuenta.

Y el dinero hace dinero. Pero, ¿qué hace que el dinero haga dinero?

¡Pero, qué diablos!

Debemos morir al mundo como los payasos. ¿Verdad, payasos?

Nunca he visto salir el sol en París.

Nunca he estado afuera toda la noche.

Nunca he estado con una mujer con la que pudiera ser tan sincero.

Ahora me siento tan libre para escribir.

Te ayudaré.

Y yo te ayudaré a ti.

Me siento tan pura.

Tan fuerte.

Tan nueva, Henry.

Tú y yo juntos, no cualquier hombre o mujer juntos.

Voy a exigir todo de ti.

Incluso lo imposible.

Porque lo alientas.

A lo mejor debería arrodillarme y adorarte.

Te voy a desvestir.

Te voy a vulgarizar un poco. Te voy a levantar el vestido.

No, aquí no.

No mires a tu alrededor.

Pequeña aristócrata.

No te preocupes.

Quiero joder contigo...

enseñarte cosas...

humillarte un poco.

Abrázame con tus piernas.

Te voy a hacer venir conmigo.

Notable.

Es una de las cosas más hermosas que he leído.

Nunca antes he mostrado este diario a nadie.

Nadie jamás sabrá de estas cosas...

excepto tú.

Te estás convirtiendo en todas las cosas que querías ser de niñita.

- Tenía un grillo. - ¿Qué?

Un pequeño grillo en una jaula.

Me encanta tu acento.

Lo llevaba conmigo a todas partes.

Pero cuando llegamos a EE.UU., me lo quitaron en Inmigración.

Lo único que me permitieron tener en EE.UU. fue mi diario.

Y mi acento.

Te amo a los 11 años.

Te amo ahora.

Te amaré a los 100 años.

Toma. Echa una mirada.

¿Qué tienes aquí?

Esto es bueno.

Poderoso.

Lo tuyo, también.

Dices la verdad con tal...

delicadeza.

- Espero que no te importe. - ¿Importarme?

¿Por qué debería importarme? Agradezco la crítica constructiva.

Bien.

Si es constructiva.

- ¿Qué estás haciendo? - Sólo unas pocas cosas.

Aquí sólo hay alaridos...

y abstracciones.

Es demasiado melodramático.

Necesitas tiempo para expandirte.

Lo estás disfrutando.

- ¿Qué? - Editar mi trabajo.

No quiero escribir de la forma que tú escribes.

No quiero que escribas de la forma que yo escribo.

Debes escribir con tu propia voz. Sólo hago unas pocas sugerencias.

En algunas partes está preciso. Toma.

Léelo en voz alta para ver cómo se oye.

- No te daré ese placer. - ¿Placer?

Espera un minuto.

¿No lo soportas? Debes soportar unos pocos golpes al mentón.

¿Unos pocos golpes al mentón?

Diviértete con otra persona.

Un boxeador profesional, por ejemplo.

Tienes mucha razón. Un boxeador profesional.

A veces tienes que caer para adquirir tácticas de boxeo.

La estrategia, el arte de luchar.

No debes boxear sólo con tu sombra en tu cuarto.

No durarías ni dos minutos al subirte al cuadrilátero.

No estoy interesada en subir a un cuadrilátero contigo.

El mundo nos dará bastantes golpes.

Nos necesitamos para apoyarnos.

¿Debería criticarte como un extraño?

¿Debería decir que escribes caricaturas?

¿Que sólo escribes desde un enfoque masculino sin entender a una mujer?

¿Debería decir que a veces hay un toque de brutalidad en tu obra?

¿Que eres demasiado realista?

¿Qué pasa? ¿No puedes soportarlo?

Como un boxeador profesional.

Basta ya.

Quieres pelear, ¿no?

No lo hagas.

Déjalo. Se ve lindo así.

Alborotado.

Suelto.

Nunca te gusta como luzco.

Me encanta tu cabello.

Sólo pienso que no debería estar tan severo.

Tan tirante.

¿Como mi forma de escribir?

No, no como tu forma de escribir. Me encanta como escribes.

Creo en ti.

Anoche pensé que tú eras la mujer con quien debería haberme casado.

Siempre estás ironizando conmigo.

"¿Ironizando?" No existe tal palabra. Es "ser irónico".

Búscala.

Luego me roba las ideas y las pone en su novela.

Henry no haría eso.

Estoy seguro. De alguna manera...

se metió en mi maletín y me robó las ideas.

Esas frases son mías.

Esa forma de expresarse, esa melodía es mía.

¿Nietzsche? Yo le presenté a Nietzsche.

Le presenté a Hugo y a ti. Te robó de Hugo.

- No sigas, Richard. - Te robó de mí.

Es verdad.

Era mi idea ser tu amante.

Me traicionó al robarte de mí y de mi mejor amigo, tu esposo.

Este hombre es traicionero hasta la médula de los huesos.

Este cavernícola de Brooklyn está tratando de asesinarme.

En su amistad simulada, sus amigos más íntimos sólo son heno...

para su propio destino santificado, sus propios impulsos creativos.

Los dejo a ambos entregados a su destino.

Y una cosa más.

No más sexo en mi apartamento. No lo toleraré.

No lo toleraré.

Me encanta ese tipo.

Me comprende, aunque es...

Pas maintenant. Más tarde.

Aunque esté ironizando.

Ahora sólo tengo tres deseos:

comer...

dormir...

y, Oh...

¿Y?

- Esos idiotas de afuera. - Es el Baile de Estudiantes de Arte.

Quizás no quieres esta noche.

Está bien.

Comprendo.

Es natural.

He leído sobre tales momentos.

También sucede a las mujeres, sólo que las mujeres pueden ocultarlo.

Lo lamento.

No lo lamentes.

Crees que tienes que joderme o me desilusionaré.

Pero no siempre tienes que joderme.

No digas esa palabra.

¿Qué palabra?

¿Joder?

Me molesta... ahora.

Quizás sea el acento.

Quizás sea sólo porque no puedes joder.

Es importante no imaginarse cosas terribles...

como ser impotente de ahora en adelante.

No es nada. Deberíamos reírnos de eso.

Te amo, Bomboncito.

Yo también te amo, Hugo.

Me entregué con tanto sentimiento en contra de Henry...

que experimenté un gran placer físico.

Mi primera infidelidad a Henry...

fue con mi propio esposo.

He cambiado.

Me siento inquieta, vivaz...

aventurera.

A decir verdad, espero secretamente encontrar a alguien más.

Tengo fantasías eróticas.

Quiero placer.

Cada vez que salgo contigo, te amo más que nunca.

Esta noche pareces muy arrebatado.

Esta noche podría hacer cualquier cosa.

Yo también.

Necesitamos pensar en algo que nos estimule a los dos.

Lo que tú digas, muchachita.

Henry me contó sobre este lugar.

Tiene que ser algo especial.

Espera aquí.

- Voy contigo. - Solamente miraremos.

¿Qué es una exhibición?

Entonces deben escoger dos.

¿Una exhibición es...?

¿que nosotros miremos hacerlo a un hombre y una mujer?

Hombre no. Sólo mujeres. Una pretende ser el hombre.

Así es mejor. ¿N'est-ce pas?

Por supuesto.

No se desilusionarán. Verán todo.

Y ahora deben escoger.

Ella.

Y...

Hay 66 formas de hacer el amor.

¿Ah? ¿De veras?

Les mostrarán el amor en un taxi.

El amor cuando uno de la pareja tiene sueño.

El amor en la calle. Etcétera, etcétera.

¿Quieren otra cosa?

Sí. Deje de fingir que es un hombre.

¿Le gustaría venir con nosotras?

Como guste. Usted manda.

Anaïs, ¿qué?

Me encantan tus ojos verdes, Eduardo.

Quiero mostrarte cosas.

Enseñarte cosas.

Quiero que te relajes.

Relájate, Eduardo.

Tuve un sueño. Una pesadilla.

June había regresado repentinamente.

Nos encerramos en un cuarto.

Empecé a desvestirme.

Le rogué que se desvistiera.

Le pedí que me dejara ver entre sus piernas.

Mientras se acostaba encima mío...

sentí que un pene me tocaba.

¿No estás contenta?

¿No estás contenta?

Estoy pasando por una crisis, Eduardo.

Ten cuidado, Anaïs.

Los placeres anormales matan el gusto por los placeres normales.

Te odio, Henry...

porque ahora me doy cuenta que te amo como jamás he amado a nadie.

Extraño tu voz, tus manos, tu cuerpo...

tu ternura, tu rudeza y tu bondad.

Más que nada, extraño tu amistad.

"Trópico de Cáncer"

"Autor Anónimo"

Terminé.

¡Bomboncito! ¡Llegué a casa!

¡Llegué a casa!

Henry está agotado. Hace dos días que no duerme.

Acaba de terminar su novela.

Henry.

Esto es maravilloso.

Estupendo.

- Venga. - Acuéstate con nosotros, Henry.

Espero que no le importe. Anaïs lo estaba leyendo.

Soy curioso, así que le eché una mirada.

Me encantó.

He estado tratando de escribir algo sobre eso.

Acerca de cuán necesario es este libro para nuestros tiempos.

Nos diste una transfusión de sangre.

- Hermoso. - Gracias.

Cuando June lo lea.

Estará tan emocionada de que haya terminado el libro.

Cada mención de su nombre...

cada página que leo me duele.

Bueno, ésta es mi canción de despedida.

Fue una forma de comprenderla para poder liberarme de ella.

- Ahora ya se terminó. - Todavía no.

- Ahora hay que publicarlo. - ¿Publicarlo?

¿Quién lo publicará? Sé lo que van a decir.

Incluso hay leyes en contra de lo que he escrito.

Pero ahora me siento bien.

Estoy listo para celebrar mi fracaso.

No dejaré que seas un fracaso.

Haré que el mundo te oiga. Lo prometo.

Ahora estoy lista para llamar al Papa...

y a todos los reyes...

y editores y publicadores del mundo para lograr que te apoyen.

Es Anaïs.

- Eduardo. - Hola, Henry.

- ¿Dónde está Hugo? - Hugo se fue por negocios.

Osborn se fue también. Se volvió loco.

En serio.

Totalmente.

Estamos celebrando la locura de Osborn. Es una ocasión única.

No sucede cada día. Espero que esté realmente loco y no fingiéndolo.

- Vinieron y se lo llevaron. - Era un monstruo.

Ese era su mejor lado.

Tenemos toda la casa para nosotros.

¿Viste alguna vez lo que puede hacer una buena contorsionista?

Sí.

Te serviré una bebida.

Lamento no haber podido mantenerme en contacto.

Pensé en ti todos los días.

Sabes como soy para escribir. Me es muy difícil.

No tengo talento como tú y Henry.

Encontré tu libro por aquí.

Espero que no te importe.

Le eché una mirada.

¿"Casa de Incesto"?

Es lindo.

¿Se supone que el personaje de Sabina sea yo?

"La voz amortiguada de la mujer de carne suave.

Nos miramos profundamente con nuestros ojos hundidos".

Parece poesía.

Es tan lindo de tu parte tratar de escribir algo sobre mí.

Realmente...

Realmente esperaba algo más...

No sé. Más real.

¿Más real?

Sí. Más sobre, tú sabes, la vida.

Oye, no te enojes.

Algunas partes son realmente hermosas.

Te prometo que volveré a leerlo.

Las cosas han sido tan difíciles para mí.

La actuación no resultó.

Luego Jean, mi amiga, se fue.

Anaïs, ¿qué le pasó a Henry?

Está tan cambiado.

June, no lo sé.

No sé qué decirte. He estado tan ocupada.

Lo he visto ocasionalmente. A veces trabajamos juntos escribiendo.

Pero no lo sé.

He estado viendo a alguien.

- ¿O sea que tienes un amante? - Sí.

¿Ese hombre que vino contigo?

Sí. Eduardo.

Anaïs, estoy tan feliz por ti.

No sé para qué regresé.

No dejes que se interponga entre nosotros. Por favor.

Necesito tu fe.

Eso podría ser buena suerte.

Podría ser.

Jack, viniste.

¿Cómo estás?

June, quisiera presentarte a Jack...

el hombre que quiere publicar mi libro.

- Mi esposa June. - Hola, Jack.

Encantado de conocerla, Sra. Miller.

Siento que la conozco íntimamente por leer el libro de Henry.

¿Sí? ¿Qué le parece?

Pienso que es muy gráfico. Así lo comercializaremos.

- ¿Cuál es nuestro porcentaje? - ¿Su porcentaje?

Será un 5%.

¿Un mísero 5%?

Henry pasó años escribiendo ese libro.

Vivió como vagabundo. Se rompió los cojones.

- No te metas, June. - Me privo y sobrevivo.

Y me parto el alma y corazón por hacerlo una especie de Dostoievski.

¿Y todo lo que conseguimos es un 5%?

Conmigo, el porcentaje significará algo.

¿Qué significa "significará algo"?

Creo que es un trato justo.

Vaya, no me diga.

Por supuesto, si no quiere publicarlo...

Henry no se ocupa de los negocios.

Hablemos sobre eso.

Por supuesto. Pero como dije, antes de hacer algo...

es absolutamente necesario tener el dinero para imprimirlo.

Jack, se lo he dicho. Yo conseguiré el dinero.

Supongo que era ingenua sobre cómo se hacen las cosas en su negocio.

Espero no haberlo enfadado.

Me preguntaba si fuera posible que nos diera un adelanto.

O si quizás hay posibilidad para mejorar el porcentaje.

No discutamos eso ahora.

Este no es el lugar adecuado.

¿Quizás conoce algún lugar donde podamos almorzar?

Claro que sí. Un lugar maravilloso.

Listo entonces. Fue muy agradable conocerlo.

Realmente. Ha sido maravilloso que haya venido.

Igualmente.

Buenas noches.

- Sí. - Hasta luego.

Adiós.

¿A quién está tratando de engañar?

Un mísero 5%.

Todavía no se las ha visto con esta chica de Brooklyn.

- Vamos por una última copa, Henry. - Vayan Uds. Más tarde los veo.

- Siempre alegres y optimistas. - Tú también.

- Debería irme. - No, Anaïs.

No te vayas. Más tarde alcanzas a Eduardo.

¿Está bien, Eduardo?

Escuchen...

No sé.

Quizás ahora no sea el momento para publicar el libro de Henry.

¿No publicarlo?

¿Qué diablos estás diciendo?

Estoy hablando sobre ese trato de porquería.

Y el hecho que estás abusando de Anaïs.

Y de Hugo también.

No están hechos de oro, Henry.

¿No es verdad, Anaïs?

Sí, pero... No.

Pensamos que hay que publicarlo.

Yo lo publicaré.

Como debe hacerse, como siempre lo he hecho.

Siempre nos arreglamos para sobrevivir, tú y yo.

Además, necesita más trabajo.

- ¿Qué? - No está listo.

Es mejor que cuando lo leí la primera vez...

pero puede ser mucho mejor.

Hay demasiada ira en el libro.

¿Demasiada ira?

¿Hay demasiada jodida ira?

Hasta Anaïs concede que me distorsionaste en tu libro.

Tuvo que escribir su propio libro.

- ¿No es cierto? - No.

Le dije a June que no percibías ciertas cosas.

- No lo hagas. - Después de todo lo que hice por él.

Está en deuda conmigo por todos los años que me sacrifiqué.

Tus sacrificios sólo se agregan a tu grandeza.

- No te debo nada. - ¿No me debes?

Lo que Henry quiere decir es...

Por el amor de Dios, ¿no ves lo que está haciendo?

- ¡No me grites! - Te trata como a una niña.

- Es una mujer, Henry. - Ya sé que es una mujer.

- Apuesto que lo sabes. - ¿Qué coño quieres decir con eso?

Me voy.

¿Cómo puedes tratarla así?

Estás borracha.

¿Y qué?

Eres débil.

Odio cuando te pones débil. ¡Sé hombre!

¡Cielos, eso es!

Violencia.

Odio tu violencia.

Uds. los hombres.

Anaïs, no te vayas.

Te amo.

Eres cruel y lista.

Ambos son crueles y listos.

Les temo a ambos.

Cielos.

¡Soy la mujer equivocada para ti, Henry!

Soy la mujer equivocada para ti, Anaïs.

Déjame sola. No me toques.

Me siento terriblemente enferma.

Dame paz.

Te amo.

Trata de dormir, Anaïs.

No sé por qué sigo pensando en un pequeño restaurante chino...

al que Henry y yo solíamos ir después de que salía del trabajo.

Me esperaba afuera del salón de baile a las 2:00 de la mañana.

Y nos apresurábamos por el frío que nos entumecía...

abrazados fuertemente.

Llegábamos justo antes de que cerraran.

Nos sentábamos cerca de la ventana a comer "chow mein"...

mientras observábamos la nieve.

Había una increíble excitación en el aire entre nosotros.

Ahora me siento honrada por eso.

"Chin Lee's".

Es extraño.

Parece como un sueño.

Tus ojos me vuelven tímida.

No seas tímida.

Eres tan encantadora.

Tan menuda.

Me consumí.

June, te adoro.

No quiero adoración.

Quiero comprensión.

Yo te comprendo.

Deberíamos irnos a alguna parte juntas...

donde haya montones de nieve.

Qué pequeña eres.

Tan delgada.

Podría partirte en dos.

Ahora me siento inocente.

Suéltate.

Relájate.

Aún te estás reprimiendo.

Déjame ver tu cuerpo.

No es suficientemente hermoso.

Hermosa June.

Oí un ruido allá afuera.

Henry estaba escuchando.

No. Cuando Henry se duerme, nada puede despertarlo.

¿Sí?

Lo lamento.

- Perdí la cabeza. Estaba borracha. - No lo lamentes.

Este nuevo amante tuyo realmente te ha hecho florecer.

- Hace frío. - Cuéntame más sobre él.

¿Hiciste cortinas para él?

¿Le diste libros para leer?

¿Le diste una máquina de escribir?

No, no comprendes.

¿No comprendo?

¿Qué no comprendo?

Que te amo.

¿Amor?

Sólo quieres experiencia. Eres escritora.

Haces el amor a todo lo que necesitas.

- Eres igual que Henry. - No, soy igual que tú.

Sé exactamente lo que estás haciendo.

Eres tan resbaladiza. Tan resbaladiza.

¡Puta!

Mentirosa, tramposa. ¡Compraste su amor!

¡Cállate!

Ambos me robaron sin vergüenza.

Tú robaste todo.

- ¿Qué importa? Tengo más para dar. - Cállate.

Para alguien nuevo. Algún escritor de verdad.

Henry dijo que nos acogiste sólo porque estabas aburrida.

Eso es mentira.

Mentira.

Estaba soñando contigo.

Anaïs.

¿Qué sucede?

Miente.

Miente. ¿A qué le tiene miedo?

No comprendo. Traté de darle todo.

Lo sé.

Muy bonito. Tal como me imaginaba.

Ahora lo sé todo.

Quería devolver algo antes de irme.

Algunos libros que tomé prestados.

¡June, estás equivocada!

Sólo somos amigos. Nunca la toqué.

Deshazte de ella, Henry.

Está bien, hiciste tu elección.

Sólo tengo una cosa más para darte.

Tu último capítulo.

Observa cuidadosamente.

¿Qué estás haciendo aquí afuera? Está gélido.

Pensé que haría alguna locura. Nunca sé.

La busqué por todas partes.

Se fue.

Esto es mío.

Esto es mío también.

Siento como que se terminó la guerra.

Oye, ¿qué estás haciendo? Vamos.

Deja eso allí.

Quédate conmigo, por Dios. Tenemos que hablar.

No puedo.

- ¿Adónde vas? - A casa.

¿Qué?

Sí.

Hugo.

Yo también lo amo. Te casaste con un gran hombre.

Jódete, Jack.

Con eso no basta.

Con eso no te librarás de mí.

Eres mi amiga.

Te voy a ir a buscar.

¿Cómo puedes dejarme en un momento como éste? Te necesito.

Te necesito.

Pensé que necesitarías que te lleve.

¿Todo está bien?

Hola, Henry.

Dame la mano.

Esa mañana lloré.

Lloré porque amaba las calles que me alejaban de Henry...

y me llevarían de regreso a él.

Lloré porque el proceso por el cual me había convertido en mujer...

era doloroso.

Lloré porque de ahora en adelante...

lloraría menos.

Lloré porque había perdido mi dolor...

y todavía no estaba acostumbrada a su ausencia.

Anaïs Nin decidió que su historia se contara después de la muerte...

del último sobreviviente... Hugo.

Hugo se convirtió en cineasta.

Sus cortometrajes están en el museo de Arte Moderno de Nueva York.

Con la Ayuda de Anaïs Nin, "Trópico de Cáncer"...

se publicó en 1934.

Se prohibió en todos los países de habla inglesa durante 27 años.

Anaïs Nin y Henry Miller fueron amigos el resto de sus vidas.

Ambos escribieron muchos libros sobre June.

June se convirtió en asistenta social en Queens.

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