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Leprosos! Son leprosos!
Leprosos...
Leprosos, cuidado!
Oiga, no toque el agua. No la contagie!
Black, alguien escapa por la puerta de atrás! Voy a detenerlo!
Ya lo haré yo, terminad de limpiar esto
y, luego, marchaos.
Hay que acabar con ellos. -Vamos, tras ellos!
Nos darán alcance antes de que lleguemos a las montañas,
hay que hacer algo. Podríamos separarnos
y, luego, encontrarnos en el refugio.
Ah! Black, ayúdame! Black!
Black!
Asesino! Que lo maten! Que lo ahorquen!
-A qué espera, juez?
-Si nos dices dónde os reunís, aún puedes salvarte.
-Ahórcale ya de una vez!
Se ha hecho justicia. -Solo en parte.
Deja de avivar el fuego, Sucre.
Se verá el humo varias millas a la redonda.
Tengo frío.
Siempre tengo frío en estas tierras, lo siento.
También yo tengo frío, Hank, y no se pueden hacer dos hogueras.
No, no quiero morir a manos de Black ahora que vamos a ser ricos.
Ricos?
Después de que uno de nosotros nos ha traicionado...
Cuando venga Black,
se aclarará todo.
A mí me gustaría saber en qué piensa ese indio.
Está siempre así.
Está medio loco.
Por qué tardará tanto Black?
Hace frío, eh?
Bueno, a la vista del dinero, entraremos en calor.
Qué dinero, Black?
Cómo? Renuncias al reparto?
Black, no habrá reparto. Hoy, por lo menos...
Es lo que ha querido decirte.
Deja esa guitarra de una vez!
Os habéis vuelto locos. No puedes saberlo, Black.
Porque tú, en ese momento, estabas detrás del banco...
Cuando uno de nosotros...,
no sabemos quién, nos quitó el dinero y huyó.
-Qué esperamos? A que se recupere sheriff?
Vámonos ya. -Black ha dicho
que debemos salir todos juntos. Si falta alguno, buscarlo...
Y si está malherido, rematarlo. -Es una forma de evitar
que nos delaten, no?
-Quietos.
El dinero.
Deprisa!
Ah.
Di que no es cierto. Dilo de una vez, Kate!
Es cierto, Black! Te hemos dicho la verdad.
No me aprietes el brazo, me haces daño.
Los 100 000 dólares... se han esfumado.
Los 100.000 no...,
los 500.000.
Es una de las etiquetas de los sacos. La recogí del suelo.
Si en cada saco había 100.000 dólares
y eran cinco los sacos...,
el botín era medio millón.
-Señores, hasta ahora, la búsqueda no ha dado resultado alguno.
Mañana, a pleno día, trataremos de encontrar rastros.
-Mañana por qué? -Está apunto de oscurecer.
Mañana organizaremos una batida con hombres de los pueblos vecinos.
-No se sacará nada en limpio. -Señores...
Yo tengo que hacer una proposición. -Quién es usted?
-Ah... No importa. Quieren recuperar ese dinero
y... vengar a sus muertos? -Qué propone?
-Un desconocido me ha pedido que transmita a ustedes su propuesta,
ejecutar a todos los bandidos y, naturalmente, recuperar lo robado.
-Cuáles son sus condiciones?
-10.000 dólares. -Es mucho dinero para nosotros.
-Medio millón lo es también. -Creo que deben meditarlo.
Estará en el hotel hasta mañana por la mañana.
No puedo decirles nada más. Solo debo añadir
que he quedado tan sorprendido por la propuesta... como ustedes.
-Se puede someter a votación.
Los que estén dispuestos a aceptar lo que pide este hombre...
que levanten la mano.
-Está bien, señores. Aceptamos,
pero hemos de poner ciertas condiciones.
-Y son...?
-Mañana vamos a organizar una batida y seguiremos tras la pista
de esos hombres. Si somos nosotros los que recuperamos ese dinero,
la recompensa queda anulada.
-Es justo.
Algo más?
-Le pagaríamos... después de realizado el trabajo.
-Perfectamente. Creo que estamos de acuerdo.
Hay algo que quiero pedirles. -Hable.
-Ese hombre puede cumplir su compromiso
y, al mismo tiempo, morir.
Quiere que, en ese caso, el dinero se ha entregado
a una persona. -A quién?
-A su madre.
Mañana, antes de partir, les diré dónde la pueden encontrar.
Buenas tardes, señores.
Qué vamos a hacer, Black?
Dormir.
Es cierto, estamos deshechos. Continuaremos juntos,
pero no aquí. Las gentes del pueblo
se nos echarían encima. Conozco un lugar
donde podremos reunirnos y poner las cosas en claro.
Dónde, Black?
Todos conocéis Ghost Valley,
esa posada que sirve de cambio de postas en el desierto.
Es un lugar seguro. Allí nos reuniremos.
Tienes algo que objetar? Muchas cosas...
Fui coronel, Black, no lo olvides.
Un coronel con la cabeza puesta a precio.
Fue coronel.
Está bien que nos separemos y acudamos al lugar,
eso destruirá las huellas que hablan de la pandilla,
pero creo que debemos ir todos emparejados.
No podemos exponernos a que el que haya robado el dinero
se escape para siempre. No iría muy lejos.
Pero vale la sugerencia.
Kate, Al y yo iremos directamente a Ghost Valley.
Jones y Hank pueden formar pareja.
Sucre y Navajo pueden ser los otros.
Yo iré solo. -Por qué?
Todo lo hace solo. Bueno, no veo conveniente.
Vuelvo a repetir que nadie puede escapar con el dinero.
Lo encontraríamos.
Cómo podemos saber que allí estaremos tranquilos?
Déjalo de mi cuenta. Por mí, conforme.
Solo me revienta este bastardo piel roja.
-Mi nombre es... Navajo.
Bastardo!
Piel roja!
Suéltale, Navajo! Ah...
Hank, ven aquí. Mira a ver qué le pasa.
Me has dislocado la muñeca, algún día me las pagarás, indio...
Bien...
Está todo claro? Sí.
Podríamos acostarnos o avivar el fuego.
Hace un frío infernal. Antes hay que organizar
el turno de guardia. También tengo mi idea sobre eso.
Las guardias las haremos de dos en dos.
Si las hiciéramos de uno en uno, cualquiera de nosotros sería capaz
de asesinar a los otros y huir con el botín.
Navajo y yo haremos la primera. Conformes?
Conformes.
Soy yo, Black.
Estás despierta aún?
No puedo dormirme. Estoy muy nerviosa,
debe ser por culpa de todo lo que nos ha pasado hoy.
Tengo frío, Black, muchísimo frío. Bah, duérmete, Kate.
Tú eres un hombre fuerte, eres el jefe de todos nosotros;
pero yo soy una chica y estoy nerviosa.
Kate, eres una...
Noche mala, noche buena...
Noche mala, noche buena...
Gracias.
Si no lleva retraso la diligencia, tiene el tiempo justo.
Date prisa, Eliana!
La diligencia está al llegar. Chica, vas a tomar algo?
-Sí, no tomé nada desde anoche. -El desayuno es de mi cuenta.
Eliana, estás segura de que te quieres marchar?
-Sí, aún puedo rehacer mi vida. Todavía puedo casarme.
Aquí no me casaría nunca. -Claro que te puedes casar.
Eres muy bonita. Eliana, siéntate junto a ese joven.
Voy a prepararte un buen desayuno.
Gracias, Rosa.
Puedo sentarme aquí? Sí, claro que sí.
Siéntese, por favor. Espera a la diligencia?
Sí, voy a viajar en ella. Ay, yo también.
Vamos a ser compañeros de viaje. Me alegro.
Lleva muchos días en Ghost Valley?
No, vine ayer y pienso marcharme hoy.
Ah, ya decía yo que no le había visto.
Trabajaba aquí.
Me marcho hacia el este. Cantaba?
Eh, quiero decir si su trabajo era ese.
No, no sé hacer nada. Nada...
Bebía con los clientes de la diligencia.
Ni siquiera sé beber. Veo todo doble y borroso enseguida.
Era el trozo de tarta de William. Cuando vea que no le queda,
se va a poner furioso. -Rosa!
-No lo ves? -Quiere un pedazo?
No.
Señores, la diligencia!
So!
So!
Cambio de caballos!
Parece que está contenta, señora, verdad?
Ahora va a ver usted una mujer realmente guapa.
Uno, dos...
Pero falta todavía uno.
Al, carga a esos en la diligencia y pon a uno en el pescante.
Nosotros vamos dentro.
Vaya...
Vosotros sois los listos, eh?
No os va a servir de nada.
No les mates,
nos van a ser útiles. Necesitamos a alguien
que se ocupe de nosotros porque no querrás... que yo guise?
Este debe ser el cocinero. Pero estoy solo,
no tengo quien me ayude.
Las chicas les vendrán bien a los muchachos.
Mírale cómo tiembla.
Ese... nos servirá para fregar el suelo
y para ayudar en la cocina... al dueño.
Puede que tengas razón.
Escuchad todos.
Mis amigos y yo necesitamos estar solos.
Desapareceréis de nuestra vista y solo vendréis
cuando nos hagáis falta. Está claro?
Entonces, vamos, largo.
Tú, cocinero, tráete algo de beber.
Kate, ve a ver si Al ha terminado fuera.
Vete!
Cómo te llamas? Por qué no me llama de usted?
Ya no eres un pasajero, eres el pinche, mi ayudante.
Bill, me llamo Bill. Señor!
Señor? Bien, Bill, desde ahora,
soy yo quien da las órdenes y tú las cumplirás sin discutir,
verdad, miedosillo? Pero... ellos dijeron que...
Yo creía que...
Tú no crees nada, no ves nada y no oyes nada.
Recuérdalo si quieres vivir sano y agradece que te lo diga.
Verdad, miedosillo? Sí, comprendo.
No creo nada, no veo nada, no oigo nada...
Descuide, no lo olvidaré nunca. Señor.
Señor.
En el fondo, no eres mal muchacho. Me gusta la gente
que entiende las cosas.
Déjalo todo bien limpio, pimpollo.
Sí, señor.
Has oído eso, Black? Me ha llamado señor...
Déjale tranquilo, Al.
Tenemos cosas más importantes para tratar.
Va a resultar muy divertido cuando vengan los demás.
Es como jugar al ratón y al gato...
con la única diferencia de que yo no soy sospechosa.
Por qué no?
Porque cuando ese encapuchado robó los sacos...,
yo estaba a la entrada del pueblo esperando.
Eso es cierto, Black, no pudo ser Kate.
Podía haberse encapuchado. Qué estás insinuando, Black?
Solo quiero demostrar que todos somos sospechosos.
Eso es una tontería. Solo podría ser posible
si hubieras sido tú quien lo hubiera robado.
Todos saben que eres mi hombre.
Has oído?
Soy su hombre.
Puede haber un solo hombre en tu vida, Kate?
No martirizas constantemente a Al provocándole?
Black, eres un canalla.
Vamos, pimpollo, recógelo todo y déjalo como los chorros del oro. Guarde eso, por favor.
Habéis visto? Vaya un carácter...
No te gusta un hombre así, Kate?
Guarda eso, Al.
No quiero que se nos muera el hombrecito del susto.
Si le pasa algo, tú te encargarás de la limpieza.
No me gusta limpiar suelos... Vamos, márchate ya!
Sí...
Eh, tú, dile al gordinflón que venga.
Sí, señor.
Me llamaba, señor? Sí, gordinflón.
Mi nombre es William, señor.
A mí me gusta llamarte gordinflón.
Te molesta?
No, señor. Eso ya está mejor.
Cuándo pasa la próxima diligencia? Dentro de seis días.
Muy bien, gordinflón, eso quería saber.
Prepara cena para unos cuantos, esperamos a unos amigos.
Sí, señor. -Márchate de una vez!
Me pones nervioso con tu "sí, señor".
Por qué vas de negro?
Llevo luto.
Llevo luto, señor.
Llevo luto, señor. Ah, quién ha muerto?
Mi mujer.
La mataron esta mañana.
Tu mujer era una vieja gorda?
Creo que se refiere a ella, señor.
Si ha muerto...,
me debes un favor.
Lárgate!
Te pasa algo, Al? No, nada.
Creí oír que alguien llegaba. Y no te equivocas
porque alguien está llegando.
Me estaríais echando de menos, no, Black?
Eres el primero en llegar.
Vaya, no está mal todo esto. Pues aún hay cosas mejores,
ya las descubrirás. Para qué tener impaciente a Sucre?
Espera un momento y verás.
Aún no ha venido nadie, dices?
Todavía no.
Pero los espero esta misma noche. Solo estamos aquí Kate, Al y yo.
Elegiste bien el sitio. Siempre fuiste un buen organizador.
Te lo digo yo, que fui coronel. Buen alojamiento, tranquilidad,
cuadras... y hasta una especie de muralla rodeándolo todo.
Lo conocía desde hace tiempo.
Aquí no nos molestará nadie. El desierto nos rodea.
Ya... ya lo he visto.
Y estáis seguros de que cuando abandonemos esto
sabremos quién nos traicionó y tendremos el dinero?
Por qué no? Tenemos que saberlo.
Todos acaban delatándose.
Quien lo hizo debió cometer un error.
Quien lo hizo debió cometer un error.
Eso espero.
Lo siento, su esposa era una buena mujer.
Aquí no importa nada. Fuera, todos los días,
muere mucha gente de hambre y frío. Nadie repara en ellos.
Tienes que ayudarme. Hemos de cocinar para esos.
A pesar de todo, créame que lo siento mucho.
Es que... ha sido todo muy inesperado.
Ni siquiera he podido enterrarla.
Tráeme esa carne! Sí, señor!
Hay que trocearla?
Sí, hay que trocearla...
Lo haré yo.
Hazlo tú, por favor.
Hazlo tú.
Pero qué os pasa? -Tengo miedo, mucho miedo.
-Bueno, qué hacíamos antes de llegar estos?
La situación no ha cambiado apenas. Estos bandidos son nuevos clientes,
eso es todo. Y mejores si me apuráis.
Estos de ahora pueden pirrarse por una y llevársela.
-Cómo puedes hablar así... Has olvidado ya que mataron a Rosa?
-Siento lo que le ha sucedido, no era una mala mujer.
Pero os perdonó alguna vez la comisión que nos exigía?
No, verdad?
Por lo menos, lo que nos paguen estos será para nosotras.
-Entonces...,
qué hacemos? -Creo que debemos bajar;
si no, son capaces de matarnos.
-Nos falta música. Tenemos chicas, hemos comido bien,
hay botellas, pero nos falta música.
Sucre tiene una guitarra. Si toca Sucre,
nos pondremos a llorar, verdad? Tienes razón.
Hoy no puedo ocupar mis manos en la guitarra, precisamente.
Eh, pimpollo!
Acércate.
Vamos a ver, pimpollo, qué sabes hacer además de temblar?
No entiendo. Tocas el piano?
Algo sí, no mucho. Una suerte, una verdadera suerte.
Hiciste bien en no liquidarlo, Black, nos va a alegrar la noche.
No querrás que saque mi pistola, verdad, pimpollo?
Las armas me ponen nervioso. Pues toca ese armatoste!
Toca sin parar cosas alegres. Si te detienes, disparo.
Eso es! Una gran noche! Sí, señor!
Los chicos se divertirán.
Esta noche sí.
Mañana, quizá, se maten unos a otros.
Ojalá sucediera eso. Seríamos menos a repartir.
Cuál es tu habitación? La última del fondo.
Vas a venir luego?
Te gustaría?
Estoy muy cansado, pero en mi tierra tenemos un refrán:
"Junto a una mujer, hasta sobre un cactus".
Vamos, muchachos, aún queda una chica libre.
Mataros a ver quién baila con ella!
Aquí tenéis una botella. Tendréis mucha sed.
A qué viene este jolgorio? Apareció el dinero?
-Ha sido el indio?
Los chicos se divierten, eso es todo.
El que no haya llegado Navajo no quiere decir
que sea él el traidor.
Estábamos esperando.
No me gusta esto, Black. Se supone que vinimos aquí
a aclarar algo, no para una fiesta. Por qué él no ha venido?
Nadie comprende a un indio. Y vosotros?
Por qué habéis tardado? Porque hemos ido bordeando
el desierto en lo posible, aunque el camino es más largo;
pero estamos aquí, que es lo que cuenta.
Y el indio no ha venido.
Si no apareciera, todo estaría solucionado.
Se delataría.
Y encontrar a un indio renegado es fácil.
Queréis comer? Tenemos un hambre de lobo.
No juego más. -Yo no espero a ese indio,
me voy a acostar. Sí, es tarde.
Esperaremos a Navajo hasta mañana al atardecer.
Si no ha venido para entonces, iremos en su busca.
Conforme. Estoy deshecho y Jones también.
Vamos, Jones, a dormir.
Tú crees que llegará Navajo? Sí, estoy seguro.
Qué te hace tanta gracia?
Te has fijado en esos dos?
Se miran con desconfianza.
Y Sucre no deja de sonreír,
señal de que anda inquieto.
Y eso es un motivo para reírse?
Sí... Estoy convencido de que muy pronto van a saltar los nervios.
No sé por qué...,
pero mañana puede que seamos uno menos.
Bill, Bill...
Le ocurre a usted algo? No he podido dormir.
Ha sido todo horrible. No he podido quitarme
de la imaginación esa matanza. Hasta ahora,
solo había visto morir reses. No debe pensar en cosas así.
De dónde es usted? De Nevada.
Es una buena tierra. Pero mis padres murieron
y yo tenía que vivir.
Un rancho es para un hombre. Sí.
Y le gustaba vivir en Nevada? Ahora que estoy lejos,
me gusta más que nunca. Quiero volver allí.
Hará usted bien.
A mí me gustaría... tener un rancho que cuidar.
Lo dice en serio? Pues claro...
Cree usted que es mejor temblar ante un arma?
Bueno, eso sucede a veces. Y no debe dar importancia
a una cosa así. Ve...
Yo, aun en noche calurosas, siento frío.
Y no lo puede evitar. Verdad que hay cosas
que no se pueden evitar? Sí, las hay...
Bill, puedo pedirle una cosa? Haré lo que usted me diga.
Puedo quedarme en esta habitación?
Quiere decir acostarse aquí?
Sí, Bill, eso quiero decir. Pero usted es una chica...
muy bonita y yo... Y tú eres un gran chico, Bill.
Estoy templando como cuando veo un revólver.
No es tan importante manejar un revólver.
Sabes también por qué he venido? No.
Estaba segura de que uno de esos hombres hubiera entrado
en mi habitación...
Y no quería que me encontrase.
Tú eres para mí mejor que ellos, Bill.
Eliana...
Ya no tiemblas.
Como habíamos quedado, he venido a hacerte una visita
y a beber juntos. Si no te importa, claro.
Cuando se trata de mujeres y whisky, Sucre siempre quiere.
En algunos casos, las mujeres son primero.
En otros, el whisky. Y en otros, las dos cosas juntas.
Tengo sed.
Qué esperas para abrir esa botella?
El hombre bebe primero.
Tienes preferencia por alguna canción en particular?
Para mí, todas son iguales. No entiendo de música.
Canta lo que quieras. De verdad no quieres escuchar
una linda canción antes?
Antes de qué?
Claro, tú no puedes saberlo.
Antes de morir, por supuesto.
Es una lástima...
Te ha mandado Kate, no es cierto?
Créeme que lo siento.
Adiós, niña, adiós.
Hum...
Eres una tacaña, Kate.
Hola, Sucre.
Te sorprende verme? Un poco.
Nunca madrugaste mucho. Solo por eso te sorprende?
Por qué iba a ser? Te pasa algo?
Nada... Solo que anoche intentaron suprimirme...
y eso me molesta. Te quisieron matar?
Quién?
Una de las chicas con veneno...
Pero estoy seguro de que no fue cosa de ella.
Alguien la mandó.
Te crees tan seductor que opinas que hay que tener
un motivo para liquidarte? Querían envenenarme.
No es normal que una mujer que vive en Ghost Valley tenga veneno.
Se lo entregaron.
Es que no puedes aprovecharte de una mujer sin tener luego
que asesinarla por la espalda? Sabrás que esta mañana
fue una de las chicas a arreglar tu cuarto
y salió gritando como una loca. Hank y Jones acaban de enterrarla
en el desierto.
Tu dinero.
Eres una tacaña.
Era tuyo el dinero? No...
Pero si alguien me da unos billetes, por qué no los voy a tomar?
Dime, desde cuándo limpias caballos ajenos?
Me gusta hacerlo. Claro,
olvidaba que tú eres el criado de Black.
Si lo limpio, no es porque sea su criado.
No lo haces porque piensas que pronto puede ser tu caballo?
Qué quieres decir?
Pues que si a Black le sucediera algo,
tú heredarías todo lo suyo. Su mando, su silla de montar,
su caballo... Lo haces... por eso.
Si crees que he pensado asesinar a Black,
te equivocas.
Y por qué no? Hay algo más interesante...
que heredarías también?
El qué?
Yo misma.
Yo. Déjame, tengo que hacer.
Qué te pasa, Al?
No comprendo...
cómo un hombre de tu estatura, de tu fuerza, sea como eres.
Debe ser confortable estar entre tus brazos.
Puede llegar Black.
"Puede llegar Black", dice.
Por unos instantes, había olvidado que eres su perro faldero.
Si por casualidad alguna vez te sientes hombre,
ya sabes dónde encontrar a una auténtica mujer.
Has visto a Al? Sí, está en la cuadra,
limpiando tu caballo. Y tú vienes de allí.
No creo que eso te importe. Quiero que dejes en paz
a mis hombres!
Eres un estúpido...
Tú no eres una mujer, eres un demonio insaciable.
Te voy a ayudar. Gracias.
Sabes una cosa? El qué?
Te parecerá una tontería...
Ahora, limpiando los cacharros, he pensado que esto podía ser
mi rancho de Nevada... contigo. Tú en mi rancho de Nevada.
Me gustas, Bill. Tú también me gustas.
He... he conocido a algunos hombres.
Y yo he estado antes con otras, pocas, eso sí;
pero también he conocido a otras mujeres.
Ya no importa, ahora todo será distinto.
El aire de Nevada es puro y limpio. Perdona...
Sí... El aire de Nevada es puro y limpio.
No sé por qué me parece que esto se va a poner más difícil.
Por qué has tardado tanto?
Encontré a la mujer, no podía dejarla morir.
Estaba en desierto junto a caballo medio muerto
con pata rota.
Puedes lavarte y tomar algo.
Creo que te hace falta.
Primero, dejaré bien a ella.
Vosotros, venid aquí.
Llevad a esa mujer a la habitación de una de las chicas,
a ver qué hacéis. Tiene quemado todo el cuerpo.
-Arriba la cuidarán.
No es la primera vez que alguien llegara aquí
en este estado.
Qué piensas hacer con ella cuando se reponga?
Quién sabe qué va a suceder mañana.
-Esto todavía me duele, Navajo. -Quise hacerte daño.
Dónde hay agua? Fuera hay un pozo.
Quieres whisky mejor? Es agua lo que necesito.
Vaya, Navajo... Al fin, ha llegado nuestro último huésped.
Traje una mujer. Me gustaría que la viera,
está muy enferma. Arriba. Una mujer, dices...
Debería quitarte la piel a tiras. Solamente los hombres me interesan.
La veré. La verá?
Sí... La veré.
Gracias. Navajo se lo agradece.
Sé lo que está pensando, pero no lo haga.
No pienso nada. Piensa en matar
al que asesinó a su mujer y ni siquiera sabe usted quién fue.
Sí lo se. Les he oído hablar de la matanza.
Fue el viejo, el jefe. No intervenga.
Si lo hace, solo conseguirá que acaben con usted.
No pase cuidado. Soy un cobarde. No, yo sé que no lo es.
Y por eso le digo que no haga nada.
Ellos acabarán matándose unos a otros.
No lo lee en sus ojos?
Solo sabía leer en unos ojos y están cerrados.
Deme usted la mano, William.
Escuche, solo quería decirle que somos los únicos amigos
que hay en esta casa y que tenemos que ser los dos muy prudentes.
Para qué?
Para poder escapar de esta ratonera con vida.
Cómo está? Inconsciente aún. Se le pasará.
Respira casi normalmente. Fue una suerte que la encontrara.
-Les doy las gracias. Ustedes cuidan de ella.
Les daré dinero. Tengo dinero.
Cuando ya esté bien nos dará lo que quiera.
Ahora debe descansar solamente. Nosotras estaremos a su lado.
-Gracias. Muchas gracias.
Cuando iniciamos el asalto,
tú, Kate, cubrías la entrada del pueblo, no es eso?
Sí, eso es.
Y yo estaba en el extremo de la casa, hacia el norte.
-Y quién asegura que eras tú?
Cualquiera de nosotros pudo haber sido.
Todos éramos iguales.
-Si lo que pretendes es cargarme la culpa, estás perdiendo el tiempo.
Yo estaba abajo.
Así lo habíamos planeado con Black antes del golpe.
Y a todo esto, dónde estabas tú?
-Estábamos en el banco. Todos.
"Yo, Black, Sucre, Navajo, Vincent. Todos".
-Y podéis jurar que ninguno desapareció en el tiroteo?
Vamos! Qué decís?
Yo salí del banco y hablé con Al fuera.
"Me dijo que alguien huía por la puerta de atrás
y yo salí tras él".
Ya lo haré yo, terminad de limpiar esto y luego marchaos.
Perseguí al que escapaba y regresé.
No te interesa lo que hablamos?
Me interesa más que no se hielen mis pulmones.
Podéis continuar, pero antes os diré algo:
no habéis dado una oportunidad a ladrón.
Quizá en el tiempo que empleó en llegar hasta aquí
se haya arrepentido y esté dispuesto a repartir
con tal de que le dejen tranquilo. Eso es una idiotez.
Idiotez o nono, vale la pena intentarlo.
Está bien, lo vamos a intentar,
aunque sé que no nos va a servir de nada.
No sé quién ha sido de vosotros,
pero si está dispuesto a confesar,
repartiremos el dinero como si no hubiera sucedido nada.
Lo prometo.
Comprendo que 500 000 $ son una tentación.
Quiere hablar alguno de vosotros?
Tienes algo que contar, Jones? Yo, yo...
Veréis...
-Date prisa, no creo que le dé tiempo a decirnos dónde escondió el dinero.
Dónde guardas el dinero?
Dónde está el dinero? Yo no lo tengo...
Yo solo quería decir que Navajo tiene mucho dinero.
Yo... Yo... Lo he visto...
-Y porque metió su mano en el bolsillo?
Creí que guardaba un arma.
Hemos cometido un error. Qué tontería.
Es tan lamentable que uno haya muerto?
Ahora somos uno menos a repartir.
Algún día te mataré a ti.
Sé que lo harías. Sería otra parte menos.
Pero no lo harás, me necesitas.
Y, además, soy exactamente la clase de mujer que a ti te va
y tú lo sabes.
Déjalo para luego.
Jones dijo algo sobre ciertos billetes que tiene Navajo.
-Es todo lo que he conseguido en mis años de matar gente.
Yo no bebo ni me lo gasto invitando a las mujeres.
Pero es mucho dinero.
Es algo. Y no lo tocaréis porque os mato.
Es para curar a la mujer de arriba.
Sigo pensando en que es mucho dinero.
Son 1000 $. Todo mi dinero.
Pero no son 500.000.
Tú te compraste una silla de montar.
A nadie le importa en qué invierto mi dinero!
Por qué entonces tengo que dar cuenta del mío?
Navajo tiene razón.
Por otro lado, 1000 $ no creo que sean suficientes
para hacer entrar en sospechas.
Salvo que el resto lo tenga escondido en cualquier parte.
Y mostraría esos 1000 $ con tanta naturalidad?
No, amigo. Gracias, Sucre.
-Oye, resulta extraño que marcharas tras un empleado del banco
y dejaras a los otros en plena faena. Por qué?
Si alguien conseguía escapar, podría traer ayuda.
"Eso es lo que convinimos, que nadie quedara con vida".
Yo no podía pensar en robar a mis propios compañeros
contando con que uno de ellos me invitara a largarme.
Pudo ser la ocasión que necesitabas. No es ninguna prueba para librarte.
Ni lo es para acusarme.
Te vio alguien perseguir a ese empleado?
Yo no estaba haciendo una exhibición.
Alguno de los que andaban dentro del banco me verían.
Yo no te vi.
Confieso que yo tampoco.
Estaba demasiado ocupado en el dinero.
Solo queda Navajo por hablar. Vincent y Jones están muertos.
Viste algo, Navajo?
-No.
No iréis a acusarme por el mero hecho
de que alguno de vosotros no me viera
cuando estaba ocupado en otra cosa. No te acusamos, es lo que ocurrió.
Asqueroso alemán! Cuando todo se aclare, acabaré contigo.
Vamos, vamos! Calmad los nervios.
Si os ponéis así, habrá más bajas.
Y el que nos robó acabará por sacudirse las manos
y marcharse con el dinero.
No debéis olvidar algo muy importante:
yo fui quien os buscó para dar el golpe,
yo fui el organizador, yo he cuidado cada detalle.
Razón de más para poder traicionarnos luego.
Sí, te hacíamos falta.
El golpe no se podía dar con una sola persona.
Sucre tiene razón. Va! Pero si hablaba en broma.
Dónde están los otros? Qué otros?
El gordinflón y el pimpollo.
No tendría gracia que lo hubieran oído.
Hank, entérate de dónde andan.
Una mujer es mejor para esa clase de trabajo.
Ve tú si quieres.
Si no fuera porque ese muchacho parece una mariposa
cada vez que ve un arma, se diría que quieres atraparle.
Bill, por qué tienes miedo de mis amigos?
Me ponen nervioso las armas de fuego, eso es todo.
Sí, ya lo sé, pero de todas maneras, estoy segura de que serías capaz
de hacer feliz a cualquier mujer.
Nunca vi unas manos más firmes y delicadas.
Son manos de artista.
Debe ser delicioso sentirse acariciada por estas manos.
No te gustaría poder acariciarme?
Quiero vivir. Si eso es verdad,
por qué hacerme el amor te podría suponer recibir un par de balazos?
Pero es que no vale la pena?
Y esto es solo un anticipo.
Yo... Yo no quería. Fue ella. Ya lo he visto, joven.
A Kate se le ha metido en la cabeza un chico como tú.
Eso quiere decir que ha anunciado tu funeral
si no te decides a manejar un arma.
Manos sensitivas. Manos de jugador de ventaja.
Manos de pistolero de categoría.
Hasta aquí, perfectamente.
Ah! Aversión a las armas. Sí, puede ser.
Conocí a un comandante del ejército mexicano
que no podía hablar ni ver serpientes.
Se ponía como tú.
Vamos, cógelas. No, no puedo...
He dicho que las cojas.
Estoy seguro de que cuando hayas vencido esa aversión
te será más fácil desenvolverte con ellas.
Tienes manos privilegiadas. Cógelas!
No puedo, señor, no puedo.
No puedes, verdad?
Debe ser algo muy fuerte.
Cógelas, he dicho!
Te estoy evitando que mueras cualquier día de estos!
Vamos, cógelas!
Vaya... No es que sea un modelo de sostener un arma,
pero vamos mejorando algo.
Mantenlas así hasta que yo te diga.
Mantenlas así hasta que haya terminado
de cantarte una canción, eh?
"No se va la Nochebuena".
Cuando esta especie de martillo, que se llama percutor,
da en la parte trasera de la bala, esta explota.
Y el plomo sale disparado hacia tu corazón.
Comprendes, chico? Ten.
Por hoy ya va bien. Por lo menos, apenas te tiembla la mano.
Y sabes por qué?
Porque ya conoces un revólver por dentro.
Son como las mujeres:
algo temible, pero cuando se las desarma...
Ahora baja, tienes que preparar la cena. Mañana seguiremos.
Por qué hace eso?
Va... Porque me molesta ver cómo van a cargarse
a un hombre sin defenderse.
No... No debe ser solo por eso. Y qué si no fuera solo por eso?
Nada.
No tengo derecho a preguntar. Todos tienen derecho a preguntar.
Aunque algunas veces eso es peligroso.
Pero te voy a decir una cosa:
con nosotros debía estar otro hombre.
Se llamaba Vincent.
Murió y no quiero que te maten a ti también.
Además, hago esto porque me da la gana!
Y lo que le da la gana a Sucre se hace. No lo olvides.
Lárgate de una vez!
Cómo está? -Duerme tranquilamente.
Ya no tiene la cabeza ardiendo.
-Está mejor.
Puede que mañana abra los ojos.
Gracias.
Bill.
Vaya, vaya... Nuestra querida Kate.
Vienes a una cita amorosa o a liquidar a alguien?
Déjame, Hank! Suelta!
Quién anda ahí? Ayúdame, Bill!
Quieto, pimpollo.
O tendré que matarte aunque luego cocine yo.
Si llegaras a disparar contra él, vendría Black.
Y yo se lo contaría todo.
Y yo le diría que maté al pimpollo porque tú habías acudido
a su cita de amor.
Tú ganas.
Y el caso es que no sé por qué lo hago,
porque al fin y al cabo, de todos los muchachos,
tú eres ahora el que menos me interesa.
Y te vas a arrepentir.
Kate...
Kate...
Hank ocupaba el cuarto de al lado.
Tu carga con él y déjalo allí.
Anda, no te preocupes.
Yo vigilaré, nadie te verá trasladar el cadáver.
Y mañana, cuando encuentren a Hank muerto,
pensarán que ha sido cosa de Navajo
o de cualquiera de los otros muchachos.
Caray con el chico.
Vamos, gordinflón, ya está bien.
Al menos, tu mujer habrá tenido mejor entierro, eh, gordinflón?
No, William! No lo haga!
Imbécil! Piensas hacer su trabajo?
Por qué le has matado? Asesino!
Qué te parece, Black? Ya no tiene miedo.
Estate quieto de una vez!
Mientras sigamos aquí, es más útil vivo.
Oye, sabes que el piel roja ha tenido buen gusto?
Conque esto es lo que encontraste en el desierto.
La verdad es que es muy bonita.
-Como la vuelvas a tocar, te mato. A ti y a quien sea.
-Está bien, está bien, no hay que ponerse así.
Guárdala para ti solo.
Y si eres tú quien robó los dólares, preveo para vosotros dos
una existencia muy feliz.
Sabía que cuando relinchara tu caballo vendrías, piel roja.
Di dónde escondiste el dinero!
Está bien, indio, no quieres decir dónde escondes el dinero.
Está bien, pero lo sabré.
Tengo un sistema que no fallará.
Voy a traer a tu muchachita. Verdad que no te gusta?
Claro que siempre hay un arreglo para todo.
Si me dices dónde está el dinero, os dejaré marchar juntitos,
os casáis y os vais a vivir a casa de tu padre, eh?
-No sé nada del dinero.
-Yo creo que sí, solo que no lo quieres decir.
Pero lo dirás enseguida.
Ahora lo demás corre de tu cuenta. Suerte.
-Bueno, va a empezar la función.
Siempre que no tengas algo que decir, piel roja.
-No tengo nada que decir.
-Preferiría el dinero.
No!
No!
Ya, Bill!
No está mal, pero has de ser más rápido, chico.
Ya!
Mejor. Por lo menos, no te matarán a traición.
Podrás dar la cara.
Te mataré si esos saben que me queda poca vida.
Te haré pedazos! Lo entiendes? Descuide, no diré nada,
pero debería haberle un médico. Ya para qué?
En estas tierras he pasado mucho frío, demasiado.
Ni siquiera volviendo al Sol de México serviría de nada.
Y no puedo volver. Soy un militar renegado.
A pesar de todo, debería usted ir. Escucha, chico.
Uno sabe mejor que nadie lo que le queda de vida.
A mí me queda muy poco. A ti, no sé.
Escucha, debo confesarte una cosa.
Te he mentido. Cuándo?
Tú me preguntaste por qué me molestaba
en enseñarte a manejar un arma.
Y te mentí.
Había una razón. Cuál?
Te hablé de Vincent.
Cayó de su caballo.
Estoy seguro de que le ahorcaron luego.
Era mi hermano.
Cuando todo este asunto de Ghost Valley termine
y yo haya muerto
quiero que vayas al pueblo del asalto,
pidas el cuerpo de mi hermano y lo lleves a México.
Allí hazlo enterrar en una bonita tumba.
Te daré dinero para ello.
Mucho dinero. Todo el que tengo.
Pero harás eso por mí, verdad?
Sí. Ya lo creo que lo haré.
Solo quería decirle que si se cuida, aún puede vivir mucho.
No es solo cosa de los pulmones, chico.
También están los revólveres de esa gente. No lo olvides.
Anda, vete.
Piensa una cosa.
Cuando nos hayamos matado los unos a los otros,
el que sobreviva intentará acabar con los que queden aquí.
Contigo y con las chicas.
No le interesan los testigos.
No te reprocho que le hayas matado.
Al se ha buscado muchas veces una cosa así.
Dónde está el cadáver?
En el desierto.
Mañana las hienas y los buitres habrán terminado con él.
Bueno, Black. Ahora solo quedamos Kate, Navajo, tú y yo.
Uno de nosotros tiene que ser el ladrón, no?
Eso es. Por qué no jugamos un rato a recordar?
No estaría mal.
A mí me gustaría que recordáramos cierto momento de aquel día.
Es revelador. Qué momento?
Eso, qué momento?
Íbamos todos huyendo. Lo recordáis?
Pues claro que huíamos. No podíamos hacer otra cosa.
La gente del pueblo ya se había recuperado
y os había perdido el miedo.
Yo iba delante con Black. Creo que a mi lado estaba Al.
Recuerda alguno dónde iba Vincent?
Cerca de mí, un poco más atrás.
"Lo recuerdo porque le dieron y yo le vi caer al volverme".
Black, ayúdame, Black!
Black!
Exacto, Black. Tienes una memoria extraordinaria.
Es Navajo, que huye! Sí, quizá sea el traidor. Vamos!
Que nadie salga de aquí.
Puede que sea Navajo el que huye,
pero dudo que tenga nada que ver con el dinero.
Te has vuelto loco?
Si el indio tiene el dinero, te haré pedazos!
Chica, mira si la mujer enferma sigue en su habitación.
Si Navajo huye, es lo más sensato que ha podido hacer.
Por qué? Porque tiene el dinero?
No, porque es la única manera de salir vivo de esto.
La mujer no está! Gracias, chica. Y ahora, escondeos.
Los tiros a veces se desvían.
Escucha, Black.
Navajo tiene una chica decente,
cosa que no ha tenido ninguno de nosotros.
Y manda al diablo el dinero si eso puede ser un peligro para ella.
Eso es exactamente lo que haría yo.
Entonces, por qué no lo has hecho ya?
Porque aún tengo una cuenta pendiente.
Y si volviéramos a la huida que comentábamos?
Y no sería mejor que hablaras ahora del dinero?
Para mí no. Para mí sí.
Cómo pudo uno de nosotros llevar escondidos
cinco saquitos de billetes y sin que nadie lo notará?
Olvidas cómo íbamos?
Debajo de aquellas ropas se podía esconder todo lo que se quisiera.
Puede que en eso tengas razón, pero después todos llegamos
a aquella cueva y hubiésemos visto ese dinero al dejar los caballos.
Durante la huida nos dispersamos.
Quien lo cogiera tuvo tiempo de esconderlo en cualquier sitio.
Quieres saber algo más? Vaya, lo sabes todo,
pero lo que es una verdadera lástima es que no sepas también
quién tiene el dinero. No lo sé, es cierto.
Por eso quiero volver a la huida. Volvamos.
La gente que nos perseguía iba ganando terreno.
Entonces, Black, te oí gritar para que nos dispersáramos.
"Me volví y vi que Vincent había sido herido".
Pero hubo algo muy extraño en todo esto.
Qué hubo de extraño?
Ahora hay que entretenerles para poder huir.
Cómo? Así!
Si le dieron los que nos perseguían, por qué se le ensangrentó el pecho?
Eso quiere decir que Vincent fue derribado por uno de nosotros.
Pero tú viste sangre en su pecho? Sí.
Y quién disparó sobre Vincent?
Tú, Black. Fuiste tú.
Yo vi cómo lo hacías.
Y qué si lo hice?
Además, había que entretenerles para poder escapar nosotros, no?
Eso fue una canallada, Black, no tenías por qué haberlo hecho.
No fue nada honorable, de acuerdo, pero era necesario.
Y a ti qué te importaba Vincent?
Me importaba a mí, Black.
Vincent era mi hermano.
Tu hermano?
Sí, y por eso voy a matarte.
Cuidado, Black. Puedo matarte cuando quiera.
La pistola al suelo.
Lo siento.
Hemos estropeado tu montura nueva.
Puerco canalla! Fuiste tú! Y no me dijiste nada!
Pensabas dejarme fuera como si yo fuera una leprosa!
Y todo este dinero para ti, eh?
Quiero que sepas, Black, que prometí destruiros a todos.
Vamos, salid todos. Se ha terminado la función.
No tengáis miedo. No van a resucitar.
Tú vas a ser mi heredera, chica.
Vamos, hijo, dile a esta belleza el poco tiempo que me queda de vida.
Sí, es cierto.
El señor está enfermo de muerte.
Sí, exactamente, muchacha.
Estoy tan muerto como esos dos.
Aunque aún tengo mis caprichos.
Y por eso te nombro a ti mi heredera.
No, yo no... No, no, no, no.
No creas que lo hago de una manera desinteresada.
He dicho que tengo mis caprichos.
Y como condenado a una muerte cierta,
tengo uno en particular.
Oye, muchacha, todo mexicano pide al morir dos cosas:
una botella de alcohol y una mujer.
Tu herencia, muchacha. Cógelos, son tuyos.
Vamos, no es dinero robado.
Pero qué te pasa, chica? No los quieres?
No, ella no irá con usted.
Qué mala suerte, muchacho.
Resulta que te enamoraste.
Lo siento, hijo, pero los moribundos tenemos prioridad.
No, Sucre!
No.
No intente llevársela.
Muchacha, sube y espera.
Sube!
Lo vas a impedir tú?
Sí. Muchacho, muchacho...
Te he enseñado solamente a sostener un arma,
pero no puedes competir con Sucre, tu maestro.
Serías capaz de matarme?
Pues ve haciéndolo. Nunca hice esperar a una mujer.
No subas, Sucre! Voy a disparar!
Hazlo, hijo. Hazlo. Vas a matar a un cadáver.
Sucre!
Sucre!
No quería hacerlo.
Buena puntería.
Te lo agradezco mucho.
Te creíste lo de la chica, eh?
No creí que le diera.
Solo... Solo disparé para asustarle.
Sucre, yo quiero de verdad a esta chica, sabe?
Deja ya de lloriquear.
Tengo algo que encargarte.
Ahí tienes 500 000 $.
Ese dinero no sirve de nada.
Pertenece a una emisión nueva que el banco nacional,
después de cometer ustedes el robo, anuló.
No llegó a esta recirculación, no le engaño, Sucre, es puro papel.
Puede creerme.
Yo entonces estaba empleado en ese banco.
Del que escapé robando 1000 $.
Por eso supe que no valían nada.
Me has matado,
pero a cambio me cuentas lo más gracioso que he oído nunca.
Esto se acaba.
Hay algo más que harás por tu amigo Sucre?
Sí. Todo lo que usted quiera.
Irás al pueblo del robo y les dirás que el hombre que contrataron
ha cumplido su palabra.
En cuanto a vosotros, con mi dinero podréis empezar.
Os acordaréis del viejo Sucre, verdad?
Sí...
No uses armas.
Tienes que prometérmelo.
Vámonos a Nevada. Verdad que vamos a ir, Bill?
Sí, pero antes tengo que hacer una cosa.
Ya lo has oído, yo era un empleado del banco.
Robé 1.000 $ y huí mientras ellos robaban el resto.
Tengo que devolver ese dinero.
Luego nos iremos los dos a tu rancho de Nevada.
Noche mala, noche buena.
Sin descanso, mucha cena.
Cuándo será que te vea?
Cuida bien con tu montura.
Cuida bien con tu postura, cuida bien.
Que tu muerte no se vea.
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