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EL HIJO DE CAROLINE CH�RIE
�M�s r�pido, torpe! �Date prisa, remolona!
�Vas a hacer que los franceses nos atrapen?
�Ten cuidado! �A�n no has aprendido como hay que doblar los vestidos?
Aunque los franceses ya est�n aqu� ma�ana, no quiero ir vestida de cualquier manera.
�Mam�! Mam�! Juan no quiere ir a Arosa con nosotros.
Dice que, aunque lleguen los franceses, no va a encerrarse con mujeres en las monta�as.
Quiere alistarse con los guerrilleros. No debe dejarle que lo haga.
Juan ya es todo un hombre, ahora.
A su edad, tu padre ya se hab�a alistado para combatir.
S�lo podemos darle un abrazo y pedirle a Dios que le proteja.
Eso es todo.
�C�mo se nota que Vd. no le quiere!
�Salid!
�Perd�neme que le haya dicho algo que no pienso, mam�!
-No puede comprenderlo. -�Demasiado bien te comprendo!
Si su padre viviera, hubiera sido el primero en decirle a Juan que fuera al combate.
-En eso es en lo que debemos pensar. -�Su padre!
No es a Pilar a quien usted habla, mam�.
Sabe muy bien que yo ya era mayor, cuando lo trajeron al castillo, despu�s del naufragio.
�Conchita! Hab�as jurado ante Dios y tu padre que jam�s hablar�as de ello.
Juan debe creer que es un Aranda.
Si fuera verdaderamente espa�ol, entender�a que le dejaseis partir, mam�.
Pero el barco era ingl�s y en su medalla hab�a una inscripci�n en franc�s.
Juan no debe luchar por una causa que no es la suya. �Por favor!
-�Yo le dir� todo! -�Es que quieres deshonrarte, Conchita?
Ya lo hab�a adivinado, pero no quer�a creerlo.
Juan es tu hermano, pero t� no le amas como a un hermano.
S�, le amo. �Y qu� mal hay en ello, si no es hermano m�o?
Tienes fiebre, Conchita. Debes haber cogido fr�o.
�Anda, ve a acostarte! Te traer�n la cena a la cama.
Y esta noche, acompa�ar� a Juan a tu habitaci�n, cuando venga a despedirse.
�Juan!
-�Juan! -S�.
-�Por qu� te gusta tanto pelear? -Porque es mi deber, Pilar.
Pues a mi no me gusta cumplir con mi deber, sino todo lo dem�s.
Un d�a te har�s mayor y ya ver�s c�mo te gustar� cumplir con tu deber.
No hace falta que me lo digas.
Yo tambi�n te dir� algo: Procura estar atento y no resfriarte,
...ni ponerte a tiro de los fusiles de los franceses,
...porque si mueres, yo me matar� al d�a siguiente.
-�C�mo lo har�s? Bebiendo chocolate, -Me beber� cloro o amoniaco.
-En todo caso, ser� algo muy fuerte. -�Qu� loca eres! Te prometo que no morir�.
Adem�s las hermanitas menores normales nunca se matan, cuando muere su hermano mayor.
Las hermanas menores normales no lo hacen, pero yo no soy una de ellas
-�As� que no eres una hermanita menor normal? -No.
�Bien! Para evitarte cualquier tentaci�n, me llevo la llave.
En esta mesita tienes un libro sobre la vida de Santa Mar�a del Alc�zar.
Te recomiendo que lo leas y medites sobre �l.
�Haz lo que quieras, querida!
Desde la muerte de mi hermano, has sido due�a de tu vida y de la de tus hijos.
Pero yo no me ir�. Ser�a absurdo.
Adem�s, una dama de alcurnia no va a ocultarse entre rocas, en la cima de una monta�a.
Especialmente, fuera de temporada.
Los verdaderos espa�oles se encuentran ahora all�, junto a las rocas.
Los franceses pueden llegar ma�ana mismo.
El rey Jos� ha jurado proteger a los Grandes de Espa�a.
No tenemos nada que temer de los franceses.
Estamos bajo la protecci�n de nuestro propio rey, que es el hermano del propio Napole�n.
Al menos, yo no quiero ver c�mo los franceses ocupan mi casa.
�Pero, qu� locura es esa! Si ya ocupan Alemania, Italia y los Pa�ses Bajos.
Es muy sencillo: lo ocupan todo. Pero, �has o�do decir que asesinen a los se�ores de las casas?
Los franceses son unos ocupantes muy correctos. �Nada m�s!
�T�o, he venido a despedirme!
Esta noche, con el permiso de mam�, me voy a las monta�as para unirme a los guerrilleros.
�Gue..rri..lle...ros? �Qui�nes son esos guerrilleros?
Son personas que no encuentran que los franceses se porten correctamente.
�Hola, Teresa!
�Os digo que he venido a luchar a vuestro lado!
Soy el conde Juan de Aranda.
�Y qu�? Yo soy Frego de los Rizos, porque tengo el pelo rizado.
�D�nde est� el marqu�s de Villa Campo?
-El jefe soy yo. -El marqu�s es quien manda en esta regi�n.
�l es demasiado importante para que puedas llegar hasta �l.
En este momento, tienes que entend�rtelas conmigo: con Frego.
Entonces, �eres t� o no, quien se encarga de los reclutamientos?
�C�mo se te ha ocurrido la idea de venir aqu�?
He montado a caballo y he preguntado en el pueblo d�nde se encontraban los guerrilleros.
-Y eso es todo. -�Que eso es todo?
En primer lugar, no me gustan nada los sombreros ni las corbatas.
�Vamos, metedle hoy en la cueva!
�Y quitadle esas ropas de petimetre!
No me gusta nada verlas. Me sienta mal al est�mago.
Y ya que el se�orito quiere formar parte de la Resistencia,
...que en vez de besar la mano de las damas en los salones, que trabaje en la cocina...
-...y que lave los platos. -Y, despu�s, que se ocupe de las letrinas.
�Perfecto! Que lo haga por la grandeza de Espa�a.
�No hay ning�n oficio tan malo del que alguien no se pueda ocupar!
Mientras tanto, los hombres de verdad nos vamos a dejar la piel.
-�Vamos! -�Yo quiero luchar, pandilla de idiotas!
�As� que quieres luchar?
�Sucia bestia!
�Soltadle!
�Vamos, llev�oslo!
Y si intenta escaparse...
No me gusta la gente que tiene las manos limpias.
�Garc�a, mi caballo!
�Aqu� te traigo un novio, Teresa!
�Jefe! Hay un convoy de franceses en la carretera de Las Colinas:
...dos carrozas y quince hombres. -�Vamos! �A caballo! �A caballo!
�Vamos, a caballo!
Tiene que venir inmediatamente para ayudarme a llevar la le�a y lavar la vajilla.
He venido aqu� para luchar, no para ser un sirviente.
Ya han matado a otro ciudadano, que se hac�a el remol�n. Ser� mejor que venga r�pido.
Esta tarde han atacado a un convoy franc�s, que transportaba alcohol.
Se emborrachan como cerdos y cuando est�n borrachos...
�Coja la le�a!
�Y ahora: el postre!
�Mierda, s�lo hay cartas!
�Cochinos franceses!
Han vuelto a encontrar la manera de enga�arnos.
�Eh, marqu�s!
�Vamos, ven!
No te quejar�s de que no compartamos cosas contigo. �Aqu� tienes esas cartas!
�Porque este se�or adem�s sabe leer!
�Vamos, �chalas al fuego y as� servir�n para algo!
�Ya ves c�mo te miman!
�Canalla! �Te dedicas, ahora, a robar caballos?
Hab�a una carta importante en el cofre que hab�is robado.
Voy a llev�rsela al Marqu�s de Villa Campo.
Te aprovechas de que no s� leer, canalla, para contarnos cualquier historia.
�Yo s� que te voy a dar a ti una buena carta!
Por haber querido desertar, ser�s fusilado ma�ana por la ma�ana.
Y por querer robar el caballo de tu jefe,
...ser�s colgado por los pies toda la noche, antes de morir.
�Eso es todo! Ya ves que somos gente tolerante.
��talo!
��nimo! Voy a cortar la cuerda.
No voy a tener fuerza para sostenerte.
As� que no grites, aunque te hagas da�o al caer.
�Qu� bien! Ha estado callado.
�Te duele?
No.
�Eres t�? �Por qu� me has salvado?
�Bebe un poco! Ya podr�s luego preguntar lo que quieras.
-�Te encuentras mejor? -S�.
�No me mires as� que estoy medio desnuda!
Hay que ensillar un caballo. �R�pido, ven!
Te he puesto un cuchillo en el morral.
�Por qu� has hecho esto? �Te matar�n!
Te gustaba el marquesito, �eh, puta?
Muy bien. Ma�ana habr� dos que estar�n colgados, en ve de uno.
�Pero antes, voy a ocuparme de ti, mujerzuela!
-�No puedo m�s! -��nimo! Hay una caba�a arriba.
Aqu� estaremos bien.
�Claro que habr� que hacer un poco de limpieza!
�No tienes fr�o?
-Hace calor. -�Por qu� me has salvado la vida?
�Por qu� me lo preguntas?
Te llevar� a mi casa y luego volver� a irme a la guerra.
-�En casa de tus padres no te echar�n de menos? -�Por qu� me haces tantas preguntas?
-�Qui�n hay aqu� dentro? �D�nde est�s? -Aqu�, capit�n. �Qu� pasa?
No s� nada.
Yo dir�a que son un chico y una chica.
Al parecer, hemos interrumpido un idilio amoroso.
�Qui�n eres?
�Hemos encontrado una pistola en tu silla de montar?
�Qu� haces armado, dentro de nuestras l�neas?
Soy el Conde Juan de Aranda y me dirijo al Estado Mayor del Marqu�s de Villa Campo.
-�Qu� quieres del Marqu�s de Villa Campo! -Tengo que entregarle una carta.
-�Ens��amela! -Debo entreg�rsela en propia mano.
Como quieras. Pero es peligroso molestar por nada al Marqu�s de Villa Campo.
-�Vamos, llev�oslo! -�Con cuidado!
�En marcha!
�Qu� es toda esta historia?
�Eres t� quien pretende ser un Aranda?
�Con esa pinta que tienes?
�Es un impostor! Haced lo que quer�is con �l.
Se�or de Villa Campo, un Aranda jam�s ha criticado a nadie por su forma de vestirse.
Tengo el honor de exigirle una reparaci�n por su insolencia conmigo.
�Perd�neme, se�or! Vd. habla como alguien que ha tenido una educaci�n selecta.
�Soltadle!
Por otra parte mir�ndole bien, me parece reconocer en usted...
...a un joven que me presentaron hace tres a�os, en una cena.
�Ha cambiado mucho!
�Si�ntese! Aqu� tenemos una botella de Jerez, vasos, pan y jam�n.
�H�ganos el honor, porque seguro que lo necesita!
Su t�o Carlos de Vedro ha logrado persuadirnos a los nobles espa�oles,
...para que prestemos un juramento de fidelidad al rey Jos�.
Mi presencia aqu� lo prueba.
�Sabe lo que dice esta carta?
El Mariscal Bessi�res advierte al General de Sallanches, gobernador de Burgos.
...que sabe por un esp�a que el 28 de Agosto me encontrar� en Rioja con mis tropas. Y es verdad.
Y dice que le env�a al esp�a para que pueda guiarlo y as� caer sobre m�.
Necesito que alguien vaya hasta all�.
No le oculto que es una misi�n con s�lo una posibilidad de �xito entre diez.
�No le asusta eso?
-No. -�Deber� montar inmediatamente a caballo...
...y llevar esta carta a los franceses, antes de que amanezca!
Les dir� que la ha abierto para poder dar cuenta de su contenido,
...en caso de tener que destruirla antes de ser detenido.
El 28, Vd. guiar� al General de Sallanches hasta Rioja.
-Donde no le encontrar�. -S� que me encontrar�,
...pero al corriente de todo. Y ser� �l quien se meter� en una ratonera.
�Pedro, d�jale tu mejor caballo al Conde de Aranda!
Mi general, la joven que me acompa�aba me ha salvado la vida...
...y no puede volver a la granja de la que sali�.
Para su seguridad, me gustar�a llevarla a la casa de mi madre.
�Un gesto, adem�s, muy caballeresco!
Es usted indudablemente muy joven.
Le prometo que har� llevar a la joven a la casa de su se�ora madre.
�Y que llegue hasta all� intacta!
�Pero, cr�ame amigo, no piense en otra cosa que en la guerra!
�Es a�n m�s entretenida que las mujeres!
�Buenos d�as, Duquesa! �Le divierte ser duquesa?
Ya sabe que s�lo han sido tres semanas. Es un cambio para m�, que me apellido Durand.
Lo �nico aburrido es mi t�tulo: �Duquesa de Albuquerque!
Durand deb�a haber ganado una batalla en alg�n otro lugar.
�F�jese, por ejemplo en Berthier: Pr�ncipe de Wagram! Eso suena mejor.
Tiene Vd. raz�n. Si tengo ocasi�n de ganar alguna batalla,
...pensar� en alg�n lugar cuyo nombre le agrade a Caroline.
-�Contin�a en Paris? -S�, querida, sigo viudo.
La vida en Espa�a es muy agradable, pero Caroline prefiere Par�s.
No he podido convencerle de que venga.
�No se queje! Cada vez me convenzo m�s de que los espa�oles son encantadores.
He hecho bien en reunirme con mi marido.
Apostar�a que las espa�olas le ayudan a soportar su viudez.
Perder�a la apuesta, querida amiga.
�Por qu�? �Tan fiel es a Caroline?
Por superstici�n y con la esperanza de que ella me sea igual de fiel.
�Qu� pena que me diga esto! Ten�a tantas ganas de volverle a ver.
Pero no dir� que si una mujer tan divina como usted...
�Qui�n es?
Lamento molestarle, mi general, pero es algo importante.
Me acaban de traer a un joven espa�ol que pretende haber sido enviado por el Mariscal Bessi�res.
Llevaba en su bolsillo una carta que tiene el sello del Mariscal.
Le ruego que me excuse.
�Por qu� est� abierta esta carta?
Dice que fue atacado por los guerrilleros y que antes de escapar ley� la carta,
...para poder comunicar su contenido, si ten�a que destruirla.
�Qu� historia m�s rara! Aunque �sta es la letra del Mariscal Bessi�res.
Voy a tener que ocuparme de este esp�a.
-S�lo ser� un momento. -�Oh, por favor, rec�balo aqu� mismo!
As�, tendr� cosas emocionantes que contar, cuando regrese a Par�s.
Adem�s, debo decirle que nunca he visto a un esp�a.
Mi querida amiga, debo decirle que no es algo que sea muy interesante de ver.
En fin, como usted quiera.
�Hazle pasar!
�Ac�rquese un poco!
�Por qu� entr� al servicio del Mariscal Bessi�res?
Como nuestro rey ha puesto su corona en manos del emperador Napole�n,
...y �l se la ha entregado al rey Jos�, nuestro deber es servirle.
-�Espiando? -No soy ning�n esp�a; al contrario.
-�Al contrario? -Quiero decir que pertenezco a esos espa�oles,
...que piensan que deben permanecer fieles al juramento prestado al rey Jos�,
...ya que los guerrilleros s�lo pueden atraer sobre Espa�a merecidas represalias.
Tiene usted raz�n y no ser� yo quien intente disuadirle de ello.
Le he preguntado eso, porque estoy acostumbrado a ver esp�as y delatores.
Se parecen mucho todos.
Pero usted no se parece a ellos y eso es lo que me ha sorprendido.
La verdad es que para ser un esp�a es joven y encantador.
Le tendr� que decir al Sr. Fouch� que tenga cuidado por tener esp�as tan encantadores.
-�Le repito, se�ora, que no soy ning�n esp�a! -Ya s� que no les gusta que les llamen esp�as.
-�Cu�nto tiempo lleva al servicio del Mariscal Bessi�res? -Un a�o.
-�Ha tenido ocasi�n de hablar con �l en persona? -S�.
Es un viejo camarada m�o. Hace a�os que no le veo.
Me gustar�a saber noticias frescas de �l. �Sigue a�n tan sordo?
Le explot� un ob�s muy cerca, en la batalla de Marengo.
S�, mi general, contin�a igual de sordo.
�Qu� l�stima que ese pobre Bessi�res contin�e tan sordo!
-Eso no parece molestarle mucho. -No, no.
Debe haberse acostumbrado a ello.
Este hombre permanecer� en custodia secreta hasta nueva orden.
�M�rchense!
Gaston, �por qu� le ha hablado en ese tono? Es tan simp�tico.
�Demasiado! �Demasiado simp�tico!
-�Desconf�a de �l? -Ahora a�n m�s.
Le he hablado de la sordera de Bessi�res y �l me lo ha demostrado.
El Mariscal Bessi�res tiene el mejor o�do del ej�rcito.
O sea que no le ha visto nunca y, por tanto, es un enviado de Villa Campo,
...que ha logrado apoderarse de esta carta.
�Es terrible! �Qu� va a hacer?
Voy a ir, de todos modos, a esa cita, aunque por otro camino.
As� ser� yo quien sorprenda a Villa Campo.
�Y...ese joven?
�Ese jovencito tan simp�tico? Har� que le fusilen.
�No, no se preocupe! Esos son asuntos sucios de los que nos ocupamos nosotros.
Espero que asista al baile que doy esta noche, celebrando el paso de su Majestad por Burgos.
S�lo tengo un pr�ncipe aqu�. Por eso he llamado a mi hermano, el Emperador,
...cuando pas� por Par�s.
Y es que ahora que soy rey de Espa�a,
...debo mostrarme m�s espa�ol que franc�s.
Creo que su Majestad no debe preguntarse si es espa�ol o franc�s.
No es ni lo uno ni lo otro.
�De verdad? Se puede saber entonces, general Lassalle, �cu�l es mi nacionalidad?
Es, como todos aqu�, un servidor del Emperador. �Y eso debe ser suficiente!
�No, general Lasalle, eso no me es suficiente!
Tengo deberes para con Espa�a.
Y cuando veo a todos esos miserables que capturamos con las armas en la mano,
...y a los que nos vemos obligados a diezmar,
...como rey de los espa�oles, tengo el coraz�n destrozado.
Su Majestad es demasiado bueno.
Si los espa�oles no quieren morir fusilados, que no tomen las armas.
�Es as� de sencillo!
No hay que compadecerse por ellos, porque nuestros soldados tambi�n arriesgan su piel.
Si usted fuese espa�ol, Lasalle, quiz�s har�a usted lo mismo que ellos.
�Eso son pamplinas, Sra. Duquesa!
Cuando un soldado empieza a hacerse preguntas de ese estilo, est� perdido.
No soy espa�ol, sino franc�s...
...y debo cuidarme de la seguridad de los franceses en Espa�a.
Y, cuando me encuentro entre los arbustos a jovenzuelos armados con cuchillos,
...no pierdo el tiempo en preguntarles cu�les son sus opiniones pol�ticas.
-Simplemente les fusilo: �en masa! -�C�mo se atreve a hablarme as�, Lasalle?
�Sin siquiera someterlos a un Consejo de Guerra?
�Y cu�ndo deg�ellan a los nuestros, que se hayan aislados en las posadas...
...o abren el vientre de nuestras taberneros, re�nen ellos alg�n Consejo de Guerra?
�Pero, eso es un crimen!
�Se da cuenta, Lasalle, que se expone a verse sometido a un Consejo de Guerra?
Estoy tranquilo. El Emperador, majestad, es un hombre que sabe...
...que hay que hacer lo que sea preciso.
Estamos inquietando a la duquesa.
La ocupaci�n de un pa�s tiene leyes que son atroces pero necesarias, se�ora.
Le confieso que me ha partido el coraz�n someter a un consejo de guerra a ese joven noble espa�ol.
-�Van a juzgar al joven de esta ma�ana? -S�, pero aqu� est�bamos hablando de otra cosa.
-�Y piensan ejecutarle? -Desde luego, se�ora.
-�Cu�ndo? -Ma�ana, a primera hora.
A menos que nuestro querido general, como gobernador militar, no use su derecho de gracia.
Ya tengo suficientes problemas gobernando esta provincia, mi querido amigo.
No me cree Vd. m�s con la se�ora duquesa.
Entonces, se�ora, s�lo su majestad puede concederle la gracia.
�No se lleve a enga�o, Coronel!
La organizaci�n de Espa�a ha sido tan curiosamente dise�ada por mi hermano, el Emperador,
...que yo no tengo ning�n poder sobre las decisiones del ej�rcito franc�s.
Duquesa, �puedo pedirle que abra el baile con el general De Sallanches?
Mientras que yo, puesto que mi hermano me ha hecho rey,
...entre muchas otras cosas, tengo que renunciar a bailar.
�Cree que tengo �nimos como para bailar, en estos momentos?
Pero, se�ora, usted es la mujer de un soldado...
...y los soldados est�n acostumbrados a bailar entre muerte y muerte.
Est� bien, pero yo desear�a volver a ver a ese joven. �Puedo?
Claro, pero d�game para qu�.
�Para qu� amargar una velada que podr�a ser encantadora?
Darle falsas esperanzas con vuestra visita s�lo se explica porque tiene usted buenos sentimientos.
Pero, sea razonable y cr�ame. Si su marido estuviera aqu�, me dar�a la raz�n.
Hace dos a�os en Portugal, en el castillo de Montaza, mi marido no estaba...
...y usted tom� una decisi�n sin contar con �l.
Cre�a que me hab�a prohibido que evocara ciertos recuerdos del pasado.
�Escuche, Sallanches! Le voy a permitir que esta noche evoque esos recuerdos...
...e incluso del modo m�s expl�cito, si le otorga la gracia a ese joven.
-�Est� claro? -No. No tiene derecho a hacerme ese chantaje.
Es un joven simp�tico, pero... se ha alzado en armas contra nosotros.
�Y eso qu� tiene que ver? �Hubiera preferido que fuera un cobarde?
Hubiera preferido que Vd. no se mezclara en esta historia.
�De acuerdo, me he mezclado! Y cuando me mezclo en algo, siempre acabo teniendo �xito.
-�No lo sab�a? -Me muero de ganas por ti, Laure, pero...
-...pero mi honor... -Y en el m�o, �no piensas?
�No piensas en m�? Vamos a quedar los dos, igual de deshonrados,
...pero ser� maravilloso. �Pi�nsalo, mientras yo voy a tomar un sorbete del buffet!
Pero, pero Laure, yo...
-�Un sorbete, amigo! -�De qu� sabor, se�ora duquesa?
No importa, porque no me lo voy a tomar.
Esta medida de gracia quedar�a como una feliz huella de su paso por Burgos, se�or.
Y, adem�s, la familia Aranda es una muy antigua y muy noble familia.
Podr�a tener una honda y favorable repercusi�n pol�tica.
Mi querido amigo, no es momento para dar muerte a nadie! �Conceda la gracia!
Pero, �est� seguro de que ha venido a hablarme de eso, s�lo por razones de alta pol�tica?
Cuando a uno le van a matar, se necesita mucho valor para poder dormir. �Bravo!
-�Ya es la hora? - No se preocupe, le han concedido la gracia. �Du�rmase!
-�Mi General! -No me de a m� las gracias por traerle esas noticias.
Una mujer, la duquesa de Albuquerque quiz�s me ha forzado un poco la mano,
...para que le conceda esa gracia. Pero lo gracioso del caso es...
...cuando tom� la decisi�n, no pod�a dormir pensando que un condenado a muerte esperaba que amaneciera.
Dudaba de que pudiera dormir. �Qu� edad tiene?
20 a�os.
Si mi hijo viviera, tendr�a exactamente su misma edad.
Me hubiera gustado que en sus ojos brillara esa misma luz.
...que le da el valor que Vd. tiene.
�C�cile, ve a abrir!
Es el teniente Bogard, se�ora.
�Pase, pase, teniente!
Estoy confundido por venir ahora a molestarla, se�ora.
Me hab�a hablado de los largos tr�mites que hay que seguir con los encarcelados.
�No habr� comenzado Vd. al amanecer?
Es que ya es mediod�a, se�ora.
Digamos que la ma�ana s�lo acaba de comenzar.
Siento que me encuentre en medio de mi aseo, se�or, pero el general de Sallanches...
...me ha encargado de que le levante un poco la moral.
Espero que eso no le resulte aburrido.
Despu�s de lo de esta ma�ana, no creo que nada pueda parecerme aburrido.
�Puede confi�rmelo, Bogard? Se lo devolver� dentro de una hora.
Su escolta vendr� a recogerlo, se�ora.
�Tiene a�n que ir escoltado? �Pod�is iros!
El decreto de gracia prev� mi internamiento en el Colegio para J�venes Nobles de Madrid,
-...hasta el fin de las hostilidades. -�De verdad?
No s� si usted es como yo, pero me horroriza ser escoltada.
La moral tambi�n me horroriza. Es muy sencillo: no s� lo que es.
Le deben haber hablado muy mal de m�.
-En prisi�n, ya sabe... -�Que suerte!
Debe de ser el �nico lugar en el que no se dice nada de m�.
Mi mala reputaci�n est� enteramente justificada.
Y todo s�lo porque yo hago lo que otras se contentan s�lo con desear.
�Ay, qu� corta es la vida! Esta ma�ana, Vd. mismo se podr� haber dado cuenta.
Pero, estoy segura de que, a su edad, a�n no puede tener idea de lo corta que es.
Eso s�, yo me cubro de verg�enza. �No ser� Vd. mudo, por casualidad?
Le ruego que me disculpe, se�ora.
Pero todo esto es algo tan inesperado para m�.
�Vengo de tan lejos y es usted tan hermosa!
Le debo la vida y no s� c�mo podr�a agradec�rselo.
Querr�a arrodillarme a sus pies... y no puedo. �Es tan absurdo!
�Claro que no! Eso me parece, al contrario, una buena idea.
Con unos ojos as�, mi joven esp�a, puedes permitirte...
...el que te condenen a muerte todos los d�as.
Siempre habr� una mujer para salvarte.
"Firmado: Jos�, rey de Espa�a".
Juan de Aranda, estabas condenado a muerte y se te ha concedido la gracia.
No est�s aqu� como un alumno normal, sino como un preso.
S� lo que has sufrido.
Cre�as luchar por Dios y por Espa�a y tus motivos eran grandes.
Pero, a menudo, los mayores cr�menes tienen las mayores excusas.
El rey Jos� ha asumido el poder legalmente.
Representa a las instituciones mon�rquicas y religiosas y el orden.
�La Resistencia es el desorden!
Tendr�s tiempo aqu� para arrepentirte.
Gracias, capit�n.
�Tomar� buen cuidado de este joven! Aqu� tiene el documento de recibo.
Gracias, padre.
�Juan de Aranda!
Te hallas en colegio, del que uno no se puede escapar como de un campo de prisioneros franceses.
Tenemos buenas puertas y grilletes.
Y, conforme al reglamento, debo hacerte jurar ante este crucifijo,
...que no saldr�s jam�s de aqu� sin orden expresa m�a.
Te dejo solo un momento, para avisar al supervisor de tu divisi�n.
La ventana de mi despacho da al parque, que est� junto a un callej�n desierto.
La pared es alta, pero est� rodeada de matorrales.
�Por qui�nes nos toman esos franceses? �Por imb�ciles o por traidores?
�Por fin, te has despertado! Me ve�a obligada ya a irme.
�Eres t�? �D�nde estoy?
Te encontraron desvanecido una buena gente, que te ha llevado a su casa.
Ha sido un milagro el que te reconocieran y as� pudieran avisarnos.
Ahora te hallas en la antigua mansi�n del pr�ncipe Masserano.
-�Del pr�ncipe...? -�No hables! Podr�an o�rnos.
La mansi�n est� ocupada, ahora, por un general franc�s.
Cuando se la requisaron, el pr�ncipe pudo quedarse con dos habitaciones,
...a las que se accede por una escalera de servicio.
Y ha sido �l quien nos propuso que te ocult�ramos aqu�.
A nadie se le va a ocurrir buscar a un preso evadido, en la casa de un general franc�s.
�General, qu� contenta estoy de poder recibirle! Hugo estar� encantado
S�lo estar� un momento. No he querido irme de Burgos sin saludarle.
Pero, �d�game? Parece que ha encontrado aqu� un alojamiento maravilloso.
Es el palacio que requisaron al pr�ncipe Masserano.
Mam� me ha dado a Teresa para que me acompa�e. Ella se encargar� de cuidarte.
No comprendo nada de todo lo que me est�s contando.
�No intentes comprenderlo y du�rmete!
Eso es lo mejor que puedes hacer, seg�n ha dicho el m�dico.
-�Ya te vas? -S�. Volver� al anochecer.
�Adi�s, cari�o!
Ahora debe comer, se�or conde, porque ha dormido todo el d�a.
�Por qu� me llamas, se�or conde?
Porque, ahora, soy su sirvienta.
El se�or conde tendr� que perdonarme, porque no soy muy buena cocinera.
�Te vas a divertir mucho tiempo llam�ndome "se�or conde"?
Antes me tuteabas, cuando lav�bamos la vajilla juntos.
Ahora debo hacerlo, porque antes no sab�a que Vd. era noble.
-�No echas de menos la granja? -No lo pasaba tan bien.
Y en casa de mi madre, �no te aburres?
Me tratan igual que a las dem�s sirvientas.
Ni mejor, ni peor. A la �nica que le caigo mal es a la Srta. Conchita.
-Ella s�lo sabe insultarme. -�Conchita?
�Se porta mal contigo? �Por qu�?
Porque cree que he sido la amante de usted.
-�Y eso le importa? -Eso parece.
�Sr. Juan, no Sr. Juan! �No! �No, Sr. Juan!
El m�dico ha dicho que necesita reposo. �Lo ha ordenado!
�Peque�a guarra!
-�No me toques! -Pero, Conchita, tengo derecho a hacerlo.
-Para que hagas esto, mejor es no verte m�s. -�No grites as�!
-El general franc�s est� aqu� al lado. -�Me da igual! S�lo espero que te fusilen.
A m� me enviar�n a morir en la c�rcel y a Teresa la pondr�n en un prost�bulo para la soldadesca.
�All� encontrar� el sitio que le corresponde!
�Te has vuelto loca o es que s�lo est�s celosa?
�Pero, si eres mi hermana!
No, no soy tu hermana. �Te amo!
�No vas a comprender nunca que te amo?
�Vete, Conchita! Nos volveremos a ver, cuando hayas entrado en raz�n.
�Si pudiera decirte la verdad!
Ninguna verdad podr� impedirnos el que seamos hermano y hermana.
�S�!
No eres espa�ol, Juan, ni tampoco mi hermano.
Hace mucho tiempo de eso y yo era a�n muy peque�a.
Hubo un combate naval, en la peque�a ensenada cercana a casa,
...entre un nav�o ingl�s y una fortificaci�n francesa.
-La nave inglesa se hundi�. -�Soy ingl�s?
No sab�as hablar a�n y no pudimos averiguarlo.
Pero t� llevabas al cuello una medalla con un retrato de mujer...
...y dos palabras en franc�s grabadas en el dorso.
�No debes decirle nunca a mam� que te lo he dicho o me matar�a!
�Comprendes, ahora, por qu� tengo derecho a amarte?
�D�jame, al menos, reposar mi cabeza sobre tu hombro!
-�Lo sab�a Pilar? -No, ella naci� luego.
Nunca le han dicho nada.
�D�jame, Conchita, quiero quedarme a solas. �Vuelve, ma�ana!
No soy espa�ol.
Se est� arriesgando a llamar la atenci�n. Pueden verle desde el sal�n.
�Escucha! Hay un general que acaba de salir. Te dir� qui�n es desde la ventana.
Ves a su encuentro por la calle y dile que el Conde Juan de Aranda...
...quiere hablar con �l de algo muy grave.
�Mira, es ese general de azul! �Corre, date prisa!
No soy espa�ol.
Mi general, le agradezco que haya querido reunirse conmigo.
�Pase, por favor!
Me preguntaba si no iba a ser esto otra encerrona, porque nunca se sabe.
-Quer�a hacerle una pregunta. -�Qu� gracia! Soy yo quien ten�a que hac�rsela.
La polic�a le est� buscando y Vd. me hace llamar, en plena calle, por una sirvienta.
-�De verdad que no est� un poco loco? -�Por favor, mi general, esc�cheme!
Por ciertas razones que s�lo yo conozco, no puedo seguir odiando a los franceses.
-�Ah, s�? �Qu� buena noticia! -Acabo de enterarme de que probablemente no soy espa�ol.
Debo irme de esta casa y dejar Espa�a lo m�s pronto posible.
Extranjeros de todas las nacionalidades sirven en el ej�rcito franc�s.
Puede hacer lo que quiera conmigo,
...a condici�n de que no sea contra los espa�oles, juro luchar de todo coraz�n.
�Decididamente est� usted chiflado!
�Un extra�o lugar para verse, Pilar!
T� no quer�as que se enteraran ni mam� ni Conchita ni Teresa.
Por eso, le he dicho a mam� que iba a ir a ponerle flores al t�o Mart�nez.
Solamente le enga�ado un poco sobre la fecha, porque muri� hace quince d�as.
-Pero nadie se ha dado cuenta. -�Pobre t�o Mart�nez!
�Por qu� pobre, si le he tra�do una maceta de flores bien grande?
-�No puedo besarte? -Es que est� pasando mucha gente.
Tengo que irme, Pilar, por mucho tiempo.
-He querido volverte a ver. -�Y a Conchita, no?
Nn. Eres a�n muy peque�a, Pilar.
Han pasado muchas cosas que no te puedo decir, pero que te las dir� cuando volvamos a vernos.
Pero soy mayor que la �ltima vez, �sabes?, cuando llevaba trenzas.
-�Lo has notado? -S�.
�Escucha! Quiero pedirte algo.
-Mientras yo no est� aqu�, -S�.
...piensa a menudo en m� y procura hacerte mayor.
-�Ah! �Eso es todo? -S� y es mucho.
M�s tarde lo comprender�s.
Voy a levantarme e irme. Tengo que estar oculto antes de mi partida y nadie debe verme.
�No me das un beso?
Cuando vuelva, te prometo que te besar� y bien fuerte.
�A las armas! �A vuestros puestos! �Capit�n! �Capit�n!
�Son franceses! �P�deles sus acreditaciones!
S�, mi capit�n.
-�Alto! -�Est�s loco? Asustas al caballo.
-�Es que no has visto nunca a un h�sar? -�Y t� a ning�n gendarme?
-�Tienes alguna acreditaci�n? -S�, nuestros tenientes la llevan.
�Oye! �Qu� est�s haciendo? �Por qu� nos detienes?
Es un control. �D�nde est�n vuestras acreditaciones?
�As� no vamos a llegar nunca a Par�s!
Y estoy invitado a cenar el d�a 28 en casa de la princesa Borgh�se.
-�D�selo! -Puedes hacerlo t� mismo.
No. He notado que �l parece no hacerme mucho caso.
Lejos de Francia se tiene horror a todo lo moderno.
-�Es usted el teniente Gu�neau? -S�, mi capit�n.
-�Teniente de Tinteville, ayudante de campo del Mariscal B�rthier! -Soy yo, capit�n.
-�Ahora, viajan as� los ayudantes de campo? -A la ida, mi capit�n, llevaba un documento...
...secreto y urgente y ten�a derecho a ir en una berlina r�pida.
Ahora que no lo llevo, puedo ir como quiera.
Pero, tengo derecho a protestar.
Estoy invitado a cenar el d�a 28 en casa de la princesa Pauline Borgh�se.
-As� que no tengo tiempo que perder. -Eso me importa un bledo.
Ya te lo hab�a dicho: la gendarmer�a no es nada moderna.
�Es usted espa�ol?
-S�, digo no. Quiero decir que... -Los soldados lo ignoran, capit�n.
Si fu�ramos capturados por los guerrilleros, ser�a peligroso para �l que se supiera su nacionalidad.
�Pues bien, buen viaje, se�ores!
A un kil�metro encontrar�n otro puesto de gendarmes.
Y, luego, s�lo les quedar� confiar en su buena suerte hasta que lleguen a �vila.
Hemos renunciado a controlar m�s lejos.
Total, cuando dejemos de discutir con los gendarmes, tendremos que v�rnoslas con los guerrilleros.
Ser� mejor que discutan poco.
Y un consejo de quien est� acostumbrado: Cabalguen s�lo cuando haga sol.
Y sobre todo, si ven brillar algo entre los matorrales: disparen. �Ser� un mosquete!
-Adi�s. �Buen viaje! -�Adelante!
�Y saluden a Versalles, de mi parte, tropa de afortunados!
Si es que llegan.
�Alto!
-�Mi teniente! -S�.
-�Tenemos tiempo para curar a un herido? -S�, h�ganlo.
Decididamente, este camino no me da muy buena espina.
Seg�n el mapa, dentro de media hora llegaremos a un pueblito.
Creo que ser�a prudente pasar la noche all� y no en este encantador lugar.
�Juan! Usted habla espa�ol y podr� hablar con los del pueblo y encontrarnos un refugio para pasar la noche.
�Lavaud! Tu ir�s como explorador con el teniente.
�Bien, mi teniente!
�Malditos! Nos est�n disparando.
-Padre, quiero... -�Entra, hijo m�o!
Para pasar una noche, servir�. Y espero que todo vaya bien, se�or alcalde.
Porque, si por casualidad fu�ramos atacados,
...el pueblo ser�a arrasado por los dos escuadrones que nos siguen.
Ya puede comunic�rselo a sus administrados.
�Alto!
�Desmonten!
-El regimiento est� listo -�Regimiento, media vuelta!
-�Todo el mundo ha vuelto? -S�, mi teniente.
-�Monte barricadas y coloque centinelas! -Muy bien, mi teniente.
�Buenas noches, se�ores y gracias!
�Teniente!
Hay un asunto enojoso: el se�or cura nos ha invitado a cenar en la Rector�a.
Es en la casa de al lado. Me pregunto si no ser� una trampa.
Pero, si el cura obra de buena fe, debemos portarnos bien con �l.
�Que cree usted, Tinteville?
Yo, de todos modos, no pienso ir. La cocina espa�ola es demasiado pesada para m�.
�Vaya usted, Aranda! Yo me quedar� aqu� con mis hombres.
A la menor sospecha, dispare. Nosotros llegaremos en un minuto.
Est� bien.
Mis camaradas deben quedarse de servicio con su tropa, Padre,
...y no pueden aceptar su invitaci�n; pero yo ir� encantado.
-�Ve con el teniente y vigila! -Bien, mi teniente.
�Vamos, cerrad!
-�Teniente, debo quedarme con usted! -Bueno. Es mi ordenanza.
Pero no necesito que est� junto a m�. Se quedar� en la puerta.
�Oh Dios, qu� hermosa es Espa�a!
�No sab�as, hijo, que Espa�a es el orgullo de Dios?
�Desdichado sea quien ose violentarla!
Bueno, ya no me queda m�s que darle las gracias, Padre y reunirme con mis camaradas.
�Hijo m�o, me vas a ofender, si no aceptas dormir bajo mi techo!
Entre nosotros, uno duerme donde ha comido. Es un antiguo proverbio.
Ser�a torpe por mi parte disgustarle, Padre, pero un oficial no es libre...
...y mi deber es reunirme con mi jefe, que me est� esperando.
Si s�lo es por eso, puedes aceptar muy bien mi invitaci�n.
Estoy tan seguro de que en el ayuntamiento no queda ninguna cama libre,
...que me he tomado la libertad de decirle a su teniente que Vd. dormir� aqu�.
Si duda de mi palabra, puede hablar con su ordenanza.
Ha sido a �l a quien he enviado y quien me ha tra�do la respuesta de su jefe.
No ve ning�n inconveniente en que pase la noche en mi humilde Rector�a.
�Perm�tame que le conduzca a su habitaci�n!
Dormir� en mi propia cama. Y, s�lo me queda desearle que pase una buena noche.
Le agradezco, Padre, todas sus atenciones.
Pero, antes de acostarme, me gustar�a hablar con mi ordenanza.
Como usted disponga.
�Padre, me averg�enza ver que un sacerdote espa�ol pueda faltar a su palabra!
No tengo por qu� recibir lecciones de alguien como usted, joven lechuguino.
Nuestros obispos nos permiten, para salvar a Espa�a y a la religi�n,
...que ayudemos a nuestro pueblo, en esta guerra contra los franceses.
En este momento, los guerrilleros est�n bajando de las monta�as...
...y se re�nen para acabar con su regimiento.
Vd. se librar� porque ha cenado en esta mesa y recitado el "Benedictus" como un buen cristiano.
Y, tambi�n, porque ha dicho que Espa�a era hermosa.
Hab�a un dejo de sinceridad en su voz.
Pero, sus c�mplices perecer�n todos esta noche...
...y la gloria de Espa�a ser� inmensa.
�Tambi�n a usted, teniente, le han atado como a un salchich�n?
�S�!
�Oh, qu� traidor ha resultado su vino y eso para alguien de Borgo�a como yo!
Tendr�a usted todo el derecho a llevarme frente a un Consejo de Guerra.
Pero eso no ser� necesario, teniente, porque antes seremos fusilados.
�Qu� olor a cebolla! �Cree usted que ese cura puede comerse tantas?
Es imposible; debe coleccionarlas.
�Nadie puede comerse tantas cebollas!
En fin, este olor nos ayudar� a dormir.
�No es momento para dormirse!
Nuestros camaradas pueden ser asesinados esta noche.
�Ser�an bien capaces esos cabrones! Voy a tratar de romper estas cuerdas.
�Ya est�! Me he desatado una mano.
-Haz el favor de no dar gritos. -No puedo evitarlo.
Es algo que me viene de familia.
�Qu� brutos! �Qu� fuerte me han atado!
�Ya est�! �Ahora, voy a desatarle a usted!
�Eh, muchachos!
�Teniente! �No hay nadie ni tampoco se oye nada!
�No me conoces, idiota? �Avisa al teniente y ensilla los caballos, r�pido!
�Vamos, ensillad, r�pido! �Y cerrad la puerta!
�Vamos, abrid!
�A galope!
Esto nos ha de servir de lecci�n: �nada de cenar con la gente!
Hay que comer en el cuartel, como todos.
Se trata, sobre todo, de salvar la piel en este maldito pa�s.
-�Est� de acuerdo? -Y si nos encontramos a tres chicas guapas,
...que nos dicen: �quiere cenar con nosotros?
Entonces podremos decir que su vino no era tan malo como ese.
�Qu�? �No est� nada mal la vida en un castillo?
S�, estoy sorprendido de encontrar en esta gente de provincias,
...un sentido tan refinado de la hospitalidad.
Sin contar con que este tinto joven no tiene nada que ver con el vino pele�n del cura.
�Por qu� no nos han recibido a todos del mismo modo? Encuentro que eso es sospechoso.
Las mujeres deben aburrirse en el castillo. �Y en qu� debe pensar una mujer que se aburre?
Han visto que pod�an confiar en nosotros y, �qui�n sabe? tal vez les caemos bien.
Yo estoy seguro de que le agrado a la mayor.
Y la peque�a tiene puestos sus ojos s�lo en Juan.
-Y yo, �no tengo a nadie? -No, pero puede as� darse a la bebida.
Puedo decirles que esta parada ha sido algo maravilloso.
Nos han ofrecido a cada uno lo que m�s amamos en el mundo.
Pero, si aceptamos dormir en el castillo, como nos lo han propuesto,
...les aseguro que estas chicas ser�n nuestras y Gu�neau se quedar� con la criada.
�No se queje, querido amigo! Es la que sabe hacer el amor mejor.
-�Y vamos a dejar al regimiento sin oficiales? -�Bah! �Que pasen una buena noche!
Dormir�n muy bien sin nosotros en su granero.
�Tampoco hay que exagera tanto lo de la Igualdad!
No se puede encontrar una mujer para cada uno de ellos.
Si, pero �a qu� viene todo esto? Me gustar�a poder entenderlo.
No hay que entenderlo todo. Perdemos la mitad de nuestra vida para nada.
Ellas nos lo han dicho: "Qu� est�n a favor del rey Jos�".
Y hay otros espa�oles que tambi�n est�n a favor del rey Jos�.
No demasiados.
No te pido que cedas ante ellos.
S�lo te pido que intentes retenerlos hasta la medianoche.
Pedro ya debe haber llegado hasta all�...
...y cuando sea medianoche, los guerrilleros bajaran de las monta�as.
Y aunque nosotras para retenerlos les di�ramos eso que s�lo nosotras podemos dar,
...ellos... morir�an igualmente.
Creo que mi hermana y su amigo ya deben haber vuelto.
Debe haberle acompa�ado a su habitaci�n. Yo le llevar� a la suya. �Venga!
�No le da miedo un viejo castillo des�rtico en un pa�s enemigo?
Pero yo no me encuentro en un pa�s muy enemigo.
No vale la pena volver a encender la vela.
Su mantilla est� toda mojada.
�Soy yo quien ha ca�do en una emboscada!
�S�lvate! Los guerrilleros est�n a punto de llegar.
Nuestra criada ha ido al bosque a avisarles.
Y t�, �c�mo lo sabes?
He sido yo quien la ha enviado.
Mi hermana y yo tambi�n quer�amos hacer algo por Espa�a.
Mi padre y mis hermanos est�n presos en �vila.
Y ahora,
-...quer�a estar muerta. -Pero ,�qu� cosas dices?
�Ven, r�pido y coge tu caballo! En el pueblo, con tus hombres, estar�s a salvo.
-Son pocos para que puedan atacaros. -Pero, �y los otros?
No me importa. Es a ti a quien estoy interesada en salvar.
No puedo irme sin ellos.
�Ya est�n aqu�!
�Tinteville! �Gu�neau!
�Tinteville!
�Tinteville!
�Tinteville! �Gu�neau!
�Pedro! Soy yo quien os los ha entregado y voy a poner mis condiciones.
�Entregad a estos presos al Ej�rcito! Os proh�bo que les toqu�is un solo pelo.
�Bien, se�orita, os obedeceremos!
Tengo quince personas esper�ndome en la antesala.
La he recibido a usted y a su criada primero, porque ambas son j�venes y guapas,
...pero, ahora, tengo que recibir tambi�n a las dem�s.
As� que su madre ha muerto y su hermana Conchita ha ingresado en un convento...
...y Vd. quiere tener noticias de su hermano, que est� enrolado en el ej�rcito franc�s.
-�Es un oficial su hermano? -Me dijo que hab�a ingresado como Subteniente.
�En qu� cuerpo militar?
-Creo que en la Caballer�a. -La Caballer�a es muy grande.
Es un h�sar. Soy yo quien fui a dec�rselo en la calle.
Un h�sar, eso ya es m�s f�cil. �C�mo se llama?
-Juan de Aranda. -Ese nombre me suena: Aranda.
�Pero si es �l, otra vez! �Nunca voy a dejar de o�r hablar de �l!
Si todos en el ej�rcito fueran como �l, se�orita, no acabar�amos nunca.
�Le dice algo el nombre de Aranda? Un joven espa�ol. que reclut� hace dos meses.
Se dirig�a a Par�s con el regimiento de Gu�nau, mi general.
Pero fueron atacados un poco antes de llegar a �vila.
Se cree que los supervivientes han sido intensados en Cabrera.
Gracias.
Bueno, hijita, creo que ni usted ni yo podemos hacer ahora nada por su hermano.
-Ha sido hecho prisionero. - �Est� lejos Cabrera?
A vuelo de p�jaro, no. Pero, parece que est� en el otro extremo del mundo.
Es un islote desierto de las Baleares, que los ingleses suelen rodear con sus barcazas.
�Algo de beber! �Agua!
Dentro de dos d�as.
�Eh, no empuj�is los nuevos! Debe ser porque aunque ten�is algo de fuerza.
Estoy aqu� s�lo desde hace quince d�as y me muero de hambre.
�D�jame ver la raci�n que nos dan!
-�Cu�ntas habas nos dan? - 24. Y son para 4 d�as.
-�Mierda! �Y agua? - �Tin tin!
�Y pensar que cuando era peque�o, mi teniente, a mi madre le costaba hace que comiera!
Pero eso se me pas�, cuando crec�.
�Qu� comilonas nos pegamos con los amigos en el pueblo!
Le hablo de 1800 a 1802, despu�s del racionamiento.
�Oh, una vez recuerdo que apost� que me comer�a seis pollos yo solo!
-As� que, a las 6 de la tarde me siento tranquilamente... -�Vamos, c�llate!
-�De verdad que eso os molesta tanto? -�C�mo eran de gordos esos pollos?
�As�, como los de Bresses! Mi t�a los hab�a criado expresamente para m�.
�Y hab�a, adem�s, ensalada!
A m�, lo que me apetecer�a es una buena ensalada bien ali�ada.
-�Pero, deja que nos cuente lo de los pollos! -�Eran tiernos?
�Como mantequilla! Y me apost� que me los comer�a en menos de una hora.
-As� que cog� un muslo con cada mano... -Y luego, �tomaste ensalada?
�Ponle un poco de hierbas! Eso le dar� gusto.
�Esta porquer�a de habas! No hay modo de remojarlas un poco en agua salada.
Seguro que las cultivan a prop�sito para nosotros, porque son m�s duras que las de la vez pasada.
�Cuando pienso en mis pollos!
Y yo en la sopa, tal como mi madre la hace.
-La cuchara se sostiene sola dentro. -�Y en las coles?
A veces en las coles, otras en los guisantes o en el tocino.
El cocinero de la princesa Borgh�se es incomparable.
Habr�a podido comer all� el pasado s�bado, si no fuera por estos enojos contratiempos.
Imag�nese, querido amigo, una tostada untada en foie gras y...
-...encima una pulpa de cangrejo. -�C�llate!
Eso es demasiado complicado, ni siquiera para imagin�rselo.
�Mi teniente, vuelva a contarnos lo de la sopa!
�La sopa! Cuando mi madre preparaba la sopa...
Pilar es la m�s tierna, la m�s dulce...
...y tambi�n la m�s loca.
Claro, que entonces era una ni�a...
...y adem�s mi hermana menor.
-�Ella no lo sab�a? -No, porque naci� despu�s y nunca se lo dijeron.
Quiz�s ni siquiera lo sepa ahora.
�Y, entonces, Teresa? �Contin�a!
Pues bien, mi hermana, quiero decir Conchita entr�...
-�Antes de...? -S�, antes.
Me mont� una escena terrible y luego se ech� en mis brazos.
-�Es guapa? -Muy guapa.
Seguramente m�s guapa que Pilar. �M�s mujer!
Entonces, apreciado amigo, est�s loco. Ella se ofrec�a a ti.
Y sab�as muy bien que no era tu hermana.
Te juro que yo en tu lugar...
Bueno, s�lo es una suposici�n, porque mi hermana, para m�, es un verdadero monstruo.
Tien una nariz que es el doble de la m�a y adem�s es bizca.
As� que ese problema no se me va nunca a plantear.
De todos modos, siempre ser� mi hermana. Pero, t�...
Se apoder� de m� como una especie de repulsi�n.
Vi que tras los ojos de una mujer que se me ofrec�a, estaban los de mi hermana.
Y aunque no fuera tu hermana, las mujeres que se ofrecen son aburridas.
Aunque las puritanas sean un fastidio.
No, a m� me gustan las chicas f�ciles, que no se ofrecen a cualquiera.
Pilar era secreta y arisca.
Recuerdo c�mo me esperaba en el pasillo y se escapaba corriendo cuando yo me acercaba.
Cre�a que lo hac�a por jugar. �Era tan peque�a!
Eso es. Volvamos a hablar de Pilar.
En el fondo, cuando los dos hablamos de Pilar, parecemos m�s felices.
As� que dices que sus ojos son como amatistas...
...y que, cuando se emociona, se vuelven azules como el agua del mar.
M�s que el agua del mar.
Vas a acabar haciendo que me enamora, habl�ndome de ella todas las noches.
�Se llaman al teniente de Tinteville, ayuda de campo del Mariscal Berthier,
...al barco del comandante!
�Danyl, los inglesitos llaman a Tinteville!
�Mira! �Llaman al teniente de Tinteville! Y yo que me consideraba muerto...
Cuando llegu� a C�diz, me enter� que me iban a intercambiar...
...por el ayudante de campo de no s� qu� general ingl�s. �Cortes�as de generales!
Apenas llegu� a la zona francesa, tuve el tiempo justo para hacerme un uniforme adecuado...
...y aqu� estoy.
Parece encantadora su ama. �C�mo se llama usted?
-Teresa. -�Oh, Teresa!
Parece que es un nombre muy com�n.
�Sabe que la conozco muy bien, se�orita? Nos pasamos todo el tiempo hablando de Vd.
Es que no tenemos otra cosa que hacer.
S� cu�l es el color de sus ojos, cuando est� enamorada.
No, no, en este momento no tiene un buen color.
-�Tanto peor para m�! -�Le ha hablado de m�, Juan?
�Todo el tiempo s�lo habla de su hermanita! Y de Teresa, tambi�n, de vez en cuando.
Y muy poco de Conchita. �Me dice que se ha hecho religiosa? �Perfecto!
-�Y vive usted sola en esta posada, con esa mujer como carabina? �Pobre familia!
Mi madre acaba de morir y estoy sola en el mundo.
�Perdone! Le doy mi m�s sentido p�same.
He venido aqu� para ayudar a escapar a Juan. Espero que usted pueda ayudarme.
Para eso, precisamente, he venido. He pedido a mis superiores una licencia por razones de salud.
Y he anulado todas mis cenas en Par�s, el pr�ximo mes, para poder consagrarme enteramente...
...a su hermanita. �Y a su hermano mayor, desde luego!
�Tiene inconveniente en que me aloje en la misma posada que usted?
Creo que eso ser� lo m�s conveniente y lo m�s c�modo, para poder trazar nuestros planes.
El problema es sencillo.
Cabrera es una isla y una isla es una extensi�n de tierra, rodeada de agua.
As� que en necesario encontrar una barca. �Y d�nde hay barcas?
�En los puertos! As� que hemos de ir los dos...
...o mejor los tres, porque una joven de buena familia no puede ir sin su due�a...
...a almorzar en una peque�a posada del puerto.
�Aqu� llega la guapa!
�Querida Pilar, yo tambi�n s�lo pienso en �l, ya lo sabe!
-Gracias, se�or. -�Dios bendiga a Vd. y a la se�orita toda la vida!
�Cree que es necesario que vaya a hablar con los pescadores?
Me he vestido de civil y me he puesto una corbata informal,
...para no llamar la atenci�n.
Y, ahora, voy a preguntarle al patr�n.
He o�do que chapurrea vagamente el franc�s.
-Es muy amable y s�lo piensa en Juan. -S�, s�lo piensa en el Sr. Juan,
-...pero no pierde la ocasi�n de cogerte la mano. -�Qu� mal hay en ello?
Lo hace porque soy la hermana de Juan.
El que sea Vd. hermana de Juan no es raz�n para que tenga una habitaci�n en la posada, al lado de la suya...
...y para que est� viniendo todo el rato.
-Un d�a el diablo har� que yo no est� aqu�... -�Y qu�?
S�lo soy una campesina, pero si fuera noble me comportar�a como una chica de la nobleza.
No te permito que te atrevas a juzgar mi conducta. �Vuelve a la posada!
No, se�orita. Un hombre s�lo con una chica en una posada es demasiado peligroso.
Puede darme todas las bofetadas que quiera, pero me voy a quedar.
�Qu� pesada que llegas a ser!
O los espa�oles son unos patriotas muy curiosos o es que tienen miedo de la artiller�a inglesa.
-Ning�n honrado pescador acepta acercarse a Cabrera. -Entonces, habr� que encontrar uno que no sea honrado.
�Uno que no sea honrado? Nuestro patr�n.
Corremos el riesgo de que se quede con nuestro dinero y no vuelva.
Parece ser que al se�or le gustar�a dar un paseo en barca con la se�orita.
En los tiempos que corren, esos paseos en barca salen un poco caros.
Pero si el se�or tiene oro, podr�amos hablar de ello.
-�De qu� habla? No me gusta su tono. -Ya hablar� yo con �l.
A m� no me enga�ar�.
�Ven conmigo! Vamos a ver si podemos entendernos los dos.
Siempre que no seas demasiado ambicioso.
�Dej�mosles hacer! La gente del pueblo se entiende m�s f�cilmente entre ellos.
Y, de este modo, podemos estar al fin solos.
�Por qu�? Antes s� que quer�a.
-�Le gusta que est� cerca de usted? -S�.
-As� me parece que estoy cerca de Juan. -�De verdad?
Yo soy un poco Juan.
�Y si no han recibido el mensaje? �Est� seguro de que nos esperan all�?
�Escuche!
�Ya les veo! �Acerqu�monos un poco!
�Hijo de perra, podr�as acercarte un poco m�s!
Cre�a que no ibas a llegar nunca.
-�D�nde est� Tinteville? -En la posada.
Bien calentito y junto a la se�orita.
�l ha puesto el oro y nosotros hemos arriesgado nuestra piel.
S�lo tenemos una oportunidad entre diez de escapar a la artiller�a inglesa.
�Venga, pase adentro! Tenemos ropa para que se la ponga usted.
�Y si cree en la Virgen, encomi�ndese a ella!
�Venga, izad las velas! �Vamos, daos prisa!
�Vamos, adelante!
Ya que, de todos modos, no �bamos a poder dormir esta noche,
...�no cree que estamos ahora mejor esperando en mi habitaci�n?
Me exasperaba Teresa, vigil�ndonos siempre.
Tengo fr�o.
Ahora, pajarito m�o, va a estar usted m�s caliente.
�Por qu� tiembla, pajarito m�o?
No s� ya lo que hago, ni lo que quiero.
�Quiere, pajarito m�o, que le diga de una vez la verdad?
Hace tiempo que el pajarito m�o est� a punto de cometer un gran pecado,
...porque el pajarito m�o se ha enamorado de su hermano, desde hace tiempo.
Pero no es posible amar a un hermano, porque eso es un gran pecado.
As� que... �qu� hay que hacer?
Ingresar en un convento como Conchita.
Mi pajarito es como todos los pajaritos.
Le gusta que le acaricien y le hablen con dulzura.
Que le hagan entrar en calor cuando tiene fr�o.
Todo lo que nunca jam�s podr� hacerle su hermano.
�Ya est�n aqu�!
�Abre, Pilar! �Soy yo, Juan!
�Est� con �l!
�Es aqu�!
�Juan! �Juan!
�Ya sabes que no tengo ning�n derecho para amarte!
�Teniente Aranda, tengo el honor de pedir la mano de su hermana!
�Se�or de Tinteville, usted sabe muy bien que Pilar no es mi hermana...
...y que s�lo soy un ni�o que fue encontrado y recogido por su madre!
No poseo t�tulo alguno para concederle a nadie su mano.
-Entonces, �no soy tu hermana? -No.
�Qu� verg�enza! �Qu� verg�enza!
Gu�neau est� abajo. �B�scate otro testigo!
Nos veremos las caras, dentro de una hora.
Si no es absolutamente necesario, ah�rrame el tener que abofetearte.
�No acabar� nunca de o�r hablar de �l!
Acaba apenas de salir de una c�rcel espa�ola, para tener que meterse en una francesa.
�Y ahora tendr� que enfrentarse a un Consejo de Guerra!
�Batirse en duelo en la zona de operaciones y medio matar a un Ayuda de Campo!
Le recuerdo, mi general, que la mitad que no ha matado, viene ahora a pedirle gracia.
-�Gracia! -�Salanches! -�No, no, no y no!
�Aunque a�n haya una mujer o un loco, que vengan a suplicarme por �l,
...no voy a mover por �l ni un solo dedo!
�Sallanches sea usted razonable! Caroline llegar� a Burgos esta tarde.
�No querr� usted montar una escenita con ella y tener un problema verdaderamente serio?
Es capaz de regresar a Par�s de inmediato.
Y all� en Par�s, una mujer puede intentar vengarse de todo.
�Se�ora duquesa de Albuquerque, perm�tame recordarle que mi buen camarada, el duque de Albuquerque,
...estar� tambi�n all� ma�ana!
Precisamente, se�or general y gobernador militar de Burgos,
...esa me parece que es, al contrario, una raz�n para concederle la gracia a ese hombre.
-As� nos evitaremos tener que dar explicaciones. -Pero, �qu� le ha hecho a usted ese joven?
�Es tan simp�tico!
-�Acaso era ya tan simp�tico antes de...? -�Est� so�ando, amigo m�o?
�Vaya! �Y ahora una buena monjita! �Lo �nico que faltaba!
�Hazla pasar!
-�Hermana? -General,
...la Madre Superiora del Convento de las Hijas Nobles de Madrid me ha remitido una carta sellada,
...encontrada entre las joyas de mi madre, la condesa de Aranda.
La carta parece probar que Juan de Aranda, quien fue recogido por mis padres...
...entre los restos de un naufragio de un nav�o ingl�s, era en realidad franc�s.
En esta carta se encuentra la medalla que llevaba al cuello...
...y en la que est�n escritas en franc�s las palabra: "Mi mam�".
"Mi mam�"? Pero, hermana, incluso si su hermano
-de quien usted dice que no es la hermana-
...fuera mi propio hijo, yo no podr�a...
�Caroline? �Caroline!
�Caroline! �Caroline! �Caroline!
Pero, mi general, esto no es nada reglamentario.
Para liberar a un encarcelado se necesita un documento oficial.
�Necesitas un documento oficial, imb�cil? �No te basta con obtener una medalla?
Nunca he visto que una medalla pueda justificar la falta de un documento oficial.
Soy funcionario y conozco bien todas las formalidades que hay que seguir.
�Abre en seguida esa puerta el documento que recibir�s ser� un parte de detenci�n!
Si los generales comienzan ahora a rebelarse,
...no doy ni un c�ntimo por el ej�rcito franc�s.
-�Pedazo de animal! -Mi general, me excuso, pero mi honor estaba en juego.
�Condenado espadach�n! �C�mo no te hab�a reconocido hasta ahora?
�Vamos, b�same!
�Cu�ntos problemas causaste a tu madre! �C�mo compadezco a esa pobre desgraciada!
-�Mi madre? -S�, tu madre.
No me pidas, ahora, m�s explicaciones. �R�pido! �Monta a caballo!
Tenemos que encontrarla por sorpresa en la carretera.
�Eh, mi general! �Y mi medalla en vez del documento oficial?
�El Imperio est� bien jodido!
�A d�nde vamos? �No entiendo nada! -Ya lo entender�s luego. �Al galope!
Pero, �a qu� viene tanta prisa? -�Llevas 20 a�os de retraso, animal!
�Brigadier!
�Ha pasado ya la berlina del general de Sallanches?
Un explorador de la escolta acaba de anunciar su llegada, mi general.
Estamos preparando ahora su alojamiento.
�Esc�chame bien, Juan! Eres muy alto, demasiado alto...
...y tu madre es muy joven, pero muy bajita.
Cuando le digamos que eres su hijo, aparenta que eres m�s bajo.
-Lo har� lo mejor que pueda, ni general. -Comienza no llam�ndome "general". Es rid�culo.
-�Puedo llamarle "pap�", mi general? -Eso ser�a igualmente rid�culo.
No me llames de ninguna manera. �Hazme una se�al, cuando quieras decirme algo!
No ser� f�cil. Se necesita tiempo para acostumbrarse a todo. �Qu� diablos!
�Es ella?
No.
Por lo que respecta a tu madre, ella va a sentirse forzosamente intimidada.
-No tanto como yo. -En todo caso, lo que puedo decirte...
...es que ser� la primera vez que ella se sienta intimidada por la presencia de un joven.
�Teresa!
�Pilar es la que escapa! Es que ahora se ha enterado de que yo no era su hermano.
�Es un poco fuerte!
�Juan! �Juan! �Juan!
Juan, �a d�nde vas, pedazo de animal? �No es por ah�?
�Qu� hijo m�s ingrato! A�n no ha visto a su madre y ya la abandona,
...para correr tras las jovencitas.
-Pilar, �te he matado? -No, no, est� al fondo, pero no quiere salir.
�Pilar!
-�Eres t�, Pilar? -No.
-Pero eso es idiota. �Sal! -Tengo mucha verg�enza.
-Cre�a que eras mi hermano, pero �l no me toc�. -�Sal de una vez, cretina!
�Vamos, salta!
Ya que no eres mi hermano, te proh�bo que me llames cretina.
�C�mo debo llamarle, se�or, ya que no soy su hermana?
�Mi mujer!
-�Qu� pasa? -Ya comienzan los problemas de familia, amor m�o.
Son pap� y mam� que vienen a darnos los buenos d�as al pasar.
Vtg
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