All language subtitles for Die Unbekannte (Wisbar 1936)

af Afrikaans
ak Akan
sq Albanian
am Amharic
ar Arabic
hy Armenian
az Azerbaijani
eu Basque
be Belarusian
bem Bemba
bn Bengali
bh Bihari
bs Bosnian
br Breton
bg Bulgarian
km Cambodian
ca Catalan
ceb Cebuano
chr Cherokee
ny Chichewa
zh-CN Chinese (Simplified)
zh-TW Chinese (Traditional)
co Corsican
hr Croatian
cs Czech
da Danish
nl Dutch
en English Download
eo Esperanto
et Estonian
ee Ewe
fo Faroese
tl Filipino
fi Finnish
fr French
fy Frisian
gaa Ga
gl Galician
ka Georgian
de German
el Greek
gn Guarani
gu Gujarati
ht Haitian Creole
ha Hausa
haw Hawaiian
iw Hebrew
hi Hindi
hmn Hmong
hu Hungarian
is Icelandic
ig Igbo
id Indonesian
ia Interlingua
ga Irish
it Italian
ja Japanese
jw Javanese
kn Kannada
kk Kazakh
rw Kinyarwanda
rn Kirundi
kg Kongo
ko Korean
kri Krio (Sierra Leone)
ku Kurdish
ckb Kurdish (Soranî)
ky Kyrgyz
lo Laothian
la Latin
lv Latvian
ln Lingala
lt Lithuanian
loz Lozi
lg Luganda
ach Luo
lb Luxembourgish
mk Macedonian
mg Malagasy
ms Malay
ml Malayalam
mt Maltese
mi Maori
mr Marathi
mfe Mauritian Creole
mo Moldavian
mn Mongolian
my Myanmar (Burmese)
sr-ME Montenegrin
ne Nepali
pcm Nigerian Pidgin
nso Northern Sotho
no Norwegian
nn Norwegian (Nynorsk)
oc Occitan
or Oriya
om Oromo
ps Pashto
fa Persian
pl Polish
pt-BR Portuguese (Brazil)
pt Portuguese (Portugal)
pa Punjabi
qu Quechua
ro Romanian
rm Romansh
nyn Runyakitara
ru Russian
sm Samoan
gd Scots Gaelic
sr Serbian
sh Serbo-Croatian
st Sesotho
tn Setswana
crs Seychellois Creole
sn Shona
sd Sindhi
si Sinhalese
sk Slovak
sl Slovenian
so Somali
es Spanish
es-419 Spanish (Latin American)
su Sundanese
sw Swahili
sv Swedish
tg Tajik
ta Tamil
tt Tatar
te Telugu
th Thai
ti Tigrinya
to Tonga
lua Tshiluba
tum Tumbuka
tr Turkish
tk Turkmen
tw Twi
ug Uighur
uk Ukrainian
ur Urdu
uz Uzbek
vi Vietnamese
cy Welsh
wo Wolof
xh Xhosa
yi Yiddish
yo Yoruba
zu Zulu

Original subtitles

�Atenci�n!

�Algo nuevo?

Han sacado a una mujer muerta del agua y la han tra�do aqu�.

�Documentaci�n?

�No se ha encontrado! �Desconocida!

�Estamos todos impresionados!

�No hay indicios de qui�n pueda ser?

�Ninguno!

�Qu� habr� podido pasarle...!

�Madeleine!

�S�?

�Puedo pasar?

Por favor.

Oye, Hans est� fuera, en el bar, esperando.

Dice que tiene que hablar muy urgentemente contigo.

Nuestro H�nschen, �qu� querr�?

�No s�, pero est� muy excitado!

Pues que pase.

Madeleine, �d�nde estuviste anoche?

�Por qu� no viniste, no lo hab�as prometido?

�Buenas noches, Hans!

�Me lo hab�as prometido!

�Me olvid�!

�D�nde estuviste, Madeleine?

�Tambi�n lo he olvidado!

�Madeleine...!

�S�?

No soporto que me trates as�, no soporto verte aqu�...

de artista, con obligaciones de cantante. Eres simp�tica con todos.

Te quiero, Madeleine, quiero dejarlo todo por ti, pero quiero tenerte,

solamente para m�.

Siempre he querido decirte, que tienes que aprender de una vez la diferencia

que existe entre un amor�o y el amor.

�Lo m�o es amor!

Lo m�o, no, un peque�o romance encantador.

�No tienes coraz�n!

S�lo soy sincera.

Madeleine, te lo ruego, qu�date.

�Me marcho ma�ana y pasado ma�ana

lo habr�s olvidado todo y te habr�s repuesto!

�S�?

Madeleine, creo que ya es hora, tienes que venir.

S�, voy enseguida...

S�lo quiero decirte algo, querido muchacho, a una mujer como yo

no se la debe convencer para el amor, eso no es bueno.

�Nos vemos en la barra!

�Qu�, joven...? Pero...

al�grese de que la historia con Madeleine se acabe ma�ana.

�Me caso con Madeleine!

�Se casa? �Enhorabuena!

Con esa idea va Ud. a apuntarse un gran tanto con su nobil�sima familia,

por la alegr�a que les va a dar.

Madeleine tambi�n es de buena familia.

Era, querido, era... y lo que hay entre medio, eso...

... no est� nada claro.

No pregunto acerca de eso.

Ya veo, que todav�a no se ha dado Ud. cuenta, de que es

muy peligroso enamorarse de Madeleine.

Yo conseguir� hacerla volver...

�A d�nde?

�A la tranquilidad de una vida burguesa... a...!

Para eso, Madeleine ya se ha destrozado demasiado, a si misma y a otros.

�D�jeme decirle, que es Ud. la m�s encantadora de las mujeres!

�Qu� siente Ud. al o�r una afirmaci�n como esa?

�Son sentimientos encontrados, sr. Bar�n!

�L�stima!

�Y si ampl�o mi afirmaci�n, para convertirla

en un ofrecimiento de amistad?

�Qu� dir�a Ud. a eso?

Que llega tarde, lamentablemente. �Ya sabe que hoy es mi �ltima noche!

��Y cuando una cabeza con canas y un coraz�n joven se

subastan para una propuesta de matrimonio, qu� pasa?!

�Me gustar�a darle una respuesta m�s general, sr. Bar�n!

�Que dej�is escapar una atracci�n as�!

Incluso yo lo siento, pero Madeleine tiene que volver a marcharse.

Todos los hombres hablan del amor, como siguiendo un esquema

sobre ese tema, pero yo s� que todo es un juego,

son s�lo amor�os que pronto pasan.

El gran amor no es m�s que un cuento,

en el que no creo, ni hoy ni nunca,

En mi coraz�n, las puertas est�n cerradas,

no hay quien las abra, ni siquiera t�.

Tambi�n tu amor no es m�s que un hermoso cuento,

en el que no creo, ni hoy ni nunca,

Ah�rrate las palabras, no vas a cambiar nada

No pidas lo que no te puedo dar.

Atenci�n, atenci�n, noticiario de actualidad, nos encontramos

con nuestros micr�fonos en la estaci�n central de nuestra ciudad,

para ofrecer a nuestros oyentes un breve reportaje

de la salida de la gran expedici�n de exploraci�n

del interior de �frica bajo la direcci�n del famoso Thomas Bentick.

El propio explorador les contar� algo sobre los fines y las metas

de su expedici�n. �Me permite, sr. Bentick?

Bien, el sentido de nuestra expedici�n es de obtener informaci�n exacta

acerca de la regi�n del nacimiento del Nilo y del Congo.

Estas cuestiones son antiqu�simas,

vamos a intentar resolverlas definitivamente.

Por eso hemos previsto que la expedici�n dure 5 a�os.

�Cinco a�os, eso es una eternidad!

Se puede pasar volando por delante del trabajo y de la aventura.

�Quiere Ud. decir algo de por qu� ha elegido precisamente nuestro pa�s

como su patria adoptiva?

He estudiado en este pa�s, tengo un gran c�rculo de amistades

y aqu� tengo las mejores perspectivas

para mis trabajos cient�ficos.

Adem�s, en ese pa�s no s�lo soy reconocido

como investigador cient�fico, sino que tambi�n

he encontrado mi felicidad privada

con mi ayudante, que ahora es mi prometida.

�He o�do, sr. Bentick, que no se va Ud. ya con ellos?

�Exacto! Tengo que resolver algunos asuntos importantes en el ministerio

y tengo por eso que regresar a la capital, pero puedo

estar tranquilo, mi prometida llevar� la expedici�n al Cairo,

y all� nos reuniremos a tiempo.

- �Alto, ha robado Ud. un bolso! - �Su�lteme!

�Thomas, mi bolso!

No mienta, lo he visto perfectamente.

Aqu�, joven, tiene Ud. que tenerlo.

�Un acontecimiento imprevisto!

�Tenga!

Se lo agradezco mucho, nos ha prestado Ud. un gran servicio.

�Por favor, se lo ruego!

Mil gracias.

Muchas, muchas gracias.

Documentos irreemplazables, licencias, credenciales se han salvado,

cuya p�rdida hubiese tenido consecuencias incalculables.

Si vuelves a ver a la se�orita, dale otra vez las gracias.

�S�!

�Y vuelve pronto, vuelve pronto!

Bueno, esto pod�a haber acabado mal.

�Ha vuelto a ver Ud. a esa joven?

�No, me hubiera encantado llevarla ante el micr�fono,

pero desapareci� sin dejar rastro!

- L�stima... �Hasta la vista! - �Hasta la vista!

�Hola, sr. Director! S�, soy Madeleine. S�, acabo de llegar.

Muy amable, me alegro mucho...

s�... me busco r�pido una habitaci�n y voy para all�. S�...

S�, entonces, hasta la noche. Adi�s.

�Hola!

Se lo pone Ud. a uno muy dif�cil encontrarla.

�Por qu�, ha estado Ud. busc�ndome?

�S�lo quer�a volver a darle las gracias!

�Pero si fue lo m�s natural!

�Ha salvado Ud. para mi expedici�n unos documentos insustituibles!

�No entiendo una palabra!

S�... no vayamos a provocar un atasco, por favor, suba.

�Thomas Bentick, ha dicho Ud.?

�S�, se�orita, Thomas Bentick! �De qu� se r�e?

Me lo imaginaba completamente distinto.

�Ah, s�, c�mo?

Mucho m�s severo y m�s respetable.

No se imagina Ud. lo severo y respetable que puedo ser.

En cualquier caso, he conocido su cara m�s amable.

Esto tiene de hecho una buena raz�n.

�Me permite hacerle el cumplido de decirle,

que habla muy bien nuestra lengua?

Es Ud. muy amable, pero s� que tendr�a que aprender m�s.

Lamentablemente, casi siempre est� uno de viaje por otros pa�ses.

�A d�nde quiere que la lleve?

S�, bueno... es que a�n no s� d�nde voy a quedarme.

�No conoce Ud. esto?

Entonces, perm�tame que le recomiende

encarecidamente el hotel en el que me hospedo siempre,

cuando vengo de visita por aqu�.

Estar� Ud. espl�ndidamente alojada.

De acuerdo.

La se�ora desea una habitaci�n.

Con mucho gusto.

En el 2� piso, la 227, una habitaci�n muy bonita. �Me permite?

Profesi�n Estado u oficio

�Lista?

Enseguida...

D

Di

Dis

Dise

Dise�

Dise�a

Dise�ad

Dise�ado

Dise�ador

Dise�adora

Dise�adora d

Dise�adora de

Dise�adora de m

Dise�adora de mo

Dise�adora de mod

Dise�adora de moda

Dise�adora de modas

Adi�s, sr. Bentick.

A Ud. tambi�n le deseo mucha suerte y otra vez, muchas gracias.

De nada.

Perdone, pensaba que Ud., que es extranjera y est� sola aqu�...

�podr�a pedirle que me dedicara esta noche?

S�, con mucho gusto.

La espero entonces a las 8 aqu� abajo.

Por favor, trate especialmente bien a esta se�ora, tengo mucho inter�s.

Muy bien, sr. Bentick.

Dise�adora de modas

Por favor, tr�igame r�pido la maleta grande.

S�.

�Oiga, s�, por favor! �Puedo hablar con el Director?

�Oiga! �S�, s�, soy otra vez Madeleine!

Querido Director, lamento tener que darle un disgusto,

�No puedo empezar hasta ma�ana! No... no.. �no es un capricho!

No, cr�ame si le digo que no puedo empezar hasta ma�ana

No... el motivo no quisiera dec�rselo, no se enfade Ud. conmigo...

es que no tendr�a que volver... bueno, creo que los dos

nos lo tendr�amos que pensar bien.

�Es Ud. realmente?

�C�mo?

�Fabulosa!

Por aqu�, por favor, sr. Bentick.

Fant�stica mujer.

�Se alegra Ud. tambi�n un poco de esta velada improvisada, se�orita...?

Madeleine.

Madeleine... un nombre bonito...

�Puedo... llamarla Madeleine?

Por favor.

Tiene Ud. una profesi�n muy interesante...

He sido algo indiscreto...

dise�adora de modas.

Vaya.

�Y qu� es lo que le trae a esta ciudad?

Aqu� no tendr� posibilidades...

... de salir adelante.

Quiz�s tenga Ud. raz�n, pero tampoco me importa tanto.

Como dise�adora de modas, s�lo hay un lugar para Ud., la gran ciudad.

�Puede que me vaya mejor aqu�!

�Lo ha decidido Ud. definitivamente?

No necesariamente.

Entonces, ponga atenci�n.

Tome una decisi�n valiente, ll�vese sus planes a la

gran ciudad, venga conmigo que voy ma�ana a la ciudad.

All� seguro que podr� ayudarla, al menos facilitarle el comienzo...

Lo que acaba Ud. de pensar, Madeleine, podr�a dec�rselo yo.

Seguro que no puede, inteligente y famoso Thomas Bentick,

desde el primer momento le he tenido confianza,

si no, no me habr�a sentado aqu�.

Entonces estoy vencido.

�No tiene Ud. otros problemas, que los referentes a mi

peque�a e insignificante suerte?

Un servicio tan grande, como el que nos ha prestado Ud. a m� y a mi expedici�n,

bien merece una peque�a contraprestaci�n.

Le agradezco sus buenas intenciones.

�Bailamos?

Por favor.

El gran amor no es m�s que un cuento,

en el que no creo, ni hoy ni nunca,

En mi coraz�n, las puertas est�n cerradas,

no hay quien las abra, ni siquiera t�.

Diga, Madeleine, �ha tomado una decisi�n?

... no es m�s que un hermoso cuento,

en el que no creo, ni hoy ni nunca,

Voy con Ud.

�No es un fastidio?

�El qu�?

Pretend�a ense�arle una ciudad antigua realmente de cuento de hadas

y ahora se ha camuflado entre la niebla.

Alaba Ud. tanto esta ciudad antigua, como si la hubiera descubierto Ud.

Entonces no estar�a orgulloso de ella.

Aqu�, mire, la maravillosa puerta antigua de la ciudad.

�Una magn�fica construcci�n antigua, maravillosa!

Se�orita, si quiere Ud. burlarse de m�, podr�a pasarle f�cilmente,

que la abandonara y la dejase a su suerte.

Un Thomas Bentick no hace algo as�.

�Tanta confianza no puede decepcionarse!

No tiene sentido seguir con este tiempo, pasaremos aqu� la noche.

Como Ud. mande.

Buenas noches, se�ores, buenas noches.

Agrad�zcale al mal tiempo dos hu�spedes para esta noche.

Encantado. Seguro que estar�n muy a gusto en mi casa,

puedo ofrecerles mi mejor habitaci�n doble,

la habitaci�n llamada de los pr�ncipes.

No, creo que es mejor que lo dejemos en dos habitaciones individuales.

Perdone.

�Desea la se�ora la maleta grande o la peque�a?

La peque�a, por favor.

�Permita!

�D�nde est� el garaje?

Se lo mostrar�.

�Tomamos una copa de vino juntos?

Como Ud. mande.

Gracias... gracias.

De nada.

Como amigo paternal tengo que prevenirla acerca de ese vino.

�Amigo paternal?

S�, en realidad, tiene Ud. raz�n. Nos han tomado por una pareja.

Su conferencia...

- Perdone... - D�game...

�Somos los �nicos hu�spedes?

S�, con este tiempo, no vienen ni nuestros clientes habituales.

- �Solucionado? - Solucionado.

- Cuidado, la responsabilidad es suya. - De acuerdo.

Brindo por una noche sin niebla,

a la que, sin embargo,

ha precedido un d�a maravilloso.

�Ah, s�, le ha parecido bonito?

Hm, fue bonito.

�No quiere Ud. informar un poco m�s sobre eso?

Atenci�n, atenci�n, este es el eco de un hermoso d�a.

El famoso Thomas Bentick.

Un sabio explorador.

Un anciano explorador...

No m�s interrupciones t�cnicas, por favor...

... se ha llevado en su gran viaje a una persona llamada Madeleine,

que est� muy a gusto bajo su tutela paternal y amistosa.

Lamento tener que interrumpir esta emisi�n.

�Por qu�?

Bueno, lo de amigo paternal he sido yo quien lo ha dicho, pero ahora

pienso que no me gusta.

�Y c�mo le gustar�a?

Amigo, simplemente amigo.

Bien, amigo.

Un momento solemne.

De t� a t�, Madeleine.

Thomas...

Alto, nos olvidamos de algo.

�De qu�?

El beso, que es imprescindible.

Ahora quiero irme, Thomas.

�Por qu� tanta prisa?

Nunca he podido estar a solas conmigo misma,

pero ahora lo estoy deseando.

Buenas noches, Thomas.

Buenas noches, Madeleine.

�Hola! Bueno, por fin, dormilona. Ahora deprisa,

hoy podr� ense�arte la maravilla.

Voy enseguida.

Ah, es fabuloso. Mira, Madeleine, te atrae una y otra vez,

siempre de nuevo, esta limpieza y claridad de l�neas.

Maravilloso, Thomas, pero sigamos...

Igual que nuestra escuela de monjas,

donde ten�amos que aprender ingl�s y franc�s.

Una se�orita del convento se deleita con sus recuerdos.

No te burles, Thomas.

No, perd�n, no quer�a hacerte da�o.

Anda, vamos, esta ciudad tiene una iglesia maravillosa.

Me han dado permiso para tocar el �rgano.

�Qu� significa?

Que estamos en casa, y que tienes preparada la habitaci�n de invitados,

lo reserv� anoche por tel�fono.

S�, pero...

No hay peros, Madeleine, por supuesto que vas a quedarte un par de d�as

con nosotros, hasta que encuentres algo que te convenga en la ciudad.

Muchas gracias, Thomas.

Bueno, Madeleine, hemos llegado.

- Buenos d�as, sr. Bentick. - Buenos d�as, sra. Quast.

Madeleine, permite que te presente a la sra. Quast.

Y este es Buchholz, el segundo pilar de esta casa.

Y ahora, Madeleine, bienvenida cordial a la casa Bentick.

�Lo m�s sagrado!

Bonito, Thomas.

El trabajo te espera.

Ya tengo bastante.

Estoy verdaderamente maravillada.

Me alegro.

Tu prometida estar� ahora en alta mar con la expedici�n.

Seg�n el plan de viaje, seguro.

Pero ven, voy a ense�arte tu habitaci�n.

- �Qu� tal? - Hmmm...

Realmente fabulosa, Thomas.

Este es ahora tu reino.

�Cu�ndo comeremos?

�Me dejas esta noche libre, Thomas?

�Por qu�?

Creo que necesito por una vez

una noche tranquila, para m� sola,

para encontrarme a m� misma, y despu�s, en tu habitaci�n

tienes una monta�a de correspondencia esperando.

Como quieras, Madeleine, pero s� juiciosa y vete pronto a dormir.

Dile a la sra. Quast que te traiga algo de cenar. Que duermas bien, Madeleine.

Gracias, Thomas.

Por eso tengo inter�s en que la joven est� lo m�s c�moda posible.

Ser� nuestra invitada hasta que encuentre

en la ciudad algo que le convenga.

Se har� todo como desee, como desee. Buenas noches, sr. Bentick.

Buenas noches, sra. Quast.

F�jate bien, Madeleine,

aqu� hay una casa de modas al lado de otra.

A las tres en punto te recojo en este caf�.

De acuerdo, Thomas.

Adi�s y no te olvides.

No.

Buenos d�as, sr. Bentick.

El sr. von Altendorf le est� esperando. �Permite?

- �S�? - �Buenos d�as!

En realidad, le esper�bamos ayer.

Desgraciadamente no me fue posible. �Hablar� con el ministro?

Dentro de un cuarto de hora, Bentick. Tiene prisa con lo suyo.

Me alegro.

S�, tiene para ello sus motivos especiales.

Puedo adelantarle que piensa encomendarle

una misi�n especial en al Cairo.

Ser� un honor para m�.

Hm, pero tiene un inconveniente para Ud., que va siempre tan apurado,

tendr�a que salir ma�ana a primera hora.

�Ma�ana?

�Hola, Madeleine... vaya, qu� sorpresa! �Qu� haces? Ven, si�ntate.

�Has tenido alg�n foll�n con la reina? �Te has marchado? Cuenta.

Pero bueno... �esto es demasiado!

�Qu� haces aqu� en realidad?

Bueno, el Wintergarten, la Scala... �sabes?

tengo que buscar algo para el mes que viene.

�Busco talentos! A prop�sito, �t� est�s libre?

S�, estoy libre.

Bien, grandioso, maravilloso, fant�stico...

�Te imaginas la alegr�a que se va

a llevar el viejo, cuando te lleve de remolque? �Qu�, Madeleine, vamos?

No, no quiero.

Bueno, qu� significa eso, que no quieres,

eres el mejor caballo de nuestra cuadra,

en el Regina estar�s como Dios.

No quiero ir m�s, no quiero ir nunca m�s.

Vaya... ahora lo entiendo...

vas a hacer una peque�a incursi�n en el mundo burgu�s.

Precisamente t�, bueno, hasta ahora han vuelto todos.

No tengo tiempo, tengo que irme.

Bueno, d�jate de cuentos Madeleine, escucha...

Se�orita, la cuenta...

- Bueno, Madeleine, �s� o no? - �No!

Vaya... �Has encontrado un amigo?

V�monos.

�Est� sola, se�orita?

S�.

Perdone.

S�, sr. Bentick, s�. Acaba de llegar. Un momento, por favor.

Hola... �s�...? s�, Thomas,

me he extraviado... extraviado.

Lo siento mucho, Madeleine, quer�a tratar unos asuntos contigo,

y entonces, imag�nate, ha pasado algo horroroso,

tengo que volar al Cairo ma�ana temprano.

�Ma�ana temprano? �Te vas ya ma�ana?

S�... s�... s�...

vuelves a casa... s�...

Ahora p�same a Buchholz.

Tiene que resolverme mil cosas todav�a.

�Buchholz!

S�, sr. Bentick,

...como desee, sr. Bentick,

s�, sr. Bentick,

S�... s�...

Como desee, sr. Bentick,

S�...

s�...

S�, sr. Bentick.

�S�, sr. Bentick!

�A sus �rdenes, sr. Bentick!

�Como Ud. quiera, sr. Bentick!

�S�?

Ya ha o�do Ud., se�orita, que el sr. Bentick

tiene que marcharse ma�ana temprano. �No es horrible?

S�.

Estaba tan contento con tenerla a�n unos d�as de invitada con nosotros.

Vaya.

�Quiere decirle a la srta. Madeleine que la espero en el jard�n?

Horrible, Madeleine.

Horrible e irrevocable.

Cuando pienso que a�n no he hecho nada por ti.

Ahora tienes otros problemas, esto son nimiedades.

Para m� no son nimiedades.

�Tienes algo en contra, Thomas, si me dedico hoy a buscar

una casa en la ciudad?

De ninguna manera, Madeleine. Aunque yo no est�,

puedes quedarte aqu�, hasta que encuentres algo apropiado.

Adem�s, en el �ltimo minuto he quedado

hoy con unos amigos.

�Hoy? Desconocidos...

Tiene que ser as�, incluso para ti,

Madeleine, para saber que no est�s

completamente abandonada, cuando yo me haya marchado.

�Qu� quieres que haga yo con esos desconocidos?

Precisamente hoy, que me

alegraba tanto de este d�a.

No vamos a cambiar nada. Por la hora en el agua

tendr�s que soportar a mis amigos,

y el concierto no vamos a suspenderlo.

Gracias, Thomas.

No ha sido mala idea de Bentick, de invitarnos al barco

para un brindis de despedida.

�Ojal� hubiera llegado ya!

Hace un calor espantoso.

Dime, pap�, �no ten�a que venir Altendorf?

S�, si tiene tiempo, pero tiene mucha faena en el ministerio.

Me ir� m�s tranquilo si s� que no tengo que preocuparme

de tu existencia.

Por si te tranquiliza, Thomas, as�mbrate,

tengo una peque�a cuenta corriente.

�Ah, s�?

S�, tienes que entenderme bien, puesto que soy el culpable

de haberte arrastrado hasta aqu�.

�No llega esta reflexi�n un poco tarde, ahora que est� todo decidido?

�Caramba, hay una se�ora a bordo!

S�, hijo m�o, te ser� presentada como una sorpresa, para que

para que te adaptes un poco a ellos, cuando Bentick se haya marchado.

Estoy deseando.

Buenos d�as, querido.

Por favor, si�ntate.

Navegamos por el Cabo de Hornos, el timonel cargado de ron

clava su vista adelante, navegamos a una ciudad con muchas chicas.

Bueno, Madeleine, �qu� te parecen mis amigos?

Encantadores, encantadores.

Ya lo oyes, Gerhard se llena el coraz�n de aire fresco.

S�lo... Altendorf est� tan raro.

�Por qu�?

Tengo siempre la sensaci�n

de que dice lo contrario de lo que piensa.

Encantadora mujer, muy encantadora. Habr�a que ocuparse un poco de ella,

�no est� Ud. de acuerdo, Altendorf?

S�, s�, �pero sabe?

En un primer momento me figur�

que conoc�a a esa mujer de algo... pero es una tonter�a.

Me resultar� muy dif�cil, ya ma�ana temprano,

tener que marcharme, dejarlo todo,

... muy dif�cil.

El deber es la m�xima autoridad, Bentick.

Por supuesto.

Y adem�s, querido Thomas, una mujer encantadora se alegrar�,

de que llegues antes al Cairo de lo que ella se imagina.

S�, querido amigo...

�No te acuerdas, Madeleine? Con esta canci�n tomaste la decisi�n

de venirte conmigo.

�Por qu� huye Ud. ahora, se�orita? Al fin y al cabo,

tenemos que fijar una cita para ma�ana y pasado. �No es as�?

�Qu� pasa, Madeleine? Te veo algo cansada.

Estoy ansiosa por el concierto.

�Por qu�?

Podr�a vernos alg�n conocido tuyo.

All� est� el Ministro. Voy a saludarlo un momento, perdona.

�Corre, corre!

Ahora por fin lo s�. He tenido que pensar mucho.

Hace dos a�os dirig�a yo una comisi�n de estudios de j�venes

licenciados, en no se qu� ciudad llegamos a un local de baile.

Eran todos tipos j�venes. Se acababa una noche divertida.

Todos llegaron bien a casa,

menos uno, se hab�a quedado colgado,

de una mujer encantadora pero superficial e infiel.

Renunci� a todo para vivir cerca de esa mujer...

Despu�s de tres meses lo recogimos, �l mismo

hab�a puesto fin a su existencia destrozada, expiando as� un error.

Era Ernst von Keller.

�Era Ernst von Keller?

S�.

No quisiera que Thomas Bentick corriera ning�n peligro.

Thomas Bentick no corre ning�n peligro.

Perdona, Thomas.

El d�a ha sido agotador.

D�jalo, Thomas, pronto pasar�.

Nuestra �ltima noche.

Tiene que ser hermosa.

Ma�ana por la ma�ana nos volveremos a ver.

Pero no quiero ir al aeropuerto, hay demasiada gente.

Voy a subir vino del s�tano.

Puedo hacerlo yo...

El mejor que hab�a en el s�tano, as� est� bien.

He pensado, que por qu� tienen que beb�rselo los dem�s.

�Te gusta tambi�n la luz de las velas?

S�, mucho.

Pero esta noche, cuando veo velas,

pienso en un entierro.

�C�mo dices?

Nada.

Vamos a no hacernos dif�cil la despedida, Thomas.

Madeleine...

Te quiero, Madeleine.

Te quiero, es dif�cil separarme de ti.

Te quiero, �y t�?

Thomas, Thomas, �a d�nde te llevan tus pensamientos?

�Hacia ti, con amor!

O con el enamoramiento que nos hemos inventado estos �ltimos d�as.

Mira, Madeleine, estos �ltimos d�as...

... han sido una fiesta de amistad para ti y para m�,

pero amor, Thomas, amor... no es lo que han tra�do.

�S�, Madeleine!

�Yo no te quiero!

Yo no te quiero...

�Lo dices de verdad?

�S�, es la verdad!

Entonces tengo que pedirte perd�n.

Por favor.

... Mira, Thomas, nunca me lo has preguntado y yo no cre�,

necesario, con el jaleo de estos d�as, decirte

quien soy.

�A m� no me importaba, como eres, ya est� bien!

Como soy...

Para ti soy la desconocida, de un mundo para ti desconocido

que ma�ana abandona tu medio, para volver a su mundo.

No quiero contarte una larga historia,

s�lo...

te contar� las conclusiones... de esa vida.

Es lo que quiero contarte.

Siempre ha habido mucho amor en torno a Madeleine, y cuando le gustaba,

nunca dec�a que no,

pero el gran amor... es para m� un cuento,

no creo en eso, y est� bien que sea as�,

yo me siento a gusto.

Un credo as�, para la persona que te ame,

tiene que ser muy doloroso.

El hecho de que yo no te quiera,

y que quiera que sigamos siendo buenos amigos,

y que nos separemos con las cosas claras y en paz.

Perdona que no te haya preguntado.

Abr�zame otra vez,

ma�ana ya no nos veremos m�s.

Adi�s, Thomas.

Adi�s, Madeleine.

Siempre hubo mucho amor en torno a Madeleine,

... demasiado amor...

y me re�a de todo y ment�a con todo...

pero nunca he mentido tanto como hoy, Thomas,

... nunca.

Te quiero, te quiero, te quiero.

Pero yo he prometido que no estar�as expuesto a ning�n peligro.

Todos dec�an que te hab�as marchado, Thomas,

... que te hab�as ido a Egipto,

... pero no es verdad, no es verdad...

No te has marchado, est�s aqu�,

est�s aqu� conmigo.

Si te cuentan luego,

que me he vuelto loca, de dolor,

... tienes que decirles que mienten,

... no de dolor, Thomas,

... de amor...

Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.