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Esta semana les mostraremos los entrecijos de uno de los barrios más
de Europa. Les invitamos a descubrir las dos caras de la milla de oro y el
barrio financiero de Madrid. Se extiende a lo largo de varios kilómetros en una
línea continua que va desde la Plaza de Colón hasta el novedoso Business Center,
pasando por nuevos ministerios.
La milla de oro de Madrid ha ido avanzando progresivamente en el tiempo,
conquistando un poderío arquitectónico que es ya icono internacional.
Hoy les desvelamos no solo sus aspectos más reconocibles y reconocidos,
vinculados fundamentalmente a historias de éxito, sino también los secretos que,
más allá de lo financiero, esconden estos edificios.
¿Qué tal ha quedado?
¿Sí? ¿Lo ves bien? ¿Repetimos otra vez?
¿Sí? ¿Por luz?
¿Se ha unido a Guti? Yo, pero no. Te digo por luz.
No, vámonos.
Cuéntame, Sofía, ¿cómo te introdujiste en este mundo?
Trabajaba hace falta de camarera, pagaban fatal.
Necesitaba la pasta, alguien me sugirió hacer esto.
Lo vi claro y hasta hoy.
Alguien. ¿Y ese alguien saca partido de tu trabajo hoy?
Alguien solo me sugirió el camino.
Pero empecé en una agencia.
La dueña se lleva una parte por concertar la cita.
Y bueno, supongo que recuerdas a ellas un poco al principio, cuando no sabes
luego funcionar todo el producto.
Pues es discreto, la verdad.
¿Agencias?
Sí, pero también hay varias formas de hacerlo.
Están las casas, donde las chicas reciben a los clientes, están las
Y luego están los pisos compartidos donde viven varias compañeras
independientes, que ese es un buen negocio, por ejemplo, alquilar las
habitaciones a compañeras.
A compañeras. Me imagino que no será fácil entablar relaciones de amistad
dedicándose a esto, ¿no? Tengo una amiga.
Tengo una amiga. Una amiga.
Y en esa relativa soledad me imagino que te encontrarás situaciones
difíciles, ¿no?
No sé, ¿has vivido algo realmente duro que no hayas podido compartir con nadie
quizás solo con esta amiga de la que hablas?
¿Duro como qué?
No sé, ¿te han forzado alguna vez?
A ver, no, no me siento atraída por todos los clientes que vienen,
evidentemente, pero no me disgustan todos, la verdad que no.
¿Hola? ¿Y esos negocios?
¿Hola, Sofía?
Al fondo.
Aquí es donde vivo.
Pues está muy bien.
Chicos, esto no parece mi casa.
En cámara queda muy bien, que no se preocupe. Sí, pues vamos, Enrique.
Yo estoy listo. Bien, Sofía. No, perdona.
Pero, ¿por qué es tan oscura?
Pero si os he dicho que no me importa que se me vea la cara.
La imagen está perfecta. Sí. Tío, que no tengo luz, hombre.
No, yo así no me siento cómoda.
¿Tocó algo?
No, es que si no se siente cómoda...
Está claro, es fundamental que tú estés a gusto, claro que sí.
Ahora vemos qué hacemos.
Vale.
Gracias.
Le hablabas antes de que llevabas más de dos años en esto. Yo me pregunto, en
estos dos años, más de dos años, ¿nunca nadie, ningún cliente te ha obligado a
hacer algo que no querías hacer?
Es que...
Es que es raro que alguien maltrate un producto de lujo.
¿Sabes? Mi precio es elevado.
Y la gente que viene aquí suele ser gente educada.
Igual está fatal que yo diga esto, pero es que coincide, es la verdad.
Y la clientela que haga un putículo barato no es la misma que la que viene
Es así.
Y si a alguien no me gusta, pues con no abrirle o pedirle que se vaya es
suficiente.
Perdóname, pero es que me cuesta creer que alguien que miente a su familia, que
se cruza a lo mejor Medio Madrid, miente a sus compañeros de trabajo, pues
sencillamente con no abrirle la puerta o pedirle que se vaya es suficiente. Me
cuesta creer que haya sido todo tan idílico.
Ya, pero igual es que la palabra no es idílico, es como que es más sencillo.
¿Cuál sería?
¿Sencillo? Sí, es más natural.
O sea, tan natural como que me gusta el sexo.
Y disfruto con ello, disfruto sacando beneficios, sacando dinero
del deseo de los hombres.
Y igual te escandaliza esto, pero es así.
Igual me he explicado yo mal, perdóname. A lo que me refiero es a que, en cierto
modo, tú te estás poniendo en una situación de riesgo. Estás metiendo en
a hombres a los que no conoces de nada.
Sí.
Tomo mis precauciones. Yo no sé qué harán otras, pero yo tomo las mías.
¿Qué precauciones, Sofía?
¿Tú has pensado alguna vez que el cliente tampoco sabe dónde se mete?
No te estás refiriendo únicamente a que se entere su mujer, ¿no?
¿Tú has entrevistado a clientes habituales?
¿Y les has preguntado si les da algo de miedo acudir a una cita?
No, para un hombre quizás el miedo...
Es una especie de morbo añadido. Exacto.
Adrenalina, dudar hasta el último minuto, no saber si llegar o no llegar,
cancelar o no cancelar la cita.
Podría ser... Ya, pero Sofía, una cosa es dudar y otra muy
distinta es considerarte a ti una amenaza.
Yo no te parezco peligrosa.
No. Yo aquí no veo nada que pueda ser una amenaza.
Este piso.
Este piso podría ser una trampa.
Piénsalo.
Te voy a contar esto como si fuese una película.
Pongamos que es un día normal.
Como hoy, gris, normal.
No hay truenos, no hay relámpagos.
Nada en el ambiente apunta a que vaya a ocurrir algo extraordinariamente grave.
El cliente está inquieto en su casa o en el trabajo. ¿Quién sabe?
Hoy ha sido un día duro en la oficina. O lo va a hacer y lo sabe.
El cliente está inquieto porque ha visto el escote de su compañera de trabajo.
Se ha cruzado con una chica minifada por la calle.
Ha visto el nuevo anuncios que ha hecho Hansa en la entería.
¡Jano!
¡Jano! ¡Pobre Eugenia!
La puerta del fotograma, o sea, bueno, todo esto junto, una detrás de otra,
imagínate. El caso es que está revuelto.
Ha visto espectacular en la entrevista.
¿Ah, que ya se metió? Ayer a mediodía, sí.
¡Onda, qué bien!
Yo creo que se cumplieron los objetivos, ¿no? Yo creo que sí, pero también ha
hecho despertar el interés de todo el mundo. Y no te imaginas, nos bombardean
pidiendo cifras, documentación... ¡Buah, es una locura!
Pero es normal, estamos a punto de salir a bolsa. Ya, ahora.
Ah, no, necesitaría una copia de los datos de tu despacho.
¿Por? Pues hombre, porque toda la información está dentro.
No lo veo necesario.
Buenos días, Juan.
Oye, ¿cerraste la reunión con los hombres?
Quise cerrar para mí mismo, pero no fue posible.
La he cerrado para mañana.
¿Por qué?
Pues de nuevo insistían mucho en el tema de la documentación y yo no tengo sus
datos. Están todos en tu despacho.
Bueno, dime lo que necesito, que se lo envío yo.
La semana de la noche, el miércoles cualquiera.
Y lo máximo que voy a respirar es una pija y una porno. Llevo semanas así.
Entonces, le viene a la cabeza una loca idea.
Y sí, mejor no cruzar la línea, mejor que no. Pero y si, se lanza.
Ahí están un montón de opciones de todo tipo, de diferentes colores, de precios
variables. Pero claro, nuestro cliente tiene gustos exquisitos, por eso ha
puesto escort y no putas. ¿Qué tal por 300 o 400 euros?
Aún podía quitárselo esta idea de la cabeza.
No.
Dígame. Ya está, escucha una voz sensual que casa perfectamente con lo que le ha
visto la foto, eso cree.
Así que se convence de que por 300 o 400 euros una chica como esta no es tanto,
teniendo en cuenta que ganas, ¿qué? ¿3 .000, 4 .000 euros al mes? ¿2 .000?
Así que 300 euros y toda la puta tensión de tu aburrida vida pasa a un segundo
plano por un rato.
Le doy una dirección.
Capitanaya 51, cuando estés abajo.
Me vuelves a llamar y te doy el piso exacto.
Obviamente acude a la cita sin avisar a nadie.
O quizás mintiendo sobre su paradero.
Sus seres queridos no saben dónde está y seguramente eligió venir en un momento
dado en el que nadie lo esperaba en cualquier otro lugar.
Hola, estoy en el 51.
¿Qué tengo que hacer?
Piso séptimo, puerta siete.
Ahora nos vemos.
Eso por no hablar de los que no tienen ni un solo familia en la ciudad o pocos
amigos. Porque no te imaginas la cantidad de solitarios que hay aquí.
Gente que vino solo para prosperar, como yo.
Imagínatelo.
Subiendo al piso.
Queriendo llamar la atención lo menos posible, claro.
Y una vez dentro, la puerta se cierra atrás de sí.
Repito, no avisa a nadie, no sabe dónde está y no sabe qué cojones se va a
encontrar detrás de la puerta.
No es una situación perfecta para cometer un crimen.
Y ahora te pregunto yo a ti, Elena.
¿Quién te dice que yo no me dedique en realidad a aprovecharme de esta
de ventaja?
No, no, no.
No está el fondo, por el partido está el salón.
¿Está corta en contra?
No, no, quédate.
¿Te gusta lo que ves?
¿Mucho?
Sí.
Me alegro.
Ven, pasa, pasa.
Deja las chaquetas si quieres ahí en el sofá.
¿Te pongo nervioso?
No, es tu primera vez.
¿Quieres algo? ¿Quieres un vino, una cerveza? No. ¿No? No.
Gracias. ¿Te importa si me sirvo algo?
¿Cómo era tu nombre?
¿Eh? ¿Tu nombre?
Hugo.
Ah, Hugo.
¿Y el tuyo?
Lo ponen en el anuncio.
Ella, entonces.
Ah, pues debe ser Ella.
¿Sabes qué, Hugo?
¿Qué? Que yo antes era de vino.
Ahora no.
Ahora me ha aficionado al Intel.
Me encanta.
Pero el tema es que me quise el limón.
Los ganas de pimienta, el cardamomo... Mi pa.
¿Seguro que no quieres que te prepare uno?
No.
Agua buenísima.
¿Sabes qué? Dame un vaso de agua, por favor.
¿Agua?
¿Qué pasa? Que no te la piden mucho, ¿no?
No, no.
No mucho, la verdad.
Y sí que es mi primera vez, ¿eh?
Pagando.
Eso sí me lo dicen mucho.
Ahora, para el chico sano.
Gracias. Oye, si solucionamos este tema feo del dinero y nos olvidamos de todo
esto en adelante, ¿te parece?
Claro.
¿Cuánto rato vas a estar?
Una hora, en principio.
Vale. Una hora en principio son 400 euros, imagino que te lo comentaron. Sí,
espera.
Toma. Gracias, ahora vuelvo.
¿Te quieres ir duchando?
No, no, vengo duchado de casa ya, ¿eh?
No, cariño, pues yo prefiero que te duches.
Si quieres yo te acompaño.
Vale.
Pero luego.
¿Prefieres que hablemos un rato antes?
Estoy un poco nerviosa.
¿Qué le dices por esto?
¿Qué es?
Se supone que me ayuda.
¿Dolores de cabeza?
Algo así.
Tranquilo, ¿eh? ¿Tienes novia? No, que va, que va.
Ya.
¿Mujer? Tampoco.
¿Amante? No.
¿Entonces has tenido un día muy duro?
Sí, sí, me ha sido la hostia. Además, es que todo esto es un poco raro. ¿Raro
por qué?
En realidad es lo más normal del mundo.
¿Te gusta una chica?
¿Quieres follártela?
Nunca me lo habían dicho así.
Y mucho menos una niña como tú, desde luego.
¿Y qué te parece?
Bastante erótico.
Ya, es que no es malo.
Es bastante natural.
Le he dicho oferta y demanda, tío, y mucha demanda y poca oferta.
Pero todo esto lo entiendes, porque tienes pinta de economista.
Bueno, soy ingeniero de formación, eso sí.
¿Y qué haces exactamente?
Ganar dinero, como tú.
Ya, pero está claro cómo lo gano yo, cómo lo ganas tú, cómo lo gana un
de formación.
A ver, yo no trabajo como tal.
Digamos que hago cosas de más calado empresarial.
¿Y tú llevas mucho tiempo en esto?
No. Me des un mes y pico.
¿Y qué tal?
Bien.
Me permite ir bien, estar concentrada en mis cosas.
Está bien.
¿Qué cosas?
Pues estoy terminando un máster carísimo de periodismo y otras cosas que tengo
que terminar de la carrera.
¿En serio que eres universitaria?
Lo ponen en el anuncio.
Ya, ya.
No, pero que pensaba que todo eso, el tema de universitarios, era como un
No, en mi casa no.
¿Y qué estudias?
¿Qué dirías tú que estudio?
No sé.
Venga, diablo.
Es que soy muy malo para estas cosas, ¿eh?
Bueno, venga, no se te ocurre nada.
No, no.
Historia del arte.
Ah, o sea que pintas.
Es tuyo esto.
Pero bueno, ¿qué he dicho?
Joder, tío.
Que estudia los que pintan, ¿no? No pinto.
Ah, vale, vale.
Claro, joder.
Aquí hay muchas cosas que no son mías, ¿sabes?
Pero mira, por ejemplo, eso en concreto me lo regaló una amiga.
El cefalópodo.
Es arte conceptual.
Sí, sí, sí, es muy bonito, yo lo creo.
A mí me encanta.
¿Y el reloj ese también es arte conceptual?
No.
¿No?
Pero desde que llegué no se han movido las agujas y ya está funcionando.
Está roto, ¿no?
No. Está bien, funciona perfectamente.
Odio que pase el tiempo.
¿Y marca alguna hora en particular?
No, yo qué sé.
Pues a mí me encanta el arte.
¿Ah, sí?
Sí.
¿Sí? ¿Te gusta? Sí, sí. Todo lo que son exposiciones, museos, todas estas cosas
me encantan.
Siempre que puedo voy, sí.
Pero nunca puedes, ¿a qué no? Bueno, depende.
Es que todo el mundo dice lo mismo.
Todo el mundo dice, me gusta el arte.
Pero en realidad la gente pasa más tiempo en la tienda de regalos que
obras.
No se dan cuenta que para el arte hace falta tiempo y nadie tiene de eso ni
el arte ni para nada. Son todos locos.
Bueno, yo por lo menos siempre intento tener un ratito para leer, eso sí. ¿Ah,
sí? Sí, sí. A ver, ¿qué te estás leyendo ahora?
¿Ahora? Sí. El Doctor Jekyll y Mr. Hyde.
¿La conoces?
Sí, claro, joder, es súper famoso ese libro.
Yo creo que hay una copia en esta casa.
¿En serio?
Hay un montón de libros antiguos aquí.
Mi compañero solía leerme algún libro en los altos muertos.
¿Pero esto qué es, de alquiler?
Sí, claro, el piso no es mío.
No.
Yo voy flotando por ahí.
Vale, vale, vale, vale. O sea que sois varias las que estáis flotando por aquí.
¿Te está gustando?
¿El qué?
¿El doctor Jekyll?
Sí, yo diría que es bastante... bastante certero.
Tienes unos ojos súper bonitos. Me encantan.
Gracias.
Tú lo tienes todo bonito.
¿No pareces informático?
Ingeniero.
Perdonad.
Ingeniero. Entonces, este ingeniero ha venido para relajarse.
O a lo mejor es que teníamos que conocernos.
Punto. Pasa a la ducha.
Vale.
Vale.
Pues pasa al baño y ahí tienes todo lo que tú necesites, toalle, todo limpio.
¿Vale? Yo te espero en la habitación, cariño.
Cariño.
¿Qué pasa?
No puede sonar más falso eso.
¿Por? ¿Se lo digo a todos mis clientes?
Ya, coño, pero a ver.
Mírame.
Yo no soy como los demás.
Es de verdad.
¿Te gustó?
¿Bien?
Pero está un poco oscuro, ¿no? ¿Te importa si haciendo la luz?
No, a mí me gusta así.
Vale.
Te has dejado la camisa y la ropa interior y todo.
¿Qué quieres, que te la quite yo?
Por ahora no.
¿No te importa si hablamos un poquito más antes? ¿A que no?
No, es tu tiempo. Yo estoy aquí para hacer lo que tú quieras. ¿Ah, sí?
¿Todo lo que yo quiera?
Casi.
Listo. Estoy de broma, ¿eh?
Soy de gustos sencillos, no te preocupes.
Verán la cena de mi lado, que no muerdo.
Oye, que no tienes que ser amable conmigo. Si no te gustó, lo puedes
A ver, pero ¿cómo no me vas a gustar?
O sea, me gustas muchísimo.
Tú sabes que eres preciosa, ¿o no?
Sí, pero me gusta que me lo digan.
Igual no soy tu tipo.
Lo eres.
No, no fumo, gracias.
Estás un poco nerviosa.
Me parece a mí.
Gracias.
De nada.
Son míos, ¿eh?
Yo creo que eran de un cliente habitual de mi compañera. Pero míos no son.
Odio los puros, en serio.
¿Por qué?
Es que es como todo lo que odio, ¿sabes?
Es viejo, es rancio. Es como el antiguo régimen.
Tú eres de nuevo.
¿Tú a qué abuelo?
A uno.
Pero francés.
Kiss now.
¿Cómo? Pero francés.
Esta no es la primera vez que tengo una cita como esta, ¿sabes?
Pero sí es la primera vez que me quedo.
¿Qué descubriste?
Una chica preciosa.
Así.
¿Te gustan las cosquillas?
Me vuelven loca.
Diana.
Este es tu nombre real, ¿no?
No. Yo no tengo nombre real.
Y alguno tendrás.
¿Para qué?
Sí, es real.
¿Y cómo se te ocurrió meterte en esto?
¿Y por qué no?
No, a ver, me refiero... ¿Qué pasa, que estabas un día delante del espejo y
pensaste... Mira, con esto podría ganar dinero.
¿O fue que te lo propuso alguien? No sé.
Es curiosete tú, ¿eh?
Que no esté aquí forzada, ¿eh? Si es lo que quieres saber.
Entonces, ¿qué pasa, que te gustan todos tus clientes o qué?
¿Tú? Sí. No, va. En serio, contesta.
¿Y a ti te gustan todos tus clientes?
¿Sabes?
Lo que sí que me gusta siempre es la situación.
La situación puede ser peligrosa.
¿Y si yo te hubiera comido una pistola?
¿La tienes?
Anda, regálame unos cigarros.
Venga. Pero me decías que no fumabas.
Ya, bueno, porque a mis clientes no les suele gustar que fume. Y algunos me
tiendan para que confíen.
Y si yo te estoy tentando, ¿eh?
Venga, coño, que me estás haciendo un interrogatorio de puta madre.
Me la merezco.
O sea, que fumas.
Gracias, cariño.
¿Qué es lo que te pone nerviosa, eh?
Cosas.
¿Qué cosas?
Tienes pinta de ser buena persona.
¿Y la tienes de verdad?
¿El qué?
Una pistola.
¿Ves la cómoda?
El primer sazón.
Estás vacilando.
No, no, no. Ve y compruébalo.
Está ahí.
Pero además siempre hay alguien protegiéndome.
Tú... O sea, que es algo así como tú... ¿O mi chulo?
Por favor.
Que todos estéis tan equivocados con eso.
Que yo no soy como una de las chicas de la calle o de un motel de carretera,
¿sabes? A mí no me controla ni Dios.
Esa persona es la que te cuida, digo.
Entonces es... La llevo siempre conmigo.
¿Y qué tipos de clientes tienes?
Como tú.
¿Cómo que como yo?
¿Qué, pensabas que tenía clientes gordos?
¿De bolsos, de 60 años y todo ese rollo?
Pues no sé.
Vienen hombres atractivos, otros que no, pero la mayoría lo que buscan es
compañía, como tú.
Como todos.
Yo te resulto atractivo, ¿eh?
Sí, pero si ya lo sabes.
¿Y por qué lo haces?
Eres súper guapa, eres inteligente.
Podrías ganarte la vida de otra forma.
Y vivir de papá y mamá.
Pues no es ningún crimen.
Ya. Además pareces de buena familia.
Solo lo parezco.
Y es una suerte en este mundo.
¿A qué se dedican tus padres?
Ay, tío, ¿de verdad que solo quieres hablar?
De momento.
¿Te molesta?
Mira, a ver si esto te gusta.
Raquetón, no te pegas.
Trap me flipa.
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Me gustaría poder ayudarte.
Podría dedicarme a otra cosa.
Pues déjame ayudarte.
No, me gusta vivir bien, pagarme mis caprichos, no tener que estar preocupada
por la pasta.
Además, te me dejo mucho tiempo para mí, así que dudo que puedas igualar la
oferta. Le das mucha importancia al tiempo, tú.
Calla.
Ya está.
Espera, espera, espera. ¿Qué pasa? Ni siquiera la quieres meter.
Pero no, no, mamá, sí, no. En serio.
Quita, por favor.
¿Qué pasa? ¿Que me quieres enamorar? ¿Es eso?
Ups. Se ha pasado la hora.
¿Y eso qué quiere decir?
¿Que me tengo que ir o qué?
Se ha callado. No se parece.
¿Y qué hacemos?
No sé, pero no... ¿Ves?
Te dije, cuidadan de mí.
No sé.
¿Probamos?
¿Sí?
Hola.
Vale.
Bueno, dame cinco minutos, te llamo para confirmar, cariño.
Ok.
Sí, perfecto.
Oye. Dime, cariño.
Bueno, amor, dime.
Cielo. Cielo o amor es peor todavía.
Bueno, vístete, anda.
¿Y si te doy otros 400 euros?
Y nos quedamos una hora más.
¿En serio?
¿Quieres darme una hora más?
No sé si podría.
Una hora, de verdad.
Mira, te lo dejo aquí, ¿vale?
Y así evitamos incomodidades.
Vale. Bueno, dame un segundo, que te llamo una persona y ya la vuelvo.
Esperaos aquí.
Estás preciosa.
¿Me regalas otro tío o no?
No celebro esas mierdas.
¿Por qué no? A mí todo lo que sea fiesta me gusta.
Tú estás bien cansado, ¿eh, amigo?
Sí. ¿Puedo hacer una pregunta?
Claro. ¿Qué haces exactamente en tu trabajo?
¿De verdad te interesa?
Sí.
¿Has visto que desde hace un tiempo hay ciudades en las que te puedes conectar
por Wi -Fi gratis en muchos puntos?
¿No te gusta eso?
Light Wi -Fi.
Light Wi -Fi.
Light Wi -Fi.
Light Wi -Fi.
Me gusta, pero no funciona siempre. A veces... No.
Funciona perfectamente.
No. ¿Cómo que no?
¿No funciona siempre?
Siempre. Vale, madre mía, parece que la empresa fue la tuya.
¿Lo es?
Sí, anda.
Sí, soy el dueño.
¿En serio?
¿Funciona bien ese negocio? Facturamos más de mil millones el año pasado. Y
semana hemos abierto una sucursal en Londres. De hecho, te voy a dar una
por si te pasas por allí.
El de que te llamaba a su hoja, ¿no?
Idiota. Que he cogido las tarjetas de mi socio.
Pero vamos, la dirección es esa, ¿eh? Si quieres pasarte, está ahí.
Oye, ¿y el servicio que ofrecéis tu socio y tú es
gratis? Eso es.
¿Y cómo puedo hacer tanto dinero en algo que se ofrece gratis?
A ver, te digo la verdad.
No hay nada gratis, en realidad.
O sea, lo gratis no existe.
Pero es la palabra mágica del siglo XXI.
O sea, que yo me conecto y tú me fríes con publicidad de esas mierdas.
Lo perdí enseguida el primer día.
Chica lista.
Y ahora que estamos en crisis, las agencias de publicidad, debido a que
la baja... ¿No estás hablando de algo que no sabes?
En realidad sí.
Me ha culpado.
¿Y entonces qué te preocupa?
¿Me preocupa algo?
Sí. ¿Qué?
No sé.
Noto algo.
¿Algo?
Mi socio.
Jana.
No está siendo muy honesto, la verdad.
Y a veces toma demasiado bien.
¿Te puedes explicar?
Podría, pero es que no puede parar.
¿Qué?
¿Quién está siendo ahora la curiosa?
Vale, perdona.
Perdona, pensé que querías desahogarte.
A veces pienso que estoy bien jodido.
¿Quieres hablar de ello?
Pues en realidad, ¿por qué no?
Es un tema del que jamás puedo hablar con nadie, pero contigo es diferente.
Tú eres una tumba.
Bueno, si yo te contara la cantidad de cosas que me cuentan aquí los clientes,
te juro que a veces no sé si soy puta psicóloga, terapeuta... Pues que a
mí Google estafa piramidal.
Es algo parecido.
No suena muy bien eso.
Ya.
Pero precisamente se trata de que todo parezca que está bien.
Y va a ir bien, además.
¿Más os vale?
Si no, dile a tu socio que deje hacer el capullo y te la arda.
No, qué va, qué va. No podría dejarlo. ¿Sale un arda o qué pasa? No, no, no. Es
que él es todo lo que a mí me falta.
Él es garra, es intuición.
Y mira, yo tengo mis efectos, pero soy buena persona, ¿sabes?
O lo intento, por lo menos. A él le da igual.
Él no tiene moral.
Disfruta con el riesgo y machacando.
¿Te vas a salpicar?
Son las reglas del juego.
Hay que protegerse de quien tiene demasiada ambición.
El éxito tiene un sabor amargo.
Digo que hacer las cosas mal puede hacerte comer mierda.
Pero claro, el éxito está de puta madre.
No todo en la vida es eso.
Ni de coña.
¿Lo dices porque lo tienes?
No.
Todavía no tengo todo lo que queremos.
¿Y qué más puedes desear?
¿De verdad tienes una pistola a mano?
¿Por qué lo preguntas tanto?
Porque no puedo dormir bien. En realidad, nada.
Desde hace meses.
Y a veces pienso que tiene que ser la hostia pegarse un tiro y morir un rato.
Toma espada siempre, gilipollas.
A mí no me gusta que se bromee con el suicidio.
No estoy bromeando.
Te estoy diciendo que a veces pienso en hacerlo de verdad.
¿No te pasa?
Para ya, ¿eh?
Vale.
Pues pégamelo tú.
Así no sería un suicidio. Como si haya sido gilipollas puede que lo haga.
dos.
Siempre hay que rematar la faena. Lo podría hacer porque el cargador es una
bala. Y deja de hablar así, lo digo en serio ya, ¿eh? Vale.
Perdona, es que... Hoy ha sido un día de mierda.
Ha sido un día jodido de verdad. Gracias.
¿Y tú?
Con lo joven que eres, ¿no querrías salir de esto?
¿Salir a dónde?
¿Fuera?
Con el frío que hace ahí, aquí dentro de la calefacción, listo.
Va, tú lo que necesitas es que alguien bueno te ayude y yo podría ser esa
persona, Isla.
Y es tan pesado con eso.
Vamos a hacer un juego.
Deja primero que te ayude y a ti.
¿Qué haces?
Me has ido a hablar de la asfixia erótica.
No.
Eres suficiente.
A mí también.
¿Les está gustando?
Muy rápido.
No, no, no, no, que no me estabas haciendo daño, ¿eh? En serio. Lo siento.
Dios mío, perdona.
Perdona, joder.
Joder.
Dios.
Dios, ha pasado la hora.
Completo. O sea, nos hemos pasado 20 minutos de la hora.
¿Pero qué es? ¿Por el dinero?
Vamos, que te pago la noche entera, que por eso no hay ningún problema, de
verdad. Que no es una cuestión de dinero, es una cuestión de tiempo, tío,
me ha pasado.
¿Pero que no estás a gusto o qué?
No, no, claro que estoy a gusto si ya me han pasado 20 minutos de la hora.
De verdad, en serio, que no, me tengo que ir. Te tienes que ir tú también,
venga. Vístete.
Pues ya te lo he dicho.
¿Ela? Yo soy Hugo.
Dime tu nombre.
Me llamo Ela de Manuela.
En serio, Hugo.
Ya, ya, pero es que se me ha pasado el tiempo, en serio, Hugo.
Venga, Hugo, ya.
Venga.
Ya está, Hugo, que se me ha pasado el tiempo.
Venga, por favor.
¿Pero qué pasa?
No pasa nada, amor. Es que tienes que irte. Está súper a gusto. Me lo he
genial. Vente otro día y seguimos la conversación. Seguimos todo esto que
empezado. Pero me tengo que ir, en serio. Venga.
¿Y si quedamos un día fuera de aquí y tomamos un café o algo así?
No, no. Mejor no.
Oye. Ela, de verdad, estaría encantadísimo de poder ayudarte.
Esto no te lo digo por compromiso.
Y de verte también, cualquier día.
O sea, le hacemos una cosa.
Me das tu número y me lo quieres.
¿Sí?
Me lo he pensado muy bien.
Ela, de verdad, ha sido increíble.
Increíble, de verdad. Nunca había sentido...
Eres un tío estupendo.
Venga. ¿Me vas a llamar?
Sí, me lo voy a pensar.
Hola. Sí, te llamo, te llamo.
Te lo prometo.
Venga, cuida con ese socio.
Ese está bajo control.
Hasta pronto.
Hasta pronto.
Diana.
Yo no soy Diana.
Chao.
¡Taxi!
¿Puedo apagar esa mierda?
¿Qué? ¿Cómo?
Que apague esa mierda.
Tranquilo, ¿eh?
Tranquilo, relájese.
Un poquito de respeto, ¿eh?
El tiempo de los esclavos ya se acabó, ¿eh?
Vale, pues se lo voy a decir de otra manera.
Bautista.
¿Me importa pagar esa puta mierda o tengo que cagarme en su puta madre,
de los cojones?
Dígame.
Quiero volver a ver a Ella.
Ahora. No, no puede ser.
Lleva mañana.
Ella tiene la noche espada con un cliente muy especial y no podrá
Buenas noches.
El wifi es como el agua.
El agua del siglo XXI es el wifi.
Y tiene que ser accesible y gratuito para todo el mundo en todo momento.
Este es mi sueño.
Este es el sueño de la wifi.
Pero este sueño...
solamente es posible si conseguimos que sea sostenible y biodegradable. Y
gracias a que somos conscientes y estamos compartiendo los retos comunes
está poniendo el siglo XXI sobre la mesa, nos estamos instalando en todas
grandes capitales del globo, como es el caso de Londres, desde donde estamos
transmitiendo esta entrevista.
En plena crisis están ustedes posicionados como la startup más
panorama empresarial español.
Incluso le acaban de conceder el Premio Nacional de Marketing.
Con ese background, ¿cómo lo vive usted? ¿En qué futuro piensa Jano Moreno? Lo
sentimos. El número que has marcado no está disponible.
Somos una empresa que el curso pasado facturó 114 millones de euros con un
crecimiento del 70 % respecto al año anterior. Y es por este motivo
por el que hoy tengo el inmenso placer de darles una grandísima noticia.
Dentro de unos días...
LightWiFi saldrá al mercado alternativo bursátil. Por lo que todos, tanto
pequeños, medianos como grandes inversores, van a poder formar parte de
sueño. Pero bueno, acaba de darme usted una auténtica primicia. Es genial.
Oye, Rafael, hágame un favor. Páreme aquí. Sí, claro.
Bueno,
antes le preguntaba por el futuro inmediato y ahora le quiero preguntar
futuro a largo plazo. ¿Cómo se ve en esos términos usted?
¿Sabe? ¿Qué es lo que tengo ahora en mente?
Construir una gran fundación como la MAC.
Una gran fundación que apoya científicos, artistas, intelectuales,
que fomente proyectos de desarrollo.
Que saque del hoyo a gente que realmente necesita otra oportunidad.
Y todo bajo el amparo de la iWiFi, por supuesto.
La Fundación Moreno.
¿Cómo le suena?
Bueno, la verdad es que suena fabuloso.
Soy Hugo. He llamado un montón de veces.
Quiero ver a ella. Puede ser a las cuatro y media.
Es que ya es las cuatro y media.
Ya, pero es que no lo cogíais. ¿Puede ser o no?
No, creo que no.
Siempre os voy a llamar con una hora de antelación, cariño. Por favor.
Bueno, a las cinco y cuarto.
Y solo poder estar una hora contigo, cariño.
Espero y cuarto.
Hola. Hola.
¿Qué tal?
¿Qué tal?
¿Y qué tal estás?
Bien, bien.
Un poco estresado.
Voy a ir a ir de un día loquísimo.
¿Que hoy es de la oficina?
Sí. Oye, ¿quieres tomar algo?
No, no me apetece nada.
Bueno, sí.
¿Sí? Un whisky.
Con dos hielos.
Perfecto. A ver, lo tengo.
¿Estás bien?
¿Seguro no te quieres tomar una de las pastillas?
No, nada de pastillas.
¿Cómo eres hoy, no?
Bueno, ¿vamos a la ducha?
No, no tenemos tiempo. Tú ni yo hoy. Voy, voy, voy.
Voy.
¿Tienes un combo?
Sí, voy.
Ya puedo yo.
Tomate.
No te lo aguantes.
No.
No. No.
No me condeno.
Un momento.
Un momento.
Esto no ha estado bien.
Perdóname, Ela. Por favor, perdóname.
No te preocupes.
No te preocupes.
Ela. Ella, lo siento de verdad. Lo siento muchísimo. No sé qué coño me ha
pasado. Te juro que ese de ahí no era yo. Te lo juro.
Tenías que desahogarte. No pasa nada.
Está todo bien.
No pasa nada.
Déjame pasar un momento. Anda, por favor. Déjame pasar un momento.
Déjame pasar.
Lo siento, Ella. Lo siento.
¿Te importa que recojamos y cada uno se vaya a lo suyo?
Esto es culpa tuya también, ¿eh?
Pero no, no, no. No es culpa tuya. No es culpa tuya.
Yo te perdono. Por favor, quítame esta presión que me llevo.
¿Pero qué coño haces en el suelo?
Anda, levántate, anda, levántate, que pareces gilipollas.
Es que no ha sido culpa mía eso, ¿eh?
Patético. Que me dejas, joder.
La culpa ha sido suya.
Es una puta.
Pero yo te perdono. Por favor, perdóname tú a mí.
Por favor.
Quítame, quítame esta presión de encima. Anda.
J, con hielo.
Marchando.
Oiga, ¿ese de ahí quién?
¿No quiere mejor una tira o un café con este?
No.
¿Qué me está pintando?
¿Qué es?
¿Una caricatura?
Me los quedo todos.
¿Cuánto es?
Tú eres el que está ahí en la tele.
Me gustaría saber qué tal se ve usted a sí mismo.
¿Quién es Jano Moreno? Lo más ajustado sería decir que Jano Moreno se ve a
sí mismo como un emprendedor.
Sí, Jano Moreno es un emprendedor. Pues ni más ni menos, un emprendedor. Suena
muy bien.
No queremos robarle más tiempo. Muchísimas gracias. No, a vosotros
Gracias.
Quería hablar con Ela.
Ela no está disponible.
¿Cuándo podría verla? Nunca.
Ya no está con nosotras.
Mi querido amigo Hatterson, cuando usted lea estos renglones, yo habré
desaparecido. sin que pueda prever las circunstancias en que tal cosa suceda.
Pero el instinto y la inconcebible situación en que me encuentro me
asegurar que el fin se acerca rápidamente y que es inevitable.
El hombre no es realmente uno.
Sino dos.
Y digo dos porque mis conocimientos no han ido más allá.
Es una maldición para la humanidad que estas dos incongruentes mitades se
encuentren ligadas así.
Que estos dos gemelos enemigos tengan que seguir luchando en el fondo de una
sola y angustiosa conciencia.
Pero ¿cómo hacer para separarlos?
¿Cómo hacer para separarlos?
Elena, objetivamente yo no tengo ninguna necesidad de estar aquí.
Ya. Tengo estudios superiores, soy guapa, sé comportarme, soy educada.
Ahora, gano mucha más pasta de la que ganaría siendo becaria en cualquier
de mierda.
Y pasto de curar gratis para nadie, eso lo tengo clarísimo.
Bueno, entonces tenemos que empezar por algo. Y efectivamente, tú eres joven,
eres bella, educada, tienes estudios, tienes opciones.
Gracias.
Lo que pasa es que yo no creo en el cuento oficial.
Llegaré a lo que quiero de otra manera.
¿Sabes? Tú te das cuenta de lo que está pasando ahora. Vale, para antes. Te das
cuenta, evidentemente.
Porque sabes... Ahí, para, da la play.
Tengo tiempo para hacer el máster que estoy terminando, muy caro. Y poder
pagarme mis cosas.
¿Qué es lo que estudias?
A ver, no da igual.
Ya, pero entiendo que entonces tu plan...
¿De futuro no es dedicarte a esto?
No, claro que no.
¿Que lo ves mal?
No.
Pero creo que no puedo dedicarme a esto al 100%. Creo que hay que diversificar.
¿Por qué?
Porque ganas mucha pasta.
Y a algunas se les va la cabeza.
Y es como que están aisladas. Como que estás desconectada. Te acabas
desconectando de alguna manera.
¿Desconectada? ¿Cómo?
Pues que ganas mucho muy rápido y lo gastas así, igual de rápido.
Y muchas veces en gilipolleces.
Perdón, en tonterías. ¿Qué tonterías?
Cosas que no son productivas en absoluto.
Es lo mismo que ocurre con alguien que de la noche a la mañana en televisión
asciende muy rápido y empieza a ganar mucha pasta.
Lo mismo. Es que hay muchas fantasías sobre la vida en la tele. Bueno, también
hay muchas fantasías sobre mi profesión.
Por eso estoy aquí hablando.
¿Saben tus padres que te dedicas a esto?
Uy, pero ahí no vayas.
Porque tienes problemas con tu familia.
Me agradezco.
Entiendo. ¿Pasó algo entre vosotros?
Sofía, dedicarte a esto no te impide tener relaciones normales.
Porque...
De veces es difícil llevar una vida así, sin apoyo, sin familia, sin
amigos.
No te sientes sola.
No es que me sienta, es que sé que estoy sola.
No es una frase hecha, pero todos estamos más solos que la una.
Cuanto antes uno asume esto, mejor te va en la vida.
Pero a todos nos gusta tener a alguien al lado.
Y no sé por qué tú asumes que siendo escurrido no tengo a nadie a mi lado.
¿No tienes?
¿Tienes pareja?
Oh, porque tal vez él es australiano y habla raro. Porque eso no es muy...
¿Quieres salir ahora mismo?
¿Ahora mismo dónde?
Oh, porque yo iba a ir a la casa.
Gracias.
Todo lo que hago es para ti.
Sofía, todos estamos más solos que la una.
Cuanto antes se aprende esto, mejor se quiere a otros.
No,
no, no.
Como una chica muy pequeña,
como poniendo este tipo de ropa. ¿Por qué me dices eso?
Porque tú lo eres.
No estás haciendo esto.
Deberías estar trabajando en algunas tiendas que venden t -shirts.
Porque no creo que tengas mucho, pero esta cosa toma, bueno, fuerza.
No tienes fuerza.
No deberíamos estar atentos a nada.
No deberíamos estar atentos a los demás.
Porque eso nos hace mal, ¿sabes?
No quiero estar con ti más.
Pero tú dices que... Creo que estar con ti es la peor cosa que haya pasado.
¿Qué?
Vete de aquí.
De verdad.
No. No.
No.
Porque solo tengo a ti.
Es por eso que te digo, y no deberías hacer esto, porque no serás un hijo de
hijo.
Todos deberían ser como yo.
Porque soy una jodida.
No. No tengo límites. Ese es el problema de las personas. Las personas tienen
límites, ¿sabes?
Porque las cosas te atachan a otras cosas. Como el amor te ataca a todo.
Por eso no quiero tener amor con una persona que está atada a las cosas.
Y siento que estás atada a las cosas.
Tienes respeto por las cosas.
Tienes respeto por la vida, por la muerte... No soy artistas, ¿vale?
No soy, ¿vale?
No soy como tú. No soy como tú. ¿Y cómo estás?
Mi límite eres tú.
Todo lo que te pueda hacer daño a ti.
No, no, no. Es bullshit.
Es bullshit.
No sé qué quieres que haga.
Es demasiado tu cabeza que no logro entender tu cabeza.
Mi cabeza está de puta madre.
Sí, pero que yo quiero entender esta cabeza.
¿Qué quieres entender?
Lo que tienes que hacer es liberarte.
¿Liderarme de qué?
Liberarte del miedo, me dijiste.
¿Tienes miedo, Sofía?
Estás llena de miedos.
No voy a dejar que me arrastres contigo y yo tampoco te arrastré.
No te veré hasta que no te liberes.
Hasta que no seas libre.
Esa será tu penitencia.
Entonces, ¿por qué me esquivas ahora?
¿Qué más puedo hacer?
Diana.
Nada suficiente para ti.
¿Por qué?
¿Qué he hecho mal, Diana?
Diana.
Diana.
Como que estás desconectada, te acabas desconectando de alguna manera.
Esta es Zeta, una prostituta de los oscuros bajos comerciales de Asca. Ela
nombre ficticio. Nos pide que seamos discretos con su identidad. De lo
correría peligro. Con ella descubrimos que, a la sombra de edificios de
oficinas, entre pasillos y recovecos sucios, en pequeños estudios insalubres,
existe una realidad de sometimiento y esclavitud.
¿Trabajabas de fatiga, María Rapa? Fatal.
Necesitaba la pasta y me sugirió hacer esto. La dueña se dio una parte por
concertar las... Hay muchas helas sometidas. Jóvenes españolas en
precaria, forzadas a ejercer la prostitución por apenas 50 euros la
Muchas veces procedentes de familias caídas en desgracia en esta cruel
No es que me sientas que sé que estoy sola.
Hela es el lado oscuro de la recuperación económica. La imagen de los
naufragaron moralmente tras el derrumbe financiero.
Víctimas. que no supieron sobrevivir.
Aunque cuenta con una estupenda oficina en pleno Business Center, donde también
vive, Jano nos cita en la feria del libro. Nos dice que cuenta con muy poco
tiempo y que quiere estar al tanto de las últimas publicaciones a la vez que
atiende. La iWiFi factura 200 millones al año, pero te puedo asegurar que ese
ratito que saco cada día para leer, eso no tiene precio.
La sorpresa llega cuando nos anuncia que él mismo estará presentando su propio
libro, El milagro del wifi, la guía definitiva para emprendedores como él.
va a encontrar respuestas a muchas de las preguntas que se han hecho.
Como dijo el poeta, el mundo entero se aparta ante un hombre que sabe a dónde
va. Hoy la bolsa se rindió a los pies de Jano Moreno y su visionaria Light Wifi.
Espectaculares resultados para una nueva era y un nuevo estilo de empresario. El
emprendedor del siglo XXI ha llegado.
Escúchame, por favor.
Mira, yo sé que lo hice fatal, ¿vale?
Pero es que no tengo a nadie más con quien hablar y necesito... Mira, mi
ha tomado el control por completo, ¿vale?
Y es que no sé qué hacer, no sé qué hacer.
Tengo que ponerle freno de alguna manera, ¿me entiendes? Y además es que
de la gran puta ha escondido las pastillas y no las encuentro. Le he dado
vuelta a la casa entera y he abierto todos los cajones y nada. No aparecen
ninguna parte.
Por favor, llámame, por favor.
Hela, soy yo otra vez.
Por favor, por favor, necesito que me lo mojas.
Estoy encerrado en el baño.
Tengo miedo, Hela.
Hala, mira por mí.
Y si no acabo yo con él, va a acabar él conmigo. ¿Entiendes lo que te quiero
decir? ¿Quién es?
Hugo.
Me buscabas.
¿Eres Hela?
Fíjese que el 40 % de nuestra plantilla son ingenieros españoles altamente
cualificados. Podría ser maravilloso poder entrevistar a alguno de ellos.
¿Qué les parece Hugo del Moral?
Es mi socio.
¿Hugo del Moral?
Perfecto. ¿Está aquí en Madrid?
No, no, no. Se encuentra estos días aquí acompañándome en Londres, pero en
cuanto vuelva a Madrid no se preocupe que yo les pongo en contacto. Bueno, la
verdad es que reconforta encontrar ejemplos como usted.
Empresarios que nos hacen creer que hay un futuro ilusionante. Nos estamos
convirtiendo en un ejemplo de lo que hoy se entiende por una empresa innovadora
y puntera. Su cuenta de resultados es espectacular, pero no sé si podría
mencionarnos algunas de las empresas que tienen por clientes.
No sé, son muchas. Estamos trabajando con Yamaxa Telecom, con Frankfurt
Technology, pero yo creo que más importante de en dónde estamos es que
el hacia dónde vamos.
El hecho de haber firmado un contrato con la capital hominense nos abre las
puertas de un mercado anglosajón de magnitudes gigantescas. ¿Me explico?
No viene esta.
Quiero que hablemos.
Quítate eso. ¿Por qué?
Es divertido. Mi novia no es una cerda. Y es verdad.
A ti la tuya te pega mucho más.
No seas mala.
¿No?
Solo que no quieres que sea un poquito mala.
Quítate esa careta, por favor.
Escúchame, ¿por qué no dejas de torturarte y follar conmigo como hacen
van de putas?
Eso es lo que quieres.
Bueno, sería todo más sencillo, pero... No.
Que tú siempre quieres más y más y más.
Tengo lo que necesitas, Hugo.
Sin máscaras.
Pórtate como niño bueno.
Vete al jarabe.
¿Pollamos?
Haremos el amor.
No.
Pollamos.
No.
Pero... Pero no, Martín.
¿Sabes? No estoy segura de que eres un enfermo o una hipócrita
o ambas cosas.
Vaya, parece que el reloj vuelve a funcionar perfectamente. Sí, justo a
para la hora de la verdad.
Oye, ¿el cuchillo está ahí en el suelo?
¿Estaba en el suelo?
Sí, estaba clavado muy cerquita de mi ojo, sí.
¿En serio estaba clavado?
Ah, que te haces la loca.
Y supongo que de esto no sabes nada tampoco, ¿no?
Porque entiendo que es mío, ¿o no?
Has traído a mi casa dinero negro.
¿Ah, sí?
Este sobre... 15 .000 pavos de billetes de 500.
¿Qué huevos tienes?
Desayuno con diamantes.
¿Son para mí?
¿Sí? Porque la noche solo te ha costado 5 .000. ¿Qué vas a hacer con el resto?
Pues podríamos hacer algo muy bueno con ello.
follar hasta que te los gastes, podría ser una buena inversión.
Te estoy hablando de una inversión a mucho más largo plazo.
¿Ah, sí?
Mi empresa acaba de salir a bolsa y hemos arrasado.
Dispongo de un capital acojonante para invertir. Vamos a estar en la puta
primera división económica de este país.
Y yo te ofrezco... ¿Qué?
Que estés a mi lado en este sueño.
¿Cómo?
¿Cómo qué cómo?
Si tu empresa no vale nada, en realidad.
¿Por qué no?
Resulta que la primera en la historia en hacer lo mismo que has hecho tú fue una
española. Tócate los huevos.
¿Y qué se supone que estoy haciendo?
Antes de ayer lo tenías bastante claro, Jano.
¿Jano? Estafa piramidal.
¿Pero de dónde coño has sacado eso?
No mujer, ¿no? ¿Qué va?
¿Qué va?
Jano Moreno.
Hugo del Moral.
Hugo del Moral es el dueño de las principales empresas que os facturan y
misma persona.
Qué disparate.
¿Quién es realmente Hugo del Moral?
¿Un mendigo?
¿A quién has liado para usar su nombre?
Es que es increíble, tío.
Es increíble.
Es tan fácil como meterse en Internet y poner el nombre de las empresas y te
salen todos los datos porque soy la única persona que lo ha hecho.
Tronco, es que ni siquiera has acertado en decir la puta misma cifra. No
coincide nunca lo que dices, ¿sabes? ¿Y quién iba a sacar beneficio de levantar
el pastel? Sí, sí, sí.
Antes de ayer la Igui facturaba...
¿Cien millones?
Cien millones.
Ayer doscientos, a mí me dijiste mil, que va a ser lo próximo en unas horas.
¿Cuánto va a ser?
Dímelo tú. A ver.
Cero. Cero.
La IWIFI no es rentable.
¿Y qué significa rentable? A ver.
Todo aquello que dé beneficios.
Uy, es que enterada estás.
¿Tú dirías que un banco es rentable?
No sé si poner el ejemplo de un banco es realmente lo correcto, pero... ¿Pero?
Sí.
¿Sí?
Pues bienvenida al mundo real, Ela.
No estoy haciendo absolutamente nada que no haga un banco.
Vale.
Que sí, que hablas de puta madre, pero te he pillado.
Si me has pillado, o sea, nadie te está negando eso.
Pero lo que me encantaría es que también pillases lo que te estoy intentando
explicar. Y eso no lo estás pillando.
Pero si me lo permites, te lo voy a decir con unas palabras muy sencillas,
¿vale? Además yo creo que, vamos, una chica como tú, inteligente, yo creo que
va a entender a la primera.
Ahora mismo tenemos las arcas hasta arriba de dinero gracias a las ventas de
acciones.
Eso es una realidad, ya. O sea, eso lo puedes ver como una caja de dinero que
está llena y que es nuestra. Eso no nos lo quita nadie. Si eso lo invertimos
bien, y se va a invertir bien, o sea, de eso te doy mi palabra.
Si eso lo invertimos bien, Eso se multiplica exponencialmente.
Y a partir de ahí vuelve convertido en suculentos dividendos para todo aquel
haya metido un pago en todo esto.
Entonces, yo te pregunto, ¿a quién estoy haciendo daño? Porque es que no lo veo.
Bueno, te salga bien, te vas a llevar por delante de alguno que otro.
Ya, pero es que va a salir bien.
Es que es imposible que esto no salga bien.
Y cuando las cosas salen bien...
Y esto te lo digo por experiencia porque llevo años viendo esto, ¿vale? Cuando
las cosas salen bien, ni Dios pregunta ni cómo ni por qué.
Y por eso ahora es un momento de puta madre para hacer la inversión más
importante de mi vida.
¿El qué?
¿Tú qué crees?
No.
No estás hablando en serio.
Que yo sea tía de verdad.
Eso parece.
Por 10 .000.
Por 10 .000.
Esa es puta calderilla, coño.
Vas a tener acceso a mucho más. Mucho como cuánto.
Muchísimo, Ela.
¿Cuánto cuesta sacarte de aquí?
Te pongo un piso con todo nuevo y voy a verte todos los días.
Sí, pero ni un cliente más. Eso por supuesto, ¿eh?
Estás jugando.
Dime una cifra y la estudio.
No. Dímela tú.
¿Qué puedes ofrecerme?
Un 5 % de acciones de Lightweb.
No.
Una mierda de acciones, no. A mí háblame de cosas sólidas.
Cosas sólidas.
O sea, billetes, ¿no?
Vale.
Cinco sobres como ese.
No está mal para empezar.
Claro, para empezar. Para empezar ahí trata, entonces.
No.
Es demasiado pronto. ¿Qué más?
Un ático.
¿Un ático dónde? ¿En Vallecas, en un barrio de mierda? Porque no es lo mismo.
¿De qué estamos hablando? Estamos hablando de la castellana, si quieres.
¿La castellana? Sí.
¿A qué altura?
Pues a la que tú quieras.
A toda la castellana está a tu servicio. Elige tú el punto, va.
Vale, ¿qué más?
¿Te gustan los coches?
Un Jaguar.
¿Cómo que un Jaguar? Si eso es de viejo.
Pero es un Porsche.
Ahora eres gratis, Jano.
¿Qué crees, que estoy de broma?
¿Sí?
Vamos ahora mismo a un cajero y te doy lo de los sobres.
Y ya el resto, bueno, pues lo cerramos durante la semana.
¿Y qué más?
Te gusta el arte.
Te pongo una galería y la llevas tú.
Vale.
Vale.
¿Trato? Trato.
Pues yo los tratos los cierro con un acto de amistad. No sé cómo lo ves tú.
Me parece perfecto.
Sí.
Ay, de nada.
Qué fácil es entenderse cuando se abre el mismo yema, ¿eh?
Además es que hay una puta conexión entre tú y yo.
En tu cabeza está ahora mismo la única conexión que vamos a tener tú y yo.
¿Esto que es un juego nuevo?
No.
No estoy jugando.
El dinero me lo voy a llevar.
Eso ya lo sabes.
Pero antes me vas a comer el coño.
¿Eh? Lo que has oído.
Va, cálmate, Lava. Que tú no eres así, ¿no?
Pero yo sí me hago una idea bastante aproximada de cómo eres tú y no me
Entonces ahora te decía que es cuando me comes el coño.
Venga, vamos.
A ver.
A ver,
un poco mejor puedes hacerlo.
Esta puta lengua solo se le da bien mentira.
Putita, lámela.
Me pone cachonda esta, a ver.
Así.
Así, muy bien, muy bien, putita. Pero malo estaba ayer.
Un poquito más.
Muy bien, putita. Para ya, zorra.
Para,
zorra.
¿Qué hay más?
Ahora viene lo mejor.
¿En serio?
Claro. ¿Qué más?
Hay que enseñarte modales.
Son de la hostia.
Sí.
Así que ahora, ve a coger tu móvil y te vas a grabar tu propia
confesión.
Aquí ya me he perdido.
Yo no he perdido. No sé de qué va este juego yo.
Porque no estoy jugando.
Que no estoy jugando.
¿Ah, no?
No.
Porque como cliente me pareces un cretino.
Pero como señuelo sí puedes tener tu utilidad.
Así que ahora vas a grabarte.
Vas a grabar confesando todo lo que has montado en tu empresa.
¿Eh?
No lo pillo.
¿Pero qué vas, en serio?
Que no debes hablar otra cosa.
¿Eh?
Gilipollas.
Bueno, nenita, pues esta comedia, la verdad es que ya no tiene ninguna
¿eh? ¿Ah, quieres fumar?
¿Comedia? Sí.
A ver, que un rato no haces gracia, ¿eh?
Vamos, que ya se te están subiendo los humos, vamos.
¿Y qué pasa? ¿Que me pones eso en la cara y qué se supone que tengo que
¿Ponerme a confesar qué?
Es una manera un poquito infantil de vengarte de mí.
Perdona que te diga.
No, este vengar no me importa, es un carajo.
Eres una puta cría.
Más puta que cría, eso es verdad.
Eso parece.
Pero yo también tengo memoria, ¿sabes?
Y a lo mejor hace un momento hablé demasiado, no sé.
Igual viste las noticias y otras de algunos cabos.
Pero tú también hablaste de más.
El otro día me dijiste que el cargador de esa pistola es de una sola bala.
Lo recuerdo perfectamente.
Hanna, se está haciendo tarde y yo tengo muy mala hostia.
Pase calme, por favor.
Bruno no hace nada contra el teléfono, es un musculento.
¿Verdad que sí, Bruno?
Loca, pero muy loca.
Voy a arruinarte la vida.
¿Cómo, cómo, cómo?
¿Cómo?
Eso será si sales viva de aquí, ¿no?
Tengo que recordarte cómo has llegado hasta este punto porque creo que no lo
sabes.
Vamos a hacer memoria.
¿Qué te pasó ayer por la noche?
Dile, dile, dile que no se entera de nada.
Jano se pone en modo sentimental.
No, no, mejor, mejor. Te pones de modo ONG.
Soy Jano.
Vengo a salvar a todas las putas de Capitana ya. Me cago en Dios.
Igual, estabas borrachísimo. Más solo que la una, como siempre.
Detestas a todo el mundo. Así que aunque se hayas de marcha con algo parecido a
lo que tú consideras un amigo, no creo que le dijeras ni a dónde ha sido ni con
quién. Además, me dejaría de menos hasta el lunes en la oficina.
Es decir, tres días más tarde.
Me he jugado con una máscara ridícula, realmente ridícula, intentando que nadie
te reconociera. El taxista no te dejó al frente de mi casa porque tú le pediste
que te dejara por la parte de atrás.
Subiste tratando de llamar la atención lo menos posible.
Y tronco para lo borracho que estabas, lo hiciste de puta madre.
Bien, bien.
Tengo que decirte, querido Jano, gracias, has colaborado de
maravilla en el puto escenario perfecto para un Kiren.
Desaparecido, sin rastro, mitad de quién sabe dónde y a tres días de que alguien
me eche de menos al inútil del jefe.
Vámonos.
Vale, vale, es verdad. Hay un taller que se me ha olvidado. Es verdad, es
verdad, es verdad. Porque sé lo que estás pensando.
Lo único que podrían revelar algo son las llamadas a mi móvil.
Pero es que ni siquiera está mi nombre.
Porque el dueño oficial es un emigrante que no vive en la ciudad.
Y el que va a ser difícil que localicen porque volvió a su país Pakistán hace un
año.
¿Lo vas pillando ya?
Como yo hable, todos van a saber lo puta que eres.
Tocada. Hundida no.
Pero tocada sí.
¿Sabes qué pasa?
Que de los dos, a lo único que le importa lo que se esconde tras la
ti.
Porque yo no tengo nada que perder.
Ahora le doy al rec y tú lo haces también como sabes.
Mi nombre es Jano Moreno o así es como me conoce todo el mundo.
Pero debo decir que soy un estafador.
¡Hostia puta!
¿Sofía? Ok, voy a ir directo al grano.
Esto es la bomba.
Dime qué quieres por el vídeo completo.
En abril llegó a valer 1 .900 millones de euros. Cuando la acción estaba a 26
euros. Yo creo que los inversores tenemos que reflexionar y pensar cómo es
posible. España tiene ese problema que este señor ha deteriorado la imagen de
España gravemente. Ninguna compañía de las operadoras se dio cuenta de la...
Así se despedía. De esta manera se suicidaba, moría,
dilapidaba su imagen pública, el que hasta hace muy poco había sido un ídolo
para la juventud.
La imagen viva del resurgimiento de este país. Jano Moreno, el iluminado del
wifi, nos ha pillado a toda la profesión por sorpresa.
Y déjenme decirles que para mí, al menos, lo más sorprendente es quién ha
desvelado toda esta información.
Porque si para el mundo empresarial Jano Moreno representaba esa luz al final
del túnel, al menos el mundo periodístico ha salido ganando con esta
incorporación. Tiene 23 años, habla varios idiomas.
hasta hace muy poco estudiante y ahora a punto de ser un referente en el
periodismo de investigación y tiene nombre de diosa de la sabiduría. No creo
sea casualidad.
Sofía Caparrós, buenas noches, gracias por estar aquí.
Gracias, igualmente, un placer de verdad estar aquí. Lo primero que nos viene a
la cabeza es cómo desenmascaras esta historia, cómo consigues que este sujeto
se delate.
A ver, yo nunca he contado de esto, menos en público, pero... Bueno,
pues qué mejor oportunidad ahora, aquí, ante las cámaras.
Mejor escenario imposible, ¿no crees?
Pues adelante, adelante, Sofía. La verdad que sí.
Yo soy puta y él era un cliente habitual.
Un cliente súper obsesivo, nunca he tenido un cliente así en mi vida.
Tanto que se acabó yendo de la lengua y entiendo que se sentía muy perturbado y
se sentía culpable por lo que estaba haciendo.
Así que yo lo que he hecho ha sido ayudarle, en definitiva.
Un día le ayudé para que acabara confesando a modo de terapia y, bueno,
el resultado.
Un tipo muy torturado, Jano.
Perdón, Sofía, quiero entender que has dicho que eras... Soy. O que eres
prostituta. Bueno, prostituta, así, puta, ramera.
Escort, si lo prefieres, igual eso te va mejor. No, no, ha quedado... Escort,
¿cómo? Bueno, el ojo. Ha quedado claro, ha quedado claro.
Mira, me negro.
Diana, te quedaste muerto.
Bueno, no es muy habitual que se haga este tipo de...
declaraciones así en directo. No es lo que habíamos quedado. No era esto lo
previsto. Bueno. Por eso.
Yo por mí no tengo ningún problema en continuar la entrevista.
Tú eres un profesional.
Por supuesto. Vamos a continuar, Sofía.
Bueno, ¿cómo va a vivir esta nueva Sofía Caparrós después de lo que ha pasado?
De lo que acaba de decir.
De esto.
Diana. ¿Cómo me veo?
Sí.
Bueno, yo diría que...
Como una emprendedora.
Una emprendedora.
Definitivamente. Sofía Caparrós es una emprendedora.
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