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SALÓ O LOS 120 DÍAS DE SODOMA
1944-1945 ITALIA SEPTENTRIONAL
DURANTE LA OCUPACIÓN NAZI-FASCISTA
ANTESALA DEL INFIERNO
Su Excelencia.
Sr. presidente.
Monseñor.
Todo es bueno si es en exceso.
Vamos, muchachos.
¿Adónde vas?
Claudio, la bufanda.
Claudio, hijo.
Vete.
- Adiós, Ezio. - Adiós, Luigi.
Disculpen, nos ordenaron actuar así.
Queridos amigos, casándonos con nuestras respectivas hijas...
...uniremos nuestros destinos para siempre.
Ud., Sr. presidente, tomará por esposa a Tatiana, la hija de Su Excelencia.
Yo me casaré con Susy, su hija, Sr. presidente.
Mis dos hijas, Liana y Giuliana, se casarán respectivamente...
...con Su Excelencia y con mi hermano el monseñor.
La preparación de nuestro plan se ha realizado con éxito.
Está todo listo. Podemos irnos.
A la sombra de las muchachas en flor
Ellos no van a creer en la desgracia
Ellas escuchan la radio y beben té En el grado ínfimo de la libertad
No saben que la burguesía
Nunca vaciló en matar a sus hijos.
Chicos, en hileras, rápido.
En hileras, rápido.
- ¿Cuál es su nombre? - Claudio. Cicchetti, Claudio.
- ¿Cómo te llamas? - Franco.
Sabía que Ud. lo había observado.
Usamos una chica para atraparlo. Pensó que tenía una cita...
...pero terminó adentro de una bolsa.
¿Cómo te llamas?
Sergio.
- ¿No deberíamos observarlos mejor? - Desvístanse.
Vístanse.
Apártense, dejen pasar.
Éste es Gobbi, Lamberto.
Éste es Porro, Carlo.
Y éste es Chessari, Umberto. Mírenlo, señores.
No es por presumir, pero me tomó 13 noches atraparlo.
Y por Dios que lo hice.
Scardochhia, Angelo. Cicala, Walter. Bertelli, Romeo.
Éste de aquí es Tonna Ferruccio, es de Castelfranco.
- De una familia de subversivos. - Bien. Bien.
Y ése de allí es Orlando Tonino.
¿Va a decirme a mí cómo se llama?
Dos años. Dos años hace que lo espero.
Excelencia, se lo ruego. Ayúdeme, por favor.
Su padre era juez igual que yo.
- Un sureño, ¿verdad? - Sí, señor.
No sé si seré yo quien te desflore.
Después decidiremos a quién tocará tan agradable tarea.
Entonces, Tonino.
Eva, ven.
Rápido y trata de portarte bien.
Aquí está, caballeros.
Vamos, nadie quiere hacerte daño.
Muéstrales a los señores lo que escondes debajo. Déjalos ver.
Muy bien.
Miren. Miren qué maravilla.
Un trasero delicioso. Firme como no se ha visto.
Dos pequeños pechos que revivirían a un moribundo.
Está bien, haga pasar a otra.
Sra. Castelli, le toca a Ud.
Los señores la están esperando.
Albertina.
Dios mío. ¡Señora!
Por favor, déjeme ir.
Se llama Albertina. La hija de un profesor de Bolonia.
Para sacarla del internado tuvimos que "convencer" a dos monjas.
Apuesto que nos prefieres a nosotros ante que a las monjas, ¿verdad?
Todavía no lo sé.
Está bien. Desvístela.
Un momento.
Nadie se había dado cuenta. Una chica tan linda.
Llévesela.
Si me avergüenzas, que Dios te ayude. Mira que te conozco bien.
Llora por su tonta madre...
...quien por tratar de salvarla se tiró al río y se ahogó...
...justo delante de los ojos de este angelito.
Eran nueve chicos, ahora son ocho.
Hablando de ochos, ¿saben la diferencia entre ocho...
- ...la mitad y la familia? - Claro que no. Díganos, por favor.
La mitad son dos cuartos y ocho son dos cuatros.
- ¿Y la familia? - Bien, gracias.
Está todo listo de acuerdo a sus deseos.
Débiles criaturas encadenadas, destinadas a nuestro placer.
Espero que no quieran encontrar aquí...
...la ridícula libertad concedida por el mundo exterior.
Están fuera del alcance de toda legalidad.
Nadie en la tierra sabe que están aquí.
Por lo que al mundo concierne...
...ustedes ya están muertos.
Aquí están las leyes que gobernarán sus vidas.
Puntualmente a las 6:00...
...toda la compañía se reunirá en la sala llamada de orgías...
...donde las narradoras a su turno...
...se sentarán a contarles una historia...
...sobre un tema en particular.
Los amigos pueden interrumpir en todo momento y las veces que quieran.
El objetivo de las historias es motivar la imaginación...
...y toda lascivia será permitida.
Después de la cena, los hombres pasarán a celebrar...
...aquello que denominamos orgías.
El salón y las demás salas serán adecuadamente aclimatadas.
Todos los presentes, vestidos según las circunstancias...
...yacerán sobre el piso...
...y siguiendo el ejemplo de los animales, cambiarán de posición...
...mezclándose, entrelazándose y copulando incestuosamente...
...cometiendo adulterio y sodomía.
Ése será el procedimiento de cada día.
- Cualquier hombre encontrado-- - Nada de sirvientes, échenlos.
Cualquier hombre encontrado en flagrante delito con una mujer...
...será castigado con la pérdida de un miembro.
El menor acto religioso cometido por cualquier sujeto...
...será castigado con la muerte.
Vamos, todos adentro. Llévenlos adentro.
CÍRCULO DE LAS MANÍAS
Nací prácticamente en un colegio donde mi madre era criada.
Un día mi hermana me preguntó si conocía al profesor Gentile. Le dije que no.
"Bueno, mira hacia afuera.
Te busca...
...para mostrarte lo que me mostró a mí.
Te recomiendo que no escapes, querida.
Deja que haga lo que quiera. Te pagará bien."
Sin pensarlo, volé hacia el profesor Gentile.
No podía creerlo.
Me detiene y me dice: "¿Adónde vas?"
"A guardar las sillas."
"Eso lo hará tu hermana.
Ven que te mostraré una cosa que nunca has visto."
Lo sigo y entramos. Él cerró la puerta.
"Bien, mi pequeña."
Saca un pene monstruoso de sus pantalones.
"Dime", continuó, masturbándose.
"¿Has visto algo parecido?"
Se lo mostré a tu hermana y a todas las niñas de tu edad.
Dame una mano.
Ayúdalo a expulsar el semen del que todos fuimos creados.
Lo haré salpicar sobre tu cara.
Ésta es mi pasión, pequeña. Ninguna otra.
Y tú estás por verlo."
En ese instante...
...me sentí cubierta de una salpicadura blanca...
...que me empapó de la cabeza a los pies.
Un momento, Sra. Vaccari.
No debe omitir ningún detalle.
Sólo así podemos obtener de sus historias...
...la forma de estimulación que nos sirve...
...y que esperamos de ellas.
Señor mío...
...ya sé que me recomendaron no omitir detalle...
...y entrar en las menores minucias...
...toda vez que pueda servir para clarificar la personalidad humana...
...o un determinado género de pasión.
No creo haber descuidado nada.
Bueno, sólo por dar un ejemplo...
...no sé nada acerca del tamaño del pene de su profesor.
No sé nada del tipo de eyaculación.
No sé si ha tocado sus genitales...
...o si fue obligada a agarrarlo.
En suma, querida Sra. Vaccari, un poco más de claridad.
Le pido perdón. Le prometo ser más generosa con los detalles.
- ¿Puedo seguir? - Un momento.
Sólo el tiempo para hacer divertir al bastón de mi vejez.
No mucho después de haber cumplido siete años...
...un día, acompañando a una amiga a la casa del profesor...
...lo encontramos en compañía de un colega suyo.
Los dos hombres nos arrastraron hacia el interior...
...y uno de ellos, mientras me miraba, le decía al otro...
"¿No te dije que era una belleza?"
"Sí, tienes toda la razón.
Es muy linda, una verdadera joya."
Goffredo me dice, tomándome afectuosamente sobre sus rodillas..
...y dándome un beso: "¿Qué edad tienes, pequeña?"
"Siete, Sr. profesor."
"Vaya, 50 años menos que yo"...
...dijo, besándome de nuevo.
Mientras, el otro preparaba un extraño jarabe.
Me lo hicieron beber diciéndome que era sólo para hacerme orinar...
...y añadieron:
"Para ser sinceros, querida, sólo queremos que orines.
Y que suceda frente a mí, solos en mi habitación."
¡De rodillas!
¡Excelencia!
Aplique un castigo ejemplar a este sinvergüenza.
- Estamos a su entera disposición. - No sólo es un incapaz...
...sino que tuvo la imprudencia de rehusarse.
Tome a otro.
Tome uno de los nuestros si ninguno le satisface.
No, gracias.
Los esfuerzos para satisfacerme ahora serían inmensos...
...mucho mayores de los endiabladamente pequeños requeridos hace un momento.
Ya sabe a qué nos conduce un deseo frustrado.
Lo único que pido es un castigo ejemplar...
...para ese hijo de puta.
Monseñor.
Me siento lista para satisfacerlo.
Al menos no tendrá que enseñarme nada.
No. Déjeme en paz.
Debería saber que hay mil veces...
...en las que no se desea el ano de una mujer.
Esperaré.
Que continúe la Sra. Vaccari.
La cosa fue organizada de modo...
...que el profesor consiguió tragarse hasta la última gota de mi orina...
...al mismo tiempo en que su pene, confundido en su victoria...
...lloraba lágrimas de sangre sobre mí.
En este punto, el profesor pareció percibir...
...que no sentía más por su ídolo, una vez el incienso consumido...
...el mismo fervor religioso que lo dominaba hasta ahora.
Y así, sin más, deslizó diez liras en el bolsillo de mi delantal...
...y me echó de su habitación.
Dios, ese muchacho no sabe masturbar. Hay que tomar urgentes medidas.
Se diría que nunca vio un miembro viril. ¡Un escándalo!
Bueno, señores, sin duda que la Sra. Vaccari en dos semanas...
...las convertirá en putas de primera clase.
Nada es más contagioso que la maldad.
Creo que se equivoca. Hay gente que sólo se porta mal...
...cuando la pasión las incita al mal.
Hay gente que siempre está infeliz y pasa su vida...
...arrepintiéndose cada mañana de sus actos del día anterior.
- Finalmente llegó el día. - Cuando fui un cerdo.
Probaba mis dientes en las cortezas de los árboles.
Contemplaba mi hocico con delicia.
Umberto, Franco, miren.
¿Qué dicen?
Miren, chicos.
Rinaldo, mira, por favor. Mira bien.
Hermoso.
Claudio, Bruno, ustedes también. Miren qué maravilla.
Efizio, a mí.
Házmelo a mí, Efizio.
# Sobre el puente de Perati #
# Bandera negra #
# Es el luto de la Julia #
# Que hace la guerra #
# Es el luto de la Julia #
# Que hace la guerra #
# Sobre el puente de Perati #
# Bandera negra #
# La mejor juventud #
# Allí se entierra #
# La mejor juventud #
# Allí se entierra #
Giuliana, Eva, Graziella, Doris, Renata y todas las demás.
Vamos.
¡Ahí, échate!
Los señores están disconformes con ustedes.
Lo primero que deben aprender es cómo agarrarlo.
Tú, ven aquí.
¡Ahora!
¡Prosigue!
Arriba, abajo.
¡Agárralo mejor!
Con la otra mano tócalo debajo.
¡Puta, mira cómo se hace!
Así que ahora las chicas en lugar de nueve son ocho.
A propósito de ochos, recuerdo un chiste.
Se trata de un noble que tenía un amigo que se llamaba Porocho.
Una noche que volvían juntos se perdieron.
Entonces, nuestro noble comienza a buscarlo, a tientas, por todas partes.
Finalmente, cree ver algo que se mueve.
Contento, creyendo haber encontrado a su amigo...
...grita: "¿Sois Porocho?".
Y una voz responde: "48".
Música.
Y ahora, Sra. Vaccari, otra historia.
Algo estimulante para infundir vigor para más batallas.
Muy bien, señores, tenía nueve años...
...cuando mi hermana me lleva a Milán a lo de la Sra. Calzecchi...
...quien me examina y me pregunta si quiero trabajar para ella.
"Sí, señora", le contesto. "Cualquier trabajo si es bien pago."
Media hora después de haber comenzado...
...se presentó un hombre corpulento que me miraba de pies a cabeza.
Se llamaba Vaccari.
Una vez en la habitación, le mostré mi conejito...
...que consideraba era precioso.
Lo vi horrorizado cubrirse sus ojos.
"Por el amor de Dios, querida, ni se discute.
No quiero hacer nada con tu vagina.
Cúbrela, por favor."
Me la cubrió haciéndome echar boca abajo...
...y dijo: "Estas pobres putitas no tienen más que vaginas para mostrar".
Ahora, para poder gozar, deberé alejar esa imagen espantosa."
Me envolvió en una sábana de pies a cabeza, como una momia...
...dejando descubierto sólo mi trasero.
Primero lo manipuló dulcemente...
...lo abría, lo cerraba...
...lo lamió con avidez y volvió a lamerlo.
Luego tomó un taburete...
...y con cuidado puso su miembro entre mis nalgas.
Sus movimientos se hicieron más rápidos...
...hasta volverse convulsivos.
"Esto es un trasero adorable, un dulce pequeño ano.
Y cómo estoy por bañarlo."
Dijo eso tres o cuatro veces.
Nunca lo volví a ver.
Este Sr. Vaccari, su primer cliente...
...tenía una idea de las mujeres que muchos de nosotros no compartimos.
A menudo, es cierto, el homenaje rendido a este templo...
...es más ardiente que el incienso encendido en el otro.
Y éste es un debate que propongo a toda la compañía.
Cómo se puede determinar...
...el verdadero sexo de un muchacho o de una chica...
...en otras palabras, sus partes más deliciosas.
Yo creo que mediante la masturbación de las distintas zonas del cuerpo.
Tomemos a los jóvenes sobre los que tengamos dudas...
...y vayamos de inmediato a la última sala para verificarlo.
Observen, como lo hacemos, tanto con pasión como con apatía.
Guido y Vaccari masturbando ambos cuerpos que nos pertenecen...
...me inspiran una serie de interesantes reflexiones.
Tenga la amabilidad de contárnoslas, querido duque.
Los fascistas somos los únicos y verdaderos anarquistas...
...por supuesto, una vez que tomamos posesión del estado.
De hecho, la verdadera anarquía es la del poder.
Sin embargo, vean.
La gesticulación obscena es como un lenguaje de sordomudos...
...con un código que ninguno de nosotros...
...a pesar del libre albedrío, puede transgredir.
No hay nada que hacer. Nuestra elección es categórica.
Debemos subordinar nuestro goce a un gesto único.
¡Viva, eyaculó! Es un hombre.
Bien, muy bien.
Nuestro pequeño Sergio se portó bien.
- Y aquí hay una mujer. - Se formó la primera pareja.
Valor, Sergio, has demostrado ser un hombre.
Éste es tu premio.
¡Muévanse!
Ya que estos señores...
...quieren concederles este privilegio...
...celebramos solemnemente su matrimonio.
Qué muslos hermosos.
Qué puta.
Fuera, imbéciles.
Retomamos la ceremonia interrumpida.
Sergio, ¿quieres tomar por esposa a Renata, aquí presente?
Sí, quiero.
¿Quieres, Renata, tomar por esposo a Sergio, aquí presente?
Sí, quiero.
Siendo así, los declaro marido y mujer.
¡Afuera todos! ¡Desaparezcan!
Dejen en paz a sus gurúes parampara.
Afuera todos.
Tú también, afuera.
Ah, ¡lo Exaltado, lo Sublime!
"Quién quiera que lo sirva también está unido.
Por si mismo no se une al ser.
Solo quién se lidera a sí mismo
Lleva a cargo el yugo de la elevación." Gottfried Benn.
Ahora adelante, valor.
¿Están recién casados o no?
Siéntanse libres de dar rienda suelta a sus sentimientos.
¡Al piso!
¿Y entonces?
Apresúrate, imbécil.
Esa flor está reservada a nosotros.
El principio de toda grandeza sobre la tierra...
...ha sido totalmente y largamente bañado de sangre.
Y ahora, mis amigos, si mi memoria no me traiciona...
...sí, es así: "Sin derramamiento de sangre...
...no hay perdón.
Sin derramamiento de sangre." Baudelaire.
Disculpe, pero debo decirle que el texto que ha citado no es de Baudelaire...
...sino de Nietzsche, extraído de "La genealogía de la moral".
No se trata de Baudelaire ni de Nietzsche.
Ni siquiera de San Pablo.
Epístola a los Romanos. ¡Es de Dada!
# Canta esa tonada Que me gusta tanto #
# Que dice: da-da #
Deliciosa criatura, ¿quieres mi sucia ropa interior?
¿Mis viejos interiores? ¿Sabes que es de una delicadeza sin par?
Ves qué tan sensible soy al valor de las cosas.
Escucha, ángel mío.
Tengo el mayor deseo del mundo en contentarte...
...porque sabes que respeto tus gustos y caprichos.
Por barrocos que fueren, encuentro a todos respetables...
...ya porque no somos sus amos...
...ya porque hasta el más singular y raro, cuando lo analizas bien...
...proviene siempre de un principio de delicadeza.
Sí, viejos desgraciados. "¡Espíritu de delicadeza!"
Un día, la madama del burdel...
...me envió a la casa de otro libertino.
Me recibió en una sala en planta baja...
...cubierta con una espléndida alfombra china.
Después de hacerme desvestir...
...me hizo poner en cuatro patas como un animal.
Después, acariciándome la cabeza dos o tres veces, dijo...
"Quiero ver si eres tan rápida como mis perros."
Arrojó dos castañas tostadas sobre el piso...
...diciéndome, como si fuera una perra:
"¡Ve a buscarlas!"
Creí que lo mejor que podía hacer era prestarme al juego.
Así que corrí en cuatro patas tras una castaña...
...intentando llevársela a mi cliente.
¿Tienes hermosos ojos para mirar? Entonces, mira.
¡Mea, mea!
"¡Cloaca! ¡Mugre! ¡Puta!"
"Perra inmunda", gritaba viniendo hacia mí...
...y eyaculando sobre mi espalda.
Así termina la historia. El hombre desapareció.
Me incorporé y encontré 25.000 liras en mi abrigo.
Come, come.
Come tú también.
¡Come, come, come!
Excelencia, ¿se ha convencido?
Es viendo a quienes no gozan con lo que yo gozo...
...y a quienes sufren lo peor...
...que deriva la fascinación de poder decirse:
Soy más feliz que esa canalla a la que llaman "el pueblo".
Cuando los hombres son iguales...
...y no hay diferencias, la felicidad no puede existir.
¿Entonces usted no ayudaría ni a los humildes ni a los infelices?
Ni qué hablar.
En el mundo, no hay voluptuosidad que agrade más a los sentidos...
...que el privilegio social.
Come.
¡Come, come!
Al fin es el momento de contar la manía del ministro Missiroli.
Me presenté en su casa a eso de las 10:00 de la mañana.
Apenas entré, todas las puertas se cerraron detrás de mí.
"¿Qué haces aquí, pequeña perra?"...
...dijo el ministro, irritado.
"¿Quién te dio permiso de molestarme?"
Nadie me había advertido de lo que sucedería.
Pueden imaginarse cómo me asusté con ese recibimiento.
Eva.
"Desvístete, rápido", gritó el ministro.
No puedo más.
"Cuando te ponga las manos encima, sucia puta...
...no salvarás tu pellejo.
Sí, vas a morir."
Llorando me arrojé a sus pies pero nada lo conmovía.
Me arranca las vestiduras rasgándolas.
Y lo que de veras me aterrorizó fue ver arrojarlas al fuego, una a una.
Así me quedé desnuda delante de él.
Él, que jamás me había visto...
...contempló un poco mi trasero...
...pronunció unas blasfemias acariciándome...
...pero sin acercar sus labios.
Luego cayó en un estado de semiinconsciencia...
...se tiró sobre una silla poltrona...
...y eyaculó...
...echando su semen sobre los restos carbonizados de mi vestido.
CÍRCULO DE LA MIERDA
Permítanme hacer una sugerencia.
¿No cree Ud., Sra. Maggi, que sería oportuno...
...antes de empezar con su narración...
...que mostrase su mejor parte?
Por supuesto. Y con mucho gusto.
Les dije que un trasero tan extraordinario merecía ser visto.
Le puedo garantizar que hay pocos mejores.
Gracias, señores. Son muy amables.
Nos declaramos satisfechos. Puede comenzar.
Dado que los caballeros han apreciado...
...lo que yo también considero mi mejor parte...
...buscaré que esté lo más cerca posible del tema de mi relato.
Estoy segura de que mi historia estará lejos de desagradar al presidente.
Deberá permitirme entretenerlos con el cuento de una pasión...
...por la que él se entusiasma...
...y que me valió el honor de conocerlo.
No irá a contar mis infamias delante de estos inocentes.
Suficiente.
Estoy ansioso por escuchar la voz de la Sra. Maggi.
Evitaré contarles los años de mi infancia.
Años que ocupé dándole a mi cuerpo...
...la capacidad de satisfacer los deseos más bajos, los más extravagantes.
Rápidamente me volví experta en este difícil arte...
...y mi fama se extendió por toda Italia.
Muchas celebridades eran mis clientes.
Y a todos les di lo mejor de mí.
Quisiera empezar contando...
...un episodio curioso de mi vida.
La Sra. Evola, la madama para la que trabajaba...
...un día me envió a la casa de un cliente...
...después de haberme llenado de comida a la que le había mezclado un purgante.
Llegué a la casa del cliente, un viejo general de los Carabinieri...
...que quería ser desvestido y cambiado como un bebé.
Habituada a tales manías...
...lo puse en la cama y esperé.
De pronto, empecé a tener terribles retortijones de vientre.
El hombre me obliga a defecar ante sus ojos...
...cosa que hice sin la menor vergüenza.
Luego, balbuceando como un bebé...
...me obligó a tomar parte de mis excrementos con la punta de los dedos...
...dándoselo como si fuese una papilla.
Todo se hizo según lo convenido.
Mi hombre, tragándoselo todo...
...imitó el llanto de un bebé...
...y eyaculó en sus pañales.
Conocí a un hombre capaz de muchos otros refinamientos de esa clase.
Esperamos lo mejor de Ud., lo sabe.
Por supuesto.
Me reservé lo que Ud. quiere.
Lo que les voy a contar sucedió en Verona.
El camarero que vino a buscarme, me dijo...
...que el cliente que me esperaba era un viejo noble...
...conocido en la zona por su depravación.
Mi curiosidad, como pueden imaginar, era enorme.
Mi madre, esa tarde, estaba más intolerante que de costumbre.
Me suplicaba llorando que no fuera, que cambiase de vida y--
¿Y entonces?
No pude resistirme a la tentación.
Y la maté.
Era lo único que se podía hacer.
Lo que la aguardaba allí era más fuerte que cualquier cosa en el mundo...
...merecía, entonces, cualquier sacrificio.
Es una locura pensar que se deba algo a la propia madre.
¿Debemos agradecerle por haber gozado mientras alguien la poseía?
Eso solo debería ser suficiente.
Recuerdo que hace mucho tiempo también tuve una madre...
...que despertaba los mismos sentimientos que Ud. sentía por la suya.
Apenas pude hacerlo, la envié al otro mundo.
Jamás conocí un placer más sutil...
...que el día que cerró sus ojos por última vez.
¿Qué pasa? ¿Por qué llora la niña?
Yo le diré por qué.
Su discurso le recordó a su madre.
Recuerda...
...murió tratando de protegerla.
¡Espléndido!
¿Estás llorando por tu mamá, querida?
Ven que te consuelo.
Ven aquí conmigo.
# Ven, querida mía # # Ven con tu buen papá #
# La bella canción de cuna te cantará #
Demonios, querida, que oportunidad me ofreces.
El cuento de la Sra. Maggi debe ser puesto en práctica, ¿no crees?
Señor, señor.
Le ruego que respete mi dolor.
Estoy afligida por el destino de mi madre.
Ella murió por mí y no la volveré a ver.
Desvístanla de inmediato.
¡Máteme!
Al menos Dios, a quien imploro, se apiadará de mí.
Máteme pero no me deshonre.
Malditos sean mis ojos...
...si esta perra no es la cosa más excitante que jamás he visto.
Máteme para liberarme del tormento...
- ...de ver y escuchar tanto horror. - La han escuchado.
La pequeña invocó a Dios.
Inscríbala de inmediato en el libro de los castigos.
Se merece uno terrible.
Sí, rápido, el más terrible...
...así podré reunirme con mi madre.
No tan rápido.
Sabemos bien qué hacer contigo.
Serás castigada y desvirgada cuando llegue el momento.
Pero no creas poder escapar de mí...
...o sosegar mi deseo con tu desesperación.
Más bien todo lo contrario.
Ven, pequeña. Ya está listo.
¡De rodillas!
Valor.
Adelante. Come.
Toma la cucharita.
¡Come!
¡Cómela!
Come.
Come más.
Es intolerable que esta tonta se comporte así...
...delante de un manjar semejante.
Un amigo de Ferrara exigía...
...que el excremento que le servía proviniera de una vieja mendiga...
...porque era más hediondo y más sabroso.
Le encontré una vieja de 70 años...
...cubierta de tumores y úlceras...
...y la hice defecar delante de él.
Decía que era excelente. Con el tiempo descubrí...
...cómo hacer este manjar todavía más apetitoso.
- ¿Cómo? - Simple.
Basta con provocar una pequeña indigestión.
Es inútil hacer que un sujeto coma cosas que no le gustan...
...aunque con frecuencia...
...la comida en mal estado produce una diarrea excelente.
Es suficiente con hacerlo comer rápido, en distintas horas...
...cuando la digestión está en proceso.
Debemos hacer eso lo más pronto posible.
Querido presidente...
...estoy realmente ansioso de saber...
...cómo ha conocido a la Sra. Maggi.
¡Espere! Quiero que sea ella quien lo cuente.
Después del casamiento de Su Excelencia con Sergio podrá reírse a mis espaldas.
No quisiera privarlo de ese placer.
El tema abordado por la narradora...
...exige, según creo, una rectificación de nuestras leyes.
Si queremos aprovechar el máximo fruto...
...de nuestra estancia entre estas paredes...
...será conveniente revisar nuestras reglas.
Instalar en los cuartos de baño una gran cubeta...
...para recoger las heces de nuestros huéspedes.
Dijimos aquí que nada debe desperdiciarse.
Sigamos el ejemplo y consejo de la Sra. Maggi...
...y demos a nuestro querido presidente...
...la alegría de ver su sueño hecho realidad.
- Buen día, Sra. Castelli. - Buen día, Sr. presidente.
Ellas pronto estarán listas.
- Sólo quería asegurarme. - ¡Vamos! ¡Los orinales!
Rápido.
¡Sabes cuál es la regla!
Sí, señor, pero--
¿Cómo te llamas?
Se lo ruego, con todas esas porquerías que nos hicieron comer estos días.
- ¿Cómo te llamas? - Se llama Doris.
Es una de las más indisciplinadas.
Bien. Ella le hará compañía...
...a los que ya están en esta lista.
- ¿De quién es esto? - Mío. ¿Quiere probarlo?
¿Así obedeces nuestro reglamento?
Pequeño impertinente.
Rino, ten la gentileza de mostrarme su trasero.
Y además tuviste la imprudencia de limpiarte.
Tendrás lo que te mereces.
Estamos listos. Discúlpeme.
Por preparar a este muchacho...
...no tuve tiempo de cuidar como debía a estos sinvergüenzas.
Los señores saben que sus instrucciones son leyes para nosotros...
...y que cada deseo es una orden que estamos felices de obedecer.
Me ocupé de alimentar a las criaturas más aptas...
...del modo que me ha sido enseñado...
...a fin de proveer a esta comida de boda...
...del más exquisito alimento.
Las chicas se abstuvieron de satisfacer sus necesidades en privado...
...como lo impone su ley...
...para darle esto.
Comencemos el rito.
Nuestro ateísmo restablece el divino carácter de la monstruosidad...
...a través de los actos reiterados. Es decir, ritos.
Sabe, no existe plato más embriagador.
Que sus sentidos ganen un nuevo vigor...
...para el combate que les espera.
Come, querida esposa.
Debes cobrar fuerzas.
Debes prepararte para la noche de amor que te espera.
Nada peor que un aliento desprovisto de olor.
Eva, no puedo.
Ofréceselo a la virgen.
Haz esto con los dedos.
Y di: "No puedo comer arroz teniendo los dedos así".
No puedo comer arroz.
Entonces come mierda.
Los hechos que voy a contarles conciernen a Cupido en persona.
Me refiero, como se habrán dado cuenta, a nuestro ilustre presidente.
Después de haberlo satisfecho...
...me maravilló encontrar gustos tan particulares...
...en alguien tan joven.
Gustos que...
...aparecerán claramente en el tema de mi historia.
Bien, amigos...
...liberada de mi madre...
...la vida se me presentó en todas sus delicias.
La mujer para la que trabajaba...
...me presentó al libertino que les mencioné.
Su manía les parecerá un tanto insólita.
La escena tiene lugar en su casa en Rovigo.
Me introdujeron en una habitación oscura...
...donde vi a un hombre acostado sobre la cama...
...y un ataúd en el centro de la habitación.
"Ves frente a ti", me dijo el libertino...
..."a un hombre que yace en su lecho de muerte."
"Alguien que no quiere cerrar sus ojos...
...sin rendirle un último homenaje...
...al objeto de su adoración."
"Yo adoro al trasero.
Y aunque me esté por morir...
...quiero irme besando uno."
"Cuando la vida haya abandonado mi cuerpo...
...tú misma me pondrás en el ataúd...
...me envolverás en la mortaja...
...y cerrarás la cubierta."
Mi última voluntad es ser servido escrupulosamente...
...en este instante supremo...
...con el único objeto de satisfacer mi deseo lascivo."
"Ven, ven", continuó...
...con su voz quebrada y sollozante.
"Apúrate, porque estoy en las puertas de la muerte."
Me acerqué, giré...
...y le mostré mis nalgas.
"¡Qué culo maravilloso!", gritó.
"Podría llevarme a la tumba la visión...
...de un trasero hermoso como éste."
Y lo acarició...
...lo abrió...
...jugó con él y lo besó...
...como lo hubiese hecho el hombre más sano del mundo.
Luego me forzó a liberarme...
...de lo que contenían mis intestinos.
Lo hice sin la menor molestia.
"Ahora debo morir", decía...
...en sus últimos estertores sobre la cama.
"El momento supremo ha llegado."
Y diciéndolo, dio un profundo suspiro.
Se volvió rígido...
...y desempeñó su papel con tanta destreza...
...que creí que estaba muerto de verdad.
Recupere el sentido, lo envolví en la mortaja...
Mea.
- Vamos. - No puedo, no me sale.
Ya está.
Terminé.
Esa nube de disgusto...
...que viene a molestar la mente del libertino...
...cuando la ilusión se desvanece.
El límite del amor es que siempre se necesita de un cómplice.
Su amigo sabía bien que el refinamiento del libertinaje...
...descansa en ser al mismo tiempo verdugo y víctima.
Mi hermana conocía un señor...
...funcionario de oficina, bajo, rechoncho...
...y con una cara desagradable.
Ponía una vasija debajo de ellos...
...se sentaban espalda contra espalda...
...y defecaban a la misma vez.
Luego tomaba la vasija, sumergía los dedos en el excremento...
...removía y se lo tragaba.
Según mi hermana, le bastaba con ver su trasero sucio...
...y eyaculaba.
Pero, Sra. Maggi, ¿su hermana tenía un buen culo?
Lo puede juzgar usted mismo.
Un pintor famoso...
...encargado de hacer una Venus con un magnífico trasero...
...le pidió que fuera su modelo después de haber visto...
...a todas las madamas de Italia sin encontrar ninguno igual.
¿Y qué edad tenía?
Quince.
Ahora me entró la curiosidad.
¿Por qué no organiza un concurso de belleza...
...de los traseros de estos chicos?
Lo haré.
Yo soy especialista.
Excelencia, ¿no le sugiere nada esta situación?
¿Y bien?
Sra. Maggi, ¿está lista?
Un momento.
El acto del sodomita es el más absoluto...
...por lo que contiene de mortal para la especie humana.
Y el más ambiguo, porque acepta las normas sociales para infringirlas.
Hay algo más monstruoso que el acto del sodomita.
- Es el acto del verdugo. - Es cierto...
...pero el acto del sodomita puede repetirse miles de veces.
Podemos encontrar la manera de repetir el acto del verdugo.
Bien, caballeros. Estamos listos.
Apaguen las luces.
Ésta es mi obra maestra.
Espere.
Antes de comenzar quiero hacer una propuesta.
Hable.
Todavía no decidimos el premio a otorgar...
...a el o la poseedora del trasero declarado más bello.
Esto es lo que propongo:
El o la...
...poseedora del trasero declarado más bello...
...será ejecutado inmediatamente.
De acuerdo.
De este modo, sin que sepamos a quién pertenecen...
...estaremos seguros de ser imparciales.
¡Una observación justa!
Saber que el trasero es el de un chico en lugar del de una muchacha...
...podría influir en nuestra decisión.
Debemos ser libres en nuestra elección.
Eso es.
Es una trampa en la que no quiero caer.
Cuando claramente se prefieren los hombres...
...es duro concebir un cambio.
Las diferencias entre un muchacho y una chica son enormes.
No podemos estar buscando lo que es netamente inferior.
¡En cuanto a eso!
Pero a juzgar por las historias escuchadas hasta ahora...
...se podría concluir...
...que a menudo, el de una chica es preferible al de un muchacho.
De todas formas, tratemos de ser objetivos.
Un momento. Señores, fíjense en la belleza de esta ranura...
...la elasticidad de la piel de este trasero.
Creo que no debe haber ninguna duda.
Espere. No por contradecir...
...pero quisiera volver a examinar uno que me pegó especialmente.
- Alúmbreme aquí. - No hay dificultad en complacerlo.
No creo que la pesadez de estas caderas pueda compararse...
...a la gracia del que le señalé antes.
Y que, para mí, es el culo más lindo de la mansión.
Es sólo una opinión personal. Me remito a la mayoría.
Yo también voto por el candidato del duque.
Yo le doy mi voto al candidato del duque.
Querido presidente, como ve la elección es tres votos contra uno.
Me sumo a la mayoría...
...pero quisiera pedir que me concedan a mi candidato...
...en el momento oportuno de liquidarlo.
Así sea.
¡Luces!
Develemos el misterio.
Es el de Franchino.
¡Dispara!
Imbécil, ¿cómo pudiste creer que te mataríamos?
No sabes que quisiéramos matarte miles de veces...
...hasta el límite de la eternidad, si tuviese límite.
Quisiera contarles acerca de un cliente misterioso...
...cuya manía particular era...
...como las que serán objeto de las historias de la Sra. Castelli.
Y por eso pido disculpas.
El hombre en cuestión...
...quería sólo mujeres condenadas a la pena capital.
Cuanto más cerca estaban de la muerte...
...tanto mejor les pagaba.
Exigía que la visita tuviese lugar una vez certificada la sentencia.
Gracias a su elevada posición social...
...lo que le permitía pagar cualquier precio...
...conseguía que no se le escapara ninguna.
Pero casualmente no se les unía.
Quería que le mostraran sus caderas y defecaran delante de él.
Sostenía que no podía haber mejores heces...
...que aquellas de una mujer...
...que acaba de oír su sentencia de muerte.
CÍRCULO DE LA SANGRE
Sr. obispo, estamos listos.
Queremos un matrimonio con todo.
- Primero, el presidente. - ¡Es el que está más en celo!
Es verdad. Lo admito.
Hijos de puta.
¡Esto es un funeral!
Estos parásitos no hacen nada por la fiesta.
¡Griten de alegría! Hagan lo que quieran, pero rían.
¡Vamos, imbéciles!
Hagan notar que son felices.
¡Vamos, rían!
¡Tú!
¿Por qué no gritas de alegría? ¿Por qué no aplaudes, por qué no cantas?
¿Por qué no te partes de risa? ¿No ríes?
¡Ustedes dos! ¿Qué están haciendo?
Excelencia, le ruego que tome nota.
Sí, señoritas.
¡Viendo que les gusta tanto lloriquear...
...las haremos lloriquear por el resto de sus días!
¡De sus pocos días!
¡Sr. Royal, debe pagar la renta!
- Por supuesto, Sr. Juju. - ¿Ud. creyó haber pagado la renta?
- ¿Por qué, Sr. Juju? - Porque no tengo dinero.
- Debe ganarlo. - ¿Cómo hago para ganar dinero?
Trabajando con sus manos.
Pero yo no sé.
Entonces puede actuar.
Es difícil.
Entonces puede escribir...
...cualquier cosa.
¿Qué estás haciendo? ¿Es en serio?
Espera a que cumpla con mi deber y estoy contigo.
No tiene más que pedirlo.
Mi amigo y yo estamos siempre listos.
Escúcheme, se lo ruego.
Habla, habla.
- ¿Qué me harán? - Lo decidiremos mañana.
Decidiremos muchas cosas mañana.
Yo sé algo que ninguno de ustedes sabe.
Alguien de la mansión traiciona sus leyes.
Graziella tiene una foto bajo su almohada.
Dame la foto.
Dámela.
Dame la foto.
Si no me hace nada, le mostraré...
...lo que Eva y Antiniska hacen todas las noches desobedeciendo sus normas.
¡Ah, hija de puta!
Piedad, si me mata no puedo contarle lo que sé.
Habla, puta sucia.
Todas las noches, Ezio se encuentra con la criada negra.
Si quiere puedo llevarlo.
Ahí están.
Oigan, maricones.
Eres repugnante.
Susy, Giuliana, Liana, Tatiana.
Sergio, Lamberto.
Claudio, Carlo, Franco, Tonino.
Antiniska, Renata, Doris, Fatima.
Giuliana.
Todos ellos llevarán una cinta celeste...
...pueden imaginarse lo que les espera.
Los otros, si colaboran, podrían venir con nosotros a Saló.
¿Qué hicimos? ¿Qué nos harán?
Enseguida lo verán. Se darán cuenta de lo grave de sus faltas.
Para empezar mi historia...
...elegí como protagonista a un personaje...
...mencionado en historias anteriores.
Un hombre de alrededor de 40 años, inmensa estatura...
...y dotado de un miembro enorme.
Además es un señor muy rico, muy poderoso...
...muy severo y muy cruel...
...con un corazón de piedra.
Tiene una casa cerca de Milán...
...que usa sólo para sus placeres.
En cada fiesta, quiere por lo menos 15 chicas...
...de entre 15 y 17 años.
Las que son elegidas...
...deben primero mostrarse completamente desnudas.
Él las toca, las palpa, las acaricia, las examina bien...
...y las hace defecar a cada una en su boca.
No lo traga.
Después de terminar esta primera operación, con gran seriedad...
...las marca a cada una en el hombro...
...con un número sobre sus carnes tiernas.
Después de estos preliminares, abre la ventana...
...coloca a la chica en el centro de la habitación, de pie, erguida...
...y de cara a los cristales.
Luego le da una fuerte patada en su trasero...
...de modo que la pobrecita vuela a través de la habitación...
...atraviesa la ventana abierta...
...y desaparece en la bodega.
Evidentemente, nuestro hombre no sólo conocía a Nietzsche...
...sino también a Huysmans.
Un verdugo vestido con la máscara y el emblema del demonio...
...preside con seriedad cada uno de esos horribles aparatos.
Cuando todas las chicas están reunidas...
...nuestro hombre...
...enormemente excitado...
...después de 30 contactos sin jamás haber descargado...
...está todo desnudo y su miembro como pegado a su vientre.
Está todo listo.
Toda la maquinaria entra en acción.
Las torturas comienzan simultáneamente...
...provocando un terrible escándalo.
La primera es una enorme rueda equipada con navajas...
...sobre la que se ata a una chica que es desollada viva.
Otra tiene cosido un ratón vivo en su vagina.
¡Dios! ¿Por qué nos abandonaste?
Como bien saben...
...matar a un mismo hombre muchas veces no es suficiente.
En vez de eso es aconsejable...
...matar la mayor cantidad posible de seres.
Umberto, ven aquí.
Muy bien, estás listo.
Umberto, ven aquí.
¿Sabes qué hace un bolchevique cuando se zambulle en el Mar Rojo?
No.
¿No sabes qué hace un bolchevique cuando se zambulle en el Mar Rojo?
No, dígamelo.
Hace: "¡Splash!".
Rincón de la poesía: Ezra Pound, Los Cantos.
Canto 99.
Disputas, alborotos, también golpizas Y toda la familia sufre
Una estirpe nacida de uno solo ¿Cómo pensar de otro modo?
El apellido, las nueve artes
La palabra paterna es compasión
La filial, devoción
La palabra del hermano, ayuda mutua
La palabra del más joven, respeto
Pequeñas aves cantan a coro
La proporción de las ramas dan armonía y claridad.
- ¿Sabes bailar? - No.
- ¿Probamos? - Probemos un poco.
- ¿Cómo se llama tu novia? - Marguerita.
FIN
Subtítulos por aRGENTeaM www.argenteam.net
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