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Un demonio vendrá.
Se unirá a la oscuridad.
Es una profecía.
No soporto a los majaderos,
pero esta tiene la extraña habilidad de acertar.
Soy la guardiana del lago. La doncella se acerca.
¡Nos guiará!
¿Qué?
Cuéntaselo a los dioses.
-Me llamó la atención. -¡Padre!
No trabajas para el emperador. ¿Para quién trabajas?
Te daré un consejo...
Corre.
Soy la reina Amena.
Eres la lacaya de Roma.
El demonio es Roma. Y tú arderás.
La vida son tres cosas.
Lo primero, todo lo que nace muere.
Número dos: todo lo que ves, lo que oyes, todo...
-Es verdad. -Es mentira.
Érase una vez una princesa. Su padre, el rey, la violó.
Quedó encinta.
Su madre dijo que fue voluntad de los dioses.
Y tercero, lo más importante es esto.
La niña nació. La llamaron Andra.
Y nadie supo la verdad.
Gracias, me lo has aclarado.
-¿Alguna pregunta? -¿Dónde estoy?
La profecía, toda la historia está a punto de desmoronarse.
Es Isca, su lugar más sagrado.
Trae a la caballería.
Grueso del ejército en marcha tres días y la última noche.
Y encontraremos a los devni.
¿Cuál es la misión?
Reconocimiento rutinario.
¿Con toda la legión?
Domicio, ahora eres un experto militar.
Un momento, ese soy yo.
No hemos recibido órdenes imperiales. No puedes hacerlo.
¿Nos dejáis?
¿A quién sirves?
Sea quien sea, solo sé esto.
No es el emperador. No es Roma.
¿Sabes qué, Domicio? Admiro tu duro trabajo,
toda la dedicación que le pones a ser un idiota irritante.
Increíble, ¿has adelgazado? Mantienes el cuerpo ocupado.
¿Sabes qué? Recompensaré tu esfuerzo.
Te contaré toda la historia.
Antes de que hubiera un imperio o un emperador,
antes de los palacios, templos y dioses a los que adoramos
para que nos ayuden, nos den fuerza y nos reconforten,
antes de todo eso...
...había una fuerza, un ser que lo controlaba todo.
-Se llama Lokka. -Eso es un sacrilegio.
Todo el tiempo que he estado aquí
ha sido tiempo para él.
Cada movimiento y elección los hago para acatar su voluntad.
Toda la legión sirve al mismo propósito.
Incluso tú, Domicio, solo que no lo sabes.
Ahora nos enfrentamos a una fuerza que podría destruir a Lokka,
una fuerza que se intensifica más y más.
Pero Lokka es taimado. La hemos rodeado
con la ayuda de los lugareños.
Por eso estoy aquí.
¿Lo tienes claro ahora?
Esto es un ultraje.
No, Domicio...
Esto es un ultraje.
Hace mucho que esperaba esto.
Me he pasado el tiempo imaginando la expresión de tu cara.
Tus ojos saltones y brillantes,
tu gorjeo estúpido.
¿Y sabes qué?
Es tan divertido como imaginaba.
Vito, bienvenido de dónde quiera que vengas.
-General. -Llegas a tiempo. Ponlo en el foso.
-¿Hay algún problema? -No, general.
Espléndido. Vamos a ver, ¿dónde coño estaba?
Ania.
-Ahí está la madriguera de Veran. -Llegamos tarde.
Tenía un presentimiento contigo. Ahí tenemos a una chica lista.
No me equivoqué, ¿verdad?
Veran dejó algo.
¿Puedo verlo?
Han ido al este. Las huellas están frescas. ¿Les damos caza?
No.
Así no se derrota a mi hermano.
Levantad el campamento, nos vamos.
Cuanto más tiempo viva, más cerca estamos de condenarnos.
Me sorprendes, tía Cara.
Ocurre lo peor y aun así, sigues obsesionada con mi hermana.
Es veneno.
Te envenena con solo estar a su lado.
Antes de saber que era reina de Roma, la considerabas una maldición.
¿Por qué la temes tanto?
Crea un clima sombrío en Isca.
¿Estás bien?
Vais muy despacio. Ya casi estamos.
Aquí es. Hemos llegado. El claro dorado.
¡No descanséis! ¡Descansaremos luego!
Tienes que usar tu instinto en las cuevas.
-¿Cómo te sientes? -Mareada. Un poco mal.
Excelente.
¿Puedo ir?
¡No! ¡Sigue removiéndolo!
Echa las ortigas despacio.
Cuando vuelva, necesitará la sopa. Es muy importante.
Quiero ir contigo.
-¿Recuerdas de dónde eres? -No.
¿Quién eres?
¿Lo ves?
En general, los dioses eligen a los más sabios y fuertes
como instrumento.
Pero a veces, eligen...
...a lerdos, confusos, simples idiotas.
¿Quién sabe por qué?
¿A quién preguntar?
A lo que voy es que puedes tener un propósito.
O puedes ser mala suerte.
Lo averiguaremos.
Hasta entonces, chico águila, haz algo útil.
Pobrecito.
¿Por qué me eligieron como guardiana?
¿Por qué no a mi hermana?
Fue la voluntad de los dioses.
Madre,
tienes que ayudarme.
El pasado es niebla.
Querida mía.
Es un sueño olvidado.
Madre, ¿por qué Veran no eligió a Amena?
Necesito saberlo.
El único que puede responderte es Veran.
Solo Veran.
¿Qué esconden los druidas aquí?
Concéntrate para hallarlo.
Esto es parte de la tarea final. Piensa lo lejos que hemos llegado.
Todo lo que he pasado para llegar hasta aquí.
Termina la tarea esta noche y estarás lista.
Para hallar el Lago de las Lágrimas y conocer a la guardiana.
Pero si la lías, ¡habrá sido en vano!
Todo esto.
Desde que el aguilucho apareció, tu concentración oscila.
Sí, es mucho más débil.
Un mentor lo nota...
Siento algo...
Algo cercano.
¡Vosotros! ¡Quemadlo!
Te oigo, amigo.
¿Necesitas ayuda?
Grita otra vez.
Habla, amigo.
Tu silencio me hace temer tus propósitos.
Por los dioses. No.
Dijo que debías comer.
No tengo hambre.
Te cuida, ¿verdad?
Te protege.
Casi siempre.
¿Casi siempre?
Una vez pasó algo.
-¿Te hizo daño? -No.
No importa. Fue hace mucho. No fue culpa suya.
Hay algo dentro de él. Algo que no puede controlar.
-Te debo parecer una loca. -No.
Oye, no, te creo.
Hablando de cosas horribles, come.
Me llevó mucho tiempo.
Está delicioso.
Me alegro de que estés aquí.
¿En serio?
Creo que él no.
¿Por qué crees que deja que me quede?
No le digas que te lo he dicho.
La profecía.
-La persona de la que hablamos. -Sí.
Es complicado, pero podrías formar parte de esto.
¿Yo?
¿Cómo?
Las profecías no son sencillas.
No siempre son verdad. Pero esta...
Esta dice que...
...si alguna vez titubeo...
¿Si alguna vez titubeas?
Descansaré en los brazos del águila.
Aquí tienes. Bebe.
Que estés aquí no es bueno para ti.
Te equivocas. Él ve quiénes somos cada uno.
-Nos ve como somos. -Eres su prisionero.
El mundo es mi prisión.
-Lo sigo y soy libre. -Sigues a un demonio.
Veran es el demonio.
Harka me mostró sus mentiras. Justo ahí. ¿Lo ves?
¿Sabes qué dice?
Mi hermana fue un sacrificio.
Él le mintió y lo escribió aquí para humillarla.
Puedo leer las runas, me enseñaron.
No hablan de sacrificio.
Dice: "Tu querido hermano portará la llama que tu encendiste".
-No. -Te lo juro por nuestro hijo.
Bombea. Bombéalo. Así.
Ahora tú.
¡Más rápido!
¡Bombea!
Ahora presta atención...
¡Contempla el crisol sagrado de Adona!
Enterrado hace 400 años por Veran. Sigue bombeando.
-¿Para qué sirve? -Para fundir el tesoro dorado.
Y completar tus pruebas de tierra, aire, agua.
Y esta noche...
...fuego.
El brazalete de Nuada, primera diosa del cielo y del viento.
El manuscrito dorado de Gorboduc.
La cobra de la poderosa Osiris.
La gran torques de Rud Hud Hudi-hmmmph.
Genial.
¿Dónde entro yo?
¡Excelente pregunta!
Cuando la luna descienda,
el crisol de Adona se retira del fuego.
Se lleva por el sendero de Moggon.
Sin huellas. ¡No puede haber huellas!
Y se lleva a la piedra de Oshin.
Por aquí. Sígueme.
Donde su sagrado contenido fundido
forjará el gran arco dorado.
Un momento, llevarlo. ¿Quién lo llevará?
Tú. ¿Quién creías?
Y sin dejar huellas.
¡Al diablo con las huellas! Es un crisol ardiente.
-Las runas lo enfrían. -¿En serio?
Es lo que pone en el crisol, en el borde.
¿Runas que enfrían?
¿Para enfriar el crisol?
No lo enfrían, hacen que queme menos.
¡Es la prueba del puto fuego!
No la prueba de vamos a relajarnos.
Supongamos que atravieso el sendero de...
Moggon. Sin huellas. Muy importante.
Nadie me habló de un arco dorado.
¿Para qué sirve?
Es para ti, no para mí.
Parece que en algún momento, probablemente pronto,
tendré que luchar
contra alguien con quien solo puedes hacerlo con un arco.
¡No he dicho eso!
Quizá solo sea para llevarlo.
Quizá para disparar a Lokka.
-¿Disparar a Lokka? -¡Tal vez sí o no!
¡Lo sabremos con el tiempo!
Ven aquí.
Deja de presumir delante de...
-No lo hago. -Sí lo haces. Lo veo.
No...
Lo veo.
Sigue bombeando.
No dejaré que le hagas daño.
¿Disculpa?
No dejaré que le hagas daño.
Nadie le hace daño.
No dejaré que suceda.
¿Cómo está Kerra hoy?
¿Tienes algo que decirle?
-Me has mentido. -¿Qué acabas de decir?
Ya lo sabes. Serpiente.
¿Te cuento un secreto?
Mi hermano me odiará si lo cuento.
Las runas no son nada.
No significan nada.
Significan lo que quieras.
O mejor, significan lo que él quiera.
¿He dicho eso?
¿Lo he dicho?
-No me controlas. -Eso es.
-No. -Maravilloso.
Aquí tienes otro secreto. Nunca lo hice. Estaba todo ahí.
Solo soy un niño. Perdido como tú.
Aléjate de mí.
Eso es príncipe. ¿Estás despertándote?
¿Ya te sientes cómodo?
-¡Phelan de los cantii! -No tienes poder sobre mí.
Desde que recuerdo, la caras y las voces me rodean.
Antes de caminar escuchaba a los ancianos, las tías,
los druidas, que me guiaban e instruían.
Pero aprendí a oír la voz más allá de sus palabras.
Siempre decía lo mismo.
No está lista. Aún no.
La verdad debe esperar.
Esa voz viene de ti también.
La he oído desde que llegaste.
Dime por qué has venido.
Háblame de lo que no puedo ver.
Habla.
La verdad puede salvarte.
Solo he venido a salvarte.
Ahora yo puedo salvarte a ti.
Hermana, por favor.
No puedo.
No puedo hablar. Perdóname.
Me he pasado la vida aquí.
Mi padre antes que yo.
Los romanos lo mataron.
Yo estuve prisionero.
Fui insolente con un romano y luego con otro, y me sacó los ojos.
Pero supe que era parte de algo mayor.
Mi camino estaba marcado.
Está marcado para todos.
Como mi hija. Los druidas dicen que es la elegida.
Enviará a los romanos de vuelta al mar.
Está en una profecía.
Tendrás que perdonarme. Si tengo compañía, hablo demasiado.
¿Qué te trae aquí?
No lo sé.
Repite eso.
No lo sé.
Otra vez.
No lo sé.
¿De qué estaba hablando?
Ah, ya, de cuando me dejaron ciego.
Recuerdo al que me lo hizo, lo reconocería entre una multitud.
Su voz,
su aliento.
Lo reconocería siempre.
Piénsalo.
Si no lo hubiera hecho, no sería el padre ciego
y Cait no sería la hija del ciego y la profecía no sería la profecía.
Así que no, no lo culpo.
De hecho, si viniera aquí ahora, se lo agradecería.
Le daría la mano.
Lo siento.
Solo prométeme algo.
Si vuestros caminos se cruzan,
la cuidarás.
Lo haré.
Está bien. Es un buen giro.
Todo tiene sentido.
Cuando te acostumbras a esto de las profecías, todo está claro.
Vamos a ver, está al revés, con la parte de atrás hacia delante.
Muchos pensarían que no tuve suerte,
pero hallé mi camino.
Ahora tú debes hallar el tuyo.
Debes hallar tu camino.
Porque tengo la ligera sospecha de que...
...serás parte importante de todo esto.
¿Preparada?
Haremos esta parte juntos.
Estás dejando huellas.
Concéntrate.
Concéntrate ahora.
Espera, para. Tienes que intentarlo con esto.
-No. -Inténtalo, por favor.
Por favor.
Tienes que hacerlo.
Camina hasta la roca. Puedes hacerlo.
-¡No puedo! -Inténtalo.
-Por favor. -¡No puedo!
No.
Gracias.
Deberías cubrirlo.
Envolverlo en una hoja.
No me duele.
¿No?
Estaba bastante caliente.
Sí, debía estarlo.
-¿No lo sentiste? -No.
¿Quién te enseñó a caminar como si flotaras?
-¿Qué quieres decir? -¿Tu padre te lo enseñó?
¿Te enseñó algunos trucos?
Esas largas noches allí. ¿De dónde eras?
¿Te enseñó este?
¿Alguna vez has visto esto?
Míralo.
Es el gran guijarro.
¿No es bonito y redondo y pedregoso?
Tiene un buen tacto. Tócalo.
Tócalo.
-Es bonito. -Dejaré que lo acaricies.
Así. Muy bien.
Ahora el gran guijarro tiene unas preguntas.
¿Querrías oírlas?
Sigue mirando el gran guijarro.
¿Quién te ha enviado?
Cualquier necio puede llevar dibujado un águila.
Pero tú conoces a un maestro poderoso, ¿verdad?
Cuéntaselo al gran guijarro.
-Gran guijarro. -Así es.
¿Quién era?
-Es suave. -¿Verdad que sí?
¿Verdad que sí?
Suave y frío.
Y brillante.
Gran, gran guijarro.
Tu tarea aquí ha terminado. Déjalo estar.
Qué bien. Gracias.
Sé qué hay dentro de ti.
-Sé todo sobre Pwykka. -Eso no está muy bien.
Mi nombre es Amor.
El Hombre Muerto me envía.
Cielos, qué mal.
Harka destruirá la profecía de Veran.
Destruirá a la elegida.
Por eso estoy aquí.
Y tú vas a ayudarme.
Hablaré. ¡Andra!
Creo que no nos conocemos.
-Deja que me presente. -Sé quién eres.
¿Sorprendida? ¿Un poco asustada?
-No te tengo miedo. -Entonces sorprendida, ¿eh?
No mencionó que yo estaba por aquí.
Que podría venir.
Así es él.
Le gustan los secretos y las mentiras.
Este lugar se construyó sobre ellos.
¡Andra!
Andra, ¡hablaré!
¿Cómo dirías que va?
Tu papel, guardiana del Lago de las Lágrimas. Es un trabajo duro.
Cuando los dioses nos eligen, es un día oscuro.
Pero si no has estado allí, guardiana,
¿cómo sabes que es seguro?
¿Cómo puedes mantenerlo a salvo si no sabes ni dónde está?
Podría pasar cualquier cosa.
-Confío en Veran. Amo a Veran. -¡Amor! Veran dice la verdad.
Porque Veran nunca miente.
¿Por qué crees que te eligieron a ti y no a tu hermana?
No cuestiono a los dioses.
Y luego ella desapareció. Qué serie de coincidencias.
Te diré algo sobre tu hermana.
-Tu hermana... -¡Andra!
-Tan dulce... -¡Hablaré!
-Tu dulce hermana... -¡Andra, hablaré!
-No es tu hermana. -¡Andra!
Pregúntale a tu padre.
Mi padre está en el inframundo.
¿En serio? ¿Quién te lo dijo? ¿Fue Veran?
¡No! ¡Andra!
¿De qué hablas?
Dímelo.
Dímelo.
¿Dónde está mi padre?
Ahora llega.
Ahora el silencio.
Cientos de años
nuestras voces han formado el río que nos une a los dioses.
El río está envenenado.
Veran alimentó ese veneno.
Nuestra fe está destrozada.
Hija mía.
Mi niña.
¡No!
¡No!
Tenemos que irnos.
Intentó matarme, tiene al demonio dentro.
¡Pwykka! ¡Se llama Pwykka!
Vamos. ¡Debemos irnos!
-¡Espera! -¡No! ¡Ahora!
¡Espera!
No necesitamos esto.
Traducción: Carmen López Garduño www.sdimedia.com
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