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Lourdes, veo a tu sobrino tan solo.
Sonia, yo también me preocupo por él, pero...
es la forma en que vive.
Sólo lo veo en el jardín.
O adentro tocando el teclado.
Es tan triste.
Trato que socialice
con la gente de la iglesia, pero...
Está muy solo, no lo consigo.
Debería conseguir una novia.
¡Algunos amigos!
Porque no es bueno estar solo, Lourdes.
¡Dios y la Virgen pondrán a una chica maravillosa
en la vida de mi ahijado!
Dime. ¿Llegué demasiado pronto,
o los demás llegarán tarde otra vez?
"Y Ezequías, su hijo,
- reinó en su lugar". - ¡Amén!
¡Gracias a Dios!
Y finalmente, ¿alguien quiere ofrecernos la próxima canción?
Me gustaría dedicarla para todos los niños
que tienen hambre en el mundo.
Y para el bastardo de mi marido.
¡Ese borracho bastardo!
- Adiós. - ¡Adiós, hasta la semana que viene!
- Adiós. - Adiós, hasta la semana que viene.
Vuelvan pronto.
¡Hola!
Tocaste muy bien hoy.
La tía Lourdes dijo que podías darme algunas lecciones de teclado.
¡Oh, Sonia!
Dígale a su marido que le pagaré todos los alquileres atrasados
el mes que viene, ¿de acuerdo? ¡Sólo un poco más de paciencia!
- Podemos preparar algo. - ¡Genial!
- ¡Volveré esta noche! - Bien.
- ¡Adiós, tía Lourdes! - Adiós, cariño.
Querido, quiero hablar contigo de una cosa muy importante.
- ¿Me acompañas? - ¡Claro, tía!
Sabes que esta es una casa de Dios, ¿no?
Y Dios no rechaza a nadie.
Lo sé.
Y sabes de mi compromiso con Dios y con la Virgen.
¡Soy una misionera!
Lo sé, tía.
Ayer recibí una llamada.
Una misión.
Oh, Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, ¿cómo le digo...
De acuerdo.
Tengo un primo, que tiene un hijo.
También es tu primo, segundo o tercero.
Y este chico necesita pasar unos días aquí con nosotros.
¡Bien! No sabía que tenía un primo.
Pueden conocerse, ser amigos.
- ¡Sí, genial! - Se quedará aquí sólo unos días,
hasta que las cosas se calmen.
¿Qué quieres decir eso?
Parece que tienen algunos problemas familiares.
Su madrastra, que también es una mujer cristiana,
me llamó ayer llorando.
Dijo que si el chico vuelve a casa, su padre lo mata.
- ¡Vaya! - Sí, una situación horrible.
Y no podía negar una petición de ella.
Un miembro de nuestra familia, pasando por esta difícil situación.
Lo entiendo, tía. Por supuesto.
Se llama Mario.
- ¡Oh, Mario! - Sí.
Qué bien.
Me alegra que te guste la idea, querido.
No quería molestarte más, pero...
hay una cama extra en tu habitación.
Oh, no, tía. No hay ningún problema.
¡Qué bueno, cariño!
Hoy voy a cambiar las sábanas,
porque llega mañana.
- Mañana. - Sí, fue todo de repente.
Y... Bueno.
Tengo que ir a ese retiro espiritual con el Padre Ulises.
No estaré aquí cuando llegue.
Pero estoy segura de que lo tratarás muy bien.
Volveré en unos días.
Muy bien, tía. No te preocupes.
¿Y qué ha pasado? ¿Por qué está tan enfadado su padre?
Porque parece que el chico sale...
de la cárcel mañana, y el padre no lo quiere en casa.
¿Puedes creerlo?
- ¿De la cárcel? - Sí.
- ¿De la prisión? - Sí.
Pero, tía... ¿No es peligroso?
¿Qué hizo? ¿Por qué lo arrestaron?
- Y estaré solo con él. - Cariño...
Cariño. Ni siquiera quise saber lo que hizo.
Porque el perdón es más importante que el pecado.
- No, tía, tranquila. Debemos... - Dios...
Bendícenos.
Lo sé, pero ¿no es mejor pensar...
Estoy segura de que Dios,
y la Santísima Virgen
que viven en esta casa,
transformarán el corazón de nuestro pariente.
Pero ¿no crees que sea mejor...
Donde está Dios, tenemos protección.
- Es genial, ¿no? - Sí. Es realmente genial.
Serán sólo unos días, cariño.
¡Dios! Te pido que entres en esta habitación.
Bendito sea este chico que viene.
Protege también a mi querido sobrino.
¡No, tía! ¡No en el teclado!
Santo ángel del Señor, mi celoso guardián.
¡Maldición! ¡Ven aquí! ¡Eres asqueroso!
Este ya está en el infierno.
¡Lindo! ¡Lindo! ¡Lindo! Eres un gran músico.
¡Estoy encantada! Parece que...
que Dios toca contigo.
¡Gracias!
Sabes, puedo imaginarme cómo Dios hizo meticulosamente
cada pequeña nota musical.
¡Una más hermosa que la otra!
Sobre la clase. Normalmente enseño
dos veces por semana, a cada estudiante.
Y por lo general le pido que traiga una canción...
¿Puedes tocar esta?
- ¿La Princesa de los Milagros? - Así es.
Ok. Déjame ver.
Trae tu bondad,
princesa,
con santidad.
La luz invadirá
tu castillo.
Es mi morada, Señor.
Tú me coronas,
y yo voy a bendecir.
¡Oh, qué lindo! ¡Gloria! ¡Gloria!
¡Aleluya, Señor! ¡Gloria!
¡Gloria! ¡Gloria! ¡Amén!
Querido Lucas,
no quería despertarte, estabas durmiendo como un ángel.
Compré muchas cosas para comer,
e hice un pastel de zanahoria, que está en el horno.
Espero que tú y Mario se lleven muy bien.
Cerré mi habitación con llave.
La llave está debajo de la Virgen, encima de la heladera.
Si la necesitas por alguna urgencia, está ahí.
Un beso grande. Te quiero.
¿También puedo encerrarme en mi habitación, tía? Genial.
¿Hola?
¡Hola!
- Oh, tú debes ser... - ¡Mario!
- Por supuesto. - ¡Hola, primo!
¡Hola, Mario! ¿Qué pasa? ¿Estás bien?
¡Nunca supe que tenía un primo!
¡Mi apellido también es Hantz!
Oh, genial.
¡Otro Hantz!
Gracias por recibirme.
No hay problema. Esto es realmente genial.
Tampoco sabía que tenía un primo.
Esto es por todos los años que no nos hemos abrazado.
¡Ah, primo!
¿Qué tal el viaje hasta aquí?
Estuvo bien.
Todo tranquilo.
- Bien. - De hecho...
Ni siquiera me di cuenta.
Y como puedes ver, este lugar es muy tranquilo.
Ya veo. Muy pacífico.
Oh, y sobre la tía.
No está aquí porque tuvo que viajar.
Pero se disculpa.
- Por la situación... - ¡Oh, no! ¡Está bien!
- ¿Tranquilo? - Tranquilo.
Tranquilo, ¿verdad? ¡Bien!
¿Vamos? Te mostraré la casa.
- ¿Entramos? - ¡Bien!
Ven conmigo.
Como puedes ver, la casa es muy sencilla pero...
Es suficiente.
Esta es mi...
Ahora es nuestra habitación.
Oh, ¿vamos a dormir juntos?
Quiero decir... ¿En la misma habitación?
- Sí. - ¡Genial!
Y la casa es maravillosa.
Es mucho mejor que el lugar donde he estado.
Claro.
Sabes dónde estuve, ¿verdad, primo?
- ¡Ah! Sí, sí. - Sí, primo.
En la cárcel.
El peor lugar del mundo.
Me imagino.
Dormir con uno es fácil.
Imagina dormir con quince.
Gracias de nuevo por recibirme.
- Oh... - No quiero molestarte.
No te preocupes. No hay problema.
Mira, nuestra tía preparó esta cama para ti.
No es muy cómoda, pero... Creo que te gustará.
¡Tonterías! ¡Es maravillosa!
Si me dices que hay un baño en la casa,
te doy un beso en la boca.
Sí, hay. Ven, te lo mostraré.
¡Genial! Necesito ducharme.
Sudo muy rápido.
- Claro. Date una ducha. - Genial.
Este es el baño. Es muy espacioso, grande.
Para el agua caliente,
tienes que abrir el grifo muy lentamente.
De lo contrario, no sale caliente.
Ok. Genial.
Vaya, esto es delicioso.
Muy agradable.
¿Sólo hay un baño en la casa?
¡No! Hay otro ahí arriba, en el dormitorio de nuestra tía.
Es mucho mejor que este, de hecho.
Y no te preocupes, no voy a estropear nada.
No ensuciaré nada.
Y nunca meo el asiento del inodoro.
Desde hoy.
Confieso que yo también olvido levantarlo.
Pero mejoré mucho después de venir a vivir con mi tía,
porque es mujer. Así que...
¿Hace cuánto vives aquí?
¿También saliste de la cárcel?
¡Ah! ¡No, no!
Vine a vivir aquí cuando era niño.
Mis padres fallecieron y mi tía me recibió.
- Mis condolencias. - No hay problema. Ya lo superé.
Mi madre también falleció.
Era alcohólica.
Bebía para olvidar las palizas de mi padre.
Me olvidé del champú y el jabón.
¿Puedo usar los tuyos?
Oh, tengo algunas cosas aquí que pueden ayudarte.
¡Genial!
Champú.
Jabón.
Jabón líquido.
Loción.
Genial.
Oh...
Entonces... te dejo en paz.
Así puedes hacer lo tuyo.
¡Hey!
- Gracias. - Si me necesitas, avísame.
De acuerdo.
Está delicioso. ¿Lo cocinaste tú?
No, la tía. Lo horneó para nosotros.
¡Wow! Cocina muy bien.
Déjame lavar los platos más tarde, ¿de acuerdo?
No te preocupes por eso. Eres nuevo aquí.
No hay problema.
¡No, no! Quiero ayudar.
Déjame lavarlos.
Puedo limpiar la casa también.
Me gusta.
Bueno, podemos ayudarnos el uno al otro.
Si quieres, podemos compartir las tareas.
También sé cocinar.
Sé cómo cocinar huevos.
También sé planchar ropa.
¿Te gusta chupar el hueso?
Está bueno.
Esta canción es buena para que practiques los acordes.
¿Acordes?
¿Qué es eso?
Un conjunto de notas.
¡Vaya, eso es hermoso!
Sí.
Por ejemplo...
Esta es la "A".
¡Wow! ¡Maravilloso! ¡Qué espectáculo!
Inténtalo.
No puedo.
Aquí.
Pon ese dedo aquí.
Allí. Entonces...
¡Oh, qué emoción! ¡Mi primera nota!
¿Lo hice bien, profesor?
Sí, creo que deberías... Creo que...
Necesitas comprar un teclado para poder practicar más en casa.
Creo que es importante.
Ese chico...
¿Es tu primo?
Sí.
Qué bien. ¿Y va a vivir aquí con ustedes?
No, no. Sólo se quedará aquí por un tiempo.
Oh, qué bien.
¿También tiene ese apellido tan imponente?
Hantz.
Sí.
¡Genial! Sabes,
me encantaría tener ese apellido, Julia Hantz.
¿Quieres continuar con la clase? ¿Vamos?
Ah, sí. Vamos.
¡Qué agujero tan bonito!
Creo que la próxima vez que vengas,
puedes traer una canción que te guste, para que podamos...
Hay una canción...
¡No hice nada! ¡Soy inocente! ¡Lo juro! ¡Lo juro!
- Vaya, tuve una pesadilla. - Lamento despertarte, Mario.
¡Adiós!
Entonces vengo los martes y jueves, ¿verdad, profesor?
¡Sí!
¡Adiós!
Lo siento, Mario. No quería despertarte.
No. No hay problema. No es hora de dormir.
¿Así que das clases de teclado?
Sí. A partir de ahora oirás mucha música.
¡Bien! Me gusta mucho la música.
¿En serio? ¿Tocas algo?
¿Me estabas mirando?
¡No! Estaba mirando por la ventana.
Primo.
Oigo ruidos extraños aquí.
¿Es normal?
Sí. Es normal. Son animales nocturnos.
- Hay un bosque cerca. - Oh, gracias a Dios.
- Buenas noches. - Buenas noches.
¡Primo! Creo que he oído algunos pasos.
No, Mario. Son sólo...
Es sólo el vecindario hablando. ¿Puedes oír?
- ¿Estás seguro? - Absolutamente.
Primo.
¿Te importa si ponemos nuestras camas juntas,
y dormimos tomados de la mano?
Tengo miedo de los fantasmas.
¿En serio, Mario? ¿Miedo a los fantasmas?
Está bien.
Genial.
¡Hola!
¡Hola!
¿Te ayudo con el almuerzo?
Oh, no. Los frijoles están casi listos.
¿Quieres jugar a las cartas?
¿Jugar a las cartas?
¿Qué juego? Sólo sé jugar al "Buraco".
Genial. Me encantan los agujeros...
¿El comodín ensucia la canasta?
No. Sólo los dos de palos diferentes.
Ah, ok.
Jugar a las cartas era lo que más hacía en la cárcel.
Saber cómo pasar el tiempo es un arte.
El secreto de la felicidad,
está en la forma
en que engañas a la vida.
Engañar a la vida. Genial.
La distracción es el secreto.
No puedes robar, ¿eh?
- No es bueno. - Y hablando de robar...
¿Cómo terminaste en la cárcel?
¡Ah!
Tráfico de drogas.
Pero fue una justicia.
La única droga que uso a veces...
bien poco, es alcohol.
Lo que pasó fue que
fui a defender a una amiga mío,
de un idiota en la calle.
Así que...
el idiota puso drogas en mi bolsillo.
Vino la policía.
Encontró la droga en mi bolsillo.
Hasta explicar toda la historia,
dos semanas en la cárcel.
Me alegra que estés libre.
Ni lo digas.
Fueron días malos.
Imagina. El mejor lugar del mundo.
¿Ya terminaste?
Te distraigo con mi conversación.
¿No te dije que la distracción era lo importante?
Por supuesto, la distracción es lo tuyo.
Mierda.
Sí. ¡Oh!
No puedes hablar sucio en esta casa.
Él lo ve todo.
Disculpa.
Vaya. Este juego es tan jodid...
Lo siento.
Sí. El juego es muy duro para ti.
Vete a la mierda.
Es sólo entre nosotros.
Creo que falta algo.
Algo que me estimule a ganar este juego.
Algo al final. Como una prenda.
¿Una prenda? ¿Qué prenda?
Yo elijo una para ti, y tú eliges una para mí.
Tú puedes...
bailar una canción. Una samba.
Totalmente desnudo.
¿Una samba, desnudo?
Si yo pierdo, haré lo mismo.
No, olvídalo. Sigamos jugando.
Tienes miedo de perder, ¿eh?
No, no... No tiene importancia.
Mi sueño de niño era tener un juego de Monopoly.
Pero todos eran pobres donde yo crecí.
Así que mis amigos y yo, inventábamos juegos.
Algunos juegos traviesos...
¿Conoces el "pasa carta"?
Tienes que pasar la carta a la boca del otro.
Chupando así.
Jugábamos al doctor y al paciente.
"Cuarto oscuro".
"Rosca-rosca".
El "quemado".
Nuestros padres ni imaginaban
que hacíamos esas cosas...
Sí.
No conocía la "rosca-rosca".
Chico... Te lo voy a mostrar.
¿Hijo único?
Sí.
Pareces ser alguien muy honesto.
Así soy.
- ¿Novia? - No por ahora.
¿Nunca te enamoraste?
Increíblemente, no.
- ¿Gay? - ¿Qué?
¿O tu novia es la ducha?
Pero volvamos a los infames juegos de niños.
Eres muy gracioso.
Mi mente piensa mucho en estas cosas.
Normal. La mía también.
No, pareces un buen chico.
Puedo verlo.
¿Eso te parezco?
Te engañé.
Hay muchos pensamientos sucios en mi cabeza.
Lo sabía.
Sí.
Entonces sabes que...
estos juegos son comunes entre primos, ¿verdad?
Sí. En serio.
Lo sé.
Sí.
¿No has oído esas historias?
Creo que sí.
Genial.
Sí.
Y ahora tienes un primo, ¿verdad?
- ¡La olla a presión! - ¡Maldición!
- ¡Oh, Dios! - ¡Carajo!
Hoy no comeremos frijoles.
¡Qué susto!
¡Culpa mía!
Me encanta Bob Esponja.
Todo bien.
Es muy gracioso.
Sí. Muy bueno.
Me encanta este episodio.
Ese Plancton tiene que entrar en la mente de Bob Esponja,
para robar la fórmula secreta de la hamburguesa perfecta.
Este episodio es excelente.
Es muy bueno.
La tía dejó un pastel en la heladera.
Un pastel de zanahoria. ¿Quieres comer?
Muy bueno.
¿Haces algo?
¿Algo como qué?
Para ganarte la vida.
Antes de ir a la cárcel,
era como un cajero,
en una especie de casa de lotería.
¿Cómo que casa de lotería?
Juego clandestino.
Pero lo que de verdad me gusta hacer es dibujar.
Pero aún no gano dinero con ello.
Dibujar es genial.
¿Qué te gusta dibujar?
Me gusta dibujar cómics.
Qué bien.
Algún día te los mostraré.
Ahora.
No tenemos nada que hacer.
Este no.
Este no.
¿Puedes dejar de ser tan tímido?
Tú no me muestras tus canciones.
¿Puedo ver ese?
Eres tímido.
Un poco.
¿No escribes los diálogos?
Nunca los escribo.
Hay que ponerlos, ¿no?
Estaría bien.
Pero el dibujo es genial.
Se parece a ti.
Por cierto... tú eres él.
Sí.
¿Te gustaría tener superpoderes?
Sí.
¿Cuáles?
Ser invisible.
Volar.
Congelar a las personas.
¿Congelar a las personas?
¿Por qué?
Porque sería genial.
Congelar a las personas antes de que me alcancen.
Antes de que me lastimen.
Interesante.
- ¿Qué haces? - Te estoy congelando.
- Congélate. - No.
- Congélate. - ¿Puedes parar?
Congélate.
Ahora ven aquí y muéstrame tu canción.
¡Mario, me besaste!
¡Oh, sí! Relájate.
Es un beso entre primos. Muy normal.
Ahora tócame una canción.
Vamos, Lucas. Te mostré mis dibujos.
Ahora tócame una canción.
Ven, ven, ven.
¿Estás emocionado?
Creo que es muy bonita.
Y pensé que lo había hecho mal.
No. Tocaste muy bien.
Gracias.
¿La música clásica es la única que te gusta escuchar?
Puedes ir muy lejos con ella.
Pero hay otros estilos musicales que también me gustan.
Pero no puedo porque a la tía no le gusta mucho.
Heavy metal.
Y hay que ponerlo muy fuerte, de lo contrario no tiene gracia.
¡No la llames! Es muy tarde.
No va a responder.
¡Mucho mejor!
- Ella es aburrida. - ¿De verdad es aburrida?
¡Sí! Nos alquiló esta casa.
- ¿En serio? - Sí.
Comprueba si el número es correcto.
Sí. Lo es.
Aquí vamos.
Está llamando.
Nos va a matar.
¿Quién es ahora?
Es tan tarde.
¡Hola!
¡No diga "Hola"! ¡Diga "Placer con locura"!
¡Dios!
¿No le da vergüenza llamar a mi casa a altas horas de la noche?
Soy una señora mayor.
No es una broma, señora.
Usted está participando en la promoción
"Placer con locura".
¡Pero no se ponga triste, puede ganar!
¡Tengo problemas cardíacos!
¡Llamaré a la policía ahora mismo!
Lo único que debe hacer
es decir "Placer con locura".
¡Balando, como una cabra!
¿Una cabra?
¿Y cuál es el premio?
Nuestro masajista va a su habitación,
totalmente desnudo,
y hace un masaje
en todo su cuerpo.
Y... ¿dónde queda el motel?
Bueno, en realidad...
no puedo ir a un motel.
Si alguien me ve entrar en un motel...
Puede ser en un estacionamiento.
Y no puede ser de noche. Siempre me acuesto temprano.
Podría ser por la tarde.
¿Es una broma?
¡Oh, qué lástima!
Placer...
con locura.
Hola.
Hola.
No puedo creer que fuera una broma.
Oh, no...
Pensé que hoy sería...
Quién sabe...
Tal vez algún día...
Deja de ser tan idiota.
Vete a la mierda. Tú no eres Renato Russo.
Vamos, para.
Ya me he callado.
Te contaré un chiste.
Está bien.
Cuéntame el chiste.
Escucha. Eran dos hermanas.
Dos hermanas. La mayor y la menor.
La menor le dice a la mayor:
"Mira, hermana.
Le está saliendo pelo a mi monito".
Y la mayor le dice:
"Querida...
El mío ya está comiendo bananas".
Ese es tu chiste.
Ese... Mierda.
Qué mierda.
Eres muy malo con los chistes.
¡Mario! ¡Despierta!
Mario.
Mario.
Mierda.
Duerme.
Es bueno.
Buen día.
Buen día.
Todavía me río de la broma de ayer.
¿Estás mejor?
Ni siquiera te vi ir a la cama. Me quedé dormido.
Yo tampoco me acuerdo.
Sí. Estabas desnudo.
Ah, sí. ¿No te acuerdas?
¿Qué hicimos?
¿No sientes ninguna dificultad al sentarte?
Por Dios. No digas esa clase de cosas...
Te estoy asustando.
Siempre me quito la ropa para dormir.
Qué susto.
- ¿Qué lees? - Pero yo quería...
¿Qué?
Lo digo y salgo corriendo.
Idiota.
El título es "El pájaro bobo".
Qué mal título.
Lo tomé en prisión.
¿Es bueno?
¡Es genial! Tiene muchas ilustraciones.
Edgar se convierte en pájaro.
La gente está disgustada, pero él es un superhéroe.
Como Jesús.
Genial.
¿Se supone que tenía que atraparte?
Yo soy como ese pájaro.
¿Tienes alguna religión?
Creo en algo.
¿Eso es bueno?
Creo en el misterio.
¿Entonces no crees en un Dios específico?
Siento a Dios.
Pero no puedo decir cómo es.
Espero que nuestra tía no me oiga,
pero yo también lo creo.
¿Crees en el pecado?
No.
Quítate la ropa.
También los calzoncillos.
¿Escuchaste eso?
Son como pasos.
Hijo de puta.
Me vengaré.
También te voy a sacar los calzoncillos.
Los voy a poner en ese árbol.
Te quitaré los calzoncillos ahora.
No te escondas.
Te voy a encontrar, Lucas.
Te voy a encontrar.
Te voy a atrapar, Lucas.
No escaparás.
¿Me escuchas, Lucas?
Lucas.
Dije que te iba a atrapar, Lucas.
No tienes que quitarme los calzoncillos.
Ya lo hice yo.
Estoy loco por ti.
- Vine por la clase. - ¡Julia!
- Tu clase es a las cinco en punto. - ¿En serio?
Sí. Y ahora es...
la una y media.
Ah, entonces en tres horas y...
- y 30 minutos, vuelvo. - Bien.
- Adiós. - Adiós. Nos vemos.
¿Nos vio?
Creo que vio tu...
Ahora se va a casa a tocar el teclado.
Oh, Dios.
Ahora ven aquí.
Este también tiene esa hermosa D
que hiciste el otro día.
¡D!
Creo que podemos continuar.
- ¡Julia! ¡Julia! - ¿Qué?
¿Estás bien?
- Me agarraste... - ¿Qué, Lucas?
No entiendo.
Me agarraste la pija, Julia.
¿Tu "pene"?
Sí, Julia. Mi pene.
No. Creo que te equivocas, Lucas.
Dios. No.
Vamos, cariño. Sigue tocando.
Esta chica está loca. Por el amor de Dios.
¿Qué es eso?
No puedes ver mis dibujos.
Ok. ¿Tienes sueño?
¿Vamos a dormir?
Tengo que revisar la puerta primero.
¿Mario?
Es tan hermoso el afecto entre los primos.
Me alegra que se entiendan, Nuestra Señora de Lourdes.
Duerme con los ángeles.
Qué viaje tan aburrido, carajo.
Perdón.
¡Se despertaron!
Gracias, Señor, por esta comida.
Y por estar juntos en esta mesa,
en esta hermosa mañana soleada. Amén.
- Amén. - Amén.
No saben la alegría que tuve
al llegar anoche y verlos a los dos,
primos de la misma sangre,
en un gesto fraternal, durmiendo juntos.
¿Qué pasó, querido?
Tía, lo siento. Estábamos...
Viendo una película de terror, tía.
Y Lucas es muy cagón.
Es verdad. Cuando era pequeño, quería dormir conmigo.
Tenía miedo de los fantasmas.
Sí, tía. La película era muy fea.
Sí.
¿Lucas te trató bien, querido?
Muy bien, tía.
Es un poco torpe, ya sabes.
¿Torpe?
Voló la olla a presión.
¡Misericordia!
Tía, quiero agradecerte por recibirme tan bien.
Le dije a Lucas
que puedes contar conmigo para ayudarte en lo que necesites.
Sí. Y él fue muy bueno. Me ayudó a cortar las plantas.
- También me ayudó en la cocina. - ¿En serio?
También quiero ayudar con las cuentas.
Cariño. Eres nuestro invitado.
Invitado, como un... invitado temporal.
Sólo por un tiempo. Así que no tienes que preocuparte por eso.
¿Verdad, Lucas?
Sí, tía. Así es.
Pero gracias, de todos modos.
¿No es mejor quedarme en la lotería?
¡No! No en la lotería.
¡Ya voy!
Oh, el hijo de la señora...
Lourdes. Hola, Sr. Emilio. ¿Cómo está?
Muy bien, muchacho. ¿Qué quieres?
Él es Mario, está pasando un tiempo en casa,
y pasea perros, así que pensé
- en presentárselo... - Todos los días
por las tardes, ¿de acuerdo? Frank necesita correr.
Y le gusta mucho correr. ¿Verdad, nene?
¿Aceptas? Pago cincuenta reales al día.
Sería día por medio,
incluidos sábados y domingos. Y no llegues tarde.
Y...
Este perro es todo lo que tengo en mi vida.
Si lo pierdes o lo atropellan,
te arranco las bolas.
Ve con tu amigo, ve.
¡Hola, Frank!
¿Vamos a pasear bastante, Frank?
Vamos a pasear, Frank.
¿Estás listo para los mejores días de tu vida, a mi lado?
- ¡Vamos, Frank! - Quiero que cuides a este perro.
Ya verás, él me amará.
Ya ama a su amigo Mario.
Eres el rey del mundo, Frank.
Hey, Lucas. ¿Querías tener un perro?
Lucas.
Lucas, ¿querías tener un perro?
Ah, sí. Quiero.
Es lindo, ¿verdad?
¿Vamos? ¿Vamos, Frank?
¿Vamos a casa?
¿Vamos?
DOS SEMANAS DESPUÉS
Está bien.
Gracias.
Pero me veo bien de cualquier forma, ¿verdad?
Lo sé, Sonia. Sólo unos días más.
Por favor. ¡Te voy a pagar todo!
¡No! No soy una morosa.
Sabes que soy una mujer de Dios.
He estado rezando tanto a Santa Rita.
Encontraré la manera.
Sonia, por favor. Sólo te pido un poco más de paciencia. ¡Por favor!
¿Escuchaste eso?
Escuché.
La tía debe muchos alquileres. Muchos.
¿Por qué no pudo pagarlos?
Se retiró por problemas de columna.
El año pasado, la llamaron para un chequeo,
y perdió su jubilación.
Tía Lourdes,
de ahora en adelante, ayudaré a pagar el alquiler.
Mario.
Gracias, hijo.
Tía Lourdes.
Me pagan 700 reales
por pasear al perro de Emilio.
Y hay dos vecinos más que también quieren.
Sé que no quieres que me quede aquí mucho tiempo,
pero mientras consiga este dinero,
te lo daré a ti.
Y en poco tiempo pagarás esta deuda.
Tú trajiste alegría a esta casa.
Le diste vida a Lucas.
Es otra persona desde que llegaste.
Está feliz.
Estaba...
Estaba tan aburrido.
Le faltaba...
Le faltaba tener un amigo.
¡Gracias, hijo!
Gracias.
Tía Lourdes.
Todo saldrá bien, tía Lourdes.
Por favor, no llores.
Mira quién llegó para otra noche de aventuras.
¿Cerró la puerta, Sr. Conejo?
¡Ahora sí!
Este conejo parece estar muy feliz.
¿Tiene buenas noticias?
- ¿Tiene? - Muy buenas noticias.
¿Qué buenas noticias?
La tía Lourdes me dijo cosas muy lindas.
Creo que me quedaré un poco más,
aquí en el tronco de este árbol, con este conejo.
¡Buenas noticias, mi conejo!
Tenemos que celebrarlo, ¿no?
- Sí. - ¿Quieres ver el salto del conejo?
- Quiero. - ¿Quieres ver?
Ahora va a saltar.
Uno...
Dos...
¡Conejo! ¡Conejo!
¡Julia!
- ¿Qué estás haciendo aquí? - ¡Es "Cosme y Damián"!
¿Tienes caramelos para mí?
¿"Cosme y Damián"? Se celebra el mes que viene.
- ¿Lo juras? - ¡Sí!
¡Dios, estoy loca!
¡Entonces... volveré el mes que viene!
De acuerdo. Buenas noches, Julia.
Lucas... esta chica está loca.
Oh, Lucas. No te ocupaste de eso aquí, ¿verdad?
No puedo viajar...
¡Hijos del diablo!
¡La tía Lourdes lo sabrá todo!
Se va a enterar.
Todo el mundo lo sabrá. Toda la ciudad.
¡Malditos maricones!
¡Dios!
¡Nuestra Señora!
¿Qué fue ese ruido?
No sé. Debe haber sido un cuervo.
Cariño.
Veo a la tía Lourdes tan sola.
Siempre estuvo sola.
Creo que tengo una idea.
¿Qué idea?
El Sr. Emilio...
Oh, Dios. ¿Puedo participar?
Parece que voy a ganar este juego...
Lucas... No volveremos a perder.
Chicos...
Creo que la vieja guardia les dará un espectáculo.
No quise ofenderlo, Sr. Emilio.
No se preocupe, Doña Lourdes. Tiene razón.
Somos una pareja perfecta.
Sí. Creo que sí. ¡Miren eso!
- ¡Perdimos! - ¡Mujer!
¡Usted es muy buena!
Gracias, Sr. Emilio.
Bueno...
Fue un placer jugar con ustedes.
Gracias por la invitación, hijo.
Pero espera, Emilio. Hay una pizza en el horno.
Sí. Y la noche acaba de empezar.
- Exacto. - Bueno, si es así...
¿nos divertimos?
¡Claro que sí! Lucas, pon algo de música.
¿Qué tal un vino?
¿Tienen vino? Si no tienen, no hay problema.
Traigo uno de casa.
¿Quieren emborracharse?
Saben que esta es una casa de Dios.
Oh, tía, bebamos un poco. No le hará daño a nadie.
Sí, tía. Y Jesús también multiplicó el vino.
Sólo multiplicó el pan.
- ¿El pan? - Sí.
Sí, pero también bebió vino en la Última Cena.
Es verdad.
Está bien. Me convencieron.
Tengo algunas botellas en la despensa.
Pero luego hay que reponerlas, porque el sacerdote las usa en la misa.
Por el amor de Dios.
¿No es delicioso?
Es muy bueno para cog... Oops.
Lourdes. Tú eres como yo.
¿Podemos bailar un poco?
Es que no sé... bailar.
¡Oh, Sra. Lourdes!
Es muy gracioso ver a la tía Lourdes así.
Está muy feliz.
Te quiero, ¿lo sabes?
No quiero que te vayas.
Nunca.
¿Me escondes debajo de tu cama?
Te escondo.
Donde pueda esconderme.
Has cambiado muchas cosas en esta casa.
Nos has hecho mucho bien.
¡Estás ahí, muchacho!
No te había visto.
No, tía. No te lo quites.
Te ves hermosa con lápiz de labios.
- Qué tontería. - ¡Es verdad!
- Déjame ponértelo. - ¿Tú? ¿Sabes poner lápiz de labios?
Soy lo máximo.
- De acuerdo. - Haz así.
Así.
Estarás aún más hermosa. Ya verás.
Tía... Emilio es muy bueno, ¿no crees?
Muchacho... No digas...
Mírate en el espejo. Dame una sonrisa.
¡Mira qué guapa estás!
"Amarás a tu prójimo
como a ti mismo. Bien hacéis".
Amén.
Amén.
Terminemos con la poderosa oración de la Virgen,
para alcanzar nuestras gracias.
¿Alguien quiere dedicar esta oración a alguna...
Lourdes.
¿Qué te has hecho en el pelo, mi rosa?
¿Te gusta? Lo hizo Mario, mi sobrino.
Perdón.
Dios te salve María, llena eres de gracia.
Sra. Sonia, ¿puede decirme qué hora es, por favor?
Un momento... ¿Dónde está mi celular?
Mi celular desapareció.
¿Cómo que desapareció?
Recién lo tenía aquí.
Alguien robó mi celular.
Alguien robó mi celular.
Lo tenía aquí, y ahora no está.
¿No lo dejaste en casa?
Recién lo tenía.
Acabo de decirlo.
Alguien me robó el celular.
Qué absurdo.
Sonia, es una acusación muy grave.
¿No fuiste al baño? ¿A la cocina?
No levanté mi trasero de esta silla.
Apenas puedo caminar, Lourdes.
Apuesto a que sé dónde está su celular, Sra. Sonia.
En sus cosas.
¿Sabían que este chico que está aquí entre nosotros,
es un ex convicto?
¡No! ¡Eso es mentira!
Julia, ¿cómo dices eso?
No estoy inventando nada.
Es muy simple. Busquen en internet: Mario Hantz.
H-A-N-T-Z.
Hantz.
Él... fue arrestado por error, Julia.
- ¿Estoy mintiendo, Mario? - Julia, por favor, cálmate.
- Te traeré un vaso de agua. - No, tía. Quédate.
Tienes que saber lo que está sucediendo dentro de tu casa.
Y no termina ahí. Descubrí otra cosa.
Quiero mi celular.
Apenas terminé de pagarlo.
¿Quiere encontrar su celular, Srta. Sonia?
Venga conmigo.
Quiero mi celular.
¿Encontrarás mi celular?
Julia, por favor. Para con esto.
Esta chica está loca. Esto es absurdo.
¿Dónde está su mochila?
Es esa.
Dios está conmigo.
Y si estoy equivocada, que Dios me castigue.
¿No lo dije? La prueba del crimen.
Caso cerrado.
Obviamente lo puso en mi mochila cuando fue al baño.
Eres una mala persona, y ahora todos lo saben.
Hijo, ¿tú tomaste ese celular?
Tía, por supuesto que ella puso el celular en su mochila.
Puedo ser cualquier cosa, menos ladrón.
Ya sé. Tía, ¿tu celular tiene código de bloqueo?
- Sí. - Disculpa.
Seguro el ladrón quiso desbloquear el celular,
así que su foto estará aquí.
Y como dije...
Acabé de hacerlo.
Me vieron. Acabo de intentar desbloquear el teléfono.
Querida, no hagas esto.
Bien. No hay problema.
Puede que no me crean, aunque no esté mintiendo.
Lo saben.
Pero no dejaría mis cosas en esta casa.
Y hay más, tía Lourdes.
Él, además de ser un bandido,
es un demonio, que ha profanado tu casa.
¡Porque él y Lucas tuvieron sexo! ¡Tuvieron sexo entre ellos!
Lo vi todo. Allí, en la cascada.
Desafortunadamente no pude registrarlo, porque estaba tan...
tan sorprendida, que lo único que pude hacer fue marcharme.
- Estoy "plerpleja". - Se dice perpleja. Perpleja.
¿Dices que es mentira?
¿Vas a negar que tú y Lucas tuvieron sexo en la cascada?
¿Todo esto es sólo porque él te rechazó?
¡Responde, Mario!
¿Van a negarlo, primos?
¿No te lo dije? Esos dos agujeros que sólo los maricones usan...
Lo siento, Lucas.
Lo siento, tía Lourdes.
- Me voy. - ¡No, Mario!
¡Viejas chismosas...
estoy cansada de ustedes! ¡Se van a ir al infierno!
Perdóname, Señor.
Querido...
siempre lo supe.
Desde que los vi durmiendo juntos, pero...
No es asunto mío.
Y se hacen tan bien el uno al otro.
Veo amor en ustedes.
E interpreto la Biblia al pie de la letra.
Y la Biblia dice que Dios es amor.
Y si ustedes se aman,
están en los brazos de Dios.
¿Siempre lo supiste?
¡Claro que sí! ¿Crees que soy tonta?
¡Gracias, tía!
Pero yo quiero que tú y estos demonios
se vayan de mi casa hoy mismo.
Ni un día más.
Escucha, Sonia. Con mucho gusto.
Esta casa tiene una energía... pesada.
Es verdad. Esto apesta.
Incluso la prisión es mejor.
Y mi casa es bastante grande.
A Frank y a mí nos encantará la compañía.
Genial. Ya tenemos un techo.
Lourdes.
Arderás en el fuego del infierno.
Ni un día más.
Vamos, chicas.
Antes de que también caigamos en esta puerta del infierno,
que estos inmorales abrieron.
Y ese pelo...
A mí me gusta.
Vamos, chicas.
Julia...
Yo era como tú.
No esperes envejecer para liberarte.
El mundo puede hacernos muy amargadas.
¿Quieres un consejo? Ten sexo.
No soy el adecuado para ti.
Me gusta Mario.
Pensaste que yo era el adecuado porque...
era un hombre de Dios.
Pero ni siquiera me conocías.
Ni siquiera querías salir conmigo.
Sólo querías sexo.
¡Y está bien! Puedes tener sexo.
Por cierto, deberías tener sexo.
Y no necesitas vengarte de nadie.
No creas en este pequeño mundo que inventaron para nosotros.
¿Quieres tomar una cerveza con nosotros?
¡Llegaron!
Entren. La casa ahora es suya.
¡Hola!
¿Quieres ayuda con tu bolso?
¿Soy una mujer que necesita ayuda para esto?
¡Él es maravilloso!
Tía, nunca pensé que aceptarías el hecho de que soy gay.
Oh. Eres tan tonto.
Gracias a Dios que no eres homófobo, Emilio.
¿Homófobo? Les diré algo...
A Frank le gusta montar otros machos.
¡Y amo a ese perro más que a mí mismo!
- ¿Qué tal un picnic en el patio? - ¡Genial, haré sándwiches!
Qué casa tan linda.
Traducción de León-O (Con el apoyo de Chitara, Tigro, y el siempre leal Snarf)
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