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Joder, tío, no veas si te tiene que doler
que te pinchen todo eso.
-Qué va, este del muslo fue mucho más jodido.
¿Pero a que camela?
-¡Hostias, los monos!
Mejor abrirse, ¿no? -Nos abrimos, pero tranquilos, ¿vale?
Si no se confían.
Venga, vámonos.
Ya se largan.
Claro, si esos, en cuanto huelen a la madera se acojonan.
Mucho tatuaje y, fíjate, se cagan por la pata abajo.
¿Qué hora será? No sé, pero habrá que irse a comer.
Entonces, ¿nos pasamos esta tarde por el sitio ese?
¿Pero tú crees que merece la pena?
(LEE) "Oportunidad para menores de 20 años,
sueldo rápido y posibilidades de ascenso rápido".
Joder, colega, te lo vas a aprender de memoria.
Igual esta vez nos suena la flauta. Sí, como no nos suene la polla...
¿A qué hora hay que estar en ese rollo?
De 3 a 7, mejor pásate pronto, porque si no...
Pues habrá que papear rápido.
Hola, padre, que aproveche. Hola.
¿Te preparo el café? No tengo tiempo.
El taxi ha tenido una avería y no he hecho más que dos carreras
en toda la mañana.
Joder, a ver si le dices al baranda ese
que te cambie ya el coche, que ese está para la chatarra.
Herminia, me voy. -¿Vas a volver tarde?
-Ya veremos, según se dé, hasta luego.
-Te dejaré la cena en el horno, pero caliéntala, ¿eh?
No hagas lo de siempre, que así tienes el estómago.
Hasta luego.
Lo que le jode el estómago es pasarse 14 horas en ese taller.
Pues a ver cuándo arrimas un poco el hombro, hijo, que falta hace.
¿Has visto a José?
Sí, y ha dicho que a las 7 te vendrá a buscar.
Ese golfo lo que tiene que buscar es trabajo, igual que tú.
Venga, mama, no empieces. ¿Que no empiece?
Pero ¿cuántas veces voy a tener que decirte
que no quiero que salgas con ese?
Lo que tienes que hacer es espabilar, buscarte un muchacho formal,
que trabaje y se pueda casar,
y no andar por ahí perdiendo el tiempo
con ese muerto de hambre.
¿Y tú qué? Siéntate, que te voy a traer la comida.
Joder.
Échame un poco de gaseosa, Sebas.
Yo me tengo que ir, que se me hace tarde.
¿Adónde vas con tanta prisa?
¿No puedes esperar a que terminemos de comer?
Es que he quedado con Antonio, porque vamos a ir...
¿Adónde? ¿A golfear por ahí y a meteros drogas?
Que no, Esteban, que han quedado para ir a buscar un trabajo.
Trabajo, maldita las ganas que tienen de currar.
Está podrida.
Trabajo, trabajo, menudo rollo tienen estos.
Oiga, ¿es aquí lo del anuncio del empleo?
Pues claro, ¿no lo veis?
¿Que si podéis entrar? Nos ha jodido el espabilado.
Venga, poneros a la cola.
-Vaya cara. -A la cola.
Anda, vámonos. Pero es que...
Venga, vámonos.
¿Es aquí lo del empleo? -Sí, pero tenéis que ir a la cola.
(Música)
(Ladridos)
(Música)
Si es que tu hermano se mosquea enseguida
y hay que echarle mucha paciencia para encontrar un trabajo.
Ya sabes cómo es, pasa de todo. Pero hay que buscarse la vida, ¿no?
Pues claro.
Y es que, joder, no aguanto más al viejo.
Un día me tiro por la ventana o lo tiro a él.
Anda, José, tranquilo, ya verás cómo enseguida encuentras algo.
Mejor vámonos, que no quiero que la vieja nos eche la bronca.
Vale, vamos.
Joder, chaval, ¿ya estás otra vez? No paras.
Claro, como tú tienes la piba para meter.
-A mí con la que me gustaría pillar es con la profe de matemáticas.
No veáis qué tetas tiene. Pone el rabo duro a toda la clase.
¿Qué? ¿A que es guapo este peluco?
¿Ya estás otra vez con esos rollos?
Tú sigue y ya verás que marrón te vas a comer.
Anda, pringado, que eres un pringadillo.
-Pásame el trapo, Pirri. -¿Qué trapo?
-Con el que te has limpiado. -Pero si era un calcetín.
-Pues pásamelo. -No te jode, coge uno tuyo.
-No seas araña, para qué vamos a ensuciar otro,
que luego la vieja se mosquea. -Anda, toma.
Qué guarro eres, tío, lo has dejado empapado.
-Vale ya, chaval, que te estás pasando.
-¿De dónde has sacado ese peruco? -¿A ti qué hostias te importa?
Venga, callaros de una puta vez, que vamos a dormir.
Vale, tío, no te mosquees.
-¿Qué empleo tenías antes?
Bueno, el año pasado iba a empezar
en la gasolinera donde trabaja mi padre,
pero al final el jefe dijo que no, que no quería más personal.
Así que nada.
¿Qué estudios tienes?
¿Sabes algo de inglés?
¿Tienes carné de conducir?
¿Tienes conocimientos de informática?
¿Tienes pendiente el servicio militar?
Sí.
¿Te crees capaz de levantar sacos como esos?
Puedo intentarlo. Pues venga, inténtalo.
(RÍEN)
Que no, chaval, que este no es trabajo para niños.
(TELEVISIÓN) "Marcar goles a lo largo del campeonato.
Seis goles en total".
(Himno España)
Ha finalizado el himno nacional.
-¿Unos días de retraso? Quizás estés embarazada.
Estar segura es muy fácil.
Compras Predictor en cualquier farmacia
y tú misma en casa haces la prueba.
Unas gotas de orina, lo agitas, esperas un poco
y con Predictor saber si estás embarazada o no es tan fácil.
¿Tienes un boli?
Antonio, ¿tienes un boli? No.
Predictor, Predictor.
¿Pero qué coño dices? Nada.
(Música)
¿Pero estás segura?
Que sí, José, que sí, estoy embarazada.
Hostias, pues vaya mogollón.
Llevaba muchos días mosqueada,
pero te veía tan liado buscando trabajo
que no quería que te comieses más el coco.
Por eso no te he dicho nada hasta que he estado segura.
¿Pero se lo has dicho a tu hermano? Qué va.
A tus viejos tampoco, ¿no? Qué va, a nadie, solo a ti.
José, ¿qué vamos a hacer? Por favor.
(LLORA)
Vendo corazones, globitos.
Corazones, vendo corazones, globitos.
Hostia, qué paliza se están dando esos dos.
Cago en la leche.
(Música)
Hola, José, ¿has encontrado curro?
¿No te has enterado? A este le han contratado los del cine
para hacer una peli.
Que sí, colega, me han dicho que es una película
sobre la delincuencia juvenil.
Pues ya sabes, si necesitan extras, me avisas.
Pero tú para hacer de navajero no creo que valgas.
-Nada, para eso del cine, hay que dejarse partir el cacas,
si no, pasan de ti. -¿Qué dices, pringado?
A ti sí que te follan bien todos los días,
12 horas diarias currando detrás de la barra,
para luego llevarte 20 putos talegos al mes.
-Pero sin que me pillen el caca, tío.
Joder, menudo rollo tenéis.
Vamos a la calle, tengo que hablarte.
¿Pasa algo? Sí.
Hasta luego, artistas. Hasta luego.
-Para mí todas las pelis que se han hecho de rollo de macarras y tal
son una ful de Estambul.
Esos tíos del cine ¿qué cojones hacen?
Tú diles que vengan a hablar conmigo
que yo les explicaré de qué va la movida.
-Joder, a otro que le pillan el caca.
Pero mira que sois gilipollas.
Hombre, colega, eso le puede pasar a cualquiera.
A cualquiera no, tío, a un tío que solo sepa hacer eso no le pasa.
¿Saber hacer qué? Tener cuidado, joder.
¿Qué pasa, que no sabes saltar en marcha?
Pasa de todo.
Si te comes el coco con esos rollos, menudo corte.
A mi hermana solo la quieres para eso, para meter.
No te pases, que a tu hermana la quiero mucho.
Lo que tienes es demasiado morro. ¿Por qué colega? No me mosquees.
Que sí, que es mucho morro. ¿Qué quieres que te diga?
¿Que me parece muy bien que hayas dejado preñada a Rosario?
Podías haber dejado preñada a tu madre.
Me parece que te estás pasado.
Que te estés quieto.
Mirad, esos tíos se están zurrando.
Estate quieto.
Niños, iros a tomar por culo.
(GRITAN)
Dime por qué,
dime por qué.
Tú sabes que yo te quiero,
y que me engañas.
Dime por qué,
dime por qué.
Dime por qué,
dime por qué.
(APLAUDEN)
(Música)
Me levanté esta mañana
con muchas ganas de salir de aquí.
Me levanté esta mañana
con muchas ganas de salir de aquí.
No pude encontrar a nadie
que me quisiera seguir.
No pudo encontrar a nadie
que me quisiera seguir, que me quisiera seguir.
Lejos de aquí.
Yo preparé mi equipaje:
cerveza fría y un poco de hachís
y no olvidé a mi guitarra
que fue la única que quiso venir.
No puede encontrar a nadie
que me quisiera seguir,
no pude encontrar a nadie que me quisiera seguir,
que me quisiera seguir.
Lejos de aquí.
(Sirenas)
(TOCA LA PUERTA)
Oye, Rosario, soy yo, ¿puedo pasar?
Pasa.
Toma, enciéndelo.
Oye, que se va a notar el olor.
Qué va, que la vieja está durmiendo hace casi una hora.
(TOSE)
Qué fuerte lo has hecho, ¿no? Sí.
He pensado que te vendría bien, ¿no?
¿Has hablado con José? Sí, ya me ha contado toda la movida.
Anda, pásamelo.
Me portado como un gili. ¿Por qué?
Porque nos hemos mosqueado y ha sido todo por mi culpa.
Pero ¿qué ha pasado?
Cuando me ha contado la movida, no sé qué me ha pasado.
Es que eres mi hermana, joder. Pero no le habrás hecho nada, ¿no?
¿Qué le voy a hacer? José es mi colega.
Al principio ha sido un mal rollo, pero ya se me ha quitado.
Tú tranquila. Toma, dale otra calada.
¿Nos vas a ayudar, Antonio?
Pero qué tonta eres, Rosario, pues claro que os voy a ayudar.
Venga, trae, que te vas a coger un pedo.
Anda, échate para allá.
He estado toda la noche comiéndome el coco,
pero no se me ocurre nada.
Si es que no tenéis que darle más vueltas,
o tenéis el crío o no lo tenéis.
¿Pero cómo vamos a tener el niño?
Entonces, ya sabes, tía. Tienes que abortar.
Joder, tío, podríamos intentar hacer...
¿Intentar qué?
A lo mejor yo encuentro curro y no sé,
nos podríamos casar, ¿verdad, Rosario?
Pero no alucines, colega.
Tú eres la que tienes que decidirlo, Rosario.
Si es que no queda otro remedio, José.
En estos casos, colega, lo mejor es llevarse a la piba al extranjero.
No jodas, si no tenemos ni un puto duro.
Sin pelas, no te va a ser fácil.
Pero, ¿tú qué hiciste? ¿A dónde llevaste a Carmen?
Yo no la llevé a ningún lado.
Lo que pasa es que tiene una hermana en Alemania
y se fue con ella y se lo hizo allí.
Vale.
(Música videojuego)
Lo mío fue fácil, porque Miguel tiene un primo que es médico.
¿Y crees que él querrá? No, no, qué va.
Es un médico que no se dedica a nada de eso.
A mí tampoco me lo hizo él, que conste.
Lo que pasa es que tiene amigos y ya sabes...
Me gustaría ayudarte, pero...
-Pero qué golfo eres, así que has dejado preñada a la novia.
No, ya sabes que yo no tengo novia. ¿Entonces?
Es mi her..., bueno, mira, ¿tú conoces a alguien o no?
Sí, hombre, sí, te voy a dar la dirección de una comadrona
que lo hace muy bien, pero tú... me darás algo a cambio, ¿no?
Luego mira que eres calentorra, Elvira.
Ya te digo.
¿Es que solo se la vas a meter a esas chavalinas
que son tan bobas de quedarse enganchadas o qué?
Si es que ya no vienes a verme nunca, puñetero.
Parece mentira.
Y yo que te desvirgué cuando tenías 14 añitos.
-Siempre que sea antes del tercer mes,
no hay ningún problema.
Por eso, si estás decidida, lo mejor es intervenir cuanto antes.
Ahora, eso sí, lo principal
es que estés dispuesta y que no tengas miedo.
Miedo sí tengo, pero es igual, quiero hacerlo.
Claro, hija, siempre se tiene miedo, pero hay que ser valiente.
Además, es todo cuestión de media hora.
Puedes estar tranquila.
Soy enfermera titulada, llevo veinte años en el oficio
y lo que sí que te puedo asegurar
es que jamás he tenido ningún problema.
¿Cuánto hay que pagarla? 25 mil.
Y cobro por adelantado.
Bueno, vosotros me merecéis confianza,
pero ya sabéis, es la costumbre.
Hostias, 25 mil pelas. ¿Cómo vamos a sacar ese dinero?
Pues algo habrá que hacer, ¿no, José?
Claro.
Si es que no hay forma de que lo encontremos.
Tú, tranquila tía, tú nos dejas a este y a mí.
¿Pero qué vais a hacer? Tampoco es tanta pasta.
Tendremos que buscar a alguien que nos lo deje.
No os comáis el coco, a lo mejor lo consigo yo esta misma noche.
¿Cómo? Uno que está bien relacionado.
(GIME)
¿Qué? ¿Lo has pasado bien?
Anda, cacho toro.
Oye, Elvira, me da un poco de corte decírtelo, pero...
¿Qué quieres?
¿25 000 pelas? ¿Pero qué?
Sí, mujer, si es por ese rollo del aborto.
Ya te las devolveré cuando pueda.
Mira, Antonio, yo ya sabes que 1000 o 2000 pelillas
te las he dejado muchas veces, pero esa cantidad que me dices
no puedo ni de coña.
Además, esta temporada en el bar, las cosas nos van muy chungas.
De verdad, Elvira, me harías un gran favor, ¿eh?
Pero, vamos a ver.
Esa chica que has dejado preñada, ¿quién es?
¿No decías que no era tu novia?
No, pero...
Pues si no es tu novia, que se las arregle ella.
Como hemos hecho otras.
Mira, que se ponga a hacer la carrera.
Con media docena de polvos, lo soluciona.
O con menos.
Que ahora a las jovencitas las pagan muy bien.
Oye, tú, si no me quieres dejar la pasta no me la dejes,
pero no me digas gilipolleces porque me mosqueo.
Oye, guapo, pues mosquéate, no te jode.
Claro que también puedes poner tú el culo,
y a lo mejor te pagan más.
(Música)
¿Qué pasa, tío? ¿Qué pasa, colegas?
¿Qué hacéis por aquí?
¿Qué queréis?
¿Qué tal la peli? Estarás pillando mucha pasta, ¿no?
Qué va, qué va, si me tienen ya muy mosqueado.
Me parece a mí que en esa productora no hay un duro.
No jodas, pero si lo del cine tiene muchas pelas, ¿no?
Eso es lo que yo creía, tíos, pero están más tiesos...
Qué corte, colega, nosotros que veníamos
a que nos dejases pelas. A menudo sitio habéis venido.
¿Qué pasa, tenéis algún problema?
Necesitamos 25 000 talegos.
Bueno, yo me sé un rollo para pillar pelas.
Pero no sé si os atreveréis.
Aquí es.
29, 30 y 31, estas son.
¿Hay que despelotarse, tío? Pues claro.
Pues qué corte, colegas. No os cortéis, colegas.
Que tampoco hay que salir con la polla al aire.
Hay que salir con estos taparrabos.
Ya, ¿y si te quieren poner una varita, qué?
¿Pero cuántas veces os lo voy a tener que explicar?
Que no, tío, que se conforman con sobarte
y luego te hacen una buena mamada y ya está.
Venga, daros prisa, coño.
(Música)
Mira, el tatuado se ha traído refuerzos.
Pues están buenísimos.
El moreno es feucho, pero tiene un cuerpazo...
-Pero no os quedéis ahí.
Que sí, tío, que cualquiera chapa la caca de la pared.
Pero qué pringadillos sois, venga.
-Hola, hoy vienes muy bien acompañado.
-Sí, son unos colegas del barrio.
-Muy bien, muy bien. -¿Es la primera vez que venís?
-Están muy cortados, es que no les va el rollo.
Pero han venido aquí ha buscarse la vida, necesitan pelas.
-No os cortéis, dos chavalotes como vosotros
no tienen por qué cortarse.
No, pero si no estamos cortados.
¿Qué, nos acompañáis a la sala de vapor?
¿Dónde? Es ahí dentro.
Qué, ¿vamos los tres?
-No, no, hoy deja que los probemos a ellos.
¿Cuánto nos vais a dar?
Uy, eso depende de cómo os portéis, monos.
-5000 a cada uno, ¿vale? -Ni hablar, cinco para los dos.
Pues yo quiero tres talegos. Y yo también.
Míralos, con lo tímidos que parecían.
Bueno, ¿qué? ¿Se los damos?
-Qué le vamos a hacer, tendremos que pagar la novedad.
Hala, vamos a la sala de vapor.
Ya veréis qué calorcito tan rico hace.
(Música)
Venga, chico, ¿qué te pasa?
No sé, es que es un corte.
¿El tuyo tampoco funciona? -No, muy grande, pero nada.
No lo aguanto más.
Qué chungo, colega, qué chungo. Venga, vámonos.
Espera, lo que pasa es que estáis muy nerviosos.
-Claro, tenéis que relajaros, relajaros.
(Claxon)
Tira.
Venga, joder, no te comas más el coco, chaval,
que nos va a salir dabuten. Pilla.
Toma, en ayunas me sienta fatal. ¿Por qué no has desayunado?
No tenía ganas. No he pegado ojo en toda noche.
¡Nos ha jodido, yo tampoco! Somos unos pringaos.
Esto lo hacen los pibes con 12 años y nosotros tan gansos y acojonaos.
Si nos ve mi hermano,
se parte la polla de risa. ¡Uf!
Bueno, pues vamos para allá, ¿no?
Pásamelo. ¿No decías que te sentaba mal?
Venga, pásamelo.
Además, todavía es temprano. ¡Qué va! Si abren a las 9:00, tío.
Vale, pero vamos a fumarnos el peta tranquilamente.
Vamos. Fúmatelo por el camino.
Cuanto antes, mejor, ¿no? Uhm.
Está el viejo solo, como ayer.
Pues entramos, ¿no? Venga, vamos.
(DA ARCADAS)
¿Pero qué te pasa, chaval?
Te dije que ese porro me sentaría fatal.
Venga, cálmate, tío.
(RESOPLA)
Oye, que si te corta, lo dejamos, ¿eh?
Vamos.
Buenos días.
Buenos días. ¿Qué deseáis?
¡Aprieta bien, hostias!
¡Venga, la pasta, que esto es un atraco!
Esto es todo lo que hay.
¿Como que es eso todo lo que hay?
No nos vacile, ¿eh?
Mirar, no os engaño. No hay más.
(GRITA)
(Música)
(DA ARCADAS)
(Música)
Hola.
Hola, Antonio.
¿Y la vieja?
Tenía hora en el dentista.
Estará al volver.
(Radio)
¿Qué?
¿Habéis visto ese amigo?
Sí, pero...
¿Qué pasa?
Nos quiere dejar la pasta, ¿no?
Sí, mujer. Lo que pasa es que tardará tres o cuatro días.
(CANTA) "Va a estallar el obús".
Oye, ¿no me estaréis engañando?
¿Pero cómo que engañando?
Yo que sé.
Es que...
a lo mejor os habéis inventado lo de ese amigo
y buscáis la pasta de otra forma. Anda, mujer, déjate de rollos.
Al loro, que viene la vieja.
Hola.
Qué milagro, tú a estas horas.
¿Qué tal el dentista, mamá? ¡Aj, no me hables, hija!
Tengo unas ganas de que acabe el empaste.
¡Ah! ¿Sabes a quién he visto?
A ese golfo.
¿A quién?
Al vecinito.
Tenía una cara de desenterrado.
Seguro que ese es de los que se pinchan drogas.
A ti sí que te pincha drogas el dentista.
Hay que ver cómo alucinas, vieja. Anda, calla. Vergüenza debería darte
ver a tu hermana perder el tiempo con ese muerto de hambre.
Ni que fuéramos los marqueses de Villaverde.
Desde luego, parece mentira. ¿Crees que tu hermana
no se merece algo mejor?
Yo me merezco lo que me da la gana.
¿Comprendes? Y, por favor, no me vuelvas más loca.
José es mi novio, ¿te enteras?
Y me importa un rábano que te guste o no te guste.
¡Oye, a mí no me contestes así, desvergonzada!
¡Te contesto como quiero!
(LLORA)
(Portazo)
¿Y tú qué? ¿Eh?
¿Por qué me miras así? ¿Qué pasa?
¿Crees que tengo que aguantar que me conteste de esa manera?
Como si yo fuera aquí el último mono.
Menos gritos, Milagritos, que no estoy sordo.
(Música)
Hola, Esteban.
Hola.
Menuda calor, ¿eh?
(ASIENTE)
¿Y los críos?
Las niñas se quedaron con la abuela y los chicos están en la cama.
¿En la cama tan temprano? Estaban aburridos.
Joder, aburridos.
Yo a su edad, a buenas horas tenía tiempo de aburrirme.
Anda,
ponme algo fresco, que vengo muerto.
Oye, Esteban.
¿Uhm?
José ha estado toda la tarde encerrado en casa.
Pues qué bien.
(RÍE) Así va a encontrar trabajo.
No, si es que...
lo noto muy raro.
Seguro que le pasa algo.
Yo ya se lo he preguntado,
pero no me lo ha querido decir.
¿Por qué no hablas tú con él?
Vamos, mujer. ¿Qué le va a pasar?
Además, si no te lo ha querido contar a ti,
menos me lo va a contar a mí.
Toma, americano auténtico, tío.
¡Qué va! Se hizo el pajote y se quedó como un tronco.
¿Tienes fuego?
¡Ahí va!
¿Y esta cheira?
Deja eso. Es guapa, ¿eh?
¿Desde cuando usas cheira?
Venga, dame eso.
Toma, toma.
A dormir, que tengo mucho sueño.
Aguanta, ¿no? Vamos a fumarnos el truja.
¿Puedo mirar el otro bolsillo o ahí guardas la fusca?
Anda, no seas gilipollas.
Toma.
¿Para qué quieres la cheira?
Para nada.
Ya, ya.
Oye, Pirri.
¿Qué?
No veas qué ruina tengo encima. ¿Qué te pasa?
La Rosario, que se ha quedado preñada.
¡No jodas!
Sí, tío. Y necesito 25 000 pelas para el aborto.
Ya, y por eso has pillado la cheira, ¿no?
Pero si tú no eres capaz de darle ni al más pringado.
Me va a ayudar Antonio.
¿Antonio? ¡Bah, menuda pareja!
Si es que tengo que encontrar las pelas como sea.
¿Por qué no me lo has dicho antes? Joder, para eso está uno, ¿no?
¿Pero tú que vas...?
Olvídalo. Mejor que pases de este rollo. No la liemos más.
Tranquilo, colega,
que yo no me voy a comer ningún marrón por ti,
pero que si tu camelas,
podemos ir a ver a la banda del Colza.
¿Qué pasa? ¿Que queréis?
-Tranquilo, colega, que queremos ver al Colza.
-¿Pero vosotros de qué vais?
-Tú dile que está aquí el Pirri, ¿vale?
-¡Eh, Colza!
Que aquí hay unos pibes que quieren verte.
-¿Quiénes son? -Uno dice que se llama Pirri.
-Vale, déjalo pasar.
(RÍEN)
(RÍE)
-¿Qué pasa, Colza?
-¿Qué pasa, pibe?
(RÍEN)
-¿Os vais a montar una parroquia, o qué?
-Na, un palo que hemos dado en un convento de monjas.
-¿Y os la habéis follado?
-Bah, eran más feas que un tiro mierda.
-¿Y estos quienes son?
-Este es mi hermano José y este es su colega.
-¿Y qué queréis? -Pues que necesitan pillar pelas
y no sé, he pensado que a lo mejor les puedes meter en alguna movida.
-Ya sabes que nosotros pasamos de enrollarnos
con tíos mayores de 15 años.
-¿Qué pasa? ¿Que no sabéis buscaros la vida?
-Que va, colega. Pero si son dos pringadillos,
y además solo quieren pillar 25 billetes.
(RÍEN)
Bueno tío, ¿nos vamos o qué?
No os cortéis, colegas.
¿Sois mayores de edad?
Yo tengo 18 y este 19.
Entonces podéis ir a hablar con el Rogelio.
Tú le conoces, ¿no, Pirri? -Claro, pero Rogelio... joder.
-Que sí, colega, que yo sé de qué va el rollo.
El Rogelio busca tíos gansos. -Pero si son dos pringadillos.
-Para mí que es eso lo que busca.
Pero tranquilos, que es un tío muy legal.
Y si queréis que se enrolle bien,
decirle que vais de parte del Colza.
(Música)
Si no tenéis antecedentes penales, no hay ningún problema.
Me dais los datos, que yo os saco el pasaporte.
¿Y cómo nos entenderemos con el moro?
No os preocupéis por eso.
Abdul fue de la guardia mora de Franco.
Habla un español perfecto.
(Música)
¿Queréis?
-¿Qué es? ¿Potro o perico?
-Coca buenísima.
-Dabuten.
Está bueno el perico este, ¿eh?
(Música)
Vosotros, tranquilos.
Vais a la dirección que yo os dé
y el moro os dará el paquete sin más líos.
¿Y cómo lo pasamos?
Ah, ¿pero es que no sabéis?
(NIEGA)
Que sí, hombre, que sí. Lo que pasa que no se entera de nada.
Desde luego...
¿Pero os habéis vuelto locos?
No pasa nada. En unos días estamos aquí y tenemos las pelas.
¿Y si os pillan?
Que va, tía, ese menda sabe montarse bien las movidas.
Además, eso de bajar al moro lo hace cantidad de pibe.
Mira...
si os tenéis que meter en esos líos,
yo, de verdad...
prefiero contarlo todo en casa y ya está.
Tú misma. La que está preñada eres tú.
Pues por eso. Lo cuento en casa y se acabó.
Lo podías haber pensado antes, porque menudos días llevamos.
Me estabais engañando. Decíais que os prestaba la pasta un colega.
Eso, encima échanos la bronca. Cuando te pones burra,
eres peor que la vieja. No te pases tú tampoco.
Si quiere contarlo, que lo cuente. No, si al final
el único gilipollas que hay aquí soy yo.
¿Quién me mandará meterme en estas movidas?
Mira. Anda y hacer lo que os salga.
Antonio.
¿Qué?
No te mosquees, colega. Si es que, joder.
Tienes razón. Encima que te portas tan de puta madre.
No quiero dejarlos solos con este marrón.
Esto es una cosa que hay que echarle huevos los tres. ¿Comprendes?
Anda.
Ya verás como todo sale bien.
En menos de una semana se acabó el comecocos, tontina.
(Música)
Aquí tenéis. Los pasaportes,
moneda española,
dinero para el moro
y los billetes.
Muy bien.
¿Os acordáis de lo dijo Rogelio?
Hacéroslo bien, que tiene muy mala hostia.
Tú tranquilo.
Vaya fusco, ¿eh?
¿A que es guapo?
Dispara balas expansivas.
Son balas que se abren.
Te meten un tiro aquí y te abren un boquete así de gordo.
Joder.
Venga, daros prisa. Dentro de 10 minutos sale el tren.
Bueno.
Hasta la vuelta. Buen viaje.
Adiós. Adiós.
(Gaviotas)
(Gaviotas)
(Bocina)
(Bocina)
(Bocina)
(Música árabe)
(Conversaciones en árabe)
(Canción en árabe)
Bueno, amigos, ya sabéis, cinco para cada uno.
¿Pero cómo nos va a caber todo esto en el culo?
Luego se van para arriba, para la tripa.
Tranquilos, amigos, tranquilos.
Yo voy a explicaros bien.
Crema. Primero untar con mucha crema.
Más, más.
Eso es.
Mucha crema.
(RÍE)
Bien.
Ahora, bajar pantalón.
Limpiar manos con papel de periódico.
Eso.
En el culo también crema, mucha crema.
Y ahora tenéis que levantar las piernas así.
Venga, amigos. Meter ya.
(SE QUEJAN) Eso es.
(SE QUEJAN) Sin miedo.
(SE QUEJAN)
Bien, amigos, bien. Ahora otra.
Venga.
(SE QUEJAN) Aprieta, aprieta.
(RÍE)
(SE QUEJAN)
Bien, bien.
No puedo, tío, no puedo.
Venga, joder.
Casi hubiese sido mejor tragar en la sauna.
(RÍE)
(Bocina)
(Música)
Y preparé mi equipaje.
Cerveza fría y gomita fina.
Y no olvidé mi guitarra,
que fue la única que quiso venir.
Eh. No pude encontrar a nadie
que me quisiera seguir.
No pude encontrar a nadie
que me quisiera seguir, que me quisiera seguir
lejos de aquí.
Oh, yeah.
(Gaviotas)
Mira, eso es Gibraltar.
Qué morro tienen los ingleses. Ya nos lo podían devolver.
¿Devolver a quién? ¿A quién va a ser? A España.
Bah, a mí estos rollos me la sudan.
(RESOPLA)
(RESOPLA) Me están entrando unas ganas de jiñar, colega.
Ya, tío. A mí también,
pero hay que aguantar, que ya falta poco.
(Bocina)
(MEGAFONÍA) "Tren expreso procedente de Algeciras
acaba de efectuar su entrada por vía tercera, andén segundo".
(Música)
Ahí.
(Música)
Bueno,
ya pasó todo, ¿no?
Ya era hora, menudo muermo.
Eso es solo la primera vez. Luego ya veréis, ni os enteráis.
-La verdad es que de esta movida no voy a sacar ningún beneficio.
Pero si hemos traído casi 300 gramos.
¿Y eso qué es? Nada.
Para fumar yo y mis amigos.
Eso sí, seguro que será un costo cojonudo.
-Esperemos que el moro se haya portado bien.
-Fijo que sí. Sabe que le conviene estar a buenas conmigo.
Lo que nosotros hemos probado estaba guay.
Además, chaval, lo importante es que os hayáis enrollado bien.
Si queréis que os sea sincero,
esto era solo para probaros.
De ahora en adelante empezaremos a trabajar en serio.
Es que a nosotros estos rollos no nos van.
¿Entonces por qué cojones os habéis metido en esta movida?
Ahí va, porque necesitábamos las pelas. ¡No te jode!
Aquí tenéis.
30 billetes.
Venga,
¿quién los guarda?
Píllalos, José.
Cuéntalos.
(SUSPIRA) No veas la falta que nos hacía pillar estas pelas.
¿Qué? ¿Tenéis que pagar la fianza de algún colega o qué?
Qué va. Es para un aborto.
¿Qué pasa? ¿Os tiráis los dos a la misma piba o qué?
-¿Y aquí qué coño te importa?
No, lo que pasa es que es para mi hermana.
Y mi novia. Ah.
Bueno, ¿nos abrimos o qué?
Pero qué prisa, hombre.
¿No queréis una línea?
Lo mejor es que nos abramos.
La piba estará esperando y estará muy nerviosa.
De eso precisamente quería hablaros.
Os voy a hacer una propuesta. Lo del aborto es bastante jodido.
Yo os puedo dar otra solución.
Pues que tu novia no aborte y encima os ganéis 400 000 pelas.
¡Hostias! ¿Cómo es eso?
Venga, vamos a tomarnos unos tiritos de coca tranquilos
y charlamos, ¿vale?
(Teléfono)
¿Sí?
¿Ya habéis llegado?
(SUSPIRA)
Menos mal. Qué nervios.
Tu tranquila, tía, que ya está todo arreglado.
Sí. Tardaremos como una hora.
Vale. Hasta luego.
¿Qué? Muy nerviosa, ¿no? Como un flan.
Aquí tenéis.
Una rayita para cada uno.
Bueno...
lo que os voy a proponer es muy sencillo.
Estoy en contacto con una organización
que busca niños para matrimonios ricos
que no pueden tener hijos. Y además pagan muy bien.
Ya os lo he dicho,
os podéis sacar 400 billetes.
Joder, lo mismo te lo montas con drogas,
que con recién nacidos, que con lo que sea.
Ya ves.
Hay que buscarse la vida, ¿no?
Sí, pero... No sé, eso me parece un poco chungo.
Pensároslo con calma.
Lo del aborto también es chungo. Más de una piba ha palmado, ¿eh?
Pero es que mi hermana no puede parir.
Y además, en casa no saben nada.
Fíjate la movida si la ven con la tripa.
Ya.
Pero bueno, ¿ella qué edad tiene?
Acaba de cumplir 18. No hay problema,
la organización se ocupa de todo. Además, hay soluciones
para que la familia no se entere. Por eso podéis estar tranquilos.
Bueno, yo ahora no puedo darte más datos.
Si estáis de acuerdo ya os lo explicaré.
Claro que lo importante es que habléis con ella.
Pero fijo que dice que no, ¿eh?
No estés tan seguro.
Las 400 000 pelas no me importan,
pero...
Tú eres la que tienes que decidir.
Para mí lo que tú digas vale. Si es que...
cada vez que voy por la calle y veo un niño chico,
no sé, siento que se me quema la sangre.
Y por la noche, no veas qué sueños tengo.
Quieres que nazca, ¿verdad?
Pues claro que quiero.
Yo también.
Además, el crío tiene un huevo de suerte.
Una familia con pelas, una casa chachi.
Todo solucionado. No veas si va a tener suerte.
Pero bueno, ¿pero estáis colgados o qué?
¿Os proponen que vendáis al crío y os parece normal?
Pero será mejor venderlo que matarlo, ¿no?
Pero ¿matar a quién?
Si lo que llevas ahí dentro es un trozo de carne.
No es un trozo de carne. Está vivo.
Ya... Eso es como lo del lobo aquel.
Se cascada una paja, lo echaba en un bote,
luego lo tiraba en el Manzanares y decía que tenía un hijo marinero.
Desde luego, tío...
Mira, esta vez no me voy a mosquear. Ya paso hasta de mosquearme,
pero no me vais a comer más el coco.
Haced lo que os salga, pero os voy a decir una cosa.
A mí esta movida no me va nada.
Eso de tener un hijo para luego venderlo como un perro,
mira, me parece más chungo que no tenerlo.
Ah, y luego al loro con el Rogelio, ¿eh? Es un pájaro de cuidado.
Menudo marrón os vais a acabar comiendo los dos.
Bueno, ¿qué? ¿Qué piensas?
Mira, creo que tiene razón Antonio.
No vayamos a liar más las cosas.
Aborto y se acabó.
Bien, venga, vamos, dentro.
Vosotros sentaos tranquilamente. En un cuarto de hora hemos terminado.
(Tic tac reloj)
Pasa.
Ve quitándote la chaqueta.
Túmbate en la mesa. Anda, mujer.
Venga, ahí.
Venga, vamos. Más atrás. Eso.
Y tranquila, ¿eh?
Ponte este supositorio, te relajará.
Oye, ¿nos hacemos en chino? No jodas, tío. ¿Aquí?
Nos vendría bien, ¿no? No, tío. Es mucho corte.
Hala, túmbate. Venga. Así.
Arriba.
Eso es.
Vale, muy bien.
Vamos allá.
Abre bien las piernas y relájate.
(GRITA) ¡No, no!
No puedo.
De verdad...
No puedo.
(Música)
(Teléfono)
Hola.
Hombre.
¿Qué tal, José?
Pues nada, Rogelio,
que queríamos hablar contigo.
(Música)
¿Son esos, no? -Sí.
-Demasiado jóvenes.
-Sí, pero tranquilo, les tenemos que controlar.
-Si es que este Rogelio...
Con tal de estar rodeado de chavales...
-Ya sabes cómo es.
-Muy bien, habéis tomado una buena decisión.
¿Y dices que estás en el tercer mes, no?
Sí. Tenemos tiempo de sobra.
Hasta el quinto no se nota nada.
Pues mira, te conseguiremos un falso contrato de trabajo
en un hotel de la costa.
Así en tu casa no sospecharán nada.
No, mujer. Eso es solo para cubrir las apariencias.
En realidad te quedarás aquí, en un apartamento.
¿Y el parto cómo? En una clínica estupenda.
No te preocupes.
Bueno, pues está todo bastante claro, ¿no?
¿Y a los padres...
no los podría conocer? ¿Cómo a los padres?
Bueno, al matrimonio que se lo va a quedar.
No, mira. Eso es imposible.
Ni siquiera yo sé quiénes son. Eso depende de la organización.
Además, casi seguro que serán extranjeros.
Americanos o alemanes. No lo sé.
¿Y lo cuidarán bien? Claro, mujer. Muy bien.
No me dejaréis mal, ¿verdad?
Y, sobre todo, mucha discreción.
Esta organización es muy importante, ¿sabéis?
Sería terrible que les falláramos. De verdad, terrible.
Me entendéis, ¿no?
¿Has arreglado todo, no?
¿La ha hecho el raspado?
Deja que me lave. -Espérate, coño.
-Que voy a llegar tarde. He quedado con mis colegas.
Espérate un momento, joder. Pues me lavo aquí.
Venga, coño, Aran.
Ya estáis otra vez con secretos. Me tenéis hasta los huevos.
Y daros prisa.
¿Oye, tú crees que Rogelio...? ¿Qué?
Nada. Os ha metido en otra movida, ¿no?
Venga, que pronto te va a caer por ahí.
(Timbre)
Quita, chaval, no me mosquees.
¿Quién puede ser?
(Timbre)
¿Pero qué pasa, coño, es que no va a abrir nadie o qué?
-Ya voy, ya voy.
-Buenos días, policía.
-¿Qué desean?
-Verá, señora. Venimos a buscar a su hijo.
Traemos una orden de detención.
-Pero ¿qué pasa?
-¿Podemos entrar? -Pasen, pasen.
-¿Está su hijo en casa?
-¿Qué ha hecho? -No lo sabemos.
Tenemos orden de llevarlo a comisaría.
-¿Dónde está el chico?
Aquí estoy, ¿qué quieren?
Pero vamos a ver, ¿no era un chico de 15 años?
-Eso creo. ¿A ti te llaman el Pirri?
-Pero que vienen por mí, pringado.
-Eres tú, ¿no? -Sí, soy yo.
-Tienes que acompañarnos. Bueno, pero voy a vestirme, ¿no?
No me van a llevar en pelotas.
(Sirena)
Por lo que se ve, ayer ligaron a toda la banda del Colza.
Pero el Pirri no estaba enrollado con ellos, ¿no?
Les había ayudado en un palo que dieron en una farmacia.
El Pirri les guardaba los potingues, las anfetas y todos esos rollos.
Y en comisaría os tiran al Colza y cantó.
Fijo. Toma, enciéndelo.
Oye, ¿y qué le van a hacer?
Lo han mandado para el juez de menores.
Aún no tiene edad para ir al talego.
Nada, le soltarán enseguida.
No creas, ¿eh? Le pueden llevar a un reformatorio.
Toma. No, no. No conviene.
(Música)
Al menos este o esta podrá pasar de todos nuestros rollos.
No tendrá que andar metiéndose en movidas chungas.
(Música)
De verdad... Es la hostia, ¿eh? Es la hostia.
Tenemos que ir para casa, Antonio.
Es la hora de comer y la vieja estará muy mosqueada.
Vaya, ya era hora.
¿Qué pasa, que has ido a la cárcel a ver al hermanito de tu novio?
Joder, qué pronto te has enterado. Pero si lo comenta todo el barrio.
En fin... Que si el pequeño anda metido en esos líos,
a saber en los que andará el mayor.
No es ninguna tontería.
La vergüenza que he tenido que pasar esta mañana en el mercado.
Todas venga a hacerme preguntas.
Como si yo tuviera algo que ver con esa gentuza.
Porque esa familia es eso. Una gentuza.
Una gentuza de lo peor, ¿me entiendes?
Y tu hermana ha tenido que ir ahí a buscarse novio.
Pero mamá, pero ¿es que no te das cuenta?
¡No te das cuenta!
Si yo salgo con José es porque me gusta.
Y no me vas a hacer cambiar de opinión.
Claro. ¿Y la opinión de tu madre qué? ¿Es que no te importa?
Sí que me importa, pero ya soy mayor de edad, ¿no?
Sé lo que tengo que hacer. Mayor de edad... ¡Mayor de edad!
Mientras vivas aquí con nosotros
tendrás que hacer lo que tus padres queramos.
Si no estás conforme, te vas.
Irme de esta casa. ¡Irme ahora mismo!
Eso, vete. Y a ver cómo te buscas la vida con ese golfo.
Joder, desde luego... Ni desde luego ni narices.
Si se quiere marchar que se marche. Ya volverá, ya.
Pero bueno, ¿no me digas que te vas a largar en serio?
¡Es que no la aguanto más! Pero venga, joder.
Si estas broncas las tenéis a diario.
Pues por eso, se acabó. ¿Pero dónde vas a ir?
No sé. Venga, Rosario, joder. Siéntate.
Es mejor que te calmes un poco, ¿no?
Dentro de nada tendrás que irte por lo del parto.
Que no, que me voy ahora mismo.
Y luego, con el dinero en la mano haces lo que quieras.
Que me marcho.
Que se enteren todos de lo que pasa.
Sí, que se enteren de que estoy embarazada.
Pero cállate, tía. ¡No quiero callarme!
Estoy harta de tener que callarme.
Estoy embarazada.
Estoy esperando un hijo y José es su padre. ¿Me oyes?
Estoy embarazada de tres meses. Estás loca, Rosario.
No, no estoy loca, no. Solamente estoy preñada.
Preñada por el golfo ese, como tú dices.
¿Y sabes por qué estoy preñada? Muy fácil.
Porque me he acostado con él.
Llevamos un año acostándonos y pienso seguir haciéndolo.
Porque me gusta mucho.
¿Te enteras? Me gusta muchísimo.
Desgraciada, ¡te mato!
A mí no me vuelvas a poner las manos encima.
Nunca más.
Desvergonzada. Mala hija.
Sin vergüenza. ¡Zorra!
Ya sabía yo que ibas a terminar así. ¡Ya lo sabía!
Pero ¿qué pasa? Se os oye gritar desde la escalera.
-Tu hija. Está embarazada.
Ese sinvergüenza la ha dejado embarazada.
-Pero ¿qué dices?
Estoy embarazada. ¿Ves cómo yo tenía razón?
Ese sinvergüenza... -Bueno, vamos a ver, vamos a ver.
-Pero ¿qué vas a ver? ¿Es que no lo estás oyendo?
-Tendremos que hablar con el chico, ¿no?
¿Hablar de qué? No hay nada de qué hablar.
Yo me voy, me voy de esta casa. Pero Rosario...
(SOLLOZA) -Ay, Dios mío...
Matarme a disgustos. Eso es lo que quiere.
-Herminia. ¡Herminia, Herminia!
-Sí, tú todo el día por ahí con el taxi y claro...
¿Y tú qué? ¿No decías que ese golfo era tu mejor amigo?
Pues mira lo que ha hecho con tu hermana.
Y tú así, tan tranquilo.
A ver si la tranquilizas un poco que falta le hace.
Joder...
(Timbre)
¿Quién será?
-Yo que sé. Pero iré a ver quién es. -Seguro que es otra vez la policía.
-No, qué va.
Coño, ¿pero qué hacéis vosotros aquí?
¿Puedes salir un momento? ¿Quién es, José?
Nada, nada. Es para mí.
¿Qué pasa?
No veas qué movida.
La niña, que se lo ha contado todo a los viejos.
¿Y qué les has dicho? Nada...
Que estoy embarazada y tú eres el padre.
Joder.
Y encima dice que no quiere volver a casa.
¿Y qué vamos a hacer? Mira, yo no sé lo que tú pensarás,
pero yo pienso tener el niño y quedármele.
Sí, José. No se lo voy a dar a nadie.
Hostias, otro numerazo.
Pero madre... ¡Canalla!
Estarás contento, ¿no? -Quieta, Herminia.
Hemos quedado en no perder los nervios.
-Pero mírale, mírale...
Con esa cara de mosquita muerta, como si no hubiera roto un plato.
-Quieta, tranquilízate. Hablamos con los padres del chico.
¿Hablar con esa gentuza? Como que ellos van a dar la cara.
-¿Pero qué escándalo es este?
¡Como si ustedes no estuvieran ya bien acostumbrados a los escándalos!
-Oiga, señora.
-Anda, cuéntale a tu padre lo que has hecho.
Cuéntaselo. ¿O es que ya lo sabe y está tan fresco?
-¿Qué has hecho, José? -Es que...
-¿Es que qué?
¡Una perra, eso es lo que tú eres!
Dice que no le ha hecho nada. Embarazada. ¡La ha dejado embarazada!
-¿Es eso verdad, José? -Claro que es verdad.
¿Es que no la dejan ustedes a mí por mentirosa?
-Quiero que me conteste mi hijo.
Yo creo que tenemos que hablar sin nervios.
-Bueno, pues dígale a su señora que se calle.
-¿Qué me calle? ¿Que me calle yo?
Pues mire usted cómo me callo. (GRITA)
-O la hace callar usted o la hago callar yo.
-Oiga, sin amenazas, ¿eh? No jodamos.
-Es que no le puedo consentir este escándalo.
-Yo creo que tenemos que hablar tranquilamente.
-Pasen, pasen ustedes, por favor. -Yo no paso a esa casa.
Que vengan ellos a la nuestra si quieren.
Aunque lo mejor sería hablarlo en comisaría.
Allí sí que les conocen muy bien.
-¡Pero dónde van esos!
(Música)
Pero ¿qué queréis? ¿Una habitación para los tres?
¿Una doble y otra sencilla?
Ya... Son 900 por noche.
Los carnés de identidad, por favor.
A ver si se ventila esto un poco, que huele fatal.
Por lo menos... Las sábanas están limpias.
¿Se habrán curado mucho los viejos? Qué va.
A estas horas se habrán puesto de acuerdo
y nos estarán buscando por todo el barrio.
¿Y si nos encuentran? La tía de la pensión tiene nuestra papela.
A mí me es igual. No pienso volver.
Pues habrá que ir a hablar con Rogelio.
¿Para qué? No pienso venderle al niño.
Ya, ya... Pero no hay que mosquearle.
Mañana iré a hablar yo con él. Vale, vamos los dos.
No, voy yo solo. ¿Pero por qué?
Hazme caso, colega.
No quiero que Rogelio os vea ni a ti ni a Rosario.
Pero... Joder, voy yo.
Le cuento lo que hay y ya está.
¿Aguantará con los tres? Sí, túmbate.
Si se cae nos reímos un rato.
Hostias, tú, mis huevo. Chaval...
¿Nos hacemos un chini? Bueno...
Yo ya sabéis que paso. Vale, tía.
Pero nosotros no estamos preñados.
(Cantos flamencos)
Aquí tienes todos los datos.
La clínica está muy bien, ya lo verás.
-Pero el médico no sospechará nada, ¿no?
-Tranquila.
El ginecólogo que te va a tratar está al corriente de todo.
-Bueno, entonces... -No te preocupes por nada.
Cuando sientas los dolores te vas a la clínica y listo.
-Muy bien. -Menudo bombo.
Con un poco de suerte te salen gemelos.
-¿Habría un suplemento, no? -Se podría llegar a un acuerdo.
(Timbre)
Cógelo, Parola. -Bueno, pues hasta pronto.
-Hala, mujer. Hasta luego. -¿Sí?
Soy Parola, ¿quién es?
Ah, ya... ¿Qué pasa, chaval?
Espera un momento.
Es Antonio, el hermano de la chavala. Que te pongas.
-¿Dime?
Bueno, nos podemos ver mañana.
A las nueve. Sí, de la mañana.
Vamos a ver...
¿Tú conoces el centro AZCA?
Allí hay un bar que se llama Rita.
Eso es. Hala, hasta mañana.
¿Qué coño querrá?
Parecía que estaba un poco nervioso, ¿no?
-Estaba un poco cortado. -No sé.
A estos chavales los hemos conocido por medio del Colza
y hace unos días que los han trincado a todos.
-Y al hermano de uno de ellos también.
-Ya... El hermano del rizos. -Pues es mosqueante.
-A estos chavales los trincan cada dos por tres, Parola.
-Si es lo que te digo siempre. Hay que tener cuidado con los pibes.
Pero como a ti ese rollo te va cantidad...
Pero ¿tú que tienes que decirme, hombre?
Yo sé lo que hago y sé dónde me meto, ¿vale?
-Bueno, tío. No te mosquees.
Yo, desde que no quiso abortar ya la veía venir.
Sabía que iba a acabar contándolo todo a los viejos.
¿Pero no habrá dicho nada en casa de que pensaba vender el niño, no?
No, hombre, no. ¿Cómo va a decir eso?
¿Estás seguro?
Vaya...
Nosotros ya teníamos comprometido el niño.
Pero en fin, ¿qué le vamos a hacer, chico?
Paciencia.
Mira, Rogelio, es que... ¿Qué?
Que José, Rosario y yo nos hemos ido de casa.
Sí, nos hemos abierto. Nos hemos metido en una pensión...
No tenemos un punto duro. Oye, chaval.
Buscaros por ahí la vida. ¿No creerás que encima nosotros?
Es que no sabemos cómo montárnoslo.
Pues aprender, que ya no sois tan críos.
-Vamos a ver... ¿Qué es lo que quieres decirnos?
No sé, he pensado que podías buscarme algún rollo.
Por ejemplo, bajar otra vez al moro o no sé, lo que se te ocurra.
Mira, tu hermana ya no quiere hacer lo del niño, ¿no?
No, no quiere.
Además, si ha dicho su casa que está embarazada no nos interesa.
-Para nada.
Pero aparte de eso, soy un tío legal y te puedo ser útil.
-Anda, chaval. Me voy a descojonar de risa.
-Pues yo no le veo la gracia, ¿eh? -No, pues mejor que no la veas.
A ver si en vez de reír te vas a poner a llorar.
Ah, sí, ¿tú crees? Vale ya, tú.
Tranquilos, ¿eh?
Mira, chico. Yo no tengo ahora nada para vosotros.
Pero Rogelio, joder. No nos dejes tirados.
Tenemos una ruina encima muy grande. Entiéndeme, tío...
Algo vamos a tener que hacer para salir de esto, ¿eh?
Muy bien.
Vete a la barra y espérame allí un momento.
Voy a consultar una cosa con Parola. A lo mejor encontramos una solución.
Vale.
¿Qué va a ser? -Otro café con leche.
Bueno, no. Mejor una copa de chinchón.
-Pero si es que tú encima les das cuartelillo.
-Pero no seas burro, hombre.
¿No ves que mañana van estar otra vez dando la vara?
No tienen una puta peseta. Tienen que pillar como sea.
Hasta es posible que intenten hacernos chantaje.
-Entonces no hay más que una solución.
-¿Qué quieres decir?
Estos pringados la van a acabar cagando. Eso fijo.
-Tampoco hay que pasarse.
¿Qué marrón nos vamos a comer por estos tres gilipollas?
Lo que hay que hacer es darles un toque, eso sí.
Pero a los tres. Hay que encontrar a la parejita.
¿Entiendes?
Vente conmigo a la barra, pero déjame hablar a mí, ¿eh?
Bueno, ¿qué?
¿En qué pensión dices que están tu hermana y tu colega?
En una pensión que está ahí, en... ¿Dónde?
¿Para qué queréis saberlo?
Si vamos a trabajar juntos conviene que sepamos dónde localizaros.
Venga, ¿dónde está esa pensión?
Es que ahora mismo no me acuerdo,
pero no te preocupes, te veo, te llamo mañana...
Ahora tengo mucha prisa, ¿sabes? Pero qué prisa, hombre.
Si es muy temprano. Apúntamelo en la cuenta.
-De acuerdo, Rogelio. -Vamos, acompáñanos.
Yo de verdad es que tengo mucha prisa, ¿eh?
Acompáñanos al coche. Vamos a ir a esa pensión.
¿Para qué?
Conviene que tengamos una reunión todos juntos.
Quiero aclarar unas cosas.
Además, ya no estarán. Son las 9:30 y es domingo.
Seguro que están todavía en la cama.
Venga, ¿dónde están?
(Música rock)
Te vas a enterar, hijo puta.
Por ahí.
(Continúa la música)
¡Antonio!
¡Antonio, no corras más, leche! Que no te vamos a hacer nada.
Ven aquí, hombre. ¡Eh!
Pero ¿qué paranoia te ha entrado? Solo queremos hablar contigo.
No te preocupes por lo del Parola, hombre.
¡Antonio!
(Continúa la música)
Está muy alto. -Salta, leche.
-Que no salto, coño. -Será maricona...¡Salta!
(Continúa la música)
¿Dónde se habrá metido?
-Venga, vámonos de aquí,
que estamos montando mucha bronca y va a acabar viniendo la madera.
Cómo corre el cabrón.
¿Y ahora qué? ¿Qué?
Lo ha matado.
¡Gilipollas! ¿Qué has hecho?
¡Este marrón te lo vas a comer tú solo!
(Música)
(Sollozos)
Ven, José.
Antes de que ocurriera esta desgracia,
ya las dos familias nos habíamos puesto de acuerdo.
Lo mejor es que os caséis cuanto antes.
El padre de la chica y yo os iremos ayudando
hasta que encuentres trabajo.
Rosario y yo ya sabíamos que nos ibais a proponer esto,
pero no nos interesa.
Pero ¿es que no pensáis casaros?
Entonces no contéis con un duro. Ni un punto duro.
No, si no contábamos.
Pero ¿qué pensáis hacer?
Pero ¿qué pasa? ¿Que la chica y tú no os queréis?
Sí. Nos queremos muchísimo.
(Música)
(GRITA) (SOLLOZA)
Me levanté esta mañana con muchas ganas de salir de aquí.
Me levanté esta mañana con muchas ganas de salir de aquí.
No puede encontrar a nadie que me quisiera seguir.
No pude encontrar a nadie que me quisiera seguir,
que me quisiera seguir...
Lejos de aquí.
Y pregunté por las calles,
y nadie pudo decirme que sí.
Me levanté esta mañana con muchas ganas de salir de aquí.
No pude encontrar a nadie
que me quisiera seguir.
No pude encontrar a nadie
que me quisiera seguir,
que me quisiera seguir...
lejos de aquí.
(Música)
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