All language subtitles for This Earth Is Mine (Henry King, 1959)

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Original subtitles

Esta tierra es m�a

y solo m�a.

�Y por qu�, mi amor?

Cuando nos acariciamos

me adue�o del mundo.

Soy due�o del brillo que hay en las rosas,

de las uvas que hay en el vino,

del perfil que dibujan tus labios.

�Esta tierra es m�a!

�Esta tierra es m�a!

Hasta que t� estabas ah�,

la tierra estaba desnuda y seca,

mi amor.

Vi tus ojos

y el cielo de abril se despleg�.

El valle florece,

la monta�a canta

y el cielo nos manda una se�al.

Por amor,

esta tierra es tuya,

esta tierra es m�a.

Le cojo el equipaje.

La pr�xima parada es Rambeau Junction.

-�Eres Elizabeth? -S�.

Soy Francis Fairon, tu t�o,

-el marido de tu t�a Martha. -Tanto gusto.

Te doy la bienvenida en nombre de toda la familia.

Dame el tique de tu equipaje.

�David!

-�Solo uno? -S�.

-Este es David, el hijo de Chu. -Encantada.

Dale esto a Henry y recoge esas maletas.

-S�, se�or. -El coche est� ah�.

Esas son las vi�as Rambeau, a la izquierda.

Y ah�, a la derecha, las vi�as Fairon.

Hasta donde alcanza la vista, nos pertenece.

�Te gusta nuestro valle?

Es muy extenso.

No se parece a Inglaterra.

El territorio de los EUA es muy grande...

y extra�o.

No es un comienzo muy acertado, �verdad?

�Por qu�?

Porque Ud., t�a Martha y el abuelo,

y todos los dem�s a quienes no conozco,

me ofrecen su hogar,

y no tengo ning�n derecho a llorar.

Deber�a intentar gustarle.

Somos tu familia.

Elizabeth, esta es tu t�a Martha.

�Cu�nto me alegro de conocerte!

Siempre hemos deseado tenerte entre nosotros.

Tu abuelo te est� esperando.

Le dije a Chu esta ma�ana que esperaba

que adem�s del apellido tuvieras el aire de los Rambeau.

Y lo tienes.

-Abuelo. -Una Rambeau.

Una aut�ntica Rambeau, �eh, Chu?

Su nieta es preciosa.

Chu vino a California hace tanto tiempo como yo.

Es mi mejor amigo.

-Mucho gusto. -Se�orita.

Ahora, dime, �el renegado de mi hijo c�mo est�?

-Lon est� muy bien. -�Llamas Lon a tu padre?

S�, a pap� le gusta, y a m� tambi�n.

Extraordinario.

Entonces a m� me llamaras Philippe.

-�Padre! -Es mi deseo. lnsisto.

Lon me la conf�a y quiero que se encuentre a gusto.

Ven, cu�ntamelo todo.

Padre, est� cansada, deber�a descansar antes de la cena.

Lo siento. Charlaremos luego.

Ven a tu habitaci�n.

Lon le env�a un obsequio. Me dijo que lo llevara personalmente.

-Lo tengo en la maleta. -�Un obsequio? �Para m�?

-S�. -Chu, ve con ella y tr�emelo.

Es agradable volver a respirar juventud en esta vieja casa, �eh?

-S�, padre. -Ahora habr� optimismo y alegr�a.

Chu, diles a los m�sicos que dejen de tocar.

F�jate en esto, Elizabeth.

Y t� tambi�n, Andr�.

Esto es una uva.

Cada vez que hay un nuevo invitado el abuelo cuenta la misma historia.

El fruto que produce el vino.

Es algo muy sencillo,

m�ralo con atenci�n.

La uva es la prueba viviente de la existencia de Dios

porque es una fruta que Dios cre� completa.

Y porque sabiendo con qu� objeto fue creada,

cumple su misi�n,

la de convertirse en vino.

Aunque no siempre forzosamente en buen vino.

No todo ha de ser vino Rambeau, pero se convierte en vino.

Desde la infancia del mundo,

el vino ha sido el s�mbolo de uni�n del hombre con Dios.

El vino se emplea en la iglesia cuando bautizamos a nuestros hijos.

Y tambi�n se emplea para formalizar un compromiso de matrimonio.

El primer milagro de nuestro Divino Redentor

fue realizado durante una boda,

cuando convirti� el agua en vino

para bendecir la uni�n de una feliz pareja.

Y con este vino,

en esta copa que me ha enviado mi hijo Lon,

me complace dar la bienvenida a un nuevo miembro de la familia,

mi querida nieta Elizabeth.

Brindemos.

�Que hable!

�Que hable!

Pues,

gracias a todos

por su amabilidad conmigo

al darme esta bienvenida

y demostrarme que no soy

una intrusa, sino un miembro m�s de la familia.

S� que el abuelo y t�a Martha escribieron varias veces a mi padre

invit�ndome a visitarles.

La primera vez fue cuando mam� muri�,

pero �l me quer�a a su lado.

Entonces quer�amos estar juntos y hacer cosas juntos.

Pero parece que

despu�s de los a�os, consider� que hab�a llegado por fin

el momento de venir aqu�.

A�n no les conozco a todos,

y apenas s� c�mo se llaman,

pero les prometo corregir eso.

Nos vemos en la piscina. �Dem�crata el �ltimo!

En confianza te dir� que solo hay seis familias en el Valle.

Todos los dem�s son chusma e inmigrantes.

-Vamos a ba�arnos. -Buena idea.

Por favor, Elizabeth.

-�La dejas, t�a Martha? -�Por qu� no?

C�mbiate en la habitaci�n de Francis.

�A refrescarnos! Te veo aqu�.

No he tra�do ba�ador.

-Te he dejado uno en la habitaci�n. -Gracias, M�nica.

Que vaya bien el ba�o.

Elizabeth Rambeau.

�Qui�n es Ud.?

Otro Rambeau. John.

Tu primo. Bueno, casi primo.

-Aturdida, �verdad? -S�.

�Qui�n es la se�ora que habla con t�a Martha?

Es la madre de Andr�, tu pretendiente.

T�a tuya en segundo grado.

Est�s como en un laberinto.

Disculpe, voy a ponerme el ba�ador.

M�nica, �d�nde est� Andr�?

-Estar� cambi�ndose. -S�, a�n no ha vuelto.

-Qu� precioso es esto. -Una bonita vista.

Escucha.

Escucha las vi�as.

Casi se las oye crecer.

�Qu�?

Qu� bromista eres.

F�jate: tierra mineralizada, la mejor del mundo para las vi�as.

-�Y para qu�? -No te entiendo.

�No has o�do hablar de la Ley Seca?

S�, algo he o�do.

Es la 18� enmienda de la Constituci�n de EUA,

legisla lo que un pueblo debe comer y beber.

Y nos proh�be vender vino.

-Me parece una tonter�a. -Y lo es.

Lleva ya 12 a�os en vigor.

-�Qu� te ha parecido el clan? -No puedo juzgar a�n.

Tu preciosa tierra mineralizada se me est� metiendo en los zapatos.

-Qu�tatelos. -�Y estropearme las medias?

Qu�tatelas tambi�n.

�Nunca hab�as andado por la tierra descalza?

Es una sensaci�n rara, pero me gusta.

�No sab�as que te han hecho venir para casarte?

No, lo ignoraba.

As� se hacen las cosas en nuestro clan.

El viejo Philippe Rambeau pose�a muchos terrenos,

pero no le bastaban.

Ten�a dos hijas.

Y hab�a dos hombres, los Fairon, con muchas tierras.

Entonces cas� a Isobel con Ronald y absorbi� una parte.

Luego cas� a Martha con Francis y absorbi� la otra.

Ahora falta Stag's Leap.

Si Andr� no se casa con una de la familia,

sus tierras no ser�n de la familia, �y vaya desastre!

Mira, Andr� es un gran chico.

Las vi�as le importan un comino.

Quer�a tomar los h�bitos, pero le hicieron desistir.

Ah� arriba vivo yo.

Aquella luz es la de la habitaci�n de mi madre.

Est� inv�lida.

Ahora ya te sit�o.

Lamento mucho lo de tu madre, y lo de tu padre tambi�n.

�Lo de mi padre?

Si no me equivoco, t�a Martha me dijo que tu padre muri�.

Seg�n el registro, s�.

Mi padre est� tan vivo como nosotros.

Fue el marido de mi madre quien falleci�.

Estoy hecha un l�o.

El abuelo Philippe tuvo tambi�n dos hijos:

uno llamado Lon, que huy� de casa y se cas� con una francesa.

T� eres fruto de ese matrimonio.

El otro hijo se llamaba Victor y se cas� con Charlotte Marti.

De esa uni�n naci� mi hermana M�nica.

Mi padre fue a esperarte al tren.

�T�o Francis?

El querido t�o Francis, antes de casarse con t�a Martha.

�Y qu� soy yo?

La familia ignora que lo s�, pero lo he sabido desde ni�o.

Ahora comprendo por qu� dijiste que �ramos ''casi primos''.

�Qu� te parece ahora el clan?

�No est�s enamorada de Andr�?

No estoy enamorada de nadie.

Buena chica.

Te he besado, y muy bien.

Incluso te ha gustado.

Has olvidado los zapatos.

�Y bien?

�Qu� opini�n os merece este vino joven?

-�Francis? -Tiene aroma, padre.

Pero lo encuentro un poco ins�pido al paladar.

�Martha?

Carece de las caracter�sticas de la cepa de origen

y muestra un desarrollo prematuro.

No, todo lo contrario.

-�Ronald? -Lo dejo a los expertos.

Buenos d�as, abuelo.

Hola, Hugo. Siento el retraso.

Por poco no llegas para probar el Chablis.

No me pierdo nada, lo he catado dos veces este a�o.

Es igual, quiero saber tu opini�n.

Muy bien, abuelo.

1930, cepa Chardene.

Vi�a n�mero 3, tierra f�rtil.

Hay que componerlo con una mezcla de Pinot Blanc.

-�En qu� proporci�n? -20% .

�Pasar a un cambio as� tan alocadamente?

Como siempre, tus medidas son extremas.

Pero lo tendr� en cuenta.

Abuelo,

cuatro veces al a�o llevamos a cabo esta misma... farsa.

Catar muestras de los vinos que no nos permiten vender.

Cuatro veces durante 12 largos a�os.

-John, un poco m�s de respeto... -�Para la Ley Seca?

Al abuelo le disgusta hablar de ello.

Es una ley y en cuanto est� en vigor

ser� respetada por m� y por los m�os.

John, cuando empec� con la vi�a de la colina

-elaborando vinos para el altar... -Abuelo, no nos repitamos

lo de que la uva es una fruta sagrada.

-�John! -Empec� en esa vi�a y he creado...

-Un imperio, una dinast�a. -Estoy orgulloso de ello.

Una dinast�a vin�cola que tiene las manos atadas.

-La siguiente muestra, Hugo. -S�, se�or.

-Buenos d�as, prima Elizabeth. -Buenos d�as, Tim.

-�Me ocupo del caballo? -S�, gracias.

-Eres Tim, �verdad? -Eso es.

Busco al abuelo, Chu dijo que estaba en las bodegas. �Son esas?

S�, entra por esa puerta y las encontrar�s.

John, �qu� opinas de este Cabernet?

Opino que a este paso acabaremos arruin�ndonos.

No me creas irrespetuoso.

No lo soy,

pero nos haces vivir en un mundo de ilusi�n.

A ver, �no cultivamos uvas? �Pues vendamos uvas!

Organicemos a los viticultores para controlar ventas y precios.

Ganar�amos una fortuna.

Martha dir�a que est� de acuerdo, pero no se atreve.

El nuestro es un negocio de caballeros.

S� que se puede ganar una fortuna vendiendo las uvas

a g�ngsters que trafican con bebida burlando la ley.

No la hicimos nosotros, y toda la naci�n la infringe.

La ley es la culpable de que haya g�ngsters.

-Otros les venden las uvas. -Los de nuestro valle, no.

Claro, ni Mamoulian, ni Petucci, ni Yakowitz,

ni todos a los que has estado manteniendo durante a�os.

Viven de lo que les da del vino el ilustr�simo abuelo.

John, �''el ilustr�simo''?

No me considero tan importante.

Pero soy vinicultor, lo he sido siempre y seguir� si�ndolo.

Por eso seguir� cultivando mis vi�as, har� injertos y replantar�.

Y catar� mis vinos para intentar mejorarlos.

Vender� solo la uva que sea apropiada para la mesa

o para convertirla en pasa.

La m�s jugosa la emplear� como abono para fertilizar la tierra.

Y seguir� haci�ndolo hasta que hayan pasado los malos tiempos

y pueda reanudar mi negocio de una manera legal y honrada.

-�Les interrumpo? -De la mejor manera posible.

-�Qu� tal fue el paseo a caballo? -Bien.

-Toma una copa de vino. -No, gracias, estoy bien.

John, lleva a mi nieta a visitar las bodegas.

Formar� parte de una familia de vinicultores

y ha de empezar a aprender algo sobre la materia.

Como t� quieras, abuelo.

-Recuerda que almorzaremos juntas. -Descuida, t�a Martha.

John.

Ten�as raz�n respecto al Chablis y la vi�a n�mero 3.

Gracias.

-�Qu� es eso? -Tanques de secuoya.

�Tanques?

Pareces Alicia en el Pa�s de las Maravillas.

Y estoy en el Pa�s de las Maravillas.

Escucha, Alicia.

�A qu� te refer�as en el banquete al decir que tu padre crey�

que hab�a llegado el momento de enviarte aqu�?

-Fue solo un lapsus. -Un lapsus, �eh?

Son enormes. No me digas que contienen vino.

5 millones de litros de buen vino que se estropean.

�Por qu� se estropea?

Lleva demasiado en la escuela primaria.

�Sabes? El vino tiene vida.

Es lo primero que has de tener en cuenta.

Como dice el abuelo, ''la uva sabe convertirse en vino,

pero hay que saber educar a ese vino''.

Y saber educarlo es el arte de un buen vinicultor.

Primero se almacena el zumo de la uva en aquellos dep�sitos

y empieza la fermentaci�n.

Eso es la guarder�a.

Luego el maestro saca el zumo de los dep�sitos

y pone los vinos j�venes en estas cubas.

Son la escuela primaria.

Ya entiendo.

�Est�s segura de que aquello fue solo un lapsus?

Totalmente segura.

Si tomamos un grupo de chicos que empiecen juntos los estudios,

unos aprenden m�s lentamente

y han de quedarse m�s tiempo en la escuela primaria.

Si sacamos estos vinos demasiado pronto,

no ser�n buenos.

Algunos chicos aprenden con m�s facilidad.

Si estos vinos est�n demasiado en la escuela primaria,

ya no aprenden y se estropean.

Y eso es lo que pasa.

Si de m� dependiera, convertir�a todo esto en co�ac

antes de que fuese tarde.

Amigo, qu� borrachera.

A esto lo llamaremos instituto.

Son cubas de roble.

La secuoya va bien hasta un determinado momento

pero, al llegar al punto de madurez,

cuando el vino empieza a aprender, lo adecuado es el roble.

-�Entiendes, prima? -''Casi prima''.

A prop�sito, eso no se lo cuento a todo el mundo.

Prefiero que te lo calles.

Procura no cometer otro lapsus.

Algunas de estas cubas son espa�olas o francesas.

F�jate en esta, tiene casi 100 a�os.

�Te casar�s con Andr�?

Eso no te incumbe.

Andr� es amigo m�o, no le deseo ning�n da�o.

�Qu� ocultas?

�Un secreto?

Quisiera saberlo.

El abuelo solo te dijo que me ense�aras las bodegas.

Es cierto.

Y a�n nos queda bastante por recorrer.

-�Esto qu� es? -Una cueva de piedra caliza.

La nevera de la naturaleza.

Su temperatura no var�a ni en invierno ni en verano.

A esto lo llamaremos la facultad.

Estos vinos han concluido la carrera.

El embotellado es como el t�tulo. �Te impresiona?

Desde luego.

La verdad es que sabes mucho.

S�, mucho, pero no me sirve de nada.

-�C�mo te las arreglaste anoche? -�C�mo?

Sin zapatos.

Entr� en la casa por la puerta trasera y me puse otro par.

-�No se fij� t�a Martha? -Eso espero.

Qu� esc�ndalo.

Una chica va a la vi�a con un hombre y vuelve sin zapatos.

-Eres amable un minuto y luego... -Voy a serlo.

Te devuelvo las medias.

Y sin carreras.

Las trat� con cuidado.

Te devolver� los zapatos alg�n d�a.

Mira, ven.

Ven.

�Ves las se�ales del pico?

Fue cavada por chinos, el viejo Chu entre ellos.

Mira esto.

T�calo. Es agradable, toca.

Es suave, �eh?

Suave como tu cabello.

No, no vuelvas a huir.

Debo ense�arte otras cosas.

-Lo ense�as todo muy bien. -Y t� te escabulles mejor a�n.

Este es el final de nuestro recorrido:

la secci�n de embalaje.

Fue instalada cuando se promulg� la Ley Seca.

Estas son uvas para el consumo de la mesa.

A este extremo nos han hecho llegar.

Es guapa.

Y parece interesada por ti.

-�Le digo algo? -Como quieras.

Elizabeth, date prisa, llegaremos tarde.

Gracias, John, eres un gu�a estupendo.

Gracias, y t� una futura novia de ensue�o.

�Qui�n eres?

-Perdone, Sr. Rambeau. -�C�mo te llamas?

-Buz Dietrick. Yo... -�La hija de Nelson Dietrick?

S�, pero no se lo diga a mi padre, me matar�a.

No tengo intenci�n de dec�rselo.

Pero �tienes la costumbre de tirar uvas a todo el que pasa por aqu�?

-No, no lo volver� a hacer. -A ver si es verdad.

S�, se�or.

Stag's Leap, los vi�edos de Andr�.

Unidos a los nuestros, ser�an los mayores del mundo.

Martha, �no te llevaste un susto,

o mejor dicho, una sorpresa

cuando recibiste el telegrama de tu hermano Lon

diciendo que Elizabeth estaba en camino?

No, no me sorprendi�, en absoluto.

Despu�s de todo, Lon conoce a Andr�

y piensa en el futuro de Elizabeth.

Quieres mucho a tus cosas, �no?

Amo las cosas bellas, como esta.

-Es precioso. -�Qu� ves al mirarlo?

-�Ver? -Yo veo todo un mundo.

De hace muchos siglos, cuando la tierra era agreste

y el hombre viv�a feliz en paz consigo mismo.

Veo a un monje en su celda haciendo todo esto con paciencia,

sirviendo a Dios con bondad y confianza.

John me dijo que quer�as tomar los h�bitos.

S�, lo estuve pensando mucho.

El primer problema en la vida es saber lo que uno quiere.

Y el segundo, decidir lo que uno est� dispuesto s sacrificar por ello.

El mundo es un mercado por el que pagamos lo que conseguimos.

John tendr� lo que quiera aunque para ello deba matar.

Tu abuelo consigui� lo que se propuso, pero

�sab�as que tu abuelo trabaj� para el m�o al llegar a este pa�s?

No.

Me refiero a que el que es campesino, campesino es.

No quer�a ofenderte.

Desde luego ha hecho una fortuna con sus vi�edos

con los ojos fijos en la tierra.

A m�, en cambio, me gusta mirar en otra direcci�n,

hacia el cielo.

Yo he anhelado una especie de vida interior serena y feliz.

Tal vez siempre tuve demasiados bienes materiales.

Nac� ya muy rico.

Un buen partido.

-Andr�, dime una cosa. -�Qu�?

Anoche, cuando mi abuelo

nos cas� simb�licamente en presencia de todos,

-no pareciste sorprendido. -No.

Elizabeth, una boda convenida tiene sus ventajas.

Uno conoce el terreno que pisa, no existe ese tira y afloja emocional.

Ser� algo maravilloso...

Sereno como...

un atardecer apacible en pleno oto�o.

-Hola, Sr. John. -Yakowitz.

Hola.

-Han venido los peque�os viticultores. -Bien.

-Hola, Dietrick. -Dietrick. Buz.

Hola, Sr. Rambeau.

�Cu�ndo te paso a recoger?

-En una hora, y esp�rame aqu�. -Hola, Buz.

Perdone, Sr. Dietrick.

Hola, Luigi.

-�Vemos una pel�cula esta noche? -No.

Est� ocupada, tiene trabajo.

�En otro momento?

No hables con ese italianucho.

�Y qui�n crees que se fijar� en m� vestida de este modo?

Pap�, me comprar� un vestido y unos zapatos nuevos.

-La comida es m�s importante. -�Zapatos rojos!

Ve al colmado.

Caballeros, ahora no pueden vender vino,

ni sabe nadie cu�ndo, ni siquiera si alg�n d�a podr�n.

Acabar�n arruin�ndose.

Pero Uds. cosechan uva,

y eso puede darles beneficios a todos

si se unen a esta asociaci�n de viticultores.

Estoy dispuesto a representar a la asociaci�n

por un reducido porcentaje sobre el precio de venta.

Aqu� les pagan 5 � 6 d�lares por tonelada,

en Chicago conseguir� 50 d�lares/tonelada, franco a bordo.

Sr. John, �qui�n es ese ''Franco Bordo''?

-Expl�queselo, Gruber. -S�.

Sr. Mamoulian, significa que el comprador

pagar� los gastos de transporte

desde el punto de origen al de destino.

-Gracias. -�M�s preguntas?

�Sr. Yakowitz?

Los que tenemos peque�os vi�edos siempre hemos vendido la uva

al Sr. Philippe Rambeau.

�Se une �l tambi�n a la asociaci�n?

Creo que lo har� m�s tarde,

cuando sepa los precios a que vendemos

y el dinero que reporta al Valle.

Sr. John, por favor.

�Qui�n va a comprar la uva a 50 d�lares la tonelada?

Sr. Petucci, estoy en contacto con el sindicato de Chicago.

�Un sindicato de qu�, de contrabandistas?

Una vez se ha conseguido vender algo a un comerciante,

ya no es incumbencia de uno saber ad�nde lleva el g�nero,

o lo que hace con �l.

Cuando haya vendido la uva,

a Ud. ya no le importa lo que el comprador haga.

As� hay que enfocarlo.

Entonces lo pensar�.

Ahora, tal como les he explicado,

es preciso que todos los viticultores del Valle

firmen el contrato de asociaci�n.

De lo contrario, no podr�amos controlar el mercado

ni conseguir buenos precios.

Sr. John, antes quiero consultarlo con el Sr. Rambeau.

Si �l me dice que debo firmar el contrato, lo har�.

Yo tambi�n.

Y yo.

Luigi Griffanti.

Diga, se�or.

Mi abuelo ha venido compr�ndole uva

desde que esa ley le cerr� a Ud. la bodega

aunque a �l solo le sirve para fertilizar la tierra.

�Cree que siempre seguir� compr�ndosela

aunque solo sea a 5 d�lares la tonelada?

De todos modos se lo consultaremos.

�Qu� le parecen esos extranjeros?

Sobre todo esos italianos.

Mi abuelo se va haciendo mayor

y sus ideas son anticuadas.

Es in�til que vea nuestras cosas desde nuestro punto de vista moderno.

Cuando yo est� en Chicago vendr�n unos se�ores del sindicato

y les explicar�n la importancia que tiene

que todos firmen ese contrato.

-�De acuerdo? -S�, de acuerdo.

�Hola?

�Hola!

�Han venido a la fiesta de mis ni�os?

-�Qui�nes son? -Venimos a su fiesta con un contrato.

No firmar� ese contrato por el monopolio.

De acuerdo.

Reto a luchar al m�s fuerte.

Si gana �l, lo firmo.

Si gano yo, no firmo.

-�Firme! -�No quiero!

�No firmar�!

�No quiero firmar!

�No!

�No!

-�No quiero firmar! -Corred.

-�No! -�M�s deprisa!

-�No! -�M�s deprisa!

�No quiero firmar! �V�yanse!

�Vuelve y firma el contrato!

El Sr. Philippe Rambeau dijo que no lo firmara.

�Y no lo firmar�!

-�Por favor, no disparen! -�D�gale que firme!

�No lo har�!

Hazlo, firma, acaba con esto.

�Largo, no quiero firmar!

Por favor, firma, si no te matar�n.

Baja y firma.

Mirad, es John.

Hola.

-�Qu� tal fue por Chicago? -Me alegro de verte.

Vuelve el hijo pr�digo sin arrepentimiento

y trae el cordero para celebrar su regreso.

�O deber�a decir ''beicon''?

-�Qu� negocio el de Chicago! -No ha estado mal.

-�Un gran negocio! -Perdona.

�John!

-Hola, Buz. -Sr. Rambeau, la Sra. Yakowitz.

-Encantada. -�C�mo est�?

Nos prometi� 50 d�lares por tonelada y ha conseguido 80.

-�Cu�ndo llegaremos a los 100? -No lo s�.

-Acaba de empezar. -Perd�n.

-John, �c�mo est�s? -Bien, t�o Francis. Hola, Suzanne.

-Hola, Johnny. -Bienvenido, celebro tu regreso.

-Yo tambi�n. -�John!

Hermana.

-�Cu�ndo has llegado? -Acabo de bajar del tren.

Escucha, quiero presentarte a alguien.

-�A qui�n? -Ven.

Nate, un momento.

-Cari�o... -Hola, Mary.

-John. -Te presento a Nate Forster.

Este es mi hermano John.

-Encantado. -Ten�a ganas de conocerle.

Disculpa, le he pedido a Mary este baile.

-Ahora vuelvo. -Bien.

�Va en serio?

Si�ntate.

Cu�ntame.

Nate quiere casarse conmigo.

�Qu� debo decirle?

-�Es jud�o? -�Te molesta eso?

-�T� le quieres? -S�.

Es tu vida. V�vela.

John.

Si no es indecente decirle algo as� a un hermano,

-te quiero. -Yo a ti tambi�n.

S� bien lo que es eso, pero algunos no saben verlo.

�Bailamos?

-�Te importa? -�El qu�?

Cambiar de pareja.

Elizabeth.

Has conseguido que todo el Valle hable de ti.

�Prefieres hablar o charlar?

Y se dicen cosas poco agradables.

Yo tambi�n tengo algo que decirte.

El abuelo dice que vendes uvas a los g�ngsters.

No te he tra�do aqu� para hablar del abuelo

ni del precio de las uvas.

Te quiero, Elizabeth.

Te quiero.

-Por favor. -Es una locura, lo s�.

Pero no he sentido nunca nada igual, no pod�a seguir lejos de ti.

-No puedo... -No acepto ese ''no''.

No lo niegues.

-Sentimos lo mismo. -Quiero...

-Quiero ser sincera. -Pues s� sincera.

T� fuiste sincero al decirme cosas muy personales.

�Te refieres a lo que te cont� sobre mi nacimiento?

Debo confesarte algo sobre m�.

Lo que quiero o�r es que me quieres tanto como yo.

En primer lugar debes saber que hace alg�n tiempo

estuve enamorada de un hombre en Inglaterra.

�Estuviste? �No lo est�s?

Le quise much�simo, con todo mi coraz�n.

Pero ahora hay otro hombre aqu�, yo.

Era tempestuoso como t�.

Violento, apasionado...

Estaba loca por �l.

Hasta que mi padre intervino y me apart�.

Con eso supongo que quieres decir que te vas a casar con Andr�.

S�. S�, lo har�.

�Vas a resignarte y casarte para dejar de ser una solterona?

Venga ya.

Andr� es un hombre educado, constante, cari�oso...

Y due�o de Stag's Leap.

Le haces infeliz a �l, me enga�as a m�,

y te vendes a ti misma.

Elizabeth, te he estado buscando.

-�Ocurre algo? -No.

John, amigo m�o.

V�ngase a la mesa a tomar una copa con sus amigos.

-�Se viene? -�Por qu� no?

Es nuestro h�roe.

-Si�ntese. -Gracias.

Ya conoce a Buz.

Creo que conoce a todos los presentes.

A quien quiz� no conozca es a Clarissa.

Clarissa Smith, John Rambeau, mi amigo.

-Tanto gusto. -Encantado.

Este es el muchacho que nos llena los bolsillos.

Y algunos nos opusimos, tiene gracia.

�A su salud!

-Co�ac de fabricaci�n propia. -�Ah, s�?

Gracias a Ud. podr�a incluso beber champ�n.

-Bueno, salud. -Salud.

-�Quieres bailar? -Me duelen los pies.

-Tengo ganas de bailar. -Pues hazlo, no me importa.

Escucha, Clarissa, Luigi quiere bailar.

Con mucho gusto.

Yo estoy muy cansada.

Estoy tan cansada que me caer�a de un soplo.

Estoy tan cansada que me caer�a de un soplo.

Nos honra que en vez de ir a sentarse

en la mesa de los suyos haya venido a la nuestra.

-Oye. -�Que oiga qu�?

Ese vestido te sienta muy bien.

Es nuevo, celebro que le guste.

Y zapatos rojos.

Se fija en todo, �eh?

Suelo ser bastante observador.

-De eso estoy... -�Que te parece si t� y yo...?

�Si Ud. y yo qu�?

�Quiere bailar? Me gustar�a.

Tengo el coche en la puerta.

No puedo, Luigi me matar�a.

�Tiene derecho a matarte?

Nadie tiene ning�n derecho sobre m�.

Pero me ha tra�do a la fiesta.

Aqu� hace calor.

Me gustar�a, Sr. Rambeau,

no crea que no.

Ll�meme Ud. alguna vez y ya ver�.

No se trata de que te llame alguna vez,

sino de que me acompa�es ahora.

�Acompa�arle?

�Para qu�?

Para lo que quieras.

Para dar una vuelta.

Sr. Rambeau, me gustar�a acompa�arle.

Di que est�s cansada, que te aburres. Cualquier cosa.

Discute con �l.

Te espero fuera el tiempo de fumarme un cigarro.

Sr. Rambeau, por favor.

Siento haber tardado tanto.

�Podemos sentarnos un rato?

Le he dicho que iba a arreglarme.

Pero �qu� hace? Sr. Rambeau, no puedo ir con Ud.

�Por favor!

Gracias, Andr�.

Ya es tarde y estoy cansada.

Y tambi�n un poco disgustada por algo.

-�Tengo yo la culpa? -Claro que no.

Elizabeth, me ha parecido siempre un disparate lo que la gente llama

''amor rom�ntico'', pero...

creo que podr�a enamorarme locamente

de ti.

Gracias, Andr�.

-�Te ver� ma�ana? -S�, por supuesto.

Buenas noches.

Buenas noches.

Elizabeth.

-�Sigues levantada, t�a Martha? -Te esperaba.

-�Por qu� no ha entrado Andr�? -No le he invitado.

�Y te parece bien?

Ven aqu�.

Quiero hablar contigo.

-Puedes retirarte, Chu. -El Sr. Philippe no ha vuelto a�n.

Esp�rale en otro lugar, por favor.

-�La fiesta ha estado bien? -S�.

�Te divertiste mucho?

-S�, t�a Martha. -Si�ntate.

�Hab�is fijado con Andr� la fecha de vuestra boda?

No.

Deber�as hacerlo cuanto antes.

Andr� y yo tenemos una buena amistad.

Tal vez con el tiempo, cuando nos conozcamos,

venga el amor.

Me sorprende tu infantil modo de pensar.

Una vez, cuando ten�a tu edad, cre� que estaba enamorada.

Pero me cas� con tu t�o Francis y nuestra uni�n fue un �xito.

�Porque agreg� las vi�as de los Fairon al imperio?

Miremos las cosas con sensatez.

Es importante que sus vi�as se unan a las nuestras,

tu abuelo sue�a con que todo el Valle sea nuestro.

Y cuando �l falte,

yo estar� orgullosa de seguir su labor.

Est�s bajo mi tutela.

Quiero que seas muy feliz.

Tan feliz que nada pueda empa�ar tu dicha.

Pero has de confiar en m� y quiero que me lo cuentes todo.

�Qu� debo contarte?

Todo.

Como si fuera tu madre.

�Por qu� Lon se decidi� a enviarte con nosotros

cuando nunca te hab�a dejado venir ni siquiera una temporada?

Pues porque dijo que...

Pens� que era lo que m�s me conven�a.

No creo que eso sea todo.

Una mujer ve en otra mujer cosas

que a un hombre le pasan inadvertidas.

Se da cuenta desde el primer momento.

�C�mo lo dir�a?

Dig�moslo as�:

adivina cu�ndo una ni�a deja de ser ni�a

para convertirse en una jovencita.

Y tambi�n se da cuenta de cu�ndo una jovencita

se convierte en mujer.

A los hombres les cuesta m�s notarlo.

Deseo que fijes la fecha de tu boda con Andr�

antes de que se le pueda ocurrir la idea,

y perdona que sea tan melodram�tica,

de que tuviste una aventura.

T�a Martha,

si te preocupa que est� embarazada, estate tranquila.

Hasta ahora que lo mencionas

eso no hab�a pasado por mi imaginaci�n.

Est�s cansada, ve a la cama.

Buenas noches.

Bueno, tranquila.

�Te ha hecho enfadar tu t�a Martha?

He visto a John.

S�, ha vuelto ese granuja.

Discut� con �l y le estrope� la fiesta.

No le hagas caso.

Es solo un mujeriego.

Le gustan todas, no le importa ninguna.

Te he visto desde la casa.

Vengo a hacerte compa��a.

S�.

Vengo aqu� por las noches en busca de la paz y consuelo

de la Madre Tierra.

Pero no hallo paz y consuelo

desde que la violencia se ha apoderado de mi valle.

Unos luchan contra otros.

Esta corrupci�n

terminar� en tragedia.

Cuando uno deja el trabajo y se dedica a negocios sucios,

cuando pierde el respeto por la tierra,

entonces ya no merece las riquezas que esta proporciona.

De ni�o, yo no era m�s que un mendigo sin familia

vagando de ciudad en ciudad.

Un d�a entr� en una catedral a resguardarme de la lluvia.

A�n recuerdo el fr�o y el hambre.

Y vi all�, en el altar,

iluminado por unos candelabros de siete brazos,

c�mo resplandec�a el c�liz de oro.

A�n ahora logro revivir la furiosa ambici�n de hacerme rico.

Yo, hijo del hombre

que elaboraba el vino para el santo sacrificio de la misa,

hab�a ca�do tan bajo,

que abrigaba el deseo ruin de cometer un robo secreto.

Entonces me arrodill�, en penitencia.

Cuando la procesi�n pas� a mi lado,

el agua bendita me salpic� la cabeza,

me sent� otro.

''L�mpiame con el hisopo y ser� limpio'',

o� que cantaban.

Continu� arrodillado durante toda la misa.

Las palabras sagradas penetraban en mi cerebro.

El humo del incienso me envolv�a.

Por fin me levant� y sal� con un firme prop�sito.

lgual que mi padre,

elaborar�a vino para el altar,

pero ser�a en Am�rica,

donde todos pod�an ser ricos

y yo el m�s rico de todos.

�John?

-�S�, mam�? -�Te encuentras bien?

Eso deber�a pregunt�rtelo yo a ti.

�Por qu� no est�s durmiendo?

�Tienes mucho dolor esta noche?

No es eso lo que no me ha dejado dormir.

�Pues qu�?

Temores de madre.

-�Fuiste a la fiesta? -S�.

Vi a los j�venes del clan.

-Me alegra lo de M�nica. -S�, Nate es un buen muchacho.

John, �has visto ya a tu abuelo?

S� muy bien lo que me dir� el viejo, y ya tengo la r�plica.

Le dir�: ''Viejo Philippe, eres un hip�crita.

T� no has parado hasta amasar una fortuna

y ahora te opones a que yo haga lo mismo''.

Puede que no le vea.

Ma�ana me marcho.

�Y ad�nde te vas?

Tal vez a Chicago,

o quiz� a Nueva York, no lo s�.

No querr�s que tu hijo pierda el equilibrio, �no?

No te comprendo.

He llenado bastante este bolsillo y ahora quiero llenar el otro,

as� podr� ir derecho.

Ojal� pudiera ayudarte.

Vas topando contra todas partes como si estuvieras ciego.

Est�s luchando contigo mismo.

No dejas brotar tus mejores cualidades para que den fruto.

Mam�...

Estar� bien.

Rezar� a Dios para que lo est�s.

John, vas solo por la vida

y deber�s seguir haciendo ese largo camino

hasta que te encuentres a ti mismo.

Para una madre ayudar a un hijo es dif�cil.

C�mo desear�a que a�n viviera tu padre.

Ahora, a dormir.

Te quiero, ni�ita.

Merec�as haber sido m�s feliz.

Buenas noches.

�Todo el mundo est� despierto?

�Por qu� te fuiste?

-�No te divert�as? -Claro que s�. Horrores.

-Buenas noches. -Buenas noches.

Adi�s, hermana. Suerte.

-Cu�date mucho. -�John!

He ido a tu casa

y tu madre me ha dicho que te vas a Chicago

-o a Nueva York. -Eso es.

He venido para...

Antes de irte deber�as ir a ver al abuelo.

Est� preocupado por ti.

Puede que a mi vuelta deba preocuparme por �l.

-Ve a verle. -Ya le vi.

�Embarque!

Lo s�, pero estaba enfadado, y t� tambi�n.

-Perdone, se�orita. -�l te quiere.

Me quiere, �eh?

-�Cu�nto tiempo estar�s ausente? -Te enviar� una postal.

Eso no arregla nada.

�No cambiar�a las cosas que yo te dijera

que estoy enamorada de ti?

�Dilo!

No quisiera dec�rtelo, pero no puedo evitarlo.

Eso no cambia las cosas, sino que las complica a�n m�s.

Quiero encontrarte aqu� mismo cuando regrese.

-S�. -Y tal como est�s ahora, libre.

-�Lo har�s? -S�.

�Te quiero, John!

�Esto es chantaje!

-�Un esc�ndalo! -�Padre!

�90 hect�reas de la mejor tierra de vi�as

-en pago de su silencio? -Padre.

Todos se hacen ricos menos yo.

Est�n haciendo dinero hasta los italianos,

esa chusma de extranjeros.

Tengo derecho a cosechar tanto como ellos

-y solo poseo una peque�a... -No se atreva

-a hablarle as� al Sr. Rambeau. -�Rambeau!

�Y Dietrick?

�Y mi pobre hija hu�rfana de madre?

-Coja a su hu�rfana y l�rguense. -�Padre!

C�lmate.

Esp�renme fuera, en la habitaci�n contigua.

Por favor.

Yo hablar� con �l.

Tal vez haga lo que dice.

Incluso vaya a los peri�dicos.

-No admito coacciones. -Padre...

-Si me dejaras arreglar esto... -�T� no, Martha!

De buena gana matar�a a John.

Pasan cosas muy raras en esta rama de la familia.

-M�nica que se casa con Nate... -Esto no les concierne.

Nos concierne a todos, a los Rambeau y a los Fairon.

Te lo ruego, llega a un acuerdo con este hombre.

Siempre hemos conseguido arreglarlo todo.

Nunca ha habido un esc�ndalo en nuestra familia.

Piensa en Elizabeth, en Andr�.

Su madre se indignar�a.

Habla con �l, padre.

Es un chantajista, y los chantajistas siempre aceptan dinero.

Pero no les des ni un palmo de tierra.

Yo hablar� con la chica.

Est� bien.

Dile que pase.

Intenta no perder el control, conserva la calma.

Sr. Dietrick, he predispuesto al Sr. Rambeau en su favor.

�S�?

Quiere hablar a solas con Ud. �Tiene la bondad?

Querida, s� c�mo te sientes.

Me parece que no.

Sent�monos a charlar.

Tal vez encontremos algo que te convenga.

Si�ntate.

Eres muy atractiva, muy bonita.

Habr� muchos j�venes que te pretendan.

Ya se acab� todo eso, no querr�n ni mirarme.

�No hay ning�n chico que demuestre inter�s por ti?

-Lo hab�a. Luigi Griffanti. -�Luigi Griffanti?

Un magn�fico muchacho, y muy apuesto.

Hemos tenido que romper.

Luigi es italiano y pap� los detesta.

Debes saber que hay maneras de vencer esos prejuicios.

Gracias, Sr. Rambeau.

-Vendr� ma�ana. -�Fuera de aqu�!

Sr. Dietrick, acabo de hablar con su hija y hemos...

Perd�n, no sab�a que tuvieras visita.

Tranquila, ya se iban.

La Srta. y el Sr. Dietrick, la Srta. Elizabeth Rambeau.

-Tanto gusto. -Encantada.

-Ya conoc�a a la Srta. Dietrick. -�Tiene noticias suyas?

-�De qui�n? -De John Rambeau, �qui�n, si no?

S�, tengo noticias.

Pues yo no, y me encuentro en un apuro.

�Qu� clase de apuro?

Ya puede Ud. figur�rselo.

�Qu� ser� lo pr�ximo que haga John?

No solo negocia con contrabandistas,

sino que deshonra nuestro apellido

con esa zoqueta vulgar.

Quiero que pinten las columnas de azul.

S�. �Las bases tambi�n?

-S�, y la barandilla. -Bien.

Luigi, ponte al tel�fono, te llaman.

-�Qui�n es? -No s�, no me ha dicho el nombre.

Ahora haz lo que te he dicho.

�Luigi?

Hola, �d�nde te hab�as metido?

Eso digo yo. �D�nde te hab�as metido t�?

Ya puedes imagin�rtelo,

trabajando en mi casa como una esclava.

Sabes bien por qu� no salgo contigo.

S�, por pap�.

Ya conoces a mi padre.

Pap� es poco razonable.

-Porque dice que este es... -Un hogar decente.

...un hogar americano decente

y que jam�s le han gustado los italianos.

S�, entre t� y tu padre...

Yo soy un buen tipo.

A m� me gustan los italianos, y t� lo sabes.

Pues si te gustan tanto,

�por qu� no salimos el s�bado por la noche?

�El s�bado por la noche?

Ver� si logro escaparme.

Oye, Luigi, tengo que contarte una cosa.

Espero que te guste.

Tenemos que casarnos.

�Casarnos?

As� es Luigi, debemos hacerlo.

�De veras?

S�, claro que s�.

S�.

-�Enhorabuena! -�Cuida de ella, Luigi!

Creo que Nate ser� un buen elemento para la familia.

M�nica est� agradecida a Philippe por haberle dado un puesto de trabajo.

Es una gran chica.

Lo que lamento es no poder decirle a ella

que fuiste t� quien lo arregl� todo.

Har�a por ti lo que fuese.

Si pudiera sufrir en tu lugar, lo har�a.

Querido,

�crees que no me doy cuenta de que t� tambi�n sufres?

Tienes un hijo al que no puedes llamar ''hijo m�o''.

�Has tenido noticias de John?

Solo una postal en todo el tiempo que lleva ausente.

-Espero que est� bien. -Y lo est�, no me cabe duda.

John sabe cuidarse y se abrir� camino.

El vino rebulle, se alborota. Escuche.

-�Por qu�, Hugo? -La primavera.

El vino lo sabe,

como los �rboles saben que deben acoger a los p�jaros

y como los p�jaros saben que deben construir su nido.

Una comparaci�n bonita, y cierta.

Elizabeth dijo que en primavera, luego que en verano.

No me gusta la incertidumbre.

Andr�, ten paciencia. Paciencia.

No puedes hacer lo que piensas.

No estoy seguro de que yo sirva para casarme.

-No estoy hecho para el matrimonio. -Tonter�as.

Quiero volver a Europa.

Vivir en Italia, en Roma o en Florencia.

La vida all� es m�s placentera.

Ten paciencia, recu�rdalo.

Dile a Elizabeth que he venido.

Francis, debemos hacer algo con Elizabeth.

Andr� est� pensando en deshacerse de Stag's Leap.

Dividirlo en peque�as parcelas

y venderlas luego a esa chusma que acude en masa

-atra�da por el alto precio de la uva. -No perdamos la cabeza.

�C�mo sigue Charlotte?

Algo mejor, tiene menos dolor.

Est� preocupada por John.

-Tiene motivos. -Est� enferma, Martha.

-Tenle m�s simpat�a. -�Por qu�?

�Porque tuvo un hijo

que deb�a haber sido m�o?

-�Luigi? -�S�, mam�?

�C�mo vais a llamar al ni�o?

Quiz� Manuele, como pap�.

-�Y por qu� no Luigi Junior? -No, no me gusta lo de ''Junior''.

�Y Giuseppe? Como mi t�o rico de Roma.

�Y Ricardo, como el abuelo?

No. Ricardo aqu�, Ricardo all�... Es muy com�n.

Ser� mejor ponerle Manuele.

O Alfredo, como el t�o de Mil�n.

Ya lo tengo, ya lo tengo.

�Cesare! Tiene clase.

Cesare Ferricio Griffanti.

Me encanta.

Ya est�n escogiendo un nombre para mi hijo

y a�n no saben si ser� ni�o o ni�a.

Ser� ni�o. No nacen ni�as en nuestra familia.

Cabello negro y grandes ojos negros.

Un bello bambino llamado Manuele.

�Algo que objetar?

S�, tengo algo que objetar.

En primer lugar, mi hijo no ser� bautizado.

�Madonna mia!

-Simplemente se le dar� nombre. -Pero �qu� dice?

Y, en segundo lugar, si es un var�n, le llamar�...

John.

-�John? -Luigi, �qu� nombre es John?

Giovanni.

�John? �Por qu� John?

-Por mi padre. -Tu padre se llama Nelson.

Su segundo nombre es John.

A Luigi le toca decidirlo, es el pap�.

-Y el pap� dice ''Manuele''. -�De qui�n es la criatura?

-�Manuele! -Ser�a una verg�enza para mi hijo.

Es mi ni�o y har� con �l lo que se me antoje.

Un hombre que no domina a su mujer no es hombre.

-No te metas con ella, mam�. -''Mam�, mam�, mam�''.

Solo oigo eso.

Qu� graciosos sois los italianos, habl�is de m� como si no existiera.

Mira lo que dice. Haz que se calle.

�Luigi!

�Luigi!

Ll�vame dentro.

-�El ni�o? -S�.

�Mam�! �Mam�, el ni�o!

ll bambino.

Mi nieto va a nacer, �qu� bonito! �Qu� alegr�a!

�Ll�vala dentro, en la cama! �Deprisa!

Voy a buscar al m�dico.

�El m�dico? �Qui�n quiere a un m�dico?

Yo estoy aqu�.

Mi nieto est� en camino, �qu� alegr�a!

�Hola! �Hay alguien en casa?

�Chu?

�Hay alguien en casa?

�Querida t�a Martha!

�Qu� haces aqu�?

Vaya una bienvenida.

�C�mo te has atrevido a volver?

Le dije a mi madre cuando me fui el a�o pasado:

''Tengo este bolsillo lleno y este otro vac�o,

no volver� hasta nivelarlos''.

-Vengo a hablar con el abuelo. -Mi padre no est�.

�John!

Hola, muchacho.

-�Qu� sorpresa! -Hola, t�o Francis.

�D�nde est�?

Puedes pasar,...

si lo deseas.

Intentar� no ensuciar las alfombras.

Mi padre est� en la casa de la colina.

-�Sin ti? -Se ha llevado a Elizabeth.

�No est� ella aqu�?

�C�mo est� Elizabeth?

Hace tiempo que no tengo noticias suyas.

-�Se encuentra bien? -S�, muy bien.

John,

en vistas de que est�s prosperando,

podr�as hacer algo por nosotros.

�Comprar Stag's Leap?

Eso es.

Y de paso pagas por nuestro perd�n;

el de tu abuelo, el m�o, y el de toda la familia.

No, much�simas gracias, querida t�a Martha,

pero no estoy dispuesto a comprar tan solo Stag's Leap.

Porque el abuelo y yo podr�amos comprar todo el valle.

Si�ntate, John.

Mi padre est� muy delicado y si tienes algo que proponerle

te conviene que lo hagas por mediaci�n m�a.

Haces que parezca todo bonito, como siempre, vieja enemiga.

Soy m�s amiga tuya de lo que crees.

He hecho m�s por ti de lo que imaginas.

Me gustar�a o�rlo.

Si me decido ya te lo contar�.

Sabr�s escoger el momento adecuado.

�John!

No emplees ese tono con tu t�a Martha.

Entonces hablemos t� y yo, t�o Francis.

Te escuchamos.

La demanda de uva es muy alta.

Y el precio que pagan va subiendo sin parar cada d�a.

Os he dicho que ten�a dinero.

Pues no tengo

porque lo he invertido en vagones de carga de uvas.

Comprar� la producci�n del valle

y nadie podr� transportar uvas sin m�.

Pero sin la cosecha de los Rambeau-Fairon, me arruino.

�Crees que mi padre vender� la uva

para que se haga vino de contrabando?

En su enorme pecho late un coraz�n que ama el dinero.

Y t� que eres lista comprender�s que esta es una ocasi�n �nica.

�Necesitas mi ayuda?

S�.

Te ayudar�, John.

No te arrepentir�s.

No pienses que lo hago porque te tengo cari�o.

M�s bien te detesto.

Pero admiro tu talento para los negocios.

Si conseguimos que mi padre no se meta...

No interesa.

Debo hablar con �l, se lo debo tanto a �l como a m�.

Quiero hablar cara a cara con ese viejo obstinado.

Si la monta�a no va a Mahoma, Mahoma ir� a la monta�a.

Nos vemos.

Exactamente aqu�.

Esta fue la primera hect�rea de tierra que pose� en Am�rica.

Se convirti� en 10, luego en 100,

hasta que mis vi�as llegaron al horizonte.

Y fue en esta colina donde conoc� a tu abuela.

Marie Theresa.

Era de una clase m�s elevada, pero tan pobre como yo.

Ayudaba en la vendimia.

Cre�a en lo mismo que yo

y accedi� a ser mi mujer.

Se nos ocurri� que los vinos de buena cepa

pod�an mejorarse con injertos de vides adecuadas

igual que se mezclan buenas sangres

para formar una buena familia.

Y fue suya la idea de adoptar

los injertos de vid del Valle

para darle un poco de suavidad a la fuerte vid de la colina.

El injerto de las vides es como un matrimonio.

Para nosotros, un matrimonio sagrado,

porque el vino para los oficios religiosos

sal�a de nuestras vi�as.

Trabajamos aqu� el uno junto al otro

d�a tras d�a

hasta que ya no hab�a luz,

de rodillas,

las manos hundidas en la tierra.

Nunca ha habido en el mundo otra mujer como tu abuela.

Dios la tenga en su gloria.

Est� esper�ndome,

ah�.

Ahora comprender�s por qu� para m� esta tierra es sagrada.

Es John, la verg�enza de la familia.

-�Sr. John! -Chu, �qu� tal?

-Hola, �c�mo est�is? -Has vuelto, �eh?

He visto a Martha y a Francis, y lo aprueban.

-�Qu� aprueban? -Mis nuevas ideas.

Un gran negocio con la uva.

De esta tierra sacaremos m�s oro del que pod�is so�ar.

Suelta ese pu�ado de tierra.

Y vete de aqu�.

�C�mo te atreves a ofender al abuelo de ese modo?

-�Elizabeth! -�Qu� clase de hombre eres?

Lo hago por ti, �no lo entiendes? Por nosotros.

Te has equivocado de mujer.

-�Qu� quieres de m�? -�No te acuerdas de Buz?

�Buz? �Dietrick?

�Qu� tiene que ver ella?

-Es la mujer de Luigi Griffanti. -�Y qu�?

Dios les bendiga y que sean felices.

Si yo fuese ese hombre no soportar�a ese bochorno.

Me avergonzar�a que la madre de mi hijo,

para poder darle un apellido, tuviera que casarse con otro.

�Qu� disparates est�s diciendo?

T�a Martha y el abuelo le pagaron para sacarte del compromiso.

�De d�nde ha salido eso? Es una calumnia.

-Har� que lo confiese. -Pues hazlo.

Y cuando vayas a verla, f�jate en tu hijo.

Y no vuelvas por aqu�.

Espero que te lleves tu merecido.

Le he dicho a Chu que sirva el t� aqu�.

-He cre�do que lo preferir�as. -Bien, Elizabeth.

Philippe.

F�jate en aquel humo.

�Humo?

�Pero si sale de la vi�a, de la vi�a de la abuela!

�Philippe!

-�Chu! -�Abuelo!

�Ve a buscar ayuda, Elizabeth!

�No te acerques!

�Abuelo, vuelve! �Philippe!

�Philippe!

No te acerques al fuego.

-Vuelve a casa. -Es la vi�a de tu abuela.

�Chu, ven!

Esta tierra es sagrada.

Soy John Rambeau, quiero ver a Buz.

-�El Sr. Rambeau? -S�, d�gale que se d� prisa.

S�, se�or.

-�John Rambeau? -S�, me urge ver a la Sra. Griffanti.

Tienes una visita, el Sr. John Rambeau.

�John Rambeau?

Dice que te des prisa.

-�Quieres cogerlo? -Ll�vatelo.

Buz, ven aqu�.

-Sr. Rambeau... -Tengo que hablar contigo.

�Luigi!

�Qu� ocurre, mam�?

Luigi, ahora ya s� por qu� tu mujer quer�a llamar al ni�o John.

Lo siento.

Fue mi padre, me oblig� a mentir.

Me hizo decir todo aquello.

Estoy avergonzada.

Yo quiero a Luigi, y a mi hijo.

-Debes desmentir esa calumnia. -Har� lo que sea necesario.

Pues ven a contar la verdad a Elizabeth.

No puedo ir con Ud., Sr. Rambeau.

No puedo dejar al ni�o y tengo mucho que hacer.

Pues volver� aqu� con Elizabeth.

�Me prometes decirle la verdad?

S�. Lo prometo, Sr. Rambeau.

�Rambeau!

Un momento.

�Qu� ha hecho con mi mujer?

-Tranquil�cese. -Lo matar�.

�No, Luigi!

-�No! -�Est� Ud. loco?

-S�. -�No!

A m� no me interesa su mujer.

�No miente, Luigi! �Est�s equivocado!

-�Lo matar�! -�Est�s equivocado!

M�talo, Luigi, es el causante de tu desgracia.

�Detente, Luigi! �Detente!

-�M�talo, Luigi! -�No, Luigi!

-�M�talo! -�No, Luigi!

�M�talo, Luigi!

-Luigi, es el padre del ni�o. -�C�lmate!

�M�talo!

�l te la ha robado.

�Basta ya! �Basta, Luigi!

�Dale, Luigi!

El bambino es suyo. �Es suyo!

�Basta! Tienes que creerme.

M�talo...

�Basta!

-�Detente! -�Luigi, m�talo!

�M�talo!

Te quiero. �Por qu� no me escuchas? Quiero explic�rtelo.

Conv�ncelo mientras yo est� fuera. Dile la verdad.

S�, Sr. Rambeau.

-Voy a por Elizabeth, volver� con ella. -Yo le sacar� del error.

�Luigi!

�No! �No!

-�Madre! �Madre! -�Luigi!

-�Est� muerto! -�Qu� ha hecho?

�Luigi, has matado a un hombre inocente!

�Inocente!

La bala se aloj� en la columna.

Yo no estim� necesaria una operaci�n inmediata.

Al principio hab�a evidentes pruebas de conmoci�n,

pero parece que se recupera bastante bien.

Preferimos que no trate de ocultarnos la verdad

y que nos diga si es grave.

El sistema nervioso de la pierna est� lesionado.

El lado izquierdo est� paralizado de cintura para abajo.

Se aprecia bastante hinchaz�n que puede ser causa de la par�lisis.

En ese caso podr�a ser temporal.

-Pero �podr�a ser permanente? -Pues... s�.

S�, es posible.

Me gustar�a hacer una consulta.

Llamen a un neur�logo, el m�s cercano est� en San Francisco.

Llame Ud. al mejor que conozca.

�John?

-�Me oyes? -S�.

Perdona.

Me siento tan... culpable.

Se han cumplido tus deseos.

Si te hubiera perdonado a pesar de todo...

Si hubiera tenido el valor de quererte a pesar de todo...

Tu voz hace mover la cama.

'''�Me quieres?', le dije entonces en voz baja.

'S�', murmur� ella como en sue�os.

Hund� el cuchillo en su pecho con todas mis fuerzas.

Se levant� de un salto.

Cay� dando un suspiro y entonces qued� en el suelo quedando sin vida.

Sal� de la casa.

Vagu� por las calles hasta el amanecer

y fui a entregarme a la polic�a''.

Adelante.

Aqu� tienes, padre, un vaso de leche caliente.

�Leche? Ll�vatela. �D�nde est�n los peri�dicos?

-Chu los tiene. -Chu, d�melos.

El honorable doctor acaba de llegar.

-�Qui�n lo ha llamado? -He sido yo, padre.

Deb�a suponerlo. �Y mis gafas?

Las he escondido. �rdenes del doctor.

Tr�elas. �Por qu� me martirizas?

Solo tengo un resfriado...

Un simple resfriado.

-�Puedo entrar sin peligro? -�Por qu� no lo pruebas?

-Buenos d�as, Albert. -�C�mo te encuentras hoy?

Inaguantable, doctor. Como un chiquillo malcriado.

Martha, en esta estaci�n del a�o hay muchos asuntos

que requieren tu presencia en el Valle.

T� y Francis vinisteis para una semana y ya ha pasado.

Muy bien, padre. Nos iremos hoy, si lo deseas.

-Vamos, Elizabeth. -No. Elizabeth se queda aqu�.

Como me hab�is escondido las gafas,

necesito a alguien que me preste sus ojos.

-Adi�s. -Adi�s.

-Hay buenas noticias. -L�emelas.

''Oreg�n contra la Ley Seca.

Este es ya el vig�simo Estado

que vota por la derogaci�n de la 18� enmienda''.

�Bien! �Bien!

Ahora se manifiesta la opini�n p�blica.

A finales de a�o se habr� derogado esta ley.

-Quieto. No puedo auscultarte. -Te ordeno que me des el alta.

Voy hacer vino este a�o. Buen vino, mejor que nunca.

�Te he dicho alguna vez lo que es la uva?

S�. Vu�lvete.

Es una fruta sagrada, la �nica a la que Dios dio conciencia

de la misi�n para la que hab�a sido creada.

Sigue leyendo, Elizabeth.

''El resultado de tres votos contra dos ha sido acogido

con gran entusiasmo por todo el Estado de Oreg�n''.

Gracias, Mary.

-�C�mo est�? -Yo creo que bien.

Francis, una cosa: que no note que sentimos compasi�n por �l.

�D�nde est� Nate?

Trabajando en su despacho de las bodegas.

-�Le gusta esto? -S�, much�simo.

�No os har� estar aqu� un poco inc�modos?

John...

Bueno, �c�mo est� mi chica?

Oh, John.

A ti no necesito pregunt�rtelo.

Francis dice que los m�dicos est�n contentos con tus progresos.

S�, mis progresos son como para escribir un libro.

No hago m�s que dar explicaciones.

A prop�sito, Francis.

Hay un par de asuntos pendientes

que quiero que me ayudes a solucionar.

Querr�a que retiraras la acusaci�n presentada contra Luigi Griffanti.

Cometi� un delito, uno muy grave.

Fue un malentendido.

He dicho a la polic�a que doy el caso por cerrado.

-Todos lo comentan, es un esc�ndalo. -D�jalo.

Francis, si John as� lo desea, haz lo que te pide.

Queda otro asunto por hablar.

El d�a...

El d�a que ocurri� el accidente

se declar� un incendio en la colina de la vi�a.

�Los da�os fueron muy importantes?

�Por qu� lo preguntas?

Porque estoy seguro de que yo lo provoqu�.

Estaba furioso.

Y sin darme cuenta tir� un cigarrillo entre los arbustos.

El abuelo debe saberlo.

Y apreciar� much�simo que seas t� quien se lo cuente.

Sonar� mejor si se lo dices t�.

Estoy orgulloso de ti, John.

Gracias. Gracias, padre.

No os sorprend�is tanto.

Lo s� desde que era ni�o.

�Y has soportado ese peso durante tantos a�os?

�Podr�s perdonarnos?

�Perdonaros el qu�?

�Que os hay�is querido?

Creo que este a�o la vendimia ser� buena.

Estoy feliz, estoy contento, con la belleza del vi�edo.

Adoro mi trabajo cuando veo la fruta de oro.

-La vida es muy breve... -�Bebe, bebe, bebe!

-La vida es muy breve... -�Bebe, bebe, bebe!

Cuando estoy cansado, me levanto con vino blanco.

Cuando toso, me cura el vino tinto.

La vida es muy breve...

-La vida es muy breve... -�Bebe, bebe, bebe!

-La vida es muy breve... -�Bebe, bebe, bebe!

A nuestro querido John-Philippe Rambeau,

dale Se�or la paz eterna.

S�, hoy vendr� toda la familia.

Os agradezco el largo viaje que hab�is hecho.

El testamento se leer� en el sal�n del Este.

Hola, t�a Martha.

Chu, se servir� el almuerzo tras la lectura del testamento.

Todo est� a punto.

-�Qu� es eso? -Vino del 19.

No quiero que se malgaste hoy ese vino.

El muy honorable se�or me dijo que lo sirviera en esta ocasi�n.

-�Cu�ndo te lo dijo? -Poco antes de su muerte.

Chu, de ahora en adelante debes obedecer solo mis �rdenes.

El Sr. Berke est� preparado para empezar.

Di a los dem�s criados que sigan con su trabajo,

y luego ven a escuchar el testamento.

-Mi padre as� lo hubiera deseado. -Gracias.

-Sra. Fairon. -�C�mo est�, Sr. Berke?

-�Est�n todos presentes? -Creo que s�.

Mi padre me encarg� que les convocara a todos.

Si�ntate, Chu.

Para que asistieran a la lectura de su �ltima voluntad.

T�a Martha, John a�n no ha llegado. Viene andando.

Se notific� a todos que estuvieran aqu� a las 11 :00.

-Puede empezar. -Gracias, Sra. Fairon.

Este documento obra en nuestro poder

desde que fue legalizado a finales del a�o pasado.

Con su permiso y sin m�s pre�mbulos,

procedo a su lectura.

''Yo, Jean-Philippe Rambeau,

residente en el distrito de Napa, Estado de California,

hall�ndome en perfecto uso de mis facultades mentales,

y sin actuar bajo coacci�n, ni fraude, ni influencia''...

Gracias.

''Hall�ndome en perfecto uso de mis facultades mentales,

y sin actuar bajo coacci�n, ni fraude, ni influencia de clase alguna,

por el presente declaro, publico y decreto mi �ltima voluntad,

manifestando que cualquier otro testamento o codicilo otorgado

anteriormente por m� queda revocado.

Si las cl�usulas de este documento parecen severas,

es porque habiendo hecho examen de conciencia me juzgo a m� mismo,

no porque pretenda juzgar con rigor a nadie m�s.

Mi primitivo sue�o de elaborar vino para los oficios religiosos

ha pugnado toda mi vida

con mi desmesurado af�n de acumular riquezas y poseer tierras.

Mi ambici�n ha sido m�s fuerte y ha vencido a mis buenas intenciones.

He construido lo que la gente llama ''un imperio''

y lo he aumentado y conservado a lo largo de a�os de adversidad.

�A qui�n puedo confi�rselo para estar tranquilo

que en lo sucesivo no se har� m�s da�o del que yo he hecho?

�Debo ahora destruir mi obra

para que las consecuencias de mi pecado no se perpet�en?

A mis yernos, Francis Fairon y Ronald Fairon,

les devuelvo los vi�edos que aportaron al acervo familiar

por medio de sus bodas concertadas con mis hijas Martha e Isobel.

A todos mis hijos y nietos,

los nombro herederos en partes iguales de las bodegas del Valle y la colina,

con la condici�n, no obstante, de que Nate Forster,

que trae sangre nueva a nuestra familia

tenga a su cargo la total administraci�n del negocio''.

�No!

''A mi nieta Elizabeth, que trajo dulzura a mi vida,

le dejo las vi�as del Valle''.

�No es verdad!

''A mi hija Martha, que ha dirigido esta casa,

se la dejo para que siga dirigi�ndola.

Creo que por lo molesto, mi legado le evitar� preocupaciones

-y ello redundar� en bien suyo''. -�Mentiras!

�Mentiras!

Ese no es el testamento de mi padre.

Fue otorgado por �l y legalizado ante testigos.

�Esto es injusto!

�Martha!

''A Chu Rambeau, mi devoto amigo,

le dejo la mitad de mis bienes en efectivo

depositado en los siguientes bancos''...

Dediqu� mi vida a su cuidado.

Siempre pendiente de �l.

Le quer�a.

T� sabes que es cierto, Francis.

-Lo sabes. -Lo s�, Martha.

Y ahora me ha dejado a un lado.

Lo mejor ha ido a parar a los otros.

Incluso Elizabeth, que se opuso a...

Todo saldr� bien.

Yo quer�a las bodegas y la administraci�n.

Y pap� lo sab�a.

Ahora seremos m�s felices.

Viviremos m�s unidos.

-�T� crees? -S�.

-�De veras? -S�, querida.

-Francis, ay�dame, te lo ruego. -S�. S�, querida.

''Solo falta el m�s importante legado, lo que me es m�s querido.

A mi nieto John Rambeau

le dejo en herencia lo que por su culpa qued� destruido,

la vi�a de la colina d�nde yo empec�''.

�El fuego destruy� todas las ra�ces, John?

Algunas.

Pero otras no han sufrido da�o.

Son ra�ces fuertes, tienen mucha vida.

Te he tra�do injertos del Valle.

Ya tengo injertos.

Estos son para combinar la vid del Valle

con la vid de la fuerza de la colina.

Para obtener buen vino,

hay que injertar las vides adecuadamente.

Igual que se unen las buenas sangres para formar una buena familia.

Elizabeth.

Juntos, si t� quieres, John.

De rodillas.

Hundiendo las manos en la tierra.

FIN

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