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Xhosa
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Yoruba
Zulu
.
- Entonces el doctor me dice: "Podemos congelarlo o dejarlo,
pero es totalmente benigno".
Y yo le digo: "Doc, lo he tenido toda mi vida,
y por Dios, lo extrañaría si me lo quitaras".
[ríe]
En fin, un lunar de Moscú.
Perdón, una mula de Moscú.
Oigan, quizá por eso se me ocurrió el tema, ¿saben?
Miren. Pueden tocar si quieren.
- ¡Gabby!
¿Tienes blusas de manga larga?
- ¿Qué? ¿Por qué les enseñé a Diego Lunar?
- Quizá por eso se me ocurrió el tema.
[ríe]
Steve, ¿cómo van los nuevos menús?
Los viejos se ven todos raídos.
- Como sabes, siempre hemos usado a Jimmy's Paper Palace
porque te gusta apoyar a los negocios locales
y a mí me gusta que me traten como a un príncipe.
- Ajá. - Así que llamé a Jimmy Sr.,
aunque le entregó el negocio a su hijo, Jimmy Jr.
porque el sénior empezó el negocio
y el junior no es una persona sociable.
- Cierto.
- En fin, resulta que el negocio cerró.
- ¿Por culpa de Jimmy Jr.?
- No, por el COVID. - Ah.
- Pero seguro que Jimmy Jr. no ayudó.
¿Te he hablado de su problema con el juego?
- Steve.
¿Tendremos nuevos menús o qué?
- Mañana, Srta. Ocupada.
- Gracias.
¿Ahora qué?
- Emmett se niega a cocinar este bistec al punto.
- Emmett.
- La vaca ya está muerta. No la voy a humillar.
- Okay, gente,
evaluaciones felices esta tarde en mi oficina.
[gruñidos]
- Evaluaciones felices. Suena divertido.
- No lo son.
Son evaluaciones del desempeño.
Les llamaría "evaluaciones infelices",
pero nadie se presentaría.
- No estoy preparada para eso.
- Cariño, no lo tienes que estar.
No hay razón para que todos nos odien a ambas.
- No, debería estar a tu lado. Somos codueñas.
Significa que compartimos todo, hasta lo desagradable.
- Okay, está bien.
Recuerda, cuando se enojen:
A palabras necias, oídos sordos.
- Mis oídos nunca escucharán.
- No, te digo que habrá palabras necias.
["Happy's Place" de Reba McEntire sonando]
♪ ♪
- ¿Con qué frecuencia hacemos estas evaluaciones felices?
- Rara vez. Es casi como usar hilo dental.
Solo lo haces cuando es necesario.
- Así no es como usas el hilo dental, para nada.
No sé, se siente raro criticar a personas
que son como mi familia.
- A veces mamá y papá tienen que gritarle a los niños
por orinar en las plantas de tomate.
- Nadie aquí hace eso, ¿verdad?
- No, pero tuve un primo
que se metió en problemas por eso.
Dejamos de comer ensaladas en su casa.
- Okay, guácala.
No les vamos a gritar de verdad, ¿o sí?
- Claro que no. Bueno, quizá a Emmett sí.
Hierro con hierro se aguza.
Pero no tienes que estar aquí. La oferta sigue en pie.
- No, estamos juntas en esto, ¿okay?
¿A quién le toca primero? - Okay.
¡Steve, te toca!
- Te traje un pequeño regalo...
solo porque soy una persona amable
que le gusta hacer cosas buenas para otras personas amables.
- Ajá. - Qué dulce.
¿Son para ambas? - Okay.
- Steve, cuando te hacemos preguntas,
respondes con demasiados detalles.
- Okay, ¿puedo defenderme?
- No puedes.
Solo párale con eso, ¿okay? - [se mofa]
Está bien. ¿Sabes qué?
Estas son para personas amables.
- Claro que sí. Dile a Emmett que le toca.
- [gruñe]
- ¡Caray! Eso fue un poco duro.
- ¿De qué hablas?
- O sea, se lo lanzaste directamente.
"Oye, Steve, tenemos un problema contigo, es este".
[tiene arcadas]
- Es un niño grande. Estará bien.
- Ten, son para ti.
Completamente independiente de Steve.
- Emmett, tienes que dejar de gritarle a los clientes
cuando ordenan comida de una manera que no te gusta.
- Si no grito, ¿cómo lo sabrán?
- No lo sabrán.
Comerán la comida que ordenaron sin tu opinión.
Pagarán por ella y le llamaremos "restaurante".
- Está bien.
- Y sabemos que será deliciosa porque eres un gran chef.
Sigue trabajando así, soldado.
- La guerra es un infierno.
- ¿Y eso qué fue?
- Un cumplido.
No me sorprende que no lo supieras.
- ¿Tienes un problema con la manera
en que hago estas evaluaciones?
- De hecho, sí lo tengo.
Enojas a las personas.
- A nadie le gustan las críticas,
pero las superamos.
Igual que voy a superar la forma en que me hablas ahora.
- Si le das un cumplido a alguien antes de criticarlo
y luego terminas con un cumplido,
las personas aceptan las críticas de mejor forma.
Se llama "sándwich de cumplidos" y funciona.
Muchos estudios lo dicen. - Ajá.
¿En serio?
¿Quiénes hacen los estudios?
Me parecen unos bebés llorones.
- ¿Podemos probar a mi manera, por favor?
Si funciona, ¿no valdría la pena tomar un tiempo extra
para no lastimar los sentimientos de alguien?
- Está bien. Pero si no funciona,
te enviaré tomates de mi primo.
[música animada]
.
- ¿Cómo te fue en la evaluación?
- Aparentemente paso mucho tiempo
dando respuestas simples.
Pero los detalles son necesarios.
Sin ellos, no tienes ningún contexto,
sin contexto, no tienes entendimiento.
Sin entendimiento, no tienes nada.
- Supongo que prefieren vivir en la ignorancia.
- Gracias.
¿Cómo te fue en la tuya?
- Me dicen que no debo quejarme de los clientes idiotas.
- ¿Qué?
Trabajaste muy duro en tus recetas.
Mereces poder enojarte cuando alguien no las aprecia.
- Tú deberías poder hablar todo lo que quieras
porque eres un hombrecito chistoso.
- Y tú eres un hombre alto que dice la verdad.
- ¡Ay! ¿Los bebés están dolidos por una mala crítica?
Déjenme tocarles una canción triste
con el chelo más pequeño del mundo.
- Se supone que es el violín más pequeño del mundo.
Parece que estás cepillándote las rodillas.
- No sé cómo tocar el violín
porque mi mamá decía que me vería como una gigante
si tocara el violín.
- No somos unos bebés. Podemos soportar las críticas.
- Sí, solo que no nos gustan.
- ¿Quieren que les dé un consejo?
- No.
- Siempre esperen lo peor.
No puedes bajar más si ya vives en el sótano, nene.
- Escucha a Yo-Yo Ma.
- Gabby, tu turno.
- Muy bien, McAllister.
Dímelo sin rodeos. Lo puedo aguantar.
Ya calenté antes haciéndole una videollamada
a mi mamá sin maquillaje.
- De hecho, Gabby, Isabella hará tu evaluación.
- Ah. Okay, Sánchez, dame donde duele.
- Gabby, eres una de las mejores cantineras
que he visto.
- ¿Okay...?
- Los clientes te aman.
El personal te ama.
Hasta el tipo grosero que entrega la carne te ama.
- Bueno, no es tan malo
cuando sabes a qué ojo hablarle.
- Eres una parte valiosa de nuestro equipo
y somos muy afortunadas y tan agradecidas de tenerte.
- Guau.
Okay, este es el mejor día de mi vida.
Gracias, chicas.
- Espera.
Aún no has terminado tu sándwich.
- ¿Qué?
- Pero sí hay una cosa que queremos que mejores.
Sentimos que a veces compartes demasiado
con los clientes.
- ¿Comparto demasiado?
¿Cómo comparto demasiado?
- Bueno, como la vez
que un cliente ordenó un sándwich Reuben
y le hablaste de cuando salías con un payaso de circo
llamado Reuben,
que te abandonó en una estación de autobuses.
- Dijo que no había espacio para mí en su auto
y todos saben que eso es una mentira.
- Hora de agregarle la otra rebanada de pan.
- Lo que queremos que recuerdes de esta evaluación
es que tú eres una parte vital de la familia de Happy's Place.
- ¿Sigue siendo el mejor día de tu vida?
- Okay. Estoy confundida.
Me diste cumplidos, luego me criticaste,
pero luego me diste más cumplidos.
- Exacto, sí.
- ¿Por qué juegas con mi mente?
Bajaste mis defensas, así que no estaba preparada
cuando me pateaste entre las piernas.
- Y yo pensaba que los sándwiches sin gluten
eran los peores sándwiches.
- Hígado con cebolla.
¿Sin cebolla?
¿Está loco?
El hígado necesita sabor.
- Está mal, pero no puedes decir nada.
¿Se supone que no nos tiene que importar?
¡Esto es una locura!
- ¡No las puedo creer! - ¿Qué? ¿Qué te dijeron?
- Bueno, después de torturarme emocionalmente,
dijeron que comparto demasiado con los clientes.
[se mofa] - ¿Tú compartes demasiado?
¿No querrán decir que te "esfuerzas demasiado"?
- No eres solo una cantinera.
Eres una terapeuta, una psíquica, una ministra.
Tus historias personales
probablemente han salvado vidas.
- No exageres tanto.
- Oye, ¿pueden bajarle?
Los clientes los pueden escuchar.
- ¿En serio?
Pues no les digas a las jefas
o terminará en mi próxima evaluación feliz.
- ¿A qué te refieres?
- Takoda, me di cuenta que a ti no te llamaron
a la oficina. ¿Por qué?
¿Porque eres perfecto? - ¿O porque eres un espía?
- ¿Qué? No soy un espía.
Vaya, vaya, vaya, miren quién se cree perfecto.
- Tampoco creo eso. Soy como ustedes.
Tengo muchos defectos.
- Nombra uno.
- Bueno, una vez, yo--
- ¿Una vez qué? ¿No pudiste inventar
una mentira suficientemente rápido?
- Sí.
- Perdón, jefe infiltrado, pero no firmaré nada.
- Tienen que ayudarme. Necesito una evaluación feliz.
Una mala.
- ¿Qué te pasa?
- Todos están molestos con ustedes
y creen que soy un espía.
- ¿Un espía? Eso es una locura.
En todo caso, eres la mascota del profe.
- Habla más bajo. Te podrían escuchar.
- Espera. ¿Cómo que todos están molestos con nosotras?
- No sé si debería decirlo. - ¿Por qué no?
Ya creen que eres un espía.
- Ay, caray.
Por eso James Bond no tiene amigos.
- Oye, oye. ¿Adónde vas?
- A hablar con ellos. No quiero que estén molestos.
Creo que si le explico a Steve y a Emmett
que sus evaluaciones no eran tan malas
como tú las hiciste sonar, se sentirán mejor.
- ¿Crees que es mi culpa?
¿Cómo explicas la reacción de Gabby?
- ¿Ha habido un momento
en que podamos explicar las reacciones de Gabby?
- Isabella, escúchame.
Hablar con ellos solo empeorará las cosas.
Lo mejor que podemos hacer es dejarlos en paz.
- Sí.
Voy a ir a hablar con ellos.
- Ojalá te escuchen más de lo que tú me escuchas a mí.
.
- No es justo, traté de hacerlo de la forma más amable.
- Perdón, no puedo escuchar una crítica a menos
que me digas lo maravillosa que soy primero.
- Isabella, olvídalo.
- No, no quiero que estén molestos,
especialmente porque mis críticas
no fueron tan graves. - [ronca] Okay.
- ¿Qué? ¿Qué fue eso? [imita ronquido]
- Por favor, chicas, de donde yo vengo,
los ronquidos hacen que terminen jalándose del chongo.
- Creo que es muy fácil para ciertas personas
esperar que otras personas no se molesten
con esas ciertas personas cuando esas ciertas personas
nunca tienen que ser criticadas por esas otras personas.
- A ver, ¿tú eres "ciertas personas"
y yo "otras personas" o es al revés?
- Solo digo que es muy fácil para ustedes
porque nunca son criticadas.
- Espera, ¿es eso lo que te molesta?
- Sí.
- ¿Los haría sentir mejor si los dejamos criticarnos?
- ¡Sí! - Espera, espera.
No, no queremos hacer eso.
- ¿Cuál es el problema? Me parece justo.
- Sí. Bobbie, ¿cuál es el problema?
Nos parece justo.
- No tengo que ser justa. Soy la jefa.
- La última vez que me senté en un círculo como este,
solo se me permitía usar mi nombre de pila.
- ¿Qué diablos es esto?
- Bueno, como Bobbie y yo teníamos sugerencias
sobre cómo hacer su trabajo,
creímos que ustedes podrían hacer lo mismo para nosotras.
- Sí, pero no en sus caras.
¿Tú aprobaste esto? - Claro.
Bueno, no sé. Como sea. Solo únete al círculo.
- Ah, creo que lo que Bobbie quiere decir
es que venimos con nuestras mentes
y nuestros corazones abiertos.
- Y con los puños cerrados.
- Hacemos esto para que no haya rencor
y todos se sientan escuchados.
- Bueno, Isabella, solo quiero decirte
que eso es muy admirable.
Eres una verdadera líder.
- Ah, pues... gracias.
- Excepto que halagas a las personas solo para derribarlas.
Eres como una canción de venganza de Taylor Swift.
- ¿En serio? ¿No te lo esperabas?
- Gabby, no te di cumplidos por nada.
Sí creo que haces un excelente trabajo.
- Okay, ahórratelo, hermana.
Ya no voy a creer esas mentiras.
- No son mentiras. Es-- - Tengo una queja.
En las conversaciones,
tú siempre tienes que tener la última palabra.
- No hago eso.
- Créeme, lo haces.
- No estoy de acuerdo.
- Lo acabas de hacer.
- Quizá es mejor que naveguemos a costas más amistosas.
- Okay, pero está equivocado. - ¡Ja!
- Takoda, aún no has dicho nada.
- Ah, esto será bueno.
Ya quiero escuchar lo que dice Benedict Arnold
sobre nuestras queridas líderes.
- No soy un espía.
- Eso es exactamente lo que le diría un espía al espejo
mientras ensaya cómo no sonar como un espía.
- Isabella, tú pusiste un blanco en mi espalda.
- Espera. Yo también estaba ahí.
- Está bien, Bobbie. Solo hace una observación.
- Sí, lo que necesites decirte para poder dormir, cariño.
- ¿Esas son las palabras necias?
- Okay, ya la atormentaron lo suficiente.
¿Alguien tiene algo malo que decir de mí?
- Yo sí.
¿Por qué rayos permitiste hacer la estúpida idea de Isabella?
- Okay, buena sesión. Iré a...
a...
Solo me iré.
- ¿Ya están felices ahora que la hicieron llorar?
ambos: Más o menos, sí.
- Pues yo no.
¿Sus lloriqueos sin motivo no fueron suficiente?
Tuvieron que acosar exclusivamente a Isabella.
- Hay una buena razón para eso. Te tenemos miedo.
- Yo no.
- Ah, sí, Emmett, eres un grandulón rudo.
Todos lo entendemos.
También esa chica que está llorando.
- No estoy orgulloso de eso.
- No deberías estarlo.
Ustedes son las mejores personas que conozco
y atacaron a la única persona que solo trataba de ayudarles.
- Me siento horrible.
- Así deberías sentirte.
El espionaje es algo horrible.
.
- Ahí estás.
Creí que habías ido al callejón.
- Fui, pero la basura estaba llena de repollo,
así que mejor vine aquí.
- Tienes toda la razón para sentirte así.
Se pasaron.
- No, no es cierto. Solo hacían lo que les pedí.
Pero de una manera muy cruel y rencorosa.
- Cariño, solo lo hiciste porque te importan mucho.
- También lo hice porque sé que las críticas
lastiman mis sentimientos y no quería
que otros se sintieran mal.
- Lo entiendo, pero debes capear el temporal.
Que la gente esté enojada contigo
es parte de ser la jefa.
No me lo tomo personalmente.
- Tienes razón. Lo sé.
- No te sientas mal.
Tú sacas lo bueno en la gente.
Por eso nos encanta tanto tenerte aquí.
Okay, ¿por qué sonríes así?
- Porque creo que me acabas de dar
un sándwich de cumplidos.
- No, no es cierto.
- ¡Guau!
Bobbie aprendió algo de mí.
- [ríe] Sigue sonriendo así y te daré
una evaluación feliz.
- Solo asegúrate de darme cumplidos como te enseñé.
- Tienes que tener la razón para salir así de un cuarto.
Sí, sí tiene razón.
[música animada]
- Isabella, tengo una actualización
sobre la reparación de la estufa.
- Okay.
- Siri, haz sonar la alarma en 15 segundos.
Llamé al tipo que la reparó la otra vez,
pero estaba enfermo, así que encontré a otro.
Pero tendremos que abrir temprano
porque tiene que salir de aquí para las 9:00
para llegar a la boda de su hermano.
Es el tercer matrimonio de su hermano
y a nadie le cae bien la novia.
Pero tiene que ir. La arreglará el martes.
[suena alarma]
- Genial. Bien hecho, Steve.
- Gracias.
Al principio, creí que necesitaba 20 segundos,
pero luego hablé con el paseador de perros de mi primo
y él dijo--
- ¡Ding!
- Isabella.
Cathy la infeliz acaba de ordenar un Sex on the Beach
y aún no tiene idea de lo que hice en Tahití.
- Estoy orgullosa de ti, Gabby.
- Me lo estoy guardando todo.
Probablemente me saldrá un tumor,
pero mis propinas han subido un 20%.
- Creo que las evaluaciones están dando frutos.
- Ajá. - Bobbie,
Emmett no quiere cocinar un bistec al punto de nuevo.
- Emmett. - ¿Qué?
¿Te dijo el chismoso que dije que no?
No llamé idiota al cliente como quería.
- Yo me encargo.
¡Emmett!
Deja de quejarte y dale al cliente lo que quiere.
- Claro, jefa.
- ¿Ves?
Yo también aprendí algo de ti. - ¡Guau!
- Takoda, te importa demasiado lo que piensan de ti.
Puedes trabajar en eso.
- ¡Gracias!
¿Escucharon eso?
Isabella me acaba de gritar.
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