All language subtitles for O.necem.jinem.AKA.Something.Different.1963.1080p.AMZN.WEB-DL.DD+2.0.H.264-Cinefeel

af Afrikaans
ak Akan
sq Albanian
am Amharic
ar Arabic
hy Armenian
az Azerbaijani
eu Basque
be Belarusian
bem Bemba
bn Bengali
bh Bihari
bs Bosnian
br Breton
bg Bulgarian
km Cambodian
ca Catalan
ceb Cebuano
chr Cherokee
ny Chichewa
zh-CN Chinese (Simplified)
zh-TW Chinese (Traditional)
co Corsican
hr Croatian
cs Czech
da Danish
nl Dutch
en English
eo Esperanto
et Estonian
ee Ewe
fo Faroese
tl Filipino
fi Finnish
fr French
fy Frisian
gaa Ga
gl Galician
ka Georgian
de German
gn Guarani
gu Gujarati
ht Haitian Creole
ha Hausa
haw Hawaiian
iw Hebrew
hi Hindi
hmn Hmong
hu Hungarian
is Icelandic
ig Igbo
id Indonesian
ia Interlingua
ga Irish
it Italian Download
ja Japanese
jw Javanese
kn Kannada
kk Kazakh
rw Kinyarwanda
rn Kirundi
kg Kongo
ko Korean
kri Krio (Sierra Leone)
ku Kurdish
ckb Kurdish (Soranî)
ky Kyrgyz
lo Laothian
la Latin
lv Latvian
ln Lingala
lt Lithuanian
loz Lozi
lg Luganda
ach Luo
lb Luxembourgish
mk Macedonian
mg Malagasy
ms Malay
ml Malayalam
mt Maltese
mi Maori
mr Marathi
mfe Mauritian Creole
mo Moldavian
mn Mongolian
my Myanmar (Burmese)
sr-ME Montenegrin
ne Nepali
pcm Nigerian Pidgin
nso Northern Sotho
no Norwegian
nn Norwegian (Nynorsk)
oc Occitan
or Oriya
om Oromo
ps Pashto
fa Persian
pl Polish
pt-BR Portuguese (Brazil) Download
pt Portuguese (Portugal)
pa Punjabi
qu Quechua
ro Romanian
rm Romansh
nyn Runyakitara
ru Russian
sm Samoan
gd Scots Gaelic
sr Serbian
sh Serbo-Croatian
st Sesotho
tn Setswana
crs Seychellois Creole
sn Shona
sd Sindhi
si Sinhalese
sk Slovak
sl Slovenian
so Somali
es Spanish
es-419 Spanish (Latin American)
su Sundanese
sw Swahili
sv Swedish
tg Tajik
ta Tamil
tt Tatar
te Telugu
th Thai
ti Tigrinya
to Tonga
lua Tshiluba
tum Tumbuka
tr Turkish
tk Turkmen
tw Twi
ug Uighur
uk Ukrainian
ur Urdu
uz Uzbek
vi Vietnamese
cy Welsh
wo Wolof
xh Xhosa
yi Yiddish
yo Yoruba
zu Zulu

Original subtitles

¡Milda! O cenas o te vas a la cama.

Rápido… o te llevo el cucharón. ¡No te desvistas!

- ¿Por qué? Estoy guapo. - ¡Tonterías!

Vamos, apúrate, y nada de televisión. Ya te vas a dormir.

- No he terminado de ver la televisión. - Te vas a dormir.

Milda, sé un buen niño.

- ¿Qué dices? - Milda, un pececito para ti.

- Va a nadar en tu pancita, ¿eh? - Piensa claramente mientras jugamos.

- Vamos, ¿qué dices? - ¡Buenas noches!

¡Adiós, adiós!

Ahora te llevaremos a la cama y te contaremos un cuento de hadas.

Uno muy lindo ¿sí?

"Érase una vez, una princesa,

y era una princesa muy orgullosa."

- ¿Segura que esto ya no te duele? - Sólo un poco.

- ¿Y ahora? - Ahora duele mucho.

Es tu tobillo otra vez. Tenemos que revisarlo.

Siempre sucede cuando doy un salto mortal.

Es la pierna de apoyo. Mañana, debes tener mucho cuidado con ella.

Voy a vendarla ligeramente y por la noche una compresa tibia.

Como sea, mañana tendré que hacer algunos ejercicios.

¿Crees que fue un buen salto mortal?

Fue bastante inclinado y eso no sucede muy seguido.

¿Inclinado? No debes permitir que se levante y estará bien.

- No tengo documentos, nada más. - Es increíble.

¡Cómo puedes llevar un corazón, si sabes que no tengo corazones!

- ¿Vera, qué tienes en tu mano? - Espadas. - ¿Y tu Pepek?

Jirka, es el colmo. Lo hace a propósito, es imposible.

No volveré a jugar cartas contigo. ¡Nos vamos a casa!

Muy bien, paremos. Siempre termina así. Vámonos entonces.

Contigo, cada juego termina así.

¿Dónde está mi bolso?

¿Por aquí? Aquí está.

- Deja de reírte, ¿quieres? - ¡Está bien, está bien, está bien!

¿Dónde está mi bolso?

No lo sé, en el baño quizás.

- Ahí no está. - ¿Cuándo sale el siguiente tren o camión?

Dios mío, hace frío afuera.

- ¿Sobraron emparedados? - No, me comí el último.

- Se me antoja comer algo. - Te preparo algo, si gustas.

¿Cómo qué?

- Huevos revueltos puede ser. - Muy pesado antes de dormir.

Pues no hay nada más.

Estoy aquí justo ahora.

Paren, por el amor de Dios.

Es terrible, no tengo nada que ponerme.

Dices lo mismo todos los días.

¿Qué estaba buscando?

Oh…

¿Qué quieres hacer con eso?

Mañana traen la ropa. Lo pondré a las siete.

Ya lo puse a las seis, ¿no oíste? Debo pararme a esa hora.

¿A las seis?

Al demonio la Sra. Navrátil, si no trae mis camisas blancas limpias.

Como sea, dijiste que ibas a ahorrar.

- ¿Y eso qué? - ¿Y eso qué?

De no ser por la Sra. Navrátil, ya tendríamos un carro.

Pues si estamos ahorrando, apaga la luz.

"Es una casa. Hay gente que vive en esta casa. Se sienten bien aquí”.

¿Cómo va lo de los mosaicos?

Te dije que lo vería. Aún no llego a eso.

Pero mira lo horribles que están.

- Sóplale, está caliente. - No lo está.

- ¿Por qué no comes? - Está caliente hasta abajo y frío arriba.

Es sin cebolla, como lo pediste.

Siéntate quieto. ¡Las piernas bajo la mesa!

Y eran felices, todos en la familia eran felices,

porque todos ellos eran verdaderamente felices.

Eva, salta. ¡Mantenlo!

- ¡No, fue muy pronto! - ¡Tienes que esperar!

Después abre las manos. ¿Sí puedes hacer un kip? ¡Una vez más!

- Me arden las manos. - No importa, debes hacerlo.

Puedes hacer un kip, hazlo correctamente.

Espera un poco más y después cierra con los brazos al frente.

Manténlo ahí.

Estuvo mejor, pero… Vamos entonces.

El inicio no es suficiente.

Debes tomar más impulso para columpiarte correctamente y para estirarte

y entonces podrás jalar con tus brazos para levantarte.

Vamos, Eva, vamos a intentarlo todo.

¡Arrástrate desde ahí abajo! No me voy a arrastrar para sacarte.

¡Milda! ¡Salte, ahora!

Dios mío, mira la alfombra. Siempre te tengo que bañar.

Había algo que quería…

¡Dejen de sonar esa campana, por el amor de Dios!

Mami, se cae a cada minuto.

¿Quién te dio permiso de tocar la aspiradora? ¡Mira eso!

- Dios mío, ¡lo rompiste! - ¿Qué rompí?

Rompiste este pedacito. Seguro fuiste tú, no estaba así.

- ¿Cómo limpiaré las alfombras? - ¡Tenemos otra!

¡Milda, el pincel! ¡Suéltalo inmediatamente!

¡Te dije que nunca lo tocaras!

Mi último pincel, ¿qué voy a hacer ahora?

¿Milda? Vamos.

Y ahora dame un beso. ¿De qué sabor será, de frambuesas?

Y ahora vamos a prometer que nos portaremos bien hoy.

No, vísteme primero.

Pero esto no es portarse bien como lo prometimos.

Ahora este, y el otro.

¡Pequeño diablillo!

¿Ya ves? Cuando duermes bien, estás contento y eres divertido.

Mami, no lo haré otra vez.

Milda, por favor, esto es terrible. ¡No me dejas vivir!

Vamos, rápido. Mi bolso.

- Puedes esperar unos minutos. - ¡No puedo!

Cuando regresemos de las compras, tomarás un descanso. ¡Vamos!

¡Ven aquí! ¡Detente! ¡Mira lo que estás haciendo!

¡Mamá! ¡Le contaré todo a papá!

¡Anda!

Simplemente no sé qué hacer con Milda.

- No tengo la fuerza suficiente. - Inténtalo, tú puedes.

¿Lo ves? ¡Mucho mejor! Está mejor.

Lo intentaré una vez más, ¿sí?

Dejémoslo e intenta la otra parte.

Aquí está tu sopa, tómala. ¡De inmediato! No voy a pelear contigo.

Puedes ver cómo está.

- ¡Bien, enfríala, sopla! - No.

¡Sigue con eso, Milda, apúrate!

¿Qué tiene de malo?

Ese no es modo de sentarse a la mesa.

Siéntate derecho, las manos sobre la mesa.

¿Qué es esto, qué le pusiste a la sopa?

¿Qué crees que le puse? Ya basta.

- No voy a sacar nada. - Yo tampoco.

Cielos, ya estoy harta de esto.

Aquí hay otro para ti.

- Te ganarás un jalón de orejas. - No mami, se cayó, se cayó.

¿Por qué me pegas? No jugaré más.

- ¿De aquí a dónde vamos? - Dame un minuto.

Mira Eva, las barras han estado bien desde el inicio.

Es dinámico, tienes todo: Pasos, saltos, suficientes elementos difíciles.

Siento que hace falta una imagen o pose de algún tipo.

- ¿Algo estático? - Eso es correcto.

Una pose con un elemento sorpresa. Da la vuelta y párate.

Inténtalo ahora. ¡Gira!

Trata de tomar una actitud así y extiende este brazo.

Lánzalo, para que tenga carácter gimnástico.

Con la otra pierna queremos actitud, no un arabesco.

Vamos a ver. No, no es eso.

Lo estás haciendo como si estuvieras en la barra de ballet.

Intenta otra vez una postura horizontal.

Levanta esta pierna.

¡Más alto, más alto!

- ¿Aún más? - ¡Aún más alto!

- ¡No puedo! - Claro que puedes.

Bien, espera un segundo. Bájate.

Lo intentaremos así.

Toma está pierna con la mano. Estira la pierna totalmente.

- No puedo. - Sí, tú puedes. ¡Más alto, vamos!

Agárrala. ¿Quién crees que la va a sostener por ti?

Ahora, suelta la mano, encuentra tu equilibrio, hombros abajo.

- No estoy firme… - Sostenlo.

No estamos en una pelea de gallos. ¡Entra en la pose una vez más!

El otro lado.

Ahora extiéndelo como antes. ¡El talón hacia afuera!

Hombros abajo. No saques el pecho, ¡queremos que esté alineado!

Manos arriba y mantén la pose. Encuentra tu equilibrio.

- ¿La puedes mantener? - Sí, sí puedo.

Correcto, eso es lo que queremos. Ahora ven aquí arriba, a la viga.

- ¿Debo hacerlo ahí arriba? - A la viga.

- ¡Salta! - ¿Cómo lo hago?

Irás directo a la pose saliendo del salto.

Gira, ¡y bajas rápido!

Un minuto. ¿Entendiste todo bien?

Vamos ahora.

- ¡Y patea desde la vuelta! - ¿Cómo crees que puedo patear?

Puedes hacerlo al momento porque eres como un ciclista en el viento.

Ese es el truco. Debes voltear

y sacar tu pierna estirada de la vuelta y sostener la pose.

Debe ser una sorpresa, si no, no sirve.

La pose está bien pero la ejecución no vale nada.

¡Derecha… y alto total!

¡Ahora júntalo arriba!

Es un paso largo.

La pierna de adelante va extendida. Alto. Parada de manos.

Ahora encuentra tu equilibrio.

¡Arriba de tu cabeza, Eva! ¡Un pesado no aguantaría eso!

Arriba.

Baja los hombres, despacio.

¡Y sostenlo! Bien.

¿Y ahora qué?

¡Hola, Hasan! ¿Qué respondes a eso, Tarzán?

Creo que fue bueno. Eres un gran entrenador,

pero creo que bastará con una pequeña pulida.

¿Y entonces, cómo seguir la pose?

- ¿Habrá un salto mortal? - Una vuelta de carro. ¡Es lo que falta!

- ¿Una simple vuelta de carro? - No será solo eso.

Debemos hallar una buena transición.

- Vamos, sigamos un poco. - Espera, demonios, otra vez mi zapato.

- Gracias a Dios, al fin llegaste. - Hola, Vera.

Llamaron de tu oficina. Temía que te hubiese pasado algo.

No deberías leer en la mesa.

¡Dámelo!

¿Qué te dije?

¿Así es como lo estás educando?

Tiene razón. Te espero todo el día,

y llegas a casa a leer el periódico.

¿No puedo tener un poco de paz en casa?

¿Cuándo voy a leer el periódico?

No tuve un minuto libre en todo el día.

No te alteres.

Cuando tu trabajo termina, terminó. El mío no acaba nunca.

¡Mami, ven aquí!

¿Qué pasa ahora? Bueno, ¿qué pasa?

¿Qué sucede? ¿Cuándo se supone que lo lea?

Vamos, abajo, sigamos con esto.

Hay algo que quería…

¿Pero qué era?

Uno, dos, tres, cuatro…

Está bien, pero el split no es tan impactante.

¿Qué harás en la competencia, salto mortal o con split?

- ¿Qué tal el vuelo largo? - Creo que eso sería lo mejor.

- No he hecho ese salto en años. - ¡Pero no puedes perder con él!

¡Vamos a intentarlo!

¿Qué sucede?

No podemos seguir así, Eva. Practiquemos la voltereta.

La voltereta.

¡Sigue, sigue!

¿Qué te pasó?

Por el amor de Dios. ¿Qué te has hecho?

- Quería hacer el vuelo largo. - Siéntate.

¡Déjame en paz!

No hagas eso. Cuando digo "Voy a un salto mortal",

no puedo cambiar de pronto a un vuelo largo.

- ¿Te lastimaste la mano? - No, solo se me salió el aire.

¿Estás loca? No puedes hacer cosas así.

¿Qué se supone que debo hacer con todo esto?

- ¿Te lastimaste? - Déjame en paz, estaré bien.

¡Si no te pasa nada, sigue entonces!

Escucha Eva, es muy importante que hagas el salto después de la caída.

¡Adelante!

- No lo sé. - Lo lograrás esta vez.

- No lo lograré. - ¡Tienes que lograrlo!

Como si tuviéramos tiempo para estas cosas hoy.

Concéntrate y sácalo ya, ¿está bien?

¿Tienes miedo o qué pasa?

- No lo haré. - ¿Cómo que "No lo haré"?

- Ya me harté. - Esto ya es el colmo.

Ya me cansé de todo esto por hoy.

De verdad no era necesario.

Lo sé, fue una tontería de mi parte.

Pero no puedo continuar.

No me extraña. No has parado ni un minuto.

¿Y si nos tomamos la tarde libre?

¿Y qué haríamos?

Podemos ir al cine, y después a un concierto o a una exposición de arte.

Después iríamos a leer a la playa.

Detente un momento.

Quiero comprarme zapatos nuevos.

Espérame a la vuelta de la esquina.

¿Qué comprarás otra vez?

¿Cómo que otra vez?

- ¿Qué compraré? - Echa un ojo.

- No, no están aquí. - Mira, ahí están.

- ¿Dónde están? - Toda una pila de ellos.

Ven y piénsalo, quizás Iván los tomó.

¿Ves? Antes de que pueda sentarme a leerlo,

tú ya le prestaste el libro a alguien más.

¿Y si fue Luboš? Eso sería muy tonto.

De verdad sería tonto no permitirle entrar.

- ¿Dijo que vendría? - No lo sé, quizás.

No me importa. Por el momento no quiero ver a nadie.

¿Qué es eso?

Debes saber lo que es, ya es viejo.

Ah, ahora lo sé.

Es gracioso que no se me haya ocurrido antes.

- De verdad es bueno. - ¿En qué piensas otra vez?

¡Quedaría muy bien en mis ejercicios libres!

Estoy harta de tanto ahorrar.

No me alcanza para comprar nada.

Algo debe estar mal con mi brazo.

Ni medias, ni nada.

¿Será reumatismo?

Y tengo que ir por un tratamiento facial.

Una sensación extraña de hormigueo

que baja hasta la punta de mis dedos.

Como hormigas caminando.

Se te durmió el brazo. Claro, si lo doblas de esa manera.

¿Vas a leer?

¿No me dirás que hay de nuevo?

Esa mujer no sabe planchar. ¿Lo puso en el centrifugado o qué?

Y esa está amarilla.

Sólo está algo percudida, yo la lavaré la próxima vez.

¿Así que debo esperar a la siguiente lavada,

cuando solo tengo un par de estas camisetas blancas?

Mañana me compraré dos camisetas de nylon y ya está.

No puedes, tienes que ahorrar.

- El lavado se hará en casa. - Sí, claro. ¿Sin la Sra. Navrátil?

Sabes que no puedo. Tampoco tengo que ponerme,

y todo por ese estúpido carro. No me voy a matar trabajando.

Quisiera ver como estarías si tuvieras que pasar todo el día con Milda.

No lo aceptarán en la guardería, eso es seguro.

¿Por qué?

No soy mujer trabajadora y no te sorprendas.

- Ahora lo ves. - ¿Ver qué?

Veo cómo trabajan por sus cafés en la oficina de enfrente.

Yo trabajo cien veces más duro.

Y baja el brazo.

¿Acaso entiendes algo de lo que te digo?

Esto debe irse a lavar.

¿Qué hay de nuevo en la oficina? Nunca me dices nada de nada.

¡Mira esto!

- ¡Oye, mira esto! - Lindo.

Me encantaría comprarlo.

Pachman no perdió hoy.

Eres extraña, Vera.

¡Cinco goles a cero!

¡Qué goliza!

¡Los chicos no se lo esperaban!

Adamec, ¿verdad?

Vamos, un minuto más, ya está…

Quedarán 5:0, obviamente.

¿Qué pasa?

¿A dónde vas?

Buenos días. ¿Llamó alguien? ¿Qué hay del pequeñín?

Anoche preguntó por ti. Pero hora sigue durmiendo.

- ¿Hay leche? - No he tenido tiempo de comprar.

- Adiós. - Gracias.

¡Hola!

¡Con todo adelante!

No es posible entrar así. ¿Tú que piensas?

- Entra con un salto. - No puedo, creo que me da miedo.

Aquí hay un hombre fuerte, sosteniéndote. ¿Qué más quieres?

Debes entender algo: Si no haces el salto correcto ahora, todo está perdido.

No tiene caso. Ya no lo voy a intentar.

¡Ve a tu posición una vez más!

¡Vamos, rápido!

Esta será mi última competencia

y quisiera culminar mi carrera competitiva en casa, en Checoslovaquia.

Todos podemos comprender eso, Eva,

dime ¿cuáles son los factores más importantes de tu éxito?

Quizás que uno en mi desempeño elementos

de acrobacia,

de gimnasia

y de ballet,

y que inicié con el entrenamiento de ballet

y simplemente quise probar otro tipo de ejercicios.

¿Qué mensaje o consejo das a los jóvenes como Maestra Honoraria de Deportes?

¿Algún consejo?

Los jóvenes deben practicar todos los días,

y hacer todo el entrenamiento necesario

para ganar los mayores campeonatos posibles en su juventud,

y comprender que el deporte no solo es bueno para la salud…

¿Eva, puedes al menos decirme qué es lo que te pasa?

¿Qué es lo que te pasa?

¿Qué más quieres saber? Llevo media hora hablando.

Lo que he dicho es verdad.

Como sea… Tomemos un café. ¿Tú también tomarías un café?

- Si no es molestia. - Ay querido, casi se me olvida.

¿Me toma una foto para un documento que debo llenar?

¿Podría, Sr. Bahenský?

No funcionaría muy bien. Esto es para fotorreportaje.

Lo que usted necesita es un retrato.

- ¿Tu horneaste esto, Eva? - No, lo hizo mi mamá.

¿Crees que yo puedo cocinar?

Nunca he tenido tiempo para aprender.

Pero algún día debería.

La fotografía también debe ser un trabajo interesante.

Sí lo es.

Pero claro que si lo haces todo el tiempo, te saturas.

Admiro lo mucho que aguantan todos ustedes.

No es tan así.

No es tan simple como parece, ¿sabes?

Tuve que abandonar otros intereses y planes que tenía.

Quédate quieta.

Hoy estar en la cima del deporte significa sacrificar todo.

Mira al lente.

¿Puedes acercarte?

No tengo tiempo de nada.

Más feliz. Feliz, ¡sonríe!

Estoy tan cansada.

Siempre es lo mismo y a veces siento que no puedo continuar.

¿Entonces por qué no lo dejas todo?

Puedes hacerlo si lo intentas.

¡Me voy a tirar un diente!

A veces pasa, debes tener cuidado.

Dobla más, más flexibilidad.

Gira las rodillas para afuera.

O los dedos de los pies. Talones adelante.

Ataque más fuerte, acentúa el movimiento hacia arriba. Como una liga.

Arriba. Talones.

No tan profundo.

Pon tu peso en los dedos pequeños.

Dos, tres, cuatro…

Date vuelta.

Battement jeté.

Mejor una rond de jambe.

Gira tu rodilla hacia afuera, talón adelante.

Y dévelopé arriba.

Súbela, un poco más alto.

Y ahora agarra tu pierna por dentro.

Es como en la barra de equilibrio. Hombros arriba.

Gira el talón y párate.

Bésame.

¡Bésame!

¿Y qué obtengo yo si lo hago?

- ¿De qué estás hablando? - ¿Qué me darías por un beso?

¡Mesero, un vodka!

¡Dios mío! ¿Acaso yo puedo hacer esto?

Eliges la dirección, y comienzas. Haces dos vueltas.

Las manos arriba.

Gira la cabeza.

Bien.

¡Jirka!

¡Jirka, espera!

¡Jirka!

¡Jirka!

Ahora tienes que hacer una pirueta correcta.

Linda y alta…

¿Bien? Inténtalo.

Vuelta.

¿Cuántas veces te lo he dicho? Sostén la cabeza.

Elige una dirección

y luego salta. Sostén la cabeza.

Mírame. Uno-dos, uno-dos.

Así debe de ser.

¿Qué vas a hacer mañana?

Mañana no tengo ni un minuto.

Siempre dices lo mismo. Antes te las arreglabas.

¿Entonces qué piensas?

¿Crees que no me las tuve que arreglar para estar aquí?

No estaría aquí si no lo hubiera hecho.

Es terrible, siempre estoy lidiando con algo y siempre es lo mismo.

Sólo que ahora tengo más trabajo.

No te enojes.

Vera.

En verdad te amo.

No estoy enojada.

Tan solo lamento haberme equivocado contigo.

Lamento que no nos entendamos.

Dime de una vez: ¿vamos a entrenar o a holgazanear?

No te quejes.

Sabes, te acercas a los treinta, mi niña. No mejorará tu flexibilidad.

Párate.

Estírala bien hasta el otro lado. Bien y redondo. Estira tus vértebras.

Para el otro lado, aún más abajo. Espalda paralela al piso,

te aplanaremos bien como tabla de planchar.

- ¡Aplana tu oreja! - ¿Qué haces con mi cabello?

Salta.

¡Piernas largas, arriba y salta! Bien.

Ahora lo haremos sin el cinturón de seguridad.

- ¡Venga, vamos a intentarlo! - ¿Puedo hacer otra voltereta hacia atrás?

Has hecho suficientes hacia atrás en tu vida. Hoy haremos el salto.

- Solo uno. - No tenemos tiempo que perder. Muévete.

¡Muévete!

¡Piernas como cuerdas de violín, salta!

¿Qué haces otra vez? ¿Es un salto lo que queremos, o no?

Por el amor de Dios, hazte a un lado y vete. Necesito estar sola.

Quién se verá así todos los días. Habla con ella si se va a poner tan…

Si me permiten decirles algo a ambos.

No sé si va a saltar, pero ustedes dos se van a saltar encima muy pronto.

- Ven y haz el intento. - ¡Basta, los dos, váyanse!

¡Un esposo no debería entrenar a su esposa!

Tienes que lograr hacer esto hoy, simplemente debes hacerlo.

Lo hemos practicado durante medio año,

con cinturón de seguridad lo haces perfecto. Sólo hace falta valor.

Prepárate

y guarda la calma.

Ahora lista.

¡Piernas firmes, ahora!

¡Demonios, lo arruinaste otra vez!

¡Basta con eso del “valor”, porque no tienes opción más que hacerlo!

- Pero me da miedo. - ¿De qué diablos tienes miedo?

Puedes hacer un rodado hacia adelante perfectamente sin cinturón,

- y es un salto mortal, también. - Si, pero es al frente.

- ¿Cuál es la diferencia? - Es más difícil un mortal hacia atrás.

Un salto hacia atrás. ¡No tienes ojos atrás de la cabeza!

- Es como un brinco en la oscuridad. - Ya basta.

Todo niño llorón en el circo hace saltos cotidianamente,

y si no lo hicieran, su padre los golpearía.

¡Adelante, golpéame entonces!

No sería tan mala idea.

No es una práctica didáctica oficial, pero podemos intentarlo.

- Pero me noquearías. - ¡Bien, de acuerdo!

- ¡De acuerdo! - No peligro yo. Depende de ti.

Vamos.

- Lo ves. - Dios mío, Eva, ¿es tanto problema?

Ahí, ya lo ves. Y uno más para calentar.

¿Tiene algo adentro?

En verdad estoy harto. ¡Una vez más! Lancen sus apuestas.

¡Sólo hazlo y deja de pensarlo tanto!

Despega, centra tu atención.

¡Bien, una vez más!

¡No lo pienses, solo hazlo!

Lista.

Concéntrate.

Vamos. ¡Fuerza! ¡Giro!

¡Buena chica!

Ahora todo irá bien.

Ahora hagámoslo juntos.

¿Ahora qué, un mortal frontal? Juntos, salta.

Y salto con split.

Uno más.

Esplendido. Muy bien.

- Un salto con split. - ¿Yo? ¿Para qué me rompa el hocico?

Como en el circo…

Nuestra pequeña Annie no tiene ni un hueso en su cuerpo, ¡hurra!

¿Quién es él? ¿Lo conoces?

¿Yo?

No, ¿de dónde podría conocerlo?

¡Vámonos!

¿Por qué? Aún tengo sed.

¡Vámonos!

¡Te parece divertido burlarte del cariño que te tengo!

¡Me haces quedar como tonto frente a un idiota!

¡Si vieras lo estúpida que te ves!

Ninguna dama se comportaría así, déjame decirte.

Y deja de reírte. ¡Deja de reírte, Vera!

¡Qué atrevido eres!

¡Recuerda que soy una mujer casada!

Puedo hacer lo que quiera, ¿entiendes? Mi único deber es hacia mi familia.

¡Vera!

¡Vera!

¡Vera!

¡Vera!

¿Y bien?

!Es como si estuvieras empujando barriles, como si te picara una avispa!

Así no sirve. Medio círculo de cadera, con el balanceo en tus pies,

una rodada al frente a punta, y si puedes,

una carrera que termine con un salto con split.

Bien, júntalo arriba.

¡Salto con split y el final!

- ¿Qué diablos hiciste allá arriba? - Una pirouette.

No es una escuela de ballet, es gimnasia deportiva.

¿Sabes cómo se ve eso? ¡No te emociones!

Ahora es una presentación dinámica.

Ahora ballet como en el Teatro Nacional ¿Crees que combinados, son gimnasia?

Es una locura, no se hace así.

Si le damos el carácter de una disciplina deportiva, debemos mantenerlo.

Por ejemplo, el salto con split y directo al salto.

- No está mal. - Inténtalo ahora.

¡Abajo y atrás!

¡Abajo y atrás!

¡Abajo y quédate abajo!

- ¿Ahora que pasa? - La orientación de tu cuerpo está mal.

- Siempre lo hago así. - Por eso está tan mal.

¡Ahora el fouetté, pero no como un perro callejero!

¿Cómo debo girar?

Debes voltear no en relación con el espacio que te rodea,

sino en relación con el propio eje de tu cuerpo.

- Por el bien del efecto estético. - Ven y corrígeme.

Ahora el fouetté. Pero no como perro callejero.

Has un fouetté correcto.

Ahora jala hacia atrás tu hombro izquierdo.

¡Más atrás! Y mira sobre tu hombro.

No agaches la cabeza, te quedará cuello de San Bernardo. Bien extendido.

Aún más estiramiento, mira hacia este lado.

Presiona tu cadera hacia adelante y ahora como alcanzando el espacio.

Esa es la idea. Ahora únelo con el brinco.

Brinca… y pose.

- ¡Alto! - ¿Ahora qué pasa?

Parece que estás bailando un viejo baile campesino.

Vamos, una vez más.

Listo.

¡Alto! Tus brazos son como molino de viento.

Ya vimos cómo debe de verse.

Debes combinarlos en una sola composición.

Otra vez.

¡Alto!

El salto no puede ser simulado, no tiene caso.

- Otra vez. - Estoy terriblemente cansada.

Déjame descansar un poco.

- Solo un poco. - No, estás en modo práctica.

¡Adelante!

¡Arriba, Eva! Qué caso tiene sentarse ahí.

¡Levántate!

¿Cómo me salió?

¿Cómo se ve ahora?

¿Ves cómo va hacia arriba? Qué velocidad, ¿no?

Las salchichas que pidieron.

No tengo hambre.

- ¿En verdad no quieres nada? - No tengo hambre.

- ¿Vino tinto? - No, un café, gracias.

¿Qué es lo que dices que te pasa a ti?

No es divertido con Mami.

¿Qué estás diciendo?

- No tienes juicio. Alguien podría vernos. - ¡Que se vayan todos al infierno!

Acaba de llegar un tren. Nadie nos prestará atención.

La primera demostración será de la Maestra del Deporte, Eva Bosáková,

de Checoslovaquia.

Quise decírtelo antes, Vera.

Pensé que era algo de lo que me repondría.

Que lo resolvería yo mismo.

Campeona del mundo en la barra

y medallista,

Eva Bosáková.

La situación se ha vuelto intolerable. Debemos hallar una solución.

Ves las cosas muy sombrías.

No tengas miedo. Ya me decidí.

¿Sabes sobre Marta?

Vera, te juro que en realidad ella no me interesa.

Fue una casualidad.

Una coincidencia.

Estábamos juntos y luego empezamos a salir.

Vera, lo sabes, te fui fiel toda mi vida.

Pero ahora no lo puedo terminar, y tampoco puede seguir así.

- Debemos divorciarnos. - No, no es verdad.

¡No puede ser verdad, te odio!

¡No, no me puedes hacer esto!

¡Te voy a matar…!

¡Te voy a arruinar!

¡Déjame! ¡Te odio!

No nos puedes hacer esto. A mí, a él, a los dos.

¡No!

¡Te lo ruego! ¡Por su bien, por tu bien, te lo ruego!

¡Por el amor de Dios, no!

Ya no pienses más en esto.

Alégrate de que ya lo superaste.

Finalmente, harás lo que tú quieras.

Lo sé.

Traducción de subtítulos Belinda Cornejo.

Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.