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Asterix y Obelix, película X.
Eres un cabrón y un mentiroso.
No te había prometido comer nada, no.
Ya que estamos en la playa, ¿por qué no cogemos almejas? ¿No quieres coger
almejas? ¿Y tu hija nos va a ayudar con las almejas? Mi hija, mi hija, siempre
mi hija. ¿Cuál es tu problema?
No necesitamos que mi hija nos ayude a buscar almejas. ¿No crees cuál es tu
problema? Tu hija, tu hija. ¿No crees que la tienes un poco consentida? Esto
está nada bien. La niña, la niña, seguramente está en casa cocinando.
Pobrecilla.
Mi amor.
Démonos prisa. Tus padres están en la playa y yo debo regresar al campamento.
supieran que estás con un romano... Eres realmente preciosa.
¿Qué pasa?
¿Almejas, almejas? ¿Tú eres tonto? ¿No ves que no hay almejas? Hay que venir
cuando sube la marea. ¿Cuando suba la marea? ¿Cuando baje la marea? ¿De qué
estás hablando?
¿Sabes lo que haremos esta tarde?
Iremos al bosque a recoger setas. ¿Ah, sí? ¿Y dónde vas a encontrar setas? Tú
siempre mandas a la niña a buscar setas. No te burles de mi hija, porque cuando
ella se va al bosque a buscar setas, las encuentra en orzo.
Así vamos a seguir.
¿A dónde vas?
No me dejes así.
¿Qué pasa?
¡Oh!
¡Date prisa, joder! ¡Pero qué lento eres, gordo inútil!
¡Vamos a llegar tarde a casa de mi madre! ¡No tienes orto! ¿Dónde te has
las almejas?
Pero si las tenías. ¿Que yo las tenía? ¡Las has dejado en la playa! ¡Tú las
tenías! ¡Vamos! ¡Oh, joder! ¡Ve a buscarlas! ¡Rápido, vamos!
¡Corre, corre!
¡Date prisa! ¡Esta mujer me tiene harto!
¡Corre!
¡Corre, corre, corre!
¡Vamos!
Fadarus. Varemos reunión del Consejo en la tienda imperial.
Ave hermosa Flavia.
El Senado y el pueblo de Roma os necesitan, Fadeanus.
Fasdarus, noble Flavia.
Fasdarus.
Eso es lo que he dicho.
Sí, sí, noble Flavia.
Claro que sí.
¿Sabes que he traído la estatua del dios Hodorit? El trofeo para el hombre más
cachondo del imperio. Y por lo tanto, el mejor follador del mundo.
César desea que este trofeo sea para Roma.
¿Y cuenta con vosotros?
Para conseguirlo.
Mis hombres, pero si mis hombres son legionarios, hermosa Plavia. Son hombres
que han luchado contra los bárbaros y, peor aún, contra los teutones, pero
contra las mujeres.
¡Idiota! No debéis pelear con ellas.
Hay que hacer el amor con ellas. ¿Crees que tus hombres podrán hacerlo?
Es que mis legionarios están muy cansados. Los galos nos tienen
la moral está por los suelos.
No os preocupéis.
Yo tengo un plan para subiros la moral.
Mañana comenzará el entrenamiento.
Ahora podéis retiraros, fazeanos.
¡Ay, ay, ay!
¡Hola! ¿Tinedix?
¿Tinedix?
Hay alguien en casa.
Hola.
¿Cómo estás, Putifarra?
¿Estás solo? ¿Y tu mujer?
Sabes muy bien que estoy solo. Mi mujer está en el río. Se pasa el día lavando.
Putifarra, ¿me has traído comida?
Me encanta.
¿Te gusta ver sacadillas?
¿A ti también te gusta el cerdo?
Claro que me gusta.
Mira qué putifarra te voy a dar.
Vamos a ver qué culos preciosos y qué jamones.
Anda otra vuelta, guapa. Sí, otra vuelta.
Qué rica estás.
Madre mía, qué melones. Dame jamones, dame jamones.
Uy, uy, uy, uy. Mira qué melones.
Uy, mira qué melones.
Ay, qué buena estás.
Te pone cachondo el jamón. Claro que sí.
Démonos prisa porque mi mujer llegará de un momento a otro.
No me digas. Claro que sí. Ya sabes que nunca tenemos tiempo. Le tardará un
cuarto de hora más o menos en volver.
Mmm.
¿Cómo me pones?
¡Oh,
sí!
¡Mueve el culo, parra! ¡Muchos jamones!
Oh, sí.
Oh, sí.
Si me tiene el gusto.
¡Ay, no me puedo callar!
Así,
así, tranquila.
Así, me gusta así, así, así.
Así, así, así. Entra bien la polla. Eso es que entra bien la polla.
¡Aquí va el rabo!
A mí también. Es como montar a caballo.
Vamos, zorra.
Vamos, nena, que todavía aguanto.
Ah, sí, porque tienes un poco de polla. Vamos, toma, toma.
Sí, sí, un poquito más.
Dame, dame un poquito.
Sí,
cariño.
Sí, muy bien.
Sí, sí, sí.
Uf. Oh, cómo me has dejado.
Nos vemos mañana.
Mi madre.
Ella viene.
¿Os gusta el masaje?
Sí, me encanta.
Me alegro.
Os prometo que esta vez ganaremos.
Espero que tengáis razón.
Espero que no olvidéis vuestra promesa. No la olvidaré.
¿Cómo podría olvidarla? Quiero ser cónsul.
Lo sé.
Quiero ser cónsul. Ya lo sé.
Pero mientras tanto... No olvidéis la nuestra. ¿Deseáis que os complazca?
Un poco de placer, sí.
Una polla consular. Eso es lo que quiero.
Desnudaos, Centurión.
Mi señora Flavia, sois la mejor chupapollas de toda Roma.
Lo sé.
Y de toda la Galia, Britania y Germania.
Sí, os lo aseguro.
Es un gran honor tener mi polla en vuestra boca, señora.
La misma boca que ha chupado la polla del César.
No sabéis el honor que le hacéis a mi polla.
¡Por Júpiter!
Espera, te veréis. Estoy impaciente.
Oh, sí.
Oh,
fantástico, fantástico.
Qué maravilloso. ¿Una masturbación ibérica, señora?
No, es algo que yo me he inventado.
¿Os gusta Centurión? Sí, sí.
Qué maravilla.
Mi polla, mi polla con sabor consolar.
Ahora penetradme.
¡Señora!
Me encanta vuestro coño imperial, señora.
El sueño es más glorioso que el arco del triunfo, señora.
Sí, y mucho más ancho.
Seguid
follando
y seréis más que consul.
Señora, os follaré todo cuanto queráis.
Siempre a vuestras órdenes.
Es necesario.
¿Dónde está?
Aquí.
Si
seguís
así, podréis ocupar el lugar del César. ¿Cómo decís, señora?
Seguiré así, ya lo creo.
Soy la reina de Roma. ¿Sí?
¿De veras?
Vaya, vaya, vaya.
Otro romano. Qué hermoso día, ¿verdad?
Tengo que advertiros que la Convención de Ginebra garantiza al portador de una
bandera blanca la seguridad contra cualquier ataque. ¿Qué cara tienes?
Habla, fazdeanus.
Fazdarus, y no fazdeanus. Es lo que he dicho.
Sí, pero mi nombre no es Fazbear. Bueno, ¿a qué has venido? ¿Vais a volver de
una vez a Roma o no?
Eso quisiéramos todos, pero no por ahora.
Curio César os invita a una competición.
Un desafío.
Pero siempre ganamos.
El quinto día de Plenilunium, vuestros hombres se enfrentarán con los míos en
torneo.
Pero que sea sin armas, para equilibrar las cosas.
Escuchad, mientras dura el gran torneo, vuestro campeón se enfrentará con el
nuestro para satisfacer la lujuria de nuestras damas.
Aquel que folle mejor será proclamado campeón del imperio y, por ende, campeón
del universo.
Recibiendo como trofeo la codiciada estatuilla de nuestro dios Hot Dory.
el culo y ahorrame el viaje, Pandeanus.
Ve y dile a César que aceptamos.
Y por supuesto, mientras dure el torneo, tendremos tregua, ¿eh? Nada de peleas.
Palabra de jefe, Pandeanus.
Perfecto. En ese caso, señores, ¡hasta pronto!
¿Pero está Enix?
Si no te has despedido, ¿te has enfadado con él?
¡Ah! ¡Lo había olvidado!
¡Vamos! ¡Bandeanos!
¡Espera!
Es algo torpe.
Aún no me he acostumbrado a la cortesía gala.
Ya está. Ya me he despedido de él.
Bien. No hay que ser maleducado.
¿Me habéis entendido? Para ganar no basta con ser buenas
folladoras. Debemos sortear el destino. Y si queremos ganar, tenemos que hacer
trampa. ¿Entendido? Contad con nosotras. Sabéis de lo que somos capaces.
Sabía que no olvidaríais todo lo que os he enseñado.
Es verdad.
Habéis sido unas magníficas alumnas.
Gracias.
Bueno, comencemos a trabajar.
No quiero veros por aquí.
De acuerdo.
Podéis retiraros.
¡Avisad a Coraline!
Buenos días, galo.
Hola, romana.
No sabía que los galos tuvieran la piel tan suave. ¿Quieres que te maten,
romana? ¿Sabes lo peligroso que es venir a mi aldea?
¿Y por qué es tan peligroso? ¿No conoces nuestra reputación?
No, pero me han dicho que sois muy buenos amantes. ¿Ah, sí?
¿No sabes que comemos esto en la Galia?
¿No sabías que los galos somos muy cachondos?
No
somos
como los hermanos.
No. No.
Eso es, eso es.
Cómetela toda, Romana.
Así,
así.
Gracias.
Gracias.
Ven aquí.
Qué gustito.
Así.
Así, así.
Sí,
qué maravilla.
¡Sí, eso es!
Eso va bien, ¿eh?
Somos distintos a los romanos, ¿verdad?
Sí, Galo, ya lo creo.
Quiero correrme.
Así te va bien, ¿eh?
Por el culo te gusta, ¿verdad?
Ay, me encanta.
Lo sabía, lo sabía.
¡Oh, le dole!
está inquieto por saber los resultados.
Vete de aquí, tío. Ya sé que este es otro de vuestros trucos.
Pero primero voy a disfrutar de esta romana.
Oye, tío, no irás a llamar a los guardias, ¿eh? ¡Qué va, qué va! Nos
día luchando. Ahora toca apoyar.
¿Ya has visto cómo fue yo yo?
Si hay más romanas en el campamento, tráelas aquí, ¿quieres?
No, no, no quedan más.
Entonces, ¿qué importa?
¡Qué placer!
Todos los días guerra, guerra, pero ahora...
¿Te gusta?
Bueno, la verdad es que la chupa bien para ser una romana.
Las romanas.
Qué buenas están.
Chupa, chupa.
¡Por Zeus!
¡Por Júpiter!
¿Cuál es vuestro dios, galos?
No eres un mal tío.
Tú tampoco.
Yo no comprendo esta guerra, Galo.
¡Dinedic! ¡El desayuno!
¿Pero dónde se habrá metido?
Oye, Caledonia, ¿cómo está tu marido? ¿No está un poco agotado?
No lo sé. Se pasa el día durmiendo.
Ay, sí, mi marido también.
A saber lo que hacen por la noche.
Realmente es muy extraño, porque anoche, cuando me desperté a medianoche, mi
marido no estaba en la cama.
Ay, anda, y el mío tampoco.
Sospecho algo.
No puedo creer que nos pongan los cuernos con esas romanas. Desde luego
cabrones. Con esos tíos nunca tienen suficiente, ¿eh?
Entonces hagamos lo mismo.
¿Por qué no hacemos lo mismo con los leccionarios?
¡Qué buena idea!
¿Sabes qué?
Tu hija, la que se pasa el día follando con ese centurión romano, podría
ayudarnos. Ella podría entrar en el campamento.
Hablaré con ella. ¿En serio?
Está hecho.
Cuernos contra cuernos. La venganza será nuestra.
Perfecto.
¡Oh!
Así, así.
Estupendo.
Sí, sí.
Así.
Así vamos.
Muévete bien.
Así. Vamos a cambiar.
Espera.
Eso es.
Así me gusta. Así.
Así. Así.
Así va bien. Así va bien.
Sí, sí.
Oh, cómo la noto.
¡Qué maravilla! ¡Eres guapísima!
Sí.
Sí me gusta, ¿eh? ¿Qué tal?
Sí,
creo
que me voy a correr.
Sí, sí.
Como ves, soy veterano.
Pero voy yo mejor que el César.
Eres una gana preciosa.
Hermosa Flavia, las galas han follado con nuestros legionarios con la
de desbordar... Están chapadas a la antigua, ya lo veremos.
Ahora verás mi arma secreta.
Fadeanos, quiero presentarte al hombre más que chondo de nuestro imperio.
No quedan muchos como él. Y te irá bien asistir a su entrenamiento. A ver si
aprendes algo.
Mírame. ¿Qué tal?
Es importante que estés presentable.
Hoy es el día del torneo, ¿eh?
Estoy guapo.
¿Por qué no te acompañan los hombres de la aldea, eh?
Soy el jefe y no necesito a los hombres de la aldea. Por eso me gusta combatir
solo, ¿eh?
Adiós.
Adiós, cariño.
Amor mío, deséame suerte en el combate.
Que los dioses te protejan.
He hecho de menos Roma.
¿En serio? La buena vida, el buen vino, no hacer nada.
Las mujeres.
¿Cómo te llamas?
Romulus Tribaremos.
Qué gracioso. Tribaremos, se parece mucho a ti.
Pero tú eres mucho más guapo.
A ver, hermano mío, recuerdos a tu hermana.
¿Habéis venido solos? Sí, solo. ¿Solo? Sí, solo yo. Muy valiente. Sí, sí, sí.
Así todas serán para ti.
Adelante. Gracias, tío.
Yo no tengo hermanas.
Cóllate y ven conmigo, gilgoñas.
Saludos, bella romana.
A ver, dime, Dick, ¿conoces la regla? Sí.
¿Sabes que antes de que el reloj de arena termine su ciclo, tendrás que
satisfacer a tu amante lo mejor que puedas?
¿Conoces a nuestro campeón? No. No, es Ronaldo.
Buena suerte, cariño. Sí, siempre estoy contigo. No, lo siento, no empezarás
conmigo. Bueno.
Bueno, pasa.
¿Te están esperando?
Permitid que os recuerde las reglas. Cuando le haya dado la vuelta a este
de arena, comenzará el torneo y aquel de vosotros dos, Zinedis o Ronaldus, que
haya hecho que vuestra amante se corra más veces, ganará.
¡Que comience el torneo!
¡Qué pasada! Ven conmigo, ven conmigo.
Hola, guapo.
Vamos,
déjame verla.
Mira.
Ya está.
El torneo ha comenzado. Vas a ver cómo Ronaldo se pone como una moto y te deja
el coño palpitando.
Así que esta es la famosa polla de gentraña.
Gracias.
¡Mmm!
Sientate en mi cara.
Déjame comerte el coño.
Ven aquí, vamos.
Vas a ganar, Dinedi. Es muy importante.
Tienes que ganar. Eres el mejor.
Sí, sí.
Sí, venga.
¿Y bien?
Ya se ha corrido. No es la de Ronaldo, imbécil. Es la de Zinedine.
No te preocupes, Ronaldo es un cachondo de primera. Cuando se caliente un poco
ya verás cómo se pone. Escucha eso.
No puede ser, es increíble.
¿Varemos? ¿Sí?
Sigo sin entender lo que me dijo Zinedine. ¡Largo de aquí, estúpido!
explicaré. ¡Qué tío más pesado!
Vamos, galo.
Sigue.
No te pienses.
el segundo mar.
¿Pero qué me pasa?
Esto es imposible.
Esto nunca me había pasado.
Así, cariño.
Así que... Así.
Así.
Hasta
el
fondo. Así, clávamela.
Vamos,
vamos.
No se me empina, no se me empina, no se me empina.
El tiempo ha terminado.
Declaro al galo Cinedix el vencedor, con tres orgasmos a favor y cero en contra.
¿Pero cómo? ¡No puede ser! ¡Varemos!
¿Quién se ha ocupado de su entrenamiento?
¡Escuchad! ¡Alzo mi copa por Cinedix, quien ha otorgado la victoria a nuestro
clan!
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