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Historia basada en hechos reales
Historias reales con Cristo
EPISODIO XII Sandy
"y revístanse de la nueva naturaleza,
creada en conformidad con Dios
en la justicia y santidad de la verdad.
Efesios 4:24
- [Niño] Vamos, vamos, vamos.
- Hola, pastor.
- Hola.
¿Peter?
Hola, ¿por qué no estás en la escuela?
- Dejé la escuela para poder conseguir un trabajo.
- ¿Dejaste la escuela?.
- Sí, después de liberarnos de los demonios.
- Bien, por cierto, ¿cómo están los demás?
- Lo crea o no, dejamos las drogas y el alcohol
y creemos que Dios existe.
- Amen, Él existe.
Me alegra que Dios haya podido ayudarlos,
aunque no sé si dejar la escuela es una buena decisión.
Oye, si regresas a la escuela
te ayudaré a conseguir un trabajo acá, en la iglesia.
- ¿De verdad?
- Sí.
- ¿Cuánto me pagará?
- Eso depende de lo bien que te vaya en clase.
- Trato hecho.
- Muy bien.
¿Hola?
Hola, Anna, no, todavía no.
Pero estoy afuera.
Sí, estoy con Peter.
Sí, él.
Escucha,
le voy a decir que empiece a limpiar la iglesia
y a sacar la basura, ¿de acuerdo?
- Sí, pastor, buena idea.
- Adiós.
- He dicho que tengas cuidado.
- Perdón.
- No corras.
- Me gusta correr.
- No puedes manejar así
cuando vayas a tomar el examen de manejo.
- Mamá, relájate, lo sé, no soy estúpida.
- Cuidado, hay una señal de alto más adelante.
- Dios mío, mamá, ni siquiera hay policías.
- No importa.
Tienes que obedecer las normas de circulación.
- ¿Es eso lo que dice la Biblia, obedecer?
- Sí, sí.
Señal de alto.
- [Hija] Bien, mira, ya paro.
- Abramos la Biblia en Marcos 5,
versículos 25-34.
Dice: "Allí estaba una mujer
que desde hacía doce años padecía de hemorragias,
y había sufrido mucho a manos de muchos médicos,
que lejos de mejorar había gastado todo lo que tenía,
sin ningún resultado".
- Está acá.
- [Pastor Joe] "Pero cuando oyó hablar de Jesús,
se le acercó por detrás, entre la gente,
y le tocó el manto".
Y es que decía: "Si alcanzo a tocar aunque sea su manto,
me sanaré'.
- ¿Quién ha tocado mis vestidos?
- Yo no he sido. - Yo no he sido.
- He sido yo.
He estado enferma durante 12 años, he visto muchos médicos,
y he gastado todo mi dinero en médicos.
No pudieron hacer nada.
- Levántate hija mía,
por tu fe has sido sanada.
Ve en paz y queda sana de tu enfermedad".
- Gracias. - Jairo,
tu hija está muerta.
¿Por qué molestar más al maestro?
- Jairo, no temas, ten fe.
- Me gusta la historia.
Jesús dejó atrás a los que tenían dudas.
- Eso es.
Me alegra saber que has estado leyendo la palabra.
- ¿La hija murió?
- Bueno, cuando Jesús llegó a casa de Jairo
estaban tocando flautas y estaban de luto.
- Niña, levántate y camina.
- Jesús, gracias.
Gracias, Jesús, gracias.
- ¿Qué pasa si una persona muerta viene a nuestra iglesia?
- Entonces, yo diría, .
- La persona muerta dirá:
"Conozco a Jesús, conozco a Pablo
e incluso conozco a Londres, pero ¿tú quién eres?".
- Dios está lleno de sorpresas,
puede dejar que ocurran esas cosas.
- La palabra dice que si tenemos suficiente fe,
podemos mover montañas.
- La próxima vez que vaya a un funeral y vea un cadáver...
- Entonces, ¿qué?
- No importa, no debo poner a prueba a Dios.
- Oye, Peter, ¿cuándo has empezado a trabajar?
- La semana pasada, el viernes.
- Viernes, ¿verdad?
Eso significa que se acerca el día de pago.
- ¿Te encuentras bien?
¿Te encuentras bien?
¿A dónde vas?
- Voy a decirle a mi papá que me van a pagar.
Volveré.
- Bueno, no hay prisa, ¿okey?
Tienes que tener cuidado, ¿de acuerdo?
- Sí, tendré cuidado.
- En serio, tienes que mirar por dónde vas.
No podemos permitir que te hagas daño.
- Peter ha estado trabajando para una iglesia.
- [Mujer] Cualquiera puede decir que está fuera de lugar.
¿Por qué lo contrataría una iglesia?
- Esta iglesia lo ha contratado.
- [Mujer] Será mejor que tengas cuidado, Roger,
no todas las iglesias son lo que dicen ser.
- No me importa si es una iglesia o no,
lo único que me importa es que le paguen.
- Bueno, si necesitas algo, avísame.
- Lo haré, gracias.
- Sandy, por favor, baja la música.
Por favor, baja la música.
- Mamá, si no te gusta la música alta,
puedes irte
y así no tendrás que escucharla más.
- No deberías hablarme así.
- ¿Cómo debo hacerlo, entonces?
- Con respeto.
- Antes de que andes por ahí exigiendo respeto,
¿qué tal si respetas mi forma de vivir?
- ¿Cómo crees que se siente Jesús
oyéndote hablar así a tu mamá?
- ¿Por qué me sigues hablando de Jesús?
- Porque Jesús es el único
que puede ayudar a nuestra familia.
- Deja de mentir.
- Te estoy diciendo la verdad.
- Si Jesús existe,
¿por qué permitió que papá y tú se divorciaran?
- ¿Te culpas por el divorcio?
- Cada vez que los oía pelear, oraba:
"Jesús, por favor, detenlos",
pero ustedes seguían peleando.
- Cariño.
- Luego, cuando me enteré de que se iban a divorciar
le rogaba a Dios de rodillas:
"Por favor, no dejes que mis papás se divorcien".
- Tu papá estaba con otra mujer
y quería estar con ella.
- Pero mis oraciones nunca fueron atendidas,
así que no creo que Dios exista.
- Oye, déjame que te ayude.
- No, no, puedo hacer mi trabajo.
- Lo sé, estas son bastante pesadas.
- No puedo esperar a mi primer cheque de pago.
- En serio, ¿qué vas a hacer con el dinero?
- Voy a comprar la comida favorita de mi papá
y medicinas.
- ¿Tu papá está enfermo?
- Desde que murió mi mamá,
siempre dice que no se siente bien.
- Deberías traerlo a la iglesia.
- Mi papá dice que las iglesias están llenas de hipócritas.
- Bueno, no está equivocado,
muchas iglesias están llenas de hipócritas,
pero no todas.
- ¿La suya lo está?
- Dejemos que Dios lo juzgue.
¿Pero sabes qué?
Has estado trabajando mucho,
quiero darte tu comida favorita.
- ¿En serio, pollo frito?
- Si esa es tu comida favorita, vamos.
- Sí.
- Oye, chico, ¿eso es pollo?
- Papá, es tu favorito, pollo con puré de papas.
Me lo compró el pastor.
- Hola, soy el pastor Joe, encantado de conocerle.
Espero que les guste.
- Usted debe ser el jefe de Peter.
- Es mi jefe y mi pastor.
- Sí, bueno, hay muchos pastores falsos por ahí.
- Has criado a un buen chico.
- Sí, es un buen chico,
pero no me pida que vaya a la iglesia.
- Ni se me ocurriría, pero mientras estoy acá,
si hay algo por lo que pueda orar.
- No, pero ¿hay algo por lo que pueda orar por usted?
Puede irse.
- Pastor, lo siento.
Por lo general, no es así.
Creo que ha bebido demasiado.
- Peter, adentro, ahora.
- [Pastor Joe] Hola, Violet.
- Hola, cariño.
¿Tienes tiempo para una cita?
- [Pastor Joe] ¿Cuándo?
- Estaba pensando que podríamos ir a dar un paseo
después de la cena esta noche.
- [Pastor Joe] Sí, eso sería divertido, ¿vamos todos?
- Si quieres.
- [Pastor Joe] ¿Quieres decir solos tú y yo?
- Sí.
- [Pastor Joe] Bien, me parece buena idea.
Te amo.
- Te amo.
- Este es tuyo. - Gracias.
- Gracias.
Disfruta, amigo.
- ¿Mamá está bien?
- Sí, déjame ir a ver qué pasa.
Disfruten de la puesta de sol.
- Para mí es una bendición tener un esposo como tú.
- ¿Necesitas algo de mí?
- No, ¿por qué dices eso?
Me has dado una vida hermosa.
Hermosos hijos.
Me cantas lindas canciones de amor.
- Bien, ¿es por eso que querías que trajera la guitarra?
- Tal vez.
- ¿Quieres ir a adorar?
- Sí.
- Bien, veo un lugar.
- Espero que no estén hablando de mí.
- ¿Juegas demasiado a la consola?
- No.
- ¿Estás atrasado en tus tareas escolares?
- No.
- ¿Ocultas algo?
- ¿Por qué me haces tantas preguntas?
- Solo trato de ayudarte.
Es bueno que mamá y papá hayan salido a pasear.
- Bueno, no necesito tu ayuda.
- A mí puedes ocultarme tu pecado,
pero no se lo puedes ocultar a Dios.
- Bueno, no tengo nada que ocultar.
- ¿Otra vez?
- Por favor, no se lo digas a mamá, por favor.
- Ya veremos.
Límpialo.
- Okey.
- Bien, tu cantas este verso, ¿de acuerdo?
- No, tengo algo mejor para ti.
- ¿Qué es?
- ¿Sabes que iba a esperar
para saber el sexo del bebé?
- Sí.
- No pude esperar más.
- ¿Voy a tener otra hija?
- Vas a tener otro hijo.
- Danny se alegrará.
- Pueden ser buenos amigos.
- ¿Se lo puedo decir a los niños cuando volvamos?
- Esperemos.
- De acuerdo.
- Pastor, siento no haber venido a la iglesia
el domingo pasado.
- Te echamos de menos.
- Gracias, pastor.
Fui a ver a mi exesposo.
- ¿Va todo bien?
- En realidad no, pastor, necesita que lo salven.
- Bien, ¿cómo se llama?
- Se llama Bill, ¿puede orar por él?
- Por supuesto.
Dios Padre, elevamos a Bill, nuestro Señor,
te pedimos que lo salves.
Te lo entregamos, Señor,
sabemos que tú puedes hacerlo todo.
- Hola, Johnny.
- Hola.
- ¿Tienes algo para tomar?
- Un poco de agua, ahí atrás.
- No ese tipo de bebida.
- ¿Qué tipo?
- Vamos, ya sabes a lo que me refiero.
- No, no lo sé.
Ya no tomo.
- Se hará, en el nombre de Jesús oramos, Amén.
- Amén, gracias pastor.
- Te veré en la iglesia el domingo.
- Sí.
- Hola, Johnny, creí que no te volvería a ver.
No sabía que ibas a estar acá hoy.
- Sí, bueno, me soltaron temprano otra vez.
- Bueno, nos encanta que vengas.
- Hay gente que no cree que haya cambiado.
- La gente no cambia de repente.
- Bueno, lo hacen en el nombre Cristo.
- Mi hermano dice lo mismo una y otra vez, pero no cambia.
- Bueno, oye, yo no soy tu hermano.
- 2 Corintios 5:17 dice:
"De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es".
- No puedo creer que un tipo como tú pueda cambiar, Johnny.
- Creo que siente celos de Johnny.
- Conozco a Johnny, solíamos robar a la gente juntos.
Solíamos robar cosas juntos.
No estoy orgullosa de ello.
Estoy avergonzada.
- ¿Cuánto tiempo hace de eso?
- El año pasado, ha cambiado.
Lo ha hecho.
- Jesús dijo: "Si crees y tienes fe
cualquiera puede hacer cualquier cosa".
- Él ha cambiado, puedo verlo.
Tú también puedes cambiar si lo intentas,
a menos que estés contento con tu situación.
- No, no lo estoy.
- Entonces, es hora de cambiar.
- Es una linda canción.
- Gracias.
- Tú y mamá parecen muy felices últimamente.
- Sí, lo somos.
- ¿Por qué?
- Nos hemos enterado de una noticia.
- ¿Qué es?
- El sexo del bebé.
- ¿Puedes decírmelo?
- Tendrás que esperar.
- ¿Por qué?
- La paciencia es una virtud.
- Estas cámaras pesen menos que las anteriores.
- Sí, en realidad estoy contenta de que el pastor Joe
haga Facebook Live.
- También hace YouTube.
- Dios.
¿De verdad crees que Jesús va a volver pronto?
- No lo sé.
Hay muchas señales del fin de los tiempos.
- Sí, espero que no me dejen atrás.
- Nadie va a quedar atrás.
Por eso tenemos que decirle a la gente la verdad.
- Supongo que tienes razón.
- Esta iglesia no es muy religiosa.
- ¿Y qué?
- Has dicho que no querías volver
a la última iglesia que fuimos porque era muy religiosa.
- No quiero ir a ninguna iglesia.
- Tú y yo necesitamos a Jesús.
- ¿Cómo sabes lo que necesito?
- Sandy.
- Dios mío. - Sandy.
- No, no. - Sandy, Sandy.
Sandy. - [Sandy] Dios mío.
- Abramos la Biblia en Mateo 25,
versículos 1-13
Dice: "Entonces el reino de los cielos
será semejante a diez vírgenes
que tomando sus lámparas, salieron a recibir al esposo.
Cinco de ellas eran prudentes y otras cinco insensatas".
- ¿Saben qué?
La próxima semana, nos levantaremos 30 minutos antes.
No puedo seguir haciendo esto.
Estoy cansado.
- [Pastor Joe] "Después, las otras vírgenes vinieron también
diciendo: ¡Señor, señor, ábrenos!'".
- Hola, bienvenida.
- Pero él respondió y dijo:
"'De cierto les digo, que no las conozco'.
Estén atentas, porque ustedes no saben
el día ni la hora en que el Hijo del Hombre vendrá".
Tenemos que estar preparados.
Tenemos que estar conscientes.
Tenemos que estar atentos.
No podemos parar.
- No es posible.
- Quiero tu Biblia,
y el saco que llevas puesto y tu mochila.
- Gracias, Jesús.
- ¿Por qué le das las gracias a Jesús?
Deberías dármelas a mí.
- Sé que quieren estar preparados,
pero ¿qué hacen día a día para estar preparados?
- ¿Qué te ha parecido la iglesia?
¿Tienes hambre?
Por favor, baja el volumen.
- ¿Estás loca?
¿Qué?
- Chicos, sus oraciones han sido escuchadas.
- ¿Está a la venta el nuevo videojuego?
- Danny, cállate.
- No, ustedes van a tener
un nuevo hermano.
- ¡Vamos!
Vamos, Londres, ¿lo has oído?
¿Has oído eso, Londres?
- Sí, tengo oídos.
- ¿No estás contenta?
- Sí.
- ¿Quieres hablar?
- La verdad es que no.
- El hecho de que tengamos nuestros propios hijos
no significa que no te amemos.
- ¿Lo dices en serio?
- Por supuesto.
Tú y Danny siempre tendrán
un lugar especial en nuestros corazones.
- Gracias.
Siempre me pregunté cuándo tendrían sus propios hijos,
y ahora ya está acá.
- Podríamos tener muchos.
Los suficientes como para tener
nuestro propio equipo de fútbol.
- No me gusta el fútbol.
- Equipo de fútbol soccer, equipo de básquet completo.
- Equipo de deportes electrónicos.
- Claro.
Tendré que averiguar qué es eso, pero seguro.
Te amo.
- Yo también me amo.
- ¿Puedes llevarle esto a esa familia de allí, Rose?
Gracias, gracias.
Oye, ¿estás bien?
- Dean, ¿qué te he dicho acerca de correr así?
- Solo necesito una curita.
- No, estás bien.
No necesitas ninguna curita, estás bien.
- Oye, si necesitas es una curita puedo ir a buscar una
para que te sientas mejor.
- Mi abuela dice que no la necesito.
- ¿Estás seguro?
- Tengo hambre.
- Ten,
toma una galleta.
- ¿Por qué quiero hablar con el pastor?
- Eso es porque soy pastor.
- ¿Qué hacen los pastores?
- Esa es una buena pregunta.
¿Qué hacen?
Le dicen a la gente que Jesús los ama.
- Creo que cuando crezca, quiero ser pastor.
- Creo que serías un gran pastor.
- En realidad, cuando crezca, quiero ser papá.
- Dime, ¿dónde está tu papá?
- No tengo papá.
- Cariño, cariño, ¿qué pasa?
- Mamá, creo que necesito esconderme.
No, quédate acá, no abras la puerta.
Quédate acá.
- ¿Qué pasa?
- Mamá, creo que tengo un problema.
- Voy a llamar a la policía.
- ¡No! Ni se te ocurra llamar a la policía.
- Sandy, Sandy.
Sandy.
- ¿Puedes ayudarme a encontrar a mi papá?
- ¿Cómo se llama?
- Joe, creo.
- ¿Joe, como yo?
- ¿Qué te he dicho sobre hablar de tu papá?
Tenemos que irnos.
- Hola, ¿puedo orar por ustedes?
- Deja que el pastor Joe ore por nosotros
para que podamos encontrar a mi papá.
- Tú no tienes papá.
Vámonos.
- Cariño, abre la puerta.
- [Sandy] ¡Déjame en paz!
- Si no abres la puerta ahora mismo, llamo a la policía.
- Si llamas a la policía, no volverás a verme.
Dime en qué tipo de problema estás metida.
- Tengo problemas, pero no el tipo de problema
que tú piensas.
- Sea cual sea el problema, déjame ayudarte.
- ¡Abre la puerta, sé que estás ahí!
¡Abre la puerta!
- No puedes abrir la puerta.
- Si no abres la puerta,
dispararé a través de ella y te mataré.
- Esto es suficiente.
Voy a llamar a la policía.
- Adelante, antes de que llegue la policía,
usted y su hija serán carne muerta.
- Dios mío, mamá, vamos a morir.
- Está bien, está bien, está bien.
- [Hombre] Abre la puerta, sé que estás ahí.
- Jesús, por favor, haz que este hombre nos deje en paz.
Espíritu Santo, entra en su corazón.
Por favor, Jesús, salva su alma.
- Mamá, tu oración funcionó.
- Siempre te lo he dicho,
Jesús siempre marca la diferencia.
La oración nunca falla.
- Dios mío, mamá, lo siento mucho.
- Está bien, está bien.
- Hola.
- [Sandy] Soy Sandy, pastor Joe,
¿puede venir a mi casa ahora mismo?
Necesito su ayuda.
- Sí, claro,
puedo ir ahora mismo.
- He sido adicta a estas drogas durante años.
- Cariño.
- ¿Estás lista para empezar una nueva vida?
- En realidad no, pero no me quedan muchas opciones.
- Bueno, es una elección sabia.
- Tengo miedo.
- Dios te quitará el miedo.
- Sí, desde que mi papá se fue,
creí que un día lo perdería todo.
- Cariño.
- 2 Timoteo 1:7 dice:
"Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía,
sino de poder, de amor y de dominio propio".
- ¿Dios me quitará el miedo de verdad?
- Sí.
- Trato de encontrar alegría y paz
en las drogas y en los amigos.
- Gracias a Dios que estás renunciando a eso.
- Toma, quiero que tengas esta Biblia.
¿La aceptas?
- Sí.
- Quiero que la leas todos los días.
Empieza acá, versículo siete.
- "Porque Dios no nos ha dado un espíritu de temor,
sino de poder, de amor
y de dominio propio".
- Cada día, verás el cambio, te lo prometo.
Dios Padre, te pido que ayudes a esta familia, Señor.
Gracias por protegerlas,
dándole a tus ángeles la responsabilidad sobre ellas.
Señor, sabemos que tienes un plan en su vida.
Sabemos que tú, Señor, eres el rey.
Querido Dios, gracias por estar ahí.
Ayúdalas a caminar por el angosto camino,
que se haga tu voluntad en sus vidas.
Oramos en el nombre de Jesús, amén.
- [Sandy] Amén.
- Amén.
- Necesitamos tener fe.
Cuando las cosas están mal,
cuando sabes que Dios puede arreglarlo, Dios puede curarnos.
Él es un Dios sanador, pero se necesita fe.
Abramos la Biblia en Mateo 15,
versículos 22-28.
Dice: "De pronto, salió una mujer cananea
de aquella región, y a gritos le decía:
'¡Señor, Hijo de David, ten misericordia de mí!
¡A mi hija la atormenta un demonio!'.
Pero Jesús no le respondió palabra.
Entonces sus discípulos se acercaron a él y le rogaron:
'Despídela'".
- "¡Señor, Hijo de David, ten misericordia de mí!
¡A mi hija la atormenta un demonio!
- Jesús, mándala lejos.
- ¡Señor, ayúdame!
- No está bien tomar el pan que es de los hijos,
y echarlo a los perritos.
- Cierto, Señor; pero aun los perrillos comen de las migajas
que caen de la mesa de sus amos.
- Mujer, grande es tu fe;
que se haga contigo tal y como quieres.
- ¡Mamá!
- Gracias, Jesús.
- Y desde ese mismo instante su hija quedó sana".
La oración de una mamá en la fe.
- Lo siento, te amo mamá.
- Yo también te amo.
- La oración de una mamá y su fe en Jesús sanó a su hija.
Necesitamos tomar un momento
y agradecer a Dios por las mamás
cuya fe ora por nosotros.
Me alegro de verte.
- Necesito a Jesús.
- Él te ha estado esperando por mucho tiempo.
- Esta es mi elección.
- Estoy seguro de que lo es.
- Antes de entregar mi vida a Jesús,
quería decirle a mi mamá que me perdone
y a Londres.
Lo siento mucho.
- Te perdono.
- ¿Quieres ser amiga mía?
- Siempre he querido ser tu amiga.
- ¿Puedes ayudarme a conocer a Jesús?
- Por supuesto.
- Inclinemos todos la cabeza.
Repitan conmigo, digan Jesús.
- Jesús.
- Perdóname. - Perdóname.
- Por todos mis pecados. - Por todos mis pecados.
- ¿Vas a entrar, abuela?
- ¿Sabes qué? Dame un segundo.
- ¿Cuánto tiempo te vas a quedar ahí sentada, abuela?
¿Por qué lloras, abuela?
- No lloro.
- ¿Qué tienes en el ojo, entonces?
- ¿Son besos de ángel?
- ¿Un ángel te besó el ojo?
- Sí.
Oye, te gusta el pastor Joe, ¿verdad?
- Sí.
- Me alegro.
- Creo que mi papá sería como el pastor Joe.
- Tal vez tengas razón.
Escucha, quiero que hagas una cosa.
Esto es lo que quiero que hagas.
Quiero que vayas a buscar al pastor Joe
y le des esta carta, ¿de acuerdo?
- Sí.
- Ve corriendo hacia él, dale un gran abrazo,
y dale la carta.
Te apuesto a que te dará un caramelo, ¿de acuerdo?
- De acuerdo.
- Bien, adelante.
- [Dean] ¿Vas a entrar, abuela?
- Estaré justo detrás de ti.
Dame un segundo.
- Gracias, Dios por darme una nueva vida.
- Hola.
- Hola, pastor Joe.
- Hola, Dean, ¿dónde está tu abuela?
Me ha dicho que le diera esto.
Agradecimiento especial:
A nuestro Señor Jesucristo
Si quieren invitar a Jesús a su corazón,
repitan esta oración:
Jesús,
Te abro mi corazón,
te pido que entres en mi corazón.
Perdóname por todos mis pecados
y purifícame con tu sangre.
Te entrego mi vida,
creo que has muerto por mí
y creo que has resucitado de entre los muertos.
Te acepto como mi Salvador y Señor.
Te lo entrego todo.
Amén.
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