All language subtitles for H.M.S. Defiant 1962_spa

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Original subtitles

¡Arriba los remos!

¡Venga! Reclutad marineros en el malecón.

Volveré al Defiant dentro de tres horas.

- La tripulación estará lista. - Gracias, Sr. Scott-Padget.

¡Están reclutando!

¡Deténganlo!

¡Agarrénlo! ¡No le dejen escapar!

- Los reclutadores están ocupados. - Sí.

Nos faltan algunos hombres. Algunas docenas.

Todo empeora. El marinero inglés ha perdido el gusto por luchar.

Quizá ha perdido el gusto por las condiciones en que lucha.

- Debe haber disciplina. - La Armada usa mano dura.

A veces, quizá demasiado.

Podría ser peligroso. La cubierta inferior...

...es como una cárcel.

Ninguna libertad, paga irregular y comida que ni las ratas tocarían.

- Perdón, no es mi turno. - Todo verdad.

Y ya tenemos bastantes problemas.

Pero el Almirantazgo debe resolverlo.

- Órdenes de navegación, Crawford. - Gracias.

- ¿Me presento a Jarvis en Córcega? - Correcto. Lo antes posible.

Evite toda distracción de camino.

¿Su copa?

Su primer teniente, el Sr. Scott-Padget...

...¿qué opina de él? - Es eficiente y entregado.

Tanto, que está con los reclutadores.

Odio cotorrear.

No cuestiono su eficiencia y entrega, pero debo advertirle...

Preferiría formarme mi propia opinión sobre él.

¡No!

No debe resistirse a los hombres del rey.

Llevamos sólo tres días casados.

- No es marinero. - Le enseñaremos.

No me lo lleve. ¡No puede!

- Se lo ruego. Tenga piedad. - Lleváoslo.

Estos hombres son del Defiant.

Reclutadores.

- De nuestro buque. - Ya no pueden tocarnos.

Les deberíamos una explicación, ¿no?

- Venga. - No puede, es un caballero.

Claro que lo soy. Suélteme.

- ¿Señor? ¿Me equivoco? - Menos mal que está aquí.

- Se ve que soy un caballero. - Miren qué ropa tan buena.

- Llévatelo. - Pero no puede.

- Vizard, ¿partís mañana? - Sí, al Mediterráneo.

- Descartadnos de momento. - No hace falta. Corred la voz.

Sí ambas flotas golpean, ganaremos en un santiamén.

- ¿Actuaréis pronto? - Sí, pronto cada buque se amotinará.

- ¿Antes de primavera? - ¿Cómo estáis?

Tenemos otros 40.

- La mitad del buque ya. - Bien.

Pobres, conducidos como ganado.

No entiendo que tengan que obligarte a navegar.

- No todos quieren irse de casa. - ¡Piénsalo!

Navegar, luchar contra los franceses.

Hablas como tu padre.

Pero el almirante quizá no te deje ir.

Padre ha vuelto.

¿Qué dijo el almirante?

Sobre Harvey.

Ninguna objeción. Después de todo, es la costumbre.

- Hora de aprender a navegar. - Gracias.

- Prepara tus cosas. - Estoy listo.

Harvey.

Lo siento, madre.

Adiós, querido.

Cuídate.

- Adiós, madre. - Espérame abajo.

- Extrañará algo las cosas. - Sólo tiene 12 años.

No te preocupes por él.

¿Cuánto tiempo esta vez? ¿Un año?

- Menos, quizá. - ¿Sólo "quizá"?

- Odio despedirme en el muelle. - Sé lo que dirás.

- Lo haré ahora. - Me dejaste hace días...

...cuando avistaste el mar.

- Adiós. - Adiós.

Que Dios os proteja.

- ¿Qué te parece? - Es hermoso.

Arriba los remos.

Debemos despedirnos. Una vez a bordo, no podremos hablar.

Adiós, padre.

Adiós, Harvey.

- ¡Bote! - A la orden.

Adelante, Sr. Crawford.

¡Bote a la vista!

Viene el bote del capitán, señor.

- Toda la compañía a bordo. - El guardiamarina Crawford.

Estará orgulloso de servir a su padre.

Lleve abajo al hijo del capitán y preséntelo.

Listos para izar velas.

Transmita que Crawford será tratado como los demás.

Entendido, señor.

Muchas mujeres a bordo. Esposas, supongo.

Hola, cielo.

¿Quiénes son?

Los reclutados a la fuerza. Sígueme.

Adiós, cielo.

¡Sacad a esas desgraciadas!

- ¡Izadlas! - ¡Dawlish! ¡Pásalas hacia allá!

¡Despejad la cubierta!

- Todos los suministros a bordo. - Haga formar a los reclutas.

¡Reclutas, a formar!

¡Echadle brío! Vamos, vamos.

Poneos al final de la fila.

- ¿Adónde vas? - Debo ver al capitán.

Ponte en esa fila.

Reclutas listos para inspección.

Uno quiere desembarcar.

- Yo mismo le traje. Es un farsante. - Soy tan bueno como...

Mis antepasados son tan honorables como los suyos.

- ¿Cómo te llamas? - Percival Palliser Wagstaffe.

- ¿Pariente del Almirante Wagstaffe? - Es un primo lejano.

¿Hablaría por ti? ¿Le conoces bien?

- Íntimamente. - ¿Le visitas?

¿Afirmas eso? ¿Afirmas también estar loco?

- Visitar a alguien que no existe... - ¿Que no existe mi primo?

Me lo acabo de inventar.

¿Qué eres?

¿Un empleado?

- ¡Silencio! - Sí, señor.

Pero prometí estudiar derecho.

Muy bien, Sr. Dawlish.

- Listos para inspección. - Gracias.

Los habituales desarrapados. Será duro.

Aún no han jurado.

¿Qué dice el médico? Ah, Sr. Goss.

Bueno, servirán. Servirán muy bien, señor.

- Perdone. Apelo. - ¿Qué?

- Soy un caballero. - Es...

...un impostor. Le interrogué. - ¿Sr. Scott-Padget?

- Le pido que no me dé la espalda. - Disculpe, señor.

- Mis otros deberes... - Su deber está aquí, conmigo.

No penséis que es el final. Este buque tiene una gran tripulación.

Muchos fueron obligados como vosotros.

Nos espera una travesía excitante y ricos botines.

Aprended vuestros deberes, obedeced y no sufriréis.

Recordad: el único enemigo es el francés.

Léales los Artículos de Guerra. Han sido alistados a la fuerza.

Ya puede proseguir con sus otros deberes.

Gracias, señor.

Al castillo de proa. Os leeré los Artículos.

Media vuelta y seguidme.

¡Haz que se muevan!

A la orden, señor. ¡Moveos, escoria!

¡Anclas levadas!

A la jarcia. Vamos. Echadle brío.

¡Siguiente!

¡Siguiente!

Arría la trinquetilla.

Que arríen la mayor.

¡Izad el foque!

¡A toda marcha!

- ¡No mires hacia abajo! - ¡Sigue moviéndote!

¡Más arriba, gusano!

¡El último en bajar, castigado!

¡Que se muevan!

¡Vamos, daos prisa!

Se puede mejorar. Lo haremos de nuevo. Ahora.

Vamos, a la jarcia.

¡Arriba! ¡Vamos, ahora!

Subid por la jarcia.

¿Os habéis muerto? ¡Seguid moviéndoos!

Mucho mejor. Ha logrado maravillas con ellos.

- Gracias, señor. - No les fuerce demasiado.

Deben rebajar 12 min. Y 45 seg. Lo lograrán esta vez.

- ¿Está malherido? - Una pierna rota.

Llevadle al médico.

- Basta de instrucción por hoy. - Seguid.

- ¡Retirad al vigía de estribor! - Sr. Scott...

...¿quiere cenar conmigo?

- Vigilancia de estribor en orden. - Gracias, señor.

- ¿Qué hay del herido? - No muy bien.

Quizá tenga que amputarle la pierna.

Lo siento.

Scott-Padget pidió volver a sus deberes.

- No le cae bien, ¿verdad? - Serví con él antes.

- ¿Cuándo? - En el Bredle. Mal buque aquél.

Demasiados azotes. Un hombre murió.

- ¿Siendo castigado? - Sí, señor.

Puedo controlar al Sr. Scott-Padget.

Tal vez. ¿Sabe qué le ocurrió al capitán del Bredle?

El Almirantazgo le degradó, y a sus dos capitanes anteriores.

¿Influencias?

Cuando alguien muy poderoso tiene una amante...

...y esa amante tiene un hijo, éste tiene una gran influencia.

- Entiendo. - Es un joven oficial muy brillante.

Un futuro Drake, despiadado y con una cuchara de plata.

Quizá sea ésta su formación.

Buenas noches. ¿Le apetece un Madeira?

- Sí. - Yo me voy.

Gracias, Sr. Goss.

¿Quiere saber nuestras órdenes?

Nos unimos a la flota del Almirante Jarvis en Córcega.

Labores de escolta. Las órdenes dicen "máxima celeridad".

No pararemos en Gibraltar, pero tendrá tiempo para adiestrarles.

Eso espero. Quisiera hacer prácticas de artillería.

Bien.

Sé lo que cuesta adiestrar a novatos...

...pero quiero que no les fuerce tanto.

Al principio se usan métodos que a nadie gustan.

- ¿Duda de los míos? - No he dicho eso.

Conozco el valor de la disciplina.

- Es todo lo que importa. - Nunca lo es todo.

Puede existir en un buque feliz.

El ideal siempre es posible, si los hombres cooperan.

Seguro que lo harán. Brindaré con Vd.

Por el Defiant. Un buque eficiente y feliz.

Eficiente. Y muerte a los franceses.

Depende de su instrucción.

¡Sr. D'Arblay, póngales en posición! ¡Saltan como conejos!

¡Fuego! ¡Vuelve ahí!

- Oh, señor, no pretendía... - ¡Sargento! Arréstelo.

Por intentar pegar a un oficial.

Serás azotado. Seis docenas de latigazos.

Wheatley, estás arrestado.

- ¿Intentaste pegar a un oficial? - No, señor. No me atrevería.

- Tanto ya he aprendido. - Pero, ¿levantaste los puños?

¡Responde!

Un impulso, lamentado al instante.

- ¿Cómo? - Un impulso, lamentado al instante.

- ¿Dónde aprendiste esa frase? - Es verdad, señor.

Amenazar a un oficial es grave, pero dado tu limpio historial...

...seré indulgente. Dos docenas de latigazos.

- Dije seis. - Llévenselo.

Giro a la derecha. Adelante.

Mucha gente me oyó decir seis.

No le correspondía tomar la decisión.

- ¿Observaron la frase que usó? - ¿Frase, señor?

" Un impulso, lamentado al instante".

Quizá no sea nada. Pero creo que le han instruido para decirla.

- ¿Instruido? ¿Por quién? - Ojalá lo supiera.

- Recordó la frase. - Pero no le salvó.

Le ayudó. Sólo dos docenas. Scott-Padget debe estar que trina.

- ¿Sabéis qué significan dos docenas? - Cállate.

Un capitán blando. Mi antiguo capitán en el Swift...

...nunca daba menos de seis docenas.

Sí, eso fue lo que me dio.

Seis docenas.

¡Mirad!

¡Todos a cubierta para ver el castigo!

¡Vamos, moveos!

¡Moveos!

¡Compañía del buque, atención!

- La compañía está lista. - Adelante.

- Prisionero listo. - Comience el castigo.

¡Empezad el redoble!

¡Uno!

¡Dos! ¡Tres!

¡Cuatro! ¡Cinco!

¡Seis!

¡Siete! ¡Ocho!

¡Nueve! ¡Diez!

¡Once! ¡Doce!

¡Trece!

¡Catorce!

¡Quince!

¡Dieciséis!

¡Diecisiete!

¡Dieciocho!

¡Diecinueve!

- ¡Veinte! ¡Veintiuno! - Sólo 3 más.

Mira a los pies.

¡Veintitrés! ¡Veinticuatro!

- Castigo concluido, señor. - Soltadle.

A la orden, señor. Soltadle.

¡Compañía del buque! ¡Adelante! ¡Retírense!

Buen tiempo, Sr. Ponsonby.

"Yo, Richard Dawlish, del Defiant de Su Majestad...

...juro ser fiel a la causa...

...y combatir según se requiera.

- Incluso hasta dar la vida". - Bien hecho, Dawlish.

" Córcega, Leghorn, últimas bases británicas". Fin del mensaje.

Acuse recibo.

Malas noticias. Napoleón está invadiendo Italia.

España se pondrá de su lado.

- Querrá parar aquí, en Gibraltar. - Nada alterará las órdenes...

...que son continuar hasta Córcega.

Ice las banderas.

Ocúpese de la guardia, Sr. Ponsonby.

Señor.

- Debemos volver a Gibraltar. - ¿Ha izado las banderas?

- Aún no, señor. - ¿Por qué no?

Sí vamos a Córcega, quizá nos metamos en una trampa.

- Tengo órdenes. - Sí, señor.

Unirse a Jarvis, que quizá no esté allí.

- Está bien informado. - Vendrá aquí por seguridad.

Aquí no estará atrapado...

...ni aislado de sus bases por la flota enemiga.

- Jarvis no es tonto. - Le gustaría oírle decir eso.

Habría hecho lo que digo.

Tenemos la responsabilidad de cumplir las órdenes.

Somos responsables del buque.

Ponerlo en peligro en vez de usar la imaginación...

Cuando tenga su buque, podrá navegar mediante la imaginación.

Mi buque seguirá las órdenes del Almirantazgo.

¿Ocurra lo que ocurra?

Quizá tenga el poder sobre la vida y la muerte en este buque.

- Pero si salimos de ésta... - ¿Sí?

Haber seguido las órdenes puede no ser suficiente.

Lo diré sólo una vez.

No me dejaré intimidar y quiero que se me obedezca.

Sus amigos no significan nada para mí.

Y mientras sirva en este buque, tampoco para Vd.

Puede irse.

- ¡Velocidad constante! - Sí, señor.

Sr. Ponsonby, ice las banderas. Con elegancia.

A la orden. ¡A la jarcia!

¡Izad banderas!

Que bajen. Esto no es una guardaría.

A la orden. ¡A cubierta, Sr. Pardoe, Sr. Crawford!

¡Sr. Crawford

- Busque al guardiamarina mayor. - ¿El Sr. Kilpatrick?

- Le espero en la sala de oficiales. - A la orden.

Abre esa escotilla para que entre aire.

¿Me has oído? Abre esa escotilla.

Pero si la abrimos ayer, señor.

Me da igual.

Te doy una orden. ¡Abre esa escotilla!

- La orden es una vez por semana. - ¡En pie!

¿Sr. Kilpatrick? El Sr. Scott-Padget desea verle.

- ¿Qué quiere? - No lo sé. Dijo que ahora.

- Ábrela inmediatamente. - A la orden.

Prosiga, sargento Kneebone.

- Otros tres. - Tenemos siete.

- Sólo cinco. - Suficiente.

Sólo algunos más y tendremos a todo el buque.

- Haremos nuestra petición. - ¡Petición!

- ¿Por qué temer la palabra "motín"? - Yo no, si es adecuada.

Pero no lo es.

Tomar un buque es motín. Nunca nadie salió airoso.

- Tomar la flota, nada pueden hacer. - No pueden colgar a todos.

Haremos que nos escuchen. Hasta entonces...

...corred la voz. Como en Spithead.

Sí. Y esperar y esperar.

Sí, Evans. Hasta que llegue el momento.

Y cuando llegue, Vizard... ¡Scott-Padget!

Sr. Kilpatrick, Vd. Ha estado tres veces ante el consejo.

- Y siempre fracasó. - Sí, señor.

- ¿Qué edad tiene, 33, 34? - 35.

Treinta y cinco.

- Sus oportunidades merman. - Sí, señor.

A no ser que el consejo piense que tiene...

...cualidades especiales.

- ¿Cualidades especiales? - Ingenio en situaciones difíciles...

...valor, lealtad a un determinado oficial.

Alguien con influencia, que podría usarla.

Sí, señor. Creo que entiendo.

Está encargado de disciplinar a los guardiamarinas.

- Pasarlos por la piedra. - Sin temor ni favores.

¿Y el Sr. Crawford? ¿Cómo se lo toma?

- No he tenido ocasión de... - ¿No?

Debe de estar lleno de energía.

Y, por tanto, hará diabluras.

Y si hace diabluras, debe ser castigado.

El capitán no desea favoritismos.

- Se lo oyó decir. - Sí, señor.

Esté atento, Sr. Kilpatrick.

- Sea diligente. - Sí, señor.

Y si necesita mi consejo, no dude en pedírmelo.

Gracias, señor.

- No mienta. - Yo no lo hice.

- ¿Son sus iniciales? - Sí, pero sólo hice una rayita.

- Apenas se veía. - ¿Lo hiciste?

- Me ha mentido. - Creí que...

- Ya estaba muy rayada. - No debería.

Está prohibido desfigurar la mesa.

He sido demasiado indulgente con Vd.

- ¿Algo que decir? - Sólo...

...que otra persona debió...

- Nada que decir. - ¿Nada?

Justo cuando debería decir algo. Lo llamamos insolencia muda.

Acerca la lámpara, carpintero.

- Hay algo de carcoma. - Creí que debía saberlo.

Con un poco de cal se arregla.

Quizá haya en el camarote de los guardiamarinas. Debería verlo.

Sí lo cree importante. ¿Están castigando a alguien?

Excediéndose, ¿no?

- Suficiente. - A la orden.

Levántate.

- ¿Por qué el castigo? - Por marcar sus iniciales en la mesa.

- ¿Dónde está ese problema? - ¡Chapman!

Sólo veo un trozo de madera descascarillada. ¿Eso es todo?

Pensé que debía verlo.

- El viento refresca. - ¿Por qué incumplió mi orden?

- ¿Señor? - Dije banderas izadas.

- Pero no encuentro nada. - Juzgué...

¿Juzgó, Sr. Scott-Padget? ¿Juzgó?

- Buen arte de navegar. - Impertinente.

Mis decisiones no se cuestionan.

Vaya abajo hasta que le dé permiso. ¿Está claro?

Sí, señor. Muy claro.

Sr. D'Arblay...

...izar banderas. - A la orden. ¡Izad banderas!

Siete días de palizas.

- ¿No hará nada el capitán? - ¿Qué puede hacer?

- ¿Estás bien? - Gracias.

Venga, bajaremos juntos.

Tranquilo.

Formación en cubierta. ¡Moveos!

- Se está curando muy bien. - Aún me duele mucho, señor.

Su propio hijo.

¿No ve el capitán lo que ocurre?

Eh, tú, ven. Siéntate.

¿Por qué di jiste que el capitán no puede hacer nada?

- Suponía... - ¿Qué significa?

Sí atacase a Scott-Padget por esto, habría consejo de guerra.

Probarían que lo hizo para proteger a su hijo.

Sería su fin. Sí Scott-Padget tiene influencia, nada más fácil.

- ¿Cuánto sabes de leyes? - Sólo suponía.

Así que Scott-Padget va a llevar la batuta en el buque.

- Es una oportunidad. - ¿De?

De apuñalar a Scott-Padget por la espalda.

- No seas idiota. - Escucha:

¿Le importará al capitán si muere?

Aspiramos a cosas mayores que matar a un hombre.

Y las lograremos con paciencia.

- Es la única palabra que sabes. - Sé esto:

Sí tocamos a un oficial...

...toda nuestra causa fracasará.

¿Nos habrá oído?

¿Ese borracho? ¿Y qué importa?

- ¿No te di je que limpiaras esto? - Lo hice.

¿Llamas a esto limpio?

Tendré que enseñarte otra lección. Ven aquí.

- Espero no molestarle. - En absoluto, Sr. Goss.

Pensé que debería informarle de...

¿Informar de qué?

Wheatley se recupera del castigo. Los otros han vuelto al trabajo.

Ya me lo dijo ayer.

Bueno, señor, deseo hacerle una sugerencia.

Perdóneme si... Quiero decir que...

...si se quedase en la enfermería...

...no estaría en manos de ellos.

- ¿Quién no estaría en manos de quién? - Su hijo.

- ¿Qué intenta decirme? - Lo oigo todo.

Mi cuarto está enfrente. Estos castigos...

¿Es mi... el Sr. Crawford el único castigado?

No, pero cuando hay 2 ó 3, él siempre es uno de ellos.

Debe acabarse. Los hombres están empezando a pensar...

- ¿En qué? - Lo que quiero decir es...

Saludos del Sr. Scott-Padget.

Solicita audiencia, señor. Enseguida, si es posible.

Dice que es de vital importancia, señor.

- Sr. Crawford, vaya a la enfermería. - No estoy enfermo. En serio.

¿Puedo llevarle su respuesta?

Yo mismo se la daré.

- Solicitó verme. - No esperaba que viniera.

Le zurraría y pondría grilletes...

...pero eso le vendría muy bien.

- No entiendo, señor. - ¿No?

No haré lo que sus capitanes anteriores. ¿Entendido?

- ¿Qué quería de mi? - Volver al deber.

- Me necesitan en el alcázar. - ¿Por qué?

Hay marejada.

He estado escuchando. Sé que tengo razón.

Siempre debe tener razón.

Si hay que plegar velas, ¿puedo volver a cubierta?

Es mi sitio.

Y mi deber.

Su primer deber al dejar esta cabina...

...es ver que todo va bien con los guardiamarinas.

- Pero el Sr. Kilpatrick... - Hará lo que le diga.

Quiero que dejen en paz al chico.

- Ha recibido más que suficiente. - ¿Se refiere a su hijo?

Sabe muy bien que sí.

Me encargaré de ello, señor.

- ¿Puedo volver al deber? - Puede.

¡Scott-Padget!

¿Por qué no vamos a toda vela?

Lo juzgué desaconsejable.

- Sigue trabajando. - ¿Qué queréis?

- A ti. - Un abogado.

- Aún no lo soy. - Estudiaste leyes.

- Puedes leer documentos. - Podría aconsejaros...

- Ayúdanos con la petición. - ¿De reparación de injusticias?

"Reparación", ésa es la palabra. Y otras muchas.

- Muchos llevan años aquí. - ¿Por qué no se van?

¿Irse? ¿Y qué te atrapen y azoten como a ése?

- No me uniré a un motín. - No es tal.

- Y tú lo probarás. - Harás juramento.

¿Qué hacen ahí?

- ¿Y esta reunión? - Hacemos cabos.

¿Con estos patanes encima?

¡Moveos! ¡No paréis! Cuidado...

...o tendréis problemas.

Lo siento. Fue culpa mía.

- ¿Tuya? - Tiré del cabo, le derribé.

No tengas más accidentes, Vizard.

O tendré que darle latigazos.

¿Contramaestre?

¿Qué pasa, estás loco?

Vizard, me uniré.

Buen chico.

Serás azotado por esto. ¡Sargento!

- Ponle bajo custodia. - Jones.

Otro azote.

Corre la voz: haremos una prueba mañana a la octava.

El primer teniente dice que estemos atentos a estribor.

Los del cañón tres, ¡moveos!

Sitúe a dos soldados en la cubierta posterior a la sexta.

- Rumbo este-nordeste. - A la orden.

- Sr. Scott-Padget. - ¿Sí?

- ¿Ha observado algo? - ¿El qué, señor?

Pequeñas cosas. Como un hombre gritando sin sonido.

- No sé de qué habla. - Muy bien.

Te vio hacerlo.

- ¿Por qué lo hiciste? - Es la señal: tres hurras.

- La próxima vez, cuidado. - ¿Cuándo lo haremos?

- El de verdad. - Lo sabrás.

Hicimos lo que dijimos. Nos unimos a la flota con algo que mostrar.

Un buque totalmente a favor.

Listo para actuar.

Ni un maldito barco.

Nada en el puerto. Ni un solo palo.

Parece que estamos solos.

¿Qué les ha pasado? ¿Dónde están?

Deben de haber zarpado.

Si no hay buques británicos, habrá franceses. Debemos irnos.

- Nos iremos. - ¿A Gibraltar, como sugerí?

- Que viren el buque. - Sí, señor.

Contramaestre, ¡vire el buque!

Sr. Ponsonby...

...envié a Crawford a la gavia durante dos días.

¿Como castigo, señor?

Haga lo que le digo.

Deseo hablar con la compañía informalmente.

Reúna a todos, haga el favor.

- ¡Todos a la cubierta posterior! - ¡Vamos! ¡Moveos!

¿Regresamos a Gibraltar?

Mantendremos este rumbo de momento.

Debo explicaros algo.

Hemos perdido a la flota.

Quiero que conozcáis las órdenes de la flota y las nuestras:

Escoltar un convoy de buques madereros...

...desde el otro lado de Italia a Inglaterra.

Madera para construir buques de línea y fragatas.

Más como éste. El Defiant.

Debemos ir al lugar de la cita...

...para ver si está el convoy. Si no está, bueno, lo intentamos.

Si está, lo llevaremos enfrentándonos...

...a franceses, españoles...

...o a quien intente pararnos.

- Volved al deber. - ¡Continuad!

A Italia, Sr. Scott-Padget.

- Hola, traigo galletas. - Gracias.

- ¿Cuánto llevas? - Día y medio.

- Scott-Padget se ablanda. - Fue Ponsonby.

- ¿Por qué? - ¡Pardoe, un barco!

¡Los de cubierta! ¡Barcos a estribor!

¡Una fragata y un mercante franceses a estribor!

¡Redoble de combate!

Sr. Scott-Padget, despliegue todas las velas.

No permitiré que un oficial lleve un cabo.

- ¡Poned a punto el material! - Muy bien, señor.

¡Izad las banderas y el foque!

- ¡Uno listo! - ¡Dos!

- ¡Tres listo! - ¡Cuatro!

- ¡Cinco! - ¡Abrid!

- ¡Adelante los cañones! - ¡Tirad!

- ¡Buque listo para el combate! - Gracias.

¡Lucharemos como si toda Inglaterra nos viera!

¡Arriba el timón!

- Deja que caiga un poco más. - A la orden, señor.

Nos acercamos.

¡Manteneos firmes! ¡Llevaos a los heridos!

Listos. ¡Fuego!

Avanza lentamente.

Apuntad a los mástiles.

¡Fuego!

Que se disponga el pelotón de abordaje.

¡Al abordaje!

Artilleros, al abordaje.

¡Al abordaje!

¡Capitán de Infantería!

¡Diga al capitán de Infantería que aborde!

¡Infantería!

¡Es nuestro! ¡Ahora vamos por el mercante!

¡Ha arriado la bandera! ¡Lo tomaremos como botín!

Todo en orden, señor. Ambos buques.

Llévele abajo, sargento.

- La flota inglesa va al Atlántico. - No lo creo.

Quizá seamos el único buque inglés en el Mediterráneo.

- ¿Insiste en la cita? - Insisto en cumplir la orden:

- Escoltar un convoy. - Un buque francés nos esperará.

- Ahora lo veo. - Ha demostrado tener razón una vez.

Ahora creo que no. No habrá ningún buque francés.

Sólo el temor de que haya uno.

- ¡Señor! - Escuche. Ya lo están celebrando.

- Señor. - ¿Y por qué no?

Habrá abundante dinero para todos con estas dos bellezas.

- Preste atención. - He ordenado que los lleven.

El tercer teniente a cargo de la fragata. Suerte, Sr. D"Arblay.

- Buen viaje a Rochefort. - Gracias.

- Escúcheme. - Kellahorn capitaneará el mercante.

Le he dado un guardiamarina como ayudante.

El Sr. Crawford.

¿El Sr. Crawford?

- Cuidad del buque. - A la orden, señor.

Llevadlo con cuidado.

Soltad.

Creía que quería al chico a bordo con Vd.

Yo también lo creía.

Cometí un error.

Ahora lo he corregido.

¡Más rápido! ¡No paréis!

¡Moveos, perros vagos!

- ¡Moveos! - ¡Sr. Scott-Padget!

Logré que lucharan bien ayer.

No permitiré que un oficial lleve un cabo.

- No encontraba a Kilpatrick. - Queda suspendido.

- ¿Por lo del cabo? - Por desobedecer.

Tomaré medidas que le asombrarán.

- Me ha asombrado muchas veces. - ¿Qué?

Necesita una lección.

Hará guardias en turnos de cuatro horas, día y noche.

Soy un oficial, no un guardiamarina.

No un guardiamarina.

- Le pido disculpas... - ¡Abajo!

- Sólo quiero decir... - ¿Sigue? Sr. Ponsonby.

Este oficial se presentará equipado cada dos horas...

...al oficial de guardia, que me informará. ¡Ahora abajo!

Ya han olvidado la petición.

En lo nuestro, Scott-Padget era nuestro mejor amigo.

Adelante, Sr. Scott-Padget.

El oficial se ha presentado correctamente.

Gracias. Es poco probable que haya un convoy por aquí.

- ¿Cambio de rumbo? - Aún no.

¡Barco a la vista!

¡Barco grande a babor!

- ¿De qué tipo? - Es una fragata, señor.

¿Lo oye, Sr. Scott-Padget? Una fragata sola.

Redoble de combate.

¡Redoble de combate!

Creen que es una ruta segura.

Iremos con ella. Rumbo norte-noroeste.

A la orden.

¡Rumbo norte-noroeste!

- ¡Uno listo! - ¡Dos!

- ¡Tres! - ¡Cuatro!

¡Todos listos!

Faroles listos. Portillas cerradas.

- Es veneciana. - Neutral.

A no ser que Venecia haya sido tomada por los franceses.

Ninguna bandera o señal.

¿Por qué no?

Deben de ver nuestra bandera.

Y nos habrán oído prepararnos.

Sr. Ponsonby, señal nocturna.

Izad la señal nocturna.

- No responden. - Las portillas de cañones, abiertas.

No podemos esperar a su ataque.

Desconfío tanto como Vd., pero debemos estar seguros.

No podemos exponernos así. ¡Debemos disparar ya!

- Muy bien. Saque los cañones. - A la orden.

¡Pero no haga fuego!

¡Sacad los cañones!

¡Tirad!

¿Qué buque es?

Somos el Defiant de Su Majestad.

¿Qué buque es?

¡Al cañón número cinco!

¡Sr. Ponsonby! Es el brazo. Llévele abajo.

¡Hudson, King! ¡Llevadle abajo!

¡El capitán está herido! ¡Quedo al mando!

¡Listos!

¡Fuego!

¿Quién está ahí fuera?

¿Qué sucede?

Goss.

- ¿Han tomado el Defiant? - No, señor.

¿De quiénes son esas voces?

Sr. Scott-Padget, el capitán.

¿Se lo ha dicho Goss?

- Tomé los venecianos. - ¿Perdimos hombres?

- Una docena. - Y unos sesenta heridos.

Perdone, me necesitan.

Se hundió, pero antes capturamos mucho.

Cajones llenos, rumbo a Francia. Pero hay un botín mucho mayor.

¡Traed al francés!

No lo va a creer...

...pero se trata del coronel Giraud, consejero político de Napoleón.

Muy bien, lleváoslo.

Por suerte, el coronel Giraud no destruyó todos sus papeles.

Conoce planes para la invasión de Inglaterra.

- ¿Sabe cuándo? - En las próximas semanas, señor.

Hay que enviarle a Londres.

Por supuesto. Tras reparar lo necesario, iremos a toda velocidad.

- Ha hecho una gran labor. - Gracias, señor.

Y, Sr. Scott-Padget...

...esta tripulación sirve bien, si no se la hostiga.

Lo recordaré, señor.

"...que nuestro vil cuerpo sea como el Suyo...

...según Su procedimiento para sojuzgar todas las cosas".

Así acaba el funeral de los muertos en combate.

Adelante y...

Quédense todos donde están.

Aprovecharé la reunión para lograr un segundo fin.

Presenciar un castigo.

Todos a presenciar un castigo.

Dos docenas.

- Sólo por mirarle. - ¡Calla!

- ¡Comience el castigo! - ¡Redoble!

Agachaos.

Arrancarán nuestros mástiles.

¡Los podarán!

Agachaos, agachaos.

Goss, ¿está Vd. Ahí?

¿Dónde está el Sr. Goss?

En cubierta, señor. Para el azote.

¿Azote? No he autorizado ningún azote.

¡Veintitrés!

¡Veinticuatro!

¡Castigo concluido! ¡Dos docenas de latigazos!

- ¡Soltadle! - A la orden, señor.

¿Se divierte? ¡No lo hará mucho más!

¡Le cortaré el pescuezo, puerco!

- ¡Otras dos docenas! - A la orden.

¡Otras dos docenas!

- ¿Qué te pasa, Evans? - Tiene gusanos.

¡Comeré gorgojos, pero no gusanos rojos!

Buena comida tirada. Eres un consentido.

Sabes que es una infracción.

Merecedora de azotes. Lo sabes, ¿verdad?

- Le envió él. - ¿Qué?

Sí, señor. Lo sé.

Mientras considero qué medida tomar...

...¡recógelo!

Es apto. Cómelo.

Cómelo. Es una orden.

¡Seréis colgados, todos vosotros!

Tiene razón. Nos colgarán por pegar a un oficial.

Estamos todos metidos. Actuemos rápido.

¿Qué hacemos?

Sólo se puede hacer una cosa: dar la señal.

- ¿Ahora? - En cuanto podamos.

A la octava campanada, como antes.

Morrison, sube a cubierta y avisa a quien veas.

Wagstaffe, ve y díselo a Dawlish.

¿Tú? Sube a la jarcia. Esta vez oiremos tu hurra.

¿Quién está de guardia?

¿Dónde está Scott-Padget?

Todos los oficiales confinados, vigilados por la Infantería.

Escúchame. Te advierto.

Usa ese cuchillo y eres hombre muerto.

No corráis por la cubierta.

Y esperad el hurra.

Beba un poco más, señor.

Aguantará mejor lo que debo hacer.

Ahora, prepárese.

Sujetadle.

¡Echadle brío!

Muy bien, tú. Empieza con el cañón 4.

¡Hurra!

¿Qué pasa allí?

- Dejadme en paz. - Cállate.

¡No se mueva, señor!

- Esto significa tu muerte, Vizard. - Llevadle abajo.

- ¡Quietos! - Sal.

Muy bien. Nadie entrará aquí.

Quédate en la puerta.

El francés.

¿Qué ha dicho?

Algo de ser revolucionarios como él.

El capitán quiere verme para hablar de él.

¿Tienes la petición? Encargaos de él.

Somos revolucionarios, pero ellos lo hacen bien.

¡Usan la guillotina!

¡Dos días después, Scott-Padget sigue vivo!

Espera.

Ya puedes irte.

Adelante.

¿Deseaba verme, señor?

- ¿Sr. Crawford? - Siéntate.

¿Adónde nos dirigimos?

Mi comité aún no lo ha decidido.

Caribe, Sudamérica... Cualquier sitio menos Inglaterra.

De Inglaterra deseaba hablarte.

El coronel Giraud tiene información vital sobre un plan de invasión.

- Es la verdad. - ¿Invasión?

Le sacamos los lugares de desembarco y las fechas aproximadas.

Pero sabe mucho más.

Debe ser entregado para que sea interrogado.

¿Entregado? ¿A quién?

El Almirante Jackson manda el escuadrón que bloquea Rochefort.

¿Pide que llevemos el Defiant a Rochefort?

¿A una escuadra de buques de guerra ingleses?

Sí, eso le pido que haga...

...si le importa la seguridad de su país.

Si no desea verlo humillado.

Invadido por franceses.

- ¿Qué pasaría con nosotros? - No puedo prometer nada.

El Almirantazgo desaprueba los motines.

- No nos proponíamos hacerlo así. - ¿Cómo, pues?

¿Una petición?

Entiendo.

Un poco tarde para peticiones.

Muy bien, iremos hacia Rochefort.

- Si llegamos, ¿nos defenderá? - Haré lo que pueda.

Por todos.

Presentaré todos los hechos a vuestro favor.

Pero te advierto...

...si algo sucediera a un solo oficial...

A un solo oficial.

Entiendo.

Siento mucho que haya perdido el brazo.

Ha prometido defendernos cuando llegue el momento.

¿Podemos confiar en él?

¿Confiar en un oficial?

- ¡Al infierno con Inglaterra! - ¡Tengo familia allí!

No quiero franceses campando por mí casa.

Vigílale. Nuestras vidas dependen de ello.

De momento, estamos de acuerdo.

Vamos hacia Rochefort y la escuadra de bloqueo.

¡Barcos a estribor!

Es la escuadra.

¡Buque insignia a estribor!

- ¡Arriar gavia! - ¡Con brío!

¡Preparaos para echar el ancla!

¿Wagstaffe? Prepara el pelotón de señales.

Esperad aquí.

¡Estás loco!

¡Estáis todos chalados!

- ¿Tratar con un almirante? - Jackson es honesto.

Nos escuchará.

Aceptará hasta que nos rindamos.

- Luego nos colgará. - No. Serví a sus órdenes en el 89...

Ya lo verás.

Sr. Crawford.

¿Vizard?

- ¿Quién irá al buque insignia? - Nadie.

¿Por qué arriesgarnos? Haré que vengan a nosotros.

¡Echad el ancla!

¡Bote a la vista!

- ¡Buque insignia! - ¡Arriba los remos!

Sargento.

Encárguese del pasillo de estribor.

- Mantened al prisionero abajo. - ¡Bote del insignia!

- ¡Lléveme al capitán! - Por aquí, señor.

Vino con los buques y se quedó con el almirante.

- Traigo un despacho urgente. - Démelo.

¡Ha sucedido!

¡En Spithead! ¡La flota se amotinó!

- ¿El Almirantazgo aceptó esto? - Cada punto, señor.

Todo lo que pedías.

Mire. El Rey ha firmado el perdón total...

...para todos los implicados.

- Esto lo cambia todo, ¿no? - Sí.

Bueno, ¡habéis oído la noticia!

¿Qué pasa con nosotros?

Iré donde el almirante, y puedo prometeros todo lo que deseéis.

Siempre que deje un buque ordenado.

¡Liberad a todos los oficiales! ¡Traedles a cubierta!

¡No puedes soltarles! ¡Echarás todo por tierra!

¡Jenkins, libera a los guardiamarinas!

- Liberad a los oficiales. - Liberad a los oficiales.

Venga a cubierta, señor.

- ¿Qué ha ocurrido? - Se acabó el motín. Todo arreglado.

- ¿Todo? - Órdenes de la flota.

Quítame las manos de encima.

¡Mugre amotinada!

No creáis que seréis perdonados.

- No es tan fácil. - Sr. Scott-Padget.

Le aconsejo que no diga nada más.

¡Está agravando el delito! ¡Está en esto con ellos!

Sus amigos serán ajusticiados.

Y cuando oigan lo que tengo que decir, será su fin.

Queda arrestado.

Todos pagaremos por esto.

¿Qué importa? Todos le queríais muerto.

Eres tan malo como él.

Y entre los dos, habéis acabado con nosotros.

¡Dame un cuchillo!

¡Atrás!

Teníamos todo, ¡y él nos lo ha arrebatado!

- Vamos. - Mientras hay niebla espesa.

Tienen razón, Vizard.

Quiero silencio. Levaremos ancla y partiremos.

- Levad ancla. - Silencio.

¡Ancla levada!

¡Fijad el rumbo!

Rumbo oeste-suroeste.

Rumbo oeste-suroeste.

- ¡Vigía! - ¡Barco navegando por estribor!

¿Navegando? ¿Dónde? Sólo veo buques anclados.

¡El buque es una fragata enemiga! ¡Y otra!

¡Son francesas!

Levad ancla, redoble de combate. Los franceses se mueven.

Prepárense para entrar en combate.

- Se sirvieron de la niebla. - Van hacia nuestra escuadra.

Mirad. Ese resplandor.

Un brulote impulsado por la brisa.

- ¡Chocará contra el insignia! - No podrá apartarse.

- Tampoco los otros. - ¡Arderán!

Vizard, no hago tratos ni promesas.

El buque está en tus manos.

Nada te impide huir, pero el enemigo está ahí.

- ¡Todos a popa! - ¡Echadle brío!

Señor.

Ya veis lo que está sucediendo.

Los franceses están ahí. Somos los únicos ingleses navegando.

Debemos permitir al insignia levar ancla.

Iremos por ese brulote. Redoble de combate.

Ponsonby, rumbo al brulote.

¡Vamos, todos!

Dios mío, señor. Mire allí.

Apunte con los cañones de estribor. Fuego a discreción.

Preparados.

- Fuego. - ¡Fuego!

¡Llevaos a los heridos!

- ¡Abrid fuego! - ¡Fuego!

¡Apagad este fuego!

¡Fuego!

Iremos bajo la proa del brulote.

¡Esperad! ¡Dejad de disparar!

¡Alto el fuego!

- Afloje el timón. - A la orden.

Preparados.

Preparados, señor.

- Todo a estribor. - Todo a estribor, señor.

Preparen los garfios.

¡Ya!

¡Lo tenemos!

¡Está girando!

¡Lo han conseguido!

Soltad los garfios.

Que los cañones apunten al brulote.

¡Fuego!

El buque insignia está entrando en combate.

¡Los franceses regresan al puerto! ¡Mire, señor!

- Es una buena tripulación. - Señal del buque insignia, señor.

Gracias, Defiant, por acción veloz y honorable.

"Gracias por acción veloz y honorable".

Ahora no hay amotinados...

...a bordo de este buque, señor.

Dé la vuelta, Sr. Ponsonby.

- Nos unimos a la escuadra. - A la orden.

¡Dad la vuelta!

Gracias, Sr. Crawford.

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