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Original subtitles

Oiga.

Vamos, apague eso, ¿quiere?

- ¿Qué? - Apague la radio.

Sí, está bien.

Este aparcamiento es sólo para los médicos.

Está bien.

¡Oiga!

Reservado para médicos.

Médicos.

Un momento, ¿sabe usted inglés?

Sí.

Reservado para os médicos, ¿no?

Claro, saque su coche.

Si no le importa concederme cinco minutos...

puedo abrirlo en canal hacerle la resección del...

colon y coserlo con el cordón de mis zapatos.

¿Por qué no lo dijo antes?

Me hará el favor de vigilar mi coche.

¿Dr. Carey?

¿Dr. Carey?

Sí.

Andrew Murphy. Murph para los amigos.

¿Cómo te va, Murph?

La verdad, nada importante puedo contar.

Soy el interno jefe y eso significa muy poca cosa.

No, no tan poca cosa.

Cierto.

Llegas con retraso, te esperábamos ayer.

¡Sí! Pero llegar cuando te esperan no tiene gracia, ¿verdad?

Anda vamos, irás viendo el hospital.

Me apetecería comerme unos huevos y tomar una taza de café.

Comparado con nuestro café, medio centímetro cúbico de...

epinefrina es un suave batido de leche.

¿Y los huevos, qué tal están?

Fantásticos, aquí no hay una sola gallina.

Que no tenga hemorroides crónicas.

¿Dónde nos sentamos?

En esa mesa.

Bien.

¡El Dr. Carey!

Nos dijeron que llegabas ayer.

Tuve un pequeño contratiempo.

¿Conoces a Jonathan?

¡Claro, me impresiona tanto!

Este es el Dr. Tao.

Nos conocemos, fuimos internos juntos.

Qué tiempos aquellos.

¿Qué tal las cosas por California?

De maravilla.

El Dr. Jenkins.

Dr. Jenkins.

¿Cómo está usted?

Carey, te presento a Georgia Hightower.

¿Qué tal?

Hola.

Soy el Dr. Weston.

Weston.

Dr. Barr.

Barr.

Conque de California. ¿Eh?

Sí.

¿Y cómo no estás más moreno?

Soy de norte de California, allí el sol no tuesta tanto.

¿Qué te trae a Boston?

Quiero ganar más.

Huele muy bien, ¿eres tú?

No, es la...

la vainilla, me ha caído un poco encima del traje...

al intentar hacer las natillas.

¿Trabajas en la cocina?

Especialista en dietética.

Si deseas formular una queja. Allí tienes el buzón.

Pero si se trata de un cumplido, por favor. Haz a persona mente

Peter.

Penny querrá verte. ¿cenamos juntos esta noche?

Sí. Por qué no.

¡Eh, Georgia!

¿Qué?

¿Vienes a cenar con nosotros?

Sí. Seremos cuatro.

De acuerdo.

Recogedme después de las siete.

Tengo que hacer la cena a mi hijo.

¿No se la puede dar tu marido?

Está en Aspen, esquiando.

¿Cuándo volverá?

No volverá.

Hasta luego.

Jugarretas de la vida.

Me alegro mucho de que hayas vuelto.

Gracias, David.

Háblame del grupo.

Empezando por...

el viejo Randall.

¿Randall?

Sí. Y también de Georgia.

Bueno, Randall es encantador.

Juega al bridge y tiene una nueva esposa joven y gastadora.

Bien. Ya sé donde transcurrió tu infancia.

A Randall, si eres blanco y no llegas a los sesenta años...

tienes que llamarle señor,

pero si eres amarillo o negro, esfúmate.

Es desagradable. ¿No?

Prudencia. Prudencia.

Nunca se sabe si conviene.

Ser blanco, protestante, etc., etc.

Bueno, a Blaine ya lo conoces.

Él es quien manda aquí.

Cuenta los orinales, se ocupa de la colada

y disfruta de una envidiable salud.

Como suele decirse, no le parte un rayo.

Luego. Está Jenkins.

Mete el dedo en las cabinas para ver si alguien se ha dejado una moneda.

Deformación profesional.

Es proctólogo.

¡Vaya hombre!

Aún nos queda.

Sanderson. Bueno le has conocido hoy.

¿Qué me dices de Murphy?

¿Murphy? Él se casará por dinero y no se...

arrepentirá nunca. La mujer puede que sí.

¿Qué pasa?, ¿han perdido algo?

Sí, no es la primera vez, ampollas de morfina.

Se supone que es alguien que trabaja aquí.

Nada, todo en orden.

Usted. Espere.

Nos van a registrar a todos.

Deténgase o disparo.

Quieto.

¿Qué hacen con él? Vamos déjenlo de una vez.

Que sea usted médico no le da ningún derecho a entrometerse.

Entorpece nuestros esfuerzos para atrapar un delincuente.

Y esa placa no le da ningún derecho a disparar contra un infeliz...

que sabe perfectamente que no podrá escapar de ustedes.

¿Por qué huías?

A veces fumo un poco de hierba pero no tengo nada que ver con la morfina.

Y vienes al hospital con esa porquería en el bolsillo.

Sois dignos el uno del otro.

Espere, debo registrarle.

Vuélvase.

¿Cómo está Sra. Joris?

Hola Dr. Carey.

Listo.

Doctor, no me deje entre esta gente.

No te preocupes ya te han registrado.

Hola. ¿Por qué no conduces tú?

Si tú quieres.

Creí que íbamos a buscar piso.

A eso vamos.

Pues. Adelante.

Dime qué ha pasado.

Nada.

Bueno sí.

La policía ha detenido a un enfermero porque llevaba marihuana en el bolsillo.

Casi lo matan.

¿Y eso que tiene que ver contigo?

Conmigo, nada.

¿No llevabas tu defensa?

Sí, me refiero a esa chapita que se lleva para que nadie se atreva a importunar.

Sí, tú necesitas un piso.

Estuvimos a punto de alquilar un piso como éste.

¿Qué le pasó a tu marido?

Verás. Un día le llevé su zumo de naranja helado.

Me miró fijamente y dijo...

esto es sintético. Tú eres sintética,

toda mi vida es sintética y tenemos un hijo medio tonto.

Se puso un gorro de punto.

Hizo la maleta y se fue a la nieve.

No ha vuelto desde entonces.

¿Cómo te las arreglas?

Bastante bien.

Educo lo mejor que sé a mi hijo...

y le enseño todo lo que ha de saber.

Creo que nos quedaremos con éste.

¿Te gusta?

Sí.

Falta pintarlo un poco.

Y una piel de oso.

No, gracias.

Música suave.

Y estarás en la gloria.

Sí.

Creo que te daré una llave.

Muy bien.

Pero te advierto que posiblemente querré...

elegir las cortinas,

y hasta pueda que traiga mi máquina de hacer buñuelos.

¿Por qué me miras así?

Deja de hacerlo.

No quiero mirarte.

Cuando empecé en la facultad,

te aseguro que estaba...

firmemente a ser el mejor cirujano del mundo.

¿De veras?

¿Qué te hizo cambiar de opinión?

Pues verás.

Si cualquier día dispones de un par de horas y...

no te importa sentirte deprimida...

¿Deprimida?

Sí.

Puede que te lo cuente.

Deja que adivine.

Una mujer.

No.

¿No?

No, las mujeres sólo han hecho soportable mi vida.

¿Sólo soportable?

Casi soportable.

¿Entonces, por qué no te has casado?

Hoy ya no se casa nadie.

Eso está pasado de moda.

Es un alivio.

Te advierto que la culpa no fue toda de él.

Me refiero que me porté mal con su madre.

Yo no tenía un céntimo.

Y todo aquello que a mí me gustaba.

Él no podía soportarlo.

¿Qué cosas te gustan?

Casi todas.

Sí. Ya lo imaginaba.

Karen.

Perdón Sr. Sanderson. No lo había visto.

¿Cómo está usted?

Muy bien. Gracias.

Le presento al Dr. Carey.

Mucho gusto.

Encantada.

Discúlpenme. Pero tengo que irme.

Sólo faltaría.

Mucho gusto.

Adiós, Dr. Sanderson.

Adiós Karen.

Es hija de Randall.

El dueño de todo esto. Igual que lo fue su padre.

Un hombre de leyenda. No me extraña que su hija sea hipertensa

El Dr. Randall es un brillante...

cirujano y un buen administrador, una difícil combinación.

Si no fuera por él y su familia este...

complejo. De que todos nos enorgullecemos, sería inferior.

Muy inferior.

Estoy seguro de ello.

¿Están ustedes de tertulia lo durmiendo?

Tengo un paciente sobre la mesa con un buen boquete.

¿Dónde está el anatomopatológico?

¿Quién está a la escucha?

Dr. Carey.

Pues. Despierte Dr. Carey.

¿Por qué tarda tanto tiempo?

¿Quiere un informe bien hecho?

Lo quiero, ya.

La muestra aparece compuesta de

células parenquimatosas no diferenciadas...

que han invadido los tejidos norma es. Alrededor

Las células muestran muchos núcleos

hipercromáticos irregulares.

Un gran número de mitosis

y algunas células multinucleadas.

Mi impresión es de...

malignidad primaria de pulmón.

Probablemente carcinoma broncogénico.

Gracias, doctor.

De nada.

Si intentas quedarte entre nosotros.

Yo no empezaría indisponiéndome con el amo.

Antes de empezar besándole os pies. Creo que...

iré a admirarle.

¿Qué te parece Randall?

Muy bien.

Por lo menos es rápido.

Sí.

A las once tiene un partido de golf.

¿Cuál es su índice de defunciones?

Muy elevado,

escoge los casos más difíciles.

Sí,

supongo que Randall podrá jugar su partido de golf.

¡Buenos días señor!

Hola, Tao.

Dr. Carey. El Dr. Randall.

Dr. Carey.

Dr. Randall.

Usted es con quién tuve unas palabras esta mañana.

Me temo que estuve un poco rudo.

No.

Sé que es usted competente, si no, no estaría usted aquí.

Le cuesto cuarenta y cinco mil dólares anuales, espero que no se equivoque.

Yo contestaré.

Diga.

Pero hombre. Son las cuatro de la madrugada.

¿Dónde?

Sí.

Entiendo, sí entiendo.

Creía que los anatomopatólogos no visitaban a domicilio.

David Tao está en la cárcel.

Desearía ver a David Tao.

Hable con el sargento.

Sargento.

Sí. ¿Qué desea?

Quisiera ver al Dr. David Tao.

No puede ser.

¿Por qué no?

Está incomunicado.

Bien. Enséñeme el número de su placa.

Lárguese.

Permítame que le explique la ley.

Está usted obligado a dar el número de su placa a quién se lo...

pida, de lo contrario puede...

Muy bien. De acuerdo, ¿es usted abogado?

Sí.

¿Su nombre?

Carey.

Compréndalo. Debo asegurarme, un asesinato es demasiado grave.

Sígame.

He tenido que decirle que era tu abogado.

Si no. No me dejaba verte ¿Qué ha pasado?

Estoy detenido por asesinato.

Bueno, y...

¿a quién se supone que has matado?

A Karen Randall.

Su madre la llevó ayer por la noche a urgencias.

Sangraba en abundancia.

Desangrándose rápidamente. En un estado de shock hemorrágico.

Y pocos minutos después.

Murió.

La policía supone que la hice abortar.

¿Por qué tú?

No lo sé. No lo sé.

Tal vez ella, delirando. Mencionó mi nombre.

Yo...

he intervenido en algún caso.

Peter.

¿Por qué?

Bueno.

Todo empezó cuando una muchacha vino a verme.

La había liado un sinvergüenza, un tipo...

cuya madre es dueña de la mitad de ciudad.

Él no quería admitir lo y

¿cómo podía probarlo ella?

Dijo que iría a ver...

a uno que cobraba setenta y cinco dólares...

y además rezaba una oración.

Aquella noche no pude dormir. Pensando en lo que había visto...

como interno. En las consecuencias que provocaban os aficionados.

Recordaba a las muchachas sangrando y sufriendo.

Estoy seguro de que sabes de qué hablo.

Sí.

De pronto sentí miedo. Un autentico terror.

Sólo...

era capaz de pensar en la conducta...

de esos ignorantes asesinos.

Creí...

que estaba en mis manos evitar alguna desgracia.

¿Cobrabas, David?

Sólo veinte y cinco dólares.

Para cubrir gastos de laboratorio.

Sanderson colaboraba conmigo...

en todo lo de laboratorio y ahora...

que se jubila. No quisiera comprometerle.

Aunque no sabría decirte por qué,

estoy seguro que en el fondo me comprendes.

Sí. Yo soy partidario de la semana laboral de cuatro días

y del servicio militar voluntario, pero en cuanto...

faltar a la ley es otra cosa. Es una osadía...

intervenir al proceso de la vida por esos medios.

Yo no intervine en lo de Karen.

Estaba de cuatro meses,

muy avanzada.

Le aconsejé que tuviera el hijo.

Tal vez resultara un nuevo Mozart, o un Freud.

Escucha, David.

Tú eres un miembro respetado de nuestra profesión,

no un desgraciado sin oficio ni beneficio,

así que, si te han detenido y no pueden probar nada.

Caerán algunas cabezas.

El jefe desea verle.

Aún no se qué voy hacer pero lo haré

Peter.

¿Qué?

Dile a Penny que yo...

No. Nada.

Sí.

¿Señor Carey?

¿Sí?

Me llamo Pearson.

Y conozco a la mayoría de los abogados de Boston.

¿Cómo es que no lo conocía a usted?

Porque no soy abogado.

Usted le ha dicho a la gente que lo era.

Y eso es una falsedad, señor Carey.

Soy médico...

y en muchos casos son lo mismo.

Pues tengo que darle un consejo.

Ya me lo imaginaba.

Aléjese del Dr. Tao.

La publicidad podría arruinar su carrera.

¿Qué publicidad?

La que se hará de juicio.

¿Y quién dice que habrá juicio?

Lo digo yo.

La publicidad sería perjudicial para su carrera.

Le advierto que no tengo clientela,

soy anatopatólogo, idealizo mi trabajo solamente...

en los hospitales. Hago autopsias. Corto hígados...

y estudio cadáveres.

¿Le gusta su trabajo?

Sí. Y a usted el suyo.

La verdad prefiero plantar begonias.

Bueno, cada uno a lo suyo. Es el sistema americano.

Una muchacha muere por hacerle abortar ilegalmente.

Y no una cualquiera,

sino una muchacha de tan sólo quince años,

hija de buena familia.

Era joven, bonita, encantadora y la mataron.

Está usted disparatando.

Tal vez estoy loco.

Escuche...

El Dr. Tao es un experto cirujano.

Compondría un reloj suizo aún llevando...

gafas oscuras y guantes de boxeo.

Si Karen ha sido asesinada al someterla a un aborto brutal.

Se han equivocado de persona.

Poco antes de morir,

la chica le dijo a su madre...

que Tao le había hecho abortar.

Esa ha sido la declaración de la madre y la mantendrá ante el jurado.

¿Es todo lo que necesitan?

Eso es todo. Si hay más ya lo averiguaremos.

Quién sabe. Hasta usted podría estar comprometido.

Sí claro. Siempre cabe esa posibilidad.

¿Insinúa que lo está?

Sólo quiero decir que es una posibilidad.

Está pisando un terreno peligroso.

Hay procedimientos para obtener confesiones.

No doctor, ya no los empleamos.

¿No? Quisiera estar bien seguro de ello.

Conviene que lo esté.

¿Quiere usted decir que en mi caso podría hacer una excepción?

Todo es posible.

Buenas noches, capitán.

Buenas noches, doctor.

Sus malditos principios.

Ante todo debió pensar en su familia.

No está en la cárcel por sus principios. Sino por asesinato.

¿Por qué cometía la estupidez de dedicarse abortar?

¿Has hablado con Penny?

Sí. He hablado con ella.

Estuvo llorando todo el tiempo.

La pobre está hundida.

Iré a verla a la hora de almuerzo.

Tal vez sería mejor que te acompañara Murphy...

y le diera algún sedante si lo necesita.

Creí que también vendrías.

No, tengo una mañana muy ocupada,

quiero ver el informe antes de la autopsia.

¿Guardo la comida caliente?

Sí.

Que todo esté bien caliente.

¿De acuerdo?

¿Necesitas algo?

Sí. Quisiera ver el informe de Karen Randall. Ingresó...

esta madrugada lo ayer noche. No lo sé.

Imposible.

¿Por qué?

Lo tiene su padre.

Procura conseguirlo, quisiera verlo.

¿Por qué han acudido a ti?

No adoptes esa actitud conmigo.

Vamos, ¿qué te pasa Barr?

Karen Randall ha sido asesinada por alguien que...

hacía abortar, tiene que haber un culpable.

Tao lo hacía.

En Boston, con un jurado católico en...

su mayoría. Lo condenarán por principios.

¿Tú eres católico?

No, no creo en nada.

¿Ni en un leal apretón de manos?

En eso aún menos.

¿Para qué es la prueba?

Morfina.

Este sistema está anticuado.

Bueno, yo no soy patólogo.

La muestra de sangre es de un joven estudiante de...

dieciséis años, dicen que es muy listo.

Es mi hijo.

Sanderson,

he visto a Tao esta mañana.

Sí.

Ya estoy enterado.

Tú le ayudabas.

Entonces creí en lo que hacía.

¿Y ahora?

Randall ha sido mi gran amigo durante treinta años,

conocí a su primera mujer y he visto...

crecer a sus hijos desde pequeños.

He tenido a Karen sobre mis rodillas cuando era un bebé.

Hay un par de cosas que debo comprobar, ¿puedes hacer mi trabajo?

Durante dos o tres días. Más no.

Tengo sesenta y ocho años y soy diabético, no me conviene fatigarme.

Te prometo que no abusaré de tu voluntad.

Si vas a husmear por ahí, debes anticiparte a los demás.

Porque van a empezar de un momento a otro.

¿Tú no harás nada?

No,

no podría...

y quisiera que tú no lo hicieras.

Está bien.

Adiós.

Buenos días Carey. ¿Qué te trae por aquí?

El caso de Karen Randall. ¿Te importa que me siente?

¿Tienes algún interés especial?

¿Necesito tenerlo?

No.

Empezaremos enseguida. ¿Te cambias de ropa?

No, sólo observaré.

El Sr. Newman es nuestro decano.

Sr. Newman,

el Dr. Carey.

Conviene que no haya equivocaciones. Es la hija de Randall.

Era una niña.

Quince años.

¿Cuál es tu opinión?

Aumento de peso. Estrías en caderas y pechos.

Es rubia pero tiene vello oscuro en el labio superior,

y en los antebrazos.

Un nuevo aspecto.

Sí. Es interesante.

Un metro sesenta.

Succión.

Aquí está.

Hay un corte a través el endometrio y el músculo, por aquí sangró.

No parece el trabajo de un aficionado. Sin duda, sabía los pasos del legrado.

Sí. Excepto por la perforación.

Sí. Excepto por eso.

Bueno, ya sabemos una cosa, ella no se lo hizo.

Este útero es normal.

¿Has venido en calidad de profesor, Dr. Carey?

Bueno, no estaba en estado.

Hasta completar el trabajo nadie sabe, así que, no daré un prediagnóstico.

Si éste no lo aseguras, deberían quitarte el título.

¿Dra. Barcker?

¿Sí?

Eres Peter Carey. Sé algo sobre ti.

¿Qué sabes sobre mí?

Me han dicho que tiene un excelente humor por la mañana.

¿Quién te ha dicho algo así?

Georgia.

Somos buenas amigas.

¿Qué más te ha contado?

Que sabes hacer un soufflé estupendo y...

que luego limpias todo.

Sí. Soy un amito de mi casa.

Siéntate, come una manzana que las tengo de dos tipos, coorlans y delicias.

Entonces, una delicia

Las cultivo yo.

¿Sí, dónde?

Tengo un huerto en Dover...

fértil y encantador.

¿Por qué no vienes un fin de semana a verlo?

No, muchas gracias.

¿Escrúpulos?

Resistencia.

No tendría tan buen humor por las mañanas...

si tuviera que atender a dos.

En fin. Si no consigo tentarte...

¿Qué puedo hacer por ti?

Un test de hormonas...

para un embarazo en autopsia.

¿De cuánto tiempo?

Cuatro meses.

¿A quién has atropellado?

A nadie.

Necesito dos centímetros cúbicos, pero bastará.

Sra. Holder.

Ángela.

Prepara esto para un análisis de hormonas.

Gracias por la manzana. Doctora.

Te veo muy animado. Muchacho.

Sí. La fiesta es buena.

Lo siento. Perdona.

Hola.

Hola, Doctor.

Estupenda fiesta.

No lo sé. No sé porqué. Pero...

tengo la sensación de que no lo está pasando nada bien.

Lo siento. Pero, sí lo paso bien.

Pero normalmente no expreso mis verdaderas emociones.

Bueno, entonces eso...

nos ofrece varias alternativas.

Iniciar una interesante conversación...

o una que sea banal.

O bien mantenernos en caminos separados.

Sí. Pero esa es una clase...

de alternativa que no tomaría en consideración.

Me sorprende, doctor.

Parece usted persona capaz de considerar todas las alternativas.

Disponemos de tres. ¿por qué no elije?

Intentemos la de caminos separados.

Es un error.

¿Y si nos arrepentimos?

Entonces, ya sabré dónde encontrar e y usted a mí también.

Esto ocurre por ofrecer fiestas tan bonitas.

Gracias.

Hay dos cosas en este mundo que odio de verdad.

¿Cuáles son?

Una, la comida fría.

Y a otra, Ángela Holder.

Precisamente no por este orden.

No seas tan dura con ella, estoy seguro

de que también tiene algo de bueno.

¿Sí?

¿Qué tiene de bueno?

Pienso en dos cosas.

Me voy a casa.

¡Vamos!

¿Qué te ocurre?

Entiéndelo, no quiero hacer nada de lo que me pudiera arrepentir.

¿De veras? Ponme un ejemplo.

Podría decir. Entre otras,

que Ángela es el tipo de golfa

que si a un hombre cualquiera se le ocurre acercarse...

¿Cambiarías de opinión si te dijera que sólo hemos tenido una conversación normal?

¿No ha habido nada más?

No.

¿Podrías darme una razón que sirviera para tranquilizarme?

No tienes ningún motivo para estar intranquila.

Pero tú sigue como eres y yo seguiré como soy.

Entendido.

Contestación de soltero.

Vamos.

Sabes como herir a una chica.

Me tienes desesperada.

¿Por qué?

Porque sí.

Está bien.

Murph.

Creo que debes llevarle a casa.

Sí. Conduciré yo. Hola Murph.

¿Qué?

¿Qué hacías por ahí?

Murph. Mamá te acompañará a casa.

¿Te han echado alguna vez de algún sitio?

Murph.

Buenas noches, pequeña.

¿Por qué se te ha ocurrido hacer esto?

¿Qué te pasa muchacho? ¿Es que has visto muchas películas...

o tienes algo personal contra mí?

Soy su hermano.

¿Hermano de quién?

De Karen.

Creo que me he roto la nariz.

Espero que así sea.

Él la mató y usted no le salvará de su castigo.

Quería evitar su intromisión como pudiera.

Toma, ponte esto en la nariz...

y hecha la cabeza hacia atrás.

Tenía quince años. ¿lo sabía usted?

Sí. Sí lo sé.

Hacía tiempo que no sabía nada de ella.

Y esta mañana he recibido una tarjeta de felicitación por mi cumpleaños.

Después de muerta, el correo me trae su felicitación.

Dice: "Me alegro que hayas nacido",

porque así me podrás prestar veinte dólares.

Toma, bébete esto.

¿Por qué no os veíais?

Mi padre la mandó a un colegio de chicas.

El colegio Carter para chicas de buena familia.

¿Tenía novio?

¿Novio?

Lo dudo. Su compañera de habitación tenía que divertir...

a todos los chicos. Hasta el de Karen.

¿Bueno, pero se acostó con alguien?

Eso sería asunto suyo.

¿Quién era el médico de la familia?

Mi tío Joshua.

En mi familia todos somos médicos de más o menos categoría.

¿Tú vas a Harvard?

Sí.

¿Dónde estudias obstetricia?

En la maternidad.

¿Asistes a partos?

Sí. A varios.

Entonces, sabes como.

Puerco hijoputa.

¿Está insinuando que lo hice yo?

Podías haberlo hecho, estaba en un apuro.

Era mi hermana.

Precisamente por eso.

Yo no hubiera hecho eso ni por mi hermana.

El Dr. Carey.

Dr. Carey.

Dr. Randall.

Estaba deseando hablar con usted.

No quería molestarle.

Mi más sincero pésame.

La muerte de su hija fue...

absurda e innecesaria.

Intento conocer a mis colaboradores personalmente...

así como profesionalmente.

Usted dirá.

Usted ha venido aquí con una excelente reputación.

Pero hay algo que...

me tiene perplejo. Casi nunca trabaja.

Estoy ocupado en una investigación.

¿De qué naturaleza?

Trato de averiguar por qué una profesión...

tan dedicada al examen objetivo de los...

hechos, se empeña en sacrificar a un hombre inocente

El Dr. Tao hacía abortos.

Operaba ilegalmente.

Como médico su ética es muy discutible,

como...

ciudadano, sus acciones son delictivas

y sin embargo, usted le ayuda.

Abandonando además su trabajo.

¿Le preocupa mi trabajo o tal vez...

la investigación?

En todas las profesiones se encuentran hombres como usted.

Profesores disidentes.

Militares desleales.

Sacerdotes renegados.

¿Por qué se quedan en ellas?

¿Por qué no dejan su lugar a los que sentimos que es un honor servirlas?

¿Por qué no saneamos ciertas instituciones?

¿Por qué no desenmascaramos a médicos...?

Que extirpan los ovarios de una mujer, porque necesitan...

instalar un bar en su rancho valorado en cincuenta mil dólares?

¿Y qué se puede decir de que cobra cuatro mil dólares...?

A un pobre anciano por operarle...

de cataratas. Operación en la que emplea cuatro minutos...

menos que en tomar café?

O la consulta de cuatro eminencias para diagnosticar...

un grano en la nariz, lo el envío de clientes a comisión.

Tenemos que romper los cristales y dejar que entre aire fresco.

Eso es vandalismo.

No, es integridad.

Sra. Randall.

El Dr. Carey.

Hola, Dr. Carey.

Sra. Randall.

Mi marido ya me advirtió que vendría usted.

¿De veras?

Y añadió que le echara a patadas en cuanto llegara.

¿Hace siempre lo que le manda su marido?

No.

¿Qué le gustaría beber?

Una taza de té.

William tráenos té, por favor.

Y otro whisky.

Enseguida señora.

Pero... Siéntese, doctor.

¿Por qué me mira así, se me ve la combinación?

No, porque no la lleva.

¿Qué puedo hacer por usted?

Hablarme de su hija.

Mi hijastra.

No tengo bastantes años para ser su madre.

¿De veras?

Sí. De veras.

Bueno, si usted lo dice.

Bien. Vaya al grano.

¿Por qué mintió a la policía sobre Tao?

Tenga cuidado,

soy irlandesa y mentir es una palabra que nos suena ofensiva.

Es un experto cirujano. No podía destrozar así a nadie.

Karen me repitió tres veces antes de morir...

que el Dr. Tao era el responsable.

¿Estaba consciente?

¿Habló con ella?

Sí.

Murió en el momento que llegó al hospital.

¿Cómo supo que era un aborto, podía ser un tumor?

Registré en su bolso.

Y junto a su talonario estaba la tarjeta del Sr. Tao.

Y según la matriz. El último cheque que Karen extendió...

era al portador por trescientos dólares,

por eso sé que fue un aborto.

¿Se ha cobrado ya ese cheque?

El hombre que lo tiene está en la cárcel.

No ha tenido tiempo de ir al banco.

La tarifa de Tao por hacer abortar...

eran veinticinco dólares,

lo justo para los gastos de laboratorio.

Era su sistema...

para sentirse honrado. Sra. Randall.

¿Cuál es el suyo?

Ahora ya no robo pinta labios de cinco centavos en los grandes almacenes.

Ahora me siento en la iglesia en el banco de la familia.

Porque ahora. Pertenezco a la Alta Sociedad...

y rara vez suelto palabrotas cuando hay visitas.

Felicidades, Sra. Randall.

Y soy miembro de club con todos los honores.

¿No conseguiré atrapar a?

Creo que no, doctor.

Pero voy a intentarlo.

Le invito a hacerlo.

¿Seguro que no cambiará de opinión...

y se quedará a beber conmigo?

No, es usted demasiado joven para mí, encanto.

¿Qué?

Bueno, podemos descartar un adenoma.

Un Stein-Laventha

y un tumor de ovario.

El endometrio no es hiperplásico. Más...

bien atrófico y sin función.

Y el tiroides,

las suprarrenales y las gónadas,

parecen indicar un caso de insuficiencia hipofisiaria.

¿Por qué no me lo cuentas sin tecnicismos?

Hasta para mí.

Está todavía en arameo.

Necesito pruebas que lo corroboren.

Patología de cerebro, hormonas.

Sangre. Rayos equis... esto me recuerda

que tu amiga, la Dr. Barker, aún no me ha traído...

las pruebas de sangre. ¿Por qué?

No lo sé.

¿Qué crees que probarían?

Qué no estaba embarazada.

Sin embargo, ella se lo creía.

Sí. Tuvo una falta.

Cuando interpreté el papel de Lady Macbeth...

en el colegio. Tuve una falta.

¿Lady Macbeth?

La tensión nerviosa puede suprimir la menstruación...

una vez, pero no tres meses.

Ni con los otros signos,

obesidad, una nueva distribución de vello...

Deja de mirar esas diapositivas y mira de buscar...

al granuja que dormía con ella.

Tú no crees...

que la ciencia nos dará la respuesta. ¿Eh?

La cuestión sexual te la dará antes.

Yo duermo contigo. ¿Qué podría deducir cualquiera de este hecho?

No mucho.

Tal vez fue porque...

yo estaba decidida a ello y tú a mi alcance.

Quieres decir que es a lo máximo que hemos llegado. ¿Eh?

Hasta ahora, sí.

¿Te consolaría saber que mis sentimientos...

son bastante más profundos?

¿Seguro?

¿Y qué si nos dan...?

Tiempo y oportunidad acabaré...

con todos tus acreedores. Mimaré a tu hijo y...

te ofreceré amor y admiración día y noche?

¿Cuándo empezamos?

A primera hora de la mañana.

¿Y ahora, por qué no coges un taxi y te vas a casa?

¿Estarás aquí toda la noche?

Sí, eso creo.

Este trabajo es un poco laborioso, ya lo sabes.

Vamos, hombre. Despierta.

¿Qué hora es?

Las ocho.

La verdad es que eres un desastre...

Al terminar no cubres el microscopio y...

ni guardas las diapositivas.

¿Cuándo piensas empezar a trabajar en el hospital?

El jefe de servicios me ha llamado la atención.

Dile que tengo sífilis en tercer grado.

No me sorprendería que así fuera.

¿Srta. Barrett?

¿Sí?

Hola.

Soy el Dr. Carey.

Tío de Karen Randall.

Ya.

¿Ha venido a buscar sus cosas?

No, he venido a hablar contigo.

Lo siento. Lo siento de verdad. Pero no puedo.

Tengo hora para el dentista.

Será poco rato.

No está permitido que entren hombres en nuestras habitaciones,

va contra el reglamento.

Bien. Nos saltaremos por una vez el reglamento.

¿No cree?

Ella le lanzaba flechas cada noche antes de acostarse.

¿Sintió usted su muerte?

Siento pena por cualquiera que se muere.

¿Karen no le simpatizaba?

Yo no la elegí.

Pero nos asignaron la misma habitación.

No quiero volver a compartirla, jamás.

¿No congenia usted con la gente?

Con personas ordinarias, no.

¿Karen era ordinaria?

Sí. Siempre trataba de escandalizarme.

¿Quizá se escandaliza usted con facilidad?

Solía quitarse la ropa y bailar de ante de la ventana.

Y hablaba como un carretero.

Mi madre también habla así a veces.

Le gustaba la promiscuidad,

hablar de lo que hacían los hombres en la cama y...

de lo que haría con ellos.

Decía que le gustaría ir con dos a la vez,

o tres o cuatro... que eso era igual.

¿Es usted virgen?

¿Estoy obligada a contestar?

No, si no quiere.

Usted no es mi padre, ni mi confesor. Ni mi médico.

No, claro que no. Pero pensaba que...

si es algo poco corriente hoy en día, quizá

se sintiera orgullosa de serlo.

Pues entérese, sí lo soy.

Bien Si tuviera un poco de calidad. Además...

de ser virgen. Hasta diría que es buena chica.

Tengo que irme.

Sí. Perdone las molestias.

La acompaño a donde vaya.

¿Y ahora qué le ocurre?

Eso es mío.

¿Para qué son?

Para el dolor de cabeza.

Démelas.

No soy farmacólogo, Lidia.

Pero creo que son píldoras anticonceptivas...

y que usted las toma.

Eso le obliga a mentir, ¿verdad?

Váyase al infierno.

Y lo que me ha comentado de Karen puede que sea cierto...

pero respecto a usted.

Pare el coche y déjeme bajar.

Por favor. Pare.

Pare.

Déjeme bajar.

Pare.

¡Dios mío!

¿Qué está usted haciendo?

Karen sufrió un terrible shock.

Se quedó sin fuerzas, sin poder moverse.

No podía respirar...

y fue perdiendo sangre poco a poco...

hasta que murió desangrada.

Voy averiguar quién la mató y usted me ayudará.

¿Por qué mintió?

Ella me quitó el novio,

estaba loco por mí hasta que llegó ella.

¿Cómo se llama?

Roger.

¿Roger qué?

Roger Hudson.

¿Dónde vive?

No lo sé.

Dígame en qué trabaja.

Es masajista. Vive por su cuenta.

¿Tienes su retrato?

No.

Maldito sea.

¿Es éste?

Sí.

Es usted un hijoputa.

Sí.

¿Qué hay?

La Dra. Barker tiene gripe. Me amó ayer noche

desde Dover y me pidió que le trajera los resultados de las prueba de sangre.

¿Qué indica?

Que los niveles de excreción hormonal son muy bajos,

no hay embarazo.

Gracias, algún día haré lo mismo por usted.

Fred.

Hazme el favor.

Karen Randall no estaba embarazada.

¿No lo estaba?

Pero sí ella misma me dijo,

que había tenido cuatro faltas.

¿La examinaste?

No, no quería saber nada de ella.

Me la quité de encima,

la mandé a su médico, al de la familia.

Su tío.

Sí, su tío.

Ve a verle.

Él hace lo mismo que yo, la diferencia es que cobra más y vive mejor.

¿Joshua Randall hace abortos?

Sí.

Sí, los hace.

¿Te habló alguna vez...

de un chico, de un tipo llamado Roger?

¿Roger?

Sí.

No.

¿Nada nada que pudiera referirse a él?

No.

Nunca me habló de ese tipo.

Joshua Randall, ¿eh?

Creo que iré a verle.

Cuídate.

Gracias, Peter.

¡Eh! ¡Ábrame!

¿Quién es?

Dr. Peter Carey.

Suba. Doctor.

Hola, Dr. Carey.

Estoy aquí, en la cocina.

Vaya a la izquierda y luego otra vez a la izquierda.

Siento no recibirle en la puerta como es costumbre,

pero si dejo de mover estas salsas...

seguramente se me cortarían.

Es dificilísimo encontrarle el punto exacto de fluidez.

¿Le gusta la salsa danesa con ron?

Sólo cuando tiene el punto exacto.

Naturalmente. Entre y acomódese, por favor.

¿De qué parte de la costa oeste es usted?

Soy de Palo Alto.

Aquello es muy bonito.

¿Y quién es su familia?

¿A qué se dedican?

Mi padre enseña historia y...

mi madre es bióloga.

Mi hermano tiene acné y mi hermana toca la flauta.

Perdóneme si le estoy explorando.

Es un hábito profesional.

Siga con su exploración.

¿Es usted jugador?

¿Mujeriego?

¿Juega al ajedrez?

¿O tal vez...

es usted pintor dominguero?

No, soy patólogo.

Sólo quería tomarle la medida.

Un metro ochenta y tres.

¿Sabe que mi hermano le tiene miedo?

¿Puede darme ese cuchillo, por favor?

Teme que usted abra las puertas de nuestro santuario.

Airee nuestros fracasos y torpezas

y que los idiotas de nuestros hijos salgan de él horrorizados.

¿Usted cree?

Es posible.

¿Quiere mover esto un poco?

¿Sabía usted que Karen vino a verme hace una semana?

Me contó que estaba en estado y...

que quería abortar.

Le dije que antes habría que hacer unos análisis.

Dijo que vendría el jueves a mi consulta.

¿Qué decían los análisis?

No lo sé. No vino más.

¿No pensó que era raro?

Las chicas jóvenes se ponen histéricas cuando pierden un periodo.

¿Si los análisis hubieran sido positivos, la hubiera operado?

¿Me está acusando de practicar abortos?

No lo acuso de nada.

Únicamente constato un hecho que corroborarían...

la mitad de las damas de esta ciudad.

Hay médicos que hacen abortar, convencidos de que...

la persona que recurre a ellos acabaría haciendo un disparate.

Gracias doctor. Gracias.

Pero yo tengo una teoría sobre su sobrina.

No creo que estuviera en estado.

¿No lo cree?

No, tenía un tumor hipofisiario de evolución lenta.

Relativamente benigno, pero lo suficiente para convencer a una joven de que...

estaba en estado.

Cesaron los periodos. Ganó peso y le entró el pánico.

¿La intervención fue innecesaria?

Sí. Quiero que lo sepan todos.

Ella buscó quién la hiciera abortar,

aunque no era necesario, y la mató.

¿Qué sensación le produce esto o le importa un bledo?

Acabe de una vez con esa porquería.

¿Quiere hacerme creer que cuando su sobrina...?

Acudió a usted para decirle que estaba embarazada,

usted le dijo que volviera el jueves para los análisis...

y ella no volvió, lo consideró histerismo?

¿No llamó a su padre, no hizo usted nada?

¿Se quedó aquí cocinando?

No tengo ningún interés en que crea nada.

Ni siquiera le he invitado a venir.

Ni le he pedido que me acusara de nada.

Pero ahora le pido...

que salga de mi casa antes de que llame a la policía.

De acuerdo.

Escuche.

Lo espantoso es que ha muerto una niña de quince años, doctor.

Un hombre con talento va a pasar veinte años en la cárcel por algo que no ha hecho.

Pero yo no sé nada, nada de nada.

¿En qué puedo ayudarle?

¿En qué?

Escuche. yo...

Está bien.

¡Capitán Pearson!

Dr. Carey tenemos una queja sobre usted.

¿Sólo una?

El Dr. Randall dice que usted molesta su mujer. A su hijo, a él. Etc.

¿He faltado a la ley?

Eso está por determinar.

Pues. Hasta que se decidan seguiré adelante.

¿Sabe qué puedo detenerle para interrogarle?

Metería usted el remo, si lo hiciera.

No, no, no.

Usted se ha metido en terreno privado. El hogar de los Randall.

Sólo entré a pedir una dirección.

En esta ciudad puedo crearle bastantes dificultades.

Capitán,

si usted se atreve a levantar un solo dedo contra mí...

sin justificaciones, es más,

si vuelvo a verlo en algún sitio que no sea el baile de la policía...

le acusaré por persecución, en la oficina de fiscal de distrito.

A la oficina de jefe del distrito y a la del alcalde.

Todo esto le va a pesar.

Si fuera así. Al primero que llamaría sería a usted.

Se lo agradezco.

Lo hace usted muy bien. Capitán.

Estoy harta.

Demasiada cena.

¿Te gustó el pescado?

El único salmón realmente bueno,

es el que se pesca en el río Clavat en las tardes del verano.

Mi padre lo prepara...

en una de esas cazuelas negras y viejas.

Dejando caer sobre él la ceniza de su pipa.

Luego nos tendemos...

bajo un árbol frondoso,

junto al río...

y hablamos...

de la revolución francesa...

y de mujeres.

¿Cómo es tu padre?

Pues. Verás..

Cree firmemente en la eficacia

de los baños fríos,

sufre por los indios aborígenes.

Es un excelente carpintero

y los domingos por la tarde se lleva a mi madre a la habitación y

ata la puerta.

Es un gran hombre.

Y bendice la mesa antes de tomar la sopa.

Debes de haber tenido una infancia feliz.

Sí.

Excepto cuando mojaba la cama.

Te quiero.

¡Eh!

¡Eh!

Ahora verás.

No me pegue por favor, no me pegue.

¿Por qué no, hijo de puta?

Acaban de operarme de hernia,

se lo suplico.

Señor Finley.

Hay una foto que me gustaría ampliar. Pero bastante grande.

¿De qué tamaño?

Alrededor de un metro.

¿Qué clase de foto es?

Estoy seguro de que le gustará.

No revelamos fotos dudosas.

¿Estará mañana?

Deje el carrete.

Hace algún tiempo le hizo una foto a mi sobrino.

Estoy tratando de localizarle y pensé que usted podría tener aún su dirección.

¿No sabe dónde vive su sobrino?

Los jóvenes de hoy van de un lado a otro.

No se parece a usted.

¿Por qué se tendría que parecer a mí?

Bien. Miraré qué puedo hacer.

Todo listo para mañana. ¿Eh?

De acuerdo.

¿Está?

¡Doctor!

Doctor espere un momento.

¡Aquí nos tiene doctor Randall!

Dos adultos sin prejuicios haciendo el amor.

¿Le gusta la ampliación?

No es la postura más digna. Pero sí, una de las más agradables.

Si hubiera sabido que iba a enviarnos un fotógrafo,

me hubiera cortado el pelo.

¿Pero cree usted que yo...

puedo rebajarme hacerle chantaje?

Pues. Alguien lo ha intentado.

De todos modos se la regalo.

Sí, creo que hasta anima su despacho.

Su ampliación ha sido un éxito.

Esa clase de fotos suelen gustar bastante.

Aunque no es mi mejor ángulo.

Hay cierta dureza en la luz.

¿Qué hay de mi sobrino?

No sé nada de él.

Vamos.

Vino a hacerse unas fotos y él mismo se levó las copias.

A veces tomo la dirección, pero la de él no la tengo.

Sólo el nombre. Roger Hudson.

¿Sin fecha?

Hará un año.

¿Qué tiene contra él?

¿Acaso lo conoce?

Si fuera usted policía ya me lo hubiera dicho y demostrado,

por lo tanto, ¿qué tiene contra él?

Le creó complicaciones a una chica.

Seguro que ella no era una mosquita muerta.

Puede que no lo fuese, pero no merecía morir.

Ese tipo da masajes en una sauna de Callahan, a una manzana de aquí.

Lo vi el viernes pasado, por la noche.

Gracias, amigo.

Creo que tiene a un tal Roger Hudson con unas manos prodigiosas.

Sí, pero ahora está ocupado y no estará libre hasta las seis y media,

dentro de una hora.

Ya.

Bien, mientras espero tomaré un baño de vapor.

Un dólar el baño de vapor y seis el masaje.

Está en muy buena forma. Señor.

¿Cómo se llama?

Carey.

¿Y tú?

Vamos amigo. Lo sabe perfectamente.

Según Callahan. Usted quiso que lo atendiera yo.

Es policía, ¿verdad?

¿Qué te hace sospechar eso?

Aún no estoy seguro. Pero...

los huelo.

¿Te busca alguno?

Espero que no.

¿Trabajas todo el día aquí?

Durante ocho horas.

¿Y luego

qué haces?

Trabajo en el gimnasio. Monto en mi bicicleta,

juego al billar, bailo con mi chica, veo salir el sol...

y todo lo que quiero hacer lo hago.

¿Cuándo duermes?

No duermo,

siempre estoy en actividad.

¿Cómo lo consigues?

Germen de trigo.

Me gustaría probar algo de eso.

Lo tiene cualquier tienda.

Quisiera comprar del tuyo.

Comprendo, pero no me dedico a eso.

Eso no es lo que Ángela Holder me ha dicho.

Holder, ¿eh?

Sí. Es enfermera

en el hospital.

Memoria Boston.

Lo siento.

Lo siento.

Disculpe.

Callahan suele decirme que ni yo mismo conozco mi fuerza.

Esa chica que ha nombrado. Ángela Holder.

No la puedo recordar. No me puede exigir que recuerde a todas, ¿verdad?

Dime.

¿No habrás olvidado...

a Karen Randall?

¿Por qué no se relaja del todo...

y habla menos?

¿Randall?

Sí.

No conozco a esa chica.

Es raro,

me dijeron que le hiciste una trastada.

¿Qué hice qué?

Una mala faena.

Ni pensarlo.

Pero no sería la primera vez que una muchacha quiere cargarme el muerto.

Ya.

Pero esa chica era todavía una niña.

Sólo tenía quince años. ¿Entiende?

Y un repugnante sádico fue capaz de destrozarla.

Eso es terrible.

Sí.

Dése la vuelta.

¿A dónde va? No he acabado con usted.

Claro que has terminado.

Quiero hablar con el capitán Pearson.

Le habla el Dr. Carey.

Sé quién mató a Karen Randall.

¿Oiga?

Pongámoslo en la mesa,

desnúdale y veremos lo que tiene.

Hay que detener la hemorragia.

Necesita un reconocimiento completo.

Detendremos la hemorragia y lo llevaremos a rayos.

Puede tener la mandíbula rota.

Le cerraré la herida de la frente y luego veremos.

Será mejor ponerle la antitetánica...

y una inyección de penicilina.

Para decir sí. Cierre los ojos una vez. Dos para decir no.

¿Es usted alérgico a la penicilina?

¿Está seguro?

Hola pequeña.

Le arreglarán algunos dientes, pero no hay fractura craneal.

¿Cómo reacciono?

¿Qué?

¿Cuál es mi hematocrito?

Cuarenta, señor.

¿Es usted médico?

Soy Peter Carey. Patólogo de este hospital.

¿Quién está de guardia?

El Dr. Murphy, señor.

Dígale que baje.

Ve a buscar el Dr. Murphy.

¿Cuántos puntos?

Doce, señor.

Dejad de llamarme señor.

Hazme otro análisis. Quiero saber si sangro por dentro.

¿Llevas la placa con tu nombre?

No, señor.

Póntela. A los pacientes es gusta saber con quién hablan.

¿Qué te ha ocurrido?

Hola Murph.

Tengo que ver a Ángela.

Acaba de ingresar en urgencias.

Alguien entró en el laboratorio y le dio un navajazo.

Ahora la policía está con ella.

El capitán Pearson te buscaba.

Ya.

Tranquilo, no debes moverte. Podrías tener un derrame.

Bueno, según...

las radiografías mi cabeza está bien.

Durante 24 horas estarás en observación.

Aún no hemos empezado a reconocerte por si hubiera hemorragia interna.

Tráeme una bata, tengo que ver a Ángela.

Ni hablar.

Necesito verla, ayudadme.

Está bien, pero recuerda que estás jugando con tu vida.

Traigan una bata.

Escucha, Murph.

¿Qué?

Cuando estemos dentro te pediré...

diez miligramos de narine y...

algo de morfina.

Tú dame agua destilada.

¿Para qué quieres agua destilada?

Haz lo que te digo.

Hola Ángela,

tu novio ha trabajado rápido esta noche, ¿eh?

¿Cómo te encuentras?

Yo que sé, ya nada importa.

¿Te duele?

¿Eh?

Espero que...

te haga tanto daño que te parezca estar en e infierno.

Me gustará contemplar cómo sales de aquí.

Confundida con toda la basura de este hospital.

Murph, prepararme diez miligramos de narine.

Es drogadicta.

Diez miligramos la convertirán en una...

toxicómana total.

Sí. Es arrojarla al infierno.

Pero puede matarla.

Malditos sean,

malditos doctores y policías.

¿Cuánta cantidad me inyectará?

Toda...

y ahora morfina.

Sería caritativo por mi parte, Ángela,

que esto te quitara de en medio.

No le tengo miedo,

ya lo he sufrido todo,

me he despertado en la calle sobre mi propio vómito.

Si los necesito, ya les llamaré.

Me quedaré por aquí.

Como quiera.

Estás perdida, Ángela.

Eso no me matará.

Puede hacerlo...

y voy a dejar que lo haga.

Entonces, será usted quién estará perdido.

En esta habitación soy infalible.

Puedo certificar lo que me convenga,

fallo del corazón.

Espasmo respiratorio.

Shock.

Y extenderé el certificado de defunción.

Quiero que me incineren.

Por favor.

Eso puede arreglarse.

Ahora, cuéntame lo de Karen.

No conozco a ninguna Karen.

Sí. Sueñas con ella todas las noches.

Sueño con cangrejos y arañas.

Que mi habitación está ardiendo.

Es de Karen de quien hablamos,

de Karen Randall.

Yo... yo conozco a Meri. A Lisa y a Meryn.

¿Quién es Karen?

Ya tienes convulsiones, Ángela.

Dentro de unos minutos querrás decírmelo,

pero ya no podrás.

¿Quién lo hizo?

Quiero irme a casa.

¿Quién la mató?

Me llamaba su ángel bueno.

¿Quién la mató?

¿Quién la mató?

Yo lo hice,

yo lo hice,

yo lo hice.

No sé como pasó,

yo no quería hacerlo.

Nunca quise hacerle daño.

Pero no sé como pasó.

¿Por qué?

Me registraron,

incluso, bajo mis cabellos.

Me trataban de forma vergonzosa.

¿Robabas drogas del hospital?

Él decía que los enfermos no las necesitaban.

Que era malgastarlas con ellos.

¿Fue Roger?

Durante el verano...

su cabello se volvía rubio.

Muy rubio. Igual que una aureola de bondad.

Y dormíamos juntos en la playa.

Y en el campo.

Ya no robabas más drogas...

por qué estaban investigando.

Sí.

Sí.

No. Roger tenía algunas drogas y...

quería conseguir dinero para ella.

Intenté vender la sortija de mi madre.

Pero aquel hombre dijo que la piedra era falsa...

y necesitaba trescientos dólares,

entonces, fue cuando hice lo de aborto.

¿Quién la anestesió?

Roger,

con neopentil.

¡Dios mío!

Me duele horrores.

Basta,

por favor. Basta.

Basta.

Vaya. Doctor. Tiene usted peores entrañas que yo.

¿Dio resultado?

Sí.

¿Sólo con agua destilada la hiciste confesar?

Con un solo pinchazo.

Me parece que...

¡Peter!

Traigan una camilla.

Algo se ha reventado aquí dentro.

Su tensión es baja.

Tiene el abdomen rígido,

será mejor llevarlo a otra habitación.

Le haré un nuevo reconocimiento y puede que lo opere.

Incorpórese. Por favor.

Despacio.

Un momento, no tienes permiso para estar aquí.

¡Qué manos tan frías!

Dr. Murph, has hecho un buen remiendo.

Me alegra que lo creas.

Dime.

¿Qué le sacaste de ahí dentro?

Sólo el bazo,

porque tenía una cita y no podía retrasarme.

Estupendo.

¿Podéis cambiar de conversación, por favor?

Tiene sus dificultades la operación de extirpar el bazo.

Voy a dejar que vayas a casa, pero te quedarás en ella sentado

y quietecito viendo la televisión.

Sí. Doctor.

¿Duele mucho?

Sólo cuando me río.

Siento no haber estado allí para ayudarte.

Verás. En cierto modo,

ha sido muy interesante...

la primera vez...

que me operaban.

Esperemos que sea la última.

Randall me llamó, y...

me pidió elegantemente excusas.

Dijo que por orgullo se llega a la injusticia...

y añadió que había sido un tonto. Por no decir un canalla.

Que yo también lo había sido...

pero que aprobaba mi intento altruista.

¿Altru... qué?

Sé refirió a mis servicios prestados...

desinteresadamente. Aunque yo estaba interesado.

Lo sé, y...

¿qué le contestaste?

Sí, señor.

Porque de todos modos ya había...

decidido no reanudar mi trabajo en este hospital.

Sí, te comprendo muy bien.

Ahora debo pensar en ganarme la vida.

Creo que me trasladaré a Hollywood...

y cuidaré de las jóvenes estrellas que vayan a tener hijos.

Las estrellas de la pantalla no tienen hijos, tienen...

agentes.

Te voy a echar de menos...

y agradezco mucho lo que has hecho por mí.

¡Va!, no tiene importancia.

No, amigo. Lo de la cárcel fue aleccionador.

Por cierto.

Mi madre quiere que sepas que reza oraciones budistas para que te repongas.

Bueno, si Dios es chino, estoy en buenas manos.

Lo es.

¡Eh!

Me has asustado.

¿Cómo estás?

¿Cómo estás tú?

¿Qué aspecto tengo?

Distinguido.

Lo reconozco. Soy demasiado guapo.

¿Qué te ocurre?

Mi marido se presentó en casa. Ayer noche.

¿Sí?

Justo a la hora de cenar.

¿Cómo es?

Moreno.

Delgado.

Compungido...

¿Le permitirás que se quede?

Dice que ahora es distinto.

Que ha madurado.

Que desea sentar la cabeza.

¿Tú le crees?

Sólo creo que...

que es hora de poner orden en mi vida.

Sea como fuera, dice que me quiere.

Y...

¿Tú qué dices a eso?

¿Qué dirías tú?

Dile que no sólo nieva en Park City.

¿Cómo?

Y además. Que hay sesenta centímetros de nieve...

polvo en las colinas, que el tiempo está despejado,

que el viento no sopla en Stow. Y que le mandaremos...

un gorrito de punto.

Luego. Empaquetaremos a tu hijo con...

con sus tebeos. Sus juguetes y sus dulces...

y te llevaré a que conozcas a mi padre y a mí madre.

Jesy.

Jesy se marea en el coche y...

la única solución es parar en todas las estaciones de servicio.

Solucionaremos eso, juntos.

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