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Esmeralda, flor del campo
Me ves con la luz del corazón
Esperanza, esperanza
Tu amor es puro como el sol
Espera el amor, espera el amor
Eres los ojos del amor
Espera el amor
En estos ojos del amor
Usted
Claro, debí imaginármelo
El doctor Madre no puede recibir visitas
No vengo a visitarlo
Necesito hablar con él.
Lo siento, doctor Peñarreal, pero no puedo permitirle el paso.
No me iré sin hablar con él. Así es que haga el favor de...
Es que él ahora no puede hablar con nadie.
Está en recuperación.
¿Cómo? ¿De qué habla?
El doctor Malavere está recién operado.
El doctor Pérez Montalvo lo intervino hoy en la mañana.
¿Estás pensando lo mismo que yo?
Es el vivo retrato de José Armando a esta edad.
Voy a sacar su álbum para enseñárselo a Esmeralda.
Más bien habría que enseñárselo a José Armando
a ver si termina por aceptar que este niño es hijo suyo.
¿Qué piensas, mi hija?
Pienso en cómo ha cambiado mi vida en tan poco tiempo
¿Te hubieras preferido que nada hubiera pasado?
Dominga, aquí me siento bien
Ahora que estoy viviendo con mis padres y que quieren tanto a mi hijo
Me da un poco de tranquilidad
¿Cómo que un poco?
Pues con ellos puedes estar bien tranquila
Don Rodolfo no va a dejar que ese malvado ni se te acerque
Porque ese auditor malaber es un cobarde
Y no se va a atrever a venir a pararse aquí en persona
Pero me siento como prisionera
Temerosa siempre de que me vaya a hacer algo
En cambio en el campo yo era libre y feliz
Allá estaba ese malvado
También te hubiera fastidiado la vida
Acuérdate cómo te iba a dar la late que te decía que te fueras a vivir con él
Entonces no sabía el tipo de amor que sentía por mí
Ese canijón no es más que un tipo perverso.
Ay, Dominga.
Yo todavía tengo la esperanza de que Lucio recapacite y nos deje tranquilas.
Ay, mi hijita.
A mí no me diga.
Cuando la gente es malora, es malora.
Esmeralda, te habla la señora Socorrito.
Gracias.
Bueno.
¿Cómo están, Socorrito?
Ah, qué bien.
Sí.
También nosotros las extrañamos mucho.
¿Cuándo?
¡Ay, sí, claro! Con mucho gusto.
Florecita nos avisó ayer.
¿Y Melesio?
Anda feliz con los vecinos.
Además, ya se hizo amigo de todos.
Lo que pasa contigo es que estás muy ociosa.
Y acuérdate que la obsesidad no es buena consejera.
¿Ya viste a esos chavos?
Desde hace rato no nos quitan la vista.
Son unos babosos.
Pues uno de ellos no te ha quitado los ojos.
A lo mejor vámonos.
Ay, no seas payasa.
Yo me voy.
Si quieres, te quedas.
Ay, ¿cuándo vendrá de regreso doña Crisanta?
Ya la extrañamos mucho.
Ya hace muchos días que se fue.
Ha de querer quedarse allá hasta que su sobrina cumpla los 40 días
Y ya casi son
¡Ay, ya volvieron!
Usted nomás me dice a qué hora quiere que las lleve a casa de su currito
Lo que tú quieres es ver a un gurrita, ¿verdad?
Ahora que ya está bueno tu papá, pues sí se casa, ¿verdad?
Eso era lo que estaban esperando para irse para la casa grande
Pues ya veremos, Dominga
Ya veremos
Voy al coche por lo que falte
Ay, Andora, qué bueno que llegaste
Sí, hijita, ayúdale a Florecita
Yo le voy a echar un ojito a los frijoles, ¿eh?
Pásame el hilo para amarrar bien el papel, ¿sí?
Ándale
Ay, tú sigues tristeando, ¿verdad?
Sí, no te lo puedo negar
Yo trato de no acordarme de tu hermano, pero no puedo
Lo traje aquí metido en la cabeza como...
Como si trajera su fotografía pegada aquí
Pues solo vas a ver al rato cuando llegue con Esmeralda y Domina
Sí, ya sé
Estoy pensando en no comer con ustedes
Prefiero quedarme en la casa
Ah, no, ni lo creas
Tú comes aquí con nosotros
A lo mejor hasta te contentas con él
No, Flores
Yo no voy a regresar con Adri
Adrián
Adrián, ¿podemos hablar?
¿Cómo te sientes?
Adolorido.
¿Cuánto tiempo tengo que estar con esto, eh?
Vamos a ver cómo evoluciona tu piel.
Siempre he sido un hombre sano.
Mi única afección ha sido el corazón.
Nada más.
Pero, en fin.
Vamos a esperar.
Y entonces programaremos la operación definitiva.
Por de pronto ya sabes muy bien las indicaciones.
Sí, sí, sí.
Tranquilidad.
Tranquilidad.
Como si fuera tan fácil.
Bueno, yo me retiro
Si algo se ofrece, ya sabes dónde llamarme
Gracias, Bernardo, por favor
Te suplico discreción
No quiero que se enteren que has comenzado mi tratamiento, por favor
No te preocupes
Gracias
Doctor
Ay, doctor, tengo algo que decir
No te esperaba a esta hora
Es que anoche me dijiste que pensabas ir a comer con Florecita y Doña Socorro
Bueno, ahora también está Melesio, ¿no?
Sí, vamos a comer todos
Bueno, pues por eso estoy aquí
Vine por ustedes para llevarlas
Gracias, Álvaro
Por favor, Álvaro
Nunca me dejas que te acaricie como yo quiero
Es que nos pueden ver
Bueno, no es un secreto que te quiero y que pretendo casarme contigo
contigo. Ay, viene mi papá. ¿Qué tal, Álvaro? Señor Peñarreal, ¿cómo está? Bien, bien, gracias.
Ustedes también, por lo que veo. Así quisiera estar con Esmeralda toda la vida. Como ve, sigo
esperando a que ella se decida. Precisamente ahora voy a entrevistarme con el licenciado Díaz Miró.
¿Para qué, papá? ¿Es algo sobre Lucio?
No, tranquilízate, hija. No hay ningún problema.
De todas formas, vamos a hablar sobre Lucio Malavere y del trámite del cambio de apellidos.
Ojalá sean buenas noticias, don Rodolfo.
Me gustaría casarme con Esmeralda con los apellidos que le corresponden.
Ojalá. Nada me gustaría más.
Yo me retiro. Voy a dejar a Adrián para que dispongas del auto para lo que necesites.
Gracias, papá.
Hasta luego, señor Peñalera
Hasta luego
Bueno, ahora sí estamos solos
Ay, Álvaro, por favor
Esto es cierto
Esto es cierto
Hola, mi amor
A ver, a ver, a ver
Véngase conmigo
¿Qué palabritas vamos a aprender hoy, ah?
¿A qué?
Ay, a mí
Te lo voy a decir, doctor
Pero prométame que no va a alterarse
Es que me vi obligada
Habla de una vez, ¿qué pasó?
Anoche vino a buscarme el doctor Peñarreal
Y tuve que decirle que usted se operó
Traté de detenerlo, pero se puso necio
Y tuve que decírselo
Así que José Armando Peñarreal sabe que me he operado, ¿eh?
Bien
Muy bien
Hola, amor, ¿cómo estás?
Bien
Pues yo no estoy tan bien
Quedaste de llamarme y me dejaste esperando toda la noche
Tuve mucho que estudiar
Sí, pero ni siquiera una llamada para desearme buenas noches
Nada
Abusas, mi amor
Abusas porque sabes que te quiero
Vamos a cenar.
Dime dónde nos vemos porque necesito hablar contigo.
Sí, claro.
¿A qué hora nos vemos?
Ah, perfecto.
Te espero.
Por favor, por favor.
Un momento de silencio, ¿sí?
Acérquense.
Por favor.
Primero que nada quiero agradecer a todos su presencia.
Este humilde festejo está dedicado a unas personitas a quien queremos mucho, mucho, mucho, mucho
A nuestro amigo Dionisio porque está curado
Y pronto va a regresar al campo que tanto quiere
La otra persona es Melesio
que vino desde su pueblo
a ver a su reinita
y a su esmeraldita
bueno, por supuesto
a Domínguez
a este niño tan precioso
que llenó de alegría nuestra casa
a nuestra querida Esmeralda
que junto con su mamá
nos hacen el honor de compartir con nosotros esta humilde comisión.
Gracias.
Hola, mi amor
Hola
Ah, veo que estás mejorando la técnica
¿Te gusta?
Mucho
Pero sobre todo me gusta verte dedicada a tu trabajo
Últimamente tu mente estaba dedicada a un solo asunto
Ay, papá, no me recrimines
Ten en cuenta que ese asunto es mi felicidad
La verdad es que tardaste en enamorarte, Georgina
Pero cuando lo has hecho ha sido con una intensidad que me sorprende
¿Viste al doctor Malaber?
Sí, vengo de allá
¿Qué te dijo?
¿Quieres saber cuándo le haré la próxima intervención?
¿Y cuándo será eso?
Es necesario ver cómo evoluciona su piel
Ay, papá, es urgente que se termine todo este asunto del doctor Malaber
Ese hombre ya debería estar operado y perfectamente normal
Yo no sé quién tiene más prisa por la operación de Lucio
Él o tú
Pues el tiempo no nos favorece a ninguno de los dos
Lucio tiene que estar bien para que le exija a Esmeralda los derechos de padre
¿Te imaginas?
Sería maravilloso que tomara a Esmeralda y a ese niño y se los llevara lejos de aquí
¿Hoy hablarás con Georgina?
Sí
Yo sinceramente no creo que se esté entrevistando con el doctor Malaber
Ay, ya no sé qué pensar
Es extraño que ella quisiera pedirle a Malaber que se practique la prueba del ADN
¿Para qué si yo estoy dispuesto?
¿Y eso lo sabe Esmeralda?
Eso quisiera Sebastián
Parar con ella y decírselo
Me estoy cansando de vivir en su sobra
¿Y qué esperas? Anda, háblale ahora mismo
¿Y no has vuelto a hablar con José Armando sobre la boda?
No, preferí no insistir en estos momentos
Pero hoy me invitó a cenar
Dice que quiere hablar conmigo
Voy a ver si puedo tocar el tema
Y por favor, papá
No le digas nada de la operación de Lucia
Mucho menos que yo estoy enterada de lo que está sucediendo
Mientras él no me lo pregunte
Sabes muy bien que no me gusta mentir
Y menos en mis asuntos profesionales
Papá, te lo estoy pidiendo yo
No, no, eso no me lo pidas, Georgina
Mentir sería ir en contra de mis principios
Los mismos que te inculqué
Sin gran éxito, por lo que veo
Jacinta, habla José Armando
Bien, gracias
¿Me comunicas con la señora Esmeralda, por favor?
Se fue con el doctor Lascano y el niño
Ah
Gracias, casita
No, no, no le digas nada
Yo le llamo después
No está
Se fue con Álvaro
Por ahí va la chaparrita
Contoneándose todita
Con sus ojos grandototes
Y su boca chiquitita
Tiene cintura delgada
Lo demás muy bien formado
Parece yeguita fina
De esas que no han avanzado
Ay, chaparrita chula
Quien fuera cigarro de hoja
Para que tú me encendieras y me caguara en tu boca
Doctor, ¿cómo está?
Bien, Jacinta, gracias.
Pásale.
¿Viene a ver a la señora Blanca o al señor?
No, vengo a ver a Esmeralda.
Por favor, Dionisio.
No deje de avisarme cuando se va.
Quiero enviarle una carta a Fermín y sus galletas.
Pues yo creo que mañana.
Ya te estoy animando a Don Cuco a que pase unos días allá conmigo.
¡Ah, sí! A Don Cuco le va a gustar harto.
Con permiso.
Ahora ahorita, quiero hablar contigo.
No tenemos nada que hablar.
Tú siempre has sido muy claro conmigo.
Bueno, vengo en la noche y platicamos.
Pues no voy a estar.
Ay, se me están terminando mis pastillas
Tengo que conseguir más
Es una escultura
Que me ha costado mucho trabajo para conformarla
Pero es fundamental aquí la estática
Georgina, ¿qué sucede contigo?
¿No has puesto la menor atención a todo lo que te vengo diciendo?
Perdóname, pero es que estaba pensando.
Pero no en la escultura, en los conceptos que te vengo planteando.
No, no, no tiene nada que ver con la escultura.
¿Tienes algún problema? ¿Te puedo ayudar en algo?
Te lo agradezco, pero...
El problema es que estoy enamorada.
Y cuando uno se encuentra en ese estado es capaz de cometer cualquier tipo de estupidez.
Aquí le traigo un cafecito.
Gracias, Jacinta.
Ya no deben tardar en llegar.
Ojalá. Todavía tengo que ir a la universidad.
No, verá que pronto llegan.
José Hernandito se duerme temprano.
¿Cómo?
Ay, perdón, doctor.
Digo, José Rodolfo.
Es que no me acostumbro a su nombre.
Por eso siempre le digo el hijo de Esmeralda.
Me hago bolas con el nombre de usted y el bebé.
Está bien, no te preocupes, Jacinta.
Bueno, con permiso.
Con permiso, ¿eh?
José Rodolfo Peñarreal
¿Cómo sigue, doctor?
Pues no como quisiera
Necesito que hablemos
Dígame
¿Ya pensó cuál es el paso a seguir con Esmeralda?
Estoy esperando a mi licenciado, está haciendo una investigación
Pero usted no se puede quedar así, sin hacer nada, viendo pasar el tiempo tranquilamente.
Eso parece, ¿no? Pero no es así.
Mire, tenemos que dar un paso definitivo.
Y yo he venido a sugerirle algo.
Es muy difícil que usted pueda pelear legalmente a ese niño.
Y ahora que usted me confesó la verdad, pues sé que eso no puede llegar a comprobarse de una manera médica.
¿Y qué sugiere?
Que se robe al niño.
José Armando, qué gusto verte, hijo
¿Cómo estás, mamá?
Bien
Dominga, ¿qué tal, Esmeralda?
¿Cómo te va?
Vengo a hablar contigo
¿Me permite?
Con permiso
Siéntate, por favor
Esmeralda, quiero darle mi apellido a tu hijo
¿Quieres darle tu apellido a mi hijo?
Sí, Esmeralda
Vamos en el momento que tú quieras
Eres muy generoso, José Armando
Pero no tienes necesidad ni obligación de hacerlo
¿No dices que ese niño no lleva tu sangre?
Eso no está en discusión en este momento
Yo estoy dispuesto a registrarlo para que nadie pueda quitártelo
Mientras yo viva
Lo voy a defender con mi vida si es preciso
Nadie
Nadie me lo va a quitar
Agradezco tu buena voluntad
No debiste molestarte
No seas tan arrogante
¿Y según tú cómo debo ser?
Después de que le cerraste las puertas de tu corazón a mi hijo
Vete, José Armando
Yo sola lo tuve
Yo sola he salido adelante por él
Y yo sola puedo registrarlo
Mi hijo es mío
Yo necesito que ese niño desaparezca
Puedo vivir tranquila desde que usted me confesó que José Armando es el verdadero padre
Tenga cuidado, ¿eh?
No sea que su temor la traicione
Si no quiere perder definitivamente a Esmeralda
Quítele al niño
Si lo hace, ella lo seguirá hasta el fin del mundo, si es preciso
Sí, verdad
Tal vez no me quede otro recurso
Pero en estos momentos que puedo hacer nada
Bueno, aunque usted esté recién operado
Seguramente tendrá gente de su confianza que lo pueda ayudar, ¿no?
Quítele al niño
Lléveselo lejos
Es la única forma de detener a Esmeralda
Esmeralda, vine a ofrecerte mi ayuda sinceramente
Por el bien de tu hijo, no la rechaces
¿Y desde cuándo te interesa el bienestar de mi hijo?
Lo que él necesitaba, tú se lo negaste
Siempre te has negado a estar cerca de él
Comprende mi situación
Sin embargo, lo hago por ti
Para que no vivas angustiada con el temor de que te lo quiten
Estoy dispuesto a...
¿A sacrificarte?
No, gracias, José Armando, gracias
Mira, creo que por ahora es inútil seguir hablando
Piénsalo
Estaré esperando tu respuesta
Mi respuesta ya te la he dado
Ni mi hijo ni yo
Necesitamos nada de ti
Está bien
Adiós, Esmeralda
Hija, ¿por qué lloras?
José Armando.
¿Qué te hizo el doctorcito?
¿Qué pasó? ¿Discutieron?
Se ofreció a registrar al niño.
Yo sabía que su corazón se iba a conmover.
Rechacé su ofrecimiento, mamá.
Pero, hija, él nunca ha querido a mi hijo.
Aceptar su ayuda sería como aceptar una limosna.
Es que no debes tomarlo así.
Él solo quiso demostrarte su buena intención.
Por el bien de José Rodolfo debiste aceptarlo.
Eso habría facilitado todas las cosas.
No, mamá.
De nada sirve que José Armando le dé su apellido al niño.
Y no puede darle su cariño.
No es posible que esta pequeña criatura
Haya cambiado nuestro destino
Si no hubieras aparecido
Rodolfo jamás se hubiera intercado en recuperar a Esmeralda
De pronto voy a dejar de ser un monstruo
Voy a conquistar su cariño y le voy a reclamar mis derechos sobre mi hijo
Usted no tiene ningún derecho sobre el hijo de Esmeralda
Mira, tú cállate, ven, escúchame
Si Estrada no me da pronto una solución
Me voy a robar al niño y tú me vas a ayudar
Ya, mi hija, ya no vale la pena ni llorar
Perdón, el niño se despertó y estaba llorando
Bueno, pues vamos a ver qué tiene este muchachito
Ay, no, Dominga, déjamelo un ratito
Es tan lindo
No te importa, ¿verdad, Esmeralda?
Claro que no, Gracielita
¿Qué pasa?
¿Me perdí de algo?
Gracielita, dale el bebé a Dominga
No vaya a llorar
¿No ves que no está acostumbrado a ti?
Te equivocas, mamá
Nos hemos hecho muy buenos amigos
¿Verdad, chiquito?
Sí
Voy a sacarle un ratito al jardín.
Ven.
Esmeralda, querida.
¿Por qué tienes esa cara?
Por nada.
Con permiso.
Está visto que tu hija no me soporta.
No digas eso, Fátima.
Lo que pasa es que está muy tensa.
José Armando vino a hablar con ella.
Ah, con razón.
Me pareció oír su voz.
No me digas que está buscando una reconciliación.
No, no, no.
Solo vino a decirle que estaba dispuesto a registrar al niño
Pero Esmeralda no aceptó
Ay, pero ¿dónde tiene la cabeza esa muchacha, por Dios?
No, no cualquiera reconoce un hijo ajeno
No es un niño ajeno
José Armando es el padre de mi nieto
Él y nadie más
Tienes que ayudarme, Juana
Tienes que ayudarme a apoderarme de ese niño, ¿eh?
Esa pasión malsana va a acabar por quitarle la razón
¿Qué no comprende que si le quite el hijo a Esmeralda
Lo único que va a sentir por usted va a ser odio, aversión?
Siempre me has servido incondicionalmente
Y no puedes fallarme ahora
Siempre lo he obedecido ciegamente
Pero en esta ocasión, no cuente conmigo
No seré su cómplice en una cosa tan imperdonable
Fui a hablar con Esmeralda.
Vaya, hombre. Ya era hora. ¿Y qué pasó?
Me mandó al diablo.
¿Qué?
Como lo oyes.
No quiere saber nada de mí.
Bueno, las mujeres siempre dicen eso, pero en el fondo están deseando todo lo contrario.
Oye, ¿y le propusiste lo de la prueba del ADN?
No, no me atreví. Estaba furiosa.
No sé para qué fui a buscarla.
No, hiciste muy bien.
No era correcto que permanecieras al margen de sus problemas.
Te juro que estaba en la mejor disposición de ayudarla.
Pero me trató con dureza, con altivez.
Yo tengo la culpa por ingenuo.
Cálmate.
Si hubieras visto su mirada.
Todavía me ella desprecio, rencor.
Me dolió.
Me dolió mucho.
¿Cómo ha podido cambiar tanto?
Nadie más que tú tiene la respuesta.
¿Qué ves?
¿Eh?
¿Qué pasa?
Adrián
Adrián
Supe que José Armando dio de alta a tu papá
Y quería decirte que me alegro mucho que ya esté completamente curado
Sí, gracias a Dios y al doctor Peñarreal
Puesto que tu boda dependía de eso
Supongo que pronto te casarás y te irás a la casa grande
Sí, es lo que tenemos pensado
Bueno, pues, como despedida me gustaría invitarte a cenar
Perdóname, pero yo no acepto que me pague una mujer
Está bien, entonces pagarás tú
No, Gracielita, será mejor dejar así las cosas
Por favor, no me digas que no
¿Verdad que es muy tierno?
Sí.
Los hijos son un orgullo, caray.
He deseado tanto tener uno.
Lástima que ya nunca podrá ser.
¿Por qué no?
Pronto vas a encontrar un hombre que te merezca y que te haga feliz.
Tú sabes que el único hombre al que yo quiero eres tú.
Y aunque trates de ocultarlo, sé que me amas con la misma intensidad.
¿Por qué me dices esas cosas?
Nomás sirven para atormentarme
¿Por qué?
¿Por qué no te decides a romper con todo y a volver conmigo?
Bien sabes que no puede ser
Adrián
¿Entonces salimos juntos mañana?
No
Te lo ruego, por última vez
Está bien
¡Ay! ¡Cachala, cachala! ¡Otra vez! ¡Otra vez! ¡Ahí te va! ¡Ahí te va! ¡Cachala, cachala! ¡Ay, oye! ¡Otra vez! ¡Ahí te va! ¡Ahí te va! ¡Ahí te va! ¡Ahí te va!
¡Ay! ¡Ay! ¡Ay! ¡Ay! ¡Ay! ¡Ay! ¡Ay! ¡Ay! ¡Ay! ¡Ay! ¡Ay! ¡Ay! ¡Ay! ¡Ay!
¡Ya, chiquito, ya!
¡Ahí va, más agüita!
¡Más agüita, niñita!
Oye, Melecho.
Oye, ¿tú te acuerdas allá en el campo
cuando Adrián era el novio de la señorita Graciela?
Sí, sí, sí, sí, me acuerdo, sí, me acuerdo, sí, me acuerdo, sí, me acuerdo, él andaba enseñando a montarse en una yeguita, me acuerdo, me acuerdo, me acuerdo, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí
¡Me quiebro todos mis dientes!
¿Y pa' qué son los dientes?
¡Pa' comer!
¿Pa' qué son los dientes?
¡Pa' comer!
¡Ahí te va la agüita, nena!
¡Niña! ¡Qué guayas, niña!
¡Ay, guayas, niña!
¡La niña, niña!
¿No vas a ir a ver a Esmeralda, hijo?
No, mamá, necesito estudiar porque mañana tengo una operación bastante complicada
Pero no he podido concentrarme
Hay algo que te preocupa
Sí, los problemas de Esmeralda no dejan de afectarme
¿Hablaste con ella?
¿Le dijiste que José Armando está dispuesto a ayudarla?
No, no he tenido oportunidad.
Además, Esmeralda no aceptará ninguna ayuda que venga de él.
Ay, hijo, ojalá que las cosas no se compliquen.
El doctor Malavera ha demostrado ser un desalmado.
Y presiento que a causa de ese hombre, Esmeralda va a llorar muchas lágrimas.
Pero qué guapa, Georgina. ¿Dónde vas?
Gracias. José Armando me invitó a cenar.
Qué bien. No te quitaré mucho tiempo, solo vine a ponerte al tanto de la última novedad.
¿Qué ha pasado?
Resulta que José Armando le propuso a Esmeralda registrar al niño con su nombre.
Sí, ya lo sé. Él mismo me lo dijo.
¿Cómo? ¿Y te quedas así tan tranquila?
Has de saber que estuvo hablando con ella bastante rato.
¿Él fue a la casa?
Por supuesto.
¿Qué pensabas que se lo iba a decir por teléfono?
Fue un buen pretexto para acercarse a ella.
¿Y qué fue lo que ella decidió?
Ya la conoces.
La princesa es muy orgullosa.
Y se dio el lujo de rechazar a José Armando.
Pues para mí mejor.
No te confíes, querida.
En cualquier momento podría cambiarte opinión.
Y no sería nada agradable que en un futuro
Tus hijos tuvieran como medio hermano
Nada menos que a un bastardo
Pues ahora sí, gracias a Dios y al doctor Peñarreal
Vamos a regresar a la casa grande
Si vieran cómo extraño el aire puro del campo
Por donde quiera que uno mire se ve el campo verde
Muy bonito
Desde que amanece se puede oír el canto de los pájaros
Y por las noches ver las estrellas brillando en el cielo
Como si fueran un montón de luciérnagas
Ah, ¿qué, don Dionisio? Se ve que está enamorado su tierra, ¿eh?
Usted también se enamoraría de ella, don Cuco. Lejos de ella no somos nada.
¿Le he contado que mi hijo era el mejor charro de la región?
De veras, Adrián.
Pues, modeste aparte, sí, don Cuco.
No, hombre, no había quien montara mejor que él.
A las coleadas, además, era el campeón.
Caray.
De veras que aquello sí es sigla.
Caray, hasta envidia me da pero de la buena
Pues véngase con nosotros
¿Qué caray?
Para que conozca la casa grande
De veras
Pues de veras, le tomo la palabra
Voy a empezar a hacer mi maleta
No faltaba más
Que roncuito
Ahorita
Qué susto me diste
¿Quién te espías?
Yo no vi nada
Estabas espiando a mi hermano, ¿verdad?
Sí.
Me conformo con verlo de lejos.
Ay, no seas tonta, Rorita.
Vuelve con él.
Y mi dignidad, ¿dónde queda, florecita?
Ay, entonces no va a haber casorio.
No, no lo creo.
Ay, y tantas cosas bonitas que has bordado, ¿qué les vas a hacer?
Eso es lo de menos.
Rorita, no digas eso.
Tú y mi hermano se tienen que contentar.
Mi papá ya se quiere regresar a la casa grande.
¿Y tú te irás con él?
Todos nos iremos.
También tú, casada con Adrián.
No.
Adrián no me quiere
La señorita Graciela tiene razón
Ella es el amor de su vida
Buenas noches
Estrada, al fin te apareces
Ni siquiera tuviste la atención de llamarme por teléfono
Y seguramente no has de haber hecho nada, ¿no?
Eres un inepto, eres un inútil
Yo no sé cómo demonios puede confiar en ti, carajo
Cálmese, doctor
¿Cómo que cálmese, doctor?
Estaba haciendo mi trabajo tal y como usted me lo pidió
Puedo asegurarle que los señores Peñarreal se van a llevar una gran sorpresa
Te mandé llamar para agradecerte el gesto que tuviste
Al querer registrar a mi nieto como hijo tuyo
No tienes nada que agradecer, papá
Quiero que sepas que me siento muy orgulloso de ti
Y ver que conservas los principios que Blanca y yo te inculcamos
Espero que por el bien del niño Esmeralda cambie de opinión
Ojalá
Tú sabes cómo somos de orgullosos
Lo sé perfectamente
Perdóname
Sabes muy bien que para Blanca y para mí
Siempre seguirá siendo nuestro hijo
No cambió en nada el cariño que sentimos por ti
Gracias por tus palabras, papá
¿Cómo?
¿José Armando está aquí?
Sí, hija
¿Y a qué vino?
Tu padre lo mandó llamar para agradecerle su ofrecimiento de registrar al niño
Ya me voy, mamá
¿Tan pronto?
Quédate a cenar con nosotros, hijo
No, no siento, mamá, no puedo.
Tengo otro compromiso.
Buenas noches.
Te acompaño.
Esto es lo único que me faltaba.
Que José Armando me dejara plantada.
Buenas noches
Vengo a ver al señor Peñarreal
Soy el licenciado Estrada
No podría olvidar su nombre
Voy a la cocina para ver si ya está la cena
Bien.
Don Rodolfo, acaba de llegar el licenciado Estrada.
Quiere hablar con usted.
Hazlo pasar.
¿A qué habrá venido ahora?
Buenas noches.
¿Qué se le ofrece?
He venido a traerle la prueba de que su nieto es hijo del doctor Lucio Malaber.
Esperanza, Esperanza, tu amor es puro como el sol.
Espera el amor, espera el amor
Tienes los ojos del amor
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