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amor, tendrás que corresponderme. No, no, no. Esmeralda, Esmeralda. ¿Sabes quién es
ese paciente tan especial? El doctor Malaber. No puedo terminar la guardia. No te puedes
ir así, espérate, déjame examinarte. Tengo que irme, doctor, tengo que irme. El otro
día que te encontré en el pasillo. Tú... ¿estás segura que ignorabas todo lo que
está ocurriendo? Era Lucio Florecita. Lucio Malaber. Acabo de enterarme quién es la persona
cuyo caso usted quiso mantener en secreto. Se trata del doctor Malaber. Más que su rostro
desfigurado, me aterró su actitud. No puedo negarle la oportunidad de que vuelva a ser
un hombre normal. Muy bien, hágalo. Pero desde este momento yo dejo de trabajar con
usted. La manera en que me miraba, pensé que iba a morirme de horror. No quiero volverlo
a ver, no quiero volverlo a ver, Florecita. Ya no se va. Si no tiene inconveniente, me
quedo en mi puesto. Todo se descubrió. Anoche Esmeralda vio al doctor Malavera. Dios mío,
hijita. Él estaba ahí, mamá. Es un cobarde y un miserable. El doctor Malavera ha aparecido.
Hemos salido juntos
Esa pesadilla había quedado atrás para siempre
Ahora resurge, cobra fuerza
Que sepa que no estás solo
Que ahora tu padre no permitirá que nadie te haga ningún daño, ni a ti ni a tu hijo
Haga que se lo entreguen hoy mismo
Si lo consigue le voy a dar una buena recompensa
Quiero hablar contigo serenamente
Te espero Esmeralda
Recuerda que entre tú y yo hay un lazo que no se puede romper
Tengo que enfrentar a ese miserable
Por favor, te lo ruego.
Piensa que ella puede llegar a quererlo después de lo que le hizo.
Pienso que entre nosotros hay unos brazos que no se pueden romper tan fácilmente.
¿Qué quiere decir?
Esmeralda no teme por ella, sino por el niño.
¿Por el niño?
Si ese hombre de alguna manera puede hacerle daño, es porque tú te negaste a reconocer a tu hijo.
Me alegro de verla, Georgina.
Hay algunas cosas que me gustaría hablar con usted.
Esmeralda en tus ojos
La noche y el día, uno solo
Esmeralda, flor del campo
Me ves con la luz del corazón
Esperanza, esperanza
Tu amor es puro como el sol
Esperando, esperando
En estos ojos del amor
Esperando
Eres los ojos del amor
¿No pensé que iba a encontrarte aquí?
Yo tampoco quería encontrarla
Pensé que a estas alturas estaría en su viaje de luna de miel
Pues ya ves, las dos nos encontramos de visita
Yo no estoy de visita, esta es mi casa
La de tu familia
La mía, ahora vivo aquí
Mira qué bien
Georgina
Qué sorpresa
Hola Fatima
Querida, no sé si ya estarás enterada de que Esmeralda decidió venirse a vivir aquí
Sí, lo acabo de saber
Supongo que también trajiste a tu hijo
Por supuesto
¿Y cómo fue que lograron convencerte?
Mis padres quieren protegernos porque apareció Lucio Malaber.
Y alguien le informó al hospital donde yo trabajo.
Y por supuesto se internó en el mismo.
Ay, pero ¿cómo pudo ser?
Anoche hablé con él.
Es lo más natural si se encuentra en el mismo lugar donde tú trabajas.
Efectivamente.
Lo curioso es que parece que alguien le aconsejó que ingresara ahí.
No sé por qué percibo cierto tono irónico en tu voz, Esmeralda.
¿Acaso tratas de insinuar que ese alguien soy yo?
Su padre es quien atiende a Lucio.
Está por demás decir que el doctor Pérez Montalvo tiene perfectamente clara mi presencia ahí.
Mi papá siempre lleva sus casos difíciles a ese hospital.
Yo desconocía por completo lo que estaba ocurriendo.
¿No te lo dijo José Armando?
Yo no hablo con José Armando.
Ah, ¿desde cuándo?
Porque estoy enterada que hasta hace poco sostenías muy a menudo grandes conversaciones con él.
Sí, pero nunca han sido por iniciativa mía.
No sé si eso también lo sepa.
¿Qué te pasa, hijo?
Nada, mamá.
¿Estás de mal humor?
Un poco.
¿Por qué, hijo? ¿Qué ocurrió? Cuéntame.
Tuve una discusión con José Armando.
Por Esmeralda.
¿Sabes a lo que vino Georgina anoche?
¿No quisiste decírmelo?
A contarme que José Armando fue a entrevistarse con el doctor Malavera.
Ay, pero ¿con qué objeto? ¿No sería...?
Lo mismo que piensas.
Se presentó ahí como si a él le correspondiera asumir la defensa de Esmeralda.
Ay, pero ¿con qué derecho? ¿Acaso ella lo autorizó?
Por supuesto que no.
Yo te lo admití que debías tomar la iniciativa.
No quisiste escucharme y mira lo que pasó.
Tienes razón. No debí hacerle caso a Esmeralda.
Cuando ella se entere de que José Armando se enfrentó a ese hombre para defenderla,
él habrá ganado un punto a su favor.
No te preocupes, mamá.
Por mí no se va a enterar Esmeralda.
¿No piensas salir hoy?
No, esta noche no.
José Armando, tienes que reaccionar.
¿Reaccionar?
Parece que cada vez que hago algo cometo una estupidez.
Tampoco es para que te haga tanto efecto lo que te dijo Álvaro.
Él y tú tienen razón, Sebastián.
¿Qué derecho tengo?
¿Trataste de ayudar?
No.
Sí, buena ayuda. Y sobre todo ahora.
¿Qué quieres decir con eso de ahora?
Que es muy tarde.
Lo único que me queda por hacer es mantenerme al margen de todo este asunto.
Bueno, pero tú hiciste...
Mira, todo lo que Álvaro me dijo es verdad.
Todo.
Entonces, ¿cómo puedo exigirle a Malaver que me diga qué pretende con ella?
Fue una actitud completamente fuera de lugar, absurda, ridícula.
Sí, realmente a quien le corresponde tomar esas actitudes a Álvaro, pero si como dices ella le pidió que no lo hiciera...
Me preocupa, Sebastián. Me preocupa que por culpa mía vaya a agravarse la situación de Esmeralda.
El mismo José Armando me confesó que tu presencia lo inquietaba un poco, pero gracias a que ustedes estaban tan cerca trabajando juntos, viéndose diariamente,
fue que mi novio se dio cuenta que ya no existe ningún lazo entre ustedes y decidió renunciar al hospital y casarse conmigo lo antes posible.
Eso es una prueba más que suficiente para sentirme segura de su amor.
¿No crees?
Yo nunca he puesto en duda los sentimientos de José Armando hacia usted, señorita Pérez Montalvo.
Pero no era eso de lo que estábamos hablando.
Lo que quiero decirle es que no sé con qué intención intervino en el asunto de Lucio.
Pero le pido que no lo siga haciendo.
¿Que yo intervino?
Estoy segura.
¿Y con qué fin supones que yo haría todo eso?
No lo sé.
A lo mejor tal vez para atormentarme, para complicarme la vida
Y ni siquiera ha tratado de disimularlo
Eso pudo ser al principio, cuando te consideraba mi rival
Ahora también, y no lo entiendo
No le basta con tener asegurada su felicidad
Me estás juzgando equivocadamente, Esmeralda
¿Sabes quién le reveló a José Armando todo lo que estaba ocurriendo con el doctor Malabert?
Yo
Pues sí, Esmeralda
Fui yo personalmente quien le informó a José Armando que Lucio Malaber estaba aquí
Incluso tuve que ponerme en contra de mi propio padre
Porque el doctor Malaber le pidió que guardara su estancia en el más absoluto secreto
Yo me enteré y estimé que era mi deber decir la verdad
Para que te pusieran a ti sobre aviso
Esa es la versión que le ha dado a José Armando para quedar bien con él
¿Él me creyó?
Yo no
Perdone si me equivoco
Pero no creo en su inocencia ni en su buena intención
intención. Vas a acusarme ante él que estoy en complicidad con Lucio. No tema, no tema,
no tema. No me interesa destruir esa confianza que José Armando tiene en usted. Solo le
pido que me deje en paz. Si tiene la oportunidad de entrevistarse con Lucio, dígale que se
opere, que se vaya, que se olvide de mí. Que entre él y yo no existe ningún lazo
que no se pueda romper. ¿Me entiende? ¡Ninguno!
La corderita sacó las uñas
No es tan inocente como creíamos
Es lógico que tú le reclamaras a ese miserable
Yo no pienso que tu intervención ocasione más problemas en este asunto tan complicado
No provocarlo, lo odio con todas mis fuerzas
Cuando me iba acercando a su cuarto estaba deseando que al verme se enfureciera
Que intentara hacerme algo y tener un pretexto para medio matarlo
Eso sí hubiera estado grave
Las consecuencias las pagaría Esmeralda
Qué ironía
En mis manos estuvo su vida, Sebastián
Aquel día que fui a buscarlo sufrió un ataque al corazón
Y en lugar de dejarlo morir como un perro
Salvé su vida
Ante todo eres un médico
Hiciste el juramento de velar por la vida
Y ese juramento se impuso en aquella ocasión
Y sabes
Me arrepiento, Sebastián
Estás muy ofuscado, ya empiezas a decir tonterías
Pero esto me ha servido de lección
Es la última vez que intervengo en la vida de Esmeralda
Ojalá de veras estés convencido y lo hagas
Yo mismo la dejé de mí
Perdí sobre ella todos los derechos
Ahora otro hombre está a su lado
Ocupando el lugar que yo dejé vacío
Por favor, te lo ruego
No te das cuenta
Esa infeliz piensa que no tienes un hombre quien te defienda
Es mejor esperar un poco
Mi niña adorada
Nadie te va a arrancar de mi lado
Nadie
Aunque defenderte me cueste la vida
Mañana a primera hora te espero aquí
Antes de mi operación quiero tener solucionado el problema
Qué tarde
Tendré que llamarle mañana
Pero bueno
Ya di el primer paso y ya no puedo perder más tiempo
Virgencita linda
Cuídamelo mucho
Entra en el corazón de ese malvado
Para que no le haga daño a Esmeralda y a su chivo y payatito
Buenos días, Dominga
Buenos días, doña
Qué madrugadoras, ¿eh?
Florecita ya casi termina de lavar.
Ah, pero es que allá en el campo la gente es muy madrugadora, doña Socorrito.
Sí, ya veo.
Dónde.
Le traje su tecito, está caliente.
Gracias, Socorrito.
Ahorita me voy a poner a planchar las cortinas.
¿Y las carpetitas?
Ayer las dejé, al miedo nada.
Ay, no.
No sea así.
¿Lo que me va a dejar de qué hacer?
No, Socorrito.
Pues es que yo le tengo que dejar este cuarto bien limpiecito.
¡Qué silto! Así como hasta lo tenía.
¿Cómo amanecería mi esmeralda y el niño, eh?
Pues no me los quité de la cabeza en toda la noche.
Pues bien, abuelita.
¿Quién los va a cuidar mejor que sus papás?
¿Y no sabes cuándo regresa Crisanta?
Pues yo creo que en estos días.
La extraño harto.
Se va a poner feliz cuando nos vea aquí.
Uy, sí. Ella siempre andaba diciendo que tú debías venirte a vivir para acá.
Buenos días.
Hola.
Hola. ¿Ya desayunando este chiquito?
Sí, mamá. Se despierta muy temprano.
Ahorita ya va a estar el desayuno.
¿Pusiste el café?
Pues claro. Si es lo primerito que pide el señor Rodolfo.
Mamá, habrá que Dominga se venga para acá. ¿Dónde va a dormir?
Mira, hija, quiero que veas la recámara que está junto a la de Crisanta.
Se la podemos arreglar y yo creo que ahí se va a sentir muy bien
No, ¿hoy? ¿Ya se terminó su papilla?
Ya
Pero sí cómerte bien
Yo nomás lo estoy viendo y no deja de abrir el pico como los pollitos
Por eso está tan lindo
¿Y tú, hija? ¿Cómo pasaste la noche?
Pues, logré dormir un poco
Pero a ti no puedo ocultarte que estoy muy preocupada, mamá
Tranquilízate
Ese hombre no se atreverá a hacerte algo estando en esta casa
¿Pero cómo es posible que todavía no venga?
No lo sé, Hilda, ya le entregó su recado
Quiero que me traiga toda la información de Esmeralda, ¿me entendió?
Sí, sí, con permiso
Este inútil todavía no llega
¿Qué se le olvidó?
Buenos días, doctor Malabert
Estrada, al fin llegas
Espero que me traigas una solución para rescatar a mi hijo, ¿eh?
Te estaba buscando. ¿Dónde te has metido?
Ay, ando por todo el piso. Tengo un trabajo que no me doy abasto.
Mira, precisamente te iba a preguntar. ¿Esmeralda no ha venido?
No, Zoyla. Creo que Esmeralda no vendrá.
Ay, no te puedes imaginar la falta que me hace.
¿No va a volver?
Es lo más probable. Y todo por culpa de ese hombre.
Imagínate, ¿no va a estar aquí sabiendo que él se encuentra tan cerca?
Ay, Dios mío, cuando se entere
Está de lo más impaciente esperándola
Ay, pues dile que se siente
A Esmeralda no la vuelve a ver por aquí
No sé cómo voy a darle la noticia
Me ordenó que vigilara y en cuanto estuviera aquí le recordara que la está esperando
Así que pensaba que iba a venir hoy como siempre, ¿verdad?
Después del susto que le hizo pasar
¿Le dijiste que yo le di la carta?
Sí, me hizo mil preguntas
Que cuál había sido su reacción, que qué había dicho
Me pidió que averiguara contigo
No, yo no logré enterarme ni de lo que decía la carta.
¿Y ahora yo qué hago?
Pues dile exactamente lo que te acabo de decir.
Que Esmeralda no va a volver.
Que se olvide de ella.
Mi tío Rodolfo anda feliz con el niño
Ay, Esmeralda
Todavía estás a tiempo
Si amas a José Armando
Lucha por él
No puedo luchar por un amor que ya no me pertenece
Ahora es de otra mujer
José Armando
Caramba, qué trabajo para levantarme
Se ve que ya estoy en la edad de sentarme en el suelo a jugar
Esto únicamente se hace por un nieto
Dicen que los abuelos disfrutan de una segunda infancia
Cuando un chiquillo como este hace entrada en su vida
Venga para acá
Qué muchacho
Como para que me sienta orgulloso
¿Y cómo habla?
Ya he aprendido a decir un montón de palabritas
Además, lo entiende todo.
Es inteligente.
A ver, mi hijo.
Diga, mamá.
Salvador, ¿cómo?
Mamá.
No tienes que llevártelo.
Ya me voy.
Ya es la hora de la siesta.
Discúlpame.
Con permiso.
Me voy, papá.
¿Por qué tan pronto?
Tuve que hacer una visita a un enfermo y pues nada más pasé a saludarlos.
Qué bueno, hijo.
Debías visitarnos más a menudo.
Esmeralda y el niño viven ahora con nosotros.
De ninguna manera la podíamos dejar allá ante el peligro que para ella significa la presencia del doctor Malader.
Ella es valerosa.
Pero de todos modos está angustiada.
Ese miserable ha tenido la maldita ocurrencia de aparecerse
y aún no sabemos exactamente qué es lo que se propone.
¿Qué coincidencia que el doctor Pérez Montalvo fuera amigo suyo?
¿Es cierto que lo va a operar?
Sí.
Por supuesto, tú no sabías nada.
No, nada.
Me lo imaginé
Hay que estar preparados
El doctor Malaber va a perseguir a Esmeralda
Se lo dijo
Que no podría huir de él
Quizá haya querido intimidarla
Pero está equivocado
Si piensa que ella no tiene quien la defienda
Me voy, papá
Hasta pronto
¿Qué pasa?
Entonces, espera mis noticias, doctor
Con permiso
Con permiso
¿La vio?
¿Llegó?
¿Habló con ella?
¡Hable, no me mire como una tonta!
Señor, es que...
Termine, ¿qué le dijo Esmeralda?
¿Va a venir?
Yo no he podido verla, doctor
¿Pero por qué? ¿Por qué?
Es que creo que no volverá al hospital
Esto no sirve para nada
Doctor, usted no...
¡Yo todo lo puedo! ¡Todo lo puedo!
¡Y ahorita mismo usted me larga! ¡Váyase!
¡Lárguese! ¡No quiero volver a verle la vida!
¡Fuera!
Se rindió
¿Estás más tranquila, hija?
Sí, mamá
Quizá ese hombre no se atreva a seguirte molestando.
¿La señorita Hilda no te dijo nada acerca de él?
No.
Ay, bendito sea Dios.
¿Se puede?
Entra.
Se acaba de dormir.
El doctor Lascano está ahí.
Ya voy.
Ve, ve, yo me quedo con él.
Gracias, gracias, papá.
¿Dice Esmeralda que José Armando vino?
Sí, sí.
Y tenía cargado a José Rodolfo. ¿Qué hizo? ¿Lo miró? ¿Le dijo algo?
No, nada. Se quedó pensando delante del niño.
Pero cuando Esmeralda se lo llevó y comencé a hablarle del asunto del doctor Malader,
me dijo, me voy. Y me dejó solo.
¿De veras? Yo creí que eso lo tenía preocupado.
Pues no. Quizá tengas razón.
Parece que lo considera algo completamente ajeno a él
Álvaro, no pensé que vinieras a esta hora
Hola, solo pasé a darte un beso y a ver si están bien
Sí, Álvaro, estoy tranquila
Qué bueno
Siéntate
No, no, no, solo vine a eso, a darte un beso
Bueno, dos besos
En la noche vengo a verte, ¿ok?
Bueno, hasta luego, te quiero mucho
Tres besos, espérate, cuatro
Adiós, Álvaro
Hola, amor
¿Qué haces tú aquí?
Te extraño
Tú te puedes pasar días sin mí
Pero yo te necesito tanto
Me acostumbraste a ti
Recuerda que mi vestido de novia está esperando
¿No hay respuesta?
Todo se ha complicado, Georgina
Este asunto que ha surgido
¿Pero qué tiene que ver con nosotros?
A ti no te corresponde
Ya lo sé
Ya sé que Esmeralda tiene quien responda por ella
Que yo no debo intervenir para nada
Pero no se trata de eso
¿De qué entonces?
Es que no puedo dejar de pensar que tu padre tiene una participación muy importante en todo esto de Malaber
Va a operarlo, eso es todo
Lo encubrió
Se ha prestado a su juego
No
No busques problemas ni malas intenciones donde no las hay
Si llega un paciente contigo, que además es tu amigo
Y te pide secreto absoluto en su tratamiento
¿No lo harías?
No, no es el caso
¿Por qué? ¿Porque no te sucedió a ti?
Contéstame
Tú habrías traicionado la súplica de tu paciente
Piénsalo un poco, amor
Verás que tengo razón
Bueno, me voy
Yo también tengo mucho trabajo, pero...
Me dio un tiempito para venir y darte un beso.
¿Y ahora por qué tan temprano?
Están haciendo inventario en mi tienda.
Y mi jefe me dijo que podía salir.
Oye, ¿y mi mamá?
Ah, pues está con Don Cucu y mi papá en su cuarto.
¿Y Dominga Farper?
Por culpa de ese malvado, Esmeralda y el niño tuvieron que estar aquí
¿Quién será?
Yo abro, debe ser Domingo
Quiero ver a Esmeralda
Ella no está aquí
Déjame pasar
¿Dónde está Esmeralda?
Quiero hablar con ella
No está, ya le dije que no está
¿Dónde se encuentra?
No se lo voy a decir. Váyase de aquí.
Necesito saberlo.
Si no se va, grito.
Tengo que hablar con Esmeralda, ¿no lo entiendes?
Ella no quiere verlo a usted.
No le distruyas, pero no lo hagas.
¿Dónde está Esmeralda?
Llámale a mi papá.
¡Ve, Aurorita, ve!
Eres una chiquita intrometida.
Desde hace tiempo te estás interponiendo entre Esmeralda y yo.
Sabías perfectamente su dirección y nunca quisiste dármela.
Yo no sé por qué la persigue.
Después que le hizo tanto daño, debería dejarla tranquila.
¿Tú quién eres para decirme lo que tengo que hacer?
Además, ella no desea nada con usted.
Tengo que irme. Es tarde y no quiero abusar.
Dile a tu mamá que venga a verme.
Está ansiosa por venir, pero antes quiere que te adaptes a tu nueva vida aquí
Un cambio de ambiente siempre requiere esa adaptación y a veces las visitas molestan
No, ella nunca me molesta, además tengo muchas ganas de verla
Cuando se lo diga se va a poner feliz, te quiere tanto como yo, lo cual parece imposible
Esmeralda, ¿a qué vino José Armando?
He estado toda la noche por preguntártelo y no me quiero ir con esa duda
No sabía que lo habías visto
Se iba cuando yo llegué
¿Vino a verte o a hablar contigo?
No, Álvaro, ni siquiera sabía que yo estaba aquí
Pensé que estaba aprovechando el asunto de Lucio Malaber para acercarse a ti
No tienes por qué pensar eso
José Armando ve este asunto como algo ajeno
No le interesa
Bien
Álvaro
Hay algo que quiero decirte acerca de Lucio
Estoy pensando que tendré que ir a verlo
¿Y tú?
Me mandó una carta
¿Qué viene a buscar a ti?
Buscando lo que es mío, lo que me pertenece
Aquí no hay nada que sea su...
¿Dónde está Esmeralda?
Esmeralda está en casa de sus padres y vive con ellos
Ella no va a entrar como lo hizo aquí
Asustando a estas dos pobres niñas
¡Salga, doctor! ¡Salga, le digo!
Váyanse y no vuelva por aquí
Y aun cometiendo la maldad que cometió con Esmeralda
Atarla a su vida
Lo pudo conseguir
Ella se ha repuesto un golpe
Ha luchado por su hijo
Y ha encontrado un hombre bueno que quiera a su muchachito
Y la quiere a ella
Apártese, puede, de su camino
Y déjala ser feliz
Primero muerto
¿Por qué dices que tienes que ir a verlo?
Me pide que vaya, quiere hablar conmigo
¿Y por qué te lo pide vas a complacerlo?
Dice que entre él y yo hay lazos que no se pueden romper
¿Y tú piensas que...?
Pienso que se refiere al niño
Ojalá me equivoque
Pero dicen que el corazón de una madre rara vez se engaña
Y el mío está temblando desde que leí esa frase que escribió Lucio en ese papel
¿Qué haces ahí?
Mirándolo dormir
Si vieras todo lo que desayunó
Por eso está tan hermoso
Es muy bonito, ¿verdad?
Yo no le encuentro nada de particular
Es un niño, como otro cualquiera
Es que apenas te has fijado en él
Pero cuando se pone a jugar y se ríe parece un muñequito
Ay, vaya, vaya
María, parece que te ha fascinado el mocoso este.
Es que se roba el corazón de cualquiera.
No concibo que a ti te sea indiferente.
Pues no debe extrañarte.
José Armando tampoco le hace el menor caso.
Y eso que han tratado por todos los medios de metérselo por los ojos.
Dice mi tío Rodolfo que cuando él lo tenía cargado, lo estaba mirando mucho, mucho.
Habrá sido por curiosidad.
Pero jamás lograrán que lo acepte como hijo suyo.
¿Quién sabe?
Ay, no seas tonta.
El niño de Esmeralda no podrá llevar siquiera el apellido Peñarreal.
Sino el de su padre verdadero.
¿Te refieres a...?
Sí, sí.
Al doctor Malaver.
Él es quien lo va a reclamar legalmente.
¿Cómo lo sabes?
Ya ves.
Pero no es para que lo andes repitiendo por ahí.
Ellos están muy satisfechos creyendo que con haber traído a Esmeralda a vivir aquí,
todo está resuelto.
Déjalos.
Ya verás el lío que se va a armar cuando ese hombre se decida reclamar sus derechos.
No tiene ningún derecho, mamá.
¿Qué no?
Esmeralda dice que José Rodolfo no es de él.
Ah, bueno, eso es lo que dice ella.
Vamos a ver lo que dice el doctor Malaber.
Yo no creo que tenga bases para reclamar nada, ni menos legalmente.
José Armando se ha negado a darle su nombre a esta...
...criatura.
Logró disolver el matrimonio y jamás registró al hijo de Esmeralda.
No es eso prueba suficiente de que no lo considera suyo.
Además me... me imagino que el doctor Malaber tendrá testigos que apoyen su reclamación
Para eso es muy bien enterada
No, no son... son deducciones
Que hago simplemente
Y yo nunca me equivoco
Ya verás
Ya verás el lío que se va a armar
Ve, habla con él
Es que, mira
Te espero afuera
Adelante
Me dijeron que usted desea hablar conmigo
Tengo entendido que usted fue la portadora de la nota que yo le envié a Esmeralda
Sí, señor
Doctor, doctor Malaber
Mi nombre es Lucio Malaber
¿Ella le hizo algún comentario?
No, ninguno
¿Pero la leyó estando usted presente todavía?
Sí, pero en ese momento precisamente llegó su mamá
Y Esmeralda ya no comentó nada
¿Y estaría dispuesta a llevarle otro recado mío?
Sinceramente preferiría no hacerlo
¿Por qué?
Le tengo mucho afecto a Esmeralda
Y no me gusta ser intermediaria de una persona que se ha portado mal con ella
Y todavía la está haciendo sufrir
Vaya, vaya
Así es que conoce usted la historia
Sí, ella me la ha contado
Por supuesto, a su manera
De cualquier forma que sea, lo que usted hizo no tiene justificación
Solo cada persona muy en lo íntimo de su alma
Conoce el motivo de sus acciones
Y yo solamente quiero que ella sepa una cosa
Y si usted está en la nega suya
Le haré un favor dándole mi recado
Dígale que quiero hablarle
De algo que nos atañe a los dos
Que no deseó proceder
Antes de tener esa conversación
Mi paciencia se está agotando
Y si no viene
Será peor
No me digan que se atrevió a venir aquí el desgraciado ese
Ay, pues así mismito fue, hermano. Y Aurorita y yo solas. Así que ya te puedes imaginar el susto que pasamos.
Bueno, pero es que lo vieron rondando por allá afuera, ¿o qué?
No, no, no. Tocó la puerta y Florecita pensó que era Domina.
Enseguida que abrí, se coló como Pedro por su casa.
Infeliz. Y no haber estado yo aquí.
Preguntó por Esmeralda. Yo le dije que no estaba, que se fuera. Pero nada.
Florecita se le enfrentó, pero yo sí me estaba muriendo del susto.
Ay, a mí me tembraban las piernas.
Bueno, ¿y por qué no le hablaron a mi papá?
Yo fui a buscarla y bajó enseguida
Y no, no más él, también los vecinos
No le quedó más rabido que ese con el ramo entre las patas
Maldito
Yo no sé por qué no deja de estar fastidiando a Esmeralda
Y mi papá, que no está para esos disgustos
La verdad es que sí pasamos un mal rato
Ay, qué bien hizo Esmeralda en irse
Si se queda aquí, imagínate
Quisiera saber qué es lo que se propone
¿A qué busca hablar con ella?
Ay, yo no sé
Pero a mí lo que más me impresionó fue una cosa que hizo
¿Qué?
Sí, cuando tú saliste, entró al cuarto y vio la cuna del niño.
Entonces fue rápido hasta allí y se quedó mirando para adentro.
Ay, no sé, pero todo esto me da muy mala espina.
La verdad, dudé mucho antes de venir a traerte el recado.
Pero el tono en que lo hizo, me hizo pensar que era mejor que lo supieras.
No quisiera preocuparte, pero claramente fue una amenaza
Bueno, me tengo que ir
Ya sabes, los muchachos y el quehacer de la casa
Silda, gracias por venir
No sé si he hecho bien en contarte eso
No, sí, es preferible que esté advertida
Bueno, ya sabes que para cualquier cosa puedes contar conmigo
Gracias
Hasta pronto, siempre que pueda, voy a dar una escapadita por acá
Adiós, Silda, y gracias
¿Por qué se fue tan pronto tu amiga?
Estaba terminando de arreglarme y no me dio tiempo de saludarla
Tenía prisa
¿Qué te dijo? ¿Algo que te ha dejado preocupada?
Me trajo un recado de ese hombre
Ay, mamá
Tengo que ir a verlo
¿Qué?
No me queda más remedio.
Tengo que ir a ver a Lucio.
No, no, no, hija. Yo no lo puedo permitir.
Es necesario, mamá.
Es la única manera de saber lo que se propone.
Pero no entiendes que puedes exponerte en esa forma.
Mamá, no te lo había querido decir, pero...
es la segunda vez que me manda un recado con Hilda.
La primera vez fue una carta.
Pensé que al ver que yo no le hacía caso, no iba a insistir.
Más vale hacerle frente.
¿Por qué esperar más?
Voy a ir, mamá.
Es que eso es absurdo, Esmeralda.
Te hemos traído con nosotros para evitar que ese hombre te moleste.
Y ahora resulta que tú vas a ir.
Es que no puedo continuar así.
No puedo seguir sin saber lo que quiere, mamá.
¿Qué es lo que pretende?
Es una incertidumbre que no me deja vivir.
¿Qué es lo que te decía en esa carta?
Mamá, prefiero esperar a hablar con él.
Por favor, no me preguntes.
Debe ser algo muy grave cuando no te atreves a decírmelo.
Quizá estoy equivocada.
Ojalá lo estuviera, porque si es lo que me imagino,
lo que nos espera es un infierno de angustia y de dolor.
Me siento agotado.
Ahora es cuando me doy perfecta cuenta de lo que significaba José Armando a mi lado
Casi sin darme cuenta había ido delegando el peso del consultorio en él
Voy a tener que buscar otro ayudante
Ya mi salud está bastante resentida
No puedo soportar tanto trabajo
Esta situación se tiene que terminar
José Armando y tú se tienen que reconciliar y seguir igual que antes
Eso es lo que yo quisiera, Georgina
Pero él está muy ofendido
Me temo que es imposible
Tienes que intentarlo
Tú tampoco has hecho nada para remediar la situación
Nada puedo hacer, hija
No lo comprende
¿Por qué no lo vas a ver y le ofreces una disculpa?
¿Qué clase de disculpas puedo ofrecerle?
A José Armando lo que más le mortifica es que yo opere a Lucio
Eso fue lo que le enfureció
Bueno, pues ahí está la solución
No lo operes
¿Cuándo van a operar a Malaber?
No sé, en realidad desconozco los detalles
¿Y no piensas volver a trabajar con el doctor Pérez Montalvo?
Por el momento, no
Es una situación delicada para ti siendo el novio de su hija
He querido desligar una cosa de la otra y no he podido
Regina me ha jurado que ella no sabía nada
Y sinceramente yo prefiero creerlo
Si me entero que estaba al tanto de todo y me engañó
Será como atribuirle una complicidad que nunca podría perdonarle
Compláceme, papá
Dile al doctor Malaber que no cuenta contigo
De ninguna manera
Yo soy incapaz de hacer una cosa semejante
¿Sería una crueldad hacerle concebir esperanzas para ahora decirle que no?
Ay, bueno, lo puedes hacer de una manera elegante
No, no, no, no, no
Imposible, yo me comprometí a operarlo
Además está bajo tratamiento
Pues entonces miéntele
Sí, dile que te sientes mal, que no te atreves a intentar la operación
Cualquier cosa, lo que se te ocurra
No, no, no. Yo no tengo el corazón tan duro.
Un individuo apenas ligado a ti, por una amistad interrumpida hace años,
¿no vas a sacrificarme a mí?
Eso no es cierto.
Claro que lo es.
José Armando está muy sentido contigo.
Ha aplazado nuestra boda.
Lo siento, hija. Yo nada puedo hacer.
Está bien.
Está bien.
Si tienes tantos escrúpulos en negarte a operar al doctor Malavera.
Aún hay algo más que puedes hacer
¿Qué?
Ir a ver a José Armando
Darle explicaciones
Inventarle una excusa
Hazlo por mí
Hazlo para que tu hija sea feliz
Bueno, quizá ella no estuviera bien enterada
Puede ser que Malaber le haya exigido al doctor Pérez Montalvo que le guardara el secreto
Lo raro es que siendo así, él llamara a su casa y le dijera su nombre
Sí, sí, eso es cierto
Una cosa no concuerda con la otra
Francamente, no sé qué pensar
Me gustaría saber cuándo van a operar a ese miserable
Eso es fácil averiguarlo
Tengo que seguir sus pasos muy de cerca
Mira, yo no creo que debas preocuparte
Esmeralda está viviendo en casa de sus padres
De modo que ahí termina el problema
Voy al laboratorio
No tardo.
Vine directo a contárselo, don Rodolfo.
El doctor Malaver estuvo anoche en casa de Esmeralda.
¿Pero es posible?
Pues sí, se apareció y les pegó tremendo susto a las muchachas.
Bueno, quiero decir, a mi novia y a mi hermana.
Bueno, pero tuvo la audacia.
Se metió como si estuviera en su casa.
Él no estaba enterado de que Esmeralda se vino para acá y pues se presentó de repente.
Es inaudito, increíble que se figure el doctor Malaver.
¿Creerá que está en el pueblo donde se pueden hacer tantas cosas impunemente?
Mi papá le hizo frente y el doctor Malaver se fue
Pero antes dijo que únicamente muerto iba a dejar en paz a Esmeralda
Eso lo veremos
Ah, ¿eres tú?
¿Qué, ya fuiste al laboratorio tan rápido?
¿Qué extraño, Sebastián?
¿Qué?
Acabo de ver a Esmeralda en la escalera.
Seguramente va a ver a ese hombre.
Adelante.
Al fin viniste.
Esperanza, esperanza, tu amor es puro como el sol.
Espera el amor, espera el amor
Tienes los ojos del amor
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