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Original subtitles

Esmeralda

Bebes con la luz del corazón

Esperanza, esperanza

Tu amor es puro como el sol

Esperanza, esperanza

Eres los ojos del amor

Esperanza

Eres los ojos del amor

¿Qué pasó, Adrián?

Ya lo están curando

¿Sí? ¿Tú lo viste?

Va a estar bien, Domingo, no sé qué le pasa

¿Qué le dice a doña Socorrito?

Ay, Virgen Santa, ¿pero cómo me fue a pasar esto a mí?

Yo que me apuro tanto por cuidar a ese muchachito

Tranquilícese, Domingo, no se ponga así

¿Pero cómo no me voy a poner así, hijo?

Si estoy que me muero de angustia

A lo mejor el chiquito no se hizo mucho daño

Pero cómo no, si yo vi que se rompió la cabeza, yo lo vi

Bueno, voy a buscar a Esmeralda, debe andar por aquí

Sí

Ay, Florecita, ¿qué me va a decir Esmeralda?

Has de ser muy travieso, ¿eh?

Ya, ya

Ay, seguro que trató de bajarse de la cuna, se trepó y de ahí al suelo

Eso siempre pasa, doctor

Ya, ya, no es nada

Ya, ya

Ya, pequeñito, ya, ya

Ya, a ver

Vamos a ver que lo demás te viene a tus besitos

A ver

Cuando Esmeralda se entere se va a asustar mucho

Esperamos en Dios que no me hace un pizca casi tuya

Sí, don Pupo, así es

¿Ojalá?

Esmeralda

¡Adrián!

Te he estado buscando por todo el hospital

Estaba en el almacén

¿Y tú qué haces aquí?

¿Trajiste a Dionisio?

No, no, no, es eso

Es que, bueno, verás

José Rodolfo

¿José Rodolfo?

¿Le pasó algo?

¿Qué le pasó?

Dime

Bueno, es que se cayó de la cuna

Ay, Dios mío

¿Dónde está?

¿Se lastimó?

Una enfermera se lo llevó

Para que lo revisara

¿Y dónde está?

Pero está bien

Ya está

¿Ves cómo no pasó nada?

No, no, no

Hilda

Ya, a ver, vete

Vamos a...

Aquí

Mira

¿Te gusta?

Ay, pobrecito, se llevó un buen susto

Los niños son más resistentes de lo que uno se imagina

Y más este

Da gusto verlo tan fuerte y tan sano

Ay, es muy lindo, ¿verdad?

Es un niño muy bonito

¿Quieres ser mi amigo?

¿Cómo te llamas, eh?

José Rodolfo

Mi vida, mi amor, ¿qué te pasó, mi vida?

Mi cielo, mi vida, mi amor, ¿qué te pasó, mi amor?

Ya, bebé, ya.

Mi amor, mi hijito, ¿qué te pasó, mi amor?

¿Te caíste?

Ay, pobrecito.

Sí, mi amor, pobrecito.

Es mi hijo

Lo trajo Adrián, su padrino

Sí, yo lo recibí

Pero está bien, no te angusties

¿Y qué tiene? ¿Se lastimó mucho?

No

Nada de cuidado

De todos modos, le ordenaré que le tomen unas radiografías

Trata de que no se duerma

Y procura evitar que se toque la curación

Está bien

Mi amor, pobrecita

Qué mal rato, ¿verdad, mi amor?

Ay, qué susto, me pegué, mi vida

En cuanto le saquen las placas, vete a tu casa, Esmeralda

Pero es que...

No te preocupes, que yo me las arreglo

Gracias, señorita Hilda

Adiós, José Rodolfo

Gracias, José Hernando

Gracias

Ay, mi amor

Ay, chiquito, ya

¿Por qué no me dijo quién era?

¿Por qué no me dijo de quién se trataba?

No lo sabía, doctor

Yo tampoco conocía al hijo de Esmeralda

No sé cómo fue suceder esto

Es que a esta edad los niños son más rápidos que el mundo

Domingo está en el pasillo muy angustiado

Pobrecita

Me imagino el susto que se ha de haber llevado

Oye, ¿qué cara puso el doctor Peñarreal

cuando supo que al que estaba atendiendo era tu hijo?

No lo sé, Adrián.

En ese momento solo me importaba mi hijo.

Caray.

Él que no quería conocer al niño

y era nomás la jugada que le hizo la vida.

Ahí viene Dominga.

Ay, mi hijito.

Mi muchachito.

Ay, Dominga.

Pero ¿y ese llanto?

Fue por mi culpa, Emeralda.

Por culpa mía, yo lo sé.

Ay, no digas eso.

¿Cómo va a ser culpa tuya con lo bien que lo cuidas?

¿Y qué dijo el médico?

Que no tiene nada de cuidado.

Ay, gracias a Dios.

Ay, no te preocupes.

Me enteré por Hilda que el hijo de Esmeralda tuvo un accidente.

Lo examiné y no tiene nada.

Pero no crees conveniente hacerle un nuevo chequeo.

A veces esos golpes no se aprecian de momento y luego traen consecuencias.

Debe sacar unas placas para estar tranquilos.

¿Lo vas a seguir atendiendo tú?

Ay, ¿cómo está? ¿Cómo está?

Solo fue una descalabrada.

¿Pero está bien?

Ay, sí, gracias a Dios.

¿Y sabe quién lo examinó?

¿Quién?

El doctor Peñarreal.

¿El doctor José Armando?

Su padre.

Su mismo padre, sí, señor

Ay, te juro tu padre, mi amor

Mira la carita que tiene

Y no le pasó nada, ¿verdad?

Puede atenderlo cualquier otro médico

Es igual

Estás muy preocupado

Hay que reconocer que desempeñas muy bien tu nuevo papel de...

Padre

Ya que el verdadero padre

No sabe hacerlo

Mi deseo era reconocer al niño

Darle mi nombre, que se criara a mi amparo

Junto con los otros hijos que vamos a tener Esmeralda y yo

Pero existe el interés de su familia de que sea un Peña Real

Y Esmeralda tendrá que registrarlo sola

Como madre soltera

Todo eso es muy molesto para ella, José Armando

¿Por qué no se lo evitas?

Y eres tú quien me lo pide

Pues sí

Hasta yo prefiero que reconozcas a José Rodolfo como hijo tuyo

Ya que, desdichadamente, yo no puedo darle mi apellido

¿Ya estás más tranquila, Dominga?

Sí, mi hija

Afortunadamente, nada grave le pasó a José Rodolfo

Fue su ángel de la guarda quien lo salvó, mi hija

Seguramente

Sí

Tenemos que agradecérselo, ¿eh?

Los ángeles de la guarda deben estar siempre muy ocupados

¿Te imaginas qué trabajito tener que andar protegiendo a todos los muchachitos

que andan por el mundo haciendo travesuras?

Sí, Dominga.

Pero yo no me perdono que a José Rodolfo le haya pasado eso, Miranda.

No me lo perdono.

Tú vas a pensar que...

que yo ya no te sirvo para nada.

No vas a tener confianza en mí.

No, Dominga, no digas eso.

Y todo lo que yo te debo a ti

Todo lo que has hecho desde que era una recién nacida

Lo que me has ayudado desde que nació José Rodolfo

Me haces mucha falta, Dominga

Mucha

Pero que el muchachito se cayó y se dio un buen catorrazo

Ay, se dará muchos más, seguramente

Qué bueno que lo atendió su padre, ¿verdad?

Vamos a empezar a hacernos a la idea de que José Rodolfo no tiene padre, Dominga

Esmeralda

Como si se hubiera muerto desde que mi hijo nació

Me conmueve tu nobleza

¿Es así como has logrado conquistar a Esmeralda?

No digas estupideces

Lo que trato de evitar es que Esmeralda aparezca como madre soltera

Yo me aparté de ella por esa criatura

¿Te parece lógico que ahora lo declare legalmente hijo mío?

Es que, compréndelo, el cambio de apellidos es absurdo.

Incluso significa un trastorno para ti mismo.

Todo el mundo se enterará de que no eres quien se pensaba.

Eso a mí no me importa.

Lo justo es que cada cual sea quien en realidad es.

Esmeralda, tiene derecho a ocupar el puesto que le corresponde socialmente.

No te preocupes.

Ese va a ocuparlo como mi esposa.

Bien, hagan lo que quieran.

Reconoce a ese niño como hijo tuyo, porque eso yo no lo haré jamás.

Hice un último intento y no dio resultado, Blanca.

José Armando no desea reconocer al niño.

Me lo imaginé.

Pero qué bueno que lo intentaste porque no hay peor lucha que la que no se hace.

Yo sabía que José Armando no estaba dispuesto a ceder.

He perdido la única esperanza que me quedaba.

¿Qué vas a hacer entonces?

Bueno, iniciar los trámites legales a fin de que Esmeralda y José Armando, pues, lleven los apellidos que les corresponden.

A mí me duele que él pierda el apellido que lleva desde que nació,

pero dice que no le importa, que lo prefiere así.

A ti no te gusta lo que quiero hacer, ¿verdad?

¿No lo apruebas?

Me da mucha pena por José Armando.

Pero también pienso en ti, en Esmeralda.

En lo orgullosa que se siente de poder darte gusto

de que nuestro nieto lleve el apellido Peñarreal.

Bueno, entonces.

Ponte de acuerdo con nuestra hija.

Yo apruebo lo que ustedes deciden.

Perdón.

Vaya, al fin llegas.

Perdóneme, don Rodolfo, hubiera querido llegar antes, pero...

¿Qué fue lo que te pasó?

Bueno, es que tuve que llevar a José Rodolfo al hospital porque se cayó y se dio un golpe.

¿Cómo?

¿De dónde se cayó, Adrián?

De la cuna, señora Blanca.

Ay, Dios mío.

¿Cómo está?

Bueno, se hizo una herida en la frente.

Ay, pobrecito.

Lo examinaron bien, lo revisó el médico.

Fue el propio doctor Peñarreal quien lo vio.

¿José Armando?

Sí, señora. Estaba de guardia.

Y una enfermera agarró al niño y se lo llevó.

Después busqué esmeralda y la llevé donde estaban curando al niño.

Gracias, Adrián. Hiciste lo correcto.

Sí, claro, hiciste muy bien.

Y nosotros aquí, tan tranquilos, sin saber que el niño había tenido un accidente.

Vamos, Rodolfo, quiero verlo. Voy por mi bolsa.

Adrián, gracias por llevar a curar a mi nieto.

Acuérdese que también es mi ahijado, don Rodolfo.

¿En qué puedo servirla? Sinceramente me extrañó su llamada.

Lo que quiero es que sinceramente me contestes una pregunta, Tania.

Dígame. La noto un poco preocupada.

Tania, el día que estuvieron en mi casa dándome el beso,

me escuché un rumor que no ha dejado de angustiarme.

Gracias.

¿Me decías, señora?

Te escuché a ti personalmente

decir que mi nuera Gracielita se casó con mi hijo Emiliano

amando a otro hombre.

¿Es verdad eso?

Contéstame, Tania. ¿Es verdad?

Yo creo que debemos hablar con calma, Gracielita

Sin ponernos nerviosas

Ni decirnos cosas desagradables

Si analizamos las cosas

Y las discutimos razonadamente

Verás que llegamos a un acuerdo

¿Qué te propones, mamá?

Ayudarte, hijita

Yo lo que quiero es ayudarte

Porque te veo muy desorientada

¿Por qué será?

Mira, querida, el golpe que has sufrido es muy grande.

Y es natural que desajuste mentalmente a cualquiera.

¿Pretendes hacerme pasar por loca?

Ay, no, hijita, ten cuidado.

Porque pueden declararme incapacitada legalmente.

Y entonces no podrías cobrar la herencia.

Pero qué tontería.

O quizá eso es lo que estás maquinando.

Tú serías mi tutora

y entrarías en posesión de todo.

Y a mí me tendrías encerrada en un cuarto,

atendida por una enfermera con un bonito uniforme blanco.

¡Pero qué horror!

Voy a pensar que de verdad has perdido el juicio.

Sería muy conveniente para ti.

Pero no lo hagas, mamá.

Porque no estoy loca

Afortunadamente

Estoy más cuerda que nunca en mi vida

Y te juro

Que sabría defenderme

Señora, no recuerdo bien

Tania

Es importantísimo que me digas la verdad

Estamos tramitando la herencia de Emiliano

Y no estoy dispuesta a dejar la mitad de la fortuna de mi hijo

en manos de la mujer que lo traicionó.

Mire, hicimos el comentario...

No.

Lo hiciste tú.

¿Por qué?

¿En qué te basaste para decirlo?

Solo contéstame

si te consta que Graciela Peñarria

le era infiel a Emiliano.

¿Sí o no?

No.

Graciela, si te pones en ese plano, podremos entendernos.

¡Imposible que nos entendamos!

Hablamos dos idiomas distintos.

Tú el del dinero y yo el del amor.

Mira, Gracielita, no pienses que para mí todo es el dinero.

Si me preocupo porque recibas tu herencia, es porque tienes derecho a ella.

Eso es tuyo.

Te pertenece. ¿Por qué vas a rechazarlo?

¿Para qué voy a mentirte?

Yo no podría vivir en la pobreza, Gracielita.

No podría resistir una vida miserable.

Prefiero morirme

Antes que verme en esa situación

Las cosas que tiene la vida

Tú que no querías ver al hijo de Esmeralda

Y fíjate la forma en que viniste a conocerlo

Nunca me imaginé de quién se trataba

El destino nos juega cada broma

Y dime, ¿qué sentiste?

Cuando vi entrar Esmeralda y correr hacia él y abrazarlo y pronunciar su nombre

El corazón se me detuvo en el pecho

Todavía estoy aturdido, Sebastián

No he podido sobreponerme a la tremenda impresión que me causó conocer a ese niño

No me explico por qué

Yo solo encuentro una explicación posible

¿Cuál?

Que tú eres el verdadero padre de ese niño

¿Te das cuenta?

Era su hijo

Yo lo toqué

Lo acaricié, estuve platicando con él

Es un niño muy hermoso

Los niños son más resistentes de lo que uno se imagina

Y más este

Me da gusto verlo tan fuerte y tan sano

¿Y qué sentiste cuando lo tuviste en tus brazos?

Bendito sea Dios que nada grave le pasó

Nada más fue una rompida de coco

Fue un alivio que lo haya atendido José Armando

Eso me da tranquilidad

¿Qué te dijo, Esmeralda?

Que no le tocara la curación y que lo mantuviera despierto

Ahorita, doña Socorrito y yo vamos a hacer una sopita de fideos con verdurita

¡Qué rico!

Toma, mi nieto

Tengo que pasar al banco todavía

Porque supongo que te quedarás aquí otro rato

Muy bien, después mando a Adrián por ti

Si algo se ofrece, ¿sabes cómo localizarlo?

Sí, papá

Nunca terminaré de agradecerle sus atenciones para mi hija y mi nieto

¿Qué agradece?

Ellos dos y Dominga son como de nuestra familia

Claro que los Lucero también

Imagínese, pronto mi hijita Aurora se va a casar con Adrián Lucero

No puedo resistir una vida miserable

Mamá

Ay, no te pongas así

Es que me duele tanto que ni siquiera me tengas una consideración

Mamá

Trata de entenderme por primera vez en tu vida

No piensas en todo lo que he sufrido por Adrián

Lo quiero

Lo quiero con toda mi alma

Pero ese absurdo te va a llevar a la perdición, hija

Mira

Mira, te propongo una cosa

En cuanto se arregle lo de la herencia de Emiliano

Nos vamos de viaje

Si cuando regresemos insistes en seguir a Adrián

Yo respetaré tu decisión

Perdóname, mamá

Yo no iré a ninguna parte

Tampoco voy a aceptar ninguna herencia de Emiliano

Y tú sabes muy bien por qué, mamá

Porque lo engañé

Porque no lo amé

Porque nunca lo hice feliz

Por supuesto que Emiliano fue feliz al lado de Gracielita

A mi hijo le molestaba que Graciela no lo acompañara a sus reuniones

Bueno, pero sin embargo siempre andaban juntos

Y Emiliano se veía a través de los ojos de su esposa

¿Y lo que dijo Tania?

Bueno, por favor, Rita, por favor

No, pero acabas de decirme que Tania negó que fuera la verdad

Olvídate ya de sus comentarios infames

Gracielita siempre fue una señorita educada, respetable

Recuerda cómo la admiraba nuestro hijo

Todas las parejas, amor, tienen sus discusiones, sus problemas

Y no quiero que juzgues mal a nuestra nuera por malos entendidos, por envidia

Amor, te voy a suplicar ahora que nuestro hijo se nos ha ido para siempre

Que consideres a Graciela Peña Real como la hija que puede ocupar el lugar de Emiliano

Esto no, Gustavo, esto nunca

Nadie ocupará el lugar de mi hijo

Fer, intentalo, mujer, por favor

Después de todo, Gracielita es el único familiar

A quien le corresponde la herencia de Emiliano

No llores, mamá

Me hace sentir peor de lo que me siento

Es que estoy desesperada

Ya no sé cómo hablarte, no sé qué decirte

Eres mi única hija

Todo lo que tengo

Estamos en la ruina

Desamparadas

Por eso me angustia tanto que vayas a destrozarte la vida

Mamá

Quédate tranquila

Voy a aceptar la herencia de Emiliano

Pero te suplico

Te suplico que me dejes amar, Adrián

Y tengo que tratar de recuperar su amor

Y si acaso se me va la vida en ese intento

Moriré tranquila

Sabiendo que al menos unas horas

A su lado, fui feliz

Sí, nana, lo voy a cuidar mucho

Mi mamá está aquí

Sí, gracias, nana

Luego te hablo

Mi amor

¿Qué le pasó al bebé?

Se cayó de su cuna

¿Y por qué tiene eso?

Porque se abrió la cabecita

¿Y le dolió?

Yo creo que sí, un poquito

Ay, pobrecito

Pobrecito, ¿verdad?

Vamos a cambiarte

Pingo

Ay, el rincón

Adiós, Rafa

¿Diles adiós?

Todos lo quieren mucho, ¿verdad?

Uy, sí

Toda la gente de aquí es muy buena

Y son lindos con mi hijo

Como lo conocen de recién nacido

Esmeralda

Tú sabes que yo soy respetuosa con tus decisiones

Pero me gustaría que consideraras muy en serio

La posibilidad de irte a vivir a la casa

Tu casa, el de mi nieto

Nos daría una alegría tan grande, hijita

Mamá, esa casa también es de José Armando

Y yo todavía no estoy preparada para verlo entrar y salir

Sin sentir que se me rompe el corazón

Es un niño muy bonito

¿Quieres ser mi amigo?

José Rodolfo

Mi vida

Mi amor

José Armando

Amor, ¿estás ahí?

Bueno

Háblame, ¿sí?

Te mando un beso

Ese niño es hermoso

El hijo de Esmeralda

Ya me enteré que quieres quitarle a José Armando el apellido

Para dárselo al hijo de Esmeralda

Me vas a perdonar que te lo diga

Pero con todo el respeto que me mereces

Pienso que eso es un solemne disparate

Yo no lo creo así

Pero es que será la comidilla en nuestro círculo social

Y tanto José Armando como tú van a salir perjudicados

Dame una solución

Porque yo hasta le he suplicado a José Armando que reconozca al niño

Y se ha negado

Pero Rodolfo, ¿cómo vas a pedirle que le dé su apellido si no es hijo suyo?

¿Por qué estás tan segura de que no lo es?

No, el que... el que está seguro es él

Por algo será, ¿no?

¿Tu urgencia por verme era para tratar ese asunto?

Porque no está a discusión

No, no, no

No, no, querido, no

No vine a hablar sobre ese tema, lo que...

Lo que me angustia es otra cosa

Es Gracielita

¿Qué pasa con esa niña?

Rodolfo

Mi hija está decidida a volver a tener amores

Con Adrián Lucero

¿Acaso se ha vuelto loca?

Ay, Rodolfo

A veces ya pongo en duda su sano juicio

¿Te das cuenta?

Pero qué vergüenza, Dios mío.

Solo tú puedes impedirlo.

Tienes que despedir a Adrián Lucero, Rodolfo.

Tienes que echarlo de tu casa inmediatamente.

¿Qué, no te cansás?

Si me prometes que te vas a quedar a platicar conmigo

Dejo este pesado libro de medicina

¿Y José Armando? ¿Vas a verlo?

Pues eso espero

Hoy le he dejado tres mensajes en su casa

Le hablé al celular, al Skype, en fin

La vida al lado de un médico es difícil

Nadie mejor que tú lo sabe

Sí, pero también sé que cuando le dejas mensaje a un médico

Él se tiene que comunicar de inmediato

Bueno, hija, no te pelees con él

Debe estar muy desconcertado después de lo que me has contado

Sí, pero es que es muy terco, papá.

No entiendo el afán de quitarse el apellido que ha llevado toda su vida

y cambiarlo por otro que seguramente será muy común.

¿Y eso te afecta mucho?

Pues es que no es nada agradable tener que sacar a relucir la historia de tu vida.

Parece de cuento.

Solo que a José Armando le tocó perder.

Después de ser el príncipe, resultó ser el lacayo.

Tontería.

El hecho de que tenga una procedencia humilde no le resta nada a José Armando.

Al contrario.

Lo que verdaderamente me molesta

es que Esmeralda ha ganado una batalla más.

Pensé que me sería fácil derrotarla y...

y me molesta tener que reconocer

que me he encontrado con una adversaria de mi nivel.

Es una mujer muy bella.

Te lo dije desde la primera vez que la vi.

Ay, papá, la belleza es lo de menos.

No, no lo creas.

Aquella noche en la recepción del Congreso Médico

lucía espléndida.

Ay, no me recuerdes aquella noche, papá.

Todavía no le perdono la humillación y el mal rato que pasé por su culpa

Desde entonces

La odio con todas mis fuerzas

No, no, no, hija

El odio no es propio de gente noble

Tu corazón no debe albergar un pensamiento así

Nunca podrás edificar tu felicidad sobre la ruina de otros

Hubieras visto a nuestro nieto

Al rato andaba como si nada

Es tan sano

Gracias.

Qué coincidencia que José Armando haya tenido que atenderlo.

Hasta el destino le está dando una nueva oportunidad a ese necio de tu hijo.

No hay peor ciego que el que no quiere ver.

Ya no debemos presionarlo, creo que será lo mejor.

Fátima estuvo aquí.

Sí, me lo dijo Crisanta.

¿Qué le sucede? ¿Algún problema con Gracielita?

Sí, uno y muy grave.

¿Qué tiene? ¿Está enferma?

Sí, de la cabeza. La muy insensata pretende remudar su absurdo romance con Adrián Lucero.

Está dispuesta a enfrentar todas las consecuencias.

¡Qué barbaridad! Pero, ¿qué quiere que tú hagas?

Que eche de aquí a Adrián.

No imaginé.

Necesito pensar.

Esos muchachos requieren de una decisión terminante

Y no estoy muy seguro de que corriendo a Adrián Lucero

Se arregle el problema

No estoy seguro

Ya me tomó la modista las medidas para el vestido

Ah, qué bien

Y el dinerito que me diste lo metí en una cuenta de ahorros

Pues si te lo di para que vayas comprando lo que haga falta

Pero pues mientras que lo necesito nos puede ir dando algún interés, ¿no crees?

Ajá

Adrián

¿Qué tienes?

Nada

Te siento como desganado, como harto

No, ¿dónde crees?

Es que, pues estoy cansado

Y ya me voy, quiero pasar a saludarme, a ver si no se ha dormido todavía

Sí, ve

Lo tienes olvidado

No es por gusto

Ahorita tengo harto trabajo

Y no sé qué entrarle

Sí, claro

No me importa ya nada

Voy a luchar por Adrián

Como si fuera el último hombre sobre la tierra

Lo quiero

Lo adoro

Estoy decidida

Si Adrián no vive a mi lado

Prefiero morir

¿Por qué no salimos a tomar una copa?

¿Podemos ir a algún bar del centro?

Ya ves cuántos lugares bonitos hay

Ya me tengo que ir

Mañana tengo que asistir a una operación con el doctor Gaviño a las seis de la mañana

Pero si no es tan tarde, amor

Pero todavía tengo que llegar a estudiar

No, no, no, no, a ver, espera un poco

Todavía no hemos hablado de nada

Anda, siéntate

¿De qué quieres platicar?

Es que ni siquiera me has dicho si hablaste con Esmeralda

¿De qué?

Del cambio de apellido

No, no, de eso no

¿De otra cosa entonces?

No, no, de nada

Es que te veo preocupado

No tengo nada, es...

Cansancio, ya te lo dije

Será mejor que me vaya

Te acompaño

De ninguna manera.

Ya no salgas.

Conozco perfectamente el camino.

Como quieras, amor.

Algo pasa.

¿Ahora qué habrá tramado esa mujer para preocuparlo?

Porque a mí no me engaña.

Esmeralda sigue amando a José Armando.

Pero él terminará casado conmigo.

Conmigo

Cuando llegué ya lo había curado

¿Pero qué hizo él?

¿Qué te dijo cuando te vio y vio que era tu hijo?

No sé

Yo estaba demasiado aturdida

Lo único que hice fue abrazarme a mi hijo

A José Armando no lo veía porque estaba atrás de mí

¡Ah, caray!

¿No viste nada?

¿No sabes qué cara puso cuando vio al niño?

No

Qué lástima

¿Y qué cara puso cuando te vio aparecer?

Me miró asombrado

Yo me detuve un instante porque

Tampoco sabía que José Armando estaba curando a mi hijo

Yo lo vi ahí

Cerquita de mi hijo

Con una manita entre sus manos

Y le sonreía

¿De veras?

¿Por qué cosa?

Mira, mamá, cómo vino a conocerlos.

¿Sabes lo que sentí cuando los vi?

Una gran emoción.

Verlos juntos.

Padre e hijo.

Está listo el auto, don Rodolfo.

Adrián espera.

¿Grisanta?

Sí, señor.

Quiero preguntarte algo

Es concerniente solo a nuestra familia

¿Usted dirá?

¿Qué sabes del asunto ese tan desagradable de Adrián y Gracielita?

Bueno, pues, ¿qué ya pasó, don Rodolfo?

En su momento causó muchos daños, pero...

Terminó cuando ella se casó con Emiliano, que en paz descanse

¿Por qué dices que terminó?

¿Te consta?

No, no, no, don Rodolfo.

Pero no puede haber nada entre ellos.

Adrián se convenció que ella está muy alta para él.

Y ahora tiene su novia, Aurorita, la hija de Socorrito.

Sí, sí.

La conocí aquí, el día del cumpleaños de mi nieto.

Entonces, según tú, Adrián ya no la quiere.

Bueno, tanto como eso no sé, don Rodolfo.

Él la quiso mucho.

Mucho.

Es preciosa, Aurorita

¿Te gusta, florecita?

Ay, sí, muchísimo

Vamos a ver cómo te quedas

Pero, ¿para eso hay que peinarse?

Ay, no importa, no importa

Solo déjame ponértela

¿La corona?

Espérame, espérame

Voltea

¿Qué tal?

Te ves lindísima

De lo más bonita

Ay, ¿de veras?

Deja que mi hermano te vea vestida de novia y...

Ay, Florecita, cuando lo pienso mi corazón me salta.

Tengo tantas ganas que llegue ese día.

¿Y cómo va todo? ¿Ya están más tranquilas?

Por lo pronto hay una especie de tregua entre las dos.

Gracielita me prometió que aceptaría la herencia a la que tiene derecho

y yo le di a entender que iba a dejarla hacer lo que ella quiera.

¿En lo de sus relaciones con ese joven?

Sí.

¿Comprendes?

Lo que no se imagina

es que jamás permitiré que tenga nada que ver con ese hombre.

Le dije eso para ganar tiempo.

¿Tú crees que la engañaste?

Bueno.

El asunto es que con la habilidad voy consiguiendo lo que me propongo

Después que ella haya entrado en posesión de la herencia

Veremos

Entonces ayer no viste al doctor Lascano

Me llamó a la noche, quería pasar a ver a José Rodolfo

Me disculpé y le pedí que dejara la visita para hoy

Como al niño no lo dejé dormir toda la tarde

Tomó su leche y se durmió toda la noche

Ay, pero qué lindo está tu hijo

¿Verdad que sí?

Sí, aunque yo no debería de decirlo

Ay, no, es precioso

Hubieras visto al doctor Peñarreal

Como no sabía de quién se trataba

Se la pasó contemplándolo

Lo acarició, se puso a jugar con él

No pensé que fuera a ser tan tierno

Y el niño se veía de lo más a gusto con él

Así que van muy adelantados los preparativos de la boda

Pues sí, ya les falta poco para casarse.

Adrián y Aurorita andan retenerviosos, pero eso sí, bien felices.

Oiga, ¿a qué vino?

¿Ya han empezado otra vez con sus cosas?

¿Qué cosas?

Ay, no se haga la que no entiende.

Sabe muy bien lo que le digo.

Quiere abortar a mi hermano otra vez.

Te equivocas, Florecita.

Vine a ver cómo sigue el hijo de Esmeralda.

¿Y qué dijo?

Esta ya cayó, ¿no?

Pues no.

¿Por qué no lo deja tranquilo?

Él ya no quiere saber nada de usted

Ya no la quiere

¿No se da cuenta que ya no la quiere?

Hace mucho tiempo que dejó de interesarle

Para que lo sepa

Desde el día en que despreció su cariño

Y se casó con otro

Sin embargo, el día del accidente

Él corrió como loco a donde yo estaba

Desesperado

Pensando que podía estar herida o muerta

Y cuando me vio

Se olvidó de todo

Y me abrazó fuerte

Como si no quisiera que me arrancaran de sus brazos.

Pues en un momento así nadie se pone a pensar lo que hace.

Pero hace lo que siente.

Mire, déjelo tranquilo.

Si quiere casarse otra vez, búsquese otro de su clase.

Otro hombre rico y déjame a mi hermano en paz.

Él tiene a su novia y ella lo quiere con toda su alma.

A ver, ¿qué le busca metiéndose entre ellos?

¿Amargarle otra vez la vida?

No está enamorado de esa muchacha.

Se hizo su novia como un consuelo cuando yo lo dejé

Pero ella se hizo querer

Se adueñó de los sentimientos que usted despreció

Y ahora son suyos

Y usted no se los puede quitar

Yo no voy a quitarle nada

Esos sentimientos nunca dejaron de pertenecerme

De aquello no queda ni un recuerdo

Confórmese y déjalo en paz

A ver si me lo dice Adrián

Señorita, déjenlo

Mi hermano es muy respetuoso con las mujeres

No lo obligue a que le hable fuerte

Y le diga usted cosas que después le van a doler

Él no se va a casar, Florecita

¡No lo voy a dejar!

¿Ustedes ya fijaron su fecha de boda?

No, todavía no

En realidad estoy esperando que José Armando se organice

Tiene tanto trabajo, la universidad

Sí, querida

Pero yo te aconsejo que le des velocidad a ese asunto

No esperes más, Georgina

Ayer por azares del destino

José Armando conoció al hijo de Esmeralda

¿Le preguntaste al doctor cuándo tiene que cambiar la curación?

No

Pero supongo que hoy en la noche que lo bañe se la cambia

Ella está como sin nada

Dando lata como siempre

Es que es un niño sano

Muy hermoso como su madre

En el próximo capítulo

Me gustaría que me dijeras

¿Por qué te has empeñado en desprestigiar a mi hija Gracielita?

No es un rumor, señora Valverde

Y me gusta ser útil en todo lo que puedo

Ya te sientes muy segura, ¿verdad?

Sí

Tanto que ni las influencias de ciertas personas han podido sacarme.

Que el niño de Esmeralda puede ser mi hijo.

¡Gracias!

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