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Zulu
Esmeralda
Me ves con la luz del corazón
Esperanza, esperanza
Tu amor es puro como el sol
Esperanza, esperanza
Tienes los ojos del amor
Esperanza
Tienes los ojos del amor
Pensé que ya estaban acostados.
¿Cómo saludas, José Armando?
Buenas noches.
Solo pasé a verlos un momento.
¿Cómo estás, papá?
Bien, hijo.
¿Qué hay, papá?
Todo bien.
¿No has saludado a Esmeralda?
Hija, buenas noches y ella no respondió
Buenas noches
Siéntate, hijo
Solo vine de pasada
Pero aunque sea unos minutos, siéntate
Creo que es hora de que me vaya
Quédate un ratito más
Es tarde, mamá
Y Dominga se va a preocupar
Ah, bueno
Voy a decirle a Crisanta que recoja tus cosas
En fin
No, yo iré, mamá
No, no, no, déjame a mí
Siéntate
Yo voy a buscar las llaves del carro
Porque Adrián no está
¿Y Esmeralda está en casa de sus padres?
Fue a cenar con ellos
Pero yo pensé que estaba disgustada con su papá, que no se trataban
Bueno, afortunadamente ya hicieron las paces
Esmeralda descubrió que, bajo esa máscara de dureza
Don Rodolfo oculta un hombre muy diferente
Vaya, pues me da mucho gusto
Supongo que ahora se irá a vivir con sus papás
No, no, mamá, no lo creo
No es justo que siga viviendo en una humilde vecindad
Cuando ellos gozan de una buena posición
Bueno, tal vez no viva ahí por mucho tiempo
¿Por qué?
Pues si las cosas siguen como hasta ahora
Muy pronto le pediré a Esmeralda que sea mi esposa
¿Cómo es posible que estés tú aquí?
¿Qué tiene de extraño?
Es que voy a encontrarte a donde quiera que voy
Esta es la casa de mis padres
¿Quieres decir que soy yo el que está sobrando?
No, pero parece que quieres reprocharme que haya venido
Sé que no tengo derecho a hacerte reproches, al menos en este caso
Pero cualquiera diría que estás invadiendo mis terrenos para que tenga que cederte el campo y te sientas triunfante
Estos terrenos que tú dices no son exclusivos para ti
Aquí vive mi papá y mi mamá
Y el hospital es el lugar donde trabajo
Además, si quieres huirme, es cosa tuya
¿Cómo has cambiado?
¿Quién te ha hecho cambiar así?
¿Y me lo preguntas?
Esa altivez, esa actitud casi desafiante no es hechura mía
Cuando estabas conmigo eras dulce, tímida
He aprendido a defenderme
Lástima
Me gustabas más como eras antes
Yo no hago las cosas para gustarte a ti
¿Y a quién?
¿A Álvaro Lascano?
Sí, mamá
Creo que poco a poco estoy conquistando el cariño de Esmeralda
Me alegro tanto, hijo
Voy a tener una nuera bellísima y unos nietos preciosos
Me parece que sale sobrando esta conversación
Tienes razón
Abue, te voy a extrañar un chorro
Y yo a ti, mi amor, me voy a quedar solita
Pues a mí me da miedo pensar que te vaya a hacer algo el baboso ese
Ay, no te preocupes por mí
Nomás que se me ponga al brinco y le echo a todos los vecinos de la vecindad
Cuídate mucho, abue
Sí, mi hijita, déjame darte la bendición
En nombre del Padre, del Hijo, del Espíritu Santo.
Que Dios te cuide y te bendiga siempre.
Así está, bendita.
Estar bien, abuelita.
Dile a tu hermanita que le mando muchos recuerdos y todo, mi cariño.
Sí, abuelita.
Adiós.
Rodolfo la fue a buscar porque se ha encariñado con el niño.
Ya podrás imaginarte la sorpresa que se llevó al enterarse de que Esmeralda puede ver.
Me lo imagino.
El caso es que hicieron las paces.
Todo quedó olvidado.
Y ahora tengo la dicha de que estén en buenas relaciones.
Como debe ser.
Como debió ser siempre.
¿Esmeralda va a venir a vivir para acá?
¿Qué más quisiera yo?
Pero de eso ni se ha hablado.
No sé si ella querrá.
José Armando, espero que comprendas
Ella es mi hija y el niño es mi nieto
Sí, sí, lo entiendo perfectamente
Además ya dejó de ser una cosa del otro mundo encontrarme con Esmeralda
Ahora la veo todos los días en el hospital
Espero que llegue el momento en que me acostumbre y no sienta nada cuando la vea pasar junto a mí
¿Qué te parece el lío que se ha armado?
Ahora tenemos que irnos de aquí
No sabes cuánto lo siento, Florecita
Eso sí que está mal
Pues claro, yo me sentía recontenta contigo y con Domingo
Mi papá estaba recuidado y re bien atendido
Doña Socorro y Aurorita son tan buenas
Yo ya veía a Aurorita casada con Adrián
Los dos felices y contentos
También yo
Le tengo mucho cariño a Aurorita
Y más por ser la madrina de José Rodolfo
Ay, Dios mío
Todo por culpa de esa señorita Gracielita
Hola, Adrián
Pobre de la señorita Gracielita.
Me da lástima.
¿Lástima?
Él estima por qué. Tiene todo lo que quería.
Lujos, dinero y hasta un marido rico.
Pero sufre, Florecita.
Su vida está vacía. Se siente sola y desdichada.
Ella escogió eso.
Ahora es que se fastidie para que se le quite.
Gracielita, ¿qué te pasa, hija?
Ay, Crisanta, todo me sale mal.
Todo.
¿Por qué dices eso? ¿Qué es lo que tienes? ¿Qué te pasa?
Adrián está furioso conmigo
Su novia se peleó con él y dice que yo tengo la culpa
¿Y no es así?
Yo no hice nada por maldad
Pero Gracielita, ¿será posible que te hayas metido entre ellos dos?
De veras que no quise que se pelearan
Fue sin mala intención
Ay, hija, ¿cuándo terminará tu lío con Adrián?
¿Por qué no tratas de ser feliz y te olvidas de él de una vez?
Yo trato, Crisanta, pero no puedo.
Y él...
Él me dijo que llegaría a odiarme.
Hace un momento allá afuera ni me saludó.
Fui a hablarle y ni siquiera me miró.
Bueno, estará molesto contigo.
Parece que con razón.
Si esa muchacha se peleó por algo que le hiciste o le dijiste.
Eso es lo que más me duele, Crisanta
Que con eso
Me está demostrando que la quiere
Tal parece que la quiere de verdad
Y yo
Yo no puedo soportarlo
Ay, mi hija, mi hija
¡Dionisio! ¡Dionisio!
¡Dionisio!
Muchas gracias, señor socorrido. Gracias.
Qué rico.
Usted siempre preocupándose por mí.
Se lo merece, Dionisio.
Bueno, pero yo la veo a usted muy compuesta, ¿eh?
Es que voy a salir.
Seguro que a las tiendas, ¿no?
A las mujeres les encanta andar compra y compra y compra, ¿no es cierto?
No, don Dionisio. No voy a las tiendas.
Voy a ver a Udorito.
Perdóneme, socorrito.
Debí imaginármelo.
No se preocupe.
La verdad es que uno no se da cuenta de lo que llena un hijo una casa hasta que se va lejos.
Dígamelo a mí que me sentía como si me hubieran arrancado la mitad de mí mismo cuando el Adrián se me vino para la ciudad.
Qué lástima que los muchachos se hayan disgustado, caray.
Así son las cosas de la vida
¿Qué se le va a hacer?
¿Cómo te va en el hospital, Esmeralda?
Bastante bien, señora Hortensia
También allá estoy aprendiendo mucho
Es que tienes muy buena cabeza
Claro, el interés que pones también vale mucho
Es que quisiera recuperar el tiempo perdido para llegar a ser alguien en la vida
Has tenido mucho valor
Y mereces triunfar
Aunque
De aquella muchacha ya no queda nada
Claro
No hubiera sido posible si el doctor no me hubiera operado
Todo lo que estoy logrando es gracias a su ayuda
Buenas tardes
¿Qué tal?
Hola, mamá
¿Qué hay, hijo?
Hola
¿Qué dicen las dos mujeres más bellas del mundo?
Uy, uy, uy, qué galante viene
En cuanto a Esmeralda no has dicho más que la verdad
Pero en lo que respecta a mí, mereces un premio
Voy a traerte un pastelito
Perfecto
¿Pasó algo nuevo en el hospital?
No, nada
¿Viste a José Armando?
No, estuve muy ocupada todo el día
Me alegro de que hagas una vida normal
A propósito, ¿tienes algo que hacer el viernes en la noche?
Pues a mí me da harta pena porque usted está sufriendo a tener a su hija lejos por culpa de nosotros
No, no, ustedes no tienen la culpa
Sí, doña Socorro, sí
Pero el Adrián está buscándome, en cuantito encontremos algo, nos vamos
Oye, don, y si Adrián se fuera a vivir a otro lado un tiempito, nomás para ver qué pasa
¿A otro lado?
Sí, para evitar que ustedes se tengan que ir.
A lo mejor Aurorita regresa, hace las paces con Adrián y aquí no ha pasado nada.
Pues eso que usted me dice me da alguna esperanza.
Hable con él.
Dígale que a ver si encuentra algo para un hombre solo.
O tal vez en la casa donde trabaja de chofer pueda quedarse.
Vamos a hacer un esfuerzo para que las familias no se separen.
Yo no me conformo con el rompimiento de Adrián y Aurorita.
No, tampoco yo, doña Socorro. Tampoco yo.
Antes yo pensaba que Adrián no quería a mi hija.
Pero ahora lo veo tan angustiado que estoy pensando que sí.
Eso es lo que Aurorita tiene que saber.
Y yo se lo voy a decir.
Así es que, una sonrisita.
Claro que sí, claro que sí.
Señorita.
Señorita.
Ay, disculpe.
¿Qué puedo servirla?
Gracias.
Bien amada, qué rete harto juguete.
Como que se va a tener que llevar alguno, doña, porque aquí ya estamos como sardina en lata.
Me llevaré algunos para que José Rodolfo juegue cuando vaya.
Así que el abuelo está cloico con el chiquito, ¿verdad?
Mamá, hola.
¿Cómo estás, doña?
Bien, hija.
¿Cómo estás?
¿Y cómo se portó José Rodolfo?
Ah, como un santito.
¿Y a todo lo que le trajo la señora Blanca?
Mamá, ¿para qué te molestaste?
Todo es poco para mi nieto.
Gracias.
¿Qué pasó, mi amor?
¿Fuiste a tus clases, hija?
Sí, de allá vengo.
Por cierto, que Álvaro me invitó a una cena de gala.
¿Ah, sí?
Sí.
Es a beneficio de los niños discapacitados del hospital.
Pero no sé qué hacer, mamá.
Si tienes deseos, ve, hija.
Es que no sé qué ropa se debe llevar
No te preocupes, yo te compraré un vestido apropiado
No, mamá, no
No, no quiero hacerte gastar
Nada de eso
Me da mucho gusto comprarlo sabiendo que vas a lucir muy linda
Gracias
Lástima
Me gustabas más como eras antes
Yo no hago las cosas para gustarte a ti
¿Y a quién?
¿A Álvaro Lascano?
Buenas noches
Vaya, al fin apareces
Entra
Estuve llamando a tu casa
A tu consultorio
Parece que no te dieron ninguno de mis recados
Sí, me los dieron todos
¿Por qué no me llamaste?
Preferí esperar
¿A qué?
A que hablaran tú y Esmeralda
¿Qué traes con Esmeralda?
Quiero saber qué juego estamos jugando, Álvaro
No te alteres
Hablemos serenamente
¿Cómo crees que pueda estar sereno?
Me has estado mintiendo, me has estado engañando
No hubo engaño
Acúsame si quieres de haber guardado silencio
¿Por qué no me dijiste que habías operado Esmeralda?
Ella no quería que lo supieras.
Pues tu deber como amigo era venir y decírmelo.
¿No haber sido por la casualidad?
No fue casualidad.
Todo fue premeditado.
Yo le conseguí trabajo en el hospital
para propiciar un encuentro entre ustedes.
Saliste desde temprano y en todo el día no volví a saber nada de ti.
¿Pero qué va a decir tu marido, Gracielita?
Ya lo llamé. Iba a venir a recogerme.
¿Pero te parece bien estar todo el día fuera de tu casa?
¡Ay, ya me aburro, mamá!
Sí, ¿y aquí qué haces para no aburrirte?
Blanca ni siquiera estaba.
Ay, platico con Crisanta.
¡Ay!
No sabía que Crisanta tuviera una conversación tan interesante.
No la regañes tanto, Fátima.
No ha hecho nada malo.
¿Y te parece muy bien que abandone su hogar, su marido?
Eso no es un hogar.
Es un aparador.
¿Ves cómo me falta el respeto, Blanca?
Nunca en mi vida había visto nada más malagradecido que esta niña.
Todo lo que tiene me lo debe a mí.
Es verdad. Eso sí puedes decirlo.
Basta. Por favor, no pele.
Déjala tranquila, Fátima.
Gracielita está nerviosa.
No sé por qué.
Si estuviera en el campo hecha una andrajosa, sería por eso.
Ya, Fátima. Ya.
Mira, Graciela, como sigas metiéndote aquí, le voy a decir a tu marido que te lo prohíba.
Pues también dile la razón por la cual no quieres que venga.
Estoy muy enamorado de Esmeralda.
Sé que tú la quisiste mucho.
Tenía que enfrentarlos para saber si ese amor ha muerto del todo.
De modo que es una prueba.
Llámalo como quieres.
¿Y tú crees que voy a someterme a tus pruebas?
¿Por qué vas a negarte?
Te conviene.
Estoy poniendo en tus manos la posibilidad de reconquistarla.
¿Quién te ha dicho que lo deseo?
Si no es así, me alegraría mucho.
Esa actitud tuya es absurda.
Suponte que como resultado de este encuentro
resurgieran nuestros sentimientos
y Esmeralda volviera conmigo.
Si eso es porque te sigue queriendo y va a encontrar a tu lado la felicidad, no me arrepentiría de lo que he hecho.
Mereces que la enamore de nuevo.
Inténtalo.
Yo lo estoy haciendo.
¿Lo dices en mi cara?
¿Por qué no?
Ella no es nada tuyo.
Fue mi mujer.
Ya no lo es.
Tú la abandonaste.
Pero deberías respetarla.
La respeto.
Por eso pretendo casarme con ella
Tiene un hijo
A mí eso no me importa
¿Quieres decir que a pesar de todo...
Voy a tratar de ganarme su cariño?
Te lo aviso
Si todavía Esmeralda te interesa, lucha por ella
Porque yo voy a hacer todo lo posible
Que ella sea mi esposa
A mí me parece buena idea la de socorrito, Adrián
Sí, si ella misma va a solucionar el problema
Pues yo creo que debemos hacerlo
Es que no me gusta tener que pedirles favores a los Peñarreal
¿Qué tal si don Rodolfo me dice que no y nomás paso por la vergüenza?
¿Quieres que yo le pregunte a mi mamá si tiene algún lugar para ti en la casa?
Ahí está, que esmeralda hable con ella
Y si dice que sí, pues te vas para allá
Bueno
Todo sepa que Aurorita vuelve a su casa
¿Por qué no la vas a buscar?
Sí, vas y le pides perdón
Y lo más seguro es que se contenten
No
Vale más dejar las cosas así
Lo que pasa es que sigues hecho un tonto por la señorita esa
Yo ni la miro
Pero la quieres
Hay cosas que no pueden morir, Florcita
Pregúntale a Esmeralda
Que te diga ya se ha dejado de querer al doctor Peñarreal
¿Me estás desafiando?
No, yo solo quiero pelear limpio
He sido sincero
No quise hacer las cosas a espaldas tuyas
Podrías haber escogido a otra mujer
Yo te creía mi amigo
He puesto todo a tu alcance
Sabiendo que tienes más posibilidades de triunfar que yo
Dime José Armando
¿Sigues queriendo a Esmeralda?
Mis sentimientos son míos
No tengo por qué revelárselos a nadie
Y mucho menos a ti
Pensé que ibas a comprender mi actitud
Pero ya veo que no puedes
O no quieres
No sabes cuánto lo siento
Adiós
Sí, papá
Esmeralda va a hablar con los patrones
A ver si pueden darme acomodo en su casa
Así usted y Florecita pueden quedarse aquí
Sí, hijo, porque a mí se me cae la cara de vergüenza con su corrito
Ella ve por los ojos de su hija y...
Esa pobre muchachita, caray
Sufriendo por ti después de todo el bien que nos han hecho
Por favor, papá
No, mi hijo.
Si yo no te quiero a tu ciudad.
Pero eso es lo que pasa cuando la juventud no hace caso de sus mayores.
Siéntate, Georgina.
Gracias.
Voy a pedir que les traigan bebidas.
Te acompaño, querida.
Vamos.
Qué bueno que te vea.
Queríamos ver si tú y José Armando nos querían acompañar a una cena de beneficencia.
A la que tenemos que ir.
Sí, por mi parte no tengo inconveniente.
Me encanta la idea
Claro que sí, la pasaremos muy bien los cuatro juntos
Una pareja sola se aburre
No, si esa pareja está enamorada, no lo creo
Pues habrá que saber qué opina José Armando
Quizás prefiera estar solo con Georgina
¿Qué le habrá pasado?
Voy a llamarlo
¿Puedes hablar del despacho?
Sí, gracias
Es una linda muchacha
José Armando ha escogido bien, ¿no te parece?
Sí
Es inteligente y muy fina
Cualidades difíciles de encontrar en una mujer
Gracias por lo que a mí me toca
No, no lo dije por ti, Graciela
No sé por qué siempre estás de mal humor
Buenas noches
Hola
Te estaba llamando a tu departamento
Tuve una visita inesperada, por eso tardé un poco
Mira, estábamos planeando ir juntos a un baile mañana
¿Qué te parece, José Armando?
Yo me tomé la libertad de aceptar, mi amor
¿Estás de acuerdo, no?
Bueno, si ya lo han decidido ustedes, no hay más que decir
Nos vamos de fiesta
Es muy justo que Esmeralda se divierta, ¿no crees?
No tiene por qué estar guardándole consideraciones a nadie
Sí, sí, naturalmente
Bueno, me voy
Le prometí a Esmeralda regalarle un vestido para esa ocasión
El doctor Lascano se sentirá muy orgulloso llevándola de su brazo
Comprale el mejor que encuentres
Sí, mi amor
Que te lleve Adrián, está afuera con el carro
Nos vemos más tarde
Y esa fue la conversación que tuvimos
Ya podrás imaginarte
Pasó un rato bastante desagradable
Álvaro parece estar muy seguro de su plan
Quizás a estas alturas Álvaro ya sabe que Esmeralda no volverá contigo, aunque tú lo quisieras.
No seas tonto, Sebastián. Si yo me lo propongo, enseguida la reconquisto.
¿Qué te hace pensar eso?
El único hombre al que ella ha querido soy yo.
Pero no pienso impedir que Álvaro la conquiste.
Les demostraré que ese asunto ya terminó para mí.
Pero ¿de verdad terminó José Armando?
Ten la seguridad, Sebastián, en que llegará el momento en que yo vea a Esmeralda frente a mí
Y me resulte completamente indiferente
Pero mira nada más, mija
Pero pues sí pareces una reina
Una reina de verdad
¿No es cierto, señora Blanca?
Sí, vas a ser la muchacha más linda de la fiesta
Deja que el doctor Lacano la vea
El hombre se va a ir para atrás
Ay, Dominga, por Dios
Pero vas a ver todas las flores que te va a echar
Si ya está enamorado de ti, esta noche lo vas a parar de cabeza
Gracias, mamá
El vestido está precioso
Toda tú estás hermosa
Ay, amiga
Ay, Esmeralda
De lo de Adrián no te preocupes, ya hablé con tu padre y no tiene inconveniente
Mañana mismo Crisanta se encargará de acondicionarle un cuarto
Gracias, mamá
Oye, mija
¿Cómo que te hacen falta unos aretes?
Ay, claro, es verdad
Toma, hija
Los aretes de esmeraldas
Son tuyos
No, mamá
No puedo aceptarlos
Te pertenecen
Tú llevas el nombre de esmeralda por estos aretes
Acéptalos
¿Pasaste, doctor?
Gracias.
Esmeralda está terminando de arreglarse.
Ahoritita le hablo, ¿eh?
Esmeralda.
Qué linda.
Buenas noches.
Buenas noches, doctor.
¿Nos vamos?
Sí.
Sí, cuando guste.
Adiós, Dominga.
Adiós, mamá.
Diviértete mucho, hija.
No me la vaya a traer muy tarde, ¿eh?
No se preocupe, Dominga
Dominga, te encargo mucho a mi hijo
Vete tranquila, mi hija
Y te cuida mucho, ¿eh?
Sí
Con permiso
Adiós
Tienes razón, señor Blanca
Donde va esta noche
Ninguna lucirá tan linda
como mi esmeralda.
Gracias.
¿Te gusta el lugar?
Mucho.
Tanta alegría, el ruido, la gente tan bonita.
Pero usted no está mirando.
Teniéndote a mi lado, solo puedo mirarte a ti.
Vieras qué hermosa se veía Esmeralda.
Qué porte, qué distinción.
Le di los aretes de esmeraldas.
Hiciste bien.
Qué mejor que los luzca nuestra hija.
¿Cómo le estará pasando?
Seguramente muy bien.
José Armando y su novia también iban a salir.
Se pusieron de acuerdo con Gracilita y Emiliano.
Ya viste quién está ahí
¿Realmente José Armando pensará casarse con Georgina?
Supongo que sí
Tú mismo le aconsejaste que lo hiciera, ¿recuerdas?
Sí, es cierto, pero lo hice por su futuro
Tomando en cuenta su profesión, sus relaciones
Y olvidaste que Esmeralda fue su esposa
Que existe un niño aún sin reconocer
¿Es ahora cuando te has encariñado con ellos que esta situación toca tus sentimientos y comprendes tu error?
Reconozco que estuve equivocado y lo lamento
Pero siempre hay tiempo para rectificar
Creo que deberíamos pensar cómo arreglar las cosas para que ella pudiera utilizar legalmente el nombre que le corresponde, el de Esmeralda Peñarreal.
Con permiso, vuelvo en un momento, mi amor
Esmeralda, ¿me permites?
Tengo que hacerle una llamada a un paciente
Y aquí hay mucho ruido
Sí, no se preocupe, Álvaro
Discúlpame
Está bien
Buenas noches
Te felicito por tu grata compañía
Un buen amigo
De modo que ahora es Álvaro
Vas muy rápido, ¿no te parece?
No tengo por qué darte explicaciones
No me gusta encontrarme contigo en todas partes
Lo siento
De haber sabido que ibas a estar aquí, le hubiera pedido a Álvaro que me llevara a otro lugar
Seguramente te hubiera complacido
A él no le conviene que yo te vea tan...
Tan hermosa
Gracias
El demonio de la tentación podría ser que te enamorara otra vez
No lo creo
¿Por qué?
Porque tú eres un hombre comprometido
Y además sería inútil.
¿Estás segura?
José Armando.
¿Qué hay, Álvaro?
Tú también estás aquí.
Qué casualidad.
Sí, parece que siguen las casualidades.
Con permiso.
¿Qué te dijo?
Nada importante.
Solo vino a saludarme.
¿José Armando?
Fue él, sí. Estaba por ahí.
Ah, mira, ahí viene.
Ah, mi amor.
Bueno, pues vamos a brindar, ¿no?
Tengo un regalo para ti.
No, no, por favor, Álvaro, no.
Permíteme, te lo suplico.
Es bellísimo
Pero debe haberle costado mucho
Poco en comparación con el gusto que me da
Que tú tengas puesto siempre algo que yo te haya regalado
Ven
Cada vez que lo mires tendrás que acordarte de mí
Álvaro, yo no sé si debe aceptarlo
Imposible devolverlo
Tendría que regalárselo a mi secretaria
Y seguramente iba a pensar que estoy enamorado de ella
Lo cual sería terrible para mí
Bueno, no me quedo en este, pero me lo voy a poner en este
Está precioso
Brindemos otra vez
Perdón, mi amor
Es de buena suerte
Pues salud, dinero y amor
Sobre todo dinero
No, sobre todo amor
Por la boda de Georgina y José Armando
Buenas noches
Buenas noches
¿Qué pasó, mi amor?
¿Qué haces José Armando?
Te cubro de flores
Pareces una novia
Buenos días, doña Crisanta
Buenos días, Adrián
¿Ya se habrá levantado don Rodolfo?
No creo, anoche se acostaron un poco tarde
Bueno, voy a estar afuera esperando
Adrián
Quería decirte que ya te puedes mudar cuando quieras
¿Mudarme?
Sí
¿No te vienes a vivir al cuartito de atrás?
Mi niña Blanca me dijo que te lo preparara
Esmeralda ya habló con ella para que te permitiera venir para acá
No sabía que iba a hacerlo tan pronto
Bueno, tú sabes que ella te tiene mucho cariño
Bueno, pues ahora entre Jacinta y yo le vamos a dar una buena limpieza a tu cuarto
Y le pongo ropa limpia a la cama y ya está
Y te mudas cuando quieras
Gracias, doña Crisanta
La verdad es que eso me va a resolver un gran problema
Me dijo Gracilita que te habías peleado con tu novia
Sí, señora
Es decir, ella se enojó conmigo y se fue lejos para no verme
¿Y por qué fue el pleito, Adrián?
Pues, cosas que pasan entre los enamorados
Aurorita es muy sentida, yo soy muy torpe
Y pues no supe tratarla
En el fondo es lo mismo de siempre, Adrián
¿Qué, doña Crisanta?
Que ni tú dejas de pensar en Gracielita, ni ella en ti
Y los dos están arruinando su vida
Así que Esmeralda también estaba en el baile
Sí, estaba con Álvaro Lascano
¿Y cómo se desenvuelve ella?
Quiero decir, socialmente, en un lugar público, elegante
Parece que toda su vida hubiera vivido en ese medio
Es tan hermosa
Y dentro de su timidez siempre tuvo ese porte altivo.
Lo lleva en la sangre.
Claro, es de buena cuna.
Recuerdo la primera vez que la vi.
En la gruta de la cascada.
Quedé desconcertado preguntándome si aquel encuentro había sido solo una ilusión.
Todavía estás impresionado con ella.
Esmeralda te sigue atrayendo con la misma fuerza de antes.
No lo niegues.
Te voy a extrañar, hermano.
Pero si nos vamos a seguir viendo, Florecita.
Pues no más de vez en cuando.
Qué mala suerte.
Ahora que habíamos vuelto a estar juntos, tú te vas otra vez.
Dominga.
Diga, doña Socorrito.
Adrián como que está recogiendo sus cosas para mudarse.
Yo no le quise preguntar porque me dio pena.
Pero ¿qué fue lo que le solvió?
¿Alquiló en otro lugar o...?
No, no, socorrito.
Usted va a vivir para allá, para la casa de los señores Peñarreal.
Ah, vaya.
Emeralda le arregló ese asuntito con su mamá.
Pues qué bien.
Oye, ¿cómo, cómo, cómo le fue a Emeralda en el baile?
Cuénteme.
Pues es que no ha tenido tiempo ni de contarme.
Ay, pero la vieras, Tevito.
Se veía rechula.
Lástima que no pude verla.
Como me fui a ver a Aurorita.
¿Y cómo está ella?
La pobrecita.
No encuentra consuelo.
Mira, mamá.
Tener una hija sufriendo es cosa mala.
Yo sé lo que es eso, doña Socorrito.
Yo sé lo que es eso.
¿Esta noche?
¿Bien?
¿Dónde?
Bueno, pasaré a buscarte a las ocho y media.
Hasta luego.
La señorita Hilda dice que por favor revise este informe y lo firme.
¿Dónde tengo que firmar?
Aquí.
Gracias
Espera, no te vayas
No te pierdas mañana, Esmeralda
¿Para qué quiere Adrián esa llave, Crisanta?
Bueno, es que ahora él va a vivir con nosotros.
¿Qué haces tú aquí?
Estás muy tenso.
Y yo sé por qué.
Esperanza amor, Esperanza amor
Tienes los ojos del amor
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